Está en la página 1de 5

Ejercicios para el cerebro

Estás aquí:

1. Inicio
2. Blog
3. Ejercicios para el cerebro

El ejercicio ha demostrado ser un método excelente de protección frente al deterioro


cognitivo. Por un lado, el flujo de sangre al cerebro aumenta de forma significativa, con
lo que las neuronas se encuentran mejor oxigenadas y alimentadas. Por otro lado el
ejercicio estimula la liberación de hormona del crecimiento GH, “Growth Hormone” que
a su vez hace que el hígado produzca IGF-I factor de crecimiento Insulina que estimula
el crecimiento del tejido muscular además de ser un factor neurotrófico muy potente.

“MENS SANA IN CORPORE SANO”

Los antiguos Romanos ya reconocían la evidente conexión entre salud física y mental, pero
ha tenido que pasar tiempo hasta que la comunidad científica estudiara la relación entre el
ejercicio físico y deterioro cognitivo.

Cómo prevenir el deterioro cognitivo


Muchas de las recomendaciones sugeridas a continuación, son adecuadas para la salud en
general, pero sobre todo para prevenir el Deterioro Cognitivo en particular.

Actividad física:

 Debe hacer regularmente actividad física, como caminar una o dos horas diaria
 Haga deporte moderado como gimnasia, natación o cualquier otro tipo.
 No olvide además realizar ejercicios para mejorar la movilidad articular y mejorar
musculación (flexión de piernas, extensión de tronco, flexión de cuello, estiramientos de
piernas, etc…). Le aconsejamos se dirija a los profesionales de centros de rehabilitación,
quienes le asesorarán sobre la realización correcta de dichos ejercicios.
 No abandone las actividades diarias es decir, lo que hace o debe hacer cada día
obligatoriamente (las actividades de casa, la compra, etc.).
 Es muy conveniente realizar actividades de ocio (viajes, salidas al campo, manualidades,
pintura,…).
 Evite el sedentarismo, factor de riesgo importante de las enfermedades
neurodegenerativas.

Actividad mental:

 Todos los días lea libros o revistas o prensa


 Manténgase informado y siga diariamente los informativos de la radio o televisión
 Realice ejercicios de estimulación mental: pasatiempos (sopas de letras, palabras
cruzadas, “sudoku”, crucigramas, autodefinidos, búsqueda de errores), juegos de mesa
(cartas, dominó, parchís, oca, ajedrez… etc.)
 Acuda a actividades culturales (cine, teatro, exposiciones, conferencias, coloquios,…).
 Fomente y mantenga sus aficiones o hobbies.
 Preste atención a la tarea que realiza: evite hacer varias cosas a la vez. Recuerde que “La
Atención es la puerta de la Memoria”.
 Cuando realice acciones muy habituales como apagar el gas, la luz, cerrar la puerta,…
preste atención y diga en alto lo que está haciendo: “Estoy apagando el gas”.
 Relacione lo que quiere recordar con algo que ya conoce: por ejemplo, para recordar el
nombre de Sonia o de Raúl lo puede asociar a su amiga “Sonia” o con el futbolista “Raúl”
 Visualice una historia. Haga imágenes de lo que quiere recordar, “como si creara una
película”: para acordarse de comprar el pan, visualice mentalmente el recorrido, si le están
contando una historia imagínesela como si la estuviera viendo.
 Repase mentalmente al final del día lo que ha hecho durante el mismo y las cosas
pendientes de hacer.
 Aprenda un nuevo idioma. ¡Nunca es tarde!
 Estudiar un instrumento musical, favorece habilidades cerebrales a cualquier edad
 Realice cálculos mentales: el coste de la compra, lea y sume la numeración de las
matrículas de los coches (si va de acompañante, claro!)

Mantener relaciones sociales:

 Participe en actividades sociales (reuniones, centros sociales,….).


 Colaborar con organizaciones, asociaciones o voluntariados.
 No se aísle.

Dieta:

Sobre todo no olvide mantener una dieta saludable. Coma frutas, hortalizas y frutos secos.
Evite el consumo excesivo de azúcar blanco y aditivos tipo colorantes que afectan al
sistema nervioso pudiendo alterar el comportamiento. Evite las grasas saturadas de origen
animal. Utilice aceite de oliva como aliño de sus verduras y ensaladas. Coma más pescado,
sobre todo pescado azul.
Ejercicios cerebrales para prevenir el
Alzheimer
El Alzheimer y alteraciones similares, son una de las enfermedades del siglo
XXI. Aunque la ciencia está en búsqueda de medicamentos o tratamientos que
logren postergar su aparición, cada vez son más las personas que lo padecen en
todo el mundo.

Se controversia mucho acerca de cuáles son las causas específicas que


generan la enfermedad, pero aún no hay nada escrito. Lo cierto es que hay
hábitos y ejercicios que podrían tener alguna incidencia en su prevención.

Hábitos saludables

 Evitar el cigarrillo: éste podría provocar pequeños accidentes


cerebrovasculares que, en ocasiones, pueden dañar el cerebro y causar
demencia.
 Llevar una sana y equilibrada alimentación, libre de grasas y rica en
omega 3 y 6, vitamina E, vitamina C, vitamina B12 y ácido fólico; las
cuales benefician al cerebro.
 Hacer ejercicio físico de forma habitual, mínimo tres veces a la semana.
 Estar en permanente actividad mental (leer, estudiar, trabajar, pensar...).

Gimnasia cerebral

Así pues, la importancia de tener el cerebro en permanente actividad y


además sacarlo de su usual funcionamiento, es decir, activar las partes que se
encuentran dormidas y estimular el otro lado del cerebro que no se usa.

Algunos ejercicios para volverlos parte de la vida diaria:

 Bañarse con los ojos cerrados, por lo menos una vez a la semana: sólo con
el tacto, localice el jabón, shampoo, ajuste la temperatura del agua, etc.
Esto con el fin de reconocer nuevas texturas y potencializar los sentidos.
 Usar la mano que sea menos hábil: la izquierda para los diestros, o la
derecha para los zurdos; para escribir, comer, cepillarse los dientes,
peinarse, abrir un cajón, manejar el mouse del computador, abrir y cerrar
la llave del agua, etc.
 Hacer ejercicios con los dedos de las manos: unir la yema del pulgar con
los demás dedos y repetir varias veces. Esto ayuda a que los dos
hemisferios cerebrales se conecten.
 Movimientos cruzados: sentado en una silla, levante la rodilla derecha y
tóquela con la mano izquierda, y viceversa. Se aconsejan series de 10
repeticiones.
 Cambie la ubicación de las cosas: al saber donde está todo, la mente
construye un mapa y se evita esfuerzos.
 Hacer crucigramas, rompecabezas, sudokus… juegos que inviten a pensar.
 Caminar de espalda, puede ser en la casa donde no haya peligros.
 Usar el reloj en la mano contraria a la que normalmente lo usa.
 Vestirse con los ojos cerrados.
 Estimular el paladar con cosas diferentes.
 Leer en voz alta.
 Ver las fotos al revés, de cabeza para abajo.
 Mirar la hora en un espejo.
 Cambiar de ruta para ir de la casa al trabajo.

Como vemos, todas las ideas anteriores tienen algo en común: se salen de la
rutina. Las actividades rutinarias hacen que el cerebro funcione automáticamente
y requiera un consumo mínimo de energía, asimismo, no hay fabricación de
neurotrofinas, las cuales favorecen la memoria y su producción depende de cuan
activas sean las células del cerebro. ¡Así que a ponerlas en práctica!