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Florecimiento ( Siglo XIII)

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5. SANTO TOMÁS. DISCÍPULOS Y CONTEMPORÁNEOS

santo tomás el siglo xiii específicamente en sus dos últimos tercios se vio obligado a
asumir una doble herencia la de los filósofos que se añadía a la de los santos ni siquiera
en teología era posible seguir soy un orando a aristóteles y sus consecuencias tan
diversas que las cosas resultaban MUY COMPLICADAS PERO AL MISMO TIEMPO EN UN
RÉGIMEN INTELECTUAL EN QUE LA FACULTAD DE TEOLOGÍA REINABA SOBRE LAS
DEMÁS ERA DIFÍCIL ATENERSE A LA FILOSOFÍA PURA COMO VEREMOS MÁS ADELANTE
SOLO FALTABA UNIR LOS DOS TÉRMINOS PERO COMO SIQUIERA EL MISMO ALBERTO
MAGNO NO HABÍA RENUNCIADO A A LAS TESIS TRADICIONALES CONCERNIENTES AL
ALMA Y EL CONOCIMIENTO humano que eran ajenas incluso opuestas al aristotelismo
su bici culo Tomás de Aquino domingo como el logro la hazaña: acepta completamente
la ontología y la teoría del conocimiento aristotélicas pero le da incentivo nuevo un
sentido nuevo al integrarlas en una teología que asimila además todo el platonismo que
venía exigido por la fe cristiana transmitido por santos como Dionisio Y Agustín y
compatible por otra parte con la filosofía de Aristóteles síntesis sorprendente por su
amplitud y adecuación usaba hace es una doctrina del ser completamente original que
presupone una fuerza y una claridad espíritu excepcionales tan perceptibles en el estilo
general de su autor como en el plan general de la obra pero esta doctrina chocaba con
la tradición que se apoyaba esencialmente en Agustín el cual en muchas cosas sí que lo
piñón de platón en la medida en que la verdad de la fe lo permite dice el mismo Tomás
por tanto el se dedicará asimilar la doctrina teológica de de éste a la suya propia lo
mismo quiera con la de Dionisio ese otro platonizante. Pero esta doctrina hubo sobre
todo conciencia del desacuerdo filosófico así la preferencia concebida Aristóteles
excluye radicalmente toda posibilidad de conocimiento a priori de intuición intelectual
desde el punto de vista estrictamente filosófico el todo mismo no puede convenir a los
que admiten las esencias Enrique de Gante y tus escoto serán ilustres ejemplos de eso
también sobre otros puntos ser y esencia estructura metafísica del hombre la enseñanza
de Santo Tomás suscitar amplias y prolongadas controversias en realidad estas
polémicas no han cesado todavía aunque en 1879 el doctor ángelico fuera proclamado
doctor común de la Iglesia Católica en el siglo 13 su doctrina flojito de críticas muy vivas
y estuvo incluso comprometida cuando la condena de la barroquismo 1277 como
veremos después para esa fecha sea Tomás de Aquino que pasaría ser Santo Tomás en
1323 había muerto hacía tres años

nació en 1225 en roca seca cerca de aquí no no lejos de Nápoles desde 1230 a 1235 es
oblato en la Abadía benedictina de Montecasino estudia la Universidad de Nápoles en
1244 ingresa en la orden dominicana a pesar de los obstáculos que le pone su familia
estudia en París desde 1245 a 1248 y sigue a su maestro Alberto magno a colonia donde
permanece hasta el año 1252 enseña en París primero como bachiller bíblico 1252 a
1254 luego como bachiller sentencia ario 1254 a 1256 y por último como maestro en
teología 1256 a 1259 de 1259 a 1268 enseña teología en diversas ciudades de Italia y
luego vuelve a país de nuevo de 1269 a 1272 en esta fecha regresa a Nápoles para
enseñar así muere en 1274 al dirigirse al concilio de Lyon en esta vida de corta duración
compone un buen número de obras comentó una docena de tratados de Aristóteles
entre ellos los más importantes Y además el libro sobre las causas y los tratados de
Dionisio y Boecio compuso gran número de opúsculos concretamente sobre el ser y la
esencia De ente et essentia hacer 1256 sobre la unidad del intelecto sobre la eternidad
del mundo tus problemas que se habían vuelto candentes a causa de la controversia
antiverroísta; ven 32 opúsculos podemos citar también las compilaciones de cuestiones
cuestiones disputadas y cuestiones cuando de líbero tales entre otros sobre la potencia
de potencia sobre el mal sobre el alma sobre la verdad son cuatro obras principales son
el comentario de la sentencias hacia 1254.1257 la suma contra los gentiles suma contra
gentiles hacia 1258.1264 el compendio de teología compendium theolgiae, hacia 1000
260.266 y la suma teológica suma teología es hacia 1266-1273, que quedó sin terminar.
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A pesar de que Santo Tomás no dejara una exposición sistemática de su doctrina


filosófica, a pesar de que lo que esa doctrina contiene original esté consignado en sus
obras teológicas más en sus comentarios Aristóteles, y que el orden de exposición más
natural sea, por tanto, el de la Suma teológica (E.Gilson) nos es lícito partir de la
“decisión filosófica pura” para utilizar una expresión del mismo autor que le hace
preferir Aristóteles a Platón. Con eso se pierde el papel ordenador de la síntesis lo cual
es lamentable pero no es mucho menos desde luego en una pequeña exposición que en
un estudio de mayor amplitud además de este modo se destaca lo que a primera vista
apareció más nuevo y más provocador en la enseñanza del maestro dominico. Tomás
rechaza el núcleo de la filosofía de Platón, combatidos ya por Aristóteles con toda la
fuerza de su dialéctica: la doctrina de las Ideas. Como he sabido, esta doctrina,
preparada por una crítica de la percepción sensible, hace refluir a un mundo abierto
únicamente al pensamiento toda la inteligibilidad, toda la eficacia, que a la vez se les
niega a las cosas de este mundo. Romper verdaderamente con el platonismo y esto es
absolutamente necesario si se parte seriamente de Aristóteles es defender por tanto
que los objetos naturales las causas segundas en lenguaje teológico tienen una
consistencia y una acción reales y aún más que son inteligibles para el hombre que son
incluso los únicos inteligibles que “quiddidad de las cosas materiales” es el objeto
natural del entendimiento humano el cual dotado de actividad propia como toda causa
segunda es capaz de conocer sin que intervenga ninguna iluminación. de esta decisión
inicial sale la refutación por reducción crítica su origen de la filosofía rechazada por esa
si platón y su físico pueblos dice Santo Tomás profesan la existencia de las ideas es
porque razonan lógicamente porque transponen directamente a su interpretación de lo
real los datos del conocimiento: “ dicen que las cosas que pueden ser separadas según
la intelección están también separadas según el ser” atribuyen existencia aló géneros y
a las especies los cuales resultan simplemente de las leyes del conocimiento humano no
tienen más ser el lógico otros filósofos cayeron en el mismo error Parménides Pitágoras
Avicebrón etc. Pero también parece claro que al atribuir a las cosas y el intelecto
humano lo que negaba a las ideas platónicas Tomás de Aquino rompía al mismo tiempo
con toda una tradición que se ligaba con San Agustín y esto no lo había hecho y siquiera
su maestro Alberto Magno.
H hay que atenerse por tanto a los principios de la filosofía de Aristóteles tal y como son
la experiencia sensible no se enseña que hay seres que existen por si cada uno definido
por su esencia quiddidad la cual lo determina hacer lo que es. a estos seres se lo llama
sustancias además de las determinaciones esenciales existen determinaciones
complementarias o accidentes que no pueden existir fuera de la sustancias su ese es un
Inece sea que no pueden ser más que en alguna cosa desde otro punto de vista podemos
llamar forma a lo que nos permite tener un concepto de la sustancia situarla en tal
género o tal especie. U un individuo será entonces la unidad de una forma y una materia
la materia es aquello que lo diferencia de los individuos de la misma especie y lo que
permite explicar el cambio la sucesión de los seres en un mundo destinado a la
generación y a la corrupción. La materia determinada por una forma y sujeto del cambio
es una potencialidad la forma que recibe es acto. De este modo una sustancia es lo que
es gracias a su forma.

hasta aquí permanecemos en un horizonte puramente aristotélico en el que explicar un


ser equivale a decir que es la forma de la sustancia es en este punto un principio de
explicación último y satisfactorio pero el análisis de Santo Tomás agudizado por la
refracción teológica llega más lejos supera lo que está al ser para Segar al hecho de que
sea. M más allá y más acá de la esencia ese análisis coloca la existencia el ese es la
actualidad de todos los actos y a causa de esto es la perfección de todas las perfecciones
y no solo como en Avicena un quasi accidente de la esencia). D de este modo en un
sujeto dado hay composición y por tanto distinción de esencia y existencia. Solamente
en Dios se confunden las dos su excelencia es existir como enseñó a Moisés que le
preguntó su nombre “Yo soy el que soy” Éxodo III 14. aparte de este caso único no hay
más que sustancias usa forma específica es la materia son en virtud de su existir Ipsum
esse el cual es como el acto mismo con respecto a la forma que él actualiza o más bien
que se determina asimismo según tal forma saque Sin el la forma no existe, Y la
existencia no puede estar determinada por lo inexistente. E en otros términos le esencia
es un modo de ser fórmula que expresa bien la prioridad que sobre la esencia tiene el
esse.
Como la criatura hay composición de esencia de existencia no es necesario suponer en
Los Ángeles una materia inteligible para evitar hacer de esos seres absolutamente
simples: nueva ruptura con la doctrina tradicional. L las inteligencias separadas son
formas sin batería por eso cada una de ellas puede ser considerada como una especie.
En cuanto al alma humana es forma del cuerpo no es una inteligencia separada desuso
que estaría unida al cuerpo por un lazo accidental o por una tendencia que no sería
constitutiva de su esencia como pensaba Alberto: está íntimamente unida a él como la
forma con la materia ciertamente el alma sobrevive a la separación ya que estado tarda
de una existencia que es usual. Pero es estado de aislamiento noble natural. E estamos
lejos de las especulaciones platonizantes sobre la patria supra celeste del alma sobre su
exilio en el mundo de los cuerpos. E el conocimiento humano nace del contacto de los
sentidos con los objetos sensibles: éstos imprimen en ellos las especies no hay que
entender por esto algo parecido a los simulacros de la psicología y pico Auria les pese al
resultado inmaterial de la acción del objeto sobre el órgano apto para percibirla. C
contiene un elemento inteligible el cual se revela no el sentido que solo la capta en su
individualidad si no el intelecto este por una parte no contiene actualmente los
inteligibles pero es capaz de recibirlo intelecto posible o pasivo por otra parte puede
aislarnos de los fantasmas que son las semejanzas de las cosas imágenes sensibles que
resultan de la sensación. E en este último sentido se habla de un intelectual gente este
es el elemento activo del conocimiento una luz intelectual que participa de la luz
increada en la que reside las esencias eternas solo en este sentido es lícito hablar de
iluminación decir que el alma humana es iluminada por Dios es decir que ha recibido de
él un intelecto agente capaz de hacer pasar a lacto lo inteligible que está en potencia en
lo sensible. S sin la presencia de esto último el intelecto no puede no conocer nada
ciertamente tienen si los principios primeros gérmenes de las ciencias pero solo en
potencia solo puede conseguirlos a partir de la experiencia si bien entonces los concibe
inmediatamente. P por tanto el hombre no conoce ni por especies naturalmente
presente sensual más y por especies que se desprenden de las formas separadas no se
admite ningún a priori todo conocimiento resulta de la experiencia sensible.

Vemos, pues, que el platonismo queda completamente abandonado platón dice Santo
Tomás afirmaba que esas formas separadas las ideas eran participadas por nuestra alma
y por la materia de los cuerpos por nuestra alma para conocer por la materia de los
cuerpos para ser. Aristóteles reintegro al mundo sensible el principio que explica la
naturaleza de las cosas y el conocimiento que ella se tiene: es una filosofía de la forma
esta niega toda participación de las Ideas. Pero sucede aquí lo que sucedía a propósito
del análisis metafísico de la sustancia: Santo Tomás seguía Aristóteles hasta el final y
después continuaba solo su camino llegando hasta el acto de ser; del mismo modo va a
preguntarse por la relación de las existencias finitas con la existencia absoluta y
encontrará una cierta forma de participación diferente de la que había rechazado.

La existencia de Dios debe ser demostrada pues no es percibida y tampoco es evidente


el concepto de un ser infinito no nos es dado por tanto no podemos deducir de su
existencia. Lo único que nos queda es interrogar a la experiencia sensible la cual nos
permitirá acceder a esta verdad fundamental no por simple inspección de esencias sino
por razonamientos que capten lo real existente. Las dos Sumas ofrecen ambas cinco
“vías”. La primera parte de la experiencia del movimiento el ser que se mueve no puede
ser a la vez motor y movido por tanto hay que buscar su motor fuera de él y a propósito
de este volver a plantearse la misma cuestión y así sucesivamente. Admitir que ve este
modo se puede llegar hasta el infinito sería establecer una serie de causas sin primer
término y el movimiento quedaría entonces si me explicado. Es necesario por tanto que
haya una causa motriz primera que es Dios.

La segunda prueba parecida a la primera se basa en la noción de causa eficiente nada


puede causarse asimismo lo mismo que no puede moverse asimismo pero el mundo
sensible nos ofrece un orden de causas eficientes. Así pues es preciso por la misma
razón que en el caso anterior establecer una que sea la primera de todas y que por
consiguiente no sea causada.

Tercera prueba: el hecho de que las cosas nazcan y mueran demuestra que su existencia
no es necesaria pero si no hubiera nada necesario ¿en qué se fundamentarían esos
seres, que, al ser solo posibles, no puede existir siempre, y habrían vuelto ya a la nada,
sin que, por hipótesis, nada pueda conferirles el ser de nuevo? Hay, por tanto, un ser
necesario de por sí.
En cuarto lugar puede razonarse sobre los grados de Ser. Las cosas son buenas nobles
verdaderas etc. En grado desigual pero estas diferencias implican la existencia de un
término de comparación en el que se encuentra realizado supremamente lo que en las
demás cosas solo aparece de forma relativa.

Última vía: la tendencia armoniosa de los cuerpos naturales a sinfín en un universo


regulado excluye toda explicación mediante el azar y se va a firmar la existencia de una
inteligencia ordenadora del mundo.

Como se ve, en todas estas pruebas se parte de la comprobación empírica de seres


incapaces de fundamentarse así mismos para pasar luego a un ser absoluto único capaz
de explicar a todos los demás este paso no se puede reducir a un análisis conceptual que
iría de lo condicionado a su condición en una esfera puramente lógica vale existencias
percibidas a una existencia inferida de ahí la importancia que el principio de causalidad
desempeña en cinco modalidades. En el De ente et essentia Santo Tomás había
pleanteado de lleno el problema en el plano de la existencia tomada en sí misma: “ es
preciso que cualquier cosa uso ser es distinto de su naturaleza deba su ser a otro” En
las Summas la existencia no es puesta en juego directamente sino a partir de diversos
tipos de experiencia. Pues la dependencia de los existentes finitos con respecto al
existente al soluto unida a la infranqueable distancia ontológica que lo separa del
implico la verdadera participación de ser: relación particularmente visible en la prueba
cuarta pero que se puede encontrar también en todas las demás pues esa define en
primer lugar la relación del universo con Dios (E. Gilson, L.B. Geiger).

Las cosas finitas deben todo adiós qué es lo que esas tienen esto es cierto en primer
lugar de la existencia pero también lo es de cualquier perfección y no otros términos las
cosas finitas son el resultado de una creación de una acción divina que produce la
totalidad del ser con su orden y su variedad. Esta creación es ex nihilo ya que nada
preexiste a ella excepto Dios. No se puede demostrar como pensaba San Buenaventura
que el universo haya comenzado en el tiempo ni tampoco lo contrario es decir que sea
eterno ha quedado probado que debe su existencia a Dios pero nada y en la esencia de
las criaturas y en lo que se puede saber de Dios permite decidir si el mundo ha existido
siempre o no solo la revelación nos instruye en éste punto: el mundo comenzó a ser.
Además, el mundo no procede de Dios como de una naturaleza que debiera producir
necesariamente su efecto: es contingente, expuesto por un acto libre y no añade nada,
con su ser, a la infinitud del ser divino. Mayúsculas por último, no debemos imaginar,
siguiendo, entre otros, Avicena, cuando sarroso de la creación que supusiera que Dios
sale de una primera criatura, la cual, a su vez, produciría otra a partir de si, etc.,
basándose el que lo múltiple no puede salir directamente de lo uno. todos los
inteligibles pre existen en Dios: son las ideas divinas, que Dios conoce al conocer su
esencia en cuánto está es participable por las criaturas, de modo que la universalidad
de las cosas puede estar preformada en él y resultar a partir de él, sin perjuicio de su
perfecta unidad. Así, en sentido inverso, conocemos a la esencia de Dios según esta
representa la perfección de las criaturas, aunque en esta vida no podemos conocerla
según lo que esa es en sí. Al ser Dios la causa de sus criaturas, es eminentemente todo
lo que estás son; de qué modo lo es no lo sabemos. Por tanto, no se es a la vez conocido
y desconocido; cuando decimos que justo, sabio, etc., los nombres que le atribuimos no
tienen la misma significación que cuando los atribuimos a un espíritu creado; dicho en
términos de lógica, no son unívocos para la criatura y para Dios. Pero tampoco son
equívocos pues no son elegidos arbitrariamente ya que Dios es realmente causa de la
justicia, de la sabiduría. Nombramos a Dios según un modo intermedio entre el unívoco
y luego equívoco: según la analogía, que no implica mi unidad de sentido ni
multiplicidad absoluta, sino que significa una cierta proporción entre los términos que
volé. Podemos enunciar, pues, juicios verdaderos a propósito de Dios, sin por ello
conocer su esencia, la cual consiste en la existencia pura. volviendo a este punto central,
el de que Dios es la causa del ser, vemos que las nociones de creación, participación y
analogía se relacionan estrechamente: las tres implican la misma relación de la criatura
con Dios, pero considerada, bien como relación del efecto con la causa, como relación
ontológica, bien desde el punto de vista del conocimiento; y siempre volvemos a
encontrar una síntesis de semejanza y diferencia, en la que la segunda está más
acentuada.

En el universo de Santo Tomás, lo mismo que en el de Aristóteles, todo ser tiende hacia
su fin, término último de sus operaciones. El fin del hombre es el bien como tal; pero el
va hacia su fin voluntariamente y no por una tendencia ciegamente necesaria. Además,
el soberano bien lista oculto siempre en esta vida. Por tanto, en su acción entra la
contingencia. Y, sobre todo, puede elegir cualquier bien particular que se presente ante
él, aún cuando esa elección sea finalmente contraria al deseo fundamental que lo lleva
hacia su fin supremo. .

La moral es la parte de la filosofía que permite ver claro en la complejidad de las


situaciones concretas, discernir lo que es compatible con la búsqueda del soberano bien
de lo que no lo es. Santo Tomás analizan plenamente la naturaleza y la variedad de las
virtudes, disposiciones estables, adquiridas o perfeccionadas por el ejercicio, y que sean
a la vez el fruto Y el principio de la actividad moralmente buena. También aquí
encontramos la influencia de Aristóteles, en particular en el papel capital que le atribuye
a la inteligencia: la virtud es racional por esencia; la prudencia, que es la perfección de
la razón, ilumina y condiciona el ejercicio de las demás virtudes; y la actividad más
perfecta del hombre es el conocimiento especulativo. Pero la sabiduría natural,
estudiada por los filósofos, según el acción de la gracia, fuente de las virtudes teologales.
En este punto se abandona el plano de la filosofía. Es preciso señalar, no obstante, que
Santo Tomás piensa que la acción de Dios en el hombre no se presupone o se sus
tapones a la actividad humana, sino que la envuelve y la penetra sin quitarle su carácter
propio; la lleva a lo mejor de sí misma, dejándola intacta. Del mismo modo, la teología
inspira y promueve la reflexión filosófica, respetando siempre sus principios y sus reglas.
Por todas partes en la doctrina tomista encontramos la preocupación de mantener en
su integridad los derechos de la naturaleza, el nombre incluso del respeto que se debe
a Dios; eso es lo que expresa la fórmula citada con frecuencia: quitar a las cosas sus
propias acciones es menoscabar la bondad divina. Desde este punto de vista aparece
claramente la coherencia de la síntesis doctrinal construida por Santo Tomás.