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“I Am Sitting in a Room” (1969).

Alvin Lucier
Septiembre 10th, 2007

“Estoy sentado en una habitación, diferente de aquella en la que estás ahora.


Estoy grabando el sonido de mi voz al hablar y lo voy reproducir de nuevo en la
habitación, una y otra vez, hasta que las frecuencias resonantes de la habitación
se amplifiquen a sí mismas, de modo que todo rastro de mi habla, exceptuando
tal vez del ritmo, sea destruido. Lo que entonces escucharás serán las frecuencias
de resonancia naturales de la habitación articuladas por el habla. Considero esta
actividad no tanto la demostración de un hecho físico sino, más bien, como un
modo de eliminar cualquier irregularidad que mi habla pueda poseer”.

¡Escuchen qué delicioso ejercicio de sadismo, de autoeliminación, de borradura pertinaz


del texto! Otro clásico que sin duda merece formar parte de nuestra colección. En “I Am
Sitting in a Room” el compositor norteamericano Alvin Lucier llevó a la cumbre de su
realización un propósito en el que muchos escritores de literatura por venir se vieron
avocados al fracaso: hacer que su propio lenguaje fuera devorado por el vacío.

Grabando, una y otra vez, el sonido de su voz reproducida por una cinta magnética se
provoca la acumulación de sucesivas capas de tiempo cuyo cuerpo se va haciendo más y
más pesado. El leve tartamudeo, que al inicio dibujaba ondas de sentido aparentemente
involuntarias en la voz del autor, se pierde, pasado un tiempo, en el sonido líquido y
homogéneo del espacio.

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