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SINTAXIS

1.1 Proposiciones simples

Un capítulo interesante de la lógica formal lo constituye la teoría de las proposiciones, la cual se


divide en dos ramas: la sintaxis, que se ocupa de la estructura y composición de las proposiciones,
y la semántica, que se ocupa de conceptos relacionados con la interpretación de las proposicio-
nes; conceptos entre los que figuran prominentemente el de validez, el de implicación y el de
equivalencia.
Como es sabido, una proposición es, vagamente, una frase que afirma o niega algo.
Antes de que establezcamos la distinción entre proposiciones simples y proposiciones
compuestas, conviene definir lo que se entiende por un término.
Por definición, un término es una palabra o grupo de palabra (o un símbolo) que usamos
para referirnos a uno o varios objetos. Cuando el término se refiere a un solo individuo, se llama
singular; cuando se aplica a todos los individuos de una clase, se llama general.
Como ejemplos de términos, citaremos los siguientes:

Singulares: Tepic, Cuauhtémoc, 7, la luna,…


Generales: ciudad, hombre, número entero, satélite,…

Un término singular actúa en calidad de nombre propio, mientras que un término general
se comporta como un nombre común.
Por definición, una proposición simple es una frase que consta de uno o varios sujetos y de
un predicado que afirma algo en torno a dichos sujetos.
Los sujetos de una proposición simple deben ser todos términos singulares. El predicado
debe contener un verbo que exprese la acción sobre los sujetos.
Como ejemplo de proposiciones simples tenemos:

(1) 9 es un número primo.


(2) López es mayor que Díaz.
(3) x está comprendido entre 0 y 1.
(4) w, x, y, z son primos entre sí.
En la proposición (1), el sujeto es “9” y el predicado es la frase “es un número primo”.
En la proposición (2), los sujetos son López y Díaz y el predicado es la frase “es mayor que”.
En la proposición (3), los sujetos son “x”, “0” y “1”, mientras que el predicado es “está com-
prendido entre”.
Finalmente, en (4), los sujetos son las cuatro variables ahí presentes y el predicado es la
frase “son primos entre sí”.
Las proposiciones siguientes no son simples:

(5) Algo es evidente.


(6) Todo es definible.
(7) Los números primos son impares.

Para que el lector se convenza de que estas proposiciones no son simples, observe que en
cada una de ellas, el sujeto no es un término singular.
En matemáticas se usan ciertos símbolos para representar predicados de uso frecuente.
Así tenemos el símbolo “=”, como representante del predicado “es igual a”, y el símbolo “<” como
sustituto de “es menor que”.

BIBLIOGRAFÍA

Zubieta Russi, Gonzalo. (2003). Manual de Lógica para Estudiantes de Matemática. Segunda Edi-
ción. Editorial Trillas. México.