Está en la página 1de 6

A los que se oculten su libertad

total por espíritu de seriedad o por excusas deterministas, los llamaré

cobardes; a los que traten de mostrar que su existencia era necesaria, cuando

es la contingencia misma de la aparición del hombre sobre la tierra, los

llamaré inmundos. Pero cobardes o inmundos no pueden ser juzgados más que

en el plano de la estricta autenticidad. Así, aunque el contenido de la moral sea

variable, cierta forma de esta moral es universal.

El humanismo es un existencialismo, (o a la inversa)


La alienación puede modificar así los resul-

tados ele la acción, pero no su realidad profunda. N os nega-

mos a confundir al hombre alienado con una cosa, y a la alie-

nación con las leyes físicas que rigen los condicionamientos

ele exterioridad. Afirmamos la especificidad del acto humano,

que atraviesa al medio social aun conservando las determinaciones, y que transforma al mundo sobre la
base de condicio-

nes dadas. Para nosotros, el hombre se caracteriza ante todo

por la superación de una situación, por lo que logra hacer

con lo que han hecho de él, aunque no se reconozca nunca en

su objetivación. Esa supera~i<:'m la encontramos gracias a la

raíz de lo humano y en pnmer lugar en la necesidad: es lo

que une, por ejemplo, la rareza de las mujeres de las islas

Marquesas,. como hecho estructural del grupo, con la polian-

dna como institución matrimonial Porque esta rareza no es

una simple carencia; en su forma más· desnuda expresa una

situación en la soc_iedad ~

encierra un esfuerzo para su-

perarla; la más rudimentana de las conductas se tiene que

determinar a la vez.

en relación con. ,los facto~es real~s

y pre-sentes

que la condiCionan y en relacwn con oerto objeto que

tiene que llegar y que trata de hacer que nazca 1. Es lo que

llamamos el proyecto. Definimos de esta manera una doble

relación simultánea; en relación con lo dado, la praxis es ne-


gatividad: pero se trata siempre de la negación de una nega-

ción; en relación con el objeto que se quiere alcanzar,'· es positividad, pero esta positividad desemboca
en lo "no-existen-

te", en lo que nunca ha sido aún. EI P.royecto, que es al mis-

mo tiempo fuga y salto adelante, negativa y realizaoón.

Critica a la razón dialéctica

N o puedo describir aquí la auténtica dialéctica de lo

subjetivo y de lo objetivo. Habría que mostrar la necesidad

conjunta de "la interiorización de lo exterior" y de la "exte-

riorización de lo interior". La praxis, en efecto, es un paso

ele lo objetivo a lo objetivo por la interiorización; el proyecto

como superación subjetiva ele la objetividad hacia la objetivi-

dad, entre las condiciones objetivas del medio y las estructu-

ras objetivas del campo de los posibles, representa en sí mismo

la unidad moviente de la subjetividad y de la objetividad,

que son las determinaciones cardinales de la actividad. Lo

subjetivo aparece entonces como un momento necesario del

proceso objetivo. Para llegar a ser condiciones reales de la

jJ1·axis, las condiciones materiales que gobiernan a las relacio-

nes humanas tienen que ser vividas en la particularidad de

las situaciones particulares; la disminución del poder de ad-

quisición nunca provocará una acción reivindicaclora si los

trabajadores no la sintiesen en su propia carne bajo la forma

ele una necesidad o ele un temor fundado en crueles experien-

cias;
Critica de la razón dialéctica

SER y la nada

El masoquismo como el sadismo, es asunción de culpabilidad. Soy culpable, efectivamente, por el solo
hecho de ser objeto. Culpable hacia mí mismo, puesto que consiento en mi alienación absoluta; culpable
hacía el prójimo, Pues le doy ocasión de ser culpable, es decir, de echar a perder radicalmente mi
libertad como tal. El masoquismo es una tentativa, no de ser el otro por mi objetividad, sino de hacerme
fascinar yo mismo por mi objetidad-para-otro, es decir, de hacerme constituir por otro en objeto, de tal
suerte que yo pueda captar no-téticamente mi subjetividad como una nada, en presencia del en-sí que
represento a los ojos del otro. Se caracteriza como una especie de vértigo: no el vértigo ante el
precipicio de la roca Y la tierra, sino ante el abismo de la subjetividad ajena. Pero el masoquismo es y
debe ser en sí mismo un fracaso: para hacerme fascinar por mi yo-objeto, sería menester,
efectivamente, que pudiera realizar la aprehensión intuitiva de este objeto tal cual es para el otro, lo
cual por principio es imposible. -Así, el yo alienado, lejos de que yo pueda siquiera empezar a dejarme
fascinar por él, sigue siendo por principio imposible de captar. En vano el masoquista se arrastra de
rodillas, se muestra en posturas ridículas, se hace utilizar como simple instrumento inanimado; sólo para
el otro será obsceno o simplemente pasivo; para el otro padecer esas posturas; para sí, está por siempre
condenado a dárselas el mismo, Sólo en y por su trascendencia dispone de sí como de un ser destinado
a ser trascendido; y cuanto más intente saborear su objetividad, más se verá sumergido por la
conciencia de su subjetividad, hasta la angustia. En particular, el masoquista que paga a una mujer para
que le azote, la trata como un instrumento, y por eso mismo se afirma como una trascendencia con
respecto a ella. Así, el masoquista termina por tratar al otro como a un objeto y por trascenderlo hacia
su propia objetividad. Recuérdense, por ejemplo, las tribulaciones de Sacher-Masoch, que, para hacerse
despreciar, insultar, reducir a una posición humillante, se veía obligado a utilizar el gran amor que le
profesaban las mujeres, es decir, a actuar sobre ellas en tanto que éstas se experimentaban a sí mismas
como un objeto Para él. Así, de todas maneras, la objetividad del masoquista le escapa, y hasta puede
ocurrir, y lo más a menudo ocurre, que, tratando de captar su Propia objetividad, encuentre la
objetividad del otro, lo que, pese a él, fibra su subjetividad. El masoquismo es, pues, por principio, un
fracaso 75 . Lo cual no puede sorprendernos, si pensamos que el masoquismo es un «vicio» y que el
vicio es, por principio, el amor al fracaso, pero no vamos a describir aquí las estructuras propias del vicio.
Bástenos señalar que el masoquismo es un perpetuo esfuerzo por anular la subjetividad del sujeto
haciendo que sea reasumida por el otro, y que ese esfuerzo va acompañado de la agotadora y deliciosa
conciencia del fracaso, hasta tal punto que el sujeto termina por buscar el fracaso mismo como su
objetivo principal.

Si bien es indiferente ser de buena o de mala fe, porque la mala fe alcanza a la buena fe y se desliza en el
origen mismo de su proyecto, ello no significa que no se pueda escapar radicalmente a la mala fe. Pero
esto supone una reasunción del ser podrido por sí mismo. Reasunción a la que llamaremos autenticidad
y cuya descripción no cabe aquí (final del capitulo de mala fe)

Critica a Heiddegeer y su opinión sobre la muerte y la autenticidad:

. Al escapar la muerte a mis proyectos por ser irrealizable, escapo yo mismo de la muerte en mi propio
proyecto. Como es lo que está siempre más allá de mi subjetividad, en mi subjetividad no hay lugar
alguno para ella. Y esta subjetividad no se afirma contra la muerte, sino independientemente de ella,
aunque esta afirmación sea inmediatamente alienada. No podríamos, pues, ni pensar la muerte, ni
esperarla, ni armarnos contra ella; pero por eso nuestros proyectos son, en tanto que proyectos –no a
causa de nuestra ceguera, como dice el cristiano, sino por principio-, independientes de ella. Y, aunque
haya innumerables actitudes posibles frente a ese irrealizable «que hay que realizar por añadidura», no
cabe clasificarlas en auténticas e inauténticas, puesto que, justamente, siempre morimos por añadidura.

Notebook for an ethic comentario muy util :

How then do I explain nature, since man is fr ee ? I do not deny that there is a nature; that is, that one
begins with flight and in authenticity. But the question is whether this nature is universal or historical.
There is, there has been, and there will be a finite number of human beings and the drama has occurred
and will occur among these same human beings. The system is perfectly closed and is History.
Alienacion: Existence as a choice of being and a lack of being. Being as the pe rspective of
Transcendence. "The In-itself-For-itself." Reification as an initial ontological phenomenon. Is
inauthenticity a nature ? Not in the first instance (we have to pass through alienation). Inauthenticity =
to comprehend oneself in terms of the world. Na tural because the world sends my image back to me.
But I set out my image before the project that projects it. I comprehend myself in terms of my goods
and my works and I give myself the type of being of the object. I want to be justified. 2) In particular,
that alienation that is the social aspect of reification. I see the Other who sees me. I affirm that I exist as
the Other does and as I am fo r the Other. But the Other exists fo r me as Other and I am the Other to
him. That is, the transcended object. Therefore, starting from here, I am the Other fo rmyself. The world
of alienation is the one in which one thinks of the Self starting fr om the Other. Critique of Marxism:
alienation precedes oppression.