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Aportaciones teóricas sobre la formación humana y ética

universitaria

1. ¿Cuáles son los argumentos de López Zavala, con respecto a la formación


profesional ética?

Desafortunadamente, la ética profesional en la formación universitaria se ha


quedado en un discurso. Y continúa siendo, en términos académicos una
“asignatura pendiente”, dado que es notorio que, en los espacios donde es posible
encontrar a profesionales hay ejemplos de corrupción, descuido del medio
ambiente, exclusión escolar, desnutrición infantil, pobreza, legislación que protege
solo a los tenedores de grandes capitales, todos ellos hechos cuya ética es
altamente cuestionable. El hecho de que subsistan estos problemas no significa que
haya falta de competencia técnica para resolverlos sino, fundamentalmente, porque
en los ámbitos políticos los tomadores de decisiones (quienes cuentan con título
universitario) muestran muy poca ética.

2. ¿Cuáles son las alternativas que se pueden inferir de la ética profesional


en el campo de la formación universitaria?

La formación universitaria debería estar regida por principios éticos que deben ser
promovidos a través de la acción docente mientras subsista la relación educativa.
Si así es el caso, las universidades efectivamente estarían cumpliendo el cometido
que tienen contemplado en los discursos políticos, normativos y curriculares. Sin
embargo, en la realidad, se vislumbra que la eticidad en la formación universitaria
sigue siendo una aspiración y está lejos de convertirse en algo común.

Además, en la formación del profesional, tristemente la ética no se desarrolla


adecuadamente, y, por consiguiente, puede observarse un escaso compromiso
socio-moral con la sociedad que hizo posible su formación.

3. ¿Qué sentido tienen las progresiones y los mapas de progreso en la ética


y la formación universitaria?
Ambos son importantes puesto que nos permiten monitorear y respaldar el
desarrollo a lo largo del ciclo de formación y son herramientas que
muestran la realidad tanto del docente como del alumno durante su avance
formativo. Los mapas de progreso brindan simultáneamente una imagen de las
fortalezas y debilidades del profesional.

4. ¿Qué modifican las aportaciones de la lectura en tu forma de entender y


realizar la actividad docente?

Me permite darme cuenta de lo poco que tenemos en cuenta la parte ética de


nuestro papel como formadores de profesionales; y, sin embargo, pedimos a
nuestros alumnos que cumplan con principios, valores, y normas que muchas veces
nosotros mismos hemos quebrantado.

Lo que debemos hacer es predicar con el ejemplo y llevar a cabo acciones que no
estén en contra de la ética que promovemos en las universidades para que el
discurso deje de ser algo etéreo y se convierta en acciones concretas de práctica
común, es decir que vayamos de la teoría a la práctica.

5. ¿Qué aportaciones del texto no responden a las características y


necesidades de tu práctica docente?

Creo que solamente los datos que se obtuvieron de las universidades estudiadas
no necesariamente son aplicables en toda su extensión a nuestra universidad.
Deben adaptarse las acciones y los estudios y las sugerencias a la realidad de
nuestra institución educativa.

6. ¿Cuáles crees que son las aportaciones de la Formación humana y ética


universitaria derivadas de la lectura para la evaluación del desempeño
docente?

Me parece que la aportación más importante del texto es que la formación


universitaria está pautada por principios éticos que son promovidos a través de la
acción de los docentes mientras existe la relación educativa. En caso de que
verdaderamente se dé, las universidades cumplirían con las metas que establecen
en sus discursos políticos, normativos y curriculares. Sin embargo, el estudio de los
ámbitos culturales donde los profesores desempeñan su labor, nos revela que la
eticidad en la formación universitaria aun es un ideal o una aspiración.