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UNA MIRADA GLOBAL A LOS MOVIMIENTOS DISIDENTES EN LA IASD

EDGARDO D. IUORNO

Contenido

ASPECTOS HISTÓRICOS DE LA DISIDENCIA ................................................................... 3


Principales Disidencias en la IASD ........................................................................................... 3
Dudley Canright, el Padre De La Disidencia Moderna.............................................................. 5
De Presidente de División a Disidente ....................................................................................... 6

ASPECTOS SOCIOLÓGICOS DE LA DISIDENCIA ............................................................. 7


La Iglesia y Sus Críticos ............................................................................................................ 7
Perfil de los críticos ................................................................................................................ 8
La Sinceridad No Basta .......................................................................................................... 9
Amalecitas Modernos................................................................................................................. 9
Fases de la Disidencia .............................................................................................................. 10

ASPECTOS TEOLÓGICOS DE LA DISIDENCIA ............................................................... 11


Disidencia Teológica ................................................................................................................ 11
“Un Remanente Dentro del Remanente” ................................................................................. 11
La Teología Perfeccionista y la Disidencia .............................................................................. 13
¿Apostasía de o en la Iglesia? .................................................................................................. 13
La Disidencia Vs. La Libertad Académica .............................................................................. 13

ASPECTOS OPERATIVOS DE LA DISIDENCIA ............................................................... 15


Modus Operandi de los Disidentes .......................................................................................... 15
La Pugna por los Recursos ....................................................................................................... 16
Tecnología y Disidencia ........................................................................................................... 17
Lo Que Los Disidentes Enseñan .............................................................................................. 17

ASPECTOS ADMINISTRATIVOS DE LA DISIDENCIA ................................................... 19

1
Administración y Disidencia .................................................................................................... 19
La AG y los ministerios de apoyo ............................................................................................ 19
La AG y los ministerios independientes .................................................................................. 20
Areas sensibles de discrepancia entre la IASD y los MI ......................................................... 20
Una cuestión de actitud ........................................................................................................ 20
Una cuestión de método ....................................................................................................... 21
Una cuestión de teología ...................................................................................................... 21
Acusaciones de apostasía ................................................................................................. 21
Distorsionada comprensión de la naturaleza de la iglesia ............................................... 21

EN BUSCA DE SOLUCIONES .............................................................................................. 22


Disidencia y Pluralidad ............................................................................................................ 22
Un Problema de Todos ............................................................................................................. 22
La Iglesia Visible y la Invisible ............................................................................................... 22
La Necesidad de Escuchar ....................................................................................................... 24

CONCLUSIÓN ........................................................................................................................ 24

BIBLIOGRAFÍA ..................................................................................................................... 26

2
La IASD ha transitado 175 años de crecimiento progresivo en todas las facetas.
Periódicamente, sin embargo, han surgido movimientos disidentes de mayor o menor envergadura
que han amenazado sus creencias, liderazgo o perturbado su enfoque en la misión. En esta
investigación se pretende dar una mirada global al complejo problema de la disidencia atendiendo a
sus aspectos históricos, sociológicos, teológicos, operativos y administrativos. Al finalizar se
aportarán recomendaciones para el tratamiento de esta dificultad eclesiológica.

ASPECTOS HISTÓRICOS DE LA DISIDENCIA

Principales Disidencias en la IASD


Enoch de Oliveira trazó un buen panorama de las principales disidencias en el adventismo
hasta 19801. Algunos añaden a los davidianos, aunque en verdad son una organización religiosa
diferente2.

1
Enoch de Oliveira, La Mano de Dios Al Timón (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora
Sudamericana, 1986).119-140.
2
Victor F. Figueroa Villarreal, ¿Siguiendo al pastor o a la vara? una guía para laicos, Nachdruck (Nuevo
León: Universidad de Montemorelos, 2010).25.

3
Como se aprecia en el cuadro de arriba, el fin del siglo XIX y comienzos del XX tuvo notable
efervescencia. George Knight declara que “en proporci6n al tamaño de la iglesia, el adventismo en la
primera decada del siglo XX probablemente tuvo más elementos disidentes que los que ha tenido en

4
cualquier otro momento de su historia, antes o desde entonces”3. Estas hostilidades, sin embargo, no
impidieron la importante reorganización de la iglesia y la extensión misionera internacional que tuvo
lugar en esos años, mientras que los grupos escindentes desaparecieron, flaquean, o repelen
miembros4.
A los fines de encarnar la problemática disidente, a continuación se refieren a dos destacados
dirigentes que terminaron sus días en conflicto con la causa adventista5. Se omite a John H. Kellogg
porque la amplitud de su crisis merece una investigación aparte6.

Dudley Canright, el Padre De La Disidencia Moderna

La experiencia de Elena de White con D. M. Canright ilustra bien su interés por la gente
como también los tristes resultados cuando rechazan su consejo. Los esposos White reconocieron
tempranamente la capacidad de Canright para el ministerio, que era superior al promedio. Canright
pronto llegó a ser un evangelista y polemista sobresaliente. Pero a menudo se desanimaba y se
requería que los White y otros dirigentes le dedicasen una atención personal cercana para
mantenerloconcentrado en la misión.
En 1882 Canright renunció a la predicación y se dedicó a trabajos agrícolas. En una
carta a un amigo en 1884 dijo que ya no tenía más confianza en las visiones de Elena de
White. “No tengo sentimientos negativos contra ninguno de ellos [obreros destacados de la iglesia],
excepto la Sra. White. Ciertamente le tengo mucha aversión… Pero ellos son buenos hombres
después de todo, y nunca me opondré a ellos voluntariamente”.
En respuesta a las instancias de sus amigos, Canright asistió al campestre de Jackson,
Michigan, en septiembre de 1884. Allí confesó una vez más su error ante mil personas y declaró que
las nubes de la oscuridad se habían alejado. Buscó humildemente el perdón de Elena de White. En la
Review del 7 de octubre de 1884, él publicó toda la historia que lo condujo a su rechazo de Elena de
White, citando un testimonio tras otro que él pensaba que eran demasiado severos o inexactos. Pero
ahora había cambiado su manera de pensar7. Escribió: “Quiero decirles a mis amigos de todas partes
que ahora no sólo acepto, sino creo que los testimonios son de Dios. Conociendo la oposición que he

3
George R Knight, Nuestra organización: ¿aliada o enemiga de la gran comisión? (Colombia: Gema Editores,
2007).135. respecto de la crisis panteísta Lewis Walton relata que Los leales a Kellogg alabarían ese concepto en un coro
creciente que le prestaba su apoyo, porque el sanatorio había comenzado a atraer a obreros que no estaban satisfechos
con la iglesia. Había entre ellos personas de talento, con preparación en teología y medicina. Algunos habían viajado y
predicado con Elena de White. Por lo menos uno era autor de himnos que una vez habían captado el espíritu del mensaje
adventista. Algunos de estos disidentes financiados según se rumoreaba, por los abundantes fondos procedentes del
sanatorio, comenzarían a preparar un libro en el que se denunciaba el trabajo de la Sra. de White como un fraude.
Personajes prominentes hablarían cada vez con mayor atrevimiento acerca de grandes transformaciones ocurridas en la
iglesia, de una nueva forma de estructura, de nuevos objetivos y de una misión completamente nueva. Y mientras tanto,
poco a poco, debajo de la superficie, con la protección de la riqueza de Battle Creek y mediante la capacidad persuasiva
de John Kellogg, los disidentes seguirían avanzando hacia objetivos todavía cuidadosamente ocultos para todos, excepto
para Elena de White. Lewis R Walton, Omega (Bogotá: Publicaciones Interamericanas, 1982).15.

4
Helmut Kramer, El Movimiento de Reforma (Estados Unidos: Asociación Publicadora Interamericana ; GEMA
Editores, 1998).122.
5
Roy E. Graham, Ellen G. White, co-founder of the Seventh-day Adventist Church, American university studies,
v. 12 (New York: P. Lang, 1985). Graham también elige a Canright y Conradi como los disidentes más representativos.
6
Brian C. Wilson, Dr. John Harvey Kellogg and the Religion of Biologic Living (Indiana University Press,
2014); Richard W. Schwarz, John Harvey Kellogg, M.D: pioneering health reformer, Adventist pioneer series
(Hagerstown, MD: Review and Herald Pub. Association, 2006); Howard Markel, The Kelloggs: The Battling Brothers of
Battle Creek, First edition (New York: Pantheon Books, 2017).
7
Uriah Smith, “The Ohio Campmeeting”, Review and Herald, 7 de octubre de 1884.1.

5
sentido hacia ellos, este cambio en mis sentimientos es más asombroso para mí que lo que puede ser
para otros”8.
Durante 1885 y los primeros meses de 1886, casi cada número de la revista de la iglesia tenía
artículos vigorosos, lógicos, escritos por Canright. Su artículo, “A Aquellos que Están en el Castillo
de la Duda”, fue quizás el más sólido de todos; en él repasó su propia experiencia, afirmando pilar
tras pilar con evidencias en favor de las doctrinas de la Iglesia Adventista y la validez del ministerio
de Elena de White9. Dedicó el verano al evangelismo agresivo, escribió cartas amigables a la Sra.
White en Europa, y se pensaba bien de él en toda la denominación. Sin embargo, dirigentes claves
conocían las debilidades de Canright como también sus puntos fuertes. Cuando G. I. Butler, no
Canright, fue escogido presidente de la Asociación de Michigan en 1886, Canright aparentemente
hizo su decisión. En enero de 1887 le dijo a Butler que no sería más un adventista del séptimo día.
En marzo, ahora predicando para los bautistas, comenzó su campaña para retractarse de todas sus
múltiples confesiones y afirmaciones en favor de la fe adventista que había hecho vez tras vez
durante años.Canright no podía aceptar consejo. La voz del Señor a través de su mensajera no era
bienvenida, aunque a menudo lo había afirmado públicamente.10 Una edición extra de la Review
respondió a sus nuevos ataques11.
El daño de Canright, sin embargo, excedió su propia existencia. Las raíces hermenéuticas de
las críticas modernas a Elena G. de White, se pueden encontrar en sus escritos anti-adventistas.
Desde que Canright dejó la denominación en febrero de 1887 se dedicó por más de treinta y dos años
a la tarea de criticar a los adventistas y a sus enseñanzas, incluyendo el ministerio profético de Elena
G. de White. Su postura contenciosa hacia ella parece haber derivado en gran medida de su falta de
sumisión y voluntad personal a sus consejos. Canright la admiró y defendió, hasta el día en que ella
le reprendió por "algo que había cometido que no estaba bien." Fue desde ese entonces que él se
volvió en su contra
Canright puede ser considerado, sin lugar a dudas, como el padre de las críticas a Elena G. de
White. No solo sistematizó críticas previamente formuladas y concibió otras nuevas, sino que
también anticipó casi todas las cuestiones que se levantarían en contra de ella en el futuro.
Posteriormente varios autores adventistas respondieron de manera útil a sus acusaciones, pero tales
respuestas no pudieron hacer nada para evitar futuras reapariciones de esas mismas críticas. Muchos
críticos después de Canright, tanto ex conversos como no conversos por lo general sólo siguieron su
camino. Los críticos contemporáneos tanto adventistas como ex adventistas bien podrían profundizar
y ampliar algunas de sus ideas, pero muy raramente alguien será capaz de plantear cuestiones que no
hayan sido ya mencionadas en los textos de Canright12.

De Presidente de División a Disidente

Otra resonante disidente fue Louis Conradi. En medio de su impresionante éxito en el


liderazgo de la iglesia en Europa, sin embargo, se notaban signos de creciente tensión entre Conradi
y el liderazgo de la iglesia. Conradi nunca aceptó del todo a Elena de White como profetisa13. De

Dudley Canright, “To My Brethren, The S. D. Adventists.”, Review and Herald, 7 de octubre de 1884.7.
8

Dudley Canright, “To Those In Doubting Castle”, Review and Herald, 10 de febrero de 1885.4.
9
10
Herbert E Douglass, Messenger of the Lord: The Prophetic Ministry of Ellen G. White (Nampa, Idaho: Pacific
Press Pub. Association, 1998).234.
11
Dudley Canright, “Reply to Elder Canright´s Attacks on the SDA”, Review and Herald, de diciembre de de
1887.1.
12
Alberto Timm, “Desarrollo de cuestiones y desafíos contemporáneos relacionados con Elena G. de White”, en
Elena de White: Manteniendo Viva la Visión. Documentos del I Simposio Bíblico-Teológico del Seminario Teológico
Adventista de Venezuela, HectorMartín, Daniel Mora (Aragua, Venezuela: Setaven, 2015).110,111.
13
Denis Kaiser, “The Word, the Spirit of Prophecy, and mutual love: Lessons from the ‘daily’”, Ministry
Magazine, diciembre de 2014.16.

6
hecho hizo algunas correcciones a sus textos sin consultar a su equipo14. Ambos eran fuertes
personalidades carismáticas y solo podían llevarse bien con grandes esfuerzos. Otra razón para su
rechazo parece ser la reprensión que le hiciera sobre un acto de infidelidad que cometiera, que marcó
su foja de servicios como líder de la iglesia.
La Primera Guerra Mundial fue el comienzo del último alejamiento de Conradi de los líderes
de la iglesia. Cuando la guerra estalló, las comunicaciones entre la Conferencia General en
Washington, DC, y la iglesia europea fue cortada casi por completo. Con la plena responsabilidad de
los adventistas europeos sobre sus hombros, al saber que el ejército austro-húngaro había ejecutado a
jóvenes nazarenos por rechazar el servicio militar, Conradi se enfrentó con el espectro de la posible
destrucción de la obra de su vida, por lo que se sintió obligado a comprometer la posición tradicional
de objeción de conciencia sostenida por la iglesia. Así permitió a los adventistas en Europa llevar
armas y servir en el ejército, incluso los sábados. Esto provocó una división dentro de la iglesia
adventista que existe hasta nuestros días.
Daniells habló calidamente sobre los esfuerzos de Conradi durante la guerra, diciendo entre
otras cosas que él "ha llevado una tremenda carga…(enfrentando) los problemas más graves que
alguna vez hayan llegado a cualquiera de nosotros ". Pero esto no impidió su reemplazo como
presidente de la División Europea en 1922. Esta fue una profunda afrenta personal para él. Además,
Conradi comenzó a criticar lo doctrina del santuario celestial. En 1932 dejó el adventismo del
séptimo día para unirse a la denominación bautista del séptimo día, y desató nuevos
cuestionamientos respecto del ministerio profético de Elena de White15. Hasta su muerte en 1939,
Conradi trabajó como ministro bautista. Su falta de éxito como líder de la Iglesia Bautista del
Séptimo Día en Alemania, contrasta con su papel como patriarca por muchos años del adventismo
europeo16.
La experiencia de Canright y Conradi deja en claro que la fidelidad a la causa, si no es
vitalicia, no tiene valor alguno. La contribución positiva de muchos años puede ser malograda en
poco tiempo.

ASPECTOS SOCIOLÓGICOS DE LA DISIDENCIA

La Iglesia y Sus Críticos

Vivimos en los días finales de la historia humana, y Satanás está “con gran furor”, pues sabe
que le queda poco tiempo (Apoc. 12:12). En su pelea final contra el pueblo remanente que guarda
“los mandamientos de Dios” y tienen “el testimonio de Jesús” (Apoc. 12:17), el enemigo se vale de
instrumentos humanos dentro del propio pueblo de Dios como sus más eficaces agentes (ver Mat.
13:24-30). Pretendiendo ser parte del pueblo de Dios y demostrando un celo superior para con la
verdad, esos agentes consiguen gran éxito en infiltrar dentro de su propia iglesia el mismo espíritu
belicoso que siempre caracterizo al “acusador de nuestros hermanos” (Apoc. 12:10).
Al mismo tiempo que Cristo nos amonesta a no juzgar las motivaciones interiores de las
personas (Mat. 7:1), Èl también nos estimula a evaluar las características personales de los profesos
portavoces de la verdad, a fin de no ser engañados por ellos (Mat. 7:15-23).

14
Denis Kaiser, “Ellen G. White’s Life of Christ: An Episode in the History of Early Adventist Translation
Work”, Spes Christiana, 2012 -2011.142
15
Denis Kaiser, “Trust And Doubt: Perceptions Of Divine Inspiration In Seventh-Day Adventist History (1880
– 1930)” (tesis doctoral, Andrews University, 2016).32.
16
Daniel Heinz, “‘Ludwig Richard Conradi: Patriarch of European Adventism’”, Adventist Heritage, invierno
de de 1987.24.

7
Es oportuno considerar más detenidamente el perfil de los críticos y sus estrategias, para no
ser engañados por ellos y para evitar que nuestras congregaciones sean divididas por ellos.

Perfil de los críticos

Existen algunos críticos de la iglesia que llevan, por lo menos aparentemente, una vida
normal y sin mayores problemas personales. Sería inadmisible, por lo tanto, atribuir el mismo perfil a
todos los críticos. Muchos de ellos, sin embargo, revelan por lo menos algunas de las siguientes
características:
1.Desequilibrio emocional. Muchos críticos de la iglesia parecen afectados en mayor o menor
grado por el así llamado Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). El comportamiento de ellos se
caracteriza por un fuerte impulso obsesivo-compulsivo a la agresividad para con todos los que están
en desacuerdo con ellos. Todos los que se le oponen son considerados enemigos para ser combatidos
en nombre de Dios.
2. Frustraciones personales. Gran parte de los críticos son personas frustradas por no haber
conseguido determinado cargo de liderazgo o cierto reconocimiento público, o aún por haber sido
destituidos de una función destacada socialmente. No consiguiendo convivir con el “luto” por la
pérdida, ellas acaban proyectando sobre otros su amargura personal.
3. Problemas morales y familiares. Algunos de los críticos más agresivos son personas
emocionalmente desestructuradas por problemas morales o traumadas por la perdida del cónyuge, o
separación. Sin la estabilidad de una familia bien estructurada, la persona tiende a ejercer una
influencia desestabilizadora sobre otros segmentos sociales, incluyendo la propia iglesia.
4. Dificultades financieras. Algunos de los críticos más amargados son personas que tuvieron
estabilidad económica, pero acabaron desequilibrándose financieramente. En muchos casos la
persona incurre en infidelidad en los diezmos y ofrendas. No son pocos los que llegan a desviar los
fondos de la iglesia hacia sus intereses particulares alegando que hay corrupción en el uso de esos
fondos por parte de la denominación.
5. Problemas de autoestima. Otros críticos fueron maltratadas en la infancia o que acarrean
alguna deficiencia física o emocional, y buscan incesantemente algo para superar su baja autoestima.
No consiguiendo proyectarse positivamente en la comunidad ellas recurren a la crítica como una
forma de superación. No teniendo la oportunidad de predicar pasan a criticar a otros predicadores
que usan el púlpito.
6. Egocentrismo. Prácticamente todos los críticos son personas egocéntricas, que se colocan a
sí mismas y a sus ideas como un punto de referencia para la espiritualidad de los demás. Aquellos
que concuerdan con ellos son tenidos como buenos cristianos; aquellos que están en desacuerdo son
considerados como en estado de apostasía. Consideran sus propias ideas como las mejores, y sus
juicios como los más acertados.
7. Individualismo e independencia. El egocentrismo de los críticos genera en ellos una
postura individualista e independiente que termina por distanciarlos del pensamiento colectivo de la
iglesia. Para ellos la libertad de pensamiento individual es mucho más importante que el consejo de
los hermanos. Quien esta en desacuerdo con ellos es tenido generalmente como retrogrado o
destituido del verdadero espíritu democrático.
8. Espíritu acusador. Los críticos normalmente no se contentan con discutir ideas y
conceptos. Para conseguir su espacio, ellos necesitan acusar y rotular negativamente a otras personas
influyentes, incluso a otros disidentes17. Con ese mecanismo de autodefensa ellos consiguen
transferir sutilmente el foco de atención de sus propios problemas personales hacia los supuestos

17
Robert Wieland y Donald Short, 1888 Rexaminado, Libros 1888, s. f.57.

8
problemas de otros. En ese proceso recurren a falsedades, no siempre detectables por sus
interlocutores, y apuntan al estilo de vida o el de adoración18.
9. Tendencia generalizadora. El ser humano ya posee una tendencia natural a la
generalización, pero los críticos son especialistas en esa área. El comportamiento indebido de un
líder de la iglesia o de un pequeño grupo de líderes es atribuido como característico de toda la
denominación. Consecuentemente los millones de miembros de la iglesia alrededor del mundo son
responsabilizados por el comportamiento de uno o más individuos.
Las características anteriores son frecuentemente encontradas entre los críticos de la iglesia, y
nos ayudan a entender mejor el perfil de ellos. Pero ellas por si solas no consiguen explicar como
personas con tales características consiguen atraer para si un número significativo de discípulos. Por
eso, es importante considerar también algunas estrategias que los críticos usan para diseminar sus
ideas. Esto será tratado al analizar los aspectos operativos del problema de la disidencia.

La Sinceridad No Basta

Muchos de esos críticos pueden ser sinceros en sus alegatos, pero su obra de difamación no
fortalece la fe ni promueve la unidad de la iglesia. Elena de White, en Joyas de los Testimonios,
tomo 1, p. 44 y 45 amonesta que tales personas jamás entrarán en el reino de Dios: “Vi que algunos
se están marchitando espiritualmente. Han vivido durante algún tiempo velando para mantener a sus
hermanos en el camino recto, observando todo defecto para crearles dificultades. Y mientras hacían
esto, su mente no se aferraba a Dios ni al cielo ni a la verdad, sino precisamente donde Satanás
quiere que se aferre: a alguna otra persona. Los tales han descuidado sus almas; rara vez advierten
sus propios defectos, porque han tenido bastante que hacer para observar los defectos ajenos. Ni
siquiera analizan sus propias almas ni escudriñan su propio corazón. Les llama la atención el vestido
de una persona, su sombrero o su delantal. Deben hablar a éste o aquél, y esto basta para ocuparlos
durante semanas. Vi que toda la religión de algunas pobres almas consiste en observar las vestiduras
y las acciones de los demás, y censurarlas. A menos que se reformen no habrá lugar para ellas en el
cielo, porque hasta criticarían al Señor mismo.”
Lo cierto es que grupos disidentes en la periferia del adventismo han causado estragos en
numerosas iglesias locales19. La iglesia siempre se enfrentó con críticos belicosos a lo largo de su
historia, y el número de esos críticos se intensificará aún más a medida que nos aproximamos al fin.
Pero para la iglesia permanece la gloriosa promesa de Isaías 54:17: “Toda arma forjada contra ti no
prevalecerá; y tu condenarás toda lengua que se levante contra ti. Esta es la herencia de los siervos
del Señor y la victoria proviene de mi, afirma el Señor.”20

Amalecitas Modernos

Tal como los amalecitas, emparentados con Israel, aprovecharon su debilidad para causar
bajas entre los más indefensos. Hoy son más eficientes por la tecnología de que disponen, y pueden
considerarse parásitos de la iglesia, su vida depende de ella. El individualismo, en su intento de
atomizar la iglesia, conduce al pluralismo, que a su vez lleva al relativismo. Así la iglesia resulta
ingobernable y muere. Los que se alimentan de la producción de los disidentes debieran aprender que
los chismes acerca de inmoralidad y corrupción no tienen por qué ser ciertos y si lo fueran no

18
Miguel Angel Nuñez y André Reis, En defensa de la música: Análisis críticos a la serie, “El poder oculto de
la música” de Oliver Coronado, Himnovasión, 2012.35.
19
Russell Burrill, Revolución en la Iglesia (Colombia: Gema Editores, 2005).18.
20
Alberto Timm, “La Iglesia y sus Críticos”, Revista Adventista, edición brasileña, abril de de 2005.16,17.

9
representan a la iglesia toda. Además, los que se regocijan con las fallas ajenas olvidan la instrucción
bíblica: “el amor no se goza de la injusticia”.21

Fases de la Disidencia
En su primera fase, el disidente presiona al pastor a predicar sermones que “sacudan” a los
miembros indiferentes y mundanos. Luego se presiona a la junta y a los dirigentes para que apliquen
las normas y pongan en disciplina a los miembros mundanos. Luego se generan fricciones y disputas
con el pastor y dirigentes de la Iglesia lo cual desarrolla frustración y amargura porque su liderazgo
no es aceptado por la mayoría de la Iglesia. No es reelecto en el cargo que tenía, provoca divisiones
en la Iglesia. Su espíritu de crítica e intolerancia se agudiza cuando ve que no le hacen caso. Condena
a la Iglesia. Se siente superior espiritualmente a los demás, “él si dice la verdad. Busca literatura y
sermones en cassettes y videos de predicadores que “No tienen miedo de predicar la verdad” (slogan
de los predicadores de ministerios disidentes). Se siente fascinado con estos predicadores que critican
duramente la mundanalidad de la Iglesia y atacan a los dirigentes por vivir del diezmo, y no hacen
nada por cambiar la espiritualidad de la Iglesia. Las predicaciones le resultan más atractivas porque
están cargadas de noticias sensacionales de señales del fin, interpretaciones exageradas de las
escrituras o alguna “nueva luz”
Esto conduce a la fase intermedia del “celo Misionero”. Se empieza a compartir los casetes o
videos con otros miembros de Iglesia, animándoles a que los escuchen. Empieza a reunirse en los
hogares de los miembros que simpatizan con él, para estudiar la literatura producida por estos
ministerios disidentes.Esta literatura esta cargada de pasajes del espíritu de profecía, con citas de
fuertes amonestaciones contra los dirigentes y contra los pecados de la Iglesia. Estos estudios
encienden su celo por sacar de “Babilonia” a los otros miembros de la Iglesia. Se olvida de salvar a
las almas que perecen en el mundo, su atención se centra en salvar a los perdidos en la Iglesia.
Invierte su dinero para comprar los “materiales” que les venden estos ministerios para predicar su
evangelio. Empieza a enviar sus diezmos y ofrendas para apoyar la obra de estos ministerios
disidentes. La razón es que “ellos sí están haciendo la obra de Dios”. Se vuelve cada vez más crítico
de la Iglesia y se siente llamado por Dios a ser el profeta que anuncia el mensaje de reforma y a salir
de “Babilonia” a los miembros de Iglesia.
Esto lo conduce a la fase final de separación y apostasía. Hasta este momento la Iglesia lo ha
tolerado, pero por su actitud belicosa hace que la iglesia le llame la atención. Este reacciona
negativamente, se siente atacado por sus hermanos, así como lo hicieron con los profetas en la
antigüedad. La Iglesia después de seguir todos los pasos de Mateo 18, lo separa de la feligresía de la
Iglesia. Con el grupo de sus fieles seguidores, forma un nuevo grupo, y establece las normas de
acuerdo a sus propias ideas. Empiezan a producir materiales que atacan a la Iglesia y sus dirigentes.
Hasta que finalmente se cansa cuando ve que su grupo no crece y su mensaje centrado en la critica
ya no tiene impacto en la gente. De este punto pueden suceder varias cosas.
1.Descubrir que ni él mismo puede vivir a la altura de sus mismas exigencias. Se
frustra , abandona la religión y se vuelve al mundo.
2.Regresa a la Iglesia,acepta la disciplina y se somete. Pero en la mayoría de los casos
sigue siendo una piedra de tropiezo para los miembros, es un cadáver espiritual carcomido
por la amargura y el resentimiento.
De una u otra forma su ruina espiritual es evidente, todo como resultado de su espíritu
intolerante y crítico, unido por el mal de la disidencia. Sólo con la ayuda del Espíritu Santo obrando
en su corazón, y con amor y paciencia de los demás se le puede restaurar a una relación de
salvación22.

21
Amin Rodor, “Los disidentes y su obra”, Ministerio Adventista, febrero de 2001.16-20.
22
Armando Juarez, “El Síndrome de la Disidencia” (apuntes de clase, s. f.).

10
Los buenos vínculos, sin embargo, no resuelven el problema. A cotinuación se estudiará el
aspecto teológico de la disidencia.

ASPECTOS TEOLÓGICOS DE LA DISIDENCIA

Disidencia Teológica
Fernando Canale recuerda que en 1979, mientras cursaba el doctorado en teología en la
Universidad Andrews percibió que había profesores y pastores adventistas que sostenían y enseñaban
doctrinas radicalmente contrarias a las enseñanzas de la Biblia, tales como la negación de la
divinidad de Cristo, su muerte vicaria por los pecados, la existencia del santuario celestial y la
afirmaciones propias de la doctrina de la evolución. Unos quince años más tarde comenzó a entender
que no se trataba de disidentes aislados sino de sectores dentro de la misma iglesia que, con el paso
del tiempo, habían adoptado sistemas teológicos derivados del ambiente protestante.
Debido a que los sectores teológicos en el adventismo todavía no están claramente definidos
u organizados Canale identifica provisoriamente cuatro “escuelas” de pensamiento con referencia a
sus características más salientes. Estas “escuelas” son la evangélica, la modernista-liberal, la
histórica y la bíblica.
AI desarrollar el proyecto teológico de los pioneros, parcial y superficialmente, la teología y
ministerio adventistas crean un vado teológico que conduce a una relación simbiótica con el
protestantismo. Esta relación favorece la “protestantización” del ministerio, la secularización del
estilo de vida, de la adoración, y la consecuente división de la teología de la iglesia debilitando por
consiguiente su unidad y su misión.
Debido a que la unidad teológica es una condición necesaria para la fortalecer la identidad,
alcanzar la unidad y promover la misión de la iglesia; la tarea de completar y expandir el proyecto
teológico adventista es un desafio inevitable que la iglesia debe aceptar o bien sufrir las
consecuencias del status quo23.

“Un Remanente Dentro del Remanente”

Entre las voces disidentes más sonoras del adventismo actual se halla Ronald D. Spear, que
formó parte de un ministerio independiente. Este autor considera que así como sólo unos pocos en
cada generación han aceptado las demandas de Dios, en el tiempo final sólo habrá unos pocos fieles
dentro de la IASD. Su actitud crítica y su adherencia a la teología de la última generación, llevan a
Spear naturalmente a la conclusión de que existe un remanente dentro del remanente.
Confrontando este argumento, Amin A. Rodor sostiene que la unidad denominacional es
crucial para los adventistas y su concepto básico de identidad como remanente bíblico. Por eso
señala que los ministerios independientes han confundido la reforma con independencia.3 Rodor
explica que, ante la apostasía de la iglesia cristiana, la dinámica divina fue la de suscitar otro
movimiento y así en lo sucesivo. Pero es obvio que el círculo se debe romper en algún momento. Al
llegar al remanente final la dinámica ahora es el zarandeo, lo cual significa que no hay una nueva
provisión para un remanente que continúe al remanente final. Parece obvio la presuposición básica es
que la IASD es el remanente del tiempo del fin.
Por su parte, la actividad de los ministerios independientes, tiene para Alberto R. Timm serias
implicaciones en lo eclesiológico, escatológico y misiológico. En lo eclesiológico, tratan de eliminar
el concepto de remanente de la iglesia y aplicarlo a sus propios ministerios independientes. En lo
escatológico, contradicen las declaraciones de Elena G. White sobre el proceso del zarandeo, los

23
Fernando Canale, “Completando La Teología Adventista I: La Tarea Teológica En La Vida De La Iglesia -
Parte I”, DavarLogos, 2007.59,67,

11
impíos dejan la iglesia mientras que los santos permanecen en ella. Pero para los ministerios
independientes los santos dejan la iglesia para unirse a ellos. En lo misionológico, socavan los planes
de la iglesia y recogen de los feligreses muchos recursos financieros24.
Alberto Timm además presenta un cuadro general de las ideas cruzadas en el debate acerca
del “remanente dentro del remanente”

Desde el diálogo teológico se reconoce con honestidad que las características de Ap. 12:17 y
las de Laodicea se aplican a la IASD. La iglesia nunca ha pretendido absoluta pureza, sino que busca
la solución en el reavivamiento. Sin embargo se afirma que la IASD es la iglesia remanente de la
profecía bíblica y no surgirá un próximo movimiento. El plan de Dios es el zarandeo que purificará a

24
Carmelo Martines, “El Concepto De Remanente En La Iglesia Adventista Del Séptimo Día: Razones
Subyacentes En El Debate Contemporáneo” (tesis doctoral, Universidad Adventista del Plata, 2002).180,181.

12
su iglesia, aún militante pero no triunfante. Separar a la iglesia en fieles e infieles es prematuro y
decepcionante25.

La Teología Perfeccionista y la Disidencia


Detrás de la actitud acusadora se nota el sustrato de la agresividad perfeccionista de
Andreasen en contra de la Iglesia, la cual provocó que la dirigencia le cancelara sus credenciales
ministeriales y que retirara sus libros de las casas editoras adventistas. Tales medidas, como era de
esperarse, simplemente le confirieron un aura de mártir, lo que abonó las teorías de que existía una
conspiración que implicaba una "rendición a los evangélicos". Todo esto les dio motivos a los
disidentes adventistas para formular juicios y, en su momento, unificarse. Aun cuando Andreasen se
reconcilició con los dirigentes de la Iglesia antes de su muerte, y la organización le restauró sus
credenciales de ministro, el daño se había consumado. La teología de Andreasen le suministró un
estandarte de batalla a muchos. El perfecciconismo inherente a su teología de la "última generación"
permaneció muy vigente26. Numerosos laicos y una parte importante del clero continuaban
apoyándola aun cuando muchos pastores, profesores de teología y adninistradores se movían en otra
dirección27.

¿Apostasía de o en la Iglesia?

El problema de la disidencia incluye su crítica destructiva de la iglesia y de su liderazgo, a


quienes declara en apostasía; su espíritu de independencia de la estructura y la organización; y sus
esfuerzos por captar los diezmos y otros recursos de miembros que no están satisfechos dentro de la
iglesia. Pero el origen de la iglesia es Dios, quien la llama y la convoca en Cristo. La iglesia no es
perfecta, no es el reino de Dios. Debe diferenciarse entre la apostasía en la iglesia y la apostasía de la
iglesia. La comunidad de creyentes, es un instrumento en las manos del Creador para promover el
reino en favor de la salvación de los hombres28.

La Disidencia Vs. La Libertad Académica

En el Concilio Anual del 11 de octubre de 1983, por primera vez se discutió sobre el concepto
de “libertad académica” para las instituciones adventistas. En el mismo documento que se emitió se
señalaron los alcances y la forma de actuar frente a la disidencia o las enseñanzas opuestas a los
postulados básicos de la iglesia. Se establece que la iglesia reconoce para todos los obreros el
privilegio de “estudiar la Biblia por sí mismos…Sería inconsistente para la iglesia predicar la verdad
y la libertad y al mismo tiempo negarles a los obreros el derecho a investigar libremente dicha
verdad. Esto significa, por lo tanto, que la iglesia no obstruye la búsqueda de la verdad”
Sin embargo, se deja constancia que en ocasiones, la verdad que se exponga no concordará en
primera instancia, con lo que el cuerpo de creyentes perciba de dicha verdad. En ese caso, se deberá

25
Alberto Timm, “La Hermenéutica Adventista y La Crítica Ultra – Conservadora” (apuntes de clase, s. f.).2.
26
Para estudios recientes que confrontan esta teología ver Bruinsma, Reinder, In All Humility: Saying No to Last
Generation Theology (Westlake Village: OAK & Acorn Publishing, 2018); George R. Knight, End-time events and the
last generation: the explosive 1950s (Nampa, Idaho: Pacific Press Publishing Association, 2018); Jirí Moskala, ed.,
God’s character and the last generation (Nampa: Pacific Press Publishing Association, 2018).
27
George R Knight, Nuestra identidad: origen y desarrollo (Gema Editores, 2007).200,201.
28
José Evelio García, “La Iglesia Adventista Frente A La Disidencia En Colombia” (tesis de maestría,
Universidad Adventista de Montemorelos, 2002).6.

13
esperar a que el cuerpo de creyentes entienda claramente esa verdad antes de ser enseñada o
predicada. La iglesia “requiere tiempo para responsablemente estudiar y reflexionar en lo que se le
propone como nueva verdad”.
Evidentemente setrata de proteger el cuerpo de creyentes y evitar situaciones que sean
destructivas, antes que constructivas. En dicho contexto, cuando un teólogo acepta ser empleado de
la iglesia, tiene la obligación de no promover ideas contrarias a lo que el cuerpo organizado de la
iglesia ha aceptado. Hay vías por las cuales presentar dichos conceptos a consideración de quienes
pueden, opinar teológicamente sobre los mismos. Siempre, con el entendido que hay que
salvaguardar la unidad de la iglesia, aunque, nunca a costo de la verdad. Propagar ideas contrarias a
la enseñanza de la iglesia, no es aceptable, no por negar la libertad de pensamiento, sino para
salvaguardar la integridad e identidad de la iglesia29
La disidencia puede ser también subterránea cuando algunos docentes critican
despiadadamente a la Iglesia ya sus instituciones. Tales "ejemplos" deforman muchas vidas y
suscitan algunos disidentes30. Las controversias teológicas dieron fundamento filosófico a algunos
grupos disidentes31. Incluso algunas entidades académicas les dan visibilidad32.
Durante la controversia con el teólogo Desmond Ford tanto en Europa como en los Estados
Unidos se percibió un ambiente tempestuoso. En los medios académicos de la iglesia, no existía el
"mismo parecer". Tuvo que ver con algo mucho más importante que una doctrina; se trató de
principios hermenéuticos básicos de la profecía bíblica33
La controversia con Desmond Ford durante la década de 1980 causó que la Asociación
General ponga en marcha una Comisión de Estudio sobre Daniel y Apocalipsis, designada para
revisar las enseñanzas de estos libros y la interpretación que de ellos hacen los adventistas34. La tarea
de la comisión fue amplia en su alcance, pues también incluía preguntas suscitadas por Ford. Dichas
preguntas y el asunto en general continúan siendo de interés para los miembros de iglesia, como
puede verse por la publicación y las ventas de libros de divulgación sobre el tema. Algunos autores
pusieron gran énfasis en el simbolismo de casi cada detalle del ritual mientras que otros se
concentraron sobre el significado tipológico de sus servicios35.
Afortunadamente, aquella ola pasó. Actualmente, algunas doctrinas son cuestionadas por
movimientos disidentes, pero eso no quiere decir que el pueblo adventista esté dividido. Una cosa es
preguntar dentro del barco de la iglesia; otra, hacer interpretaciones en barcos circundantes. Los
divulgadores de cosas nuevas predican la necesidad de una iglesia "repensada" y "rearticulada" según
sus moldes, pero son ágiles en diseminar el espíritu de desunión. Este espíritu aguerrido quita un
poco de la tranquilidad de la iglesia en algunos lugares, pero eso no es indicio de que, entre los
adventistas sinceros y comprometidos con la doctrina, no exista el "mismo parecer" en cuestiones
fundamentales36. Es innegable la influencia unificadora de la obra y los escritos de la Sra. White
sobre la causa37

29
Miguel Angel Nuñez, La Verdad Progresiva, CreateSpace Independent Publishing Platform (Lima, Perú:
Fortaleza Ediciones, 2007).225-227.
30
Rubens Lessa, “A Obra do Professor Adventista”, Revista Adventista, edición brasileña, enero de de 1989.2.
31
J.R. Spangler, “Editorial perspectives”, Ministry Magazine, octubre de 1980.
32
Kenneth R. Wade, “Association of Adventist Forums report”, Ministry Magazine, diciembre de de 1984.23.
33
J.R. Spangler, “Adventists: heading for schism?”, Ministry Magazine, mayo de 1983.22.
34
W. Richard Lesher, “DARCOM gives first report”, Review and Herald, de diciembre de de 1982.14.
35
Angel Rodríguez, “Santuario”, en Tratado de Teología Adventista (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa
Editora Sudamericana, 2009).459.
36
Rubens Lessa, “Adventistas solidários”, Revista Adventista, edición brasileña, noviembre de 2007.2.
37
Harry Lowe, “The Benefits of Spirit of Prophecy Day in Our Churches”, Ministry Magazine, mayo de 1963.3.

14
Las ideas tarde o temprano llevan a la acción. Los aspectos operativos de la disidencia dejan
en claro las motivaciones y postulados que promueven.

ASPECTOS OPERATIVOS DE LA DISIDENCIA

Modus Operandi de los Disidentes

Las estrategias usadas en el proceso de diseminación de las críticas pueden variar tanto como
el propio perfil de los críticos, pero entre las más comunes se destacan las siguientes:
1. Pretendida demostración de profundo conocimiento de la Biblia y de los escritos de Elena
G. de White. En una época en que gran parte de los miembros de la iglesia carece de un
conocimiento más profundo de la Biblia y de los escritos de Elena de White, los críticos aparecen
como poseedores exclusivos de ese conocimiento. Una vez reconocidos en la iglesia, ellos no se
inhiben de enfatizar lo que les agrada en los escritos inspirados y simplemente descartar lo que no les
interesa.
2. Manipulación psicosocial. Una de las formas más comunes de cautivar a los oyentes es a
través de la técnica de recitar públicamente gran numero de textos bíblicos o citas de Elena de White,
previamente memorizados. Recitando textos que nadie en el auditorio había memorizado, los críticos
consiguen vender la idea de que ellos poseen un conocimiento superior a todos los demás, y que ese
conocimiento debe ser aceptado como una nueva luz de origen divino.
3. Supuesta originalidad. Muchos críticos desconocen o tuercen las raíces históricas de sus
ideas, para dar la impresión de que, finalmente, alguien honesto surgió para restaurar la verdad en su
pureza bíblica y para revelar las falsedades de la denominación. De esta forma los oyentes menos
esclarecidos no conseguirán identificar la pretendida “nueva luz” como no más que viejas
distorsiones doctrinales con las cuales la iglesia ya tuvo que enfrentarse en el pasado.
4. Difamación del liderazgo de la iglesia. No consiguiendo la aprobación del liderazgo de la
iglesia para sus teorías personales, los críticos pasan entonces a difamarlos en la tentativa de
conseguir adeptos que confíen más en ellos que en los líderes de la denominación. El apóstol Pedro
advirtió que en los últimos días surgirán personas atrevidas o arrogantes que menospreciarían
“cualquier gobierno” y difamarían las “autoridades superiores” (2 Ped. 2:10)
5. Postura de “salvador de la iglesia”. Habiendo minado la confianza en el liderazgo de la
iglesia, los críticos están en condiciones de ser reconocidos como los únicos poseedores de la verdad
y los auténticos líderes del pueblo de Dios. De esta forma, ellos finalmente consiguen asumir una
posición de liderazgo que jamás le sería confiada por la propia iglesia.
6. Síndrome de mártir. Cuando la iglesia decide aplicar la debida censura eclesiástica a esos
críticos disidentes ellos acostumbran a hacerse las victimas del sistema eclesiástico, considerado por
ellos algo tan intolerante como el que persiguió a Martín Lutero. Con esa comparación ellos
consiguen más simpatizantes todavía, pues existe una tendencia natural de justicia en el ser humano,
de defender instintivamente a las “víctimas” (los que están siendo censurados) y de juzgar a los
“agresores” (los que aplican la censura).
7. Discurso autobiográfico. Una de las estrategias más usadas, consciente o
inconscientemente, por los críticos es de proyectar sobre la iglesia y su liderazgo su propio perfil
anticristiano y antiético. Por el principio del espejo ellos se ven reflejados en otros y pasan a
acusarlos de aquello que ellos mismos son. Esto no pasa de una actitud de desesperación para
consigo mismos que los lleva a proyectar sobre los otros sus propias frustraciones personales.
8. División en las iglesias. Por más atractivo y convincente que pueda parecer el discurso de
alguien, permanecen las indagaciones: ¿Cuáles son los “frutos” de la obra de ese individuo (Mat.
7:20)? ¿Sus palabras fortalecen la fe, el amor y la unidad de los creyentes (Juan 17:21)? Pero

15
lamentablemente, la obra de esos críticos han dejado siempre detrás de si un fuerte espíritu de
contienda y una gran sensación de superioridad personal, completamente antagónicos a la religión de
Cristo (ver Mat. 5:43-48).
Otras estrategias pueden ser usadas por los críticos, pero las arriba mencionadas están entre
las más comunes. Como miembros del cuerpo de Cristo, no podemos permitir que tales estrategias
nos aparten de “la fe que una vez fue confiada a los santos” (Jud. 3).
Nadie es bastante honrado para escapar a los ataques disidentes. En lugar de emplear los
talentos y recursos para beneficiar y edificar sus semejantes, de ellos se sirven para injuriar y
maldecir38. La crítica es el mayor factor de disgregación de la iglesia. Hay personas que se
especializan en ello. Hay incluso grupos disidentes que no hacen otra cosa que criticar39.
Casi sin excepción estos movimientos han sido débiles y, en la mayoría de los casos, de
existencia efímera. El cuerpo organizado, sin embargo, ha continuado creciendo en fuerza. Pero esta
disparidad de número y poder se alude como en armonía con el programa divino, creyendo cada uno
de los grupos disidentes ser el "pequeño rebaño" que entrará en el reino de Dios40.
A pesar de los repetidos esfuerzos hechos para inducir a esos hermanos disidentes a volver al
seno de la iglesia, no lo hacen. Al contrario, se dedican con más ahínco que nunca, a oponerse a la
obra, afirmando ser nuestra iglesia la Babilonia del Apocalipsis41.

La Pugna por los Recursos

El problema de la disidencia esconde una motivación económica. Se alega que la mayoría de


los adventistas no conocen ni predican el mensaje para este tiempo para que los diezmos sean
encauzados hacia quienes aluden ser los únicos fieles custodios del mensaje42.
Esto es alentado por la cultura congregacional. Las iglesias congregacionalistas están
creciendo porque brindan un servicio completo para cada miembro de la familia. Ya que el diezmo
permanece en el iglesia local, pueden contratar sus propios personal. Después de que su pastor
principal es contratado, generalmente contratan a un pastor de jóvenes y luego un ministro de
música. Como la congregación crece usualmente intentarán conseguir un gimnasio para eventos
sociales y para su juventud.
En la iglesia adventista la mayor parte de los fondos salen de la iglesia local, para apoyar el
sistema de administración y subsidiar partes del sueldo de los docentes, la producción de la literatura
el salarios de los evangelistas, y programas misioneros en el resto del mundo.
Mucho se ha escrito sobre la desviación de los fondos del diezmo en grupos disidentes o
marginales, pero algunos diezmos, pero los fondos se están desviando de otras maneras.
Probablemente podamos hacer mucho para modernizar, racionalizar, y hacer nuestras
estructuras más eficientes. Pero la piedad desinteresada necesita motivar nuestro liderazgo para hacer
lo que es mejor para la Iglesia en su conjunto.43

38
Wilcox, Francis, “O Fundamento de Deus — III”, Revista Adventista, edición brasileña, marzo de 1941.5.
39
Rubens Lessa, “Prazer, Não Ânsia De Vômito”, Revista Adventista, edición brasileña, setiembre de de 1976.2
40
Dores Robinson, “Tornou-se Babilônia a Igreja Adventista do Sétimo Dia ?”, Revista Adventista, edición
brasileña, enero de de 1945.1.
41
Edgar Brooks, “Os Reformistas Sua História e Seus Ensinos”, Revista Adventista, edición brasileña,
setiembre de de 1950.5.
42
Douglas Devnich, “Dissident groups the threat and the truth”, Ministry Magazine, abril de 1992.25,26.
43
Will McCall, “Empty churches or ministering centers?”, Ministry Magazine, enero de 1997.24.

16
Tecnología y Disidencia

Las nuevas tecnologías han facilitado que los grupos disidentes multipliquen su
influencia. Hay ministerios independientes excelentes que se esfuerzan por llevar adelante la misión
de la iglesia, tales como Adventist Frontier Missions (que envía jóvenes como misioneros a lugares
sin presencia adventista), Maranatha Volunteers International (que organiza voluntarios para
construir iglesias y escuelas en diversos países) y Adventist Laymen’s Services & Industries (ASI,
que apoya la difusión del evangelio de diversas maneras).
Pero en contraste hay otros ministerios que en lugar de llevar el evangelio al mundo
que perece, se concentran en los errores y faltas de la iglesia. Son super críticos y acusadores.
Piensan que su misión es reprender las faltas (según las ven ellos) de los líderes e instituciones
adventistas.
Si no existiera la Iglesia Adventista, estos ministerios no existirían. Son parásitos de la
iglesia. Siempre se presentan como adventistas leales a la iglesia. Invitan a sus lectores a que los
apoyen financieramente aunque nunca dan a conocer una auditoría que verifique cómo usan los
diezmos y ofrendas que reciben.
Demasiados adventistas parecen pensar que cualquier cosa que aparezca impresa o en
Internet es creíble. ¿Cuándo aprenderá nuestro pueblo a examinar todo y retener lo bueno (1 Tes.
5:21)?
Los videos tienen un poder asombroso para persuadir, mucho más que las
publicaciones. En las manos de un manipulador hábil, pueden engañar aun a los escogidos. Pero “por
sus frutos los conoceréis” (Mat. 7:16).
La forma de error más difícil de enfrentar es la que viene mezclada con la verdad. Si
estos ministerios independientes se separaran e iniciaran una nueva denominación, no serían un
problema. Ellos están directamente en contra de la creencia fundamental número 14, titulada
“Unidad en el Cuerpo de Cristo”.
Posiblemente tendremos disidentes con nosotros hasta que regrese el Señor. Su potencial para
fragmentar la iglesia es mayor que nunca antes debido a que la tecnología moderna multiplica su
influencia. ¿Cómo los trataremos? Con paciencia, con amor, y con sabiduría. Solo el Señor puede
darnos esas virtudes44.

Lo Que Los Disidentes Enseñan


Víctor Tasho Houteff fundador de la iglesia Davidiana en su tratado # 15 dice “el término
"remanente o simiente" revela que su simiente (mujer) está dividida en dos partes su simiente por lo
tanto son los Cristianos, los que son nacidos en la iglesia por medio del Espíritu de Cristo. Por
consiguiente, el hecho de llevar los primeros frutos al Monte de Sión (Apocalipsis 14:1) da lugar a
una condición que hace un remanente de los que todavía son dejados entre los Gentiles. En este caso,
por lo tanto, ellos, los segundos frutos, son el remanente”.
El mismo autor, en su tratado # 12 pag. 44 dice “el dragón hace guerra "con el remanente de
su simiente". Contra ella personalmente, aunque, El no peleará, porque sus comulgantes, los 144.000
(los primeros frutos - Apocalipsis 7:3-8; 14:4), quienes entran primero al reino, permanecen con el
Cordero, el Rey, en el Monte de Sión (Apocalipsis 14:1), los terrenos de Su palacio. Así siendo los
gobernantes de las tribus, están simbolizados por la mujer coronada. Y estando en su propia tierra,
son protegidos del dragón quien persigue consecuentemente sólo "al remanente" los que son dejados
atrás, quienes aún están en Babilonia, pero quienes son finalmente llamados a salir de ella
(Apocalipsis 18:4).113 Puede verse entonces, que la Iglesia Davidiana cree que la descendencia de la

William G Johnsson y Félix Cortés, “¿Se fragmentaŕa la Iglesia?”: peligros para el adventismo de hoy
44

(Miami: Apia, 2004).65-68

17
mujer esta divida en dos partes, primero, los cristianos que nacen en la iglesia (en la iglesia de la vara
del pastor) son el primer fruto, los 144 mil que están en el monte Sión, y son los victoriosos toman
como referencia Apocalipsis 14: 1. Segundo los que acepten su mensaje, (el mensaje de la vara) tanto
gentiles como Babilonia (IASD) llegan a formar (el segundo fruto) el remanente.
Por su lado Hope International, y asociados afirman que hay un grupo de miembros de la
iglesia que son leales al Señor y ellos son los únicos que constituyen el verdadero remanente de Dios,
el remanente fiel. Por su parte el movimiento de reforma declara que “la simiente (mujer) es la
iglesia adventista del séptimo día; y el remanente el movimiento de reforma”, y que la iglesia (IASD)
al estilo de Laodicea ciertamente no tendrá parte en el movimiento venidero de Dios. En lugar de
ella, Dios sacará a un "remanente" purificado afuera del sistema eclesiástico, "probados como por
fuego", para que traigan la gran cosecha de los últimos tiempos. También “que los días de
purificación de la iglesia se están apresurando rápidamente. Dios tendrá un pueblo puro y verdadero.
En la poderosa separación que luego va a ocurrir, estaremos mejor preparados para medir la fuerza
de Israel. Las señales revelan que el tiempo está cerca cuando el Señor manifestará que su aventador
está en sus manos, y Él va a purificar completamente su era”. Concluyen que la IASD es la (la
mujer- semilla) fue el pueblo de Dios pero que ha perdido ese privilegio, porque está en apostasía y
por lo tanto ellos serán el remanente, porque son puros y verdaderos y la IASD será dejada.
Puede verse entonces que la vara del pastor se hace ver como un movimiento intachable, cuyo
mensaje puro va dirigido a la IASD, una iglesia en decadencia espiritual. Por su lado el movimiento
reformista dice “La Iglesia Adventista del Séptimo Día perdió el favor divino y constituye
Babilonia”121. La causa es la falta de predicar las verdades básicas de las doctrinas adventistas en
las iglesias locales y el hecho de a menudo suplantarlas ya sea con palabras huecas o con errores
prestados de Babilonia En otro momento hacen referencia “El anuncio de la caída de Babilonia, tal
cual fue hecho por el segundo ángel de Apocalipsis 14:8, se repetirá con la mención adicional de las
corrupciones que han estado introduciéndose en las diversas organizaciones religiosas que
constituyen a Babilonia, desde que ese mensaje fue proclamado por primera vez, durante el verano
de 1844”.
Finalmente Hope International y asociados afirma “La verdad no divide, pero cuando la
verdad se enfrenta con el error hay división. El error es la causa de la división que existe en la iglesia
remanente de Dios en este tiempo que nos resta.124 Confirman diciendo “Es poco decir que hay
apostasía en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. ¡La iglesia en sí está en apostasía! Por lo tanto, la
condición de la iglesia es peor que cualquiera de los otros cuerpos religiosos que forman la Babilonia
del tiempo del fin”.125 También dicen “si la iglesia está en apostasía entonces no tiene razón de
existir, y Dios debería levantar una nueva iglesia como instrumento suyo para estos últimos días”
Estos movimientos enseñan que la totalidad del remanente estará conformada por aquellos
que acepten su mensaje, (por lo tanto la IASD no puede ser el remanente) dado que según ellos la
IASD no ha aceptado su mensaje, de ahí que consideren que ellos son los únicos que se han
mantenido fieles, al predicar su mensaje tanto gentiles como a Babilonia (IASD) y al aceptarlo
llegarán a ser el remanente Babilonia: enseñan que la IASD está en decadencia espiritual, es una
iglesia contaminada y apóstata, que ha perdido el favor divino. Por lo tanto la condición de la iglesia
es peor que cualquiera de los otros cuerpos religiosos que forman la Babilonia del tiempo del fin, por
lo tanto es Babilonia45.
Siendo que los divergencias teológicas entre la disidencia y la IASD parecen infranqueables,
el asunto demanda una consideración administrativa.

45
Biliulfo Cruz, “El Concepto Del Remanente En Apocalipsis 12:17 Y Su Importancia En La Iglesia Adventista
Del Séptimo Día” (Universidad Adventista de Navojoa, 2014).32-35.

18
ASPECTOS ADMINISTRATIVOS DE LA DISIDENCIA

Administración y Disidencia
Es innegable que la iglesia primitiva adoptó cierta forma de organización para poder llevar a
cabo la tarea que Dios le había encomendado. La iglesia actual, que ha recibido el encargo del
mensaje de los tres ángeles, sintió la necesidad de organizarse para llevar a cabo su obra de modo
rápido y conveniente. Se concibió un sistema administrativo representativo. El resultado fue la
Iglesia Adventista del Séptimo Día dotada de estructuras administrativas y financieras. Sin embargo,
desde el momento en que se adopta un sistema determinado para el gobierno de la Iglesia, esta deja
de ser un cuerpo estrictamente espiritual. Cuando la iglesia se organiza toma las características de un
movimiento y no se requiere demasiado tiempo para que aparezcan los defectos. Esas imperfecciones
inducirán a algunos para que confeccionen una lista de errores y faltas que no son difíciles de
destacar. Luego aparecen disensiones con resoluciones precisas de la Asamblea de la Asociación
General. Para algunos se hace evidente que uno de los medios más eficaces para anular tales
decisiones consiste en sacudir sus estructuras administrativas. ¿Por qué no ponemos fin al sistema
representativo y adoptamos, por ejemplo, una visión congregacionalista del gobierno de la Iglesia?
Caso de adoptar un sistema episcopal, la situación no mejoraría. Aun así, según sus defensores, un
modelo congregacionalista contribuiría a la resolución de los problemas. Para mantener el reclamo
de las distintas formas administrativas la atención es desviada hacia la mala gestión de sus finanzas.
Por otra parte, los actuales dirigentes parecen demasiado lejanos para molestarse en lo que se dice o
hace. Para unos proceden con dureza contra los disidentes; otros lamentarán que no hayan
reaccionado con la dureza debida46.

La AG y los ministerios de apoyo


Los administradores de la AG entienden que una organización independiente queda calificada
por su aporte a la misión de la IASD. “Todos los miembros, líderes y organizaciones que contribuyen
al apresuramiento del regreso del Señor debieran ser apoyados y fortalecidos”.47 La organización se
siente aliviada en cierta medida y dispuesta a respetar la autonomía de ellos, puesto que “aparte de la
envergadura e incapacidad de administrar [toda la obra hecha por los ministerios de apoyo]... es
perjudicial para la iglesia intentar poner cada iniciativa creativa en una caja administrativa”.48 Para
estas organizaciones el hecho de ser organizaciones independientes es sólo un asunto de función y
estatus legal, no de misión.49
Por otra parte se comprobó que alentarlos no va en detrimento de la estabilidad financiera de
la organización.50 El liderazgo, en consecuencia, da la bienvenida a grupos que se involucran en
evangelismo de diferentes maneras y están en armonía con las doctrinas y objetivos de la iglesia.51
Pero esta actividad no está exenta de riesgos. “Es peligroso si los ministerios interpretan su
independencia como significando que sólo deben responder ante el Señor. Eso se convierte

46
Raoul Dederen, “Unidad Y Tensiones En El Seno De La Iglesia Adventista”, en La Iglesia De Cristo Su
Misión Y Su Ministerio En El Mundo, Comité de Investigación Bíblica Conferencias Bíblicas de la División
Euroafricana, 1993.306.
47
Robert Folkenberg, “‘General Conference President Speaks About Independent Ministries’”, Review and
Herald, de abril de de 1992.5-7.
48
William G Johnsson, “‘In Times Like These: A Conversation with the President’”, Review and Herald, mayo
de 2002.12,13
49
Folkenberg, 5-7.
50
Ibíd. “En los 10 años pasados cuando se incrementó el apoyo financiero a los ministerios de apoyo
simultáneamente el diezmo se incrementó”.
51
Calvin Rock, “‘Independent Ministries’,” Review and Herald, 5 de setiembre de 1991.20.

19
destructivo”.52 Y si atraen de alguna manera a los críticos, pueden derivar en la tendencia insana de
la excesiva independencia.53 El equilibrio en la independencia debe ser cuidadosamente vigilado. La
independencia en los métodos no debe virar a independencia de la organización.

La AG y los ministerios independientes


Tanto Hope International como Hartland Institute, dos de los MI más representativos, pueden
ser llamados “ministerios de reforma” más que “ministerios de alcance”. Esta es una actividad
loable, puesto que la iglesia continuamente necesita reforma. Pero, según entiende la AG, los
“reformadores” a veces se vuelven obsesionados con unos pocos puntos que creen importantes. Y en
el caso de que la iglesia no acepte inmediatamente sus mensajes, lo ven como una señal de rechazo e
insensibilidad a la voz de Dios.54
Una cantidad de grupos e individuos sienten la carga de proclamar lo que ellos denominan “el
testimonio decidido”. Algunos creen que han sido designados por Dios para llevar ese mensaje a
quien fuera donde fuera.
A lo largo de la historia se ha tenido que lidiar con dos extremos: una tendencia a ignorar o
excusar el mal, y el celo desmedido que ello conlleva. Lo cierto es que si ese testimonio sólo añade
mayor carga al que las lleva, no es útil.55
R. Figuhr, uno de los que administró la crisis entre la AG y M. L. Andreasen, luego de
finalizado el conflicto reflexionó:
Es desafortunado que algunos tomen la posición de que si sus opiniones no son aceptadas, los
hermanos entonces están equivocados; y es un doble error para una persona comenzar a difundir sus
posturas en un esfuerzo por forzar su aceptación. Cuánto mejor es dejarle a Dios la corrección de las
equivocaciones una vez que nos hemos acercado de la manera adecuada... Frecuentemente somos
tentados como Pedro a desenvainar la espada para defender lo que creemos que es correcto. Los
resultados más comunes son confusión y prejuicio a la obra que amamos... La oración es una
poderosa espada en las manos del cristiano fiel... [Dios] responderá en su propia manera divina.56

Areas sensibles de discrepancia entre la IASD y los MI57


La comisión especial nombrada por la AG con el objeto de estudiar publicaciones y
presentaciones de Hope y sus asociados, detectó diferentes áreas sensibles de discrepancia.

Una cuestión de actitud


Al afirmar que la mayoría del adventismo no entiende el mensaje de los tres ángeles y la
purificación del santuario, la implicación es que el equipo editorial de Our Firm Foundation (la
principal publicación de Hope International), goza de un entendimiento superior, y si alguien desea
tener ese conocimiento especial debe leer la revista y apoyar la organización que la publica.58

52
Johnsson, 13.
53
Joe Engelkeimer, ““Independent Ministries: Should They Receive Tithe?”, Review and Herald, de diciembre
de de 1989.13.
54
Joe General Conference of Seventh Day Adventists, “‘The Seventh Day Adventist Church and Certain
Privates Ministries’”, Review and Herald, 5 de noviembre de 1992.
55
Joe Engelkeimer, “‘Independent Ministries: Use of the Straight Testimony’”, Review and Herald, de
diciembre de de 1989.13-15.
56
Joe Fighur, Reuben, “‘A Letter from Our President’”, Review and Herald, 4 de octubre de 1962.5.
57
Véase Apéndice B.
58
Douglas Devnich, “Dissident groups the threat and the truth”, Ministry Magazine, abril de 1992.25,26

20
Una cuestión de método
Aunque el énfasis sobre reavivamiento encontrado en sus mensajes son bienvenidos por la
AG, el método de expresar la preocupación es inapropiado y deriva en un constante crítica hacia la
IASD.

Una cuestión de teología

Acusaciones de apostasía
Es cierto que hay apostasía en la IASD, pero es muy diferente sostener como algunos MI
proclaman, que la IASD está en apostasía. Esto implicaría que Dios debe levantar otra iglesia en su
lugar como su instrumento para estos días finales.

Distorsionada comprensión de la naturaleza de la iglesia


Según ellos, la iglesia está compuesta por un sistema organizado de administración y además
un MI paralelo de auto-sostén “llamados divinamente” y por ende exentos de acatar las decisiones de
la iglesia.

Rechazo de la autoridad organizacional de la iglesia. Se expresa en las siguientes prácticas:


1. Reescritura del voto bautismal.
2. Redefinición de “alfolí”.
3. Organización de reuniones campestres paralelas.
4. Operación de empresas publicadoras paralelas.
5. Apoyo a disidentes.
En virtud de lo antedicho, la comisión especial de la AG para este tema de estudio concluye
que, al rechazar el consenso de la iglesia mundial reunida en sesión cuando sus perspectivas bíblicas
y del espíritu de profecía difieren, los MC (ministerios críticos) ubican su autoridad por encima de la
autoridad de la iglesia mundial.59
Sumándose al debate, W. Whidden aportó algunas sugerencias de acercamiento.
De parte de la organización denominacional:
1. Asegurar la lealtad de la iglesia en las áreas sensibles que detectan los MC.
2. Manifestar receptividad ante las preocupaciones e interrogantes de los MC.
De parte de los MC:
1. Renunciar a la recepción de diezmos.
2. Analizar cuán lejos piensan llevar las diferencias.
3. Analizar qué clase de impacto generan las actividades del MC.60 Pero aunque el análisis
del conflicto es claro, existe una medida de perplejidad acerca del camino a seguir. Las sugerencias
de solución continúan basándose en el terreno pastoral-administrativo.
Todo conflicto eclesiológico-misiológico que la iglesia enfrente de aquí a la parusía debe
resolverse a partir de una sólida y amplia teología bíblica de la iglesia y la misión, en sus múltiples
aspectos. Si existen posibilidades de resolución definitiva de cada debate o conflicto, éstas residen
solamente en la superficie teológica.
La historia eclesiástica adventista podría evidenciar algunos conflictos resueltos a medias,
debido a que se intentaron resolver solamente desde lo administrativo y pastoral, y no desde lo
bíblico-teológico. Aunque no se soslaya la importancia de los dos primeros, éstos debieran aplicar

59
General Conference of Seventh Day Adventists, “‘Decision on Hope International and Associated Groups by
a General Conference-Appointed Committee’”, Ministry Magazine, agosto de 2000.26.
60
Woodrow W. Whidden, “‘The Adventist Church and the Independent Ministries’”, Ministry Magazine, agosto
de de 2000.19.

21
los elementos emergentes de la teología. De lo contrario, como sucedió con la crisis Andreasen-AG
en la década del ‘50, los problemas “resucitarán” en alguna generación posterior.

EN BUSCA DE SOLUCIONES

Disidencia y Pluralidad
La diferencia entre disidencia y pluralidad era a veces un asunto de actitud. Nunca fue
agradable para la iglesia tratar con las disidencias, pero en algunos casos cuando las discusiones
derivan en desavenencias, la vehemencia reemplazaba a la calma y a veces los dirigentes de la iglesia
llegaban a ser en efecto, el objeto de la disputa. Estas circunstancias enturbiaban las aguas y hacían
que resultase fácil para muchos adventistas creer que la discusión era una lucha por el poder antes
que una diferencia de opinión honesta sobre la manera de entender la Biblia.
Nunca fue agradable confrontar las disidencias, pero era inevitable. Algunos de los episodios
más serios de alguna manera se relacionaron con las enseñanzas sobre el proceso de la salvación
antes que con detalles proféticos oscuros. Este patrón recurrente de las disidencias indicaba que los
adventistas tomaban en serio sus convicciones y que era más fuerte que nunca la creencia
fundamental de que el hombre es responsable ante Dios. Desde el Marion Party hasta el movimiento
de Brinsmead la iglesia capeó repetidos cuestionamientos pero esto nunca ocurrió sin que en general
muchos miembros examinasen y confirmasen su fe61.

Un Problema de Todos
¿De quién es el problema del antagonismo entonces? Es el problema de todos. El
antagonismo es como una enfermedad virulenta en el cuerpo. El cuerpo no puede considerar que un
ataque contra una sola parte es una amenaza inconsecuente que no requiere ninguna respuesta por las
otras partes. El antagonismo amenaza no solamente un órgano asilado pero también el organismo
entero que sufre hasta que la enfermedad está vencida. El cuerpo entero tiene que luchar para
vencerla.
Superar el antagonismo no es una causa sin esperanza. Demanda aprender habilidades de
tratar con los antagonistas y métodos de prevenir sus ataques son fuentes de esperanza. Más
importante, la iglesia es del Señor. Él la ha creado, y Él no la fallará. Esta es esperanza sin
medida62.
El Señor Jesús, con Su mirada profunda, detecta en nosotros una gravísima falta de
coherencia y disposición para cambiar (Ap. 3: 14-21). Todos estos problemas nos recuerdan de
nuestra condición humana. Somos defectos, como el pueblo de Dios siempre ha sido, pero
necesitamos como nunca de la gracia de Cristo, que nos perdona y purifica. Sin embargo, al mismo
tiempo que administramos victorias y derrotas internas y en el exterior, tenemos un desafío mucho
más elevado: el cumplimiento de la misión63.

La Iglesia Visible y la Invisible


La iglesia visible es visible porque es una organización reconocible con un sistema de orden
bien definido, capaz de conceder o negar la feligresía en su seno. Dicha iglesia elige un liderazgo,

61
Richard W. Schwarz, Floyd Greenleaf, y General Conference of Seventh-Day Adventists Department of
Education, Portadores de luz: historia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (ACES, Asociación Casa Editora
Sudamericana, 2002).624,625.
62
Kenneth C Haugk y R. Scott Perry, Los problemáticos: cómo identificar y tratar con el antogonismo en la
iglesia (Colombia: Libros Alianza, 1990).
63
Diego Cavalcanti, “Desafio sul-americano: A Igreja na América do Sul, suas ações e desafios no contexto
mundial”, Revista Adventista, edición brasileña, noviembre de 2013.13.

22
lleva a cabo una misión obvia, y lleva un nombre mediante el cual el mundo puede identificada. La
iglesia visible está compuesta tanto de trigo como de cizaña, miembros fieles e infieles. Una persona
no se salva en virtud de su feli-gresía en la iglesia visible, pero es un sagrado privilegio que no
debiera tomarse ligeramente, porque la iglesia visible es el cuerpo depositario de la verdad divina.
La iglesia invisible, por otra parte, es invisible en el sentido en que sólo Dios ve a las almas
verdaderamente fieles sobre la tierra. Esta iglesia no es un movimiento organizado. Usted no puede
tener su feligresía en ella. No hay libros terrenales que conserven un registro de sus nombres. No
tiene liderazgo humano, no tiene una misión planeada, ni tampoco un sistema de disciplina. La
iglesia invisible está compuesta únicamente de trigo, sin mezcla de cizaña64. Así grafica la situación
actual y la transición anunciada.

64
Ty Gibson, Debemos abandonar el barco?: si hay apostasiá en la iglesia (Belice: Asociación Publicadora
Interamericana, 1998).43.

23
La Necesidad de Escuchar
La opcion obvia y deseada sería desarrollar una Iglesia que utilizara la iniciativa,
responsabilidad y diversidad congregacional al maximo, mientras que al mismo tiempo captura las
vemajas de una estructura que acumula y enfoca mundialmente los activos con el propóito de cumpir
la mision. Es más facil, por supuesto, definir el ideal que alcanzarlo. Es, incuso, mas facil mantener
el status quo. Y esa es otra opcion posible, aunque diffcilmente buena. Mas bien, parece vital que los
Iíderes adventistas del septimo día escuchen a las variadas pero responsables voces dentro de la
iglesia que claman por una nueva era de enfoque e iniciativa.65.

CONCLUSIÓN
Un ministerio de apoyo fiel se enrola en la misión escatológica encomendada por Jesús a su
iglesia, proclamando el último mensaje de reunión a través del Espíritu de Dios, o fortaleciendo a la
iglesia en ello. Su actividad se centra en la evangelización de los perdidos más que en la exhortación
de los que ya creyeron Manifiestan fidelidad, evitando la crítica, aliviando sus cargas antes que
acrecentándolas. La comunión con la organización se deja ver en la unidad de propósitos y la
persecución de fines comunes, más allá de que se cuente con métodos o programas propios.
Comunión sobrepuja proximidad. Un espíritu humilde y servicial recomienda al ministerio de apoyo
ante la iglesia y el mundo.
La organización eclesiástica establecida, reconociendo la vastedad de la misión y desechando
todo celo controlador de los asuntos administrativos del ministerio de apoyo, da la bienvenida a
quienes se acercan a ella con el noble propósito de asistirla en su elevada vocación evangelizadora,
aceptando, tolerando, animando, aconsejando y capacitando, mientras evita escandalizar a alguno
que, movido por el Espíritu de Dios, se acerca a la misión para servir con humildad.
En el transcurso del proceso, la organización evalúa la actividad llevada adelante por sus
ministerios colaboradores, sus resultados y contribución a favor de la iglesia y la misión. En el caso
de que el ministerio de apoyo vire a ministerio de crítica, previo aconsejamiento, instrucción y

65
George R. Knight, “Congregacionalismo adventista: Llamada de atenci6n o canto funebre?”, Revista
Adventista, agosto de de 1999.18. Una de las contribuciones valiosas de algunos grupos disidentes ha sido la de publicar
material valioso de poca circulación denominacional. Edgardo Iuorno, “La Contribución De Louis Were Respecto De La
Profundización De La Hermenéutica Escatológica Adventista, Y Sus Implicaciones En El Debate Actual” (tesis de
maestría, Universidad Adventista del Plata, 2018).120.

24
observación, se le solicita un cambio de actitud, o separación del cuerpo de acuerdo a la postura
manifestada.
Puede ser útil evaluar cada ministerio paralelo mediante las siguientes preguntas, que
permiten determinar si un ministerio en verdad apoya la misión y merece apoyo:
1. ¿Gana personas para Cristo?, ¿produce ASD más leales?
2. ¿Cuál es su espíritu? ¿Compasivo, leal y redentivo?
3. ¿Coopera con el liderazgo de la organización en sus diferentes niveles?
4. ¿La Biblia es prioritaria en sus publicaciones?
5. ¿Tiene un registro abierto de integridad financiera?
6. ¿Fortalece el espíritu de unidad dentro de la iglesia?66
Los objetivos y el aporte eclesiológico-misiológico positivo o negativo de cada movimiento
paralelo debe determinar el curso de acción a seguir por parte de la IASD. De aceptación y aliento, o
de instrucción, observación, evaluación y separación, según el caso. Una vez que se hace evidente
cada situación, la IASD, en cada nivel organizacional afectado, debe tomar prontas medidas con
resolución y valor, siempre en defensa de sus tesoros más valiosos: su feligresía y su misión.

66
Joe Engelkemier, “Independent Ministries: Use of the Straight Testimony”, 28 diciembre 1989, 13-15.

25
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