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EL ARTE DE LA GUERRA

SUN TZU

Incluye también

EL ARTE DE LA GUERRA II

SUN BIN
TRADUCCION SOBRE LA VERSION DE SAMUEL B. GRIFFITH TAMBIEN
CON CORRECCIONES BASADAS EN LA DE LIONEL GILES

REALIZADA POR:

COMODORO (RVGM) JUAN D. ENGROBA

USO SOLAMENTE CON PROPOSITOS DE


ENSEÑANZA.

2017

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CAPÍTULO I – APRECIACIÓN DE LA SITUACIÓN (Estimaciones)

Sun Tzu dijo:

1. La guerra es de vital importancia para el Estado; es el dominio de la vida o de la


muerte; el camino hacia la supervivencia o la perdición. Es esencial que, previamente, sea
exhaustivamente analizada.

2. Por lo tanto, se debe evaluarla (LA POSIBILIDAD DEL INICIO DE UNA GUERRA)
en los términos de los cinco factores fundamentales y hacer comparaciones con los sie-
te elementos de planificación posteriormente especificados. Entonces tú podrás evaluar
los condicionamientos esenciales.

3. El primero de estos factores fundamentales es la influencia de la (1) influencia


moral; el segundo, el (2) clima (AMBIENTE); el tercero, el (3) terreno; el cuarto, el (4) co-
mando; y el quinto, la (5) doctrina (ORGANIZACIÓN JERÁRQUICA/GESTIÓN
LOGÍSTICA).

4. Por influencia moral (COHESIÓN POLÍTICA ENTRE EL PUEBLO Y SU


GOBERNANTE) yo quiero significar aquello que hace que el pueblo esté en armonía con
su gobernante, de modo que lo siga en la vida y hasta la muerte sin temer por los peligros
mortales.

5. Por el clima quiero significar la interacción de las fuerzas naturales; los efectos del
frio del invierno y el calor del verano y la conducción de las operaciones militares de
acuerdo con las estaciones.

6. Por terreno yo quiero significar las distancias, sí el terreno se puede atravesar fá-
cilmente o con dificultad, sí abierto o constreñido, y las posibilidades de vida o muerte
(supervivencia).

7. Por comando quiero significar las cualidades del general: sabiduría, sinceridad, be-
nevolencia, coraje y autoridad disciplinaria.

8. Por doctrina quiero decir cómo están establecidos en el ejército la organización, el


control, la asignación de rangos apropiados a los oficiales, la regulación de las rutas de
suministros, y la provisión de los principales ítems usados por el ejército.

9. No hay general que no haya oído de estas cinco materias. Aquel que los domina
vence; aquel que no será derrotado.

10. Por lo tanto al trazar los planes han de confrontarse con los siguientes siete ele-
mentos de planificación, valorando cada uno con el mayor cuidado:

11. Sí tu sabes cuál líder de estado posee (1) influencia moral, (2) cuál comandante es
más capaz, (3) cuál ejercito obtiene ventajas de la naturaleza y el terreno, (4) en cuál son
mejor llevadas a cabo las regulaciones e instrucciones, (5) en cuál las tropas son más
fuertes,

12. (6) cuál tiene los oficiales y hombres mejor entrenados,

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13. y (7) cuál administra premios y castigos en una más justa y adecuada manera;

14. Yo (Tú) seré capaz de pronosticar cual lado será victorioso y cual vencido.

15. Si un general, el cual atiende mi visión de la estrategia, es empleado es seguro que


ganara. ¡Retenlo! .Cuando alguien que rechaza escuchar mi concepción estratégica es
empleado, el seguramente será derrotado ¡Destitúyelo!

16. Tras prestar atención a las ventajas de mi consejo y establecido los planes, el ge-
neral debe crear situaciones las cuales contribuirán a su cumplimiento. Por “situaciones”
quiero decir que debe actuar expeditivamente de acuerdo con lo que es ventajoso y en-
tonces controlar el equilibrio (resultado).

17. El arte de la guerra se basa en el engaño.

18. Por lo tanto, cuando eres capaz de atacar, aparenta incapacidad de hacerlo; cuan-
do mueves las tropas, aparenta inactividad.

19. Cuando estés cerca, hazle creer que estás lejos; cuando estas lejos, aparenta que
estás cerca.

20. Pon cebos para atraer al enemigo; simula desorden y golpéalo.

21. Cuando el enemigo se concentra, prepárate contra él; donde es fuerte, evítalo.

22. Encoleriza su general y confúndelo

23. Simula inferioridad y alienta su arrogancia.

24. Mantenlo bajo tensión y desgástalo.

25. Cuando este unido, divídelo.

26. Ataca donde no está preparado. Ataca al enemigo cuando (y donde) no te espere.

27. Estas son las claves estratégicas de la victoria. No es posible ignorarlas de ante-
mano.

28. Ahora, si las estimaciones realizadas antes de la batalla indican victoria, es porque
los cálculos cuidadosamente realizados muestran que tus condiciones son más favorables
que las condiciones del enemigo; si indican derrota, es porque los cálculos muestran que
uno es inferior. Con una evaluación cuidadosa, uno puede vencer; con pocas, no puede.
¡Cuántas menos oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza ningún cálculo!.
Por este método, examino la situación, y el resultado aparecerá claramente.

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CAPÍTULO II - SOBRE LA INICIACIÓN DE LAS ACCIONES

Sun Tzu dijo:

1. Generalizando, las operaciones de guerra requieren mil carros rápidos de cuatro


caballos, mil vagones de cuatro caballos cubiertos de cuero y cien mil combatientes con
armaduras.

2. Cuando las provisiones son transportadas por cientos de “li” (1) los gastos en el lu-
gar de origen y en el campo, los gastos para agasajo de asesores y visitantes, el costo de
los materiales tales como pegamentos y lacas, y carros y armaduras, costaran mil piezas
de oro por día. Después que tenemos a disposición este dinero cien mil hombres pueden
ser movilizados.

3. La victoria es el principal objetivo de la guerra. Si es largamente extendida,


las armas se estropean y la moral se deprime. Cuando las tropas atacan ciudades,
su fuerza se verá extenuada.

4. Cuando el ejército se compromete en prolongadas campañas los recursos del


estado no serán suficientes.

5. Cuando tus armas están estropeadas y el ardor vacío, tu fuerza exhausta y el teso-
ro gastado, los lideres vecinos tomaran ventaja de tu incompetencia al actuar. Y aun
cuando tú tengas sabios consejeros, ninguno será capaz de presentar buenos planes pa-
ra el futuro.

6. Así, mientras nosotros hemos oído hablar de la rapidez torpe en la guerra (victorio-
sa), nosotros no hemos visto aun, una operación inteligente que fuera prolongada.

7. Por esto nunca ha habido una guerra prolongada desde la cual un país haya
sido beneficiado.

8. En consecuencia aquellos que son incapaces de entender los peligros inherentes al


empleo de tropas son igualmente incapaces para comprender las formas ventajosas para
hacerla.

9. Aquellos que son expertos en hacer la guerra no requieren de una segunda movili-
zación de conscriptos ni más de un aprovisionamiento.

10. Ellos llevan el material de guerra consigo desde su propio país, confían para el
aprovisionamiento de las que quitan al enemigo. Así el ejército estará plenamente abaste-
cido de alimentos.

11. Un país se empobrece cuando a causa de las operaciones militares debe transpor-
tar provisiones a lugares distantes. Las contribuciones para mantener un ejército en un lu-
gar distante empobrecerán al pueblo.

Un “li” (1) equivalía aproximadamente a medio kilometro.

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12. Por otro lado donde el ejército está los precios se elevan; cuando los precios au-
mentan la riqueza del pueblo es carcomida. Cuando la riqueza es carcomida el campesi-
nado se verá afligido por urgentes exacciones.

13. Con la fuerza así disminuida y la riqueza consumida los hogares en las planicies
centrales serán totalmente empobrecidos y siete décimos de su riqueza disipada.

14. Como gastos del estado aquellos debidos a roturas de carros, caballos exhaustos,
armaduras y cascos, flechas y ballestas, lanzas, escudos de de mano y cuerpo, animales
de tiro y vagones de aprovisionamiento insumirán el sesenta por ciento del total.

15. Por lo tanto el general sabio, viendo eso, hará que las tropas coman del enemigo,
ya que cada medida de provisiones del enemigo que consumas equivale a veinte de las
propias; una centena de alimentos del enemigo a veinte centenas de las propias.

16. La razón por la cual las tropas matan enemigos es porque ellos están enfurecidos.

17. Ellos toman el botín por el deseo de riqueza.

18. Por consiguiente, cuando en una batalla de carros más de diez carros son captura-
dos, recompensa a aquellos que capturaron el primero. Remplaza las banderas de los
enemigos por los propios, mezcla los capturados con los tuyos e insértalos en tus propias
fuerzas.

19. Trata bien a los soldados cautivos, y cuida de ellos.

20. A esto se dice “vencer al adversario y sobrevenirse más fuerte”.

21. Por lo tanto lo que es esencial en la guerra es la victoria, no las operaciones pro-
longadas. Y por lo tanto el general que comprende la guerra es el Ministro del destino del
pueblo y el árbitro del destino de la nación.

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CAPÍTULO III - ESTRATEGIA OFENSIVA
SUN TZU dijo:

1. Como regla general en la guerra la mejor política es tomar el estado intacto;


destruirlo es inferior a esto.

2. Capturar al ejército enemigo es mejor que destruirlo; tomar intacto un bata-


llón, una compañía un equipo de cinco hombres es mejor que destruirlos.

3. Ganar cien victorias en cien batallas no es la cumbre de la habilidad. Sojuzgar al


enemigo sin combatir es la cumbre de la habilidad.

4. Por lo tanto lo que es de suprema importancia en la guerra es atacar la estrategia


del enemigo.

5. Seguidamente lo mejor es romper sus alianzas.

6. Seguidamente lo mejor es atacar sus ejércitos.

7. La peor política es atacar sus ciudades. Atácalas solamente cuando no hay al-
ternativa.

8. Requiere no menos de tres meses en preparar tus artefactos y otros tres para
coordinar los recursos para tu asedio.

9. Si un general es incapaz de controlar su impaciencia y ordena a sus tropas trepar


como enjambre las paredes como hormigas, un tercio de ellos morirá sin tomar la ciudad.
Tal es la calamidad de estos ataques.

10. Así, aquellos hábiles en la guerra sojuzgan al ejército enemigo sin combatir.
Ellos capturan sus ciudades sin asaltarlas y derrocan su estado sin necesidad de
prolongadas operaciones.

11. Tu objetivo deberá ser tomar “todo lo que se encuentre bajo el cielo” intacto.

12. Consecuentemente, el arte del uso de las tropas es este: Sí tus fuerzas son diez
veces superiores a las del adversario, rodéalo;

13. Sí son cinco veces superiores, atácalo;

14. Sí son dos veces superiores, divídelo.

15. Sí tus están emparejadas, nosotros podemos dar batalla (lucha solamente sí te es
necesario y posible).

16. Sí tus fuerzas son inferiores en número se capaz de retirarte,

17. Si en todos los aspectos eres inferior, debes estar en condiciones de de elu-
dirlo, una fuerza pequeña es solo botín para una más poderosa

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18. Ahora el general es el protector del estado. Sí esta protección abarca todo, el esta-
do será fuerte; si es deficiente (o parcial), el estado será ciertamente débil.

19. Así pues, existen tres maneras con las que conductor puede traer desgracia sobre
su ejército:

20. Cuando, ignorante que el ejército no debería avanzar, ordene un avance o ignoran-
do que no debería retirarse, ordene un retiro. Esto es descripto como (1) “manear al ejér-
cito”.

21. Cuando, ignorante de los asuntos militares, participe en su administración. Esto


causa que los (2) oficiales estén confundidos.

22. Cuando, ignorante de los problemas de comando, comparta el ejercicio de esas


responsabilidades. Esto engendra (3) dudas en la mente de los oficiales.

23. Si el ejército está confundido y receloso, los gobiernos de los alrededores pueden
causar problema. Un ejército confundido se dirige hacia la victoria del otro.

24. Entonces hay cinco circunstancias con las cuales puede ser predicha la victoria:

25. (1) Aquella en que él (general) sabe cuándo puede luchar y cuándo no puede salir
victorioso.

26. (2) Aquella en que él sabe discernir cuándo utilizar muchas o pocas tropas.

27. (3) Aquella en que él tiene tropas cuyos mandos superiores e inferiores tienen el
mismo objetivo.

28. (4) Aquella en que él es prudente y espera, preparándose, contra un enemigo el


cual no saldrá victorioso.

29. (5) Aquella en que él tiene generales competentes y no interferidos por su sobe-
rano.

30. Estas son las cinco maneras en que el camino a la victoria es conocido.

31. Por lo tanto yo digo: “Conoce al enemigo y a ti mismo; en cientos de batallas tu


nunca estarás en peligro;

32. Cuando tu desconoces al enemigo pero te conoces a ti mismo, tus posibilidades de


ganar o perder serán iguales;

33. Sí no conoces a tu enemigo ni a ti mismo, tú puedes estar seguro que estarás en


peligro en cada batalla.

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CAPÍTULO IV – DISPOSICIONES

Sun Tzu dijo:

1. Antiguamente, los guerreros expertos se hacían a sí mismos invencibles en


primer lugar y aguardaban el momento de vulnerabilidad del enemigo.

2. La invencibilidad depende de uno mismo, la vulnerabilidad del enemigo de-


pende de él.

3. Por consiguiente aquellos que son expertos en la guerra pueden hacerse invenci-
bles ellos mismos pero no pueden hacer que sus enemigos sean realmente vulnerables.

4. Por lo tanto se dice que uno puede conocer cómo ganar sin ser capaz de de hacer-
lo.

5. La invencibilidad descansa sobre la defensa; la posibilidad de victoria en el


ataque.

6. Uno defiende cuando su fuerza es inadecuada; ataca cuando es abundante.

7. Los expertos en defensa se ocultan en las profundidades bajo la “novena tierra”; los
hábiles en maniobras de ataque se mueven como si vinieran del “noveno cielo”. Así ellos
son capaces tanto de protegerse ellos mismos como de ganar una completa victoria.

8. Prever la victoria cuando un hombre común lo puede saber con antelación no es la


cumbre de la habilidad.

9. Triunfar en una batalla y ser universalmente reconocido como un experto no es la


cumbre de la habilidad, para levantar una hoja de otoño caída no se requiere gran fuerza;
no es necesario tener una vista aguda para ver el sol y la luna; ni se necesita tener mucho
oído para escuchar el retumbar del trueno.

10. Lo que los ancianos llamaban un inteligente guerrero era quien no solo vencía, sino
que sobresalía por hacerlo fácilmente.

11. Y por lo tanto la victoria ganada por un maestro de la guerra no le daba a él ningu-
na reputación por sabiduría ni mérito por su valor.

12. Porque ellos ganaban sus victorias sin errores. “Sin errores” significa que sea lo
que sea que ellos hicieran tenían asegurada la victoria; ellos conquistaban un enemigo ya
vencido.

13. Por lo tanto el comandante hábil toma una posición en la cual el no puede ser ven-
cido y no pierde oportunidad para derrotar a su enemigo.

14. Así un ejército victorioso gana sus victorias antes de buscar la batalla; Un ejército
destinado a ser vencido primero combate y después busca la victoria.

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15. Aquellos habilidosos en la guerra cultivan el Tao y preservan las leyes y son por lo
tanto capaces de formular políticas victoriosas.

16. Respecto del método militar, nosotros tenemos que hacer, primeramente la
Medición del espacio; en segundo lugar la Estimación de cantidades; en tercer lu-
gar los Cálculos; en cuarto lugar Ponderar las posibilidades; y en quinto lugar eva-
luar las Posibilidades de victoria.

17. Las Medición del espacio es derivada del terreno.

18. La Estimación de Cantidades deriva de la Medición del espacio, los Cálculos de la


Estimación de cantidades, Ponderar posibilidades de los Cálculos, y las Posibilidades de
victoria de Ponderar las posibilidades.

19. Así un ejército victorioso es como un kilo comparado contra un gramo; un ejército
derrotado es como un gramo comparado con un kilo.

20. Ello es porque la disposición que un general victorioso es capaz de hacer lu-
char a su pueblo con el efecto de las aguas embalsadas las cuales súbitamente li-
beradas, se precipitan en un abismo sin fondo.

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CAPÍTULO V - ENERGÍA
Sun Tzu dijo:

1. Generalizando, la conducción de muchos es lo mismo que la conducción de


pocos. Esto es materia de la organización.

2. Y el control de muchos es lo mismo que el control de pocos. Esto meramente


materia de instituir signos y señales.

3. Que el ejército esté seguro de sostener el ataque enemigo sin sufrir derrota
es debido a operaciones de fuerzas extraordinarias (indirectas) y normales (direc-
tas).

4. Utilizar tropas a través del enemigo como una piedra de amolar contra huevos es
un ejemplo de un sólido actuando sobre un vacio (frágil, débil).

5. Generalizando, usa la fuerza normal (directa) para aferrarlo en batalla; usa la


extraordinaria (indirecta) para vencer.

6. Ahora los recursos de aquellos hábiles en el uso de las fuerzas extraordinarias son
tan infinitas como el cielo y la tierra; tan inagotable como el torrente de los grandes ríos.

7. Por su final y recomienzo; cíclico, son como los movimientos del sol y de la luna.
Ellos desaparecen y renacen; recurrentes, como es el paso de las estaciones.

8. Las notas musicales son solamente cinco pero sus melodías son tan numerosas
que uno no puede escuchar todas ellas.

9. Los colores primarios son solamente cinco pero sus combinaciones son infinitas de
manera tal que uno no puede visualizar todas ellas.

10. Los sabores son solamente cinco pero sus aromas son tan variados que uno no
puede percibir todos ellos.

11. En la batalla hay solamente las fuerzas normales (directas) y las extraordina-
rias (indirectas), pero sus combinaciones son ilimitadas; nadie puede comprender-
las a todas.

12. Estas dos fuerzas son mutuamente reproductivas (retroalimentadas e interrelacio-


nadas); sus interacciones tan interminables como el de los anillos entrelazados ¿Quién
puede determinar donde una termina y el otra empieza?

13. Cuando el torrente de agua arroja rocas, ello es por su impulso;

14. Cuando el ataque del halcón rompe el cuerpo de su presa, ello es por la oportuni-
dad.

15. Así el (manejo de los tiempos/oportunidad) momento de un experto en la guerra es


abrumador, y su ataque precisamente regulado (dirigido).

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16. Su potencial es el de una ballesta totalmente dispuesta; su manejo de los tiem-
pos/oportunidad (La elección, el juicio o el control de cuándo debe hacerse algo =
timing), la liberación del gatillo.

17. En medio del tumulto y estruendo la batalla parece caótica, pero no hay desorden;
las tropas aparentan moverse en una masa confusa en círculos. En medio de la confusión
y el caos, tu matriz puede ser sin cabeza o cola, sin embargo, será la resistente contra la
derrota

18. La aparente confusión es un producto de un buen orden; la aparente cobardía, del


coraje; la aparente debilidad, de la fuerza.

19. El orden o el desorden dependen de la organización; el coraje o la cobardía de las


circunstancias; la fortaleza o la debilidad de las disposiciones.

20. El desorden llega del orden, la cobardía surge del valor, la debilidad brota de la
fuerza.

21. Así, aquellos que son hábiles hacen mover al enemigo creando una situación
hacia la cual el estará de acuerdo; ellos lo atraen con algo que él esté seguro de
tomar, y con cebos / señuelos de un ostensible provecho lo esperan en una posi-
ción de fuerza.

22. Él selecciona sus hombres y ellos explotaran la situación.

23. Nn ¿?

24. El que se basa en la situación utiliza a sus hombres en la lucha como una rueda de
troncos o piedras. Ahora la naturaleza de una rueda troncos o piedras es que sobre un te-
rreno nivelado ellas están detenidas; sobre un terreno con pendiente, ellos se mueven. Sí
son cuadrados, ellos se detienen; si son redondos, ellos ruedan.

25. Así, el potencial de las tropas hábilmente comandado en la batalla puede ser com-
parado con cantos rodados los cuales ruedan cuesta abajo desde las alturas de las mon-
tañas.

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CAPÍTULO VI - DEBILIDADES Y FORTALEZAS
Sun Tzu dijo:
1. Generalmente quien ocupa el campo de batalla primero y espera a su enemigo
está en una situación favorable; quien llega tarde a la escena y se precipita en lucha
está cansado.

2. Y por lo tanto los expertos en la guerra traen al enemigo al campo de batalla y


no son traídos allí por él.

3. Uno que es capaz de hacer que el enemigo venga por su propia decisión lo hace
ofreciéndole alguna ventaja.

4. Cuando el enemigo está tranquilo, se capaz de incomodarlo, cuando está bien co-
mido, prívalo de la comida; cuando está descansando haz que deba moverse.

5. Aparece en lugares para llegar a los cuales debe apurarse; muévete rápidamente
hacia donde el no te espera.

6. Que tú puedas marchar cientos de “li” sin agotarte es porque tú te desplazas donde
no hay enemigos.

7. Asegúrate de llevar tu ataque donde ataques un lugar que el enemigo no protege.


Asegúrate que defender lo que defiendes no es defender un lugar que el enemigo no ata-
cará.

8. Por lo tanto, contra aquellos hábiles en atacar, un enemigo no sabe donde de-
fender; contra los expertos en defensa, el enemigo no sabe donde atacar.

9. Sutil e insustancial, el experto no deja rastro; divinamente misterioso, el es inaudi-


ble. Así él dirige el destino de sus enemigos.

10. Es aquel cuyo avance es irresistible y se sumerge en las posiciones débiles del
enemigo; aquel que en retirada no puede ser perseguido moviéndose tan rápidamente
que él no puede ser alcanzado.

11. Cuando yo deseo dar batalla, mi enemigo, aunque se proteja con altas mura-
llas y profundos fosos, no podrá evitar luchar si atacas en el lugar al que él debe
acudir irremediablemente al rescate.

12. Cuando deseo evitar la batalla puedo defenderme a mí mismo simplemente


trazando una línea sobre el terreno; el enemigo será incapaz de atacarme porque yo
lo desviare yendo donde él desea (colocando un señuelo).

13. Sí soy capaz de determinar las disposiciones enemigas mientras al mismo


tiempo yo encubro las mías yo me puedo concentrar y el deberá dividirse. Y si yo
me concentro mientras él se divide, yo puedo usar enteramente mis fortalezas para
atacar una fracción de él. Allí yo seré numéricamente superior, aquellos con los que
lidio estarán en apuros.

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14. El enemigo no debe saber donde yo preveo dar batalla. Sí él no sabe donde
yo preveo dar batalla él deberá preparar una gran cantidad de lugares. Y cuando él
prepara una gran cantidad de lugares, aquellos con los cuales debo combatir en
cada lugar serán menos.
15. Si el prepara su frente su retaguardia será débil, y si prepara su retaguardia,
su frente será frágil. Y cuando el prepara el flanco izquierdo, su derecho será vulne-
rable y si lo hace con el derecho, serán menos en la izquierdo. Y si el prepara todos
los lugares él será débil en todas partes.
16. Uno que tiene menos deberá prepararse contra el enemigo; uno que tiene mucho
hace que el enemigo se prepare contra él.
17. Si uno conoce donde y cuando una batalla será peleada sus tropas pueden
marchar cientos de “li” y reunirse en el campo. Pero si uno no conoce el campo de
batalla ni el día de la batalla, el flanco izquierdo no será incapaz de auxiliar al dere-
cho, o el derecho, al izquierdo; la vanguardia ayudar a la retaguardia, o la retaguar-
dia a la vanguardia. ¡Cuanto más será esto cuando se encuentre separados por de-
cenas de “li” o, inclusive, unos pocos!
18. A pesar que he estimado que las tropas de Yueh son muchas, ¿Qué ventajas tiene
esta superioridad respecto del resultado?
19. Así yo digo que la victoria debe ser creada. Incluso si el enemigo es numeroso,
yo puedo evitar ser aferrado en combate por él.
20. Por lo tanto, determina los planes del enemigo y tu podrás conocer cual es-
trategia podrá se exitosa y cual no.
21. Pertúrbalo y cerciórate sus patrones de movimiento.
22. Determina sus disposiciones y entonces cerciórate del campo de batalla.
23. Sondéalo y aprende donde su fuerza es abundante y donde deficiente.
24. Lo fundamental en disponer las tropas es estar sin forma comprobable. Entonces
los mas penetrantes espías no podrán engañarte ni el sabio presentar planes contra ti.
25. Es de acuerdo con estas formas que yo presento mis planes para la victoria, pero
las multitudes no comprenden esto. A pesar que pueden ver los aspectos externos, nin-
guno comprende la forma en la cual yo he creado la victoria.
26. Por lo tanto, cuando yo he ganado una victoria yo no repito mis tácticas por-
que responden a circunstancias en una infinita variedad de formas.
27. Ahora un ejército puede ser comparado con el agua, Igual como fluye el agua que
evita las alturas y se apresura hacia las tierras bajas, es como un ejército evita lo fuerte y
golpea lo débil.
28. Y como el agua fluye de acuerdo con el terreno, tal el ejército gestiona sus victorias
de acuerdo con la situación del enemigo.
29. Y así como el agua no tiene una forma constante, no hay en la guerra condi-
ciones constantes.
30. Así, uno que es capaz de ganar la victoria a través de la modificación de sus tácti-
cas de acuerdo con la situación del enemigo puede ser llamado divino.

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31. De los cinco elementos, (Ver 1 – 2) ninguno es siempre predominante; de las cua-
tro estaciones ninguna es por siempre, de los días algunos son largos y algunos son cor-
tos, y la luna crece y mengua.

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CAPÍTULO VII – MANIOBRA

Sun Tzu dijo:

1. Normalmente, cuando el ejército es empleado, el general primero recibe sus co-


mandos del soberano. El ensambla las tropas y moviliza al pueblo. El combina el ejército
en una armoniosa entidad y lo acopla.

2. Nada es más difícil que el arte de la maniobra. Lo que es difícil de la maniobra


es hacer una ruta tortuosa la más directa y transformar la desgracia en ventaja.

3. Así, marchas por una ruta indirecta y desvías al enemigo tentándolo con un
cebo / señuelo. Haciéndolo, tú debes partir después que él lo haga y arribar antes.
Uno capaz de hacer esto comprende la estrategia de lo directo y lo indirecto. (Lid-
dell Hart - Estrategia – La aproximación indirecta – General SAN MARTIN: guerra de
zapa)

4. Ahora tanto las ventajas y los peligros son inherente a la maniobra.

5. Uno que juega en movimiento el ejército entero para conseguir una ventaja no la
alcanzara.

6. Si abandonas el campo para contender por una ventaja los víveres se perderán.

7. Resulta que cuando uno levanta el campamento llevando tu armamento pesado y


sale rápidamente, no se detiene ni de día ni de noche y marcha a doble turno por cientos
de “li”, los tres comandantes serán capturados. Las tropas vigorosas arribarán primero y
las débiles por detrás, de manera que si este método es usado prevé que solamente un
decimo del ejército arribará.

8. En una marcha forzada de cincuenta “li” el comandante de la vanguardia caerá, y


usando este método menos de la mitad del ejército arribara. En una marcha forzada de
treinta “li”, menos de dos tercios arribaran.

9. Se deduce que un ejército el cual pierde su equipo pesado, forraje, comida y cam-
pamento estará perdido.

10. Aquellos que no conocen las condiciones en la montaña y bosques, peligrosos des-
filaderos, pantanos y lagunas, no pueden conducir la marcha del ejército.

11. Aquellos que no usen guías locales son incapaces de obtener las ventajas del te-
rreno.

12. Ahora la guerra está basada en el engaño. Muévete cuando sea ventajoso y
crea cambios en la situación a través de la dispersión y concentración de las fuer-
zas.

13. Cuando estés en campaña, se rápido como el viento; en descansada marcha, ma-
jestuoso como la fronda; en saqueos y requisas, como el fuego; en tu posición, firme co-
mo las montañas. Tan insondable como las nubes, muévete como una tormenta.

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14. Cuando saqueas el campo, lo obtenido repártelo entre tus fuerzas. Cuando con-
quistas territorio divide el provecho.

15. Evalúa la situación, luego muévete.

16. El que conoce el arte del la aproximación directa e indirecta será victorioso. Tal es
el arte de la maniobra.

17. El “Libro de la Administración Militar” dice: “como las voces no pueden ser escu-
chadas en la batalla, tambores y campanas son usadas. Como las tropas no se pueden
ver unas a otras claramente en batalla, banderas y estandartes son usados”.

18. Nuevos “gongs” y tambores, estandartes y banderas son usados para focalizar la
atención de las tropas. Cuando las tropas pueden ser así unificadas, el bravo no avanza
solo, ni puede el cobarde retirarse. Este el arte de empleo de grandes masas de hom-
bres.

19. En combate nocturno usa muchas antorchas y tambores, en combata diurno usa
muchos estandartes y banderas con el objeto de influenciar la vista y el oído de nuestras
tropas.

20. Entonces un ejército puede ser privado de su espíritu y su comandante privado de


su coraje.

21. Durante la mañana temprano los espíritus están entusiastas, durante el día decae,
y en el anochecer los pensamientos van hacia el hogar.

22. Por lo tanto aquellos que son expertos en la guerra evitan al enemigo cuando su
espíritu esta elevado y lo atacan cuando está inactivo y sus soldados nostálgicos. Este es
el control del factor moral.

23. En buen orden ellos esperan a un enemigo desordenado; en la serenidad, uno vo-
ciferante. Este es control del factor mental.

24. Cerca del campo de batalla, ellos esperan un enemigo viniendo desde lejos; un
enemigo cansado y exhausto, hambriento; con tropas bien comidas. Esto es control del
aspecto físico.

25. Ellos no se involucran en combate con un enemigo que avanza con bien ordenados
estandartes ni con uno cuyas formaciones tienen una Impresionante variedad. Este es el
control del factor de las circunstancias cambiantes.

26. Por lo tanto el arte del empleo de tropas dice que cuando el enemigo ocupa te-
rrenos altos, no lo confrontes; con sus espaldas descansando en las laderas, no te opon-
gas a él.

27. Cuando el pretenda huir, no lo persigas.

28. No ataques sus tropas de elite.

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29. No engullas los cebos propuestos.

30. No impidas a un enemigo regresar a hacia la patria.

31. A un enemigo rodeado debes darle una vía de escape.

32. No presiones al enemigo acorralado.

33. Este es el método de empleo de las tropas.

17
CAPÍTULO VIII - LAS NUEVE VARIABLES
Sun Tzu dijo:

1. En general, el sistema de empleo de tropas es que el comandante recibe su man-


dato del soberano para movilizar al pueblo y ensamblar el ejército.

2. No deberías acampar en una zona difícil (1).

3. En un terreno de comunicación donde grandes rutas se cruzan, júntate con tus


aliados (2).

4. No debes permanecer en posiciones peligrosamente desoladas (3).

5. Cercado (confinado) en el terreno, debes recurrir a estratagemas (4).

6. En posición desesperada en terreno mortal, deberás luchar (5).

7. Hay algunos caminos que no se deben seguir (6); algunas tropas que no se
deben golpear (7); algunas ciudades que no se deben asaltar (8); y algunos terrenos
que no deben ser disputados (9).

8. Hay ocasiones cuando las decisiones del soberano no deben ser obedecidas.

9. Un general completamente versado en las ventajas de los nueve factores varia-


bles sabe como emplear las tropas.

10. El general que no comprende las ventajas de los nueve factores variables no será
capaz de usar el terreno para su ventaja aun cuando lo conozca.

11. En la dirección de las operaciones militares uno que no conoce las tácticas ade-
cuadas para las nueve situaciones variables no será capaz de usar sus tropas de manera
efectiva, aun si el comprende las “cinco ventajas” (2, 3, 4, 5, 6; según Chia Lin – se consi-
dera más adecuado lo expuesto en Capitulo I párrafo 3).

12. Y por esta razón, el general sabio en sus reflexiones debe considerar tanto los fac-
tores favorables como los desfavorables de cada variable.

13. Teniendo en cuenta los factores favorables, él hace su plan de ejecución fac-
tible; teniendo en cuenta los factores desfavorables, el debe resolver las dificulta-
des.

14. Para intimidar a sus adversarios le inflige daños.

15. Él lo fatiga manteniéndolo constantemente ocupado, y lo hace correr ofreciéndole


ventajas ostensibles.

16. Es una doctrina de guerra que “no se debe asumir que el enemigo no vendrá”,
sino mejor confiar en nuestra preparación para recibirlo; no presumir que él no atacara,
sino mejor hacerse uno mismo invencible.

18
17. Hay cinco rasgos en el carácter del general los cuales son peligrosos.

18. 1. Si es temerario, puede perder la vida;

19. 2. Si es cobarde, puede ser hecho prisionero;

20. 3. Si tiene apasionamientos irracionales, puede caer en el ridículo;

21. 4. Si él tiene un delicado sentido del honor, puede ser calumniado;

22. 5. Si él es de una naturaleza compasiva, puede ser atormentado.

23. Entonces estos cinco rasgos de carácter son serias fallas en un general y en las
operaciones militares son calamitosos.

24. La ruina del ejército y la muerte del general son el resultado inevitable de defectos.
Ellos deben ser profundamente ponderados.

19
CAPÍTULO IX – MARCHAS (desplazamientos)

Sun Tzu dijo.

1. Generalmente cuando tomes posición y confrontes al enemigo, habiendo cruzado


las montañas, permanece cerca de los valles. Acampa sobre terrenos altos en el lado so-
leado.

2. Combate pendiente abajo; no ataques ascendiendo.

3. Esta es la forma de cómo tomar posición en las montañas.

4. Después de cruzar un rio te debes mover alguna distancia desde él.

5. Cuando un enemigo, avanzando, cruza un curso de agua no te enfrentes a él


en el borde del agua. Es ventajoso permitirle que la mitad de su fuerza cruce y en-
tonces golpear.

6. Si tú deseas dar batalla, no confrontes tu enemigo cerca del agua. Toma posición
sobre tierras altas enfrentadas a la luz del sol. No tomes posición cuesta abajo.

7. Esto es lo relacionado a tomar posiciones cerca de un rio.

8. Cruza los pantanos salados rápidamente. No permanezcas en ellos. Si tú encuen-


tras al enemigo en el medio de un pantano salado deberás tomar posición cerca del pasto
y arboles en tu retaguardia.

9. Esto es lo que se debe hacer en pantanos salados.

10. En terreno nivelado ocupa una posición que facilite tu acción. Con las alturas a tus
espaldas y a la derecha, que el campo de batalla esté al frente y tu retaguardia está segu-
ra.

11. Esta es la manera de tomar posición en terreno nivelado.

12. Generalmente, estos son los conceptos ventajosos a tener en cuenta en las cuatro
situaciones consideradas. Mediante su uso el Emperador Amarillo conquisto cuatro sobe-
ranos.

13. Un ejército prefiere terrenos altos a los bajos; prefiere la luz del sol y tiene aversión
a las sombras. Así, mientras preserva la salud, el ejército ocupa una posición firme. Un
ejército que no sufre de bajas por enfermedades se dice que puede estar seguro de la vic-
toria.

14. Cuando te encuentres cerca de montículos, colinas, diques o terraplenes, tú debes


tomar posición sobre el lado soleado y apoyar tu derecha y retaguardia sobre ellos.

15. Estos métodos son todos ventajosos para el ejército, y obtienes la ayuda que el te-
rreno provee.

20
16. Donde hay escarpados torrentes, “pozos celestiales”, “prisiones celestiales”, “redes
celestiales”, “trampas celestiales”, y “grietas celestiales” tú debes alejarte rápidamente de
ellas. No te aproximes a ellas.

Ts´ao Ts´ao: Aguas torrentosas en profundas montañas son “escarpados torrentes”. Un


lugar circundado por alturas con suelo bajo en el centro es llamado “pozo celestial”.
Cuando tú pasas a través de montañas y el terreno se parece a una jaula cubierta esto es
una “prisión celestial”. Los lugares en que pueden ser atrapadas y cortadas son llamados
“redes celestiales”. Donde el terreno está por debajo de su entorno, este es una “grieta
celestial”. Donde la garganta de la montaña es angosta y donde el camino es hundido por
varias decenas de metros, esto es una “trampa celestial”.

17. Yo guardo distancia desde estas y atraigo al enemigo hacia ellas. Yo las enfrento y
lo obligo a poner su retaguardia en ellas.

18. Cuando sobre los flancos del ejército hay peligrosos desfiladeros o estanques cu-
biertos con plantas acuáticas donde juncos y cortaderas crecen, o en montañas boscosas
con una densa y enredada maleza tú debes examinarlas cuidadosamente, porque son lu-
gares donde las emboscadas esperan y los espías se esconden.

19. Cuando el enemigo está próximo pero adoptando una actitud conservado-
ra/expectante/prudente/tranquila el está esperando/dependiendo de una posición
favorable. Cuando el te desafía a combatir desde lejos el desea atraerte a avanzar,
porque estando en una situación cómoda de terreno el está en una posición venta-
josa.

20. Cuando los arboles se están moviendo el enemigo está avanzando.

21. Cuando variados obstáculos han sido colocados en la maleza, tiene el propósito del
engaño.

22. Pájaros levantando vuelo es una señal que el enemigo está tendiendo una embos-
cada; cuando los animales salvajes se asustan y huyen el está tratando de tomarte inad-
vertidamente.

23. Si se elevan columnas de polvo altas y espesas, hay carros que se están acercan-
do. Cuando son bajas y anchas, se acerca infantería.

24. Cuando el polvo se eleva en áreas dispersas el enemigo está trayendo leña; cuan-
do hay numerosas pequeñas parcelas las cuales parecen ir y venir esta acampando el
ejército.

25. Cuando los enviados del enemigo hablan en términos humildes, pero conti-
nua sus preparativos, el avanzará.

26. Cuando su lenguaje es engañoso pero el enemigo pretenciosamente avanza,


el se retirara.

27. Cuando los enviados hablan en términos de disculpas, el desea un respiro.

21
28. Cuando previamente a un acuerdo el enemigo pide una tregua, el está conspi-
rando.

29. Cuando los carros de combate livianos salen primero y toman posición en los flan-
cos el enemigo está formando para el combate.

30. Cuando sus tropas marchan rápidamente y el presenta sus carros de batalla el está
esperando reunirse con refuerzos.

31. Cuando la mitad de sus fuerzas avanza y la mitad retrocede esta tendiéndote
un señuelo.

32. Cuando sus tropas se apoyan sobre sus armas, ellos están hambrientos.

33. Cuando los distribuidores de agua beben antes transportarla al campamento, sus
tropas están sufriendo sed.

34. Cuando el enemigo ve una ventaja pero no avanza y la aprovecha, el está fatiga-
do.

35. Cuando los pájaros vuelan sobre su lugar de acampe, estos están vacios.

36. Cuando en la noche el campamento enemigo es tumultuoso, el esta temeroso.

37. Cuando las tropas están desordenadas, el general no tiene prestigio.

38. Cuando sus banderas y estandartes se mueven constantemente el está en desor-


den.

39. Si los oficiales están de mal genio ellos están exhaustos.

40. Cuando el enemigo se come el grano de los caballos y a los caballos y cuando sus
tropas tampoco llevan sus utensilios de cocina ni retornan a sus tiendas, el enemigo está
desesperado.

41. Cuando las tropas continuamente se reúne en pequeños grupos y murmura entre sí
el general ha perdido la confianza del ejército.

42. También frecuentes premios indican que el general esta al final de sus recursos;
también frecuentes sanciones que él está en una aguda angustia.

43. Si los oficiales al principio tratan a los hombres violentamente y más tarde están
temerosos de ellos, el límite de la indisciplina ha sido alcanzado.

44. Cuando las tropas enemigas están en un alto espíritu, y, aun cuando te en-
frenten, no presentes batalla por largo tiempo, ni te vayas, tú debes analizar cuida-
dosamente la situación.

45. En la guerra, los números solamente no confieren una ventaja. No avances


descansando completamente sobre la fuerza militar.

22
46. Es suficiente estimar la situación del enemigo correctamente y concentrar tu poder
en capturarlo. No hay más que esto. El que adolece de falta de precaución y desestima su
enemigo seguramente será capturado por él.

47. Si las tropas son castigadas antes que su lealtad esté asegurada ellos serán
desobedientes. Si no son obedientes, es difícil emplearlas. Si las tropas son leales, pero
los castigos no son impuestos, tú no podrás emplearlas.

48. Así, comándalas con urbanidad e imbúyelas uniformemente con marcial


vehemencia y puede ser dicho que la victoria esta cerca.

49. Si ordenes, las cuales son efectivas consistentemente, son usadas en la ins-
trucción de las tropas, ellas serán obedientes. Si órdenes, las cuales no son consis-
tentemente efectivas, son usadas en su instrucción, ellos serán desobedientes.

50. Cuando las órdenes son consistentemente dignas de confianza y cumplidas,


la relación de un comandante con sus tropas es satisfactoria.

23
CAPÍTULO X – TERRENO (análisis por su naturaleza)

Sun Tzu dijo:

1. El terreno debe ser clasificado de acuerdo con su naturaleza como 1. Accesible, 2.


Engañoso (factibles de ser usados para entrampar), 3. No decisivos (indetermina-
do), 4. Confinado, 5. Escarpado / accidentado; y 6. Indiferente.

2. Un terreno el cual ambos, nosotros y el enemigo pueden atravesar sin dificultad es


llamado (1) accesible. En tal terreno, quien primero tome posiciones convenientes altas y
soleadas para sus rutas de abastecimiento puede combatir ventajosamente.

3. Un terreno fácil de abandonar pero difícil para retornar es (2) engañoso. La natura-
leza de este terreno es tal que si el enemigo está sin preparación y tu lo abandonas tu
puedes derrotarlo. Si el enemigo está preparado y tú sales y te enfrentas, pero no ganas,
es difícil retornar. Esto es no rentable.

4. El terreno igualmente desventajoso para ambos el enemigo y tú mismo entrar es


(3) no decisivo (indeterminado). La naturaleza de este terreno es tal que aunque el
enemigo muestre un cebo yo no iré por el pero lo atraeré para que salga. Cuando haya
sacado la mitad de su fuerza, yo puedo golpearlo ventajosamente.

5. Si yo he ocupado primero un terreno (4) confinado yo debo bloquear los pasos y


esperar por el enemigo. Si el enemigo ocupa primero dicho terreno y bloquea los desfila-
deros yo no debería seguirlo; si él no ha bloqueado los desfiladeros completamente yo
debo hacerlo.

6. En un terreno (5) escarpado yo debo tomar posición sobre las alturas soleadas y
esperar al enemigo. Si el ocupa primero tal terreno yo lo atraeré retirándome como señue-
lo; yo no lo seguiré.

7. Cuando estoy a distancia de un enemigo de igual fortaleza es difícil provocar una


batalla e improductivo aferrarlo en la posición donde se encuentre es (6) indiferente.

8. Estas son los principios referentes a los seis diferentes tipos de terreno. Es la
mayor responsabilidad del general investigarlos con el mayor cuidado.

9. Ahora un ejército está expuesto a seis distintas calamidades, ninguno de estos


desastres puede ser atribuido a causas naturales, pero de cuyas fallas el general es res-
ponsable. Estas son: (Condición 1) Siendo las otras condiciones iguales, si una fuerza es
lanzada contra otra de diez veces su tamaño el resultado es aniquilamiento para el pri-
mero.

10. Cuando los soldados comunes son demasiado fuertes y los oficiales demasiado
débiles el resultado es la insubordinación. (Condición 2)

11. Cuando los oficiales son demasiado fuertes y los soldados comunes demasiado
endebles el resultado es el colapso. (Condición 3).

24
12. Cuando los oficiales superiores están malhumorados e insubordinados, y al encon-
trarse con el enemigo corren a la batalla sin la comprensión de la factibilidad del ataque y
sin esperar ordenes desde el comandante, el resultado es la ruina (Condición 4).

13. Cuando el general es moralmente débil y sin autoridad, cuando sus órdenes no son
claras y precisas; cuando no hay tareas fijas asignadas a los oficiales y tropas y cuando
las jerarquías se forman de una manera descuidada y casual, el resultado es la total
desorganización (Condición 5).

14. Cuando un comandante, incapaz de estimar la fuerza de su enemigo, usa una fuer-
za pequeña para atacar una grande, o tropas débiles para golpear fuertes, o cuando falla
en la selección de las tropas de choque para la vanguardia, el resultado es derrota.
(Condición 6)

15. Cuando cualquiera de estas seis condiciones prevalece el ejército está camino a
ser derrotado. Es la mayor responsabilidad del general el examinarlas cuidadosamente.

16. La conformación del terreno de gran ayuda en la batalla. Por lo tanto, estimar la si-
tuación enemiga y calcular distancias y grado de dificultad del terreno así como controlar
la victoria son virtudes del superior general. El que lucha con un total conocimiento de es-
tos factores está seguro de vencer; el que no lo hiciera seguramente será derrotado.

17. Si la situación es una de victoria pero el soberano ha emitido órdenes de no com-


batir, el general puede decidir combatir. Si la situación es tal que no se puede vencer, pe-
ro el soberano ha emitido ordenes para combatir, el necesita no hacerlo.

18. Y por lo tanto el general que en el avance no está mirando por su fama perso-
nal, y en retirada no está preocupado con evitar castigos, y cuyo único propósito es
proteger a su pueblo y promover el mejor interés de su soberano, es una preciosa
joya del estado.

19. Porque tal general resguarda sus hombres como niños ellos marcharan con el den-
tro de profundos valles. Él los trata como sus propios queridos hijos y ellos morirán con él.

20. No obstante, si tu eres indulgente, pero incapaz de hacer sentir tu autoridad;


bondadoso, pero incapaz de imponer ordenes; e incapaz, además, de reprimir el
desorden, entonces tus soldados pueden ser comparados con niños mimados y
son inútiles para cualquier propósito práctico.

21. Si yo conozco que mis tropas son capaces de atacar a enemigo, pero no sé si él es
vulnerable al ataque, mi posibilidad de victoria es la mitad.

22. Si yo sé que mi enemigo es vulnerable a mi ataque, pero no sé si mis tropas son


capaces de atacar a enemigo, mi posibilidad de victoria es la mitad.

23. Si yo sé que mi enemigo es vulnerable y mis tropas son capaces de atacarlo, pero
no estoy seguro por la conformación del terreno que yo no debería atacar, mi posibilidad
de victoria es la mitad.

25
24. Por lo tanto cuando los expertos en la guerra se mueven ellos no cometen errores;
cuando actúan, sus recursos son sin límites.

25. Y por lo tanto yo digo: “conoce al enemigo, conócete a ti mismo; tu victoria


nunca peligrará. Conoce el terreno, conoce el clima y tu victoria entonces, será to-
tal.”

26
CAPÍTULO XI - LAS NUEVE SITUACIONES (en el terreno)

Sun Tzu dijo:

1. Con respecto al empleo de tropas, el terreno puede ser clasificado como: (1) dis-
persivo, (2) fronterizo, (3) llave, (4) de comunicación, (5) focal, (6) comprometido, (7)
dificultoso, (8) de encerrona, y (9) mortal.

2. Cuando un señor feudal lucha en el territorio natal de sus tropas, el está en un te-
rreno (1) dispersivo por la posibilidad que las tropas deserten para volver a sus hogares.

3. Cuando él hace una poco profunda penetración en el territorio enemigo él está en


terreno (2) fronterizo.

4. Un terreno igualmente ventajoso tanto para el enemigo o para mi ocuparlo es un te-


rreno (3) llave.

5. Un terreno igualmente accesible tanto nosotros como para el enemigo es de (4)


comunicación.

6. Cuando un estado está rodeado por tres otros estados su territorio es (5) focal. El
que primero tome control de él ganara el apoyo de todos

7. Cuando el ejército ha penetrado profundamente en territorio hostil, dejando atrás


muchas ciudades y pueblos enemigos, está en terreno (6) comprometido.

8. Cuando un ejército atraviesa montañas, bosques, un lugar escarpado / accidentado


/ dificultoso, o marcha a través de desfiladeros, pantanos, o ciénagas o cualquier otro lu-
gar donde desplazarse es difícil, este es un terreno (7) dificultoso.

9. En un terreno cuyo acceso es restringido, donde la vía de salida es tortuosa, y


donde una pequeña fuerza enemiga puede golpearme fuertemente es llamado (8) “de en-
cerrona”.

10. Un terreno en el cual el ejército sobrevivirá solamente si él lucha con el coraje de la


desesperación es llamado (9) “mortal”.

11. Por lo tanto no combatas en un terreno (1) dispersivo y no te detengas en los


límites de la (2) frontera (fronterizos).

12. No ataques un enemigo que ocupa un terreno (3) llave; en un terreno de (4) comu-
nicación no permitas que tus formaciones se desplacen separadas.

13. En un terreno (5) focal, alíate con los estados vecinos; en terrenos (6) comprome-
tidos profundos, saquea (obtiene del enemigo tus necesidades de logística)

14. En terreno (7) dificultoso, atraviésalo rápidamente; en terreno (8) “de encerro-
na”, planea estratagemas (prevé las del enemigo); en terreno (9) mortal combate.

27
15. En terrenos (1) dispersivos yo debería unificar (cohesionar) la determinación del
ejército.

16. En terrenos (2) fronterizos yo debería mantener mis fuerzas estrechamente vin-
culadas.

17. En un terreno (3) llave yo debería apresurar mis elementos de retaguardia.

18. En terreno de (4) comunicaciones yo debería poner especial atención a mis defen-
sas.

19. En terreno (5) focal yo debería fortalecer mis alianzas.

20. En terrenos (6) comprometidos yo debería asegurar la continuidad del flujo de las
provisiones (logística).

21. En terreno (7) dificultoso yo debería apresurarme sobre el camino.

22. En un terreno (8) de encerrona yo debería bloquear los puntos de acceso y sali-
da.

23. En terreno (9) mortal yo haría evidente que no hay posibilidad de sobrevivir. Por-
que está en la naturaleza de los soldados resistir cuando están rodeados; para combatir
hasta la muerte cuando no hay alternativa, y, cuando están desesperados, para seguir or-
denes incondicionalmente.

24. Las variaciones tácticas apropiadas para los nueve tipos de terreno, las ven-
tajas de un despliegue cerrado o extenso, y los principios de la naturaleza humana
son asuntos que el general deberá examinar con el mayor cuidado.

25. Los ancianos sabios, aquellos considerados como expertos en la guerra hacían im-
posible para el enemigo: que mantuviera unida la vanguardia con la retaguardia; que
sus elementos tanto grandes como pequeños cooperaran mutuamente; que las bue-
nas tropas socorrieran a las pobres y que los superiores y subordinados se apoya-
ran unos a otros.

26. Cuando las fuerzas enemigas estuvieran dispersas evitaban que se reunieran;
cuando estuvieran concentradas, hacían que cayeran en la confusión (dispersándolas).

27. Ellos se concentraban y movían cuando era ventajoso hacer eso; cuando no era
ventajoso, ellos hacían un alto.

28. Debería uno preguntarse “¿Cómo hacer frente con un bien ordenado enemigo
organizado para atacarme?” Yo le respondo: “apodérate de algo que el aprecie y él
se adecuara a tus deseos.”

29. La velocidad es la esencia de la guerra. Toma ventaja de la falta de prepara-


ción del enemigo; desplázate por rutas inesperadas y golpéalo donde el no haya
tomado precauciones.

28
30. Los principios generales aplicados a una fuerza de invasión son tales que cuando
tu hayas penetrado profundamente en el territorio enemigo tu ejército deberá estar unido,
y los defensores no podrán superarte.

31. Saquea los territorios fértiles para aprovisionar al ejército con abundantes provisio-
nes.

32. Presta atención en la nutrición de las tropas; no las fatigues innecesariamente.


Únelas en espíritu; conserva su fuerza. Haz insondables planes para los movimientos del
ejército.

33. Lleva a tus tropas a una posición desde la cual no hay escape e incluso cuando en-
frenten la muerte ellas no huirán. Porque si ellas están preparadas para morir, ¿Qué obje-
tivo no podrán alcanzar? Entonces los oficiales y sus hombres juntos pondrán sus mayo-
res esfuerzos. En una situación desesperada no temerán nada; cuando no hay una vía al-
ternativa ellos estarán firmes. Adentrado profundamente en un lugar hostil ellos están uni-
dos, y allí, donde no hay alternativa, ellos enfrentaran al enemigo en el combate frente a
frente.

34. Así, tales tropas no necesitan que se vigile su coraje. Sin tener que exhortar su
apoyo el general lo obtiene; sin requerir su afecto lo tienen; sin requerir su fidelidad él la
gana.

35. Mis oficiales no tienen un mayor premio pero no porque ellos desdeñen los
valores mundanos; ellos no tienen una larga expectativa de vida pero no porque
ellos no gusten de la longevidad.

36. El día que el ejército recibe la orden de marchar las lagrimas de los movilizados
mojaran sus solapas; las lagrimas rodaran por sus mejllas.

37. Pero ponlos en una situación donde no hay escape y ellos demostraran el coraje
inmortal de Chuan Chu y Ts´ao Kuei.

38. Ahora las tropas de los expertos en la guerra son usadas “de respuesta simultanea”
como la serpiente de Monte Ch’ ang. Cuando es golpeada en la cabeza su cola ataca;
cuando es golpeado en la cola, su cabeza ataca, cuando es golpeado en el centro ambas
cabeza y cola atacan.

39. Podría uno preguntarse “¿Pueden las tropas ser capaces de tal coordinación ins-
tantánea?” Yo respondo: “ellos pueden”, pues aunque los hombres de Wu y Yüeh se
odiaban mutuamente unos a otros, si se encontraban juntos en un barco sacudido por el
viento ellos cooperarían como la mano derecha lo hace con izquierda.”

40. Esto es así porque no es suficiente poner nuestra confianza en los caballos ma-
neados o en las ruedas de los carros enterradas.

41. Desarrollar un nivel uniforme de valor es el objeto de la administración militar. Y es


a través del apropiado uso del terreno que ambas fuerzas, de choque y flexibles son usa-
das para mayor ventaja.

29
42. Es asunto del general estar sereno, e inescrutable, imparcial y auto controlado.

43. Él debería ser capaz de mantener a sus oficiales y hombres en la ignorancia de sus
planes.

44. Él prohibirá prácticas supersticiosas y entonces librarlas de dudas. Entonces hasta


el momento de la muerte no puede haber problemas.

45. Él cambia sus métodos y altera sus planes de manera tal que el pueblo no conozca
que está haciendo.

46. Él altera sus sitios de campamento y marcha por rutas tortuosas. y así hace impo-
sible para otros anticiparse a sus propósitos.

47. Ensamblar el ejército e introducirlo en una posición desesperada es asunto del ge-
neral.

48. Él guía su ejército profundamente en el territorio hostil y allí libera el gatillo.

49. Él quema sus naves y rompe sus utensilios de cocina; el impulsa al ejercito como si
guiara un rebaño de ovejas, ahora en una dirección, ahora en otra, y nadie conoce donde
está yendo.

50. Él fija un lugar de reunión y después que las tropas se han reunido, interrumpe su
ruta de retorno como si él sacara la escalera debajo de ellos.

51. Uno que ignora los planes de un estado vecino hostil no puede preparar alian-
zas a tiempo; si ignora las condiciones de las montañas, bosques, peligrosos desfilade-
ros, pantanos y ciénagas el no puede conducir el desplazamiento de un ejército; si falla en
hacer uso de guías nativos el no puede obtener ventajas del terreno. Un general que ig-
nore aun uno de estos tres asuntos es inadecuado para comandar los ejércitos de un rey
hegemónico.

52. Ahora cuando un rey hegemónico ataca a un estado poderoso él le hace imposible
al enemigo concentrarse. Él aísla al enemigo y evita que sus aliados se le reúnan.

53. Resulta que él no contiende contra combinaciones poderosas ni el fomenta el po-


der de otros estados. Él confía para la obtención de sus objetivos sobre su habilidad de
aislar a sus oponentes. Y entonces él puede tomar las ciudades y saquear al estado
enemigo.

54. Otorga recompensas sin respetar las prácticas acostumbradas; publica órdenes sin
respetar lo precedente. Así tú puedes emplear el ejército entero como si fuera un solo
hombre.

55. Selecciona las tropas para sus tareas sin comunicar tus intenciones; úsalas enton-
ces para obtener ventaja sin revelar los peligros involucrados. Introdúcelos en peligrosas
situaciones y ellos sobrevivirán; ponlos en terreno mortal y ellos vivirán. Porque cuando
un ejército es puesto en tal situación él puede arrebatar una victoria desde una derrota

30
56. Ahora el quid de la cuestión de las operaciones militares descansa en la si-
mulación de acomodarnos nosotros mismos a los deseos del enemigo.

57. Concentra tus fuerzas contra el enemigo y desde una distancia de una centena de
“li” tú puedes matar a su general. Esto es descripto como la habilidad de obtener un obje-
tivo en artística e ingeniosa manera.

58. Sobre el día que la decisión política para atacar es puesta en efecto, cierra los pa-
ses, rescinde los pasaportes, no tengas ulteriores relaciones con los enviados del enemi-
go y exhorta al consejo del templo que ejecute los planes.

59. Cuando el enemigo te brinde la oportunidad, rápidamente toma ventaja de ello. an-
ticípate y sustráele algo de valor y muévete de acuerdo con una fecha secretamente fija-
da.

60. La doctrina de guerra es seguir la situación del enemigo con el objeto de decidir
sobre la batalla.

61. Por lo tanto al principio se delicado como una doncella. Cuando el enemigo te de
una posibilidad se rápido como una liebre y él será incapaz de resistirte.

31
CAPÍTULO XII - ATACAR POR EL FUEGO

Sun Tzu dijo:

1. Hay cinco métodos de atacar con fuego. El primero es quemar los soldados en su
campamento; el segundo es quemar los almacenes; el tercero quemar los trenes de equi-
pajes; el cuarto, quemar los arsenales (depósitos de armas); y el quinto arrojar fuego en-
tre el enemigo.
2. Para usar el fuego, debemos disponer de algunos medios.
3. El equipamiento para emplear el fuego debería estar siempre a mano.
4. Hay momentos adecuados y días apropiados en los cuales iniciar el fuego.
5. Momento significa cuando el clima es abrazadoramente caliente; respecto a los
días se refiere a cuando la luna esta en las constelaciones apropiadas.
6. Ahora en ataques por fuego uno debe responder a una situación cambiante.
7. Cuando el fuego irrumpe en el campamento enemigo inmediatamente coordina tu
acción desde afuera. Pero si sus tropas permanecen calmas, espera tu tiempo y no ata-
ques.
8. Cuando el fuego alcanza su apogeo, síguelo si tu puedes. Si no lo puedes hacer,
espera.
9. Si tú puedes provocar fuegos desde afuera del campamento enemigo, no es nece-
sario esperar hasta que ellos no han comenzado dentro de éste. Provoca los fuegos en el
momento apropiado.
10. Cuando tú inicies el fuego, permanece a barlovento. No ataques desde sotavento.
11. Cuando el viento sopla durante el día se calmará en la noche.
12. Ahora el ejercito deberá conocer los cinco diferentes ataques por el fuego y estar
constantemente vigilante.
13. Aquellos quienes usan el fuego para apoyar sus ataques son inteligentes; aquellos
quienes usan inundaciones son poderosos.
14. El agua puede aislar al enemigo pero no puede destruir sus abastecimientos o
equipos.
15. Ahora ganar batallas y tomar tus objetivos, pero fallar en explotar estos logros es
despreciable y debe describirse como una dispendiosa demora.
16. Y por lo tanto se dice que comandantes brillantes analizan los planes, y los buenos
generales los ejecutan.
17. Si no es en interés del estado, no actúes. Si tú no puedes triunfar, no uses tus tro-
pas. Si tú no estás en peligro, no combatas.
18. Un soberano no puede utilizar un ejército porque está enojado, ni puede un general
combatir porque esta agraviado. Porque mientras un hombre enojado puede estar nue-
vamente alegre, y un hombre agraviado puede estar nuevamente contento, un estado que
ha sido destruido no puede ser restaurado, ni puede la muerte devolverse en vida.
19. Por lo tanto, el conductor brillantes es prudente y el buen general esta prevenido
contra la acción precipitada. Así el estado permanece seguro y el ejército preservado.

32
CAPÍTULO XIII – EMPLEO DE AGENTES SECRETOS

Sun Tzu dijo:

1. Ahora, cuando un ejército de cien mil hombres es movilizado y despachado a una


distante campaña los gastos a cargo del pueblo junto con los desembolsos del tesoro as-
cenderán a cientos de piezas de oro diariamente. Allí habrá continua conmoción tanto en
casa y como en el extranjero, el pueblo será extenuado por los requerimientos de trans-
porte, y los asuntos de setecientos mil habitantes serán trastornados.

2. Uno que confronta su enemigo por muchos años con el objeto de luchar por la vic-
toria en una batalla decisiva pero quien, escatima rangos, honores y una cantidad de pie-
zas de oro, permaneciendo ignorante de la situación del enemigo, está completamente
vacío de humanidad. Tal hombre no es un general; no es un apoyo a su soberano; no
domina la victoria.

3. Ahora la razón por la que el príncipe brillante y su sabio general conquistan a su


enemigo donde sea que ellos se muevan y sus logros superan a hombres normales es en
el conocimiento previo de la disposición del enemigo y lo que piensa hacer.

4. Lo que es llamado el conocimiento previo no puede ser obtenido de los espíritus, ni


desde el paraíso (inspiración divina), ni por analogía con eventos pasados, ni desde el
cálculo deductivo o inductivo. Esto debe ser obtenido desde hombres que conozcan la si-
tuación del enemigo.

5. Ahora hay cinco tipos de agentes secretos a ser empleados. Estos son: (1) espías
locales / nativos; (2) espías interiores; (3) espías dobles; (4) espías sacrificables / conde-
nables; (5) y espías de penetración.

6. Cuando estos cinco tipos de agentes están todos trabajando simultáneamente y


ninguno conoce su método de operación, ellos son llamados “la piel divina” y son el tesoro
de un soberano.

7. Los espías nativos son aquellos reclutados entre el pueblo del enemigo.

8. Los espías interiores son aquellos reclutados entre los funcionarios / militares del
enemigo.

9. Los dobles agentes son espías enemigos a quienes nosotros empleamos.

10. Los agentes sacrificables son aquellos de nuestros propios espías los cuales son
provistos de información fabricada de acuerdo a nuestro interés y entregados.

11. Loa agentes de penetración son aquellos que incursionan en el territorio enemigo y
retornan con información.

12. De todos aquellos mas íntimos con el comandante ninguno es más íntimo que el
agente secreto; de todas las recompensas ninguna tan generosa que aquellas dadas a los
agentes secretos; de todos los asuntos ninguno es más confidencial que aquellos relacio-
nados con las operaciones secretas.

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13. El que no es sensato y sabio, humano y justo, no puede usar agentes secretos. Y
aquel que no es sensible y sutil no puede obtener la verdad de ellos (y toda la informa-
ción)

14. ¡Asunto sensible, en efecto, verdaderamente sensible! No hay lugar donde el es-
pionaje no sea usado.

15. Si los planes relativos a operaciones secretas son divulgados prematuramen-


te el agente involucrado y todos con quienes él hablo de ellos, deben ser ejecuta-
dos.

16. Generalmente en el caso de ejércitos que tu desees aniquilar, ciudades que tu


desees atacar, y personas que tu desees asesinar, tú debes conocer los nombres del co-
mandante de la guarnición, los de los oficiales de su estado mayor, los ujie-
res/mayordomos, los porteros, y los guardaespaldas. Tú debes instruir a tus agentes en
estos asuntos al mínimo detalle.

17. Es esencial buscar los agentes enemigos quienes han venido para realizar el
espionaje en tu contra y sobornarlos para que te sirvan a ti. Instrúyelos y cuida de ellos.
Así los “doble agente” son reclutados y usados.

18. Es a través de los “doble agente” que los agentes nativos son reclutados y emplea-
dos.

19. Y es a través de este medio que los agentes sacrificables, provistos de información
falsa, pueden ser enviados a trasmitir ello al enemigo.

20. Este es el medio también que agentes de penetración pueden ser usados en el
momento apropiado.

21. El soberano debe tener un total conocimiento de las actividades de los cinco tipos
de agentes. Este conocimiento debe llegar desde los “doble agente”, y por lo tanto es
mandatorio que ellos sean tratados con la mayor generosidad.

22. En la antigüedad, la elevación de YIN fue debido a que I CHIH, quien había servido
a HSIA; Los CHOU llegaron al poder a través de LU YU, un servidor de YIN.

23. Y por lo tanto solo un brillante soberano y el digno general, es quien es capaz de
de usar los más inteligentes personas como agentes y, está seguro de alcanzar grandes
cosas. Las operaciones secretas son esenciales en la guerra; sobre ellas el ejército
descansa para hacer todos sus movimientos.

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EL ARTE DE LA GUERRA II
SUN BIN

Sun Bin, descendiente directo del autor de El arte la guerra y escrito un siglo después, se
puede considerar una continuación del mismo.

Aunque ya se conocían algunos fragmentos, fue en 1972 cuando se encontró el texto de


esta obra. Su autor, Sun Bin, "el mutilado", está considerado también como uno de los
más importantes estrategas de la antigua China y fue discípulo del mítico sabio taoísta "El
maestro del valle del demonio", reconocido como el más grande teórico del arte de la es-
trategia.

¿Qué debo hacer si soy más fuerte y dispongo de más fuerzas que mi enemigo?

Esta es la pregunta de una persona inteligente.


Cuando tus fuerzas son mayores y más poderosas, pero todavía preguntas como em-
plearlas, esta es la forma de garantizar la seguridad de tu nación. Cambia el mando por
una fuerza auxiliar. Desordena las tropas en filas confusas, para que el adversario se con-
fíe y entonces seguramente entrará en batalla.

¿Qué debo hacer cuando el enemigo es más numeroso y más fuerte que yo?

Ordena que la vanguardia sea replegable, asegurándose de esconder la retaguardia, de


forma que la vanguardia pueda retirarse con seguridad. Despliega las armas de largo al-
cance en la línea de frente, las armas cortas atrás, con arqueros móviles para apoyar una
presión sostenida. Haz que la fuerza principal quede inmóvil y espera a ver qué es lo que
el enemigo puede hacer.

¿Cómo se debe atacar a los que están desesperados?

Espera hasta que encuentren un medio de sobrevivir.

¿Cómo se ataca a fuerzas iguales?

Hay que confundirlas y dividirlas. Concentro mis tropas para separar las del enemigo sin
que éste se dé cuenta de lo que está sucediendo.
Sin embargo si el enemigo no se divide, asiéntate y no te muevas; no luches cuando haya
duda.

¿Hay alguna forma de atacar una fuerza diez veces mayor que la mía?

Sí. Ataca cuando no estén preparados, actúa cuando menos se lo esperen.

¿Cómo puedo hacer que mi ejército siga las órdenes de una forma habitual?

Sé digno de confianza de forma habitual.

¿Son puntos críticos las recompensas y los castigos para los guerreros?

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No, las recompensas son medios para alentar las tropas, de hacer que los que luchan no
se preocupen por la muerte. Los castigos son medios de corregir el desorden haciendo
que las tropas respeten la autoridad. Ambos pueden reforzar la oportunidad de victoria,
pero no son los elementos cruciales.

¿Son puntos críticos para el arte de guerrear, la planificación, el impulso, la estrategia y el


engaño?

No, la planificación es un medio de reunir un gran número de personas; el impulso se utili-


za para asegurar que los soldados luchen; la estrategia es un medio de coger despreve-
nido al enemigo y el engaño es un medio de frustrar la oposición. Todos estos elementos
pueden aumentar las posibilidades de ganar, pero no son los elementos más cruciales.

Entonces, ¿Qué es lo que es crucial?

Evaluar la oposición, imaginar las zonas de peligro, garantizar la vigilancia del terreno...,
son los principios generales para los jefes.
Garantizar tu ataque allí donde no haya defensa es lo esencial para el arte de la guerra.

¿Para qué son los soldados rasos?

Los jefes con conocimientos no esperan el éxito sólo confiando en los soldados rasos.
Una milicia no debe confiar en una formación fija; esto es lo que ha sido transmitido por
los sabios de la antigüedad.

La victoria en la guerra es una forma de preservar las naciones que están a punto de pe-
recer y de perpetuar las sociedades que van a morir; el fracaso en la guerra consiste en
perder territorio y en ver amenazada la soberanía. Es por esto por lo que debe examinar-
se los asuntos militares.

Sin embargo, aquellos que disfrutan del militarismo perecerán; y aquellos que am-
bicionan la victoria sufrirán la desgracia. La guerra no es algo para disfrutar, la vic-
toria no ha de ser un objeto de ambición.

Actúa sólo cuando estés preparado. Cuando una plaza es pequeña, pero su defensa es
firme, eso significa que tiene suministros.

Cuando hay pocos soldados, pero el ejército es fuerte, eso significa que tienen un senti-
miento del sentido de la lucha. Nadie en el mundo puede ser firme y fuerte si lucha sin
suministros o sin el sentimiento del sentido de la lucha.

Cuando sabes que los soldados son dignos de confianza, no dejes que otros los atraigan
para sí.

Lucha sólo cuando estés seguro de ganar, sin dejarlo saber a nadie.

La capacidad de desplazar a un ejército en el acto es una forma de estar preparado con-


tra los que son más fuertes. Una fuerza expedicionaria móvil y ligera de tropas especial-
mente entrenadas se utiliza para oponerse a un ataque relámpago.

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Los ricos no están forzosamente seguros, los pobres no están necesariamente inseguros,
la mayoría no prevalece necesariamente, las minorías no fracasan forzosamente. Lo que
determina quién gana y quien pierde, quien está seguro y quien en peligro es su ciencia,
su estrategia.

Si el número de tus adversarios es mayor, pero eres capaz de dividirlos de forma que no
puedan ayudarse unos a otros, existe un modo de ganar.

Los gobiernos inteligentes y los generales con conocimiento de la ciencia militar deben
prepararse primero; después pueden lograr el éxito antes de combatir, de forma que no
pierden un posible logro exitoso después de luchar. Por ello, cuando los guerreros salen
con éxito y vuelven sin ser heridos, entienden el arte la guerra.

Aunque un ejército enemigo tenga muchas tropas, un experto puede dividirlas, de forma
que no puedan ayudarse entre sí cuando son atacadas.

Si tú equipamiento no es eficaz, mientras que el enemigo está bien preparado, tu ejército


será aplastado.

Los jefes deben ser justos; si no son justos, carecerán de dignidad. Si carecen de digni-
dad, carecerán de carisma; si carecen de carisma, sus soldados no se enfrentaran a la
muerte por ellos. Por esta razón, la justicia es la cabeza del arte la guerra.

Los jefes deben ser humanos, si no son humanos, sus fuerzas no son eficaces. Si sus
fuerzas no son eficaces no logran nada. Por ello, la humanidad constituye las tripas del ar-
te la guerra.

Los jefes deben tener integridad; sin integridad no tienen poder. Si no tienen poder, no
pueden obtener lo mejor de sus ejércitos. Por ello, la integridad es la mano del arte la gue-
rra.

Cualquiera que tenga forma puede ser definido, y cualquiera que pueda ser definido pue-
de ser vencido.

Cuando las personas obedecen las normas sin recompensa ni castigos, se trata de órde-
nes que pueden ejecutar. Cuando los de arriba son recompensados y los de abajo son
castigados, más incluso si el pueblo no obedece las órdenes, se trata de órdenes que el
pueblo es incapaz de ejecutar.

Cuando se practica constantemente el orden para educar a las personas, estás obede-
cen. Cuando no se practica constantemente el orden para educar a las personas, enton-
ces estás no obedecen. Cuando se practica el orden constantemente, ello significa que es
eficaz para el conjunto.

Cuando se emplea a las personas de forma coherente con su naturaleza, entonces las
órdenes con ejecutadas como una corriente que fluye.

No dejes que nada te seduzca, no dejes que nada que altere. Hay que centrarse sólo en
lo que es apropiado.

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Aunque seas sólido, mantente a la defensiva; aunque seas fuerte sé evasivo.

Responder a una forma con una forma es franqueza, responder sin forma a la forma
es sorpresa.

Mira con los ojos de todo el mundo y no habrá nada que no puedas ver. Escucha con los
oídos de todo el mundo y no habrá nada que no puedas oír. Piensa con la mente de todo
el país y no habrá nada que no puedas conocer.

Hay seis formas de escoger a las personas para ejercer el mando:

 Enriquecerlos y observar si se refrenan de la mala conducta para probar su huma-


nidad.

 Ennoblecerlos y ver si se contienen de la altanería, para probar su sentido de justi-


cia.

 Darles responsabilidades para ver si se contienen del comportamiento despótico,


para probar su lealtad.

 Tentarlos para probar su confianza.

 Ponerlos en peligro y ver si no se asustan, para probar su valor.

 Abrumarlos y ver si permanecen incansables, para probar como abordan estratégi-


camente los problemas.

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