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Psicoanálisis posible en la era virtual

La autora destaca que, si bien el psicoanálisis surgió en una época determinada y


en la cual era posible identificar rasgos y características importantes que influían
en las producciones subjetivas de aquellos tiempos, la era que se vive hoy día
plantea nuevos elementos que han de ser rescatados para la elaboración de una
práctica clínica orientada desde la escucha analítica que pueda descubrir las
coordenadas desde las cuales se articulan las nuevas subjetividades y, más allá
de eso, cuestionar e interrogar acerca de la pertinencia de los métodos clásicos en
el antiguo dispositivo restringido únicamente al espacio físico del consultorio y el
diván.

Mediante un breve recorrido acerca de las características que presenta esta nueva
que ha sido referida como hiper-moderna, se destaca que la caída de la autoridad
paternal (parental) y el abandono que se produce de parte de los antiguos y
sólidos referentes que permitían la estructuración subjetiva, es posible entonces
dar cuenta de que los nuevos sujetos, o mejor dicho, los individuos son cada vez,
desde las últimas décadas, más frágiles, susceptibles más que nunca a las
depresiones, angustias y trastornos psicosomáticos.

Cabe destacar, no obstante, que, así como lo indica la autora: “que algo sea un
síntoma dela época, no implica que haya devenido síntoma para el sujeto” (2012,
p. 54). Punto cardinal para los practicantes de esta disciplina en tanto que, si bien,
se estudian elementos contextuales y se ubican las condiciones sociales,
históricas, culturales y económicas en las que los individuos se estructuran
psíquicamente durante esta época, no puede sino subrayarse el hecho de que la
investigación sobre los “nuevos” trastornos y las nuevas subjetividades no debe
superponerse hasta obscurecer al ejercicio clínico que nuestra formación plantea:
no se trata de suponer nuevos modelos subjetivos a través de los cuales encasillar
a un paciente, sino de darle lugar a su propio decir, dejar que este construya un
sentido propio a partir del encuentro con el (los) sinsentido de su palabra,
articularse algo nuevo.

Dejar la investigación sobre el sentido de la posmodernidad, la hiper-modernidad,


etc., por fuera de la sesión para no agotar en una construcción teórica aquello que
se pueda traer a sesión, sea esto algo vinculado con las características de lo
contemporáneo, el “autismo” (autoerotismo) de las prácticas virtuales-digitales que
privan a los individuos del lazo social, o de cualquier otra situación que sea
hablada o trabajada durante la sesión.

Berger, Andrea. (2012). Psicoanálisis posible en la era virtual. Anuario de


Investigaciones, UBA.

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