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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación


Colegio María Auxiliadora
Barquisimeto-Edo. Lara

Tratado 5 de Abril de 1941

Gabriela Acevedo #1

4to “B”

Prof: Jackson Duran


Tratado 5 de Abril de 1941

El 5 de abril de 1941 Venezuela y Colombia firman en Cúcuta el Tratado sobre


demarcación de fronteras y navegación de los ríos comunes, por el cual nuestro país perdió
una considerable porción de su territorio. Dicho tratado le asignó una porción de costas
sobre el Golfo de Venezuela a República de Colombia en base al concepto de "costa seca",
es decir, la jurisdicción colombiana cesa al comenzar el agua, la cual es soberanía
venezolana. En los años 1960, las Naciones Unidas promulga el Tratado del Mar, el cual,
entre sus cláusulas, declara nulo el concepto de "costa seca". Desde entonces, Colombia ha
venido exigiendo que se le reconozca soberanía sobre una amplia zona marina y submarina
que suponen rica en hidrocarburos y otros recursos naturales. Sin embargo, Venezuela, al
igual que otros países incluyendo a Estados Unidos, no ha firmado dicho tratado y por
consiguiente, no está sujeto al mismo.

En dicho tratado, al igual que los arreglos anteriores, sigue más o menos las estipulaciones
del Laudo arbitral de 1891; donde se mantiene las delimitaciones del arbitraje citado y
también las demarcaciones efectuadas por los expertos suizos en 1923. Esto quiere decir,
que el tratado actual pretende dar por terminado el largo proceso de nuestra frontera
terrestre con Colombia y legalizar una situación que significa para Venezuela perder en el
oeste una extensa región del territorio.

La firma definitiva del tratado de la demarcación de los límites terrestres entre Venezuela y
Colombia, ha determinado el surgimiento de nuevos problemas entre las repúblicas vecinas.
Debido que la frontera terrestre colombo-venezolana es una zona conflictiva y de perenne
tensión entre ambos países, por problemas como el narcotráfico, contrabando o comercio
ilegal, la presencia de enfermedades de alto riesgo que suelen propagarse a ambos lados de
las líneas limítrofes, y la presencia de la guerrilla colombiana.

Dicho todo esto hay algo muy importante a destacar y es que, este gravísimo documento
según el cual Venezuela cedió a Colombia más de 108 mil kilómetros cuadrados, no debió
ser firmado por el presidente Eleazar López Contreras, no sólo por antipatriótico, sino
porque comprometía al gobierno siguiente, cuando estaba exactamente a 30 días de
entregar el poder a su sucesor, Isaías Medina Angarita.

¿En qué se basó López Contreras? En el hecho cierto de que sus Cívicas Bolivarianas
tenían mayoría en el Congreso, y terminarían aprobando el tratado. Y así fue. El 6 de junio
de ese mismo año 1941 empezó la discusión en la Cámara de Diputados. En el Senado se
aprobó sin discusión, pero en diputados sí hubo acaloradas intervenciones de opositores
como Rafael Caldera, Pedro José Lara Peña, Navas Spínola, Andrés Eloy Blanco, y otros,
que calificaron el Tratado de lesivo para la integridad territorial de Venezuela.

Andrés Eloy Blanco, con palabra profundamente nacionalista, empezó por señalar que en
cien años Venezuela ha perdido "la quinta parte de su territorio sin disparar un solo tiro". Y
agregaba: "Este Tratado, si es leído por nosotros, debe ser leído también por el pueblo de
Venezuela. Mi opinión es que este mapa no sólo debe venir aquí, sino que debe publicarse
para que el pueblo de Venezuela sepa dónde empieza y dónde termina el río de sus dudas".

Tampoco estuvieron de acuerdo los diputados Rafael Caldera y Pedro José Lara Peña,
quienes exigieron que la política diplomática de la Nación debiera hacerse del
conocimiento del pueblo. Ambos salvaron su voto, fundamentado. Esta misma actitud
tomaron Andrés Eloy Blanco, Eloy Suárez Flamerich y Ricardo Hernández Rovati. Por el
lado de los que apoyaban la firma, el que hizo la más larga exposición, desde el punto de
vista jurídico, fue él Dr. E Angulo Ariza. El tratado de límites fue aprobado por el
Congreso el 18 de junio de 1941.

Medina Angarita lo ratificó el 21 de agosto. Sin esperar la ratificación del tratado el mismo
día 5 de abril, se encontraron en el Puente Internacional (entre San Antonio del Táchira y
Cúcuta) los presidentes Eduardo Santos, de Colombia, y Eleazar López Contreras, de
Venezuela. Ambos Mandatarios se hicieron acompañar de una nutrida comitiva. El
Presidente venezolano llevaba al Canciller Esteban Gil Borges, al Ministro de Educación,
Arturo Uslar Pietri y a otros Ministros que con su presencia estaban avalando el despojo
que se hacía al país.

Aunque sabiendo que este tratado seria el definitivo para terminar con lo que era el largo
proceso de la demarcación fronteriza entre Venezuela y Colombia, todavía siguen
surgiendo algunas controversias o más bien desacuerdo entre ambos países, porque las
interminables negociaciones entre los dos gobiernos no han resuelto el problema de fondo,
pues Colombia insiste en reclamar el control sobre extensas áreas que son vitales para
nuestra soberanía nacional.

El Golfo de Venezuela y las islas de Los Monjes no sólo son nuestros de acuerdo a toda la
documentación que nos respalda; también esas áreas son vitales para la economía nacional
venezolana que tiene en sus cercanías la principal región petrolera, la segunda ciudad del
país, las grandes refinerías y rutas fundamentales de su comercio internacional.

A pesar de las innumerables conversaciones directas entre las dos cancillerías, el gobierno
colombiano insiste en apelar a otros mecanismos como el arbitraje internacional y a la
presión diplomática y militar.