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31 DE ENERO DE 2019

RESUMEN
CURSO BÁSICO DE PSICOANÁLISIS
A. TALLAFERO

YOSSIRA ABARCA FERNÁNDEZ


CURSO FORMULACIÓN PSICODINÁMICA I
PROFESORA MPSC. ANGIE MADRIGAL BONILLA
Las investigaciones psicoanalíticas facilitaron en gran medida la comprensión de la
estructura total de la personalidad, permitiendo aclarar la acción que tiene la psiquis en la
conducta humana, transformando la antigua psiquiatría descriptiva en una interpretativa,
capacitando a los médicos a ver al paciente con un enfoque total con una concepción dualista.

La medicina psicosomática

Las manifestaciones corporales exponen la relación existente entre psiquis y soma, el proceso
psíquico provoca una serie de fenómenos somáticos, que a su vez altera el proceso psíquico,
lo que implica que es una conexión circular.
El término psicosomático es un adjetivo para examinar todo tipo de dolencias, que permite
diagnosticarlas y tratarlas. La psicología de Sigmund Freud, es lo que permitió volver a un
tratamiento integral de la persona, considerando los factores psíquicos inconscientes,
derribando la línea que separaba entre la ciencia natural y la psicología. Se considera que la
contribución de Freud es la mayor desde los tiempos de Aristóteles.
Malinowsky define el psicoanálisis como una teoría de la influencia de la vida familiar sobre
la psique humana, por su parte Ana Freud la define como el adquirir conocimiento de las
instancias que constituyen a la personalidad, y su relación entre sí y el medio externo.
Tallafera agrega a lo anterior, que es usar ese conocimiento para evitar y curar los trastornos
que se dan cuando esas relaciones no son armoniosas.

Capítulo I: Historia de la Histeria

La histeria fue el primer mal al cual no se le pudo encontrar una explicación totalmente
somática, y el que le permitió a Freud atar los cabos que lo llevaría a sentar las bases del
psicoanálisis. Hipócrates se refirió a este mal e intentó darle explicaciones a sus
manifestaciones, vinculándolas con un desplazamiento del útero (histeron en griego), por lo
que la consideró una anomalía ginecológica. Médicos de Egipto y Platón sostuvieron la
misma teoría, y esta teoría llevó a creer que el matrimonio era una cura para las histéricas,
librándose al tener un hijo. Más adelante Galeno discrepó de lo anterior debido a sus
conocimientos anatómicos y sostuvo por su parte, que la histeria era provocada por la
retención de la sangre menstrual, o semen femenino (se creía que la mujer eyaculaba semen
al igual que el hombre). Serapión, médico árabe, refutó lo anterior y propuso que la histeria
era debido a la continencia sexual (viudas y solteras).
En el Renacimiento se utilizaba como tratamiento a la histeria que la persona enferma
aspirara olores desagradables y colocarle en la zona vaginal olores agradables. A finales del
siglo XVI y comienzos del XVII se tomaron en cuenta los factores emocionales. Se
menciona, entre muchos, a Mesmer, quién, indirectamente tuvo importancia en la historia de
la histeria, mientras trabajaba con la sugestión. Más adelante, Charcot en 1862 a través de
sus trabajos consideró a la histeria como una afección nerviosa, y utilizó la hipnosis en
pacientes histéricos. El unir tanto el conflicto sexual como el concepto psíquico de la histeria
hubiese permitido comprender y tratar esta neurosis antes.

Capítulo II: Desarrollo del movimiento psicoanalítico

Resulta imposible relatar la historia del psicoanálisis sin conocer aspectos de la vida de
Sigmund Freud. Freud tuvo desde muy joven una agilidad mental que le permitió destacar a
nivel intelectual a lo largo de su vida, decidiéndose estudiar medicina. Más adelante se
vincula con Charcot y trabajó en su clínica. En 1886 en Viena se especializó en enfermedades
nerviosas, utilizó la sugestión como instrumento principal de trabajo, y posteriormente
abandonó el estudio de enfermedades nerviosas para abordar enfermedades psíquicas, y ahí
tuvo la experiencia con Bernheim (ejecución post-hipnótica). En 1983 Freud se interesa por
las observaciones de Breuer, y colabora con él en 1983. Se desarrolla el método catártico.
Freud tuvo diferencias con Breuer por el mecanismo de la histeria, donde diferían de lo que
la producía, y se fueron separando. Freud continúo trabajando y desarrolló la asociación libre,
y adquirió importancia el análisis de los sueños a través de lo anterior. Más adelante se
definen las bases de la enseñanza del psicoanálisis, en tres etapas: psicoanálisis didáctico,
enseñanza teórica y enseñanza práctica.

Capítulo III: Topografía del aparato psíquico

El psicoanálisis concibe la vida psíquica como evolución de fuerzas elementales, antagónicas


de un dinamismo psíquico. Freud crea la metapsicología para colocar elementos de su teoría
y establece que la psiquis está dividida en tres planos: Inconsciente, preconsciente y
consciente, cada uno con características determinadas. Dentro encontramos tres instancias:
ello (situado en el inconsciente), yo (tiene una parte dentro del consciente, llega al
preconsciente y al inconsciente) y superyó.
El sistema inconsciente: Su concepto es teórico, puesto que nunca se ha observado
directamente, y permite explicar y demostrar que los actos mentales y sociales tienen una
causa definida, con propósito y emocionalmente lógicos. Se conoce al inconsciente en su
expresión consciente. Los psicoanalistas no son los únicos que admiten su existencia,
también los filósofos y psicólogos. El contenido (modos instintivos, emociones y
representaciones de hechos, objetos y órganos) y el modo de actuar (primera forma de
actuación, la más primitiva del psiquismo) de los individuos establece al inconsciente. A las
formas de actuación del preconsciente se le denominan procesos secundarios.
En el inconsciente encontramos mecanismos de desplazamiento (se desplaza la importancia
de una unidad a otra), condensación (unión de varios elementos separados que son afines),
proyección (el sujeto proyecto sus impulsos agresivos sobre los otros, sintiéndose luego
perseguido) e identificación (una persona se considera semejante a otra y copia su modo de
actuar, ej. Un niño con su padre).
Freud en los últimos años se limitó a dos instintos primarios: de vida (reunión, integración,
creación de la vida) y muerte (el que motiva al envejecimiento y la muerte, su finalidad es la
destrucción, desintegración y aniquilamiento).
Respecto al libido, se vincula en el psicoanálisis con placer y deseo sexual, es una energía
del instinto sexual, en síntesis, para el psicoanálisis el término sexual denota la función
general de obtener placer, separando lo sexual y lo genital.
El yo, se considera una parte del ello modificado por lo interno y los estímulos externos,
comportándose como receptor de los impulsos que llegan de ambos lados, por lo que su
principal papel es coordinar funciones e impulsos internos y tratar que se puedan expresar en
el exterior sin conflictos. El yo sufre transformaciones a lo largo de las diferentes etapas de
desarrollo, siendo estructuralmente débil en las primeras etapas de la vida y conformándose
posteriormente. El Yo tiene dos funciones: examen de realidad (permite comprobar la
existencia real de los objetos) y el trabajo de síntesis (media el ello, la realidad y el superyó).
Melanie Klein señala que al inicio de la vida hay dos fuentes de ansiedad: interna (instinto
de muerte que actúa en el interior del organismo, dando temor a la aniquilación) y externa
(la experiencia de nacer). Una relación positiva con la madre ayudaría al niño a vencer el
anhelo, aliviando su ansiedad persecutoria y aumentando su confianza en un pecho bueno,
ya que el pecho malo es el que lo persigue y lo quiere devorar. El progreso de la integración
depende de que predominen los impulsos de amor ante los destructores.

Mecanismos de defensa del YO


Represión (un acto psíquico permanece en el inconsciente), regresión (proceso que conduce
la actividad psíquica actual a una forma que ya se había superado, más primitiva que la
actual), aislamiento (se considera separado lo que en realidad está unido), anulación o
reparación (realizar un acto para anular o reparar el significado de uno anterior), formación
reactiva (el yo efectúa aquello que es totalmente opuesto a las tendencias del ello que se
quieren rechazar), identificación (el yo incorpora el objeto en una forma semejante, puede
ser total o parcial), proyección (un objeto atribuye a un objeto externo sus propias tendencias
inconscientes inaceptables para su superyó), cambio de un instinto por su contrario (la
mutación del amor a un objeto por odio), vuelta de instinto contra el yo (una carga agresiva
dirigida a un objeto del mundo exterior se vuelve contra el yo y lo puede destruir, como en
el suicidio, o lastimarse en lugar de dañar al otro) y sublimación (adaptación lógica a las
normas del exterior, con provecho para uno mismo).
El superyó es el resultado de la incorporación dentro del yo de los mandatos o prohibiciones
de los padres, en ciertas circunstancias es capaz de modificarse frente a necesidades de orden
social. Sus funciones son la autoobservación, la conciencia moral, la censura onírica, la
influencia principal en la represión y el enaltecimiento de los ideales. El superyó entonces
representa las restricciones morales y los impulsos para alcanzar la perfección.

Capitulo IV: Los actos fallidos

Agrupación de actos que implican una falla en algún mecanismo psíquico. Son siete tipos:
orales, escritos, de falsa lectura, falsa audición, olvido temporal, pérdidas y actos
sintomáticos. Son trastornos temporales de una función, que en otro momento puede
desarrollarse adecuadamente, se presentan cuando la persona está indispuesta o fatigada,
desencadenándose por factores fisiológicos o psicofisiológicos. Se asocia a su vez, que
ciertos olvidos pueden deberse a mecanismos inconscientes.

Capítulo V: Los sueños

En psicoanálisis los sueños son el mejor camino para entender el inconsciente, definiéndolos
como un producto psíquico que ocurre durante el dormir, de carácter alucinatorio y se
experimenta como real en la consciencia de la persona que sueña. Freud decía que los sueños
son las alucinaciones del sano. Los sueños pueden ser provocados por estímulos externos o
por somáticos interoceptivos. Para la interpretación de sueños, se establecieron distintos
elementos: el contenido manifiesto (imágenes del sueño que se recuerdan), contenido latente
(imágenes, deseos o pensamientos que motivan el sueño y quieren llegar al consciente), la
censura (expresión represora del yo por el superyó), trabajo del sueño (elaboración psíquica
que sufre el contenido latente antes de ser manifiesto). El sueño entonces busca satisfacer
alucinatoriamente un deseo inconsciente reprimido, cuando el deseo es inmoral.
Capítulo VI: Etapas de evolución de la libido

 Etapa oral: primera fase -> obtención del placer por la zona de la boca, el instinto sexual
se separa del nutritivo y busca independientemente su satisfacción, succionando
cualquier objeto no alimenticio como dedos, chupetas o ropas; segunda fase: la forma de
placer cambia con la aparición de los dientes y se cambia el chupar por masticar y
devorar. Si el individuo queda fijado en esta fase, tendrá una conducta de ser mantenido
por otros, o manifestarse en perturbaciones en el comer. La fijación de la libido es la
tendencia a permanecer adherido a algo y a tener deseo de un objeto infantil. Melanie
Klein acentúo la importancia de las primeras etapas evolutivas del niño, enfatizando que
la integración del yo se hace al introyectar el pecho bueno, el que le satisface.
 Etapa anal: comienza con el nacimiento y se torna más importante en la época del destete,
en el periodo entre los 6 y 12 meses, alcanzando mayor intensidad entre los 18 y 24. El
recto es asiento de las sensaciones placenteras, manifestándose ese placer en la
defecación, el gusto por las heces y a tener control sobre la actividad del esfínter, expulsar
y retener. Una fijación en esta etapa origina rechazo de la vagina, el hombre considera el
acto sexual como algo sucio, llegándose a inclinar a la homosexualidad consciente o
inconsciente. Como formaciones reactivas se encuentran la terquedad, la avaricia y un
sentido rígido del orden y la limpieza.
 Fálico genital: De los 3 hasta los 5 o 6 años. Conserva rasgos de la anal y a su vez, una
diferenciación de ésta. En esta etapa el pene del niño obtiene un valor mágico, y en la
niña sucede con el clítoris, y la obtención de placer la obtienen al estimular dichas partes.

La Bisexualidad fue descrita por Schaudin, y posteriormente en 1930 Hartman demostró que
una célula puede comportarse como femenina frente a otra más activa o masculina, pero que
esa misma célula activa frente a otra más activa toma una actitud pasiva o femenina,
existiendo una bisexualidad inmanente. Freud desarrolla una hipótesis basado en datos
embriológicos (los canales de Wolf desarrollan órganos masculinos y los de Muller los
femeninos), anatómicos (el clítoris de la mujer es un pene rudimentario, y la próstata una
matriz embrionaria, a su vez, las bolsas de los testículos son dos grandes labios vulvares,
etc.), celulares (coexistencia celular de elementos pasivos o femeninos y locomotores o
masculinos en monocelulares), bioquímicos (ambivalencia de las hormonas o efectos
cruzados). Se observaron y estudiaron conductas bisexuales en distintos animales como ratas.

Complejo de Edipo hace referencia a un marcado afecto hacia la madre, que genera celos y
deseos de destruir al padre, que se ve como un rival. Sucede entre los 3 y 5 años. El niño
desarrolla un sentido de protección hacia la madre, mostrándose fuerte y grande como el
padre, reduciéndose en odio hacia el padre y amor hacia la madre. Esto le genera angustia al
niño y dirige la agresividad hacia los órganos genitales del padre, temiendo que se lesionen
los suyos y aquí actúa el complejo de castración.

Complejo de Edipo en las niñas, las cuales tienen como objeto primero a la madre, luego
pasa a fijarse al padre. Al descubrir la falta de pene vive un castigo, y puede resignarse
(esperando recuperarlo) o comportarse como un varón (con juegos y actitudes varoniles).
 Período de latencia: Entre los 5 o 6 años, luego del complejo de castración el niño entra
en una calma sexual, donde se aplaca el ello, el yo se refuerza y el superyó actúa con más
severidad. No hay una latencia absoluta, la evolución sexual no se interrumpe, solo entra
en estado latente, presente bajo la superficie. Se considera este período como una
consecuencia del ambiente o de la cultura, y si no hubiese una represión sexual-social,
este periodo no existiría o no sería tan nítido como lo es.
 Pubertad: Inicia de los 11 a 13 años, en donde surge excitación sexual semejante a los de
la edad adulta. La duración de esta etapa puede variar y se generan un conjunto de
actitudes contradictorias (egoísmo-altruismo, mezquindad-generosidad, sociabilidad-
soledad, alegría-tristeza, jocosidad-seriedad, amor intenso-abandono de ese amor, etc.).
Estas contradicciones se deben al conflicto entre los nuevos e intensos impulsos y las
defensas contra la angustia que éstos le producen. El adolescente siente culpa por la
masturbación y presenta una tendencia al culto del héroe, expresándose en la relación con
alguno de sus profesores, mientras otros le generan odio. El psicólogo debe ayudar a los
padres a comprender la etapa de la adolescencia y no darles maneras rígidas de
reaccionar.

Capítulo VII: La angustia

La angustia es una emoción displacentera, un sentimiento de malestar que se manifiesta en


trastornos viceromotores y tensiones musculares. Pichon Riviére estableció que la angustia
tiene formas de expresión y contenido psíquico que varían dependiendo de la evolución de
la libido. En la etapa oral la angustia se da por temor a la pérdida de cariño, en la anal al
castigo corporal, y en la fálica a la castración. En lo clínico, se debe diferenciar la angustia
de la ansiedad, donde esta última es una vivencia displacentera semejante al miedo, pero de
un elemento que no existe en la realidad, sino más a la expectación del peligro, aunque sea
desconocido, y el miedo se debe a la presencia de algo real.
La angustia posee su fundamento en el aumento de la tensión que produce una sensación de
displacer y encuentra alivio en actos de descarga. Freud explica la angustia como una señal
de alarma, donde se concibe como una actitud inadecuada, no obstante, posee una función
como reacción frente al peligro y puede generarse ineficazmente si una nueva situación de
peligro ya ha ocurrido, y eficazmente si proporciona un aviso de peligro y previene que
ocurra una nueva situación. Una sobrecarga del ello puede provocar angustia, o cuando una
persona quiere y no quiere una misma cosa, cuando no puede tomar una decisión, cuando
tiene dificultad para solucionar un problema que lo afecta afectivamente, etc.

Capítulo VIII: El carácter

Se comparan los rasgos de conducta (acciones observables por otra persona) con los rasgos
de carácter. Freud fue el primero en estudiar el carácter y el erotismo anal, luego Ernest Jones
y Karl Abraham definieron los rasgos caracterológicos. Reich por su parte, quiso comprender
el carácter desde un punto de vista histórico, considerándolo como una formación total y
general. Fromm lo define como la forma en que la energía humana se canaliza en procesos
de asimilación y socialización. Jaspers lo define como una biografía evidente que abarca toda
una vida, con sus posibilidades y decisiones.
La formación del carácter se determina por el impacto de las experiencias vitales y de la
cultura sobre el temperamento. El psicoanálisis clasifica los caracteres como pasivo-
femenino, histérico (conducta sexual “cargante”, nervioso, ágil, temeroso, rápido), obsesivo
(sentido rígido del orden y la limpieza, es inhibido, depresivo, lento y bloqueado), fálico-
narcisista (seguro de sí mismo, a veces arrogante, elástico, fuerte, prepotente), y difieren de
uno normal o anormal en distintas áreas de la vida como en el modo de pensar (normal o
maduro), en la actuación (en uno normal el motivo y los fines de actuar están en armonía, en
uno neurótico no), en la sexualidad (en el carácter normal la descarga de libido se da durante
el acto sexual sin la menor perturbación, en uno neurótico hay angustia y trastornos antes,
durante o después del acto sexual), en el trabajo (en el carácter normal se desarrolla el trabajo
de manera activa, el de carácter neurótico está más restringido en el trabajo, es automático,
mecánico y falto de placer). Hay una armadura caracterológica, la cual resulta del encuentro
crónico entre las exigencias instintivas y el mundo exterior frustrador. El acorazamiento del
yo se produce por la angustia por temor al castigo. El acorazamiento superficial resulta del
bloqueo afectivo y el profundo es típico de un carácter histérico. Las estructuras del carácter
se esbozan de la relación padres-hijos.

Capítulo IX: La simultaneidad emoción-músculo

Freud llamó histeria de conversión a la transformación de una emoción o deseo inconsciente


en una simulación de una enfermedad orgánica. Esto se da a través del mecanismo de
represión. Cuando se produce un estado emocional intenso se alteran las expresiones
habituales psicomotoras, ya que los estados emocionales se expresan en el sistema motor
voluntario, el cual permite su descarga. Toda tensión muscular significa metabolización de
energía.
Existe a su vez una relación entre emoción y movimiento, donde emoción significa impulsión
a actuar, lo que le da el mismo sentido del movimiento. Un músculo puede fijar una carga
emocional lentamente (hipertonía) o catabolizarla instantáneamente (movimiento).
Hay individuos que en vivencias infantiles usan sus músculos para fijar sus emociones, y
otros que las metabolizan, defendiéndose adecuadamente. Se pueden manifestar en astenias,
cefaleas, síndrome doloroso del segmento lumbosacro, reumatismos, trastornos oculares,
trastornos auditivos, en los dolores en el parto y vaginismo.

Capítulo X: El orgasmo

Reich fue el primero en dar a conocer sus conceptos sobre la función reguladora tensional
del orgasmo. Referente a la erección se establece que el individuo sano debe tener una
excitación central (sueños, fantasías). Reich realizó experimentos donde confirmó que para
que se produzca la sensación de placer, se requiere que al movimiento mecánico del órgano
se le agregue un aumento de la libido. Si en un cierto nivel de excitación, se produce angustia,
el potencial baja y se recupera de forma muy lenta. El acto sexual se divide en dos fases:
Control voluntario de la excitación y contracciones musculares involuntarias (aumento de la
excitación es incontrolable). La consciencia está en la percepción de las sensaciones
placenteras, el yo participa en lo anterior, tratando de alcanzar la máxima tensión antes del
orgasmo. Existen también orgasmos patológicos como en el carácter neurótico-histérico (hay
una falta de excitabilidad de la región genital lo que le genera abstinencia, el hombre sufre
impotencia y eyaculación precoz), neurótico-obsesivo (abstinencia rígida argumentada con
temas religiosos o seudocientíficas, generándoles ser impotentes orgásticos), fálico-narcisista
(ven el acto asexual como una evacuación higiénica, como defecar). Existen otras
manifestaciones como la satiriasis, la ninfomanía, la impotencia y frigidez, donde en estos
últimos dos siempre se debe buscar causa orgánica. Se habla del concepto de Maimónides
que implica que la armonía entre padres repercute como una armonía del todo.

Capítulo XI: Etiología general de las neurosis y psicosis

Freud estableció que la histeria era producida por una experiencia sexual precoz, entre los 4
y 5 años, en compañía de una excitación real de los órganos genitales practicada por otra
persona, dejando un trauma y apareciendo luego como enfermedad. Si esta experiencia era
vivida de forma pasiva (enfado o temor) generaba histeria, y de forma activa (descarga de
tensión, placer) generaba neurosis obsesiva. En 1906, Freud establece que para el
inconsciente todo hecho, aunque sea fantasía tiene tanta importancia como lo real,
abandonando la teoría traumática, y postulando después que en las neurosis el impulso parcial
es reprimido por el yo, mientras que en las perversiones es aceptado y le permite su descarga
en el mundo exterior. Freud denominó predisposición a la neurosis o psicosis dependiendo
de la fijación de la libido en las distintas etapas, si no se logra satisfacer, se estanca o puede
regresar a posiciones anteriores. Tanto los individuos neuróticos como los psicóticos
presentan una tendencia a los conflictos externos.
En la aparición de una enfermedad mental influye: lo hereditario, factores del yo, factores
del ello o del superyó, o de todos simultáneamente.

Capítulo XII: El médico general ante el problema de la psicoterapia

Psicoterapia implica el tratamiento directo o indirecto de una persona por parte de otra, y
tiene como objeto proporcionar a esa persona nuevas experiencias en la vida, que influyan
de manera positiva.
El psicoanálisis se ubica dentro de la psicoterapia, teniendo sus limitaciones ya que no todos
se adaptan a su técnica, y como limitación tiene también la duración del tratamiento y el gasto
económico que implica para el paciente.
Como conclusión, el médico general debe tener cierto grado de conocimiento de los
problemas psiquiátricos, siendo capaz de no ser dominado por sus emociones, no exteriorizar
sentimientos de ira, miedo, deseo sexual o dominancia, a su vez sentir empatía por el paciente
con el que trabaja. Para aplicar métodos de psicoterapia menor, debe comprender la
psiquiatría, tener amor por los demás y tener una actitud equivalente a la de un buen padre o
hermano mayor.
El énfasis de cualquier tipo de terapia debe recaer principalmente en el diagnóstico, no
obstante, no debe dejar de lado la comprensión de los problemas psicológicos y sociales.
Los métodos psicoterapéuticos no son más fáciles ni menos peligrosos que el psicoanálisis,
y si el médico no se siente seguro debe enviarlo a otro terapeuta para evitarle un trauma y/o
pérdida de tiempo al paciente
Referencia
Tallafero, A. (2000). Curso básico de Psicoanálisis. Editorial Paidós: Buenos Aires.