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EL PURO DE CANNABIS

Este es difícil de hacer, más que nada por la dificultad de los “ingredientes”.

1.- Necesitamos un palo fino, puedes usar los palillos chinos (por ejemplo), cubre con
aceite de marihuana, y pega alrededor de él la marihuana picada, y vuelve a recubrirlo con
aceite de marihuana:

2.- Envolvemos el palo recubriéndolo con pequeñas hojas de la planta:

3.- Embadurnamos las hojas con el aceite de marihuana, para asegurarlo, y lo envolvemos
con un hilo, deja el puro secar en un lugar oscuro, seco y caluroso durante dos o tres días:
4.- Una vez pasados esos días, quitamos el hilo y volvemos a repetir todo el proceso, pero
esta vez las hojas de cannabis más grandes:

5.- Añade otra capa de resina para pegar las hojas, y vuelve a asegurarlo con hojas:

6.- Deja el puro acabado en un lugar seco y oscuro durante tres semanas, después con
cuidado retiras el hilo, y el palito, creando así un tubo de fumar, guarda el puro o los puros
en algún recipiente hermético para almacenarlos.
7.- A disfrutarlo:

Consejos

Una vez que te acostumbres a enrollar porros básicos, ¡prueba enrollar porros con truco!

La marihuana puede producir olores en el aire. Ten contigo una botella de ambientador y rocía
la habitación cuando hayas terminado de enrollar.

Guarda los porros sin usar en recipientes herméticos. Los frascos de pastillas funcionan bien.

Enrollar es básicamente un arte. Tomará práctica volverte bueno en ello. Existen muchas
interpretaciones sobre la mejor manera de abordarlo, y debes hacerlo cuidadosamente y con
amor.

Considera guardar las colillas para usarlas más adelante. A menudo, la resina puede acumularse
y tener un contenido más alto de THC. Una vez que tengas una cantidad considerable, colócalas en
un molinillo y enrolla un porro hecho solo de colillas.

El punto de girar el extremo es asegurarte de que no se salga nada del contenido.

Asegúrate de que el porro no esté demasiado ajustado pero tampoco demasiado suelto. Trata
de enrollarlo tan firme como un cigarrillo.

No lo enrolles con demasiada fuerza. El porro necesita un flujo de aire para quemarse.
Puedes usar un bolígrafo para empujar y comprimir la marihuana una vez que hayas enrollado el
porro. Esto debe darte un espacio adicional para que entre cualquier material que pueda haberse
caído mientras enrollabas. Repetir el proceso de comprimir la marihuana y rellenar debe darte un
porro de un grosor considerable (al que a menudo se le refiere como "fatty").

Si tienes dificultades para introducir la hierba en el porro, puedes usar "herramientas", como un
pedazo de papel doblado o un naipe para ayudarte a introducirla más rápida y uniformemente.

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