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GRADIENTES FINANCIEROS

En matemáticas financieras gradientes son anualidades o serie de pagos


periódicos, en los cuales cada pago es igual al anterior más una cantidad; esta
cantidad puede ser constante o proporcional al pago inmediatamente anterior. El
monto en que varía cada pago determina la clase de gradiente. Si la cantidad es
constante el gradiente es aritmético por ejemplo cada pago aumenta o disminuye
en UM 250 mensuales sin importar su monto y si la cantidad en que varía el pago
es proporcional al pago inmediatamente anterior el gradiente es geométrico, por
ejemplo cada pago aumenta o disminuye en 3.8% mensual.

Por definición, se llama gradiente a una serie de pagos periódicos que tiene una
ley de formación; esta ley de formación hace referencia a que los pagos pueden
aumentar o disminuir con relación al pago anterior en una cantidad constante en
pesos o en porcentaje.

Para que una seria de pagos periódicos se considere un sistema de gradientes,


debe cumplir con las siguientes condiciones:

Los pagos deben tener una ley de formación


Los pagos deben ser periódicos
La serie de pagos debe tener un valor presente (P) equivalente y un valor
futuro (F) equivalente.
El número de periodos debe ser igual al número de pagos

Al comparar estas condiciones con las características de sistema de anualidades


se denota que la única diferencia entre los dos modelos matemáticos está en la
primera condición. Mientras que en el sistema de anualidades los pagos son
iguales en el sistema de gradientes los pagos tiene una ley de formación. Una
anualidad entonces es un caso especial de gradientes en el cual la variación de
una cuota con respecto a la otra es cero. Por esta razón el tratamiento que se le
da a los gradientes es igual al de las anualidades.

Si se tiene en cuenta que la evolución financiera de alternativas de inversión


pueden ser agrupadas en dos grandes categorías: decisiones de inversión y
decisiones de financiamiento, entonces se definen las decisiones de inversión
como aquellas que tienen que ver con las decisiones sobre qué recursos
financieros serán necesarios se basan principalmente en las utilidades posibles de
la inversión y las decisiones de financiamiento se basan en el cómo proveer los
recursos financieros que se necesitan para la organización.

De forma más específica entonces se puede establecer que las decisiones


financieras en las empresas se deben tomar sobre las inversiones necesarias para
el buen funcionamiento de la empresa y basadas sobre el criterio de la obtención
del objetivo básico financiero, por lo cual estas inversiones pueden ser destinadas
para la adquisición de planta y equipo, inversión en el mercado de dinero o en el
mercado de capitales, inversión en capital de trabajo; búsqueda de financiamiento
por capital propio o por capital ajeno; búsqueda de financiamiento en el mercado
de dinero o en el mercado de capitales entre otros.

Dado que los proyectos de inversión no se deben tomar como un factor decisional,
sino como un instrumento capaz de proporcionar mayor información a quien debe
decidir, se deben tener base sólidas que permitan analizar en forma en forma
metódica el conjunto de historiales económicos de la empresa que permitan
calificar cuantitativa y cualitativamente las ventajas y desventajas de otorgarle
recursos a una determinada iniciativa comercial de la empresa que requiera de
recursos del área financiera. Es aquí donde estudio financiero que no es otra cosa
que el estudio de viabilidad financiera de un proyecto en el cual se ordena y se
sistematiza la información de carácter monetario para establecer la rentabilidad de
dicha iniciativa y se determinan los costos e ingresos derivados de estos estudios
y el monto a ser invertido en capital de trabajo y de igual forma el valor de desecho
del proyecto de inversión que se está analizando.

Si se tiene en cuenta que toda empresa necesita recursos financieros en menor o


mayor cantidad para iniciar como tal su actividad, se pueden clasificar los recursos
financieros atendiendo a su origen como recursos de financiación propia y
recursos de financiación ajena. Se habla entonces de financiación propia
refiriéndose a la financiación de los socios o propietarios de la empresa y cuya
característica principal es la de ser estos recursos permanentes, lo cual se refleja
en estabilidad y largo plazo, pero éstos están en función de la capacidad de cada
uno de los socios o propietarios.

En el caso de la denominada financiación ajena, se hace referencia a la


financiación por terceros bien sea a largo o a corto plazo y es aquí donde se hace
relevante el conocimiento pleno del profesional del área financiera para lograr así
tener suficientes bases para poder establecer políticas que permitan el buen uso
de las herramientas financieras que se encuentran en el mercado colombiano.

Al conocer de primera mano todos los sistemas de amortización y tener claro en


este caso como funcionan y que son en sí los gradientes en matemática
financiera, el administrador financiero tiene el conocimiento necesario para tomar
las decisiones correctas al momento de capitalizar la empresa para ejecutar los
proyectos que se definan para el logro pleno del objetivo básico financiero con
miras a mejorar la situación financiera de la organización y tomar las decisiones
que no vayan en detrimento de la liquidez o que a futuro puedan causar debacles
en la solidez de la empresa.