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Las leyes que se provocó por la nacionalización

Introducción.

Durante la última centuria, Bolivia en diversas épocas fruto de la privatización del


sector productivo minero e hidrocarburífero ha procedido a revertir las mismas
mediante el mecanismo de la nacionalización, lo que genero transformaciones en
el contexto del país.
De forma sintética se entiende por Nacionalización al proceso de tomar una
industria privada o activos privados en la propiedad pública de un gobierno
nacional o estatal.
Esta figura jurídica de la “nacionalización” encuentra un amplio sustento en el
derecho internacional. Por ejemplo, la Carta de Naciones Unidas sobre Derechos
y Deberes Económicos de los Estados, señala que “Todo Estado tiene el derecho
de nacionalizar, expropiar o transferir la propiedad de bienes extranjeros, en cuyo
caso el Estado que adopte esas medidas deberá pagar una compensación
apropiada”.
El presente trabajo abordara el tema de la nacionalización empezando desde la
parte histórica que será elemental para el entendimiento del presente trabajo,
luego se pasara al desarrollo desde una perspectiva netamente jurídica
desarrollando cada caso en particular, analizando los procesos jurídicos, decretos
supremos y resoluciones supremas que permitieron que cada nacionalización se
lleve a cabo en el proceso de la historia.
Es importante conocer el ámbito histórico y el ámbito jurídico de la nacionalización
para reconocer los mecanismos jurídicos utilizados así como los procesos
históricos que llevaron a la realización de cada ley y su utilización.
Al final de tema se podrá encontrar con una pequeña conclusión que dará a
conocer cuál es la posición del grupo referido al tema de la nacionalización.
Asimismo se podrá encontrar material gráfico que mostrara los momentos más
importantes del tema en cuestión.
Antecedentes históricos.

Bolivia en su fase histórica ha sufrido varios cambios, ya sean económicos,


sociales, políticos, todos de gran importancia hacia el camino de cambio en
nuestro país.

Ya a que empieza el siglo XX se denota que Bolivia como país se podría


desarrollar de manera factible, teniendo en cuenta lo que en ese entonces y ahora
se lo conoce como la nacionalización, esto claro en el ámbito de los recursos
naturales con el único interés común, ya que; si nosotros conformamos el Estado
todo beneficio debe ser común y para todos.

La nacionalización es un proceso por el cual puede pasar un Estado, donde los


recursos beneficios y demás bienes o actividades que se tenían en un poder
privado llegarían a pasar a manos estatales, en este caso el Estado.

Esta idea nació para nuestro Estado desde el año de 1937, donde se vio la
necesidad de nacionalizar nuestras empresas. Siendo uno de los factores
importantes el hecho destacado de la Guerra del Chaco, donde se descubre que
el petróleo producido por Bolivia era objeto de contrabando hacia el Paraguay, en
ese entonces nuestro contendiente en la guerra ya mencionada. Esto fue el
estallante que hizo que Bolivia tomara medidas que conllevaran ya a la
nacionalización.

Abordando con la nacionalización de marzo de 1937 se toma como la primera


nacionalización de Bolivia los hidrocarburos empezando con la empresa de la
Standard Oil Company por el hecho de que esta empresa a parte de las actitudes
que había tomado en la guerra del chaco no había cumplido con los compromisos
de producción hacia el Estado, por tales hechos en la presidencia de David Toro
Ruilova tomo decisiones antes de poder nacionalizar esta empresa.

Anteriormente se habían puesto leyes en favor de la Standard Oil. Pero apenas


cuatro meses después las reuniones de los gabinetes habían dado por definitivo la
nacionalización de la empresa.
Con estas medidas, esta fue una de las decisiones más importantes dadas por el
gobierno boliviano, no solo por el hecho de que se cambie de manera transitoria
las leyes que se habían impuesto, sino porque aparte de ser la primera
nacionalización el Bolivia, fue la primera estatización que se hizo en toda América
del Sur.

Con estas medidas y con la Stadard Oil tratando de revertir los hechos y
disposiciones ya tomadas se pagaron indemnizaciones a la empresa.

Todo esto llevo a la creación de la empresa de hidrocarburos (YPFB) Yacimientos


Petrolíferos Fiscales Bolivianos impulsando su economía y desarrollo con los
bienes revertidos, así comenzando la empresa estatal de hidrocarburos en función
de la economía del país.

La empresa estatal fue la que obtuvo la primera venta de hidrocarburos con


carácter de nacionalizado por más de 1000 millones en la última década, la
producción de barriles aumento de manera sobresaliente desde su creación,
pasando de producir de 8000 barriles diarios a un total de 40000, siendo este la
segunda producción más alta en la producción de hidrocarburos en el país.

Pero esto fue solo el comienzo de un nuevo régimen de nacionalizaciones, ya que


el 31 de octubre de 1952 se da por hecha la nacionalización en el ámbito minero,
siendo el lugar de María Barzola en la ciudad de Potosí siendo más específico en
Catavi, este fue el lugar donde se encontraban las minas de los aquellos llamados
los “barones del estaño” (Patiño, Hochschild, y Aramayo).

Todo esto ocurriendo en la presidencia de Víctor Paz Estensoro siendo el quien


logro nacionalizar estas minas. Esta nacionalización no tuvo otra definición más
que decir que estos personajes tenían lazos estrechos con entidades
internacionales, los cuales explotaban las riquezas de manera ilimitada, todo esto
generando el enriquecimiento exorbitante hacia estas personas y también
mencionar que nuestros recursos eran aprovechadas en otros países en otras
palabras decir que: el país le entregaba sus riquezas a manos internacionales.
De esta manera las minas nacionalizadas pasaron a ser parte del Estado
integrándose así a la Confederación Minera de Bolivia (COMIBOL). Desde ese
momento todas las explotaciones en las áreas mineras pasaron a ser por parte del
Estado.

Así Bolivia entra en un auge de economía, los recursos que se explotaban eran
más que suficientes, tanto como para el Estado y como para su exportación, y así
fue que después se hizo la llamada inversión extranjera llegando a la conclusión
de que se podía desarrollar más al país de esta manera. Dando al nacimiento de
la creación de leyes y de decretos como ser el código Davenport en 1955 siendo
este el código del petróleo.

Este código trataba temas referidos al petróleo y los acuerdos que se realizaban
entre los países de Bolivia y EEUU, reglamentaba los acuerdos referidos a la
explotación beneficiosa del petróleo en base a los dos países, de ahí naciendo la
cede en Bolivia de la empresa “Bolivian Gulf Company”.

La Bolivian Gulf company fue la empresa que se llegó a nacionalizar en 17 de


octubre de 1969 siendo entonces en esa época el presidente Alfredo Ovando
quien por decreto llego a la nacionalización de las concesiones petrolíferas, “Ha
concluido para los bolivianos el tiempo del desprecio .... El Gobierno
Revolucionario ha dictado un decreto por el que el Estado recupera al fin las
concesiones que tan ominosamente se otorgaran a la Bolivian Gulf Company y por
el cual además se nacionalizan todos su bienes” declaró Ovando, de acuerdo a
citas en el libro de aporte de la YPFB.

Al haber dado paso hacia la nacionalización esta empresa cerro sus actividades
en el mercado boliviano y todos sus accesos hacia los yacimientos del país fueron
bloqueados.

Asimismo Ovando dio a conocer que la empresa ya nacionalizada controlaba casi


el 90% de las actividades petrolíferas en el país comparado con la YPFB que, en
ese entonces controlaba solo el 10%.
De igual forma se llevó una segunda nacionalización en el ambiente minero fue la
de la mina Matilde que, desde el 25 de julio de 1966 en la presidencia del ya
mencionado Gral. Ovando, había dado esta mina en arrendamiento hacia la
empresa minera Minerals Chemical Philips y United Steel fijándoles un canon de
pago por año. Esta empresa fue la que revoluciono la explotación minera sus
ingenios tenían capacidades para más de 1000 toneladas de producción,
explotando plomo, zinc, y cadmio.

Pero estos contratos con esa empresa fueron invalidados desde el 30 de abril de
1971 ya con la nueva presidencia del Gral. Juan José Torrez, siendo el quien
cancelaria los contratos con dichas empresas y pasando a nacionalizar las
mismas. Debido a estos se debieron pagar las debidas indemnizaciones hacia las
empresas por las inversiones que se realizaron.

Después de estos la COMIBOL continúo con la explotación de estas minas, pero


las producciones comenzaron a descender con el paso de los años ya que hasta
el año de 1985 se acumuló grandes pérdidas económicas así llegando a cerrar
esta mina en el año de 1987.

En años siguientes al pasarse la presidencia a Jaime Paz Zamora instauro que las
leyes eliminarían las reservas del Estado en la ley de hidrocarburos y en el código
de minería de esa época, también permitió que la franja fronteriza con Brasil, Perú,
Chile, Paraguay y Argentina se abra hacia la explotación para beneficio de las
empresas extranjeras, también genero lo que se llama “joint ventures” este era un
contrato que tenía la característica de que varias personas jurídicas o naturales
puedan negociar un contrato con una finalidad especifica en base a un contrato
conjunto, debiendo asumir el riesgo por ambas partes y disfrutar de igual manera
de los beneficios. Todo esto en base a la minería.

Ya pasados los hechos históricos del siglo XX pasamos a una nueva época,
siguiente a está llegando a la presidencia de Evo Morales Ayma, que fue que en
2006 nacionalizó los hidrocarburos mayormente la de los recursos gasíferos, y dio
pasos hacia nuevos contratos con algunas empresas extranjeras, para poder
realizar una debida explotación.

Otro hecho importante durante el mandato de este presidente fue la refundación


de YPFB firmando nuevos contratos donde se establecía una nuevo régimen de
regalías hacia el Estado, siendo ahora de un 82%. Un año después se firmaron
varias formalidades (44 contratos) con otras empresas petroleras.

Volviendo al tema minero, en octubre de 2006, Morales fue quien re estatalizo las
minas de Estaño ubicadas en Huanuni, estas ya habían sido nacionalizadas
anteriormente, pero en 1999 fueron privatizadas por empresas extranjeras (Allied
Deals). COMIBOL tuvo que asumir las deudas y los compromisos de esta
empresa extranjera.

Todas estas nacionalizaciones cambiaron la corriente histórica en Bolivia, cada


una de ellas poseía sus decretos y mandatos que dieron lugar a la nacionalización
como tal, el paso histórico mostrado, permitirá entender cómo fue que cada ley,
decreto, y mandato se creó para cada nacionalización.

Cada nacionalización conto con una ley, encargándose del hecho jurídico de cada
estatización.

Desarrollo.

Nacionalización de 1937.

Para la respectiva nacionalización se tomó en cuenta un estudio completo de lo


que era la empresa Standard Oil, bajo las supervisiones del presidente Toro,
haciéndose una investigación minuciosa de sus antecedentes llegando a la
conclusión de que la empresa pase a manos del Estado.

El decreto a crearse tomo como fundamento las cláusulas de contratos que se


tenía con la empresa, siendo más específico la cláusula 18 que decía: cualquiera
defraudación que tenga alguna clase de interés fiscal por parte de los capitalistas
será de manera irreversible la pérdida de todos sus bienes, incluidos sus derechos
sin poder percibir ninguna clase de indemnización.

Se había probado la defraudación por parte de esta empresa por los factores de
exportación clandestina y la de la ocultación de este recurso para evadir los pagos
correspondientes.

De esta manera se aprueba se aprueban dos leyes de suma importancia, el


creador de estas medidas que se toma en este tema fueron de idea de don
German Busch quien en ese tiempo era jefe de estado mayor.

Una de ellas fue un decreto ley en fecha del 21 de diciembre de 1936 y la segunda
fue una resolución suprema, que era una declaratoria de caducidad de
concesiones de la empresa Standard Oil.

DECRETO SUPREMO N° 21-12-1936 Yacimientos petrolíferos fiscales


bolivianos.

Este norma fue de naturalidad decreto supremo, que fue publicado en la gaceta
oficial de Bolivia de esa época (N° GOB-50).

Esta era referida a la creación de una empresa de carácter estatal destinado a la


explotación de los recursos hidrocarburiferos en el país.

En sus artículos explico como el país debe ser el único que debe explotar los
recursos de hidrocarburos.

También menciona que los recursos deben ser para el interés social, debiendo
contribuir a la economía nacional.

La misma república debe buscar los medios más eficientes y desarrollados para
su debida explotación.

Dado que este tipo de combustible tiene una gran importancia mundial, se debe
tener control de los recursos que se genera.
Asimismo da a conocer que la entidad de YPFB tiene atribuciones siendo
prioritario ante demás instituciones de igual índole, pudiendo ser parte de
empresas mixtas pero siempre precautelando el interés de la sociedad.

Es importante mencionar que, esta al ser una empresa estatal puede ser exenta
de pagos de cualquier naturaleza como también sus materiales como sus
componentes (maquinaria), todos ellos exentos de un impuesto.

Así de esta manera la empresa YPFB quedo a cargo de las explotaciones como
una empresa estatal. Hasta fechas actuales sigue operando de manera continua.

Resolución suprema del 13 de marzo de 1937.

Esta resolución fue creada con la finalidad de revertir los bienes y adjudicar las
concesiones de la empresa Standard Oil hacia la república de Bolivia.

La declaración suprema indicaba: la caducidad de todas las propiedades de la


empresa ya mencionada, ya que existía dos motivos

1. Que la compañía al pedirle los pagos correspondientes de patentes


manifestó no haber podido producir el producto de petróleo y de no tener la
posibilidad de producirlo. Y así trato de eludir el pago de liquidaciones
semestrales, pero continuaban ratificándose sobre la imposibilidad de poder
producir petróleo.
2. El otro factor fue que durante la guerra del chaco la empresa Standard Oil
se negó a la ayuda a Bolivia dentro de las contiendas con dicho país, como
ser provisión de combustibles (en transporte aéreo y terrestre)
En vez de eso se vio que esta empresa estaba transportando de manera
clandestina combustibles hacia la Argentina y luego hacia el Paraguay.

La compañía no quiso cumplir con las estipulaciones de sus contratos con Bolivia,
por tales motivos el 7 de junio de 1936 se declara la caducidad de sus
concesiones. El 13 de noviembre establece la no responsabilidad de la empresa
con el erario Boliviano, pero 4 meses después se da por definitiva la
nacionalización de la compañía.
Esta resolución suprema considera todo lo mencionado, más se puede añadir que
en dicha resolución se encuentran las pruebas presentadas en base a los
contratos realizados. Las cláusulas de dichos contratos (Richmond Levering and
CO.) estipulaban: que el gobierno podía declarar su caducidad de o la recesión
administrativa si existía una defraudación en los intereses fiscales.

Todos los bienes pasaban a ser estatizados de manera exclusiva para el Estado.

El 30 de abril de1937 adjudica todos los bienes, acciones y derechos en general


hacia YPFB.

“CONSIDERANDO: Que el Gobierno de la República en cumplimiento


de sus deberes y en ejercicio de sus legítimas atribuciones, dictó el
Decreto de 21 de diciembre de 1936, creando la entidad Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Que en Resolución Suprema de 13 de marzo de 1937, al declarar


caducas las concesiones de Standard Oil Co. y de propiedad fiscal todos
los bienes, acciones y derechos a la citada Compañía, se encomendó su
administración a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos:

Que dentro del ejercicio de las actividades inherentes a su propia índole,


YPFB tiene necesidad de los bienes, acciones y derechos de la
extinguida Compañía, para su explotación y comercialización, garantías
de crédito, etc de acuerdo a sus características de entidad industrial
comercial del Fisco:

Que siendo los citados bienes, acciones y derechos de la ya caduca The


Standard Oil Co. of Bolivia de propiedad fiscal y Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos, constituidos por el Estado mismo, no existe
incompatibilidad ni inconveniencia alguna en que aquellos pasen a ser
propiedad definitiva de éstos y que antes bien, así se cumple con el
deber del Fisco de ayudar a dicha entidad fiscal petrolera”

Resolución suprema de 13 de marzo de 1937.


Nacionalización de las minas 31 de octubre de 1952.

Para la administración de las minas del estado se creó la Corporación Minera de


Bolivia (COMIBOL) que comenzó su gestión con graves desventajas, escaso
capital de operación y sobre todo maquinaria ya obsoleta y muchas vetas en
franco descenso de producción o simplemente agotadas. La consecuencia lógica
fue un altísimo costo de producción que hacía poco competitiva la exportación
estannífera boliviana.

El MNR con la primera presidencia de Víctor Paz Estensoro, delineó la


nacionalización de las minas, copiando el programa político del Partido de
Izquierda Revolucionaria (PIR) liderado por el trío Arce, Anaya y Arratia, tres
hombres de avanzada que formaban una fuerza obrera y convertirse en el
principal grupo político del país que buscaba recuperar las minas para el Estado
boliviano.

Ya sabemos que, por los datos que registra la historia oficial, el 13 de mayo de
1952 se designó la comisión para que estudiara el problema en 120 días. El 2 de
julio se decretó el monopolio de la exportación de minerales. El 2 de octubre de
1952 se creó la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), como entidad
autónoma y con un directorio de siete personas (dos elegidos de la terna
presentada por la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia).
Atribuciones: explorar, explotar y beneficiar los minerales de los yacimientos que
se le asignen. “El 7 de octubre de 1952 se procedió a la intervención de las
empresas Patiño, Hoschild y Aramayo, con carácter de control o gestión directa”.
El 7 de julio de 1956, el gobierno aclara que la nacionalización comprende todos
los desmontes, escorias y relaves de las minas que estuvieron en manos de la
gran minería.

El 31 de octubre de 1952 Paz Estenssoro firmó el decreto de nacionalización de


las minas en el campo de María Barzola en Catavi (Potosí). Uno de los postulados
de la Revolución había sido la eliminación del llamado superestado minero. Entre
abril y octubre de 1952 trabajó una comisión para estudiar las medidas a tomarse.
Las presiones populares, canalizadas por la COB, definieron algunas dudas. El
decreto se firmó contando con el control obrero; una medida política sin
precedente en el continente, que demostraba fehacientemente la importancia
capital del poder sindical, cuya fuerza se mostró nítidamente en los doce años de
gobierno del MNR.

La nacionalización revertía al estado todos los bienes (yacimientos e


instalaciones) de las tres grandes empresas: Patiño, Hoschild y Aramayo.

También decir la medida fue asumida, explica el historiador Luis Oporto, con la
finalidad de apuntalar el progreso de la nación. Los trabajadores del subsuelo,
según el ex ministro de Minería Dionisio Garzón vieron en la minería una
importante fuente de ingresos, pues las guerras mundiales habían incentivado una
actividad que generaba ganancias, pero que dejaba pocos réditos para Bolivia
porque estaba en manos de privados.

Las siguientes minas pasaron al Estado: Bolsa Negra, Kami, San José, Colquiri,
Morococala, Huanuni, Alantata, Catavi, Antequera, Colquechaca, Colavi, Unificada
del Cerro Rico de Potosí, Pulacayo, Matilde, Chorolque, Ánimas, Chocaya,
Oploca, Venus, Pampa Grande y Viloco.

Víctor Paz Estenssoro no tuvo otra opción que decretar la Nacionalización frente a
la determinación de los mineros armados, que desde hace mucho se encontraban
en una lucha por la destrucción del Estado oligárquico minero y la construcción del
nuevo Estado.

DECRETO SUPREMO Nº 3223

DE 15 DE ABRIL DE 1952

VÍCTOR PAZ ESTENSSORO

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA

El Decreto Supremo 3223 de la Nacionalización testimonia las razones de aquella


medida histórica:
“Las grandes empresas, sin tener en cuenta los superiores intereses del país,
subordinaron el esfuerzo nacional a la exclusiva explotación de sus minas,
impidiendo, de manera sistemática, toda otra actividad, hasta convertir a Bolivia en
un simple campamento minero”.

“La subordinación del país a los intereses de los grandes empresarios mineros,
anquilosó el desarrollo agropecuario e industrial de riquísimas zonas de nuestro
territorio”.

“En contraste con el desmesurado enriquecimiento de los magnates del estaño, el


Estado se empobreció gradualmente y arrastró déficits presupuestarios cada día
mayores”.

“Después de la masacre de Uncía en 1923, el gobierno se vio obligado a dictar la


primera ley de impuestos sobre utilidades mineras”.

“Como reacción a tales disposiciones y para asegurar con ayuda extranjera la


continuidad de la explotación ilimitada y la opresión del país que las daba su
fortuna, las empresas se internacionalizaron, mediante la ficción de distribuir
acciones entre ciudadanos de países poderosos, empujando así a Bolivia a la
condición de semicolonial controlada por el imperialismo”.

“Los tres empresarios mineros lograron dominar, mediante el soborno, el halago o


la intimidación, a los personeros de todos de todos los poderes del Estado, a los
dirigentes de los partidos políticos y a los órganos de publicidad encargados de
orientas la opinión pública, persiguiendo y eliminando, cuando fue necesario, a
quienes se resistieron a obedecerlos incondicionalmente”.

“Convirtieron al Estado boliviano en el típico instrumento de opresión semicolonial”


y “si algún gobierno intentó poner límite a esa inescrupulosa intervención de las
empresas en la vida pública de la Nación, éstas no trepidaron en organizar
revoluciones, golpes de Estado y asonadas, alterando así el normal desarrollo
democrático de la República”.
“Las demandas de aumento de salarios, las huelgas y otras manifestaciones
colectivas originadas en el hambre y la desesperación de los trabajadores, fueron
reprimidas sistemáticamente con la persecución, los despidos en masa, la
supresión de los servicios de agua y luz en las viviendas, el trabajo bajo vigilancia
armada, las listas negras y, finalmente, las masacres periódicas de hombres,
mujeres y niños”.

“El sacrificio, heroísmo y perseverancia de los trabajadores mineros en la lucha


contra la oligarquía, han sido elementos decisivos para el triunfo de la Revolución
Nacional”.

“Es dado en el Campo de María Barzola, Catavi, a los treinta y un días del mes de
octubre de mil novecientos cincuenta y dos años”.

Artículos más resaltantes del Decreto.

“Artículo 1º Se nacionaliza por causa de utilidad pública nacional, las minas y


bienes de las empresas que forman los grupos Patiño, Hochschild y Aramayo”.

“Artículo 2º La nacionalización (…) comprende: “la reversión al dominio del


Estado, en toda su plenitud, de las concesiones mineras…”; “… de todas las
maquinarias, instalaciones, edificios, ingenios…”; “se establece como apreciación
provisional de los montos indemnizables a favor de las empresas…”.

“Artículo 6º (…) se encomienda a la Corporación Minera de Bolivia la


administración y operación de las minas nacionalizadas”.

“Artículo 7º (…) la Corporación Minera de Bolivia procederá a la inmediata


ocupación de las concesiones revertidas al dominio del Estado…”.

“Artículo 17º En las minas nacionalizadas se ejercitará control obrero, con la


participación de los trabajadores, mediante delegados, en la administración local
de cada una de ellas”.

(Fdo.) VICTOR PAZ ESTENSSORO.- Juan Lechín O.- F. Gutiérrez


Granier.-
Wálter Guevara A.- Cnl. César Aliaga C.- Ñuflo Chávez O.- Guillermo
Alborta.- Julio M1.

Aramayo.- Tgral. Froilán Calleja.- Adrián Barrenechea.- Germán Butrón.-


M. Diez de Medina.- F. Alvarez Plata.- Hugo Roberts B.

Nacionalización de 1969 Gulf Oil Company.

Según datos encontrados en un comentario que se dio en el periódico “LA


RAZÓN” del año 2014, no muy alejado a la actualidad de la que es ahora la
presente gestión, ya se recuerda 49 años, ya que cada 17 de octubre de cada
año se rememora lo que fue la nacionalización de la “Gulf Oil” en la
presidencia del señor Alfredo Ovando, que menciona en ese entonces, el
gobierno bajo un decreto plantea la nacionalización de las explotaciones
petrolíferas que eran de los Estados Unidos “Gulf Oil” en favor del Estado.

En aquel entonces el presidente afirma que a la mencionada compañía no se


le pagaría ni un solo centavo por el gas y el petróleo, ya que son riqueza del
pueblo boliviano.

Es por tal motivo que en ese entonces existía lo que es el código del petróleo,
que fue realizado por abogados extranjeros que daban prioridad a los
intereses privados, ha concluido para los bolivianos el tiempo del desprecio.
El Gobierno ha dictado un decreto por el que el Estado recupere al fin las
concesiones que tan ominosamente se otorgarán a la “Gulf Oil” y por el cual
además se nacionalizan todos sus bienes, manifestó Ovando.

El 26 de septiembre de 1969, el Código de Petróleo fue derogado como una


de las primeras normas aprobadas del gobierno de Ovando porque era
“contrario a los intereses nacionales”. Ante esto, la “Gulf Oil” paralizó la
exportación desde el puerto chileno de Arica y el Banco Mundial suspendió un
préstamo ya concedido a Bolivia.
Con la nacionalización de la petrolera estadounidense “Gulf Oil” se ha
conseguido que todos los ingresos por la venta de los hidrocarburos sean
para el Estado boliviano.

Aunque eso significó el pago de una compensación a la compañía privada


por las inversiones realizadas en el país. Pues, si no se revertían las
concesiones de esa empresa, ésta podía continuar vendiendo la mayor
cantidad de gas natural y obtener la mayor parte de los ingresos y dar solo
una parte al Estado.

Otro beneficio de la decisión es que ha dejado muy buenas utilidades. Bolivia


ha vivido en esos años de la comercialización del energético tomando en
cuenta que las exportaciones mineras descendieron por los grandes
problemas que hubo en la COMIBOL.

DECRETO SUPREMO Nº 08956

D.G.R. Nº 22

GRAL. ALFREDO OVANDO CANDIA

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

CONSIDERANDO:

Que, por mandato de la Constitución Política del Estado de 1967, declarada


en vigencia por el Gobierno Revolucionario, "Los yacimientos de
hidrocarburos, cualquiera que sea el estado en que se encuentren o la forma
en que se presenten, son del dominio directo, inalienable e imprescriptible del
Estado. Ninguna concesión o contrato podrá conferir la propiedad de los
yacimientos de hidrocarburos. La exploración, explotación, comercialización y
transporte de los hidrocarburos y sus derivados, corresponden al Estado";

Que, por mandato de la misma Carta Magna "El régimen económico


propenderá al fortalecimiento de la independencia nacional y al desarrollo del
país mediante la defensa y el aprovechamiento de los recursos naturales y
humanos en resguardo de la seguridad del Estado y en procura del bienestar
del pueblo boliviano";

Que, la misma Carta fundamental del Estado establece que, "No se permitirá
la acumulación privada de poder económico en grado tal que ponga en peligro
la independencia económica del Estado";

Que, el citado cuerpo de leyes prescribe que, "Todas las empresas


establecidas para explotaciones, aprovechamiento o negocios en el país se
considerarán nacionales y estarán sometidas a la soberanía, a las leyes y a
las autoridades de la República"; Que, la empresa boliviana Gulf Oil Company
se ha constituido en un nuevo SUPERESTADO, que dispone de un poder
económico y político superior al del Estado boliviano, incompatible con el
principio y la práctica de la soberanía nacional;

Que, los Mandatos Revolucionarios que, en nombre del pueblo de Bolivia, han
dado las Fuerzas Armadas de la Nación a este Gobierno, señalan el deber de
"Asegurar la soberanía de la Nación sobre las fuentes de producción del país.
En resguardo de este objetivo, recuperar las riquezas nacionales";

Que, el Gobierno Revolucionario ha derogado el Código del Petróleo, norma


legal reguladora de la explotación de los hidrocarburos nacionales redactada
por abogados dependientes de las empresas petrolíferas privadas extranjeras
e impuestas al país a través de gobiernos seudo-nacionalistas-para asegurar
la empresa Bolivian Gulf Oil Company un margen de utilidad y de impunidad
que comprometen gravemente el interés económico y la dignidad nacional;

Que, el pueblo boliviano, en todas sus actividades y sectores sociales ha


tomado conciencia de la necesidad de proceder a la nacionalización de los
bienes de Bolivian Gulf Oil Company, y ha exigido la adopción inmediata de
esta medida;

CON EL DICTAMEN AFIRMATIVO DE LOS MINISTROS DEL GOBIERNO


REVOLUCIONARIO.
DECRETA:

Artículo 1.- La reversión al Estado de todas las concesiones otorgadas a


BOLIVIAN GULF OIL COMPANY, y la nacionalización de todas sus
instalaciones, inmuebles, medios de transporte, estudios, planos, proyectos y
todo otro bien, sin excepción alguna.

Artículo 2.- El inmediato control, por las Fuerzas Armadas de la Nación, de


todos los campos, instalaciones y demás pertenencias de BOLIVIAN GULF
OIL COMPANY.

Artículo 3.- Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (Y.P.F.B.)


intervendrá inmediatamente en el control técnico y administrativo de las
instalaciones y pertenencias de Bolivian Gulf Oil Company, bajo la directa
dependencia y fiscalización del Ministerio de Minas y Petróleo.

Artículo 4.- La formación de una comisión presidida por el Ministerio de Minas


y Petróleo, e integrada por un representante de las Fuerzas Armadas, un
representante del Ministerio de Hacienda, un representante de Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos, un representante de la Dirección General del
Petróleo y un representante de la Confederación de Trabajadores Petroleros,
la misma que, con el asesoramiento técnico que requiera, establecerá el
monto, condiciones y términos de la correspondiente indemnización.

Artículo 5.- La continuidad de las actividades de YABOG, en cuanto persona


jurídica beneficiaria del crédito otorgado por el Banco Mundial y por el New
York State Common Retirement Fundo para el tendido del gasoducto Santa
Cruz-Yacuiba y los ramales respectivos, entidad que con el aval y respaldo
del Estado, asume la totalidad de las obligaciones emergentes de dicho
crédito y la suma de las acciones, derechos y obligaciones contraídos por el
acuerdo de venta de gas a la República Argentina.

Artículo 6.- Quedan salvados los derechos reconocidos por el Código del
Petróleo derogado, en favor de los departamentos productores de
hidrocarburos, y asegurada, en su beneficio, la percepción de regalías
departamentales definidas por la norma legal citada. Asimismo se reconoce
en favor de los departamentos productores, la recepción de gas a precio cero
en los volúmenes y condiciones establecidos por disposiciones legales en
vigencia.

Artículo 7.- La permanencia y el reconocimiento de su antigüedad y de todos


los beneficios sociales que de acuerdo a Ley les correspondieran, de todos
aquellos obreros, empleados y técnicos, tanto nacionales como extranjeros,
que prestan servicios en la empresa BOLIVIAN GULF OIL COMPANY y que
manifiesten su intención de continuar trabajando en la empresa nacionalizada.

El Gabinete en pleno del Gobierno Revolucionario queda encargado de la


ejecución y cumplimiento del presente Decreto, con la garantía y respaldo de
las Fuerzas Armadas de la Nación.

Es dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, a los diecisiete


días del mes de octubre de mil novecientos sesenta y nueve años.

FDO. GRAL. ALFREDO OVANDO CANDIA, César Ruiz Velarde, Juan Ayoroa
Ayoroa, David La Fuente Soto, Antonio Sánchez de Lozada, Mariano Baptista
Gumucio, Jaime Paz Soldán Pol, Alberto Bailey Gutiérrez, Marcelo Quiroga
Santa Cruz, Edmundo Valencia Ibañez, José Luis Roca García, Mario Rolón
Anaya, Walter Arzabe Fuenteizas, León Kolle Cueto, Carlos Hurtado, José
Ortíz Mercado, Oscar Bonifaz Gutiérrez, Juan José Torrez G.

Nacionalización de la mina Matilde de 30 de abril de 1971.

Un 10 de julio de 1969 la Federación Universitaria Local (FUL) denunció a la


empresa estadounidense Mina Matilde Corporation, arrendataria de la Mina
Matilde dedicada a la explotación de zinc, plata, cadmio y plomo, por infringir
el contrato firmado con el Estado boliviano.

De acuerdo al Secretario de Gobierno de la Federación Universitaria Local


(FUL), Jaime Rubín de Celis, la empresa estuvo infringiendo las normas de
orden social contempladas en la Ley General del Trabajo. En ese sentido, a
invitación de los trabajadores de dicha mina, el secretario de la organización
estudiantil pudo comprobar que los salarios eran bajos, que en las pulperías
escaseaban los productos de primera necesidad y que la empresa está
explotando en un 80% las colas y desmontes, mientras que sólo explota la
mina en un 20% cuando el contrato con el Estado establece que primero se
debe explotar esta última.

Aproximadamente un mes después de estas denuncias, el 17 de septiembre,


la Cámara de Diputados aprobó una minuta de comunicación, propuesta por
la Brigada Parlamentaria de Falange Socialista Boliviana (FSB), en la que
recomendó al Supremo Gobierno intervenir la empresa Mina Matilde
Corporation. Al igual que la FUL, sustentaron la intervención en que dicha
empresa no cumplió con los términos del contrato al no instalar una refinería
de zinc y al dar malos tratos a los trabajadores bolivianos.

Ante las denuncias, el Gobierno solicitó la intervención de la empresa


entretanto el Congreso apruebe las medidas legales pertinentes para
conseguir la reversión al Estado de la Mina Matilde.

En 1971, la presión de sectores universitarios y obreros para la


nacionalización de la Mina Matilde creció fuertemente. Esta acción se
materializará el 30 de abril de aquel año, y durante el gobierno del Gral. Juan
José Torres.

El decreto Ley N° 09699 consta de 5 artículos en los cuales se abrogan los


decretos de arrendamiento con la Mina Matilde Corporation, y se revierten
dichos recursos a favor del Estado, a través de la Corporación Minera de
Bolivia.

Los trabajadores de la mina mantienen los mismos puestos de trabajo, con el


mismo sueldo y posición aseguradas, así mismo la COMIBOL es la que se
hace responsable de las obras publicas con las que se veía comprometida la
mina Matilde previa nacionalización y con el pago de regalías.
DECRETO LEY Nº 09699

GRAL. JUAN JOSÉ TORRES GONZÁLEZ

PRESIDENTE DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO

CONSIDERANDO:

Que, Bolivia confronta la necesidad, manifestada a través de todas las fuerzas


populares, de reivindicar el dominio de sus riquezas, reparando la política
entreguista que la despojó de sus más importantes recursos naturales
mediante contratos de esencia neocolonialista;

Que, los Arts. 136 de la Constitución Política del Estado y primero del Código
de Minería, establecen el dominio originario del Estado sobre todas las
substancias minerales y que su explotación debe beneficiar al supremo
interés de la Nación;

Que, mediante Decreto Ley Nº 07722, de 25 de julio ele 1966, se autorizó a la


Corporación Minera de Bolivia la suscripción del contrato de arrendamiento de
los yacimientos que conforman el Grupo Minero Matilde, compuesto de 32
concesiones sobre yacimientos de zinc, plata, plomo y otros minerales, en
una extensión de 2.594. Has. ubicados en las Provincias Muñecas, Omasuyos
y Camacho del Departamento de La Paz, por un período de 20 años, con la
firma Minerals and Chemicals Corporation, que asociada con United States
Steel constituyó la firma Mina Matilde Corporation, empresa que explota no
sólo zinc sino también minerales de valor estratégico é industrial como
cadmio, plata, oro, plomo y otros;

Que, el contrato de arrendamiento del Grupo Minero Matilde, además de


comprender la explotación de recursos naturales que deben estar al servicio
de la Nación, entregó minas ya preparadas con inversiones superiores a los
tres millones de dólares, inversiones que no fueron considerados en los
contratos, ocasionando graves perjuicios económicos al país; Que, en
compensación al arrendamiento se fijó indebidamente un canon que no
guarda proporción con el valor de los yacimientos entregados a Mina Matilde
Corporation, constituyendo esto una inadmisible enajenación de la riqueza
nacional;

CONSIDERANDO:

QUE, EN LA SUSCRIPCIÓN DEL CONTRATO SE INFRINGIERON


DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES, PRETENDIÉNDOSE LEGALIZAR
POSTERIORMENTE LA PROHIBICIÓN EXPRESA ESTABLECIDA EN EL
ARTÍCULO 25 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO QUE
PROHÍBE A LOS EXTRANJEROS POSEER POR NINGÚN TÍTULO, SUELO
NI SUBSUELO, DIRECTO O INDIRECTAMENTE, DENTRO DE LOS 50 Kms.
de las fronteras del país;

Que, el Gobierno Revolucionario tiene el deber de preservar y restituir al


patrimonio del Estado los recursos naturales para que estén al servicio del
pueblo y, en el caso de los minerales, para que se ejecute y fortalezca una
política de integración minero metalúrgica, con el establecimiento de plantas
de fundición y refinación de propiedad del Estado boliviano;

Que, de conformidad con la nueva orientación de la política económica y


administrativa que se ha propuesto el Gobierno Revolucionario,
particularmente en la esfera de acción de las empresas públicas, debe
corresponder la gestión empresarial de Mina Matilde a la Corporación Minera
de Bolivia, pero entendiéndose que los bienes revertidos son patrimonio
estatal y para exclusivo beneficio del pueblo boliviano;

Que, esta política debe ejecutarse dentro de nuevos conceptos de


administración de las empresas públicas, para que la explotación de los
recursos naturales incremente los ingresos del Erario Nacional con destino al
financiamiento de los programas de desarrollo económico y social.

EN CONSEJO DE MINISTROS,
DECRETA:

Artículo 1.- Abróganse los Decretos Leyes Nos. 07721 y 07722 de 25 de julio
de 1966, quedando en consecuencia, sin efecto el contrato de arrendamiento
suscrito por la Corporación Minera de Bolivia con Mina Matilde Corporation.

Artículo 2.- La Corporación Minera de Bolivia se hará cargo del Grupo Minero
Matilde, asumiendo las responsabilidades técnicas y administrativas,
debiendo llevar contabilidad independiente.

Artículo 3.- Créase una Comisión integrada por un representante del


Ministerio de Minería y Metalurgia, un representante del Ministerio de
Finanzas, un representante de la Contraloría General de la República y un
representante de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, a
fin de que en el plazo de 60 días a partir de la fecha del presente Decreto Ley,
para los efectos de la indemnización correspondiente, verifique y establezca
el valor actual de las inversiones realizadas por Mina Matilde Corporation.

Artículo 4.- Se garantiza la fuente de trabajo del personal de empleados,


técnicos y obreros que actualmente se hallan prestando servicios en Mina
Matilde Corporation y se mantiene el régimen salarial de sus contratos de
trabajo, así como los salarios y bonos que perciben al presente.

Artículo 5.- La Corporación Minera de Bolivia cumplirá con las obligaciones


en materia de regalías y con los compromisos suscritos por Mina Matilde
Corporation para la ejecución de obras públicas en favor de las poblaciones
del área de influencia del nombrado Grupo Minero y contratos sobre
transporte de minerales. Los saldos existentes después del pago de estas
obligaciones, se declaran expresamente recursos nacionales, que deberán
depositarse en el Tesoro General de la Nación.

Artículo transitorio.- Se dispone el congelamiento de todas las cuentas


bancarias dentro del país, pertenecientes a Mina Matilde Corporation.
Los señores Ministros de Estado en los Despachos de Minería y Metalurgia,
de Finanzas y de Trabajo y Asuntos Sindicales, quedan encargados de la
ejecución y cumplimiento del presente Decreto Ley.

Es dado en El Alto de La Paz, a los treinta días del mes de abril de mil
novecientos setenta y un años.

FDO. GRAL. JUAN JOSE TORREZ GONZALEZ, Huáscar Taborga


Torrico, Jorge Gallardo Lozada, Emilio Molina Pizarro, Gustavo Luna
Uzquiano, Flavio Machicado Saravia, Hugo Poope Entrambasaguas,
Jorge Prudencio Cossío, Javier Torres Goitia, Ramiro Villarroel
Claure, Isaác Sandoval Rodríguez, Mario Candia Navarro, Jorge
Cadima Valdéz,

Nacionalización de hidrocarburos “Héroes del Chaco”

DS Nº 28701, 1 de mayo de 2006

EVO MORALES AYMA

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPUBLICA

“HÉROES DEL CHACO”

CONSIDERANDO:

•Que en históricas jornadas de lucha, el pueblo ha conquistado a costa de su


sangre, el derecho de que nuestra riqueza hidrocarburífera vuelva a manos de
la nación y sea utilizada en beneficio del país.

•Que en el Referéndum Vinculante de 18 de julio de 2004, a través de la


contundente respuesta a la pregunta 2, el pueblo ha decidido, de manera
soberana, que el Estado Nacional recupere la propiedad de todos los
hidrocarburos producidos en el país.

•Que de acuerdo a lo expresamente dispuesto en los Artículos 136, 137 y 139


de la Constitución Política del Estado, los hidrocarburos son bienes
nacionales de dominio originario, directo, inalienables e imprescriptibles del
Estado, razón por la que constituyen propiedad pública inviolable.

•Que por mandato del inciso 5 del Artículo 59 de la Constitución Política del
Estado, los contratos de explotación de riquezas nacionales deben ser
autorizados y aprobados por el Poder Legislativo, criterio reiterado en la
sentencia del Tribunal Constitucional Nº 0019/2005 de 7 de marzo de 2005.

•Que esta autorización y aprobación legislativa constituye fundamento del


contrato de explotación de riquezas nacionales por tratarse del
consentimiento que otorga la nación, como propietaria de estas riquezas, a
través de sus representantes.

•Que las actividades de exploración y producción de hidrocarburos se están


llevando adelante mediante contratos que no han cumplido con los requisitos
constitucionales y que violan expresamente los mandatos de la Carta Magna
al entregar la propiedad de nuestra riqueza hidrocarburífera a manos
extranjeras.

•Que ha expirado el plazo de 180 días, señalado por el Artículo 5 de la Ley Nº


3058 de 17 de mayo de 2005 - Ley de Hidrocarburos, para la suscripción
obligatoria de nuevos contratos.

•Que el llamado proceso de capitalización y privatización de Yacimientos


Petrolíferos Fiscales Bolivianos - YPFB ha significado no sólo un grave daño
económico al Estado, sino además un acto de traición a la patria al entregar a
manos extranjeras el control y la dirección de un sector estratégico,
vulnerando la soberanía y la dignidad nacionales.

•Que de acuerdo a los Artículos 24 y 135 de la Constitución Política del


Estado, todas las empresas establecidas en el país se consideran nacionales
y están sometidas a la soberanía, leyes y autoridades de la República.
•Que es voluntad y deber del Estado y del Gobierno Nacional, nacionalizar y
recuperar la propiedad de los hidrocarburos, en aplicación a lo dispuesto por
la Ley de Hidrocarburos.

•Que el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, como también


el Pacto de los Derechos Económicos y Culturales, suscritos el 16 de
diciembre de 1966, determinan que: “.. . todos los pueblos pueden disponer
libremente de sus riquezas y recursos naturales, sin perjuicio de las
obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional basada
en el principio del beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En
ningún caso podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de
subsistencia”.

•Que Bolivia ha sido el primer país del Continente en nacionalizar sus


hidrocarburos, en el año 1937 a la Standar mil Co., medida heroica, que se
tomó nuevamente en el año 1969 afectando a la Gulf Oil, correspondiendo a
la generación presente llevar adelante la tercera y definitiva nacionalización
de su gas y su petróleo.

•Que esta medida se inscribe en la lucha histórica de las naciones,


movimientos sociales y pueblos originarios por reconquistar nuestras riquezas
como base fundamental para recuperar nuestra soberanía.

•Que por lo expuesto corresponde emitir la presente disposición, para llevar


adelante la nacionalización de los recursos hidrocarburíferos del país.

EN CONSEJO DE MINISTROS.

DECRETA:

Artículo 1.- En ejercicio de la soberanía nacional, obedeciendo el mandato


del pueblo boliviano expresado en el Referéndum vinculante del 18 de julio
del 2004 y en aplicación estricta de los preceptos constitucionales, se
nacionalizan los recursos naturales hidrocarburíferos del país.
El Estado recupera la propiedad, la posesión y el control total y absoluto de
estos recursos.

Artículo 2.- I .A partir del 1 de mayo del 2006, las empresas petroleras que
actualmente realizan actividades de producción de gas y petróleo en el
territorio nacional, están obligadas a entregar en propiedad a Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos - YPFB, toda la producción de hidrocarburos.

II. YPFB, a nombre y en representación del Estado, en ejercicio pleno de la


propiedad de todos los hidrocarburos producidos en el país, asume su
comercialización, definiendo las condiciones, volúmenes y precios tanto para
el mercado interno, como para la exportación y la industrialización.

Artículo 3.

I. Sólo podrán seguir operando en el país las compañías que acaten


inmediatamente las disposiciones del presente Decreto Supremo, hasta que
en un plazo no mayor a 180 días desde su promulgación, se regularice su
actividad, mediante contratos, que cumplan las condiciones y requisitos
legales y constitucionales. al término de este plazo, las compañías que no
hayan firmado contratos no podrán seguir operando en el país.

II. Para garantizar la continuidad de la producción, YPFB, de acuerdo a


directivas del Ministerio de Hidrocarburos y Energía, tomará a su cargo la
operación de los campos de las compañías que se nieguen a acatar o
impidan el cumplimiento de lo dispuesto en el presente Decreto Supremo.

III. YPFB no podrá ejecutar contratos de explotación de hidrocarburos que no


hayan sido individualmente autorizados y aprobados por el Poder Legislativo
en pleno cumplimiento del mandato del inciso 5 del Artículo 59 de la
Constitución Política del Estado.

Artículo 4.- I. Durante el período de transición, para los campos cuya


producción certificada promedio de gas natural del año 2005 haya sido
superior a los 100 millones de mes cúbicos diarios, el valor de la producción
se distribuirá de la siguiente forma: 82% para el Estado (18% de regalías y
participaciones, 32% de Impuesto Directo a los Hidrocarburos - IDH y 32% a
través de una participación adicional para YPFB), y 18% para las compañías
(que cubre costos de operación, amortización de inversiones y utilidades).

II. Para los campos cuya producción certificada promedio de gas natural del
año 2005 haya sido menor a 100 millones de pies cúbicos diarios, durante el
período de transición, se mantendrá la actual distribución del valor de la
producción de hidrocarburos.

III. El Ministerio de Hidrocarburos y Energía determinará, caso por caso y


mediante auditorias, las inversiones realizadas por las compañías, así como
sus amortizaciones, costos de operación y rentabilidad obtenida en cada
campo. Los resultados de las auditorias servirán de base a YPFB para
determinar la retribución o participación definitiva correspondiente a las
compañías en los contratos a ser firmados de acuerdo a lo establecido en el
Artículo 3 del presente Decreto Supremo.

Artículo 5.

I. El Estado toma el control y la dirección de la producción, transporte,


refinación, almacenaje, distribución, comercialización e industrialización de
hidrocarburos en el país.

II. El Ministerio de Hidrocarburos y Energía regulará y normará estas


actividades hasta que se aprueben nuevos reglamentos de acuerdo a Ley.

Artículo 6.

I. En aplicación a lo dispuesto por el Artículo 6 de la Ley de Hidrocarburos, se


transfieren en propiedad a YPFB, a título gratuito, las acciones de los
ciudadanos bolivianos que formaban parte del Fondo de Capitalización
Colectiva en las empresas petroleras capitalizadas Chaco S. A., Andina S. A.
y Transredes S. A.
II. Para que esta transferencia no afecte el pago del BONOSOL, el Estado
garantiza la reposición de los aportes por dividendos, que estas empresas
entregaban anualmente al Fondo de Capitalización Colectiva.

III. Las acciones del Fondo de Capitalización Colectiva que están a nombre de
las Administradoras de Fondos de Pensiones en las empresas Chaco S. A.,
Andina S. A. y Transredes S. A. serán endosadas a nombre de YPFB.

Artículo 7.

I. El Estado, recupera su plena participación en toda la cadena productiva del


sector de hidrocarburos.

II. Se nacionalizan las acciones necesarias para que YPFB controle como
mínimo el 50% más 1 en las empresas Chaco S. A., Andina S. A., Transredes
S. A., Petrobrás Bolivia Refinación S. A. y Compañía Logística de
Hidrocarburos de Bolivia S. A.

III. YPFB nombrará inmediatamente a sus representantes y síndicos en los


respectivos directorios y firmará nuevos contratos de sociedad y
administración en los que se garantice el control y la dirección estatal de las
actividades hidrocarburíferas en el país.

Artículo 8. En 60 días, a partir de la fecha de promulgación del presente


Decreto Supremo y dentro del proceso de refundación de YPFB, se procederá
a su reestructuración integral, convirtiéndola en una empresa corporativa,
transparente, eficiente y con control social.

Artículo 9. En todo lo que no sea contrario a lo dispuesto en el presente


Decreto Supremo, se seguirán aplicando los reglamentos y normas vigentes a
la fecha, hasta que sean modificados de acuerdo a ley.

Los Señores Ministros de Estado, el Presidente de YPFB y las Fuerzas


Armadas de la Nación, quedan encargados de la ejecución y cumplimiento del
presente Decreto Supremo.
Es dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, al primer día del
mes de mayo del año dos mil seis.

Fdo. EVO MORALES AYMA. David Choquehuanca Céspedes. Juan


Ramón Quintana Taborga, Alicia Muñoz Alá, Walker San Miguel
Rodríguez, Carlos Villegas Quiroga, Luís Alberto Arce Catacora, Abel
Mamani Marca, Celinda Sosa Lunda, Salvador Ric Riera, Hugo
Salvatierra Gutiérrez, Andrés Solíz Rada, Walter Villarroel Morochi,
Santiago Alex Gálvez Mamani Ministro de Trabajo e Interino de
Justicia, Félix Patzi Paco, Nila Heredia Miranda.

Conclusiones.

La nacionalización de las diferentes empresas a lo largo de la historia


boliviana ha demostrado que el país se encuentra en las facultades de poder
hacerse cargo de los recursos que posee, sin embargo resalta un factor
principal ante cada una de las nacionalizaciones que sobrevinieron en el país,
y es el abuso por parte de las empresas extrajeras, el incumplimiento de
contratos y la entrega total de los recursos a internacionales, en todos los
casos como se puede evidenciar las empresas que se presentaron con fines
de apoyo y desarrollo de ambas partes, como del estado y la empresa
extrajera, incumplieron gravemente los contratos de arrendamiento, llegando
incluso a actuar con traición a la patria como fue el caso de la Standard Oil,
dotando de petróleo al país enemigo en tiempo de guerra, cada una de las
acciones que llevaron a cabo la nacionalización fueron indignantes, pensar en
la retribución económica millonaria que Bolivia tuvo que pagar a cada una de
estas empresas que abusaron de la incredulidad boliviana es enojoso. No
todas las nacionalizaciones que se llevaron a cabo fueron exitosas en manos
del gobierno, como es el caso de la mina Matilde, y las últimas
nacionalizaciones a las que nos hemos visto expuestos, a partir del 2006 se
nacionalizaron más de un veintenar de empresas de diversas áreas,
eléctricas, telecomunicaciones, etc. Sin embargo no respondieron al principal
objetivo de una nacionalización como tal, evidentemente los ciudadanos
bolivianos no nos encontramos en mejores condiciones que antes de las
nacionalizaciones mencionadas, no se mejoró el servicio y los costos no
disminuyeron, en el mejor de los casos se mantuvieron iguales.

La nacionalización puede ser buena cuando por motivos económicos pero


sobre todo de responsabilidad social el gobierno nacionaliza alguna empresa
o industria, el riesgo es cuando se nacionaliza por fines políticos en lugar de
económico-sociales. Otro riesgo es que la burocratización, corrupción y malos
manejos pueden llevar a la empresa o industria nacionalizada a la quiebra y
en lugar de representar un beneficio para el país, se convierte en un perjuicio.

Resumiendo, la nacionalización es una arma de dos filos que hay que saber
utilizar, porque si no, en lugar de un beneficio, es un perjuicio.

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reversiones-mineras.html
Anexos.