Está en la página 1de 7

Positivo y Negativo

Cuando se perciben las formas negativas y positivas, el ocupante que invade un espacio es
negativo y viceversa, En el diseño el negro es positivo y el blanco es negativo.

“Espacio positivo, es el que rodea a un espacio negativo, y el espacio negativo, el que rodea
un signo positivo, la relación figura fondo es ambivalente: en ciertos momentos encontramos
formas positivas y espacio negativos, en otros encontramos formas negativas y espacios
positivos”, Rodríguez González, Abelardo; Logo que?

“Lo positivo y lo negativo en este contexto denota simplemente que hay elementos separados,
pero unificados en todos los acontecimientos visuales. Las figuras a y b muestran que lo
positivo y lo negativo no equivalen ni mucho menos a hablar de oscuridad, luminosidad o
imagen especular como ocurre en la descripción de las fotografías del cine o de los impresos.
Tanto si se trata de un punto oscuro en un campo claro, como en la figura a, o de un punto
blanco sobre un fondo oscuro, como en la b, el punto es la forma positiva, la tensión activa, y
el cuadrado es la forma negativa. En otras palabras, lo que domina la mirada en la experiencia
visual se considera elemento positivo, y elemento negativo aquello que actúa con mayor
pasividad. La visión positiva y negativa a veces engaña al ojo. Al mirar algunas cosas, vemos
en las claves visuales lo que no está realmente allí. Dos parejas abrazadas a lo lejos pueden
parecernos un perro sentado sobre sus patas traseras. Un rostro puede parecernos una
piedra. El empleo de claves relativas y activas de la visión puede hacer que un objeto sea tan
convincente que nos resulte casi imposible ver lo que realmente estamos mirando. El ojo
busca una solución simple a lo que ve y, aunque el proceso de asimilación de la información
puede ser largo y complicado, la sencillez es siempre el fin perseguido” Dondis, D.A; La
sintaxis de la imagen, Introducción al alfabeto visual.

“Por regla general a la forma que se ve como ocupante de un espacio, pero también puede
ser vista como un espacio rodeado de un espacio ocupado. Cuando se percibe como
ocupante de un espacio en blanco, rodeado de un espacio ocupado la llamamos ‘negativa’. En
el diseño en blanco y negro, tendemos a considerar al negro como ocupado, y al blanco como
vació, Así, una forma negra es reconocida como positiva y una forma blanco como negativa.
Pero tales formas no corresponden siempre a la realidad. Especialmente cuando las formas
penetran o interfieren entre sí.” Wucius Wong.

Figura-Fondo

“Considerando -la página de un libro-, todos los espacios vacíos tiene la misma cualidad tonal
(Sin contraste); por consiguiente, las percibimos como fondo. Este posee tamaño y forma
debido al contraste con lo que no es página, en los bordes. Lo impreso establece un marcado
contraste tonal con el fondo y se convierte en figura y en el centro de la atención. Cada letra,
cada palabra o línea tienen forma a causa de su relación con respecto al fondo; (…) La casa
constituye el fondo para el hombre qué está delante de ella, el grupo de árboles es el fondo de
la casa, el cielo lo es para los árboles. El contraste figura-fondo es continuamente necesario
para que podamos ver formas. Pero, en un esquema complejo, (…) la misma área puede
poseer valores de figura y de fondo, según varíe el centro de nuestro interés.

Cuando el campo está dividido casi exactamente en dos tonos, de modo que ambos
constituyen formas buenas, con frecuencia podemos ver como figuras cualquiera de los tonos.
Según como miremos, el mismo tono será figura o fondo y se puede invertir el esquema
mientras miramos. Este tipo de relación figura-fondo puede usarse eficazmene en esquemas
repetidos, y , ocasionalmente, en el layout publicitario. Sin embargo, su máxima importancia
radica en lo que nos enseña sobre el proceso repetitivo.” Gillam Scott, Robert.
Resumamos los conceptos que conviene recordad y tener presente:

1) El fondo es más grande que la figura y, por lo común, más simple.

La segunda parte de esta afirmación no siempre es cierta. En muchas miniaturas persas o


cuadros de Matisse, por ejemplo, las partes que corresponden a la figura son mucho más
simples que los fondos, muy trabajados. Tienen valor de figura porque su misma simplicidad
establece un fuerte contraste con el resto del campo.

2) La figura se percibe habitualmente en la parte superior o delante del fondo. No obstante, a


veces la perfora.

3) El fondo puede percibirse como una superficie o como un espacio.

4) Pensamos naturalmente en la forma de la figura. La ´reas de fondo también tienen forma, si


bien se trata de la forma negativa de un espacio ocupado. Tanto la forma positiva como la
negativa tienen importancia en el diseño, y tendríamos que ejercitarnos en adquirir sensibilidad
a una y a otra.

“La bidimensionalidad como sistema de planos frontales está representada en su forma más
elemental por la relación de figura y fondo. Aquí no se tienen en cuenta más que dos planos.
Uno de ellos ha de ocupar más espacio que el otro, y de hecho tiene que ser ilimitado; la parte
directamente visible del otro tiene que ser más pequeña y estar delimitada por un borde. Uno
de ellos se sitúa delante de otro. Uno es la figura, y el otro es el fondo.” Arheim, Rudolph; Arte
y percepción visual.
La mayoría de las investigaciones, muy numerosos, llevadas a cabo sobre el fenómeno de
figura y fondo se han orientado a explorar las condiciones que determinan cuál de las dos
formas se sitúa delante. La situación es ambigua con más frecuencia de lo que parece. En las
cosmologías antiguas se veían a veces las estrellas como agujeritos diminutos abiertos en la
cortina del cielo nocturno, a través de los cuales se vislumbraba un mundo celestial más
luminoso; así, según Kant, el científico francés Maupertuis interpretaba las nebulosas como
aberturas del firmamento, a través de las cuales se veía el empíreo.

Esta clase de esquemas ambiguos bordean un estado de <multiestabilidad>, como lo ha


denominado Fred Atteneave, en el cual diversos factores de figura y fondo se equilibran entre
sí direcciones opuestas. Edgar Rubin, (Nada que ver con Erick Rubin) descubrió que la
superficie circundada tiende a ser vista como figura, y la circundante e ilimitada como fondo. Si
percibimos las estrellas como objetos centelleantes por delante del cielo oscuro, se ajustarán
a la regla de Rubin. Si la vemos como agujeritos diminutos, el firmamento pasará a ser la
figura, y los cielos luminosos que se supone existan más allá serán el fondo; Cuando las
formas circundadas se ven como fondo, los dos planos que entran en la situación de figura y
fondo pasan a ser ilimitados.

De la primera regla de Rubin se desprende una segunda, en virtud de la cual las áreas
relativamente menores tienden a ser vistas como figura. En la figura, el plano de la figura está
representado por las bandas o sectores más estrechos. Esto presupone la <regla de
semejanza de ubicación>, que afirma que las líneas más próximas entre sí se agrupan, estos
ejemplos se salen del ámbito del fenómeno de figura fondo: el fondo no es ilimitado, sino que
está silueteado lo mismo que la figura, y se sitúa sobre un tercer plano, la superficie de la
página.

Si tratamos de invertir la situación espacial de la figura haciendo que las bandas o los sectores
mayores se adelanten, experimentaremos una fuerte resistencia y lo lograremos solo por
breves instantes. Los dos esquemas nos recuerdan que, en una situación de figura y fondo,
todas las formas pertenecientes al plano del fondo tienden a ser vistas como partes de un
telón de fondo continuo. Se recordará que incluso en un dibujo simple la figura circundada
posee mayor densidad que el fondo, más suelto.

En su capítulo sobre <Reglas para la probabilidad de que una superficie sea percibida como
figura, Rubin comunica que, si el campo se compone de dos áreas separadas por una división
horizontal, la inferior tiende a ser vista como figura. Él lo relaciona con la situación típica del
mundo material, donde <los árboles, las torres, las personas, los jarrones y las lámparas se
perciben a menudo en circunstancias en las que el fondo, por ejemplo, el cielo o la pared,
ocupa más o menos la parte superior del campo. Esto corre parejas con nuestra observación
anterior de que la parte inferior de la imagen lleva más peso.

Nótese también que la regla de Rubin sigue cumpliéndose en la figura, aunque le demos la
vuelta y aparezca abajo la parte negra. Esto es lo que sucede, aunque en general las áreas
más iluminadas parecen tender a ser figura a igualdad de otros factores. Por lo que respecta a
los colores, no nos sorprenderá descubrir que un rojo saturado forma figura con más fuerza
que un azul saturado, esto corresponde a la tendencia genérica del rojo a avanzar y del azul a
retroceder.

La simplicidad de forma, y en especial la simetría, predisponen a un área a funcionar como


figura. La figura más simple será la que prevalezca. En las balaustradas mágicas de la figura,
la contradicción entre los lados derecho e izquierdo de cada uno de los dibujos hace imposible
obtener una imagen estable. Pero en esta fluctuación experimentamos vívidamente el efecto
de los diversos factores perceptuales. En a ambas versiones dan esquemas simétricos. Es
más frecuente que la mayoría de la gente vea las columnas convexas tiende a triunfar sobre la
concavidad. Pero en b prevalecen claramente las unidades cóncavas, porque dan más
simetría a la imagen.
La simplicidad no afecta únicamente a la forma de un esquema, sino también a su orientación
espacial. Las dos cruces de Malta son idénticas salvo en su orientación respecto a la armazón
del campo visual. En estas condiciones, la cruz cuyos ejes principales coinciden con las
coordenadas vertical y horizontal del campo visual tiende a ser la figura mientras que la otra es
más frecuente que se desvanezca en el fondo.

Para el Artista reviste particular interés el hecho de que la convexidad favorezca la figura y la
concavidad el fondo. La figura tiende a parecérsenos como un agujero abierto en el plano, a
pesar de que tanto a como b son áreas cerradas y, por lo tanto, con más probabilidades de ser
vistas como figura. Este fenómeno es un tanto variable, según que parte del esquema retenga
la atención del observador. Si mira las protuberancias, a será más claramente un agujero y, b
una mancha sólida sobre el fondo. Suele darse el efecto contrario cuando se fija en los
ángulos apuntados que las separan, porque su angostura es favorable al carácter de figura.
Los ejemplos de la figura también demuestran de forma llamativa que el fenómeno de figura y
fondo no es una mera cuestión de ubicación estática, sino que entraña una diferente […]
“La forma, sea positiva o negativa, es mencionada comúnmente como la ‘figura’, que está
sobre el ‘fondo’. Aquí el ‘fondo’ designará la zona cercana a la forma o ‘figura’. En casos
ambiguos, la relación entre figura y fondo puede ser reversible” Wucius Wong.

1) Fondo blanco y figura blanca, no ocupante, desaparece la figura.

2) Forma blanca sobre fondo negro, la forma es negativa.

3) Forma negra sobre fondo Blanco, la forma es positiva.

4) Fondo negro y figura negra, no ocupante, desaparece la figura.