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La cultura: proceso de evolución o cambio.

¿La cultura ha vivido un cambio o una evolución de sí misma?


Tratando de responder o de hacer un acercamiento a esta pregunta podemos decir que la
cultura ha vivido un cambio radical, ya que el ser humano se ha modernizado y ha hecho de
que las cosas cambien, cambiando a la vez él mismo. En la actualidad, podemos ver al
hombre con una variabilidad de desequilibrio enormemente agudo, el deseo de tener, la
ambición de apoderarse de ciertas cosas, lo impulsa a que haga grandes cambios en la cultura
como tal, por este motivo suelen surgir discrepancia tanto social como económica que va
cambiando de manera radical la relación entre el hombre y la mujer del mundo de hoy.
En realidad, no es que la cultura haya evolucionado, es un gran cambio que se le ha dado. El
desorden que se presenta en el hombre está estrechamente vinculado “con el desequilibrio
que tiene sus raíces en lo más profundo de él, el corazón, pues es en el hombre mismo donde
muchos elementos están en lucha” (G.E 10). A través de estos desequilibrios que se presentan
en el ser humano, se puede hablar de una nueva era, puesto que “las condiciones de vida del
hombre moderno han cambiado tan radicalmente en sus aspectos sociales y culturales, que
hoy se puede hablar de una era nueva de la historia humana” ( GE 54). De aquí, que la
cultura ya está abierta a nuevos rumbos para cambiar esta civilización.
Por otra parte, el hombre es consciente de los cambios que se han producido en la cultura,
pero es de vital importancia de que a pesar de que es consecuente, en el mundo crece cada
día más la autonomía y el sentido de responsabilidad lo que es importante para la el espíritu
y la moral humana, implicando esto a la vez un reto intrínseco para el mismo hombre.
Surge un interrogante bastante interesante: ¿Por qué algunas culturas, se imponen sobre
otras? Y ¿Algunas costumbres, valores, creencias desaparecen con otras perjudiciales? Hoy
día se habla de un “capitalismo salvaje”, donde valores, costumbres y tradiciones que
defendían la naturaleza y recursos naturales, hoy ya están superados, por el tener, poseer,
comprar, adquirir, pero no por el respetar, valorar, proteger y conservar. El hombre reemplaza
(cambia) costumbres, por medio de la interacción cultural, a esto se le denomina
“polinización”, y miramos detenidamente como se avanza en el consumir, pero no en el
conservar. Y “finalmente, se está buscando ansiosamente un orden de lo temporal, y no se
logra que progrese paralelamente el desarrollo espiritual” GE. 4.