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Dialogo Entre Masones

Artículos Masonicos Seleccionados


Año 6 - N° 63

Marzo 2019
L

Dialogo Entre Masones


Artículos Masonicos Seleccionados
Año 6 - N° 63

Director General
Herbert Oré Belsuzarri
Directores
Mario López Rico
Vicente Alcoseri
Julio Villarreal III
Artículos Publicados
- La masonería y su relación con los templarios.
..............................................................3
- ¿Hay grupos templarios reconocidos por la igle-
sia?.........................................................8
- Adopción del rito escoces antiguo y aceptado
del templarismo.......................................15
- Grados templarios Rito Escoces Antiguo y
Aceptado: 30° Caballero Kadosch o del águila
blanca y negra.........................................24
- Cronología del templarismo escoces............40
- Discurso de Andrew M Ramsay 1737..............43
- El secreto de la lápida templaria de Arjona.58
- ¿La masonería nació de la herencia templa-
ria?.......................................................95

La revista agradece la difusión de los artículos


publicados, mencionando la fuente y la auto-
ría.
Valle de Lima Marzo 2019

2
La Masonería y su relación
con
“Los Templarios”
Luis Felipe De Castro Torres

3
La Masonería y su relación con
“Los Templarios”
Luis Felipe De Castro Torres.

Existiendo numerosos artículos sobre los Templarios y su re-


lación con la Masonería, resulta un desafío algo temerario tratar
el tema, luego de registrar numerosos y magistrales escritos de
autores que dedicaron su atención e intelecto a explicar este de
por sí, amplio y nebuloso tema de la relación entre masones y
templarios.

No se trata entonces de reseñar la historia, vida y obra de la


Orden Templaria sino tratar de establecer con cierto rigor, en
el espacio otorgado para este escrito, la importancia del hecho
histórico o mito que rodea a la orden del temple y su intrusión y
relación (¿origen?) con la masonería.

Se debe señalar brevemente la diferencia entre historia y mito,


entendido el primero como un hecho documentado que utili-
za datos que pueden ser sometidos a escrutinio científico y el
mito que generalmente es desechado como irrelevante pues se
considera como un embellecimiento espurio que debe ser re-
chazado. Aun así, se ha establecido a lo largo del trasegar de la
humanidad que la historia consiste no solo en hechos y aconte-
cimientos, sino que también influye la relación entre ellos y la
interpretación que con frecuencia imaginativa entran en con-
cordancia con elementos míticos y por lo tanto hace parte inse-
parable de la historia.

A pesar de cientos de escritos, lo cierto es que el origen de


la masonería no está claro. Cada historiador posee su propia
creencia por la falta de documentación clara sobre el origen
exacto de la Orden. Sin embargo, coinciden la mayoría de ellos
en fechas como la del paso de la masonería operativa a especu-
lativa en 1717 y otros eventos claros.

4
Los autores sobre el origen
de masonería han intentado
establecer la herencia ge-
nealógica y todo nos indica
que los orígenes de la orden
se encuentran en infinidad de
relatos que van desde las his-
torias de Hiram Abiff enraiza-
da en el Antiguo Testamento
como también que desciende
del Rey Athestan cuando su
hijo se unió a una fraternidad
de albañiles, entre otros.

Igualmente es conocido que


una de las teorías que se man-
tienen es el origen Templario
de la masonería. Los historia-
dores que afirman este origen,
consideran que los primeros
masones especulativos fueron
los Templarios sobrevivientes
a la persecución ordenada en
1307 por el Papa Clemente V a
petición de Felipe IV “el Her-
moso” de Francia.

La leyenda comenzó a for-


jarse el mismo día de la muer-
te en la hoguera de su último
Gran Maestre Jacques de Mo-
lay y la persecución tuvo su fin
en el 1314 con su muerte en la
hoguera. O eso se creyó, dado
que muchos templarios con-
siguieron escapar de Francia
5
hacia otros países donde el poder
del Papa no era tanto como para po-
der ordenar la persecución. El he-
cho documentado es que la flota de
barcos del temple amarrada en el
puerto de La Rochelle (Francia) ha-
bía desaparecido al día siguiente.
Se dice no sin razón, que para ex-
plicar sus orígenes la masonería es-
peculativa, expone con la tradición
interna de la Orden y en defensa
celosa de su tradición templaria,
que Jacques de Molay hizo crear
poco antes de ser quemado en la
hoguera, cuatro grandes logias ma-
sónicas.

Esta preocupación se ha venido


estudiando 300 años atrás y la pre-
gunta durante mucho tiempo ha
sido, ¿existe una conexión entre
templarios y masones? ¿No será
una de las tantas leyendas que en-
vuelve a la masonería? Son innu-
merables los escritos dedicados al
tema que han especulado en torno
a la vinculación histórica y tradicio-
nal que existiría entre los caballe-
ros templarios y los masones. Quie-
nes niegan la existencia de tales
conexiones, en muchos casos los
hacen por condicionamiento y mo-
tivaciones que parten de prejuicios
de todo tipo y otros en interpreta-
ciones de fuentes históricas, La in-
tención es buscar la verdad a través
6
de las fuentes.

Pero otro grupo de historia-


dores, en esencia masones, han
sostenido a lo largo del tiempo
que fue en ese proceso donde
se inicia el mito de la masonería
especulativa. Según esta hipóte-
sis, luego de la orden de exter-
minio del Soberano francés, mu-
chos Templarios huyeron a las
altas tierras de Escocia para re-
cibir protección del rey Robert
Bruce (Robert I) y se vincularon
a la economía local, en especial
al gremio de los constructores.
En este sentido, se conoce la
historia apoyada por la inves-
tigación de Baigent y Leigh en
“Masones y Templarios” que re-
seña con detalle la construcción
de la capilla de Rosslyn en Esco-
cia a cinco kms. de Edimburgo
y la leyenda de la columna del
Aprendiz en un relato de 1774
y cuyo constructor, Sir William
Sinclair de Rosslyn, en 1737,
como masón, sometió su nom-
bre para Gran Maestro, resultan-
do electo y que diera vital apoyo
a Roberto I (Robert Bruce), rey
escocés que estuvo relacionado
con la Orden de Kilwinning del
Heredom.

Otros documentos que regis-


7
tran elementos de especial interés sobre la estrecha relación
existente entre los templarios y la masonería operativa medie-
val, son los estudios del masón Paul Naudon, en su obra “Los
Orígenes Religiosos y Corporativos de la Masonería” que relata
entre otros hechos, como los templarios instalados en Metz a
fines del siglo XIII, se reunía con una fraternidad de masones de
Metz, confirmando, con una prueba historiográfica irrefutable,
esta vinculación.

Reconocidos estudiosos han querido demostrar con argumen-


tos convincentes que la masonería tuvo sus orígenes en la he-
rencia templaria. Tal es la hipótesis de los investigadores bri-
tánicos Baigent y Leigh en “El Templo y la Logia”, y también la
del historiador norteamericano John J. Robinson en “Nacidos en
sangre”. En ambas obras se llega a la misma conclusión desde
diferentes caminos. Para Baigent y Leigh, la continuidad de los
templarios habría partido de Escocia, mientras que Robinson
investigó los orígenes de los ritos masónicos actuales, viéndose
también conducido por esa pista hasta los templarios.

Es así que debe señalarse que, en la masonería actual de ori-


gen inglés, se registran en varios de sus importantes grados for-
mas y ritos que guardan relación directa con los templarios que
se evidencian específicamente en el Escocismo, al incorporar
exclusivos rasgos relacionados con los Caballeros Templarios y
el Templo de Salomón.

Si bien esto es así en la actualidad, hoy puede decirse que en


nuestra masonería simbólica ya es poco por no decir desapare-
cido los rasgos de los elementos templarios que pudieran iden-
tificarla expresamente, salvo alusiones y detalles característi-
cos en ciertos grados que ya se mencionaron. Es más, podemos
decir sin temor a equívoco, que hoy, con las reflexiones hechas
hasta aquí, se demuestra prima facie que existió una estrecha
relación entre los Templarios y la Masonería.

8
¿Hay grupos templarios reconocidos por
la Iglesia?
Un experto explica qué hay detrás de ellos

Luis Santamaría explica la relación de la Santa Sede con las


órdenes ecuestres y la relación con los templarios

Numerosas películas y novelas se han alimentado de los tem-


plarios mostrando siempre una mezcla de misterio y misticismo.
Muchos grupos dicen ser hoy herederos de estos caballeros e
intentan utilizar una supuesta identidad católica para realizar
sus ceremonias en iglesias.

Ante la confusión que esta situación puede generar entre sa-


cerdotes y muchos católicos acerca de los templarios y sus he-
rederos, el sacerdote Luis Santamaría, experto en sectas y gru-
pos New Age, arroja luz en un reportaje en Aleteia:

¿Qué hay bajo las capas blancas con cruces pa-


tadas rojas?

En primer lugar, nos encontramos con grupos que tienen toda


la apariencia de ser órdenes nobiliarias. En España, por ejem-
plo, se encuentra la Orden Soberana y Militar del Temple de
Jerusalén (OSMTJ), fundada en los años 80.

Tiene todo un organigrama con maestres y priores, celebra


actos de investidura y juramento… y hasta forma parte de la
denominada Alianza Federativa Internacional Templaria. Según
9
los expertos, se trata de una “orden ilegítima” que, por supuesto,
no tiene nada que ver con la Orden del Temple original, disuel-
ta en el siglo XIV.

Otro ejemplo semejante es el de la Soberana Orden Monástico


Militar de los Caballeros Templarios Gran Priorato de Sicilia Fe-
derico II de Sicilia, cuyos miembros son conocidos como “Tem-
plarios Federicianos”. Lo mismo que en el caso anterior, han
constituido una plataforma más allá de su país de origen (Italia),
creando la Asamblea Internacional Templaria.

La lista completa sería interminable. Coinciden todos estos


grupos en la organización de actos con la indumentaria propia
de los caballeros templarios (o damas templarias, en los casos
en los que se ha integrado a la mujer), en la reclamación que
hacen de ser los verdaderos sucesores del Temple originario…
y hasta en su insistencia, a veces, en ser reconocidos por el Vati-
cano, dirigiéndose a los Papas para solicitar su restauración (al
final de este artículo veremos cuál es la respuesta permanente
de la Santa Sede).

Otros grupos autodenominados templarios son más modestos


en sus pretensiones y en su ámbito de acción. Fundados por
personas aficionadas a lo medieval y a lo misterioso, en muchas
ocasiones sirven para mezclar lo estético, las ínfulas de nobleza
y una cierta actividad más allá de sus ceremonias, ya sea social
(beneficencia), ya sea cultural. A veces incluso pueden tener
motivaciones religiosas (católicas). Suelen ser grupos que no
presentan mayores riesgos que la fantasía o, si la cosa deriva
así, una espiritualidad sincretista de tipo New Age.

Masonería y grupos esotéricos

Y conectando precisamente con esto último nos topamos con


un tercer tipo de grupos templarios que, con más o menos am-
bigüedad en su presentación pública, no son otra cosa que gru-
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pos esotéricos, rosacruces y hasta directamente masónicos. La
masonería ha querido hacerse, en gran medida, sucesora natu-
ral de la Orden del Temple, que habría custodiado y transmitido
el saber oculto procedente del Templo de Salomón. Así que el
relato caballeresco se convierte en una tradición legitimadora
muy querida para “los hijos de la viuda” (hermanos masones).

Un ejemplo de esta ambigüedad que busca la confusión es el


de la “Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. Estricta
Observancia Templaria”, que utiliza de forma ilegítima el nom-
bre de una orden de caballería reconocida por la Santa Sede
(como veremos más adelante) y lo mezcla con el elemento tem-
plario.

Con motivo del centenario de la muerte del último maestre del


Temple, en el año 2014 representantes de este movimiento in-
tentaron organizar Misas en algunas diócesis de España. Cuan-
do las diócesis investigaron, descubrieron que se trataba de
una orden iniciática, cuyo líder actual se refería a sus miembros
como “los francmasones de la Estricta Observancia” y afirmaba
sin tapujos que es “una Orden masónica y caballeresca a la vez”.

Y como este grupo, otros muchos se aferran a la terminología


o simbología templaria para constituir movimientos esotéricos
que se apartan totalmente de lo que fue la Orden del Temple y,
sin lugar a dudas, de lo que es el cristianismo. El neotemplaris-
mo, alentado por la masonería y diversas corrientes del ocultis-
mo moderno y contemporáneo, no tiene nada que ver con los
templarios medievales.

También hay que recordar que una de las sectas más conoci-
das a finales del siglo XX fue la Orden del Templo Solar, centro
de la actualidad en la década de los 90 porque protagonizó dos
episodios de suicidios colectivos, en Francia y en Suiza, además
de otros sucesos.

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No hay continuidad histórica

Tal como recoge en un artículo Miguel Pastorino, Massimo In-


trovigne afirma que “a comienzos del siglo XV –como muy tarde–
los Templarios habían desaparecido por completo”, y “la idea de
que los Templarios, oficialmente suprimidos, habrían proseguido
clandestinamente su actividad hasta el siglo XVIII, se difunde so-
bre todo entre la masonería francesa y alemana”. Y así, concluye
Pastorino, queda claro que “no hay conexión histórica alguna en-
tre los Caballeros Templarios y el esoterismo moderno”.

Es sabido que en 1312 el papa Clemente V suprimió la Orden


del Temple, en un episodio histórico controvertido que conclu-
yó, finalmente, con la ejecución en la hoguera del último maes-
tre de la Orden, Jacques de Molay, en 1314. En este momento
terminó la historia de los templarios.

Además, en la bula Vox in excelso (1312), el pontífice no sólo


disolvió la organización de los monjes soldados, sino que dejó
claro lo siguiente: “prohibimos enteramente Nos que nadie, en lo
sucesivo, entre en la Orden o reciba o use su hábito o presuma de
comportarse como un templario. Si alguien actuare en este senti-
do, incurre automáticamente en excomunión”.

El vacío que dejaron los templarios lo llenaron otras órde-


nes similares, que ejercieron algunas de sus funciones o que
ocuparon sus lugares para seguir ejerciendo una labor defensi-
va, caritativa y eclesial. En las tierras hispanas, por ejemplo, en
la Corona de Castilla cobraron protagonismo las órdenes –ya
existentes anteriormente– de Calatrava, Santiago y Alcántara,
y la Corona de Aragón creó la de Montesa tras la supresión del
Temple.

Lo que ha dicho la Iglesia

En 2012, la Secretaría de Estado del Vaticano publicó un bre


12
Miembros de la Orden de Malta con el Papa Francisco
ve documento puntualizando algunas cosas sobre las “órdenes
ecuestres” o de caballería en relación con la Iglesia Católica. Y
no era la primera vez que tenía que hacer un comunicado so-
bre este tema, lo que nos da una idea de los problemas que se
generan en torno a lo “caballeresco” y, concretamente, con mu-
chos grupos que aseguran representar al Temple con un senti-
do eclesial.

En este documento se dice claramente que además de las


órdenes propias, “la Santa Sede reconoce y tutela solamente a la
Soberana Orden Militar de Malta […] y a la Orden de Caballería
del Santo Sepulcro de Jerusalén, y no tiene intención de hacer
innovaciones en este sentido”. Es decir, que fuera de las órdenes
erigidas por la propia autoridad papal, sólo hay dos reconoci-
das oficialmente por la Iglesia a nivel universal: la Orden de
Malta y la del Santo Sepulcro.
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También es importante esa aclaración de que “no tiene inten-
ción de hacer innovaciones”, ya que algunos grupos aseguran
estar en proceso de reconocimiento, en diálogo con la Santa
Sede… pues nada de nada. Una cosa es conseguir la foto, vesti-
dos con capa y espada, con un cardenal o con un obispo, y otra
cosa es que haya un aval eclesiástico serio.

Por ello, la notificación continúa diciendo que “todas las otras


Órdenes –sean de nueva institución o derivadas de las medieva-
les– no son reconocidas por la Santa Sede, no pudiendo la misma
hacerse garante de su legitimidad histórica y jurídica, de sus fina-
lidades y de sus sistemas organizativos”.

Y termina con algunas indicaciones concretas: “para evitar


equívocos desgraciadamente posibles, también a causa de la
expedición ilícita de documentos y del uso indebido de lugares
sagrados, y para impedir que se sucedan abusos que después re-
sultan dañinos para muchas personas de buena fe, la Santa Sede
confirma que no atribuye ningún valor a los diplomas de caba-
llería y a las correspondientes insignias que sean expedidas por
asociaciones no reconocidas, y no considera apropiado el uso de
las iglesias y capillas para las llamadas ‘ceremonias de investidu-
ra’”.

Queda claro, entonces, que por parte de los pastores de la


Iglesia, tanto obispos como sacerdotes, no deben cederse los
templos ni entrar en el juego de la parafernalia templaria, por
muy buenas intenciones u obras de caridad que traigan por de-
lante estos grupos que, como hemos visto, son de lo más va-
riopinto. De lo contrario, habrá una complicidad directa en la
ceremonia de la confusión. Y a río revuelto…

Tomado de:
Religión en Libertad el 13-05-2019
https://www.religionenlibertad.com/cultura/59294/hay-grupos-templa-
rios-reconocidos-por-iglesia-experto-explica-que.html
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ADOPCION DEL RITO ESCOCES ANTIGUO Y ACEPTADO DEL
TEMPLARISMO
15
ADOPCIÓN DEL RITO ESCOCES ANTIGUO Y
ACEPTADO DEL TEMPLARISMO

El Consejo Supremo, trigésimo tercer grado, del Antiguo y


Aceptado Rito Escocés de la Masonería, es una organización
neo-templarios, no representa lo espiritual, si no la superviven-
cia histórica de los Caballeros Templarios, y que es evidente en
la estructura su jerárquica, en los títulos de sus funcionarios, y
en su ajuar.

En la actualidad encontramos un templarismo vigente en los


grados Masónicos, ya que entre el grado 15 y el 33 se muestran
innumerables rasgos relacionados con los Caballeros Templa-
rios y el Templo de Salomón. Así por ejemplo tenemos que los
grados dieciséis y diecisiete se denominan respectivamente
«Caballero de Jerusalén» y «Caballero de Oriente y Occidente».
Demostrativo de su carácter templario, los últimos seis Grados
más alto y conferidos por el Rito Escocés, son todos Grados de
Caballeros Templarios, más que por cualquier otro rito regular
de la Masonería.

GRADO 27º COMENDADOR DEL TEMPLO

La Legenda o historia tradicional de la Licenciatura, conserva


la leyenda de la supervivencia de “Los Caballeros del Templo de
Salomón” en Alemania. La Legenda comienza con el asedio en
Acre en 1191, y continúa a través de la disolución oficial de los
Templarios en 1312, y la posterior absorción de los sobrevivien-
tes templarios por la Orden Teutónica, donde se les permitió a
los templarios a adoptar el manto rojo con cruz de color negro,
ya que aparece ahora en este grado.

GRADO 29º CABALLERO ESCOCÉS DE SAN ANDRÉS

La historia tradicional de la Orden da la historia de la Orden


del Temple desde su formación en el año 1118, a través de su
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traición en 1307, y el juicio y el martirio de su Gran Maestro en
1314. Conserva aún más la leyenda de su alianza con el rey Ro-
berto el Bruce de Escocia en la batalla de Bannockburn, día de
San Juan de 1314, donde fue derrotado el ejército Inglés del rey
Eduardo II. Para conmemorar su servicio, el rey Robert Bruce
creó, y recibido en estos caballeros, la Orden de San Andrés de
Escocia du Chardon, que significa “del Cardo”.

La historia de la orden dice que la herencia Gran Maestrazgo


de la Orden pasa de rey Robert a Bruce en la sucesión a tra-
vés de la familia real de Stuart con el príncipe Charles Edward
Stuart, el último Gran Maestre en Escocia, que, después de su
derrota por los Ingleses en1745, escapó al exilio en Francia y se
estableció un Capítulo de Rosa Cruz de Heredom, que engloba-
ría a la Orden de San Andrés.

La Orden estaba en posesión de los fundadores del Rito An-


tiguo y Aceptado Escocés de la Masonería en su formación en
1801, momento en el que se combinó la leyenda del Grado to-
davía con la Rosa Cruz, como parte del Grado 18º. Posterior-
mente se separó desde el Grado 18º. Posteriormente se separa
del Grado 18 y se trasladó a su actual posición como el Grado
29º.

GRADO 30º KADOSH CABALLERO DEL ÁGUILA


BLANCA Y NEGRO

El drama de este grado tiene lugar después de la muerte del


vigésimo primero y el último Gran Maestre de los Caballeros
Templarios, Jacques DeMolay. Sus iniciales, “JBM” son evidentes
sobre su tumba, en el escudo de un caballero Kadosh, y en la
Cruz de la Orden. Durante la carrera, el Beauseant, el estándar
de color blanco y negro de la Orden, ocupa un lugar promi-
nente. Entre los oficiales de un Consejo, o Receptoría, son por-
tadores del estándar de color blanco y negro de la Orden, y el
Beauseant.
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El Comandante de los Caballeros Kadosh abre un Consejo con
las palabras, “Caballeros de la Santa Casa del Templo, pobres
compañeros del Templo de Salomón...” En la recepción de un
candidato para el grado que se conoce como “el que aspira al
rango de Caballero Kadosh o Caballero del Temple.

La historia de los Caballeros Templarios medievales es una


parte valiosa del Grado, aunque a menudo abreviado durante
la Ceremonia. Conserva la leyenda de la supervivencia de los
Templarios y sus tradiciones en los grados masónicos del Rito
Escocés, de la duplicidad de los rivales, Caballeros de San Juan,
y los Hospitalarios, también llamados los Caballeros de Malta,
que se beneficiaron con la caída de los Templarios, la perse-
cución de los Hospitalarios a la Masonería con fecha tan tardía
como mediados de los años 1700, y de la enemistad especial
reservada para la Orden de Malta por los Caballeros Kadosh.

En la mitad del siglo XVIII, el grado Kadosh Fue el Grado 24º


de la Orden del Real Secreto de 25 grados, el predecesor inme-
diato del Rito Escocés. En la formación del Rito Escocés en 1801,
el Grado de Kadosh figuraba como el Grado 29º, y más tarde fue
trasladado al Grado 30º.

GRADO 31º GRAN COMANDANTE INSPECTOR


INQUISIDOR

Este es el segundo de los tres “Grados Kadosh” del Rito Esco-


cés. En el Manifiesto de 1802, este grado, junto con el 30º y 32º
se muestran simplemente como “Príncipe del Real Secreto.” El
grado representa el poder judicial de la Orden de los Caballe-
ros Templarios, y siempre se ha utilizado como la prueba final
del candidato antes de ser admitido en el Trigésimo Segundo
Grado.

Después de la supresión de los Templarios era imperativo que


alguien decía ser un caballero fugitivo en busca de asilo en un
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refugio Templario en donde no se le conocía, ser sometido a
prueba para determinar si era digno, y no un espía o un enemi-
go de la Orden. En una primera versión del Grado, al candidato
se le puso a prueba en su conocimiento de los ocho Grados de
Aprendiz, Compañero, Maestro Masón, [perfecto] Electo Mason,
Maestro Escocés, Caballero de Oriente, Soberano Príncipe Rosa
Cruz, y Caballero Kadosh, antes de ser autorizado para avanzar.
El “Tribunal de los Muertos” de la mitología egipcia es una ale-
goría de este Juicio Final, y es la prueba final de la marcha antes
de que se le dé el Grado de Maestro del Real Secreto.

GRADO 32º MAESTRO DEL REAL SECRETO

El objetivo del tercero de los Grados Kadosh del Rito Escocés,


es reunir a todos los Grados del Rito Escocés en el Campamen-
to Simbólico. El traje de un Maestro del Real Secreto es la de un
Caballero. Kadosh, y Caballeros Kadosh son los legítimos su-
cesores de los Caballeros Templarios medievales. El sombrero
distintivo Rito Escocés es el último vestigio de la regalía caba-
lleresca de un Kadosh del Trigésimo Segundo Grado. En la Le-
genda del Trigésimo Segundo Grado se nos enseña que “sólo
por el trabajo constante en los paseos diarios de la vida... pue-
den los Caballeros Kadosh convertirse en la verdadera tropa de
la Santa Casa del Templo de Salomón”. En “Las lecturas de la
Grado 32 “, encontramos” el Dogma Templarios”, en el que se
explica a ultranza una guerra entre la Luz y la Oscuridad.

GRADO 33º INSPECTOR GENERAL

Conferidos sólo por el Consejo Supremo, el 33°, el Grado de


Inspector General es un Grado Templario por todas partes, tan-
to en lo sustancial, como en el simbolismo. Los oficiales del Con-
sejo Supremo son los oficiales de una Gran Preceptoría de los
Caballeros Templarios, presidida por un Gran Comendador. El
Símbolo del Gran Comendador, con la Pequeña Cruz de Salen,
es el símbolo del Gran Maestre de los Caballeros Templarios. El
19
hecho de que el Rito Escocés es el descendiente espiritual de
“Los Pobres Soldados miembros del Templo de Salomón” (La
Orden de los Caballeros Templarios), es sin embargo, traicio-
nado en el nombre completo de “El Consejo Supremo (Consejo
Madre del Mundial) de los Inspectores Generales Caballeros
Comandantes de la Casa del Templo de Salomón del Trigésimo
Tercer Grado del Rito escocés Antiguo y Aceptado de la Franc-
masonería de la Jurisdicción Sur de los Estados Unidos de Amé-
rica”.

Según se puede apreciar la adopción templaria que ha realiza-


do el rito escoces antiguo y aceptado, en varios grados.

“El Kadosh, además de los tradicionales valores caballerescos,


incorpora las tradiciones de la teúrgia, la cábala y la alquimia
y, por ello, a la vez que empuña la espada enarbola el Caduceo
de Hermes, con toda su profundidad filosófica, al mismo tiempo
que anhela beber de ese Vaso Sagrado que la Tradición conoce
como el Grial.

Sello de los Caballeros Templarios. En él se advierten dos


Caballeros en el mismo caballo, signo exotérico de la inicial
pobreza de la Orden, y emblema esotérico de la dualidad, tan
importante para el Kadosh. El lema Sigillum Militum Xpisti sig-
nifica “El Sello de los Soldados de Cristo”. Algunos interpretan
la palabra «baussant», «beaucent» o «beaussant» como: “Tengo
mi parte de blanco y de negro”
20
LOS 33 GRADOS DEL REAA

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22
GRADOS TEMPLARIOS
Rito Escocés Antiguo y Aceptado

30° - Caballero Kadosch


o del
Aguila Blanca y Negra
23
GRADOS TEMPLARIOS
Rito Escocés Antiguo y Aceptado
30° - Caballero Kadosch o del Águila
Blanca y Negra

La categoría de los grados llamados Templarios, Tiene su ori-


gen en las tradiciones que se incorporaron a la masonería, pro-
venientes de las Órdenes de Caballería que actuaron durante
las cruzadas. Se exalta la figura de los caballeros templarios o
de Occidente, que recibieron en Jerusalén los secretos conser-
vados por los caballeros que más tarde como víctimas de los “ti-
ranos”. Estos grados en el Rito Escoces Antiguo y Aceptado se
inicia con el grado 27 y continúa con el grado 29 “Gran Escocés
de San Andrés de Escocia o Caballero de San Andrés”, le sigue el
grado 30 “Caballero Kadosh o del Aguila Blanca y Negra”.

En el grado 29 “La tolerancia de la religión es una lección


central de este grado. La masonería tolera todas las religiones y
afirma que ningún hombre puede dictar lo que debe creer otro.
24
La libertad de pensamiento es esencial para el ejercicio por el
hombre del libre albedrío. La fe de un hombre le pertenece a él
solamente. Libre para elevarse a un plano espiritual más alto, él
puede conquistarse a sí mismo cuando someta al animal dentro
de sí y haya aprendido a controlar sus pasiones y superarse en
masonería”.

La Cruz de San Andrés ha sido siempre el emblema de hu-


mildad, paciencia y abnegación y, aún más, el de la caridad y
la indulgencia para con el débil, el pobre y el desamparado. El
Deber incluye el de los superiores. Con la asunción del poder
vienen obligaciones y deberes. Para mantener el poder supre-
mo, uno debe aprender las responsabilidades de gran poder.
Un buen hombre puede ser capitán de una nave pero un mejor
hombre puede inspirar respeto.

El grado 30 “Gran Elegido Caballero Kadosch o del Águila Blan-


ca y Negra”, contiene elementos que lo vincula a los templarios.
Fue creado en 1756 en París, por un grupo de disidentes de la
Gran Logia de Francia y fue el penúltimo de los 25 grados que
constituían el Rito de Heredom o de Perfección. Transportado
a los EEUU, y en Charleston al crearse la nueva serie de los 33
grados del R.E.A.A. fue incluido en su trigésimo lugar.

La lucha de los Caballeros Kadosch es ante todo espiritual,


pero tienen también la obligación de hacerlo por todos los me-
dios que estén a su alcance, porque luchar por la libertad po-
lítica y religiosa asegura la libertad de conciencia, el librepen-
samiento.

Este grado apareció en Francia en la mitad del siglo XVIII,


bajo el nombre de Kadosh, aunque también se le encuentra
bajo otros calificativos más caballerescos. Este grado Kadosh
primitivo, o primero, que ha prolongado el del Elegido y como
grado de venganza presenta por primera vez la leyenda tem-
plario-masónica.
25
Asi el candidato es introducido y colocado entre los coman-
dantes de las columnas, Al cabo de algunos minutos de silencio,
dice el presidente:

P .- ¿Qué pedís?
R .- Ser recibido caballero Templario.
P .- ¿Quién os ha inclinado á presentaros á nosotros para eso?
R .- El deseo de hacer nuevos progresos en la virtud.

Como se puede observar el aspirante desea ser recibido


como “Caballero Templario” un miembro de los caballeros del
Templo y del Santo Sepulcro.

Más adelante, llega a la entrada del campamento dando siete


golpes. El segundo capitan
26
P.- ¿Quién está ahí?
R.- El caballero N .. .. . , Real Arco, mason recibido en todos los
grados, que pide el favor de ser admitido en el número de los ca-
balleros del Templo y del Santo Sepulcro.

Luego de haber dado tres vueltas al campamento lo colocan


entre los comandantes de las columnas.

P.- Preguntad a.l candidato si conoce alguna palabra o signo de


los caballeros templarios.
R.- No.
P.- Pues si no podeis dar ninguna palabra ni signo de nuestra ór-
den, tendreis que viajar siete años como peregrino. Durante ese
tiempo, probaremos vuestra paciencia y humildad. -¿Estais re-
suelto?
R.-Lo estoy.

Luego de varios otros aspectos finalmente el Presidente dice:

P.- En virtud del poder que me ha sido trasmitido, y que he adqui-


rido por mi discrecion, penosos trabajos, celo, fervor y constancia,
os recibo Gr:. El:., Caballero templario Kad:. de Herendom, de San
Juan de Jerusalen, de Malta, de la Palestina, etc. Acordaos siempre
de la dignidad de nuestra clase, y de cumplir sus santos deberes.

De esta manera el candidato es recibido como Caballero


Templario.

En el ritual del Grado 30 se puede leer lo siguiente:

La tolerancia de la religión es una lección central de este gra-


do. La masonería tolera todas las religiones y afirma que ningún
hombre puede dictar lo que debe creer otro. La libertad de pen-
samiento es esencial para el ejercicio por el hombre del libre
albedrío. La fe de un hombre le pertenece a él solamente. Libre
para elevarse a un plano espiritual más alto, él puede conquis-
27
tarse a sí mismo cuando someta al animal dentro de sí y haya
aprendido a controlar sus pasiones y superarse en masonería.

Hermano mío, deseas unirte a una Orden que ha trabajado en


el silencio y en las sombras por mas de 500 anos,, con una sola
mira; pero que ha logrado solo un éxito parcial hasta a la fecha.
Si te unes a nosotros, tendrás que dedicarte a esta magna tarca.
Hasta cierto punto has sido preparado para este en los Grades
anteriores, y hoy estas ligado a nosotros por un Juramento So-
lemne. En el grado de Maestro sentiste simpatías por la leyenda
del .cruel asesinato del Maestro Hiram o Khirum, aun cuando los
criminales eran solo tres malhechores miserables y desconoci-
dos entre una multitud que ha muchos anos paso al olvido. Tú no
tienes por ello a nadie a quien vengar o castigar. Vamos ahora
a revelarte una tragedia mas bárbara y sangrienta que aun esta
sin castigo, y cuyos autores principales se encuentran entre los
muertos desde hace mucho tiempo. Los verdaderos criminales,
culpables de ese crimen, y de diez mil mas, parecidos, aun vi-
ven y gobiernan, y los hombres les rinden adoración y home-
naje. Es ahora tu destino ayudarnos a tomar venganza justa y
legal de estos criminales de alta categoría. Quizá tu perspicacia
ha descorrido el velo parcial que oculta nuestros designios y
que no descorremos totalmente hasta que hayamos probado tus
cualidades por medio de nuevas pruebas.

Recordaras como se representan en los grades de los Elegidos


de los Nueve y de los Quince la persecución y el castigo de las
asesinos de Hiram.

Probablemente quedaste sorprendido al ver la sangrienta fi-


gura de la Venganza aparecer empuñando su daga en los rei-
nos pacíficos y tranquilos de la Masonería, y pensaste que aquí
no deberíamos ensenar la venganza y la siniestra retribución,
sino al contrario, la misericordia y el perdón. Quizá pensaste
que toda esa trama no era sino una alegoría cuyo sentido eso-
térico te seria explicado mas tarde. Si pensaste así, lo hiciste
28
con acierto. Ese tiempo ha llegado. La Orden de los Caballeros
Kadosch tiene como fin la venganza de un enorme crimen, no
precisamente castigando a los instrumentos que lo cometieron,
pues ellos han sido juzgados desde hace mucho tiempo por el
Gran Juez de la Humanidad; sus huesos se han convertido en
polvo, y el recuerdo de los que no han pasado al olvido ha sido
infamado por la Historia. Nuestra Orden cooperando con otras,
ha logrado ya, con sus influencias silenciosas, grandes resulta-
dos, y aún trabaja con empeño y constantemente hacia el gran
fin.

Al principio era hostil a ciertos individuos, a ciertas dinastías,


a un sacerdocio que usurpaba y abusaba de su tremendo poder
temporal y espiritual, reclamando el derecho de decidir lo que
el hombre debe pensar, perdonando los pecados y recibiendo
dinero a cambio de indulgencias por crímenes cometidos, y a
una Orden corrompida, que se había enriquecido a expensas
de otra que había terminado sus días de utilidad. Ahora perse-
guimos con pies infatigables y ojos que no duermen, las per-
sonificaciones de los tres Asesinos, las encarnaciones del Mal,
y trabajamos sin descanso en bien de la Humanidad y por la
libertad de los hombres.

No debes imaginarte que somos conspiradores, enemigos del


buen Gobierno, ni que laboramos contra la paz de las Naciones.
Trabajamos en secreto y somos cautelosos, para con aquellos
que ingresan en nuestro seno, porque solo así obraremos con
eficacia; pero no hemos olvidado nuestras obligaciones como
Maestros Masones. No somos Apóstoles de credos inaceptables
y vulgares. No buscamos el establecimiento de una utopia. Sa-
bemos que los pueblos tienen las instituciones que merecen y
que es imposible darles otras contra su voluntad. Jamás exci-
tamos a la rebelión a pueblos no preparados para la libertad,
impulsándoles a un peligro que no podremos evitar después.

No enseñamos doctrinas nuevas ni filosofías superficiales y


29
falsas, que traten de generalidades y paradojas.

Luchamos por restaurar esa devoción y desinterés para con


la Humanidad que impulsaron a ocho franceses de linaje noble,
hombres de honor y de hacienda, a dedicarse a servicios arduos
y a proteger a los peregrinos desarmados que por sus ideas
piadosas hacían visitas a la ciudad Santa de Jerusalem. Allá por
el año de 1118 esos franceses comparecieron ante Guarimond,
el Patriarca de Jerusalem, y entre sus manos juraron cumplir
fielmente los deberes que se habían impuesto al ingresar entre
los pobres Soldados Compañeros del Templo de Salomon. De
ahí tomo raíces lo que fue después una Gran Orden, formada
por Soldados de la Cruz, defensores de Palestina y de Siria con-
tra los Sarracenos y de España contra los Moros.

El trono cristiano de Jerusalem fue derrumbado. La Mezquita


de Omar ocupa actualmente el lugar del Santo Templo. Las Cru-
zadas con toda su pompa y aparato de guerra y de romance pa-
saron al olvido. Una idea nueva ha tornado su lugar, con nuevas
instituciones y nuevas miras; y si el Santo Sepulcro llega nueva-
mente a pertenecer a una Potencia cristiana, será como resulta-
do de una guerra entre las grandes naciones, o de un convenio
pacifico, y no como resultado de una nueva Cruzada.

Pero existen otros campos en que los Caballeros Kadosch, la


Masonería militante del Templo, pueden obtener nuevos triun-
fos. Ya sabes que la Masonería Escocesa es enemiga de la opre-
sión, de la injusticia y de la usurpación. Admitiendo en las filas
de sus iniciados, bajo una forma de perfecta igualdad, a hom-
bres de diversos credos y nacionalidades que sean merecedo-
res de tal compañerismo, trabaja con el fin de emanciparles de
su propia ignorancia, de los prejuicios y de los errores que les
esclavizan, librándoles así del yugo, del despotismo y de la ti-
ranía espiritual.

Ella no abrirá sus puertas a todo el mundo para quedar inde-


30
fensa, como otras Ordenes que han brotado de las raíces del
Kadosch, impotentes para obrar en el momento precise. Ni tam-
poco aceptara, a menos de que sus templos hayan caído bajo el
dominio de un poder usurpador, dogmas impuestos por rey o
emperador alguno. Una Orden caballeresca jamás debe ser im-
potente, a menos de ser despreciable. El Rito Antiguo y Acepta-
do no acepta sus oficiales de manos de los monarcas, ni recibe
sus leyes y dogmas de ningún poder civil y eclesiástico.

¿Estás presto a dedicarte sin otros informes mas precisos a


los grandes propósitos que te he indicado; a convertirte en ser-
vidor juramentado de la Orden; a obrar como tal, realmente y
no solo de palabra, confiando en recibir después explicaciones
mas amplias?

La palabra Kadosch es hebrea y quiere decir: “puro”, “santo”,


“santidad”, “santificado”, “consagrado”, “purificado”, “sagrado”.
Con el articulo definido, significa “santo”, “lugar o santuario”;
MA KADOSCH, “el Templo”, se encuentra en el libro de los cró-
nicas como sinónimo de HAIKAL “el Templo de Jerusalem” el
cual también se llama HA KADOSCH. Se puede usar igualmen-
te el nombre de HAIKAL KADOSHIK. “Tu Templo Santo”. Así es
que Caballero Kadosch quiere decir literalmente, “Caballero
del Templo”.

La orden quedo desintegrada y la Gran Maestría ceso con la


muerte de De Molay (no es de admitirse la existencia legitima
de una verdadera sucesión) y desde entonces cada ramificación
de la Orden se ha gobernado por si misma. Los Caballeros Ka-
dosch tuvieron su origen en Escocia; se extendieron en Francia
y después se fusionaron con los Masones del Rito de Perfección.
El Grado llego así a pertenecer a la escala de dicho Rito, sien-
do el Gran Maestro de los Kadosch el Comendador del Gran
Consistorio de Sublimes Príncipes. Cuando este Grado llego a
formar parte del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, compuesto
de 33º. grados, el Gran Comendador de cada Supremo Consejo,
31
en su jurisdicción, fue el Gran Maestro de los Kadosch, o de la
Orden Masónica del Templo del Rito Escocés. Los Comendado-
res de los Grades Consistorios fueron los Grandes Priores de la
Orden.

Hermano mío, la Masonería, a semejanza de la Tierra, entre-


ga sus tesoros únicamente a los trabajadores infatigables. Solo
con el tiempo y con el estudio llegaras a conocerla, y hasta en-
tonces comprenderás el por que de su grandeza y por que los
hombres generosos la estiman mas que a los honores y a las
riquezas del mundo. A semejanza de la Verdad, la Masonería
se oculta dentro de sus símbolos, y estos son presentados a sus
iniciados para su estudio, porque solo con esfuerzo continúe lle-
garán a apreciarla.

Para llegar a ser un bueno y verdadero Caballero Kadosch de-


berás adorar y amar al Dios de la Beneficencia Infinita; trabajar
en bien de la raza humana procurar adquirir el conocimiento
de las maravillas de la Naturaleza, las verdades sublimes de la
Sana Filosofía y la practica de todas las Virtudes.

Muchos hombres son capaces de lograr el conocimiento; pero


pocos llegan a ser buenos, generosos, desinteresados y magná-
nimos. Solo la Masonería puede unirlos con lazos indisolubles
porque ella es el Amor y Summun de todas las perfecciones.

Este Grado tiene como uno de sus fines lograr esa unión.

Su objeto es poner en practica los mas nobles sentimientos de


volver al hombre todos sus derechos y prerrogativas, y aproxi-
marle a la Deidad de quien es imagen, según la tradición.

Al ingresar a la Masonería, prometiste amar y ayudar a los


“hijos de la Viuda”. Esta frase se refiere únicamente a los MA-
SONES. Para ti, como verdadero Caballero Kadosch debe signi-
ficar que amarás y ayudaras a TODOS, a los perseguidos por el
32
Infortunio, la Falsedad y el Fanatismo. Los Templarios, hermano
mío, han visto en el Grado de Maestro una semejanza muy nota-
ble con el fin trágico de la Orden y de su Gran Maestro Jacobo
de Molay. Repetidas veces se ha dicho que en este persona-
je deberíamos ver a nuestro Gran Maestro Hiram y en los tres
asesinos, a los tres primeros denunciantes de los templarios; a
Esquino de Florian, a Noffodei, y al Prior Montfaucon.

No, Hermano mío: De Molay fue una victima; pero hubo una
victima mas noble que el: la Orden de la cual formaban par-
te. En la persecución y destrucción de esa Orden, por haberse
opuesto al Poder Real y a la ambición del Papado, y porque pro-
clamaba el Libre Pensamiento y la Acción Libre, vemos nueva-
mente, y bajo forma distinta, la lucha entre Osiris y Tifón, la Luz
y la Obscuridad, los principios del Bien y del Mal.

En los tres asesinos del Hijo de la Viuda,, vemos representados


a Felipe el Hermoso (el poder real de Francia a Clemente V (el
Poder Papal) a la Orden rapaz de los Caballeros de Rodas o de
Malta, que también se llamaron Caballeros de San Juan de Jeru-
salem representantes de la Casta y del Privilegio,

Después de haber leído la Leyenda, sabrás contra cuales ene-


migos luchan los Kadosch.

En la mayor parte de los rituales de este Grado, se encuentra


un espíritu de Venganza. Todo eso, hermano mío, es solamente
alegórico. La Venganza, en la acepción ordinaria de la palabra,
no tiene cabida en las enseñanzas filosóficas de la Masonería,
solamente la Virtud, los buenos ejemplos, la paciencia y la ener-
gía para oponerse al Mal, un valor resuelto, y, si es necesario, la
lucha abierta, espada en mano, pueden asegurarnos el éxito de
nuestra empresa.

La muerte de De Molay y el aniquilamiento de la Orden no pi-


den ya venganza de nuestra parte. Solo tenemos obligación de
33
impedir la repetición de esos hechos y de luchar por medio de
la palabra y de la pluma, con nuestras influencias, con nuestro
oro, y si es necesario, con nuestra espada, por la causa de la Hu-
manidad. Donde quiera que una Nación luche por su indepen-
dencia, y el pueblo reclame sus derechos inalienables, allí irán
nuestras simpatías mas sinceras.

En nuestra Patria, jamás nos sometemos a una Tiranía ni per-


mitiremos una usurpación; y a la voz de mando del nuestro Gran
Maestro, tomaremos las armas diciendo:“Es la voluntad de Dios”,
“Dieu Veut”, prefiriendo la muerte a la deshonra.

Esta es la verdadera venganza, representada simbólicamente


en los grados de los elegidos; una venganza elevada y noble
contra la opresión. La oposición a la Tiranía Monárquica, dio por
resultado, la Democracia en el Gobierno Interior de la Maso-
nería. El odio a la intolerancia y a la usurpación sacerdotal fue
la causa por la cual las Logias Azules fueron dedicadas a los
Santos Juan, y adoptaron como su héroe a un artífice en metales,
el hijo de una pobre viuda, así como los compañeros de este,
que se esforzaron por encontrarlo, fueron igualmente hombres
pertenecientes al pueblo trabajador, obreros en las maderas y
en las canteras.

La Masonería del verdadero Kadosch se condensa en las si-


guientes frases: Amor al pueblo; odio a la Tiranía; Partidarismo
sincere de los derechos del Libre Pensamiento; Libertad de
Palabra y de Conciencia; odio a la Intolerancia; odio a la Arro-
gancia y a la Usurpación del Sacerdocio; desprecio para los
charlatanes y para los impostores, ya sean profetas, sacerdotes
o demagogos; el respeto y el aprecio para el Trabajo que enno-
blece al ser humano, y Oposición a todos los monopolios que
oprimen a las clases laborantes.

En este Grado, la Masonería te llama una vez mas para hon-


rar la memoria de un Hombre injustamente asesinado, así como
34
en los grades anteriores te llamo la atención hacia las heridas
sangrientas del Maestro Hiram o Kirhum. Natural es que no ha-
yas sentido pesar por la muerte de uno que fue asesinado hace
mas de 30 siglos, como lo sentirías si se tratase de un hombre
que hubieses conocido y amado. Fue en vano que te excitasen a
lamentar su muerte, como la de aquellos que han estado cerca
de ti; es igualmente inútil el que te exhortemos a lamentar la
muerte del mártir que hoy honramos.

Las páginas dolorosas de la historia del mundo están sem-


bradas con nombres de mártires. En todas épocas y en todas
las edades, la Tiranía, el Fanatismo y la Brutalidad, han hecho
multitud de victimas. En esta nuestra edad de agitación y de lu-
cha, la vida es demasiado barata para lamentar la muerte de un
hombre que paso a la historia hace varíes siglos, y si fuese po-
sible tal dolor, ¿por qué no lamentar la muerte de Sócrates, de
Seneca, la de Coligny, la de Manuel Servet, o la de tantos após-
toles de la Humanidad, que fueron crucificados, decapitados y
quemados vivos, victimas eminentes de las sospechas y de las
cobardías del déspota, de la intolerancia del sacerdote, de la
rapacidad del noble, o de la crueldad o ingratitud del pueblo?
Si has meditado sobre los grades anteriores, habrás comprendi-
do que la leyenda de Hiram y los lamentos de los Masones por
su fin trágico, tienen un sentido mas profundo de lo que parece
a primera vista, puesto que es evidente que el pueblo masónico
no podía haberse dedicado desde hace tantos siglos a lamentar
la muerte de un hombre, solo por haber sido bueno, y que no se
distinguió por actos sublimes de filantropía y de virtud. Pregun-
taras por que se te llama de nuevo a lamentar la muerte de otro
cuyas hazañas no registra la historia, asesinado por dos malhe-
chores de mas alto rango que los que asesinaron a Hiram en el
Templo, pero que, como individuos, ocupan tan bajo nivel como
los tres compañeros traidores y crueles. Igualmente te pregun-
taras que lección encierra para la Humanidad el hecho de que
tres bandidos, donde quiera que haya sido, asaltasen y diesen
muerte a un hombre, con el solo fin de lucrar, y te quejarás de
35
que muchas veces se te ha prome-
tido una explicación que jamás has
recibido; y debemos admitir que tu
impaciencia es fundada. La Masone-
ría es la Filosofía que enseña por me-
dio de signos, así como la Historia es
la Filosofía que enseña por medio de
ejemplos.

Hiram el Maestro era un hombre


del pueblo un mecánico, que traba-
jaba principalmente el hierro y el
bronce, en medio de un pueblo di-
vidido en castas, en donde todo el
poder, tanto real como sacerdotal,
estaba en manos de ciertas familias.
La masonería lo eligió como tipo de
las clases trabajadoras, de las masas
del pueblo cuyas manos producen lo
que las clases consumen y crean las
fortunas que malgastan los afortuna-
dos. Es también el tipo de aquellos
artesanos de las grandes ciudades
que durante la Edad Media empeza-
ron a derribar el Trono y la nobleza,
y levantaron las primeras barricadas
de la libertad contra el poder brutal
y la tiranía legalizada.

El asesinato de ese hombre es el


tipo de la suerte de los que prime-
ro proclamación los derechos de las
masas sufrientes y mudas de la Hu-
manidad y las exhortaron a vindicar
esos derechos; la suerte de los GRA-
COS, de los RIENZI, y la de tantos
36
otros que se han interpuesto entre
el pueblo y sus opresores, recibien-
do el puñal o el cadalso como único
premio. Todos han caído por culpa
de uno o de otro de los tres enemi-
gos; la voracidad de los Reyes y de
los nobles; el fanatismo del sacer-
docio, y las violencias insensatas y
bestiales de la plebe ignorante.

La Masonería igualmente simbo-


liza con esa muerte la somnolencia
entupida de un pueblo sumergido
en esclavitud denigrante, que besa
sus cadenas y abraza los pies de
aquellos que lo pisoten; conforme
con ser esclavo, con tal de que pue-
da comer y beber; murmurando sus
plegarias incoherentes a un Dios
que desconoce, dictadas por un sa-
cerdocio al que venera como si hu-
biera recibido de Dios el poder de
dar o de quitar la vida eterna.

Los tres asesinos del pueblo son


los mismos que han dado muerte a
todos los Apóstoles de la Libertad; a
todos los Caudillos de los pueblos;
Herodés el Tirano, Caifás el Gran Sa-
cerdote, y la plebe que pedía a gri-
tos la libertad de Barrabas el Malhe-
chor, y la muerte de Jesús el Cristo.

La Masonería sabiamente ha es-


cogido a Hiram el Artífice y a Jesús
de Nazareth como ejemplares de
37
Virtud y de Fidelidad, y como tipos de todos los que han pro-
curado emancipar al mundo de la tiranía Espiritual mantenida
por Pontífices, Demagogos y Déspotas; de ahí que la Masonería
no repita la Leyenda con el objeto de inspirar tristeza o dolor
por los Asesinos. No exige monumentos a su memoria a causa
de su muerte y de la perdida que ha sufrido, sino para ense-
nar a su iniciados, por medio de estos ejemplos, a maldecir la
existencia de esos tres asesinos, los mas grandes enemigos de
la felicidad humana, y a luchar contra ellos con una hostilidad
inquebrantable. Más tarde sabrás contra quienes tenemos que
combatir; basta decirte por ahora que aquí, como en otras par-
tes, no pedimos de ti un dolor ficticio o un simulacro de tristeza.
Aquí, como en otras partes también tenemos una mira diferente.
No es una farsa lo que representamos, sino algo muy serio en el
fondo. La Leyenda de Hiram es solo una parábola, una leyenda
que simboliza varias cosas. La Masonería procura por medio de
la unión, aumentando sus miembros y su fuerza, ensenar sus no-
bles y sublimes doctrinas para evitar hasta donde sea posible
una repetición de asesinatos como el de Jesús de Nazareth por
los Jerarcas de Judea, de Hipatia, por Cirilo de Alejandría; de los
sacerdotes de Francia por los revolucionarios y de los horrores
inauditos de la Inquisición.

Procura también establecer en todas partes el reinado de la


Libertad, de la Paz, de la Tolerancia; de esa Libertad y Toleran-
cia para los pueblos que no están aptos para una Libertad com-
pleta; pero que les asegura, cuando menos, leyes justas y los
derechos comunes a la Humanidad, la protección contra la ra-
piña y la licencia, la plena libertad de venerar a, Dios como les
parezca y la emisión libre de sus Opiniones. Si no puede evitar
la guerra entre Naciones, ni las guerras civiles, cuando menos
procura mitigar sus horrores y atrocidades. No permanecerá
tranquila cuando los ciudadanos pacíficos sean robados y ultra-
jados; cuando la barbarie y el salvajismo se hayan injertado en
la civilización, o cuando la crueldad y la villanía sean premiadas
con honores y distinciones.
38
39
Cronología del Templarismo
Escocés

- año 1738: El Discurso del caballero-masón escocés Andrew


Ramsay es leído en las Logias francesas donde aparece la céle-
bre frase: “Nuestros ancestros, los Cruzados...”

- año 1742: Lord Kilmarnock, el Caballero de la Pluma Roja


(Eques a Penna Rubra) y otros exiliados Jacobitas y templarios
inician al barón Karl von Hund en los ritos del Templarismo ma-
sónico de la Herencia (Heredom) Escocesa. Los Superiores In-
cógnitos son mencionados como los Maestros Secretos de los
Jacobitas y protectores de la Herencia Templaria escocesa. El
clan Sinclair juega un rol predominante en la custodia de la tra-
dición del Templarismo Masónico escocés.

- año 1745, 24 de Septiembre: El príncipe Charles-Edward


40
(Stuart), Señor del Temple, ofrece una velada para la Caballería
escocesa de la Herencia Templaria en el palacio real de Holy
Rood (Santa Cruz), hecho registrado en una carta del duque de
Perth a lord Ogilvie.

- año 1746, 16 de Abril: Los ejércitos de la Escocia Jacobita son


derrotados en terrible batalla de Culloden-Moor. Se produce
una sangrienta masacre y persecución que no perdona a niños,
ancianos ni mujeres de las aldeas vecinas. La Masonería Tem-
plaria Escocesa de Heredom es diezmada y sus Grandes Maes-
tros son ejecutados.

- año 1746, 8 de Diciembre: Sir Charles Radclyffe, lord de


Derwent–Water, y Gran Maestro de la Masonería Jacobita de la
Herencia Templaria, es decapitado en la Torre de Londres luego
de ser tomado prisionero en la batalla de Culloden.

- año 1747, 15 de Abril: Charles-Edward Stuart, el Joven Preten-


diente al trono, funda en la ciudad francesa de Arras el llamado
Capítulo Primordial de la Rosa+Cruz de Heredom bajo el título
de “Ecosse Jacobite”. De este modo, la Masonería Templaria de
Heredom ya no es exclusivamente escocesa de sangre y se ex-
tiende por toda Francia y desde allí al resto del mundo.

- año 1754: Cónclave en el Colegio de los Jesuitas de Clermont


(Francia) donde se reúnen tanto padres de la Compañía como
los sobrevivientes del Templarismo Escocés y de la Masonería
de Heredom. De allí surge el efímero Rito Masónico de Cler-
mont que posteriormente dará origen a diversas Obediencias
Masónicas también desaparecidas.

- año 1760: Reorganización secreta de la Masonería Templaria


de Heredom, en Edimburgo.

- año 1796: En Escocia, Alexander Deuchar se convierte en he-


redero de una línea del legado templario-jacobita.
41
- año 1807, Enero: Alexander Deuchar reúne un cónclave tem-
plario en Edimburgo.

- año 1808, 28 de Marzo: El abad Clovet pronuncia una oración


fúnebre para los mártires de la Orden del Temple en la iglesia
de Saint-Paul, en París.

- año 1810: Alexander Deuchar se convierte en Gran Maestre


de la Militia Templi Scotia y heredero del linaje estuardista del
Templarismo. Conservó este cargo hasta 1835.

- Durante los siglos XIX y XX el Templarismo Masónico escocés


se expandió por todo el mundo con distinta suerte, alojándose
al interior de diversas órdenes y tomando también diversas po-
siciones en las nomenclaturas de grados de las órdenes que les
recibieron.

Así, encontramos al sistema templario y en particular al Ca-


ballero Kadosch, en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, en el
antiguo Rito de Heredom o de Perfección, en el Rito de Swe-
denborg, en el Rito de Misraim, en el Rito Americano, en el Rito
de Kilwinning, en el Rito de Memphis, en el Rito de Ramsay, en
el Rito del Capitulo de Clermont, en el Rito del Capitulo Metro-
politano de Francia, en el Rito del Capitulo Primordial de Rosa
Cruz Jacobita de Arrás, en el Rito del Escocismo Reformado de
Tschoudy, en el Rito de la Orden de Cristo, en el Rito de la Or-
den de la Estrella Flamígera, en el Rito de la Orden de la Estricta
Observancia Templaria, en el Rito de la Orden del Temple, en
el Rito de la Orden de los Caballeros Humanitarios de la Ciudad
Santa de Jerusalén en Palestina, en el Rito de la Orden de los
Hermanos Negros, en el Rito de los Caballeros de la Orden, en
el Rito de los Escoceses Fieles, en el Rito de los Filaletes, en el
Rito Antiguo y Aceptado, en el Rito Irlandés, etc., etc., etc., y en
muchas ordenes masónicas y ordenes de caballería esparcidas
por el mundo.

42
DISCURSO DE ANDREW M.
RAMSAY 1737

43
DISCURSO DE ANDREW M. RAMSAY 1737

Discurso pronunciado en la Recepción de los Francmasones


por el Señor de Ramsay, Gran Orador de la Orden [1737]

Señores, el noble entusiasmo que ustedes demuestran para


ingresar en la antigua y muy ilustre Orden de los francmasones
es una prueba evidente de que ya poseen todas las cualidades
necesarias para formar parte de ella. Estas cualidades son la fi-
lantropía prudente, la moral pura, el secreto inviolable y el gus-
to por las bellas artes.

Licurgo, Solón, Numa y todos los demás legisladores políticos


no lograron que sus instituciones perduraran; por muy sabias
que hayan sido sus leyes, no han podido extenderse a todos los
países ni adaptarse al gusto, al genio y a los intereses de todas
las naciones. En efecto, no se fundamentaban en la filantropía.
El amor por la patria mal entendido y llevado al exceso destruía
a menudo en todas estas repúblicas guerreras el amor por la
humanidad en general. Los hombres, fundamentalmente, no se
diferencian por las lenguas que hablan, las ropas que llevan,
los países que habitan ni por las dignidades de las que están
investidos.

El mundo entero no es más que una gran república, en la cual


cada nación es una familia y cada individuo un niño. Nuestra
sociedad se estableció para hacer revivir y para propagar las
antiguas máximas tomadas de la naturaleza del hombre. Quere-
mos reunir a todos los hombres de mente preclara y de humor
agradable no sólo mediante el amor por las bellas artes, sino
además mediante los grandes principios de la virtud; en ellos,
el interés por la confraternidad se vuelve interés por todo el
género humano, por su medio todas las naciones pueden obte-
ner conocimientos sólidos y todos los súbditos de los diferentes
reinos pueden cooperar sin celos, vivir sin discordia y quererse
mutuamente sin renunciar a su patria.
44
Nuestros ancestros, los Cruzados, procedentes de todos
los lugares de la cristiandad y reunidos en Tierra santa,
quisieron de esta forma agrupar a los súbditos de todas las
naciones en una sola confraternidad. Qué no le debemos a
estos hombres superiores quienes, sin intereses vulgares y sin
escuchar el deseo natural de dominar, imaginaron una institu
que los diferentes estados exigen, formar con el tiempo una na-
ción espiritual en la cual se creará un pueblo nuevo que, al tener
características de muchas naciones, las cimentará todas, por así
decirlo, con los vínculos de la virtud y de la ciencia.

La sana moral es el segundo requisito de nuestra sociedad. Las


Ordenes religiosas se establecieron para que los hombres lle-
garan a ser cristianos perfectos; las Ordenes militares para ins-
pirar el amor por la gloria noble; la Orden de los francmasones
se estableció para formar hombres y hombres amables, buenos
ciudadanos y buenos súbditos, inviolables en sus promesas, fie-
les adoradores del Dios de la amistad, más amantes de la virtud
que de las recompensas.

Polliciti servare fidem,


sanctumque vereri Numen amicitiae,
mores, non munera amare.

Sin embargo, no nos limitamos a las virtudes puramente ci-


viles. Tenemos entre nosotros tres categorías de hermanos:
principiantes o aprendices, compañeros o profesos, maestros
o perfectos. A los primeros les damos a conocer las virtudes
morales y filantrópicas, a los segundos las virtudes heroicas; a
los últimos las virtudes sobrehumanas y divinas. De manera que
nuestra institución encierra toda la filosofía de los sentimientos
y toda la teología del corazón. Es por esta razón que uno de
nuestros venerables hermanos, en una oda llena de noble entu-
siasmo, dijo:

Francmasones, ilustre Gran Maestro Reciban mis primeros


45
arrebatos En mi corazón la orden los hace nacer; ¡ Feliz ! si no-
bles esfuerzos Me hacen merecedor de la estima de ustedes,
Me elevan a lo sublime verdadero A la primera verdad A la
esencia pura y divina Del alma celeste origen Fuente de vida y
de claridad.

Puesto que una filosofía severa, solitaria, triste y misantrópica


les quita a los hombres el gusto por las virtudes, nuestros an-
cestros los Cruzados quisieron que ésta resultara amable con
el atractivo de los placeres inocentes, de una música agrada-
ble, de un gozo puro y de una alegría moderada. Nuestros sen-
timientos no son lo que el mundo profano y el vulgo ignorante
se imaginan. Todos los vicios del corazón y del espíritu están
desterrados, así como la irreligión y el libertinaje, la increduli-
dad y el desenfreno.

Es con este espíritu que uno de nuestros poetas dice:

Seguimos hoy senderos poco recorridos Nos esforzamos por


construir y todas nuestras construcciones. Son o cárceles para
los vicios O templos para las virtudes.

Nuestras cenas se parecen a los virtuosos banquetes de Hora-


cio en los cuales uno se sustentaba de todo lo que podía ilumi-
nar el espíritu, perfeccionar el corazón e inspirar el gusto por lo
verdadero, lo bueno y lo bello:

O! noctes, coenaeque Deum...


Sermo oritur non de regnis domibusve alienis ...
sed quod magis ad nos Pertinet,
et nescire malum est, agitamus;
utrumne Divitiis homines, an sint virtute beati,
Quidve ad amicitias usus rectumve trahat nos
Et quae sit natura boni, summumque quid ejus.

Aquí el amor por todos los anhelos se fortifica. Desterramos


46
de nuestras logias toda disputa que podría alterar la tranquili-
dad del espíritu, la dulzura de las costumbres, los sentimientos
de amistad y la armonía perfecta que tan sólo se encuentra en
la eliminación de todos los excesos indebidos y de todas las
pasiones discordantes.

Por lo tanto, las obligaciones que la Orden les impone son:


proteger a los hermanos por medio de la autoridad, esclare-
cerlos con sus conocimientos, edificarlos con las virtudes que
ustedes poseen, socorrerlos en sus necesidades, sacrificar todo
resentimiento personal y buscar todo lo que puede contribuir
a la paz, a la concordia y a la unión de la sociedad. Tenemos
secretos: son signos figurativos y palabras sagradas que consti-
tuyen un lenguaje a veces mudo y a veces muy elocuente, con el
fin de transmitirlo a grandes distancias y reconocer a nuestros
hermanos sin importar su lengua o país. Eran, aparentemente,
palabras de guerra que los Cruzados se intercambiaban para
protegerse de las sorpresas de los Sarracenos, que a menudo
se infiltraban disfrazados para traicionarlos y asesinarlos. Estos
signos y estas palabras nos recuerdan un aspecto de nuestra
ciencia, una virtud moral o un misterio de la fe.

Ocurrió con nosotros lo que muy difícilmente ha sucedido con


otra sociedad.

Nuestras logias se han constituido y se difunden hoy en todas


las naciones civilizadas y sin embargo, a pesar de tanta multitud
de hombres, nunca ningún hermano ha traicionado nuestros se-
cretos. Las personas más frívolas, las más indiscretas y las me-
nos instruidas a guardar silencio, aprenden esta gran ciencia
tan pronto como entran en nuestra sociedad. ¡ Tan grande es el
poder que la idea de unión fraterna tiene sobre los espíritus!
Este secreto inviolable contribuye de forma poderosa a vincu-
lar los súbditos de todos los países y a volver fácil y mutua la
comunicación de las buenas acciones.

47
Encontramos muchos ejemplos de lo anterior en los Anales
de nuestra Orden: nuestros hermanos que viajaban a diferentes
países de Europa, al encontrarse en una necesidad, se dieron
a conocer a nuestras logias y enseguida fueron colmados de
toda la ayuda necesaria. Incluso en las épocas de las guerras
más sanguientas, algunos ilustres prisioneros encontraron her-
manos donde no creían encontrar más que enemigos. Si alguien
rompiera las promesas solemnes que nos vinculan, ustedes sa-
ben señores, que las penas más grandes son el remordimiento
de la conciencia, la vergüenza por su perfidia y la exclusión de
nuestra sociedad según las bellas palabras de Horacio:

Est et fideli tuta silentio Merces;


vetabo qui Cereris sacrum Vulgarit arcanae,
sub isdem Sit trabibus,
fragilemve mecum Solvat phaselum...

Sí señores, las famosas fiestas de Ceres en Eleusis, de las que


habla Horacio, así como aquellas de Isis en Egipto, de Minerva
en Atenas, de Urania entre los Fenicios y de Diana en Escitia
tenían relación con nuestras solemnidades. En estas fiestas se
celebraban misterios donde se podían encontrar muchos vesti-
gios de la antigua religión de Noé y de los patriarcas; luego se
cerraban con banquetes y libaciones, pero sin los excesos, los
desenfrenos y la intemperancia en que cayeron poco a poco los
paganos. Admitir personas de uno y otro sexo en las asambleas
nocturnas, oponiéndose así a la primitiva institución, fue la cau-
sa de todas las infamias. Es para prevenir semejantes abusos
que las mujeres están excluidas de nuestra Orden. No es que
somos injustos por considerar el sexo como incapaz de mante-
ner un secreto, sino que su presencia podría alterar ligeramente
la pureza de nuestras máximas y de nuestras costumbres:

Si el sexo está desterrado, que no haya alarma

No es un ultraje a su fidelidad
48
Sino que tememos que al entrar el amor con sus encantos
Produzca el olvido de la fraternidad
Los nombres de hermano y amigo serían débiles armas
Para proteger los corazones contra la rivalidad.

La cuarta cualidad que se requiere para entrar en nuestra Or-


den es el gusto por las ciencias útiles y por las artes liberales
de todo género; así la Orden exige de cada uno de ustedes con-
tribuir con su protección, su liberalidad o su trabajo a una gran
obra para la cual ninguna Academia y ninguna universidad pue-
den ser suficientes, porque todas las sociedades particulares, al
estar compuestas de una cantidad muy pequeña de hombres,
no pueden abarcar con su trabajo un objetivo tan inmenso. To-
dos los Grandes Maestros de Alemania, de Inglaterra, de Italia
y de toda Europa exhortan a todos los eruditos y a todos los
artistas de la confraternidad a unirse con el fin de proveer la
documentación para un Diccionario universal de todas las artes
liberales y de todas las ciencias útiles, con la única excepción
de la teología y la política. Ya se ha comenzado la obra en Lon-
dres; pero con la unión de nuestros hermanos se podrá llevar
a su perfección en pocos años. En ella se explicará no sólo el
vocablo técnico y su etimología, sino que se presentará también
la historia de la ciencia y del arte, sus grandes principios y la
manera de trabajar con ellos.

De este modo se reunirán las inteligencias de todas las na-


ciones en una única obra, que será como un depósito general,
y una biblioteca universal de todo lo bello, grande, luminoso,
sólido y útil que existe en todas las ciencias naturales y en to-
das las artes nobles. Esta obra aumentará cada siglo, a medida
que aumenten los conocimientos; es así como se difundirá una
noble emulación en el gusto por las Bellas letras y por las Bellas
artes en toda Europa.

El nombre de francmasones no debe por lo tanto ser tomado


en sentido literal, vulgar y material, como si nuestros instructo-
49
res hubieran sido simples trabajadores de la piedra o del már-
mol, o simplemente genios curiosos que querían perfeccionar
las artes. No sólo eran hábiles arquitectos que querían consa-
grar sus talentos y sus bienes a la construcción de los templos
exteriores, sino también príncipes religiosos y guerreros que
querían iluminar, edificar y proteger los templos vivos del Al-
tísimo. Es lo que seguidamente daré a conocer desarrollando
para ustedes el origen y la historia de la Orden.

Toda familia, toda república y todo imperio cuyo origen se


pierde en la noche de los tiempos tiene su fábula y tiene su ver-
dad, su leyenda y su historia, su ficción y su realidad. Algunos
consideran que nuestra institución se remonta al tiempo de Sa-
lomón, de Moisés, de los patriarcas, de Noé mismo. Otros pre-
tenden que nuestro fundador fue Enoc, el nieto del Protoplas-
ta que construyó la primera ciudad y la llamó con su nombre.
Mencioné brevemente este origen fabuloso antes de llegar a
nuestra historia verdadera. He aquí, por lo tanto, lo que he po-
dido recoger en los muy antiguos Anales de la historia de Gran
Bretaña, en las actas del Parlamento de Inglaterra, que hablan
a menudo de nuestros privilegios, y en la tradición viva de la
nación británica que, desde el siglo once, ha sido el centro y la
sede de nuestra confraternidad.

Desde la época de las guerras santas en Palestina, muchos


príncipes, señores y ciudadanos se unieron, hicieron voto de
restablecer los templos de los cristianos en Tierra santa y, por
medio de un juramento, se comprometieron a emplear sus ta-
lentos y sus bienes para devolver la arquitectura a su consti-
tución primitiva. Adaptaron de común acuerdo varios antiguos
signos, palabras simbólicas tomadas del fondo de la religión,
para diferenciarse de los infieles y reconocerse con respecto a
los Sarracenos. Estos signos y estas palabras sólo se comunica-
ban a los que prometían solemnemente, incluso con frecuencia
a los pies del altar, no revelarlos nunca. Esta promesa sagra-
da ya no era entonces un juramento execrable, como se cuenta,
50
sino un vínculo respetable para unir a los hombres de todas las
naciones en una misma confraternidad.

Tiempo después, nuestra Orden se unió íntimamente con los


caballeros de San Juan de Jerusalén. Desde entonces nuestras
logias llevaron el nombre de las logias de San Juan en todos los
países.1 Esta unión se llevó a cabo a imitación de los israelitas
cuando construyeron el segundo templo, mientras trabajaban
con una mano con la llana y el mortero, llevaban en la otra la
espada y el escudo (Esdras cap. IV, v. 16).

Nuestra Orden por consiguiente no se debe considerar como


una renovación de las bacanales y una fuente de excesivo de-
rroche, de libertinaje desenfrenado y de intemperancia escan-
dalosa, sino como una Orden moral, instituida por nuestros an-
cestros en Tierra santa para hacer recordar las verdades más
sublimes, en medio de los inocentes placeres de la sociedad.
Los reyes, los principes y los señores, regresando de Palestina
a sus países, establecieron diferentes logias. Desde la época de
las últimas cruzadas ya se observa la fundación de muchas de
ellas en Alemania, Italia, España, Francia y de allí en Escocia, a
causa de la íntima alianza que hubo entonces entre estas dos
naciones.

Jacobo Lord Estuardo de Escocia fue Gran Maestro de una


logia que se estableció en Kilwinning en el oeste de Escocia en
el año 1286, poco tiempo después de la muerte de Alejandro III
rey de Escocia, y un año antes de que Jean Baliol subiera al tro-
no. Este señor escocés inició en su logia a los condes de Glou-
cester y de Ulster, señores inglés e irlandés.

Poco a poco nuestras logias, nuestras fiestas y nuestras so-


lemnidades fueron descuidadas en la mayoría de los países en
los que se habían establecido. Esta es la razón del silencio de
los historiadores de casi todos los reinos con respecto a nuestra
Orden, a excepción de los historiadores de Gran Bretaña. Sin
51
embargo, éstas se conservaron con todo su esplendor entre los
escoceses, a los que nuestros reyes confiaron durante muchos
siglos la custodia de su sagrada persona.

Después de los deplorables reveses de las cruzadas, la deca-


dencia de las armadas cristianas y el triunfo de Bendocdar Sul-
tán de Egipto, durante la octava y última cruzada, el hijo de En-
rique III de Inglaterra, el gran príncipe Eduardo, viendo que ya
no había seguridad para sus hermanos en Tierra santa los hizo
regresar a todos cuando las tropas cristianas se retiraron, y fue
así como se estableció en Inglaterra esta colonia de hermanos.
Puesto que este príncipe estaba dotado de todas las cualidades
del corazón y del espíritu que forman a los héroes, amó las be-
llas artes, se declaró protector de nuestra Orden, le otorgó mu-
chos privilegios y franquicias y desde entonces los miembros
de esta confraternidad tomaron el nombre de francmasones.

Desde este momento Gran Bretaña se volvió la sede de nues-


tra ciencia, la conservadora de nuestras leyes y la depositaria
de nuestros secretos. Las fatales discordias de religión que in-
flamaron y desgarraron Europa en el siglo dieciséis hicieron
que nuestra Orden se desviara de la grandeza y nobleza de su
origen. Se cambiaron, se disfrazaron o se suprimieron muchos
de nuestros ritos y costumbres que eran contrarios a los pre-
juicios de la época. Es así como muchos de nuestros hermanos
olvidaron, al igual que los judíos antiguos, el espíritu de nuestra
ley y sólo conservaron su letra y su apariencia exterior. Nues-
tro Gran Maestro, cuyas cualidades respetables superan aún su
nacimiento distinguido, quiere regresar todo a su constitución
inicial, en un país en que la religión y el Estado no pueden más
que favorecer nuestras leyes.

Desde las islas británicas, la antigua ciencia comienza a pasar


a Francia otra vez bajo el reino del más amable de los reyes,
cuya humanidad es el alma de todas las virtudes, con la inter-
vención de un Mentor que ha realizado todo lo fabuloso que se
52
había imaginado. En este momento feliz en que el amor por la
paz se vuelve la virtud de los héroes, la nación más espiritual
de Europa llegará a ser el centro de la Orden; derramará sobre
nuestras obras, nuestros estatutos y nuestras costumbres, las
gracias, la delicadeza y el buen gusto, cualidades esenciales en
una Orden cuya base es la sabiduría, la fuerza y la belleza del
genio.

Es en nuestras logias futuras, como en escuelas públicas, don-


de los franceses verán, sin viajar, las características de todas
las naciones y es en estas mismas logias donde los extranjeros
aprenderán por experiencia que Francia es la verdadera patria
de todos los pueblos. Patria gentis humanae.

¿SOLO UN DISCURSO?

El discurso de Ramsay en París en 1736 podría haber sido


un discurso de circunstancia que, habría caído en el olvido. En
cambio, ha sido traducido y publicado con éxito en muchos
idiomas extranjeros. Pero lo que es más importante, aún propor-
ciona los fundamentos en los que se basa la masonería francesa.

Ramsay es una de las figuras más románticas de la historia


de la masonería, nació en Ayr, Escocia, el 9 de junio de1686.
Ingresó en la Universidad de Edimburgo a la edad de 14 años y
estudió a los clásicos, matemáticas y teología. En sus estudios,
asumió el puesto de tutor en la casa del conde de Wemyss.

En 1706, Ramsay abandonó Inglaterra para ir a Flandes, donde


se unió al ejército del duque de Marlborough, que participaba
en la guerra de la sucesión española, esencialmente una guerra
entre Francia y España contra Inglaterra y Austria. En 1710 se
reunió con el arzobispo de Cambrai, Fenelon, y se convirtió en
su compañero hasta la muerte de Fenelon en 1715.

Ramsay se convirtió a la fe católica romana bajo la enseñanza


53
de su amigo oficial de la Iglesia. Ramsay luego se mudó a París,
donde trabajó para el duque de Chateau-Tierry, quien le pre-
sentó al Regente, Philippe d’Orleans, hermano del rey Luis XIV.
El Príncipe también fue el Gran Maestro de la Orden de Lázaro,
por lo que a través de ese conocido Ramsay pudo ser admitido
en su Orden, que de ahora en adelante lo calificó para ser cono-
cido como el Caballero de Ramsay y para recibir una pensión
de la Abadía de Signy.

En 1723, Ramsay se convirtió en tutor en Roma de los dos hi-


jos pequeños del Viejo Fray, el católico James Francis Edward
Stuart (James III), que había huido de Charles Edward Stuart
después de perder la corona ante el protestante Príncipe Wi-
lliam de Orange. De 1725 a 1728, Ramsay se quedó como invita-
do del Duque de Sully y fue durante este período que escribió
la famosa novela Los viajes de Ciro, que se publicó en 1727. Fue
un éxito de ventas en su día y sirvió para establecer el La repu-
tación de Chevalier en Inglaterra y en el continente.

En 1728, Ramsay viajó a Londres y después se fue a Escocia,


donde fue invitado por el duque de Argyle en Inverery. Luego
a Oxford como invitado del Marqués d’Abais. Al año siguiente
se unió a la Sociedad de Caballeros de Spalding, compuesto
en gran parte de destacados masones como Sir Isaac Newton,
Alexander Pope y el Dr. John Desaguliers. Ramsay nunca dijo
cuándo se unió a la masonería, probablemente fue iniciado en
el oficio por uno o más miembros de la Sociedad y ocurrió, se-
gún informó el London Evening Post el 17 de marzo de 1729, en
el Horn Lodge. en el Palace Yard, Westminster, con su Gracia el
Duque de Richmond en la Cátedra del Maestro. Ramsay tam-
bién fue miembro de la Logia “Louis l’Argent”, que se estableció
en París bajo una orden de la Gran Logia de Inglaterra.

En Oxford, Ramsay se unió a St Mary’s Hall y en 1729 se le


otorgó el título de Doctor en Derecho Civil, convirtiéndose así
en el primer sujeto católico romano en recibir el honor desde
54
la Reforma. En 1730, Ramsay regresó a París y entró al servicio
del Conde d’Evreux del Tour d’Avergne, que tenía vínculos con
la Corte jacobita. Retuvo una posición en esa familia hasta 1741.

Desde su regreso a Francia en 1730, Ramsay se había vuel-


to muy activo en la masonería y en 1736 pronunció la oración
que hizo famoso su nombre en los anales de The Craft. El dis-
curso se publicó más tarde con el título “Relation apologique du
Franc-Masonnerie” y fue quemado públicamente en Roma por
orden del Papa.

Ramsay murió el 6 de mayo de 1743 en St. Germain-en-Laye,


donde fue enterrado; más tarde, su corazón fue removido y tras-
ladado al convento benedictino de San Sacremento en París.

Afirman que Ramsay fue el creador de la primera serie de


los Grados Templarios. Pero aunque no hay pruebas que lo de-
muestren, el discurso de Ramsay, sin embargo, posiblemente
proporcionó la inspiración para la fundación del Arco Real.

Diversos autores han manifestado su opinión respecto a Ram-


say y asi dicen que: fue un firme partidario de la Casa de Estuar-
do e introdujo un sistema de Francmasonería creado en Edim-
burgo por un Capítulo de la Logia Kilwinning (al cual el Rey
Perteneció) en interés de los Estuardo y con el objetivo final de
someter la masonería al catolicismo romano.

Que Ramsay introdujo a propósito los Grados Superiores para


que pudiera hacer una selección de las filas de la Hermandad
en interés de los Estuardo y para recaudar fondos de esas nue-
vas Logias en favor del Pretendiente que Estaba preparando
otro intento de recuperar el trono británico.

Por decepcionante que sea, esta visión de la figura del Caba-


llero de Ramsay, ¡revela que nuestro héroe masónico era princi-
palmente un jacobita en una cruzada política!
55
56
El secreto de la LÁpida Templaría de
Arjona

Marino de Armas Benítez 33º

57
El secreto de la LÁpida Templaría de
Arjona
Marino de Armas Benítez 33º

A lo largo de la historia de la humanidad mucho se ha hablado


y escrito sobre el rey Salomón, los Masones y Templarios; sin
embargo la grandeza del un rey se mide por el nivel de bien-
estar de su pueblo. Muchos fueron los reyes que ascendieron al
trono de Israel, pero la época de oro se inició bajo el reinado de
David y continuó con Salomón. El rey David (1004-965 aC) hizo
de su reino una importante potencia al unir las doce tribus en un
solo reino, colocando a Jerusalén y la monarquía en el centro de
la vida nacional del país; Salomón por su parte gobernó con sa-
biduría y consagró su reinado a grandes proyectos de construc-
ción. Hoy pretendo en esta conferencia, mostrar otro personaje
al cual no se le otorga adecuada relevancia y de quien poco se
habla y escribe.

Dicen que el Papa es el vicario (representante) de Dios en la


tierra, pero ¿las decisiones que un Papa toma y hace cumplir;
responden a los designios de Dios o intereses personales? A
caso el llamado Deus Vult (Dios lo quiere) del Papa Urbano II
en el Concilio de Clermont, era cumpliendo los designios de
Dios; ese fue el primer paso del asedio a Jerusalén entre el 7 de
junio y el 15 de julio de 1099 durante la Primera Cruzada. Cuán-
tos pueblos (mujeres, hombres y niños) han sido masacrados
en nombre de la fe, cuántas personas han sido excomulgadas y
juzgadas por sus ideas.

Existe una gran diferencia entre los atributos de una persona


y su apariencia física. Los atributos de una persona son aquellos
que permiten distinguirla de las otras: su nombre sin él sería
una ardua tarea distinguir a una persona de otra, y su capacidad
de obrar la cual va paralelamente a su personalidad; conocien-
do estos atributos de una persona, nos permitirá realizar una
imagen mental de una persona. Por otro lado la apariencia físi-
58
ca de una persona, es cómo la ven y perciben otros individuos;
agregando que esta es cambiante pues en la niñez tenemos una,
en la adolescencia y vejez otra. Con estos aspectos claros pode-
mos afirmar sin temor a errores, que de Dios solo conocemos
sus atributos, no su apariencia y en base a ellos cada cual rea-
liza un personal juicio de valores;…A Dios nadie le vio jamás;
el unigénito Hijo, que está en el seño del Padre, él le ha dado a
conocer… (Juan 1:8). Se dice…el hombre fue creado a su imagen
y semejanza…esta afirmación es teniendo en consideración los
atributos, no la apariencia física; de ser lo contrario ¿Era hom-
bre o mujer? Pues creo a Adán, Lilith y Eva en el inicio, en esa
búsqueda de respuesta se basa el surgimiento de la Geometría
Sagradateniéndose en consideración lo conceptual, lo visual, lo
relacional y lo práctico.

Muchos vinculan al rey Salomón con el secreto del Shem


Shemaforash, sin percatarse que incurren en un error. Aarón,
hermano mayor de Moisés tenía linaje levítico y junto a Moi-
sés condujo a los israelitas fuera de Egipto; muere en el Monte
Hor entregando el sumo sacerdocio a su hijo Eleazar. Aarón de
la tribu Levita fue el primero en ocupar el cargo de Sumo Sa-
cerdote de Israel, sólo sus descendientes podían ejercer este
cargo y poseían el secreto del Shem Shemaforash. Sadoc des-
cendiente de Eleazar, fue el primer Sumo Sacerdote de Israel al
construirse el Primer Templo de Salomón; Josué hijo de Josedec
fue el primer Sumo Sacerdote en épocas del Segundo Templo
de Jerusalén, tras la vuelta de los judíos desde la cautividad de
Babilonia 515-490 a. de C.

Zacarías fue sacerdote descendiente de Aarón (Lucas 1:5-25),


vivió en época de Herodes el Grande, muere entre el templo y
el altar (Mateo 23:35), fue profeta del islam y padre de Juan el
Bautista; poseían el secreto del Shem Shemaforash. Dentro de la
vestimenta sacerdotal que usaba el Sumo Sacerdote estaba el
Jóshen (pectoral); fijado por delante del efod y adornado por
doce piedras preciosas, cada una grabada con el nombre de
59
una de las tribus israelitas. Quedando demostrado que el rey
Salomón, no era poseedor de tal elevado secreto.

¿Por qué representar geométricamente del nombre de Dios?


El Corán prohíbe cualquier representación icónica de Dios; por
ello la composición geométrica se usó para evitar toda repre-
sentación humana de la divinidad. La Estrella de David (de seis
puntas) símbolo que identifica al judaísmo, sus dos triángulos
equiláteros superpuestos o entrelazados expresan la íntima re-
lación que existe entre Dios y la humanidad. Estos conceptos
entroncan con la masonería y su método geométrico de edu-
cación, el cual permite unir hombres y mujeres de diferentes
procedencias y creencias. Por ello la armonía constituye una ex-
periencia mística, que permite comprender a Dios como geo-
metría en estado puro.

En el 587 a.C. Jerusalén quedo arrasada por el ejercito babi-


lonio y Nabucodonosor, obligándose a sus ciudadanos a vivir
un exilio forzado; comenzaron a regresar a la antigua capital en
60
538 a.C. bajo el rey persa Ciro II el Grande. Posteriormente en
el año 70 d.C. el ejército romano dirigido por Tito con Tiberio
Julio Alejandro conquistó la ciudad, saqueo y destruyo su Se-
gundo Templo reconstruido por Herodes. En la revista Biblical
Archaeology Review, plantea que el Coliseo fue construido con
el botín del saqueo del Templo de Jerusalén de parte de legio-
nes romanas. La teoría surge a partir del texto de una piedra
esculpida colocada justamente en el Coliseo, que describe los
trabajos de reparación hechos en la estructura años después de
61
la terminación de la construcción…Era costumbre usar parte del
botín de guerra para obras públicas…afirma Feldman.

Poco se ha dicho sobre los objetos saqueados del templo de


Salomón, tras la conquista romana; encontramos referencias en
Éxodo 31:2-11 de que Moisés explica a los artesanos el cómo
y porque los objetos ritualisticos que deben construirse de un
modo especifico, los artesanos encargados del mobiliario del
tabernáculo y vestimentas del Sumo Sacerdote de Israel Aarón
fueron Bezaleel de la tribu de Judá y Aholiab de la tribu de Dan.
En Éxodo 37:1-29 explica el mobiliario del tabernáculo:…Hizo
también Bezaleel el arca de madera de acacia; su longitud era de
dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de
codo y medio; con dos querubines de oro… Hizo también la mesa
de madera de acacia; su longitud de dos codos, su anchura de un
codo, y de codo y medio su altura…También hizo los utensilios
que habían de estar sobre la mesa, sus platos, sus cucharas, sus
cubiertos y sus tazones con que se había de libar, de oro fino…
Hizo asimismo el candelero de oro puro…Hizo también el altar
del incienso…

Una mesa es mucho más que el punto de reunión de una fa-


milia para comer; sus orígenes se pierden en la noche de los
tiempos y sus formas suelen ser muy variadas al igual que los
materiales de construcción. También las grandes decisiones so-
ciales, familiares, políticas, históricas y religiosas se han tomado
alrededor de una mesa; al igual que muchas son las leyendas en
la que este mueble tan importante en la historia de la humani-
dad, se encuentra presente.

Los godos, fue un pueblo germánico de cuyas ramas los vi-


sigodos y los ostrogodos; tuvieron relevancia en la caída del
Imperio romano de Occidente y el surgimiento de la Europa
medieval. En el año 409 el pueblo visigodo cruzo los Pirineos y
se asentó en la Península Ibérica creando su capital en Toledo,
conservando al sur de la Galia hasta la desaparición del reino
62
de Toledo ante los musulmanes en el 711. El 24-08-410 Roma fue
saqueada por los visigodos comandados por Alarico I, de esta
acción bélica surge una leyenda sobre como el tesoro saqueado
viaja de Roma a España hasta la Cueva de Hércules; las crónicas
de la época avalan que esta cueva se encuentra ubicada en el
callejón de San Gines, 3, cp. 45001 en Toledo.

Cuenta la leyenda que…Hércules escondió un tesoro símbolo


de la codicia y ambición humana, el cual fue custodiado por los
reyes que gobernaron en Toledo – España; siendo el propio Hér-
cules que coloco el primer cerrojo a la puerta que daba acceso
al tesoro. Comenzando la tradición de que cada rey antes de mo-
rir, colocaría un candado en esa puerta que nunca se abriría; fue
el rey visigodo Don Rodrigo (710-711), quien primero comete la
tentación de descubrir el tesoro escondido en la Cueva de Hércu-
les destruyendo los candados para abrirse paso. De lo que des-
cubrió el rey visigodo no se sabe nada, lo que si le fue revelada
la invasión y conquista de la ciudad de Toledo por los árabes… El
rey Rodrigo fue derrotado por Táriq ibn Ziyad general musul-
63
mán, en la batalla de Guadalete entre el 19-26 de Julio del 711.

La ciudad de Toledo aparece en los famosos cuentos de Las


Mil y una Noche (Alf Layla wa-Layla) célebre recopilación me-
dieval en lengua árabe de cuentos tradicionales, originada al-
rededor del año 850. En sus cuentos narra…Aquella ciudad se
encontraba en al-Andalus y la conquistó Táriq Ziyad aquel mismo
año bajo el califato de al-Walid b. Abd al-Malik, uno de los ome-
yas. Encontró grandes tesoros en la ciudad: más de ciento setenta
diademas de perlas y jacintos, piedras preciosas y una sala de
audiencias tan grande que los hombres a caballo habrían podido
celebrar fiestas. También halló vasos de oro y de plata, imposibles
de describir y la mesa que había pertenecido al profeta Salomón
hijo de David…Táriq ibn Ziyad general de los bereberes Nafza
dirigió la conquista musulmana de la Península Ibérica (Hispa-
nia Visigoda); quien al conquistar Toledo respeto a los lugare-
ños y no tocó sus Iglesias.
64
En 1546 el cardenal Martínez Silíceo, mandó practicar un reco-
nocimiento en las Cuevas de Hércules buscando el tesoro que
en ella se escondía. Según los anales de la ciudad los obreros
salieron consternados y aterrorizados,… Hizo pues limpiar la
puerta, que como hemos dicho está calafeteada y cerrada en la
Iglesia de San Ginés; buscando y previniendo los hombres de más
animo, y los que braveaban de osados y valientes mandó que les
diesen zurrones de comida. Entraron pues estos bravos, y a cosa
de media legua toparon con unas estatuas de bronce puestas so-
bre una mesa como altar,… estas son las palabras que el sacer-
dote Cristóbal Lozano, quien en 1671 escribió las crónicas de
este acontecimiento. Otra búsqueda la protagonizo hacia 1929
el sacerdote toledano Ventura López, quien dedujo que la cueva
habría albergado un templo asirio fenicio.

Don Luís Rodríguez Bausa profesor de la Universidad de Cas-


tilla la Mancha aporta información referente a este tema al afir-
mar que la enigmática Mesa de Salomón, estuvo en la ciudad
de Toledo. Veamos sus citas: …Las crónicas de Flavio Josefo en
su libro octavo cita textualmente la mesa, cuando el cesar Tito se
la lleva de Jerusalén… Procopio de Cesarea historiador bizantino
del siglo VI, cita la mesa como uno de los objetos robados del
Templo de Júpiter…La crónica de Alkitab señala que la mesa es-
tuvo ubicada, donde la Iglesia Mayor de los Godos en Toledo…En
enero de 2010 la Cueva de Hércules ha sido reabierta, con una
nueva restauración para el disfrute de toledanos y turistas.

El Reino de Toledo fue una de las taifas de Al-Ándalus que


finaliza con la conquista cristiana en 1085 por Alfonso VI, incor-
porándose al reino de Castilla. Durante la estancia de la reina
Isabel I de Castilla en Sevilla entre 1477 y 1478, el dominico
sevillano Alonso de Ojeda prior del convento de San Pablo, la
convenció de la existencia de prácticas judaizantes entre los
conversos andaluces. El 1-11-1478 el Papa Sixto IV promulga la
bula Exigit Sincerae Devotionis Affectus, por la cual quedaba
constituida la Inquisición para la Corona de Castilla.
65
Tomás de Torquemada (1420-1498) presbítero dominico, con-
fesor de la reina Isabel la Católica y primer inquisidor general
de Castilla y Aragón en el siglo XV. Torquemada inició el mayor
periodo de persecución a judeoconversos, entre 1480 a 1530;
en sólo 16 años envió a más de 2.000 personas a la hoguera
(según las cifras más moderadas) y otras 25.000 fueron proce-
sadas, conduciendo a la unificación religiosa de España. Si al-
guien alguna vez escribiese la crónica criminal de las buenas
intenciones de la Iglesia Católica, sin lugar a dudas Tomás de
Torquemada ocuparía en ella un lugar central. Quedando de-
mostrado una vez más que la realidad supera a la ficción, plan-
teada en la película Assassin`s Creed de 2016 desarrollada en
Andalucía – España en 1492.

Por mucho que lo niega una y otra vez la Iglesia Católica y


otros lo llaman Leyenda Negra, la historia demuestra que ellos
persiguen y practican el conocimiento pagano llamado Magia
Negra. Diversos papas y clérigos que han escrito grimorios ta-
les como Honorio, León III, San Cipriano, etc. destacándose el li-
66
bro Malleus Maleficarum (Martillo de las Brujas) el tratado más
importante que se haya publicado en el contexto de la persecu-
ción de brujas; publicado en Alemania en 1487. …En la Iglesia
Católica, lo que no es religioso se convierte en un secreto muy
bien guardado…

Las búsquedas de la legendaria Mesa de Salomón, realizadas


por el rey godo Don Rodrigo y la iglesia católica (Cardenal Mar-
tínez Silíceo y Sacerdote Cristóbal Lozano) no fueron las únicas.
En 1936 se reabre la historia cuando José Moreno Salcedo rea-
liza el inventario de bienes en la Catedral de Jaén, señalando
en sus notas al Obispo Alonso Suárez de la Fuentes Sauce (el
constructor) y al Barón de Velasco como buscadores del antiguo
objeto.

En el censo de las víctimas del Franquismo en la provincia


de Jaén, aparece un especial señalamiento José Moreno Salcedo
(27-06-1941 – fusilado). Débase señalar que el obispo Alonso
Suárez de la Fuentes Sauce, en 1494 fue inquisidor general por
Isabel I de Castilla, y en 1496 comisario de la Santa Cruzada.
Ocupa la sede de Jaén en el año 1500 donde permaneció hasta
el 5-11-1520, en que falleció. El obispo Alonso Suárez realizo
construcciones y excavaciones en lugares relacionados con la
Mesa de Salomón, también conocida como la Tabla o el Espejo
de Salomón; nunca se supo el origen del dinero con el que cos-
teaban esas construcciones. ¿Por qué motivo el franquismo fusi-
lo a José Moreno Salcedo? Tal vez querían que no se supiera su
investigación, pero su libreta de notas apareció años después.

D. Fernando Ruano Prieto el último Barón de Velasco (1876-


1940), señalado en las notas de José Moreno Salcedo. Alrededor
de este personaje también existe una leyenda:…A finales del
siglo XIX el último Barón de Velasco, crea una sociedad llamada
Los Doce Apóstoles. En sus reuniones secretas reprodujeron vie-
jos ritos olvidados, intentando descifrar el código que escondía el
Shem Shemaforash; dejando huella de su oculta búsqueda en la
67
cripta familiar que construye…

Muchas son las hipótesis faltas de evidencias, que se han


creado alrededor del grupo fundado por Fernando Ruano Prie-
to último Barón de Velasco llamado los Doce Apóstoles. Unos
aseguran que era una logia masónica, sin embargo en 1939 des-
aparece la última Logia de la Masonería Regular en Jaén deno-
minada Lealtad; Fernando Ruano Prieto último Barón de Velas-
co nunca fue masón, todo lo contrario según testimonio de Juan
Pérez Laguna conocido como el Naranjero Alcalde de Arjona, y
miembro del Frente Popular de Arjona… cuando los franquistas
tomaron el pueblo Fernando Ruano Prieto sería nombrado juez
militar de la zona… El general Franco ante el fracasado plan de
68
Mola, para someter a Andalucía Oriental pronuncia la frase Jaén
me quita el sueño…

El 5-11-2011 surge en Jaén, la logia Andrés de Vandelvira 175


dependiente de la Gran Logia de España; pero ¿Qué relación
guarda el nombre de esta logia masónica, con Jaén? Según la
Primera Crónica General de España Fernando III de León y de
Castilla (el Santo), convirtió a la antigua mezquita Aljama o Ma-
yor en la actual Catedral de Jaén; en 1246 el Obispo de Córdoba
Gutierre Ruiz de Olea consagro la mezquita Aljama al culto ca-
tólico; posteriormente en 1548 se realizaron restauraciones las
que fueron realizadas por el arquitecto Andrés de Vandelvira, a
quien la iglesia católica nombra como título de Maestro Mayor.

Otros señalan que la sociedad los Doce Apóstoles era una


sociedad neo templaría creada con personas de la alta socie-
dad (integristas de la nobleza y clero) vinculándola con la alta
aristocracia europea. ¿Qué es el Neo-Templarismo? Son asocia-
ciones que alegan ser derivación directa de la antigua orden
Los caballeros Templarios; surgen a partir del siglo XVIII (1701-
1800) y afirman que antes de la muerte de Jacques de Molay
este confió su cargo al caballero Jean-Marc Larmenius (o de
l’Armenie); quien escribiese la llamada Carta de Larmenius. Sin
embargo el Papa Clemente V en la bula Vox in Excelso el 22-03-
1312 suprimió la Orden del Temple, y toda forma de reconstitu-
ción de la orden bajo pena irrevocable automática excomunión.

El neotemplarismo, diversas corrientes del ocultismo moder-


no y contemporáneo, no tiene nada que ver con los templarios
medievales. La Secretaría de Estado del Vaticano en documento
sobre las órdenes ecuestres o de caballería en relación con la
Iglesia Católica. Donde dice…además de las órdenes propias,
la Santa Sede reconoce y tutela solamente a la Soberana Orden
Militar de Malta […] y a la Orden de Caballería del Santo Sepul-
cro de Jerusalén, y no tiene intención de hacer innovaciones en
este sentido… Es decir, que fuera de las órdenes erigidas por la
69
propia autoridad papal, sólo hay dos reconocidas oficialmente
por la Iglesia a nivel universal; no pudiendo la misma hacerse
garante de su legitimidad histórica y jurídica, de sus finalidades
y de sus sistemas organizativos. Esta aclaración deja sin funda-
mentación que fuera una sociedad neo templaría la creada por
Fernando Ruano Prieto.

Es innegable que la condición social de Fernando Ruano Prieto


último Barón de Velasco, le permitió relacionarse con personas
de la alta sociedad europea, permitiéndole buscar un conoci-
miento vedado para otras personas. Entre 1820-1920 en Ingla-
terra existió una sociedad secreta que llega a Gibraltar-España,
llamada los Doce Apóstoles.

Los Apóstoles de Cambridge, también conocidos como la


Cambridge Conversazione Society o Grupo de Bloomsbury; fue
una sociedad fundada en 1820 por la élite intelectual de la Uni-
versidad de Cambridge en Inglaterra que existe hasta 1920. El
70
nombre de los Doce Apóstoles, se debió a que fueron doce los
fundadores:

• George Tomlinson, Obispo de Gibraltar


• Frederick Maurice, escritor socialista cristiano
• Erasmus Alvey Darwin, hermano de Charles Darwin
• John Sterling, escritor y poeta
• John Mitchell Kemble, historiador
• Arthur Hallam, poeta
• Alfred Tennyson, poeta inglés, miembro de la Cámara de los
Lores
• Sir William Harcourt, Chancellor of the Exchequer
• James Clerk Maxwell, físico
• Bertrand Russell, filósofo, miembro de la Cámara de los Lores
• G. E. Moore, filósofo
• E. M. Forster, escritor
• Lytton Strachey, escritor y crítico
• Leonard Woolf, escritor y editor, marido de Virginia Woolf
• John Maynard Keynes, economista y parlamentario
71
• Ludwig Wittgenstein, filósofo
• Eric Hobsbawm, historiador
• J. M. E. McTaggart, filósofo
• Jonathan Miller, (1934), escritor y director
• Anthony Blunt, Consejero de arte de la reina, oficial del MI6
espía del KGB
• Julian Bell, poeta
• Guy Burgess, oficial del MI6 espía del KGB
• Lewis Daly, antropólogo, implicado en el Círculo de Cambri-
dge

Los Apóstoles guardaron un diario de cuero de su membrecía


con notas manuscritas de nombres y datos de sus miembros;
surgiendo una duda ¿Por qué no figura el nombre de Fernando
Ruano Prieto en citado libro? Cabe señalar que el diario de la
sociedad los Apóstoles posee una singular colección de docu-
mentos llamados el Arca, con los temas tratados y los resulta-
dos del debate. Alrededor de 1920 miembros de esta sociedad
los Doce Apóstoles, se relacionaron con el espionaje soviético
conociéndose bajo el nombre de Círculo de Espías de Cam-
bridge. El reverendo George Tomlinson fundador de la socie-
dad secreta los Doce Apóstoles de Cambridge, llega a Gibraltar
ocupando el cargo de Obispo de la Diócesis de Gibraltar hasta
su muerte.

La Diócesis de Gibraltar (también denominada Diócesis de


Europa, pues, con su catedral en Gibraltar -La Santísima Trini-
dad- abarca Marruecos, Europa, Turquía y la Antigua Unión So-
viética). The Ecclesiastical Gazette. Or monthly register of the
affairs of the Church of England, and of its religious societies
and institutions, from July 1842 to June 1843, núm. 54 del vol. V,
London, Charles Cox, 1843, en su número correspondiente al
13-12-1842 (páginas 119 a 125 del volumen), comunicaba…el
obispo había sido entronizado en Gibraltar el día 6 de noviembre
y había hecho notar en su sermón que la iglesia Anglicana era una
rama integral de la iglesia Católica…
72
Tras este viaje en el que hemos conocidos como reyes, religio-
sos, intelectuales, aristócratas, etc. sea por poder o conocimien-
to, buscaban el secreto del rey Salomón en España. Llegando
al hecho que en 1956 se realizaron obras de restauración en la
capilla construida por Fernando Ruano Prieto, descubriéndose
una lápida de mármol de Carrara con extraño grabado, en estos
momentos expuesta en Ayuntamiento.

Teniendo en consideración:
• Que las esculturas de las virtudes teologales existentes en la
capilla y la lapida son de mármol de carrara
• Que el escultor de las citadas fue el escultor valenciano José
Capuz Mamano

Podríamos considerar que las manos del maestro cantero José


Capuz Mamano (1884-1964), fueron las que realizaron tan sin-
gular y especial grabado, en lapida de Arjona. ¿Cuál sería el
conocimiento no revelado de este escultor? Agregando que el
73
monumento realizado en piedra al arquitecto Justino Flórez Lla-
mas (1929), situado en la plaza del Deán Martín de Mazas, de
Jaén; también fue obra de este relevante escultor.

A lo largo de este artículo hemos descorrido el velo, que cubría


la figura de Fernando Ruano Prieto el último Barón de Velasco
y los grupos sociales con los cuales posiblemente se relaciona-
se. Múltiples han sido los autores de apasionantes libros en los
que esta lapida es el eje central, quedando en todos dudas sin
solución ¿Qué es el Shem Shemaforash? ¿El rey Salomón tuvo
alguna mesa sagrada?

TRAZADO GEOMÉTRICO:

Los llamados signos lapidarios o signo grabado en piedra,


eran realizados con un cincel fino y en la actualidad podemos
hallarlos en múltiples edificaciones y catedrales. La ciencia
que estudia, clasifica e investiga las marcas de cantero se lla-
74
ma gliptografía. Los gremios cantero y carpintero en sus inicios
formaban parte del mismo grupo; los carpinteros marcaban las
vigas de igual manera que los canteros, pero su obra apenas ha
trascendido debido a los incendios frecuentes en la época me-
dieval, las eliminaron en su gran mayoría. Cada marca de can-
tero no sólo representa al maestro que la trabajaba, también al
grupo al que pertenecía compuesto generalmente entre 6 y 15
personas entre mujeres, niños, aprendices, peones y ayudantes.
Existían otras marcas cuya finalidad era dejar a la posteridad un
mensaje, que sería interpretado con arreglo al observador.

Débase señalar que en España existe la Sociedad de Inves-


tigaciones Gliptográficas (SIGNO), la que con su trabajo de
catalogación permite ampliar respuestas a estudiosos de este
apasionante mundo que aún se conservan en las construcciones
75
medievales. Masónicamente hablando podemos decir que el
16-12-1841 George Godwin presenta en la Sociedad de Anti-
cuarios un manuscrito referente a las marcas de canteros, do-
cumento publicado el 2-02-1843 en el Comité de Artes y Monu-
mentos de Paris por M. Dieron. Ambos estudiosos concuerdan
que el uso de esas marcas corresponden a una ley masónica
surgida en la Logia de San Juan de Berechin basada en el cono-
cimiento aportado a ellos por los Escoceses, consistente en que
cada masón debía registrar su marca en el libro de su logia y no
la podía cambiar a placer.

La regla para la creación de las marcas masónicas plantea que


debían tener al menos un ángulo, el circulo debía ser evitado
a menos que una línea formase un ángulo con él; dado el caso
de existir en una reunión de la misma obra dos albañiles con la
misma marca uno de ellos debe asumir una distinción denomi-
nada heraldos (símbolo que le diferencia). Existen dos estatutos
que hablan al respecto, el Nº 51ª del 1266 por Enrique III y el Nº
13 del 1285 establecido por Eduardo I; ambos estatutos realizan
las alusiones más tempranas referentes a la necesidad de la co-
locación de estas marcas. Lo anteriormente planteado demues-
tra la antigüedad y uso de las marcas masónicas, las que se han
trasmitido a través de las diversas civilizaciones llegando a hoy
día, a pesar del paso del tiempo se siguen empleando por los
francmasones actuales.

Cuando analizamos el grabado existente en la Lapida Templa-


ría de Arjona o Piedra del Letrero, comprobamos que estamos
ante un trazado geométrico realizado por capas. El primer tra-
zado posee 10 círculos (uno que contiene 9 más en su interior)
cuatro con centro en vértices de un cuadrado y cinco de mayor
a menor conteniendo en su interior a los siguientes. Y un segun-
do trazado formado por una estrella de doce puntas, ¿Geomé-
tricamente que expresa este grabado? Realizado en pieza de
mármol de Carrara de 75 cm de lado y 25 mm. de grosor.

76
SEGUNDA CAPA DE TRAZADO GEOMÉTRICO:
Estrella de Doce Puntas.

La Geometría Sagrada es un lenguaje matemático perfecto,


permite entender el origen único de las cosas. La Estrella de
David, símbolo compuesto por dos triángulos equiláteros su-
perpuestos formando una estrella de 6 puntas, hexagrama o
hexágono regular donde todos sus ángulos son de 60º; aportan-
do un conocimiento incalculable.

Estudiosos de la estrella de seis puntas plantean que se deno-


mina en hebreo Maguén David (Escudo de David), atribuyén-
dosele a este rey tras enfrentar a Goliat y unificar al pueblo de
Israel en un solo reino; siglos más tarde recibe la denomina-
ción de Sello de Salomón. Dentro de los múltiples simbolismos
atribuidos a la estrella de seis puntas, el más acertado es que
representa las Doce Tribus de Israel que se agruparon en dos
reinos: Judá (Tribu de Judá, Benjamín y Levita) e Israel (Todas
77
las demás).

Los Landmarks Masónicos o Antiguos Usos y Costumbres es-


tán vinculados a la geometría, demostrando que los principios
matemáticos poseen relevancia filosófica y moral; por medio
de las enseñanzas, alegorías y simbolismo del oficio del maes-
tro cantero, con las de distintas tradiciones esotéricas. Llegando
al punto culminante con el Rey Athelstan (895 – 939 ev:.), las
Constituciones de York escritas en el año 926 ev:. (Era Vulgaris)
y el Arco Real donde encontramos a: las 12 tribus de Israel, Es-
dras, Nehemías, etc.

Geométricamente hablando, la segunda capa del trazado de


Lapida de Arjona, posee una estrella de doce puntas que aporta
diversas interpretaciones:

• 4 triángulos superpuestos (Dalet)


• 3 cuadrados superpuestos (Gimel)
• 2 estrellas de David superpuestas (Bet) (4+3+2= 9= Tet)
• dodecágono (Lamed) figura geométrica de doce lados igua-
les
• 2 hexágonos (Vav) superpuestos
• Las tres letras, describen un triangulo

78
Las doce puntas representan el tiempo: …Una cosa para cada
tiempo y un tiempo para cada cosa…Al medir con prudencia el
alcance de nuestros actos, se alcanza la sabiduría y madurez…

• Doce son los signos zodiacales


• Un año tiene 12 meses.
• El día tiene 24 horas dividido en dos periodos (12 hrs. a.m. /
12 hrs. p.m.)
• Doce son las columnas, que sostienen la bóveda celeste de un
templo masónico.
• La primera herramienta que recibe un aprendiz es una regla
de 24 pulgadas, recordándole dos cosas primero las 24 hrs del
día y con arreglo a su edad el tiempo se dividirá en tres grupos
de 8hrs. (8hrs. de trabajo, 8hrs. de descanso y 8hrs. activida-
des diversas comer, disfrute personal, etc.) Geométricamente
le recuerda que la línea recta es la distancia más corta que une
79
dos puntos, en su caso de la Piedra Bruta a la Piedra Pulida. El
francmasón empleando correctamente la regla de 24 pulgadas
corrige su conducta, otorga un orden inherente a las cosas, ad-
quiere una disciplina diaria y compromiso en la construcción
de su templo interior.

La letra Lamed es la letra número 12 del alfabeto hebreo, coin-


cidiendo con cada una de las puntas de la estrella de doce pun-
tas de lapida de Arjona. Las tres consonantes (LMD) que com-
ponen la palabra lamed forman la raíz hebrea que comprende
las tres acciones (enseñar, aprender, instruir) las cuales llevan
al conocimiento; en el Talmud considera que esta letra explica
una revelación transmitida vocalmente. Si analizamos que en el
Tarot se asocia al arcano (el Colgado), y revisamos la tradición
oral de la francmasonería constatamos que se interrelaciona
con la frase…Va a llover o Está lloviendo… Dicen las antiguas
leyendas masónicas que: …muchos profanos en la antigüedad,
80
estaban deseosos de conocer los secretos de la orden para poder
infiltrase en el gremio de canteros. Cuando eran sorprendidas fis-
goneando, por el Guarda Templo Exterior se les aplicaba un cas-
tigo ejemplarizante; colgarlo de un pie en el alero de la catedral
para que se empapasen con el agua de lluvia… Esta historia ma-
sónica expresa con claridad meridiana el significado de la frase
masónica que es dicha cuando hablamos delante de profanos.
También expresa porque nadie que no fuese el Sumo Sacerdo-
te, podía tener acceso al secreto del Shem Shemaforash.

Letra Bet segunda letra del Alfabeto Hebreo, significa tienda,


carpa, en o adentro; porque la familia vive en la casa. Con este
conocimiento podemos considerar que hace referencia, a la
mesa sagrada que estaba en el Tabernáculo durante el éxodo;
alrededor de la cual la tribu de Levi se reunía para orar. Éxodo
40:4-32…Meterás la mesa y la pondrás en orden; meterás tam-
bién el candelero y encenderás sus lámparas…Cuando entraban
en el tabernáculo de reunión, y cuando se acercaban al altar, se
lavaban como YHWH había mandado a Moisés…

La cuarta letra es Dalet, significa puerta; en el hebreo picto-


gráfico antiguo, su dibujo era como una puerta de carpa colgan-
te. Teniendo en consideración el mensaje anterior de la Lapida
de Arjona, vemos que nos remite a la puerta del Tabernáculo.
Juan 10:9…Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y
entrará, y saldrá, y hallará pastos…

La tercera letra del Alfabeto Hebreo Guimel, significa juntar,


caminar, llevar, maduración, actos de bondad; es la eterna be-
neficencia del creador hacia los hombres. Existe una gran dife-
rencia entre Caridad que se practica de arriba hacia abajo, hu-
millando a quien la recibe y sin alterar las relaciones de poder;
y Beneficencia que es horizontal y se ejerce de igual a igual,
pues compartimos con los necesitados aquello que tenemos. La
letra Gimel da respuestas a la beneficencia masónica.

81
Toda tradición tiene una determinada lengua, motivo por el
cual adquiere un carácter de lengua sagrada; si desaparece
una tradición se perderá su lengua correspondiente. Escritores,
francmasones y personas en general buscan incesantemente un
nombre o palabra que se remonta a épocas bíblicas; surgiendo
una curiosa pregunta ¿Si usted supiera esa palabra, que haría?
En Israel existieron dos clases de Sacerdotes, en la época de
Abraham (1813 a.C- 1638 a.C) estaba Melquisedec quien fue
Sacerdote y rey de Jerusalén, según Hebreos 7:1-3 no tiene día
de nacimiento, ni fin de vida. Durante el Éxodo surge el Sacer-
docio Levita con Moisés y Aarón (aprox. 1301 a.C.-1274 a.C.)
esta línea sacerdotal es la vinculada al secreto del Shem She-
maforash.

¿Sabían los reyes David y Salomón el secreto del Shem Shema-


forash? NO los reyes David y Salomón eran descendientes de la
linea de Judá. La ley de Moisés dice que de la familia de Judá na-
die puede ser sacerdote, y nunca un sacerdote ha salido de ella.
¿El rey Salomón tuvo alguna mesa sagrada? NO la única mesa
sagrada que existió se encontraba en el Tabernáculo durante el
éxodo, y en el Santo Sanctórum tras construir el Primer Templo;
solamente tenían acceso a la mesa sagrada la Tribu Levita y los
únicos que conocían el secreto del Shem Shemaforash fueron
los Sumos Sacerdotes (Moisés, Aarón, Eleazar, Josué, Zacarías
padre de Juan el Bautista).

Masónicamente hablando la búsqueda de la palabra perdi-


da está directamente relacionada con Juan Bautista patrono de
la francmasonería…En (Lucas 1:13) Gabriel anuncia a Zacarías
que tendría un hijo, al que debía llamar Juan; pero duda y por
ello queda mudo. En (Lucas 1:63-64) tras el nacimiento del hijo
de Zacarías, este escribe su nombre en una tablilla (Juan) y re-
cupera el habla que había perdido… Es Juan el Bautista quien
hace que Zacarías, recobre la palabra perdida. Para remediar la
pérdida de esa palabra sagrada perdida y la consecuente bús-
queda, los masones reciben una palabra sustituta que algunos
82
llaman reencontrada. Por ello la necesidad de tres maestros mí-
nimo en una logia, pues tres la gobiernan y crean el teorema de
Pitágoras (3-4-5).

PRIMERA CAPA DE TRAZADO GEOMÉTRICO:


Círculos Concéntricos y Cuadrado.

Esta capa del trazado consiste en 10 círculos (6 círculos con-


céntricos y 4 círculos sobre los vértices de un cuadrado). Esta
representación geométrica, cual mándala aporta varias infor-
maciones:

• Círculos concéntricos, similares a los creados en el agua. Re-


presentan los grados de desarrollo, de evolución de la cons-
ciencia del ser, el perfeccionamiento y la armonía adquiridos.
• Cuadratura del círculo.
• Circulo inscrito en un cuadrado.
• Los elementales.
83
Los mándalas son representaciones simbólicas espirituales y
rituales del macrocosmos y el microcosmos, sus elementos bá-
sicos son figuras geométricas contrapuestas y concéntricas; es
representado como un círculo inscrito dentro de una forma cua-
drangular, o una forma cuadrangular inscrita en un círculo. Por
ello podríamos decir que el mándala es siempre una cuadratura
del círculo, o un círculo inscrito en un cuadrado.

De forma meramente psicológica podemos considerar mán-


dala, a las figuras que tienen elementos encerrados en un cua-
drado o círculo. Arquitectónicamente hablando, las plantas de
los edificios circulares, cuadradas u octogonales son mándalas
pues obedecen a contraposiciones esenciales representadas
en sus formas geométricas y numéricas. La contraposición de
las figuras geométricas: circulo, triangulo y cuadrado; numéri-
camente 1 y 10, el 3, 4 y el 7 poseen un papel fundamental en
los mándalas, aun cuando estos aluden siempre a un centro no
visible.

Pudiendo interpretarlos considerando como principal lo más


próximo al centro, por ello el círculo dentro del cuadrado es
una composición mas evolucionada que inversamente. El 4 los
periféricos (puntos cardinales) aporta una imagen de exteriori-
dad ordenada; en cambio el círculo exterior posee una función
unificadora del caos geométrico que ocurre en su interior. A pe-
sar que el cuadrado simboliza la tierra y el círculo el cielo, es
la idea de ordenar un espacio (Caos) dentro del anhelo místico
de un orden (integración suprema). El primer intento de obte-
ner, un cuadrado de área igual a la de un círculo dado (cuadrar
el círculo) aparece enunciado en el Papiro Rhind, documento
egipcio descubierto en 1855.

LAS TRES LETRAS DE LAPIDA DE ARJONA:

El alfabeto Hebreo posee 22 letras (3 madre, 7 dobles y 12 sim-


ples); las letras madres son aquellas que al ser repetidas ade-
84
cuadamente, originan palabras. Podemos comprobarlo en las
primeras palabras que dice un bebe, formadas por una misma
silaba repetida dos veces (ma+ma= mama). Cuando observa-
mos la Lapida Templaría, comprobamos que las letras grabadas
son: Aleph, Mem y Shin letras madres del alfabeto Hebreo, es-
tas definen la relación existente entre el Universo y el Hombre,
explicando la creación del universo y de todo lo que en él es
manifiesto; cada una de estas letras madres representa el límite
de la acción y la influencia de cada uno de los elementos de
la creación. Shin el fuego del cual se forman los cielos, Mem el
agua donde nace la tierra, y entre ambas Aleph o Alef el aliento
del que nace el aire.

Tito Flavio Josefo, en Las Guerras de los Judíos, libro V, sección


228 dijo: …el nombre sagrado de Dios, consiste en cuatro voca-
les…Sería difícil determinar en qué momento se originó esta re-

85
verencia por el nombre divino entre los hebreos, los escritores
rabínicos asocian a la prohibición de pronunciar el Tetragram-
maton (Levítico 24:16). La palabra Jehová data del año 1520, eru-
ditos ponen a Pedro Galatino como el inventor de la palabra y
Fagio como su propagador; es por ello que no sorprende que
haya sido considerada como pronunciación del Nombre Divino.
Cabe señalar que en época del Segundo Templo, encontrán-
dose como Sumo Sacerdote de Israel Simón el Justo (310-291
a. C.) la verdadera pronunciación de Yahveh dejo de utilizarse.
Según el Tamid VII, Mishnah 2 – 2 los sacerdotes en el Templo
podían emplear el verdadero Nombre Divino, mientras que los
sacerdotes fuera de Jerusalén únicamente podían nombrarlo
como Adonaí.

Otras opiniones en cuanto al origen del nombre sagrado, plan-


tean que ha estado en uso de la familia patriarcal desde que
en el Monte Horeb (Monte Sinaí) le fue revelado y explicado
a Moisés. ¿Qué recibió Moisés en el Monte Sinaí? La tradición
judía amplió el significado de la revelación original otorgada a
Moisés, estableciendo que no sólo recibió las tablas de la Ley,
sino también toda la Toráh. El Antiguo Testamento como lo co-
nocemos hoy, fue regularizado y ordenado aprox. 539 – 512 a.C.
por los Soferim Levitas, quienes lo entregaron a los Masoretas
que tuvieron la responsabilidad de hacer copias fidedignas de
las escrituras sagradas. Esto confirma porque el Shem Shemafo-
rash, era del conocimiento de los Sacerdotes Levitas.

Mientras escribía este artículo un masón formulo dos pregun-


tas:

IPH. Marino ¿Cuánto debiésemos saber los francmasones de


hoy sobre el Shem Shemaforash?

Incisiva y aguda pregunta mi querido hermano. Ritualistica-


mente hablando, la masonería especulativa actual es Hiramita
por ello el conocimiento sobre este tema es limitado. En cambio
86
si fuese usted francmasón operativo:

• Primero sabría, aceptaría y defendería nuestra condición la


francmasonería es Noaquita
• Segundo comprendería que la palabra Shem Shemaforash
consta de dos partes.

a) Shem: La genealogía antediluviana demuestra que Adán tuvo


un hijo llamado Set, de quien desciende Noé tiene tres hijos
Shem o Sem (Hijo primogénito), Jafet (segundo hijo) y Cam (el
menor); estos salvados del Diluvio. Los pueblos de lengua semi-
ta están formados por países pertenecientes al Oriente Próxi-
mo y Medio Oriente quienes constituyen la descendencia de
Shem, llegando de ese modo a Israel, al pueblo judío y Sumos
Sacerdotes. Por ello Aarón, el sacerdocio Levita, la mesa del Ta-
bernáculo, el candelabro y las letras Aleph, Mem y Shin; en su
conjunto poseen enorme relevancia para la masonería. Deba
señalarse que en Sura 23:27 del Corán se cita a Noé, familia y
genealogía antediluviana.

b) Shemaforash: Nombre explicito y oculto de Dios; se compone


de 4, 12, 22, 42 o 72 letras, la Geometría Sagrada y la Cábala fue-
ron los medios para que no fuese olvidado ese nombre.

IPH. Marino ¿Por qué usar la geometría para representar al


creador y no imágenes, cuando visitamos catedrales en ellas las
encontramos?…Mi querido hermano, el ser humano en ocasio-
nes posee mente a corto plazo para evitar afectar sus intereses
personales, veámoslo:

• Existe un punto en el que todas las religiones el cristianismo,


el islamismo y el judaísmo están de acuerdo, y es que son reli-
giones abrahámicas; por ello el Tanaj es considerado sagrado. Y
la Toráh el núcleo de la ley judía, está formado por cinco libros
Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio; estos a su
vez constituyen el Antiguo Testamento.
87
• El Evangelio de Tomás dice:…Levanta una piedra y ahí estaré,
corta la rama de un árbol y ahí me encontrarás... pero no me bus-
ques en grandes templos ni en impresionantes construcciones,
porque Dios se encuentra en todas partes, y donde me busques,
ahí estaré…
• El cristianismo nace y se desarrolla en el Imperio Romano; las
primeras imágenes cristianas aparecen entorno al año 200, lo
que significa que durante un siglo y medio los cristianos primiti-
vos repudiaron de representaciones figurativas; tampoco tenían
iglesias donde reunirse. La persecución a los paganos durante
el Imperio Romano se empezó a producir tras su legalización
con el Edicto de la Tolerancia del 380; el cristianismo no invento
imágenes nuevas, utilizo lo que conocía del mundo romano para
ocultar sus orígenes paganos. Surgiendo el arte paleocristiano
es eminentemente simbólico y nació asociado al culto funerario
en las catacumbas para venerar a los muertos.
• La Iglesia Católica comienza la veneración de las imágenes(i-
conolatría) en el segundo Concilio de Nicea en 787, el que jus-
tificó el culto de las sagradas imágenes; y el Concilio de Trento
con un decreto del 1563 aprobó y justificó el culto de las imáge-
nes y condenó aquellos que expresaban el contrario. La Iglesia
ortodoxa se limitó a permitir los iconos pintados, mantenien-
do la prohibición de las estatuas. En la Reforma del siglo XVI
los protestantes abandonan las imágenes; aunque los luteranos
mantuvieron la cruz, pero sin crucificado y sin que puede ser
objeto de culto.
• Cuando analizamos el Antiguo Testamento encontramos: Le-
vítico 26:1…No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni pon-
dréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros ante ella…
Éxodo 20:4-5…No harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que
esté arriba en el cielo; ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo
de la tierra…No te inclinarás ante ellas, ni las honrarás…
• Los judíos no adoran imagen de Dios, la Toráh (Antiguo Testa-
mento) lo prohíbe.
• El islamismo es claro sobre la iconolatría y no permite estatuas,
dibujos, etc. del creador. Por eso en las mezquitas no hay repre-
88
sentaciones humanas ni de animales…Si Dios (Allah) es incog-
noscible, toda imagen suya podría llevar a la idolatría; pues no
se veneraría al verdadero dios sino una mera representación…

Masónicamente hablando, estos puntos aquí expuestos de-


muestran porque la francmasonería prohíbe las discusiones so-
bre religión, y acepta como miembros a quienes creen en la
existencia de un ser superior, sin importar su credo. También
responde porque la letra G = Geometría o Geómetraen el al-
fabeto Hebreo es Gimel (tercera letra del alfabeto hebreo),
derivada de la palabra camello. Todos nosotros tenemos el lar-
go camino de la vida, que tenemos que recorrer día tras día;
el simbolismo del camello es sinónimo de trayecto o viaje, y
recordatorio de cómo administrar nuestros niveles de energía
en distintas situaciones. Por ello simboliza templanza, humildad,
moderación y resistencia; por su hábito de arrodillarse es sím-
bolo de oración, recogimiento y meditación.

Los gnósticos alejandrinos florecieron bajo el gobierno de los


emperadores Adriano y Antonino Pío; Basílides fue uno de los
más célebres vivió en el siglo II, aproximadamente por los años
120-140 en Alejandría. Prácticamente quedan pocos escritos de
Basílides y hay que recoger su enseñanza de fuentes primiti-
vas, tales como: San Irineo, Clemente de Alejandría, San Hipó-
lito o San Beda el Venerable. San Irineo se basa en el Evangelio
de Basílides y plantea: … Basílides enseño que a partir de nous
(mente) nació logos (razón); de logos nace phronesis (pruden-
cia) de phronesis surgen sophia (sabiduría), dynamis (fuerza), y
las virtudes. El cielo fue hecho por estas huestes angelicales, sus
descendientes hicieron el segundo cielo, y los descendientes de
éstos el tercero, y así sucesivamente hasta llegar al número 365 los
días del año. El mayor de estos ángeles, es el Dios de los judíos
YHWH…

Llegados a este punto y con las evidencias de las palabras;


resulta innegable la conexión entre ABRAXAS a quien adora-
89
ron los gnósticos y YHWH el geómetra de los cristianos, judíos,
musulmanes y francmasones. Hebreos 11:10… porque espera-
ba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor
es Dios... En Qumrán fueron hallados los manuscritos del Mar
Muerto, con fragmentos del Éxodo (7Q1), Levítico (4Q119-120),
Números (4Q121), y Deuteronomio (4Q120,122); así como por-
ciones de algunos de los libros deuterocanónicos: las dos ter-
ceras partes de Sirácides (Gruta 2), porciones de Tobías (Gruta
4), de Baruc (Gruta 7) y de la Epístola de Jeremías (7Q2). En la
Cueva 4: 4Q120 el fragmento 20, aparece como nombre de Dios.

Las Cartas de Elefantina de las comunidades judías y arameas


residentes en el Alto Egipto, entre 495 y 399 a. C. en ellas encon-
tramos que para citar al creador los judíos residentes de Egipto
escribían IAW mientras que los judíos de Jerusalén escribían
IAHO = IAO; según consta en solicitud de reconstrucción de un
templo judío en Elefantina. En hebreo antiguo no existen los
nombres de Jesús, Jehová ni Yave; la aproximación más cerca-
90
na en hebreo moderno es Yehoshúa, Joshúa o Yeshúa, pudiendo
decirse Yeshúa ben Yosef (Jesús hijo de José); el nombre Iesous
(griego) y Joesus (latín) fue inventado por los romanos. Desde el
siglo XIV a.C. hasta los siglos XXI d.C. el nombre IAW ha tenido
diversas transliteraciones por citar algunas: Qumran LXX 4Q120
(siglo I a.C.); Diodoro Siculus (siglo I a.C.); Clemente de Alejan-
dria (150 – 212 EC.); San Jerónimo (347– 420 EC.); Theodoret (si-
glo V EC.); Libro de Enoc (siglo V-VI EC.); Blavatsky (siglo XIX);
etc.

La historia de la iglesia católica se ha escrito con la sangre de


filósofos, científicos, eruditos, mujeres (brujas), gnósticos, etc.
todo por mantener a los pueblos en la ignorancia e imponer
su religión; ocultando sus bases y fundamentación pagana. El
conocimiento llamado pagano trajo consigo las palabras, IAW
y Abraxas ambos también absorbidos por la iglesia católica.
Muchas fueron las comunidades gnósticas que lo reverenciaron
y existieron: en Europa los Bogomilos, por el área que hoy es
Bulgaria entre los siglos X y XIII; los Cátaros también llamados
albigenses; los Basílides en Alejandría y el Evangelium Basilidis
todos ellos exterminados de manera cruel por la Iglesia. Hoy
tras siglos de sangre vemos como el Papa Francisco estrecha la-
zos con judíos y musulmanes, sería un paso positivo si el respeto
religioso se mantuviera; cobrando fuerza mi personal frase…Si
tu Dios no se llama igual que mi Dios, que importa cómo le lla-
mes tú o yo; EL es EL…

Teniendo esta base y observando las tres letras existentes en


Lapida Templaría de Arjona, debemos tener presente que las
lenguas semíticas como el árabe y el hebreo se leen de derecha
a izquierda (primero Shin -después Aleph- finalmente Men); en
Europa nuestro sentido de escritura, es de izquierda a derecha
se denomina dextroverso. Realizar de otro modo la lectura, no
permitiría interpretar la frase; otro aspecto a tener en conside-
ración es el valor numérico de las letras pues Gematricamente
(numerología judía) su suma origina una cuarta letra, que com-
91
pleta la palabra que se dice. Lográndose descifrar el mensaje
Shin (300) + Aleph(1) + Mem (40) = 341 = 8 (Jet, Het o Heith)
octava letra del alfabeto hebreo otro análisis (341=11x31). Sa-
biendo esto comprendemos que la Lapida Templaría, posee
realmente cuatro letras (tres visibles y una oculta).

La letra Mem evoca la unión existente entre lo revelado y lo


oculto, evocando el nombre de Moisés o Moshe, quien poseía
el secreto de la Ley Sagrada a él revelada. Cuando la letra mem
es abierta como el caso de la Lapida de Arjona, alude a la Torah
Revelada la cual sirvió de fundamento al Antiguo Testamento o
Pentateuco; en casos que la letra mem es cerrada se refiere a la
Torah Oculta, conocimiento solo transmitido de oreja a oreja; la
mem abierta nos habla de lo innegable (la soberanía del crea-
dor sobre nuestras vidas), mientras que la mem cerrada habla
de la Soberanía Celestial que esta oculta al hombre. También
esta letra es relacionada con agua y el vientre materno, donde
se desarrolla el bebé en agua (líquido amniótico) la que fluye al
momento del nacimiento. Además la letra mem representa dos
aspectos de Dios mismo: Malkut (Reino) y Memshaláh (Domi-
92
nio) como dice el Salmo acróstico 145:13…Tu reino es un reino
eterno; tu dominio permanece por todas las edades…Representa
al Mesías y la redención que traerá al final de los tiempos. De
hecho la palabra para Egypto en Hebreo es Mitzrayim; tiene la
mem abierta al inicio y la mem cerrada al final.

CONCLUSIÓN:

Queridos Hermanos / as largo ha sido el camino recorrido y


tiempo dedicado, para llegar a este análisis que hoy desde mi
libertad de cátedra pongo en vuestras manos. Nadie es propie-
tario de la verdad absoluta, y desde mi libertad de expresión
les invito a continuar vuestra personal búsqueda de la verdad.
No importa que algunos mal llamados masones, les digan:...esto
no es de vuestro grado..., Mateo 7:8-9… Porque cualquiera que
pide, recibe; y el que busca, halla… Qué hombre serian vosotros,
si su hijo pidiere pan y le diese una piedra…

Va siendo hora de instruir a los jóvenes masones dentro de la


Gran Logia de España, en la verdad histórica de su país y de
93
la francmasonería española; dejando a un lado la vanidad, am-
bición de poder de sus dignatarios, actos fuera de contexto y
lugar; que solo deterioran el buen nombre de la masonería uni-
versal y de quienes buscamos en esta augusta institución más
de lo que los ojos ven.

Es cuanto se ha de decir.

94
¿LA MASONERIA NACIO DE LA HERENCIA
TEMPLARIA?
Herbert Oré Belsuzarri 33°
95
¿LA MASONERIA NACIO DE LA HERENCIA
TEMPLARIA?
Herbert Oré Belsuzarri 33°

La tradición ocultista de varias organizaciones iniciáticas, ha-


bla de los descendientes espirituales de los caballeros templa-
rios y dice que ellos viven entre nosotros, e incluso hay asocia-
ciones actuales que afirman sus herederas.

Las consecuencias de esto, son profundas y de largo alcance.


Si se dedicaron a recoger conocimientos esotéricos y alquími-
cos, cualquier supervivencia de los templarios, apuntaría a al-
gún tipo de continuidad de “secretos importantes” a través de
una tradición oculta, que aún se practicarían en nuestra socie-
dad. Si esto es real, ello nos lleva a admitir que los templarios
no se extinguieron.

El sentido común dice que es improbable que una organi-


zación bien establecida, desaparezca como corderos llevados
al sacrificio. No todos los caballeros de Europa cayeron en la
encerrona de aquel trascendental viernes trece. Eso solo ocu-
rrió en Francia, y aun allí algunos lograron escapar. En otros
países hubo actitudes discrepantes en cuanto a la persecución
y supresión. Eduardo II de Inglaterra, se negó a creer que los
templarios fuesen culpables de las acusaciones y, debatió aca-
lorado con el papa, negándose a utilizar la tortura contra los ca-
balleros.

En Aragón y Castilla los obispos procesaron a los templarios


y dictaminaron inocencia. Sin embargo, por muy tolerantes o
muy liberales que los jueces quisieron ser, la bula del papa di-
solvió formalmente la orden en 1312. ¡No se podía ignorar la
decisión papal! En Francia los ejecutados fueron relativamente
pocos; muchos recobraron la libertad después de retractarse,
y en otros países se reconstituyeron bajo un nombre distinto, o
ingresaron en otras órdenes ya existentes, como la Teutónica de
96
los caballeros alemanes.

Nada indica que los templarios desapareciesen efectivamente.


Lo natural es que pasaron a la clandestinidad para reagruparse
y reconstituirse; el procedimiento utilizado para su disolución,
paradójicamente facilitaba en la práctica su reagrupación.

Cuando se disolvió la orden, gran parte de sus tierras pasaron


a manos de sus rivales, los hospitalarios. En Escocia e Inglate-
rra hubo poca transferencia de propiedades; en 1650, todavía
algunas fincas de Londres que habían sido del Temple, estaban
en poder de familias descendientes de templarios según cons-
ta documentalmente. Los templarios fomentaron la insurrección
campesina de 1381 que ataco las propiedades de la Iglesia y las
de los caballeros hospitalarios –las dos organizaciones enemi-
gas de los templarios–, pero tuvieron cuidado de no dañar los
edificios que habían sido de los templarios antiguamente.

Aunque no hay pruebas concluyentes de que los templarios


fuesen los inspiradores de la red clandestina de alquimistas, sa-
bemos que el “circulo interior” prestaba atención a la alquimia.
Los alquimistas y los templarios, veneraban a Juan el Bautista.

Algunos estudiosos manifiestan que la francmasonería tuvo


sus orígenes en la herencia templaria: unos dicen que es una
continuidad de los templarios de Escocia, mientras otros bus-
can los orígenes en los ritos masónicos actuales. Los dos aspec-
tos se complementan mutuamente y proporcionan un cuadro de
la hipótesis.

Los templarios aislados y acogidos en Escocia, pasaron a In-


glaterra en 1603 cuando subió al trono el rey escoces Jaime VI,
con el consiguiente aumento de influencia de la aristocracia es-
cocesa, y se cree que “fue en Inglaterra donde se convirtieron en
francmasones los templarios”.

97
En cuanto al rito masónico, estos han cambiado, pero en los pri-
meros tiempos la francmasonería era una escuela mistérica con
iniciaciones solemnes basadas en las tradiciones ocultas de la
antigüedad, y expresamente encaminadas a obtener la ilumina-
ción trascendental, además de la función evidente de asegurar
la cohesión entre los hermanos. La masonería tenía el explícito
propósito de la transmisión de un conocimiento sagrado. Buena
parte de lo que hoy llamaríamos ciencia salió de esa cofradía,
una evidencia inocultable es la constitución de la Royal Society
inglesa en 1662, que se ocupaba y sigue ocupándose de reunir
y dar a conocer los conocimientos científicos.

Aunque muchos francmasones modernos tienen sus ceremo-


nias de iniciación respetando la solemnidad y el sentido de es-
piritualidad, el panorama de conjunto general, es que la maso-
nería ha olvidado su sentido originario. La corriente mayoritaria
de la francmasonería que se autoproclamó oficial o “regular”,
es de fundación relativamente reciente, se constituyó el día de
san Juan Bautista (24 de junio) de 1717. Con anterioridad a esta
fecha la masonería que llamamos operativa, había sido una so-
ciedad secreta verdadera, pero la aparición de la figura de la
“Gran Logia” marco la época de su conversión, en un cenáculo
pomposo donde se reunían unos amigos, y tomaba un carácter
semipúblico porque no tenía ningún secreto que guardar.

Estos masones ortodoxos, dicen que los masones proceden de


las cofradías medievales de canteros (stonemasons), que habían
adoptado ademanes y códigos secretos de mutua identificación,
porque eran portadores de un conocimiento tal vez peligroso, el
de la geometría sagrada. Sin embargo, y como han demostrado
las extensas y meticulosas investigaciones, esos gremios brilla-
ron por su ausencia en la Inglaterra medieval, mientras que en
Italia, Francia, Alemania y otros países europeos su presencia
era evidente. Otro mito de los francmasones es que los canteros
habían recibido dichos conocimientos secretos de los construc-
tores del fabuloso Templo de Salomón; paro a la vez enuncian
98
que el primer masón antes del diluvio fue Adán, que recibió
estos conocimientos del mismísimo dios, y que fue Set el primer
constructor de una ciudad llamada Henoch como su hijo primo-
génito..

“Adán, nuestro primer Padre, creado a imagen de Dios, el Gran


Arquitecto del Universo, debió de tener escritas en su corazón las
Ciencias Liberales, particularmente la Geometría, porque aun
después de la Caída, hallamos los Principios de ella en el corazón
de su prole, los cuales, en el transcurso del tiempo, se expusie-
ron en un conveniente Método de Proposiciones, al observar las
Leyes de la Proporción inducidas de la Mecánica. Así como las
Artes Mecánicas dieron ocasión a los entendidos para metodizar
los elementos de Geometría, así esta noble ciencia metodizada es
el fundamento de todas las artes (particularmente de la Masone-

99
ría y la Arquitectura) y la regla que las guía y realiza. Indudable-
mente Adán enseñó Geometría a sus hijos y el uso de ella en las
varias Artes y Oficios convenientes al menos en aquellos primiti-
vos tiempos; porque vemos que CAÍN edificó una ciudad, a la que
puso el nombre de su hijo primogénito HENOCH. Llegó Caín a ser
el Príncipe de la mitad del género humano y sus descendientes
imitaron su regio ejemplo, fomentando la noble Ciencia y el útil
Arte” (Constitución de Anderson 1723).

Los primeros masones especulativos prestaron mucha aten-


ción a la alquimia, y un tratado alquímico de mediados del siglo
XV alude a ellos bajo el nombre de “obreros de la alquimia”.
Uno de los primeros iniciados del que hay constancia fue Elías
Ashmole (admitido en 1646), el fundador del Ashmolean Mu-
seum de Oxford, que fue alquimista, hermético y rosacruz, y el
primero que escribió acerca de los templarios en términos elo-
giosos desde la supresión de estos.

Una de las joyas de la masonería es el curioso y fascinante


edificio llamado la Rosslyn Chapel, a las afueras de Edimbur-
go. Visto de fuera parece hallarse en estado ruinoso y que va a
derrumbarse de un momento a otro, pero el observador queda
desengañado al contemplar la robustez del interior. La capilla
Rosslyn es en la actualidad una infraestructura icónica de los
francmasones modernos y de muchas organizaciones templa-
rias. Fue construida entre 1450 y 1480 por el Laird de Rosslyn,
sir William Saint-Clair, en su origen se quiso que fuera la capilla
de la Virgen, un santuario de mayor tamaño al actual, que iba a
construirse siguiendo el modelo del Templo de Salomón, pero
se quedó tal como estaba.

Los Saint-Clair –cuyo apellido cambio más adelante a Sinc-


lair– fueron los protectores, hereditarios de la francmasonería
en Escocia desde el siglo XV en adelante; no es coincidencia
que antes hubiesen atendido a la misma misión en favor de los
templarios.
100
La orden del Temple estuvo conectada con los Sinclair y con
Rosslyn desde sus mismos orígenes: el Gran Maestro y funda-
dor Hugo de Payens tuvo por esposa a Catalina Saint-Clair. Este
linaje de los Saint-Clair/Sinclair, de ascendencia vikinga, es una
de las familias más misteriosas y notables de la Historia, y des-
tacaron en Escocia y Francia desde el siglo XI –el apellido de la
dama recuerda al mártir escoces Saint-Clair, que murió decapi-
tado.

Es indudable que los templarlos hizo de Escocia, uno de sus


principales refugios después de la disolución oficial. Dicho país
fue en tiempos el reino de Roberto Bruce –excomulgado tam-
bién–, un lugar donde el brazo del papa no alcanzaba. Es plausi-
ble que la “desaparecida flota templaria”, recalase en las costas
de Escocia.

Uno de los acontecimientos en la Historia de las islas británi-


cas fue sin duda alguna la batalla de Bannockburn, que ocurrió
el 24 de junio (día de san Juan Bautista) de 1314 y supuso una
101
derrota definitiva de los ingleses a manos de las fuerzas de Ro-
bert Bruce. Sin embargo, los indicios dan a entender que este
conto con una ayuda formidable: “un contingente de templarios
salvaron la jornada en el último momento”. Desde luego eso es
lo que dicen los modernos caballeros templarios de Escocia –
que se dicen ser descendientes de aquellos fugitivos–, motivo
por el cual celebran en la capilla Rosslyn los aniversarios de la
batalla de Bannockburn y afirman que fue la ocasión en que “se
alzó el Velo que cubría a los caballeros del Temple”. Entre los que
combatieron en Bannockburn al lado de Robert Bruce estuvo
un tal sir William Saint-Clair –diferente del mencionado antes–,
que murió en 1330 y fue enterrado en Rosslyn... en una caracte-
rística sepultura templaria.

Rosslyn dista de ser una capilla cristiana típica. Se dijo que el


conde Guillermo la erigió “a la mayor gloria de Dios”, pero si
es así, llama la atención que se encuentren tan pocos símbolos
cristianos en ella.

En la capilla Rosslyn, su ornamentación no solo está repleta

102
de símbolos, sino que el edificio entero se alzó con arreglo a
los elevados ideales de la geometría sagrada. Muchos de sus
elementos son innegablemente masónicos; así, por ejemplo, ex-
hibe la “Columna del Aprendiz” en explicito paralelismo con el
mito masónico de Hiram Abiff, y el aprendiz representado en
ella recibe el nombre de “el Hijo de la Viuda”, que responde a
una significativa terminología masónica. En el dintel contiguo a
esa columna leemos la inscripción: “El vino es fuerte, el Rey es
más fuerte, las mujeres son fortísimas, pero LA VERDAD vence a
todos”.

Aunque la mayor parte del simbolismo de Rosslyn sea masó-


nico, también es templario: la planta de la capilla tiene la for-
ma de la cruz templaria y algunos relieves presentan la famosa
imagen de dos jinetes sobre un mismo caballo que fue el sello
de los freires (sacerdotes). En las cercanías hay una antigua ar-
boleda que tenía forma de cruz templaria.

En la capilla Rosslyn hay mucho simbolismo que no es clá-


sicamente masón ni templario. Hay una plétora de imágenes
paganas, e incluso algunas islámicas. En el exterior un relieve
representa a Hermes, una alusión al hermetismo, y en el interior
se encuentran más de cien representaciones del Hombre Verde,
el dios de la vegetación del antiguo panteón céltico. El Hombre
Verde dicen que está relacionado con el dios babilónico Tam-
muz, una más de las divinidades que mueren y resucitan. Todos
estos dioses tienen atributos parecidos, y suele representárse-
les con la cara verde, aunque fue Osiris, el esposo de Isis, el
representado más habitualmente.

El Sinclair medieval promovió activamente celebraciones pa-


ganas y proporcionaron refugio a los gitanos, de quienes se ha
dicho que figuran “entre los últimos practicantes del culto a la
Diosa en Europa”. También es revelador que según muchas au-
toridades la cripta de la capilla Rosslyn tuviese en tiempos una
Virgen negra.
103
Los templarios no fueron los devotos soldados de Cristo del
imaginario popular. Ese camuflaje creado por ellos mismos
tuvo mucho éxito, pero evidentemente cuidaron también de
sembrar pistas que manifestasen sus auténticas preocupacio-
nes a quienes “tuviesen ojos para ver”. La ornamentación de la
capilla Rosslyn es un ejemplo más de ese mensaje críptico pero
revelador.

A estas alturas de lo que estamos tratando, queda claro que los


templarios sobrevivieron en Escocia y siguieron su actividad
externa, no solo en Rosslyn sino tambien en otros emplazamien-
tos. En 1329, sin embargo, el idilio se vio de nuevo amenazado
cuando el papa anulo la excomunión a Robert Bruce y pareció
que el largo brazo de Roma podía llegar hasta ellos. En algún
momento se discutió incluso la posibilidad de lanzar una cruza-
da contra Escocia, y aunque no llego a concretarse, los templa-

104
rios escoceses juzgaron más prudente pasar a la clandestinidad
lo mismo que muchos de sus hermanos del resto de Europa. Y
dicen que ahí nacieron los comienzos de la francmasonería, se-
gún afirman algunos autores.

Sin embargo esto resulta contradictorio a lo que se menciona


en las Constituciones de Anderson publicados en 1723: “Noé y
sus tres hijos JAFET, SEM y CAM fueron verdaderos masones que
después del diluvio conservaron las tradiciones y artes de los an-
tediluvianos y las transmitieron ampliamente a sus hijos, pues un
siglo después del diluvio, en el año 1810 del mundo y 2194 a. de
C. vemos a gran número de ellos, si no a toda la raza de Noé, con-
gregada en el valle de Sinar, ocupados en edificar una ciudad y
una alta Torre que perpetuase su nombre y evitara su dispersión.
Pero querían levantar la Torre a tan monstruosa altura, que por su
vanidad desbarató Dios su proyecto, confundiendo sus lenguas,
de modo que se dispersaron. Sin embargo, no por ello es menos
encomiada su habilidad en Masonería, pues emplearon más de
53 años en aquella prodigiosa obra, y al dispersarse difundieron
el potente conocimiento por los lejanos países en donde fundaron
reinos, repúblicas y dinastías. Y lo que después se perdió del co-
nocimiento en muchos puntos de la tierra, se conservó especial-
mente en Sinar y Asiría, donde NEMROD, el fundador de aquella
monarquía después de la dispersión, edificó grandiosas ciudades
como Erech, Acad y Calneh en Sinar, de donde pasó a Asiría y fun-
dó Nínive, Rebokoth y Retiñí” (Constitución de Anderson 1723).

Es decir antes del diluvio la masonería se originó con Adán


y su hijo Set. Después del diluvio la masonería se origina con
Noé y sus tres hijos que construyeron un gran zigurat llamado la
Torre de Babel en el Sinar (Sumeria).

Es de señalar que algunas ramas de la francmasonería han


afirmado siempre que eran descendientes de los templarios y
que tenían sus orígenes en Escocia, pero pocos historiadores
lo tomaron en serio, pese a que algunos de estos también eran
105
masones. Podemos suponer que aquellos masones “del Temple”
heredaron por lo menos una parte de los secretos templarios
auténticos. Esos conocimientos que incluyeron la sabiduría her-
mética y alquímica, además de la geometría sagrada, que toda-
vía se juzgan valiosos, tal vez porque responden a preocupacio-
nes muy diferentes de las que interesan en el mundo moderno
actual, hablando en líneas generales.

Fue otro escoces, Andrew Michael Ramsay, quien pronuncio


ante los francmasones de Paris, en 1737, lo que luego se llamó
Ramsay’s Oration. Caballero de la Orden de San Lázaro, y tutor
de Bonnie Prince Charlie –-es decir, Carlos Eduardo Estuardo,
llamado “el Joven Pretendiente”–, el “caballero” Ramsay recordó
a los congregados con especial énfasis que ellos eran descen-
dientes de los “caballeros Cruzados”, alusión apenas velada a
los templarios. Los defensores de la hipótesis del origen masó-
nico templario, manifiestan, que Ramsay, no tuvo otro remedio
que recurrir a un eufemismo porque los templarios todavía eran
anatema para la sociedad francesa. Pero por otra parte, en el
mismo discurso, dijo también Ramsay, que los masones tenían
sus orígenes en las “escuelas mistéricas de las diosas Diana, Mi-
nerva e Isis”.

En los años transcurridos el Discurso ha concitado mucha


discusión, no solo por la mención a los cultos de divinidades fe-
meninas, sino porque el caballero Ramsay había asegurado que
la Orden no descendía de los canteros medievales; los entendi-
dos en el tema de esa época, se centraron en esa proposición y
dijeron que al ser esta evidentemente incierta, quedaba en tela
de juicio todo el resto del Discurso, mientas que sus defensores
decían que: al ser demostrado, que no hubo gremios medieva-
les de canteros en Gran Bretaña, quizá convendría conceder al
buen caballero, por lo menos, el beneficio de la duda en cuanto
a esta y las demás proposiciones suyas.

Nuevamente recurriendo a las Constituciones de Anderson te-


106
nemos que: “En el año 448, cuando las guarniciones romanas de
la Gran Bretaña se disolvieron a causa de la decadencia del impe-
rio, los bretones llamaron a los anglosajones en su auxilio contra
los escoceses y pictos, y por fin subyugaron la parte meridional
de la Gran Bretaña, a la que llamaron England o sea tierra de los
anglos. Era este pueblo una especie de rama de los vándalos, tan
belicosos como éstos y como ignorantes paganos sólo se preo-
cuparon de la guerra hasta que se convirtieron al cristianismo; y
entonces deploraron demasiado tarde la ignorancia de sus ante-
pasados, que tanta Masonería romana destruyeron, y no sabían
cómo restaurarla. Sin embargo, cuando se constituyeron en pue-
blo libre (según atestiguan las antiguas leyes sajonas), y con natu-
ral disposición a la Masonería, muy luego imitaron a los asiáticos,
griegos y romanos en la instalación de Logias” (Constitución de
Anderson 1723). Esto significa que la masonería llego a Gran
Bretaña por enseñanza del Imperio romano, lo cual pulveriza
cualquier intención de vincular los orígenes de la masonería a
los Caballeros Templarios.

“El discurso de Ramsay de 1737 fue la primera insinuación públi-


ca de que los francmasones descendieran de los templarios”. Los
defensores de esta tesis manifiestan que el discurso hizo que el
papa, apenas un año más tarde, condenase a toda hermandad
francmasónica. Y más consternarte todavía, a esas alturas del
107
siglo XVIII algunos masones fueron encarcelados y torturados
por la Inquisición de resultas de esa bula papal.

Entre los francmasones franceses circulaba una curiosa leyen-


da sobre “Maitre Jacques”, un personaje mítico que fue patrono
de las cofradías medievales de canteros en Francia. Según la
narración fue uno de los maestros canteros que trabajaron en el
Templo de Salomón. Después de la muerte de Hiram Abiff salió
de Palestina y se embarcó rumbo a Marsella junto con trece ofi-
ciales. Los seguidores de su gran enemigo, el maestro cantero
Pere Soubise, le perseguían dispuestos a matarlo, y entonces
él se escondió en la cueva de Sainte-Baume, la misma que más
tarde ocupo María Magdalena. Pero no le valió de nada, porque
fue traicionado y muerto. Este lugar todavía recibe una peregri-
nación de masones cada día 22 de julio.

En la segunda mitad del siglo XV cobro un auge extraordi-


nario la afición al hermetismo y a las ciencias ocultas. Aunque
apenas se manejó por aquel entonces información nueva, lo que
sucedió fue que coincidieron muchas influencias y muchos per-
sonajes contemporáneos en el afán de explorar las consecuen-
cias de la doctrina hermética hasta donde alcanzasen sus lími-
tes. De súbito, esto pareció materia digna del debate intelectual,
sacándola de los enclaves secretos donde había permanecido
confinada hasta entonces. Si los entusiastas del Renacimiento
hubiesen podido actuar a su antojo, poco habría tardado el her-
metismo en dejar de ser “oculto”.

Esta marea de fascinación hacia todo lo hermético tuvo un cen-


tro principal en la corte de los Medicis de Florencia –que influ-
yo poderosamente sobre Leonardo da Vinci, entre otros muchos
grandes pensadores. Bajo el patrocinio de los Medicis, en espe-
cial Cosme el Viejo (1389-1464) y su nieto Lorenzo el Magnífico
(1449-1492), se emprendió la primera gran síntesis de las mu-
chas ideas ocultistas dispersas. Cosme no solo envió emisarios
en busca de obras legendarias como el Corpus Hermeticum,
108
supuestamente escrito por el mismo Hermes Trismegisto, sino
que además financio la traducción de esos textos. La corte de
los Medicis era el salón donde pontificaban pensadores tan fa-
mosos como Marsilio Ficino (1433-1499), el traductor del Cor-
pus Hermeticum, y Pico della Mirandola (1463-1494), este autor
de una aportación destacable al introducir la teoría y la práctica
de la cabalística en aquel crisol de ideas atrevidas.

Tal vez inducido por su aristocrático patrono a una sensación


de seguridad algo errónea, Mirándola proclamo con excesiva
franqueza sus ideas ocultistas y no tardo en ver sus libros pues-
tos en el índice papal de los prohibidos. El mismo fue amena-
zado por el papa Inocencio VIII y por algún tiempo pareció que
iba a correr la suerte de todos los que se enfrentaban al Vatica-
no, pero entonces sucedió algo misterioso. El nuevo papa, Ale-
jandro VI, de la familia Borgia, retiro sorprendentemente todos
los cargos y amenazas, e incluso le escribió una carta en la que
le expresaba su simpatía personal. ¿Por qué? Nunca se supo.
Claro que este fue el papa que hizo decorar sus habitaciones
particulares en el Vaticano con frescos inspirados en temas del
Egipto antiguo, sobre todo con la diosa Isis.

Como hemos visto, se creía que el fundador de la ciencia her-


mética había sido Hermes “el tres veces grande” por medio del
fragmento de la Tabla Esmeralda, en el cual condenso muchos
y portentosos secretos. Pocos herméticos creyeron esa leyen-
da en realidad, aunque si aceptaron la significación del antiguo
panteón egipcio. Sin embargo, y por más que los herméticos del
Renacimiento creyeran que sus secretos procedían del Egipto
de los faraones del tiempo de Moisés, en realidad correspon-
dían a una época mucho más próxima a la del Jesús histórico.

Las raíces de aquellas ideas en Egipto se retrotraen hasta los


siglos I a III de nuestra Era; con anterioridad a esto solo pue-
de tenerse por cierta la confluencia de numerosas culturas. No
obstante, estudios recientes han demostrado que las investiga-
109
ciones anteriores habían sobrevalorado la aportación de la fi-
losofía griega y que otras ideas, efectivamente derivadas de la
religión de los antiguos egipcios, tuvieron en el desarrollo de
las creencias herméticas una influencia mayor de la que venía
atribuyéndoseles, sin embargo la cosa no queda allí; luego que
se descifró las tablillas sumerias, diversos estudiosos concluyen
que fueron ellos los verdaderos poseedores del secreto primi-
genio, el mismo que está impregnado en el Tanaj o Antiguo Tes-
tamento de la Biblia cristiana., .

Así pues, los herméticos habían visto que si bien la antigua


Grecia tuvo mucho que ofrecer al raciocinio humano, era sobre
todo Egipto donde se encontraban las claves del conocimien-
to que por entonces se buscaba. Actualmente todo este pensa-
miento, se debe buscar en la antigua Sumeria.

Los herméticos de entonces, también comprendieron que ese


conocimiento no estaba ahí para ofrecerse a quienquiera que
lo buscase, sino que el sistema egipcio se hallaba codificado
en una escuela mistérica y que sus secretos requerían vocación
por parte del aprendiz, quien se vería obligado a recorrer las
arduas etapas de una iniciación progresiva. Sin embargo ac-
tualmente como ya dijimos estos secretos originalmente fueron
planteados en Sumeria.

Giordano Bruno llego a Inglaterra en 1583 y trabo conocimien-


to en seguida con luminarias tales como sir Philip Sydney, el
autor de la Arcadia, entre otras obras. Sydney, discípulo del doc-
tor John Dee (1527-1606), el gran ocultista inglés, fue sin duda
un personaje importante en ese mundo semi clandestino, como
lo indica el hecho de que Bruno le dedicase dos obras durante
su estancia en Inglaterra. Es posible que asistiera al encuentro
entre Bruno y Sydney otro personaje de los círculos de la socie-
dad isabelina que participaban de las aficiones ocultistas, un tal
William Shakespeare –hay quien considera significativo que el
primer Globe Theatre de Londres se construyese con arreglo a
110
los principios de la geometría sagrada–, y no falta quien opine
que la última obra de Shakespeare, La Tempestad, trata del doc-
tor Dee y hace alusión a gran número de conceptos rosacruces.

El movimiento rosacruz, uno de los más misteriosos de la his-


toria, cuya existencia la dieron a conocer dos folletos anónimos,
Fama Fraternitatis o “Descubrimiento de la Fraternidad de la
muy noble Orden de la Rosa Cruz” y Confessio Fraternitatis o
“La Confesión de la Laudable Fraternidad de la muy honorable
Orden de la Rosa Cruz”, que circularon por Alemania en 1614 y
1615. Estas publicaciones anunciaban una cofradía secreta de
adeptos mágicos, los rosacruces, que recibieron el nombre de
su legendario fundador Christian Rosenkreutz, o “Cristiano Cruz
de Rosas”.

El héroe Rosenkreutz había viajado supuestamente por Egip-


to y los Santos Lugares para recoger conocimientos secretos, u
ocultos, que transmitir a una nueva generación de adeptos. Pero
si su vida fue insólita, su muerte y sepultura lo fueron todavía
más. Se dijo que Rosenkreutz tenía 106 años de edad en 1484,
cuando murió, y fue enterrado en un lugar secreto que perma-
necía iluminado por “un Sol interior”. Y que su cuerpo permane-
ció “incorrupto”, es decir que no sufrió la habitual descompo-
sición cadavérica, suceso post mortem que por lo visto afecta
a un número extraordinario de personas, entre ellas no pocos
santos católicos.

Cualquiera que sea la verdad acerca de los orígenes de los


rosacruces, es seguro que ejercieron influencia sobre muchos
pensadores de fama mundial, como Robert Fludd (1574-1637) y
sir Isaac Newton. Y por mucho que extrañe, también Francis Ba-
con, pese a su fama de racionalista, fue, en esencia, un rosacruz.
Lo cual tiene su coherencia, porque el movimiento rosacruz fue
una síntesis de todos los conceptos herméticos y ocultos ya
existentes y la única novedad consistió en el nombre. Francés
Yates no tiene reparos en caracterizar a Leonardo, nada menos,
111
como “uno de los primeros rosacruces”.

Si los masones fueron los descendientes de los templarios,


¿podría ocurrir que los rosacruces también hubieran sido del
mismo linaje? El propio nombre “Rosa Cruz” evoca poderosa-
mente a aquellos caballeros cuyo emblema era una cruz roja
o rosada. En las Nupcias Químicas del pastor Andrea recurre
con frecuencia el tema de la cruz roja sobre fondo blanco, y la
obra en general trae muchas connotaciones de los relatos del
Grial, material templario donde los haya. Y la presencia de lo
mismo en los papeles de Byrom, predominantemente rosacru-
ces, sugiere un origen común entre esa fraternidad y la de los
masones.

Ahora bien, así como los masones eran y son una organización
determinada, y se sabe quiénes son sus miembros y donde se
reúnen, los rosacruces han tenido siempre un perfil mucho más
huidizo, a tal punto que la denominación “Rosa Cruz” ha aca-
bado por tomar más bien el significado de un ideal, no de una
afiliación concreta. Y en efecto, los mismos Manifiestos se re-
fieren a los rosacruces como una “sociedad invisible”. Pero la
primera sociedad rosacruz “concreta y visible” fue la Orden de
la Cruz Oro y Rosa fundada en 1710 por Sigmund Richter en
Alemania, cuya finalidad principal eran los estudios alquímicos.
Sesenta años más, tarde esta Orden se convirtió en una logia
masónica dependiente de la Observancia Templaria Estricta,
manteniendo siempre, sin embargo, su naturaleza alquímica.
Bajo este nuevo avatar tuvieron muchos miembros influyentes,
como por ejemplo Franz Anton Mesmer (1734-1815) el descu-
bridor del “magnetismo animal” –pero no un precursor del hip-
notismo como se cree comúnmente. El mismo hecho de que una
sociedad rosacruz fuese admitida tan fácilmente como logia de
la tendencia antedicha demuestra la herencia común de ambos
movimientos, sostienen los defensores de la tesis templaria.

Después de 1750 los hilos de la trama se enredan de una ma-


112
nera inextricable. Si antes hubo distinciones claras entre los
masones, los rosacruces y las organizaciones que se remitían a
unos orígenes templarios, de improviso estos grupos empeza-
ron a entretejerse hasta parecer que todos eran uno y lo mismo.
En algunas obediencias de la francmasonería, por ejemplo, los
Iniciados tomaban títulos de “caballero templario” y “rosacruz”,
sin que sea posible averiguar si la filiación fue autentica o sen-
cillamente eligieron llamarse así por grandilocuencia.

Se ha calculado que entre 1700 y, 1800 se añadieron a la franc-


masonería más de 800 grados y ritos. Esta enorme proliferación
de sistemas y rituales masónicos dificulta sobremanera el pro-
pósito de trazar la genealogía entre los templarios y los maso-
nes y rosacruces. En muchos casos resulta prácticamente impo-
sible determinar cuáles de dichos sistemas fueron innovaciones
del siglo XVIII y cuales tenían autentica solera.

En la francmasonería oculta son importantes también los sis-


temas conocidos como de “Rito Egipcio”. Se diferencian de la
corriente principal de la masonería, según la imagen que tene-
mos de ella, por la atención especial que dedican al principio
femenino –en algunas de sus formas admiten logias femeninas
activas. Todos los francmasones reverencian al misterioso “hijo
de la viuda”. En los Ritos Egipcios, la “viuda” es Isis.

El Priorato de Sion, que también declara un gran interés ha-


cia Isis, empezó como circulo interior de la orden templaría se-
gún sus propias afirmaciones; como es lógico, desarrollo en el
decurso de los años y adquirió otras asociaciones esotéricas,
algunas de las cuales son bastante reveladoras por sí mismas.
Parece que fue una influencia destacada la de Jacques-Etienne
Marconis de Negre (1795-1865), que fue fundador de uno de los
Ritos Egipcios de la francmasonería oculta en 1838, llamado el
“Rito de Menfis”, el cual también se remitía a la tradición tem-
plarista.

113
Marconis de Negre trazo para su organización un complicado
“mito fundacional” en el cual planteaba la acostumbrada pre-
tensión grandilocuente que retrotraía el rito a la antigüedad y a
un grupo llamado la Sociedad de los Hermanos Rosacruces de
Oriente. El cual a su vez había sido fundado por un sacerdote
de la antigua religión egipcia, llamado Ormus, que se convirtió
al cristianismo gracias a la persuasión de san Marcos, y entre
cuyos discípulos hubo miembros de la secta esenia.

El mito de Ormus plantea cuatro influencias: la rosacruz, la


egipcia, la esotérica judía del genero cabalístico –pues se creía,
no se sabe si con fundamento o no, que los esenios habían sido
cabalistas– y la cristiana, esta quizá de alguna especie herética.

Lo que nos interesó en realidad de esa leyenda fue lo que tam-


bién saben los lectores de The Holy Blood and the Holy Grail:
que el Priorato de Sion adopto como “subtitulo” este nombre de
“Ormus”. Más adelante nos enteramos de que desde su primera
aparición, la historia de Ormus estuvo relacionada con la Orden
de la Cruz Oro y Rosa en 1770 cuando se convirtió en logia de
la Observancia Templaria Estricta. Pero como veremos luego,
hay en todo esto un trasfondo con muy extensas implicaciones.

Dicho lo anterior tal vez no sorprenderá que existan socieda-


des que pretenden ser las sucesoras oficiales de los templarios.
Muchas de ellas podemos descartarlas fácilmente, si bien la Or-
den Antigua y Militar del Templo de Jerusalén presenta creden-
ciales persuasivas y dignas de ser tenidas en cuenta. Con sede
en Portugal actualmente, dice dedicarse a obras de caridad y
estudios históricos, aunque hay un grupo escindido que ope-
ra desde una población suiza con el evocador nombre de Sion.
Pero los orígenes de esa forma resurgida estuvieron en Francia.

La Orden Antigua y Militar del Templo de Jerusalén fue funda-


da en 1804 por un doctor con el sonoro nombre de Bernard Ray-
mond Fabre-Palaprat, que decía estar autorizado por la Carta
114
de Transmisión de Larmenius, o como suele decirse abreviada-
mente, la Carta Larmenius. De ser eso cierto, desde luego cons-
tituiría una buena prueba de que Fabre-Palaprat era realmente
del auténtico linaje templario, porque esa certificación fue es-
crita supuestamente en 1324 por Johannes Marcus Larmenius,
quien recibió del mismo Jacobo de Molay el nombramiento de
Gran Maestre. También se dice que el documento lleva las fir-
mas de todos los Grandes Maestres subsiguientes de la orden,
lo cual llama la atención si se acepta el criterio de que después
del martirio de aquel no hubo ninguno más. Como era de pre-
ver los historiadores rechazan la Carta tildándola de falsifica-
ción. E incluso los autores de mentalidad más abierta, como Bai-
gent y Leigh, la consideran una impostura. Pero por lo general
los críticos no la han visto en realidad, sino que basan sus ob-
jeciones en una traducción decimonónica del latín original. El
documento escrito en latín es una transcripción basada en un
código cuya clave es la geometría de la cruz templaria. Uno de
los motivos para creer que sea una falsificación es precisamen-
te la calidad del latín, demasiado bueno para la época –como
se sabe, el latín medieval era muy deficiente–, pero lo sucedido
en realidad fue que el traductor corrigió la sintaxis. Los críticos
observaron también que la lista de declaraciones de Grandes
Maestres se repetía exactamente, palabra por palabra, coinci-
dencia difícil en un lapso tan largo como el de 1324-1804; pero
una vez más, fueron normalizadas al transcribirlas y eran todas
diferentes en el original. Se caen por la base, en consecuencia,
los dos motivos principales para rechazar la Carta Larmenius.

De hecho la Orden Antigua y Militar del Templo asegura que


la Carta existía por lo menos cien años antes de su publicación
por Fabre-Palaprat, cuando Felipe, duque de Orleans –el mismo
que luego fue regente de Francia–, la invoco al efecto de jus-
tificar su autoridad para reunir en Versalles una asamblea de
miembros del Temple. De ser cierto, tal acontecimiento consti-
tuiría en sí mismo una prueba de la continuidad de la presencia
templaria en Europa continental. Este duque de Orleans fue el
115
que introdujo al caballero Ramsay en la Orden de San Lázaro.

Ademes de la Carta Larmenius, Fabre-Palaprat tenía en su


poder otro documento importante cuya autenticidad tampoco
quiere admitir la mayoría de los comentaristas. Se trata del Levi-
tikon, una versión del Evangelio de Juan con matices de carácter
flagrantemente gnóstico, que él dijo haber encontrado en una
librería de viejo. Demasiada casualidad, diríamos una vez más,
pero si el documento fuese autentico entenderíamos mejor que
se considerase necesario guardar secreto sobre buena parte de
los conocimientos gnósticos. Porque esa variante del Evangelio
de Juan llamada el Levitikon –según algunos data del siglo XI,
que ya es antigüedad– cuenta una historia bastante distinta de
la que hallamos en el más conocido libro del Nuevo Testamento
atribuido al mismo autor.

El Levitikon le sirvió a Fabre-Palaprat como base para la fun-


dación de su Iglesia Neo templaría de San Juan en 1828. A su
tiempo recibió en ella a los seguidores que tenía y cuando mu-
rió, diez años más tarde, le sucedió un francmasón de los grados
superiores, sir William Sydney Smith, un héroe de las guerras
napoleónicas.

Traducido del latín al griego, el Levitikon consta de dos partes.


En la primera figuran las doctrinas religiosas que debe recibir
el iniciado así como los ritos relativos a los nueve grados de la
Orden templaria. Describe la “Iglesia de san Juan” y explica por
qué se llaman a sí mismos johannites, “juanistas” o “cristianos de
origen”.

La segunda parte es como el Evangelio normal de Juan salvo


algunas omisiones significativas. Faltan los capítulos 20 y 21, los
dos últimos del Evangelio. También suprime todo asomo de lo
milagroso en sucesos como la conversión del agua en vino, la
multiplicación de los panes y de los peces, y la resurrección de
Lázaro. Y elimina ciertas alusiones a san Pedro, entre estas las
116
palabras de Jesús “sobre esta piedra edificare mi iglesia”.

Aunque esto ya es bastante asombroso, lo son más, o escanda-


losas dirían muchos, las adiciones que contiene el Levitikon: se
describe a Jesús como un iniciado en los misterios de Osiris, la
deidad egipcia principal de la época. Osiris fue el consorte de
su hermana, la bella diosa Isis, entre cuyos atributos figuraban
el amor, la sanación y la magia. Este tipo de relación, aunque hoy
lo juzguemos repugnante, formaba parte de la tradición faraó-
nica, y le parecería perfectamente normal a cualquier creyente
del antiguo Egipto. Su hermano Set le envidio la posesión de Isis
y conspiro para matar a Osiris. Lo cual consiguieron los sicarios
de Set, que despedazaron el cuerpo de aquel y esparcieron sus
restos. Terriblemente afligida, Isis recorrió el mundo para bus-
carlos con la ayuda de la diosa Neftis, quien, aunque esposa de
Set, desaprobaba el crimen. Las dos diosas recobraron todos
los pedazos del cuerpo de Osiris excepto el falo. Isis rehízo el
cuerpo y con ayuda de un falo artificial concibió mágicamente
y dio a luz el infante Horus. En algunas versiones de la leyenda
tuvo más tarde una aventura con Set, cuya motivación no se ve
clara, si bien parece que debió de intervenir algún elemento de
venganza en esa relación. Esta unión enfureció a Horus, que era
ya un muchacho, por considerarla una ofensa a la memoria de
su padre Osiris. Entonces desafío a Set y lo mato, perdiendo un
ojo en la pelea. Pero sano y el Ojo de Horus se convirtió en el
talismán mágico favorito de los egipcios.

El Levitikon, además de sentar la extraordinaria afirmación


de que Jesús fue un iniciado del culto de Osiris, asegura tam-
bién que había transmitido sus conocimientos esotéricos a Juan,
el “discípulo predilecto”. Y continuaba afirmando que, por más
que Pablo y los demás Apóstoles hubiesen fundado la Iglesia
cristiana, ellos no eran los conocedores de las auténticas ense-
ñanzas de Jesús. No habían sido admitidos a su círculo interior.
Según Fabre-Palaprat fueron las enseñanzas secretas, en la for-
ma transmitida al discípulo amado, las que los caballeros tem-
117
plarios conservaron, y acabaron por sufrir esa influencia. Re-
coge el Levitikon una tradición supuestamente preservada de
generación en generación por una secta, o Iglesia, de cristianos
de san Juan en el Próximo Oriente.

Estos decían ser los herederos de la “enseñanza secreta” y de


la verdadera vida de Jesús, a quien llamaban “Yeshu el Ungido”.
En realidad, si existió esa secta la versión de la vida de Jesús
que tenían era tan heterodoxa que uno se pregunta para que se
llamarían “cristianos”. Pues según ellos, no solo Jesús fue un ini-
ciado de Osiris sino que además era un hombre corriente y no
el Hijo de Dios. Decían que fue hijo ilegitimo de María; así pues,
ni hablar de nacimiento milagroso de una Virgen, doctrina que
según ellos era una ficción ingeniosa, insultante para la razón,
que habían inventado los autores de los evangelios con inten-
ción de ocultar la ilegitimidad de Jesús, cuando en realidad la
madre no tenía ni la menor idea de quien había sido el padre.

Según las creencias de la secta de Juan, el título de “Cristo” no


era exclusivo de Jesús, ya que la palabra griega original Chris-
tos significa, sencillamente, “el Ungido” y esto podía aplicarse a
muchos, incluso a los reyes y a los funcionarios del Imperio ro-
mano. Consecuentes con ello los dirigentes juanistas reclama-
ban el título de “Cristos” para sí mismos. También el Evangelio
de Felipe, uno de los textos de Nag Hammadi, llama Cristos a
todos los iniciados gnósticos.

Se dijo que este grupo había sido una secta gnóstica que
guardo varios secretos esotéricos, entre ellos los de la cábala.
Y además concibieron un plan para transformarse en una orga-
nización clandestina destinada a ser –en palabras del escritor
decimonónico Eliphas Levi– “el recipiente único de los grandes
secretos religiosos y sociales, capaz de hacer reyes y pontífices
sin exponerlos a las corrupciones del poder”, es decir, una or-
ganización mistérica que no estaría expuesta a los altibajos e
incertidumbres de la política ni de los cambios sociales en el
118
decurso de los años. Su instrumento iban a ser los caballeros
templarios, y Hugo de Payens y los demás fundadores habían
sido, efectivamente, iniciados de la Iglesia de Juan. Pero los tem-
plarios se corrompieron a su vez por afán de riquezas y de po-
der, razón por la cual fue necesario que desaparecieran. El rey
francés y el papa no podían permitir que se divulgase la verda-
dera naturaleza del peligro templario, y por eso inventaron las
inculpaciones de idolatría, herejía y deshonestidad. Pero antes
de ser ejecutado, Jacobo de Molay, siempre citando palabras
de Eliphas Levi, “organizo e instituyo la Masonería Oculta”. De
ser verdaderos esos asertos sufriría un vuelco espectacular la
versión aceptada de la Historia. Se habría descubierto el vín-
culo directo y autorizado entre cierto tipo de francmasonería
y los antiguos templarios, de lo cual bien podríamos deducir
que esos masones en particular tenían algo que ensenarnos en
cuanto a la sabiduría templaria.

Mientras Levi era un observador y comentador del mundo


ocultista y masónico, pero espectador externo en cierta medi-
da, el americano Pike aquel en cambio estaba introducido, y
mucho. Por eso considero necesario corregir la versión de Levi,
y en vez de decir que los rosacruces adoptaron “doctrinas tem-
plarias” Pike asegura que llegaron a unirse con los grupos tem-
plarios sobrevivientes.

Pero la modificación más notable de Pike introduce un ele-
mento enteramente nuevo. Después de la frase donde dice que
Jacobo de Molay instituyo la “Masonería Oculta, Hermética o
Escocesa”, agrega Pike que dicha orden: adopto a san Juan el
Evangelista como uno de sus patronos asociándole, para no sus-
citar las sospechas de Roma, a san Juan el Bautista. Esto es cu-
rioso, y nos parece poco decir. Tanto Juan el Evangelista como
Juan el Bautista son santos católicos reconocidos, ¿porque era
necesario que la veneración dirigida a uno de ellos sirviera de
“tapadera” para la del otro? Y sin embargo Pike, el más erudito
de los estudiosos de la masonería, no habría introducido esa
119
información al reproducir un pasaje del libro de otra persona si
no hubiese tenido sus buenos motivos para ello.

El concepto de los templarios como organización secreta con


autoridad para poner y quitar reyes tiene su paralelismo en
los caballeros templarios del Grial según la versión del Parzi-
val de Wolfram von Eschenbach, y, ciertamente hay indicios de
que los templarios pretendieron ese derecho. El problema es
que la mayoría de esas reivindicaciones exóticas de un pedigrí
histórico milenario, en realidad solo se retrotraen a las organi-
zaciones neo templarías del siglo XIX. Pero cobrarían consis-
tencia si apareciesen indicios independientes que confirmasen
la relación entre sus movimientos y otras organizaciones que
demostradamente estuviesen ahí siglos antes, como ocurre con
el vínculo entre rosacruces y masones.

Otra dificultad estriba en que se plantean dos pretensiones


distintas. La una, que ciertas formas de la francmasonería son
descendientes directas de los templarios. La otra, que los mis-
mos templarios eran continuación de una tradición más antigua,
herética, y que nos lleva a la época de Jesús. Por desgracia, ni
aunque se demuestre lo primero no significa que lo segundo
sea automáticamente cierto. La insistencia alrededor de una
versión no canónica del Evangelio de Juan desde luego incita
a la reflexión, aunque parece darse alguna confusión entre Juan
el Evangelista y, Juan el Bautista. Como hemos visto, Albert Pike
cae en el absurdo cuando dice que los masones utilizaron al
Bautista para encubrir su veneración secreta por Juan el Evan-
gelista. ¿Por qué iban a ocultar su reverencia hacia ningún santo,
cuando ambos son perfectamente aceptables para la Iglesia?
Lo único que consigue Pike es llamar la atención sobre ambos
Juanes y, envolverlos en un aura de misterio e intriga.

Tenemos, pues, que Juan el Bautista era el santo patrono tanto


de los caballeros templarios como de los francmasones. Es así
que la Gran Logia de Inglaterra se fundó un 24 de junio, día de
120
san Juan Bautista. Y que todo Templo masónico tiene en el suelo
dos líneas paralelas: la una representa la vara de Juan “el Evan-
gelista” –suponiéndose que este es la misma persona que Juan–,
“el discípulo predilecto”, mientras que la otra simboliza la vara
del Bautista. Está claro que ambos Juanes revisten particular im-
portancia para la fraternidad, aunque la prioridad corresponde
al más antiguo de los dos. Pero hay más, y es que juran por los
santos Juanes, aunque los masones hoy día, no tienen ni idea de
porque se venera tanto a los dos. Pudiera ocurrir que con los
años hubiese cundido alguna confusión entre ambos persona-
jes bíblicos, y que el término de johannite comúnmente enten-
dido como seguidor del Predilecto se refiera en realidad a los
del Bautista. Pero con independencia de si el Juan reverenciado
por los masones es el joven o el viejo –o ambos–, hay un nombre
que brilla por su práctica ausencia en las logias, y es el del mis-
mo Jesús, que no tiene una presencia destacada. Se suele decir
que esto obedece a que los masones no son primordialmente
una organización cristiana; basta que uno se declare teísta para
ser admitido. Pero en este caso, ¿por qué dedican tanta venera-
ción a unos santos cristianos como son los Juanes?

Se ha dicho que los cataros poseyeron una variante heréti-


ca y esto se convirtió en una obsesión para sir Isaac Newton,
pese a sus arraigadas convicciones religiosas y gran devoción,
a veces parece que viese en Cristo a un hombre especialmente
inspirado... pero no al Hijo de Dios. De manera que tanto los
francmasones del Rito Escoces como los templarios de la “trans-
misión Larmenius” conservaron tal vez los secretos originarios
de los freires, y por ambas vías estos se retrotraen a la “secta de
Juan”. Aunque no se halla nada especialmente juanista en los Ri-
tos Egipcios de la francmasonería, todos estos sistemas derivan
de la Observancia Templaria Estricta del barón Von Hund. Y el
Priorato de Sion se vincula con los tres sistemas.

Hemos mencionado que Pierre Plantard de Saint-Clair ha di-


cho que el propósito de la orden del Temple era “ceñir espada
121
por la Iglesia de Juan y portar el estandarte de la primera dinastía,
las armas que obedecieron al espíritu de Sion”. El resultado de
ese gran designio sería un “renacimiento espiritual” que “trans-
mutaría toda la cristiandad”. Es obvio que eso no ha ocurrido...

Quedan sin respuesta todavía muchas preguntas importantes,


pero se perfila un cuadro coherente, en el que Juan el Bautista
aparece relacionado con una tradición oculta y mantenida por
vías muy diversas e intrincadas. Esto, sin embargo, es solo una
parte de lo que se concretaba como una herejía con dos temas
principales, siendo el otro la veneración secreta de la Diosa, o
del principio de lo Femenino.

Resulta difícil conciliar ese otro tema con las formas externas
de ciertas organizaciones, como los mismos francmasones or-
todoxos, que revisten una exclusividad masculina excepcional,
que poco a poco se va modificando. Pero es evidente que vale
la pena poseer los secretos que se ocultan detrás de esos temas
–el de lo Femenino y el de los sectarios de Juan–, cuando vemos
que fueron defendidos, guardados y protegidos a todo evento
y además suscitaron especial hostilidad por parte de la Iglesia
de Roma. Esto último no debe sorprender mucho porque la se-
gunda pista de los secretos esotéricos antiguos, la veneración
de lo Femenino, adopto en seguida formas de magia sexual tras-
cendental con todas las implicaciones del poderío inherente a
la mujer.
122
Finalmente se debe decir que la masonería es la gran vertien-
te al cual se fueron adhiriendo diversas escuelas iniciáticas a lo
largo del devenir de la humanidad, aportando enseñanzas para
beneficio de los hombres. Su origen antes y después del diluvio
se ubica en el Medio Oriente entre los ríos Tigris y Éufrates,
lugar donde floreció la gran civilización Sumeria, cuyas ense-
ñanzas fueron recogidas en el Tanaj o Antiguo Testamento de la
Biblia, que es la base sobre el cual descansa las enseñanzas ma-
sónicas y reúne a las tres religiones más grandes de la humani-
dad, descendientes estos del Patriarca Abraham: los cristianos,
judíos y musulmanes.

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Marzo 2019
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