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Buendia Márquez Jorge Michelle

Derecho del Trabajo I


INTRODUCCIÓN

Antes que nada debemos de definir que es un laudo y el porqué de su


importancia:

En nuestro derecho laboral se entiende por laudo la resolución definitiva que


dictan las Juntas de Conciliación y Arbitraje para poner fin a un conflicto de
trabajo, ya sea jurídico o económico, en la que se decide la controversia en lo
principal, después de que se ha agotado el procedimiento señalado por la Ley
Federal del Trabajo para la sustanciación del juicio. Por tanto, la resolución que
declara terminado un contrato individual de trabajo y condena al patrón a la
responsabilidad del conflicto, ante la negativa de éste de someter sus diferencias
al arbitraje, no tiene las características de un laudo, de donde se sigue que no
pueda ser combatida en amparo directo en los términos del artículo 158 de la Ley
de Amparo, sino en amparo indirecto, conforme a la fracción III del artículo 114 de
la misma ley, por tratarse de un acto fuera de juicio.

En México, el trabajo doméstico no tiene reconocimiento legal porque se da como


una opción para personas que no tienen estudios ni experiencia en otra actividad,
por lo que se desarrolla de manera espontánea y bajo las reglas del empleador.
Los 2.4 millones de trabajadores del hogar (95 % mujeres) realizan su trabajo en
la informalidad y sin derechos laborales, por lo que no tienen prestaciones y casi
ninguna ha recibido una liquidación al ser despedida, pues no tienen forma
documental de comprobar que trabajaron en una casa.

Aunque no se trata de un acto jurídico emanado de un órgano del estado en


sentido jurídico material, el laudo es sustancialmente equiparable a una sentencia.
Pues participa de su mismo carácter imperativo y posee la autoridad de la cosa
juzgada.
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DESARROLLO

En este caso se maneja el despido de una trabajadora doméstica la cual La


suscrita ingresé a prestar mis servicios en fecha había sido contratada por la
Madre (demandada) y después por la hija (demandada también) desde el año
1959, la cual recibía su salario semanalmente, con un horario de 9 horas (de
8:00am a 7:00pm sin horas de comida o descanso, esto de lunes a sábado.
Realizando las labores domésticas comunes realizar las labores de limpieza,
lavado, planchado, comidas, lavar.

La primer sentencia que se dictó dio como hecho la renuncia voluntaria de la


quejosa, por ende se absolvió a las demandadas del pago de la indemnización
constitucional y salarios caídos.

También se obligó al pago de vacaciones, prima vacacional y aguinaldo, por lo


que las condenó al pago de éstas, pero sólo respecto al año anterior a la
presentación de la demanda, lo cual obviamente no era justo, debido al tiempo
que ya llevaba trabajando en esa casa. Además de incluir las horas extras que
realizo al ser seis horas a la semana las cuales no se le tomaban en cuenta, esto
si se haría de acuerdo al tiempo ya laborado. Pero como las patronas no querían
pagar dichas horas interpusieron la excepción de prescripción respecto del pago
del tiempo extraordinario reclamado por la actora, por los que solo se les condenó
al pago de éste a partir del veintiocho de abril dedos mil quince y hasta el
veintiséis de abril de dos mil dieciséis.

Mientras que el ser derechohabiente al seguro social se le negó ya que solo es


aplicable cuando el trabajador se encuentra enfermo y no se de carácter crónico;
lo que descarta que la parte patronal esté obligada a efectuar la inscripción de
tales trabajadores al Instituto Mexicano del Seguro Social.

De igual forma sentencio que el patrón no está obligado a la aportación al Instituto


del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, ya que dicha inscripción
sólo puede realizarse voluntariamente y conforme a lo pactado por las partes y
dicho pacto no lo acreditó la trabajadora. Con ello tanto el INFONAVIT como el
IMSS fueron absueltos ya que no tenían el ya que no cumplían con el carácter de
patrones.

Quedando el laudo de la siguiente manera:

Se condena a las demandadas madre e hija, a pagar a la actora, la cantidad de


XXX, por concepto de vacaciones, prima vacacional, aguinaldo y tiempo
extraordinario, salvo error u omisión de carácter aritmético. Por otro lado, se
absuelve a las demandadas de pagar a la actora la indemnización constitucional,
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así como de pagar los salarios caídos por ser una prestación accesoria que debe
seguir la suerte de la principal y del resto de las prestaciones reclamadas, de
conformidad con los razonamientos y fundamentos esgrimidos en la parte
considerativa del presente laudo.

Ambas partes no quedaron de acuerdo con la resolución del Tribunal por lo que
presentaron su Amparo Directo ante la Suprema Corte de Justicia, Sala 2, cada
una por cuenta propia (demandadas y actora).

Las demandadas alegaron lo siguiente:

1. Si el laudo reclamado se emitió de manera contraria a los principios de


verdad sabida, buena fe guardada y congruencia;

A lo cual la segunda sala que era inoperante el motivo de disenso expuesto, en


virtud de que las quejosas no exponen razonadamente las causas por las que
estiman que el procedimiento se encuentra viciado de origen; que el laudo infringió
los principios de verdad sabida y buena fe guardada, ni los motivos por los que
consideran que no es claro ni congruente con la litis planteada.

2. Si la Junta responsable omitió valorar las pruebas ofrecidas por las partes;

La Junta responsable sí analizó todas y cada una de las pruebas ofrecidas por las
partes y, conforme a ello, les otorgó el valor probatorio respectivo y procedió a
determinar si éstas resultaban o no benéficas a los oferentes; de ahí que resulte
infundado el motivo de disenso expuesto.

3. Si resulta legal la condena a la parte patronal del pago de horas extras;

Este fue un tema muy interesante ya que en la ley no hay un fundamento claro de
las horas extras infundadas y al no tener un control real de estas, es de carácter
complicado el dar una sentencia clara, por lo que ambas partes se basaron en
tesis o jurisprudencias con lo cual se llegó a la conclusión de se tuvo por
acreditado que la actora tenía un horario de las 8:00 a las 17:00 horas de lunes a
sábado que cubría de manera ininterrumpida y, por ende, condenó a la parte
patronal al pago de cincuenta y cuatro horas extras laboradas semanalmente por
la trabajadora,

4. Si la Junta responsable valoró adecuadamente las pruebas testimoniales.

En esta la segunda sala resolvió que en forma alguna tiene el alcance de


depararle un perjuicio a la parte actora, al grado de que la presunción generada
por la inspección ocular deba, a su vez, ser desvirtuada ante las declaraciones de
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los referidos testigos, pues ello carece de todo fundamento legal; de ahí que
resulta infundado el motivo de disenso expuesto.

Como último se solicita que al haber resultado inoperantes e infundados los


argumentos de la parte quejosa, lo que procede es negar el amparo solicitado, lo
cual me parece es en parte justo ya que la empleada doméstica (como muchas
otras) tiene los mismos derechos que un trabajador de una empresa ya que los
horarios son los mismo, y el trabajo es igual o quizá aún mayor, sin tener la
seguridad social y el ahorro para poder adquirir un hogar propio, por lo que en
parte creó que al menos le otorgaron algo que le correspondía y era su derecho.
La Justicia de la Unión no ampara ni protege a la parte quejosa contra el laudo
reclamado
Buendia Márquez Jorge Michelle
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CONCLUSIÓN:

Este caso es muy interesante e importante ya que en México el trabajo doméstico


es en primera muy mal pagado, además de ser muy pesado por la actividades a
realizar, no se cuanta con la seguridad de que en el momento del despido la
persona pueda sentirse tranquila ya que le darán su liquidación así como todas las
prestaciones que le corresponden como si trabajara en una empresa, por lo que
necesitan tener leyes o recursos para poder obtenerlos.

Aunque todos los trabajadores del hogar tienen derecho a exigir una
indemnización en caso de despido injustificado o de cualquier abuso laboral, este
recurso se ve frecuentemente limitado por un obstáculo: acreditar su trabajo. Igual
que cualquier trabajador informal –que en México son el 60 % de la fuerza
productiva- los del hogar no cuentan con un contrato ni prestaciones y, sin
embargo, generan derechos laborales solo por estar sujetos a un horario, un lugar
de trabajo y recibir órdenes de un patrón.

En conclusión podría decir que este amparo es muy interesante ya que el oficio de
trabajador domestico no es muy reconocido en la sociedad pero al ver un poco
que hay muchísima gente que depende de él tendríamos que darle más
importancia, además de empezar a implementar leyes que les ayuden y les den la
seguridad que tanto necesitan y en el momento que se encuentren en una
situación igual tener la certeza que pueden hacer algo y no quedarse con las
manos cruzadas.

Por ultimo quisiera agregar una imagen que encontré ya que es algo que podría
ayudar a todas estas personas que viven de este trabajo.

“Con el objetivo de evitar que más de 2.3 millones de personas que se dedican al
trabajo doméstico remunerado se queden sin posibilidad de ejercer sus derechos
fundamentales, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) subrayó
la importancia de que se ratifique el Convenio 189 de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT).

El organismo manifestó una vez más su preocupación por la tardanza del Estado
mexicano para ratificar ese precepto laboral internacional –pendiente desde el 31
de marzo de 2014—, por las condiciones de precariedad que enfrentan las y los
trabajadores del hogar, especialmente porque se está a escasos días de que
concluya la LXIII Legislatura.”
Buendia Márquez Jorge Michelle
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