Está en la página 1de 6

LA CIVILIZACIÓN GRIEGA ARCÁICA cruzet.

Su territorio nacional: el sur de la península balcánica, las islas del Egeo y la costa
occidental de Asia Menor. Hacia principios del siglo VIII a.c empieza un nuevo
periodo. Se lo califica de arcaico. La libertad no será completa hasta principios del siglo
V y los griegos harán de ella un uso admirable. La expansión colonial siembra e
fundaciones nuevas casi todas los orillas de Mediterraneo y de sus mares anejos. El
imperio persa impone su dominación a los establecimientos de Asia y que las
rivalidades que levantan unos contra otros a ciertos estados griegos son continuas. El
verdadero interés de esos principios de la civilización griega reside en su evolución.
También hubo en las ciudades griegas descontentos que se dedicaron a maldecir de los
cambios.
Lo griegos habían introducido novedades espirituales.
Hicieron mas que controlar el progreso o lo que ellos creían tal.

LA EVOLUCIÓN ECONÓMICA, SOCIAL Y POLÍTICA.

Los factores de evolución política son múltiples, las ciudades griegas, por unos miles
de ciudadanos.

- el ideal del hombre, era la independencia económica, condición de la


independencia moral. Este ideal solo era realizable a los grandes propietarios y
estos no podían ser otros que los mas fuerte en la guerra.
La posesión de la tierra era, la forma casi única de riqueza, artesanos poco
considerados, lo mismo que los comerciantes. El comercio marítimo, paso por una
terrible crisis, los fenicios controlaban el Mediterráneo occidental y aparecían a
veces hasta el Egeo. Hesíodo, en el siglo VIII, recomienda únicamente la
navegación a los campesinos desgraciados y oprimidos por las deudas.
Una parte de la población rural dependía de los granes propietarios como
trabajadores asalariados.
Los grandes terratenientes eran los únicos que podían, alimentarse bien. Agregaba
a esta aristocracia sobresalir en el manejo de las armas y cuidar sus cualidades
físicas con ejercicios venatorios. Amaba los largos banquetes, regados con
abundancia.
Este llegó a ser por excelencia el propio ideal griego: libre y usando de su libertad
para desarrollar y satisfacer tales tendencias.
Solo los grandes propietarios tenían facilidades para entrenarse bien, los recursos
necesarios para la posesión de un armamento muy pesado y costoso y, la posibilidad
de criar caballos. El hipismo constituyó una garantía de aristocracia. El verdadero
combatiente no era jinete, sino el infante.
Los otros ciudadanos servían como infantería auxiliar. La guerra les
proporcionaba el beneficio personal del botín y de los rescates.
Los lazos de sangre.

Partiendo de la fuerza y de la riqueza, se operaba una clasificación social. Los


ciudadanos se repartían en grupos cada vez más restringidos: la tribu, después la
“fratría” y por último, inmediatamente encima de la familia individual, el genos, o
sea el clan o la familia amplia.
Estaba prohibido, al que moría sin hijos, legar sus bienes a un extraño el genes, lo
que permite imaginar que la venta tampoco era libre. No existiendo la justicia penal
del Estado, el genos por entero debía considerarse alcanzado por una ofensa hecha a
uno de sus miembros, lo que conducía a un régimen de continuas venganzas.
La posesión de grandes fincas se confundía con la nobleza; los ricos se
vanagloriaban de tener antepasados heroicos y hasta divinos. Todos probaban la
generosidad de su sangre a base de largas genealogías. Los jefes de las grandes
familias disponían de un prestigio sin igual y eran los amos de sus genes.

El estado aristócrata.

No existían funcionarios ni administración, y el tesoro y la hacienda estaban


reducidos al mínimo, casi los únicos gastos eran de culto. Tampoco existía un
ejercito costoso, pues cada uno se equipaba a sus costas, y muy actividad judicial.
Esta debilidad estatal servía para engrandecer a los jefes de la nobleza.
El propio estado se encontraba en sus manos. La monarquía se reducía a un mero
título, cuando existía aún un basileus, un “rey”, ya no era mas que un magistrado
anual sin otras funciones que las religiosas. La nobleza gobernaba, reuniendo por
pura formula la asamblea de los ciudadanos. El poder efectivo correspondía al
consejo.
Aunque con variantes locales, éste era el régimen existente en todas partes: la
aristocracia, o sea el gobierno de los mejores.
Aparecerá mas tarde, la oligarquía, es decir, el gobierno de “algunos”. A veces los
privilegiados estaban divididos por ambiciones, rivalidades y rencores. Los pobres y
descontentos se expatriaban buscando tierras libres o arriesgando su vida como
mercenarios al servicio de soberanos orientales.

Las causas de los cambios: la técnica de la guerra.

El armamento se hico mas ligero: las dimensiones del escudo disminuyeron y la


coraza torácica empleó mucho mas el cuero. La infantería se convirtió en un cuerpo
muy unido , la falange, difícil de romper gracias a la protección de las lanzas de sus
componentes dirigidas hacia el exterior.
El combatiente tipo, fue desde entonces el “hoplita”, es decir, etimológicamente,
“el hombre armado”.
Se perfeccionaron las embarcaciones de guerra, pudiendo embarcar un mayor
número de remeros.
La nobleza perdió el monopolio de defensa de la ciudad, teniéndolo que abandonar
a la clase media de los hoplitas.
Las causas de los cambios: la revolución económica.

La evolución del navío de guerra señala que la importancia concedida a las cosas
del mar había crecido. Hasta entonces el principal interés se había puesto en la
piratería.
A principios del siglo VII se produjo una revolución económica. Las empresas
coloniales griegas habían empezado hacia la mitad del siglo VIII y habían tenido en
sus comienzos un carácter agrario. Los que emigraban, huían de un régimen
económico y social que les reducía a la miseria o a la oscuridad.
Se hicieron mas abundantes los productos alimenticios y las primeras materias. La
industria, mejor abastecida, amplió sus mercados llegando a su esplendor y con ella
el comercio.
Se apresuraron a instalarse en los lugares de paso obligatorio, con el fin de
molestar a sus rivales y apareció un “imperialismo” aún primitivo, pero ya lleno de
las preocupaciones económicas. Los fenicios perdían su papel de intermediarios casi
exclusivos con Oriente.
Fijaron a imitación de Oriente, su sistema de pesos y medidas.
La moneda hizo su aparición hacia principios del siglo VII. El uso de la moneda se
hizo común rápidamente: las ciudades griegas de Asia acuñaron el electrón. En
Europa, debido a la penuria de oro, se acuño la plata. El intercambio comercial se
benefició mucho con esta innovación.
La mayor parte de la Grecia continental conservó hasta tiempos muchos mas
modernos una economía puramente rural. Pero fue superada con amplitud en
algunos puntos por la economía industrial y comercial, sin que la agricultura fuese
nunca abandonada por completo.
La ciudad mas activa en ella fue Mileto. Se puso al frente de la expansión hacia
los estrechos y el Mar Negro, llegando a fundar o a agregarse, noventa ciudades o
factorías.
Atenas; entre las dos guerras médicas, el descubrimiento de nuevos filones en sus
minas de plata le permitió construirse la mas potente marina de guerra de su tiempo
que en 480, tuvo un importante papel en Salamina contra la gran armada persa.
En cuanto al “nuevo mundo” griego, que había nacido por la colonización, solo
los establecimientos de Sicilia y de Italia del Sur tuvieron un papel económico
autónomo. Esta provenía de la agricultura que obtenía, una producción muy
abundante para la población de menor densidad; estos excesos se destinaban a la
exportación .
No existía en absoluto el capitalismo, ni la concentración; la producción quedó
dispersada en pequeños talleres y el comercio no llegó a ser monopolizado por
grandes firmas.

La crisis política y social.

La riqueza rústica no fue ya la única forma de riqueza posible. Continuó siendo la


mas honorable. No obstante ya no podía menospreciar la riqueza mobiliaria. La
mayor parte de los enriquecidos eran extraños a la aristocracia de nacimiento, y los
matrimonios mixtos, para enlazarse con esta, no pudieron ser mas que recursos
esporádicos. La clase dirigente tuvo que contar con las reivindicaciones de hombres
alentados por sus éxitos materiales y que deseaban tomar parte en el gobierno de la
ciudad.
Esta oposición no podía limitar sus ataques al terreno político en el que estaba
apoyada por los miembros de la clase media sirviendo como hoplitas.
Eran necesarias unas reglas jurídicas precisas que escaparan al capricho del juez.
Convenía que la responsabilidad financiera de las empresas individuales fuera
estrictamente individual.
En algunas regiones, en las que daba las mas pobres cosechas de cereales, los
pequeños propietarios se endeudaron, no podían competir con productos agrícolas
venidos de afuera. Todavía existía la esclavitud por deudas, el deudor insolvente
perdía la propiedad de sus tierras.
La crisis social se fue agravando, a los campesinos solo les quedaba la alternativa
del colonato, con un trato durísimo o el exilio, trasladándose a las nuevas ciudades
fundadas en regiones lejanas o alistándose en el ejercito como mercenarios.
Aparecieron revolucionarios sociales con un programa cuyo dos artículos se harían
tradicionales: reparto de las tierras y abolición de las deudas.
La crisis varió de intensidad según las regiones, llegando a convertirse en atroz
guerra civil, en la que por los dos bandos se recurrió al asesinato y de manera
corriente, al exilio de los adversarios y la confiscación de bienes.

Los legisladores

El antiguo orden de cosas sufrió modificaciones, ciertos hombres respetados


recibieron el encargo de promulgar unas leyes escritas. Introdujeron disposiciones
nuevas que no podían dejar de tener en cuenta la evolución general.

Tiranía y helenismo.

Algunas ciudades de Asia Menor fueron las primeras en ofrecer al resto del mundo
griego el recurso de la tiranía.
La tiranía tiene un carácter extraño al espíritu griego, era contraria a la misma idea
de ciudad, fundada en la igualdad entre los ciudadanos de pleno derecho, que
variaba solo por el criterio cualitativo.
La civilización griega fue la primera en aceptar en sí misma, como uno de sus
componentes congeniales, la idea del “hombre superior” más hábil y más sagas que
la masa de sus contemporáneos.
El helenismo con la civilización del periodo clásico, que llegó a enmascarar esta
idea, aunque no la destruyó. La idea quedaba latente y reapareció, conuna fuerza
singular, en la civilización helenística.

Métodos y acción de la tiranía.

los desordenes políticos y sociales permitían a hombres enérgicos sobresalir en la


lucha de las facciones. En general procedían de la aristocracia. Tenían necesidad de
las simpatías populares. No rea raro que antes hubiesen sido dirigentes de la facción
mas radical, instalándose en el poder, se convertían mas bien en árbitros
pacificadores, con el fin de asegurarse el apoyo de los moderados. Tocaban lo
menos posibles la constitución, limitándose a ejercer, usando su influencia personal
y de los hombres fieles. Socialmente se esforzaban por curar los males más
aparentes gracias a la confiscación de bienes de sus adversarios irreconciliables, es
decir, de algunas familias nobles.
La única abolición de deudas de que se conocen noticias, fue obra de un
legislador ateniense, Solón, y no de un tirano.
La acción de los tiranos estaba dominada por el oportunismo y el interés personal.
Aliviaron la situación de los pequeños campesinos, haciéndola mas independiente
respecto a los grandes propietarios y menos precaria su existencia material. A juzgar
por Atenas, este último resultado fue obtenido por el fomento de los cultivos
arbustivos, la viña y el olivo. Antes de Pisístrato, ya Solón había orientado la
agricultura ática en este sentido. Pisístrato prosiguió su esfuerzo, llegando incluso a
hacer préstamos a los campesinos.
Los tiranos llegaron a combinar su deseo de prestigio de personal y la convivencia
de apaciguar las irritaciones estimulando el trabajo, fomentaron las fiestas religiosas,
realizaron grandes construcciones y obras públicas y sostuvieron la expansión
económica.
Su caída tuvo causas variadas, con frecuencia accidentales o exteriores. Pero
obedecían a un movimiento general: en 510 desaparecían los últimos tiranos de la
Grecia balcánica y una cincuentena de años mas tarde también los de Sicilia.
Los filósofos utilizaron la palabra “tirano” en un sentido peyorativo. El único
matiz que la separaba de la palabra basileus, “rey” era la idea de usurpación.
Terminó designando al monarca que practica la violencia y desprecia la ley.

La situación final del periodo arcaico.

Hacia finales del siglo VI a.c las formas políticas y sociales existentes eran todavía
muy variadas.
En Esparta la evolución fue muy original y en ello se encontraba su motivo de
orgullo. En Creta algunas de sus instituciones sociales, en particular las que
permitían al estado ejercer una vigilancia estrecha sobre la vida y la educación de
los ciudadanos-soldados.
En todas partes, el estado, va dejando más libertad a los ciudadanos. Muchas
ciudades conservaban todavía una vida puramente rural, con una nobleza
todopoderosa, y otras con una clase campesina más o menos independiente. En los
lugares donde la economía evolucionó, desarrollándose la industria y el comercio, la
aristocracia de nacimiento no pudo mantener sus antiguos monopolios.
En diversas ocasiones los miembros de la clase media fueron admitidos a los
derechos políticos.
La ventaja tomada por Atenas.

Durante el transcurso del siglo VI, Atenas tomó clara ventaja sobre las otras
ciudades griegas.
La economía se transformó, constituyéndose una clase muy estable y
económicamente independiente de campesinos medios que producían su propio
sustento y vendían el excedente de vino, aceite, frutas y legumbres. La industria
cerámica ateniense tomó el primer lugar en el mercado mediterráneo. La moneda
acuñada en bastante abundancia, poseía una buena reputación justificada por la
regularidad de su peso y su alto contenido de plata.
La evolución social y la política marchó paralelamente. Desde 621 a 506, las leyes
de Dracón y de Solón, la tiranía de Pisístrates y de sus hijos y las leyes de Clístenes
jalonan un largo camino recorrido con rapidez y a cuyo final de ciertos órganos
políticos, el terreno jurídico y social estaba preparado para la democracia tal como
los griegos la comprenderán.
Desde Dracón existía una justicia penal del estado que Solón perfeccionó. Este
concedió libertad para testar al que moría sin hijos legítimos, estimuló la
fragmentación de la propiedad rústica y prohibió las manifestaciones tumultuosas de
los entierros. Clístenes realizó la reforma decisiva al crear, paralelamente con la
antigua reparación de los ciudadanos basada en su nacimiento. Desde entonces para
la composición de todos los órganos de la vida política, el estado ateniense no
conoció más que las divisiones “clistenianas”.
El estado aumentó sus propios poderes, por la creación de una justicia y de un
ejercito, y pronto de una flota, que dejaron de ser una cosa exclusiva de la nobleza.
El estado quiso consiguió relacionarse con el hombre como ciudadano y no como
miembro de una familia.
Atenas, en el siglo siguiente, desarrollará su fuerza militar y política al propio
tiempo que asumirá el puesto director en el campo intelectual y estético.