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ÁREA DE ASUNTOS ACADÉMICOS

SÍLABO DESARROLLADO

DERECHO DE LA NIÑA, NIÑO Y


ADOLESCENTE Y LA FUNCIÓN
POLICIAL

PROGRAMA REGULAR
PROMOCIÓN “HONESTIDAD”
2018
SILABO
DERECHO DE LA NIÑA, NIÑO Y ADOLESCENTE Y LA FUNCIÓN POLICIAL
(PROCESO REGULAR)

I. DATOS GENERALES

EJE CURRICULAR : Formación Técnico-Policial


AREA EDUCATIVA : Formación Específica/Intervención Policial
AREA COGNITIVA : Técnicas y Procedimientos Policiales
AÑO DE ESTUDIO : SEGUNDO AÑO
HORAS SEMESTRALES : 39 horas académicas
HORAS SEMANALES : 03
CRÉDITOS : 02
PERIODO ACADEMICO : IV Semestre

II. SUMILLA

La Asignatura de “DERECHO DE LA NIÑA, NIÑO Y ADOLESCENTE Y LA


FUNCIÓN POLICIAL”, forma parte del Currículo de Estudios de la Escuela de
Suboficiales de la Policía Nacional del Perú, a través de sus Unidades de
Aprendizaje se imparten contenidos sobre la normatividad vigente, la misma
que se enmarca en la concepción de Derecho Humanos, entendidos como
garantías legales universales cuyo respeto, protección y promoción son
indispensables para que cada ser humano (individual o colectivamente) pueda
desarrollar su proyecto de vida dignamente y en libertad; asimismo busca la
sensibilización del Estudiante PNP para el correcto tratamiento en casos donde
se vean involucrados menores de edad.

III. OBJETIVOS

A. GENERAL

Conocer la normatividad vigente y el protocolo que la PNP cumple en


materia del DERECHO DE LA NIÑA, NIÑOY ADOLESCENTE, logrando
con ello el éxito de la misión encomendada de salvaguardar la integridad
de los menores en coordinación con otras instituciones.

B. ESPECÍFICOS

1. Lograr que los estudiantes conozcan la Historia sobre los derechos de


los niños y adolescentes.

2. Conocer las formas de protección en la función policial.

3. Conocer la función policial en el marco de la Ley vigente y el protocolo


para la atención especializada de Adolescentes en conflicto con la Ley
Penal en etapa preliminar.
IV CONTENIDOS

I UNIDAD
PRIMERA  Historia de los Derechos de los niños y adolescentes.
SEMANA  Las Naciones Unidas y la Convención sobre los Derechos del
(03 horas) Niño.
 Declaración de los Derechos del niño/Principios. 20NOV1959
SEGUNDA  Sistemas de Protección.
SEMANA  Comité de los Derechos del Niño.
(03 horas)  Los Protocolos Facultativos.

TERCERA  Protección de las niñas, niños y adolescentes sin cuidados


SEMANA parentales o en riesgo de perderlos – Decreto Legislativo N°
(03 horas) 1297.

 Rol del Estado como garante de los derechos de las niñas,


CUARTA niños y adolescentes – Rol de la PNP.
SEMANA  Informe sobre la situación de la niñez y Principales
(03 horas) observaciones generales.
 Taller: “trabajo en equipo, estudio de casos”.
QUINTA
EXAMEN PARCIAL I
SEMANA
(03 horas)
II UNIDAD
SEXTA
 Forma de violencia contra los niños y adolescente en su
SEMANA
relación con la justicia.
(03 horas)
 Protección en la función policial.
SEPTIMA  Ley N° 30403, Ley que prohíbe el uso del castigo físico y
SEMANA humillante contra los niños y adolescentes.
(03 horas)  Análisis del DL N° 1351 – Que modifica el Código Penal a fin
de fortalecer la seguridad ciudadana, concordancia con los
artículos N° 128°, 320° y 321°.
OCTAVA  Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del
SEMANA Trabajo Infantil 2012 – 2021.
(03 horas)  Taller: “trabajo en equipo, estudio de casos”.
NOVENA
SEMANA EXAMEN PARCIAL II

III UNIDAD
 Análisis de la Ley N° 30364 – Ley para prevenir, sancionar y
DECIMA erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del
SEMANA grupo familiar.
(03 horas)  Procedimiento de intervención de acuerdo a la Guía de
Procedimientos para la intervención de la PNP en el marco
de la Ley N° 30364.
DECIMO  Protocolo para la atención especializada de Adolescentes en
PRIMERA conflicto con la Ley Penal y el Código de Responsabilidad
SEMANA Penal para Adolescentes.
(03 horas)
 Políticas y normas para la prevención y tratamiento del
Adolescente en conflicto con la Ley Penal.
DECIMO  Código de los Niños y Adolescentes
SEGUNDA - Principales acciones.
SEMANA
(03 horas)
DECIMO
TERCERA EXAMEN FINAL
SEMANA

V. PROCEDIMIENTOS DIDÁCTICOS

A. Las técnicas de enseñanza se orientarán a la interacción permanente


docente – educando, enmarcadas en la cultura participativa, y el trabajo
en equipo.

B. Se promoverá la investigación permanente y la exposición de los


conocimientos adquiridos.
C. El desarrollo de los contenidos curriculares será eminentemente objetivo
mediante la instrucción dirigida.
VI. EQUIPOS Y MATERIALES

El docente para el desarrollo de la asignatura empleará los siguientes equipos


y materiales:

A. EQUIPOS
Retroproyector, video grabadora, computador, proyector multimedia.
B. MATERIALES
Proveerá Separatas a los educandos, así como empleará transparencias
o videos para reforzar las técnicas de enseñanza.
VII. EVALUACIÓN

La asistencia a las sesiones teóricas es obligatoria en el 70% y a los Talleres


en el 90%, en caso contrario de no existir justificación alguna por la Area de
Asuntos Academicos de la EESTP PNP PP, el Alumno (a) desaprobará la
asignatura.
El proceso de evaluación del aprendizaje será permanente, comprenderá:

A. Evaluación Formativa Interactiva, en relación a la participación activa del


Alumno (a) en el aula. El promedio de las intervenciones orales constituirá
Nota de Paso Oral.

B. Evaluación Formativa o de Proceso para comprobar el rendimiento


académico, pronosticar posibilidades de desarrollo y reorientar la
metodología, compromete la aplicación de:

1. Talleres y Exposiciones
2. Dos exámenes escritos parciales (6ta y 10ma semana), enmarcados
en los modelos de la Prueba Objetiva, pudiendo, además, contener
preguntas tipo desarrollo y situación problema, en las que prime el
empleo de la capacidad reflexiva, la correlación de criterios, el
análisis y el pensamiento lógico.
3. Un trabajo monográfico que se valorará en su forma y contenido.

C. Evaluación Sumativa orientada a comprobar el nivel de desarrollo


cognoscitivo, reflexivo y del pensamiento lógico, para lo cual se aplicará
un examen final (13ª semana), de similar característica empleada en los
exámenes parciales.

D. El Promedio General se calculará en concordancia con las disposiciones


establecidas en el Manual de Régimen de Educación de las Escuelas de
Formación de la PNP, conforme se detalla a continuación:

Promedio General:

PG = PEP (3) + PO (1) + TA (2) +EF (4)


10
PEP = Promedio de Exámenes Parciales
PO = Paso Oral
TA = Promedio de trabajos en equipo ejecutados en los Talleres
EF = Examen Final

VIII. BIBLIOGRAFÍA BÁSICA

A. Convención sobre los Derechos del Niño.


B. Declaración de los Derechos del niño/Principios. 20NOV1959
C. Protección de las niñas, niños y adolescentes sin cuidados parentales o en riesgo
de perderlos – Decreto Legislativo N° 1297.
D. Ley N° 30403, Ley que prohíbe el uso del castigo físico y humillante contra los
niños y adolescentes
E. DL N° 1351 – Que modifica el Código Penal a fin de fortalecer la seguridad
ciudadana
F. Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012 –
2021.
G. Ley N° 30364 – Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar.
H. Código de los Niños y Adolescentes
.............0...............
I UNIDAD

Historia de la evolución de los Derechos del Niño

En la antigüedad nadie pensaba en ofrecer protección especial a los niños.


En la Edad Media, los niños eran considerados “adultos pequeños”.

A mediados del siglo XIX, surgió en Francia la idea de ofrecer protección especial a
los niños; esto permitió el desarrollo progresivo de los derechos de los menores. A
partir de 1841, las leyes comenzaron a proteger a los niños en su lugar de trabajo y,
a partir de 1881, las leyes francesas garantizaron el derecho de los niños a una
educación.
A principios del siglo XX, comenzó a implementarse la protección de los niños, incluso
en el área social, jurídica y sanitaria. Este nuevo desarrollo, que comenzó en Francia,
se extendió más adelante por toda Europa.
Desde 1919, tras la creación de la Liga de las Naciones (que luego se convertiría en
la ONU), la comunidad internacional comenzó a otorgarle más importancia a este
tema, por lo que elaboró el Comité para la Protección de los Niños.

El 16 de septiembre de 1924, la Liga de las Naciones aprobó la Declaración de los


Derechos del Niño (también llamada la Declaración de Ginebra), el primer tratado
internacional sobre los Derechos de los Niños. A lo largo de cinco capítulos la
Declaración otorga derechos específicos a los niños, así como responsabilidades a
los adultos.
La Declaración de Ginebra se basa en el trabajo del médico polaco Janusz Korczak.
La Segunda Guerra Mundial dejó entre sus víctimas a miles de niños en una situación
desesperada. Como consecuencia, en 1947 se creó el Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (conocido como UNICEF) al cual se le concedió el estatus de
organización internacional permanente en 1953.
Durante sus inicios, la UNICEF se centró particularmente en ayudar a las jóvenes
víctimas de la Segunda Guerra Mundial, principalmente a los niños europeos. Sin
embargo, en 1953 su mandato alcanzó una dimensión internacional y comenzó a
auxiliar a niños en países en vías de desarrollo. La Organización luego estableció una
serie de programas para que los niños tuvieran acceso a una educación, buena
salud, agua potable y alimentos.

Desde el 10 de diciembre de 1948 la Declaración Universal de los Derechos Humanos


reconoce que “la maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia
especiales”.

En 1959 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración de los


Derechos del Niño, que describe los derechos de los niños en diez principios. Si bien
este documento todavía no ha sido firmado por todos los países y sus principios tienen
carácter indicativo, le facilita el camino a la Declaración Universal sobre los Derechos
del Niño.
Luego de aprobar la Declaración de los Derechos Humanos, la ONU deseaba
presentar una Carta de Derechos Fundamentales que exigiera a los gobiernos a
respetarla. Como consecuencia, la Comisión de los Derechos Humanos se dispuso a
redactar este documento.
En medio de la Guerra Fría, y tras arduas negociones, la Asamblea General de las
Naciones Unidas aprobó en Nueva York dos textos complementarios a la Declaración
Universal de los Derechos Humanos:

 El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que


reconoce el derecho a la protección contra la explotación económica y el
derecho a la educación y a la asistencia médica.
 El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
que establece el derecho a poseer un nombre y una nacionalidad.

La ONU proclamó al año 1979 como el Año Internacional del Niño. Durante este año,
tuvo lugar un verdadero cambio de espíritu, ya que Polonia propuso crear un grupo de
trabajo dentro de la Comisión de los Derechos Humanos que se encargara de redactar
una carta internacional.
Así, el 20 de noviembre de 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó
la Convención sobre los Derechos del Niño. A lo largo de 54 artículos el documento
establece los derechos económicos, sociales y culturales de los niños.

Este es el tratado sobre derechos humanos que se ha aprobado más rápidamente. Se


convirtió en un tratado internacional y el 2 de septiembre de 1990 entró en vigencia
luego de ser ratificado por 20 países.
El 11 de julio de 1990 la Organización para la Unidad Africana aprobó la Carta Africana
sobre los Derechos y Bienestar del Niño.
Se adoptó el 17 de junio de 1999 la Convención sobre las peores formas de trabajo
infantil.
En mayo de 2000, se ratificó el Protocolo facultativo de la Carta Internacional sobre
los Derechos del Niño, que trata la participación de los niños en conflictos armados y
entró en vigor en 2002. Este documento prohíbe que los menores participen en
conflictos armados.
Hasta ahora, la Convención sobre los Derechos del Niño ha sido firmada por 190 de
192 Estados, aunque hay algunas reservas sobre ciertos fragmentos del documento.
Sólo Estados Unidos y Somalia la han firmado pero no ratificado.
Actualmente, su ideal y carácter contundente son universalmente aceptados. Sin
embargo, su funcionamiento puede mejorar y aún es necesario transformar las
palabras en acciones. En un mundo en dónde la urgencia es lo esencial, en dónde un
niño muere de hambre cada 5 segundos, es hora de unificar la teoría con la práctica.
Tal vez es así como deberíamos de haber comenzado.

LOS DERECHOS DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE

1. DEFINICIÓN

Un indicador muy importante de demostrar el respeto a los "Derechos Humanos" es


la manera en que la sociedad trata a sus niños. Una sociedad respetuosa de los
"Derechos Fundamentales" brinda libertad y dignidad a la niñez y formula condiciones
adecuadas en las que pueda desarrollar todas las potencialidades infantiles. Se debe
tener presente que la niñez y la adolescencia resultan los ciclos más vulnerables del
desarrollo de la vida humana por la necesidad del amparo y protección que requieren
por parte de las instituciones primarias y secundarias que deben brindarlos: la familia,
la comunidad y el Estado. La niñez como categoría sociológica y cultural ha cobrado
distintos significados en la historia, pero siempre alejada del reconocimiento del niño
como ciudadano.
Tomando en cuenta lo expuesto podríamos definir los derechos del niño y del
adolescente como un conjunto de normas jurídicas que protegen a las personas hasta
cierta edad. Todos y cada uno de los derechos de la infancia son inalienables e
irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo
ninguna circunstancia. Varios documentos consagran los derechos de la infancia en
el ámbito internacional, entre ellos la Declaración de Ginebra de 1924, Declaración de los
derechos del niño y la Convención sobre los Derechos del Niño.

2. EL DERECHO DEL NIÑO Y ADOLESCENTE COMO FENÓMENO DOCTRINAL.


Las distintas legislaciones y prácticas sociales orientadas a la infancia han respondido
históricamente a distintos modelos ideológicos o concepciones predominantes del
niño y del adolescente. Las distintas representaciones sociales, producto del contexto
histórico-social, han generado diferentes estrategias de intervención del Estado, de
las organizaciones sociales y de la familia. Históricamente podemos hablar de la
existencia de dos doctrinas:
a) Doctrina de la Situación Irregular.
b) Doctrina de la Protección Integral.
Son dos teorías una antigua y otra moderna. De manera general una se aplica a
países atrasados y otro en las civilizaciones de mayor desarrollo, las cuales vamos a
desarrollar de manera suscita a continuación:

a. DOCTRINA DE LA SITUACIÓN IRREGULAR


La Doctrina de la Situación Irregular, originada en Estados Unidos a fines del siglo
XIX, cuya vigencia llega hasta 1989, año en que se sancionó la Convención sobre los
Derechos del Niño 1 por parte de Naciones Unidas, sentando las bases para un nuevo
tratamiento de la infancia a partir de la Doctrina de la Protección Integral. Así mismo
se desarrollan los aspectos más trascendentes de la nueva Doctrina. Se remarca la
situación de abandono o cuando se encuentran en estado de peligro social, moral y
material. Hay precariedad extrema: pobreza extrema. Se toma en cuenta:
- Cuando el menor se encuentra en estado de abandono.
- Menores infractores.
- Sustancialmente: segregación.
Se criminaliza la pobreza. Es como si existieran dos mundos: el de los niños y
adolescentes de clase media y ricos. Y del otro lado los niños y adolescentes de clases
bajas, pobres o muy pobres. A estos últimos caen las medidas tutelares o son
considerados como infractores. Por decir un adolescente es intervenido caminado por
haberse sustraído un gorro de la banca de un parque: la autoridad hace una distinción,
si pertenece a la clase media, lo toma como una anécdota pero si es de familia pobre:
lo remite interno a un centro juvenil.
Características intrínsecas:
 Esta doctrina considera a los menores como objeto de protección.
 Para esta doctrina los menores de edad son incapaces negándosele a los niños
y adolescentes su capacidad de sujeto de derechos.
 Los menores resultan inimputables.
 El Juez de Familia asume todas las responsabilidades. No consulta ni toma en
cuenta la opinión del Fiscal de Familia, de los auxiliares de justicia. Actúa como
si fuera un padre. Es un Juez omnímodo que resuelve conforme a su propia
subjetividad. Si le cae bien el adolescente es benigno con él, pero si no le cae
bien, le aplica lo más severo de la Ley.
 Al no respetarse al Niño y Adolescente con ser Sujeto de Derechos se vulnera
sus Garantías Constitucionales: legalidad, adopta criterios de peligrosidad,
sujeto de restricciones.
 Adopta las medidas de privación de libertad como regla general.
 Las medidas socio educativas o tutelares aplicarse son por tiempo
indeterminado.

b. DOCTRINA DE LA PROTECCIÓN INTEGRAL


El concepto de protección integral de la infancia se esparció por América Latina
durante la década de los 90. Se funda básicamente en la Convención sobre los
Derechos del Niño de 1989, que reconoce los derechos del niño, como una categoría
específica dentro de los derechos humanos, a decir del profesor Miguel Cillero. La
Convención sobre los Derechos del Niño es un instrumento de derechos humanos que
concibe al niño, no como objeto de derechos, sino como sujeto de derecho, lo que
desde ya fue un avance y permitió que varios países de Latinoamérica reformularan
sus legislaciones. Se salvaguarda su interés desde la concepción hasta que se cumple
los 18 años de edad. Tiene caracteres tutelares. El apoyo se hace extensivo a la
familia, especialmente a la madre. Lo que es loable. Se incentiva: centros prepartos,
cobertura escolar, creación de cunas infantiles, comedores populares, campañas de
salud, centros recreacionales, incentivos pecuniarios (caso de Canadá donde a los
niños y adolescentes escolares se les gratifica con una cantidad regular a los alumnos
responsables.
Caracteres Intrínsecos:
 Está abolida la segregación entre niños y adolescentes. Se trata de eliminar la
desigualdad.
 Todos los niños y adolescentes son tratados iguales. Existe el concepto
univocó que el niño y adolescente es sujeto de derechos.
 Se considera al niño y al adolescente como una persona en desarrollo con
derechos y libertades específicas.
 Se habla de responsabilidad penal juvenil.
 El Juez ya no actúa con criterios de paternidad. Se trata de un Juez
jurisdiccional, técnico, limitado por garantías. El juez tendrá que tomar en
cuenta la opinión de los demás partes del proceso. Intervención de diversas
autoridades, profesionales, como los auxiliares de justicia: trabajadores
sociales, médicos legistas especializados, psicólogos, policías.
 Se reconocen garantías, existe un respecto al principio de legalidad.
 Las medidas socio educativas o tutelares aplicarse responden a la acción
incurrida y no por ratio de estado de abandono. La medida de privación de
libertad se aplica por excepción.
 Las medidas socio educativas o tutelares aplicarse deben ser de carater
temporal.

SEGUNDA SEMANA

SISTEMA DE PROTECCION DEL NIÑO Y ADOLESCENTE.


CODIGO DEL NIÑO Y ADOLESCENTE LEY Nº 27337

CAPITULO V
DE LAS GARANTIAS:

Artículo 25.- Para el ejercicio de los derechos y libertades. El Estado garantiza el


ejercicio de los derechos y libertades del niño y el adolescente consagrados en la ley,
mediante políticas, medidas y acciones permanentes y sostenidas que se
contemplan en el presente Código.

CONCORDANCIAS:
-Constitución 1993, Art.1, 4
-CDN. Art.4
-C.N.A. Art. 1,22 y 27 al 29

Artículo 26.- Difusión de los derechos contenidos en este Código.


EL MINISTERIO DE LA MUJER Y POBLACIONES VULNERABLES (MIMP)
promoverá en los medios de comunicación masivos, espacios destinados a la difusión
de los derechos del niño y adolescente. Para estos fines podrá suscribir convenios de
cooperación.

CONCORDANCIAS:
-Constitución. Art 14
-C.D.N. Art. 17
LIBRO SEGUNDO
DEL SISTEMA NACIONAL DE ATENCION INTEGRAL AL NIÑO Y EL
ADOLESCENTE

CAPITULO I

DEL ENTE RECTOR:

Artículo 27.- Sistema.


EL MINISTERIO DE LA MUJER Y POBLACIONES VULNERABLES (MIMP) dirige el
sistema como ENTE RECTOR. La ejecución de planes y programas, la aplicación de
medidas de atención que coordina, así como investigación tutelar y medidas de
protección, se ubica en el ámbito administrativo.
El MIMP tiene como jefe del sistema a un técnico especializado en niños y
adolescentes.

CONCORDANCIAS:
-C.D.N. Art. 4

Artículo 29º.Funciones:

EL MINISTERIO DE LA MUJER Y POBLACIONES VULNERABLES (MIMP)


a) Formula, aprueba y coordina la ejecución de las políticas orientadas a la atención
integral de niños y adolescentes;
b) Dicta normas técnicas y administrativas de carácter nacional y general sobre la
atención del niño y adolescente;
c) Abre investigaciones tutelares a niños y adolescentes en situación de abandono y
aplica las medidas correspondientes;
d) Dirige y coordina la Política Nacional de Adopciones a través de la Secretaría Nacional
de Adopciones y las sedes desconcentradas a nivel regional:
e) Lleva los registros de los organismos privados y comunales dedicados a la niñez y la
adolescencia;
f) Regula el funcionamiento de los organismos públicos, privados y comunales que
ejecutan programas y acciones dirigidos al niño y adolescente, así como supervisa y
evalúa el cumplimiento de sus fines;
g) Vela por el cumplimiento de las normas contenidas en la Convención sobre los
Derechos del Niño, en el presente Código y en la legislación nacional;
h) Canaliza a las autoridades competentes los hechos que conozca de los que se
desprenda la presunción de un delito o falta cometidos en agravio de niños y
adolescentes.
i) Todas las demás que le corresponde de acuerdo a ley.

TERCERA SEMANA
LA PROTECCIÓN DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES SIN CUIDADOS
PARENTALES O EN RIESGO DE PERDERLOS
(Decreto Leg. N° 1297)
TÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1.- Objeto de la Ley
La presente Ley tiene por objeto brindar protección integral a las niñas, niños y
adolescentes sin cuidados parentales o en riesgo de perderlos a fin de garantizar el
pleno ejercicio de sus derechos; priorizando su derecho a vivir, crecer y desarrollarse
en el seno de su familia.
Artículo 2.- Ámbito de aplicación
Esta Ley se aplica a todas las niñas, niños y adolescentes privados de cuidados
parentales o en riesgo de perderlos y a sus respectivas familias. A efectos de la
presente Ley, se entiende por niñas, niños y adolescentes sin cuidados parentales a
aquellas y aquellos que se encuentran en situación de desprotección familiar; y en
riesgo de perderlos, a las niñas, niños y adolescentes en situación de riesgo de
desprotección familiar.
Artículo 3.- Definiciones
A efectos de la presente ley se entiende por:
a) Familia de origen.- Es la conformada por la madre, el padre o uno de ellos,
hermanos, hermanas, tutora o tutor. Y además las personas con las que teniendo o
no vínculo de parentesco, conviven o hacen vida en común.
b) Familia extensa.- A efectos de la presente ley, la familia extensa comprende a los
familiares de la niña, niño o adolescente con los que no conviven o hace vida en
común.
c) Comunidad como familia.- En el caso de niñas, niños o adolescentes procedentes
de pueblos indígenas u originarios, comunidades campesinas, comunidades nativas
o cualquier otra forma organizativa, donde la niña, niño o adolescente haya
desarrollado identidad cultural y sentido de pertenencia, se entiende como familia de
origen o extensa a los integrantes de éstas, de acuerdo a sus costumbres y bajo un
enfoque intercultural.
d) Cuidado y protección.- Es la atención que se brinda a la niña, niño o adolescente,
con la finalidad de cubrir sus necesidades y protegerlos en el ejercicio de sus
derechos, para lograr su desarrollo integral en función a su interés superior.
e) Competencias parentales o de crianza y cuidado.- Es el conjunto de
responsabilidades, derechos y deberes que permiten a la familia afrontar de forma
flexible y adaptativa la tarea de cuidar y educar a las niñas, niños o adolescentes, de
acuerdo con sus necesidades de desarrollo y aprendizaje.
f) Situación de riesgo de desprotección familiar.- Es la situación en la que se
encuentra una niña, niño o adolescente donde el ejercicio de sus derechos es
amenazado o afectado, ya sea por circunstancias personales, familiares o sociales,
que perjudican su desarrollo integral sin revestir gravedad, y no son o no pueden ser
atendidos por su familia. Esta situación requiere la actuación estatal adoptando las
medidas necesarias para prevenir la desprotección familiar, sin que en ningún caso
justifique la separación de la niña, niño o adolescente de su familia de origen. Por vía
reglamentaria, se definen las circunstancias y supuestos que pueden ser
considerados como situación de riesgo de desprotección familiar. En adelante, cuando
en la presente ley se utilice el término “riesgo” debe entenderse que se hace referencia
a riesgo de desprotección familiar.
g) Situación de desprotección familiar.- Es la situación que se produce de hecho a
causa del incumplimiento o del imposible o inadecuado desempeño de los deberes de
cuidado y protección por parte de los responsables del cuidado de los niños, niñas y
adolescentes y que afecta gravemente el desarrollo integral de una niña, niño o
adolescente. La situación de desprotección familiar tiene carácter provisional e
implica la separación temporal de la niña, niño o adolescente de su familia para su
protección, así como el apoyo especializado a la familia para la remoción de las
circunstancias que la motivaron, aplicando las medidas de protección apropiadas
establecidas en esta ley, promoviendo la reintegración familiar.
En el caso de hermana o hermano cabeza de familia no implica la separación temporal
de su familia. Los criterios de calificación de la desprotección familiar son siempre
restrictivos y objetivos. Por vía reglamentaria, se definen las circunstancias y
supuestos de desprotección familiar. La situación de pobreza, en ningún caso justifica,
por sí sola, la separación de la niña, niño o adolescente de su familia de origen, ni
constituye desprotección familiar.
Es responsabilidad del Estado incorporar a estas familias a programas y servicios de
protección social. Asimismo, en ningún caso se separa a una niña, niño o adolescente
de su familia por la sola razón de su discapacidad o la de cualquiera de sus miembros.
Cuando a pesar del apoyo brindado por el Estado para fortalecer las competencias de
cuidado y crianza, no sea posible el retorno de la niña, niño o adolescente a su familia
de origen debido a que esta no puede proveerle el debido cuidado a la niña, niño o
adolescente, se declara la desprotección familiar.
h) Medidas de protección.- Son actuaciones o decisiones que se adoptan a favor de
una niña, niño o adolescente en situación de riesgo o desprotección familiar, para
garantizar o restituir sus derechos y satisfacer sus necesidades. Las medidas de
protección pueden ser de carácter provisional o permanente. Estas últimas no tienen
carácter definitivo, con excepción de la adopción y pueden ser modificadas, en base
a su interés superior y el principio de idoneidad. La declaración de desprotección
familiar tiene por finalidad además otorgar una modalidad de cuidado alternativa
duradera y estable para la niña, niño o adolescente que garantice su derecho a vivir
en una familia o en un entorno familiar.
i) Proceso de reintegración familiar y retorno a la familia.- En las medidas de
protección que impliquen la separación de la familia, la actuación del Estado se orienta
a la reintegración familiar que implica la implementación de medidas y programas de
apoyo dirigidos a facilitar el retorno de la niña, niño o adolescente a su familia de
origen. El momento del retorno con la familia de origen supone la evaluación positiva
previa y la consecuente preparación de la niña, niño o adolescente con la participación
de los miembros de la familia de origen y de aquellos que asumieron su acogimiento
provisional. Asimismo, implica el acompañamiento para continuar brindando
orientación y apoyo correspondiente, de acuerdo al plan de trabajo individual.
j) Acogimiento familiar.- Es una medida de protección que se aplica de acuerdo con
el principio de idoneidad, que se desarrolla en una familia acogedora mientras se
trabaja para eliminar las circunstancias que generaron la desprotección familiar.
Puede ser una medida temporal o permanente.
k) Acogimiento Residencial.- Es una medida de protección temporal aplicada de
acuerdo al principio de idoneidad que se desarrolla en un centro de acogida, en un
ambiente similar al familiar.
l) Adoptabilidad.- Es la condición que adquiere la niña, niño o adolescente declarado
en desprotección familiar, al haberse determinado, mediante una evaluación
psicosocial, que la adopción es la medida de protección más idónea para garantizar
el desarrollo integral de la niña, niño o adolescente.
m) Adopción.- Es una medida de protección e integración familiar, de carácter
definitivo, garantista y excepcional, que tiene por objeto hacer efectivo el derecho a
vivir en familia de la niña, niño o adolescente declarado en estado de desprotección
familiar y con estado de adoptabilidad.
n) Plan de trabajo individual.- Es un instrumento técnico que comprende los
objetivos y metodología de la actuación estatal orientada a intervenir sobre los factores
de riesgo y desprotección, en base a la evaluación socio familiar del niño, niña o
adolescente. Incluye las medidas de protección adoptadas, el seguimiento de las
mismas, las estrategias, metas y plazos. Se elabora con la participación del niño, niña
y adolescente y su familia.
Artículo 4.- Principios de la actuación protectora.- La actuación estatal frente a las
situaciones de riesgo o desprotección familiar se rige principalmente por los siguientes
principios:
a) Diligencia excepcional.- La actuación del Estado frente a situaciones de riesgo o
desprotección familiar exige la mayor celeridad, cuidado, eficacia y responsabilidad
por parte de los órganos y funcionarios competentes en todas las acciones y
decisiones que adopten en garantía de los derechos de los niños, niñas y
adolescentes. Este principio es especialmente relevante en el análisis de las
circunstancias que rodean y afectan a la niña, niño o adolescente, la valoración
objetiva del impacto de las mismas en sus derechos, la justificación de las decisiones
y su revisión oportuna.
b) Especialidad y profesionalización.- La actuación estatal es planificada y se
realiza a través de profesionales y técnicos debidamente especializados. La
capacitación es periódica.
c) Excepcionalidad y temporalidad.- La adopción de una medida de protección que
implique la separación de la niña, niño o adolescente de su familia de origen es
excepcional y por el más breve plazo, que debe sustentarse en la existencia de
circunstancias objetivas y en función al Interés Superior del Niño.
d) Igualdad y no discriminación.- Todas las niñas, niños o adolescentes que se
encuentren dentro del territorio nacional, tienen derecho a la protección del Estado
ante situaciones de riesgo o de desprotección familiar, sin discriminación alguna por
motivos de raza, sexo, género, color de piel, idioma, religión, nacionalidad, origen
étnico o social, discapacidad o cualquier otra condición de la niña, niño, adolescente
o de su madre, padre, tutora o tutor o familia de origen.
e) Informalismo.- Las normas que regulan los procedimientos por riesgo o
desprotección familiar, deben ser interpretadas, de modo que los derechos e intereses
de las niñas, niños y adolescentes, de su madre, padre, familia extensa o de origen,
tutora o tutor, no sean afectados por la exigencia de aspectos formales que puedan
ser subsanados dentro del procedimiento, siempre que dicha excusa no afecte
derechos de terceros.
f) Integración familiar.- La actuación del Estado debe promover de manera prioritaria
la integración de la niña, niño o adolescente en su familia de origen, realizando las
acciones necesarias para este fin.
g) Interés Superior del Niño.- Este derecho sustancial, principio de interpretación y
norma de procedimiento, asegura la protección y desarrollo integral de la niña, niño o
adolescente en su familia y en caso excepcional, prioriza un entorno familiar
alternativo. A fin de determinar el interés superior del niño, se respetan los vínculos
familiares y se favorece el apoyo a la familia de origen como medida de protección
prioritaria.
En ningún caso su aplicación puede disminuir o restringir los derechos y garantías
reconocidos a las niñas, niños y adolescentes. Cuando exista conflicto entre el interés
superior de un niño y otros intereses o derechos, la autoridad competente analiza y
pondera los derechos de todos los interesados, teniendo en cuenta que el derecho de
la niña, niño y adolescente a que su interés superior es una consideración primordial.
h) Flexibilidad y gradualidad.- Las medidas de protección dictadas a favor de una
niña, niño o adolescente deben adecuarse a la variación de sus circunstancias
personales y familiares, por lo que deben ser periódicamente revisadas.
i) Necesidad e idoneidad.- El principio de necesidad implica que la separación de la
niña, niño o adolescente de su familia, sea dispuesta únicamente cuando todos los
medios posibles para mantenerlo en su familia, no han surtido efecto o han sido
descartados. El principio de idoneidad implica la selección de la medida de protección
más adecuada y que mejor satisfaga las necesidades de cada niña, niño o
adolescente.
j) Subsidiaridad progresiva de la actuación del Estado.- Cuando la familia de
origen tenga dificultades para cumplir sus obligaciones de cuidado y protección, el
alcance y la intensidad de la actuación estatal para garantizar los derechos de la niña,
niño o adolescente, es proporcional al grado de riesgo o desprotección familiar en la
que se encuentre.
k) Interculturalidad.- El Estado y la sociedad valoran e incorporan las diferentes
visiones culturales, concepciones de bienestar y desarrollo de los diversos grupos
étnicos-culturales del país al que pertenecen las niñas, niños y adolescentes, para
garantizar el ejercicio de sus derechos.
Artículo 5.- Derechos de las niñas, niños y adolescentes en riesgo o en
desprotección familiar.- La actuación estatal debe garantizar el ejercicio de todos
los derechos reconocidos en la legislación nacional a las niñas, niños y adolescentes,
especialmente el derecho a:
a) A la vida familiar libre de injerencias indebidas.
b) Ser protegidos en forma inmediata, de preferencia en su familia.
c) A la identidad, para lo cual se adoptan las acciones necesarias para que la niña,
niño o adolescente cuente con documentos de identidad.
d) Mantener relaciones personales con su familia y otras personas cercanas como
amigos o vecinos.
e) Contar con un defensor público que le brinde asesoría especializada y lo represente
durante la actuación estatal.
f) Opinar, ser escuchado y que dicha opinión sea tomada en cuenta en todas las
decisiones que se tomen, así como en la elaboración del plan de trabajo individual.
g) Ser informados de las medidas de protección dispuestas a su favor, sobre la
situación de los miembros de su familia, así como del estado del procedimiento.
h) Ser protegidos contra toda forma de violencia física, sexual o psicológica
i) A la reserva de las actuaciones, la protección de su identidad y confidencialidad del
procedimiento.
j) Solicitar la variación o remoción de la medida de protección adoptada.
k) Formular quejas o peticiones a la autoridad competente directamente o a través del
equipo responsable del seguimiento de la medida de protección.
l) Acceder a un servicio educativo que atienda a la niña, niño o adolescente estudiante
de acuerdo a sus necesidades y al apoyo educativo que requiera para favorecer la
continuidad en su proceso de desarrollo y aprendizaje.
Artículo 6.- Derechos de la familia de origen Durante el procedimiento por riesgo
o desprotección familiar.- El Estado debe garantizar el derecho de la familia de
origen a:
a) Ser informados de los alcances y desarrollo del procedimiento por riesgo o
desprotección familiar que se seguirá a favor de la niña, niño o adolescente.
b) Ser notificados de todas las decisiones que se tomen en el procedimiento, excepto
aquellas de mero trámite o las dictadas para impulsar el procedimiento.
c) A mantener contacto con la niña, niño o adolescente.
d) Contar con un abogado que los asista en la defensa de sus intereses durante la
actuación estatal. Para tal efecto, pueden designar al abogado de su elección o en su
defecto, solicitar que se les asigne un defensor público.
e) Participar en la elaboración e implementación del plan de trabajo individual y que
su opinión sea valorada por el equipo responsable de la evaluación de dicho plan.
f) Presentar los recursos impugnatorios que le faculte la presente Ley y la Ley del
Procedimiento Administrativo General.
Artículo 7.- Obligación de tomar en cuenta la opinión de la niña, niño y
adolescente Antes que se proceda a emitir la decisión sobre la situación de riesgo o
desprotección familiar, incluso provisional, la autoridad competente debe escuchar, en
su propio lenguaje, la opinión de la niña, niño o adolescente en una diligencia especial,
teniendo en consideración su madurez y desarrollo, garantizando su intimidad,
seguridad, la ausencia de coacción y el uso de métodos acordes a su edad, dejando
constancia de ello en las resoluciones. Previamente, la niña, niño y adolescente debe
recibir la información y asesoramiento necesario que le permita el ejercicio de este
derecho en un lenguaje comprensible, en formatos accesibles y adaptados a sus
circunstancias. Se garantiza que la niña, niño y adolescente pueda ejercitar este
derecho por sí mismo o ejercerlo a través de su abogado defensor, si así lo deseara.
Artículo 8.- Apoyo integral a las niñas, niños o adolescentes con discapacidad.-
Las niñas, niños o adolescentes con discapacidad, en situación de riesgo o
desprotección, acceden a un apoyo integral de servicios de salud, educación,
protección social y vivienda con la finalidad de satisfacer sus necesidades y las de sus
familias.
Artículo 9.- Deber de motivación.-Todas las resoluciones administrativas o judiciales
que se emitan en los procedimientos por riesgo o desprotección familiar deben estar
expresamente motivadas, bajo responsabilidad. La motivación comprende las razones
que justifican una determinada decisión, incluyendo la fundamentación de cómo se ha
tenido en consideración la opinión e interés superior de la niña, niño o adolescente.
De igual forma, cuando las decisiones no coincidan con la opinión de la niña, niño o
adolescente, se debe justificar los motivos que en su interés superior sustentaron tal
decisión.
Artículo 10.- Notificaciones.- Las resoluciones que se emitan en el procedimiento
por riesgo o desprotección familiar, se comunican verbalmente y en lenguaje sencillo
a la niña, niño o adolescente y a la familia de origen, previa citación. Las demás partes
son notificadas por vía regular.

SUJETOS QUE INTERVIENEN EN LOS PROCEDIMIENTOS Y DEBER


DE COLABORACIÓN

Artículo 11.- Funciones de las autoridades en el marco de la presente ley.- Son


funciones de:
11.1 Gobiernos locales
a) Actuar en los procedimientos por riesgo y colaborar en la actuación para la
protección de niñas, niños o adolescentes en situación de desprotección familiar, a
través de las Defensorías Municipales del Niño y del Adolescente (DEMUNA),
registradas, acreditadas, capacitadas y supervisadas por el órgano competente del
Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.
b) Implementar servicios para aplicar las medidas de protección en los procedimientos
por riesgo.
11.2 Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables
a) Normar, registrar, acreditar, capacitar, supervisar y sancionar a los gobiernos
locales que actúan en los procedimientos por riesgo, en su calidad de órgano rector
del Sistema Nacional de Atención Integral al Niño y al Adolescente.
b) Actuar en los procedimientos por riesgo y desprotección familiar.
c) Diseñar e implementar el servicio de acogimiento familiar, a través del cual evalúa,
capacita, selecciona a las familias acogedoras y realiza el seguimiento de la medida
de protección de acogimiento familiar.
d) Registrar, acreditar, supervisa, sancionar, capacitar y brindar asistencia técnica a
los centros de acogida.
e) Actuar en el procedimiento de adopción, acreditar y sancionar a los organismos
colaboradores de adopción internacional y sus representantes.
f) Coordinar con los Gobiernos Regionales, la formulación y ejecución de políticas y
acciones a favor de las niñas, niños y adolescentes en situación de riesgo o
desprotección familiar,
g) Coordinar con los ministerios de Salud, Educación, Desarrollo e Inclusión Social,
Trabajo y Promoción del Empleo, entre otros, para garantizar los derechos de las
niñas, niños y adolescentes en situación de riesgo y desprotección familiar, a través
de la implementación o adecuación de servicios y programas.
11.3 Ministerio de Justicia y Derechos Humanos:
a) Designar defensores públicos especializados que asuman la defensa legal de las
niñas, niños o adolescentes en los procedimientos por desprotección familiar y
adopción.
b) Designar una defensora o defensor público, distinto al que representa los intereses
de la niña, niño o adolescente, cuando la familia de origen solicite la defensa legal
gratuita.
11.4 Ministerio Público, a través de las fiscalías especializadas de Familia o
Mixtas:
a) Realizar un control del respeto de las garantías del debido proceso, la legalidad y
de los principios que regulan la actividad protectora del Estado a fin de garantizar los
derechos de las niñas, niños y adolescentes.
b) Intervenir en las diligencias que se desarrollen dentro del procedimiento por riesgo
o desprotección familiar.
c) Impugnar las decisiones que considere que afectan los derechos de la niña, niño o
adolescente.
d) Solicitar se adopten, varíen, suspendan o cesen las medidas de protección dictadas
en favor de las niñas, niñas o adolescentes.
e) Revisar los informes semestrales de seguimiento del plan de trabajo individual y
puede solicitar la información que estime conveniente respecto de la situación de las
niñas, niños o adolescentes sujetos a medidas de protección.
f) Emitir dictamen previo al pronunciamiento judicial sobre la declaración provisional
de desprotección familiar y cuando se recomiende declarar la desprotección familiar.
11.5 Poder Judicial, a través de los juzgados de familia o mixtos:
a) Efectuar el control de la legalidad y verificar que se hayan respetado los derechos
fundamentales de la niña, niño o adolescentes y la familia involucrados en los
procesos de riesgo o desprotección familiar.
b) Declarar judicialmente la desprotección familiar y disponer la aplicación de la
medida de protección.
c) En el caso que así lo recomiende la autoridad competente, en la misma resolución
debe pronunciarse sobre la adoptabilidad.
d) Declarar excepcionalmente la adopción con la familia acogedora cuando así lo
recomiende la autoridad competente. En sede judicial la tramitación de los
procedimientos por riesgo y desprotección familiar tienen carácter preferencial.
11.6 Policía Nacional del Perú.- Colaborar con la autoridad competente que actúa
en los procedimientos por riesgo y desprotección familiar, para lograr la finalidad de
los mismos.
Artículo 12.- Partes del procedimiento.- Son parte en los procedimientos por riesgo
y desprotección familiar, la niña, niño y adolescente, la madre, el padre, tutora, tutor,
el representante del Ministerio Público y el tercero con legítimo interés incorporado al
procedimiento.
Artículo 13.- Tercero con interés legítimo.- Son aquellas personas naturales y
jurídicas que acrediten su interés legítimo en proteger los derechos de una niña, niño
o adolescente en los procedimientos por riesgo o desprotección familiar. El tercero
con legítimo interés que no haya sido incorporado al procedimiento, no es considerado
parte.
Artículo 14.- Participación de las partes en el procedimiento.- La niña, niño o
adolescente, la familia de origen, el representante del Ministerio Público y los terceros
con legítimo interés, pueden solicitar la actuación de diligencias, evaluaciones o
presentar los documentos que consideren pertinentes. La autoridad competente
puede rechazar el pedido, mediante resolución debidamente motivada, si la considera
manifiestamente impertinente o improcedente. Las partes tienen derecho a acceder al
expediente durante la tramitación del procedimiento. Asimismo, en el curso del
procedimiento, se debe dar audiencia de oficio o a solicitud de las partes.
Artículo 15.- Deber de colaboración.- Todas las entidades públicas y privadas, así
como las personas que asumen cargos de confianza o que se desempeñen como
empleados públicos, tienen el deber de colaborar y brindar atención preferente a las
niñas, niños y adolescentes, sus familias y a la autoridad competente encargada de la
tramitación del procedimiento por riesgo o desprotección familiar.
Artículo 16.- Coordinación con instituciones de protección de otros países y
actuación de Consulados.- Tratándose de niñas, niños y adolescentes extranjeros
en situación de riesgo o desprotección familiar, la autoridad competente debe
coordinar en lo que corresponda, con las autoridades competentes que velan por la
protección en su país de origen para lograr su retorno. Asimismo, los Consulados de
los países de procedencia de las niñas, niños y adolescentes en situación de
desprotección familiar, intervienen en el marco de sus funciones establecidas en la
Convención de Viena sobre relaciones consulares.

TÍTULO III
ACTUACIONES FRENTE A SITUACIONES DE RIESGO O DESPROTECCIÓN
FAMILIAR
CAPÍTULO I
Disposiciones Comunes
Artículo 17.- Deber de comunicar situaciones de riesgo o situaciones de
desprotección familiar.
Toda persona natural o jurídica, deben comunicar inmediatamente a la autoridad
competente, la presunta situación de riesgo o desprotección familiar en que se pudiera
encontrar una niña, niño o adolescente. La propia niña, niño o adolescente también
puede comunicar la situación de riesgo o desprotección familiar en la que se
encuentre, sin que se le exija requisito alguno.
Artículo 18.- Inicio de la actuación estatal en situaciones de riesgo o
desprotección familiar.- La autoridad competente al tomar conocimiento de una
posible situación de incumplimiento o imposibilidad de cumplimiento de las
obligaciones de cuidado, valora preliminarmente la situación socio-familiar de la niña,
niño o adolescente, con la información disponible para determinar si se encuentra en
una presunta situación de riesgo o desprotección familiar.
Cuando de la valoración preliminar surjan elementos suficientes que configuren
situaciones de riesgo o desprotección familiar, se inicia el procedimiento que
corresponda. Si de la valoración preliminar se concluye no abrir procedimiento, se
dispone el archivamiento del expediente, mediante resolución debidamente motivada.
El plazo para emitir la resolución que corresponda es de un día (1) hábil. En caso de
ser necesario se aplica la medida de protección de urgencia prevista en el artículo 45
de la presente ley.
Artículo 23.- Evidencias de comisión de delitos.- Si durante la evaluación surgen
indicios de que la niña, niño o adolescente ha sido víctima de algún delito, se debe
comunicar de inmediato al Ministerio Publico. Para efectos de los procedimientos que
se establecen en la presente ley, en ningún supuesto, se les somete a
reconocimientos médicos legales, ni evaluaciones o diligencias orientadas a
determinar si se cometió el delito.

DECRETO SUPREMO Nº 001-2018-MIMP

“REGLAMENTO DEL DECRETO LEGISLATIVO Nº 1297,


DECRETO LEGISLATIVO PARA LA PROTECCIÓN DE NIÑAS, NIÑOS Y
ADOLESCENTES SIN CUIDADOS PARENTALES O EN RIESGO DE
PERDERLOS”.

ACTUACIÓN ESTATAL FRENTE A SITUACIONES DE RIESGO O


DESPROTECCION FAMILIAR

CAPÍTULO I

ACTUACIONES COMUNES

SUB CAPÍTULO I

COMUNICACIONES QUE DAN INICIO A LA ACTUACION ESTATAL


Artículo 22.- Comunicaciones que dan inicio a la actuación estatal en
situaciones de riesgo o desprotección familiar. Las comunicaciones que dan inicio
a la actuación estatal son:
22.1. Comunicaciones escritas: Pueden ser presentadas mediante:
a) Documento Policial.- La Policía Nacional del Perú, mediante informe o parte policial,
comunica las situaciones de riesgo o desprotección familiar de una niña, niño o
adolescente.
b) Oficio u otro documento.- El Ministerio Público, el Programa Nacional Contra la
Violencia Familiar y Sexual (PNCVFS), el Programa Integral Nacional para el
Bienestar Familiar (INABIF), los programas sociales, servicios u otras organizaciones
públicas o privadas, o cualquier persona puede comunicar, mediante oficio u otro
documento, la situación de riesgo o desprotección familiar de una niña, niño o
adolescente, a fin que se inicie la actuación estatal y se adopten las medidas
respectivas.
c) Medios de transmisión a distancia.- Cualquier persona, natural o jurídica, puede
comunicar por medios de transmisión a distancia, como el correo electrónico u otros,
la situación de riesgo o desprotección familiar de una niña, niño o adolescente.

22.2. Comunicación social.- La actuación estatal se inicia de oficio cuando la UPE


(Unidades de Protección Especial) o la DEMUNA, según corresponda, toma
conocimiento sobre la situación de riesgo o desprotección familiar de una niña, niño o
adolescente, a través de cualquier medio de comunicación social o redes sociales.

22.3. Comunicación Verbal.- Las comunicaciones verbales pueden ser realizadas


personalmente en las oficinas de la UPE o DEMUNA, o mediante comunicación
telefónica.

Artículo 23.- Deber de comunicar situaciones de riesgo o situaciones de


desprotección familiar.- Toda persona natural o jurídica debe comunicar en forma
inmediata las situaciones de riesgo o desprotección familiar a la UPE o la DEMUNA,
según corresponda.
La UPE o DEMUNA puede reservar la identidad de la persona que comunica una
situación de riesgo o desprotección familiar, cuando el caso lo requiera.

23.1. Establecimiento Penitenciario.- La Dirección del establecimiento penitenciario


comunica a la UPE la situación de riesgo o desprotección familiar de las niñas o niños
que se encuentren con su madre en dicho recinto, hasta tres (3) meses antes que
cumplan los tres (3) años de edad. Para ello, adjuntan la evaluación social y
psicológica de la persona propuesta para asumir el cuidado de la niña o niño,
considerando la recomendación de la madre para el externamiento de su hija o hijo.
Tratándose de hijas o hijos menores de tres (3) años de edad de madres de
nacionalidad extranjera, la dirección del establecimiento penitenciario comunica a la
UPE, la solicitud de egreso con una anticipación de seis (6) meses.
Los casos de maltrato infantil a una niña o niño por parte de su madre en el interior de
un establecimiento penitenciario se comunican dentro del día hábil siguiente a la UPE.
En los lugares donde no exista una UPE, debe comunicarse a la DEMUNA del distrito
que corresponda, para que adopte las acciones pertinentes.
23.2. Instituciones Educativas.- La Dirección o las/los profesoras/es coordinadores
o las personas que tienen a su cargo las instituciones educativas públicas o privadas,
servicios o programas no escolarizados, en el término de la distancia o hasta dentro
del día hábil siguiente, comunican a la UPE o DEMUNA, según corresponda, mediante
cualquiera de los medios que señala el artículo 22 del presente reglamento, la
presunta situación de riesgo o desprotección familiar de una niña, niño o adolescente
que conozca. De tratarse de una situación de desprotección familiar, la DEMUNA debe
derivar el caso dentro del día hábil siguiente a la UPE.

23.3. Institución Prestadora de Servicios de Salud – IPRESS.- La Dirección o


persona responsable de la IPRESS, pública o privada, dentro del día hábil siguiente,
comunica a la UPE los casos de niñas, niños o adolescentes que no cuenten con
persona o familia que asuma su cuidado.
Para efectos del egreso de la niña, niño o adolescente se adjunta el informe social,
psicológico y alta médica, así como también puede acompañar otros documentos. De
tratarse de una situación de riesgo, se debe comunicar a la DEMUNA para que evalúe
las acciones que correspondan.

23.4. Servicios o programas dirigidos a niñas, niños y adolescentes en situación


de calle.- Los servicios o programas dirigidos a niñas, niños y adolescentes en
situación de calle, luego de incorporarlos a dichos programas, comunican el caso
dentro del día hábil siguiente a la UPE o DEMUNA, según corresponda.
Para estos efectos, adjunta la ficha de inscripción de la niña, niño o adolescente que
participe en el programa que comunique el caso.

23.5 Servicio de Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente – DEMUNA.-


La DEMUNA comunica y deriva a la UPE competente, dentro del día hábil siguiente,
las siguientes situaciones:
a) Situaciones de riesgo cuando no se encuentre acreditada para desarrollar este
procedimiento.
b) Las situaciones de desprotección familiar, incluso aquellas que se valoran luego de
iniciado el procedimiento por riesgo. En estos casos, si se requiere disponer una
medida de protección con carácter de urgencia, coordina con la UPE.

Artículo 24.- Oportunidad de las comunicaciones del Ministerio Público.- Las


comunicaciones que formule el Ministerio Público para el inicio del procedimiento por
riesgo o desprotección familiar no deben tener una antigüedad mayor de veinticuatro
(24) horas de ocurridos los hechos. Si la comunicación tardía conlleva una situación
de peligro irreversible o consecuencia grave, la DEMUNA o UPE, según corresponda,
pone a conocimiento dicha situación a las instancias o autoridades pertinentes del
Ministerio Público; sin perjuicio que actúe de inmediato para proteger a la niña, niño o
adolescente.

EL COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO


El Comité de los Derechos del Niño es el órgano que supervisa la aplicación de la
Convención sobre los Derechos del Niño. Fue creado por la Convención el 27 de
febrero de 1991.

CREACIÓN DEL COMITÉ


Cuando se ratificó la Convención en los años ochenta, Polonia propuso implementar
un mecanismo de supervisión que le exigiera a cada Estado parte que presentara
informes periódicos al Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas. Esta
propuesta no fue aceptada, pero se comenzó a debatir el papel que desempeñaría el
Comité de los Derechos del Niño.
La Convención se completó entonces con tres anexos que detallaban la creación,
composición, funcionamiento y papel del Comité.
Las elecciones para seleccionar a los miembros del Comité comenzaron cuando se
ratificó la Convención, el 20 de noviembre de 1989. Los representantes de cada
Estado parte de la Convención se reúnen para elegir a los miembros del Comité. Este
se creó y entró en vigor el 27 de febrero de 1991.

COMPOSICIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL COMITÉ


La composición y el funcionamiento del Comité se encuentran especificados en el
artículo 43 de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.
El Comité es un órgano internacional e independiente que supervisa que los Estados
Parte cumplan con la Convención sobre los Derechos del Niño. Está compuesto por
18 expertos autónomos especializados en los derechos de los niños y que poseen
altos valores morales.
El Comité se reúne en Ginebra y celebra tres sesiones anuales (en enero, mayo y
septiembre) de tres semanas de duración.
El Comité asegura el cumplimiento de la Convención de varias formas. Asiste a los
Estados Parte en la implementación de la misma, coopera con otros organismos de
las Naciones Unidas y otras organizaciones no gubernamentales, y difunde
información sobre los derechos de los niños.

CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO.

Parte II

Artículo 42.- Los Estados Partes se comprometen a dar a conocer ampliamente los
principios y disposiciones de la Convención por medios eficaces y apropiados, tanto a
los adultos como a los niños.

Artículo 43.- Con la finalidad de examinar los progresos realizados en el cumplimiento


de las obligaciones contraídas por los Estados Partes en la presente Convención, se
establecerá un Comité de los Derechos del Niño que desempeñará las funciones que
a continuación se estipulan.
El Comité estará integrado por diez expertos de gran integridad moral y reconocida
competencia en las esferas reguladas por la presente Convención. Los miembros del
Comité serán elegidos por los Estados Partes entre sus nacionales y ejercerán sus
funciones a título personal, teniéndose debidamente en cuenta la distribución
geográfica, así como los principales sistemas jurídicos.
Los miembros del Comité serán elegidos, en votación secreta, de una lista de
personas designadas por los Estados Partes. Cada Estado Parte podrá designar a
una persona escogida entre sus propios nacionales.
La elección inicial se celebrará a más tardar seis meses después de la entrada en
vigor de la presente Convención y ulteriormente cada dos años. Con cuatro meses,
como mínimo, de antelación respecto de la fecha de cada elección, el Secretario
General de las Naciones Unidas dirigirá una carta a los Estados Partes invitándolos a
que presenten sus candidaturas en un plazo de dos meses. El Secretario General
preparará después una lista en la que figurarán por orden alfabético todos los
candidatos propuestos, con indicación de los Estados Partes que los hayan
designado, y la comunicará a los Estados Partes en la presente Convención.
Las elecciones se celebrarán en una reunión de los Estados Partes convocada por el
Secretario General en la Sede de las Naciones Unidas. En esa reunión, en la que la
presencia de dos tercios de los Estados Partes constituirá quórum, las personas
seleccionadas para formar parte del Comité serán aquellos candidatos que obtengan
el mayor número de votos y una mayoría absoluta de los votos de los representantes
de los Estados Partes presentes y votantes.
Los miembros del Comité serán elegidos por un período de cuatro años. Podrán ser
reelegidos si se presenta de nuevo su candidatura. El mandato de cinco de los
miembros elegidos en la primera elección expirará al cabo de dos años;
inmediatamente después de efectuada la primera elección, el presidente de la reunión
en que ésta se celebre elegirá por sorteo los nombres de esos cinco miembros.
Si un miembro del Comité fallece o dimite o declara que por cualquier otra causa no
puede seguir desempeñando sus funciones en el Comité, el Estado Parte que propuso
a ese miembro designará entre sus propios nacionales a otro experto para ejercer el
mandato hasta su término, a reserva de la aprobación del Comité.
El Comité adoptará su propio reglamento.
El Comité elegirá su Mesa por un período de dos años.

Las reuniones del Comité se celebrarán normalmente en la Sede de las Naciones


Unidas o en cualquier otro lugar conveniente que determine el Comité. El Comité se
reunirá normalmente todos los años. La duración de las reuniones del Comité será
determinada y revisada, si procediera, por una reunión de los Estados Partes en la
presente Convención, a reserva de la aprobación de la Asamblea General.
El Secretario General de las Naciones Unidas proporcionará el personal y los
servicios necesarios para el desempeño eficaz de las funciones del Comité
establecido en virtud de la presente Convención.
Previa aprobación de la Asamblea General, los miembros del Comité establecido
en virtud de la presente Convención recibirán emolumentos con cargo a los fondos de
las Naciones Unidas, según las condiciones que la Asamblea pueda establecer.

Artículo 44.- Los Estados Partes se comprometen a presentar al Comité, por


conducto del Secretario General de las Naciones Unidas, informes sobre las medidas
que hayan adoptado para dar efecto a los derechos reconocidos en la Convención y
sobre el progreso que hayan realizado en cuanto al goce de esos derechos:
En el plazo de dos años a partir de la fecha en la que para cada Estado Parte
haya entrado en vigor la presente Convención;
En lo sucesivo, cada cinco años.
Los informes preparados en virtud del presente artículo deberán indicar las
circunstancias y dificultades, si las hubiere, que afecten al grado de cumplimiento de
las obligaciones derivadas de la presente Convención. Deberán, asimismo, contener
información suficiente para que el Comité tenga cabal comprensión de la aplicación
de la Convención en el país de que se trate.
Los Estados Partes que hayan presentado un informe inicial completo al Comité
no necesitan repetir, en sucesivos informes presentados de conformidad con lo
dispuesto en el inciso b) del párrafo 1 del presente artículo, la información básica
presentada anteriormente.
El Comité podrá pedir a los Estados Partes más información relativa a la
aplicación de la Convención.
El Comité presentará cada dos años a la Asamblea General de las Naciones
Unidas, por conducto del Consejo Económico y Social, informes sobre sus
actividades.
Los Estados Partes darán a sus informes una amplia difusión entre el público de
sus países respectivos.

Artículo 45.- Con objeto de fomentar la aplicación efectiva de la Convención y de


estimular la cooperación internacional en la esfera regulada por la Convención:
Los organismos especializados, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
y demás órganos de las Naciones Unidas tendrán derecho a estar representados en
el examen de la aplicación de aquellas disposiciones de la presente Convención
comprendidas en el ámbito de su mandato.
El Comité podrá invitar a los organismos especializados, al Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia y a otros órganos competentes que considere
apropiados a que proporcionen asesoramiento especializado sobre la aplicación de la
Convención en los sectores que son de incumbencia de sus respectivos mandatos. El
Comité podrá invitar a los organismos especializados, al Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia y demás órganos de las Naciones Unidas a que presenten
informes sobre la aplicación de aquellas disposiciones de la presente Convención
comprendidas en el ámbito de sus actividades;
El Comité transmitirá, según estime conveniente, a los organismos
especializados, al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y a otros órganos
competentes, los informes de los Estados Partes que contengan una solicitud de
asesoramiento o de asistencia técnica, o en los que se indique esa necesidad, junto
con las observaciones y sugerencias del Comité, si las hubiere, acerca de esas
solicitudes o indicaciones;
El Comité podrá recomendar a la Asamblea General que pida al Secretario
General que efectúe, en su nombre, estudios sobre cuestiones concretas relativas a
los derechos del niño;
El Comité podrá formular sugerencias y recomendaciones generales basadas en
la información recibida en virtud de los artículos 44 y 45 de la presente Convención.
Dichas sugerencias y recomendaciones generales deberán transmitirse a los Estados
Partes interesados y notificarse a la Asamblea General, junto con los comentarios, si
los hubiere, de los Estados Partes.

1. PROTOCOLOS FACULTATIVOS DE LA CONVENCION DE LOS


DERECHOS DEL NIÑO
Los Protocolos facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño son
instrumentos que refuerzan las normas y obligaciones contenidas en el articulado de
dicha Convención y que ofrecen una mayor protección y apoyo especial a los niños,
niñas y adolescentes que participan en los conflictos armados, son víctimas de la
venta, la prostitución infantil y su utilización en la pornografía o de la violación de sus
derechos en sus países de origen.
En el año 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó dos Protocolos
facultativos de la Convención:
1. PROTOCOLO FACULTATIVO DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS
DEL NIÑO, SOBRE LA PARTICIPACIÓN DE NIÑOS EN CONFLICTOS
ARMADOS
Establece los 18 años como la edad mínima para el reclutamiento obligatorio y exige
a los Estados que hagan todo lo posible para evitar que individuos menores de 18
años participen directamente en las hostilidades. Para lograr la plena protección de
los niños, en particular durante los conflictos armados y la ocupación extranjera, es
indispensable que se den condiciones de paz y seguridad basadas en el pleno respeto
de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y se observen los
instrumentos vigentes en materia de derechos humanos. Con este Protocolo, se
pretende asegurar la rehabilitación física y psicosocial y la reintegración social de los
niños y niñas víctimas de conflictos armados, alentando la participación de las
comunidades y, en particular, de los niños y de las víctimas infantiles en la difusión de
programas de información y de educación sobre la aplicación del Protocolo.

2. EL PROTOCOLO FACULTATIVO SOBRE LA VENTA DE NIÑOS, LA


PROSTITUCIÓN INFANTIL Y LA UTILIZACIÓN DE LOS NIÑOS EN LA
PORNOGRAFÍA
Los artículos 34 y 35 de la Convención sobre los Derechos del Niño dicen que los
gobiernos deben proteger a los niños y niñas de todas las formas de explotación y
abusos sexuales y tomar todas las medidas posibles para asegurar que no se les
secuestra, se les vende o se trafica con ellos. El Protocolo Facultativo de la
Convención relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños
en la pornografía sirve de complemento a la Convención al exigir a los Estados una
serie de requisitos precisos para poner fin a la explotación y abusos sexuales de la
infancia. También protege a los niños y niñas de la venta con objetivos no sexuales,
como por ejemplo otras formas de trabajo forzado, adopciones ilegales o donación de
órganos. El Protocolo ofrece definiciones de delitos como “venta de niños”,
“prostitución infantil” y “pornografía infantil”. También obliga a los gobiernos a
criminalizar y castigar las actividades relacionadas con estos delitos. Exige castigos
no solamente para quienes ofrecen o entregan niños y niñas para su explotación
sexual, transferencia de órganos, obtención de beneficios o trabajos forzados, sino
también para todo aquel que acepte a un niño o niña destinado a estas actividades.

3. PROTOCOLO DE LA CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO


RELATIVO A UN PROCEDIMIENTO DE COMUNICACIONES
En el año 2011, la Asamblea General de Naciones Unidas aprueba el tercer
Protocolo facultativo que permite presentar quejas o casos de violaciones de los
derechos de los niños, niñas y adolescentes ante el Comité de Derechos del Niño, si
no han logrado obtener las respuestas legales necesarias a estas violaciones en sus
países de origen. Esta rúbrica supone un “hito en la historia de los derechos humanos”
ya que sitúa en el mismo nivel los derechos de los niños y las niñas que los de los
adultos, dado que podrán apelar a un instrumento de Derecho Internacional ante las
Naciones Unidas para defenderse de las situaciones de vulnerabilidad.
SUB CAPÍTULO I
MEDIDAS DE PROTECCION EN SITUACIONES DE RIESGO
Artículo 32.- Tipos de medidas de protección frente a situaciones de riesgo
Declarada la situación de riesgo, la autoridad competente de conformidad con lo
establecido en el plan de trabajo individual puede disponer la aplicación acumulativa
o no, de cualquiera de las siguientes medidas de protección en favor de la niña, niño
o adolescente:
a) Apoyo a la familia para fortalecer competencias de cuidado y crianza.
b) Acceso a servicios de educación y salud para niñas, niños y adolescentes.
c) Acceso a servicios de atención especializada.
d) Apoyo psicológico a favor de la niña, niño o adolescente y su familia.
e) Acceso a servicios para prevenir y abordar situaciones de violencia.
f) Acceso a servicios de cuidado. g) Acceso a servicios de formación técnico
productivo para la o el adolescente y su familia.
h) Inclusión a programas sociales
i) Otras que fueran necesarias.
Artículo 33.- Apoyo para fortalecer competencias de cuidado y crianza.- Permite
brindar a la familia, estrategias, a través de la intervención directa de personal
especializado, que le permita contar con pautas de crianza positiva a la niña, niño o
adolescente.
Artículo 34.- Acceso a servicios de educación y salud para niñas, niños y
adolescentes.- Tiene por finalidad garantizar el acceso a los servicios de educación
que brindan las instituciones educativas, así como a programas alternativos,
asegurando la asistencia regular, para reducir riesgos de deserción escolar y
garantizar los logros de aprendizaje que incluya la nivelación escolar de las niñas,
niños y adolescentes que presentan rezago escolar o extra edad. En la ejecución de
esta medida participan las autoridades educativas, la comunidad y los servicios
locales y regionales. Las medidas que garantizan el acceso y la atención en salud de
la niña, niño o adolescente, son ejecutadas de manera prioritaria por las entidades
públicas que brindan servicios de salud. Los casos que correspondan pueden ser
derivados a los Módulos de Maltrato Infantil y Adolescente en Salud (MAMIS).
Artículo 35.- Acceso a servicios de atención especializada.- Tienen por finalidad
brindar acceso a servicios de atención especializada a las niñas, niños y adolescentes
y sus familias, de acuerdo a sus necesidades particulares para garantizar la restitución
de sus derechos.
Artículo 36.- Apoyo psicológico a favor de la niña, niño o adolescente y su
familia.- Tiene por finalidad abordar aspectos emocionales, cognitivos, de
comportamiento y relacionales, tanto de la niña, niño o adolescente como de su
familia, que permitan el desarrollo integral del menor de edad en su entorno familiar.
Artículo 37.- Acceso a servicios para prevenir y abordar situaciones de
violencia.- Tiene por finalidad garantizar un apoyo especializado para la prevención
de la violencia y la atención y recuperación de las niñas, niños y adolescentes víctimas
y su familia.
Artículo 38.- Acceso a servicios de cuidado.- Tiene por objeto garantizar un apoyo
a las familias, para el cuidado de las niñas, niños y adolescente y potenciar su
desarrollo personal, así como su integración social y la de su familia.
Artículo 39.- Acceso a servicios de formación técnico productiva.- Tiene por
finalidad garantizar que las y los adolescentes, así como sus familias accedan a
servicios de formación, estrategias y herramientas, que les permitan adquirir y
fortalecer habilidades para su desenvolvimiento en el ámbito laboral.
Artículo 40.- Inclusión a programas sociales.- Tienen como objeto garantizar a las
familias las condiciones necesarias para lograr el bienestar de sus hijas o hijos a través
de su incorporación a programas sociales.
Artículo 41.- Plazo de duración de las medidas de protección provisional por
riesgo.- Las medidas de protección provisionales por riesgo, tienen un plazo máximo
de doce (12) meses, excepcionalmente en aquellas situaciones en los que se
mantenga los factores de riesgo y por causas debidamente fundamentadas puede
extenderse hasta cumplir los objetivos del plan de trabajo individual.

CUARTA SEMANA

ROL DEL ESTADO COMO GARANTE DE LOS DERECHOS DEL NIÑO NIÑA Y
ADOLESCENTE

La protección especial de los niños, niñas y adolescentes constituye una obligación


del Estado y sus poderes que lo componen, así como de la familia y la comunidad en
virtud de diversas normas internacionales y nacionales.
Debiendo ser esta protección un trabajo articulado e interinstitucional, con una
exigencia especial debida atención debido a que en el devenir de la actuación estatal
implica o puede implicar la vulneración de sus derechos fundamentales,
principalmente su derecho a vivir en una familia y aun trato digno.
El rol del estado, en la protección del niño, niña y adolescente está amparado por el
principio de legalidad, ya que en las diferentes normas nacionales se estipula
taxativamente, la estructura orgánica, el rol que deben cumplir las diferentes
instituciones del estado y privadas, en el desarrollo de sus actividades socio,
económicas y políticas asignadas, así la PNP se rige por su propia ley y su reglamento
en ella se estipula su estructura orgánica, funciones y atribuciones, al igual que el
Ministerio Público, Poder Judicial, MINSA, etc.

CONCEPTO DE ESTADO: “Es la colectividad humana organizada políticamente


sobre un determinado territorio y sometida a una autoridad que se ejerce a través de
sus propios órganos y su finalidad es buscar el bien común”
El estado, a través sus diferentes poderes y organismos constitucionales autónomos,
es que hacen cumplir las normas establecidas y para el caso concreto una de especial
relevancia la de la protección del niño, niña y adolescente.
Este tema se ha tratado con más detalle en la semana 2.

OBSERVACIONES FINALES DEL COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO,


SOBRE LOS INFORMES PERIÓDICOS CUARTO Y QUINTO COMBINADOS DEL
PERÚ* 2016

En 1990, el Perú ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). A partir
de ese momento han sido múltiples los esfuerzos del Estado peruano para adaptar la
legislación, las políticas públicas y el funcionamiento de las instituciones a las
disposiciones de la Convención, con la finalidad de garantizar, cada vez más, el
adecuado goce, reconocimiento y ejercicio de los derechos de las niñas, niños y
adolescentes.
Estos esfuerzos han conseguido importantes resultados a lo largo de estos años, sin
embargo, somos conscientes que resulta necesario adoptar aún más medidas para
superar el abandono, la discriminación y las prácticas sociales que afectan el
desarrollo integral de muchas niñas, niños y adolescentes de nuestro país. La única
forma de llegar al ejercicio pleno de derechos es derribando uno a uno los obstáculos
que se encuentran en el camino, y Perú lo está haciendo con paso seguro y acelerado
en varios casos. Las tareas, en adelante, son reforzar esas medidas, evaluarlas y
acelerar su implementación.
Perú, como otros Estados parte de las Naciones Unidas que han ratificado la
Convención, no está solo en dichas tareas, pues cuenta con el respaldo del Comité
de los Derechos del Niño (CDN), órgano creado a la luz de lo dispuesto en el artículo
43 de la Convención, el cual, a través de sus recomendaciones nos alerta sobre los
retos pendientes que como país tenemos en materia de protección de los derechos
de la niñez.
Este órgano de expertos independientes supervisa la aplicación de la Convención y
de sus tres Protocolos facultativos los cuales tratan sobre:
1. La participación de niños en los conflictos armados;
2. La venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la
pornografía; y
3. El procedimiento de presentación de denuncias individuales por parte de los
propios niños y niñas sobre la violación de sus derechos humanos ante el CDN.
Al ratificar la Convención, los Estados parte han asumido el compromiso de presentar
al Comité informes periódicos sobre la situación en sus países respecto de los
derechos contemplados en la Convención. De acuerdo a lo señalado en el artículo 44
de la Convención, los Estados deben informar dos años después de su adhesión a
la Convención y luego cada cinco años. Dichos informes deben indicar las
circunstancias y dificultades, si las hubiere, que afecten al grado de cumplimiento de
las obligaciones derivadas de este tratado.
El Comité examina cada informe con la participación del propio Estado, la
sociedad civil y organismos especializados de Naciones Unidas y, de ser el caso,
expresa sus preocupaciones y recomendaciones al Estado parte a través de sus
observaciones finales.
En el 2015, Perú cumplió con presentar su informe quinquenal ante el Comité. Luego
de una exhaustiva revisión, el Comité ha reconocido los importantes avances del país,
pero también ha planteado una serie de recomendaciones para impulsar políticas y
resultados favorables a la niñez en materia de salud, educación, protección e inversión
pública.
Estas recomendaciones constituyen el insumo principal para la aprobación de un plan
de acción para el próximo quinquenio. Confiamos en que, en las actuaciones tanto del
Poder Ejecutivo como del Congreso elegido, prime el interés superior de la niñez. De
ser así, el país seguirá avanzando hacia la garantía universal de los derechos para
todas las niñas, niños y adolescentes, sin discriminación y con igualdad de
oportunidades, sobre todo para aquellos que viven en ámbitos donde persiste la
pobreza y pobreza extrema. Sin duda, se trata de una condición necesaria para
continuar en la construcción de un país desarrollado e inclusivo que todas las
peruanas y peruanos anhelamos.

OBSERVACIONES FINALES SOBRE LOS INFORMES PERIÓDICOS CUARTO Y


QUINTO COMBINADOS DEL PERÚ* Aprobadas por el Comité en su 71er período de
sesiones (11 a 29 de enero de 2016).

1. MEDIDAS DE SEGUIMIENTO ADOPTADAS Y PROGRESOS REALIZADOS POR


EL ESTADO PARTE.
El Comité celebra la ratificación de los siguientes instrumentos o la adhesión a ellos:
a) El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo
a un procedimiento de comunicaciones, en 2016;
b) La Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra
las Desapariciones Forzadas, en 2012;
c) La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su
Protocolo Facultativo, en 2008;
d) El Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, en 2006;
e) La Convención de 1954 sobre el Estatuto de los Apátridas y la Convención de
1961 para Reducir los Casos de Apátrida, en 2014.

2. EL COMITÉ TOMA NOTA CON RECONOCIMIENTO DE LA APROBACIÓN DE


LAS SIGUIENTES MEDIDAS LEGISLATIVAS:

a) La Ley que prohíbe el uso del castigo físico y humillante contra los niños, niñas
y adolescentes (Ley núm. 30403), el 29 de diciembre de 2015;
b) La Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar (Ley núm. 30364), el 6 de noviembre de 2015;
c) La Ley que promueve la convivencia sin violencia en las instituciones
educativas (Ley Antibullying) (Ley núm. 29719), el 23 de junio de 2011.
El Comité acoge con satisfacción la aprobación de las siguientes medidas
Institucionales y normativas:
a) El Plan Nacional de Educación en Derechos y Deberes Fundamentales al 2021,
el 12 de diciembre de 2014;
b) El Plan Nacional de Prevención y Tratamiento del Adolescente en Conflicto con
la Ley Penal (2013-2018), el 30 de noviembre de 2013;
c) La Estrategia Nacional contra la Violencia Escolar, el 15 de septiembre de 2013;
d) La Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil
(2012-2021), el 4 de septiembre de 2012;
e) El Plan Nacional de Acción por la Infancia y la Adolescencia (2012-2021), el 13
de abril de 2012;
f) La creación de la Adjuntía para la Niñez y la Adolescencia dentro de la
Defensoría del Pueblo, el 30 de septiembre del 2006.
El Comité recomienda al Estado parte que:
a) Elabore y aplique una estrategia completa, que incluya programas de
sensibilización y campañas educativas, para eliminar las actitudes patriarcales
y los estereotipos de género que discriminan a las niñas;
b) Intensifique sus esfuerzos para prevenir y eliminar todas las formas de
discriminación de hecho contra todos los niños en situaciones marginales y
vulnerables, lo que incluye aplicar efectivamente las leyes y políticas existentes,
aprobar nuevas estrategias y llevar a cabo amplias campañas públicas de
educación;
c) Vele por que los profesionales que se ocupan de los niños, los medios de
comunicación y la opinión pública en general estén concienciados del efecto
negativo de los estereotipos y de las actitudes discriminatorias en relación con
el disfrute de sus derechos por los niños;
d) Prohíba expresamente la discriminación basada en la orientación sexual y la
identidad de género.
EL COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO RECOMIENDA QUE EL ESTADO
PARTE REALICE UNA EVALUACION SITEMATICA Y SEA PREOCUPACION EN
LO SIGUIENTE:
 El interés superior del niño
 Respeto por las opiniones del niño
 Inscripción de los nacimientos
 Libertad de expresión y de reunión pacífica
 Derecho a la intimidad y al acceso a la información
 Castigos corporales
 Derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de violencia
 Prevalencia de matrimonios de niños en el Estado parte, particularmente
en zonas indígenas y rurales.
 Niños privados de un entorno familiar
 Administración de la justicia juvenil

QUINTA SEMANA
PRIMER EXAMEN PARCIAL

II UNIDAD
SEXTA SEMANA
VIOLENCIA CONTRA NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES

En el año 2001, la Asamblea General de las Naciones Unidas, solicitó al Secretario


General de las Naciones Unidas la realización de un estudio en profundidad sobre el
tema de la violencia contra los niños, niñas y adolescentes.

Para dar respuesta a esta iniciativa y aportar información sobre las distintas
manifestaciones de la violencia en la región de América Latina, Cuba y República
Dominicana, agencias de Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales
constituyeron una Secretaría Regional para coordinar los esfuerzos y que permitiera
cumplir con varios objetivos centrales: la elaboración del presente informe, llevar a
cabo un proceso de consultas nacionales con niños, niñas y adolescentes y asumir
posteriormente, las recomendaciones que emanaron del Estudio cuyos resultados
fueron presentados en 2006 a la Asamblea General de las Naciones Unidas

La Secretaría Regional está integrada por representantes de la Alianza Save The


Children, Defensa de Niñas y Niños Internacional, Plan Internacional, Reforma
Penal Internacional, Visión Mundial Internacional, la Oficina Regional de UNICEF
para América Latina y el Caribe y del Programa Internacional para la Erradicación del
Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo, organizaciones que han
aportado recursos, informes, estudios y metodologías que han hecho posible la
presentación del Informe Regional.

Respecto a los entornos en que se ejerce violencia contra los niños, niñas y
adolescentes, el informe analiza la violencia en hogares y familias; en la escuela y
otros entornos educativos; en la comunidad y en las calles; en las instituciones y en
ámbitos laborales.

Algunos indicadores sociodemográficos

Según el BID la existencia de unos 7 millones de niños, niñas y adolescentes que


deambulan en las calles de los distintos países de la región está vinculada a distintas
formas de violencia - abandono, violencia doméstica que los empuja a huir del hogar-
y situaciones de explotación económica, entre otras. “Los niños de la calle son objeto
también de violencia policial, asesinatos y “limpieza social” por parte de escuadrones
de la muerte”.

A ello se agrega el hecho de que de acuerdo con IPEC-OIT 12 .6 millones -de los
19.7 millones niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años que participan en actividades
económicas- prácticamente dos de cada tres, lo hacen en trabajos no permitidos para
su edad o que se consideran dentro de las formas de trabajo infantil que deben ser
erradicadas de inmediato y que implican situaciones de explotación económica, con
altos niveles de riesgo de enfrentar abuso y maltrato.

Los datos anteriores indican que casi un 10% de la población total de los niños, niñas
y adolescentes de 5 a 17 años se encuentra en estas situaciones, en clara violación
de sus derechos y de lo que al respecto plantean distintos instrumentos jurídicos, en
particular la Convención de los Derechos del Niño.

Factores de riesgo asociados a la violencia

En este informe se reconoce que la conducta violenta se aprende y la primera


oportunidad para aprender a comportarse agresivamente surge en el hogar,
observando e imitando la conducta agresiva de los padres, madres así como de otros
familiares o incluso de personajes que aparecen en programas de los medios de
comunicación masiva.

Las reacciones de los padres y madres que premian las conductas agresivas de sus
hijos e hijas y el maltrato infantil por parte de ellos y ellas son algunos de los
mecanismos mediante los cuales los niños, niñas y adolescentes aprenden, desde
una temprana edad a expresarse en forma violenta. El niño y la niña aprenden a
asociar estímulos agresivos con conductas violentas y a responder con violencia a
eventos estresantes o a frustraciones.

A manera de síntesis, entre las características de la violencia en América Latina, se


citan:

• Expresa conflictos sociales y económicos.

• Se produce principalmente en zonas pobres y excluidas de las ciudades, cuyos


ciudadanos y ciudadanas se convierten en las principales víctimas.

• No se da una clara correlación entre pobreza y violencia, y sí entre empobrecimiento


y desigualdad.

• Está fuertemente asociada a la exclusión escolar y laboral.

• Insatisfacción de las expectativas entre las generaciones en situaciones de pobreza


y exclusión nacidas en las ciudades.

• Proliferación de armas pequeñas y ligeras.


• Alcoholismo, uso y abuso de otras sustancias adictivas.

• La dimensión cultural de la masculinidad favorece la resolución violenta de los


conflictos.
• Carencia de políticas sociales preventivas del delito.

• Inoperancia de los sistemas policial y judicial y por tanto, desconfianza entre la


ciudadanía.
Capacidades Institucionales

El establecimiento de entidades defensoras de derechos de la infancia en niveles


descentralizados y con participación comunitaria en varios países ha significado una
transformación institucional importante que permite abordar la defensa de los
derechos desde la misma comunidad en la cual vive el niño. Los casos de Perú y el
Salvador se destacan por su extensión e inserción comunitaria. Existe además este
tipo de entidades en Bolivia, Brasil, Chile Costa Rica, Ecuador, Guatemala. Honduras,
Paraguay, República Dominicana y Venezuela.

Violencia en hogares, familias y escuelas

Según la sistematización realizada por Save de Children para algunos países


centroamericanos y en República Dominicana: “para niñas y niños la violencia física,
la violencia verbal y la violencia sexual son las formas más comunes de violencia que
viven en la familia. Esta situación es vivida por ellos y ellas, así como también, entre
las personas adultas miembros de la familia. En el discurso de niñas y niños la
violencia física se expresa en maltrato físico tales como golpes, patadas, pegarles con
diferentes objetos o con lo que encuentran -zapatos, bejucos, chilillos, correas, cables,
sogas, alambres de púas-. Este tipo de castigo físico es ejercido más hacia los niños
que hacia las niñas. En el área rural las niñas expresan recibir castigos físicos con
rajas de leña. Algunas niñas y niños manifiestan que el maltrato puede llevar hasta la
muerte”.

Asimismo, dicho Informe situacional en 21 países de América Latina, concluye que:


"El maltrato infantil menos denunciado en la mayoría de países es el abuso sexual. En
todos los países se han incrementado las denuncias relativas a la violencia familiar y
el maltrato infantil. Sin embargo, en la mayoría de estos países, los marcos jurídicos
protegen a los niños, niñas y adolescentes víctimas del maltrato intrafamiliar, pero no
en el caso de maltrato en otros ámbitos. En ninguno de los países estudiados existe
una información nacional centralizada respecto a la problemática de maltrato infantil y
la violencia familiar. Sólo existen fuentes parciales, sectoriales o locales. Por lo tanto,
la percepción de la problemática en términos de su magnitud, sigue siendo limitada".

En el caso de México, Guatemala, Honduras, República Dominicana y Nicaragua los


niños, niñas y adolescentes refieren que la violencia física, la violencia verbal y
psicológica ejercida por maestros y maestras es una forma significativa de violencia.
Esta forma de violencia es ejercida cuando las y los estudiantes presentan
incumplimiento a las tareas o lecciones o ante determinadas conductas en el aula.

Violencia institucional

Al año 2004 había una población de 95 mil 373 niños, niñas y adolescentes
institucionales por razones de protección, y 119, mil 972 privados de libertad por
conflicto con la ley penal.

La privación de libertad de jóvenes en conflicto con la ley es una medida ampliamente


utilizada, como una vía de re-educación y sanción. No es extraño que en ocasionas
se dé el mismo tratamiento y se mantengan en los mismos lugares a niños, niñas y
adolescentes que están bajo medidas de protección por abandono u otras causas,
con aquellos que han cometido infracciones y están bajo sanción. Todos estos
hechos son violaciones de derechos e incompatibles con los mandatos de la
Convención.

Explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes

De acuerdo con un informe de Visión Mundial de 2001, “dos investigaciones realizadas


recientemente en la República Dominicana, llegaron a la conclusión de que el camino
que se dirige a la explotación sexual comercial infantil se construye sobre la falta de
afecto, debilidades culturales y extrema pobreza. Los factores constantes encontrados
fueron la exposición permanente a riesgos físicos y morales, malos tratos, abuso
sexual, inestabilidad familiar o rompimiento, falta de afecto y seguridad e insatisfacción
de sus necesidades básicas”.

Ese mismo informe destaca que según “una encuesta entre 422 personas en
situaciones de explotación sexual comercial infantil en la República Dominicana, un 4
% de los padres o padres adoptivos de estas niñas y niños trabajaban en el sector
informal como vendedores en las calles y que en un 4 8% de los casos los padres-
madres estaban separados.”

© UNICEF/RD/2006/R.Piantini

Violencia y VIH/SIDA

Hay en América Latina y el Caribe 48 mil personas menores de 15 años afectados por
VIH & SIDA y cerca de 735 mil jóvenes entre 15 y 24 años. En el estudio se considera
que aun cuando la conexión entre VIH & SIDA y violencia no es actualmente
evaluable, ésta se ha potenciado.

Un estudio realizado en algunos países en América Latina y el Caribe sobre los perfiles
de la violencia doméstica demostró una asociación positiva entre infecciones de
transmisión sexual) y violencia intrafamiliar.

Recomendaciones

1. El informe evidentemente insta a todos los Estados a que prohíban toda forma de
violencia contra los niños en todos los contextos, inclusive el castigo físico dentro de
las casas y escuelas. Las leyes no son artefactos mágicos para cambiar la realidad,
pero difícilmente la realidad cambia sin el amparo de leyes.

2. Dar prioridad a la prevención de la violencia contra los niños abordando sus causas
y considerando los factores de riesgo. Es esencial dedicar recursos a la intervención
una vez que se ha producido la violencia. Es mucho más efectivo, incluso en términos
de costo para el Estado, invertir en las políticas de prevención que en las
consecuencias graves de la violencia.

3. Promover valores no violentos y capacitación. Los Estados y la sociedad civil deben


contribuir para transformar las actitudes que aceptan o consideran normal la violencia
contra los niños, incluida la aceptación de los castigos corporales y las prácticas
tradicionales dañinas. Hay ejemplos de países que han puesto en marcha programas
para ayudar a los padres y madres a no utilizar más la disciplina del castigo físico con
resultados muy positivos.

Los medios de comunicación también deben ser cautelosos para evitar glorificar la
violencia o estigmatizar a los niños tenidos como violentos. Esto es importante en esta
región porque asistimos a una estigmatización de la figura del adolescente pandillero
y violento; esto sólo refuerza el miedo e incluso crea una atracción adicional por el
crimen.

4. Crear y promover sistemas de registro de denuncias y servicios accesibles y


adecuados para los niños. Han tenido mucho éxito los mecanismos como líneas
telefónicas de ayuda mediante los cuales los niños, niñas y adolescentes pueden
denunciar los abusos, hablar con un asesor capacitado de manera confidencial y pedir
apoyo.

5. Invertir en el apoyo de la víctima y la recuperación del agresor es fundamental para


romper el ciclo de violencia. Para las víctimas y abusadores es fundamental que
funcionen los servicios de recuperación y reinserción social. Hay iniciativas que
concentran en un sólo espacio todos los servicios que necesitan las víctimas de abuso
sexual, por ejemplo.

6. Asegurar la rendición de cuentas y poner fin a la impunidad. La impunidad,


principalmente en los casos en que la violencia es cometida por funcionarios del
Estado, es un terrible combustible para más violencia. Todos los esfuerzos son
necesarios para mostrar a la población que la justicia es eficaz e imparcial respetando
los derechos de todos.

7. Los Estados deben mejorar sus sistemas de datos e información. Solamente


basándose en un sistema de datos eficiente se puede planificar de forma efectiva las
políticas públicas y hacer un seguimiento de los progresos alcanzados. El mínimo para
cualquier política de protección a la niñez eficiente es tener registros universales sobre
nacimientos, defunciones y matrimonios. También es inadmisible que los servicios de
justicia no tengan claros los números de adolescentes en conflicto con la ley y los
números de detenidos. Sin transparencia, sin inteligencia, tampoco es posible acabar
con la violencia.

OBLIGACIONES DE LA POLICÍA AL RECIBIR UNA DENUNCIA POR


VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES:

La Policía Nacional del Perú, mediante un informe o parte policial, comunica las
situaciones de riesgo o desprotección familiar de una niña, niño o adolescente. La
violencia familiar afecta gravemente a la sociedad peruana. El 90% de estos casos
afecta directamente a los niños, niñas y adolescentes. Aquí te brindaremos
información sobre las obligaciones que tiene la Policía al recibir una denuncia por
violencia contra los niños, niña y adolescente u otros integrantes del grupo familiar.

Toda denuncia es gratuita y puede ser presentada de forma verbal o escrita ante la
comisaría del lugar donde ocurrieron los hechos o en cualquier otra a nivel nacional.
Ninguna comisaría puede negarse a recibir esta denuncia.

También se puede denunciar directamente ante un Juzgado de Familia. En ningún


caso se necesita contar con un abogado o abogada, ni tener huellas visibles de la
agresión como golpes o moretones.

Cuando la Policía recibe la denuncia tiene la obligación de llenar una ficha de


valoración del riesgo de la víctima y poner el caso en conocimiento del juzgado de
familia o de las fiscalías penales, dentro del plazo de 24 horas.

En caso de flagrante delito, la Policía debe detener inmediatamente al agresor, (a)


(res), incluso ingresando al domicilio o el lugar donde estén ocurriendo los hechos.
Inmediatamente, debe comunicar a la Fiscalía Penal lo ocurrido para iniciar las
investigaciones correspondientes. También debe informar al Juzgado de Familia para
que emita las medidas de protección urgentes.

La vida de un niño, niña o adolescente agredido puede estar en serio riesgo si no se


le brinda protección adecuada. Las medidas de protección tienen que ser ejecutadas
por la Policía, quien además debe habilitar un canal de comunicación para atender
efectivamente los pedidos de resguardo de las víctimas. Incluso puede coordinar con
el serenazgo para brindar una respuesta oportuna.

Si la policía se niega a recibir la denuncia, no cumple con informar al Juzgado de


Familia o con alguna otra de sus funciones, se debe presentar la denuncia ante:

 La Inspectoría General de la Policía Nacional, o las Inspectorías Regionales o las


Oficinas de Disciplina Policial.

Tenemos que erradicar la violencia contra los niños, niñas y adolescentes. Y para ello
se requiere que las autoridades actúen con rapidez.

SEPTIMA SEMANA

LEY N° 30403, LEY QUE PROHIBE EL USO DEL CASTIGO FISICO Y


HUMILLANTE CONTRA LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES

Artículo 1. Objeto de la Ley


Prohíbase el uso del castigo físico y humillante contra los niños, niñas y adolescentes.
Esta prohibición abarca todos los ámbitos en los que transcurre la niñez y
adolescencia, comprendiendo el hogar, la escuela, la comunidad, lugares de trabajo,
entre otros relacionados.
Artículo 2. Definiciones
Para los efectos de esta Ley, se entiende por:
1. Castigo físico: el uso de la fuerza, en ejercicio de las potestades de crianza o
educación, con la intención de causar algún grado de dolor o incomodidad corporal,
con el fin de corregir, controlar o cambiar el comportamiento de los niños, niñas y
adolescentes, siempre que no constituya un hecho punible.
2. Castigo humillante: cualquier trato ofensivo, denigrante, desvalorizador,
estigmatizante o ridiculizador, en ejercicio de las potestades de crianza o educación,
con el fin de corregir, controlar o cambiar el comportamiento de los niños, niñas y
adolescentes, siempre que no constituya un hecho punible.

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS MODIFICATORIAS


PRIMERA. Incorporación del artículo 3-A al Código de los Niños y Adolescentes
Incorpórase el artículo 3-A al Código de los Niños y Adolescentes en los términos
siguientes:
“Artículo 3-A. Derecho al buen trato
Los niños, niñas y adolescentes, sin exclusión alguna, tienen derecho al buen trato,
que implica recibir cuidados, afecto, protección, socialización y educación no
violentas, en un ambiente armonioso, solidario y afectivo, en el que se le brinde
protección integral, ya sea por parte de sus padres, tutores, responsables o
representantes legales, así como de sus educadores, autoridades administrativas,
públicas o privadas, o cualquier otra persona. El derecho al buen trato es recíproco
entre los niños, niñas y adolescentes”.
SEGUNDA. Derogación del literal d) del artículo 74 del Código de los Niños y
Adolescentes y el numeral 3 del artículo 423 del Código Civil
Derogase el literal d) del artículo 74 del Código de los Niños y Adolescentes y el
numeral 3 del artículo 423 del Código Civil.

DECRETO LEG. N° 1351


DECRETO LEGISLATIVO QUE MODIFICA EL CÓDIGO PENAL A FIN
DE FORTALECER LA SEGURIDAD CIUDADANA

Artículo 1.- Objeto de la norma


La presente norma modifica el Código Penal con el objeto de mejorar la técnica
legislativa y los criterios normativos de algunos tipos penales para contribuir a la
mejora de la tutela penal de la integridad personal, el patrimonio, la correcta
administración pública y la estabilidad del medio ambiente.
“Artículo 128.- Exposición a peligro de persona dependiente
El que expone a peligro la vida o la salud de una persona colocada bajo su autoridad,
dependencia, tutela, curatela o vigilancia, sea privándola de alimentos o cuidados
indispensables, sea abusando de los medios de corrección o disciplina, o cualquier
acto análogo, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de uno ni mayor
de cuatro años.
En los casos en que el agente tenga vínculo de parentesco consanguíneo o la víctima
fuere menor de catorce años de edad, la pena será privativa de libertad no menor de
dos ni mayor de cuatro años.
Si se produce lesión grave o muerte de la víctima, la pena será no menor de cuatro ni
mayor de ocho años.”

“Artículo 320.- Desaparición forzada de personas


El funcionario o servidor público, o cualquier persona con el consentimiento o
aquiescencia de aquel, que de cualquier forma priva a otro de su libertad y se haya
negado a reconocer dicha privación de libertad o a dar información cierta sobre el
destino o el paradero de la víctima, es reprimido con pena privativa de libertad no
menor de quince ni mayor de veinte años.
La pena privativa de libertad es no menor de veinte ni mayor de veinticinco años,
cuando la víctima:
a. Tiene menos de dieciocho años o es mayor de sesenta años de edad.
b. Padece de cualquier tipo de discapacidad.
c. Se encuentra en estado de gestación.”

“Artículo 321.- Tortura


El funcionario o servidor público, o cualquier persona con el consentimiento o
aquiescencia de aquel, que inflige dolores o sufrimientos graves, sean físicos o
mentales, a otra persona o la somete a cualquier método tendente a menoscabar su
personalidad o disminuir su capacidad mental o física, es reprimido con pena privativa
de libertad no menor de ocho ni mayor de catorce años.
La pena privativa de libertad es no menor de quince ni mayor de veinte años, cuando
la víctima:
a. Resulte con lesión grave.
b. Tiene menos de dieciocho años o es mayor de sesenta años de edad.
c. Padece de cualquier tipo de discapacidad.
d. Se encuentra en estado de gestación.
e. Se encuentra detenida o recluida, y el agente abusa de su condición de autoridad
para cometer el delito.
Si se produce la muerte de la víctima y el agente pudo prever ese resultado, la pena
privativa de libertad es no menor de veinte ni mayor de veinticinco años.”

“Artículo 395-A.- Cohecho pasivo propio en el ejercicio de la función policial


El miembro de la Policía Nacional que acepta o recibe donativo, promesa o cualquier
otra ventaja o beneficio, para sí o para otro, para realizar u omitir un acto en violación
de sus obligaciones derivadas de la función policial o el que las acepta a consecuencia
de haber faltado a ellas, será sancionado con pena privativa de libertad no menor de
cinco ni mayor de diez años e inhabilitación conforme a los incisos 1, 2 y 8 del artículo
36.
El miembro de la Policía Nacional que solicita, directa o indirectamente, donativo,
promesa o cualquier otra ventaja o beneficio, para realizar u omitir un acto en violación
de sus obligaciones derivadas de la función policial o a consecuencia de haber faltado
a ellas, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor de
diez años e inhabilitación conforme a los incisos 1, 2 y 8 del artículo 36 del Código
Penal.
El miembro de la Policía Nacional que condiciona su conducta funcional a la entrega
o promesa de donativo o cualquier otra ventaja o beneficio, será reprimido con pena
privativa de libertad no menor de ocho ni mayor de doce años e inhabilitación conforme
a los incisos 1, 2 y 8 artículo 36 del Código Penal.”

“Artículo 395-B.- Cohecho pasivo impropio en el ejercicio de la función policial


El miembro de la Policía Nacional que acepta o recibe donativo, promesa o cualquier
otra ventaja o beneficio indebido para realizar u omitir un acto propio de su función,
sin faltar a su obligación, o como consecuencia del acto ya realizado u omitido, será
reprimido con pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de siete años e
inhabilitación conforme a los incisos 1, 2 y 8 del artículo 36.
El miembro de la Policía Nacional que solicita, directa o indirectamente, donativo,
promesa o cualquier otra ventaja indebida para realizar u omitir un acto propio de su
función, sin faltar a su obligación, o como consecuencia del acto ya realizado u
omitido, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de cinco ni mayor de
ocho años e inhabilitación conforme a los incisos 1, 2 y 8 del artículo 36.”

“Artículo 398-A.- Cohecho activo en el ámbito de la función policial


El que, bajo cualquier modalidad, ofrece, da o promete a un miembro de la Policía
Nacional donativo o cualquier ventaja o beneficio para que realice u omita actos en
violación de sus obligaciones derivadas de la función policial, será reprimido con pena
privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de ocho años.
El que, bajo cualquier modalidad, ofrece, da o promete a un miembro de la Policía
Nacional donativo o cualquier ventaja o beneficio para que realice u omita actos
propios de la función policial, sin faltar a las obligaciones que se derivan de ella, será
reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años.”

“Artículo 398-B.- Inhabilitación


En los supuestos del artículo 398-A, cuando el agente corrompa a un miembro de la
Policía Nacional en el ejercicio sus funciones, siempre que éstas correspondan al
tránsito o seguridad vial, se le impondrá además inhabilitación consistente en la
cancelación o incapacidad definitiva, según sea el caso, para obtener autorización
para conducir, de conformidad con el inciso 7 del artículo 36.”

OCTAVA SEMANA

ESTRATEGIA NACIONAL PARA LA PREVENCION Y ERRADICACION


DEL TRABAJO INFANTIL 2012-2021

La prevención y erradicación del trabajo infantil es un objetivo crucial para todos los
países del mundo en su propósito de asegurar los derechos de los niños, niñas y
adolescentes, procurar trabajo decente para todos los ciudadanos y cumplir con el
primer Objetivo de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, que consiste en
revertir la pobreza y el hambre. Se trata, ciertamente, de un tema consagrado en
diversosinstrumentos de derechos humanos de ámbito mundial y regional,
considerado, además, por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) -de la que
el Estado peruano esmiembro desde 1919- como uno de los principios y derechos
fundamentales en el trabajo que todo país está obligado a observar por su sola
pertenencia a la Organización, y como uno de sus objetivos estratégicos para el logro
de trabajo decente. No obstante, pese al amplio consenso sobre la prevención y
erradicación del trabajo infantil claramente expresado en los compromisos e
instrumentos internacionales mencionados, en todo el mundo, y particularmente en
los países en vías de desarrollo, el trabajo infantil sigue siendo un problema de
considerables dimensiones. La OIT calcula que el número de niñas, niños y
adolescentes que trabaja en el mundo asciende aproximadamente a 215 millones, y
que un estimado de 115 millones realiza trabajos peligrosos2. En el Perú, de acuerdo
con datos provenientes de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del año 2011,
alrededor del 23,4%3 del total de los niños, niñas y adolescentes entre 6 y 17 años se
encuentra trabajando. El 58,7% se concentra en zonas rurales del país y,
aproximadamente, un 33,9% de los que trabajan entre 14 y 17 años lo hace en
trabajos peligrosos. En las zonas urbanas, el 32,6% de los niños, niñas y adolescentes
ocupados de 6 a 17 años trabaja en negocios familiares, el 26,8% en la chacra y/o
pastoreo de animales y el 25,2% prestan servicios de lavado de autos y lustrado de
calzado. En las zonas rurales, el 87,0% trabaja en la chacra y/o en el pastoreo de
animales. Es importante anotar que la problemática del trabajo infantil en nuestro país
se sitúa en un contexto marcado por el crecimiento económico. Durante los años 2005
a 2011 el PBI del Perú creció a una tasa promedio anual de 7,1%, lo que lo ubica
como uno de los países con mayor crecimiento económico a nivel mundial. Este
crecimiento ha hecho posible que el PBI supere los $170 mil millones y el PBI per
cápita se encuentre por encima de los $5,900 anuales. Si bien la demanda interna
sigue siendo el motor principal de la economía, cada vez cobran mayor importancia
las inversiones y exportaciones. Una de las consecuencias más importantes del
crecimiento ha sido la reducción de la pobreza. El porcentaje de población en situación
de pobreza monetaria se redujo de 55,6% en el 2005 a 27,8% en el 2011, mientras
que el de población en pobreza monetaria extrema pasó de 15,8% en el 2005 a 6,3%
en el 2011.Cabe precisar que a pesar de este panorama general favorable, el
crecimiento económico en algunas regiones fue muy pobre, como ha ocurrido con
Huánuco (3,5%) y Huancavelica (2,4%), que fueron las regiones del país con el menor
crecimiento en el periodo 2001-2009. El crecimiento económico también ha generado
una reducción en el nivel de desempleo en el país que pasó de 5,4% en el 2005 a
4,0% en el 2011. Sin embargo, muchas de las personas que tienen trabajo todavía no
lo desarrollan en condiciones óptimas y esto hace que persista el problema del
subempleo, que en la actualidad afecta a más del 50,0% de la población ocupada. El
subempleo -cuya manifestación más palpable es el bajo ingreso laboral percibido
respecto al necesario para cubrir la canasta básica de consumo familiar- está ligado,
entre otros factores, a la escasez de capitales y al bajo nivel educativo de los
trabajadores. Aun cuando se ha incrementado la cobertura del sistema educativo (lo
cual redunda en porcentajes cada vez más reducidos de analfabetismo y en
porcentajes cada vez mayores de personas que culminan la secundaria), ello no
necesariamente ha venido acompañado de la mejora de la calidad educativa. Según
el Ministerio de Educación, en el año 2010 el 29,0% de estudiantes de segundo grado
de primaria logró un nivel suficiente en comprensión de textos, y solo el 14,0% alcanzó
un nivel óptimo en matemáticas, porcentajes muy similares a los del año 2005.El
acceso a servicios básicos como agua, luz, servicios higiénicos, así como la capacidad
económica de los hogares también se han incrementado en la última década; no
obstante también se aprecia una fuerte desigualdad en el acceso a estos servicios
entre regiones, como ocurre con la mayoría de regiones de la sierra y selva que
presentan indicadores muy por debajo del promedio nacional. A pesar de que los datos
mencionados indican que el país presenta progresos importantes en sus indicadores
macroeconómicos y de lucha contra la pobreza, el trabajo infantil mantiene una alta
incidencia. Esta realidad plantea la urgencia y necesidad de potenciar los esfuerzos
del Estado para articular las intervenciones de los diversos actores públicos y privados
en torno al objetivo de prevenir y erradicar el trabajo infantil y, en particular, lo que el
Convenio núm. 182 de la OIT denomina sus peores formas. La preocupación por
abordar el trabajo infantil en el Perú no es reciente. El Estado peruano ha venido
implementando en el transcurso de los últimos años diversas acciones con el objeto
de reducir el trabajo infantil. Así, de manera concordante con lo señalado en la
Convención sobre los Derechos del Niño y en los convenios fundamentales de la OIT
sobre la prevención y erradicación del trabajo infantil, el Acuerdo Nacional incorpora
como parte de su Décimo Cuarta Política de Estado (referida al acceso al empleo
digno y productivo) la erradicación de las peores formas, de trabajo infantil y la
protección de los niños, niñas y adolescentes contra el trabajo peligroso. En esta
misma línea, el Plan Nacional de Acción por la Infancia y Adolescencia 2002-2010 y
el Plan Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2005-2010,
ofrecieron un importante marco de acción para la protección de la infancia y
adolescencia y la prevención y erradicación del trabajo infantil. De modo particular, el
Plan Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2005- 2010
cumplió en su oportunidad un rol fundamental, en tanto permitió articular el discurso y
las acciones de un conjunto de instituciones públicas y privadas, nacionales e
internacionales. También permitió dar coherencia a múltiples esfuerzos del Estado y
de la sociedad civil orientados a prevenir y erradicar el trabajo infantil, que hasta ese
momento se encontraban dispersos y desarticulados. De igual forma, la aprobación y
puesta en marcha del Plan conllevó el fortalecimiento del Comité Directivo Nacional
para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (CPETI), espacio multisectorial
y tripartito que en lo sucesivo asumió un rol muy activo y que ha ganado una particular
legitimidad en el desarrollo de las políticas de protección de la infancia. En la
actualidad, esta instancia constituye un espacio propicio y con condiciones óptimas
para renovar los esfuerzos del Estado y de la sociedad civil con el objetivo de prevenir
y erradicar el trabajo infantil. Cabe destacar, además, que en los últimos años se han
creado 22 Comités Regionales del Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, que
en el marco de esta Estrategia conformarán espacios descentralizados de gestión e
implementación de la política pública en esta materia. La Estrategia Nacional para la
Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012-2021 (ENPETI) que presentamos
tiene como marco lo dispuesto en el Plan Nacional de Acción por la Infancia y la
Adolescencia 2012-2021, recientemente aprobado por Decreto Supremo N° 001-
2012- MIMP. El mencionado Plan, de alcance nacional, establece la agenda del
Estado peruano para la próxima década en materia de protección y promoción de los
derechos de las niñas, niños y adolescentes en el país. Por otro lado, la ENPETI
también desarrolla lo dispuesto en el Decreto Supremo N° 027-2007-PCM, que
establece que la prevención y erradicación de las peores formas de trabajo infantil
constituye una política específica, que forma parte de las políticas nacionales de
obligatorio cumplimiento en materia de empleo. La ENPETI articula y consolida la
respuesta de las distintas entidades públicas en torno al objetivo de prevenir y
erradicar el trabajo infantil y prioritariamente sus peores formas. Su objetivo es brindar
una respuesta intersectorial eficaz al problema del trabajo infantil, que se base en
metas e indicadores claros, que cuente con un adecuado respaldo presupuestal y que,
además, integre a la sociedad civil y la comunidad urbana y rural en el logro de los
objetivos trazados. Por ello, el texto de la ENPETI ha sido objeto de diversos procesos
de consulta y validación con las entidades públicas clave para su implementación, con
los propios niños, niñas y adolescentes, con colectivos de la sociedad civil y con
organizaciones de empleadores y trabajadores reunidos en el CPETI. La ENPETI ha
sido conceptualizada desde una lógica de resultados, que se traduce en indicadores
y metas. Esto demanda necesariamente la formulación de intervenciones basadas en
evidencias que den cuenta de su efectividad, por lo que la ENPETI ha incluido el
desarrollo de tres experiencias piloto, con cuyos resultados de la evaluación de
impacto, se espera retroalimentar el diseño, realizar los ajustes en el proceso de
implementación y mejorar las intervenciones en escenarios cambiantes de manera
realista.

NORMATIVA APLICABLE A LA PREVENCIÓN Y ERRADICACIÓN


DEL TRABAJO INFANTIL

La ENPETI se fundamenta en la normativa nacional vigente y en los tratados y


convenios internacionales ratificados por el Estado peruano. La Convención sobre los
Derechos del Niño consagra el derecho de los niños, niñas y adolescentes a ser
protegidos contra la explotación económica y social y contra el desempeño de
cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo
para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social. Los
convenios fundamentales de la OIT en materia de trabajo infantil consagran la
obligación del Estado de seguir una política nacional que asegure la eliminación
efectiva del trabajo infantil y eleve progresivamente la edad de admisión al empleo a
un nivel que haga posible el más completo desarrollo físico y mental de los niños,
niñas y adolescentes, así como a erradicar las peores formas de trabajo infantil
mediante acciones inmediatas y eficaces.

Otros instrumentos internacionales establecen disposiciones específicas referidas a


ciertas formas delictivas de trabajo infantil, como el Protocolo Facultativo de la
Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución
infantil y la utilización de niños en la pornografía, o el Protocolo para prevenir, reprimir
y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños. Habida cuenta de la
amplitud del ordenamiento jurídico internacional, a continuación se presenta un
resumen del contenido central de cada instrumento relacionado directamente con el
trabajo infantil y que constituyen el marco jurídico de la ENPETI 2012-2021:

Cuadro 2 Resumen de la normativa internacional aplicable a la prevención y


erradicación del trabajo infantil.

NORMATIVA INTERNACIONAL:

Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, 1989.-

• Se entiende por niño todo ser humano menor de 18 años de edad, salvo que, en
virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad (artículo
1).

• Los Estados Parte se obligan a respetar los derechos enunciados en la Convención,


a asegurar su aplicación a cada niño sin discriminación alguna, y a que en todas las
medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas se
atienda primordialmente el interés superior del niño (artículo 3).
• Derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el
desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación,
o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o
social (artículo 32).

• Los Estados Parte se comprometen en particular: (i) a fijar una edad o edades
mínimas para trabajar; (ii) a disponer la reglamentación apropiada de los horarios y
condiciones de trabajo; y, (iii) a estipular las penalidades u otras sanciones apropiadas
para asegurar la aplicación efectiva de las reglas antes mencionadas (artículo 32).

NORMATIVA INTERNACIONAL:

Convenio de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (Convenio núm.
182) y Recomendación 190 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, 1966:

• Los Estados se comprometen a seguir una política nacional que asegure la abolición
efectiva del trabajo de los niños y eleve progresivamente la edad mínima de admisión
al empleo o al trabajo a un nivel que haga posible el más completo desarrollo físico y
mental de los menores (artículo 1).

• La edad mínima de admisión al empleo no deberá ser inferior a la edad en que cesa
la obligación escolar o, en todo caso, a 15 años. El Estado Parte cuya economía y
medios de educación estén insuficientemente desarrollados podrá, previa consulta
con las organizaciones de empleadores y de trabajadores interesadas, si tales
organizaciones existiesen, especificar inicialmente una edad mínima de 14 años
(artículos 2.3 y 2.4).

• La edad mínima de admisión a todo tipo de empleo o trabajo que por su naturaleza
o las condiciones en que se realice pueda resultar peligroso para la salud, la seguridad
o la moralidad de los menores no deberá ser inferior a 18 años (artículo 3.1).

• La legislación nacional podrá permitir el empleo o el trabajo de personas de 13 años


de edad en trabajos ligeros, a condición de que éstos no sean susceptibles de
perjudicar su salud o desarrollo y no sean de tal naturaleza que puedan perjudicar su
asistencia a la escuela. El Estado Parte cuya economía y medios de educación estén
insuficientemente desarrollados y haya especificado inicialmente una edad mínima de
14 años, puede permitir el trabajo ligero a personas de 12 años (artículos 7.1 y 7.4).

• Obliga a los Estados Parte a adoptar medidas inmediatas y eficaces para la


prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil con carácter de
urgencia (artículo 1).

• A los efectos del Convenio, la expresión “las peores formas de trabajo infantil”
abarca:

a) todas las formas de esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, como la


venta y la trata de niños, la servidumbre por deudas y la condición de siervo, y el
trabajo forzoso u obligatorio, incluido el reclutamiento forzoso u obligatorio de niños
para utilizarlos en conflictos armados;
b) la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la prostitución, la producción
de pornografía o actuaciones pornográficas;

c) la utilización, el reclutamiento o la oferta de niños para la realización de actividades


ilícitas, en particular la producción y el tráfico de estupefacientes, tal como se definen
en los tratados internacionales pertinentes, y

d) el trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a cabo, es
probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños. (artículo 3).

• Los tipos de trabajo que, por su naturaleza o por las condiciones en que se lleva a
cabo, es probable que dañe la salud, la seguridad o la moralidad de los niños, deberán
ser determinados por la legislación nacional o por la autoridad competente, previa
consulta con las organizaciones de empleadores y de trabajadores interesadas y
tomando en consideración las normas internacionales en la materia, en particular los
párrafos 3 y 4 de la Recomendación sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999.

• Todo Miembro deberá elaborar y poner en práctica programas de acción para


eliminar, como medida prioritaria, las peores formas de trabajo infantil. (artículo 6.1).
Se trata de un instrumento complementario al Convenio sobre edad mínima, pues
sienta el principio de que ciertas formas de trabajo infantil no pueden ser toleradas y
por tanto, no pueden ser objeto de una eliminación progresiva.

• Se debe proteger a los niños y adolescentes contra la explotación económica y


social. Su empleo en trabajos nocivos para su moral y salud, o en los cuales peligre
su vida o se corra el riesgo de perjudicar su desarrollo normal, será sancionado por la
ley. Los Estados deben establecer también límites de edad por debajo de los cuales
quede prohibido y sancionado por la ley el empleo a sueldo de mano de obra infantil
(artículo 10.3).

Convenio de la OIT sobre la edad mínima, 1973 (Convenio núm. 138) y


Recomendación 146 19

NORMATIVA INTERNACIONAL:

Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012-2021


Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo Protocolo facultativo de la Convención
sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la
utilización de niños en la pornografía, 2000 Protocolo para Prevenir, Reprimir y
Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños, 2000

• Requiere que los Estados Miembro prohíban las formas de abuso asociadas con la
trata, sea que éstas sean “cometidas domésticamente o en forma transnacional, en
base individual u organizada” (artículo 3).

• El artículo 3.1 especifica las acciones que los Estados Miembro deben prohibir a
través de su legislación penal y el artículo 3.2 requiere que los Estados Miembro
consideren como un crimen los intentos de competer cualquiera de esos actos y
castigar la complicidad o participación en los mismos.
• Los fines del Protocolo son:

a) Prevenir y combatir la trata de personas, con especial atención a las mujeres y los
niños;

b) Proteger y ayudar a las víctimas de dicha trata, respetando plenamente sus


derechos humanos; y

c) Promover la cooperación entre los Estados Parte para lograr esos fines. (artículo
2).

En cuanto a la normativa nacional, la Constitución Política establece la obligación del


Estado de proteger a todo niño, niña y adolescente, con referencia especial al menor
de edad que trabaja. Establece también que los tratados ratificados se incorporan al
derecho interno y que los tratados de derechos humanos (entre ellos la Convención
sobre los Derechos del Niño y los convenios de la OIT relativos a la eliminación del
trabajo infantil) sirven de criterios de interpretación de las disposiciones relativas a los
derechos que la Constitución consagra.

A nivel legislativo y reglamentario, el Código de los Niños y Adolescentes ofrece las


definiciones de niño y adolescente y fija diversas edades mínimas para la admisión al
empleo.

En lo que refiere a los trabajos peligrosos y en cumplimiento de lo señalado por el


Convenio OIT núm. 182, el Decreto Supremo N° 003-2010-MIMDES actualizó la
relación de trabajos peligrosos y actividades peligrosas o nocivas para la salud integral
y la moral de las y los adolescentes.

En el plano de la política pública, el Decreto Supremo Nº 027-2007-PCM (modificado


por el Decreto Supremo Nº 052-2011-PCM) establece como política nacional de
obligatorio cumplimiento, la prevención y erradicación de las peores formas de trabajo
infantil, y el ya mencionado Decreto Supremo 001-2012- MIMP aprueba el Plan
Nacional de Acción por la Infancia y la Adolescencia 2012-2021, cuyos resultados se
refieren a la erradicación del trabajo de niños, niñas y adolescentes por debajo de la
edad mínima, y a la erradicación del trabajo peligroso realizado por adolescentes aun
dentro de la edad legal permitida.

La normativa nacional también prevé sanciones administrativas y penales para los


casos de explotación de niños, niñas y adolescentes.

La normativa sobre la Inspección del Trabajo considera como infracción muy grave el
incumplimiento de las disposiciones relacionadas con el trabajo de los niños, niñas y
adolescentes menores de 18 años de edad en relación de dependencia, incluyendo
aquellas actividades que se realicen por debajo de las edades mínimas permitidas
para la admisión en el empleo, que afecten su salud o desarrollo físico, mental,
emocional, moral, social y su proceso educativo. También establece que, de
detectarse incumplimientos a la normativa sobre trabajo infantil, se impondrá la
máxima multa prevista en el rango correspondiente. En la misma línea, el Código
Penal sanciona con penas severas la explotación laboral, la trata y la explotación
sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012-
2021 Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo

Resumen de la normativa nacional aplicable a la prevención y erradicación del trabajo


infantil, Constitución Política del Perú Código de los Niños y Adolescentes, aprobado
por la Ley Nº 27337, y normas complementarias y modificatorias, Decreto Supremo
Nº 003-2010-MIMDES, que aprobó la “Relación de Trabajos Peligrosos y Actividades
Peligrosas o Nocivas para la Salud Integral y la Moral de las y los Adolescentes”

NORMATIVA NACIONAL

Políticas Nacionales de Obligatorio Cumplimiento, aprobadas por Decreto Supremo


Nº 027-2007-PCM, modificado por el Decreto Supremo Nº 052-2011-PCM.

• La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de


la sociedad y del Estado (artículo 1°).

• La comunidad y el Estado protegen especialmente al niño y al adolescente (artículo


4°).

• El trabajo, en sus diversas modalidades, es objeto de atención prioritaria del Estado,


el cual protege especialmente a la madre, al menor de edad y al impedido que trabajan
(artículo 23°).

• Las normas relativas a los derechos y a las libertades se interpretan de conformidad


con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos
internacionales sobre las mismas materias ratificados por el Perú (Cuarta disposición
final y transitoria).

• Define al niño como todo ser humano desde su concepción hasta cumplir 12 años
de edad, y al adolescente desde los 12 hasta cumplir 18 años de edad (artículo I).

• El Estado reconoce el derecho de los adolescentes a trabajar, con las restricciones


que impone el Código, siempre y cuando no exista explotación económica y su
actividad laboral no importe riesgo o peligro, afecte su proceso educativo o sea nocivo
para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social (artículo 22).

• Se regula las edades mínimas para trabajar (artículo 51); las autorizaciones para
trabajar (artículos 50, 53 y 54); y, las condiciones de empleo (artículos 55 a 68). Sobre
esto último, se establece que el número máximo de horas trabajadas para los menores
entre 12 y 14 años es de 4 horas por día con un máximo de 24 horas por semana.
Mientras que el número máximo de horas trabajadas para los menores entre 15 y 17
años es de 6 horas por día con un máximo de 36 horas por semana.

• Se aprueba la relación de trabajos peligrosos por su naturaleza y trabajos peligrosos


por sus condiciones, en los que se encuentra prohibido el empleo de niñas, niños y
adolescentes.

• En relación con la primera categoría se incluye, entre otros, el trabajo en la minería,


en la fabricación artesanal de ladrillos, los trabajos en levantamiento y traslado manual
de carga que exceda los límites permitidos, los trabajos recolectando y seleccionando
basura.

• En la segunda categoría se considera aquellos trabajos con jornadas extensas o más


de 6 horas diarias, la actividad laboral que se realiza con ausencia de medidas de
higiene y condiciones de seguridad, entre otros.

• La prevención y erradicación de las peores formas de trabajo infantil constituye una


política específica que forma parte de las políticas nacionales de obligatorio
cumplimiento en materia de empleo. 8 Un listado amplio de la legislación nacional en
materia de trabajo infantil, puede ser consultado en la base de datos NATLEX de la
OIT. Al momento del diseño de esta Estrategia, sigue en trámite parlamentario una
modificación del Código para incluir el listado de trabajos peligrosos, elevar la edad
mínima de admisión al empleo a 15 años, incluir el trabajo doméstico, las peores
formas y una mayor precisión en las responsabilidades y pasos a seguir en el registro,
autorización y protección de derechos del adolescente trabajador.

NORMATIVA NACIONAL

Estrategia Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012-2021


Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo Ministerio de Trabajo y Promoción del
Empleo Plan Nacional de Acción por la Infancia y la Adolescencia 2012-2021,
aprobado por Decreto Supremo Nº 001-2012-MIMP Ley General de Inspección del
Trabajo, Ley Nº 28806 y normas complementarias y modificatorias Reglamento de la
Ley General de Inspección del Trabajo, aprobado por Decreto Supremo Nº 019-2006-
TR y normas complementarias y modificatorias Ley Nº 28992, Ley que sustituye la
tercera disposición final y transitoria de la Ley Nº 27651, Ley de formalización y
promoción de la pequeña minería y minería artesanal Código Penal, aprobado por el
Decreto Legislativo Nº 635 y normas complementarias y modificatorias.

• Incluye como una de sus metas erradicar el trabajo de niños, niñas y adolescentes
por debajo de la edad mínima.

• Asimismo, la erradicación del trabajo peligroso realizado por adolescentes aun


dentro de la edad legal permitida.

• Se propone la meta de disminuir el número de niñas, niños y adolescentes que se


encuentran en situación de explotación sexual.

• Igualmente la disminución del número de casos de niñas, niños y adolescentes


víctimas de situaciones de trata de personas.

• Refiere una meta de no participación, voluntaria o por la fuerza, de niñas, niños o


adolescentes en conflictos internos en el país.

NOVENA SEMANA

SEGUNDO EXAMEN PARCIAL


III SEMANA

DECIMA SEMANA

LEY Nº 30364
LEY PARA PREVENIR, SANCIONAR Y ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA
LAS MUJERES Y LOS INTEGRANTES DEL GRUPO FAMILIAR
TÍTULO I
DISPOSICIONES SUSTANTIVAS PARA LA PREVENCIÓN, SANCIÓN Y
ERRADICACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y LOS
INTEGRANTES DEL GRUPO FAMILIAR

CAPÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES

ARTÍCULO 1. OBJETO DE LA LEY


La presente ley tiene por objeto prevenir, erradicar y sancionar toda forma de violencia
producida en el ámbito público o privado contra las mujeres por su condición de tales,
y contra los integrantes del grupo familiar; en especial, cuando se encuentran en
situación de vulnerabilidad, por la edad o situación física como las niñas, niños,
adolescentes, personas adultas mayores y personas con discapacidad.
para tal efecto, establece mecanismos, medidas y políticas integrales de prevención,
atención y protección de las víctimas así como reparación del daño causado; y dispone
la persecución, sanción y reeducación de los agresores sentenciados con el fin de
garantizar a las mujeres y al grupo familiar una vida libre de violencia asegurando el
ejercicio pleno de sus derechos.
ARTÍCULO 2. PRINCIPIOS RECTORES
En la interpretación y aplicación de esta ley, y en general, en toda medida que adopte
el estado a través de sus poderes públicos e instituciones, así como en la acción de
la sociedad, se consideran preferentemente los siguientes principios:
1. Principio de Igualdad y no discriminación
Se garantiza la igualdad entre mujeres y hombres. Prohíbase toda forma de
discriminación. Entiéndase por discriminación, cualquier tipo de distinción,
exclusión o restricción, basada en el sexo, que tenga por finalidad o por resultado
menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos de las
personas.

2. Principio del Interés Superior del Niño


En todas las medidas concernientes a las niñas y niños adoptadas por instituciones
públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades
administrativas o los órganos legislativos se debe tener en consideración primordial
el interés superior del niño.

3. Principio de la Debida Diligencia


El estado adopta sin dilaciones, todas las políticas orientadas a prevenir, sancionar
y erradicar toda forma de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar. Deben imponerse las sanciones correspondientes a las autoridades que
incumplan este principio.

4. Principio de Intervención Inmediata y Oportuna


Los operadores de justicia y la policía nacional del Perú, ante un hecho o amenaza
de violencia, deben actuar en forma oportuna, sin dilación por razones
procedimentales, formales o de otra naturaleza, disponiendo el ejercicio de las
medidas de protección previstas en la ley y otras normas, con la finalidad de atender
efectivamente a la víctima.

5. Principio de Sencillez y Oralidad


Todos los procesos por violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar se desarrollan considerando el mínimo de formalismo, en espacios
amigables para las presuntas víctimas, favoreciendo que estas confíen en el
sistema y colaboren con él para una adecuada sanción al agresor y la restitución
de sus derechos vulnerados.

6. Principio de Razonabilidad y Proporcionalidad


El fiscal o juez a cargo de cualquier proceso de violencia, debe ponderar la
proporcionalidad entre la eventual afectación causada y las medidas de protección
y de rehabilitación a adoptarse. Para ello, debe hacer un juicio de razonabilidad de
acuerdo con las circunstancias del caso, emitiendo decisiones que permitan
proteger efectivamente la vida, la salud y la dignidad de las víctimas. La adopción
de estas medidas se adecúa a las fases del ciclo de la violencia y a las diversas
tipologías que presenta la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar.

Artículo 3. Enfoques
Los operadores, al aplicar la presente ley, consideran los siguientes enfoques:
1. Enfoque de Género
Reconoce la existencia de circunstancias asimétricas en la relación entre hombres
y mujeres, construidas sobre la base de las diferencias de género que se
constituyen en una de las causas principales de la violencia hacia las mujeres. Este
enfoque debe orientar el diseño de las estrategias de intervención orientadas al
logro de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
2. Enfoque de integralidad
Reconoce que en la violencia contra las mujeres confluyen múltiples causas y
factores que están presentes en distintos ámbitos, a nivel individual, familiar,
comunitario y estructural. Por ello se hace necesario establecer intervenciones en
los distintos niveles en los que las personas se desenvuelven y desde distintas
disciplinas.
3. Enfoque de interculturalidad
Reconoce la necesidad del diálogo entre las distintas culturas que se integran en la
sociedad peruana, de modo que permita recuperar, desde los diversos contextos
culturales, todas aquellas expresiones que se basan en el respeto a la otra persona.
Este enfoque no admite aceptar prácticas culturales discriminatorias que toleran la
violencia u obstaculizan el goce de igualdad de derechos entre personas de
géneros diferentes.
4. Enfoque de derechos humanos
Reconoce que el objetivo principal de toda intervención en el marco de esta ley
debe ser la realización de los derechos humanos, identificando a los titulares de
derechos y aquello a lo que tienen derecho conforme a sus particulares
necesidades; identificando, asimismo, a los obligados o titulares de deberes y de
las obligaciones que les corresponden. Se procura fortalecer la capacidad de los
titulares de derechos para reivindicar estos y de los titulares de deberes para
cumplir sus obligaciones.
5. Enfoque de Interseccionalidad
Reconoce que la experiencia que las mujeres tienen de la violencia se ve influida
por factores e identidades como su etnia, color, religión; opinión política o de otro
tipo; origen nacional o social, patrimonio; estado civil, orientación sexual, condición
de seropositiva, condición de inmigrante o refugiada, edad o discapacidad; y, en su
caso, incluye medidas orientadas a determinados grupos de mujeres.
6. Enfoque Generacional
Reconoce que es necesario identificar las relaciones de poder entre distintas
edades de la vida y sus vinculaciones para mejorar las condiciones de vida o el
desarrollo común. Considera que la niñez, la juventud, la adultez y la vejez deben
tener una conexión, pues en conjunto están abonando a una historia común y
deben fortalecerse generacionalmente. Presenta aportaciones a largo plazo
considerando las distintas generaciones y colocando la importancia de construir
corresponsabilidades entre estas.

Artículo 4. Ámbito de aplicación de la ley


Las disposiciones de la presente ley se aplican a todos los tipos de violencia contra
las mujeres por su condición de tales y contra los integrantes del grupo familiar.

CAPÍTULO II
DEFINICIÓN Y TIPOS DE VIOLENCIA
CONTRA LAS MUJERES Y LOS INTEGRANTES
DEL GRUPO FAMILIAR

Artículo 5. Definición de violencia contra las mujeres


La violencia contra las mujeres es cualquier acción o conducta que les causa muerte,
daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico por su condición de tales, tanto en el
ámbito público como en el privado.
Se entiende por violencia contra las mujeres:
a. La que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra
relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo
domicilio que la mujer. Comprende, entre otros, violación, maltrato físico o
psicológico y abuso sexual.
b. La que tenga lugar en la comunidad, sea perpetrada por cualquier persona y
comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas,
prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en
instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar.
c. La que sea perpetrada o tolerada por los agentes del estado, donde quiera que
ocurra.
Artículo 6. Definición de violencia contra los integrantes del grupo familiar
La violencia contra cualquier integrante del grupo familiar es cualquier acción o
conducta que le causa muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico y que
se produce en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder, de
parte de un integrante a otro del grupo familiar.
Se tiene especial consideración con las niñas, niños, adolescentes, adultos mayores
y personas con discapacidad.
Artículo 7. Sujetos de protección de la ley
Son sujetos de protección de la ley:
a. Las mujeres durante todo su ciclo de vida: niña, adolescente, joven, adulta y adulta
mayor.
b. Los miembros del grupo familiar. entiéndase como tales, a los cónyuges,
excónyuges, convivientes, exconvivientes; padrastros, madrastras; ascendientes y
descendientes; los parientes colaterales de los cónyuges y convivientes hasta el
cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad; y a quienes, sin tener
cualquiera de las condiciones antes señaladas, habitan en el mismo hogar, siempre
que no medien relaciones contractuales o laborales; y quienes hayan procreado
hijos en común, independientemente que convivan o no, al momento de producirse
la violencia.

Artículo 8. Tipos de violencia


Los tipos de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar son:
a) Violencia Física.- Es la acción o conducta, que causa daño a la integridad corporal
o a la salud. Se incluye el maltrato por negligencia, descuido o por privación de las
necesidades básicas, que hayan ocasionado daño físico o que puedan llegar a
ocasionarlo, sin importar el tiempo que se requiera para su recuperación.
b) Violencia Psicológica. Es la acción o conducta, tendiente a controlar o aislar a la
persona contra su voluntad, a humillarla o avergonzarla y que puede ocasionar daños
psíquicos.
Daño psíquico es la afectación o alteración de algunas de las funciones mentales o
capacidades de la persona, producida por un hecho o un conjunto de situaciones de
violencia, que determina un menoscabo temporal o permanente, reversible o
irreversible del funcionamiento integral previo.
c) Violencia Sexual.- Son acciones de naturaleza sexual que se cometen contra una
persona sin su consentimiento o bajo coacción. Incluyen actos que no involucran
penetración o contacto físico alguno. Asimismo, se consideran tales la exposición a
material pornográfico y que vulneran el derecho de las personas a decidir
voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva, a través de amenazas,
coerción, uso de la fuerza o intimidación.
d) Violencia Económica o Patrimonial.- Es la acción u omisión que se dirige a
ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de cualquier
persona, a través de:
1. La perturbación de la posesión, tenencia o propiedad de sus bienes;
2. La pérdida, sustracción, destrucción, retención o apropiación indebida de objetos,
instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores y derechos
patrimoniales;
3. La limitación de los recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades
o privación de los medios indispensables para vivir una vida digna; así como la
evasión del cumplimiento de sus obligaciones alimentarias;
4. La limitación o control de sus ingresos, así como la percepción de un salario menor
por igual tarea, dentro de un mismo lugar de trabajo.

CAPÍTULO III

DERECHOS DE LAS MUJERES


Y DEL GRUPO FAMILIAR

Artículo 9. Derecho a una vida libre de violencia


Las mujeres y los integrantes del grupo familiar tienen derecho a una vida libre de
violencia, a ser valorados y educados, a estar libres de toda forma de discriminación,
estigmatización y de patrones estereotipados de comportamientos, prácticas sociales
y culturales basadas en conceptos de inferioridad y subordinación.
Artículo 10. Derecho a la asistencia y la protección integrales
Las entidades que conforman el sistema nacional para la prevención, sanción y
erradicación de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar
destinan recursos humanos especializados, logísticos y presupuestales con el objeto
de detectar la violencia, atender a las víctimas, protegerlas y restablecer sus derechos.
Los derechos considerados en este artículo son:
a. Acceso a la Información
Las víctimas de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar
tienen derecho a recibir plena información y asesoramiento adecuado con relación
a su situación personal, a través de los servicios, organismos u oficinas del estado
en sus tres niveles de gobierno y conforme a sus necesidades particulares.
Es deber de la Policía Nacional del Perú, del ministerio público, del poder judicial y
de todos los operadores de justicia informar, bajo responsabilidad, con
profesionalismo, imparcialidad y en estricto respeto del derecho de privacidad y
confidencialidad de la víctima, acerca de sus derechos y de los mecanismos de
denuncia. En todas las instituciones del sistema de justicia y en la Policía Nacional
del Perú, debe exhibirse en lugar visible, en castellano o en lengua propia del lugar,
la información sobre los derechos que asisten a las víctimas de violencia y de los
servicios de atención que brinda el estado de manera gratuita para las mismas.
Para este efecto, es obligatoria la entrega de una cartilla de información a la víctima
en su propia lengua. El ministerio del interior verifica el cumplimiento de esta
obligación.
b. Asistencia Jurídica y Defensa Pública
El estado debe brindar asistencia jurídica, en forma inmediata, gratuita,
especializada y en su propia lengua, a todas las víctimas de violencia, debiendo
proporcionarles los servicios de defensa pública para garantizar el efectivo ejercicio
de sus derechos.
Es derecho de la víctima que su declaración se reciba por parte de personal
especializado y en un ambiente adecuado que resguarde su dignidad e intimidad.
La defensa de las víctimas de violencia a la mujer e integrantes del grupo familiar,
en aquellos lugares donde el ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables no
pueda brindar el servicio, lo presta las unidades de asistencia a víctimas y testigos
del ministerio público en lo que corresponda y el ministerio de justicia y derechos
humanos.
El ministerio de justicia y derechos humanos y el ministerio de la mujer y
poblaciones vulnerables promueven el involucramiento de los colegios de
abogados en la materia.
c. Promoción, Prevención y Atención de Salud
La promoción, prevención, atención y recuperación integral de la salud física y
mental de las víctimas de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar es gratuita en cualquier establecimiento de salud del estado e incluye la
atención médica; exámenes de ayuda diagnóstica (laboratorio, imagenología y
otros); hospitalización, medicamentos, tratamiento psicológico y psiquiátrico; y
cualquier otra actividad necesaria o requerida para el restablecimiento de su salud.
El ministerio de salud tiene a su cargo la provisión gratuita de servicios de salud
para la recuperación integral de la salud física y mental de las víctimas. Respecto
de las atenciones médicas y psicológicas que brinde, el ministerio de salud debe
resguardar la adecuada obtención, conservación de la documentación de la prueba
de los hechos de violencia. Esta obligación se extiende a todos los servicios
públicos y privados que atienden víctimas de violencia, quienes, además, deben
emitir los certificados correspondientes de calificación del daño físico y psíquico de
la víctima conforme a los parámetros médico-legales del instituto de medicina legal
y ciencias forenses del ministerio público.
d. Atención Social
El estado atiende a las víctimas de violencia contra las mujeres y los integrantes
del grupo familiar en los programas sociales, garantizando la confidencialidad de
los casos y brindándoles un trato digno, siempre que se cumplan con los criterios y
reglas establecidos en la normativa vigente.

Artículo 11. Derechos laborales


El trabajador o trabajadora que es víctima de la violencia a que se refiere la presente
ley tiene los siguientes derechos:
a. A no sufrir despido por causas relacionadas a dichos actos de violencia.
b. Al cambio de lugar de trabajo en tanto sea posible y sin menoscabo de sus derechos
remunerativos y de categoría. Lo mismo se aplica para el horario de trabajo, en lo
pertinente.
c. A la justificación de las inasistencias y tardanzas al centro de trabajo derivadas de
dichos actos de violencia. Estas inasistencias no pueden exceder de cinco días
laborables en un período de treinta días calendario o más de quince días laborables
en un período de ciento ochenta días calendario. Para tal efecto, se consideran
documentos justificatorios la denuncia que presente ante la dependencia policial o
ante el ministerio público.
d. A la suspensión de la relación laboral. El juez a cargo del proceso puede, a pedido
de la víctima y atendiendo a la gravedad de la situación, conceder hasta un máximo
de cinco meses consecutivos de suspensión de la relación laboral sin goce de
remuneraciones.
La reincorporación del trabajador o trabajadora a su centro de trabajo debe
realizarse en las mismas condiciones existentes en el momento de la suspensión
de la relación laboral.

Artículo 12. Derechos en el campo de la educación


La persona víctima de la violencia a que se refiere la presente ley tiene, entre otros,
los siguientes derechos:
a. Al cambio de lugar y horario de estudios sin menoscabo de sus derechos.
b. A la justificación de inasistencias y tardanzas derivadas de actos de violencia. Estas
inasistencias o tardanzas no pueden exceder de cinco días en un período de treinta
días calendario o más de quince días en un período de ciento ochenta días
calendario.
c. A la atención especializada en el ámbito educativo de las secuelas de la violencia,
de modo que el servicio educativo responda a sus necesidades sin desmedro de la
calidad del mismo.
Es obligación del estado la formulación de medidas específicas para favorecer la
permanencia de las víctimas en el ámbito educativo y, de ser el caso, favorecer su
reinserción en el mismo.
TÍTULO II
PROCESOS DE TUTELA FRENTE A LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y
LOS INTEGRANTES DEL GRUPO FAMILIAR
CAPÍTULO I
PROCESO ESPECIAL

Artículo 13. Norma aplicable


Las denuncias por actos de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar se regulan por las normas previstas en la presente ley y, de manera supletoria,
por el código procesal penal, promulgado por el decreto legislativo 957, y la ley 27337,
código de los niños y adolescentes.
Artículo 14. Competencia de los juzgados de familia
Son competentes los juzgados de familia o los que cumplan sus funciones para
conocer las denuncias por actos de violencia contra las mujeres o contra los
integrantes del grupo familiar.
Artículo 15. Denuncia
La denuncia puede presentarse por escrito o verbalmente. Cuando se trata de una
denuncia verbal, se levanta acta sin otra exigencia que la de suministrar una sucinta
relación de los hechos.
La denuncia puede ser interpuesta por la persona perjudicada o por cualquier otra en
u favor, sin necesidad de tener su representación. También puede interponerla la
defensoría del pueblo. No se requiere firma del letrado, tasa o alguna otra formalidad.
Sin perjuicio de lo expuesto, los profesionales de la salud y educación deben
denunciar los casos de violencia contra la mujer o los integrantes del grupo familiar
que conozcan en el desempeño de su actividad.
Cuando la Policía Nacional del Perú conozca de casos de violencia contra la mujer o
los integrantes del grupo familiar, en cualquiera de sus comisarías del ámbito nacional,
debe poner los hechos en conocimiento de los juzgados de familia o los que cumplan
sus funciones dentro de las veinticuatro horas de conocido el hecho, remitiendo el
atestado que resuma lo actuado.
Artículo 16. Proceso
En el plazo máximo de setenta y dos horas, siguientes a la interposición de la
denuncia, el juzgado de familia o su equivalente procede a evaluar el caso y resuelve
en audiencia oral la emisión de las medidas de protección requeridas que sean
necesarias. asimismo, de oficio o a solicitud de la víctima, en la audiencia oral se
pronuncia sobre medidas cautelares que resguardan pretensiones de alimentos,
regímenes de visitas, tenencia, suspensión o extinción de la patria potestad,
liquidación de régimen patrimonial y otros aspectos conexos que sean necesarios para
garantizar el bienestar de las víctimas.
Analizados los actuados, el juzgado de familia o su equivalente procede a remitir el
caso a la fiscalía penal para el inicio del proceso penal conforme a las reglas del código
procesal penal, promulgado por el decreto legislativo 957.
Artículo 17. Flagrancia
En caso de flagrante delito, vinculado a actos de violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar, la Policía Nacional del Perú procede a la inmediata
detención del agresor, incluso allanando su domicilio o el lugar donde estén ocurriendo
los hechos.
En estos casos, la policía redacta un acta en la que se hace constar la entrega del
detenido y las demás circunstancias de la intervención, debiendo comunicar
inmediatamente los hechos a la fiscalía penal para las investigaciones
correspondientes y al juzgado de familia o su equivalente para que se pronuncie sobre
las medidas de protección y otras medidas para el bienestar de las víctimas.
Realizadas las acciones previstas en el artículo 16, el juzgado de familia o su
equivalente comunica los actuados a la fiscalía penal correspondiente.
Artículo 18. Actuación de los operadores de justicia
En la actuación de los operadores de justicia, originada por hechos que constituyen
actos de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, se evita la
doble victimización de las personas agraviadas a través de declaraciones reiterativas
y de contenido humillante. Los operadores del sistema de justicia deben seguir pautas
concretas de actuación que eviten procedimientos discriminatorios hacia las personas
involucradas en situación de víctimas.
Artículo 19. Declaración de la víctima y entrevista única
Cuando la víctima sea niña, niño, adolescente o mujer, su declaración debe
practicarse bajo la técnica de entrevista única, la misma que tiene la calidad de prueba
preconstituida. La declaración de la víctima mayor de edad, a criterio del fiscal, puede
realizarse bajo la misma técnica.
El juez solo puede practicar una diligencia de declaración ampliatoria de la víctima, en
los casos que requiera aclarar, complementar o precisar algún punto sobre su
declaración.
Artículo 20. Sentencia
La sentencia que ponga fin al proceso por delitos vinculados a hechos que constituyen
actos de violencia contra la mujer y los integrantes del grupo familiar puede ser
absolutoria o condenatoria.
En el primer caso el juez señala el término a las medidas de protección dispuestas por
el juzgado de familia o equivalente. Las medidas cautelares que resguardan las
pretensiones civiles que hayan sido decididas en esa instancia cesan en sus efectos
salvo que hayan sido confirmadas en instancia especializada.
En caso de que se trate de una sentencia condenatoria, además de lo establecido en
el artículo 394 del código procesal penal, promulgado por el decreto legislativo 957, y
cuando corresponda, contiene:
1. La continuidad o modificación de las medidas de protección dispuestas por el
juzgado de familia o equivalente.
2. El tratamiento terapéutico a favor de la víctima.
3. El tratamiento especializado al condenado.
4. La continuidad o modificación de las medidas cautelares que resguardan las
pretensiones civiles de tenencia, régimen de visitas, suspensión, extinción o
pérdida de la patria potestad, asignación de alimentos, entre otras.
5. Las medidas que los gobiernos locales o comunidades del domicilio habitual de la
víctima y del agresor deben adoptar, para garantizar el cumplimiento de las
medidas de protección, salvo que hayan sido confirmadas en instancia
especializada.
6. La inscripción de la sentencia en el registro único de víctimas y agresores por
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, a cargo del
ministerio público.
7. Cualquier otra medida a favor de las víctimas o de los deudos de estas.
En el caso de que las partes del proceso usen un idioma o lengua diferente al
castellano, la sentencia es traducida. En los casos que no sea posible la traducción,
el juez garantiza la presencia de una persona que pueda ponerles en conocimiento su
contenido.
Artículo 21. Responsabilidad Funcional
Quien omite, rehúsa o retarda algún acto a su cargo, en los procesos originados por
hechos que constituyen actos de violencia contra las mujeres o contra los integrantes
del grupo familiar comete delito sancionado en los artículos 377 o 378 del código
penal, según corresponda.
CAPÍTULO II
MEDIDAS DE PROTECCIÓN

Artículo 22. Medidas de Protección


Entre las medidas de protección que pueden dictarse en los procesos por actos de
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar se encuentran, entre
otras, las siguientes:
1. Retiro del agresor del domicilio.
2. Impedimento de acercamiento o proximidad a la víctima en cualquier forma, a la
distancia que la autoridad judicial determine.
3. Prohibición de comunicación con la víctima vía epistolar, telefónica, electrónica;
asimismo, vía chat, redes sociales, red institucional, intranet u otras redes o formas
de comunicación.
4. Prohibición del derecho de tenencia y porte de armas para el agresor, debiéndose
notificar a la superintendencia nacional de control de servicios de seguridad, armas,
municiones y explosivos de uso civil para que proceda a dejar sin efecto la licencia
de posesión y uso, y para que se incauten las armas que están en posesión de
personas respecto de las cuales se haya dictado la medida de protección.
5. Inventario sobre sus bienes.
6. Cualquier otra requerida para la protección de la integridad personal y la vida de
sus víctimas o familiares.

Artículo 23. Vigencia e implementación de las medidas de protección


La vigencia de las medidas dictadas por el juzgado de familia o su equivalente se
extiende hasta la sentencia emitida en el juzgado penal o hasta el pronunciamiento
fiscal por el que se decida no presentar denuncia penal por resolución denegatoria,
salvo que estos pronunciamientos sean impugnados.
La Policía Nacional del Perú es responsable de ejecutar las medidas de protección
dictadas, para lo cual debe tener un mapa gráfico y georreferencial de registro de
todas las víctimas con las medidas de protección que les hayan sido notificadas; y,
asimismo, habilitar un canal de comunicación para atender efectivamente sus pedidos
de resguardo, pudiendo coordinar con los servicios de serenazgo a efectos de brindar
una respuesta oportuna.
Artículo 24. Incumplimiento de medidas de protección
El que desobedece, incumple o resiste una medida de protección dictada en un
proceso originado por hechos que configuran actos de violencia contra las mujeres o
contra integrantes del grupo familiar, comete delito de resistencia o desobediencia a
la autoridad previsto en el código penal.
Artículo 25. Protección de las víctimas en las actuaciones de investigación
En el trámite de los procesos por violencia contra las mujeres y los integrantes del
grupo familiar está prohibida la confrontación y la conciliación entre la víctima y el
agresor. La reconstrucción de los hechos debe practicarse sin la presencia de aquella,
salvo que la víctima mayor de catorce años de edad lo solicite, sin perjuicio de lo
dispuesto en el artículo 194, inciso 3, del código procesal penal, promulgado por el
decreto legislativo 957.
Artículo 26. Contenido de los certificados médicos e informes
Los certificados de salud física y mental que expidan los médicos de los
establecimientos públicos de salud de los diferentes sectores e instituciones del
estado y niveles de gobierno, tienen valor probatorio acerca del estado de salud física
y mental en los procesos por violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar.
Igual valor tienen los certificados expedidos por los centros de salud parroquiales y
los establecimientos privados cuyo funcionamiento se encuentre autorizado por el
ministerio de salud.
Los certificados correspondientes de calificación del daño físico y psíquico de la
víctima deben ser acordes con los parámetros médico-legales del instituto de medicina
legal y ciencias forenses del ministerio público.
Los certificados médicos contienen información detallada de los resultados de las
evaluaciones físicas y psicológicas a las que se ha sometido a la víctima. De ser el
caso, los certificados de las evaluaciones físicas deben consignar necesariamente la
calificación de días de atención facultativa así como la calificación de días de
incapacidad.
En el marco de las atenciones que brinden todos los establecimientos de salud
públicos y privados deben resguardar la adecuada obtención, conservación y
documentación de la prueba de los hechos de violencia.
Los informes psicológicos de los centros emergencia mujer y otros servicios estatales
especializados tienen valor probatorio del estado de salud mental en los procesos por
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.
En el sector público, la expedición de los certificados y la consulta médica que los
origina, así como los exámenes o pruebas complementarios para emitir diagnósticos
son gratuitos.
Para efectos de la presente ley no resulta necesaria la realización de la audiencia
especial de ratificación pericial; por lo que no se requiere la presencia de los
profesionales para ratificar los certificados y evaluaciones que hayan emitido para
otorgarles valor probatorio.
TÍTULO III

PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA,
ATENCIÓN Y RECUPERACIÓN DE VÍCTIMAS
Y REEDUCACIÓN DE PERSONAS AGRESORAS
CAPÍTULO I
PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA, ATENCIÓN
Y RECUPERACIÓN DE VÍCTIMAS

Artículo 27. Servicios de Promoción, Prevención y Recuperación de Víctimas de


Violencia
La protección de las mujeres y de los integrantes del grupo familiar contra actos de
violencia es de interés público. El estado es responsable de promover la prevención
contra dichos actos y la recuperación de las víctimas.
Es política del estado la creación de servicios de atención y prevención contra la
violencia.
La creación y gestión de los hogares de refugio temporal, programas dirigidos a
varones para prevenir conductas violentas y otros servicios de protección a favor de
las víctimas de violencia contra la mujer e integrantes del grupo familiar estarán a
cargo de los gobiernos locales, regionales y del ministerio de la mujer y poblaciones
vulnerables. Es función de dicho sector promover, coordinar y articular la
implementación de dichos servicios en cada localidad.
Artículo 28. Valoración del Riesgo de Víctimas de Violencia de Pareja
En casos de violencia de pareja, la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público
aplican la ficha de valoración del riesgo en mujeres víctimas de violencia de pareja
como medida de prevención del feminicidio. La ficha sirve de insumo para el
pronunciamiento sobre las medidas de protección y debe ser actualizada cuando las
circunstancias lo ameriten.
Para el caso de otros integrantes del grupo familiar, se aplica una ficha de valoración
del riesgo que permita identificar las vulnerabilidades y necesidades específicas de
protección.
Cuando la Policía Nacional del Perú conozca los casos a través de sus comisarías,
debe incluir entre sus actuaciones la ficha de valoración de riesgo y remitirla al juzgado
de familia o equivalente, conforme al proceso regulado en la presente ley.
Artículo 29. Implementación y Registro de Hogares de Refugio Temporal
Es política permanente del estado la creación de hogares de refugio temporal.
El ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables implementa y administra el registro
de hogares de refugio temporal que cumpla con los estándares de calidad en la
prestación de servicio. La información de este registro es confidencial y será utilizada
para los procesos de articulación, protección y asistencia técnica.
Los gobiernos locales, provinciales y distritales, y los gobiernos regionales e
instituciones privadas que gestionen y administren hogares de refugio temporal
facilitarán la información y acceso al ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables
para el cumplimiento de sus funciones de monitoreo, seguimiento y evaluación.
El ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables aprueba los requisitos mínimos
para crear y operar los hogares de refugio temporal, así como los estándares mínimos
de calidad de prestación del servicio.
CAPÍTULO II

REEDUCACIÓN DE LAS PERSONAS AGRESORAS

Artículo 30. Reeducación de las Personas Agresoras


Es política del estado la creación de servicios de tratamiento que contribuyan a la
reeducación de personas agresoras que han cometido actos de violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar a fin de que el agresor detenga todo tipo
de violencia contra estos.
Artículo 31. Tratamiento Penitenciario para la reinserción social de las personas
agresoras privadas de libertad
El instituto nacional penitenciario incorpora el eje de prevención de la violencia contra
las mujeres y los integrantes del grupo familiar dentro de los distintos programas de
tratamiento penitenciario dirigidos a la población penal.
El condenado a pena privativa de libertad efectiva por delitos vinculados a la violencia
contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, previa evaluación, debe seguir
un tratamiento de reeducación de carácter multidisciplinario y diferenciado, teniendo
en cuenta los enfoques consignados en esta ley a fin de facilitar su reinserción social.
El cumplimiento del tratamiento es un requisito obligatorio para el otorgamiento de
beneficios penitenciarios, de indulto y de la conmutación de la pena a los que hubiere
lugar, conforme al marco legal vigente, los que no pueden ser concedidos sin el
correspondiente informe psicológico y social que se pronuncie sobre la evolución del
tratamiento diferenciado.
El ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables presta asistencia técnica para el
diseño del programa de reeducación.
Artículo 32. Tratamiento para las personas agresoras en medio libre
En los procesos por delitos vinculados a actos de violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar, el juez puede imponer al agresor tratamiento
psicosocial, psiquiátrico o de grupos de autoayuda especializados en violencia a
través de la asistencia a terapias sobre violencia contra las mujeres y los integrantes
del grupo familiar, utilizando los diversos programas que desarrollan las instituciones
de protección a la familia. Esta medida puede aplicarse desde el inicio del
procedimiento.
Es obligación de los gobiernos locales implementar, en coordinación con el ministerio
de la mujer y poblaciones vulnerables, servicios de atención e intervención para
varones y personas agresoras.
En los procesos por delitos vinculados a actos de violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar, los juzgados penales deben pronunciarse en la
sentencia condenatoria acerca del tratamiento especializado para el agresor que no
cumpla pena privativa de libertad efectiva.
El sometimiento a un servicio de tratamiento para la reeducación de agresores en
instituciones públicas o privadas que el juzgado disponga, es considerado como regla
de conducta, sin perjuicio de la sanción penal que corresponda.
TÍTULO IV
SISTEMA NACIONAL PARA LA PREVENCIÓN, SANCIÓN Y ERRADICACIÓN DE
LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y LOS INTEGRANTES DEL GRUPO
FAMILIAR

Artículo 33. Creación, Finalidad y Competencia del Sistema


Créase el sistema nacional para la prevención, sanción y erradicación de la violencia
contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, a fin de coordinar, planificar,
organizar y ejecutar acciones articuladas, integradas y complementarias para la
acción del estado en la prevención, atención, protección y reparación de la víctima, la
sanción y reeducación del agresor, a efectos de lograr la erradicación de la violencia
contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar. Es un sistema funcional.
Artículo 34. Integrantes del sistema
Integran el sistema nacional para la prevención, sanción y erradicación de la violencia
contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar las entidades que integran la
comisión multisectorial de alto nivel, que cuenta con una secretaría técnica, y las
instancias regionales, provinciales y distritales de concertación para erradicar la
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.
Artículo 35. Comisión Multisectorial de Alto Nivel
Constitúyase la comisión multisectorial de alto nivel con la finalidad de dirigir el sistema
nacional para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres
y los integrantes del grupo familiar y formular los lineamientos y la evaluación de lo
establecido en la presente norma.
La comisión está presidida por el titular o el representante de la alta dirección del
ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables e integradas por los titulares o los
representantes de la alta dirección de las instituciones que se determinen en el
reglamento de la presente ley.
El ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables es el ente rector en materia de
prevención, protección y atención de la violencia contra las mujeres y los integrantes
del grupo familiar y el responsable de la coordinación, articulación y vigilancia de la
aplicación efectiva y el cumplimiento de la presente ley.
La dirección general contra la violencia de género del citado ministerio se constituye
como secretaría técnica de la comisión, la cual convoca a especialistas de diferentes
sectores y representantes de la sociedad civil con la finalidad de constituir un grupo
de trabajo nacional.
El reglamento de la presente ley regula el funcionamiento de la comisión.
Artículo 36. Funciones de la Comisión Multisectorial
Son funciones de la comisión multisectorial, las siguientes:
1. aprobar y difundir el protocolo base de actuación conjunta y los lineamientos para
la intervención intersectorial articulada en prevención, atención, protección, sanción y
reeducación para erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar, teniendo en cuenta los informes emitidos por el observatorio nacional de
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.
2. hacer el seguimiento y monitoreo de los planes nacionales que aborden la violencia
contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, teniendo en cuenta los informes
emitidos por el observatorio nacional de la violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar.
3. coordinar con el ministerio de economía y finanzas para la dotación de recursos a
los sectores comprometidos en la aplicación de la presente ley, previa planificación
presupuestaria intersectorial.
4. garantizar la adecuación orgánica y administrativa de las instancias responsables
de la implementación de los lineamientos dictados por la comisión para la mejor
aplicación de la presente ley.
5. promover la creación de observatorios regionales de la violencia contra las mujeres
y los integrantes del grupo familiar.
6. promover la creación de las instancias regionales, provinciales y distritales
encargadas de combatir la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar.

Artículo 37. Instancia Regional de Concertación


La instancia regional de concertación tiene como responsabilidad elaborar,
implementar, monitorear y evaluar las políticas públicas encargadas de combatir la
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar a nivel regional, y
promover el cumplimiento de la presente norma. Su composición se determina en el
reglamento de la presente ley.
Artículo 38. Instancia Provincial de Concertación
La instancia provincial de concertación tiene como responsabilidad elaborar,
implementar, monitorear y evaluar las políticas públicas encargadas de combatir la
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar a nivel provincial, y
promover el cumplimiento de la presente norma. Su composición se determina en el
reglamento de la presente ley.
Artículo 39. Instancia Distrital de Concertación
La instancia distrital de concertación tiene como responsabilidad elaborar,
implementar, monitorear y evaluar las políticas públicas encargadas de combatir la
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar a nivel distrital, y
promover el cumplimiento de la presente norma. Su composición se determina en el
reglamento de la presente ley.
Artículo 40. Instrumentos y Mecanismos de Articulación del Sistema
Son instrumentos y mecanismos de articulación del sistema:
a. el protocolo base de actuación conjunta.
b. el registro único de víctimas y agresores.
c. el observatorio nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar.
d. el centro de altos estudios contra la violencia contra las mujeres y los integrantes
del grupo familiar.

Artículo 41. Protocolo Base de Actuación Conjunta


El protocolo base de actuación conjunta en prevención, atención, protección,
detección precoz e intervención continuada, sanción y reeducación frente a la
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar contiene los
lineamientos de articulación intersectorial y los procedimientos que aseguren la
actuación global e integral de las distintas administraciones y servicios implicados.
Constituye un instrumento de obligatorio cumplimiento bajo responsabilidad.
El protocolo debe considerar de forma especial la situación de las mujeres que, por su
condición de tal y en cruce con otras variables, estén más expuestas a sufrir violencia
o mayores dificultades para acceder a los servicios previstos en esta ley, tales como
las pertenecientes a poblaciones indígenas, andinas y amazónicas, las
afrodescendientes, las que se encuentran en situación de exclusión social y las
mujeres con discapacidad, entre otras. Similar consideración debe contemplar el
protocolo respecto de los integrantes del grupo familiar desde el enfoque de derechos
humanos, generacionales e interculturales.
Artículo 42. Registro Único de Víctimas y Agresores
Con el objeto de implementar un sistema intersectorial de registro de casos de
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, denominado registro
único de víctimas y agresores, el ministerio público, en coordinación con la Policía
Nacional del Perú, el poder judicial y el ministerio de la mujer y poblaciones
vulnerables, es el responsable del registro de dichos casos, en el que se consignan
todos las datos de la víctima y del agresor, la tipificación, las causas y consecuencias
de la violencia, la existencia de denuncias anteriores y otros datos necesarios.
Artículo 43. Observatorio nacional de la violencia contra las mujeres y los
Integrantes del grupo familiar
El observatorio nacional de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar, a cargo del ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables, tiene por objeto
monitorear, recolectar, producir y sistematizar datos e información haciendo
seguimiento a las políticas públicas y los compromisos internacionales asumidos por
el estado en esta materia. Su misión es desarrollar un sistema de información
permanente que brinde insumos para el diseño, implementación y gestión de políticas
públicas tendientes a la prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres y
los integrantes del grupo familiar.
El observatorio elabora informes, estudios y propuestas para la efectividad del sistema
nacional para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres
y los integrantes del grupo familiar.
Artículo 44. Centro de Altos Estudios
El centro de altos estudios contra la violencia contra las mujeres y los integrantes del
grupo familiar, bajo la dirección del ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables,
tiene como objetivo contribuir a la intervención articulada y multidisciplinaria a través
de un sistema integral continuo de especialización y perfeccionamiento de los
operadores en el rol que les compete en la lucha integral contra la violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar, para una atención oportuna y efectiva,
incluyendo la evaluación de su impacto.
El Centro de Altos Estudios tiene estrecha coordinación con la academia de la
magistratura, la escuela del ministerio público, el centro de investigaciones judiciales
del poder judicial, el centro de estudios constitucionales del tribunal constitucional, el
centro de estudios en justicia y derechos humanos del ministerio de justicia y derechos
humanos, universidades y centros de investigación para incidir en que se prioricen
actividades de capacitación e investigación sobre la violencia contra las mujeres e
integrantes del grupo familiar.
Todas las acciones que realiza y promueve el centro de altos estudios deben
incorporar los enfoques de género, integralidad, interculturalidad, derechos humanos,
interseccionalidad, generacional y discapacidad que subyacen a la presente ley.
Artículo 45. Responsabilidades Sectoriales
Los sectores e instituciones involucradas, y los gobiernos regionales y locales,
además de adoptar mecanismos de formación, capacitación y especialización
permanente, de conformidad con sus leyes orgánicas y demás normas aplicables, son
responsables de:
1. El Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables
a) Promover y coordinar las acciones de articulación multisectorial e
intergubernamental.
b) Asesorar técnicamente a las diferentes entidades públicas para que desarrollen
acciones para erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar conforme a sus competencias y funciones.
c) Promover en los niveles subnacionales de gobierno políticas, programas y
proyectos de prevención, atención y tratamiento como hogares de refugio temporal,
servicios de consejería, grupos de ayuda mutua, centros de atención residencial,
centros emergencia mujer, defensorías del niño y adolescente y servicios de
tratamiento de personas agresoras, entre otros.
d) Supervisar la implementación de la política de prevención, protección y atención de
la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.
e) promover campañas de difusión sobre la problemática de la violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar y de difusión de los alcances de la presente
ley.
f) Promover el estudio e investigación sobre las causas de la violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar y tomar medidas para su corrección.
g) Promover la participación activa de organizaciones dedicadas a la protección de los
derechos de las mujeres, niñas, niños y adolescentes, personas adultas mayores y
personas con discapacidad, entre otras, y del sector privado, con especial énfasis en
el sector empresarial, en programas de prevención, atención y recuperación de la
violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar.
h) Disponer las medidas necesarias a fin de implementar acciones de prevención y
atención de las víctimas de violencia en las zonas rurales del país y respecto de las
víctimas en mayor situación de vulnerabilidad.

2. El Ministerio de Educación
a) Supervisar el cumplimiento de los lineamientos de política pública contra la violencia
contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, en el ámbito de su competencia.
b) Fortalecer en todas las modalidades y niveles educativos la enseñanza de valores
éticos orientados al respeto de la dignidad de la persona en el marco del derecho a
vivir libre de violencia, eliminando los estereotipos que exacerban, toleran o legitiman
la violencia, inferioridad o subordinación en el grupo familiar, en especial los que
afectan a la mujer.
c) Supervisar que en todos los materiales educativos se eliminen los estereotipos
sexistas o discriminatorios y, por el contrario, se fomente la igualdad de los hombres
y las mujeres.
d) Promover y fortalecer los programas de escuelas para padres; y de preparación
para la vida y la convivencia saludable en el grupo familiar; estableciendo mecanismos
para la detección y derivación a las instituciones del sistema, de los casos de violencia
hacia la mujer y los integrantes del grupo familiar.
e) Implementar en las instituciones educativas de la educación básica regular (ebr) y
la educación básica alternativa (eba), contenidos del diseño curricular nacional (dcn)
sobre el respeto del derecho a una vida libre de violencia, con metodologías activas y
sistemas de evaluación que se adapten a los diversos contextos culturales, étnicos y
lingüísticos.
f) Implementar programas de fortalecimiento de capacidades en la formación inicial y
permanente del profesorado en las temáticas de lucha para erradicar la violencia
contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar, incorporando en las guías,
módulos y programas de capacitación de docentes, y tópicos como tipos de violencia,
socialización de género y violencia, identificación de factores de riesgo relacionados
con la violencia y mecanismos de fortalecimiento de redes de apoyo para la
prevención.
g) Difundir la problemática del acoso sexual entre el personal docente y administrativo,
así como los protocolos del sector.
h) Incorporar en las guías dirigidas a la población escolar, contenidas sobre
prevención del acoso y abuso sexual en niñas y niños.
i) Implementar estrategias creativas y de impacto sobre lucha contra la violencia contra
las mujeres y los integrantes del grupo familiar, en espacios educativos no formales
como los mercados, espacios de esparcimiento, terminales de buses, salas de espera
de instituciones públicas y privadas entre otras.

3. El Ministerio de Salud
a) Promover y fortalecer programas para la promoción, protección, recuperación y
rehabilitación de la salud, contribuyendo a lograr el bienestar y desarrollo de la
persona, en condiciones de plena accesibilidad y respeto de los derechos
fundamentales, de conformidad con las políticas sectoriales.
b) Garantizar atención de calidad a los casos de violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar, incluyendo su afiliación en el seguro integral de salud
para la atención y recuperación integral de la salud física y mental gratuita, lo que
incluye la atención, los exámenes, hospitalización, medicamentos, tratamiento
psicológico o psiquiátrico y cualquier otra actividad necesaria para el restablecimiento
de la salud.
c) Desarrollar programas de sensibilización y formación continúa del personal sanitario
con el fin de mejorar e impulsar la adecuada atención de las víctimas de violencia a
que se refiere la ley.

4. El Ministerio del Interior


a) Establecer, a través de sus órganos de línea, apoyo y control, las pautas y
lineamientos técnicos para la adecuada ejecución, supervisión y control de las
disposiciones de prevención, atención y protección contra la violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar, en cumplimiento de las funciones del
sector interior, con especial participación de la dirección ejecutiva de seguridad
ciudadana de la Policía Nacional del Perú como el órgano técnico especializado en la
recepción de denuncias e investigación de casos de violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar.
b) Promover, en la Policía Nacional del Perú, la creación de la especialidad funcional
en materia de violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar. La
dirección ejecutiva de seguridad ciudadana es el órgano especializado responsable
de la organización, especialización y evaluación de desempeño.
c) Implementar, en coordinación con el ministerio de la mujer y poblaciones
vulnerables, los módulos de atención a la mujer víctima de violencia familiar y sexual,
previstos en el decreto supremo 012-2013-in como política nacional del Estado
Peruano.
d) Garantizar en los servicios de comisarías y áreas competentes la permanencia de
personal especializado y sensibilizado.
e) Brindar atención oportuna para la implementación y cumplimiento de las medidas
de protección otorgadas por el ministerio público a las personas afectadas por
violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.
f) Expedir formularios tipo para facilitar las denuncias y regular los procedimientos
policiales necesarios para asegurar la diligente remisión de lo actuado en las
denuncias recibidas a los juzgados de familia o equivalente en el plazo establecido en
la presente ley.
g) Elaborar cartillas y otros instrumentos de difusión masiva para la atención adecuada
de las víctimas de violencia hacia la mujer y los integrantes del grupo familiar en las
comisarías y dependencias policiales.

5. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos


a) Sistematizar y difundir el ordenamiento jurídico del estado en materia de lucha para
erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar.
b) Brindar el servicio de defensa pública a las víctimas de violencia contra las mujeres
y los integrantes del grupo familiar.
c) Brindar, a través del instituto nacional penitenciario, tratamiento penitenciario
diferenciado para personas sentenciadas por hechos de violencia contra las mujeres
y los integrantes del grupo familiar.

6. El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo


a) Priorizar, en el marco de los programas, estrategias y planes de actuación de
promoción del empleo y la empleabilidad, la atención de las víctimas de violencia para
su incorporación en el mercado de trabajo por cuenta ajena o a través del desarrollo
de autoempleos productivos y otras formas de emprendimiento.
b) Coordinar con las instancias pertinentes a fin de garantizar el cumplimiento de lo
dispuesto en la presente ley en cuanto a derechos laborales del trabajador víctima de
violencia.

7. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones


Velar por el cumplimiento estricto de las obligaciones de los medios de comunicación
establecidas en la presente ley.
8. El Ministerio de Economía y Finanzas
Asignar los recursos necesarios para el cumplimiento de la presente ley.

9. El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social


a) Incorporar, en los programas adscritos al ministerio de desarrollo e inclusión social,
a personas afectadas por violencia contra las mujeres y a los integrantes del grupo
familiar, siempre que se cumplan con los criterios y reglas establecidos en la normativa
vigente.
b) Poner a disposición de la sociedad información respecto a la ejecución de los
programas sociales que han beneficiado a personas afectadas por violencia contra las
mujeres y a los integrantes del grupo familiar.

10. El Ministerio de Defensa


Incorporar en los lineamientos educativos de las fuerzas armadas contenidos
específicos contra la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar
de conformidad con los enfoques previstos en la presente ley, así como en sus
órganos académicos y organismos públicos adscritos.

11. El Ministerio de Relaciones Exteriores


Formular, coordinar, ejecutar y evaluar la política de protección y asistencia de los
nacionales en el exterior por casos de violencia contra las mujeres y los integrantes
del grupo familiar.

12. El Poder Judicial


Administrar justicia, respetando los derechos al debido proceso y la economía y
celeridad procesal en los casos de violencia contra las mujeres y los integrantes del
grupo familiar. Todas las actuaciones ante el poder judicial en materia de violencia
contra la mujer y los integrantes del grupo familiar son gratuitas para las víctimas.

13. El Ministerio Público


Elaborar, a través del instituto de medicina legal y ciencias forenses, guías y
protocolos para la actividad científico-forense y en los procesos judiciales, siendo
responsable de su difusión a efectos de uniformar criterios de atención y valoración.

14. Los Gobiernos Regionales y Locales


a) Formular políticas, regular, dirigir, ejecutar, promover, supervisar y controlar planes,
políticas y programas regionales, locales y comunitarios, para sensibilizar, prevenir,
detectar y atender toda forma de violencia contra las mujeres y los integrantes del
grupo familiar.
b) Los establecidos en la presente ley.

15. Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas,


Municiones y Explosivos de Uso Civil (SUCAMEC)
a) Solicitar declaración jurada de no registrar antecedentes de violencia familiar en las
solicitudes de licencia de armas.
b) Incautar las armas que estén en posesión de personas respecto de las cuales se
haya dictado la suspensión del derecho de tenencia y porte de armas.
c) Dejar sin efecto la licencia de posesión y uso de armas por sobreviniente registro
de antecedentes de violencia familiar.
d) Remitir de forma semestral información actualizada al ministerio de la mujer y
poblaciones vulnerables, correspondiente al número de licencias canceladas y de
armas incautadas por hechos de violencia contra las mujeres y los integrantes del
grupo familiar.

Artículo 46. Obligaciones Generales de los Medios de Comunicación


Los medios de comunicación, en la difusión de informaciones relativas a la violencia
sobre la mujer garantizan, con la correspondiente objetividad informativa, la defensa
de los derechos humanos, la libertad y dignidad de las mujeres víctimas de violencia
y de sus hijos. En particular, tienen especial cuidado en el tratamiento gráfico de las
informaciones.
Los servicios de radiodifusión públicos y privados permiten el uso de la franja
educativa del 10% de su programación para que, en el horario de protección familiar,
las instituciones públicas articuladas en el sistema nacional para la prevención,
sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar desarrollen contenidos vinculados a la sensibilización, prevención, atención,
protección, sanción y reeducación para la erradicación de la violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar.
Artículo 47. Intervención de los Pueblos Indígenas u Originarios
La intervención de los pueblos indígenas u originarios en casos de violencia contra las
mujeres y los integrantes del grupo familiar se sujeta a lo dispuesto en el artículo 149
de la constitución política.
DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS
FINALES

Primera. Reglamentación
El reglamento de la presente ley se expide por el poder ejecutivo en un plazo no mayor
a noventa días calendario desde su entrada en vigencia. Para tal efecto, se convoca
a una comisión conformada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el
Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, el Ministerio del Interior, el Poder
Judicial y el Ministerio Público.
Segunda. Prevalencia Normativa
Las disposiciones de esta ley prevalecen sobre otras normas generales o especiales
que se les opongan. Los derechos que reconoce la presente ley a las víctimas de
violencia hacia la mujer y contra los integrantes del grupo familiar son irrenunciables.
Tercera. Implementación del Observatorio Nacional de la Violencia Contra las
Mujeres y los Integrantes del grupo familiar y del centro de altos estudios
La implementación del observatorio nacional de la violencia contra las mujeres y los
integrantes del grupo familiar y del centro de altos estudios contra la violencia contra
las mujeres y los integrantes del grupo familiar, a que se refieren los artículos 43 y 44
de la presente ley, estará sujeto a la disponibilidad presupuestal que para tal efecto
disponga el ministerio de la mujer y poblaciones vulnerables.

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS TRANSITORIAS

PRIMERA. PROCESOS EN TRÁMITE


Los procesos que se encuentren en trámite continuarán rigiéndose bajo las normas
con que se iniciaron hasta su conclusión.
SEGUNDA. COMISIÓN ESPECIAL
Créase la comisión especial para el diseño, conducción, coordinación, supervisión y
evaluación del proceso de adecuación del sistema nacional para la prevención,
sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo
familiar a la presente ley.
TERCERA. INTEGRANTES DE LA COMISIÓN ESPECIAL
La comisión señalada en la disposición complementaria transitoria segunda está
integrada por seis miembros:
- EL TITULAR DEL MINISTERIO DE LA MUJER Y POBLACIONES VULNERABLES
O SU REPRESENTANTE, QUIEN LA PRESIDIRÁ.
- EL TITULAR DEL MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS O SU
REPRESENTANTE.
- EL TITULAR DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS O SU
REPRESENTANTE.
- EL TITULAR DEL MINISTERIO DEL INTERIOR O SU REPRESENTANTE.
- EL TITULAR DEL PODER JUDICIAL O SU REPRESENTANTE.
- EL TITULAR DEL MINISTERIO PÚBLICO O SU REPRESENTANTE.

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS MODIFICATORIAS

PRIMERA. MODIFICACIÓN DE LOS ARTÍCULOS 45, 121-A, 121-B, 122, 377 Y 378
DEL CÓDIGO PENAL

Modifícanse los artículos 45, 121-a, 121-b, 122, 377 y 378 del Código Penal en los
siguientes términos:
Artículo 121-a. formas agravadas. Lesiones graves cuando la víctima es menor
de edad, de la tercera edad o persona con discapacidad:
En los casos previstos en la primera parte del artículo 121, cuando la víctima sea
menor de edad, mayor de sesenta y cinco años o sufre discapacidad física o mental y
el agente se aprovecha de dicha condición se aplica pena privativa de libertad no
menor de seis ni mayor de doce años.
Cuando la víctima muere a consecuencia de la lesión y el agente pudo prever ese
resultado, la pena será no menor de doce ni mayor de quince años.

Artículo 121-b.- Formas Agravadas. Lesiones graves por violencia contra la


mujer y su entorno familiar
En los casos previstos en la primera parte del artículo 121 se aplica pena privativa de
libertad no menor de seis ni mayor de doce años cuando la víctima:
1. Es mujer y es lesionada por su condición de tal en cualquiera de los contextos
previstos en el primer párrafo del artículo 108-b.
2. Es ascendiente, descendiente, natural o adoptivo, cónyuge o conviviente del
agente.
3. Depende o está subordinado.
Cuando la víctima muere a consecuencia de la lesión y el agente pudo prever ese
resultado, la pena será no menor de doce ni mayor de quince años.
Artículo 122. Lesiones Leves
1. El que causa a otro lesiones en el cuerpo o en la salud que requiera más de diez y
menos de treinta días de asistencia o descanso, o nivel moderado de daño psíquico,
según prescripción facultativa, será reprimido con pena privativa de libertad no menor
de dos ni mayor de cinco años.
2. La pena será privativa de libertad no menor de seis ni mayor de doce años si la
víctima muere como consecuencia de la lesión prevista en el párrafo 1 y el agente
pudo prever ese resultado.
3. La pena será privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años si la
víctima:
a. Es miembro de la Policía Nacional del Perú o de las fuerzas armadas, magistrado
del poder judicial, del ministerio público o del tribunal constitucional o autoridad elegida
por mandato popular o funcionario o servidor público y es lesionada en el ejercicio de
sus funciones oficiales o como consecuencia de ellas.
b. Es menor de edad, mayor de sesenta y cinco años o sufre de discapacidad física o
mental y el agente se aprovecha de dicha condición.
c. Es mujer y es lesionada por su condición de tal, en cualquiera de los contextos
previstos en el primer párrafo del artículo 108-b.
d. Es ascendiente, descendiente, natural o adoptivo, cónyuge o conviviente del
agente.
e. Depende o está subordinada de cualquier forma al agente.
4. La pena privativa de libertad será no menor de ocho ni mayor de catorce años si la
víctima muere como consecuencia de la lesión a que se refiere el párrafo 3 y el agente
pudo prever ese resultado.
5. El juez impone la inhabilitación correspondiente a los supuestos previstos en el
párrafo 3.

Artículo 377. Omisión, Rehusamiento o demora de actos funcionales


El funcionario público que, ilegalmente, omite, rehúsa o retarda algún acto de su cargo
será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con treinta a
sesenta días-multa.
Cuando la omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales esté referido a una
solicitud de garantías personales o caso de violencia familiar, la pena será privativa
de libertad no menor de dos ni mayor de cinco años.

Artículo 378. Denegación o Deficiente apoyo policial


El policía que rehúsa, omite o retarda, sin causa justificada, la prestación de un auxilio
legalmente requerido por la autoridad civil competente, será reprimido con pena
privativa de libertad no mayor de dos años.
Si la prestación de auxilio es requerida por un particular en situación de peligro, la
pena será no menor de dos ni mayor de cuatro años.
La pena prevista en el párrafo segundo se impondrá, si la prestación de auxilio está
referida a una solicitud de garantías personales o un caso de violencia familiar”.

Segunda. Incorporación de los artículos 46-e y 124-b al Código Penal


Incorpóranse los artículos 46-e y 124-b al código penal en los siguientes términos:
“Artículo 46-e. Circunstancia Agravante Cualificada por abuso de parentesco
La pena es aumentada hasta en un tercio por encima del máximo legal fijado para el
delito cuando el agente se haya aprovechado de su calidad de ascendiente o
descendente, natural o adoptivo, padrastro o madrastra, cónyuge o conviviente de la
víctima. En este caso, la pena privativa de libertad no puede exceder los treinta y cinco
años, salvo que el delito se encuentre reprimido con pena privativa de libertad
indeterminada, en cuyo caso se aplica esta última.
La agravante prevista en el primer párrafo es inaplicable cuando esté establecida
como tal en la ley penal.

Artículo 124-b. Determinación de la Lesión Psicológica


El nivel de la lesión psicológica es determinado mediante valoración realizada de
conformidad con el instrumento técnico oficial especializado que orienta la labor
pericial, con la siguiente equivalencia:

a. Falta de lesiones leves: nivel leve de daño psíquico.


b. Lesiones leves: nivel moderado de daño psíquico.
c. Lesiones graves: nivel grave o muy grave de daño psíquico”.

Tercera. Modificación del Artículo 242 del Código Procesal Penal


Modifícase el artículo 242 del código procesal penal, promulgado por el Decreto
Legislativo 957, el cual queda redactado en los términos siguientes:
“Artículo 242. Supuestos de Prueba Anticipada.-
1. Durante la investigación preparatoria, a solicitud del fiscal o de los demás sujetos
procesales, podrá instarse al juez de la investigación preparatoria actuación de una
prueba anticipada, en los siguientes casos:
a) Testimonial y examen del perito, cuando se requiera examinarlos con urgencia ante
la presencia de un motivo fundado para considerar que no podrá hacerse en el juicio
oral por enfermedad u otro grave impedimento, o que han sido expuestos a violencia,
amenaza, ofertas o promesa de dinero u otra utilidad para que no declaren o lo hagan
falsamente. El interrogatorio al perito, puede incluir el debate pericial cuando éste sea
procedente.
b) Careo entre las personas que han declarado, por los mismos motivos del literal
anterior, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 182.
c) Reconocimientos, inspecciones o reconstrucciones, que por su naturaleza y
características deben ser considerados actos definitivos e irreproducibles, y no sea
posible postergar su realización hasta la realización del juicio.
d) Declaración de las niñas, niños y adolescentes en su calidad de agraviados por
delitos comprendidos en los artículos 153 y 153-A del Capítulo I: Violación de la
Libertad Personal, y en los comprendidos en el Capítulo IX: Violación de la Libertad
Sexual, Capítulo X: Proxenetismo y Capítulo XI: Ofensas al Pudor Público,
correspondientes al Título IV: Delitos contra la Libertad, del Código Penal.
Las declaraciones de las niñas, niños y adolescentes serán realizadas con la
intervención de Psicólogos especializados en cámaras Gesell o salas de entrevistas
implementadas por el Ministerio Público.
Las declaraciones y entrevistas serán filmadas y grabadas a fin de evitar la
revictimización de los agraviados.
2. Las mismas actuaciones de prueba podrán realizarse durante la etapa intermedia”.

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS DEROGATORIAS

Primera. Derogación de los artículos 122-A y 122-B del Código Penal


Deróganse los artículos 122-a y 122-b del código penal.
Segunda. Derogación de la ley 26260, ley de protección frente a la violencia
familiar.
Deróganse la ley 26260, ley de protección frente a la violencia familiar, y las demás
leyes y disposiciones que se opongan a la presente ley.

DECIMO PRIMERO SEMANA


PROTOCOLO INTERINSTITUCIONAL PARA LA ATENCIÓN ESPECIALIZADA DE
ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY PENAL EN ETAPA PRELIMINAR
Aprobado mediante D.S. Nº 011-2016-JUS

INTRODUCCION
El presente documento se encuentra alineado a la Convención sobre los Derechos del
Niño y demás normas internacionales, Constitución Política del Estado, así como sus
normas internas y a la Política Nacional de Prevención y Tratamiento del Adolescente
en Conflicto con la Ley Penal (en adelante Política Nacional ‘PUEDO’), el Acuerdo
Nacional, al Plan Bicentenario: El Perú hacia el 2021, al Plan Nacional de Acción por
la Infancia y la Adolescencia, incluyendo las recomendaciones de espacios
especializados, como el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.

El Protocolo es un instrumento que permitirá delimitar las diligencias y actuaciones de


las instituciones participantes en la atención de los adolescentes en conflicto con la
ley penal en la etapa preliminar de la investigación que comprende: la retención, la
custodia, la conducción, la actuación de los operadores a nivel policial y fiscal, la
defensa especializada, y la conducción del adolescente a los módulos especializados
de atención a adolescentes en conflicto con la ley penal (en adelante módulos) o a la
sección especial de las comisarías, en los lugares donde no se hubiere implementado
el módulo.
En ese sentido, el Protocolo Interinstitucional para la atención especializada de
adolescentes en conflicto con la ley penal describe de forma lógica y secuencial los
principales procedimientos a seguir en la etapa preliminar de la investigación seguida
contra adolescentes en conflicto con la ley penal, e incluye la descripción gráfica de
los mismos en flujogramas del proceso. Asimismo, establece un método concreto y
sencillo de implementación articulada, bajo un enfoque de Derechos Humanos y de
justicia juvenil restaurativa.
Cabe destacar que el protocolo, ha sido elaborado teniendo en cuenta la información
recabada así como el trabajo que se viene realizando en los módulos del distrito de
Villa María del Triunfo y El Agustino, en la ciudad de Lima; así como en el módulo de
la ciudad de Trujillo (El Porvenir).

OBJETIVOS DEL PROTOCOLO


Establecer un protocolo básico de cumplimiento obligatorio para la intervención
integral de los operadores de justicia, en el campo de la atención a Adolescentes en
conflicto con la Ley Penal, así como en el tratamiento de las víctimas.
INSTITUCIONES QUE INTERVIENEN EN EL PROTOCOLO.

En el presente protocolo intervienen las siguientes instituciones:


- Ministerio Público - Fiscalía de Familia.
- Ministerio del Interior - Policía Nacional del Perú.
- Ministerio de Justicia y Derechos Humanos - Defensa Pública.
- Gobierno Local.
- Organizaciones de la Sociedad Civil.

POBLACIÓN OBJETIVO.
- Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal
- Víctimas de Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal.

ENTIDADES COMPETENTES.
Entidades responsables de la atención al adolescente en la etapa de investigación
preliminar.
PRINCIPIOS MATERIALES Y PROCESALES

DEFINICIÓN

Juez predeterminado por Ley


La garantía de los derechos implica la existencia de medios legales idóneos para la
definición y protección de aquéllos, con intervención de un órgano judicial competente,
independiente e imparcial, cuya actuación se ajuste escrupulosamente a la ley, en la
que se fijará, conforme a criterios de oportunidad, legitimidad y racionalidad, el ámbito
de los poderes reglados de las potestades discrecionales.
Doble instancia y recurso efectivo
Posibilidad de que exista un tribunal superior que pueda revisar las actuaciones del
inferior. Toda persona debe tener acceso a un recurso rápido y sencillo. El amparo y
el hábeas corpus, que no pueden ser suspendidos ni siquiera en la situación de
excepción. En todas las etapas del proceso se respetarán garantías procesales
básicas tales como la presunción de inocencia, el derecho a ser notificado de las
acusaciones, el derecho a no responder, el derecho al asesoramiento, el derecho a la
presencia de los padres o y/o adultos responsables, el derecho a la confrontación con
los testigos y a interrogar a éstos y el derecho de apelación ante una autoridad
superior (Reglas de Beijing).
Presunción de inocencia
Una persona no pueda ser condenada mientras no exista prueba plena de su
responsabilidad penal. Si obra contra ella prueba incompleta o insuficiente, no es
procedente condenarla, sino absolverla. Cualquier declaración de un menor de edad,
en caso de resultar indispensable, debe sujetarse a las medidas de protección
procesal que corresponden a éste, entre ellos la posibilidad de no declarar, la
asistencia del defensor y la emisión de aquélla ante la autoridad legalmente facultada
para recibirla. No debe presentarse la posibilidad de que en éstos rindan
declaraciones que pudieran corresponder a la categoría probatoria de una confesión.
Principio de contradictorio
Esto implica, entre otras cosas, que rija el principio de contradictorio en las
actuaciones, al que atienden las normas que en diversos instrumentos disponen la
intervención del niño por si o mediante representantes en los actos del proceso, la
aportación de pruebas y el examen de éstas, la formulación de alegatos, entre otros.
Principio de publicidad
Cuando se trata de procedimientos en los que se examinan cuestiones relativas a
menores de edad, que trascienden en la vida de éstos, procede fijar ciertas
limitaciones al amplio principio de publicidad que rige en otros casos, no por lo que
toca al acceso de las partes a las pruebas y resoluciones, sino en lo que atañe a la
observación pública de los actos procesales. Estos límites atienden al interés superior
del niño, en la medida en que lo preservan de apreciaciones, juicios o
estigmatizaciones que pueden gravitar sobre su vida futura.
Justicia alternativa
Son plenamente admisibles los medios alternativos de solución de las controversias,
que permitan la adopción de decisiones equitativas, siempre sin menoscabo de los
derechos de las personas. Por ello, es preciso que se regule con especial cuidado la
aplicación de estos medios alternativos en los casos en que se hallan en juego los
intereses de los menores de edad.
Principio de confidencialidad y reserva del proceso.
Son confidenciales los datos sobre los hechos cometidos por los adolescentes
infractores sometidos a proceso. En todo momento debe respetarse el derecho a la
imagen e identidad del adolescente. El procedimiento judicial a los adolescentes
infractores es reservado. Asimismo, la información brindada como estadística no debe
contravenir el Principio de Confidencialidad ni el derecho a la privacidad. En cuanto a
la protección de la identidad del adolescente en conflicto con la Ley Penal, el Artículo
6 del Código de los Niños y Adolescentes, señala lo siguiente: “Cuando un niño o
adolescente se encuentren involucrados como víctimas, autores, partícipes o testigos
de una infracción, falta o delito, no se publicará su identidad ni su imagen a través de
los medios de comunicación”.
No Autoincriminación
A no ser obligado a declarar contra sí misma ni a confesarse culpable. (Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos. (Artículo 14, inciso 3, literal g)

MARCO TEORICO

1. Módulo especializado de atención a adolescentes infractores o sección


especial de la comisaría.
 FINES
a. Prevenir y evitar autoagresiones del adolescente detenido
b. Resguardar al adolescente de presiones y agresiones por parte de otros
adolescentes o adultos detenidos.
c. Brindar seguridad a todo el personal técnico y profesional encargado de
d. la custodia y atención de los adolescentes.
e. Prevenir y evitar evasiones.
f. Brindar seguridad a las víctimas y a los testigos del caso
2. Remisión
3. LA VICTIMA

PROCEDIMIENTO
DECIMO SEGUNDA SEMANA

CODIGO DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES

PRINCIPALES ACCIONES

EL CÓDIGO DEL NIÑO Y ADOLECENTES

1. CUESTIONES GENERALES
El Perú ha sido uno de los primeros países latinoamericanos en introducir la
moderna doctrina de la protección integral al derecho interno, pues luego de la
ratificación, en agosto de 1990, del texto de la Convención Internacional de los
Derechos de Niño que consagra plenamente dicha doctrina, el 28 de diciembre de
1992 se publica en el diario oficial "El Peruano" el texto del Código de los Niños y
Adolescentes, que luego de una vacatio legis de seis meses, entró en vigencia el
28 de junio de 1993. Se dejaba así de lado la llamada doctrina de la irregularidad
social que inspiró el Código de Menores de 1962, vigente durante 30 años en
nuestro país.
El Código de los Niños y Adolescentes ha tenido una corta vigencia de 8 años, pues
a partir del día siguiente de su publicación en el diario oficial producida el 7 de
agosto del año 2000 ha entrado en vigencia el nuevo Código de los Niños y
Adolescentes aprobado por la Ley N° 27337, inspirado también en la doctrina de la
protección integral, que modifica algunas de las instituciones del derogado, como
vamos a analizar a lo largo del presente análisis.

2. ESTRUCTURA DEL CÓDIGO DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES


El Código de los Niños y Adolescentes es el cuerpo legal que reúne las bases del
ordenamiento jurídico en los derechos de los niños y adolescentes en el Perú, que
cuenta con la siguiente estructura:
 Título preliminar.
 Libro I: Derechos y libertades.
 Libro II: Sistema nacional de atención integral al niño y el adolescente.
 Libro III: Instituciones familiares.
 Libro IV: Administración de justicia especializada en el niño y el adolescente.

3. ANÁLISIS DEL TÍTULO PRELIMINAR DEL CÓDIGO DE LOS NIÑOS Y
ADOLESCENTES
El título Preliminar contiene los principios inspiradores de todas las normas del
Código que desarrolla la doctrina de la protección integral.

ARTÍCULO I: DEFINICIÓN
La definición de niño que recoge este artículo es la misma del texto de la Convención
de los Derechos del Niño. Esta considera como tales a los menores de 18 años de
edad; pero además el legislador ha asegurado el criterio de su homólogo brasileño,
optando por diferenciarlos en dos categorías jurídicas: niño, desde el momento de la
concepción hasta antes de cumplir los doce años y adolescente, a partir de los 12
años hasta antes de los 18. Si existiera duda acerca de la edad de una persona, se le
considerará niño o adolescente mientras no se pruebe lo contrario.

ARTÍCULO II: SUJETO DE DERECHOS


El niño y el adolescente son sujetos de derechos, libertades y de protección específica.
Deben cumplir las obligaciones consagradas en esta norma.
La titularidad de derechos, uno de los principales pilares de protección integral, está
consagrada en el artículo II, que claramente establece que además de gozar de los
derechos inherentes a su condición de persona humana, los niños y adolescentes
tienen protección especial y derechos específicos en relación a su proceso de
desarrollo y etapa de formación.

ARTÍCULO III: IGUALDAD DE OPORTUNIDADES


Este artículo consagra el derecho del niño a la igualdad de oportunidades que resulta
fundamental dentro del marco de la doctrina de la protección integral, pues se trata de
salvaguardar el derecho del niño a convertirse en adulto gozando a tal efecto de
iguales oportunidades dejando de lado toda discriminación.
ARTÍCULO IV: CAPACIDAD
En relación con los referidos derechos, al niño y al adolescente se le reconoce en este
artículo capacidad especial para la realización de los actos civiles autorizados por este
Código y demás leyes, destáquense aquí las normas de auto protección que ha
previsto el propio Código en el Libro II, Capitulo IV en el régimen del Adolescente
Trabajador como analizaremos más adelante.

ARTÍCULO V: ÁMBITO DE APLICACIÓN GENERAL


Una de las dos principales perspectivas de la protección integral, esto es la aplicación
general, está contemplada en el artículo V cuando establece que el Código se aplicará
a todos los niños y adolescentes del territorio peruano, sin ninguna distinción, por
motivo de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen social, posición
económica, etnia, impedimento físico o mental, o por cualquier otra condición.

ARTÍCULO VI: EXTENSIÓN DEL ÁMBITO DE APLICACIÓN


El presente Código reconoce que la obligación de atención al niño y al adolescente se
extiende a la madre y a la familia del mismo. Se establece que es obligación del Estado
crear condiciones adecuadas para la atención de la madre, antes, durante y después
del parto, con especial cuidado para la adolescente madre. Como por ejemplo
promover la creación de guarderías infantiles: así ayudas a las madres trabajadoras.

ARTICULO VII: FUENTES


Son fuentes para la interpretación y aplicación del Código de los Niños y Adolescentes,
los principios y las disposiciones de la Constitución Política del Perú, la Convención
sobre los Derechos del Niño y demás Convenios Internacionales sobre la materia
ratificados por el Perú. Asimismo son fuentes supletorias - cuando corresponda - el
Código Civil, Código Penal, Código Procesal Civil y Código Procesal Penal.
La aplicación del Derecho Consuetudinario cuando se trate de niños y adolescentes
pertenecientes a grupos étnicos o comunidades nativas o indígenas, está consagrada
en el mismo artículo VII in fine del Título Preliminar, siendo el límite las normas de
orden público.
Nos parece desafortunada la supresión de la consulta, en estos casos, a las
autoridades de la comunidad que establecía el Art. 9º del Título Preliminar del
derogado Código, acorde con la consagración del pluralismo jurídico por el Art. 149º
de la Constitución.

ARTÍCULO VIII: OBLIGATORIEDAD DE LA EJECUCIÓN


Es deber del Estado, la familia, las instituciones públicas y privadas y las
organizaciones de base, promover la correcta aplicación de los principios, derechos y
normas establecidos en el presente Código y en la Convención sobre los Derechos
del Niño.

ARTÍCULO IX: INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE


El Interés Superior del Niño, principio rector de todo el sistema jurídico de protección
de niños y adolescentes, está consagrado en el artículo IX del T.P del Código de los
Niños y Adolescentes. En toda medida concerniente al niño y al adolescente que
adopte el Estado a través de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, del
Ministerio Público, los Gobiernos Regionales, Gobiernos Locales, y demás
instituciones, así como en la acción de la sociedad se considera el principio del interés
superior del niño y el adolescente y el respeto a sus derechos.
Si bien no existe consenso respecto a la conceptualización de este principio; sin
embargo podríamos intentar una primera definición, como "todo aquello que mejor
favorezca a la protección integral de niños y adolescentes y el respeto a sus
derechos".
Este principio actúa como norma orientadora de todas las medidas que adopten las
autoridades judiciales o administrativas. Es uno de los principales pilares de la doctrina
de la protección integral que otorga prioridad social y compromete la acción preferente
de las autoridades del Estado a favor de los menores de edad. Tiene su sustento en
el respeto a la dignidad de la persona humana reconocida en los artículos 1º y 3º de
la Constitución Política del Perú.

ARTÍCULO X: PROCESO COMO PROBLEMA HUMANO


La existencia de un Sistema de administración de justicia especializada para los niños
y adolescentes está garantizada en el Art. X del Título Preliminar. Los casos sujetos a
resolución judicial o administrativa en los que estén involucrados los intereses de niños
y adolescentes serán tratados como problemas humanos.

DERECHOS Y LIBERTADES DE LOS NIÑOS Y ADOLECENTES

En el Libro Primero del Código se consagran los Derechos y Libertades dando vida al
reconocimiento del niño y adolescentes como auténtico titular de derechos, que es
uno de los principales pilares de la moderna doctrina de la protección integral,
superando así el viejo paradigma de considerarlos como objeto de protección que
caracterizaba a la Doctrina de la Irregularidad Social.
Contempla los Derechos Civiles, Económicos, Sociales y Culturales y en forma
especial prevé los derechos de los niños y adolescentes discapacitados. Establece
los mecanismos para garantizar tales derechos.

DERECHOS CIVILES

1. DERECHO A LA VIDA E INTEGRIDAD:

El niño y el adolescente tienen derecho a la vida desde el momento de la concepción.


El Código garantiza la vida del concebido, protegiéndolo de experimentos o
manipulaciones genéticas contrarias a su integridad y a su desarrollo físico o mental.

El derecho a la vida es el derecho primordial entre todos los derechos de la persona


y el presupuesto indispensable de todos los demás, se encuentra recogido en los
Artículos 1° del CNA. Integra la categoría de derechos civiles, y de primera
generación, y está reconocido en numerosos tratados internacionales.

La declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de los


Derechos Civiles y Políticos, la Convención sobre los Derechos del Niño, el Pacto de
San José de Costa Rica, la Convención para la Sanción del Delito de Genocidio y la
Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumana y degradantes.
Para nuestro ordenamiento legal, el derecho a la vida, empieza desde el momento de
la concepción, razón por la cual se encuentra penado el aborto como la primera fase
de dar muerte a una vida.

El derecho a la vida, si bien hasta ahora ha sido comprendido como el derecho a vivir,
tiene más significado de lo que aparente, señala Quispe Correa de que no es sólo
impedir que se atente contra la vida de otro, sino también el derecho a vivir en la forma
en que el ser humano ha de desarrollarse, es decir, sus condiciones de vida.

2. DERECHO A SU ATENCIÓN POR EL ESTADO DESDE SU CONCEPCIÓN:

Es responsabilidad del Estado promover el establecimiento de condiciones adecuadas


para la atención de la madre durante las etapas del embarazo, el parto y la fase
postnatal. El Estado otorgará atención especializada a la adolescente madre y
promoverá la lactancia materna y el establecimiento de centros de cuidado diurno. La
sociedad coadyuvará a hacer efectivas tales garantías.

3. A VIVIR EN UN AMBIENTE SANO:

El niño y el adolescente tienen derecho a vivir en un ambiente sano y ecológicamente


equilibrado

El derecho a un medio ambiente equilibrado es el último derecho establecido en el


inciso 22 del artículo 2° de nuestra Constitución Política actual. Es indiscutible que
constituye un derecho fundamental de toda persona menor o mayor de edad) no solo
en nuestro país sino en la mayoría de países del mundo, por ello, debe ser
estrictamente respetado. El avance científico y la tecnología han hecho que este
derecho por un lado y por otro esté siendo vulnerado, y es que el hombre ahora con
su vasto conocimiento, podemos decir que, está en la capacidad de destruir el medio
ambiente completo, si así lo quisiera, de la noche a la mañana.

Sobre el derecho a un medio ambiente sano nuestro El Tribunal Constitucional ha


establecido que: "el derecho a un medio ambiente sano y equilibrado para el desarrollo
de la persona supone la exigencia de condiciones mínimas que el Estado debe
asegurar a los individuos a fin de permitir su desarrollo, siendo que el Estado no solo
está obligado jurídicamente a establecer estas condiciones mínimas de modo técnico,
sino, adicionalmente, a respetarlas y a asegurar el respeto de los demás agentes
sociales. Para ello, el Estado determina una serie de actividades reguladoras
imponiendo estándares mínimos, pero, además, se compromete a desplegar una serie
de actos tendentes a asegurar esos estándares mínimos y, como resulta evidente, a
no vulnerar los mismos ni permitir su vulneración como resultado de la actividad de
terceros" (Exp. Nº 03448-2005-PA/TC).

4. DERECHO A SU INTEGRIDAD PERSONAL:

El niño y el adolescente tienen derecho a que se respete su integridad moral, psíquica


y física y a su libre desarrollo y bienestar. No podrán ser sometidos a tortura, ni a trato
cruel o degradante.
Se consideran formas extremas que afectan su integridad personal, el trabajo forzado
y la explotación económica, así como el reclutamiento forzado, la prostitución, la trata,
la venta y el tráfico de niños y adolescentes y todas las demás formas de explotación.

El derecho a la integridad física; es el derecho del cual gozan tanto niños como
adolescentes, por el cual nadie puede poner en peligro ni atentar contra su integridad
física, psíquica o moral, ni perturbar o impedir su desarrollo y bienestar. La integridad
física es el derecho que tiene la persona a que nadie le cause ningún daño a su
cuerpo.

5. DERECHO A LA LIBERTAD:

El niño y el adolescente tienen derecho a la libertad. Ningún niño o adolescente será


detenido o privado de su libertad. Se excluyen los casos de detención por mandato
judicial o de flagrante infracción a la ley penal.

Este derecho significa que ningún adolescente debera ser privado de su libertad sino
por mandato escrito y motivado del Juez, salvo en el caso de flagrante infracción
penal, en el que puede intervenir la autoridad competente. (Art. 185° CNA). En los
casos de detención señalados, el menor de edad será conducido a una sección
especial de la Policía Nacional. Todas las diligencias se realizarán con intervención
del Fiscal y de su defensor. (Art. 200° CNA).

Las citadas normas deben ser interpretadas de manera teleológica, vale decir, como
prescripciones garantistas con la finalidad de tutelar el derecho a la libertad individual;
desde tal perspectiva, resulta abiertamente inconstitucional la habilitación de cualquier
supuesto no contemplado en los dos anteriores.

6. DERECHO A LA IDENTIDAD.-

El niño y el adolescente tienen derecho a la identidad, lo que incluye el derecho a


tener un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer
a sus padres y llevar sus apellidos. Tienen también derecho al desarrollo integral de
su personalidad.

Es obligación del Estado preservar la inscripción e identidad de los niños y


adolescentes, sancionando a los responsables de su alteración, sustitución o
privación ilegal, de conformidad con el Código Penal.

En caso de que se produjera dicha alteración, sustitución o privación, el Estado


restablecerá la verdadera identidad mediante los mecanismos más idóneos.
Cuando un niño o adolescente se encuentren involucrados como víctimas, autores,
partícipes o testigos de una infracción, falta o delito, no se publicará su identidad ni su
imagen a través de los medios de comunicación.

El derecho a la Identidad es un derecho y por tanto fundamental para el desarrollo de


las personas y de las sociedades. Desde el momento de su nacimiento, toda persona
tiene derecho a obtener una identidad. La identidad incluye el nombre, el apellido, la
fecha de nacimiento, el sexo y la nacionalidad. Es la prueba de la existencia de una
persona como parte de una sociedad, como individuo que forma parte de un todo; es
lo que la caracteriza y la diferencia de las demás.

Todos los niños tienen derecho a poseer una identidad oficial, es decir, a tener un
nombre, un apellido, una nacionalidad y a conocer la identidad de sus progenitores.
Las normas nacionales e internacionales señalan claramente el derecho al nombre
como uno de los primeros derechos al que deben acceder las personas al nacer, su
importancia no solo radica en el hecho de ser un componente importante de la
identidad de las personas, ya que les dota de existencia legal y les permite el ejercicio
de sus otros derechos; sino que además, permite a las autoridades de un país conocer
en términos reales cuantas personas lo integran y por tanto podrán planificar e
implementar adecuadamente sus políticas públicas y de su desarrollo.

7. DERECHO A LA INSCRIPCIÓN.-

Los niños son inscritos en el Registro del Estado Civil correspondiente por su padre,
madre o el responsable de su cuidado, inmediatamente después de su nacimiento.
De no hacerlo en el plazo de treinta días, se procederá conforme con lo prescrito en
el Título VI de la Ley Orgánica del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil.

En el certificado de nacimiento vivo constará la identificación dactilar de la madre y la


identificación pelmatoscópica del recién nacido, además de los datos que corresponde
a la naturaleza del documento.

La dependencia a cargo del registro extenderá, bajo responsabilidad y en forma


gratuita, la primera constancia de nacimiento dentro de un plazo que no excederá las
veinticuatro horas desde el momento de su inscripción.

De conformidad con lo establecido por la R.M. Nº 389-2004/MINSA, la expedición del


Certificado del Nacido Vivo es gratuita en todos los establecimientos de salud del
país, públicos y privados, así como los que sean expedidos por los profesionales o
personal de salud que haya brindado la atención.

El registro de nacimiento establece la identidad del niño y normalmente constituye un


pre-requisito para que se expida el certificado de nacimiento. Un nacimiento
completamente registrado y documentado, acompañado de un certificado de
nacimiento, contribuye a garantizar el derecho del niño a tener un origen y una
nacionalidad y también a salvaguardar sus demás derechos humanos.

8. DERECHO A VIVIR EN UNA FAMILIA:

El niño y el adolescente tienen derecho a vivir, crecer y desarrollarse en el seno de su


familia.

El niño y el adolescente que carecen de familia natural tienen derecho a crecer en un


ambiente familiar adecuado.

El niño y el adolescente no podrán ser separados de su familia sino por circunstancias


especiales definidas en la ley y con la exclusiva finalidad de protegerlos.
Los padres deben velar porque sus hijos reciban los cuidados necesarios para su
adecuado desarrollo integral.

Una familia es una comunidad de personas reunidas por lazos de parentesco que
existen en todas las sociedades humanas. Está compuesta de un nombre, un domicilio
y crea entre sus miembros una obligación de solidaridad moral y material
(particularmente entre padres e hijos). Los niños tienen el derecho a la satisfacción de
sus necesidades de alimentación, salud y educación dentro de una familia y además
de sano esparcimiento para su desarrollo integral. Por lo tanto, es deber de los
ascendientes preservar ese derecho en igualdad de circunstancias privilegiado y
anteponiendo el interés superior del niño a costumbres y practicas ligadas a patrones
culturales de las sociedades. Los niños alejados de su familia se convierten en
víctimas fáciles de la violencia, la explotación, la trata, la discriminación u otro tipo de
maltrato.

9. DERECHO A LA LIBERTAD DE OPINIÓN:

La libertad de opinión significa que cada uno es libre de tener una opinión o un juicio,
de acuerdo a sus emociones, capacidades reflexivas y conocimientos. Los niños
tienen el derecho a tener una opinión diferente a la de sus padres. Tomando en cuenta
su edad, así como su grado de madurez y discernimiento, los niños tienen derecho a
que su opinión sea tomada en cuenta. Los Estados, las comunidades y los padres
tienen el deber de escuchar a los niños y acordar una consideración particular a sus
opiniones cuando las decisiones que van a tomar les incumben.

10. DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN:

La libertad de expresión permite a todo persona expresar libremente sus ideas por
todos los medios que juzgue apropiados. Cada niño tiene derecho a expresar
libremente sus opiniones sobre los asuntos que tengan que ver con su vida. Además,
un niño no debe ser víctima de ninguna presión que trate de obligarlo o influenciarlo
en su opinión y que le impida expresarse libremente.

La libertad de expresión de los niños implica igualmente su derecho a la información.


Los niños tienen derecho a saber lo que sucede y a acceder a la información que les
interese. Los niños pueden así conocer los problemas actuales, informarse y crear su
propia opinión sobre temas de actualidad.

11. A LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO, CONCIENCIA Y RELIGIÓN:

El niño y el adolescente tienen derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y


religión.
Se respetará el derecho de los padres, o de sus responsables, de guiar al niño y al
adolescente en el ejercicio de este derecho de acuerdo a su edad y madurez.

La libertad de pensamiento, es el derecho de toda persona de determinar libremente


sus creencias. Los niños son libres de tener pensamientos que evolucionan y cambian
en función al grado de madurez y discernimiento.
La libertad de consciencia, permite a cada persona determinar libremente los
principios y los valores que guiarán su existencia.
La libertad de consciencia, es una libertad a medio camino entre las libertades de
pensamiento, de opinión y de la libertad de religión. Esta libertad, ligada
estrechamente a las convicciones éticas y filosóficas de las personas, es la afirmación
de que todos los seres humanos están dotados de una consciencia y de una razón.
Asimismo, son libres de determinar cuáles serán los principios que guiarán su
existencia. Los niños tienen derecho a decidir qué principios y guiarán su vida.

La libertad de Religión, Se considera como religión un conjunto de creencias y


prácticas a las cuales se entregan los seres humanos con el objetivo de establecer
una relación con su(s) dios(es). La libertad de religión, permite a cada persona tener
la religión o la convicción de su elección y de manifestarla libremente. Es el derecho
a no sufrir coacción ni opresión que afecte su libertad de religión o a sus demás
derechos. Los niños pueden determinar libremente la religión o la convicción de su
elección, desde el momento en el que alcancen un nivel suficiente de discernimiento.
Los niños tienen derecho a que no les impongan una religión que vaya en contra de
su agrado.

12. DERECHO AL LIBRE TRÁNSITO:

El niño y el adolescente tienen derecho a la libertad de tránsito, con las restricciones


y autorizaciones que se señalan en el Libro Tercero de este Código.

Toda persona menor de edad tendrá el derecho de permanecer en el país, transitar


por sitios públicos y espacios comunitarios y recrearse sin más restricciones que las
dispuestas en el CNA y cualquier otra disposición legal, como las derivadas del
ejercicio de la autoridad parental y las obligaciones escolares.

13. DERECHO A ASOCIARSE:

El niño y el adolescente tienen derecho a la libertad de asociarse con fines lícitos y a


reunirse pacíficamente.
Sólo los adolescentes podrán constituir personas jurídicas de carácter asociativo sin
fines de lucro. Los niños podrán adherirse a dichas asociaciones.

La capacidad civil especial de los adolescentes que integran estas personas jurídicas
sólo les permite la realización de actos vinculados estrictamente a los fines de las
mismas, siempre que no importen disposición patrimonial.

Estas asociaciones son reconocidas por los Gobiernos Locales y pueden inscribirse
en los Registros Públicos por el solo mérito de la Resolución Municipal de
reconocimiento.

La libertad de asociación y de reunión, permite a todas las personas reunirse para


compartir idea y defender una opinión, una causa. Así como los adultos, los niños
tienen derecho a reunirse para ponerse de acuerdo y participar en temas que tienen
que ver directamente con sus derechos y su bienestar, pero también sobre asuntos
de actualidad que les interesen.
DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES

1. DERECHO A LA EDUCACIÓN, CULTURA, DEPORTE Y RECREACIÓN:

El niño y el adolescente tienen derecho a la educación. El Estado asegura la gratuidad


pública de la enseñanza para quienes tienen limitaciones económicas. Ningún niño o
adolescente debe ser discriminado en un centro educativo, por su condición
de discapacidad ni por causa del estado civil de sus padres. La niña o la adolescente,
embarazada o madre, no debe ser impedida de iniciar o proseguir sus estudios.

La autoridad educativa adoptará las medidas del caso para evitar cualquier forma
de discriminación.

2. DERECHO A LA EDUCACIÓN BÁSICA.-

El Estado garantiza que la educación básica comprenda:

a) El desarrollo de la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del


niño y del adolescente, hasta su máximo potencial;
b) El respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales;
c) La promoción y difusión de los derechos de los niños y adolescentes;
d) El respeto a los padres, a la propia identidad cultural, al idioma, a los
valores nacionales y los valores de los pueblos y culturas distintas de las
propias;
e) La preparación para una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu
de solidaridad, comprensión, paz, tolerancia, igualdad entre los
sexos, amistad entre los pueblos y grupos étnicos, nacionales y religiosos;
f) La formación en espíritu democrático y en el ejercicio responsable de los
derechos y obligaciones;
g) La orientación sexual y la planificación familiar;
h) El desarrollo de un pensamiento autónomo, crítico y creativo;
i) La capacitación del niño y el adolescente para el trabajo productivo y para el
manejo de conocimientos técnicos y científicos; y
j) El respeto al ambiente natural.

3. DERECHO A SER RESPETADOS POR SUS EDUCADORES:

El niño y el adolescente tienen derecho a ser respetados por sus educadores y a


cuestionar sus criterios valorativos, pudiendo recurrir a instancias superiores si fuera
necesario.

4. DERECHO A SER MATRICULADO EN EL SISTEMA REGULAR DE


ENSEÑANZA:

Los padres o responsables tienen la obligación de matricular a sus hijos o a quienes


tengan bajo su cuidado en el sistema regular de enseñanza.
5. DERECHO A LA PROTECCIÓN POR LOS DIRECTORES DE LOS CENTROS
EDUCATIVOS:

Los Directores de los centros educativos comunicarán a la autoridad competente los


casos de:

a) Maltrato físico, psicológico, de acoso, abuso y violencia sexual en agravio de


los alumnos;
b) Reiterada repitencia y deserción escolar;
c) Reiteradas faltas injustificadas;
d) Consumo de sustancias tóxicas;
e) Desamparo y otros casos que impliquen violación de los derechos del niño y
adolescente;
f) Rendimiento escolar de niños y adolescentes trabajadores; y
g) Otros hechos lesivos.

6. DERECHO A MODALIDADES Y HORARIOS PARA EL TRABAJO:

El Estado garantiza modalidades y horarios escolares especiales que permitan a los


niños y adolescentes que trabajan asistir regularmente a sus centros de estudio.

Los Directores de los centros educativos pondrán atención para que el trabajo no
afecte su asistencia y su rendimiento escolar e informarán periódicamente a la
autoridad competente acerca del nivel de rendimiento de los estudiantes trabajadores.

7. DERECHO A PARTICIPAR EN PROGRAMAS CULTURALES, DEPORTIVOS Y


RECREATIVOS:

El Estado estimulará y facilitará la aplicación de recursos y espacios físicos para la


ejecución de programas culturales, deportivos y de recreación dirigidos a niños y
adolescentes.
Los municipios canalizarán los recursos y ejecutarán programas con la colaboración
y concurso de la sociedad civil y de las organizaciones sociales.

8. DERECHO A LA ATENCIÓN INTEGRAL DE SALUD:

El niño y el adolescente tienen derecho a la atención integral de su salud, mediante la


ejecución de políticas que permitan su desarrollo físico e intelectual en condiciones
adecuadas.

Cuando se encuentren enfermos, con limitaciones físicas o mentales, impedidos, o


cuando se trate de dependientes de sustancias tóxicas, recibirán tratamiento y
rehabilitación que permita su participación en la comunidad de acuerdo a sus
capacidades.

Corresponde al Estado, con la colaboración y el concurso de la sociedad civil,


desarrollar los programas necesarios para reducir la mortalidad y prevenir
las enfermedades; educar a la familia en las prácticas de higiene y saneamiento; y
combatir la malnutrición, otorgando prioridad en estos programas al niño y al
adolescente en circunstancias especialmente difíciles y a la adolescente-madre
durante los períodos de gestación y lactancia.

9. DERECHO A TRABAJAR DEL ADOLESCENTE:

El adolescente que trabaja será protegido en forma especial por el Estado. El Estado
reconoce el derecho de los adolescentes a trabajar, con las restricciones que impone
este Código, siempre y cuando no exista explotación económica y su
actividad laboral no importe riesgo o peligro, afecte su proceso educativo o sea nocivo
para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social.

DERECHOS DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES DISCAPACITADOS

Además de los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño
y en este Código, los niños y adolescentes discapacitados gozan y ejercen los
derechos inherentes a su propia condición.

La Ley General de la Persona con Discapacidad - Ley N° 27050 en su artículo segundo


define que la persona con discapacidad es aquella que tiene una o más deficiencias
evidenciadas con la pérdida significativa de alguna a algunas de sus funciones físicas,
mentales o sensoriales, que impliquen la disminución o ausencia de la capacidad de
realizar una actividad dentro de formas o márgenes considerados normales,
limitándola en el desempeño de un rol, función o ejercicio de actividades y
oportunidades para participar equitativamente.

EL CONSEJO NACIONAL PARA LA INTEGRACIÓN DE LA PERSONA CON


DISCAPACIDAD (CONADIS)

Es el órgano público especializado en cuestiones relativas a la discapacidad y ejerce


la rectoría del Sistema Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad
– SINAPEDIS. Fue creado por Ley N° 27050 y cuenta con autonomía técnica,
administrativa, de administración, económica y financiera; y constituye pliego
presupuestario. El Consejo Nacional para la Integración de la Persona con
Discapacidad – CONADIS, está constituido como un organismo público ejecutor,
adscrito al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables – MIMP.

El CONADIS es una entidad moderna, eficiente y especializada que diseña, transfiere


y conduce políticas, programas, proyectos y acciones que favorecen la integración de
las personas con discapacidad, articulando intersectorialmente bajo un enfoque
inclusivo.

FUNCIONES DEL CONADIS:

Entre las funciones relacionadas al Niño y Adolescente el CONADIS tiene las


siguientes funciones:

1. Formular, planificar, dirigir, coordinar, ejecutar, supervisar y evaluar las políticas


nacionales y sectoriales en materia de discapacidad.
2. Dictar normas y lineamientos técnicos para la adecuada ejecución y supervisión
de las políticas nacionales y sectoriales en materia de discapacidad.
3. Proponer, formular, planificar, coordinar y supervisar la ejecución del Plan de
Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad y otros
similares.
4. Promover y ejecutar campañas para la toma de conciencia respecto de la
persona con discapacidad, el respeto de sus derechos y de su dignidad, y la
responsabilidad del Estado y la sociedad para con ella.
5. Dirigir el Registro Nacional de la Persona con Discapacidad.
6. Ejercer la rectoría del Sistema Nacional para la Integración de la Persona con
Discapacidad – SINAPEDIS.

DEBERES DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES.

Son deberes de los niños y adolescentes:


a) Respetar y obedecer a sus padres o los responsables de su cuidado,
siempre que sus órdenes no lesionen sus derechos o contravengan las
leyes;
b) Estudiar satisfactoriamente;
c) Cuidar, en la medida de sus posibilidades, a sus ascendientes en su
enfermedad y ancianidad;
d) Prestar su colaboración en el hogar, de acuerdo a su edad;
e) Respetar la propiedad pública y privada;
f) Conservar el medio ambiente;
g) Cuidar su salud personal;
h) No consumir sustancias psicotrópicas;
i) Respetar las ideas y los derechos de los demás, así como las creencias
religiosas distintas de las suyas; y
j) Respetar a la Patria, sus leyes, símbolos y héroes.

GARANTÍAS.

1. EJERCICIO DE LOS DERECHOS Y LIBERTADES


El Estado garantiza el ejercicio de los derechos y libertades del niño y del adolescente
consagrado en la ley, mediante la política, las medidas, y las acciones permanentes y
sostenidas contempladas en el presente Código.

2. DIFUSIÓN DE LOS DERECHOS CONTENIDOS EN ESTE CÓDIGO


El Ministerio de Promoción de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) promoverá,
en los medios de comunicación masivos, espacios destinados a la difusión de los
derechos del niño y el adolescente. Para estos fines, podrá suscribir convenios de
cooperación.

DECIMO TERCERA SEMANA

EXAMEN FINAL

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