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LA EPIDEMIOLOGÍA

Es el estudio de la distribución y los determinantes de estados o eventos (en particular


de enfermedades) relacionados con la salud y la aplicación de esos estudios al control
de enfermedades y otros problemas de salud. Hay diversos métodos para llevar a cabo
investigaciones epidemiológicas: la vigilancia y los estudios descriptivos se pueden
utilizar para analizar la distribución, y los estudios analíticos permiten analizar los factores
determinantes. Palabra derivada del griego epi (sobre) demos (pueblo) y logos (estudio
o tratado), es una disciplina científica en el área de la medicina que estudia la
distribución, frecuencia y factores determinantes de las enfermedades existentes en
poblaciones humanas definidas. Más sencillamente Rich la describió acertadamente en
1979 como la ciencia que estudia la dinámica de salud en las poblaciones.
El profesional especializado en epidemiología se llama epidemiólogo.

EL CICLO DE LA ENFERMEDAD

En cualquier enfermedad infecciosa, se lleva a cabo una serie de eventos sucesivos más
o menos distintos que propician el desarrollo y la prevalencia de la enfermedad y del
patógeno.

1.3. INOCULACIÓN:

La inoculación es el proceso mediante el cual un patógeno y su hospedante entran en


contacto. Se denomina inóculo al patógeno o los patógenos que llegan a la planta o que
de alguna otra forma entran en contacto con ella. El inoculo es cualquier parte del
patógeno que puede producir
infección. Así, en los hongos, el
inóculo pueden ser los fragmentos
del micelio, las esporas o los
esclerocios (masas compactas de
micelio). En las bacterias,
micoplasmas, virus y viroides, el
inóculo siempre está representado
por todo el cuerpo de estos
organismos.
En las plantas superiores parásitas, sus porciones vegetativas o sus semillas. El inóculo
puede estar representado por una sola entidad del patógeno, como en el caso de una
espora o un esclerocio multicelular, o por millones de entidades patogénicas, como es el
caso de las bacterias contenidas en una gota de agua. A la unidad de inoculo de cualquier
patógeno se le denomina propágulo.

1.4. TIPOS DE INÓCULO

Al inóculo que sobrevive al invierno o el verano y que ocasiona las infecciones originales
en la primavera o en el otoño, se le denomina inóculo primario, y a las infecciones que
produce, infecciones primarias. El inóculo que proviene de las infecciones primarias y
que ocasiona las infecciones secundarias se le denomina inóculo secundario. Por lo
general, cuanto más abundante es el inóculo primario y se encuentre más cerca de un
cultivo, mayores serán la gravedad de la enfermedad y las pérdidas que ocasionan.

1.5. FUENTES DE INÓCULO

Aunque en algunas ocasiones el inóculo se encuentra presente en los residuos vegetales


o en el suelo del campo donde se desarrolla un cultivo, en otras ocasiones llega al campo
con las semillas, transplantes, tubérculos u otros órganos de propagación, o a través de
otras fuentes externas a ella. Las fuentes externas de inóculo pueden ser las plantas o
campos cercanos, o incluso los campos que se encuentran a muchas millas de distancia.

1.6. DEPOSITACIÓN O LLEGADA DEL INÓCULO

El inóculo de la mayoría de los patógenos llega a las plantas hospedantes a través del
viento, el agua, los insectos, etc., y solo una pequeña cantidad de él se deposita en las
plantas susceptibles; se desperdicia una gran cantidad del inóculo debido a que se
deposita en objetos que pueden ser infectados. Algunos tipos de inocules que se
encuentran en el suelo, por ejemplo los zoosporas y los nematodos, son atraídos hasta
la planta por sustancias como azúcares y aminoácidos que se difunden hacia el exterior
de sus raíces. Por lo común, los patógenos transmitidos por ciertos vectores son llevados
hasta las plantas con gran eficiencia.

1.7. FENÓMENOS DE PREPENETRACIÓN

1.7.1. GERMINACIÓN DE LAS ESPORAS Y SEMILLAS


Todos los patógenos en su estado vegetativo tienen la capacidad de producir una
infección inmediatamente. Sin embargo, las esporas de los hongos y las semillas de las
plantas superiores parásitas deben germinar previamente, para lo cual requieren de
temperaturas adecuadas y de su suministro de humedad en forma de lluvia o rocío, o
bien de una película de agua sobre la superficie de la planta o, por lo menos, de una alta
humedad relativa. Para que el patógeno penetre en su hospedante, debe haber un
suministro adecuado de humedad, ya que de lo contrario puede desecarse y morir. La
mayoría de las esporas germinan inmediatamente después de su maduración y
liberación, pero otras, las también denominadas esporas de reposo requieren de un
período de reposo variable antes de que puedan germinar. Cuando una espora germina,
produce un tubo germinal, esto es, la primera parte de un micelio que penetra a la planta
hospedera. Las esporas de algunos hongos germinan y producen otro upo de esporas,
como la zoosporas y las basidiosporas.

1.8. LA GERMINACIÓN DE LA ESPORA

suele ser favorecida por los nutrientes que difunden de la superficie de la planta; cuanto
mayor es la cantidad de nutrientes (azúcares y aminoácidos) que exudan de la planta,
mayor es el número de esporas que germinan y mayor la rapidez con que lo hacen. En
algunos casos, la germinación de las esporas de cierto patógeno se estimula por los
exudados de las plantas susceptibles a ese patógeno particular. En otros casos, dicha
germinación puede inhibirse en mayor o menor grado por las sustancias que la planta
libera en el agua circundante, por las sustancias contenidas en las esporas,
especialmente cuando estas últimas están bastante aglomeradas y por la microflora
saprofita que existe en o cerca de la superficie plana.

Una vez que las esporas germinan, el tubo germinativo resultante debe crecer, o la
espora móvil secundaria (zoospora) debe moverse, hacia un sitio de la superficie de la
planta en el cual pueda ocurrir la penetración exitosa. El número, longitud y tasa de
crecimiento de los tubos germinativos, o el número de esporas móviles, pueden ser
afectados por las condiciones físicas, como la temperatura y la humedad, y también por
el tipo y cantidad de exudados que la planta produce en su superficie y por la microflora
saprofita.
1.9. INCUBACIÓN DE HUEVOS DE NEMATODOS

Los huevecillos de los nematodos requieren también condiciones favorables de


temperatura y humedad para iniciar su actividad e incubarse. En la mayoría de los
nematodos, el huevecillo contiene el primer estado larvario antes o un poco después de
que la hembra ha ovipositado. El primer estado larvario pasa inmediatamente por una
muda y se transforma en la segunda etapa o estado larvario que puede mantenerse en
estado de reposo en el huevecillo durante cierto tiempo. De esta forma, cuando el
huevecillo se incuba, emerge de él la segunda etapa larvaria que llega y penetra a la
planta hospedante, o bien pasa por mudas posteriores que producen los otros estados
larvarios y el adulto.

Una vez que los nematodos están bastante cerca de las raíces de la planta, son atraídos
hacia ellas por ciertos factores químicos asociados con el crecimiento de la raíz, en
particular el bióxido de carbono y algunos aminoácidos. Estas sustancias químicas
pueden difundirse y desencadenar un efecto de atracción sobre los nematodos
localizados a varios centímetros de la raíz.

1.10. LA UNIÓN DE PATÓGENO AL HOSPEDANTE

Los patógenos como virus, micoplasmas, bacterias vasculares fastidiosas y protozoarios,


son llevados directamente en las células de las plantas por sus vectores, y son rodeados
de inmediato por el citoplasma y las membranas citoplásmicas del hospedante. Por otra
parte, casi todos los hongos, bacterias y plantas superiores parásitas inicialmente son
puestos en contacto con la superficie externa de los órganos de la planta. Antes de que
puedan penetrar y colonizar al hospedante, deben unirse primeramente a su superficie.

1.11. LOS PROPÁGULOS de estos patógenos tienen en su superficie cubiertas


mucilaginosas que consisten en mezclas de polisacáridos, glucoproteínas, polímeros de
hexosaminas y materiales fibrilares que, cuando se humedecen, se toman pegajosos y
ayudan al patógeno a adherirse a la planta. Después de hidratarse, conforme las esporas
y semillas germinan, los tubos germinativos producen también sustancias mucilaginosas
que les permiten adherirse a la superficie cuticular del hospedante, ya sea a lo largo de
toda su longitud o sólo en la punta del tubo germinativo.
En los puntos de contacto con el tubo germinativo, la estructura de la cutícula y de las
paredes celulares del hospedante suele alterarse, quizá como resultado de las enzimas
digestivas contenidas en la
cubierta mucilaginosa.

1.12. RECONOCIMIENTO ENTRE EL HOSPEDANTE Y EL PATÓGENO

No se sabe aún cómo los patógenos reconocen a sus hospedantes y viceversa. Se


piensa que cuando el patógeno entra en contacto con la célula hospedante, ocurre un
evento inicial que desencadena una respuesta bastante rápida en cada organismo, que
permite o evita el crecimiento posterior del patógeno y el desarrollo de la enfermedad.

Aún se desconoce la naturaleza del "evento inicial temprano" en todas las asociaciones
hospedante-parásito, pero puede ser una de muchas sustancias, estructuras o vías
bioquímicas. Estas vías, sustancias y estructuras pueden incluir moléculas inductoras

especificadas producidas por un organismo que inducen la formación de productos


específicos por el otro organismo; producción de toxinas específicas del hospedante que
reaccionan con los sitios receptores específicos del mismo; la liberación de hormonas
que afectan el crecimiento y desarrollo del otro organismo; enzimas que pueden alterar
la membrana o la pared celular; sustancias que estimulan la activación de las rutas
enzimáticas; sustancias quelantes que alteran la permeabilidad de la membrana y
afectan el equilibrio de iones; polisacáridos que interfieren con la translocación de agua
y nutrientes; y protemas o glucoproteínas que reaccionan con los polisacáridos de la
membrana o de la pared celular.

1.13. PENETRACIÓN

Los patógenos penetran en la superficie de las plantas en forma directa, a través de


aberturas naturales de la planta o a través de heridas (figura 2-2). Algunos hongos
penetran a los tejidos sólo mediante un mecanismo, mientras que otros lo hacen en más
de una. En la mayoría de los casos, las bacterias penetran en las plantas a través de
heridas, con menor frecuencia a través de aberturas naturales y nunca en forma directa
(figura 2-3). Los virus, viroides, micoplasmas y

Bacterias fastidiosas vasculares penetran en las plantas a través de heridas producidas


por ciertos vectores, aunque algunos virus y viroides entran también a las plantas a través
de heridas producidas por herramientas y otros factores. Las plantas superiores parásitas
penetran de manera directa en sus hospedantes. Los nematodos lo hacen también de
manera directa y, en algunas ocasiones, a través de aberturas naturales.

1.14. PENETRACIÓN DIRECTA

A través de superficies intactas de una planta La penetración directa probablemente es


el tipo de penetración más común de los hongos nematodos, y el único tipo de
penetración de plantas superiores parásitas. Ninguno de los otros patógenos entra a las
plantas mediante penetración directa.
Los hongos que penetran directamente en sus plantas hospedantes lo hacen por medio
de una hifa fina o un apresorio (ver figura 2-2, 2-4 y 2-5). Éstos se forman entre la zona
de tacto del tubo germinal o micelio y la superficie de la planta. La hifa fina crece en
dirección a la superficie de la planta y perfora la cutícula y la pared celular mediante una
fuerza mecánica degradación enzimática de las sustancias de la pared celular. Sin
embargo, la mayoría hongos forman un apresorio en el extremo del tubo germinal; por lo
común, el apresorio tiene forma cilindrica o bulbosa y presenta una superficie plana en
la zona de contacto con la superficie de la planta hospedante. Como resultado, se forma
una hifa fina (por lo común denominada gancho de penetración) en la superficie plana
del apresorio, la cual crece en dirección del hospedante y perfora la cutícula y pared
celular de sus células.

Las plantas superiores parásitas forman también un apresorio y un gancho de


penetración entre la zona de contacto de la radícula y la planta hospedante, y su
penetración es semejante a la de los hongos.

En los nematodos, la penetración directa se lleva a cabo mediante una serie repetida de
impulso hacia adelante y hacia atrás de sus estiletes. Esto da como resultado la
formación de una pequeña abertura en la pared celular de las células de la planta, lo cual
permite que el nematodo introduzca su estilete en la célula o bien que todo el nematodo
entre en ella (figura 2-6)
1.15. PENETRACIÓN A TRAVÉS DE HERIDAS

Todas las bacterias, la mayoría de los hongos, algunos virus y todos los viroides penetran
en las plantas a través de varios tipos de heridas (figuras 2-2 y 2-3), y los virus,
micoplasmas y bacterias fastidiosas vasculares entran a las plantas a través de heridas
producidas por sus vectores. Las heridas utilizadas por las bacterias y hongos pueden
ser viejas o recientes y pueden constituir en tejidos lacerados o destruidos. Esos
patógenos se desarrollan muy bien en esos tejidos antes de que lleguen a los tejidos
sanos.

1.16. EL LACERADO O MUERTE DE LOS TEJIDOS PUEDE DEBERSE A:

factores del ambiente, como es el caso de la abrasión o rompimiento por el aire,


tolvaneras de arena, granizo, frío, quemaduras por el calor y el fuego;depredación por
animales, como es el caso de insectos nematodos, gusanos y animales
superiores;prácticas agrícolas del hombre, en el caso del cultlivo, deshierbe, injerto,
transplante, rocío y cosecha de las plantas;

Daños propios de la planta, como ocurre con las cicatrices foliares, las grietas de la raíz,
etc., y, por último,las heridas o lesiones ocasionadas por otros patógenos. Al parecer, las
bacterias y los hongos que penetran a través de las heridas germinan o se reproducen
en la savia contenida en las heridas recientes o en una película de agua o rocío que hay
sobre la herida. En seguida, el patógeno invade directamente a través de haustorios a
las células vegetales adyacentes, o bien secreta enzimas y toxinas que destruyen y
maceran a las células cercanas.

La penetración de los virus, viroides, micoplasmas y bacterias fastidiosas vasculares a


través de heridas depende del sitio donde los depositen sus vectores (insectos en el caso
de todos los patógenos mencionados; nematodos, ácaros y hongos en el caso de los
virus, y herramientas y mano de obra humanas en el caso de algunos virus y viroides)
en las heridas recientes producidas durante la inoculación. En la mayoría de los casos,
esos patógenos son transportados por uno o varios tipos de vectores específicos, de ahí
que puedan ser inoculados adecuadamente sólo cuando son llevados a la planta por
esos vectores.
Los hidátodos son por lo general orificios casi siempre abiertos que se localizan al borde
y en el ápice de las hojas; se encuentran unidos a las nervaduras y secretan gotas de
líquido que contienen varios nutrientes. Algunas bacterias utilizan esos orificios como
medio de entrada a las hojas, pero, al parecer, algunos hongos entran a las plantas a
través de sus hidátodos. Algunas bacterias entran también a las inflorescencias a través
de nectártodos o nectarios, que son semejantes a los hidátodos Las lenticelas son
aberturas localizadas en frutos, tallo, tubérculos, etc., que están llenas de células unidas
en forma laxa y que permiten el paso de aire en esos órganos. Durante estación de
crecimiento, las lenticelas se mantienen abiertas, pero incluso sólo así algún hongos y
bacterias penetran en los tejidos a través de ellas, y se desarrollanavanzan
principalmente entre las células de esos tejidos. La mayoría de los patógenos que
penetran través de lenticelas pueden entrar también a través de heridas, por lo que la
penetración a través de esos orificios es, al parecer, una vía secundaria de menor
eficiencia.

INFECCIÓN

La infección es el proceso mediante el cual los patógenos entran en contacto con las
células tejidos susceptibles de un hospedante y en el que se producen nutrientes
suficientes para ambos. Durante la infección, los patógenos se desarrollan y/o
reproducen dentro de los tejidos de las plantas, e invaden a éstas en forma variable. De
esta manera, la invasión del patógeno sobre los tejidos de las plantas, y el crecimiento y
reproducción [colonización] de ese patógeno en los tejidos infectados, constituyen en la
realidad dos fases concurrentes en el desarrollo de una enfermedad dentro del proceso
infectivo.

Los síntomas de una enfermedad comprenden el conjunto de cambios observables que


se manifiestan en la apariencia de las plantas infectadas. Los síntomas pueden cambiar
constantemente desde el momento de su aparición hasta la muerte de la planta, o
pueden desarrollarse hasta un cierto nivel y mantenerse entonces sin cambios durante
el resto de la estación de crecimiento.

Al intervalo de tiempo comprendido entre la inoculación y la aparición de los síntomas de


la enfermedad se le denomina período de incubación. La duración de este período en
varias enfermedades varía de acuerdo a la relación particular que se establece entre el
patógeno y su hospedante, a la etapa de desarrollo de este último y a la temperatura del
ambiente donde se encuentra la planta infectada.

Durante la infección, algunos patógenos obtienen sus nutrientes a partir de células vivas
y con frecuencia no las destruyen, al menos durante mucho tiempo; otros destruyen a
las células y utilizan sus contenidos conforme las invaden, y otros matan a las células y
desorganizan a los tejidos que se encuentran alrededor de ellos. Durante la infección,
los patógenos liberan en el hospedero ciertas sustancias biológicamente activas (por
ejemplo, enzimas, toxinas y reguladores del crecimiento) que afectan la integridad
estructural de las células del hospedero o bien sus procesos fisiológicos. En respuesta a
los patógenos, las plantas reaccionan con una gran variedad de mecanismos de defensa
que dan como resultado diferentes grados de protección de la planta ante el patógeno.

1.16. INVASIÓN

Algunos patógenos invaden a sus hospedantes de manera distinta y a diferentes niveles


(figuras 2-2, 2-3 y 2-6). Por ejemplo, algunos hongos, como los que ocasionan la

1.17. LOS VIRUS, VIROIDES, MICOPLASMAS Y BACTERIAS FASTIDIOSAS

Vasculares invaden los tejidos a desplazarse de una célula a otra. Los virus y viroides
invaden a todo tipo de célula vegetal viva mientras que los micoplasmas invaden los
tubos cribosos del floema y posiblemente también algunas células parenquimatosas del
floema adyacente, y las bacterias vasculares fastidiosas hacen lo mismo con los vasos
xilémicos o los tubos cribosos del floema.

Muchas infecciones ocasionadas por hongos, bacterias, nematodos, virus y plantas


superiores parásitas son locales, es decir, comprenden a una sola célula, unas cuantas
células o a una pequeña zona de la planta. Este tipo de infección puede mantenerse
localizado durante toda una estación de crecimiento, o bien puede extenderse
ligeramente o a un ritmo lento. Otras infecciones se propagan más o menos con cierta
rapidez y pueden extenderse sobre un órgano completo de la planta (por ejemplo, sobre
la flor, el fruto o la hoja), una porción grande de ella (como es el caso de una rama) o
incluso pueden llegar a infectarla por completo.
Todas las infecciones ocasionadas por los micoplasmas y bacterias fastidiosas
vasculares y todas las infecciones naturales producidas por virus y viroides, son
sistémicas, es decir, el patógeno se localiza en una zona dada se propaga e invade la
mayoría de las células y tejidos

1.18. CRECIMIENTO Y REPRODUCCIÓN (COLONIZACIÓN) DE LOS PATÓGENOS

Por lo general, los hongos y las plantas superiores parásitas se propagan desde una
zona inicial de inoculación e invaden e infectan a los tejidos al desarrollarse en el interior
de ellos. La mayoría de esos patógenos, aunque produzcan una pequeña mancha, una
amplia zona in fectada o la necrosis total de una planta, continúan creciendo y
extendiéndose de manera indefinida dentro del hospedante infectado, de tal manera que
se propaga cada vez más en los tejidos de la planta hasta que esta última muere o se
detiene el desarrollo de la infección. Sin embargo, en algunas infecciones producidas por
hongos, mientras las hifas jóvenes continúa desarrollándose en los nuevos tejidos sanos,
las hifas originales que se encontraban en las zonas infectadas mueren y desaparecen,
de tal manera que una planta infectada presenta varias zonas donde mantienen su
actividad unidades distintas de micelio. De la misma forma, los hongos que ocasionan
los marchitamientos vasculares con frecuencia invaden las plantas al producir y liberar
esporas en el interior de sus vasos y, al ser transportadas las esporas en la savia,
invaden a los vasos que se encuentran lejos del micelio y al germinar producen más
micelio que invade a otros vasos.

Los demás patógenos, como bacterias, micoplasmas, virus, viroides, nematodos


protozoarios, no crecen de manera considerable (si es que llegan a crecer) conforme
transcurre el tiempo, debido a que su forma y tamaño se mantienen relativamente
invariables durante toda su existencia.

1.19. LOS FITOPATÓGENOS SE REPRODUCEN DE DISTINTAS MANERAS

Los hongos se reproducen mediante esporas asexuales (que son análogas a las yemas
de una rama o a los tubérculos de una planta de papa) o sexuales (análogas a las
semillas de las plantas). Las plantas superiores parásitas se reproducen de la misma
forma que las demás plantas, sea, por medio de semillas. Las bacterias, micoplasmas y
protozoarios se reproducen por fisión que implica la división de un individuo maduro en
un par de individuos más pequeños e iguales. Los virus y viroides son replicados por las
células, de la misma forma como una fotocopiadora saca tantas copias de una sola hoja
en tanto esté funcionando y se le coloquen más hojas. Los nematodos se reproducen
mediante huevecillos.

La mayoría de los hongos fitopatógenos forman micelio sólo cuando se encuentran


dentro de las plantas a las que infectan. Relativamente pocos hongos producen su
micelio en la superficie de las plantas a las que infectan, y sólo las cenicillas forman su
micelio sobre la superficie (y no en el interior) de sus hospedantes

Las hembras de los nematodos ovipositan alrededor de 300 ó 600 huevecillos, de los
cuales aproximadamente la mitad son hembras que una vez más pueden ovipositar de
300 a 600 huevecillos. Dependiendo del clima, la presencia de hospedantes y de la
duración del ciclo de vida de cada nematodo particular, los nematodos pueden tener
desde dos generaciones hasta más de una docena de ellas por año. En caso de que
sobreviviera y se reprodujera la mitad de las hembras, cada generación aumentaría hasta
100 veces más el número de nematodos del suelo; de esta forma, resulta bastante
dramático el incremento poblacional de los nematodos en una sola estación de
crecimiento o en estaciones sucesivas.

1.20. DISEMINACIÓN DEL PATÓGENO

Algunos patógenos, como los nematodos, las zoosporas de los hongos y las bacterias,
se desplazan por sí mismos hasta una cierta distancia y de esta forma se trasladan de
un hospedante a otro. Las hifas de los hongos y los rizomorfos pueden desarrollarse
entre los tejidos que se mantienen unidos y, en ocasiones, a través del suelo en torno a
las raíces adyacentes. Sin embargo, ambos medios de diseminación son bastante
limitados, particularmente en el caso de las zoosporas y las bacterias.

Las esporas de algunos hongos son expulsadas violentamente desde el esporoforo o


esporocarpo mediante un mecanismo de presión que da como resultado la descarga
sucesiva o simultánea de esporas hasta 1 cm o más de distancia por arriba del nivel del
esporoforo. De manera semejante, las plantas superiores parásitas dispersan sus
semillas con tal fuerza que pueden llegar a varios metros de distancia.

1.21. DISPERSIÓN POR EL VIENTO

La mayoría de las esporas de hongos y, hasta cierto grado, las semillas de las plantas
superiores parásitas son diseminadas por las corrientes de aire que las llevan como
partículas inertes hasta ciertas distancias. Las corrientes de aire desprenden las semillas
y esporas de los esporoforos y las llevan en sentido ascendente u horizontal, de manera
semejante a como son transportadas las partículas que se encuentran suspendidas en
el humo (esto ocurre mientras las semillas y esporas son expulsadas con violencia o se
desprendan durante su madurez y cuando la turbulencia y velocidad de las corrientes de
aire sean suficientes para transportarlas).

CÓMO AFECTAN LOS NEMATODOS A TU CULTIVO

Aparte de las plagas, hongos y virus que afectan a los cultivos también tenemos que
prestar consideración los nematodos. Son vulgarmente mencionados como gusanos
pequeños, de unos 0,2 mm, y suelen ser desconocidos por muchos agricultores,
achancando algunos problemas originados por estos organismos a otro tipo de
enfermedades o plagas; aunque también los hay beneficiosos.
No todo el mundo sabe lo que ni lo que representa un nematodo en la agricultura.

Saben distinguir entre plantas y enfermedades (hongos, bacterias, virus, etc.) pero no
catalogan a los nematodos.

Se me pasa por la cabeza que es una situación normal, ya que es un tipo de ser vivo que
no se puede ver, que afecta a los cultivos de manera confusa (muchas veces se suele
confundir con otros problemas fisiológicos) y porque su tratamiento suele ser complicado.

DISEMINACIÓN DEL PATÓGENO

Algunos patógenos, como los nematodos, las zoosporas de los hongos y las bacterias,
se desplazan por sí mismos hasta una cierta distancia y de esta forma se trasladan de
un hospedante a otro. Las hifas de los hongos y los rizomorfos pueden desarrollarse
entre los tejidos que se mantienen unidos y, en ocasiones, a través del suelo en torno a
las raíces adyacentes. Sin embargo, ambos medios de diseminación son bastante
limitados, particularmente en el caso de las zoosporas y las bacterias.

Las esporas de algunos hongos son expulsadas violentamente desde el esporoforo o


esporocarpo mediante un mecanismo de presión que da como resultado la descarga
sucesiva o simultánea de esporas hasta 1 cm o más de distancia por arriba del nivel del
esporoforo. De manera semejante, las plantas superiores parásitas dispersan sus
semillas con tal fuerza que pueden llegar a varios metros de distancia.
DISEMINACIÓN POR EL AGUA

El agua interviene en la diseminación de los patógenos mediante tres formas: 1) las


bacterias y nematodos, así como las esporas, esclerocios y fragmentos miceliales de
algunos hongos que se encuentran en el suelo, son diseminadas por la lluvia o por el
agua de los sistemas de riego que corre sobre la superficie del suelo o a través de él, 2)
todas las bacterias y las esporas de muchos hongos que son exudadas en un líquido
viscoso son diseminadas por la lluvia o por el agua de los sistemas generales de riego,
las cuales arrastran hacia el suelo o las salpican en todas direcciones, 3) las gotas de
lluvia o el agua de los sistemas generales de riego atrapan a todas las bacterias y
esporas de hongos que pudieran estar suspendidas en el aire y las llevan en dirección
descendente, donde algunas de ellas pueden depositarse sobre plantas susceptibles.

Aun cuando el agua es menos importante que el viento en la diseminación de los


patógenos a grandes distancias, es mucho más eficiente por el hecho de que los
patógenos se depositan ya sobre una superficie húmeda y pueden desplazarse y
germinar de inmediato.

2.2. DISEMINACIÓN POR INSECTOS, ÁCAROS, NEMATODOS Y OTROS VECTORES

Los insectos, en particular los áridos y las chicharritas son, con mucho, los vectores más
importantes de los virus, mientras que las chicharritas son los principales vectores de
micoplasmas y bacterias fastidiosas vasculares. Cada uno de estos patógenos es
transmitido por vía interna por una o unas cuantas especies de insectos, cuando éstos
se alimentan o desplazan de planta en planta. Algunos insectos específicos transmiten
también a ciertos hongos y bacterias, como los que ocasionan la enfermedad del olmo
holandés y la marchitez bacteriana de las cucurbitáceas. En todas las enfermedades en
las que el patógeno es transportado interna o externamente por uno o varios vectores
específicos, la dispersión del patógeno depende en gran medida o por completo de su(s)
vector(es).

La mayoría de los animales (ya sea pequeños o grandes) que se desplazan entre las
plantas y que hacen contacto con ellas por donde pasan, diseminan algunos patógenos
como esporas de hongos, bacterias, semillas de plantas parásitas, nematodos y
probablemente también algunos virus y viroides. La mayoría se adhieren en las patas o
al cuerpo de los animales, pero algunos de ellos se encuentran en las partes bucales
contaminadas.

Por último, algunos fitopatógenos, como es el caso de las zoosporas de algunos hongos,
y ciertas plantas parásitas, transmiten virus cuando se desplazan de una planta a otra
(zoospora; o al crecer y formar un puente entre dos plantas (cúscuta).

2.3. DISEMINACIÓN POR EL HOMBRE

El hombre disemina todo tipo de patógenos a distancias variables en una gran variedad
de formas. En un campo de cultivo, el hombre disemina a algunos patógenos como el
virus del mosaico del tabaco cuando manipula sucesivamente plantas sanas y enfermas.
Otros patógenos son diseminados a través de herramientas (como tijeras para podar)
contaminadas cuando son utilizadas en plantas enfermas (como en el caso de los perales
que han sido infectados por la bacteria del tizón de fuego) y después en plantas sanas.
El hombre disemina también a los patógenos cuando transporta tierra contaminada en
sus pies o equipo agrícola, al utilizar trasplantes, semillas, cepas de viveros y yemas
infectados y al hacer uso de recipientes contaminados. Por último, cabe mencionar que
el hombre disemina a los patógenos al llevar a su zona nuevas variedades que pueden
llevar patógena que en un principio no se detectaron, o al viajar a distintos países e
importar alimentos otros objetos que pueden portar fitopatógenos nocivos.

COMO SE CLASIFICAN LAS ENFERMEDADES SEGÚN LA DURACIÓN DEL CICLO

TIPOS DE PATOGENOS SEGUN DURACION DEL CICLO DE ENFERMEDAD

MONOCICLICO: Desarrollan un solo ciclo de la enfermedad al ano. Ejemplo: Carbones


de cereales. Marchitez vascular Pudricion de raices.

2. POLICiCLICO: Produce mas de un ciclo de enfermedad al ano o por campana (2 a


30). Son diseminados por el viento principalmente y causan epifitias explosivas. TizOn
tardio o Rancha de la papa. Oidiosis. Manchas o tizones foliares. Royas de cereales.
Mildius.
3. POLIETICOS: Requieren mas de un ano para completar su ciclo de enfermedad.
Marchitez vascular y pudrici6n de raices o medula por hongos en especies perennes

COMO SE PUEDE DIAGNOSTICAR Y PRONOSTICAR UNA ENFERMEDAD

El diagnóstico de enfermedades en plantas es una hipótesis que debe ser sustentada


con Fuentes observables y bibliográficas. Su complejidad y urgencia son comparables
con una investigación de detectives, ya que las preocupaciones relacionadas a los
problemas fitopatológicos llegan tarde y constantemente se olvida que es mejor prevenir
que curar.

Para el diagnóstico se requieren habilidades en observación e investigación, pues


múltiples factores (bióticos y abióticos) pueden causar problemas. Los síntomas de la
enfermedad usualmente son insuficientes para diagnosticar y con frecuencia es
indispensable un análisis de laboratorio. Las pruebas de diagnóstico para el aislamiento
e identificación del agente causal son costosas, toman tiempo y requieren medios
específicos de crecimiento, procesos de verificación y equipos sofisticados.
Adicionalmente, muchos agentes bióticos son difíciles o imposibles de cultivar en medios
sintéticos, así por ejemplo para la identificación de los virus las herramientas más
utilizadas son pruebas serológicas (ELISA), moleculares (PCR) y microscopía
electrónica. Así también, pruebas de diagnóstico de calidad de suelos, análisis de aguas,
pH, nutrientes y pesticidas, son útiles para identificar los factores abióticos que afecten
al cultivo.

En el campo es fundamental identificar el aspecto normal de una planta para


comparaciones morfológicas. Conocer el nombre científico y la variedad o cultivar,
ayudan a identificar el origen genético, grado de susceptibilidad, verificar la especificidad
del patógeno y evitar confusiones con nombres genéricos del cultivo. Examinar la
variabilidad de signos y síntomas, ya sea por la falta o sobredesarrollo de tejidos,
necrosis de órganos, apareciencia anormal del cultivo, distribución de plantas afectadas
(patrones de infección) o revisar si existe progresión de los síntomas, pueden por
ejemplo, ayudarnos a descartar el daño producido por químicos u otros agentes
abióticos.
Finalmente, el conocer las prácticas culturales y cambios ambientales ayudan a
determinar un diagnóstico certero, ya que las enfermedades de origen infeccioso se
desarrollan a través del tiempo y es raro observar un 100% de infección.

¿CÓMO ATACAN A LAS PLANTAS?

En la mayoría de ocasiones, se encuentran en el suelo. Por tanto, su ataque se realiza


exclusivamente sobre las raíces.

Esto supone un problema para el agricultor, pues no puede predecir o evitar el ataque
hasta que ya nota un problema en el cultivo (casi como en el picudo rojo de las palmeras).

Los nematodos fitopatógenos producen síntomas característicos tanto en la parte aérea


(hojas flores, semillas, etc.), como en raíces.

El nematodo al alimentarse del tejido vegetal produce daños mecánicos que en contados
casos son de importancia. Sin embargo la secreción de sustancias inyectadas al vegetal
contenidas en la saliva, son la principal causa de daño debido a las reacciones que
desencadenan en la célula.

Esta secreción de enzimas produce en algunos casos una lesión necrótica al matar el
tejido que lo rodea, esta mancha es pequeña, en otras ocaciones puede detener el
crecimiento al evitar la división celular. La reacción de los tejidos vecinos al lugar de
donde se alimenta puede producir, en algunos casos un alargamiento excesivo de
células (hipertrofia), en otros casos una proliferación de células (hiperplasia),
produciendo síntomas tales como agallas, nódulos, vesículas, deformaciones,
retorcimientos, excesiva ramificación de raíces, desarrollo anormal de verticilos florales.

SÍNTOMAS SOBRE LOS CULTIVOS

En la mayoría de ocasiones, aparecen los siguientes síntomas:

Retraso en la aparición de brotaciones.

Debilitamiento generalizado o falta de crecimiento.

Falta de desarrollo de las raíces (no perceptible por el agricultor).

Manchas
¿CÓMO SE COMBATEN LOS NEMATODOS?

El tratamiento para este tipo de gusanos resulta tremendamente complicado. Aunque


varía según el tipo de especie y su clasificación (la que hemos visto anteriormente),
aquellos que realizan su ciclo de vida en el interior de la planta cuesta mucho eliminarlos.

De hecho, hay muchos productos que se engloban como nematoestáticos. Son aquellos
que permiten el desarrollo del cultivo teniendo en cuenta que siempre estará afectado
por estos organismos.

Raíces afectadas por presencia de nematodos

En el mercado de productos para tratar estos animales diminutos, los podemos distribuir
entre aquellos de tipo ecológico y los de tipo integral.

Hay algunas materias activas que funcionan como nematicidas, aunque muchas de ellas
sólo son aplicables cuando la tierra se encuentra desnuda. Es decir, para desinfectar el
suelo (como la solarización, un sistema natural de desinfección al alcance de todos).

El oxamilo (comprobar su autorización) es una materia activa útil contra determinados


tipos.
Se incorpora por riego por goteo y tiene cierta acción sistémica tanto por raíces como
por hojas. También puedes consultar otros productos autorizados contra
nematodos aquí.

Algunas esporas de hongos son utilizadas como tratamiento ecológico para el control de
esta plaga.

Es el caso de Paecilomyces lilacinus, que actúa sobre ellos en todos los estados
fisiológicos.

El hipoclorito sódico (la lejía de toda la vida) también se utiliza como desinfectante de
suelos, incluso cuando hay plantas cultivadas.

Únicamente hay que llevar especial atención con las cantidades recomendadas (dosis
de 1L/1000 m2), pues las aplicaciones por goteo pueden generar fitotoxicidades.

LISTADO DE NEMATODOS FITOPATÓGENOS

NEMATODO APHELENCHOIDES FRAGARIAE (Ritzema Bos) Christie

Huéspedes: plantas ornamentales (Liliáceas, Primuláceas y Ranunculáceas) y fresa.

Sintomatología: Alteraciones de tamaño y deformaciones en hojas, tallos y yemas.

NEMATODO APHELENCHOIDES RITZEMABOSI (Schwartz) Steiner and Buhrer

Huéspedes: plantas ornamentales y fresa.

Sintomatología: alteraciones de tamaño y deformaciones en tallos, hojas y yemas.

NEMATODO DITYLENCHUS DIPSACI (KHÜN) FILIPJEV

Huéspedes: plantas ornamentales (jacintos, narcisos, tulipanes), hortícolas (ajo,


cebolla, fresa, guisantes, habas, patatas, puerros, remolacha, tomate, zanahorias),
cereales (avena, maíz) y leguminosas forrajeras (alfalfa, trébol, veza).

Sintomatología: reducción del desarrollo terminal, alteración de la coloración y necrosis


en órganos.

NEMATODO GLOBODERA PALLIDA (STONE) BEHRNS


HUÉSPEDES: PATATA, BERENJENA Y TOMATE.

Sintomatología: síntomas de estrés hídrico y deficiencia en minerales, pudiendo morir el


cultivo prematuramente.

NEMATODO GLOBODERA ROSTOCHIENSIS (WOLLENWEBER) BEHRNS

Huéspedes: patata, berenjena y tomate.

Sintomatología: síntomas de estrés hídrico y deficiencia en minerales, pudiendo morir


prematuramente.

NEMATODO GLOBODERA TABACUM COMPLEX STONE

Huéspedes: tabaco

Sintomatología: síntomas de estrés hídrico y deficiencia en minerales, pudiendo morir


prematuramente.

NEMATODO HETERODERA AVENAE WOLLENWEBER

Huéspedes: avena, cebada, centeno, maíz y trigo.

Sintomatología: síntomas de deficiencia mineral y estrés hídrico. El patógeno estimula el


crecimiento de las raíces secundarias, formándose nudos en las raíces donde habitan
las hembras.

NEMATODO HETERODERA CRUCIFERAE FRANKLIN

Huéspedes: brócoli, col, coliflor, nabo y rábano.

Sintomatología: Síntomas de deficiencia mineral y estrés hídrico. En el campo los


ataques se manifiestan en rodales de plantas atrofiadas y cloróticas.

NEMATODO HETERODERA CYPERI GOLDEN, RAU, COBB

Huéspedes: chufa.

Sintomatología: síntomas de deficiencia mineral y estrés hídrico. En el campo los


ataques se manifiestan en rodales de plantas atrofiadas y cloróticas.

NEMATODO HETERODERA CIFI KIRJANOVA


Huéspedes: higuera.

Sintomatología: el patógeno estimula el crecimiento de raíces secundarias. Sobre las


raíces se forman nudos donde habitan las hembras.

NEMATODO HETERODERA FILIPJEVI (MADZHIDOV) STONE

Huéspedes: avena, cebada, centeno y trigo.

Sintomatología: síntomas de deficiencia mineral y estrés hídrico. En el campo los


ataques se manifiestan en rodales de plantas atrofiadas y cloróticas.

NEMATODO HETERODERA GOETTINGIANA LIEBSCHER

Huéspedes: altramuz, garbanzo, guisante, haba, judía, lenteja, soja y veza.

Sintomatología: muestras de deficiencia mineral y estrés hídrico. La infestación inhibe la


nodulación de Rhizobium y la fijación de nitrógeno. En el campo los ataques se
manifiestan en rodales de plantas atrofiadas y cloróticas y la producción resulta
severamente afectada.

NEMATODO HETERODERA HUMULI FILIPJEV

Huéspedes: lúpulo.

Sintomatología: las plantas muestran una disminución del vigor y, en general, resultan
más susceptibles a cualquier tipo de estrés.

NEMATODO HETERODERA LATIPONS FRANKLIN

Huéspedes: avena, cebada, centeno y trigo.

Sintomatología: las plantas muestran síntomas de deficiencia mineral y estrés hídrico.


Sobre las raíces se forman nódulos donde habitan las hembras. En el campo los ataques
se manifiestan en rodales de plantas atrofiadas y cloróticas.

NEMATODO HETERODERA MEDITERRANEA VOVLAS, INSERRA AND STONE

Huéspedes: olivo.
Sintomatología: la infestación estimula el crecimiento de las raíces secundarias. El
sistema radicular adquiere un aspecto enmarañado con gran cantidad de nudos donde
habitan las hembras.

NEMATODO HETERODERA SCHACHTII SCHMIDT

Huéspedes: remolacha, brócoli, col, coliflor, espinacas, nabo y rábano.

Sintomatología: las plantas afectadas muestran síntomas de deficiencia mineral y estrés


hídrico. Sobre las raíces se forman nódulos donde habitan las hembras. En el campo los
ataques se manifiestan en rodales de plantas marchitas o atrofiadas y cloróticas.

NEMATODO HETERODERA TRIFOLLI GOFFART

Huéspedes: alfalfa, clavel, espinaca, guisante, soja, trébol y veza.

Sintomatología: las plantas muestran síntomas de deficiencia mineral y estrés hídrico. La


infestación inhibe la nodulación de Rhizobium y la fijación de nitrógeno. En el campo los
ataques se manifiestan en rodales de plantas marchitas o atrofiadas y cloróticas.

NEMATODO LONGIDORUS ATTENUATUS HOOPER

Huéspedes: parasitan gran número de plantas, entre las que destacan cereales y
hortícolas.

Sintomatología: causan pequeñas agallas que repercuten escasamente en el desarrollo


del cultivo. Pero, al alimentarse pueden transmitir el virus de los anillos negros del tomate
(tomBRV).

NEMATODO LONGIDORUS ELONGATUS (DE MAN) THORNE AND SWANGER

Huéspedes: gran número de plantas cultivadas.

Sintomatología: causan pequeñas agallas que afectan ligeramente al desarrollo de la


planta. Pueden transmitir el virus de los anillos negros del tomate (tomBRV).

NEMATODO LONGIDORUS MACROSOMA HOOPER


Huéspedes: gran número de plantas cultivadas.

Sintomatología: causan pequeñas agallas que afectan ligeramente al desarrollo de la


planta. Pueden transmitir el virus de los anillos del frambueso (RRSV).

NEMATODO MELOIDOGYNE ARENARIA (NEAL) CHITWOOD

Huéspedes: gran número de plantas huéspedes.

Sintomatología: las plantas aéreas infectadas presentan áreas cloróticas y estructuras


foliares raquíticas y mal desarrolladas. Los ataques se visualizan en el campo en rodales
bien definidos. Las plantas gravemente afectadas pueden marchitarse y morir,
especialmente en condiciones de estrés hídrico.

NEMATODO MELOIDOGYNE ARTIELLA FRANKLING

Huéspedes: especies de leguminosas y gramíneas.

Sintomatología: las plantas aéreas infectadas presentan áreas cloróticas y estructuras


foliares raquíticas y mal desarrolladas. Las raíces tienen nódulos bien desarrollados.

NEMATODO MELOIDOGYNE BAETICA CASTILLO, VOVLAS, SUBBOTIN AND


TROCOLI

Huéspedes: olivo.

Sintomatología: el sistema radicular muestra nódulos característicos. Los nódulos


producidos son pequeños y relacionados con una gran proliferación celular.

NEMATODO MELOIDOGYNE HAPLA CHITWOOD

Huéspedes: gran número de plantas huéspedes. En ellas se encuentra la mayoría de


plantas cultivadas, excepto las gramíneas.

Sintomatología: la parte aérea de las plantas infectadas tiene partes cloróticas y


estructuras foliares mal desarrolladas. El sistema radicular muestra nódulos
característicos. Los nódulos producidos por estos nematodos son pequeños y
redondeados. Las plantas gravemente afectadas pueden marchitarse y morir,
especialmente en condiciones de estrés hídrico.
NEMATODO MELOIDOGYNE HISPANICA HIRSCHMANN

Huéspedes: melocotonero y tomate.

Sintomatología: la parte aérea de las plantas afectadas presenta partes cloróticas y


estructuras foliares mal desarrolladas.

Las raíces secundarias presentan los nódulos característicos por presencia de


nematodos.

NEMATODO MELOIDOGYNE INCOGNITA (KOFOID AND WHITE) CHITWOOD

Huéspedes: gran número de plantas huéspedes, entre las que se incluyen gran parte de
las plantas cultivadas.

Sintomatología: las partes aéreas de las plantas infestadas presentan áreas cloróticas y
estructuras foliares mal desarrolladas. Las raíces secundarias de las plantas tienen
nódulos característicos por presencia de nematodos, donde habitan las hembras.

NEMATODO MELOIDOGYNE JAVANICA (TREUB.) CHITWOOD

Huéspedes: gran número de plantas afectadas, entre las que se incluyen la mayoría de
plantas cultivadas.

Sintomatología: la parte aérea de las plantas infectadas presenta áreas cloróticas y


estructuras foliares mal desarrolladas. Las raíces secundarias de las plantas tienen
nódulos característicos por presencia de nematodos, donde habitan las hembras.

NEMATODO PARATRICHODORUS MINOR (COLBURN) SIDDIQI

Huéspedes: gran número de plantas, entre las que se incluyen la mayoría de cultivos.

Sintomatología: provocan lentitud en el crecimiento de raíces y una reducción general en


el crecimiento radicular. Las plantas afectadas muestran menor crecimiento, clorosis
foliar y vulnerabilidad a la sequía. Estos nematodos son vectores del virus del cascabeleo
del tabaco (TRV).

NEMATODO PARATRICHODORUS PACHYDERMUS (SEINHORST) SIDDQI


Huéspedes: gran número de plantas afectadas, entre las que se incluyen la mayoría de
cultivos.

Sintomatología: provocan lentitud en el crecimiento de raíces y una reducción general en


el crecimiento radicular. Las plantas afectadas muestran menor crecimiento, clorosis
foliar y vulnerabilidad a la sequía. Estos nematodos son vectores del virus del cascabeleo
del tabaco (TRV).

NEMATODO PARATRICHODORUS TERES (SEINHORST) SIDDIQI

Huéspedes: gran número de plantas afectadas, entre las que destacan cereales y
hortícolas.

Sintomatología: provocan lentitud en el crecimiento de raíces y una reducción general en


el crecimiento radicular. Las plantas afectadas muestran menor crecimiento, clorosis
foliar y vulnerabilidad a la sequía. Estos nematodos son vectores del virus del cascabeleo
del tabaco (TRV)

NEMATODO PRATYLENCHUS COFFEAE ZIMMERMAN

Huéspedes: café, banana y cítricos.

Sintomatología: causan lesiones en las raíces, de las que son endoparásitos. Las raíces
adquieren un característico color marrón oscuro por la necrosis de las células afectadas.

NEMATODO PRATYLENCHUS VULNUS ALLEN AND JENSEN

Huéspedes: frutales.

Sintomatología: causan lesiones en las raíces, de las que son endoparásitos. Las raíces
afectadas adquieren un color marrón oscuro causado por la necrosis. En el campo los
ataques se manifiestan asociados a problemas de decaimiento de la plantación y a
problemas de replantación.

NEMATODO TRICHODORUS CYLINDRICUS HOOPER

Huéspedes: gran número de plantas, entre las que destacan hortícolas y frutales.
Sintomatología: conducen a la detención del sistema radicular de la planta y el desarrollo
de la parte radicular.

NEMATODO TYLENCHULUS SEMIPENETRANS COBB

Huéspedes: cítricos, olivo y vid.

Sintomatología: necrosis y defoliaciones en las raíces. Las raíces infestadas presentan


coloración oscura y a la sustancia gelatinosa que segregan las hembras de los
nematodos. En el campo, los ataques producen un decaimiento lento de los cítricos, falta
de vigor y clorosis foliar.

NEMATODO XIPHINEMA DIVERSICAUDATUM (MICOLETZKY) THORNE

Húespedes: amplia gama de huéspedes, tanto herbáceos como leñosos.

Sintomatología: causan pequeñas agallas en la zona radicular, además de necrosis


apicales que repercuten ligeramente en el desarrollo de la planta. Pueden transmitir el
virus del mosaico del Arabis (AMV).

NEMATODO ZYGOTYLENCHUS GUEVARAI (TOBAR) BRAUN & LOOF

Húespedes: avena, garbanzo y vid.

Sintomatología: estos nematodos producen grandes cavidades internas en las raíces,


que afectan al desarrollo radicular y al crecimiento de la planta.

TÉCNICAS DE CONTROL DE NEMATODOS FITO PATÓGENOS

La prevención es la mejor manera de controlar los patógenos del suelo, especialmente


los nematodos.

Es conveniente evitar la contaminación de lotes mediante la limpieza de máquinas e


implementos con partículas de suelo adheridas a los neumáticos, herramientas y
zapatos, y el uso de semillas procesadas sin partículas del suelo ya que se pueden
propagar nematodos a zonas limpias.
El uso de fuertes chorros de agua para desinfectar es eficaz para prevenir la propagación
de estos organismos.

Además, utilizar -si es necesario- plántulas libre de nematodos y evitar plantar en


ocasiones de altas temperaturas y las precipitaciones.

Con respecto a métodos de control, tienen como objetivo principal reducir o mantener las
densidades de población de nematodos en niveles bajos que no causen pérdidas
económicas.

El límite de tolerancia y el umbral económico, dependen de las condiciones agronómicas


y ambientales locales, por lo que el éxito de un sistema predictivo estará supeditado a la
existencia de datos locales sobre las pérdidas causadas por estos patógenosTalavera,
(2003).

Una combinación de tratamientos biológicos y químicos es el enfoque más exitoso para


un control eficaz de nematodos y se convierte en la clave para desarrollar una estrategia
de Manejo Integrado de Plagas (MIP) en los cultivos.

Es ideal asegurar el equilibrio biológico, integrando múltiples medidas de control,


principalmente no químicas que preserven el ambiente y contribuyan a la sostenibilidad
del modelo productivo.

El éxito dependerá de la selección y combinación adecuada de las tácticas que se


adapten a cada situación.

La elección de la estrategia correcta de manejo consiste es en primer lugar una oportuna


toma de muestras del suelo para determinar qué nematodos (especies y razas) están
presentes en el campo y controlar los niveles de población de estos parásitos.

Las alternativas de manejo abarcan herramientas de control físico, control químico,


control biológico y control cultural a través de rotación de cultivo, haciendo un manejo del
suelo con nivel adecuado de materia orgánica, la cal y la fertilización equilibrada,
evitando la compactación y el uso de cultivares de soja resistentes.
ENTRE LAS PRINCIPALES ALTERNATIVAS DE CONTROL SE ENCUENTRAN:

1-Control Físico.

Consiste en la utilización de algún agente físico como la temperatura, humedad,


radiación solar, que resulten letales para los nematodos.

El fundamento es que los nematodos sólo pueden desarrollarse y sobrevivir dentro de


ciertos límites de intensidad de los factores físicos ambientales; más allá de los límites
las condiciones resultan letales.

- Vapor: Es una tecnología muy cara, por lo que es usualmente aplicada a pequeñas
áreas como invernaderos. Su uso para el manejo de nematodos en Argentina y Ecuador.
(Salle y col.y Urbano)

- Solarización: Consiste en cubrir el suelo húmedo con plástico transparente y dejarlo


expuesto al sol por varias semanas. La temperatura del suelo se eleva a niveles de 40-
500C, letales para los fitonematodos. Ha mostrado resultados variables. En países con
clima cálido, su combinación con otras tácticas de control ha sido exitosa. (Cuba).
- Inundación: Un alto contenido de agua limita las disponibilidades de oxígeno y reduce
la actividad de los nematodos. En los campos inundados la materia orgánica sufre
descomposición, desarrollándose sustancias letales, tales como el ácido butírico,
propiónico y el sulfuro de hidrógeno, que actúan como verdaderos nematicidas. Se
considera alternativa poco práctica. Su combinación con la aplicación de compost ha
demostrado ser efectiva en el control de poblaciones de M. arenaria Es uno de los
métodos más usados en áreas donde se cultivan berenjenas, tomates, fresas y pepinos,
(Japón).

2- Control Cultural

Entre las principales prácticas culturales para el manejo de nematodos fitoparásitos se


encuentran: rotación de cultivos, barbecho, cultivos trampas, cultivos de cobertura,
enmiendas orgánicas, biofumigación, cultivares resistentes e injertos.
- Rotación de cultivos: La rotación de cultivos es una de las prácticas más importantes,
eficiente y constituye la práctica más usada en la reducción de poblaciones de
nematodos

Consiste en la plantación de cultivos sucesivos que son no-hospedantes, pobres


hospedantes o cultivos trampas, para las plagas dianas. La rotación de cultivos con
cultivos que no alojan un patógeno particular, tiene por objeto eliminar la totalidad o parte
de estos organismos al restar su comida.

En los casos de siembras consecutivas con plantas huésped, dos o tres años, en la
misma zona donde hay incidencia de nematodos de las agallas-, puede haber una
explosión en los niveles de población de estos organismos, invalidando así la zona de
los cultivos subsiguientes.

La rotación de cultivos es complicada para M. incognita son más de 1000 especies


conocidas de plantas huésped.

Por lo tanto, en las zonas infestadas con M. incognita sugiere la rotación con maní
(Arachis sp.), Brachiaria (Brachiaria spp.), (Crotalaria spectabilis) y el ricino (Ricinus
communis L.).

Su efectividad depende de la selección adecuada de la secuencia de cultivos a emplear,


a partir de la identificación de especies y razas de nematodos presentes, así como sus
niveles poblacionales.

- Barbecho: Consiste en dejar el suelo sin cultivar por un cierto período, principalmente
durante los meses de primavera y verano, removiéndolo en forma periódica.

- Cultivos trampa: Es una técnica muy útil para eliminar una parte de la población de
nematodos endoparásitos sedentarios tales como Meloidogyne spp. Consiste en
sembrar un hospedante susceptible, dejarlo crecer por un período de tiempo y eliminarlo
antes de la formación de las masas de huevos, es importante eliminar y destruir todas
las raíces antes de la siembra del siguiente cultivo.
- Cultivos de cobertura: Siembra de un cultivo no comercial, que a un nivel dado de
madurez se incorpora al suelo como residuos verdes secos

- Enmiendas de suelo: Las enmiendas orgánicas como el compost y residuos de cultivos


pueden controlar patógenos del suelo. Con su adición aumentan considerablemente los
enemigos naturales de los nematodos parásitos, lo cual reduce los niveles de infestación
en forma satisfactoria

- Biofumigación: Se define como la acción de sustancias volátiles producidas por la


degradación de la materia orgánica para el control de las plagas del suelo.
Generalmente, cualquier material orgánico puede actuar como biofumigante
dependiendo su actividad principalmente de la dosis y del método de aplicación. Su
práctica está limitada por la adición de grandes cantidades de materia orgánica al suelo
(>50 t ha-1), por la disponibilidad de la misma y los costos de transporte.

- Cultivares resistentes: El uso de cultivares resistentes ofrece ventajas para el manejo


de nematodos en los sistemas de rotación ya que permite la inclusión de cultivos de
mayor importancia económica para los productores.

Hasta el momento se han identificado numerosos genes de resistencia, entre ellos el


más estudiado ha sido el gen Mi, que confiere resistencia a varias especies de
nematodos formadores de agallas.

Algunas variedades de soja resistentes a los nematodos del quiste en soja (NCS) han
sido desarrolladas por la Embrapa y otras instituciones de investigación en Brasil y están
disponibles para el productor, como cultivares BRS262 y BRS295RR resistentes a las
razas 1 y 3 (EMBRAPA, 2008). Estos cultivares se han desarrollado utilizando
herramientas biotecnológicas, junto con el Programa de Mejoramiento de Soja.
Foto A, síntomas da infestación de NCS en lotes de soja, Foto B, nematodos Foto C
huevos con alta resistencia a la desecación y deterioro. Fuente: Iowa State University,
2007

Embrapa Soja también ha desarrollado variedades de soja resistentes a ciertas razas


de los nematodos de las agallas, como cultivares BRS282 y BRS256RR resistentes a M.
incognita y M. javanica y el cultivar BRS260, M. resistentes y moderadamente resistente
a M. javanica incognita (EMBRAPA, 2008).

Actualmente, a través del uso de herramientas biotecnológicas, como marcadores


moleculares, la construcción de diversas bibliotecas de ADNc, secuenciación y otros
métodos, se buscan genes de resistencia específica.

Raíces infectadas con especies de nematoide Meloidogynespp. Foto A: indica masa de


huevo formada , Foto B: raíces de soja resistentes (B1) y susceptibles (B2) al ataque de
nematoides formadores de agallas. Fuente: CDFA – California Departamento of Food
and Agriculture, 2007
- Injertos: Consiste en usar patrones resistentes en cultivos anuales y perennes
susceptibles para el control de patógenos del suelo

3- CONTROL QUÍMICO

Se utilizan nematicidas, fumigantes y no fumigantes. Los nematicidas fumigantes son en


su mayoría compuestos que actúan en la fase gaseosa del suelo, eliminando gran parte
de los organismos vivos, son fitotóxicos de efectos irreversibles por lo que deben
aplicarse en pre-plantación, bien como gas inyectado o como productos precursores, que
al descomponerse producen gas. Son tóxicos e impactantes al ambiente.

Los no fumigantes son, en su mayoría, organofosforados y carbamatos que afectan al


sistema nervioso del nematodo, impidiendo su alimentación; no son fitotóxicos, por lo
que pueden aplicarse una vez implantado el cultivo; su efecto es reversible, son menos
agresivos con el ambiente, de fácil manipulación y algunos son sistémicos; no eliminan
totalmente las poblaciones de nematodos, sino que las mantienen a niveles tolerables.

4-CONTROL BIOLÓGICO

Abarca el fortalecimiento del control natural, la introducción de especies no nativas y el


uso de plaguicidas derivados de animales, plantas, hongos, bacterias y virus para
prevenir, repeler, eliminar o bien reducir el daño causado por las plagas.

Entre los principales grupos microbianos con potencialidades como agentes de control
biológico de nematodos formadores de agallas se encuentran las bacterias y los hongos.

Las raíces de maiz, soja, algodón y hortalizas son fuente atractiva de nutrientes para los
nematodos. Existen productos para tratamiento de semillas que contienen la bacteria
Bacillus firmus porque crea una barrera viva de protección de la raíz joven y limita la
capacidad que el nematodo la alcance y le cause daños. Además las plantas crecen
mejor durante toda la temporada de crecimiento y en general son más resistentes a los
factores que causan stress como calor o sequía.

Además Pasteuria penetrans (Thorne) Sayre y Starr, Tsukamurella paurometabola


(Steinhaus) cepa C924, el hongo Paecilomyces lilacinus (Thom) Samson controlan un
amplio rango de nematodos parásitos en una gran gama de cultivos. En este caso los
nematodos son afectados en los estados juveniles y huevos.

Utilizando P. chlamydosporia (Goddard) Zare y W. Gams (ex Verticillium


chlamydosporium Goddard), con la cepa IMI SD 187 de P. chlamydosporia var.
Catenulata se ha logrado una tecnología de reproducción masiva, transferible para el
desarrollo de otros hongos como ACB, el hongo Myrothecium verrucaria Ditm. y todos
los productos (solubles y sólidos) resultados de su fermentación.

Tambien se han mencionado el uso de Nematostáticos y sustancias que repelen a base


de extractos naturales y fitofortificantes que hacen que la planta aumente su tamaño
radicular y así supere el estrés producido por el ataque de nematodos presentes.