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Patroclo y Aquiles :

el devenir de la guerra de Troya.


Alexis Tur Castelló
10/01/2019
2BAHC

Patroclo de Jacques Louis David


Índice

·Introducción ------------------------------------------- Página 2 y 3

·Comentario de texto ------------------------------ Página 3 y 4

·Conclusión ---------------------------------------------- Página 4

·Bibliografía---------------------------------------------- Página 5
INTRODUCCIÓN

En los relatos de la Ilíada y Odisea aparecen personajes ficticios sobre la legendaria


guerra de Troya que harán de estas obras una aventura apasionante para todos los
lectores u oyentes de aquella época, incluso para nosotros.

Dos de ellos son,Patroclo y Aquiles. Ambos tienen una relación que a lo largo de
los años ha sido muy comentada.

Siempre, se ha hablado sobre si era una fuerte amistad o una relación homosexual,
típica de aquella época (después con la llegada del cristianismo esto se acabaría).
Aunque, Homero no llegó a decirlo de manera explícita, estudios posteriores han
concluido que existía una relación pederasta por la diferencia de edad entre los dos
(Patroclo, adulto; Aquiles, joven). Esta relación, aunque ahora mismo sea visto
como algo negativo, por aquella época era totalmente normal, quizás por eso a
Homero no le hace falta mencionar nada de esto.

El personaje más importante de la Ilíada es Aquiles, hijo de Tetis un semidiós que


participa en la guerra contra los troyanos y con sus hombres los mirmidones. Aún
siendo el personaje en torno al cual gira la historia , no aparece mucho en la obra ya
que abandona el combate con la muerte de Patroclo. Sin embargo está presente su
esencia a través de las conversaciones de los demás sobre él.

Patroclo, aunque parezca irrelevante, posee un coraje y una astucia que lo hará de
gran importancia dentro de la obra. Gracias a su muerte Aquiles acabará
reapareciendo en el combate.

Patroclo, hijo de Menecio, conoció en Ftía a Aquiles y se hicieron grandes amigos;


así fue que fueron juntos a la guerra de Troya cuando los aqueos fueron llamados a
la lucha por Agamenón.
Uno de los fragmentos en que aparece Patroclo es en la batalla que acabará con su
vida. Éste, al quitar la armadura y espada de Aquiles, se enfrentará a los troyanos y
los hará retroceder , pero en un golpe de fortuna para las troyanos hará que caiga y
Héctor finalmente lo mate. Esto provocará posteriormente una reacción rara y a la
vez sorprendente del héroe de esta historia, Aquiles.

COMENTARIO

Los dos pasajes en la que se puede analizar la psicología de Aquiles en la Ilíada


forman parte del Canto XVIII, concretamente de los versos 1 al 38 y de los versos
323 al 342.

El primer pasaje se sitúa en la escena en la que Aquiles se entera de la muerte de


Patroclo gracias a Antíloco. Aunque no pueda ver su cuerpo carente de vitalidad,
éste comienza a llorar desconsoladamente y profesando gritos de dolor:

“Antíloco, desde el otro lado, se lamentaba vertiendo las lágrimas, mientras sujetaba
las manos de Aquiles, cuyo glorioso corazón sollozaba […] Aquiles profirió un
espantoso gemido.”

En este fragmento vemos que la figura de Aquiles es más frágil, porque el dolor que
siente por la muerte de Patroclo es muy humano. Pero, este sollozo es tan
estremecedor que no es un gemido propio de un humano sino más bien de una
criatura sobrenatural. Y se ve a un Aquiles destrozado, devastado por ese dolor que
estremecía a todo aquel que escuchara este gemido.

En el segundo pasaje comienza una narración en primera persona que le da un


valor diferente al anterior. Aparece Aquiles al lado del cuerpo inerte de Patroclo y
comienza a llorar, pero es entonces que se da cuenta que solo hay una solución y
es retornar a la guerra y derrotar a los troyanos para vengar la muerte de Patroclo:
“Pero ahora, Patroclo, ya que sin duda he de ir bajo tierra después de ti, no te
tributaré las honras fúnebres antes de que hay traído aquí las armas y la cabeza de
Héctor, tu impetuoso asesino. Y he de degollar ante tu pira a doce ilustres hijos
troyanos, enfurecido como estoy por tu muerte[…]

En este pasaje, ya se ve a un Aquiles con una actitud diferente, sigue estando


devastado y todavía llora la muerte de Patroclo, pero ahora aparecen otros
sentimientos, el de rabia y venganza. Es por eso, que se puede hacer una
interpretación sobre el porqué. En este caso, Aquiles llora, sufre y le duele la muerte
de su compañero, pero no por el mero hecho de ser compañeros, porque muchos
otros habían muerto ya, si no más bien porque intuimos que ahí había algo más.
Pues probablemente Aquiles y Patroclo eran una pareja homosexual, para llegar a
comprender que no es un dolor por la pérdida de un amigo, sino por la pérdida de
alguien muy importante para él. Además esta muerte simboliza la muerte de Troya,
pues Aquiles lleno de venganza luchará por vengar a su amante y lo conseguirá,
aunque él se irá con Patroclo al Hades.

CONCLUSIÓN
En conclusión, en una simple lectura nada de eso parece evidente, se puede
establecer que entre Aquiles y Patroclo sí que había una relación homosexual, que
obviamente debido al estatus de cada uno ninguno reconocería, pero la actitud de
Aquiles ante la muerte de Patroclo y la posterior necesidad de venganza que
ejecutará contra los asesinos de Patroclo y contra la ciudad entera de Troya,
dejarán entrever que él le quería como pareja.
Patroclo era una persona muy importante en la vida de Aquiles. Y es el que hace
que Aquiles vuelva a seguir el destino de los dioses, pues sin su muerte él no
hubiese vuelto a la guerra, ya que sabía su funesto final. Pero al morir Patroclo a él
no le quedó otro remedio que vengarse y así comenzó el ocaso de Troya. Una
decadencia en la que solo hubo dos protagonistas, Aquiles y Patroclo, los cuales
acabaron con la imagen indestructible de Troya.
Bibliografía

·Antología de la Ilíada y Odisea. Autor: Homero; Traducción: J. Alfonso


Casasús Jiménez. Utilizado para el comentario de los distintos pasajes.

·Homero, Ilíada. Autor: Alessandro Baricco; Traducción: Xavier


González Rovira. Utilizado para información del personaje de Patroclo.

·Revista National Geographic : HISTORIA; volumen número 2 y número


38.

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