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Breve reseña histórica de la Fraternidad Artística y Cultural “La Diablada” en sus 75 años de vida1

Por: Miguel Angel Foronda Calle

El antecedente que marcó el camino para la fundación de la Fraternidad Artística y Cultural “La
Diablada” se produjo el año de 1942 cuando el grupo de “Los Jarros”, conformado por: Hugo Peláez
Lazarte, Gustavo Ortiz, Alberto Loza y Luis Quiroga decidió ingresar a la Diablada de “Los Mañazos”
gracias a la intermediación de Pedro Pablo Corrales. La participación de este grupo, a quienes los
denominaron “los pijes”, fue en la cola de la fila de la tropa de diablos y ello no fue bien recibido por
los diablos “mañazos”. Esta participación marcó el inicio de la apropiación de la danza de la diablada, y
en sí de las expresiones que forman parte del Carnaval de Oruro, por parte de las clases medias de tal
suerte que el interés para formar parte y escribir sobre ella fue creciendo con el transcurrir de los años.

Tras el hito mencionado, el año de 1944 se decide fundar una nueva agrupación de diablos en el quiosco
de dulces de Luís Arraya ubicado en inmediaciones de la Plaza de Armas de la ciudad de Oruro. Esta
agrupación se denominaría: Fraternidad Artística y Cultural “La Diablada”. Es así que la primera
presentación, el sábado de peregrinación a la Santísima Virgen del Socavón, se produjo el año de 1945.
Y este nacimiento no implicó la generación de una rivalidad con los Mañazos sino que mostró la
existencia de lazos de amistad.

Los Mañazos y Pijes juntos el año de 1944

Foto: Archivo Fabricio Cazorla Murillo

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Texto elaborado para el Homenaje y Reconocimiento a la Fraternidad Artística y Cultural “La Diablada” realizado
por el Ministerio de Culturas del Estado Plurinacional el 25 de febrero de 2019
A partir de este hito la Fraternidad Artística y Cultural “La Diablada”, al igual que otras instituciones
similares, se posesiono como una entidad referente del Carnaval de Oruro por las constantes
actividades que vino desarrollando en devoción a la Santísima Virgen del Socavón así como al
engrandecimiento y difusión de la Danza de la Diablada.

La Fraternidad impulsó actividades culturales como: La Gran Velada de Arte Vernacular oportunidad
donde se llevaba a escena el relato de los siete pecados capitales trasladando el escenario tradicional
que era la calle a teatros, asimismo este evento era oportunidad para permitir el desarrollo de otras
expresiones culturales como la música , poesía y la proclamación de la Hermana Predilecta. Asimismo
la Fraternidad, también conocida popularmente como la Frater, incursionó, desde 1947, en la
producción de escritos referidos a la danza; y, hoy, en oportunidad de celebrar sus 75 años, se
encuentra en vísperas de presentar un nuevo aporte que es un libro, con un formato singular, que
contiene investigaciones sobre el origen de la danza de la diablada, y como es evidente la historia de
esta gran institución. En lo espiritual la Frater ha impulsado la recuperación de la Fiesta de la Candelaria
a medidos de la década de los noventas del siglo XX además de promocionar otras actividades que han
venido enriqueciendo dicha fiesta como el saludo al alba, el armado de arco, los toritos, etc., de ahí que
se haya declarado a esta institución como “Pasante a Perpetuidad”.

La Frater aportó en el diseño del traje de diablo

En la Fotografía el Frat. Luís Vizcarra


Fotografía: Archivo Fabricio Cazorla Murillo
Respecto a la danza la Fraternidad ha realizado muchos aportes que pueden sintetizarse en cuatro
grandes aspectos: danza, personajes, promoción a nivel internacional y la indumentaria. En la danza,
gracias a grandes fraternos como: Don Natalio Terceros, Harry Gamarra, Justo Torrez, Guido Altuzarra,
Víctor Hugo Vizcarra, entre otros, se han venido aportando constantemente con la creación de figuras
coreográficas estacionarias como de desplazamiento entre las cuales, a manera de ejemplo se puede
mencionar la figura del Escudo Nacional, las aspas, el abanico; asimismo al paso básico se incluyeron
otros como el bateo doble, el caballo; también se incorporó la cueca como parte de los ritmos a ser
interpretados en todas las presentaciones. En cuanto a los personajes, sin desvincularse de la esencia
del origen de la diablada y en respuesta a los contextos sociales se introdujeron o en su caso
recuperaron personajes como: la Diablesa, la China Diablada, Los Ñaupas, el Tío de la Mina, el Oso Polar
y el Jukumari. Asimismo la Fraternidad se convirtió en embajadora de Oruro Bolivia puesto que llevó a
conocer la fascinante diablada a países como: España, Francia, Costa Rica, Estados Unidos, Chile,
Argentina, Alemania, Suiza, Holanda, Italia, Japón, Marruecos, México, Venezuela, Paraguay, Perú, etc.
Respecto a la indumentaria de diablo la Fraternidad también ha realizado aportes entre los cuales se
puede mencionar: la inclusión del bordado al pañuelo central del diablo, el uso de los dos pañuelos
laterales y con inclusión de bordados, en la máscara la adopción de colores como el negro, las astas
retorcidas, la inclusión del traje de ensayo, entre otros más.

El paso de caballo creación de la Frater

En la fotografía Víctor Hugo Vizcarra comandando a la tropa de diablos


Fotografía: Archivo Jorge Matienzo
Este breve resumen muestra el rol importante que ha tenido la Fraternidad, sin desmerecer los que
hayan sido realizados por instituciones similares. Pero no cabe duda que en estos 75 años la Frater ha
brillado con luz propia teniendo como referencia su devoción a la Santísima Virgen del Socavón y
aportar al engrandecimiento de la danza ícono como es la Diablada.
Referencias:

Cazorla Murillo, Fabrizio (2014). La Fraternidad y sus 70 años de aporte al Carnaval de Oruro. En
Historias de Oruro, Nº 24.

Foronda Calle, Miguel Angel (2019). La Diablada: Sus personajes y su Trinidad de Cosmovisiones.
Inédito.

Fraternidad Artística y Cultural “La Diablada” (2018). Revista Frater. Febrero 2018.

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