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DEFICIENCIA DE NITROGENO

El Nitrógeno es un elemento esencial, constituyente de aminoácidos, aminas, amidas,


proteínas, ácidos nucleicos, clorofila, muchas enzimas, ATP, alcaloides y muchos otros
componentes celulares. El principal efecto de deficiencia de Nitrógeno son las dificultades
asociadas a la síntesis de proteínas y crecimiento de la planta. El síntoma típico de la
deficiencia de nitrógeno se visualiza temprano en las hojas; por una disminución en la
formación de clorofila, a su vez los aminoácidos son precursores de las cadenas de
proteínas y por lo tanto también se dificultan actividades enzimáticas, además de ser
componente, el nitrógeno, de paredes celulares. La deficiencia de este nutriente se
manifiesta con un amarillamiento, que ocurre primero en las hojas maduras, pero los
síntomas se extienden rápidamente, por tratarse de un nutriente muy móvil, hacia las
hojas jóvenes en las plantaciones de Eucalyptus. Estas hojas maduras, degradan su
proteína a formas solubles de nitrógeno, traslocadas por el floema a otras áreas de la
planta. 3 Inicialmente los síntomas se observan en el área internerval de hojas maduras,
que tornan de verde a verde pálido, haciéndose general, en fases más avanzadas de
deficiencia, e irregular (principalmente en E. grandis). El nitrógeno es absorbido por el
sistema radicular como nitrato o amonio. Las plántulas en crecimiento de E. globulus
toman nitrato menos efectivamente que amonio y es posible observar toxicidades por
nitratos.

Cuando existe una deficiencia de N las hojas son pequeñas, los tallos finos y rectos y las
ramificaciones escasas; de ahí que la planta parezca rala. En las primeras etapas de
crecimiento las hojas suelen ser pálidas y de color verde-amarillento. Esto se debe a la
poca síntesis de clorofila. A medida que la planta envejece las hojas pueden tornarse
amarillas, rojas o púrpuras debido a la presencia de antocianina. En condiciones de
deficiencia de N se produce una competencia interna dentro de la planta que determina la
movilización del N desde los órganos de mayor edad cronológica (por ejemplo, hojas
viejas) hacia los órganos más jóvenes. Si la planta se encuentra en la fase reproductiva, el
N es translocado preferentemente hacia los frutos. Esto determina que los síntomas de
deficiencia de N aparezcan en las hojas más viejas. Por esto, generalmente las hojas
basales se tornan amarillentas. Incluso se ha sugerido que esta característica de las plantas
sea utilizada para cuantificar el nivel de deficiencia de N que ha sufrido el cultivo de maíz
(Binford y Blackmer, 1993). Estos síntomas de deficiencia son comunes a la mayoría de los
cultivos, pero cada especie manifiesta además síntomas específicos.

FUNCION DEL NITROGENO EN LAS PLANTAS

Bennet, (1983) Menciona que el nitrógeno es absorbido por las plantas en forma de
nitrato (NO3) y amonio (NH4). Generalmente se entiende que el amonio es absorbido y
utilizado primeramente por las plantas jóvenes. Mientras que el nitrato es la forma
principal para utilizarlo durante el periodo largo de desarrollo.
El nitrógeno tiene numerosas funciones en la planta. El ión N03 sufre transformaciones
después esto es absorbido y reducido a la forma amíno. Entonces es utilizado en forma de
aminoácidos. Los aminoácidos son esenciales para la formación de proteínas y son
considerados estos componentes de los mismos. En adición a aminoácidos, proteínas,
ácidos nucleicos y bases nitrogenadas, el nitrógeno es también componente de
compuestos de otras plantas incluyendo nucleótidos, amidas y aminas. Por lo tanto el N
juega un papel clave en muchas reacciones metabólicas.

El nitrógeno es contenido en la molécula de clorofila, por lo que una deficiencia de N va a


resultar en una condición clorótica en la planta. El N es también un constituyente
estructural de las paredes celulares.

Las proteínas son continuamente creadas, sintetizadas y degradadas en la planta así que
el N se mueve de las partes viejas de la planta a hojas jóvenes. Por lo tanto el síntoma de
deficiencia aparece normalmente primero en las hojas viejas.

La proteína (aminoácidos y clorofila) y ácidos nucleicos son constituyentes mayores del


protoplasma de la célula, así que a falta de nitrógeno inhibe la división celular con una
consecuente reducción en crecimiento.

Ishizuka, (1978) Cita que el nitrógeno juega un papel importante como constituyente de la
clorofila, en la coloración verde característica de todas las plantas verdes. Así que el color
de la hoja es un buen indicador del nivel de nitrógeno en los cultivos.

Tisdale y Nelson, (1991) Reportan que un adecuado suministro de nitrógeno está


asociado con vigorosos crecimientos vegetativos y un intenso color verde. Cantidades
excesivas de nitrógeno pueden prolongar el periodo de crecimiento y retrazar la madurez.

Edmon, J.B.; T.L. Senn y F.S. Adrews, (1981) Reportan que cuando existe un exceso de
nitrógeno en la fase vegetativa se efectúa rápidamente, hay un rápido desarrollo de tallos
y hojas grandes de color verde obscuro conteniendo gran cantidad de clorofila que
absorbe cantidades relativamente altas de luz y elaboran grandes cantidades de
carbohidratos que se utilizan en la formación de células de tallos, hojas y raíces
absorbentes. Masson, Tremblay y Gosselin, (1991) Mencionan que han observado que
plántulas sobrefertilizadas de N incrementan su suculencia y se rompen fácilmente cuando
se transplantan.