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Reseña Crítica de “El cantar del mio Cid”

Andrés Camilo Gutiérrez Sierra.


Octubre 2018.

Universidad Sergio Arboleda.


Música.
Cátedra Rodrigo Noguera Laborde
Reseña Crítica

El Cantar del mio Cid

El cantar del mio Cid es un realato epico anonimo muy relevante en la literatura
española, ya que fue el primer libro escrito en este idioma, y fue copiado por Pedro Abad
en el año 1200.

El libro esta divido en 3 cantares que relatan la vida del caballero conocido como el
Cid Campeador, cuyo nombres es Rodrgio Díaz de Vivar, al que el rey Alfonso de Castilla,
siendo engañado por los enemigos del Cid, destierra por quedarse parte el dinero de los
impuestos que el rey moro de Sevilla le pagaba.

El Cid entonces debe abandonar el reino del Rey Alfonso dejando todo atrás, incluso
su esposa y sus dos hijas, al igual que aquellos que decidieran acompañarlo. Así es como el
Cid deja su palacio vacio y lo que había logrado sus enemigos, jurando volver. Después
llegán a Burgos donde todos estan escondidos en sus casas, pues el rey había advertido que
el que ayudará al Cid sería ejecutado, aún así el Cid recibe la ayuda de Martín Antolínez,
quien brinda a este comida y bebida, y lo ayuda a conseguir un prestamo, con el cual paga a
los que lo acompañan y deja el resto con el abad de San Pedro de Cardeña para que cuide
de su esposa y sus hijas.

Desde aquí el Cid empieza a conquistar el reino ocupado por los moros, así es como
consigue Castejón y más tarde Alcocer, y luego pelea y gana contra los reyes Fáriz y Galve
que son enviados por el rey moro de Valencia, en un intento de estos por recuperar esta
ciudad, pero estos son vencidos por el Cid, que gana muchas riquezas después de esta
batalla. Viendo lo que había ganado decide mandar a Minaya a entregarle al rel Alfonso
treinta caballos, con sillas y espadas, y le contará al rey la victoria cosechada. Así mismo
también llevar una bota llena de oro y plata para pagar mil misas en Santa María de Burgos
y lo sobrante darselo a su mujer. Así lo hace Minaya, y el rey permite que él entre y salga
de sus tierras y que los caballeros que quisieran acompañarlo podrían hacerlo.
Luego el Cid decide seguir avanzando y pasan saqueando Alcañiz, Huesa y
Montalbán. El conde de Barcelona al enterarse de los saqueos a sus tierras por partes del
Cid, decide ir a atacarlo con un gran ejercito de moros y cristianos. El Cid al enterarse de
esto decide hacerle frente y lo vence en el pinar de Tévar, ganando con esta victoria la
espada del conde, Colada, la cual valía más de mil marcos de plata. Luego decide dejar a el
conde Ramón de Berenguer en libertad si este decide comer, el cual con desconfianza
acepta, pero luego se da cuenta de que el Cid cumple con su palabra, terminando así el
primer cantar.

En el segundo cantar, el Cid sigue avanzando y conquista muchas tierras como Jérica,
Onda, Almenara, Burriana y Murviedro. El rey moro de Valencia al enterarse de este
decide ponerle un cerco, pero el Cid vence a ese cerco puesto por los moros y los persiguen
hasta la misma Valencia, donde el Cid les pone un cerco que dura 9 meses y al decimo
deciden rendirse y darle Valencia al Cid. Luego el Cid gana una batalla contra el rey moro
de Sevilla, en un intento de este por ayudar al rey de Valencia. Al terminar estas batallas y
con todas las riquezas ganadas en estas batallas, el Cid envía nuevamente a Minaya para
darle al rey cien caballos y le pidiera dejar salir a su esposa y sus hijas para que vivieran
con él en Valencia. El rey concede la petición del Cid y deja marchar a la familia del Cid a
Valencia, no sin antes perdonar a todos los vasallos del Cid y devolviendole su hacienda.

Luego el Cid tendría que derrotar al rey Yucef de Marruecos, en un intento de los
moros por recuperar Valencia. Con muchas riquezas nuevamente, el Cid envía doscientos
caballos más al rey Alfonso con Minaya. El rey, luego de este regalo, decide reunirse con el
Cid y casar a sus hijas con los infantes de Carrión, haciendo las pases con este finalmente, y
de esta manera termina el segundo cantar con la boda de las hijas del Cid con los infantes
de Carrión.

El tercer cantar relata como los infantes de Carrión al quedar en ridículo frente a todos
durante su estancia en Valencia, deciden humillar a las hijas del Cid como venganza por loa
vergüenza pasada. Así lo hacen, pero las hijas del Cid son salvadas por el primo de estas,
Félez Muñoz, y el Cid decide hacer justicia por lo acontecido. El rey decide ayudar a el Cid
a hacer justicia y así los condes de Carrión devuelven al Cid todo lo dado y se enfrentan en
duelo con los caballeros del Cid, recuperando así el honor perdido y no sin antes casar a sus
hijos con los reyes de Navarra y Aragón, ganado así en nobleza. Luego de algunos años el
Cid moriría en la pascua de Pentecostés, acabando así el tercer cantar del mio Cid.