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Ejercicios Espirituales en la vida cotidiana 1

Sugerencias para la oración 10.

VOCACIÓN Y MISIÓN DE JESÚS: “Tú eres mi Hijo”.

Ignacio desea que vayamos asimilando el estilo de Dios. Dejar que se vaya transformando
nuestra sensibilidad. Nos vamos haciendo compañeros de Jesús (“... quien quiera venir conmigo...
y como yo...” -EE 95- ) en el camino de la vocación y de la misión, de la llamada y el envío.

Petición: (EE 104)


 Conocimiento interno de este Jesús... ir dejándole cada vez más espacio para
encontrarme con él, no conmigo.
 ... que por mí se ha hecho hombre... dejándole a él que tome la iniciativa y que me muestre
cómo su vida tiene que ver conmigo y no al revés.
 ... para que más le ame y le siga... dejándole que me mueva y/o me remueva, pero no sólo
por dentro, en mis sentimientos, sino que me ponga en camino con toda mi vida .

Sentimientos y deseos a fomentar: Rastrear la vocación personal, lo que hay al principio de mis
sueños y esperanzas, lo que Dios pone de un modo peculiar en mí, lo que me fundamenta, lo que me
mueve y me atrae desde dentro como invitación a ser quien soy...

Composición de lugar: Situarme "como si presente me hallase..." a orillas del Jordán, (uno de los
rincones a donde acude la gente en nuestro mundo),

1.- LA VOCACIÓN y LA MISIÓN DE JESÚS EN EL BAUTISMO (Mt 3,13-17).

A/ EL BAUTISMO “DESDE FUERA”. Contemplar, ver, cómo Jesús se presenta a sus


contemporáneos. Es una manifestación al pueblo, a la comunidad cristiana, de quién es Jesús y en
qué consiste ser Hijo de Dios.

 Jesús como “uno de tantos”, "a la cola" de la humanidad, con los pecadores (hecho
vergonzoso de la vida de Jesús). Y también Jesús que comienza a buscar su sitio, su
gente, su camino, abierto, obediente... (Lc 3,21 dice que estaba orando).
 Juan representa la reacción humana: "este no es tu sitio".
 La Voz dice: "éste que se pone a la cola es mi HIJO, mi predilecto..."

Reflectir: En qué consiste ser hijo de Dios: No es salirse de la humanidad, ni privilegios... Para
Jesús, se trata de "lavar los pies", de servir. "Siervo de Yahvé" (Is 42, 1-9).
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Sugerencias para la oración 10.
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Sugerencias para la oración 10.

B/ EL BAUTISMO “DESDE DENTRO”: Contemplar, ver... como Jesús va aprendiendo a ser Hijo.
Es un momento especialmente importante en la vida de Jesús.
 Jesús va descubriendo su vocación en la medida en que busca. “No ser sordo, sino presto
y diligente para cumplir su voluntad...”
 Ver a Jesús lleno del Espíritu de Dios, es decir, en relación total a Dios...
 Ver cómo Jesús sale del Jordán con una misión, no sólo con una convicción...

“Tú eres mi Hijo, a quien yo quiero, mi enviado” (Mt 3, 17).


Jesús entiende su vida como vocación y misión desde tres vivencias complementarias:
A/ SER QUERIDO: "A quien yo
quiero".
De aquí brota la CONFIANZA en el
Padre que mueve a Jesús a lo largo de
toda su vida, (“a las duras y a las
maduras”).
B/ SER HIJO: "Tú eres mi Hijo".
Experimenta una LLAMADA del Padre, una
invitación de Dios a vivir de un modo
concreto...
C/ SER ENVIADO: "Mi enviado".
Encuentra la MISIÓN del Padre como la
suya propia, una humanidad que salvar, unos hombres a quienes servir y amar.

Reflectir: Cómo experimenta la vocación como un situarse en la vida y en la Palabra de Dios, (cf
Lc 4, 16-24). El sueño de Dios sobre mí, su voluntad, lo descubro en relación con él, nace del amor.
Yo soy libre para responderle y colaborar con él en su misión...

2.- LA VOCACIÓN y LA MISIÓN DEL SEGUIDOR DE JESÚS EN EE.

Hay un momento, (o varios), en la historia de cada uno, en que todo se concentra y se


entiende de una manera nueva. Desde esta experiencia (vocación) elegimos cómo orientar toda
nuestra vida (misión)..., pero sólo en la medida en que nos ponemos en camino hacia los demás es
posible esta experiencia. En los EE, Ignacio nos invita a:

A/ Reconocer el modo personal que tiene Dios de quererme a mí. En la 1ª semana, me


siento "criatura” de Dios (EE 23), querido por Él radicalmente, desde el primer instante, para
siempre, desde lo más hondo de mi ser. En la 2ª semana contemplo a Jesús que "por mí se ha
hecho hombre”. Al sentirme querido así por Dios, por Jesús, en mi historia concreta, voy
experimentando la CONFIANZA en él desde donde puedo reconocer su voz con unos matices
originales e intransferibles.

B/ Buscar el “conocimiento interno de Jesús” contemplarle, apasionarme con él, reflectir


dialogando con él. El encuentro con Él me pone en relación con lo que estoy LLAMADO a ser. Es
preciso descentrarme, centrarme en él, escuchar el "venir conmigo", porque la vocación es algo
que no me puedo construir yo, sino lo que Jesús me propone ser y hacer.

C/ Responder, optar, elegir, sumarnos a la misión de Jesús,... "para que más le ame y le
siga". Me pone en relación con los demás, con lo que esperan de mí para dar pasos concretos.
Descubrir la necesidad de los que me rodean, las necesidades concretas que me interpelan, puede
mostrarme mi MISIÓN en el mundo.
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Sugerencias para la oración 10.

COLOQUIO: Acercarme a Jesús en su tarea de hacerse Hijo desde la situación concreta en que
me encuentro ahora: atento o despistado, contento o flaqueando, con claridad o con
sequedad...
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Sugerencias para la oración 10.

MI VOCACIÓN EN EL CENTRO DE MI
LIBERTAD

Señor,
lo más íntimo de mí
es más grande que yo.
¡Eres mi centro!
Como resucitado,
ni los cerrojos te impiden entrar,
ni los abrazos te "retienen" dentro.

Vivir mi vocación,
estar centrado en ti,
no es una posesión No es una seguridad
del que ha atesorado agua del que ha atado
para todo el camino, todos los cabos del destino,
sino apertura de pobre, sino una confianza,
que permite que el agua en Alguien que apretó mis manos.
mane nueva para cada jornada.
No es una perfección
No es una defensiva, de espejo y modelaje,
protegido mi territorio sino una integración
con puentes y murallas, de heridas, misterio y esperanza.
sino comunión vulnerable al dolor
y al gozo del encuentro humano. Creí que me arrancaban la vida...
pero iba dejándome atrás,
No es una tranquilidad respondiendo a mi vocación,
del que construye sus caminos haciéndome camino y encuentro
esquivando conflictos "ajenos", hacia mi centro.
sino una paz que nace pascual
desde el fondo de la rupturas No estar aprisionado
y de las luchas del pueblo. por ninguna fecha, ni lugar,
ningún nombre, ni estado,
No es el temor ninguna soledad, ni encuentro.
de quien siempre espera ¡Llegar al Centro!
el golpe al acecho,
sino una alegría Y desde allí, entre el fuego vivo
del que ya no tiene y la ceniza de la vida quemada,
fortuna, ni tiempo, resucitar más libre para amar,
ni fama, ni futuro que robar. cada día nacer de Ti
y empezar a andar
desde mi centro.

(Benjamín Glez Buelta,


"La transparencia del barro", p 106-107)
Ejercicios Espirituales en la vida cotidiana
Día 13º: Sugerencias para la oración. 6

LA VOCACIÓN ES UN DON PERSONAL

"La llamada de Dios no concierne únicamente a una gran elección de vida. 'Llama a
cada uno por su nombre' (Jn. 10, 3). El conoce a cada uno. La Biblia lo expresa de una
manera simbólica: El da a cada uno 'una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita, un
nombre nuevo, que nadie conoce sino el que lo recibe' (Ap. 2, 17).

Para comprender esta llamada, comenzar por descubrir que estamos en camino,
quizás desde hace ya mucho tiempo. El nos llama a avanzar, por encima de nuestras
vacilaciones. Es una llamada de Amor. Dios no quiere que nos encerremos, sino que nos
conduce a realizarnos plenamente.

Dios nos llama tal y como hoy somos.


No esperemos a ser perfectos: Dios ha
depositado el tesoro del Evangelio en los vasos
de arcilla que somos (2 Cor 4, 7). Para Jeremías
su juventud no fue un obstáculo (Jer 1, 4-8). A
Pedro, Jesús le hizo comprender que incluso sus
pecados no eran obstáculo (Lc 5, 1-11). María
confió, sin comprender todo lo que implicaba su
sí (Le 1, 26-45). Dios dice a cada uno: 'No
temas'. El llena nuestro ser frágil con su
Espíritu, no lo niega jamás cuando lo pedimos (Lc
11, 13).

Para responder a su llamada, Dios


deposita dones en cada uno. No
menospreciemos los dones que tenemos, esto
sería menospreciar al mismo Dios. Descubrimos
estos dones en nosotros, cuando intentamos dar
algo de nosotros mismos a los demás."

(Roger Schutz)