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– CARTA NOTARIAL-

Lima, 4 de mayo de 2015

Nombre del agraviante

Dirección del agraviante

Ref.: Generalizado, continuo y sistemático acoso moral hacia mi persona

De mi consideración:

1. La Constitución Política Peruana de 1993 enuncia en su primer artículo: “La defensa de


la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del
Estado”, norma legal que viene a concretizarse y desarrollarse en el segundo artículo, el
mismo que contiene los derechos fundamentales de la persona, derechos que desde hace
más de un año hasta la actualidad, no puedo ejercer plenamente como son los
contemplados en los numerales 1º, 7º,10º,11º, 22º y 24º, literales b y h; los cuales, aunque
suene a perogrullada decirlo, deben ser interpretados de conformidad con los Tratados
sobre Derechos Humanos a los cuales el Estado Peruano se encuentra suscrito.

2. Los derechos contemplados en los numerales anteriores se han visto afectados de forma
generalizada y sistemática a través del accionar de su persona, quien no entiende el hecho
de que no deseo volver a tener ningún tipo de relación y/o comunicación con Usted, debido
a su proceder irracional, lumpen y contrario a derecho para conmigo. Si bien pudimos ser
amigos en algún momento, su verdadera personalidad afloró al momento de intentar tener
una relación de enamorados, relación que debido a su carácter irascible, violento, posesivo
y enfermizo, no prosperó; sin embargo bajo su extraño raciocinio cargado de una machista
mentalidad, considera que mi persona era y es “de su propiedad” como efectivamente me lo
decía y continua diciendo en la actualidad.

3. El hecho de no aceptar el fin de una relación destructiva y sin futuro, no hizo más que
develar su verdadero fuero interno a través de una serie de acciones que tenían como
objetivo que retomara aquella , acciones que afectaron derechos fundamentales como
fueron:

-Amenaza de provocarme lesiones tanto de su parte como por terceros ya que según sus
propias palabras, tenía amigos que se encargaban de “ajusticiar enemigos”.

-Amenaza de dañar mi propiedad y la de mi familia ejemplificada en los enunciados de


disparar contra mi casa y contra los autos de mi madre y hermano.

-Me amenaza con robarme en la calle de forma sistemática, hasta como Usted mismo
enuncio: “se aburriera”. Así me dijo que me robaría, tanto el cómo terceros enviados, mis
pertenecías personales como mi celular, laptop, bolso e inclusive ropa.

-Amenaza de suicidarse si es que no seguía con Usted, amenaza que se repetía en todo
momento

-El no permitirme llevar una vida normal pues va a buscarme a toda hora a mi centro de
trabajo, domicilio y demás lugares que frecuento.

-El difamarme, al llamar por teléfono a mi madre para decirle que yo le debía dinero, siendo
ello evidentemente falso
-Amenaza de intervenir ilegalmente mis comunicaciones electrónicas a todo nivel ya que
según sus propias declaraciones es “especialista en hackear”, avalado ello por el oficio que
desempeña, léase Técnico en Sistemas

-El difamarme al señalar que tengo fotos comprometedoras con su persona, enunciado que
es una evidente mentira que afecta mi dignidad como mujer.

-Todas las acciones relatadas en el numeral anterior se han venido sucediendo en el tiempo,
sin embargo al decidir desde el mes de Setiembre, no volver a tener ningún contacto con su
persona, aquellas se incrementaron de manera notable no permitiéndome llevar una vida
normal afectando aun más mi psique, generándome un permanente estado de miedo,
zozobra y ansiedad.

4. En consecuencia, a través de su reprochable conducta se puede vislumbrar un acoso


generalizado y sistemático hacia mi persona, lo cual afecta mi dignidad como ser humano y
como mujer, concepto respecto del cual se ha pronunciado el Tribunal Constitucional en la
STC 10087-2005-PA donde enunció que: “la dignidad también es un dínamo de los
derechos fundamentales; por ello es parámetro fundamental de la actividad del Estado y de
la sociedad, así como la fuente de los derechos fundamentales. De esta forma la dignidad
se proyecta no sólo defensiva o negativamente ante las autoridades y los particulares,
sino también como un principio de actuaciones positivas para el libre desarrollo de la
persona y de sus derechos (STC 10087-2005-PA, fundamento 5)”

5. Este principio-derecho, no puede ser ejercido por mi persona al ser constantemente


acosada por Usted, a la par de otros derechos humanos conculcados como los que se
encuentran tipificados en el Art. 2 de la Carta Magna cuales son:

a. Art. 1.-A la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre


desarrollo y bienestar.

Las continuas amenazas hacia mi integridad, la de mis familiares y amigos me mantienen


en una constante zozobra afectando mi psique negativamente, sin permitirme llevar una vida
normal afectando mi normal desenvolvimiento en mi hogar, trabajo, estudios e incluso en el
espacio público

b. Art. 7.-Al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y familiar

Se me difama al decirle a mi madre que le debo dinero o que tiene fotos supuestamente
comprometedoras con mi persona, siendo ambos enunciados totalmente falsos.

c. Art. 10.-Al secreto y a la inviolabilidad de sus comunicaciones y documentos


privados.

Lo cual si bien no se ha perpetrado aún, es muy evidente que se realizará, si es que ya no


está ocurriendo, debido a las continuas amenazas de intervenir mi correo electrónico,
avalado por el oficio de Técnico en Sistemas que Usted. desarrolla.

d. Art. 11.-A transitar por el territorio nacional

Lo cual no puedo realizar pues su persona va a buscarme de forma compulsiva a mi centro


de labores, domicilio y a todo lugar al cual me dirijo, así como por el hecho de la amenaza
de robo con circunstancias agravadas hacia mi persona lo que hacía que a veces hasta me
abstuviera de salir de mi domicilio.
e. Art. 22.-A la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así
como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida.

Lo cual no puedo ejercer pues Usted me acosa también telefónicamente a toda hora, incluso
en las madrugadas, dándose el caso que muchas veces que he salido a la calle o a algún
lugar en particular, su persona me sigue.

Sumemos a ello la amenaza de su parte de suicidarse si es que no continuaba la relación.

f. Art. 24.-A la libertad y a la seguridad personales y dentro de este, el literal b) que


señala: “No se permite forma alguna de restricción de la libertad personal, salvo en
los casos previstos por la ley. Están prohibidas la esclavitud, la servidumbre y la trata
de seres humanos en cualquiera de sus formas”

Pues sus continuos actos de acoso medran mi libertad personal y ambulatoria.

g. “Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni sometido a tortura
o a tratos inhumanos o humillantes”

Huelga decir que he sido y sigo siendo víctima de lo señalado

6. Los derechos fundamentales nombrados-los cuales han sido evidentemente vulnerados-


se complementan con lo señalado en el Art. 3 de la Ley de Leyes, articulo que enuncia: “La
enumeración de los derechos establecidos en este capítulo no excluye los demás que la
Constitución garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que se fundan en la dignidad del
hombre, o en los principios de soberanía del pueblo, del Estado democrático de derecho y
de la forma republicana de gobierno” y con la Cuarta Disposición Final y Transitoria, la misma
que enuncia: “Las normas relativas a los derechos y a las libertades que la Constitución
reconoce se interpretan de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos
y con los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por el
Perú”

7. A tenor de lo señalado, es obligatorio citar la Declaración sobre la Eliminación de la


Violencia contra la Mujer de 20 de diciembre de 1993 cuyo preámbulo señala:

“Preocupada porque la violencia contra la mujer constituye un obstáculo no sólo para el logro
de la igualdad, el desarrollo y la paz, tal como se reconoce en las Estrategias de Nairobi
orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer, en las que se recomendó un conjunto
de medidas encaminadas a combatir la violencia contra la mujer, sino también para la plena
aplicación de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación
contra la mujer,

Afirmando que la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos
humanos y las libertades fundamentales e impide total o parcialmente a la mujer gozar
de dichos derechos y libertades, y preocupada por el descuido de larga data de la
protección y fomento de esos derechos y libertades en casos de violencia contra la
mujer,

Reconociendo que la violencia contra la mujer constituye una manifestación de


relaciones de poder históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han
conducido a la dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte
del hombre e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer
es uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer a
una situación de subordinación respecto del hombre”
8. En el tratado referido se señala en el Art. 1º, el cual calza perfectamente para la situación
que sufro diariamente que:

“A los efectos de la presente Declaración, por “violencia contra la mujer” se entiende


todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda
tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer,
así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la
libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”; así como lo
señalado en el literal b) del Art. 2: “La violencia física, sexual y sicológica perpetrada
dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y
la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros
lugares, la trata de mujeres y la prostitución forzada”

9. Por su parte la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la


violencia contra la Mujer- Convención De Belem Do Para señala lo siguiente:

“RECONOCIENDO que el respeto irrestricto a los derechos humanos ha sido consagrado


en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y reafirmado en otros instrumentos internacionales y
regionales;

AFIRMANDO que la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos
humanos y las libertades fundamentales y limita total o parcialmente a la mujer el
reconocimiento, goce y ejercicio de tales derechos y libertades;

PREOCUPADOS porque la violencia contra la mujer es una ofensa a la dignidad


humana y una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales
entre mujeres y hombres”.

En el Art. 3 se enuncia: “Toda mujer tiene derecho a una vida libre de violencia, tanto
en el ámbito público como en el privado” y en el Art. 4: “Toda mujer tiene derecho al
reconocimiento, goce, ejercicio y protección de todos los derechos humanos y a las
libertades consagradas por los instrumentos regionales e internacionales sobre
derechos humanos. Estos derechos comprenden, entre otros:

a. el derecho a que se respete su vida;

b. el derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral;

c. el derecho a la libertad y a la seguridad personales;

d. el derecho a no ser sometida a torturas;

e. el derecho a que se respete la dignidad inherente a su persona y que se proteja a


su familia;

f. el derecho a igualdad de protección ante la ley y de la ley;

g. el derecho a un recurso sencillo y rápido ante los tribunales competentes, que la


ampare contra actos que violen sus derechos

(…)”

10. Tengamos en cuenta que el acoso hacia mi persona se sucede en un contexto en que
tanto a nivel nacional como internacional no sólo los organismos estatales, sino también la
sociedad civil en su conjunto toma conciencia de los Derechos de la Mujer a todo nivel,
lanzándose campañas en medios de comunicación ya sea escrito, radial, televisivo y/o digital
así como iniciativas legislativas tal como la reciente tipificación del delito de feminicidio en el
Código Penal Peruano, entre otros.

11. En consecuencia y tal como señale en líneas precedentes he vivido y continúo viviendo
en permanente miedo, zozobra y angustia, sin poder llevar una vida normal, sin poder
desenvolverme de una manera plena por el constante temor a ataques hacia mi persona,
familia y/o amigos, por lo que de conformidad con los derechos tipificados en la Constitución
Política y los tratados internacionales señalados, EXIGO que en el plazo inmediato cese
el acoso moral y psicológico que vengo sufriendo o caso contrario me veré en la
imperiosa necesidad de iniciar acciones legales hacia su persona.

12. Finalmente, señalo que para todo efecto legal o extralegal consigno mi domicilio real sito
en__________ a fin de recibir todo tipo de escritos y comunicaciones.

Atentamente

Nombre de la agraviada

DNI____________