Está en la página 1de 16

SISTEMA RESPIRATORIO

el sistema respiratorio consiste en las vías aéreas, pulmones y músculos


respiratorios, que provocan el movimiento del aire tanto hacia adentro como hacia
afuera del cuerpo. El intercambio de gases es el intercambio de oxígeno y dióxido
de carbono, del cuerpo con su medio. Dentro del sistema alveolar de los pulmones,
las moléculas de oxígeno y dióxido de carbono se intercambian pasivamente, por
difusión, entre el entorno gaseoso y la sangre. Así, el sistema respiratorio facilita la
oxigenación con la remoción contaminante del dióxido de carbono (y otros gases
que son desechos del metabolismo) de la circulación.
El sistema también ayuda a mantener el balance entre ácidos y bases en el cuerpo
a través de la eficiente remoción de dióxido de carbono de la sangre.
El hombre utiliza respiración pulmonar, su aparato respiratorio consta de:

 Sistema de conducción: fosas


nasales, boca, epiglotis, faringe, laringe, tráquea, bronquios principales,
bronquios lobulares, bronquios segmentarios y bronquiolos.
 Sistema de intercambio: los conductos y los sacos alveolares. El espacio
muerto anatómico, o zona no respiratoria (donde no hay intercambios gaseosos)
del árbol bronquial incluye las 16 primeras generaciones bronquiales, siendo su
volumen de unos 150 ml.
La función del aparato respiratorio consiste en desplazar volúmenes de aire desde
la atmósfera a los pulmones y viceversa. Lo anterior es posible gracias a un proceso
conocido como ventilación.
La ventilación es un proceso cíclico y consta de dos etapas: la inspiración, que es
la entrada de aire a los pulmones, y la espiración, que es la salida. La inspiración
es un fenómeno activo, caracterizado por el aumento del volumen torácico que
provoca una presión intrapulmonar negativa y determina el desplazamiento de aire
desde el exterior hacia los pulmones. La contracción de los músculos inspiratorios
principales, diafragma e intercostales externos, es la responsable de este proceso.
Una vez que la presión intrapulmonar iguala a la atmosférica, la inspiración se
detiene y entonces, gracias a la fuerza elástica de la caja torácica, esta se retrae,
generando una presión positiva que supera a la atmosférica y determinando la
salida de aire desde los pulmones.
En condiciones normales la respiración es un proceso pasivo. Los músculos
respiratorios activos son capaces de disminuir aún más el volumen intratorácico y
aumentar la cantidad de aire que se desplaza al exterior, lo que ocurre en la
espiración forzada. [VT = volumen circulante, presión positiva al final de la
espiración (PEEP, positive end expiratory pressure)]
Mientras este ciclo ventilario ocurre, en los sacos alveolares, los gases contenidos
en el aire que participan en el intercambio gaseoso, oxígeno y dióxido de carbono,
difunden a favor de su gradiente de concentración, de lo que resulta la oxigenación
y detoxificación de la sangre.
El volumen de aire que entra y sale del pulmón por minuto, tiene cierta sincronía
con el sistema cardiovascular y el ritmo circadiano (como disminución de la
frecuencia de inhalación/exhalación durante la noche y en estado de vigilia/sueño).
Variando entre 6 a 80 litros (dependiendo de la demanda).
Se debe tener cuidado con los peligros que implica la ventilación pulmonar ya que
junto con el aire también entran partículas sólidas que puede obstruir y/o intoxicar
al organismo. Las de mayor tamaño son atrapadas por los vellos y el material
mucoso de la nariz y del tracto respiratorio, que luego son extraídas por el
movimiento ciliar hasta que son tragadas, escupidas o estornudadas. A nivel
bronquial, por carecer de cilios, se emplean macrófagos y fagocitos para la limpieza
de partículas.
ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA

 Fosa nasal: Consiste en dos amplias cavidades cuya función es permitir la


entrada y salida del aire, el cual se humedece, filtra y calienta a una determinada
temperatura a través de unas estructuras llamadas cornetes.
 Faringe: Conducto muscular membranoso, que ayuda a que el aire se vierta
hacia las vías aéreas inferiores. Se divide en: Nasofaringe, Orofaringe y
Laringofaringe.
 Epiglotis: Cartílago perteneciente a la faringe, impide el paso de alimentos a la
laringe durante la deglución. Funciona como una "tapa" al impedir que los
alimentos entren en la laringe y en la tráquea al tragar, durante la deglución.
También marca el límite entre la orofaringe y la laringofaringe.
 Laringe: Conducto cuya función principal es la filtración del aire inspirado.
Además, permite el paso de aire hacia la tráquea y los pulmones, y también tiene
la función de órgano fonador al pasar el aire por las cuerdas vocales,
produciendo el sonido.
 Tráquea: Brinda una vía abierta al aire inhalado y exhalado hacia los pulmones.
 Bronquio: Conducto tubular fibrocartilaginoso que conduce el aire desde la
tráquea hasta los bronquiolos.
 Bronquiolo: Conducto que conduce el aire desde los bronquios hasta los
alvéolos.
 Alvéolo: Divertículo terminal del árbol bronquial donde se produce la hematosis
(Permite el intercambio gaseoso entre el aire inspirado y la sangre, de manera
que en su interior la sangre elimina el dióxido de carbono y recoge oxígeno).
 Pulmones: Órganos cuya función es realizar el intercambio gaseoso con la
sangre, por ello los alvéolos están en estrecho contacto con los capilares.
 Músculos intercostales: Músculos torácicos cuya función principal es la de
movilizar un volumen de aire que sirva para, tras un intercambio gaseoso
apropiado, aportar oxígeno a los diferentes tejidos.
 Diafragma: Músculo que separa la cavidad torácica (pulmones, mediastino,
etc.) de la cavidad abdominal (intestinos, estómago, hígado, etc.). Interviene en
la respiración, descendiendo la presión dentro de la cavidad torácica y
aumentando el volumen durante la inhalación y aumentando la presión y
disminuyendo el volumen durante la exhalación. Este proceso se lleva a cabo,
principalmente, mediante la contracción y relajación del diafragma.
Las vías nasales se conforman de:

 Células sensitivas.
 Cornetes.
 Fosas nasal.
 Nervio olfativo.
 Pituitaria.

Importante

Hipoxemia: Disminución de la PaO2 (presión arterial de oxígeno) < 80 mmHg. (torr)

Hipoxia: Disminución de la PaO2 a nivel celular.

Insuficiencia respiratoria: Disminución de la presión parcial de oxígeno (PaO2) por


debajo de 60 mmHg a nivel del mar. Hay dos tipos:

Parcial: Disminución de la PaO2 < 60 mmHg con PaCO2 (presión arterial o alveolar
de dióxido de carbono) normal o baja.

Global: Disminución de PaO2 < 60 mmHg y aumento de PaCO2 > 45 mmHg


(acidosis respiratoria).

ENFERMEDADES
Neumonía
¿Qué es?
Es una infección con inflamación en las vías respiratorias, atacando especialmente
a los bronquiolos y alveolos pulmonares, produciendo una secreción mucosa que
ocupa parte de los alveolos impidiendo la llegada de oxígeno a la sangre. La
neumonía causada por las bacterias puede ser la más grave.
El germen que más causa esta enfermedad es el neumococo. Otros son el
estafilococo, el estreptococo y el hemofilus, aunque estos últimos se presentan
principalmente en niños.
Hay varias formas de contraer esta enfermedad, las más comunes son:
- Las bacterias que viven en las vías respiratorias de los pacientes con riesgo (niños,
ancianos, personas debilitadas por cualquier otra enfermedad, etc.) pueden
propagarse a los pulmones y provocar una neumonía.
- Por aspiración de alimentos, líquidos, gases o secreciones del exterior hacia los
pulmones.
- Se transmite por las gotitas que exhalan los enfermos al respirar, toser y estornudar
Signos y Síntomas:
Tos, fiebre alta, escalofrios, dificultad respiratoria y fatiga.
Tratamiento:
Beber mucho líquido para facilitar a que se aflojen las flemas, toma de antibioticos
(penicilina, estreptomicina, etc.) hacer reposo y cuidarse del frio.
Existe una vacuna infantil contra el neumococo y el hemofilus.
Prevención

Medidas de prevención para evitar la neumonía nosocomial, es decir, en


pacientes de ámbito hospitalario.

 Extremar la limpieza de los equipos hospitalarios y en la manipulación de los


enfermos.
 Tomar medidas de higiene simples como el lavado frecuente de las manos y
el uso de guantes.
 Aspiración de secreciones y la interrupción de la alimentación por vía oral en
los pacientes con riesgo de aspiración.
 Elevación del cabecero de la cama y la fisioterapia respiratoria (ejercicios de
respiración profunda y terapia para eliminar las secreciones respiratorias) en
pacientes de alto riesgo, como los sometidos a cirugía del tórax o aquellos
que estén debilitados y encamados.
 Cuidados de enfermería
 Administración de medicamentos prescritos por el médico
 Antibióticos para paliar la infección en el caso de neumon.as bacterianas.
 Antipiréticos si hay fiebre.
 Analgésicos si hay dolor torácico.
 Recoger muestras para realizar cultivos de esputo de forma periódica.
 Mantener una buena higiene bucal.
 Realizar cambios posturales para ayudar al aclaramiento de las secreciones
pulmonares.
 Mantener un adecuado soporte nutricional del paciente.
 Animar al paciente, cuando éste pueda, a realizar ejercicios de espirometría
incentiva.
 La instrucción al paciente es muy importante ya que conociendo su situación
conseguiremos reducir su nivel de ansiedad:
 Proporcionar al paciente y a la familia información sobre el tipo de neumonía
que padece, las complicaciones y el tiempo de recuperación.
 Proporcionar al paciente y a la familia información sobre la medicación
prescrita, dosis, nombre, acción administración y efectos secundarios.
 Explicar la necesidad de una ingesta adecuada de líquidos y nutrientes.
 Explicar a la familia y al paciente el carácter infeccioso de la enfermedad con
el fin de evitar el contagio a otras personas.
 Explicar la importancia de evitar el tabaco y los humos que puedan irritar los
bronquios.
 Explicar al paciente técnicas de relajación y la importancia del reposo y el
sueño.

ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA – EPOC


La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad pulmonar
común. La EPOC causa dificultad para respirar.
Hay dos formas principales de EPOC:
Bronquitis crónica, la cual implica una tos prolongada con moco
Enfisema, el cual implica un daño a los pulmones con el tiempo
La mayoría de las personas con EPOC tienen una combinación de ambas
afecciones.
Signos y síntomas:
Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:
Tos con o sin flema
Fatiga
Muchas infecciones respiratorias
Dificultad respiratoria (disnea) que empeora con actividad leve
Dificultad para tomar aire
Sibilancias
Dado que los síntomas de EPOC se presentan lentamente, es posible que algunas
personas no sepan que tienen la enfermedad.
Tratamiento
No hay ninguna cura para la EPOC. Sin embargo, hay muchas medidas que se
pueden tomar para aliviar los síntomas e impedir que la enfermedad empeore.

Si fuma, ahora es el momento de dejar el cigarrillo. Esta es la mejor manera de


reducir el daño pulmonar.

Los medicamentos empleados para tratar la EPOC incluyen:

Inhaladores (broncodilatadores) EPOC -- medicamentos de alivio rápido para


ayudar a abrir las vías respiratorias
EPOC inhalados -- esteroides inhalados o fármacos de control, para reducir la
inflamación pulmonar
Antiinflamatorios para reducir la hinchazón en las vías respiratorias
Ciertos antibióticos por tiempo prolongado
En casos graves o durante reagudizaciones, es posible que sea necesario recibir:

Esteroides por vía oral o a través de una vena (por vía intravenosa)
Broncodilatadores a través de un nebulizador
Oxigenoterapia
Asistencia durante la respiración desde una máquina a través de una máscara,
BiPAP o sonda endotraqueal
Prevención
El hecho de no fumar previene la mayoría de los casos de EPOC. Pregúntele a su
proveedor de atención médica respecto a programas para dejar de fumar. También
hay disponibilidad de medicamentos que le ayudan a dejar el cigarrillo.
Cuidado de enfermería
Mantener el respaldo
Mantener en reposo y asistir en sus cuidados higiénicos
Mantener oxigenoterapia
Cuidados de ventilación
Mantener venoclisis permeable
Cumplir medicamentos ( solumedrol, foradil, budesonida, ventolin y otros )
Vigilar los efectos adversos de los medicamentos
Asistir la dieta si es necesario
Mantener las vías aéreas permeables
Monitorización de signos vitales
ASMA
Enviar esta página a un amigo Imprimir Facebook Twitter Google+
Es una enfermedad que provoca que las vías respiratorias se hinchen y se
estrechen. Esto hace que se presenten sibilancias, dificultad para respirar, opresión
en el pecho y tos.
Signos y síntomas:
La mayoría de las personas con asma tienen ataques separados por períodos
asintomáticos. Algunas personas tienen dificultad prolongada para respirar con
episodios de aumento de la falta de aliento. Las sibilancias o una tos puede ser el
síntoma principal.
Los ataques de asma pueden durar de minutos a días. Se pueden volver peligrosos
si se restringe el flujo de aire de manera importante.
Los síntomas del asma incluyen:
Tos con o sin producción de esputo (flema)
Retracción o tiraje de la piel entre las costillas al respirar (tiraje intercostal)
Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio o la actividad
Sibilancias
Los síntomas de emergencia que necesitan atención médica oportuna incluyen:
Labios y cara de color azulado
Disminución del nivel de lucidez mental, como somnolencia intensa o confusión,
durante un ataque de asma
Dificultad respiratoria extrema
Pulso rápido
Ansiedad intensa debido a la dificultad para respirar
Sudoración
Tratamiento
Los objetivos del tratamiento son:

Controlar la inflamación de las vías respiratorias


Evitar las sustancias que desencadenen los síntomas
Ayudarle a que pueda realizar las actividades normales sin síntomas de asma
Usted y su médico deben colaborar en equipo para manejar el asma. Siga las
instrucciones del médico con respecto a tomar los medicamentos, eliminar los
desencadenantes del asma y vigilar los síntomas.

Medicamentos para el asma


Existen dos clases de medicamentos para el tratamiento del asma:
Medicamentos de control para ayudar a prevenir ataques
Medicamentos de alivio rápido (rescate) para uso durante los ataques
Prevención
Los síntomas de asma se pueden reducir evitando los desencadenantes y las
sustancias que irritan las vías respiratorias.

Cubra las camas con fundas "a prueba de alergias" para reducir la exposición a los
ácaros del polvo.
Quite los tapetes de las alcobas y aspire regularmente.
Use solo detergentes y materiales de limpieza sin fragancia en el hogar.
Mantenga los niveles de humedad bajos y arregle las fugas para reducir la
proliferación de organismos como el moho.
Mantenga la casa limpia y conserve los alimentos en recipientes y fuera de los
dormitorios. Esto ayuda a reducir la probabilidad de cucarachas. Las partes del
cuerpo de las cucarachas, así como sus deposiciones pueden desencadenar
ataques de asma en algunas personas.
Si una persona es alérgica a un animal que no se puede sacar de la casa, este debe
mantenerse fuera de la alcoba. En las salidas de la calefacción, coloque un material
de filtro para atrapar la caspa animal. Cambie los filtros en los calentadores y aires
acondicionados a menudo.
Elimine de la casa el humo del tabaco. Esta es la medida más importante que una
familia puede tomar para ayudar a alguien que tenga asma. Fumar fuera de la casa
no es suficiente. Los miembros de la familia y los visitantes que fuman afuera
transportan residuos del humo del tabaco hacia adentro en sus ropas y cabello. Esto
puede desencadenar síntomas de asma. Si usted fuma, este es un buen momento
para dejarlo.
Evite la contaminación atmosférica, el polvo industrial y otros vapores irritantes tanto
como sea posible.
Cuidados de enfermería
Colocar al paciente con respaldo
Hidratación endovenosa
Asistencia en la colocación de oxigeno
Cumplimiento de bronco dilatadores
Asistencia en las nebulizaciones
Colocar en cuarto donde no hayan desencadenantes de otro ataque como polvo,
flores y otros
Asistir en el drenaje postural
Educar sobre el cumplimiento de sus medicamentos.
Educar sobre evitar el contacto con alérgenos
Educar sobre el uso correcto de la respiración al hacer ejercicios o actividad física
Vigilancia de signos vitales
Síndrome de dificultad respiratoria aguda
Es una afección pulmonar potencialmente mortal que impide la llegada de suficiente
oxígeno a los pulmones y a la sangre. Los bebés también pueden tener el síndrome
de dificultad respiratoria.
Signos y síntomas:
Los síntomas generalmente se presentan dentro de las 24 a 48 horas posteriores a
la lesión o la enfermedad. A menudo, las personas con SDRA están tan enfermas
que no son capaces de quejarse de los síntomas. Los síntomas pueden abarcar
cualquiera de los siguientes:

Dificultad para respirar


Presión arterial baja e insuficiencia orgánica
Respiración rápida
Falta de aliento
Tratamiento
El SDRA a menudo necesita tratamiento en una unidad de cuidados intensivos
(UCI).

El objetivo del tratamiento es suministrar soporte respiratorio y tratar la causa


subyacente del SDRA. Esto puede consistir en medicamentos para tratar
infecciones, reducir la inflamación y extraer el líquido de los pulmones.

Se emplea un respirador para suministrar dosis altas de oxígeno y presión positiva


a los pulmones lesionados. Con frecuencia, es necesario sedar profundamente a
las personas con medicamentos. Durante el tratamiento, los proveedores de
atención médica hacen todo lo posible para proteger a los pulmones de daño
adicional. El tratamiento es principalmente de soporte hasta que los pulmones se
recuperen.
Prevención
Cuidados de enfermería
El drenaje postural, es una técnica usada para combinar la fuerza de la gravedad
con la actividad bronquial. Consiste en colocar al paciente en una posición capaz
de facilitar la expulsión de las secreciones bronquiales desde las ramificaciones
segmentarias a las ramificaciones lobares, de éstas a los bronquios principales y a
la tráquea y desde aquí al exterior.
La nebulización es un procedimiento médico, consistente en la administración de un
fármaco o elemento terapéutico mediante vaporización a través de la vía respiratoria
La sustancia a ser administrada se combina con un medio líquido, frecuentemente
solución salina, para luego con la ayuda de ungas, generalmente oxígeno, crear un
vapor que pueda ser inhalado por el paciente.
Bronquiectasia
Es una enfermedad en la que las vías respiratorias mayores de los pulmones se
dañan. Esto ocasiona que las vías respiratorias se ensanchen.

La bronquiectasia se puede presentar al momento del nacimiento o en la infancia o


desarrollarse más adelante en la vida.
Signos y síntomas
Los síntomas se desarrollan gradualmente. Pueden presentarse meses o años
después del hecho que causa la bronquiectasia.
La tos prolongada (crónica) con grandes cantidades de esputo de olor fétido es el
síntoma principal de la bronquiectasia. Otros síntomas pueden incluir:

Mal aliento
Dedos de las manos en forma de palillo de tambor (raro)
Expectoración con sangre
Fatiga
Palidez
Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio
Pérdida de peso
Sibilancias
Fiebre baja y sudoración nocturna

Tratamiento
El tratamiento está encaminado a controlar las infecciones y el esputo, aliviar la
obstrucción de las vías respiratorias y prevenir que el problema empeore.

Parte del tratamiento es el drenaje diario para eliminar el esputo. Un terapeuta


respiratorio puede enseñarle a la persona ejercicios para la expectoración (escupir
el moco) que le pueden ayudar.

A menudo se recetan medicamentos. Estos incluyen:

Antibióticos para tratar las infecciones


Broncodilatadores para abrir las vías respiratorias
Expectorantes para ayudar a aflojar y desechar el esputo grueso
Se puede necesitar cirugía para remover (extirpar) el pulmón si los medicamentos
no funcionan y la enfermedad se encuentra en una zona pequeña, o si la persona
presenta mucho sangrado en los pulmones.
Prevención
Puede reducir el riesgo tratando oportunamente las infecciones pulmonares.
Las vacunas de la niñez y la vacuna antigripal anual ayudan a reducir la probabilidad
de contraer algunas infecciones. Asimismo, evitar las infecciones de las vías
respiratorias altas, el tabaquismo y la contaminación pueden disminuir el riesgo de
tener esta infección.
Cuidados de enfermería
Antibióticos
Vacunas para la influenza y neumonía
Broncodilatadores
Mucolíticos
Oxígeno terapia

DERRAME PLEURAL
Enviar esta página a un amigo Imprimir Facebook Twitter Google+
Es una acumulación de líquido entre las capas de tejido que recubren los pulmones
y la cavidad torácica.

Signos y síntomas
Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:

Dolor torácico, generalmente un dolor agudo que empeora con la tos o la respiración
profunda
Tos
Fiebre y escalofríos
Hipo
Respiración acelerada
Dificultad para respirar
Algunas veces no hay síntomas.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es:

Extraer el líquido
Evitar que el líquido se vuelva a acumular
Determinar y tratar la causa de la acumulación de dicho líquido
La extracción del líquido (toracocentesis) se puede realizar si hay mucho líquido y
está causando presión en el tórax, dificultad respiratoria u otros problemas
respiratorios, como niveles bajos de oxígeno. La extracción del líquido permite que
el pulmón se expanda, lo que hace la respiración más fácil.
Prevención
“el tratamiento de la causa que lo produce puede prevenir su aparición”. Además, el
diagnóstico acertado y temprano del origen del derrame pleural es muy importante
para prevenirlo.

Cuando se confirma el diagnóstico de líquido en el pulmón, se pueden preveer las


consecuencias colocando un drenaje de este líquido de forma precoz, afirma
Marrón.
Cuidados de enfermería
Indicar al paciente que debe permanecer en posición semisentada para favorecer
la expansión pulmonar y mejorar la ventilación.
explicarle que si tiene tos o para respirar sujetarse el tórax alivia un poco el dolor
Controlar signos vitales que indiquen alguna complicación como disnea, taquipnea,
cianosis.

Bisinosis
Es una enfermedad de los pulmones causada por la inhalación del polvo del algodón
o polvos de otras fibras vegetales como el lino, el cáñamo o el sisal al trabajar con
ellas.
Signos y síntomas
Los síntomas pueden incluir cualquiera de los siguientes:
Opresión en el pecho
Tos
Sibilancias
Los síntomas son peores al principio de la semana de trabajo y mejoran más
adelante en la semana. Los síntomas también son menos graves cuando la persona
está lejos del lugar de trabajo.
Tratamiento
El tratamiento más importante es detener la exposición al polvo. La reducción de los
niveles de polvo dentro de la fábrica, a través del mejoramiento de la maquinaria o
la ventilación, ayudará a prevenir la bisinosis. Es posible que algunas personas
deban cambiar de trabajo para evitar exposiciones futuras.

Las medicinas usadas para el asma, como los broncodilatadores, generalmente


mejoran los síntomas. En los casos más graves, se pueden prescribir
corticosteroides.

Dejar de fumar es muy importante para las personas que padecen esta afección.
Se pueden prescribir tratamientos respiratorios, incluso nebulizadores, si el
padecimiento se vuelve prolongado. Puede ser necesaria la oxigenoterapia en el
hogar si los niveles de oxígeno en la sangre están bajos.

Los programas de ejercicios físicos, ejercicios de respiración y los programas de


educación al paciente suelen ser de gran ayuda para las personas con una
enfermedad pulmonar crónica.
Prevención
El control del polvo, el uso de máscaras faciales y otras medidas pueden reducir el
riesgo. Deje de fumar, en especial si trabaja en la manufactura de textiles.

Cuidados de enfermería

Bronquitis
La bronquitis, es una inflamación de las vías aéreas bajas. Sucede cuando los
bronquios, situados entre los pulmones, se inflaman a causa de una infección o por
alguna otra causa. Según su duración y etiología, se distingue entre bronquitis
aguda, de corta duración, y bronquitis crónica, de larga duración y con recidivas
frecuentes.
Signos y síntomas
Los síntomas incluyen:
Tos con mucosidad, a veces sanguinolenta. Si el moco de la bronquitis es verde
amarillento y va acompañada de fiebre, lo más probable es que haya infección
bacteriana.
Inflamación de los bronquios (ramificaciones de las vías aéreas entre la tráquea y
los pulmones)
Inflamación (edema) de las paredes bronquiales.
Obstrucción de los alveolos.
Pitidos o sibilancias.
Burbujeo (referido al efecto sonoro que se aprecia cuando se ausculta al paciente
con un estetoscopio)
Dificultad respiratoria.
Malestar general
En la bronquitis crónica, también pueden presentarse los siguientes síntomas:
Inflamación de tobillos, pies y piernas.
Coloración azulada de los labios provocados por los bajos niveles de oxígeno en
sangre.
Propensión a sufrir infecciones respiratorias —como resfriados y gripe—.

Tratamiento
Si se considera que la bronquitis es bacteriana, por regla general se trata con
antibióticos. Es común el uso de amoxicilina. En casos de asma, suelen usarse
inhaladores para evitar las asfixias —broncodilatadores— o la inflamación —
esteroides—. Para los cortes en la respiración (disnea) debidos al broncoespasmo,
suele usarse un inhalador de rescate de salbutamol —Ventolin, Salbutomal—.
Existen otros inhaladores que pueden ser prescritos para un uso diario.
Prevención
NO fume.
Hágase aplicar la vacuna antigripal y antineumocócica según las indicaciones de su
médico.
Disminuya la exposición al aire contaminado.
Lávese las manos (y las de los niños) frecuentemente para evitar la propagación de
virus y otras infecciones.
Cuidados de enfermería
Controlar signos vitales
Realizar controles seriados de recuento leucocitario.
Evitar exponer al niño en lugares donde otras personas presenten enfermedades
infecciosas.
Observar reacciones secundarias a los antibióticos.
Aumentar la fluidificación de secreciones.
Valorar estado respiratorio cada 2 horas.
Valorar frecuencia respiratoria y auscultar los campos pulmonares.
Observar aparición de signos y síntomas que evidencien hipoxia.
Realizar fisioterapia respiratoria.
Realizar drenaje postural.
Humidificar aire inspirado.
Aumentar Ingesta de líquidos.