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Rosales Almazán Laura Angélica.

Ensayo 1. Doxa y Episteme. Las Lagartijas no se


hacen preguntas.
09/02/2019

Introducción.
En el siguiente texto se hablará del por qué es importante conocer la respuesta a
un enigma planteado, cómo la insaciable curiosidad humana llevó a nuestra
especie desde sus orígenes hasta la sociedad en la que actualmente vivimos.
Responde a las preguntas ¿cómo pasamos de ser una especia que apenas había
aprendido a caminar a una que envía mensajes al instante por todo el mundo y se
transporta a 120 kilómetros por hora? ¿qué permitió que actualmente tengamos
computadoras y teléfonos celulares? Vivimos en un mundo hecho por la ciencia,
pero ¿desde cuándo y por qué es así?

Desarrollo.
La búsqueda del conocimiento es el máximo deseo humano. Por está razón en
cierta ocasión un prisionero fue capaz de intercambiar un mendrugo de pan por la
solución a un acertijo matemático.
Aún siendo prisionero su mente podía pensar y razonar, tenía cierta pasión por
entender el mundo.
Todos nos hemos sentido así alguna vez; nos intrigamos por saber la respuesta a
cierto problema. Se presenta más en la infancia cuando queremos saber todo y
hacemos muchas preguntas, al ir creciendo las preguntas son más complejas.
En mi caso actualmente, al no poder resolver problemas matemáticos en la
universidad. Anhelo conocer la respuesta y el modo de solución, intento resolverlo
varias veces y no puedo; hasta que finalmente el profesor lo resuelve me siento
aliviada. Puedo resolver problemas de ese tipo e incluso, puedo transmitir mi
conocimiento aprendido.

El conocimiento es un producto histórico y social, histórico por el tiempo y social


porque no está al margen de nadie. El conocimiento no es solo estático, se mueve
y se desarrolla constantemente.
La fuente del conocimiento es el mundo exterior que rodea a las personas, influye
en él y les causa sensaciones, proporcionando nociones y conceptos.
A través del tiempo el cerebro humano se pregunta el porqué de las cosas; el
ansia de conocer, reflexionar y crear nos ha permitido sobrevivir.
Lo que nos diferencia del resto de los animales es que somos la única especie con
capacidades, razonamiento y curiosidad. Gozamos de la habilidad de
complementar el instinto con la razón y queda reflejado en los logros que hasta
ahora hemos alcanzado.

Aunque eso nos lleva a cambios a través del descubrimiento, lo cual en ocasiones

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es difícil de aceptar. Tenemos que dejar nuestros viejos pensamientos y razonar
los nuevos descubrimientos, aunque afecten nuestros modos de vida. Nos ha
costado tanto entender el conocimiento que incluso a varios filósofos, químicos y
astrónomos les costó la vida. Por ejemplo; el filósofo griego Sócrates, fue
condenado a morir bebiendo cicuta por haber expresado sus ideas en contra de la
creencia de los dioses ancestrales y corromper a los jóvenes atenienses.
Lavoisier fue considerado traidor, condenado a muerte y guillotinado. El juez
revolucionario dijo: "La República no necesita ni sabios ni químicos".

Con la curiosidad y al querer obtener un conocimiento válido surgen los filósofos


donde se descubre la existencia del átomo, hay conocimiento práctico y surgen
explicaciones universales. Posteriormente surge la ciencia; fue hasta en los siglos
XVI y XVII que se desarrolló la ciencia como la entendemos en nuestros días, con
la contribución de muchos sabios como Copérnico, Galileo y Descartes.

Al poder explorar el mundo con el pensamiento creamos leyes simples como


abstractas, que explican la mayoría del universo. La comprensión de la física
cuántica nos permitió la invención de las nuevas tecnologías actualmente tales
como la computadora, el celular, el internet, los robots, etc.

Conclusión.
El humano desea la búsqueda del conocimiento más que cualquier otra cosa, no
importa las circunstancias en las que se encuentre, anhelamos entendernos a
nosotros mismos y a nuestro mundo.
A través del tiempo nuestros porqués nos llevaron a desarrollar las matemáticas y
la creación de leyes que son las herramientas necesarias para la ciencia.
Pensadores lucharon duro contra las leyes establecidas de su tiempo para
concebir el cambio gracias al conocimiento, en las que a veces estuvo en juego su
propia vida.
Los humanos tenemos la habilidad de complementar el instinto con el
razonamiento y además aplicarlo hasta ser la sociedad en la cual vivimos
actualmente.
Gracias a la ciencia, la comprensión de las leyes de la naturaleza y el mundo
cuántico podemos volar en aviones, recrear en laboratorios las condiciones del
universo primigenio, tener avances médicos, transportarnos de manera más eficaz
y óptima.

Bibliografía.
1. Michael Gibbons, Camille Limoges, Helga Nowotny, Simon Schwartzman,
Peter Scott, Martin Trow. La nueva producción del conocimiento La
dinámica de la ciencia y la investigación en las sociedades

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contemporáneas. Barcelona, 1997. [En línea]. Disponible en:
https://users.dcc.uchile.cl/~cgutierr/cursos/cts/articulos/gibbons.pdf
[Accedido: 09-02-2019]
2. Ignacio Gómez de Liaño. Filósofos griegos, videntes judíos. Siruela, 2000.
[En línea]. Disponible en:
https://books.google.com.mx/books?id=N9QEwY1w-
fcC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=one
page&q&f=false [Accedido: 09-02-2019]

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