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Hacer las cosas correctas versus

hacer las cosas correctamente

“Hacer las cosas correctas” es un aspecto de satisfacción en el producto,


servicio o resultado que se quiere hacer, mientras que "Hacerlas
correctamente" se refiere más al método utilizado en su desarrollo o
implementación.

Existen cuatro combinaciones posibles:

Hacer lo correcto y hacerlo correctamente


Hacer lo correcto y hacerlo incorrectamente
Hacer lo incorrecto y hacerlo correctamente
Hacer lo incorrecto y hacerlo incorrectamente

Si lo llevamos a los conceptos de Management: "Estrategia y Táctica", la


combinación quedaría de la siguiente manera:

1. Se tiene una estrategia y se cuenta con una táctica adecuada (el estado
del arte)
2. Se tiene una estrategia y no se cuenta con una táctica (según Sun Tzu
“Strategy without tactics is the slowest route to victory" )
3. No se tiene estrategia, pero se cuenta con una táctica adecuada (según
Sun Tzu "Tactics without strategy is the noise before the defeat”)
4. No se tiene estrategia, ni tampoco con táctica (al menos es más
congruente, pero sin ningún resultado positivo)

Otros conceptos que pueden ser agrupados en "Hacer las cosas correctas" y
"Hacerlas correctamente", el famoso "doing the right thing vs doing things
right".
“Hacer las cosas “Hacer las cosas
correctas” correctamente”
Palabras Qué Cómo
Management Estrategias Tácticas
Según Peter Drucker Gerencia Liderazgo
Procesos Eficacia Eficiencia
Project Management Gerencia de Portafolio Gerencia de Proyectos
Calidad Validar Verificar
SCRUM Product Owner Equipo de trabajo

Hacer lo correcto de la forma correcta


Es necesario hacer el bien, con la mejor actitud y con excelencia.
Para ello, me di a la tarea de pensar en las 4 alternativas que da la
combinación de la misma:

1. No hacer lo correcto y además de la manera incorrecta. En ésta


primera opción, vemos lo más podrido y enfermo de la sociedad y por
supuesto del mundo de los negocios. Implica, simplemente, que la codicia o
ambición puede tentar al ser humano a vender productos que no sirvan o
fomenten conductas equivocadas o simplemente sean hasta malos para la
salud con tal de ganar dinero (hacer lo incorrecto) pero además ofrecerlos a
gente vulnerable que no mide las consecuencias del impacto negativo al
consumir dichos bienes o servicios inclusive mediante la venta clandestina
o corrompiendo a compradores para ello (de la manera incorrecta). En
pocas palabras, el PEOR escenario posible.
2. No hacer lo correcto de la manera correcta. Es una sencilla variación
del anterior, pues aun vendiendo el producto o servicio con todas las de la
ley (de la manera correcta) se sabe que el producto o servicio no es el
óptimo, adecuado o más moderno por poner 3 ejemplos de lo que se está
ofreciendo, o inclusive venderlo con un precio superior al debido (no hacer
lo correcto)
3. Hacer lo correcto de la manera incorrecta. Este es en pocas palabras el
claro ejemplo de la corrupción. Se trata de ofrecer algún producto o servicio
que es adecuado pero corrompiendo al comprador o haciéndolo a costa de
que podía darse de otra manera el mismo resultado (maquila de servicios
en vez de comprar el producto sin mencionar esa opción por ejemplo) lo
cual hace que algo “bueno” se otorgue, entregue u ofrezca de manera
incorrecta.
4. Hacer lo correcto de la manera correcta. Es sin duda la única y mejor
opción para el ecosistema de negocios y por qué no, de nuestras vidas. En
éste esquema se encuentran trilladas frases como “ganar/ganar” o “la
solución somos todos” pero con la garantía de que no nos podemos
engañar. Todos sabemos que hay reglas, códigos de conducta, de ética, en
fin, hasta aquí aplica el sentido común.
La importancia de hacer las cosas correctas,
correctamente, con la gente correcta
Toda empresa realiza un conjunto de actividades que son necesarias para
producir sus productos y/o servicios, presentarlos al mercado y entregarlos a
sus clientes.

Si una sola de estas actividades no se realiza de la manera correcta, el


resultado puede ser catastrófico. Por esta razón es necesario visualizar la
manera correcta de hacer las cosas.

No obstante, aunque uno se tome el tiempo de definir cuál es la manera


correcta de hacer las cosas, si las personas que las hacen no saben cómo
hacerlas, o no ponen el cuidado que se requiere en su realización, la catástrofe
de todos modos ocurrirá. Esto hace imprescindible que el empresario se
asegure que las cosas correctas se llevan a cabo correctamente.

Sin embargo, hacer las cosas correctas, correctamente, depende de que


quien las haga, tenga la preparación y el perfil adecuados. Sin los
conocimientos y el perfil requeridos, el resultado que se logre no será el
esperado, sin importar que se hayan realizado las actividades correctas y se
hayan hecho correctamente.