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Nuevo Testamento

Referencias / Notas

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas

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Nuevo Testamento

Referencias / Notas

La
Historia
de la
Salvación
Historias bíblicas comentadas
para la educación cristiana

Tomo 1I
Nuevo Testamento

Serie adaptada por


Fred y Arlene Jonkman

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas

Derechos reservados 2008


Copyright 2008 de Fred y Arlene Jonkman. Se otorga permiso para reproducir este documento en su
totalidad sin realizar ningún cambio, mencionando los créditos y siempre que la reproducción sea
sin fines de lucro.
Adaptación: Fred y Arlene Jonkman
Textos adicionales: Arlene Jonkman y Luis Carlos Moreno
Diseño: IBD
ISBN: 978-9942-01-089-6 (Obra completa)
ISBN: ------------------------------------- (Tomo 2)
Derechos de autor No.: 026896

Impreso en el Ecuador por Gráficas Silva

Todas las citas pertenecen a la Biblia Reina-Valera 1995

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Nuevo Testamento

Referencias / Notas

CONTENIDO

Presentación al tomo II / 11

Presentación / 13

Introducción / 17

Guía para la enseñanza eficaz / 21

LECCIONES / 31

Lección 1 El nacimiento de Juan el Bautista Lucas 1:5-23 y vv. 57-80

Lección 2 El nacimiento del Salvador Lucas 1:26-56; 2:1-7; Mateo 1

Lección 3 Alegría en los campos de Belén Lucas 2:8-20

Lección 4 La presentación de Jesús en el templo Lucas 2:22-38

Lección 5 Los magos de Oriente y el rey Herodes Mateo 2

Lección 6 Jesús en el templo a los doce años Lucas 2:40-52

Lección 7 El ministerio de Juan el Bautista Mateo 3:1-12; Marcos 1:1-9;


Lucas 3:1-18; Juan 1:19-28

Lección 8 Jesús se bautiza y es tentado por Satanás Mateo 3:13-4:11; Marcos 1:9-13;
Lucas 3:21, 22; 4:1-13

Lección 9 Jesús llama a sus primeros discípulos Juan 1:35-51

Lección 10 La boda de Caná Juan 2:1-11

Lección 11 Jesús y Nicodemo Juan 3:1-21; 7:50-52; 19:39

Lección 12 Jesús y la mujer samaritana Juan 4:1-42

Lección 13 Jesús sana al paralítico en Betesda Juan 5

Lección 14 Jesús sana a un paralítico Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12;


Lucas 5:17-26

Lección 15 Jesús es el Señor del Sábado Mateo 12:9-14; Marcos 3:1-6;


Lucas 6:6-11

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La Historia de la Salvación

Lección 16 / El
Referencias sermón del monte
Notas Mateo 5-7; Luvas 6:20-49

Lección 17 Jesús sana a un leproso Mateo 8:1-4; Marcos 1:40-45;


Lucas 5:12-16

Lección 18 Jesús sana al siervo de un centurión romano Mateo 8:5-13; Lucas 7:1-10

Lección 19 Jesús resucita al hijo de una viuda Lucas 7:11-17

Lección 20 Jesús y la mujer pecadora Lucas 7:36-50

Lección 21 Las parábolas del Reino Mateo 13:1-50; Marcos 4:1-34;


Lucas 8:4-15; 13:18-21

Lección 22 Jesús calma una tormenta en el mar Mateo 8:18, 23-27;


Marcos 4:35-41; Lucas 8:22-25

Lección 23 Jesús y el gadareno endemoniado Mateo 8:28-34; Marcos 5:1-20;


Lucas 8:26-39

Lección 24 Jesús levanta de la muerte a la hija de Jairo Mateo 9:18-26; Marcos 5:21-43;
Lucas 8:40-56

Lección 25 Jesús predica en Nazaret Mateo 13:53-58; Marcos 6:1-6;


Lucas 4:16-30

Lección 26 La muerte de Juan el Bautista Mateo 14:1-12; Marcos 6:14-29;


Lucas 3:19,20; 9:7-9

Lección 27 Jesús alimenta a más de cinco mil personas Mateo 14:13-21; Marcos 6:30-44;
Lucas 9:10-17; Juan 6:1-15

Lección 28 Jesús camina sobre el agua Mateo 14:22-33; Marcos 6:45-52;


Juan 6:15-21

Lección 29 La mujer de Canaán Mateo 15:21-28; Marcos 7:24-30

Lección 30 La transfiguración de Jesús Mateo 17:1-13; Marcos 9:2-13;


Lucas 9:28-36

Lección 31 Jesús sana al muchacho poseído Mateo 17:14-21; Marcos 9:14-29;


por un demonio Lucas 9:37-43

Lección 32 Jesús sana a un hombre ciego de Juan 9


nacimiento

Lección 33 La parábola del buen pastor Juan 10:1-21

Lección 34 La parábola del siervo malvado Mateo 18:21-35

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Nuevo Testamento

Lección 35 La parábola del buen samaritano Lucas 10:25-37 Referencias / Notas

Lección 36 Jesús sana en el día de reposo y enseña Lucas 14:1-14


una lección de humildad

Lección 37 La parábola de la gran cena Lucas 14:15-24

Lección 38 La parábola del hijo pródigo Lucas 15:11-32

Lección 39 La parábola del rico y lázaro Lucas 16:19-31



Lección 40 La curación de los diez leprosos Lucas 17:11-19

Lección 41 La resurrección de Lázaro de la muerte Juan 11:1-46

Lección 42 Las parábolas sobre la oración Lucas 18:1-14

Lección 43 Jesús recibe a los niños y a un Mateo 19:13-22: Marcos 10:13-22;


gobernante joven Lucas 18:15-23

Lección 44 Jesús sana al ciego Bartimeo y salva Mateo 20:29-34; Marcos 10:46-52;
a Zaqueo Lucas 18:35-19:10

Lección 45 Jesús es ungido en Betania Mateo 26:6-16; Marcos 14:3-11;


Juan 12:1-8

Lección 46 La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén Mateo 21:1-11; Marcos 11:1-11;


Lucas 19:29-44; Juan 12:12-19

Lección 47 Jesús limpia el templo Mateo 21:12-16; Marcos 11:15-18;


Lucas 19:45-48

Lección 48 La parábola de los labradores malvados Mateo 21:33-46; Marcos 12:1-12;


Lucas 20:9-19

Lección 49 La ofrenda de la viuda y la predicción de Mateo 24:1-39; Marcos 12:41-13:27;


Jesús sobre la destrucción de Jerusalén Lucas 21:1-27

Lección 50 La parábola de las diez vírgenes Mateo 25:1-13

Lección 51 Jesús en la última cena Mateo 26:17-35; Marcos 14:12-31;


Lucas 22:7-23, 31-34;
Juan 13:1, 21-38; 14:17

Lección 52 Jesús lava los pies de sus discípulos Lucas 22:24-30; Juan 13:1-17

Lección 53 El sufrimiento de Jesús en Getsemaní Mateo 26:36-46; Marcos 14:32-42;


Lucas 22:39-46

Lección 54 Jesús es tomado preso Mateo 26:47-56; Marcos 14:43-52;

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La Historia de la Salvación


Referencias / Notas Lucas 22:47-53; Juan 18:1-12

Lección 55 Jesús ante el sanedrín Mateo 26:57-68; Marcos 14:53-65;


Lucas 22:54, 63-65;
Juan 18:13, 14, 19-24

Lección 56 Pedro niega a Jesús Mateo 26:58, 69-75;


Marcos 14:54, 66-72; Lucas 22:54-62;
Juan 18:15-18, 25-27

Lección 57 Jesús ante Pilato y Herodes Mateo 27:1, 2, 11-14; Marcos 15:1-5;
Lucas 23:1-12; Juan 18:28-38

Lección 58 Jesús es rechazado por los judíos que Mateo 27:15-30; Marcos 15:6-19;
desean crucificarlo Lucas 23:13-25; Juan 18:39-19:16

Lección 59 Jesús es crucificado Mateo 27:31-46; Marcos 15:20-34;


Lucas 23:26-44; Juan 19:16-28

Lección 60 Jesús muere y es enterrado Mateo 27:48-66; Marcos 15:36-47;


Lucas 23:45-56; Juan 19:28-42

Lección 61 La resurrección de Jesús Mateo 28:1-15; Marcos 16:1-8;


Lucas 24:1-11

Lección 62 Jesús se aparece a María Magdalena Marcos 16:9-11; Juan 20:1-18

Lección 63 Jesús se aparece a los hombres de Emaús Marcos 16:12, 13; Lucas 24:13-35

Lección 64 Jesús se aparece a los discípulos por Marcos 16:14; Lucas 24:36-47;
la noche Juan 20:19-23

Lección 65 Jesús se aparece a los discípulos en el Juan 21:1-22


mar de Tiberias

Lección 66 La ascensión de Jesús Marcos 16:19; Lucas 24:50-52;


Hechos 1:6-12

Lección 67 El pentecostés Hechos 1:13-2:47

Lección 68 Un hombre cojo es sanado y los Hechos 3 y 4


apóstoles son perseguidos

Lección 69 Ananías y safira Hechos 5:1-16

Lección 70 La persecución y el martirio de Esteban Hechos 5:17-7:60

Lección 71 Felipe y el eunuco Hechos 8:4-40

Lección 72 La conversión de Pablo Hechos 8:1-4; 9:1-31; 22:3-16; 26:9-18

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Nuevo Testamento

Lección 73 Pedro y Cornelio, el gentil Hechos 9:32-11:18


Referencias / Notas

Lección 74 La persecución y Pedro es libertado Hechos 12:1-24


de la prisión

Lección 75 El primer viaje misionero de Pablo: Hechos 11:19-30; 13, 14


el Evangelio va al Asia menor

Lección 76 El primer concilio de la iglesia en Jerusalén Hechos 15:1-32

Lección 77 El segundo viaje misionero de Pablo: Hechos 15:33-18:23


el Evangelio va a Europa

Lección 78 El tercer viaje misionero de Pablo: Hechos 18:24-20:38


fortaleciendo a las iglesias

Lección 79 Pablo atado Hechos 21 - 26

Lección 80 Pablo va a Roma Hechos 27 y 28

APÉNDICES / 623

Apéndice 1: Un ejemplo de un “Plan de Lección” / 625


Apéndice 2: Borrado de “Plan de Lección” / 628
Apéndice 3: Para entender a los niños de distintas edades / 630
Apéndice 4: Catecismo de Heidelberg / 638
Apéndice 5: Catecismo de niños / 664
Apéndice 6: Breve historia de la educación en los tiempos bíblicos / 674

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas

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Nuevo Testamento

Referencias / Notas

Presentación del Tomo II

Con la terminación de este segundo tomo de La Historia de la Salvación, la iglesia cristiana de


habla española tiene en sus manos todas las lecciones de las historias del Nuevo Testamento de
la Biblia. Ha sido un gozo para nosotros haber estado a cargo de la publicación de esta obra, y
ahora tenerla completada. Fue un trabajo arduo y largo de traducción, adaptación y revisión de los
dos tomos. Sin embargo, esto no tiene comparación con la gran satisfacción que nos trajo el ver
cuántos maestros y maestras ya están usándolos y evidenciar cuántos más están bendecidos por
medio del trabajo dedicado de estos hombres y mujeres de Dios. Si usted quiere conocer un poco
más de cómo comenzó este proyecto de publicar estos libros, le animamos a leer la presentación
que está en las siguientes páginas.
Este tomo contiene las historias del Nuevo Testamento. La figura central de todo es el Salvador y
Señor, Jesucristo. Generalmente, cuando leemos las historias bíblicas tenemos la tendencia a caer
en la tentación de poner los caracteres de los personajes como modelos o ejemplos para nosotros
o para los que estamos enseñando. Pero, queremos animarles que siempre pongamos a Jesús
como la figura central. Los demás involucrados en las historias son pecadores igual que nosotros.
Nadie más merece el honor, solo a nuestro Señor Jesucristo debemos honrar y dar la gloria. Nues-
tro deseo es que este tomo sirva para este propósito.
Otra vez, queremos agradecer a las personas que nos ayudaron con este proyecto pero para evitar
la repetición de los mismos nombres le invitamos a leerlo en las siguientes páginas. Pero, con
este segundo tomo, nosotros queremos agradecer especialmente a nuestro compañero en el mi-
nisterio, Luis Carlos Moreno, quien ha hecho un gran esfuerzo para ver la terminación de todo el
proyecto. Él, su esposa Febe y sus hijos son especiales para nosotros en el ministerio que estamos
haciendo. Consideramos a ellos no solo como compañeros en el ministerio sino igualmente como
parte de nuestra “familia” en Ecuador. ¡Gracias Luis por su constante apoyo en el ministerio y los
dones que tiene para el servicio al Señor! Por su amor al trabajo, dedicamos este tomo a ti.

Fred y Arlene Jonkman

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Nuevo Testamento

Referencias / Notas

Presentación

Cuando llegamos a Quito, Ecuador, en 1998, para comenzar nuestra labor como misioneros, uno de
los primeros deberes fue buscar una iglesia dónde congregarnos. Teníamos 6 hijos, entre los dos y los
dieciocho años. La expectativa y esperanza que teníamos como padres era que la iglesia disponga y
provea un buen programa de educación cristiana para toda la familia. La experiencia que traíamos,
de nuestra vida familiar y de nuestras Iglesias Reformadas en Canadá y Estados Unidos, era que en
ellas se disponía de buenas escuelas dominicales. La iglesia donde decidimos congregarnos sí tenía su
escuela dominical para niños, jóvenes y adultos, una hora antes de iniciar el culto. Entonces, nuestros
jóvenes fueron a su clase, los pequeños a sus aulas y nosotros íbamos a la clase para los adultos.
Pero, muy pronto, nuestros hijos no quisieron ir a sus clases. Cuando averiguamos sobre cómo iban las
clases de nuestros hijos nos dimos cuenta que no había un programa planeado para sus edades. Y no
solo que no hubo un programa, sino que los profesores no estaban comprometidos con su ministerio,
ni tampoco estaban preparados para hacerlo. Esta fue una frustración para nosotros, porque desde
nuestra niñez fuimos bien instruidos en la Palabra de Dios y Arlene fue profesora de escuela dominical
por más de 15 años. ¿Qué debíamos hacer en esta circunstancia? La preocupación aumentó cuando
investigamos un poco más sobre los programas de Educación Bíblica Dominical en otras iglesias. Las
opiniones y conclusiones eran desalentadoras, pues parecía que nada había bien en las iniciativas
educativas de estas iglesias.
En estas circunstancias es cuando Arlene recordó este programa que tienen ahora en sus manos, que
fue usado por las Iglesias reformadas de nuestra denominación en Canadá. Preguntamos primero a
los líderes la iglesia en Quito si estarían interesados en tener un programa de Escuela Bíblica para su
iglesia. Mostraron mucho interés y comprometieron su ayuda en la traducción. Entonces, escribimos
a nuestra denominación en Canadá para tener el permiso para traducirlo y, gracias a Dios, nos cedie-
ron todos los derechos para revisarlo y adaptarlo a fin de que sea pertinente y adecuado a la cultura
latinoamericana. Por supuesto, con estos cambios, ellos y nosotros, quisimos conservar la perspectiva
bíblica de su doctrina.
Cuando todo esto pasó, nunca pensamos que un día este material pudiera ser publicado. Nuestra
meta solamente fue que la iglesia local donde asistimos tenga su programa. Después de tener todo
traducido, enseñamos a los profesores cómo usar el material y la iglesia estuvo muy agradecida por la
gran ayuda que el material proveía para los niños. Pronto otras iglesias escucharon sobre el programa
de enseñanza y nos preguntaron si podrían usarlo. Y el proyecto continuó de este modo. Entonces,
diseñamos un taller para preparar a las iglesias acerca de cómo desarrollar un ministerio para niños en
la iglesia y cómo usar este material. Durante todo este tiempo trabajamos solamente con fotocopias de
las lecciones y actividades y reproduciéndolo de “forma casera”. El número de iglesias que solicitaban
el material aumentó y con ello el trabajo minucioso de reproducir, organizar y distribuirlo. Allí surgió
la idea de publicarlo.

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La Historia de la Salvación

La serie de textos
Referencias “Historia de la Salvación” es un programa de estudio de la Biblia que contiene los
/ Notas
relatos bíblicos comentados para la Educación Cristiana. Este material es publicado con el propósito
de proveer un recurso a todas las personas que enseñan a los niños en el hogar cristiano, la Escuela
Bíblica Dominical, Escuelas Bíblicas Vacacionales o en las clases de Educación Cristiana en escuelas y
colegios. El material busca ser una herramienta de ayuda para los profesores tanto en su preparación
personal como en la planificación de sus lecciones. Por eso, este programa de estudios es abierto y
no está dirigido a una edad específica. En la Introducción proveemos algunas ideas de cómo se puede
usar este comentario para elaborar sus propios planes de enseñanza, de acuerdo a la edad de los niños
con quienes se esté trabajando.
Cada historia de la Biblia revela algo de Dios mismo o de su plan para nuestra redención. La Escritu-
ra es la auto-revelación de Dios como redentor y en cada historia Dios es el agente principal. Desde
Génesis hasta Apocalipsis, Dios está revelándonos progresivamente su plan de salvación. A la luz del
Nuevo Testamento podemos descubrir, una y otra vez, cómo cada hecho y cada historia bíblica seña-
lan a Cristo, el Salvador, quien ya se movía entre el pueblo de Dios mucho antes de su encarnación.
Este material narra las historias bíblicas tomando en cuenta este enfoque de la revelación de Dios en
la Historia.
El primer tomo empieza donde el drama de la redención empieza: con la Creación. La redención se
revela por primera vez en Génesis 3:15, y es entregada a las primeras personas, por la gracia de Dios,
después de la caída. Esta promesa es repetida, ampliada y aclarada cuando Dios habla con Noé, Job,
Abraham, Jacob, Moisés, Josué, los reyes, profetas, los evangelios, los apóstoles y otros. A través de
todas las historias bíblicas, Dios está revelando su redención como liberación de nuestro pecado por
Cristo.
Los dos tomos contienen más de 180 lecciones y consiste en una exposición, explicación y aplicación
de los relatos históricos que contiene la Biblia. El punto fuerte del material es que está centrado en
Dios y provee un método cronológico para la enseñanza de la Biblia. Cuando se estudia y se sigue el
programa fielmente, es posible cubrir toda la Biblia en aproximadamente cuatro años (si se enseña
una lección cada semana). La finalidad de las historias bíblicas no es meramente contar los datos o
anécdotas de la vida y obra de las figuras históricas interesantes que están en la Biblia. Este material le
ayudará a la maestra o maestro a cumplir con el objetivo principal de la enseñanza de la Biblia: guiar
a los estudiantes al conocimiento personal de Cristo, como Salvador y Señor de sus vidas.
Estos comentarios son una adaptación y traducción de la obra en idioma inglés Teacher’s Manual and
Teacher’s Commentary on the Bible que, a su vez, fue traducida y adaptada del original holandés por la
Sra. Frederika Pronk, quien tiene un bachillerato en Educación Religiosa y una maestría en Educación
Eclesiástica. Damos gracias al Comité de Publicaciones de la Free Reformed Church of North America
quien proveyó el permiso para la adaptación al español y su posterior uso por el pueblo de Dios de
habla hispana.
Para usar este material, y sacarle el mayor beneficio posible, hemos desarrollado un “Taller de entrena-
miento para maestros”, como parte del ministerio llamado “Apacienta mis corderos”. Este fue iniciado
por nosotros en el año 2000, con el propósito de proveer material y capacitación bíblica para las igle-
sias evangélicas en Latinoamérica. Este taller tiene una duración de catorce horas y provee instrucción
en: los principios bíblicos de la enseñanza de niños, las cualidades de los maestros y maestras, la
historia de la educación cristiana, el entendimiento de los niños de diferente edades, cómo desarrollar
un programa de escuela dominical en su iglesia, cómo preparar y enseñar una lección bíblica usando
el método narrativo, la disciplina en su clase, métodos de memorización, ayudas prácticas y concretas
para la enseñanza eficaz, etc. Si está interesado en recibir este taller o más información sobre este
material, por favor comuníquese con apacientamiscorderos@gmail.com
Queremos dar las gracias a Dios por todas las personas e iglesias que nos ayudaron a concretar la
publicación de este proyecto, especialmente a La Iglesia Reformada Presbiteriana del Ecuador con sus
palabras de ánimo para iniciarlo; a Rosa de Mosquera, Flor Maria de Donoso, y Pilar de Landa por su

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Nuevo Testamento

labor inicial en la traducción; y, a Iván Balarezo y Luis Carlos Moreno por la revisión de todo /elNmaterial
Referencias otas
a fin de que sea adaptado y útil para el contexto latinoamericano. Igualmente, agradecemos a la misión
“Word and Deed Canada”, parte de “World Relief Organization”, por su generosidad al momento de
financiar la publicación de estos manuales.
Es nuestro deseo ayudar a los creyentes adultos en la tarea de enseñar a los niños en su hogar, en las
iglesias, escuelas, en el campo misionero, y dondequiera que haya un niño que pueda ser alcanzado
por la Palabra de Dios. El motivo de nuestras oraciones es que los niños sean instruidos acerca de
su pecado y sean encaminados a conocer al único Salvador, Jesucristo, quien puede perdonarles sus
pecados y enseñarles cómo vivir para servirle hoy y siempre.
Nuestra esperanza para las siguientes generaciones de los hijos de Dios está mejor expresado en el
Salmo 78:1 a 8, que dice:
Escucha, pueblo mío, mi Ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca en pro-
verbios; hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos, las cuales hemos oído y entendido, las que
nuestros padres nos contaron. No las encubriremos a sus hijos, contaremos a la generación venidera
las alabanzas de Jehová, su potencia y las maravillas que hizo. Él estableció testimonio en Jacob y
puso ley en Israel, la cual mandó a nuestros padres que la notificaran a sus hijos; para que lo sepa la
generación venidera, los hijos que nazcan; y los que se levanten lo cuenten a sus hijos, a fin de que
pongan en Dios su confianza y no se olviden de las obras de Dios; que guarden sus mandamientos y
no sean como sus padres, generación terca y rebelde; generación que no dispuso su corazón, ni cuyo
espíritu fue fiel para con Dios. (Énfasis nuestro).

Fred y Arlene Jonkman

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas

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Referencias / Notas

Introducción

“El regalo más importante para la Iglesia hoy


en día es enseñar, enseñar, y enseñar”.
John Stott

Iglesia y educación
La historia de la Iglesia Cristiana está repleta de esfuerzos e iniciativas educativas. Y no podía ser de
otra manera cuando su carácter como pueblo escogido por Dios, para ser sal y luz del mundo, se basa
en cuánto aprende, instruye y obedece el consejo de Dios. De allí que no es difícil encontrar en todos
los libros de la Biblia consejos para instruir a los hijos del Pacto. La voz profética se alza constante-
mente para llamar la atención al pueblo por su pecado que se manifiesta como la consecuencia de
abandonar, olvidar y no enseñar los mandamientos del Señor a los hijos, y a los hijos de sus hijos.
La obra salvadora de Jesucristo, su proclamación, tuvo como uno de sus componentes claves la
instrucción que dio a sus discípulos. Las Escrituras revelan cómo Jesús dedicaba tiempo y esfuerzo
a explicar las parábolas, a instruir a sus discípulos en las cosas que les era difíciles de entender y a
relatarles todo lo que la Biblia decía del él.
Tempranamente los apóstoles y la Iglesia naciente “captó” la importancia de la enseñanza en la procla-
mación del Evangelio. La tarea se hizo más urgente, y se destinaron todos los esfuerzos y habilidades,
para enseñar la sana doctrina y combatir a los falsos maestros y sus herejías. La vida y obra de los
Padres de la Iglesia es un fiel testimonio de dedicación a la predicación del Evangelio y su enseñanza
a los fieles de las congregaciones.
Con la Reforma Protestante se recupera la vocación educativa de la Iglesia, que se había perdido por
siglos. Indudablemente que esta “vuelta” a la Sola Scriptura significaba retomar la enseñanza como
la única vía posible para instruir al pueblo llamado a ser Nación Santa. Conjugado con la posibilidad
de poner la Biblia en las manos de cualquier creyente, el esfuerzo que los reformadores hicieron por
educar al pueblo en el consejo de Dios fue monumental. No es casualidad, ni mucho menos, el hecho
que allí vieron a la luz y se gestaron las semillas de las corrientes educativas que aún ahora se siguen
usando en las iglesias y en la sociedad secular.
El presente material educativo, que ahora ponemos en sus manos, busca encausarse en esta misma
herencia. Reconocemos que la labor educativa en nuestras iglesias es una tarea fundamental. De cier-
to modo, podemos afirmar que el destino de la iglesia está ligado a su labor, a su dedicación, a sus
esfuerzos instructivos, formativos, basados en la enseñanza de lo que Dios quiere que haga el Pueblo
del Pacto.
Si enseñar es una tarea urgente para la evangelización, nuestras iglesias deben considerar seriamente

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La Historia de la Salvación

la posibilidad
Referencias de
/ Ndedicar
otas
todos los recursos y esfuerzos necesarios en la educación. Y es más prioritaria
la labor cuando, en toda Latinoamérica, constatamos que el “crecimiento” de las iglesias va acompa-
ñado de un aumento de la población infantil y juvenil. La mayor población de nuestros países es joven
y nuestros niños y jóvenes necesitan ser guiados en el consejo de Dios. Nuestros hijos son el presente
y futuro de la Iglesia y son los futuros maestros, pastores y líderes, que por la Gracia de Dios guiarán
a las congregaciones.
Y en este sentido, debemos reconocer la triple función que cumple la educación cristiana en nuestras
iglesias. Por un lado está el hecho de que el creyente y su familia están llamados a conocer, aprender y
poner en práctica la Palabra de Dios; pues esta es “útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para
instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena
obra.” (2 Timoteo 3:16,17). Por otro lado, la educación permite que el creyente y su familia conozcan
y se guíen por la sana doctrina, la doctrina bíblica, según la ha revelado Dios en su Palabra. “Así ya no
seremos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hom-
bres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (Efesios 4:14). Y, en tercer lugar,
la instrucción bíblica nos permite dar testimonio de nuestra fe, compartir con otros la esperanza del
Evangelio de Jesucristo; a fin de estar “siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre
y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.” (1 Pe. 3:15).
La Iglesia de Cristo crece en calidad y cantidad, madura en profundidad, se fortalece y es portadora
y comunicadora de la Esperanza al mundo en la medida que la misma Palabra de Dios guía la vida
de cada creyente, cada familia y cada congregación. Cuanto más “empapada” esté del Evangelio, la
Iglesia será más fiel a su llamado, vocación y misión. Por ello, todo esfuerzo encaminado a proveer de
recursos y materiales a las iglesias, y de nutrir a las maestras y maestros de escuela bíblica deben ser
bienvenidos y recibidos con acción de gracias.

Educación y metodología
Así como son múltiples los esfuerzos educativos al interior de nuestras iglesias, también las metodolo-
gías son variadas. Todos aquellos que se dedican a la enseñanza saben que no es suficiente con saber
qué enseñar, sino que una parte “clave” del proceso educativo es el cómo de la enseñanza.
En este sentido, la instrucción bíblica en nuestras iglesias adolece de muchas dificultades y contramar-
chas. Los recursos son insuficientes y en muchos de los casos obsoletos. Los maestros y maestras lu-
chan entre la buena disposición y deseo por querer enseñar y la improvisación por falta de preparación.
Los programas de educación bíblica, cuando los hay, no forman un cuerpo de instrucción (currículo)
ordenado y organizado de acuerdo a las edades y niveles de enseñanza. La enseñanza, muchas veces,
se reduce a una recitación irreflexiva de las historias bíblicas con aplicaciones irrelevantes sin signifi-
cación práctica para los niños. El tratamiento temático presenta a la historia de la revelación inconexa,
desarticulada, inmediatista y para “salir del paso”.
El presente programa de estudio de la Biblia presenta un propuesta que atiende algunas de las difi-
cultades a las que domingo a domingo, día a día, enfrentan quienes son responsables, en iglesia y
escuelas, de la instrucción bíblica. Sin pretender ser la panacea, intenta ofrecer un cuerpo de estudio
flexible y fácil de usar en cada iglesia.

1. Este currículo ofrece un plan sostenido de instrucción a largo plazo. La posibilidad de disponer de
una base organizada que permita tener “a la mano” una lección para cada semana es de una gran
ayuda a las maestras y maestros. El concepto de la lección, la metodología de trabajo y la aplicación
tienen una base didáctica común. De este modo, se evita la improvisación y los sobresaltos al mo-
mento de poner en marcha el plan de estudios. Además, esta base didáctica, no queda supeditada a
la presencia o ausencia del maestro, a la enorme movilidad de profesores que las iglesias enfrentan,
ni su efectividad se ve limitada por las habilidades del maestro. En este sentido, todos podemos usar

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Nuevo Testamento

este material. Referencias / Notas


Pero la mayor oportunidad que ofrece este material, es que con este plan se puede estudiar “toda”
la Biblia, en un período aproximado de cuatro años. Después de este lapso, y puesto que para en-
tonces los estudiantes habrán cambiado su edad e intereses, se podrá volver a empezar para tratar
las historias con mayor profundidad, reflexión y participación. En este sentido, si un niño de cuatro
años empieza las lecciones con las historias en el Génesis, al terminar el plan tendrá ocho años y
conocerá su Biblia hasta el fin de Hechos. A esta edad estará listo para volver a empezar, pues habrá
olvidado algunas historias o recordará vagamente otras. Con el enfoque apropiado a su edad, y de
acuerdo a sus inquietudes, aprenderá nuevos temas y extraerá nuevas lecciones que aplicará en su
vida. Cuando cumpla los 12 años habrá estudiado dos veces por completo la Biblia. Entrado a la
adolescencia, que trae consigo preguntas más críticas, preocupaciones más profundas e inquietu-
des características, el joven podrá iniciar un tercer estudio de la Palabra de Dios. Para entonces, el
estudiante estará en capacidad de dar cuenta de su fe.

2. El material que tiene en sus manos recurre al método narrativo para contar las historias bíblicas.
Este método, tan antiguo como la historia misma de la humanidad, ha demostrado ser efectivo y
eficaz en cualquier contexto o cultura, y es útil para cualquier edad (inclusive adultos). Capta la
atención del estudiante, mantiene alerta a los cinco sentidos, cautiva la imaginación y abre la puerta
a la aplicación en la vida de aquello que se aprende, de los ejemplos de vida que las historias nos
ofrecen.
No debemos olvidar que la Biblia misma es una colección de relatos históricos, a través de los
cuales, Dios mismo se ha revelado y ha mostrado, al hombre primero y después a su pueblo, el
plan de redención. Es en la historia donde Dios se muestra amorosamente fiel a su pueblo. Es en
la historia donde Jesucristo intervendrá al final de los tiempos para emitir su juicio final. De allí que
las historias bíblicas nos permiten comprender, en contexto, cómo Dios el Padre, Jesucristo el Hijo,
y el Espíritu Santo, actúan milagrosamente para el rescate de sus hijos. Asimismo, vemos cómo los
hombres y mujeres de la Biblia, débiles igual que nosotros, pero con la fe puesta en Jesucristo, son
usados solo por la gracia de Dios para cumplir su voluntad.
Las lecciones están diseñadas siguiendo el mismo plan narrativo que aparece en la Biblia. Historia
tras historia vemos cómo Dios nos invita a ser parte de su plan, nos llama para responder a su lla-
mado. Las historias ofrecen la oportunidad de la fascinación y la apertura al diálogo, sin debilitar en
lo más mínimo la esencia del mensaje que Dios mismo nos reveló. Entonces, todos somos capaces
de “contar” la historia bíblica, todos estamos en capacidad de escuchar y comprender la historia,
por lo tanto, todos estamos llamados a compartir estas historias con otros.

3. Este plan de estudio de la Biblia está escrito de tal manera que es posible enseñar las historias
de la Biblia en orden cronológico, de acuerdo al desarrollo mismo de la Historia de la Salvación
según está revelada en las Escrituras. Es de mucha importancia, que desde la más temprana edad,
se enseñe a los niños la historia de la Biblia según este orden. Esto significa que la narración bíblica
debe mantener las historias en secuencia, empezando con el Génesis hasta terminar con el libro
de Hechos. Esta es la manera como Dios se revela a sí mismo en su Palabra. Solo al conocer las
historias bíblicas en un orden cronológico los niños aprenderán y comprenderán el plan unificado
de salvación y podrán ver las promesas de Dios y su cumplimiento.
Empezar a enseñar a los niños la Biblia en un orden temático generalmente conlleva a confusión.
No tan solo porque no permite recordar si Noé vivió antes que Moisés, sino que este método
crea una visión desarticulada de la historia en las mentes impresionables de los niños. Tampoco
promueve ni desarrolla un entendimiento de la unidad de la historia de la redención o de la na-
turaleza de la revelación progresiva en las Escrituras. Hay un momento y un lugar para enseñar

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La Historia de la Salvación

lecciones
Referenciasbíblicas
/ Notas siguiendo un tema. Es preferible hacerlo en proyectos de corta duración, como
en Escuelas Bíblicas Vacacionales.

4. Las lecciones para la Educación Cristiana ofrecen un enfoque de conexión, interrelación e interde-
pendencia entre el Antiguo y el Nuevo Testamentos. Así como Jesús resucitado explicó a los discí-
pulos en el camino a Emaús lo que las Escrituras decían de él, este material adopta esta perspectiva.
¿Es posible hallar a Jesucristo en las historias de los patriarcas, los jueces, los reyes, los profetas?
Por supuesto que sí, y la misma Biblia revela esta verdad. Las historias bíblicas nos muestran cómo
Jesucristo ha estado presente en toda la Historia de la Salvación. Y esto mismo es lo que se debe
enseñar a nuestros niños.

5. En términos de la gestión en el aula, las lecciones de este Manual son flexibles y versátiles en su
aplicación porque permiten el uso de un sin fin de recursos didácticos, apropiados a las edades.
Dadas las características que ofrece el relato narrado y comentado de las historias bíblicas, este se
vuelve el material base para el desarrollo de la clase, la elaboración de ayudas, la producción de
trabajos y tareas, y la extracción de las lecciones aplicables para la vida. El aprendizaje entonces se
vuelve significativo tanto para el maestro como para el estudiante.

6. Por último, el material se presta para ser usado en diversos ambientes educativos. En el hogar,
cuando el padre o la madre lee a sus hijos cada una de las historias antes de dormir. En la escuela
o colegio cristianos, cuando tiene uno o más profesores responsables de la Educación Cristiana.
Domingo a domingo en la Escuela Bíblica Dominical. O con proyectos educativos especiales, en pe-
ríodos vacacionales, en fechas especiales, etc. La base de la lección en cada clase será la narración
del relato bíblico, la extracción del Evangelio y la aplicación para la vida.

Reconocemos humildemente que todo hombre o mujer, toda obra, iniciativa o material, son solo ins-
trumentos en las manos de Dios. Por eso descansamos en la esperanza que el Señor nos ha dado, de
“que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses
1:6).

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Nuevo Testamento

Referencias / Notas

Guía para la enseñanza eficaz


Factores claves para enseñar con el “Plan de estudio”

1. El profesor
El profesor es la clave del plan de estudio. Bajo la autoridad de Dios, el profesor es un medio
primordial para llegar a los niños con la Palabra de Dios. Todo lo que se enseña y todo lo que se
utiliza para enseñar es filtrado por el profesor. La elección del profesor y su entrenamiento son de
suma importancia. Así que para esta delicada tarea es indispensable que el profesor mantenga
una buena relación con el Señor. No se puede enseñar a los niños el camino de la salvación si él o
ella mismo no lo conocen. Ninguna habilidad especial para enseñar, ningún talento o los mismos
dones pueden sustituir a la verdadera espiritualidad. La enseñanza bíblica no es meramente una
actividad académica, aunque sí incluye lo académico. La enseñanza siempre debe ser una actividad
espiritual y del amor (inspirado por el amor de Dios) que busca el bienestar espiritual de los niños.
Enseñar la Biblia es un llamado que se debe considerar y poner en oración.
Todas las herramientas de enseñanza, incluido un buen plan de estudios, serán meramente de carácter
académico y técnico, si le falta la espiritualidad. Por otro lado, aquel profesor que mantiene una
buena relación con el Señor y le falta habilidad, conocimiento y preparación, se verá muy beneficiado
con este comentario y otras ayudas didácticas. Un profesor espiritual buscará desarrollar sus dones
y habilidades, mientras busca el crecimiento de su vida espiritual con el Señor.

1.1. La responsabilidad del profesor


Es la mayor responsabilidad del profesor enseñar la Biblia fielmente. No es nuestra opinión la
que cuenta, sino el pensamiento de Dios y de su verdad infalible. Enseñar la Biblia a los niños es
más que solo contar una “historia bíblica” de forma interesante, aunque esto sí importa. La Biblia
revela progresivamente el plan de salvación de Dios en la historia. Es la historia de la caída del
hombre y su pecado; es la historia de la promesa y la liberación; es la historia de las profecías y
sus cumplimientos; es la historia de la redención que recibimos solamente a través de Cristo; es la
revelación infalible al hombre la cual interpreta el libro de la naturaleza (la ciencia); y es la Palabra
profética de Dios. Enseñando como el plan de salvación es progresivamente revelado en la Biblia
es clave en el entendimiento de Cristo, el Salvador.
Por tanto, es responsabilidad del profesor narrar fielmente la historia sagrada, pero también su
deber es interpretar lealmente la Biblia y enseñar cómo cada relato o historia “calza” en el plan
de salvación de Dios. El profesor debe explicar lo que enseña la Biblia y mostrar cómo esto se
relaciona con la fe y la vida de cada niño. Esta tarea, entonces, es una gran responsabilidad y
demanda una preparación cuidadosa.

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La Historia de la Salvación

1.2. La actitud
Referencias del profesor
/ Notas
Tenemos que imitar la actitud que Jesús tuvo hacia los niños. No hay ilustración más tierna ni
conmovedora del cuidado del Señor por los niños que su retrato como El Buen Pastor. En el Antiguo
Testamento ya encontramos el tipo del Buen Pastor cuando Isaías describe al Mesías cuidando las
ovejas de su rebaño. Viendo proféticamente la venida de Cristo, él nos dice, Como pastor apacentará
su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las
recién paridas (Isaías 40:11). En la parábola de las ovejas perdidas, Jesús se refiere a la que está
perdida como “una de estas pequeñas”, que Él no desea que se pierda.
La actitud del profesor es “contagiosa”. ¿Está el profesor entusiasmado con lo que se va a aprender
y enseñar? Mostrar un interés personal y genuino en cada niño demuestra a los niños que el
profesor está interesado en ellos. Los niños “sienten” cuando a su profesor le gusta enseñar y
quiere a sus estudiantes. No hay nada que muestre mejor la verdadera actitud que el amor. C.H.
Spurgeon, un gran predicador en el siglo 19, dice:

La mejor preparación para enseñar a las corderos del Señor es el Amor, --amor hacia Jesús
y hacia ellos... La enseñanza es pobre cuando no hay amor... Donde no hay amor no habrá
vida... Nuestro objetivo es crear amor en los corazones de aquellos a quienes enseñamos, y
alimentarlo cuando ya existe... (Come Ye Children, Pilgrim Publications, Pasadena, Texas).

1.3. Conozca a sus alumnos:


Enseñar a los niños en el temor del Señor involucra no solo tener un buen conocimiento de la Biblia
y un conocimiento personal del camino de la salvación, sino también un buen entendimiento de
las características de los niños. Es importante aprender acerca del desarrollo del niño.
Jesús dijo, Yo soy el buen pastor; y conozco a mis ovejas (Juan 10:14). Jesús entendía bien a los
niños, pues Él mismo fue uno y pasó por todas las etapas de la niñez. En todo momento que trató
con niños, Él fue bueno, gentil y tierno. Él sabía cuán impresionables eran. Él sabía que aunque
eran limitados en su entendimiento, tenían una tremenda capacidad para confiar y tener fe. Jesús,
como ningún otro, entendió que los niños necesitan cuidado especial, sobre todo cuando se les
enseña el camino de la salvación. Aquellos que enseñen a los niños deben tratarlos con ternura
y sensibilidad, para que su confianza natural no sea violada, sino que se la aproveche para su
instrucción. Los maestros deben desarrollar su comprensión acerca de los niños para que de una
forma inteligible y responsable bíblicamente puedan decir: Venid, hijos, oídme; El temor de Jehová
os enseñaré (Salmos 34:11).
Aprenda acerca de la capacidad y nivel de desarrollo de los niños que usted enseña. Busque y
consulte literatura acerca del proceso de desarrollo del niño. Los niños no son recipientes que
se les pueden rellenar con información, sino que están limitados por el nivel de maduración al
cual han llegado en su desarrollo y crecimiento. Por lo general, los niños son muy sensibles y
receptivos, por lo mismo están muy abiertos al Evangelio. Pero también son muy vulnerables.
Por esto es importante que, cuando se presenten las historias o los aspectos de la salvación, el
profesor sea sensible a las características impresionables de los niños.
Compare el Apéndice 4 para tener más detalles sobre el desarrollo de los niños en varias
áreas de sus vidas.

1.4. Estudie los principios de la enseñanza y del proceso de aprendizaje


La mayoría del aprendizaje se adquiere de forma ordenada, de acuerdo a ciertos principios.
Manténgase informado de algunos de los principios que exige el proceso de aprendizaje, leyendo
literatura apropiada. Por ejemplo, el aprendizaje en los niños pequeños se logra al presentar

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Nuevo Testamento

hechos concretos, reales. Gradualmente ellos desarrollan la habilidad para entender y aplicar
Referencias esas
/ Notas
verdades. En una edad temprana ellos no tienen la habilidad de razonar, evaluar, analizar y pensar
de una forma abstracta. Puesto que su capacidad de atención y concentración es muy corta, a los
niños pequeños les encanta la repetición y las rutinas. Les fascina los sonidos de las palabras y
memorizan bien y rápidamente.
En otras etapas de desarrollo a los niños les gusta las preguntas y la discusión, y quieren razonar,
analizar y evaluar. Las reuniones de profesores y algunos talleres pueden ayudar para desarrollar
el conocimiento en estas áreas.
Compare el Apéndice 3 para tener más detalles sobre el proceso de aprendizaje, según las edades
varias.

1.5. El cuidado pastoral de los niños


Los profesores deben desarrollar un corazón “pastoral”. El hábito de orar por ellos, como grupo y
de forma individual es muy importante. Deben equiparse con una libreta donde tenga anotados
los nombres, teléfonos y direcciones de sus estudiantes. Anote cuando alguien falte. Puede ser
que ese niño o niña tenga necesidades especiales o haya enfermado. Recuerde que la labor del
maestro cristiano es ante todo y sobre todo de carácter espiritual. No es un simple transmisor de
información. La tarea que tiene ha sido encargada por Dios mismo. Por ello, el maestro o maestra
es responsable del cuidado de la vida espiritual de sus estudiantes. Identificar las necesidades y
atenderlas es una parte importantísima de esta tarea.
Parte del “cuidado” que el maestro tiene por sus estudiantes requiere que esté en contacto con
su familia. Acostúmbrese a enviar notitas sobre el avance de los estudios, informes del progreso
y expectativas del profesor. Este tipo de acercamiento involucra a los padres y anima a los niños
a aprender mejor. Si los padres asisten a la iglesia, el profesor debe darse un tiempo y hablar con
ellos sobre lo que se aprenderá, y el tipo de ayuda que espera que brinden los padres en su hogar.
Esto le permitirá conocer un poco más sobre cómo es cada niño o niña.

2. La preparación de la narración para la lección


Las siguientes son unas guías generales que esperamos les permitan orientar la preparación de la
lección para su clase. Recuerde que después de la ayuda de Dios, a través de su Santo Espíritu, la
preparación es la mejor herramienta que disponemos para comunicar las verdades reveladas por
Dios mismo. Cuanto mayor tiempo destinemos a la preparación, tendremos una mayor posibilidad
y oportunidad de ser fieles a la Palabra de Dios y llegar con nuestra enseñanza al corazón de
nuestros estudiantes y sus familias.

2.1. Oración
Esta es la primera y más importante necesidad que debe ser atendida, porque la obra del Espíritu
Santo es indispensable para abrir las Escrituras y ayudar a los profesores a enseñar. Necesitamos
luz para nosotros antes de enseñar a otros. Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu Ley (Salmos
119:18).

2.2. Lea y estudie el pasaje bíblico


En el principio de cada lección, puede encontrar las citas bíblicas a las que se refiere la lección. La
Biblia es el texto principal. Lea todo el pasaje, una y otra vez, y también cuanto pueda acerca del
contexto, para tener un mayor conocimiento de los antecedentes. Lea los pasajes paralelos, o leer
el mismo pasaje en varias versiones de la Biblia. Medite sobre lo que “le dice” el pasaje y lo que le
“puede decir” a sus estudiantes, antes de abrir otros textos de estudio y referencia.

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La Historia de la Salvación

2.3.Referencias
Lea la lección
/ Notascorrespondiente y busque ayudas adicionales para el estudio bíblico
Después de estar familiarizado con el pasaje bíblico, lea la lección correspondiente de este
texto para entender mejor lo que Dios esta revelándonos en este pasaje. La meta es aprender la
historia, analizar los incidentes, conocer los personajes mencionados y fijarse en las enseñanzas
doctrinales y prácticas, para entonces encontrar la enseñanza principal que será el objetivo de
nuestra lección.
Cada profesor debe considerar seriamente el uso de algunos recursos para la consulta y el estudio,
pues esto permitirá que su enseñanza sea más significativa. Por supuesto, no todo lo que aquí
sugerimos a continuación necesita ser usado obligatoriamente. Idealmente algunos, o todos
estos recursos, deben ser puestos a disposición de los profesores que dan enseñanzas bíblicas
en las iglesias locales o escuelas. Pero, aquellos profesores a quienes les gusta “crecer”, querrán
disponer de su biblioteca personal con algunos, si no todos, de los siguientes textos. El objetivo es
que el profesor prepare por sí mismo su lección, en vez de usar una lección ya elaborada por otra
persona o fuente.
2.3.1. Comentarios bíblicos. Son recursos de referencia que ofrecen ayuda con una explicación
más a fondo de los pasajes bíblicos.

2.3.2. Biblia de estudio. Nos proveen antecedentes, explicaciones y resúmenes de los diferentes
libros de la Biblia, capítulos e historias. Las Biblias de estudio contienen información clave sobre
el contexto histórico.

2.3.3. Diccionarios Bíblicos y Enciclopedias Bíblicas. Estos recursos explican nombres, lugares,
palabras, costumbres. Ofrecen abundante información de referencia que ayuda la comprensión
de los textos bíblicos y de los ambientes socio culturales desde donde se escribieron los libros que
componen la Biblia.

2.3.4. Concordancia. Puede ser comprada por separado o en algunos casos viene como parte de
una Biblia de Estudio. Esta es una poderosa herramienta y es esencial para encontrar los pasajes
bíblicos, versículos, temas a través de palabras claves.

2.3.5. Mapas históricos o Atlas Bíblico. Solo los niños de ocho años en adelante podrán localizar
los lugares en los mapas. Sin embargo, los profesores de todas las edades deben ser capaces de
localizar la información geográfica mencionada en las Escrituras.

2.4. Hacer un bosquejo de su lección


En un cuaderno haga un bosquejo de todo que ha leído. Apunte los puntos principales que quieren
compartir con los niños. Descarte el material que no se necesita. Este es un punto difícil para
muchos maestros. Les gusta usar todo lo que han aprendido en sus estudios, sea que sirva o no
para lograr el propósito de la lección. Mejor es decidir qué material se necesita para analizar el
propósito y dejar para otra ocasión lo demás. Piensen en la edad de sus estudiantes y escoge la
material que es apropia por su edad. Un plan de lección ayuda a usted como maestro a llegar a
su conclusión con orden. Evita rodeos, repetición, y el mal uso del tiempo. Un plan comienza con
una introducción o punto de contacto, y sigue con puntos progresivos tomados del texto que, poco
a poco, prueban la enseñanza o logran el propósito de la lección.
¿Piensan en cuales son los hechos relatados en el pasaje? ¿De quién habla? ¿Qué mensaje tiene
Dios para las personas mencionadas en este pasaje (la audiencia original)? ¿Cuáles son las
doctrinas o verdades espirituales que Dios está enseñando? ¿Cuál es la enseñanza principal sobre
Dios de esta lección para nosotros hoy en día? ¿Cómo puedo resumir esta enseñanza principal en
pocas palabras a nivel de mis alumnos? Su bosquejo puede ser organizado con tres partes.

| 24 |
Nuevo Testamento

2.4.1 La introducción: La introducción debe ser breve y despertar el interés y curiosidad de/los
Referencias alum-
Notas
nos, e involucrarlos en la lección. Las mejores introducciones son situaciones o sentimientos con
los cuales los estudiantes se pueden identificar. La introducción puede ser formulada en forma de
pregunta, una lección previa, el compartir una experiencia, un evento actual, un dicho famoso o
un proverbio. La introducción debe relacionarse con la principal verdad bíblica de la lección. Esta
parte de la historia no debe durar más de tres minutos. Debe fluir naturalmente hacia el material
de la lección.

2.4.2. El cuerpo: Es el desarrollo de los puntos progresivos anotados en el bosquejo. Estos deben
ser complementados con cuantos detalles sean necesarios para que el profesor logre enseñar
la lección. Los puntos principales deben reflejar fielmente la historia escrita en las Escrituras.
Los oyentes siempre están dispuestos a seguir al personaje principal, paso a paso, en la acción
y el suspenso del relato. La progresión de los sucesos va aumentando el interés, hasta el punto
culminante que llamamos clímax. Esta es el parte más importante del cuerpo, pues aquí se deja
ver el mensaje de la narración porque los personajes ya están en una situación estable.

2.4.3. Conclusión: Una vez cuando el clímax ha sido alcanzado, y el misterio resuelto, la conclusión
ha de ser muy breve. El maestro debe mostrar a los alumnos cómo aplicar los datos y hechos
de la lección a la vida diaria, ensañándoles que está haciendo Dios en este historia. Una buena
conclusión refleja la meta y el objetivo de la lección, y se puede plantear en forma de pregunta, por
ejemplo, “¿Has confesado tus pecados como lo hizo David?” Una buena conclusión llega a la vida
de los niños y se enfoca en la redención de Dios.

3. Prepare su “Plan de Lección”


3.1. ¿Qué es un “Plan de lección”?
Un “Plan de lección” es el desarrollo al detalle de qué y cómo el profesor va a enseñar su lección
en su clase. El “Plan de lección” es el mapa de acción, la “hoja de ruta”, y sirve como una guía para
preparar al profesor. Un buen plan de lección es usualmente el resultado de un buen esfuerzo y
varias revisiones. Revisar el “Plan de lección” y estar familiarizado con cada parte de él, ayudará
al profesor a enseñar con confianza. De allí que siempre es bueno revisarlo antes de empezar la
clase. Un “Plan de lección” nos asegura que todas las ayudas para nuestra enseñanza y todos los
materiales para la lección estén preparados y disponibles para cuando los necesitemos. El “Plan
de lección” no se debe seguir rígidamente, cuando haya situaciones inesperadas o necesidades
especiales con los niños.

3.2. Beneficios de un “Plan de lección”


3.2.1. Da honor a Dios, pues Él se merece nuestro mejor esfuerzo.

3.2.2. Ayuda al profesor a estar organizado y beneficia a los estudiantes en su aprendizaje.

3.2.3. Un plan escrito se lo puede archivar y podrá ser usado otra vez, aunque siempre se lo deberá
revisar y adaptar para alcanzar la necesidad específica de la clase.

3.3. Instrucciones de cómo preparar un “Plan de lección”


Lección: Anote el número de la lección
Fecha: Escriba la fecha
Tema: Escriba el título de la lección.
Pasaje bíblico: Escriba el pasaje bíblico.

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La Historia de la Salvación

Materiales / NotasHaga una lista de todos los materiales que usará y que necesita llevar a su clase,
y equipo:
Referencias
tales como mapas, papel, lápices, tijeras, cinta adhesiva, etc.

Preparación de la clase: Prepare su aula con suficiente sillas, etc., para recibir a los niños. Estar
preparado disminuye la pérdida de tiempo y crea un ambiente de disciplina y orden en la clase.

Devocional de entrada: Escoja una canción para cantar. Reflexione en los pedidos de oración y dé
gracias por su clase.

Registro: Llene sus datos en un registro de asistencia.

Repaso: Escriba los puntos que quiere repasar de la lección anterior.

Trabajo de memorización: Escriba el versículo que todos van a memorizar. Usted es la primera persona
que debe saber de memoria el versículo.

Metas de la lección: Formule y resuma la enseñanza principal o los puntos principales de la lección
en una solo idea o verdad bíblica. Ponga esta idea en una sola oración, usando lenguaje sencillo y
apropiado para la edad de sus estudiantes.

Objetivos: Para definir el o los objetivos, escriba lo que usted quiere que aprendan, sientan y hagan los
niños. Usualmente no es posible alcanzar todos los objetivos, pero sirve de ayuda anotar algunos.

Narración de la historia bíblica: Referirse a su bosquejo hecho sobre su lección

Actividades: Escoja de sus archivos una actividad para reforzar y repasar la verdad de la lección. Tenga
listas suficientes copias para que cada alumno tenga una. Haga una muestra.

Clausura: Siga una rutina para arreglar el aula y guardar los trabajos. Hace una oración final. Termine
con los anuncios, si hay algunos.

Evaluación: Siempre debemos evaluar para mejorar nuestro trabajo y el de los niños.

Observe que el Apéndice 1 es una muestra para analizar cómo se debe preparar un “Plan de
lección”. El apéndice 2 contiene la “plantilla” de un “Plan de lección” que puede ser llenada por el
profesor en cada clase. Esta hoja es fotocopiable.

4. Escoger los métodos que quiere usar en sus enseñanzas


Los métodos son los medios, los procesos y las maneras de enseñar la lección. No se puede enseñar
sin usar un método. Cada profesor debe desarrollar sus propios métodos para presentar la lección
de forma interesante. Esto estimula el aprendizaje efectivo y por lo general previene problemas
disciplinarios. Un buen profesor conoce y maneja una variedad de métodos de enseñanza y usa su
habilidad en aplicarlos a las distintas edades de sus estudiantes y a las distintas circunstancias
que se presenten en el salón de clase.
La participación del estudiante es muy importante. Siempre mantenga la Biblia frente a usted y
anime a los niños llevar sus propias Biblias. Permita que los niños que saben leer busquen los
pasajes bíblicos o versículos apropiados. Una variedad de métodos, apropiados para el nivel de
madurez del estudiante y de acuerdo al tema que se está tratando, minimizarán el aburrimiento
que muchas veces trae consigo los problemas de disciplina. Debido a que el tiempo de atención
de los niños pequeños es relativamente corto, una variedad de actividades funciona mejor, y es

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Nuevo Testamento

especialmente efectivo cantar con ellos. Referencias / Notas


Sobre todo, el profesor deberá rociar su enseñanza con la oración, pidiendo que El Espíritu Santo
aplique la enseñanza a los corazones de los oyentes.

4.1. Factores que se debe considerar para escoger sus métodos.


4.1.1. El tiempo disponible para las clases: El tiempo disponible va a determinar cuáles y cuantos
de los métodos podemos usar.

4.1.2. Las edades de sus alumnos: Los métodos tienen que estar variado de acuerdo a las edades.
Por eso es que las actividades (la exposición, la canción, las actividades, etc.) deben ser planeadas
considerando la edad.

4.2.3. El número de alumnos en su clase: Clases muy grandes inhibe el uso de unos métodos.

4.2. Considere los varios métodos de enseñanza.


Jesús, el Maestro enviado por Dios (Juan 3:2), usó casi todos los métodos conocidos de
enseñanza.

4.2.1. Lecciones con objetos e ilustraciones de la vida cotidiana: Jesús enseñó apuntando a objetos
conocidos como flores, pájaros, hierba, semillas, etc. Él usó niños pequeños, una moneda y la
naturaleza para enseñar una variedad de lecciones. Jesús relató ilustraciones de la vida cotidiana
y Él contó muchas parábolas para ilustrar principios abstractos de la verdad.

4.2.2. Preguntas: Jesús usó muchas veces el método de hacer preguntas para una variedad de
propósitos. Algunas preguntas se hicieron para estimular el interés y conseguir un punto de
contacto (Lucas 10:26); otras se hicieron para aclarar un pensamiento o las ideas (Lucas 7:39).
Algunas preguntas tuvieron la intención de ilustrar o enfatizar la verdad; otras eran para aplicar
las verdades. Los métodos que usan preguntas son muy efectivos y pueden ser usadas como parte
de la historia o del método de discurso. Use preguntas para involucrar a los niños, especialmente
cuando vea que está perdiendo su atención. El hacer preguntas, tanto al principio de la historia
como durante la misma, involucra a los niños en la lección y mantiene su atención. El uso de
preguntas estimula la mente de los niños para entender las verdades deseadas. Contesta las
preguntas de los niños con otras preguntas, animándolos a pensar y reflexionar en las nuevas
verdades presentadas por sí mismos.
Este método es especialmente útil con los niños más grandes y se puede usar de varias maneras.
Todos los profesores deben aprender a desarrollar la habilidad de hacer preguntas eficaces.
4.2.3. Historias: Aunque la Biblia contiene doctrina y teología profunda, Dios no escogió revelar su
Plan de Salvación por medios sistemáticos de teología o sistemas doctrinales. Antes bien, Él reveló
su plan redentor gradualmente, a través de la historia. El método de la narración de la historia
llama la atención a niños y adultos. Así que todos aquellos que enseñan a niños deben desarrollar
esta técnica como el método principal de enseñanza. La historia debe ser enfocada en lo que Dios
está haciendo por medio de las vidas de las personas. Interprete y explique lo desconocido, como
costumbres bíblicas, vestimenta, arquitectura, etc.

4.2.4. Palabras de acción: Jesús empleó varias veces “palabras de acción”, imperativos, tales como
ven, sigue, ve, mira, cree, predica, observa, ora, hacer igual, lava, ve y di, no peques más, alimenta a
mis ovejas, has discípulos de todas las naciones, levántate, trabaja, has que vengan, etc.

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La Historia de la Salvación

4.2.5. Discursos:
Referencias Jesús usó el método discursivo para dar presentaciones sistemáticas de la verdad.
/ Notas
Él utilizó este método cuando estaba con grupos grandes y para instruir a sus discípulos. Este
método mantiene al estudiante involucrado e interesado en lo que se discute.

4.2.6. Figuras de lenguaje: Jesús se valió de las ilustraciones vívidas y usó casi todas las figuras de
lenguaje como comparaciones, metáforas, alusiones, alegorías e hipérboles.

4.2.7. Ayudas visuales e ilustraciones: El Señor usó métodos de enseñanza para impartir las
verdades espirituales. Ilustraciones bien escogidas pueden crear impresiones vívidas y mantenerse
en la memoria, muy adentro y por largo tiempo. El profesor debe esforzarse para desarrollar esta
habilidad, pero debe recordar que estas ilustraciones son nada más que ayudas. Los peligros
de usar ayudas visuales, ilustraciones o ejemplos es que fácilmente pueden distraer del punto
principal de la lección, y por ello los niños recordarán la ilustración o el objeto mencionado más
que la aplicación o la verdad bíblica.
Los franelógrafos y los dibujos son de utilidad para los niños pequeños, pero recordemos siempre
que La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios (Romanos 10:17).
Los profesores pueden hacer sus propias ayudas visuales, usando su imaginación y creatividad.
Es posible usar materiales baratos para hacer afiches y gráficos para enseñar versículos bíblicos,
canciones, genealogías, fechas históricas y para enseñar puntos claves y verdades. Estos se
pueden conservar en un archivo para poder utilizarlos en otras ocasiones.
Mapas y otras ayudas visuales tales como modelos del templo, el tabernáculo o la vestimenta del
sacerdote hacen que la educación se torne más interesante e instructiva para los estudiantes.

4.2.8. Memorización: Jesús conocía las Escrituras y las citaba mucho. En los momentos mas
difíciles, Él descanso en la palabra eterna (como en la tentación de Jesús, Lucas 4:1-13; Mateo
4:1-11; Marcos 1:12-13). La memorización de versículos bíblicos es una parte muy importante en
la enseñanza de la Biblia. El Espíritu Santo obra por la Palabra de Dios. Entonces nos conviene
guardar esta palabra en nuestra mente y corazón, y en la mente y corazón de nuestros estudiantes.
En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti (Salmo 119:11). La palabra acuérdate
se usa mucho en las Escrituras. Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi
nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho. (Juan 14:26).
Sin embargo, la mente no debe ser sobrecargada. Se debe introducir en la memoria solo el
contenido que tiene un significado para ellos. La cantidad de trabajo de memorización debe ser
escogida apropiadamente de acuerdo a la edad del los niños con quienes se trabaja.
A los más pequeños les encanta el sonido de las palabras y pueden memorizar fácilmente, aunque
ellos no siempre entienden lo que memorizan. No importa si no entienden todo en este momento.
Estamos guardando la Palabra de Dios y el Espíritu lo usará en el futuro.
Se debe hacer que los niños recuerden los versículos bíblicos de acuerdo a una rutina planeada. A
los niños se les debe informar de las expectativas que el profesor tiene de ellos. Aparte de memorizar
canciones y versículos significativos, los niños deben aprender lo siguiente también:
Los libros de la Biblia
El Credo de los Apóstoles
Los diez mandamientos (en su forma corta y completa)
Resumen de la Ley (Amarás al Señor con todo tu corazón...)
Los nombres de los 12 discípulos
Los nombres de las Tribus de Israel
El Salmo 23, Las Bienaventuranzas, etc.

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Nuevo Testamento

4.2.9. Cantar: La Biblia está llena de canciones. Moisés y Miriam enseñaronReferencias


al pueblo/ de Israel
Notas
a cantar las maravillas de Dios (Éxodo 15:1-21; Deuteronomio 31:19). La mayoría del libro de
los Salmos fue compuesto por David, el dulce cantante de Israel. La Biblia menciona cantos de
alabanza, victoria y lamento. El cantar era parte de la alabanza de Israel y de esta forma recordaban
y repasaban los hechos maravillosos de Dios. Una de las últimas actividades de Jesús fue cantar
con sus discípulos (Mateo 26:30; Marcos 14:26). Los redimidos en los cielos cantan el cántico de
Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero (Apocalipsis 15:3). Cantar es una manera muy
importante y significativa de adorar y enseñar las verdades de las Escrituras.

Las canciones que enseñemos deben tener un contenido bíblico, que estén enfocadas en Dios y no
en el hombre. Tenemos que discernir entre las canciones bíblicas y aquellas canciones centradas
en los sentimientos del hombre. Si reflexiona bíblicamente, se dará cuenta que por allí hay muchas
canciones que no son bíblicas.

4.2.10. Cuadernos de trabajo: Los cuadernos de trabajo y los trabajos mismos deben reforzar la
lección. Los trabajos que se hace en el aula no son para “entretener” a los niños, tampoco para
“mantenerlos ocupados” o matar el tiempo. El contenido de estos debe ser centrado en el objetivo
de la lección bíblica y procurará animar al niño grande a usar su Biblia.

5. Cómo guardar los materiales para que los recursos estén disponibles para el futuro
Sería ideal que cada grupo que quiere usar el programa “Historia de la Salvación” tenga disponible un
espacio separado para un archivador, una mesa de trabajo, una copiadora, y un armario, para guardar
provisiones tales como el papel, lápices, lápices de color, marcadores, etc. Sería una bendición grande
también tener una biblioteca con una sección de literatura, accesible sólo para los profesores de los
niños. El material puede ser organizado y conservado usando los siguientes recursos:

5.1. El archivador
El archivador debe tener fólderes separados para cada lección, claramente marcados con el
número de la lección. Allí puede guardar materiales útiles para cada lección. Además, en otros
fólderes puede guardar copias de canciones y casetes, mapas, líneas del tiempo u otros recursos
como programas de Navidad, poemas, etc.). Designe a una de las maestras para supervisar este
archivo, pues de lo contrario pronto estará fuera de orden, las lecciones se perderán y el material
se volverá inútil.

5.2. Los fólderes


Los fólderes de las lecciones contendrán:

5.2.1. Actividades de aprendizaje, tales como dibujos para colorear, hojas de actividades
relacionadas con la lección, ayudas de enseñanza o la indicación de dónde se pueden conseguir
estas ayudas (mapas, gráficos, etc.).

5.2.2. Cualquier otro recurso o material que se relacione con la lección, tales como recortes de
periódico, dibujos, etc.
5.3. Aumente sus recursos
Busque y colecciones historias, ilustraciones, actividades, recortes de periódicos y revistas, etc.,
para archivar con la lección apropiada para su posible futuro uso en el diseño de las lecciones.

6. Factores que considerar cuando se elabora un “Plan de estudio”


Hay varios factores que se deben considerar cuando se elabora un “Plan de estudio” para la escuela
dominical. Les recomendamos que todas las clases, de todas las edades, estudien la misma lección

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La Historia de la Salvación

simultáneamente. Esta metodología tiene algunas ventajas, pues al tratar un mismo relato, las
Referencias / Notas
familias tienen la oportunidad de compartir la lección y las actividades de aprendizaje en sus casas
(tareas, memorización de versículos, intercambio de ideas, explicación de puntos no comprendidos
por los niños más pequeños, etc.). Además, esto ofrece una oportunidad para que toda la familia
se anime a estudiar la Biblia permanentemente.
El número y edades de los niños es un factor clave al momento de hacer el horario del “Plan de
estudio”. Es ideal que a los niños se los pueda organizar de acuerdo a su edad y habilidad, y en
base a ello se diseñará el plan. Usualmente el espacio disponible en las aulas determinará el
tamaño de la clase y el agrupamiento por edades. Los grupos más pequeños permiten al profesor
construir relaciones personales mas profundas y dar más atención particular a cada niño.
Es muy importante que el profesor ofrezca un ambiente cálido y de aceptación en la clase. El
arreglo de la clase, una ventilación apropiada, la ubicación de los asientos y la luz adecuada,
pueden tener un efecto positivo en la actitud y comportamiento del estudiante.
El profesor también crea un buen ambiente al estar bien preparado. Llegar a tiempo, tener todos
los materiales a mano para enseñar la lección y dar indicaciones claras e importantes, puede
contribuir a alcanzar este objetivo.

7. Conocer la historia de la educación religiosa de niños


Para leer una “Breve historia de la educación en los tiempos bíblicos”, especialmente la religiosa,
desde tiempos bíblicos hasta el presente, compare el Apéndice 6.

8. Conclusión
Siempre debemos tener presente que el objetivo primordial de la enseñanza bíblica a los niños es
guiarlos hacia la fe en Cristo e instruirlos para vivir una vida cristiana que da toda la gloria a Dios.
El conocimiento bíblico siempre debe estar relacionado con la fe personal y una vida cristiana que
revele los frutos del Espíritu de Dios.
En la historia de la iglesia cristiana, la enseñanza del catecismo (método de instrucción que usa
preguntas y respuestas) basado en la Biblia ha sido de mucho provecho en la enseñanza a los niños.
Por esta razón hemos incluido el Catecismo de Heidelberg y un catecismo para niños pequeños en
los Apéndices 4 y 5, como recursos adicionales para los profesores. La instrucción y memorización
de estas preguntas y respuestas, basadas en la doctrina de la Biblia, servirán como una guía a los
niños hacia la fe y para asumir las responsabilidades y demandas del Evangelio.
Además, enseñar la Biblia a los niños debe prepararlos para entender y participar en los servicios
de adoración de la iglesia y, especialmente, enfocarse en la proclamación de la Palabra.
Recuerde que “no hay mejor forma de aprender que enseñando”. Qué privilegio que tenemos al ser
instrumentos del Señor y tener parte en el desarrollo de la vida espiritual de los niños. Esperamos
que algún día, nuestros alumnos se unan al salmista y puedan decir: Porque tú, oh Señor Jehová,
eres mi esperanza, seguridad mía desde mi juventud... Me enseñaste, Dios, desde mi juventud, y
hasta ahora he manifestado tus maravillas (Salmos 71:5, 17). ¡Qué gran responsabilidad es enseñar
a los niños!

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Nuevo Testamento

Referencias / Notas

Lecciones

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas

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Nuevo Testamento

01
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

EL NACIMIENTO DE JUAN EL BAUTISTA


Textos de referencia:
Lucas 1:5-23 y vv. 57-80

Versículo para memorizar:


Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su
pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador.
Lucas 1:68-69

INTRODUCCIÓN
Las cosas viejas pasaron y todas las cosas ahora son nuevas. Aproxi-
madamente 400 años atrás, Malaquías había entregado la última
profecía del Pacto Antiguo que anunciaba al Mesías, el Cristo. Por si-
glos los creyentes perseveraron en su anhelo y en la esperanza de su
venida, mirando devotamente al cielo y aguardando el cumplimiento
de la promesa.
¡Pero los cambios están en camino! El tiempo de la preparación ha
pasado. La plenitud del tiempo ha venido. La voz de la profecía rom-
pe su largo silencio y es hecho el último anuncio de las cosas que
pronto han de venir.
Ahora el Señor empieza a derramar nuevas revelaciones, por las vo-
ces de los ángeles y de los hombres, a través de sueños y eventos
portentosos. Se manifiestan rápidamente a Zacarías y Elisabet, a Ma-
ría y José, a los pastores, a Ana y Simeón, e incluso a las naciones
del mundo por medio de los sabios del Oriente. Estas revelaciones
aumentan de gloria en gloria, todas centradas en el Cristo de Dios. Él
y sólo Él es el centro glorioso de esta grandiosa obra.
Juan el Bautista hace su aparición, pero solo debido a Jesús. Sin duda,
una persona de enorme importancia, nada común, pero su verdadera
grandeza será comprendida en relación al Señor Jesucristo.
Aunque Lucas 1 relata nada más que el alba de este nuevo día, hay
una belleza impactante en lo que sucede. ¡Él proclama la gloria de
Dios! Por consiguiente, ¡cuán gloriosa será la presencia de Dios con
nosotros!

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Juan el Bautista es sólo el precursor de Cristo. Si su nacimiento fue


una obra maravillosa, ¡cuánto más excelsa es la venida del Salva-
dor! Mientras miramos los detalles del nacimiento de Juan consi-
deraremos:
I. La aparición del ángel
II. El “nombre” de Juan

I. LA APARICIÓN DEL ÁNGEL


A. La importancia de la aparición del ángel
Voz que clama en el La manera en que el mensajero del Salvador entra en el mundo es
desierto: “¡Preparad un notoriamente consistente con el lugar especial que él ocupará. Los
camino a Jehová; nivelad profetas predijeron su venida (Isaías 40:3; Malaquías 3:1; 4:5). Ahora,
una calzada en la estepa cuando la plenitud del tiempo se acerca, toda manifestación visible
a nuestro Dios!” es gloriosa. Antes de este acontecimiento, la mayoría de las profe-
Isaías 40:3 cías fueron dadas por hombres escogidos por Dios, pero humanos
igual a nosotros. Ahora el Señor envía a Gabriel, uno de los principa-
les ángeles del cielo.
Los ángeles son espíritus ministradores que sirven a Dios y hacen
Su voluntad. Ellos también son enviados para servir a los herederos
de la salvación. Ellos pueden tomar la apariencia de seres humanos
y frecuentemente aparecen en puntos importantes de la historia de
la salvación. Por ejemplo: durante el tiempo de los patriarcas, en el
nacimiento del Salvador, durante su tentación en el desierto, en su
sufrimiento en Getsemaní, en su resurrección y ascensión al cielo.
El nombre Gabriel significa poderoso de Dios o poder de Dios. Tiempo
atrás él había venido del cielo para dar a conocer a Daniel que su ora-
ción había sido oída y para anunciarle la promesa del Mesías (Daniel
9:21 y siguientes). Gabriel es el mensajero de las buenas nuevas, es
el evangelista celestial.
¡Cuán grande es Jesús! ¡Nada menos que Gabriel, el que está delan-
te de Dios (Lucas 1:19), fue enviado a la tierra para anunciar la veni-
da corpórea del Salvador y el nacimiento del mensajero de Cristo! La
posición de Gabriel de estar delante Dios, cerca del trono, denota su
importancia.

B. El ángel se encuentra con Zacarías, el sacerdote


Un testimonio maravilloso nos es dado acerca de Zacarías y su espo-
sa Elisabet. Los dos son descendientes de Aarón y ambos eran justos
delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos
y ordenanzas del Señor. Ser justo e irreprensible no significa que ellos
eran sin pecado. Esto se pone en evidencia en la incredulidad de
Zacarías. Pero ni la falta de sinceridad o los actos pecaminosos man-
charon la vida de estas dos personas temerosas de Dios. Su celo por
guardar conscientemente la ley de Dios fue motivado por la verda-
dera piedad. Ellos no sólo eran puros en el sentido levítico, sino que
tomaron la ley de Dios en serio y guardaron todos sus mandamien-
tos escrupulosamente. Estas personas correctas eran conscientes

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Nuevo Testamento

de su responsabilidad en cuanto a la fe y caminaron con integridad Referencias / Notas


delante del Señor. Al igual que Noé, Job, José y Simeón, ellos fueron
declarados justos. ¡Qué contraste representaron ellos frente a los
sacerdotes hipócritas y a la mayoría de la gente de la época!
No había muchas personas como Zacarías y Elisabet. A la mayoría
les faltaba una o todas las marcas que eran sus características dis-
tintivas. Es un gran privilegio tener una conciencia clara delante de
Dios y de los hombres, y es una bendición pertenecer a una familia
donde se sirve al Señor.
El Señor dio una bendición extraordinaria a esta pareja piadosa, no
porque ellos se lo merecieran, sino para que Dios sea reconocido y
honrado por sus bendiciones. El que los padres de Juan sean hono-
rables no era un asunto sin importancia.
Las personas temerosas de Dios no siempre alcanzan sus propios
deseos. Zacarías y Elisabet habían estado sin hijos durante muchos
años. Esto significaba que ellos habían sido mirados con afrenta,
como lo fue Ana, la madre de Samuel. Ser negado de la alegría de
los hijos era una gran aflicción, no sólo por no gozar de la paterni-
dad, sino también porque no tendrían ningún descendiente diera la
bienvenida al esperado Salvador.
Durante muchos años habían tenido un matrimonio feliz, pero les fal-
taba un hijo. Ellos habrán orado a menudo porque Dios les concediera
un hijo. Pero, ya avanzados en edad, quizás habían dejado de pedir.
Zacarías se ocupaba sirviendo en el templo. Desde el tiempo de David,
numerosos sacerdotes estaban divididos en 24 órdenes. Estaban sepa-
rados por categorías. Cada división se turnaba para servir en el templo.
El historiador Josefo señala que había aproximadamente ¡20.000 sacer-
dotes! Cada grupo de sacerdotes servía durante una semana. Zacarías
pertenecía a la octava división, sucesor de un tal Abías (1 Crónicas.
24:10). En estas circunstancias le había llegado su turno.
Según la costumbre, se echaba a suertes por la mañana para deter-
minar cuál de los sacerdotes llevaría a cabo las actividades. Era un
privilegio peculiar ser escogido para traer la ofrenda del incienso. A
un sacerdote le era permitido hacer esto una sola vez en toda su vida.
Por disposición divina, la tarea recayó sobre Zacarías en su vejez.

C. Gabriel se le aparece a Zacarías en el Lugar Santo


Mientras Zacarías estaba ocupado, el Señor se une a las ordenanzas
que Él había establecido, pues Él vendrá súbitamente a su templo “Yo envío mi mensajero
(Malaquías 3:1). El Señor tiene un mensaje para este sacerdote. El para que prepare el
hombre viejo se turbó y se asustó cuando el mensajero de Dios se le camino delante de mí. Y
apareció de repente. vendrá súbitamente a su
templo el Señor a quien
No debería sorprendernos que a Zacarías le sobrecogiera el temor.
vosotros buscáis; y el
A menudo leemos en la Escritura que las personas tenían miedo
ángel del pacto, a quien
cuando se les aparecían los ángeles. Daniel y las mujeres en la tum-
deseáis vosotros, ya viene”,
ba de Jesús son ejemplos de esto. ¿No tendríamos miedo nosotros
ha dicho Jehová de los
también? ¡Además, ya había pasado mucho tiempo largo desde la ejércitos. Malaquías 3:1
última vez que un ángel se había aparecido! Y Gabriel, parado del

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas lado derecho del altar, posición que señala su distinción, le anima
diciéndole No temas.
Zacarías, después del estupor, escucha jubiloso el mensaje. Mientras
la fragancia del incienso sube como un símbolo de oración, recibe el
mensaje de que el Señor ha oído su ruego. Dios no se había olvidado
de la pareja virtuosa, aunque la respuesta se demoró en venir. El de-
seo que por muchos años fue esperado ahora será cumplido. En su
vejez, ellos recibirán a un hijo en respuesta a sus oraciones.
Pero Gabriel tiene más que decir. El niño deberá llamarse Juan. Note-
mos los significados de los nombres de los padres y de su hijo. Zaca-
rías significa el Señor recuerda, Elisabet significa Dios promete o el Dios
fiel, y Juan quiere decir el Señor es bondadoso. El nombre del hijo enca-
ja, porque su nacimiento es motivo de gozo y alegría del padre, y es la
causa de que su madre alabe al Señor por quitarle su afrenta. Además
no solo sus padres, sino Muchos se regocijarán de su nacimiento.
Y Él será grande delante de Dios y digno de llevar ese nombre. Su na-
cimiento, como el de Isaac y Sansón, es un milagro. Él tendrá un lu-
gar único en el pueblo. Aunque no era un nazareo o un sacerdote, su
Por tanto, Jehová, que
estilo de vida tendrá algo en común con ellos. Él no podrá consumir
redimió a Abraham,
vino o bebida fuerte. Desde su concepción él será lleno del Espíritu
dice así a la casa de
Santo. Su persona y su vida serán dedicadas completamente al Se-
Jacob: “No será ahora
ñor, así como Samuel que fue dedicado al Señor desde su niñez.
avergonzado Jacob ni su
rostro palidecerá, porque El trabajo del Bautista señala la gracia de Dios. Él es el medio por el
verá a sus hijos, que al que muchos serán convertidos. Como el mensajero que camina de-
considerar la obra de mis lante de Cristo, él hará volver los corazones de los hijos de Jacob que
manos en medio de ellos, se han alejado del Señor (Isaías 29:22-23). Sí, él hará volver al rebelde
santificarán mi nombre. a la prudencia de los justos. Juan traerá armonía a las generaciones
Santificarán al Santo de más jóvenes y a las más antiguas, para preparar al Señor un pueblo
Jacob y temerán al Dios de bien dispuesto para recibirlo en fe y amor.
Israel”. Isaías 29:22-23
La profecía concluyente del Antiguo Testamento viene al cumpli-
miento en él (Malaquías 4:5-6). Jesús mismo dirá después, que entre
Yo os envío al profeta los nacidos de mujeres no hay mayor profeta que Juan el Bautista (Lu-
Elías antes que venga el cas 7:28). Gabriel revela a Zacarías que su hijo Juan será el segundo
día de Jehová, grande y Elías, no realizando los milagros como aquel hizo (Juan 10:41), sino
terrible. Él hará volver con el espíritu y el poder que tuvo.
el corazón de los padres Y Juan se asemeja a Elías en su llamado, en la posición que ocupa
hacia los hijos, y el frente al pueblo, en su vestir, en la poderosa predicación, en su in-
corazón de los hijos hacia trepidez y fidelidad, en sus apariciones delante de los reyes, su tes-
los padres, no sea que timonio contra el espíritu del tiempo, y en su influencia y bendición
yo venga y castigue la para el pueblo. ¡El hecho que el mensajero era un hombre lleno del
tierra con maldición. Espíritu Santo señala a la grandeza del mensaje: Cristo!
Malaquías 4:5-6

D. Juan es conocido aún antes de su nacimiento


“Muchos acudían a él, y
decían: --Juan, a la verdad, Gabriel anuncia su mensaje con solemne autoridad, pero para Za-
ninguna señal hizo; pero carías es demasiado. Las objeciones llenan su corazón. Él no puede
todo lo que Juan dijo de aceptarlo del todo. Las dudas se levantan y la incredulidad aparece,
este era verdad”. pues no logra mira desde la perspectiva de Dios. Él mira con realidad
Juan 10:41 pero sin fe, la edad de su esposa y la suya propia. Agitando su cabeza

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Nuevo Testamento

él pregunta: ¿En qué conoceré esto? En otras palabras su duda le lle- Referencias / Notas
va a preguntar ¿por qué debo creer en esto que me dices?
Las dudas de Zacarías son entendibles. ¿No era éste acaso un
mensaje increíble, es decir no creíble? ¡Pero para el Señor nada
es demasiado maravilloso! El ángel le había traído la Palabra de
Dios. ¿Acaso lo que el Señor habla no lo hace? ¿Cree Zacarías que
un ángel viene del cielo solo para decirle mentiras o para darle un
mensaje exagerado? Por su incredulidad, Gabriel le reprende seve-
ramente, y señala el origen divino de su oficio, su nombre y el para
qué fue enviado. Después le da una señal que anuncia el cumpli-
miento de sus palabras.
Notemos el contraste que hace Gabriel. He sido enviado a hablarte,
y darte estas buenas nuevas y por tu vergonzosa incredulidad ahora
quedarás mudo y no podrás hablar. El castigo es doloroso, sin em-
bargo, su mudez es la garantía de la promesa y una evidencia para
apoyar su fe vacilante.
El ángel desapareció cuando su tarea fue completada. Las personas
que afuera esperaban a Zacarías se preguntaron por qué se demora-
ba tanto. Al verlo aparecer, sin habla, entendieron que él había tenido
una visión en el santuario. El sacerdote no podía pronunciar la bendi-
ción sobre ellos, pero se esforzó para hablarles por señas.
Tan pronto terminó su servicio en el templo, Zacarías regresó a su
casa en la región montañosa de Judea. Él no pudo decirle a su espo-
sa lo que ocurrió, pero le escribió el mensaje dado por el ángel.
Durante nueve meses Zacarías permaneció mudo. Su mudez es un
testimonio claro para que no dudemos acerca de la verdad de la Pa-
labra de Dios y creamos lo que Él nos dice.

II. EL “NOMBRE” DE JUAN


A. El Señor guarda sus promesas
Para nosotros, el prometer algo y llevarlo a cabo son a menudo dos
cosas separadas. Pero, para Dios las promesas siempre son llevadas
a cabo y se cumplen a su debido tiempo. Esto se demuestra de forma
vívida en el evangelio de Lucas.
Dios cumplió la promesa que hizo a Zacarías y un hijo varón nació.
Grande fue su alegría y la de su esposa Elisabet. Pronto la feliz no-
ticia se dio conocer. Los amigos y vecinos se dirigen a la casa para
compartir la alegría de los padres que ricamente han sido bendeci-
dos. ¡Ellos oyeron, ellos vinieron y ellos se regocijaron!
Compartir es una cosa maravillosa. Nosotros debemos mostrar este
tipo de amistad también. Los vecinos y amigos compartieron la ale-
gría de la madre, porque oyeron que Dios había engrandecido para
con ella su misericordia. De este modo los amigos honraron a Dios.
El octavo día era importante para los israelitas, porque se llevaba a
cabo la circuncisión y al niño se le ponía su nombre. Los parientes y
vecinos de Zacarías insistían en que el nombre del niño debía ser el
mismo de su padre. El niño nació en la vejez de Zacarías, y llamarle

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas como él aseguraba que el nombre de la familia no muriera. Pero Elisa-
bet, la feliz madre, insiste en que el nombre del niño debe ser Juan.
Cuando los parientes objetan, Zacarías da señales para dar a cono-
cer el nombre de su elección. Pero el padre todavía no puede hablar
y pide una tablilla para escribir. Ésta era una tabla pequeña cubierta
con cera suave en la que podía grabarse las letras. Al igual que su
esposa, él afirmó: Juan es su nombre.
Todos se sorprenden de que el niño no sea llamado como la cos-
tumbre mandaba, y además iba a recibir un nombre completamente
desconocido dentro de la familia. Pero Juan no nació para confirmar
una costumbre, sino para traer una nueva noticia.
Los amigos y parientes se asombraron aún más cuando notaron que
Zacarías podía hablar otra vez. Lo sucedido con esta familia llegó
a ser conocido a lo largo y a lo ancho de la nación, y dejó una gran
impresión en todos los que escucharon hablar de este portento. Por
medio de las inusuales circunstancias que rodean el nacimiento de
Juan el Bautista, el Señor preparaba un lugar especial para su Hijo.
Desde muy temprano en su niñez Juan es ricamente bendecido, por-
que la mano del Señor estaba con él. Sus padres no tenían temor,
pues el futuro del niño estaba en las manos del Señor.

B. La mudez de Zacarías es quitada


El castigo de Zacarías no es necesario por más tiempo y le es quitado.
Tan pronto como él demuestra su obediencia al poner este nombre a
su hijo, su lengua es soltada. Ahora, su corazón y su boca están lle-
nos de alabanzas a Dios. Asimismo nosotros hemos recibido nuestra
lengua para alabar a Dios por los beneficios que recibimos.
Zacarías, el sacerdote, se vuelve ahora un profeta. Lleno del Espíritu
Santo, canta a viva voz una canción profética. En el idioma y forma
de pensar del Antiguo Testamento, Zacarías profetiza de la venida del
Nuevo Testamento.
Mas para vosotros, los que ¿Por qué Zacarías alaba a Dios? ¿Por el nacimiento de su hijo? ¡Sí,
teméis mi nombre, nacerá pero por encima de ello, alaba a Dios por el Mesías que ya viene!
el sol de justicia y en sus Zacarías lo llama un poderoso Salvador para resaltar el poder del Re-
alas traerá salvación. dentor. Él conquistará a sus enemigos y será la aurora que viene de
Saldréis y saltaréis como lo alto a la noche del pecado (Malaquías 4:2).
becerros de la manada.
Malaquías 4:2 La alegría de la paternidad abre paso a la esperanza de los israelitas,
quienes han anhelado la salvación que traería el Salvador prometido.
Zacarías sobre todo alaba a Dios por su fidelidad con el pacto, pues
ahora cumple las profecías antiguas de bendición a su pueblo. Y su
propio hijo es mencionado por su relación con el servicio a Dios, en
la preparación de la salvación que viene.
La alegría de Zacarías no es egoísta. Él no se alegra simplemente por
haber recibido a un hijo para apoyarlo en su vejez, sino que como Ana,
la madre de Samuel, dedica a su hijo para el servicio del Señor.
¡Zacarías es nuestro ejemplo, porque del mismo modo Dios es ala-
bado en el cielo!

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Nuevo Testamento

02
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

EL NACIMIENTO DEL SALVADOR


Textos de referencia:
Lucas 1:26-56; 2:1-7; Mateo 1

Versículo para memorizar:


Dará a luz un hijo, y pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a
su pueblo de sus pecados. Mateo 1:21

INTRODUCCIÓN
Navidad es el día que se conmemora la poderosa acción de Dios,
cuando Cristo tomó naturaleza humana y nació como un niño en
el pesebre de Belén. De todos los días de fiesta entre los cristia-
nos, este es el único que atrae especialmente a los niños. Debi-
do a su influencia, es importante enfatizar a los pequeños que el
Niño que nació en el pesebre es la única razón de la celebración.
Dar regalos y todo tipo de celebración desvía la atención de los
niños y la encamina lejos de evento más importante en la historia
de la salvación.
Sin las alegres nuevas noticias del nacimiento de Cristo no habría
Navidad. El nacimiento de Cristo será considerado a la luz de:
I. El amor del Padre
II. La providencia de Dios
III. La encarnación de Jesús
IV. La humillación de Jesús

I. EL AMOR DEL PADRE


A. El niño en el pesebre es el centro de la Navidad
Aunque el niño en el pesebre es el centro de la Navidad, el origen y
fuente de su venida al mundo está en Dios el Padre. Él lo planeó así
desde la eternidad. El fue activo en el nacimiento de Jesucristo. El dio
al Hijo y El lo envió al mundo. El Salvador vino del cielo como el gran
regalo del Padre.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas B. ¿Por qué vino Cristo?


La respuesta a la pregunta de ¿por qué vino Cristo? se encuentra en
Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo. Si el pecado no
hubiera venido al mundo, el Hijo de Dios no hubiera llegado a ser
hombre. El hombre caído en pecado se apartó lejos de Dios. Por sí
mismo él no podía, ni quería regresar a Dios.
Tratemos de imaginar lo que hubiera sucedido con la raza humana.
Si Dios no hubiera tenido pensamientos de paz para con el hombre,
hubiese condenado, de forma justa, a la humanidad. Pero Dios no se
complace con la muerte de los suyos. Sin embargo, el pecado debía
ser pagado. No hay remisión de pecado sin expiación. En Cristo, Dios
reconcilia al pecador consigo mismo. ¡Y Él mismo provee al Redentor!
Jesús no podía haber sido nuestro Redentor si Él no hubiese tomado
sobre sí mismo nuestra carne y sangre. Para pagar la deuda que el
hombre tenía con Dios y para apaciguar su justicia, el Padre dio a
su único y amado Hijo para que todo aquel que crea en Él reciba el
perdón de la justa condenación y tenga libre acceso al Padre. ¡Verda-
deramente eso es gracia!

II. LA PROVIDENCIA DE DIOS


A. Jesús no nace justamente después de la caída
Jesús no nació inmediatamente después de la caída por una razón.
Dios envió a su Hijo en el cumplimiento del tiempo (Gálatas 4:4). Des-
de la eternidad, el plan de Dios fue redimir a la humanidad; y en el
paraíso mismo se dio la primera promesa de gracia. Desde entonces,
Dios puso en marcha su plan de salvación. Pero, solamente cuando
el tiempo se cumplió Cristo llegó a ser hombre. Es decir, cuando
todo el período de preparación se hubo cumplido la salvación llegó
al mundo.
Dios mismo obró esta realización. Cristo apareció en el momento
preciso, previamente determinado por su sabio consejo, que fue
dado a conocer a los profetas. Todo lo que ocurrió antes de la venida
del Hijo de Dios fue la preparación para el cumplimiento del plan de
Dios. Todos los medios fueron dispuestos por Él. Aquel quien obra
todas las cosas de acuerdo al consejo de su santa voluntad, sabe
cómo realizar sus propósitos.
Aunque Dios se había revelado a todos los pueblos del mundo, El
permitió que los paganos siguieran su propio camino, pues hicieron
injusticia de la verdad. Ni su idolatría ni sus sistemas filosóficos fue-
ron capaces de salvarlos. Las religiones antiguas fracasaron pues
los deseos más profundos del hombre no fueron satisfechos. El pa-
ganismo nació y se desarrolló en corrupción espiritual y moral. Mu-
chos buscaron un “redentor”. Ni aún el poderoso Imperio Romano
fue capaz de proveer uno.
El gobierno Romano había alcanzado el pináculo del poder del mun-
do. Casi todas las naciones estaban bajo su dominio. Todo estaba
organizado por un solo gobierno y regido bajo una misma ley. Fue el
idioma griego el que hizo posible esta gran unificación política.

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Nuevo Testamento

Estas fueron las condiciones favorables que permitieron la rápida Referencias / Notas
expansión del Evangelio. Cuando Roma había llegado al pináculo
de su poder, gracias a sus grandes campañas militares, el viejo
mundo colapsó. Y en este tiempo de oscuridad ¡la Luz del mundo
apareció!
Por siglos Dios había estado preparando a Israel para la venida del
Mesías. Con Adán y Eva en el paraíso empezó la promesa, la ley se-
ñaló a Cristo y los profetas anunciaron su venida. La vida religiosa
en Israel también había degenerado en un legalismo de auto justi-
ficación. Esta actitud de ningún modo podía satisfacer la profunda
necesidad del alma. Solamente el Prometido del Padre podría traer
liberación. Fue en este tiempo que Dios, fiel a Israel, lo recordaba
con misericordia.

B. Las profecías se cumplen


La profecía anunciaba que el Mesías nacería del linaje de David. Con
el tiempo, la familia de David había llegado a la ruina. Pero el Señor
cuidó de que hubiese todavía descendientes, desconocidos para el
mundo pero conocidos para Dios. Una vara del tronco de Isaí, un vás-
tago retoñará de sus raíces (Isaías 11:1).
Enviado por el Señor, el ángel Gabriel trae un mensaje de Buenas
Nuevas de gran gozo a una humilde virgen de Nazaret, llamada Ma-
ría (Lucas 1:26-38).
Después de la aparición del ángel Gabriel, María visitó el hogar de
Zacarías y Elizabet, su prima, y permaneció allí alrededor de tres me-
ses. María estaba comprometida para casarse con José. El era un
hombre pobre y ordinario, pero pertenecía a la familia de David.
María estaba embarazada y José era su prometido. ¿Rechazará él a
su novia cuando se entere del secreto de María? En un sueno Dios le
informa acerca de la situación de María. Y José no la abandonó. En
las circunstancias más críticas de su vida, María no estaría sola sino
que tendrá a José a su lado. Su presencia es el velo protector para
María ante el mundo, frente al anunciado maravilloso nacimiento del
Salvador (Mateo 1:19-25).
Pero tú, Belén Efrata, tan
Los dos viven en Nazaret, pero la profecía antigua de Miqueas (5:2) pequeña entre las familias
enseña que Cristo nacería en Belén Efrata, la ciudad de David, ubica- de Judá, de ti ha de salir
da a dos horas de distancia a pie, al sur de Jerusalén. el que será Señor en Israel;
¿Cómo sucedería esto? Nazaret estaba a una gran distancia de Be- sus orígenes se remontan
lén. El viaje era difícil y las circunstancias son problemáticas. ¡Y sería al inicio de los tiempos, a
nada menos que el mismo emperador Romano el medio para cum-
los días de la eternidad.
plir este anuncio!
Miqueas 5:2

La historia del nacimiento de Jesús empieza mencionando a un em-


perador, pero el personaje principal es un niño. Se nombra a este em-
perador solamente en conexión con el nacimiento de Jesús porque,
sin su conocimiento ni su consentimiento, está involucrado como el
instrumento en la mano de Dios para cumplir una profecía concer-
niente a este niño. ¿Quién es entonces el más importante?

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas C. La significancia del emperador


El Señor usó al hombre más poderoso del mundo para cumplir sus pro-
pósitos: César Augusto, que significa “el grande”. Este nombre le con-
cedió el Senado Romano como un título de honor. Es el hombre más
importante del imperio y el primer gobernador con el poder absoluto
para reinar sobre el vasto Imperio Romano. En su derecho, decreta la
ejecución de un censo público de todos los súbditos y sus posesiones.
El necesitaba este informe para realizar algunas reformas concernien-
tes a los impuestos aplicados a las naciones conquistadas.
La nación judía también tuvo que cumplir el decreto del emperador,
pues su propio rey, Herodes, era solamente un vasallo de Roma. Este
es el primer censo de esta clase, por lo que todos tenían que regis-
trarse en su propia ciudad, en el lugar donde se originaba su familia.
Esta es la razón por la cual José y María dejan Nazaret para viajar a la
antigua ciudad de David. Como enfatizan las Escrituras, José era de
la casa y linaje de David. María es también descendiente de esta casa
real. Ella también tenía que registrarse personalmente en Belén.
Lucas menciona que este es el primer censo que se hizo siendo Ci-
renio gobernador de Siria. La imposición de un censo y las obligacio-
nes tributarias exigidas por Roma a los judíos eran motivo de humi-
llación, pues resaltaba su condición de nación ocupada y sometida
a un poder extranjero.
El decreto fue dado por un emperador que ostentaba el título de
“soter” (salvador), y bajo cuyo gobierno se esperaba que el mundo
entrara a un futuro mejor. Después de un largo período de amargas
divisiones y de guerras sangrientas, César Augusto hizo planes cui-
dadosos para brindar tranquilidad, seguridad, paz y prosperidad a
todo el imperio y a las naciones sometidas. Augusto representa el
ideal de un reino terrenal de paz. El sabía lo que hacía cuando asignó
el cumplimiento de este decreto en la zona de la nación judía a una
persona como Cirenio. Este hombre había llegado a una alta posi-
ción, y había mostrado que él era capaz de cumplir las órdenes más
difíciles. No temía aún usar la fuerza si hubiese sido necesaria.
La situación era esta: Israel es forzado a cumplir el decreto del em-
perador. No había forma de escapar de este designio, ni siquiera los
descendientes de David. En apariencia, la causa de Dios parecería
que sufría una derrota. Pues, estando las cosas listas y cumplidas
para la venida del Señor Jesús al mundo, el pueblo escogido, la fami-
lia de David y el propio Mesías -antes de nacer- debía participar del
indigno sufrimiento de su pueblo.
¡Pero veamos la providencia de Dios! César Augusto podía tener su
propia motivación, pero el Señor reina. El es el Rey de reyes. Me-
diante los hechos voluntarios de los hombres, Dios cumple sus pro-
pósitos. No hay coincidencia alguna, ya que la providencia de Dios
está por encima de cualquier voluntad humana. Así lo afirma las
Escritura cuando señala que Como los repartimientos de las aguas,
así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo
inclina (Proverbios 21:1). En esencia el censo fue decretado debido
a Jesús.

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Nuevo Testamento

III. LA ENCARNACIÓN DE JESÚS Referencias / Notas


A. En un establo de Belén, el milagro más grande ocurre
Mientras José y María están en Belén, el milagro más grande toma lu-
gar. Este sucedió en un establo. Las Escrituras relatan este gran even-
to completa y sencillamente. Las palabras que narran el mayor acon-
tecimiento cósmico son simples, pero revelan la grandeza del milagro.
La simplicidad del relato bíblico está en acuerdo con la simplicidad del
niño y su madre. La madre y sus acciones están enfocadas en un pri-
mer plaño. Lejos del hogar, en una humilde morada, pero en la ciudad
de los padres, dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y
lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.
El niño nació y no fue diferente de otros niños. El tuvo un nacimiento
humano, de carne y sangre, lloraba y dormía como cualquier otro
bebé. Y no sólo que el niño se comportaba como nosotros, sino que
vino a ser como nosotros en todo, pero sin pecado.
El Nuevo Testamento empieza el relato de su vida con su genealogía.
Con este detalle, se le conecta a Jesús con el Antiguo Testamento y
prueba que es nacido del linaje de David, dispuesto así por Dios en la
antigua dispensación. El descendía de los padres de acuerdo a la car-
ne y es la semilla verdadera de David de acuerdo a las promesas.

B. Cristo es como nosotros pero también es diferente
No debemos dejar de enfatizar, sin embargo, que el niño Jesucristo,
aunque era como nosotros en todas las cosas, fue también diferente
de nosotros. Su nacimiento es y permanece como un milagro incom-
prensible. Pablo recalca este milagro y dice ¡Grande es el misterio de
la piedad: Dios fue manifestado en carne! (1 Timoteo 3:16) Nosotros,
seres humanos ordinarios, no tenemos elección cuando venimos al
mundo. Somos absolutamente pasivos en nuestro nacimiento y no
podemos hacer ninguna cosa al respecto. Pero este niño es ¡partíci-
pe en su propio nacimiento! El es y permanece como el Hijo eterno
de Dios. Por eso su afirmación verdadera de que Antes que Abraham
fuese, Yo soy (Juan 8:58). El es la segunda persona de la gloriosa Tri-
nidad. Sin embargo de hacerse hombre, El permaneció siendo Dios.
El siguió siendo lo que era y llegó a ser, por propia voluntad, lo que El
no era. El asumió una condición de verdadera humanidad.
El fue un hombre justo. Nosotros somos concebidos y nacidos en
pecado. El es santo, sin mancha, sin culpa y sin pecado. El no tuvo el
pecado original y es el único que no nació en pecado.
El fue concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Por tanto, el Señor mismo
Ella fue escogida y preparada por Dios y, por lo tanto, bendita entre os dará señal: La virgen
las mujeres. De esta forma se cumplía la profecía de Isaías y él cier- concebirá y dará a luz
tamente es Emmanuel, “Dios con nosotros” (Isaías 7:14). un hijo, y le pondrá por
La iglesia cristiana no trata de resolver el misterio de la encarnación nombre Emanuel.
de Cristo, la acepta como un acto de fe. La Iglesia confiesa, con las Isaías 7:14
palabras de Calcedonia (451 d.C.), que la única persona del Salvador
existen las dos naturalezas, indivisibles pero distintas, no mezcladas
ni posibles de cambiarse.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas IV. LA HUMILLACIÓN DE JESÚS


A. Jesús en su naturaleza humana
El Señor Jesús, ahora en el cielo, es verdaderamente hombre. Siendo
Dios mismo, el acto de tomar la naturaleza humana como Cristo lo
hizo fue una humillación para El. En Filipenses 2:6-7 nosotros lee-
mos: El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios
como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando
forma de siervo, hecho semejante a los hombres.
Para entender la dimensión de tomar la naturaleza de hombre debe-
mos poner atención a algunas de las siguientes condiciones:
El lugar de su nacimiento fue la ciudad de David. Nadie en la ciudad
abrió su hogar a estos descendientes de David. La ciudad de Belén
estaba llena de personas. El mesón también estaba completamente
ocupado. Este mesón probablemente era una casa cuadrada, rodea-
da por paredes bajas y piedras rústicas, con espacio para proveer
seguridad a los animales. Dentro estaban dispuestos varios cuartos
donde las personas recibían hospedaje.
Debido a que no había lugar en el mesón, José y María tuvieron que
usar un establo para encontrar refugio, estando el niño a punto de
nacer. ¡Ellos eran personas pobres! Algunos sugieren que Jesús na-
ción en una cueva, pero el relato bíblico hace solo referencia al pese-
bre y no al lugar donde estaba el pesebre. Este consistía de una batea
sujeta a una de las paredes y servía para alimentar a los animales.
Lógicamente, estos rasgos implicaban la existencia de un refugio; y
esto podría haber sido una cueva o también un establo.
Notemos ahora las circunstancias del nacimiento de Jesús. Las ne-
cesidades más sencillas no podían ser satisfechas. No estaba dispo-
nible ni cuna, ni cama, ni ropa especial para vestirlo. El fue envuelto
con pedazos de tela. Esto mostraba cuán pobres eran María y José.
Ellos tenían que cuidar de sí mismos, pues no había nadie que los
ayudara.

B. Las circunstancias fueron humildes
Las circunstancias del nacimiento de Jesús resaltan su condición
de humildad y sencillez. ¿Quién es este que viene al mundo en esta
situación? El se despojó de toda la gloria que tenía en el cielo junto
al Padre. ¡El, Creador de todas las cosas, viene en la naturaleza de un
ser creado! ¡Él, el Señor de señores, viene como un siervo! ¡Él, el Hijo
todopoderoso de Dios, nace como un niño humilde!
El cielo y la tierra le pertenecen y no hay para él una habitación que
le reciba en la tierra. Todos los tesoros del mundo no pueden hacerle
más rico de lo que él es y, sin embargo, se hace pobre como los más
pobres. ¿Por qué escogió este humilde nacimiento?
La humillación más profunda no es que el Hijo de Dios vino a vivir
como un humano por un momento y luego se desvanece nuevamen-
te. Sino que él vino a sufrir y a morir, para cargar sobre sí el castigo
por el pecado y para estar bajo la maldición del pecado. El dejó su

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Nuevo Testamento

gloria para entrar al fondo de la miseria. El se dio a sí mismo como Referencias / Notas
rescate por muchos. Ya en el mismo pesebre él llegó a ser nuestro
Mediador.

C. Él se dio a sí mismo
¡Y Cristo quiso hacer esto de forma voluntaria! Nadie lo forzó. El fue
movido por el amor soberano que tenía por los pecadores. Su humi-
llación fue voluntaria y esta decisión le colocó bajo la ira de Dios, y le
obligó a ser obediente hasta la muerte.
Jesús es el completo Salvador. Su pobreza hace que los pobres peca-
dores sean ricos. La gracia incomprensible fluye de este Salvador a
todo el que cree. Esto debería hacernos humildes, gozosos y agrade-
cidos. De pie ante el pesebre, nosotros debemos estar profundamen-
te convencidos de que la deuda de nuestro pecado es la que causó
que nuestro Salvador, desde su nacimiento, sea tan profundamente
humilde.
La maravillosa noticia del Evangelio es esta: Palabra fiel y digna de ser
recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los
pecadores, de los cuales yo soy el primero (1 Timoteo 1:15). El camino
para volvernos a Dios fue abierto. Los pecadores perdidos podemos
ser salvos. Aquellos que están en esclavitud pueden ser libertados.
Para el impuro hay limpieza. Para el apesadumbrado hay alivio. Aho-
ra, el Señor mismo dice ¡reconcíliate con Dios! La gran pregunta
que debemos contestar en la Navidad es ¿amo verdaderamente a Je-
sús? El pide nuestra respuesta agradecida y libremente da su amor a
aquellos que en oración le piden el perdón.

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La Historia de la Salvación

03
Referencias / Notas

Sed sobrios y velad,

LECCIÓN
porque vuestro adversario
el diablo, como león
rugiente, anda alrededor
buscando a quien devorar.
1 Pedro 5:8
Título:

ALEGRÍA EN LOS CAMPOS DE BELÉN


Texto de referencia:
Lucas 2:8-20

Versículo para memorizar:


Repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes
celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las
alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
Lucas 2:14

INTRODUCCIÓN
El registro de la historia de la salvación en la Escritura es único.
Su forma es muy sobria, pero su contenido es muy rico. Esto es
especialmente evidente en el capítulo 2 del Evangelio de San Lucas.
La primera parte de la narración es sobre el emperador César Au-
gusto, en cuanto es una referencia al niño Jesús. La segunda parte,
en cambio, relata cómo una multitud celestial visita a los humildes
pastores.
La narración nos lleva de la mano a mirar con atención la gran
variedad de escenas, que se suceden rápidamente. Primero, como
si estuviéramos allí, parados cerca del palacio en Roma. Después
nos vemos ubicados en el camino que conduce de Nazaret a Belén.
Luego nos detenemos frente al pesebre, en un establo para anima-
les. Finalmente estamos en los campos de Efrata. Allí, la oscuridad
abruptamente desapareció ante la repentina gloriosa presencia de
los mensajeros angelicales, quienes cantan salmos en la noche.
En esta última escena vemos que es honrada la fe de los humildes
pastores.
Consideraremos los eventos que circundan el nacimiento maravillo-
so de Cristo al reflexionar sobre los siguientes temas:
I. El mensaje de la primera Navidad
II. La primera canción de Navidad
III. El primer saludo de Navidad

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Nuevo Testamento

I. EL MENSAJE DE LA PRIMERA NAVIDAD Referencias / Notas


A. Dios oculta y revela la gloria de Cristo
Desde el principio Dios ocultó y reveló, a la misma vez, la gloria de
su Hijo en la tierra. El milagro de la encarnación ha tomado lugar,
pero hasta ahora nadie es consciente de ello. En su nacimiento no
hubo desfiles asistidos por multitudes, ni fuegos pirotécnicos que
iluminan el cielo a ambos lados de la montaña. Tampoco fue escu-
chada voz alguna en Belén. ¿Acaso terminará esta noche igual que
las demás? No, Dios mismo va a rendir tributo y honor a su Hijo.
En todas partes es costumbre hacer público un nacimiento. En este,
Dios mismo se encargará de anunciarlo y darlo a conocer. Pero, ¿a
quiénes vienen primero las buenas nuevas? No llega a la nobleza de
Israel ni tampoco a los sacerdotes. Desde el principio Cristo reúne a
su alrededor a un grupo inusual de personas. El primer anuncio del
nacimiento del niño Cristo viene a los pastores. Ellos están en los
campos, cuidando que ningún animal o ladrón dañe a sus ovejas.
Son campesinos humildes que trabajan aún durante la noche.
En esta época, el trabajo de un pastor era despreciado y se los con-
siderada uno de los oficios más bajos. Según algunas tradiciones
judías, a los pastores no se les debía mostrar ninguna compasión, y
en caso de un juicio su testimonio como testigos no era aceptado.
Los ladrones y pastores pertenecían a la misma clase de seres des-
preciados y despreciables.
Pero estas personas despreciadas y olvidadas recibieron un gran privi- Decid a los de corazón
legio, que a cualquier gobernante le hubiera encantado. Precisamente apocado: “¡Esforzaos,
una de las señales por las cuales sería conocida la edad mesiánica no temáis! He aquí que
era que el Evangelio sería predicado a los pobres (Isaías 35:4-6; Mateo vuestro Dios viene con
11:5). Cuando el ángel va a los pastores con su mensaje, no comete retribución, con pago;
un error. Las buenas nuevas son apropiadas para ellos, porque ¿No Dios mismo vendrá y os
ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe? salvará”. Entonces los ojos
(Santiago 2:5). Para Dios no hay distinción de personas. de los ciegos serán abiertos
y destapados los oídos de
los sordos. Entonces el cojo
B. Los ángeles proclaman las Buenas Nuevas saltará como un ciervo
y cantará la lengua del
¿Quién fue el primero en traer las Buenas Nuevas del nacimiento
mudo, porque aguas serán
de Jesús? Ningún miembro de la familia divulgó las nuevas del hijo
cavadas en el desierto y
de María. Este fue un tributo para Jesús: que un ángel del Señor
torrentes en la estepa.
anunció su venida. Este ángel no vino con la apariencia de un ser
Isaías 35:4-6
humano, sino que su apariencia fue la de un ser exaltado, vestido
con esplendor celestial.
De repente el ángel está con los pastores (no sobre ellos como es
erróneamente retratado): Y la gloria del Señor los rodeó de esplendor.
La luz celestial brilló en los campos de Belén.

C. El contenido del mensaje del ángel


Antes de entregarles su mensaje el ángel calma el temor de los pas-
tores. La aparición del ángel fue tan inesperada y súbita que ellos
sintieron mucho temor. Ellos sintieron el contraste profundo entre

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas la gloria celestial del ángel y su mundanalidad e impureza. Zacarías


tuvo la misma experiencia en el templo. Aunque su temor los humilla
y les inspira reverencia para con el ángel y su mensaje, ellos no de-
ben temer. El ángel no es su enemigo. El no ha venido para inspirar
temor, sino a traer un mensaje de gran alegría. Por lo tanto, el ángel
los calma y proclama la salvación del Señor.
El mensaje del ángel es poderoso y breve. En pocas palabras, procla-
ma la sorprendente noticia del niño recién nacido. Cada palabra está
cargada de un gran significado: Os doy nuevas de gran gozo. Verdade-
ramente este mensaje es de Buenas Noticias, porque trae gozo. ¿Por
qué? Porque el corazón del mensaje es que la liberación de la esclavi-
tud del pecado ha llegado. No hay más grande mensaje que la Buena
Nueva de que el Salvador para los pecadores perdidos está aquí.
La alegría del mundo es frecuentemente pecaminosa, no satisfac-
toria y breve. ¡Pero aquí está el gran gozo para usted! El mensaje
es dirigido personalmente. Lutero dijo correctamente que el poder
del Evangelio descansa en su pronombre personal. No es suficiente
conocer que el Salvador ha nacido. Debemos saber que El también
nació por nosotros y en nosotros por el nuevo nacimiento, la fe y la
conversión. Jesús vino a la tierra para nacer en los corazones de los
pecadores y quiere todavía entrar al corazón del pecador que se vuel-
ve humildemente a Él.
Pero, el mensaje es también para todo el pueblo. El círculo de in-
fluencia se hace más grande. La venida del Mesías trae alegría a
toda la nación judía a quien le pertenece el pacto y las promesas.
¿Cuál es la fuente y naturaleza de este gozo?: que os ha nacido hoy,
en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.
¿Quién ha nacido? ¡El Salvador! ¡Él ha sido esperado por siglos y aho-
ra está aquí! ¡Él es el Cristo, el Profeta ungido, Sacerdote y Rey, en
quien todas las profecías y ceremonias de la ley son cumplidas!
El es el Señor y no César Augusto, que está sentando en el trono de
Roma. ¡Él, y ningún otro, es el Maestro y Gobernador de todas las
cosas! Jesús recibe estos títulos: Salvador, Cristo y Señor. Estos tres
nombres expresan completamente lo que El es.
¿Cuándo ha nacido? Este día, esta misma noche. ¿Dónde ha nacido?
Tu casa y tu reino Aquí, en la ciudad de David. Note cuán frecuente es la referencia de
permanecerán siempre David, quien había recibido la gran promesa de un hijo real y Señor
delante de tu rostro, y (2 Samuel 7:16; Salmos 132:11; Isaías 9:6; Lucas 1:32; 2:4, 11).
tu trono será estable
¿Cómo será reconocido? La señal por la cual El es identificado es
eternamente.
2 Samuel 7:16 tan maravillosa como el evento mismo. Como señal de que El era
el Salvador, Cristo y Señor, los pastores recibieron una descripción,
no de un palacio y de una corona de oro, sino de un niño envuelto
en pañales y acostado en un pesebre. Estas señales apuntan a su
pobreza externa y a la humildad de su condición humana. Para la
mirada natural no hay nada significativo en esto. Pero estas señales
son el cumplimiento de las profecías. Si no nos lo hubieran dicho,
nunca hubiésemos esperado que el Salvador, Cristo y Señor, fuera
conocido por las señales de un bebé vestido en pañales y acostado
en un pesebre.

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Nuevo Testamento

II. LA PRIMERA CANCIÓN DE NAVIDAD Referencias / Notas


A. Cantada por pos ángeles
El primer canto de Navidad fue coreado por los ángeles, una multi-
tud de las huestes celestiales. Dios ofreció un gran honor a su Hijo
que nacía.
La primera noche de Navidad fue una noche maravillosa. Dios en-
vió saludos del cielo a la tierra por medio de las huestes celestiales.
Cuando nace el niño de algún líder importante, se hacen celebracio-
nes y se le brindan tributos al mismo líder y a su hijo. Pero cuando
el Hijo de Dios nació, fue Dios mismo el que realizó las festividades
y brindó el canto. Todo lo que ocurre en este evento es inesperado y
sorprendente. Un coro de cantantes celestiales ofrece un concierto
en la tierra.
La tierra está callada, pero hay gran actividad en el cielo. El ángel
mensajero no permanece solo. Legiones de ángeles se une con él en
los campos de Efrata. Las huestes celestiales descienden del cielo,
no para quedarse en el aire sino para unirse al ángel en la tierra. Tan
pronto como el mensaje de salvación ha sido proclamado, el sonido
de las numerosas voces puras, tonos de plata, resuenan a viva voz el
amén, el así sea a la obra de Dios.
Dios había dicho que todos los ángeles lo adoran. No debería sor-
prendernos, por lo tanto, que ellos aparezcan en esta noche bendita.
Su gozo es maravilloso. Dios no vino en carne para buscar su propio
bienestar. Sin embargo, la salvación de los pecadores es el objeto de
su alegría y la de sus ángeles. Hay alegría en el cielo cuando un pe-
cador de la tierra viene al arrepentimiento y también cuando un niño
cree en el Salvador y lo ama.

B. El canto de los ángeles


Los ángeles cantaron: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz,
buena voluntad para con los hombres! La característica del canto de
los ángeles es que éste es significativamente explícito y profundo.
Todos podemos identificarnos con el tema de su alabanza, pero nun-
ca podemos comprender totalmente el significado de las palabras
que ellos cantaron. La esencia de su alabanza es: ¡Gloria a Dios! Esta
está en primer plaño. La gloria de Dios es la meta de la maravilla de
la salvación. La gloria de Dios es el propósito principal de todo lo
acontecido. Y esta debería ser también la meta principal de nuestra
adoración y el deseo de nuestro corazón.
¡Hay alabanza en las alturas! Un solo ángel hace el anuncio, pero una
multitud de ellos en el cielo están atentos a las obras de Dios. Debido
a estas, los ángeles irrumpen en cantos de adoración. Ellos alaban
a Dios por causa de Jesús. ¡Qué ejemplo! ¡Alaben al Padre que dio a
Su Hijo! ¡Alaben al Hijo que vino al mundo voluntariamente! ¡Alaben
al Espíritu Santo que preparó una naturaleza humana para El!
¡Qué sorprendente niño es Jesús! Todos los cielos alaban a este niño
que yace en el pesebre.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas La paz que los seres celestiales cantan tiene mucha bendición. Esta
paz contrasta marcadamente con el odio de los corazones de los
hombres, y las relaciones rotas yacen bajo la ira de Dios. Hubo paz
en el paraíso, pero esta fue perdida miserable y tristemente por el
pecado. El hombre puede tener muchas posesiones: poder, respeto
y dinero. Pero estas no le traen la paz con Dios. Por lo tanto, nosotros
por naturaleza somos enemigos de Dios.
Cristo es el Príncipe de paz. El propósito y la meta de Dios, al enviar
a su Hijo como regalo, era restaurar la paz con de los hombres con
Dios mediante la sangre derramada en la cruz del Calvario. Este niño
trae salvación y paz a la tierra.

No penséis que he venido Pero ¿no cantaron los ángeles demasiado pronto? Todavía hay mu-
a traer paz a la tierra; no cho dolor sobre la tierra y, más tarde, Cristo mismo nos dice que El
he venido a traer paz, sino vino a traer espada (Mateo 10:34). Sin embargo, no olvidemos que
espada. Mateo 10:34 Jesús pelea contra el mal que se originó con el diablo y vive en los
corazones de la humanidad pecaminosa.
El coro final de los ángeles es: ¡buena voluntad para con los hombres!
Muchos interpretan el canto de los ángeles como si tuviera dos par-
tes. Calvino se dio cuenta de que esto no cambia la esencia del can-
to. El significado es el mismo. La buena voluntad, o el placer bueno
de Dios, es la razón más profunda de la misericordia de Dios.
El placer bueno de Dios es la fuente de la paz. Todo es de Él y median-
te Él y para Él. La buena voluntad de Dios se revelará en la elección
y aceptación de los pecadores culpables, en su reconciliación y libe-
ración, en su santificación y su glorificación. El amor soberano de
Dios no proviene de los “hombres de buena voluntad”, sino de Dios
mismo para aquellos que por naturaleza son totalmente indignos y
se aborrecen a sí mismos debido a su pecado.

C. Por qué cantaron los ángeles


Un canto como el de los ángeles nunca se había escuchado. La tie-
rra y estos humildes pastores presenciaron es gran demostración
celestial. Una vez cumplida su misión, la música y el coro fueron
muriendo gradualmente mientras los ángeles regresaban al cielo.
Sin embargo, el mensaje de su canto permaneció para que pudiera
ser recibido y aceptado por los hombres. La meta de los ángeles era
que nosotros también elevemos nuestra alabanza a Dios. Entonces
¿no deberíamos unirnos a ellos?

III. EL PRIMER SALUDO DE NAVIDAD


Cuando un niño nace, usualmente hay visitas que desean ver al nue-
vo bebé. Dios también cuida que su Hijo reciba también visitas.

A. El canto de los ángeles hace que los pastores anhelen ver a Jesús
Los pastores habían visto y escuchado las cosas maravillosas que
los ángeles les anunciaron. Ahora ellos vuelven a la realidad. Ellos

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Nuevo Testamento

no tienen dudas, ni tampoco se les cruza por su mente que lo que Referencias / Notas
vieron y oyeron fue un sueño o una visión. Ellos creyeron en que la
salvación, tanto tiempo esperada, había llegado y se animaron el uno
al otro para “pasar hasta Belén”.
Ellos no habían recibido una orden directa para ir, pero no era ne-
cesaria. La señal que les fue dada para identificar al Niño era sufi-
ciente. Ellos no dijeron “vamos a ver si es así”, sino: Pasemos, pues,
hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha
manifestado. Ellos creyeron que Dios había hablado, y esto era sufi-
ciente para ellos.
La luz desapareció y con ella el ángel y los cantantes celestiales, pero
la Palabra de Dios permaneció en sus mentes y corazones. Por esto
ellos vinieron, pues, apresuradamente. En esto se muestra su interés
y celo. Nada los detuvo y ninguna duda hizo que se demoraran y
dijeran “no podemos abandonar las ovejas”. Ellos no levantaron nin-
guna objeción. Ardientemente deseaban ir y sus pies parecían volar
para llegar a su objetivo: rendir honor al Salvador, al Señor Jesús.

B. Encontrar a Jesús significa testificar


Pronto los pastores llegaron al lugar correcto. Ahora su fe llegó a ser
una evidencia real. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a Ma-
ría y a José, y al niño acostado en el pesebre. ¿A quién de nosotros no
le hubiera gustado estar parado al lado de ellos? Pero, ¡nosotros tam-
bién podemos ir a él, por medio de la fe! Es increíble pensar en que
alguien que nació en las condiciones más humildes, que ocupó la
posición más baja posible en la sociedad, vino a ser el Rey de todos;
y que la restauración del Reino y la salvación vendrían de alguien tan
pobre y necesitado que nació en un establo.
Sin embargo, la fe de los pastores no fue deshonrada. Ellos sabían,
por el testimonio recibido de los ángeles, que las cosas sucederían
de esta manera y se regocijaron en la salvación que vino a través de
Cristo.
Los pastores, llenos de gozo, fueron motivados por el amor para com-
partir con otros las Buenas Nuevas. Pero, sobre todo, ellos alabaron
a Dios. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del
niño. Pues, si el Salvador había nacido ¡todos tenían que saber lo que
a ellos les fue revelado!
Ellos no permanecieron por mucho tiempo en el establo y regresaron
a cuidar de sus ovejas. “Se volvieron glorificando y alabando a Dios por
todas las cosas que habían oído y visto”.

C. El testimonio gozoso de los pastores evoca admiración


Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les de-
cían. El testimonio alegre y entusiasta de los pastores maravillaron
a las personas. Quizás aquellos que los oyeron con el tiempo olvida-
ron lo dicho por los pastores. Pero María guardaba todas estas cosas,
meditándolas en su corazón. En contraste, María guardó las palabras

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas que le fueron habladas acerca de su Hijo, no sólo en su memoria,


sino en su corazón. Para ella, el mensaje fue más profundo, porque
meditaba y reflexionaba en lo dicho por los pastores y en las palabras
del ángel.
¿Cuál es nuestra alegría? Pues que la verdadera bendición de Cris-
to y el verdadero fruto de la Navidad es glorificar a Dios, y amar al
Señor Jesús quien se dio a sí mismo por aquellos quienes le reci-
ben con fe.

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Nuevo Testamento

04
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

LA PRESENTACIÓN DE JESÚS
EN EL TEMPLO
Texto de referencia:
Lucas 2:22-38

Versículo para memorizar:


Porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado
sobre su hombro. Se llamará su nombre “Admirable consejero”, “Dios
fuerte”, “Padre eterno”, “Príncipe de paz”. Isías 9:6

INTRODUCCIÓN
Jesús es la figura central de la historia de Navidad. Es correcto que el
enfoque deba estar sobre Él. Pero esto no significa que otras personas,
relacionadas a la niñez de Jesús, deban ser pasadas por alto. Ellas
cumplen una función importante por su relación con el niño Jesús. El
Señor los preparó para la alabanza de su Hijo, mientras viva su estado
de humillación. El único hijo engendrado por Dios es reverenciado por
los ángeles, pero también debe serlo por los seres humanos.
Entre aquellos que lo hicieron están Simeón y Ana. En fe adoraron
al Señor cuando apareció como un niño, sin ninguna gloria notable.
Hay algo conmovedor en estos ancianos, pues cuando el niño Jesús
fue traído al templo por primera vez, inmediatamente lo reconocie-
ron y honraron. En cambio, los demás siervos del templo del Señor
no lo reconocieron.
Desde esta perspectiva miraremos al niño Cristo:
I. Bajo la Ley
II. Honrado en el Templo

I. BAJO LA LEY
A. Cristo es un hombre en todo sentido, menos en el pecado
Cristo vino a ser como el hombre en todas las cosas, excepto en el
pecado. El fue nacido bajo la ley (Gálatas 4:4). Por nuestro bien, llegó

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas a sujetarse a las demandas de la ley y la cumplió en todo para que
pudiésemos obtener justicia.
Desde el inicio mismo de su niñez, Cristo ya se colocó bajo la ley. Es
significativo identificar cuán frecuentemente este tema es mencio-
nado por Lucas (compare Lucas 2:22, 23, 24, 37, 39). José y María
actuaron en estricta obediencia a la ley de Dios, exactamente como
cualquier otro padre judío tenía que hacer con su primer hijo.
La complacencia de Cristo para ser colocado bajo las demandas de
la ley llegó a ser evidente en el octavo día, cuando fue circuncidado.
Jesús no tenía que someterse a este rito. Pero, como substituto por los
pecadores, tuvo que someterse a esta institución del pacto de Dios.
Del mismo modo, en sumisión a la ley, le es dado un nombre. Se le
Dará a luz un hijo, y le dio el nombre de acuerdo al mensaje del ángel (Mateo 1:21; Lucas
pondrás por nombre Jesús, 1:31). El nombre de Jesús significa “el Señor salva”, y señala a su
porque él salvará a su obra como Salvador. En esta época, el nombre Jesús era muy común
pueblo de sus pecados. y otros también tuvieron este nombre. Jesús llegó a ser como otros
Mateo 1:21 también en el nombre que usó. La diferencia es que él respondió ver-
daderamente a la naturaleza de este nombre dado por Dios mismo.
El personificó en efecto lo que su nombre indicaba.
Conságrame todo

primogénito. Todo lo que
abre la matriz entre los B. La ofrenda de purificación en el día cuarenta
hijos de Israel, tanto de
En el día cuarenta, después de su nacimiento, la ley colocó aún otra
los hombres como de los
demanda sobre este niño. El es el primer hijo de María. Dios tenía
animales, mío es.
un derecho especial sobre los primogénitos de hombre y animal en
Éxodo 13:2
Israel. Estos hijos tenían que ser dedicados al Señor. Originalmente
Pero todo primogénito de ellos debían ser separados para cumplir los deberes sacerdotales
asno lo redimirás con un para el pueblo de Dios (Éxodo 13:2). Pero después, y por el gran peca-
cordero; y si no lo redimes, do de Israel con el becerro de oro, la casa de Leví fue separada para
quebrarás su cuello. este oficio porque fue leal al Señor (Éxodo 32:26-29; Números 3:12-
También redimirás al 13). Desde entonces los primeros hijos fueron “redimidos” o descar-
primogénito de tus hijos. Y gados de esta labor por un rito que simbolizaba el derecho de propie-
cuando el día de mañana dad de Dios. El niño entonces fue dedicado solemnemente a Dios.
te pregunte tu hijo: Después de pagar el precio de la redención les era devuelto el hijo a
“¿Qué es esto?”, le dirás: los padres, de manos del sacerdote. El precio de esta redención era
“Jehová nos sacó con de cinco monedas de plata, 5 shekeles, con un peso de catorce gra-
mano fuerte de Egipto, mos de plata cada uno (Éxodo 13:13, 15; Números 18:16).
de casa de servidumbre;
y cuando se endureció el Al mismo tiempo, la madre tenía que traer una ofrenda para su puri-
faraón para no dejarnos ficación, para que ella pueda ser declarada limpia. Pues, de acuerdo
ir, Jehová hizo morir a la ley levítica, la madre era inmunda después del nacimiento de un
en la tierra de Egipto a niño. La ley prescribía cuidadosamente las regulaciones de esta cere-
todo primogénito, desde monia. Para aquellos que podían pagarla, la ofrenda consistía de un
el primogénito humano cordero de un año para ofrenda quemada y un palomino o tórtola por
hasta el primogénito de la ofrenda del pecado. Pero para las mujeres pobres, la ofrenda con-
la bestia. Por esta causa sistía solamente de dos tórtolas o palominos (Levítico 12:2, 3, 6, 8).
yo sacrifico para Jehová
todo primogénito macho, y
redimo al primogénito de C. Jesús y su madre tenían que obedecer la Ley
mis hijos. Éxodo 13:13-15 Jesús y su madre también tenían que ir al santuario para realizar
los ritos de la Ley levítica. Ante la mirada de todos, en apariencia,

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Nuevo Testamento

no había nada inusual en ellos. El sacerdote que realizó esta labor Referencias / Notas
de servicio y cumplimiento de la ley no recibió señal alguna de que
había algo inusual en este niño o su madre.
¿Cómo podía saber que el niño de estos padres pobres, simples ga-
lileos, era particularmente especial? No había nada significativo en
su apariencia externa, ni había algo inusual en su madre. Ella vino
con la ofrenda de los pobres. Aparentemente, los hombres sabios de
Oriente todavía no los habían visitado ni traído sus regalos.
María tampoco revela su secreto. Ella no hace demandas especiales
para su hijo. Cada madre está orgullosa de su hijo, especialmente
cuando hay algo especial en él. Pero María se mantiene callada. Ella
había visto y oído mucho. No está preocupada de que las promesas
que el ángel le hizo contrasten tan fuertemente con las labores co-
munes realizadas aquí en el templo. En fe, ella guarda la Palabra de
Dios, descansa en sus promesas y cree firmemente.
Ella simplemente obedeció las órdenes de Dios con respecto a su
hijo. María sabía quién realmente era su hijo, por eso lo había lleva-
do de Belén a Jerusalén, para que las demandas de la Ley pudieran
cumplirse en él.
Allí estaba parada en el atrio del templo como si fuera la madre de
un pecador. Un día ella se parará en el monte Calvario como si fuera
la madre de un criminal.
En el día cuarenta, el Hijo de Dios, es traído a la misma casa de Dios
para ser redimido del servicio sacerdotal; a fin de que un día en el
futuro el pueda asumir su oficio como Sumo Sacerdote. Ya siendo
niño él es el Mediador. Como siervo del tabernáculo verdadero, él
obtendrá un ministerio más excelente para redimir a aquellos que
están bajo la ley (Hebreos 8).

II. HONRADO EN EL TEMPLO


A. El hijo de Dios está en la casa de su padre por primera vez
Esta es la primera vez que el Hijo de Dios entra a la casa de su Pa-
dre. ¿Lo notará alguien? ¡Sí! ¡El Señor se encarga de eso! El niño
no planeado e inesperado es honrado por los ancianos, hombres y
mujeres.
El primero es Simeón. Algunas leyendas dicen que era un ciudadano
prominente en Jerusalén, pues era el jefe del Sanedrín. Se afirma
inclusive que fue padre del bien conocido maestro Gamaliel. Esto es
difícilmente posible. Al contrario, la mayoría sostiene que probable-
mente era un hombre común y corriente. Lucas habla de él en térmi-
nos muy generales: había en Jerusalén un hombre llamado Simeón.
¡Pero el Señor lo conocía! La Escritura dice: “y este hombre, justo y
piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba
sobre él”. Este hombre ordinario era realmente una persona extraor-
dinariamente piadosa: él era justo y piadoso en corazón y vida. Perte-
necía al verdadero pueblo de Dios, como Zacarías y Elisabet. Como
otros que vivían en Jerusalén, él esperaba en fe el cumplimiento de

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas las promesas de Dios. Simeón aguardaba con anhelo y esperanza la
consolación de Israel. El verdadero pueblo de Dios esperaba al Me-
“¡Consolad, consolad a sías, a él pertenecían solamente aquellas que se lamentaban de su
mi pueblo!”, dice vuestro pecado y el del pueblo (Isaías 40:1), y esperaban que todas las ben-
Dios. Isaías 40:1 diciones vinieran de él.
La piedad de Simeón incluso sobrepasó la de los padres de Juan. El
tenía dones proféticos.
Además, a él le fue dada la promesa, por revelación divina, de que
no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. Simeón creía,
esperaba, anhelaba y velaba, como un centinela espera que la luz de
la mañana aparezca. ¡Ahora el tiempo de Dios había llegado! Esa era
la razón por la que este viejo debía ir al templo. El Espíritu Santo le
animó a ir al lugar donde el momento más feliz de su vida había sido
preparado. El Espíritu iluminó los ojos de Simeón para que mirara
aquello que no podían ver los sacerdotes.
Simeón ingresa al atrio del templo justamente cuando José y María
están entrando con el niño. Ellos se detienen: una pareja pobre, jo-
ven, sosteniendo a su hijo en brazos y el sacerdote en frente. Pero
igual que los pastores, Simeón no duda. Sin vacilar un momento, él
se paró delante y tomó al niño en sus brazos, y bendijo a Dios.
Este niño era frágil y pequeño; exteriormente no había nada que lo
distinguiera de los otros niños. Pero Simeón está lleno de fe, con sus
ojos brillando de alegría, abre su boca para alabar al Señor.

B. El canto de alabanza de Simeón y su profecía


Cuando alguien ha permanecido en la oscuridad por algún tiempo y
de repente descubre la luz, se le escapará de sus labios un grito de
sorpresa. Así fue con Simeón. El no puede estar callado. En agra-
decimiento a Dios, él rebosa en alabanza y adoración a Jesús. ¡Qué
ejemplo tenemos en este anciano!
Sostener a este niño en sus brazos es el cumplimiento del deseo de
toda su vida. El está completamente satisfecho. Como un vigilante, él
había esperado ser relevado de su puesto. Ahora el sol había brillado
y él sería relevado de su labor. No hay nada que lo mantenga atado a
esta vida presente por más tiempo. Las palabras de Simeón, Ahora,
Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra, no son una
oración o un deseo, sino un testimonio de alegría. El no tiene un
deseo malsano de la muerte, ni tampoco la teme. Tampoco podemos
decir que él está cansado de su vida sobre la tierra. La relación de
Simeón con su Dios es la del siervo para su Señor. Y esa es la razón
por la cual él está alabando a Dios.
La labor de Simeón como siervo de Dios sobre la tierra ha llegado al
final. Su vida ha sido de dedicación total a Dios y ahora ese servicio
sobre la tierra está completado. El pudo ver a Cristo y testificar de Él.
El ya no tiene más deseos que cumplir. Ahora él puede morir en paz,
porque sus ojos han visto a este niño, quien es el Salvador, la salva-
ción completa de Dios.
Después de la alabanza de agradecimiento por su propia salvación,

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Nuevo Testamento

Simeón habla de la salvación que Dios ha preparado en presencia de Referencias / Notas


todos los pueblos. Esta salvación ha sido revelada para que todos la
vean. ¡Cuán generosa es la perspectiva de Simeón! Verdaderamente,
sus ojos viejos han sido iluminados por el Espíritu Santo. No hay es-
trechez de mente en su hablar. Su perspectiva es universal, como la
paz sobre la tierra que cantaron los ángeles.
Esta paz alcanza a los hombres más allá de las fronteras de Israel.
Simeón menciona primero a los Gentiles. Aunque ellos acumularon
mucha sabiduría mundana, estaban en la obscuridad de la sombra
de muerte. Encerrados en la noche de la ignorancia, ellos no pueden
encontrar el camino a Dios. Caminan solos sobre sus propios sende-
ros. Cristo es dado para ser la Luz e iluminarlos y él ahora es revelado
para sacar sus vendas espirituales. Cristo es la Aurora de lo alto, el
Sol de justicia (Lucas 1:78, 79; Malaquías 4:2; Isaías 9:1; 42:6, 7).
Pero ¿qué pasa con Israel? Por muchos siglos los israelitas fueron
los recipientes de la revelación de Dios, pero la gloria de ese pueblo
se ha obscurecido. Ellos han caído en un estado de desgracia. Pero
Cristo ha venido a quitar su vergüenza. Ahora, Dios revela en una
forma maravillosa la gloria que El, en su soberanía y bondad, había
preordenado para su antiguo pueblo del pacto. El es la verdadera
gloria de Israel. ¡Cristo es su todo!
Si también queremos ver su gloria, nuestra alma debe ser iluminada
como la de Simeón. ¿Cómo? ¡Por el Espíritu Santo! Por naturaleza
los pecadores somos ciegos. Ellos no se conocen a sí mismos, ni a
Dios y peor a Cristo. Por esta razón muchos son fríos e indiferentes
hacia Jesús. Ellos no encuentran su salvación en El. Si queremos
morir en paz como Simeón, necesitamos tener la salvación de la cual
él habló.

C. José y María escuchan a Simeón


José y María escuchan a Simeón palabras de alabanza y adoración.
Están callados y sorprendidos mientras escuchan y miran al hom-
bre de cabeza gris. ¡Qué cosas gloriosas dice acerca de su niño!
Mientras Simeón continúa, aumenta su alabanza. ¿Cuánto tiempo
continuará así? El termina de cantar, pero el sacerdote que está allí
parado y sorprendido no da ninguna respuesta.
Luego, Simeón se vuelve a José y María y pone sus manos de bendi- Y, sin discusión alguna, el
ción sobre ellos, pero no sobre Jesús. El no bendice a Jesús, porque él menor es bendecido por el
es único magnífico y no necesita que nadie lo bendiga (Hebreos 7:7). mayor. Hebreos 7:7
El Espíritu Santo induce a Simeón a hablar y continúa profetizando.
Volviéndose a María, la madre de Jesús, le da una información que
le perturba. Profetiza sobre el intenso dolor que ella sufrirá, espe-
cialmente cuando esté parada al pie de la cruz. Simeón le dice: una
violenta y cruel espada traspasará tu misma alma.
El no omite el sufrimiento que va a venir, porque María no debe creer
que todo Israel dará la bienvenida al niño como él lo hace. Cierta-
mente, el Señor Jesús llegará a ser la gloria de Israel, pero allí tam-
bién hay muchos que lo rehusarán y rechazarán.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas El gozo de Simeón podría dar la impresión de que la venida de Jesús
sería bien recibida por todos. Pero no es así. Muchos encontrarán en
Pero nosotros predicamos él todo lo que necesitan para su salvación, y para ellos él será su re-
a Cristo crucificado, para sucitador, porque los levantará de su caída en el pecado y de la muer-
los judíos ciertamente te espiritual. Pero para otros El será ocasión de tropiezo (1 Corintios
tropezadero, y para 1:23), porque El no cumplirá sus expectativas terrenales y quitará la
los gentiles locura. máscara de su propia injusticia. Esto no es una mera coincidencia,
1 Corintios 1:23 pues está de acuerdo al plan de Dios y a su soberana voluntad.
La profecía, Este niño está puesto para caída y para levantamiento de
Entonces él será por muchos en Israel, resume breve pero poderosamente lo que el pro-
santuario; pero a las feta ha predicho de él (Isaías 8:14). Esta roca causará que algunos
dos casas de Israel, por caigan y otros sean levantados. El niño que trae la paz, también viene
piedra para tropezar, por al mundo para juzgar (Juan 9:39). Muchos verán la Luz, pero entre
tropezadero para caer y aquellos están también los que la rechazarán, y preferirán la oscuri-
por lazo y red al morador dad porque sus obras son malas.
de Jerusalén. Isaías 8:14 Este niño está puesto para señal que será contradicha. Es la señal de
la fidelidad y gracia de Dios. Todos los profetas le señalaron. El es
Dijo Jesús: --Para juicio he la evidencia de que todas las promesas antiguas de Dios estaban
venido yo a este mundo, siendo cumplidas. Algunas veces Dios ofreció señales para animar
para que los que no ven, y para disipar objeciones, como con Gedeón. Pero esta señal levanta
vean, y los que ven, sean oposición. El Israel carnal no desea a su Mesías. Ellos están confun-
cegados. Juan 9:39 didos por sus acciones y pelean cuando El los resiste públicamente
y señala sus pecados. ¡Sin embargo, esta señal prevalecerá!
Este niño causará que sean revelados los pensamientos de muchos
corazones. La fe y la incredulidad serán expuestas por él. Nadie pue-
de ser neutral con respecto a Jesús. Todos quienes entren en con-
tacto con él le amarán o le odiarán. En el pasado, los pensamientos
internos del corazón permanecieron escondidos, pero ahora los pen-
samientos de los hombres serán revelados. Ellos estarán con Cristo
o contra Cristo.
Todavía hoy es así. La actitud del mundo no ha cambiado.

D. Ana la profetisa
Alguien más se une al pequeño grupo de personas paradas en el
atrio del templo. Su nombre es Ana. Según la Escritura, ella era viu-
da hacía ochenta y cuatro años. Esto puede significar que ella tenía
ochenta y cuatro años o era viuda desde hace ochenta y cuatro años.
Si es la segunda opción, ella por tanto tendría cerca de cien años. El
pasaje no es claro en ello. Lo que sí es claro es que ella había alcan-
zado una edad avanzada.
Con todo, algunos La Biblia la describe como una mujer excepcionalmente piadosa.
hombres de Aser, de Ella era profetisa. El Señor revela su Palabra por su intermedio. Ana
Manasés y de Zabulón se pertenece a la tribu de Aser. En los tiempos antiguos esta tribu vivía
humillaron, y vinieron a lejos del templo (2 Crónicas 30:11) y sufrió un naufragio espiritual
Jerusalén. debido al deseo de riquezas mundanas. ¡Pero Ana es diferente!
2 Crónicas 30:11
Ella se había casado joven y enviudó. Desde ese momento, ella se
dedicó completamente al servicio de Dios. Su vida no la pasó en ais-
lamiento. Siempre podía ser encontrada en el santuario, realizando

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Nuevo Testamento

varios servicios. Ella no se apartaba del templo, sirviendo de noche y Referencias / Notas
de día con ayunos y oraciones.
Las multitudes iban y venían, pero Ana permanecía allí. Había visto,
yendo y viniendo, a muchas personas en todo el tiempo de su per-
manencia en el servicio al templo. No había un lugar en el atrio que
ella no conociera. Ahora está a punto de experimentar el milagro
más grande de su vida. Mientras realizaba su servicio diario, mira a
cuatro personas en el atrio del templo. Entre ellos a una mujer joven
con su hijo. Cuando alcanza a mirar al niño, un regocijo profundo
recorre por todo su cuerpo. De su corazón brota el reconocimiento:
¡este es él! Inmediatamente que reconoce al tan esperado Mesías en
este niño pequeño, empieza a alabar al Señor.
¡Qué formidable reunión es esta! Simeón ya no tiene más labor que
realizar sobre la tierra, pero ella se ve a sí misma como la mensajera
de las buenas noticias. Hay otras personas piadosas en Jerusalén y
ellas deben conocer acerca de esto. Ana es la amiga y compañera
de todos quienes temen al Señor y buscan la redención de Jerusalén.
Hubo quienes esperaban ser redimidos del pecado y esperaban con
anhelo al gran Hijo de David.
Ana habló en el templo y dondequiera que las personas podían escu-
char. Ella no podía callar para dar a conocer la llegada del esperado
Mesías. Al encontrar a Jesús, su gozo se reflejó en el mensaje de
alabanza que ella tenía que compartir.
En esta lección vimos cómo algunos ancianos y ancianas alabaron
al Señor y testificaron del niño Cristo. Y los jóvenes, ¿no lo alabarán?
Para ellos hay una promesa especial: me hallan los que temprano me
buscan (Proverbios 8:17).

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La Historia de la Salvación

05
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

LOS MAGOS DE ORIENTE


Y EL REY HERODES
Texto de referencia:
Mateo 2

Versículo para memorizar:


Pues hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres:
Jesucristo hombre. 1 Timoteo 2:5

INTRODUCCIÓN
Esta historia ha atraído siempre el interés y para hacerlo aún más
interesante muchos han añadido mitos y leyendas. Los católico-ro-
manos han dedicado un día para conmemorar la llegada de estos
orientales, al celebrar la fiesta de los tres reyes. Ellos afirman que
fueron tres reyes: Gaspar, Melchor y Baltazar. Pero las Escrituras no
mencionan nada acerca de esto. No es necesario inventar para ha-
cer interesante esta u otras historias.
En sentido, nosotros consideraremos:
I. Dios, el Rey, llama a los Magos
II. Herodes, el Rey, dirige a los Magos
III. Jesús, el Rey, recibe a los Magos

I. DIOS, EL REY, LLAMA A LOS MAGOS


A. Los Magos han visto su estrella
Los ángeles cantaron en el nacimiento de Cristo y los pastores alaba-
ron a Dios. En la presentación en el templo, Simeón profetizó y Ana
testificó. Por un momento estas cosas causaron un poco de alboroto
en Jerusalén. Pero pronto todo llegó a ser normal otra vez y todos en
Jerusalén regresaron a sus actividades anteriores. Las rutinas diarias
de la vida regresaron. Los dos santos ancianos habían proclamado las
nuevas noticias a los fieles, pero el pueblo -como un todo- no se moles-
tó en averiguar acerca del Mesías. Israel permaneció como siempre.

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Nuevo Testamento

Pero ahora, ¡vienen los paganos! La profecía de Simeón acerca de Referencias / Notas
Cristo como su Luz está en camino de realización. Los hombres pro-
minentes del mundo pagano ofrecieron gran tributo al Cristo, un tri-
buto que ni los líderes de su propio pueblo le ofrecieron alguna vez.
Cuando Jesús nació, Israel era gobernado por décadas por un rey
llamado Herodes. Tan pronto como este escuchó del Mesías, trató
de destruir al verdadero Rey de Israel. Este hecho revela la oposi-
ción poderosa contra Cristo de las fuerzas anticristianas. Los líderes
espirituales del pueblo también le rechazaron. Los judíos tenían al
Antiguo Testamento en la punta de sus dedos, pero no se tomaron la
molestia de ir a Belén. Israel no proclamó la gran salvación de Dios a
los extranjeros que habían venido a ellos. Antes bien, los extranjeros
que vinieron de lejos, guiados por la estrella, son los primeros en
mencionar el nombre del Salvador en Jerusalén. Y también desde
sus tierras le trajeron regalos.

B. Los Magos estudiaron los cielos


Pero ¿quiénes son estos hombres? Las Escrituras los llama los ma-
gos del oriente, sin dar ningún dato particular acerca de su país de
origen. No sabemos si eran de Persia o Caldea, naciones que es-
taban situadas al oriente de Palestina. Ellos fueron hombres que
practicaron la ciencia, y más específicamente la astronomía. En los
tiempos antiguos, tanto la astronomía (el estudio científico de los
cuerpos celestes) como la astrología (predicción de eventos por las
estrellas) no tenían sus límites muy marcados, pues frecuentemente
iban juntas. La opinión general era que los eventos inusuales sobre
la tierra podían ser leídos e interpretados por las posiciones de los
cuerpos celestes en el cielo.
Estos magos, sin embargo, no deben ser comparados con los indivi-
duos engañosos y fraudulentos, quienes “leen” las estrellas para pre-
decir el futuro. No. Ellos fueron hombres respetables de ciencia, co-
nocidos como filósofos o magos. En los días de Daniel, este hombre
de Dios se había mantenido en la posición de liderazgo del colegio
de hombres letrados, de ciencia y magos de la corte en Babilonia.
Estos hombres estudiaron los cielos y trazaron el camino de las estre-
llas. Pero, como estudiosos de las estrellas, sucedió que una noche
un fenómeno inusual captó su atención. Vieron la estrella y fueron
persuadidos de que esta era la que señalaba el nacimiento del Rey
de Reyes. ¡Indudablemente, esta era Su estrella!
No se puede investigar ni saber cuál estrella vieron ellos. Ha habido
muchas especulaciones alrededor del tema. Se han ofrecido mu-
chas conjeturas y se han hecho numerosos cálculos. ¡Incluso las
tablas de las estrellas de los antiguos chinos han sido analizadas! Es
inútil hacer esto porque nunca seremos capaces de decir con certe-
za cómo debe ser entendida la estrella de los magos.
Nosotros creemos que los magos recibieron una revelación de Dios
con respecto al significado de esta maravillosa aparición. Es intere-
sante notar que el medio que el Señor usó para informarles de este

| 61 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas gran evento era su ocupación diaria. Pues, si todo está bajo el con-
trol de Dios, lógicamente las luces brillantes del cielo sirven también
para mostrarnos su consejo. El tiene maravillosas formas para guiar
y dirigir a los pecadores a su luz.
El usa muchos medios para traer las personas a Jesús. Los ángeles
fueron enviados a los pastores; Simeón fue dirigido al templo por
el Espíritu Santo; para los magos, ¡Dios usó una estrella! Debemos
creer firmemente en la guía providencial de Dios.

Lo veo, mas no ahora; Puede ser que los magos hayan conocido algo de la antigua profecía
lo contemplo, mas no de de Balaam (Números 24:17), que se refería a la estrella de Jacob.
cerca: Saldrá estrella de Puede ser que conocían la profecía de Daniel sobre el Mesías. Puede
Jacob, se levantará cetro ser que ellos conocían la opinión diseminada en muchas naciones
de Israel, y herirá las paganas que un rey poderoso se levantaría de Judá. Puede ser que
sienes de Moab y destruirá los Magos hayan escuchado a los judíos de la dispersión acerca de
a todos los hijos de Set. su esperanza de salvación. Eso realmente no importa. Su viaje no
Números 24:17 puede ser explicado satisfactoriamente. Cada intento por encontrar
una explicación, trae solamente más preguntas que no pueden ser
respondidas. La opinión sostenida por algunos, de que los magos
fueron conducidos hacia la verdad por error, es demasiado radical.
Por revelación especial el Señor mismo les enseñó el significado de
la estrella. Esa fue la fuente de sus esfuerzos, su certeza absoluta,
su deseo intenso, el cual no podía ser extinguido, y su adoración fer-
viente del niño en una casa común y humilde.

C. Los Magos siguieron la estrella


Dios llamó a los magos y ellos obedecieron. Ellos estuvieron dispues-
tos y deseosos de hacer tan largo viaje. Dios no los forzó, pero sí
inclinó sus corazones para ir y ver al Rey y adorarlo. Ningún obstá-
culo podía detenerlos en su camino. Ellos dejaron su país atrás para
rendir homenaje a Jesús.
Ellos se pusieron sus sandalias y alistaron a sus animales de carga.
No hay duda de que ellos dejaron atrás a sus seres queridos y su
viaje dio mucho que hablar. En el camino estuvieron expuestos a
muchos peligros. Pero nada podía hacerlos regresar. El viaje sería
largo y difícil, ¡pero ellos tenían que ver al Rey de Reyes!
Llegaron al país de Judá y miraron el monte santo. Un poco más de
camino y sus pies entrarían a las puertas de Jerusalén. ¡Qué mara-
villoso es que el Rey celestial que los llamó, también los condujo a
Jesús!

II. HERODES, EL REY, DIRIGE A LOS MAGOS


A. Los Magos indagaron en Jerusalén
Sus corazones deben de haber saltado en sus pechos cuando ellos
entraron en Jerusalén. Ellos están cerca a la meta de su viaje y el
heredero real será visto en la capital del país. Pero nada en la ciudad,
ni en medio de la muchedumbre ni en las calles, parecía indicar el
nacimiento de un rey. Sin embargo, ellos no dudan en su convicción.

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Nuevo Testamento

No preguntan: ¿hay un heredero recién nacido? Ellos están seguros Referencias / Notas
y convencidos de que él nació.
Debido a su condición de extranjeros, piden información del Mesías
recién nacido. A su pensar, el pueblo del Mesías seguramente debe
conocer acerca de él. Por lo tanto, su primera pregunta naturalmente
es: ¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido? El punto de vista
de que la estrella los había guiado todo el camino desde el Oriente
a Jerusalén no es correcto. Muchos piensan que así fue como suce-
dió, pero no hay ninguna base bíblica para pensar de esa manera.
Los magos vieron la estrella y se dirigieron a la ciudad capital de
Israel, como sería natural. Pero, ya estando allí, vieron nuevamente
la estrella y ésta fue delante de ellos a Belén.
Los magos deseaban ir al lugar donde estaba el Rey recién nacido.
El pueblo de Jerusalén se extraña mucho por su pregunta. Pues ellos
no saben nada. La presencia de los magos causa sorpresa y temor, y
las noticias se esparcen rápidamente a través de todo el país. Todos
llegan a turbarse, y toda Jerusalén con él. ¡Ellos no sabían nada acer-
ca del Rey recién nacido!

B. Los maestros de Israel informan a los Magos


Herodes, el Rey de Judea, es un edomita que desde hacía treinta
años había obtenido el trono y había sido capaz de sostenerse en su
posición a pesar del odio intenso que los judíos tenían por él. A él le
gustaba demostrar su poder con pompa y grandeza, pues había ob-
tenido el trono por medios injustos y a la fuerza. Herodes es codicio-
so, malvado y cruel. El es extremadamente egoísta y orgulloso y sólo
le interesaba su propio bienestar. El sospechaba constantemente
que había complots en contra de él. El historiador judío Flavio Josefo
llama a Herodes como el rey “monstruosamente cruel”. El pueblo
le aborrece y teme. Ellos saben que Herodes es capaz de destruir a
todo aquel que se atraviese en su camino, aunque sea su esposa o
sus hijos. El no retrocede por nada.
Herodes entiende, por las preguntas de los Magos, que ellos están
buscando al Mesías. ¿Ha nacido el heredero del antiguo linaje real
de David? Si, ¡así es! ¡Herodes tendrá competencia y la ahogará con
sangre! Herodes entiende inmediatamente la referencia de que es el
Cristo. Aquellos que son egoístas no tolerarán el gobierno de Cristo y
ciertamente Herodes tampoco.
Entretanto, los magos que preguntan del Rey nacido están todavía
en la oscuridad. Nadie puede darles información. Herodes está pre-
ocupado y quiere saber más. El no se ha enterado del Salvador por-
que obviamente no conoce las Escrituras. Pero ahora las necesita
y, por lo tanto, va a los expertos, los “profesionales”, y se apresura a
convocar a todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo
para una reunión.
Los rabinos esperan ansiosa y temerosamente la llegada del rey, de-
seando saber lo que él quiere de ellos. El entró y les preguntó dónde
había de nacer el Cristo. ¿Eso es todo lo que él quería saber? Bien,

| 63 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas ellos pueden satisfacer su pregunta, porque los maestros religiosos
de Israel conocen la respuesta. Los escribas señalan a Miqueas 5:2
y lo interpretan a su manera. En su explicación omiten la segunda
Pero tú, Belén Efrata, tan parte y cambian el final de acuerdo a 2 Samuel 5:2.
pequeña entre las familias
La reunión se suspende. Por ahora, Herodes conoce suficiente. Los
de Judá, de ti ha de salir
escribas no demuestran ningún deseo de conocer más. Ellos no es-
el que será Señor en Israel;
tán interesados en el Rey recién nacido y permiten que los Magos
sus orígenes se remontan
vayan a Belén por su propia cuenta. ¡Estos, y no aquellos, son los
al inicio de los tiempos, a
los días de la eternidad. están llamados para ser profundamente devotos! Los maestros de la
Miqueas 5:2 Ley conocen el camino, pero no transitan por él. No tienen deseo de
ver a Jesús y no sienten necesidad de adorarlo. Aquí mismo ya está
el comienzo del cumplimiento de la promesa, A lo suyo vino, y los
Aun antes de ahora, suyos no le recibieron (Juan 1:11). No hay duda que su pensamiento
cuando Saúl reinaba sobre estaba envanecido, pues estaban convencidos de que, “Si el Mesías
nosotros, eras tú quien hubiera venido, nosotros ciertamente hubiéramos sido notificados
sacabas a Israel a la primero”.
guerra, y lo volvías a traer.
Además, Jehová te ha
dicho: “Tú apacentarás a C. El plan diabólico de Herodes
mi pueblo Israel, y tú serás Herodes ya ha formulado un plan. El pondrá una trampa. Le falta-
quien gobierne a Israel”. ba solamente conocer el lugar exacto en Belén. Una vez enterado
2 Samuel 5:2 pondría a cabo su deseo asesino. Entonces, con fingimiento decide
mostrar interés. Herodes llama a los Magos para una audiencia en
privado. El no desea que las demás personas se enteren siquiera por
la razón de la presencia de los Magos. Sus acciones son diabólicas.
El crea una impresión favorable de sí mismo y actúa muy amigable-
mente cuando recibe a los Magos. Muestra interés real por el objeti-
vo de este viaje y quiere saber todo. Pregunta primero sobre la fecha
de cuándo se les apareció por primera vez la estrella. El pretende co-
operar fervientemente en hallar las respuestas a las preguntas de los
Magos. El demuestra estar en completo acuerdo con su intención y
no les estorba en ninguna forma. Al darse cuenta de que los Magos
no tienen información exacta sobre el lugar de nacimiento del niño,
les pone el encargo de Id allá y averiguad con diligencia acerca del
niño pues él también quiere ir a Belén a adorarle.
Herodes usó a los magos para cumplir sus propios propósitos. Es
la más grande de las hipocresías pretender ser religioso para fines
egoístas. Herodes actúa amigablemente, pero es extremadamente
peligroso.
Pero, entonces, ¿por qué se quedó en Jerusalén y no fue con los ma-
gos? El hubiese conocido todo inmediatamente. Pero el Señor cuida
de todo. El desbarata el consejo de los impíos y usa a Herodes como
un medio para enviar a los magos al lugar correcto.

III. JESÚS, EL REY, RECIBE A LOS MAGOS


A. Los Magos van a Belén
Los magos tienen información suficiente en este momento. Han oído
al rey. No se conoce que ellos hayan prometido algo a Herodes, de
modo que más tarde ellos no rompieron ninguna promesa. Ahora

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Nuevo Testamento

pueden continuar su viaje. Han tenido experiencias extrañas. Quizás Referencias / Notas
mucho de lo que sucedió en Jerusalén les habrá desanimado.
Los magos abandonaron la ciudad sin la ayuda de un guía. Las per-
sonas en general son indiferentes al nacimiento de su Rey, pero los
Magos no dudaron ni por un instante.
¡La buena mano de Dios está con ellos! Después de estos problemas
Dios los conforta. Pues, de pronto, sobre sus cabezas, vuelve a apa-
recer la estrella que vieron en el oriente. No la habían visto por largo
tiempo, pero no la habían olvidado. La estrella es la señal la cual que
reafirma su fe.
En la providencia de Dios, a través de los medios usados por Hero-
des, los Magos saben ahora por lo dicho en las Santas Escrituras
que deben ir a Belén. Ellos creyeron esta revelación y siguieron ese
camino. Y además, ¡ellos pueden ver la estrella otra vez! El lenguaje
usado en la Escritura para describir la estrella, indica que ésta podía
ser vista por el ojo humano. Cuando ellos viajan, la estrella está en su
delante, y al llegar a su destino, la estrella se detiene.
Pronto llegan a Belén, pues está solo a dos horas de viaje de Jerusa-
lén. Después de todas las experiencias de su viaje, especialmente en
la capital de los judíos, y al ver que la estrella se detiene, los Magos
se regocijaron con muy grande gozo. ¡Qué diferencia entre su actitud
y la de los sacerdotes y escribas!

B. Los Magos adoran a Jesús


Finalmente llegan al lugar que tan anheladamente habían espe-
rado. Ellos entraron a una residencia; el niño ya no estaba en el
establo con un pesebre, sino en una casa. Allí encuentran al niño
con su madre María. ¡Qué sencilla es esta mujer! ¿Puede ser ella la
madre del Rey de los judíos? ¡Qué común y corriente es este niño!
¿Puede ser éste el Rey deseado tan intensamente? Tales preguntas
no los molestan. Ellos han soportado muchas pruebas de fe y, por
lo tanto, ellos no dudan. Ellos no se dejan llevar por las apariencias
externas.
Su fe es coronada. Los magos no dicen mucho, porque están pro-
fundamente conmovidos. No proclaman discursos elocuentes, sino
que reverentemente se arrodillan y humildemente adoran al niño. De
acuerdo a la costumbre oriental, se arrodillan hasta tocar con sus
caras el piso. Aunque la apariencia externa del niño es insignifican-
te, ellos Lo adoraron. Los Magos lo adoraron, porque creían en El.
Este niño, el Rey que ha nacido, ha capturado sus corazones y ellos
se lo ofrecieron gustosamente. ¡Qué maravillosa escena!
Y también le presentaron sus regalos. Después de algunos momen-
tos de silencio, de embelesamiento, sus tesoros (arcas y cofres) son
abiertos y le ofrecen a su Rey lo mejor de sus posesiones y lo que sus
corazones generosos pueden ofrecer. Estos son regalos apropiados
para un rey: oro, incienso y mirra. El incienso es una resina de olor
dulce. La mirra también es una resina y tiene un olor penetrante y un
sabor amargo. Este es uno de los ingredientes del aceite santo usado

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas para la unción (Éxodo 30:23) y es también usado para embalsamar
(Juan 19:39) o para la elaboración de perfume.
Tomarás especias finas: de Muchos intentos se han sido realizados para interpretar simbóli-
mirra excelente, quinientos camente estos regalos. El oro señalaría a la realeza, el incienso el
siclos, y de canela mérito sacerdotal, y la mirra la sepultura de Jesús. Pero, quizás es
aromática, la mitad, esto mejor verlos como los regalos más costosos que los Magos pudieron
es, doscientos cincuenta; encontrar para ofrecérselos a su Rey. Ellos le trajeron tributos reales
de cálamo aromático, al niño Jesús mientras los grandes líderes y letrados de Israel le ig-
doscientos cincuenta. noraron. ¡Esta es la vergüenza de Israel!
Éxodo 30:23

C. El plan diabólico de Herodes es desbaratado


Vino también Nicodemo,
el que antes había visitado Los magos no pudieron quedarse por más tiempo. Pronto regresa-
a Jesús de noche, trayendo ron a su país. El Señor interviene en sus planes y fueron avisados en
un compuesto de mirra y sueños. Este medio fue frecuentemente usado para revelación y fue
de áloes, como cien libras. experimentado por José, Faraón, Nabucodonosor y José, el esposo
Juan 19:39 de María. Siguiendo el consejo de Dios, los magos regresaron a su
tierra por otro camino.
Por lo tanto, el plan asesino de Herodes fue desbaratado. El tirano, se-
diento de sangre, esperó por largo tiempo pero nunca volvió a ver a los
magos. Entonces, los niños de Belén llegaron a ser las víctimas de su
odio frenético. Este malvado rey envió a sus siervos a que mataran en
esta región a todos los niños varones menores de dos años de edad.
El gran descendiente de David escapó porque Herodes no pudo de-
tener al mensajero celestial. Un ángel se le apareció en un sueño a
José y le avisó que llevara su familia a Egipto hasta que reciba otro
mensaje de Dios. Entonces la familia salió Belén y encontraron pro-
tección en Egipto.

D. Nuestra respuesta
Una revisión de los eventos de esta historia nos demuestra que son
bastante ilustrativos. Dios nos llama por su palabra y dirige nuestro
camino a Cristo. ¿Cómo respondemos a su llamado? Muchos son
como los escribas. El conocimiento de las Escrituras nunca debería
dejarnos satisfechos con una información externa. Debemos ser ha-
cedores de la Palabra y no sólo oidores.
Otros siguen el ejemplo de Herodes. Responden con enemistad a
cada revelación de la gloria de Cristo. ¡Eso es terrible! Aquellos que
luchan contra Dios, serán siempre derrotados.
¡Cuán bendecidos somos al proceder como los magos! Aquellos que
estén interesados verdaderamente en encontrar a Jesús, lo encon-
trarán. Dios, quien produce el deseo, también lo satisfará.
La historia de los Magos demuestra que la fe es probada, pero es
también animada. ¡Permita que usted sea llamado, atraído, enseña-
do y guiado por el Señor!
Hónrelo trayendo su ofrenda de agradecimiento al Rey. ¿Cuál es el
precio de su adoración?

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Nuevo Testamento

06
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS EN EL TEMPLO
A LOS DOCE AÑOS
Texto de referencia:
Lucas 2:40-52

Versículo para memorizar:


Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y
los hombres. Lucas 2:52

INTRODUCCIÓN
Los versículos de Evangelio de Lucas usados para esta lección son
los únicos de las Escrituras que mencionan la niñez del Salvador.
Frecuentemente se hacen muchas preguntas concernientes a su ni-
ñez y juventud y no pueden ser contestadas con certeza. La vida de
Jesús, que tantas revelaciones divinas y maravillosas trajo durante
los primeros días y meses de su vida, es como si estuviese oculta du-
rante treinta años. Sin embargo, estos años ocultos tienen un gran
significado.
La Palabra de Dios no fue dada para satisfacer nuestra curiosidad.
Esta lección está llena de instrucciones y ofrece mucha luz sobre
la niñez del Señor Jesús. Varios aspectos de su vida como hijo son
tratados:
I. Jesús participa en la adoración de Israel
II. Jesús se ocupa de las cosas de su Padre
III. Jesús es sumiso a sus padres

I. JESÚS PARTICIPA EN LA ADORACIÓN DE ISRAEL


A. El desarrollo de Jesús durante la niñez
Después de la muerte de Herodes, el malvado asesino de niños, José,
María y el Niño regresaron de Egipto. El Rey de los judíos, a quien los
sabios habían pagado tributo, regresó a su propio país. A su llegada
a Palestina no hubo nada que se asemeje a un cortejo real. Apenas

| 67 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas se notó. José y María se retiraron a la remota Galilea y se establecie-


ron en su ciudad de Nazaret, una de las ciudades menos importantes
de Galilea. Allí es donde Jesús pasó su niñez.
Notemos que por su naturaleza humana, el desarrollo de Jesús fue
normal y ordinario. Él creció hasta llegar a ser un hombre fuerte.
Lucas se refiere a esto con descripciones cortas pero significativas.
Según su naturaleza divina, Él fue siempre y eternamente perfecto.
Esto significa que su divinidad no está sujeta al desarrollo o creci-
miento. Es el hombre Cristo Jesús quien aumentó en estatura y se
desarrolló desde el nacimiento a un infante, desde un infante a un
niño y a un joven, y desde un joven hasta hacerse adulto. Él experi-
mentó todas las fases del crecimiento y desarrollo humano, hasta
que alcanzó la madurez.
Su desarrollo espiritual estuvo a la par con su desarrollo físico. Él
aumentó en sabiduría y estaba lleno de discernimiento. Su desarrollo
Mientras tanto, el joven espiritual fue constante y regular sin perturbaciones. Su desarrollo
Samuel iba creciendo y fue armonioso y fue perfecto en cada etapa. Como niño, el Salvador
haciéndose grato delante fue realmente un niño. Experimentó todas las características de la ni-
de Dios y delante de los ñez. Sin embargo, fue extraordinario en todo, porque era sin pecado.
hombres. 1 Samuel 2:26 La gracia de Dios era sobre él y él crecía en sabiduría y en estatura, y
en gracia para con Dios y los hombres. La gracia de Su Padre estaba
sobre Él y el pueblo lo tenía en alta estima. El afecto que los demás
El niño crecía y se
tenían por este Niño aumentó constantemente.
fortalecía en espíritu,
y estuvo en lugares En el Antiguo Testamento la vida de Samuel fue un reflejo de esto
desiertos hasta el día de (1 Samuel 2:26). También podemos comparar lo que Lucas afirma
su manifestación a Israel. sobre Juan el Bautista (Lucas 1:80). No hay ninguna referencia de un
Lucas 1:80 gran afecto de las personas por Juan, porque él creció en la soledad
del desierto, apartado de la vida cotidiana.

“Tres veces cada año se La unión de la naturaleza divina y humana en la persona del Sal-
presentarán todos tus vador es un misterio completo que no puede ser comprendido por
varones delante de Jehová, nuestra razón limitada. Es un hecho histórico que nosotros no po-
tu Dios, en el lugar que demos entender.
él escoja: en la fiesta El maestro, los padres, los ancianos y pastores también deben orar y
solemne de los Panes sin velar porque también los niños, crezcan en la gracia y el conocimiento
levadura, en la fiesta de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 3:18).
solemne de las Semanas
y en la fiesta solemne
de los Tabernáculos. Y B. Jesús será el Hijo de la Ley
ninguno se presentará
Cuando el Hijo de Dios tomó la naturaleza humana, en su divinidad
delante de Jehová con las
Él mismo escogió a sus padres, quienes irían fielmente por los ca-
manos vacías.
minos del Señor y le guiarían apropiadamente durante su juventud.
Deuteronomio 16:16
Ellos le dieron una educación meticulosa, exactamente según la ley.
Cuando Jesús tuvo doce años, lo llevaron a Jerusalén. Según la ley
Al siguiente día vio Juan (Éxodo 23:17; Deuteronomio 16:16), los varones tenían que compa-
a Jesús que venía a él, y recer ante Dios en el templo tres veces por año. La ley no prescribía
dijo: “¡Este es el Cordero esto para las mujeres, pero María acompañaba voluntariamente a
de Dios, que quita el José al templo para celebrar la Pascua. Esta fiesta le recordaba al
pecado del mundo!” pueblo el éxodo de Egipto y al Cordero de Dios (Éxodo 12; Juan 1:29;
Juan 1:29 1 Corintios 5:7).

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Nuevo Testamento

Hasta ahora ellos habían dejado a Jesús en casa. Alrededor de los Referencias / Notas
doce o trece, cuando el niño se convierte en hombre, los jóvenes
israelitas llegaban a ser “hijos de la ley” y adquirían ciertas obligacio-
nes como guardar los rituales prescritos relacionados con el ayuno y
la celebración de las fiestas. Para Jesús había llegado la hora, porque
el niño se había convertido en un joven. Por consiguiente, siguiendo
la costumbre de la fiesta, José y María llevaron por primera vez a Je-
sús junto con ellos para celebrar la Pascua en Jerusalén, para que
cumpliera su responsabilidad con la ley por sí mismo.
Muchos han fantaseado sobre los sentimientos de Jesús cuando vio
la imponente ciudad y cuando asistió a la celebración en el templo.
Esto debe evitarse porque las Escrituras no mencionan nada sobre
los sentimientos de Jesús. Lucas no nos da una explicación románti-
ca, más bien es muy sobrio en relatar los hechos.
Lo importante es reconocer que con este acto formal, el Hijo de Dios
es puesto de nuevo bajo la ley de Israel ¿Por qué era necesario esto?
Porque Él no vino a abrogar la ley sino a cumplirla, aún siendo un
niño o joven. Debe recordarse que Él la cumplió perfectamente. Que
entendió totalmente las abundantes prescripciones de las leyes de
Dios y que honró perfectamente a su Padre cuando participó en la
celebración de la Pascua. De este modo, dio testimonio de cómo
se deben realizarse los sacrificios delante del rostro de Dios en el
templo.

II. JESÚS SE OCUPA DE LAS COSAS DE SU PADRE


A. Jesús está perdido
La fiesta de la Pascua duraba siete días. José y María permanecieron
hasta el final. Entonces, ellos se prepararon para regresar a casa.
Cuando empezaron el viaje de retorno, Jesús no estaba con ellos,
pues Se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiese José y su
madre. Ellos no se preocuparon que Él no esté con ellos. Pensaron
que estaba entre la compañía en el camino a casa.
Era la costumbre de los israelitas ir a la fiesta en una larga procesión
apiñada y regresaban a la casa de modo similar. Esto facilitaba el
largo y difícil viaje y lo hacía más agradable. Sin preocuparse, ellos
anduvieron camino de un día. Pensaron que no debían preocuparse
por un niño como Jesús y le dieron cierta libertad de movimiento.
Cuando se prepararon para descansar durante la noche, Jesús to-
davía no había regresado. Entonces comenzaron a buscarlo. Por su-
puesto, nadie lo había visto en la congestionada procesión. Entonces
María y José se preocuparon mucho. Él era su responsabilidad. Ellos
dejan la procesión de celebrantes y regresan una vez más a Jerusa-
lén. Claro, esto les tomó otro día.
Cuando llegaron a la gran ciudad, le buscaron por todas partes,
pero no pudieron encontrarle y se llenaron de gran ansiedad. Fi-
nalmente, tres días después, es decir, al tercer día de su retorno,
ellos lo encuentran. En ese momento estaban fuera de sí por la
preocupación.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas B. María y José encuentran a Jesús en el Templo


Pero los dos se sorprendieron cuando lo hallaron. ¿Cuál fue la razón
de la sorpresa? Encontraron a Jesús ¡en el templo! Pero no estaba
únicamente sentado en el templo, escondido en una esquina, sino
que estaba sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y
preguntándoles. Era común que los escribas se sentaran a la entrada
del templo sobre una plataforma baja durante las fiestas, dando ins-
trucción religiosa a los estudiantes también sentados en un círculo,
a sus pies. ¡Allí estaba Jesús!
Él hacía muchas preguntas, pero no actuaba arrogantemente como
si se tratara de un joven rabino de doce años, que discutía con los
maestros en Jerusalén y los examinaba. Esta interpretación incorrec-
ta no tiene ninguna base en la Escritura. No hay nada presuntuo-
so en las acciones de Jesús. El joven Jesús no tomó la posición de
un rabino. Al contrario, Él escuchaba con el más grande interés las
charlas de los rabinos, contestaba las preguntas y también les pre-
guntaba.
Aquellos hombres preparados estaban asombrados de sus puntos
de vista y se interesan en el joven, colocándole en el centro, sorpren-
didos por su discernimiento. Y todos los que le oían, se maravillaban
de su inteligencia y de sus respuestas. Después, a menudo leeremos
cosas similares acerca de Jesús.
Mientras Jesús estaba en el centro de este grupo, totalmente ocupa-
do en los asuntos espirituales, José y María entran en escena. ¡Qué
reunión! María habla primero, mientras José permanece en la parte
de atrás. Sus palabras contienen una reprensión indulgente, pero no
un reproche duro. ¿Reconoce ella su propio descuido? No hay duda
de que ella entiende que algo inusual ha traído a Jesús aquí, a este
lugar en particular. Sin embargo pregunta, algo irritada, ¿por qué? y
da salida a algunos de los sentimientos de ansiedad y temor que ella
y José –a quien ella le dice tu padre– han llevado durante su ansiosa
búsqueda.

C. Jesús ocupado en los negocio de su Padre Celestial


La respuesta de Jesús es muy significativa. Él, a su vez, les pregunta:
¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre
me es necesario estar? Esta respuesta contiene las primeras palabras
de Jesús que registran los Evangelios. Es un resumen corto de sus
pensamientos, palabras y acciones, y también de su vida más tarde.
Esto nos enseña claramente que Jesús no había permanecido en
Jerusalén debido a intenciones y propósitos equivocados. Él no reco-
noce ninguna mala acción porque no la había. Jesús no había sido
indiferente y no estaba perdiendo su tiempo. Menos aún, Jesús no
se había quedado por falta de cuidado o para evitar las malas com-
pañías.
Sus acciones no se debieron a la poderosa atracción de la hermosa
ciudad y del magnífico templo, los cuales podrían fácilmente anona-
dar a un joven criado en la sencillez de un lugar rural. No, su deseo y

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Nuevo Testamento

amor por los negocios de su Padre, su casa, su trabajo y su servicio Referencias / Notas
fueron los que lo motivaron. ¿No habían entendido eso José y María?
¡Allí es donde Él debía estar! Él sabía que su llamado está ahí.
¡Jesús estaba asombrado del porqué ellos lo buscaban! Ellos no te-
nían que buscarlo. Con asombro natural él pregunta: ¿Por qué me
buscabais? Aquí, en la casa de su Padre, Él se siente su casa y puede
estar involucrado en el negocio de su Padre. Él no estaba simple-
mente interesado en oír hablar de estas cosas, o haciendo preguntas
acerca de ellas, sino que él estaba inmerso en ellas. ¡Éstos son los
negocios de mi Padre! Así es como el joven de doce años respondió a
las palabras de María cuando le dijo: tu padre y yo.
Esto indica que Jesús era más que sólo naturaleza humana. De una “Todas las cosas me
manera maravillosa y clara él manifiesta la conciencia de su obra fueron entregadas por mi
divina, su oficio de mediador, su persona y obra. Gradualmente su Padre; y nadie conoce al
divinidad está siendo revelada a su humanidad y es receptivo a ella y Hijo, sino el Padre, ni
apto para recibirla. Cómo sucedió esto nosotros no podemos saber, nadie conoce al Padre,
pero podemos decir que él no recibió esta información de otros (Ma- sino el Hijo y aquel a
teo 11:27). quien el Hijo se lo quiera
revelar”. Mateo 11:27

III. JESÚS ES SUMISO A SUS PADRES


A. José y María no entienden a Jesús
José y María escucharon su contestación, sin embargo no entendie-
ron las palabras que les habló. No pudieron entender por qué Jesús
de súbito y públicamente habló sobre la relación exclusiva que tenía
con su Padre.
Muchos pensamientos y recuerdos debieron de haber venido a la
mente de María. Y nuevamente, ella recibió cosas nuevas para guar-
darlas en su corazón, de forma similar a cuando los pastores la visita-
ron. La incredulidad normalmente rechaza lo que no puede entender,
pero María no reaccionó así. Aunque ella no entiende todo, guarda
las palabras en su corazón y no reprocha a Jesús. En ese instante
ella no sabe qué decir y por consiguiente guarda silencio.

B. Jesús está sujeto a sus padres


Jesús tampoco dijo algo más. Aunque él se sentía completamente
en casa, de su Padre celestial, va inmediatamente y de buena gana
con su madre y su padre. ¡Su obediencia es impresionante! Él era
consciente de quién es, sin embargo, obedece antes de ser pregun-
tado. No hay una palabra de protesta cuando deja el templo, lugar
que para él era de gran gozo. Regresó obedientemente con ellos a
Nazaret.
Jesús ejerció gran abnegación. En lugar de disfrutar en el templo en
las cosas de su Padre, se sometió a la voluntad de Dios, su padre,
para estar sujeto a ellos: sus padres terrenales. Eso caracterizó su
vida juvenil e indica cómo se comportó en su hogar. Esta descripción
no sólo se aplica a su obediencia activa cuando acompañó as padres
de regreso a Nazaret, sino que muestra que siempre era obediente.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Él no sólo era obediente de vez en cuando, sino que más bien nunca
hubo un tiempo en el que no fuese obediente.
Jesús no era un niño pasivo, sino un niño santo. En un mundo lleno
de transgresores y rebeldes que frecuentemente causan que sus pa-
dres y maestros se aflijan, él era el único que nunca pecó contra el
quinto mandamiento.

C. Jesús es nuestro ejemplo para guardar el quinto mandamiento


Debería impresionarnos de que su juventud es descrita por las pala-
bras: que él estaba sujeto a ellos. Jesús nos pone aquí delante de un
ejemplo noble. Por naturaleza somos incapaces de seguir el ejemplo
del Señor Jesús. Los pecados contra el quinto mandamiento son mu-
chos y nos declaran culpables, por consiguiente los pecados de los
jóvenes necesitan ser cubiertos por la fe en la justicia de Cristo. Al
someterse a sus padres terrenales, Jesús cumplió la voluntad de su
Padre. Para eso vino a la tierra. Se puso bajo la ley, no sólo para llevar
nuestro castigo, sino también para cumplir las demandas de la ley
que incluyen el quinto mandamiento.
Siendo niño, Jesús pagó por nuestras transgresiones y obtuvo una
justicia que aplacó el juicio de Dios sobre la desobediencia. Por la
gracia de Dios se considera a todos los que creen en él como justos.
¿Está usted molesto por una conciencia que lo acusa de los peca-
dos de su juventud? ¡Vaya a Jesús! El Espíritu Santo nos imparte su
gracia y nos da el deseo de poner nuestros pies en los pasos de Je-
sús. Entonces empezaremos a seguirle sumisamente, en obediencia
amorosa.

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Nuevo Testamento

07
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

EL MINISTERIO DE JUAN EL BAUTISTA


Textos de referencia:
Mateo 3:1-12; Marcos 1:1-9; Lucas 3:1-18; Juan 1:19-28

Versículo para memorizar:


Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Mateo 3:2

INTRODUCCIÓN
Durante siglos se preparó la venida de Cristo. Cuando llegó la hora de su
aparición pública en Israel, fue enviado un heraldo a preparar el camino.
Cristo es como un rey poderoso, para cuya venida se hacen preparati-
vos. Los caminos torcidos tienen que ser enderezados, las montañas
tienen que ser bajadas y los valles tienen que ser rellenados. Juan el
Bautista era el mensajero enviado por Dios delante de Jesús.
Miraremos el trabajo de Juan el Bautista como el mensajero.
I. El mensajero e Israel
II. El mensajero y Cristo

I. EL MENSAJERO E ISRAEL
A. Introducción
Sabemos menos de la niñez de Juan que de la juventud de Jesús. El niño crecía y se
Sólo un texto da la información: Lucas 1:80. Todo sobre él era inusual. fortalecía en espíritu,
Desde su temprana juventud estuvo separado del mundo. Cuando y estuvo en lugares
creció, el desierto llegó a ser su hogar. Allí maduró hasta llegar a desiertos hasta el día de
ser un hombre fuerte, lleno del Espíritu, preparado y equipado por su manifestación a Israel.
el propio Dios para su importante tarea. A la edad de treinta, el hijo Lucas 1:80
de un sacerdote, apareció como profeta, no por su propia iniciativa y
voluntad sino porque vino palabra de Dios a Juan.

B. El tiempo de su aparición pública


Lucas da el tiempo exacto de su aparición. La unidad del reino que
existió en el tiempo de Herodes, el rey que cometió infanticidio en

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Belén, había desaparecido y la independencia relativa de Israel se


había terminado. Poncio Pilatos, el cruel representante del empe-
rador romano, era gobernador sobre Judea. La existencia de Israel
como una nación parecía perdida. Hacía treinta años la esperanza
había resurgido en muchos corazones, por un futuro glorioso para
el trono de David y el pueblo, pero el pasar tranquilo del tiempo al
parecer había defraudado esta esperanza.
Los tiempos eran malos, también desde un aspecto espiritual. Anás
y Caifás, líderes deplorables, eran los guías espirituales de Israel.

C. El lugar de sus labores


En aquellos días se El lugar donde las labores de Juan empezaron fue el desierto de Ju-
presentó Juan el Bautista dea. Este territorio no era un desierto arenoso interminable, sino un
predicando en el desierto desierto escasamente poblado, estéril, desnudo y caliente, lacerado
de Judea. Mateo 3:1 con hendiduras profundas y lleno de piedras dentadas. Estaba locali-
zado sobre el Mar Muerto, cerca de Jericó (Mateo 3:1). Juan también
predicó en las regiones situadas a ambos lados de la rivera del río,
donde había servicio irregular de barcas. Aquí él anduvo, mantenién-
dose alejado del correr y del bullicio de las ciudades. Él no tenía que
buscar a las personas, ellas venían a él.

D. La forma de su apariencia
Pero de todo insecto alado Su apariencia es significativa. Él no toma parte en las actividades do-
que anda sobre cuatro mésticas de las personas, no asiste a ninguna fiesta. No se preocupa
patas comeréis el que, por las cosas terrenales. No lleva ropa suave y elegante. Como Elías,
además de sus patas, él usaba un vestuario tosco de pelo de camello y usa un cinto de cuero
tiene zancas para saltar alrededor de sus lomos. Él no desea comida gastronómica, sino que
con ellas sobre la tierra. se alimenta de langostas, del tipo comestible que se lo asa o muele.
De ellos comeréis estos: Ésta no era comida muy rara para los muy pobres (Levítico 11:21, 22).
toda clase de langosta, Él también comía miel silvestre, que estaba disponible en el desierto
de langostino, de grillo y (Mateo 3:4). Tanto la apariencia exterior de Juan como su estilo de
saltamontes. vida indicaba sobriedad y austeridad.
Levítico 11:21, 22
Cuando llegó el tiempo para que el Mesías sea revelado a Israel, el
Espíritu Santo sacó a este mensajero del aislamiento. De repente e
Juan estaba vestido de inesperadamente ¡él apareció, un emisario de sentencia, en el es-
pelo de camello, tenía un píritu y poder de Elías! Sus palabras sonaron a través del desierto y
cinto de cuero alrededor resuenan en los oídos de su público. Su aparición causó gran alarma
de su cintura, y su comida y las personas fueron tocadas con el temor. De cerca y de lejos ellos
era langostas y miel vienen a verle y a escucharle. ¡Y salían a él toda la provincia de Judea,
silvestre. Mateo 3:4 y todos los de Jerusalén! (Marcos 1:5) ¡Juan estaba celoso por Dios!

E. Los contenidos de su mensaje


Los contenidos del mensaje de Juan dejaron una impresión profunda
en las personas. El mensaje de este profeta no era trivial. Sus palabras
causaron alegría y alivio, pero también son intimidadoras y llenas de
advertencia. Ellas arrojaron y ellas levantaron. Su mensaje los asusta
como un terremoto y despierta a los pecadores de su falsa confianza.

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Nuevo Testamento

Lo siguiente debe recordarse del mensaje de Juan: Referencias / Notas

1) Es jubiloso
La esencia de su sermón es: el reino de los cielos se ha acercado (Ma-
teo 3:2). La expectativa de las edades es cumplida. ¡Dios recordó su
pacto y el Rey está viniendo!

2) Exige arrepentimiento sincero


El mensaje de Juan humilla profundamente a sus compatriotas.
Ellos han olvidado a Dios y, por consiguiente, Juan actúa como Elías
para mantener el pacto de Dios y la Ley. Es un testigo solitario en me-
dio de una generación profundamente caída. Israel es el pueblo del
pacto de Dios, pero eso no es suficiente para entrar en el reino del
Mesías. Muchos están orgullosos de ser descendientes de Abraham
y piensan que eso asegura su entrada en el reino del cielo. A menos
que ellos posean la misma fe de Abraham, no entrarán. Dios no los
necesita porque Él es capaz de levantar hijos a Abraham aun de estas
piedras (Mateo 3:9). Sin Dios ellos están eternamente condenados.
Su ceguera debe ser expuesta. El tiempo ha llegado cuando la pa- Y diciendo: “Arrepentíos,
ciencia de Dios casi se ha terminado. Ellos son amenazados con el porque el reino de los
hacha y el fuego. El juez está de pie, esperando a la puerta. No sólo el cielos se ha acercado”.
hacha está lista, sino que está puesta a la raíz de los árboles, una se- Mateo 3:2
ñal que no sólo las ramas serán cortadas, sino que todo el árbol será
destruido, si ningún cambio radical tiene lugar. El primero y gran
requisito es: ¡Arrepentíos! (Mateo 3:2; Lucas 3:8, 9).
Durante siglos el Mesías había sido aguardado y el pueblo esperaba
que levantara al reino antiguo a su gloria anterior: Pero al mismo
tiempo el pueblo sabe que su venida será su juicio, si permanece en
el camino que está.

3) Desenmascara la hipocresía
Juan no teme o adula a ninguno. Él predica el temor del Señor a los
publicanos deshonestos, a los soldados saqueadores, y también a
muchos de los Fariseos y Saduceos (Lucas 3:12, 14; Mateo 3:7). Ellos
se mezclaban con la muchedumbre que venía a oír a Juan. Al parecer
no habían venido porque sentían la necesidad de su alma, o porque
sentían su culpa y deseaban la salvación. Ellos no se preocuparon
de ser limpiados del pecado. Vinieron porque no querían perder su
reputación frente a las personas. Otros buscaron el bautismo para
aumentar sus egos y por razones egocéntricas. El Bautista vio sus
intenciones ocultas y expuso sus motivos equivocados.
Juan no tuvo misericordia de la multitud, y en particular desenmas-
caró a los fariseos y saduceos: ¡Generación de víboras! ¿Quién os en-
señó a huir de la ira venidera?
Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento (Lucas 3:7, 8). ¡Juan
los desafió a traer frutos que demuestren que ellos estaban arrepen-

| 75 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas tidos! Hay frutos que no son el resultado del verdadero arrepenti-
miento, tal como la simulación externa de piedad y “obras” muertas.
“… Porque en hiel de Al referirse a ellos como víboras, Juan no está maldiciéndolos. No-
amargura y en prisión de sotros nunca podemos maldecir a nadie, incluso ni a las criaturas
maldad veo que estás”. más bajas. Juan usa esta expresión para desenmascarar su destreza
Hechos 8:23 venenosa y maldad. Con ira santa él usa palabras que encajaron en
su situación, similar a lo que Pedro hizo después dirigiéndose a Si-
món el hechicero (Hechos 8:23). Es el amor que motiva a Juan para
buscar seriamente el bienestar de los demás, por consiguiente él les
señala el camino correcto y no les excusa su mal proceder.

4) Asegura el arrepentimiento de la gracia perdonadora de Dios


Yo no lo conocía; pero el El bautismo aseguraba el arrepentimiento de la gracia perdonadora
que me envió a bautizar de Dios. La manera peculiar en que esto es declarado es importante.
con agua me dijo: “Sobre Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepenti-
quien veas descender el miento para perdón de pecados (Marcos 1:4). Aquellos que confesa-
Espíritu y permanecer ron sus pecados fueron bautizados en el río Jordán (Mateo 3:6). Ésta
sobre él, ese es el que actividad era parte de la comisión que Dios dio a Juan (Juan 1:33) y
bautiza con Espíritu por esta se le dio su nombre.
Santo”. Juan 1:33
El bautismo como lo practicaba Juan era algo nuevo. Lo hacía des-
pués de que declaraban su arrepentimiento, como demostración pú-
blica del acto de fe.
En el Antiguo Testamento se prescribió muchos lavados levíticos y
los judíos del tiempo de Juan practicaron el bautismo prosélito para
los paganos. Este bautismo no condujo al arrepentimiento. Más bien
era una proclamación de que la señal exterior de la circuncisión no
era espiritualmente beneficiosa. De allí que, también los judíos, aun-
que circuncidados, necesitaban la limpieza espiritual verdadera a
través de la sangre de Cristo.
El bautismo era también una evidencia convincente de que Dios no
rechazó a su pueblo, sino que a pesar de su indignidad todavía les
ofrecía su gracia. Del lado de la persona bautizada había una decla-
ración pública para abandonar el pecado. Del lado de Dios era el
celo por el perdón de los pecados.
Juan no es sólo un predicador de la Ley, sino que también proclama
el Evangelio.

5) Enseña que el arrepentimiento debe producir frutos


Llenos de emoción, los oyentes le preguntan a Juan: Entonces ¿Qué
haremos? (Lucas 3:10, 12, 14) La respuesta es simple. ¡La confesión
del pecado no es suficiente, sino que debe estar acompañada con la
acción! Juan no insinúa vagamente esta acción, sino que hace apli-
caciones prácticas según las situaciones individuales.
Las varias respuestas que Juan da, contienen lecciones preciosas. Él
no extiende nuevas leyes, ni él tampoco hace demandas raras. Juan
no les exige a los convertidos que lo sigan en el desierto. No, ellos
no tienen que abandonar sus profesiones terrenales. Dios es servido

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Nuevo Testamento

por nuestra profesión diaria y la manera en que la realizamos, de- Referencias / Notas
muestra la realidad de nuestra conversión. Demostrar rectitud, com-
pasión, amigabilidad y ruptura con los pecados que están más cerca Respondiendo, les decía:
a la mano, son las mejores evidencias. Por ejemplo, un publicano no --El que tiene dos túnicas,
puede cobrar un impuesto excesivo y un soldado no puede actuar dé al que no tiene; y el que
con violencia indebida. ¡La opresión y la violencia no son aceptables! tiene qué comer, haga lo
¿Hay personas que están en necesidad de vestuario y comida? ¡Com- mismo. Lucas 3:11
parte tu riqueza con ellos! (Lucas 3:11).

F. Los resultados de su predicación


El ángel Gabriel había profetizado que el trabajo de Juan prepararía
para el Señor un pueblo bien dispuesto (Lucas 1:17) y Zacarías había
cantado acerca de esto en el nacimiento de Juan. Juan conocía su
tarea y la cumplió. Él es de hecho como un candelero encendido.
Sus palabras tenían gran impacto y llevaban mucho fruto. Él también
atrajo a sus enemigos que se burlaron: demonio tiene, le decían (Lu-
cas 7:33). La mayoría de las personas lo aceptaron como un profeta
enviado por Dios. Después, Jesús defiende el testimonio de Juan y
muchos dijeron más tarde, pero todo lo que Juan dijo de éste (Jesús),
era verdad (Juan. 10:41). Los primeros discípulos del Salvador vinie-
ron del círculo de seguidores de Juan. Juan era el verdadero mensa-
jero que preparó el camino para el Señor.

II. EL MENSAJERO Y CRISTO
A. El pueblo piensa que Juan es el Cristo
El pueblo que está buscando liberación, centró su esperanza en
una personalidad poderosa. Esto explica por qué el pueblo empezó
a discutir la posibilidad si acaso Juan sería el Cristo (Lucas 3:15). El
concilio judío en Jerusalén envió a varios sacerdotes y levitas para
investigar y hacer preguntas a Juan.
La actitud de Juan es admirable. Aunque él sabía que dejó una tre-
menda impresión en las personas y fue rodeado por grandes muche-
dumbres, no permitió ser deslumbrado ni un momento por el favor
del pueblo y su aceptación clamorosa. Él permaneció derecho. Y no
quiere parecer más de lo que es. Por consiguiente confesó pública,
abiertamente y sin vacilación: Yo no soy el Cristo.
En verdad, él está consciente que tiene una relación íntima con Dios.
Él es el mensajero para preparar a las personas y proclamar la venida
de Cristo. Juan es el mensajero, el portero, el heraldo y la voz de uno
que clama en el desierto. Él es el amigo del esposo (Juan 3:29).
Juan es el mayor de los profetas porque no sólo hace lo que predice,
sino que presenta al Mesías a las personas. Él tiene cuidado de que
todos los obstáculos sean removidos y guía a los amigos del novio
hacia el novio. ¡Ciertamente tiene una posición única total! Él no es
Elías que ha regresado personalmente a la tierra. Ésta era una iden-
tificación equivocada que hacían de él. Por la profecía de Malaquías,
Juan está espiritualmente lleno.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Juan permaneció convencido de su propia insignificancia. No impor-


taba cuán grande era él, comparado con Jesús, es nada. Él dice esto
públicamente al pueblo: pero viene uno más poderoso que yo (Lucas
3:16; Juan 1:27). Es un honor inmerecido para Juan poder ofrecerse
al Mesías para el servicio humilde de un esclavo. No es digno de
desatar la correa de sus zapatos (Lucas 3:16).
Juan conoce su lugar. Reconoce que debe menguar y que Jesús debe
aumentar. Juan era diferente de Elías, pues Juan no realizó ningún
milagro. De ninguna manera tenía que estar parado en el camino de
Jesús.

B. El trabajo de Juan era bautizar y predicar


El trabajo de Juan fue confinado a bautizar y predicar. Sus sermones
no sólo hablaban del pecado, sino también de la gracia. Él proclamó
a Cristo. Ése era el punto alto de su predicación. Juan presenta a
Cristo como Salvador y Juez.
Juan aseguró a sus oyentes, que en contraste con su bautismo en
agua, Cristo les bautizará en Espíritu Santo y fuego (Lucas 3:16).
Esto caracteriza la obra limpiadora y consumidora del Espíritu San-
to el cual es dado por medio de Cristo. El fuego purifica y consume.
El Espíritu Santo purificará los corazones de los creyentes como
el metal es refinado en el horno y como el fuego trae juicio so-
bre aquéllos que se alejan de Cristo. “La obra del Espíritu Santo es
como el fuego, que destruye el pecado y liberta a todos los que son
oprimidos por el pecado. Destruye a aquéllos que anhelan el peca-
do” (Dr. S. Greydanus).
Mientras Juan señala a la salvación gloriosa que sólo puede ser re-
cibida de Jesús, también predica claramente que Cristo obtuvo esto
para su pueblo por su propio sacrificio. Él retrata a Cristo como el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29), señalando
al cumplimiento de los sacrificios antiguos. Cristo es la seguridad
que quita la culpa del pecado. Por la expiación de su sangre, paz y
vida fueron obtenidas.
No todos experimentan los frutos del sacrificio de Cristo. La venida
de Cristo también trae purificación y separación. Él es el Juez de
todos. Él hará con las personas lo que el granjero hace con el trigo
y la cizaña.
La frase Su aventador está en su mano (Lucas 3:17) se refiere a un ins-
trumento de madera que fue usado para sacudir el trigo que no esta-
ba separado. La era fue un lugar redondo, duro en el campo, donde
el granjero se paraba con un instrumento como una pala grande en
su mano, para revolver el trigo trillado una y otra vez. Abanicadas al
viento, las semillas buenas caían de la paja y de las vainas, mientras
la paja volaba lejos, a los bordes exteriores del suelo, donde podía
ser recogida y quemada. El grano era traído al granero y la paja era
destruida.

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Nuevo Testamento

08
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS SE BAUTIZA Y ES TENTADO


POR SATANÁS
Textos de referencia:
Mateo 3:13-4:11; Marcos 1:9-13; Lucas 3:21, 22; 4:1-13

Versículo para memorizar:


Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que
sale de la boca de Dios. Mateo 4:4

INTRODUCCIÓN
Jesús vino al mundo para ser el gran Libertador y darnos la paz. Su
obra redentora no empezó al final de su vida, sino desde su primera
aparición pública, a la edad de treinta años, cuando fue bautizado y
durante la tentación en el desierto.
Las dos historias pueden considerarse como una sola debido a la co-
nexión íntima entre los dos eventos. Sin embargo, hay un contraste
importante. En el bautismo de Jesús, fue revelada su solemne y glorio-
sa majestad. Durante la tentación en el desierto, su amargo sufrimien-
to se mantiene en primer plano pero resalta después la gloria de una
victoria absoluta sobre Satanás. Debemos prestar atención a ambos.
Los dos eventos que trataremos en esta lección son:
I. Jesús es bautizado
II. Jesús es tentado

I. JESÚS ES BAUTIZADO
A. El primer acto público del Salvador
¿Cuál fue el primer acto público de Jesús? Cuando Juan el Bautista
empezó su ministerio en Israel, Jesús todavía vivía en el pequeño pue-
blo de Nazaret, oculto de los ojos de los demás poblados. Él hizo su
aparición pública aproximadamente medio año después de su mensa-
jero. Las noticias de la predicación de Juan se habían extendido amplia
y extensamente, y muchas personas habían sido bautizadas.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Jesús va primero a ver a Juan al Jordán (Mateo 3:13). Él reconoce el
oficio de Juan y se une a la muchedumbre que se bautizaba, no como
Y no le conocía; mas para un espectador, sino igual que los otros deseaba ser bautizado. Nadie
que fuese manifestado a lo conocía. Juan, aunque relacionado a él por la sangre (su madre era
Israel, por esto vine yo prima de María), tampoco lo conocía en su oficio de Mesías (Juan 1:31,
bautizando con agua. Y yo 33). Hasta ese momento, Juan no había recibido ninguna orden direc-
no le conocía; pero el que ta con respecto a Jesús. Recibe entonces la revelación divina, que le da
me envió a bautizar con la convicción plena de quien es aquel que está delante de él.
agua, aquél me dijo: Sobre Juan quedó asombrado de que Jesús se ponga al mismo nivel de las
quien veas descender el personas pecadoras que venían a él. Siente que no es digno ante la
Espíritu y que permanece superioridad de Jesús. Jesús era su superior. Podemos entender el por-
sobre él, ése es el que qué este hombre humilde rehusó primeramente bautizar al Mesías y
bautiza con el Espíritu preguntó con el más grande asombro: Yo necesito ser bautizado por ti,
Santo. Juan 1:31, 33 ¿y tú vienes a mí? (Mateo 3:14)
Sin embargo, Jesús mantuvo su petición y más bien repite su deseo y
le dice, deja ahora, que significa “déjame ser bautizado”. Juan se rindió
ante esta orden permitiendo a Jesús hacer lo que quería. Los dos des-
cendieron al río y Juan bautizó a Jesús.

B. ¿Por qué deseó Jesús el bautismo?
¿Por qué pidió Jesús ser bautizado? Ésta es una pregunta importante.
Inicialmente Juan se negó y se opuso a este bautismo, pero Jesús in-
sistió. Y de hecho había razones suficientes para hacerlo.
El Señor Jesús no necesitaba el bautismo, como tampoco necesita-
ba la circuncisión. Todos los bautizados por Juan tenían que confe-
sar sus pecados personales, pero Jesús no tenía ningún pecado que
confesar. ¡Él es Santo! Jesús no buscó el bautismo para reconocer a
Juan como su mensajero oficial. Tampoco el bautismo de Jesús fue
el modo de acercarse a las personas, que consideraban a Juan un
gran profeta.
Jesús buscó el bautismo por una razón totalmente diferente. Porque
así conviene que cumplamos toda justicia (Mateo. 3:15). Él tenía que
cumplir las demandas de Dios y por consiguiente Juan no podía rehu-
sarse. Es como si Jesús dijera: esto me “conviene” por lo tanto tú no
puedes negarte.
¡Aunque Juan consideró que no era apropiado que él bautice a Jesús,
esto era lo más apropiado! Debido a que el bautismo de Juan fue insti-
tuido por Dios, le correspondía al Hijo de la ley someterse a él. De este
modo, no se negó a las demandas de su Padre, sino que cumplió con
toda justicia y así obedeció totalmente la voluntad de su Padre. Su
bautismo mostró que era el verdadero Siervo del Señor.
Al que no conoció Esta es entonces una parte esencial de la obra redentora, para la
pecado, por nosotros lo cual él fue enviado y la cual aceptó públicamente. Su bautismo es
hizo pecado, para que mucho más que una mera formalidad. Con su bautismo declaró pú-
nosotros fuésemos hechos blicamente la relación con su pueblo culpable e impuro. El juicio
justicia de Dios en él. que pendía sobre ellos ahora estaba sobre él. Como su Redentor, Je-
2 Corintios 5:21 sús tomó sobre sí mismo el pecado de ellos y así descendió al agua
como el impuro (2 Corintios 5:21).

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Nuevo Testamento

C. El cielo reconoció el bautismo de Jesús Referencias / Notas


¿Qué pasó luego? Otro evento sigue inmediatamente. El evangelista
Marcos usa la palabra “enseguida” (Marcos. 1:10), una expresión que Entonces él les dijo:
repite más de cuarenta veces en su corto evangelio. Inmediatamente ¿Por qué me buscabais?
después del bautismo, una señal muy importante vino del cielo. Mien- ¿No sabíais que en los
tras que las primeras palabras de Jesús indican que estaba consciente negocios de mi Padre me
de quién era (Lucas 2:49), su primer acto público revela su obediencia es necesario estar? Lucas
y sumisión voluntaria por complacer al Padre. Jesús quiere ser el Me- 2:49
sías de Dios, que se humilla, que no busca un lugar de gloria, sino que
escoge el agua del bautismo.
Y mientras estaba orando, el cielo se abrió (Lucas 3:21). ¡Él es acepta- Y luego, cuando subía
do por el Padre! Desde el cielo Él proclama su aprobación sobre su del agua, vio abrirse los
obediente Hijo en la tierra. Los cielos le fueron abiertos, registra Mateo cielos, y al Espíritu como
(Mateo 3:16). La expresión que se usa en el griego indica que la apertu- paloma que descendía
ra de los cielos fue como una separación o división (Marcos 1:10). Lite- sobre él. Marcos 1:10
ralmente, el cielo visible se parte y aparece una puerta en la eternidad.
¡Qué maravilloso!
Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma También dio Juan
(Lucas 3:22). Algo visible bajó. Juan el Bautista vio esta manifestación testimonio, diciendo: Vi
y entendió que era la señal prometida dada por Dios (Juan 1:32, 33). Lo al Espíritu que descendía
que se vio no fue una paloma real, sino era el Espíritu Santo que tenía del cielo como paloma, y
la “forma física” de una paloma. permaneció sobre él. Y yo
no le conocía; pero el que
Jesús ya poseía el Espíritu porque él fue concebido por el Espíritu Santo,
me envió a bautizar con
pero ahora, en su naturaleza humana, él fue completamente equipado
agua, aquél me dijo: Sobre
con los dones de su oficio y el poder para llevar a cabo su obra volun-
quien veas descender el
taria como Redentor (Hechos 10:37, 38). Dios no le dio el Espíritu por
Espíritu y que permanece
medida (Juan. 3:34), sino abundantemente.
sobre él, ése es el que
Aquí Jesús recibió la consagración plena y la unción para su oficio bautiza con el Espíritu
público. La señal visible desapareció después de un momento, pero no Santo. Juan 1:32, 33
fue como con los profetas de antaño quienes poseyeron el Espíritu por
un tiempo. El Espíritu reposó sobre Él (Isaías 11:2) y permaneció sobre
Él (Juan 1:32), quedándose con Él para guiarlo y darle poder en su mi- Vosotros sabéis lo que se
nisterio público como Redentor. divulgó por toda Judea,
comenzando desde
Y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo Galilea, después del
complacencia (Lucas 3:22). La señal audible se añade a la señal visible. bautismo que predicó
Porque Jesús quiso ser Salvador y escogió el camino de la auto-humi- Juan: cómo Dios ungió
llación, quiso también bautizarse. Y el Padre inmediatamente da su con el Espíritu Santo
confirmación y le reafirma que tal Mediador satisface toda su compla- y con poder a Jesús de
cencia. La voz del cielo proclamó su gloria y se dirige expresamente a Nazaret, y cómo éste
Jesús para confortarle y asegurarle el favor del Padre. ¡Tú eres mi Hijo anduvo haciendo bienes
amado! El Padre dio testimonio desde el cielo, el Hijo oró en la tierra y y sanando a todos los
el Espíritu Santo descendió desde el cielo a la tierra. oprimidos por el diablo,
porque Dios estaba con él.
Hechos 10:37, 38
II. JESÚS ES TENTADO
A. La escena del desierto
Inmediatamente después del bautismo, la escena cambió dramática-
mente. ¡El cambio es imponente! Primero estaba el río, ahora el desier-
to (Mateo 4:1). Este desierto abandonado, indómito, que la tradición lo

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas ubica entre Jerusalén y Jericó, era un lugar inhóspito, una tierra seca,
esparcido con piedras, donde los animales salvajes como los zorros,
Y él estuvo allí con Jehová chacales y serpientes encuentran su hogar.
cuarenta días y cuarenta En su bautismo Jesús disfrutó de un bendito tiempo de comunión,
noches; no comió pan, pero ahora, durante cuarenta días, debe estar solo y vagando por el
ni bebió agua; y escribió desierto. Después del bautismo, la primera cosa que sucedió fue que
en tablas las palabras el Espíritu le impulsó al desierto (Marcos 1:12). La palabra “impulsó”
del pacto, los diez indica claramente que esto fue intencional. La reunión que tendría lu-
mandamientos. Éxodo gar entre Jesús y Satanás en el desierto no era una casualidad. Jesús
34:28 no buscó una reunión con el diablo, pero tampoco la evitó cuando el
Espíritu lo impulsó.
Se levantó, pues, y comió Jesús estuvo rodeado de fieras que no le hicieron daño (Marcos 1:13). Y
y bebió; y fortalecido con no comió nada en aquellos días (Lucas 4:2). Moisés tampoco comió pan
aquella comida caminó o bebió agua durante los cuarenta días que estuvo en la presencia de
cuarenta días y cuarenta la gloria de Dios en el monte Sinaí (Éxodo 34:28). Similarmente, Elías
noches hasta Horeb, el viajó cuarenta días porque fue fortalecido por el alimento maravilloso
monte de Dios. que había comido bajo la dirección del ángel (1 Reyes 19:8). Jesús, sin
1 Reyes 19:8 embargo, pasó su tiempo en el desierto en la más grande privación. El
ayuno puede ser un medio fuerte para que nosotros luchemos contra
el pecado y los poderes satánicos (Marcos 9:29), pero para él esto sig-
Y les dijo: Este género con nificó sufrimiento.
nada puede salir, sino con
Todo el tiempo que Jesús estuvo en el desierto, fue expuesto a las
oración y ayuno.
tentaciones del diablo (Lucas 4:2). Durante casi seis semanas él fue
Marcos 9:29
atormentado por los ataques continuos del gran enemigo de Dios
y del hombre. ¡Cuán doloroso debe haber sido esto para el Jesús
“… Por cuarenta días, y santo!
era tentado por el diablo.
Y no comió nada en
aquellos días, pasados B. Las tres tentaciones
los cuales, tuvo hambre”. Finalmente tenemos tres tentaciones, que Mateo y Lucas presentan
Lucas 4:2 en un orden diferente. La razón no es fácil de explicar. Tampoco es fá-
cil hablar sobre las tentaciones del Señor sin entrar en puntos equi-
vocados. Por ello es importante considerar cuidadosamente algunas
de las siguientes perspectivas:

1. ¿Quién es el que tienta a Jesús?


A menudo la historia es relatada desde una perspectiva equivocada,
porque el carácter del tentador no se describe. El informe que la Escri-
Entonces oí una gran
tura da sobre él es muy breve.
voz en el cielo, que decía:
Ahora ha venido la Satanás tiene muchos nombres, tales como el diablo, el calumniador,
salvación, el poder, y el el acusador de los hermanos (Apocalipsis 12:10), Satán, el maligno,
reino de nuestro Dios, y el príncipe de la oscuridad, el príncipe de este mundo, etc. Él es la
la autoridad de su Cristo; cabeza de un grupo de ángeles que fueron creados buenos, pero que
porque ha sido lanzado se apartaron de Dios. El trabajo principal de Satanás es atacar a Dios.
fuera el acusador de Él es un espíritu insidioso, orgulloso y odioso que tiene una existencia
nuestros hermanos, el que personal.
los acusaba delante de
Hay personas que niegan su existencia y sólo quieren usar la palabra
nuestro Dios día y noche.
diablo como un adjetivo. Ellos hablan sobre el diablo del alcohol, el
Apocalipsis 12:10

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Nuevo Testamento

diablo del orgullo o tacañería, etc. El relato de la tentación indica clara- Referencias / Notas
mente que el diablo se comporta como un espíritu, con una existencia
personal que puede actuar, moverse, hablar, llevar, proponer y salir.
Dios tuvo gran poder y la habilidad para revelarse a Jesús en el desierto
en una forma visible. El diablo no puede ser salvado. Él está obsesiona-
do con el pecado y todo su ser se ocupa de tramar y tentar a otros para
pecar. Él es el tentador y se complace con su obra.
Su tentación a nuestros primeros padres le rindió resultados. También
tentó a Jesús, pero los resultados le fueron negativos.

2. La tentación de Satanás fue real


La tentación no fue sólo una mera ilusión. El Salvador experimentó
una lucha grande y verdadera en el desierto. Su tentación no fue pura
imaginación. Él no soñó, tampoco experimentó una representación
simbólica; ésta era una terrible realidad.
Fue un evento histórico y no debe ser visto como un acto simbólico.
Nosotros debemos hacer justicia a los hechos. Debemos mantener la
seguridad de que los eventos fueron reales, aunque no podemos en-
tender el “cómo” de todos ellos, tales como: ir a Jerusalén, ser llevado a
una montaña alta y el mostrar los reinos de la tierra en un momento.
Las tentaciones son intentos para alejarnos de Dios. Era imposible
para Jesús caer en pecado. Esto es cierto, incluso antes de que la ten-
tación tome lugar. En el paraíso Adán era santo, sin embargo, él podía
apartarse de Dios. Jesús es santo y no podía caer en pecado porque es
el Hijo de Dios sin pecado. Como hombre, Él era absolutamente santo
y lleno del Espíritu Santo. El Padre había declarado su identidad en el
bautismo.
La tentación no fue un examen de prueba para ver si Jesús podía
ser el Redentor, como si eso estuviera en duda. Él lo sabía sin lugar
a dudas.
¿Era entonces posible que él haya sido tentado de verdad? Indudable-
Sino que cada uno es
mente, los hechos lo demuestran. Pero las tentaciones sólo podían
tentado, cuando de su
venir a él desde afuera, al contrario de nosotros. En Jesús no había
propia concupiscencia
un punto de contacto para la tentación dentro de su naturaleza huma-
es atraído y seducido.
na. Nosotros en cambio somos tentados por nuestros deseos internos
Santiago 1:14
(Santiago 1:14), pero en el alma sin pecado de Jesús no había ni la
menor inclinación para ceder ante la tentación.

3. La tentación era seria


Sin embargo, la tentación fue seria porque Jesús al tener una naturale- Pues en cuanto él mismo
za verdaderamente humana, temía al sufrimiento y a la muerte (¡pien- padeció siendo tentado,
se en Getsemaní!). Satanás era el enemigo de Jesús y ahora tenía la es poderoso para socorrer
oportunidad de tentar a Jesús. Él estaba dispuesto a hacer todo lo que a los que son tentados.
estuviera a su alcance. Motivado por el odio y el temor, tentó a Jesús Hebreos 2:18
para que peque. El Salvador sintió profundamente el poder del tenta-
dor y eso le causó sufrimiento (Hebreos 2:18).

| 83 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas 4. La tentación fue necesaria


Jesús debió sufrir las tentaciones por necesidad. Ellas eran el com-
plemento de la tentación a Adán en el paraíso. Ellas constituían las
condiciones para la obra de Jesús como Mediador. Por consiguiente,
el Espíritu Santo lo lleva a encontrarse con el diablo. Como el Reden-
tor de los pecadores, Jesús debe sufrir en nuestro lugar. Debido a
que nuestros primeros padres rompieron el pacto, él debe mostrar
su justicia perfecta y santidad. Jesús no llegó a ser santo según su
naturaleza humana. Él es santo y lo demostró al vencer las tenta-
ciones. Él reveló, mantuvo y confirmó su comunión con el Padre al
derrotar la oposición poderosa de Satanás. Como en su bautismo,
su sumisión aparece en primer plano, porque no protestó cuando el
Espíritu de Dios lo llevó al desierto.

5. Las tentaciones de Jesús son bendiciones para los creyentes


Jesús, quien libró a los pecadores del poder del diablo, empezó su
batalla con Satanás al principio de su ministerio. Satanás ha sido el
asesino del hombre desde el principio y Jesús vino a destruir las obras
del diablo. Él empezó a hacerlo en la soledad del desierto, continuó
abrumándole en el jardín de Getsemaní, en el Calvario y en el jardín de
José. Finalmente, al término de los tiempos, Jesús lo destruirá cuando
regrese en las nubes.

Porque no tenemos un Jesús no necesitaba ser tentado como no necesitaba ser bautizado. Él
sumo sacerdote que no lo hizo por todos nosotros. ¡Qué amor! Como Sumo Sacerdote compa-
pueda compadecerse de sivo, pudo compadecerse de nosotros porque él fue tentado en todas
nuestras debilidades, las cosas como nosotros lo estamos, solo que sin pecado (Hebreos
sino uno que fue tentado 4:15).
en todo según nuestra El diablo no dejó solo a Jesús, y no nos dejará tampoco a nosotros.
semejanza, pero sin Él siempre tratará de tentarnos para pecar, al incitar nuestras men-
pecado. Hebreos 4:15 tes con pensamientos y deseos equivocados. Por consiguiente, nunca
debemos hablar ligeramente sobre él, ni hacer burla de él. Debemos
estar conscientes de nuestra impotencia contra el poder del maligno y
confiar en Jesús, buscándolo solo a él para que nos ayude. Debemos
buscar nuestro refugio en el Salvador, orando que por el poder de su
Espíritu podamos estar firmes ante las tentaciones, confiando que Él
puede y nos ayudará (Catecismo de Heidelberg, Respuesta 127).

C. Jesús es completamente victorioso


En las tres tentaciones Jesús obtuvo una victoria decisiva.

1. La primera tentación
En la primera tentación Satanás usó la condición del hambre. Después
de cuarenta días con sus noches, Jesús debió haber sentido un ham-
bre intensa. El hambre es una espada afilada. Satanás lo tentó a satis-
facer las necesidades de su naturaleza humana, usando sus poderes
divinos, independientemente del Padre. Como Hijo de Dios ¡él tenía el
poder para convertir las piedras en pan! El diablo estaba convencido de

| 84 |
Nuevo Testamento

aquello, no había ninguna duda. Satanás buscó que Jesús demuestre Referencias / Notas
quién es él, independientemente del Padre.
Con suma destreza el diablo actúa como un buen “consejero”. Quiere Y te afligió, y te hizo tener
separar a Jesús de Dios. Satanás aparece como diciendo: las piedras hambre, y te sustentó con
yacen a tus pies, no hay nada que te detenga para convertir estas pie- maná, comida que no
dras en pan. Di a esta piedra que se convierta en pan (Lucas 4:3). Y con- conocías tú, ni tus padres
tinuando insinuando: ¡ayúdate a ti mismo, no ores, sino hazlo tú solo! la habían conocido, para
hacerte saber que no sólo
Cristo no permite ser separado del Padre. No tiene la menor sospecha de pan vivirá el hombre,
o la más mínima duda del cuidado de su Padre. Continúa confiando en mas de todo lo que sale
él, aunque sufre las punzadas afiladas del hambre. Es más, el efecto de la boca de Jehová
nutritivo de la comida depende de la bendición que el Señor da (Deu- vivirá el hombre.
teronomio 8:3). Pero Cristo se dirige a Satanás con el texto de Deutero- Deuteronomio 8:3
nomio, que describe el cuidado del Señor al proveer para su pueblo, en
su jornada a través del desierto. Allí Dios probó a su pueblo, pero ellos
fallaron la prueba (Deuteronomio 8:2). Y te acordarás de todo
Jesús, quien después alimentó a muchos miles por medio de un mi- el camino por donde
lagro, no quiso realizar un milagro para su propio beneficio. ¡Aunque te ha traído Jehová tu
estaba atormentado por el hambre, él venció! Él no razonó con su ene- Dios estos cuarenta
migo, sino que desenmascaró la sugerencia del diablo de que la vida años en el desierto,
se sostiene sólo con la comida. para afligirte, para
probarte, para saber lo
La pobreza y la necesidad frecuentemente son ocasiones que nos tien- que había en tu corazón,
tan a usar medios ilegales, sobre todo cuando la necesidad llega a ser si habías de guardar o
grande. Pero ¿no es una tentación diaria esperar que los medios nos no sus mandamientos.
solventen la necesidad en lugar de confiar en el Dador de los medios? Deuteronomio 8:2

2. La segunda tentación Pues a sus ángeles


En la segunda tentación Satanás, el maestro de la tentación, ataca mandará acerca de ti, que
hábilmente a la confianza de Jesús en Dios. Quiere persuadir para que te guarden en todos tus
Jesús pruebe si Dios es confiable. Para este propósito, el espíritu impío caminos. En las manos
llevó a Jesús a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo (Lucas te llevarán, para que tu
4:9). Desde un pináculo alto, al lado del techo del templo, Jesús está pie no tropiece en piedra.
parado a gran altura. Allí el diablo le tienta y le desafía: Si eres Hijo de Salmo 91:11,12.
Dios, échate de aquí abajo (Lucas 4:9). Podemos imaginarnos diciéndo-
le: ¡si el Padre de verdad te cuida, ningún mal puede venir sobre ti! Y
para dar mayor autenticidad a su sugerencia, el diablo cita la Escritura
(Salmo 91:11,12), así como había hecho Jesús. No tentaréis a Jehová,
vuestro Dios, como lo
Cristo, quien no había querido usar su poder divino separado del Pa- tentasteis en Masah.
dre, no se lanza imprudentemente abajo para ser obligado a desplegar Deuteronomio 6:16
su poder. Eso le habría significado colocarse sobre su Padre, estable-
ciendo así una brecha en su relación.
El poder divino, milagroso, no puede ser abusado. Eso no sería confiar Y dio a aquel lugar el
sino tentar a Dios (Deuteronomio 6:16) ; cosa que está prohibida. Israel nombre de Masah y
había sido culpable de esto cuando estuvieron sin agua en Masah y Meriba, por la rencilla de
Meriba y exigieron el agua a Moisés para probar si el Señor estaba en- los hijos de Israel y porque
tre ellos o no (Éxodo 17:7). Jesús no cedió ante Satanás ni un momen- tentaron a Jehová al decir:
to. Él no razonó con el tentador sobre su interpretación de la Escritura, “¿Está, pues, Jehová entre
tampoco señaló la omisión engañosa de algunas palabras, sino que nosotros o no?”
rechazó la invitación al instante. Él basó su rechazo en el principio de Éxodo 17:7

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas que no es permisible sacar versículos de la Biblia fuera del contexto y
usarlos para la propia ventaja de uno.
Para interpretar la Escritura debidamente, uno debe comparar la Es-
critura con la Escritura. ¡Tanto Jesús y el diablo apelaron a la Palabra
de Dios, pero qué diferencia! No nos debe ser indiferente la manera en
que citamos la Escritura. Sería “tentar” al Señor, tratar de obtener su
ayuda descuidando los medios. No debemos decirle al Señor lo que
tiene que hacer y no podemos esperar las bendiciones de Dios cuando
no estamos en sus caminos. Tan fácilmente caemos en esto, pero eso
es un gran pecado.

3. La tercera tentación
Finalmente, Jesús es tentado por tercera vez. El diablo no se frustra
fácilmente, a pesar de haber sido avergonzado una vez más. El Señor
Jesús vio el engaño y no cayó en sus astutas trampas. ¡El diablo hará
cualquier cosa para ganar! Por consiguiente, revelando su verdadero
carácter, hizo un nuevo esfuerzo al exigir que Jesús se ponga contra
Dios.
Hay un progreso creciente en la tentación, que lleva a un clímax. En la
tercera tentación el diablo especula con el “deseo de poder”. Él le llevó
a Jesús a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y
la gloria de ellos (Mateo 4:8). ¡Todo el vasto mundo, con toda su belleza
y esplendor, su cultura y poder, se extiende delante de los dos! Satanás
intenta anonadar e impresionar a Jesús con su grandeza, mostrándole
todo. El diablo adopta una actitud de confianza en sí mismo, como si
dijera: ¡todo esto me pertenece! Y en cierto sentido él podía decir esto,
porque según el juicio de Dios sobre el pecado, Satanás se había con-
vertido en el gobernante del mundo. Pero Satanás estaba equivocado
cuando actuaba como si fuera el dueño legítimo, que controla todo y
dice: Todo esto te daré (Mateo 4:9). Satanás aparece diciendo: todas
estas cosas serán tuyas si aceptas mis condiciones.
Y por medio de él Debemos notar que el problema real en la discusión es la pregunta,
reconciliar consigo todas ¿quién es el dueño legítimo del mundo perturbado por el pecado? Cris-
las cosas, así las que to había venido para restaurar todo, en el cielo y en la tierra, a su estado
están en la tierra como original (Colosenses 1:20). Para lograr esto él tenía que derramar su
las que están en los cielos, sangre en la cruz. Para ser el Rey sobre todas las cosas, el Padre quiso
haciendo la paz mediante que Cristo aplaste la cabeza de Satanás, siguiendo el camino de la
la sangre de su cruz. auto-negación y obediencia, y finalmente sufriendo la muerte amarga
Colosenses 1:20 de la cruz.
El príncipe de este mundo conocía un camino más fácil. No quería una
batalla mortal en la cual uno de ellos tenía que perder. Él quiso hacer
un trato. Coloca ante Jesús la posibilidad de que su gobierno sobre
todas las cosas puede ser obtenido sin lucha. Jesús no tenía que sufrir
para ganar la corona. ¡En lugar de obedecer a su Padre, todo lo que él
tiene que hacer es sólo un gesto de reverencia ante Satanás y Jesús
tendría todo lo que desea!
El diablo sacó todos sus ases. Pero, ni aun por un momento Cristo
consideró esta oferta. Él no quiso nada que ver con la propuesta del

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Nuevo Testamento

diablo. Él nunca se opondría a la voluntad del Padre. Satanás no pudo Referencias / Notas
incitarlo, ni aun poniendo los prospectos más gloriosos ante Él. Por
consiguiente Jesús lo ahuyenta. Quiso guardar el gran mandamiento: Entonces Jesús le dijo:
Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás (Mateo 4:10; Deuteronomio --Vete, Satanás, porque
6:13; 10:20). escrito está: “Al Señor tu
No hay ninguna excepción a esta regla. Esto también se aplica a noso- Dios adorarás y solo a él
tros, en todo momento, siempre y bajo todas las circunstancias. servirás”. Mateo 4:10

D. El tentador es frustrado
El tentador tuvo que retroceder. Usó todos sus dardos y no pudo en- Hubo también entre ellos
contrar un punto débil. Su derrota fue completa. Jesús sale como una discusión sobre quién
vencedor en la batalla del desierto. El diablo se apartó de él por un de ellos sería el mayor.
tiempo (Lucas 4:13). Regresó después a Getsemaní a tentar a Jesús Lucas 22:24
en medio de los más terribles horrores, pero nunca logró su meta
(Lucas 22:44).
¡Note como cambia la escena! Y he aquí vinieron ángeles y le servían
(Mateo 4:11). Jesús era digno de este servicio. En la segunda tentación
pudo haber exigido la ayuda de los ángeles; sólo ahora son enviados a
servir a su Rey con todo lo que él necesita. El Salvador sufriente es de
nuevo honrado por su Padre. Primero, en su bautismo por la voz del
cielo; ahora, por los servicios de los espíritus celestiales.
Al ser Jesús nuestro ejemplo debemos obedecer a Dios en todo. Sólo
él es el Salvador que puede librarnos de los ataques y artimañas del
diablo. ¡No se lo debe empequeñecer, ni jugar con fuego, mofándose
de sus tentaciones! Cuando resistimos al diablo y miramos a Jesús,
él huirá de cada uno de nosotros.
Tres veces Jesús resistió al diablo haciendo uso de la Escritura, por lo Tomad el yelmo de la
tanto, reconociendo su autoridad infalible. ¿Cómo venceremos noso- salvación, y la espada del
tros cuándo nuestra alma esté plagada por las tentaciones y conflic- Espíritu, que es la palabra
tos? Pues si no conocemos la Palabra de Dios, no podremos usarla de Dios. Efesios 6:17
como la espada del Espíritu (Efesios 6:17).

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La Historia de la Salvación

09
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS LLAMA A SUS


PRIMEROS DISCÍPULOS
Texto de referencia:
Juan 1:35-51

Versículo para memorizar:


Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Mateo 4:19

INTRODUCCIÓN
No hay ninguna contradicción entre la explicación dada en esta por-
ción de la Escritura y las explicaciones en Mateo 4:14-22, Marcos 1:16-
20 y Lucas 5:2-11. El Evangelio de Juan relata el primer contacto de
cinco hombres que siguieron al Señor Jesús, mientras que los otros
escritores hablan sobre lo que pasó un año más tarde, cuando fueron
llamados para dejarlo todo y hacerse pescadores de hombres.
Cuando llegó el día, llamó Luego somos informados cómo, después de una noche de oración, los
a sus discípulos y escogió a doce fueron escogidos para ser los apóstoles (Lucas 6:13).
doce de ellos, a los cuales Esta reunión de los primeros discípulos con Jesús está relatada por
también llamó apóstoles. Juan con simplicidad, pero también muy vívidamente. Es como si no-
Lucas 6:13 sotros fuésemos testigos de vista y de oído. Nosotros podemos ver a los
hombres caminar, darse la vuelta, seguir, ser guiados y encontrados.
Escuchamos las preguntas y respuestas, los mensajes y las confesio-
nes, los llamados y las convicciones.
En esta lección veremos cómo algunos de los discípulos son guiados
a Jesús:
I. Los dos primeros seguidores de Jesús
II. Simón Pedro es llevado a Jesús
III. Felipe es llamado por Jesús
IV. Natanael es atraído a Jesús

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Nuevo Testamento

I. LOS DOS PRIMEROS SEGUIDORES DE JESÚS Referencias / Notas


A. Los discípulos de Juan el Bautista
Después del día cuarenta en el desierto, Jesús no fue inmediatamente Al siguiente día vio Juan
a Jerusalén. Podía haber reunido inmediatamente un gran grupo de a Jesús que venía a él, y
seguidores a su alrededor, pero actuó de otra manera. Él fue primero dijo: “¡Este es el Cordero
a ver a Juan el Bautista para presentarse ante su mensajero. Y Juan de Dios, que quita el
señaló a Cristo como el Salvador (Juan. 1:29). pecado del mundo!”
Al día siguiente Jesús apareció de nuevo cerca de Juan. Parece que Juan 1:29
cuando Jesús caminaba, esperaba recibir a sus primeros discípulos
de parte de Juan. El Bautista lo ve y se dirige a dos de sus discípulos,
mientras dice: ¡He aquí el Cordero de Dios! (Juan 1:36, 37). El propio
Jesús no dice nada. Juan proclamó quién era Jesús: el gran sacrificio
por el pecado.
El Bautista no sólo había reunido un público y un grupo de personas
que fueron bautizadas, sino también tenía un círculo de discípulos que
se habían unido a él en un íntimo compañerismo, para ser enseñados
por su maestro. A dos de ellos Juan se dirigió en este día importante:
¡Él es el único, vayan en pos de él!

B. Ahora son discípulos de Jesús


Las palabras de Juan se pegan en sus corazones e inmediatamente
siguen a Jesús. Ellos quieren tener un contacto más íntimo con él,
pero no se dirigen a él directamente. Esperan que sea Jesús quien
les hable primero y le siguen tímidamente. Jesús se volvió amable-
mente a los hombres y les preguntó: ¿Qué buscáis? (Juan 1:38).
Él no dijo ¿a quién buscáis?, sino más bien les preguntó, ¿qué estáis
buscando? ¿Cuál es la razón para seguirme? ¿Buscan honor, placer y
poder de mí, o buscan paz, luz, santidad y salvación?
La pregunta fue realizada para obtener una respuesta. Y ellos tam-
bién le contestaron a Jesús con una pregunta. Se dirigieron al Salva-
dor con el título de Rabí, un título usado para un maestro de la ley en
Israel, y le preguntan: ¿dónde moras?, ¿dónde está tu hogar actual?
Al principio ésta parece una pregunta extraña, pero su pregunta in-
dica su interés y deseo para sentarse y tener una conversación con
Jesús. Su pedido es aceptado inmediatamente. Jesús contesta: ¡Ve-
nid y ved!
Ésta es la respuesta que los dos esperaban y pasaron el resto del
día con Jesús. Cuando el sol se oculta y cae la noche, la oscuridad
desciende. Pero la luz de la verdad aumenta en sus corazones. Las
primicias de los discípulos han venido a Jesús y ellos han sido gana-
dos para Él.
Andrés es el primero y Juan es probablemente el otro (puesto que él
escribió este Evangelio, y otras siete veces omite su nombre al escri-
bir sobre sí mismo). Era como la hora décima, según nuestro horario
las cuatro de la tarde, cuando ellos fueron traídos a Jesús. Y fue la
hora más inolvidable de sus vidas.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas II. SIMÓN PEDRO ES LLEVADO A JESÚS


A. El amor comparte
El amor nos urge a compartir con otros las cosas buenas. Sólo
miremos el ejemplo de Andrés. Su celo juvenil se manifiesta en
un trabajo de amor. Primero busca a su propio hermano Simón. Le
dice: Hemos hallado al Mesías, ¡la perla de gran valor! ¡Ésta es una
gran noticia! Andrés no sólo le informó a Simón de las grandes
noticias. Él quiso compartir su alegría. No intentó convencer a su
hermano para que crea en Jesús sino que hace lo que sí puede
hacer: Lo trajo a Jesús.
Ésta es la esencia del llamado de todos los que trabajan en el rei-
no de Dios. Debemos hacer lo mismo que hizo Andrés. No está en
nuestro poder convertir a las personas; ése es el trabajo del Espíritu
Santo. Lo que nosotros debemos hacer, donde y cuando podamos,
es testificar del Señor Jesús y buscar que otros se acerquen a y lo
acepten como Señor y Salvador.
La labor de Andrés, de llevar las noticias del Evangelio, es también
nuestra. ¡Nunca debemos olvidarnos de esta verdad! Es mucho me-
jor llevar a las personas adonde puedan aprender del Salvador, que
ser indiferentes y decir como Caín, “¿soy yo acaso el guardián de mi
hermano?”

B. Simón es llevado a Jesús por su hermano


¡Lo que viene después en el relato es una maravillosa ilustración del
fruto de la evangelización! Simón permitió que su hermano lo lleve al
Señor y se encontró con Cristo. La primera reunión es conmovedora.
Jesús lo miró. No con una simple mirada, sino con una mirada inves-
tigadora y discernidora. Jesús conocía los pensamientos más profun-
dos de Simón.
Y lo trajo a Jesús. Nada le estaba oculto, ni siquiera el futuro de Simón. Jesús inmedia-
Mirándolo Jesús, dijo: tamente le habla y le da un nuevo nombre, para caracterizar su nueva
--Tú eres Simón hijo de identidad y su trascendencia en el futuro de la iglesia: “serás llamado
Jonás; tú serás llamado Cefas”, que quiere decir, piedra (Mateo 16:18) ¡Qué saludo!
Cefas --es decir, Pedro--. Y la gracia divina obrará en la vida de Simón.
Mateo 16:18

C. Los seguidores de Jesús lo reconocen como el Cristo


Andrés aprendió a reconocer a Jesús como el Mesías, aquel que por
tanto tiempo había sido esperado, aquel de quien los profetas durante
siglos lo habían anunciado.
El testimonio de Juan el Bautista llegó a ser parte de su propia con-
vicción. Ésa era la fuente de su gran alegría y de su maravillosa
confesión de fe. ¡Es como si el uso de la palabra encontró significara
que Andrés había hecho el más grande descubrimiento que alguna
vez alguien haya hecho! Y esto es así para todos aquellos que “en-
cuentran” a Jesús, porque cada uno experimenta la gran alegría de
este descubrimiento.

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Nuevo Testamento

III. FELIPE ES LLAMADO POR JESÚS Referencias / Notas


A. Jesús va a Betsaida
Aquel encontró primero
Un cuarto discípulo será añadido ahora al grupo. Este no vendrá del a su hermano Simón, y le
círculo de seguidores de Juan el Bautista. dijo: --Hemos encontrado
Jesús fue al norte, a Galilea. Es muy probable que Andrés y Pedro fue- al Mesías-- que significa
ran con Jesús a Betsaida, su propia ciudad, donde vivía un pueblo de “Cristo”. Juan 1:41
pescadores a orillas del lago de Galilea. Los primeros discípulos no
fueron adinerados, sino simples y humildes pescadores. Jesús no hizo
ninguna distinción entre las personas. Una posición insignificante en Considerad, pues,
el mundo, no necesariamente significa una posición insignificante en hermanos, vuestra
el reino de Dios (1 Corintios 1:26-29). vocación y ved que no
hay muchos sabios según
la carne, ni muchos
B. Jesús llama a Felipe poderosos, ni muchos
En esta región norteña Jesús encuentra a un hombre llamado a Fe- nobles; sino que lo necio
lipe. Él es el primero de los discípulos que es llamado directamente del mundo escogió Dios
por el propio Jesús. La orden es muy breve: ¡Sígueme! ¡Y para Felipe para avergonzar a los
es suficiente! Todo está contenido en esta orden. El Señor habló con sabios; y lo débil del
autoridad y lo llamó. Es como si en su corazón escuchara a Jesús mundo escogió Dios para
decirle: únete a mí, sígueme; ¡yo escojo el camino, el tiempo y la avergonzar a lo fuerte;
meta de la jornada! Esta sola palabra, “Sígueme”, llena de poder, con- y lo vil del mundo y lo
venció a Felipe. Él no podía hacer nada más que seguirle. Él tampoco menospreciado escogió
quiere nada más, porque el Salvador Todopoderoso ablandó su cora- Dios, y lo que no es, para
zón cuando le llamó. deshacer lo que es, a fin
de que nadie se jacte en su
Los primeros discípulos fueron llamados para seguir a Cristo desde presencia.
distintos lugares y de distintas formas. Y Jesús sigue llamando de la 1 Corintios 1:26-29
misma manera a los pecadores hoy. Esto demuestra la sabiduría del
Señor, pues nos señala que Él es el Dios soberano.

IV. NATANAEL ES ATRAÍDO A JESÚS


A. Felipe informa a Natanael
La historia de cómo Natanael llegó a ser discípulo de Jesús está rela-
tada con mayor detalle. Felipe llegó a ser un mensajero de las buenas
nuevas. Halló a Natanael. Nótese cuán a menudo la palabra “hallar”
es usada en el llamamiento de los discípulos de Jesús (compare los
versículos 42, 44, 46).
Natanael es de la ciudad de Caná de Galilea (Juan 21:2) y muy pro-
bablemente es el apóstol llamado Bartolomé (el hijo de Tolmae). Con
gran emoción Felipe le dice a Natanael el porqué está tan contento.
La razón es: ¡Hemos hallado a Aquel! Él resumió brevemente quién es
Jesús: de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas. Al decir
por “la ley y los profetas”, Felipe está refiriéndose a todo el canon del Estaban juntos Simón
Antiguo Testamento. Felipe conocía la Palabra de Dios y eso ya era una Pedro, Tomás, llamado el
ventaja. Él vio en Jesús el cumplimiento de las promesas del antiguo Dídimo, Natanael, el de
pacto: la simiente de la mujer, la simiente de Abraham, el Siloh, el León Caná de Galilea, los hijos
de la tribu de Judá, la Estrella de Jacob, el Hijo de David, el Siervo del de Zebedeo y otros dos de
Señor, la vara del tronco de Isaí, el Hijo de justicia y otras referencias sus discípulos. Juan 21:2
del Antiguo Testamento.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas ¿Quién es el tan esperado Mesías? Es ¡Jesús de Nazaret, el hijo de


José! Felipe quiere informarlo, pero no lo hace de manera correcta.
Al usar la descripción “Jesús de Nazaret, el hijo de José”, para descri-
bir al Mesías, no hace una decripción exacta como la que hicieron
los profetas al describirlo.

Por tanto, el Señor mismo Esto no puede ser atribuido a la ignorancia debida a la breve relación de
os dará señal: La virgen Felipe con Jesús, porque él lo describe como el Mesías profetizado en
concebirá y dará a luz las Escrituras. Ya que Felipe relaciona la aparición de Cristo con las pro-
un hijo, y le pondrá por fecías del Antiguo Testamento, puede asumirse que está familiarizado
nombre Emanuel. con las profecías de Isaías sobre el Emmanuel (Isaías 7:14) y la profecía
Isaías 7:14 de Miqueas sobre Belén (Miqueas 5:2).
En su entusiasmo Felipe, sin quererlo, puso un obstáculo para Nata-
nael. Usó el nombre por el cual Jesús era conocido en Galilea, “el hijo de
Pero tú, Belén Efrata, tan José” (Lucas 3:23; Juan 6:42).
pequeña entre las familias
de Judá, de ti ha de salir
el que será Señor en Israel; B. Natanael pregunta
sus orígenes se remontan
al inicio de los tiempos, a Natanael notó el error en el mensaje de Felipe y para él fue un obstá-
los días de la eternidad. culo. ¡Él debió haberse decepcionado! No hay duda alguna. Escuchó
Miqueas 5:2 con gran interés a Felipe y una esperanza se levantó en su corazón:
finalmente el Mesías había venido. Pero esta ilusión se apaga inme-
diatamente cuando Felipe hace mención de Nazaret. Hay desilusión
Jesús, al comenzar su en su voz cuándo pregunta: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno?
ministerio, era como de Para Natanael era extraño que Felipe le hablara con tal convicción y
treinta años, hijo, según se seguridad.
creía, de José hijo de Elí. Natanael es un residente de Caná, que está a sólo tres horas de viaje
Lucas 3:23 de Nazaret. Él sabe bien que este lugar no tiene muy buena reputa-
ción. ¿Puede algo bueno salir de esta ciudad? ¿El Mesías? ¡Cierta-
mente, estando cerca Natanael hubiese oído hablar de eso! El Cristo
debía venir de Belén. Nazaret nunca es mencionado en el Antiguo
Testamento.
Así es como Natanael respondió al entusiasmo de Felipe y su afir-
mación de que Jesús es el Mesías: ¡Felipe, estás equivocado, no te
puedo creer!
¿Qué hace Felipe? En su entusiasmado no cede ante la objeción de
Natanael. No intenta salir de su dificultad con argumentaciones. Él
sabe que la mejor manera de persuadir a cualquiera es mostrarles.
Ven y ve, le dice. La mejor manera de superar el prejuicio es verlo por
sí mismo.
Debemos notar que Felipe estaba absolutamente convencido que
Jesús era el Mesías. Él sabía que una sola reunión con Jesús silen-
ciaría las dudas y argumentos de Natanael.
Natanael pensó que la sugerencia de Felipe era razonable. Muchas
personas son tan obstinadas que prejuzgan a otras. Natanael, sin
embargo, no es ningún crítico censurador, con una mente cerrada a
otras opiniones. Él no se parece a los tercos e inflexibles que nunca
cambian de opinión. Natanael está dispuesto a investigar el asunto
y se va con Felipe.

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Nuevo Testamento

C. Jesús sabía de Natanael Referencias / Notas


Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba dijo: ¡He aquí un verda-
dero israelita, en quien no hay engaño! ¿Por qué dijo esto? No tenía la
intensión de adular a Natanael con bonitas palabras, sino que quiso
hacerle saber que Jesús conocía su corazón.
Jesús no le habló a Natanael directamente, sino que dirigió sus pa-
labras a los espectadores para que le pudieran oír. No había ninguna
razón para que otros no escuchen lo que Jesús sabía de Natanael. El
Señor dirigió la atención de los espectadores a algo muy notable: He
aquí, o éste es un verdadero israelita en quien no hay engaño.
¡No había muchos como él! La mayoría de los israelitas eran como
los fariseos. Pero Natanael era diferente. Él no tenía el carácter en-
gañoso de su padre Jacob. En él no hay engaño, o malicia. Por su-
puesto, no está libre del pecado como lo está Jesús, pero es abierto
y honrado, sin hipocresía. Es un hombre sincero en quien se puede
confiar. Bienaventurado el hombre
Natanael no sólo es una persona noble que ama la verdad y trata a quien Jehová no culpa
a otros honestamente, él es recto en su relación con Dios. ¡Eso es de iniquidad y en cuyo
lo que más cuenta! Natanael es un hombre en cuyo espíritu no hay espíritu no hay engaño.
engaño (Salmos 32:2). Él es un verdadero descendiente del patriarca Salmos 32:2
Jacob que luchó con Dios en el arroyo.
Hay muchas personas cuya religión es meramente formal, hipócrita
y llena de pretensión. Otros son honrados pero indiferentes y espiri-
tualmente vacíos. ¡Natanael no es como ellos!
Natanael se acerca a Jesús con asombro. Oyó lo que Jesús dijo so-
bre él. Pero no está halagado o engreído. Tampoco pretende ser más
humilde de lo que es. Su reacción es diferente. Su inmediata contes-
tación indica que está profundamente tocado, pues reconoce que
Jesús ha mirado en las profundidades de su alma. Espontáneamente
Natanael le pregunta: “¿De dónde me conoces? ¿Cómo me conoces?
¿Cómo sabes lo que está sucediendo dentro de mí?”
El tiempo ha llegado para que el Salvador retire el último obstáculo.
El Señor ya nos conocía antes de que nosotros le conociéramos. No
contesta directamente la pregunta de Natanael, sino que le demues-
tra que sabe mucho más de él. Parece decirle ¡yo sé todo de ti! Cuan-
do le dice a Natanael: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas
debajo de la higuera, te vi, Jesús muestra que es omnisciente.
Natanael está completamente convencido ahora. Él ni siquiera pien-
sa sobre la conexión de Jesús con Nazaret. El obstáculo ha desapa-
recido. Alegremente él es persuadido y gratamente grita desde la
profundidad de su corazón: ¡Rabí, tú eres el Hijo de Dios! ¡Tú eres el
Rey de Israel!
La confesión de fe de Natanael es veraz y completa. Incluso va más
allá de la confesión de Felipe, porque ésta contiene todo. La repeti-
ción, “Tú eres” indica su certeza e intensidad. Después de él otros
también harán una confesión de fe en Cristo similar: Pedro en Ma-
teo. 16:16, Marta en Juan 11:27, Tomás en Juan 20:28 y el eunuco en
Hechos 8:37.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas D. Natanael es prometido grandes cosas


Cristo respondió inmediatamente a la confesión de Natanael. Él había
sido traído a la fe por medio de la declaración de Cristo que indicaba
claramente que Jesús sabía todo. Pero Jesús le anuncia que verá co-
sas aún mayores que éstas. ¿Cuáles son estas cosas? Natanael verá
el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el
Hijo del Hombre. El Señor da un significado especial a estos versículos
pues son pronunciados anteponiendo las palabras De cierto, de cierto,
lo que significa que esto será así con la más grande certeza. Todas las
palabras del Señor son significativas, pero cuando son precedidas con
esta fórmula (usada por Jesús 24 veces más en el Evangelio de Juan),
ellas son especialmente significativas.
Y tuvo un sueño: Vio En las palabras de Jesús, hay una referencia al sueño de Jacob (Géne-
una escalera que estaba sis 28:12). No sabemos exactamente el significado de esta referencia
apoyada en tierra, y su de Jesús. Sin embargo, más tarde, Natanael y los otros discípulos po-
extremo tocaba en el cielo. drán concluir, de las palabras, hechos, señales y maravillas que Jesús
Ángeles de Dios subían realizaría, que estaba en comunión ininterrumpida con el Padre. Si
y descendían por ella. ellos confían en Cristo, ellos también pueden vivir sobre la tierra bajo
Génesis 28:12 un cielo abierto.
Lo que fue revelado al patriarca Jacob en su sueño ha llegado a ser
ahora realidad en y a través de Cristo. La ascensión y descenso de los
ángeles que continuamente le sirven, es prueba del contacto directo
entre el cielo y la tierra. Él restaura la brecha y quita la separación entre
Dios y el hombre. ¡Él abrió el cielo para nosotros! ¡Ésas son las Buenas
Nuevas que nosotros podemos proclamar!
“Miraba yo en la visión de Esta es la primera vez que el Hijo de Dios fue públicamente reconocido.
la noche, y vi que con las Inmediatamente después de esta confesión, Cristo se llamó a sí mismo
nubes del cielo venía uno el Hijo de Hombre. Es notable que esta identificación, que aquí se usa
como un hijo de hombre; por primera vez, se repita más tarde ochenta veces en los Evangelios.
vino hasta el Anciano De acuerdo con la profecía de Daniel, Jesús aquí declaró que es el
de días, y lo hicieron verdadero Mesías, quien por su venida en la carne ha llegado a ser
acercarse delante de él. verdaderamente hombre (Daniel 7:13, 14). Sin embargo, es diferente
Y le fue dado dominio, de todos los seres humanos porque obtuvo su gloria por medio de la
gloria y reino, para que humillación, el sufrimiento y la muerte.
todos los pueblos, naciones
y lenguas lo sirvieran;
su dominio es dominio
eterno, que nunca pasará;
y su reino es uno que
nunca será destruido”.
Daniel 7:13,14

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Nuevo Testamento

10
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

LA BODA DE CANÁ
Texto de referencia:
Juan 2:1-11

Versículo para memorizar:


Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el
Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
Juan 20:31

INTRODUCCIÓN
Esta historia se encuentra solamente en el Evangelio de Juan. Inspi-
rado por el Espíritu Santo, Juan nos presenta la gloria del Verbo que
se hizo carne. El Evangelio de Juan se centra en la gloria divina del
Señor Jesús.
El primer milagro realizado por el Señor es importante particular-
mente por la grandeza misma de la señal, como por el significado
de la ocasión.
En esta historia nosotros veremos que:
I. Jesús asiste a una boda
II. Jesús revela su gloria

I. JESÚS ASISTE A UNA BODA


A. Una visita sorprendente
Jesús, acompañado por sus primeros discípulos, entra en la aldea de
Caná de Galilea, no muy lejos de Nazaret. Al tercer día después de su
reunión con Natanael, entra en una casa donde se realizaba una boda.
Jesús estuvo allí, no para interferir con la alegría de la fiesta, sino para
tomar parte en la celebración. La madre de Jesús también estuvo allí.
Después de la primera visita de Jesús al templo, no se sabe nada de
José, el padre terrenal de Jesús. Posiblemente María ya había enviu-
dado. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.
¡Jesús no rehusó esta invitación, sino que la aceptó enseguida to-

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas mando parte en la celebración! Quién habría pensado que Jesús iría
a una boda, sobre todo si consideramos que Juan el Bautista había
anunciado la venida de un Juez con un aventador en la mano, listo
para limpiar.
Además, esta visita ocurrió poco después de la tentación de Jesús
en el desierto ¡Una boda es el último lugar en donde se esperaría en-
contrar a Jesús! Juan el Bautista nunca fue a las bodas, sin embar-
go, al primer lugar que el Salvador lleva a los ex discípulos de Juan
es a una fiesta; no a un lugar para ayunar. ¡Todos debieron haberse
quedado muy sorprendidos!

B. Las características de Jesús


Podemos estar seguros que Jesús siempre sabe lo que hace, tiene un
propósito en mente. Este evento lleva a sus nuevos discípulos, de una
manera inequívoca, a resaltar el carácter diferente de su advenimiento.
Las actividades en las que Jesús toma parte son características nota-
bles de su persona.
El círculo de amigos del Salvador y su estilo de vida son totalmente di-
ferentes a los de Juan. Juan permaneció en el desierto, llamando a las
personas para que vayan a él en ese lugar solitario. En contraste, Jesús
entra en la sociedad y va donde están las personas. Jesús se une con
la gente en sus actividades diarias; no promueve la austeridad, pues
no viene a condenar.
Vino el Hijo del hombre, El Hijo del hombre vino a comer y a beber. Sus enemigos más tarde
que come y bebe, y decís: le recordarán esto y desdeñosamente le acusaran de ser un hombre
“Este es un hombre comilón y bebedor de vino (Lucas 7:34).
comilón y bebedor de vino,
También es evidente que Jesús no considera el matrimonio como una
amigo de publicanos y de
institución sin importancia que debe ser evadida, tampoco que la abs-
pecadores”. Lucas 7:34
tinencia es preferible. Al contrario, Él reconoce al matrimonio como
una institución divina y lo honra grandemente con su presencia, dones
y milagros.
Jesús empieza a revelar su gloria en la esfera de la vida familiar. El ma-
trimonio y la familia son grandes bendiciones de Dios, por eso, en su
sabiduría, determinó que todas las relaciones humanas se deriven de
la familia. Al asistir Jesús a una boda y hacer su primer milagro en una
celebración familiar muestra que este tiempo de festividad y alegría
debe ser compartido y disfrutado. Jesús quiere que seamos alegres. Él
se alegra con los que se alegran y no quiere que la celebración termine
con una nota agria.
La alegría apropiada es legítima y debe ser aceptada como un regalo
de Dios. La verdadera religión no es ni depresiva ni opresiva. La con-
ducta de Jesús, sin embargo, no nos da una licencia para el alboroto
desenfrenado y la fiesta desordenada. ¡De ninguna manera! El Señor
Jesús no se opone a la alegría y no la prohíbe. Él sólo se opone al pe-
cado. El pecado destruye todo, pero la verdadera alegría es santificada
por el temor de Dios.
¿Hay lugar para Jesús en nuestras celebraciones? No vaya a una fiesta
donde Jesús no sería invitado, porque allí el pecado está en control. No

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Nuevo Testamento

busque el entretenimiento mundano donde el honor de Dios no es lo Referencias / Notas


principal.
Note que Jesús estuvo en Caná. Él salió de su camino para visitar un No gritará, no alzará su
lugar insignificante. Su primer milagro fue un asunto familiar. Él no voz ni la hará oír en las
buscó honor y alabanza, no fue motivado por el orgullo (Isaías. 42:2). calles. Isaías 42:2

II. JESÚS REVELA SU GLORIA
A. La ocasión
Aunque Jesús no buscó el primer lugar, pronto llegó a ser el personaje
principal en la boda. Un problema recae sobre la alegría de la celebra-
ción. En el oriente las bodas duraban frecuentemente una semana en-
tera. Esta celebración, sin embargo, pronto iba a terminar. No porque
la semana ya había pasado, sino por la falta de vino. Era una vergüenza
no poder atender apropiadamente a los invitados. La escasez del vino
era una desgracia para la pareja recién casada.
María, la madre de Jesús, notó lo que pasaba y supo qué hacer. Estaba
convencida de que Jesús podía ayudarle en esta necesidad y entendería
su pedido. Cuando ella le dice: “no tienen vino”; quiso decir: “¿Te harás
cargo de su problema?” Ella pensó que Jesús podía sacarlos del apuro.
María quiso que su hijo revele su grandeza en ese momento. Nunca le
había visto realizar un milagro pero creía firmemente que él lo podía
hacer. María sabía muchas cosas, pero se mantuvo callada durante
mucho tiempo, guardando en su corazón todo lo que sabía de su hijo.
En estas circunstancias, pensó que éste era el tiempo para que Jesús
actúe.
Era la primera vez que Jesús estaba con sus propios discípulos. Los
treinta largos años de espera y demora habían pasado. María sugiere
a Jesús que haga el milagro, dándole un ligero codazo maternal, ani-
mándole para que actúe.
Esta sugerencia, sin importar lo bien intencionada, estuvo totalmente
equivocada. El Señor le hace saber a María su desacuerdo cuando le
dice: ¿Qué tienes conmigo mujer?, con la intención de ponerla en su
lugar. No importa cuán íntimo era el lazo entre madre e hijo, ella nunca
debía olvidar quién era él.
Las palabras de Jesús no fueron dichas con orgullo o con desdén. Sus
palabras francas no significaban una negativa áspera, tampoco inten-
taba humillar a su madre. Sus palabras llevaban un mensaje conciso
para que comprenda de manera definitiva, que ella no podía controlar-
lo en el cumplimiento de su trabajo oficial.
María vio a Jesús venir a la boda como el Mesías y quiso influir como
madre en su trabajo, sin tener ningún derecho para hacerlo. Por esta
razón no le llamó “madre”, sino “mujer”. Jesús le hizo saber que ella
no decidía cuándo debía revelarse como Mesías. María tenía que dis-
tinguir entre su relación con él como madre y la relación de él con su
Padre en el cielo. Jesús quiso que María entienda que su corazón po-
día latir con anticipación, pero que Aun no había llegado su hora, para
mostrar su gloria como el Mesías.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Jesús ofreció una anticipación de su poder en Caná, pero no sería sino
hasta la fiesta de la Pascua, cuando limpió el templo en Jerusalén, que
reveló a Israel quién era realmente.
María entendió y no se resistió, sino que aceptó la advertencia. Ella
no tendría el control sobre el trabajo de su hijo, sin embargo, estaba
segura de que algo iba a suceder pues Jesús no había rechazado su
petición. Ella dejó de persuadirle y se retiró, dejando todo a Jesús,
diciendo simplemente a los sirvientes: Haced todo lo que él os diga
(Juan. 2:5).

B. El milagro
Pues los fariseos y todos
los judíos, aferrándose a la En la casa, donde la boda es celebrada, había allí seis tinajas de pie-
tradición de los ancianos, dra para agua, dispuestas para el rito de purificación de los judíos. Es-
si no se lavan muchas tas tinajas usaban los judíos para seguir meticulosamente los ritos
veces las manos, no ceremoniales de limpieza de las manos, platos, tazas y mesas, antes
comen. Y cuando regresan y después de la comida (Marcos 7:3, 4). Las tinajas de piedra mante-
de la plaza, si no se lavan, nían el agua fría por mucho más tiempo. Cada tinaja contenía aproxi-
no comen. Y otras muchas madamente 39 litros. Jesús ordenó a los sirvientes que llenasen las
cosas hay que se aferran tinajas. Para evitar cualquier duda con respecto al milagro que iba
en guardar, como los a hacer, Jesús no llenó las tinajas, sino que fueron llenadas por los
lavamientos de los vasos sirvientes hasta el borde. Cualquier duda posible o descrédito con
de beber, de los jarros, de respecto al milagro debía evitarse.
los utensilios de metal y de Los sirvientes no entendían lo que pasaba, pero obedecieron cuida-
las camas. Marcos 7:3, 4 dosamente. Tan pronto terminaron el trabajo Jesús les ordenó: Sacad
ahora un poco y presentadlo al encargado del banquete. Y ellos obede-
cieron la orden.
¡En una fracción de segundo, el Salvador omnipotente produjo el mi-
lagro! Note que no hace como los magos, diciendo palabras miste-
riosas. El milagro lo hizo sin ningún acto dramático. No creó el vino
de la nada, sino que cambió el agua en vino sin usar ningún proceso
natural, tal como usar las uvas que crecen en las vides. Sólo su om-
nipotente voluntad provocó el cambio.
Este milagro no sólo reveló el poder sin igual de Cristo, sino también
su gloria. No hubo ninguna gloria externa que muestre quien era él,
pero sus obras revelaban su identidad. Él era el más grande milagro,
por eso podía hacer milagros.
Los milagros de Jesús nunca deben ser vistos separados de su per-
sona y obra. Los profetas también hicieron milagros. Sus hechos
poderosos no fueron una revelación de su gloria, porque fueron per-
sonas ordinarias con pasiones como las nuestras, a través de los
cuales el Señor Dios mostró su poder omnipotente. Pero los hechos
de Jesús proclamaron su propia gloria. El primogénito del Padre es
uno con el Padre.
El primer milagro de Moisés fue convertir el agua en sangre. El pri-
mer milagro de Jesús fue convertir el agua en vino. Todo lo que él
hizo es bueno. Este vino milagroso era el mejor vino. ¡Cuando Jesús
ayuda, lo hace de la mejor manera posible y permite que el mundo lo
sepa! El Salvador permite que otros conozcan su trabajo.

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Nuevo Testamento

La tarea del encargado del banquete era la de probar la comida y be- Referencias / Notas
bida. Él probó el vino y quedó asombrado de su calidad, ¡sin saber
de dónde venía! Este comentario hecho por el escritor del Evangelio
no es sólo una explicación, sino un reproche al maestresala de la
fiesta que podía haber obtenido fácilmente esta información de los
sirvientes. Él felicitó y agradeció al novio por la sorpresa. De esta
manera la atención de los invitados fue desviada de Jesús, a quien
debían agradecer. Ésa es la actitud del mundo. Aprueban los rega-
los de Cristo, tales como las gracias cristianas de humildad, amor y
compasión, y alaban a aquellos que revelan estas gracias, mas no
alaban al propio Jesús.

C. El resultado
La fiesta no se acabó antes de tiempo. Él ejerció su poder para servir
a los novios con su amistad haciéndoles un regalo real: ¡aproxima-
damente 600 litros del mejor vino! Aquí podemos ver que dondequie-
ra que Jesús es invitado, Él bendice. Muchas personas son tacañas
cuando se trata de servir a otros, pero Jesús da lo mejor y lo da abun-
dantemente.
Cuando tuvo hambre, no convirtió las piedras en pan, pero para otros El ladrón no viene sino
convirtió el agua en vino. Él da alegría y felicidad a los otros. Cuando para hurtar, matar y
Cristo está con nosotros, nos garantiza una verdadera alegría y gus- destruir; yo he venido
tamos de una felicidad verdadera, no sólo en una fiesta sino también para que tengan vida, y
en la dificultad y el dolor (Juan 10:10). Esta situación tuvo un signi- para que la tengan en
ficado aun mayor para los discípulos de Jesús. Para ellos este mila- abundancia. Juan 10:10
gro marcó el inicio de muchos otros milagros de Jesús. Un milagro
era una señal y tenía un propósito. Los milagros no ocurrían para
propósitos dramáticos o para satisfacer la curiosidad. Los milagros
eran signos que señalaban que Jesús era el Mesías y sellaban su
comisión divina.
Juan el Bautista habló mucho sobre Jesús y las personas le creye- Pues en el evangelio, la
ron. Al conocer personalmente a Jesús no salían defraudados. Al justicia de Dios se revela
contrario, lo siguieron convencidos de que él era el Cristo. Luego, su por fe y para fe, como está
fe fue confirmada. Esto se demuestra por el comentario: Sus discí- escrito: “Mas el justo por
pulos creyeron en él. Ellos fueron por fe y para fe (Romanos 1:17). ¡Su la fe vivirá”.
fe creció! Por medio de este milagro Jesús se revela a sus discípulos Romanos 1:17
de una manera más gloriosa que cuando él le mostró a Natanael su
omnisciencia. Hay una progresión en esta gran revelación. Al acep-
tar la palabra de Jesús y confiar en su persona, ellos son atraídos
más estrechamente a Él.
Cristo sigue siendo el mismo hoy. La instrucción recibida a través de
su Palabra y sus hechos debe llevar frutos en nuestras vidas, para
que en la fe nosotros veamos su gloria y le adoremos. Aquel que es
el Rey del cielo y de la tierra es digno de recibir el honor y la gloria de
las personas, incluidos los niños.
Es importante notar que este primer milagro que Jesús realizó no
fue una coincidencia. Esta señal reveló claramente su trabajo como
Mediador. Él vino a rescatar vidas; no sólo para librarnos de la mal-
dición que está sobre nosotros debido al pecado, sino también para

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas restaurar, purificar, dedicar, enriquecer, llenarnos del amor de Dios
y darnos alegría para que celebremos con gozo la comunión con Él.
Y los redimidos por Un día, al final de los tiempos, todo será perfeccionado en gloria.
Jehová volverán a Sión Entonces el dolor y el llanto huirán lejos, todas las lágrimas serán
con alegría; y habrá limpiadas de nuestros ojos y la alegría eterna estará sobre los salvos
gozo perpetuo sobre sus (Isaías 35:10; Apocalipsis 21:4).
cabezas. Tendrán gozo El milagro en Caná fue una profecía de lo que iba a venir. ¡Era la primi-
y alegría, y huirán la cia de la cosecha abundante que había de venir! El Señor Jesucristo
tristeza y el gemido. no elimina el orden natural de la vida, sino que lo cambia, lo levanta y
lo santifica.
Isaías 35:10 Enjugará
Dios toda lágrima de los
ojos de ellos; y ya no habrá
más muerte, ni habrá
más llanto ni clamor ni
dolor, porque las primeras
cosas ya pasaron”.
Apocalipsis 21:4

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Nuevo Testamento

11
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS Y NICODEMO
Textos de referencia:
Juan 3:1-21; 7:50-52; 19:39

Versículo para memorizar:


Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna. Juan 3:16

INTRODUCCIÓN
Sólo el Evangelio de Juan menciona a Nicodemo. Relativamente poco
se informa de su persona, pero es suficiente para saber de quién
se trata. Las tres porciones de la Escritura mencionadas arriba, es-
tudiadas cuidadosamente en su contexto, nos muestran la historia
completa de Nicodemo. Al estudiar la vida de Nicodemo los veremos
como:
I. Un visitante nocturno
II. Un defensor de Jesús
III. Un discípulo que actuó

I. UN VISITANTE NOCTURNO
A. Nicodemo quiere ver a Jesús
El encuentro de Jesús con Nicodemo tiene lugar en los inicios del mi-
nisterio público del Salvador entre su propio pueblo, los judíos. Poco
después del milagro en la boda de Caná, Jesús dejó Galilea para ir a
celebrar la Pascua en Jerusalén. Allí, motivado por su celo por la casa
de su Padre, limpió el templo. Las actividades de Jesús dejaron una
tremenda impresión en la ciudad capital. Muchos creyeron en su nom-
bre al ver las señales que hacía (Juan 2:23). Sin embargo, a ellos les
faltó una verdadera visión sobre la identidad de Cristo. Los milagros no
les llevaron a recibir personalmente a Jesús como su Salvador. La fe
de esta gente no significó mucho, porque no fue más allá de su admi-
ración por Él. La fe verdadera es mucho más profunda y no cambia.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Hubo, sin embargo, uno que pensó más profundamente. Ese fue Ni-
codemo, un fariseo. El término “fariseo” nos hace inmediatamente
pensar en los hipócritas, pero en el caso de este hombre no hay hipo-
cresía. Nicodemo es un “principal” entre los judíos y por consiguiente
un miembro del Sanedrín. Él es maestro de Israel, un maestro religio-
so y líder. Se mueve en los círculos más altos de la sociedad, es alta-
mente estimado por las personas y tiene un don de discernimiento.
Él no está motivado por la enemistad contra Jesús. Ha oído y ha visto
mucho de Jesús por lo que llegó a interesarse profundamente en él.
Nicodemo concluyó, por los grandes milagros que Jesús realizó, que
este debía ser un maestro enviado por Dios. Él no tuvo duda alguna
de que Jesús era alguien muy especial. El corazón de Nicodemo ha-
bía sido tocado. Él no pudo librarse de las profundas impresiones
que le habían dejado el hecho de conocer a Jesús.
Algo le pasaba a Nicodemo, algo de lo que no estaba totalmente
consciente y que incluso él mismo no podía expresarlo muy bien.
No pudo encontrar respuestas a las preguntas que daban vueltas
en su corazón. Estaba maravillado con Jesús y deseaba aclarar los
pensamientos confusos que llenaban su mente. Se sintió empujado
a ponerse en contacto con Jesús para obtener respuestas a sus in-
quietudes. Por esta razón, y no porque él se sintiera amenazado en
su posición o porque quisiera tender una trampa a Jesús, deseaba
una reunión privada, íntima, para estar seguro de las cosas que le
inquietaban.
¿Cuál es el mejor momento para tener una entrevista personal con
Jesús, sin ser notado o interrumpido? No era durante el día el mejor
momento. Por eso fue a visitar a Jesús en la noche. Pero, probable-
mente es correcto asumir que Nicodemo también tenía miedo de
perder su buen nombre delante de sus compañeros oficiales y de la
opinión pública. No se atrevió a ir a la luz del día. Tenía miedo de las
miradas sospechosas y de las palabras burlonas de las personas.
Aquellos que están en posiciones altas a menudo viven muy pre-
ocupados por cuidar su reputación. Nicodemo podría haber pensado
que si concertaba una reunión con Jesús bajo la protección de la
oscuridad, no despertaría la sospecha de nadie.
Pero estas excusas no son suficientes para justificar la elección de la
hora inusual. Como miembro del Concilio Judío, Nicodemo sabría lo
que Juan el Bautista había declarado públicamente: que Jesús era el
Mesías. Y esto debía haber eliminado su temor a los hombres.
Sin embargo, el énfasis en esta historia no debe ponerse en el hecho
de que Nicodemo vino secretamente por la noche. Debe señalarse
que aunque él lo hizo por la noche, ¡realmente él fue! Nicodemo no
pudo permanecer distante, pues tenía un deseo ardiente de conver-
sar francamente con Jesús. Había muchas razones que lo podían
retener, pero no pudo resistir el hambre de su corazón. Por consi-
guiente, superando sus racionalizaciones ni siquiera se detuvo a
considerar la posibilidad de que Jesús no lo vería en esa hora tan
inoportuna. Ni la oscuridad, ni el cansancio, ni el sueño impidieron
que pudiera reunirse con Jesús.

| 102 |
Nuevo Testamento

Con mucha ansiedad golpeó la puerta de la casa donde Jesús se Referencias / Notas
hospedaba. Muchos que son condescendientes con Nicodemo no
harían lo que él hizo. Hay muchos que aceptan que Jesús es el Cris-
to, pero no van a Él con corazones deseosos de salvación y, sin em-
bargo, se consideran a sí mismos creyentes. Muchos piensan que
es buena cosa orar, leer la Biblia e ir a la iglesia, pero ellos mismos
nunca hacen estas cosas.

B. Jesús recibe a Nicodemo


¿Rechazaría Jesús al visitante nocturno? ¿No era demasiado pensar
que un profeta, que estuvo ocupado todo el día, deje su sueño para
tener esta reunión? ¿Recibiría el Salvador a alguien que de verdad
quiere saber más de Él? ¡La respuesta es que cualquiera que viene a
Él nunca será rechazado!
Jesús sabía que Nicodemo tenía temor de que las personas lo vieran
con él, pero no lo dejó golpear en vano. Él estaba listo para recibirlo
inmediatamente. Jesús sabía que el “trabajo del Padre” esperaba por
Él.
El líder de los judíos, de pie delante de Jesús, hace su demanda.
¿Cuál era el problema? Nicodemo realmente no sabía cómo comu-
nicarle su petición. Ahora que está cara a cara con este maestro, se
olvida las palabras. Psicológicamente esto es explicable, pero tam-
bién comienza el diálogo de manera equivocada porque se dirige a
Jesús como “Rabí”.
Nicodemo lo reconoce como un maestro. Esta referencia demos-
traba que él quería aprender de Jesús, aunque él mismo era quien
enseñaba a otros. Reconocía de este modo que Jesús no usurpaba
la posición de Rabí, sino que de hecho Él ha venido de Dios como
maestro. Sabía que ningún hombre ordinario podía hacer los mila-
gros hechos por Jesús.
Nicodemo actuó de manera amigable, sin una pizca de orgullo en su
actitud. Por un instante, la conversación se detuvo. ¿Era esto todo lo
que Nicodemo tenía que decir? No, su gran preocupación era saber
la naturaleza del reino del Mesías: ¿cuándo vendría y de qué manera
lo haría? ¿Qué debía hacer uno para entrar al Reino de los cielos? Es-
tas, y no otras, eran las cosas importantes sobre las que Nicodemo
quería conversar con este nuevo Rabí. Esperaba que esta conversa-
ción le proporcionara las respuestas a sus preguntas.
Pero, Nicodemo nunca pudo hacer estas preguntas. Cristo, quien co-
noce lo que hay en el corazón del hombre, le contesta antes de que
formule alguna pregunta. Conocía las preguntas que sobre el reino
de Dios inquietaban el corazón de Nicodemo y le responde inmedia-
tamente, sin ningún comentario.
En su sabiduría Jesús consideró no facilitar las cosas a Nicodemo
y enseguida va al corazón del asunto. En respuesta a la declaración
de Nicodemo: “sabemos”, Jesús expresó su solemne, De cierto, de
cierto te digo. En esta sencilla declaración se encierra una gran im-
plicación. Con autoridad absoluta Jesús desautoriza las obras del

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas hombre -el legalismo farisaico, el “sabemos”- como condición para
entrar al Reino del cielo. Jesús declara que la regeneración hecha
por el Espíritu Santo es una condición, una necesidad absoluta para
todos, tanto para el fariseo más estricto como para el publicano más
degenerado. El que no nace de nuevo, no puede ver el Reino de Dios.
En primer lugar, un cambio total de vida es necesario. El hombre
debe nacer de nuevo, es decir, debe experimentar el nuevo nacimien-
to que viene de arriba. El hombre debe librarse del pecado y de la
muerte espiritual por medio de la obra del Espíritu Santo y debe ser
renovado para tener una nueva vida espiritual.
El maestro de la ley fue avergonzado por esta declaración de Jesús.
Él no esperaba oír esto. ¡Quedó impactado! Siempre había pensado
que el camino a la vida eterna se obtenía cumpliendo las demandas
de la ley.
Nicodemo entendió que Jesús no se refería a una repetición del
nacimiento natural. Un hombre maduro no podía volverse un niño
de nuevo. Por consiguiente, lo que Jesús dijo le parecía imposible.
No entendió. Era un misterio para él. Él no conocía otro nacimiento
más que el nacimiento natural de una madre. La regeneración era
un concepto extraño para él y en su desconcierto hizo una objeción.
No fue su intención ridiculizar las palabras de Cristo, sino recibir una
explicación. ¿Cómo puede un hombre nacer de nuevo cuándo es un
adulto?

C. Jesús explica el nuevo nacimiento


Ahora notemos lo que el Señor Jesús hace. No reprochó a Nicodemo
por su ignorancia, tampoco terminó la conversación en este pun-
to, sino que repitió su declaración con la más grande solemnidad,
usando palabras ligeramente diferentes. Con suma seriedad, puso
al maestro de la ley delante de la realidad irrefutable de la vida y de
la muerte, y repite con autoridad la necesidad de la obra soberana y
omnipotente del Espíritu Santo en el corazón. No intentó resolver las
objeciones de Nicodemo, tampoco dar una explicación detallada.
El Reino de Dios es proclamado por la realización de milagros visi-
bles, pero para ver el reino y para obtenerlo, necesitamos la gracia de
Dios que cambia el corazón. Por esta razón el Señor Jesús señaló a
Nicodemo la renovación interior. De las señales externas Jesús fue
inmediatamente a lo espiritual. De las señales externas (los milagros
de los cuales Nicodemo habló) fue a las señales internas (la obra mi-
lagrosa del Espíritu Santo). La obra de la persona del Espíritu Santo
no sólo produce un cambio pequeño y superficial, sino que provoca
el cambio milagroso que nos lleva de la muerte a la vida.
Así como es imposible para el hombre producir vida natural, así tam-
bién le es imposible producir la vida espiritual. Nos hace falta que el
Señor nos conceda la vida. En la obra de la regeneración, la nueva
vida espiritual es creada y una “nueva persona” nace.
Nicodemo no debía maravillarse de lo que Jesús dijo: Os es necesario
nacer de nuevo. Ésta era una verdad maravillosa sobre la que debía

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Nuevo Testamento

especular en cuanto a su posibilidad o imposibilidad. Más bien, de- Referencias / Notas


bía estar preocupado de cómo se realizaba la regeneración. Por eso
Cristo usó el ejemplo del viento. En el griego se usa la misma palabra
para referirse al espíritu o al viento. El Espíritu Santo trabaja sobe-
ranamente, como el viento. El viento no puede ser controlado por el
hombre. No puede cambiar un viento del norte con un viento del sur.
Sin embargo, el viento puede ser sentido. Nosotros no podemos ne-
gar la existencia del viento porque lo sentimos y vemos su poder. Por
lo tanto, el trabajo irresistible del Espíritu Santo no puede negarse.
Nicodemo no comprendió, y sin embargo no se queda desilusionado. Y circuncidará Jehová,
Él quería saber más, aunque no lo entendía. No se dejó llevar por la in- tu Dios, tu corazón,
diferencia al no comprender estos asuntos, sino que lleno de emoción y el corazón de tu
exclamó: ¿Cómo puede hacerse esto? Jesús le respondió con un llama- descendencia, para que
do de atención: ¿Eres tú maestro de Israel [un maestro notable de la ames a Jehová, tu Dios,
ley] y no sabes esto? El reproche que le hace Jesús señala el hecho de con todo tu corazón y con
que debería estar avergonzado de su ignorancia, pues el Antiguo Tes- toda tu alma, a fin de que
tamento ya habló claramente sobre la renovación interior, aunque el vivas. Deuteronomio 30:6
término “nacido de nuevo” no se use literalmente (Deuteronomio 30:6;
Salmos 51:12; Jeremías 31:33; Ezequiel 36:26, 27). La predicación y el Devuélveme el gozo de tu
bautismo Juan el Bautista también señalaron este cambio. Por lo tanto salvación y espíritu noble
Nicodemo no debía sorprenderse. me sustente. Salmos 51:12
Pero esto no fue todo lo que Jesús dijo. Si Nicodemo no entendía, él Pero este es el pacto que
mismo le explicaría. Como Juan el Bautista, Jesús fue un testigo fiel haré con la casa de Israel
y aún más grande que Juan porque pertenecía al cielo y tenía que después de aquellos días,
dar cuentas al Padre. Entonces, la conversación se transformó en un dice Jehová: Pondré mi ley
sermón maravilloso sobre el carácter expiatorio de la vida y muerte en su mente y la escribiré
de Jesús. Sólo por la fe uno llega a ser partícipe de esta expiación y en su corazón; yo seré
salvación. La base más profunda es el amor de Dios, revelado cuan- su Dios, y ellos serán mi
do envió a su Hijo, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, pueblo. Jeremías 31:33
mas tenga vida eterna.
Os daré un corazón nuevo
Los fariseos negaron este aspecto de la venida del Mesías, porque y pondré un espíritu nuevo
creían que la aparición del Mesías era principalmente una venida para dentro de vosotros. Quitaré
juicio y liberación nacional. ¡Pero Dios deseaba salvar al mundo! de vosotros el corazón de
piedra y os daré un corazón
de carne. Pondré dentro
D. La obra del Espíritu Santo de vosotros mi espíritu, y
Jesús proclamó el camino de la salvación a un hombre que debía haré que andéis en mis
aprender que nadie se salva por las obras de la ley, sino solamente estatutos y que guardéis
por la fe. Nicodemo no tuvo ninguna otra objeción. Escuchó muy mis preceptos y los pongáis
cuidadosamente hasta el fin de la conversación. Nicodemo salió si- por obra. Ezequiel 36:26,
lenciosamente como entró. Escuchó cosas muy diferentes a las que 27
esperaba, pero eso fue necesario para él; y lo es también para noso-
tros. Lleno de muchos pensamientos se fue a casa. Mucho le faltaba
todavía. Aún su mente estaba oscurecida y su corazón estaba lleno
de pecado, sin embargo, era un alma en búsqueda. ¿Llegaría a cono-
cer la luz? ¡Seguro que sí!
El hombre no tiene poder en sí mismo y es incapaz de ir al Señor Je- Nadie puede venir a mí, si
sucristo, el Salvador. ¡Pero cuán maravilloso es el llamado del Padre! el Padre, que me envió, no
(Juan 6:44, 65). El Espíritu Santo trae a cada uno de los miembros del lo atrae; y yo lo resucitaré
pueblo de Dios hasta el mismo Salvador; y los trae de diferentes ma- en el día final. Juan 6:44

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas neras. Por ejemplo, el camino de Nicodemo fue muy diferente al de
Zacarías o Pablo.
La gracia de Dios es irresistible, nada ni nadie puede oponérsela.
Aunque la evidencia inicial del nuevo nacimiento sea muy pequeña,
puede ser un inicio verdadero.

II. UN DEFENSOR DE JESÚS


A. Los fariseos están llenos de ira contra Jesús
Les dijo Nicodemo, el Un largo tiempo pasó antes de escuchar nuevamente sobre Nicode-
que vino a él de noche, mo. Por un período de aproximadamente dos años y medio desapa-
el cual era uno de ellos: rece en la narración del Evangelio. De repente, un rayo de luz brilla
--¿Juzga acaso nuestra Ley sobre él y aparece por un momento en una reunión de fariseos (Juan
a un hombre si primero 7:50, 51), de donde nos enteramos lo que había pasado con él. Su
no lo oye y sabe lo que ha entrevista con el Señor Jesús no había quedado sin frutos en su vida.
hecho? Juan 7:50-51 Las palabras del Salvador, en esa noche inolvidable, se convirtieron
para él en el poder de Dios para salvación. Finalmente la semilla
brotó y se desarrolló.
La fiesta de los tabernáculos se estaba celebrando cuando Jesús se
hallaba predicando en el templo de Jerusalén e invitando a los pe-
cadores a venir a Él. Jesús gritaba: ¡Si alguno tiene sed, venga a mí y
beba! La enemistad en su contra crecía y las opiniones sobre Él esta-
ban divididas. Algunos judíos en Jerusalén sabían de los planes para
matarlo y hubo un intento para capturarlo en el templo. Sin embargo,
hasta ese momento, nadie se atrevió a ponerle una mano en Jesús.
Muchos creyeron y dijeron, El Cristo, cuando venga, ¿hará más se-
ñales que las que éste hace? Estas afirmaciones fueron demasiado
lejos para los ojos de los fariseos y los principales sacerdotes. No
pudieron esperar por más tiempo y decidieron actuar. Entonces, en-
viaron a los alguaciles para que arresten a Jesús, pero regresaron
sin haber intentado siquiera llevar a cabo su misión. No fueron capa-
ces de actuar porque se impresionaron mucho de lo que Jesús dijo.
Quedaron fascinados por sus palabras. Como respuesta al reclamo
áspero de porqué no habían traído a Jesús, los alguaciles se excusa-
ron diciendo: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!
Los fariseos se quedaron pálidos de ira. Con incredulidad burlona, se
reían con desprecio y enfurecidos hacían mofa de la ignorancia de
los alguaciles diciendo: ¿También vosotros habéis sido engañados?

B. Nicodemo defiende a Jesús


Nicodemo fue testigo de este hecho. Lo escuchó todo. Él continuaba
siendo un miembro del Sanedrín, lo que le era una ventaja. ¡Nadie le
había hablado alguna vez a Nicodemo como este hombre! No podía
contenerse más. Callar era equivalente a negar, por consiguiente,
habló y preguntó: ¿Juzga acaso nuestra Ley a un hombre si primero no
le oye y sabe lo que ha hecho? Nótese que él no da un testimonio per-
sonal. Él sólo hace una declaración. Les recuerda a estos maestros
la regla según la cual nadie podía ser juzgado sin haber tenido una
oportunidad de presentar su defensa. Esta regla se aplicaba a todos

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Nuevo Testamento

sin excepción, incluso al más grande delincuente. Referencias / Notas


La defensa que Nicodemo hace del Señor Jesús fue como el aceite
sobre el fuego. En su rabia y ciega los miembros del Sanedrín no pu-
dieron soportar que nadie, sobre todo uno de su propio rango, clame
por justicia y acuda a la ley para defender de Jesús. Ridiculizaron
a Nicodemo, se mofaron y burlonamente replicaron mordazmente:
¿Eres tú también galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se ha
levantado profeta. Nicodemo les dejó hablar y no respondió, permi-
tiendo que estos hombres amargados tengan la última palabra.

C. La importancia de la defensa de Nicodemo


Esta fue la primera vez que Nicodemo defendió públicamente a Je-
sús. Pero, realmente fue un poco decepcionante, porque la defensa
fue bastante tímida y débil. ¿No había él superado su temor del hom-
bre? Su defensa no fue muy persuasiva. Un hombre como Pedro, sin
duda, habría dicho mucho más. Sin embargo, no debemos desesti-
mar la importancia de su defensa. No deberíamos centrarnos en la
timidez de esta defensa de Jesús. ¡Si consideramos el lugar desfa-
vorable, el tiempo y las circunstancias, tenemos que reconocer que
Nicodemo fue realmente valiente! Note cuán pesada era la atmósfe-
ra de la reunión del Sanedrín y cuán agitado estaba el ánimo de las
personas que detestaban al nazareno con odio mortal. Muchos tal
vez habrían guardado silencio si hubiesen estado en el lugar de Ni-
codemo, pensando que una defensa no ayudaría de ninguna forma y
que sus palabras no tendrían efecto.
Pero, ¡Nicodemo no guardó silencio! ¡No pudo haber dicho mucho,
pero habló! Muchos no se atrevían a hablar libremente sobre Jesús
por temor de los judíos, pero él estuvo dispuesto a correr riesgos. La
chispa del Evangelio estaba encendida en su alma.
La actitud de Nicodemo fue la correcta. Sus palabras fueron cortas
y al punto, señalando a sus colegas lo irrazonable de sus opiniones
y apuntando a un asunto sensible. ¡Él les dijo: ustedes desprecian a
las personas que ustedes dicen que no conocen la ley, pero ustedes
conocen la ley y no la guardan! Nicodemo intentó apelar al juicio
de sus colegas. Era lo mejor que él podía hacer, considerando las
circunstancias.
La observación realizada por Nicodemo dio en el blanco. El resultado
fue que nadie habló más sobre enviar a los alguaciles para que pren-
dieran a Jesús. La reunión se terminó y cada uno se fue a su casa.
Y esa es precisamente una de las lecciones que el Señor nos enseña
por medio de la vida de Nicodemo. Nosotros también debemos tes-
tificar de Cristo, enfrentando los riesgos, sin que importe mucho el
ambiente o a quién enfrentamos.
Pero también debemos reconocer que el crecimiento en la gracia
es gradual. No todos maduramos rápidamente. Nicodemo progresó
despacio. Es mejor avanzar lentamente en el camino de la salvación
que permanecer estáticos en el camino del pecado. También hay un
principio en los asuntos espirituales. Nadie puede evitar responder a

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas preguntas como: ¿ha comenzado el Señor su trabajo en mi vida?, ¿es
el más grande deseo y oración de mi vida ser fiel y crecer en la gracia
y en el conocimiento del Señor y Salvador, Jesucristo?

III. UN DISCÍPULO QUE ACTÚA


A. Nicodemo en el Calvario
En el último pasaje del Evangelio de Juan que menciona a Nicodemo
lo encontramos en el Calvario. No hubiésemos esperado encontrar a
Nicodemo allí. ¿Cuándo tuvo lugar esta reunión? Aproximadamente
seis meses después de la reunión tormentosa del Sanedrín. El Señor
Jesús había consumado la expiación de la que le habló a Nicodemo
aquella noche. Él tuvo una muerte maldita, y muchas señales impor-
tantes acompañaron a su muerte.

José de Arimatea, La muchedumbre asombrada abandonó rápidamente el monte de la


miembro noble del crucifixión. Todo se quedó en silencio en el Calvario. El cuerpo muerto
Concilio, que también de Jesús todavía colgaba de la cruz. Y ahora un discípulo secreto se ha-
esperaba el reino de Dios, cía público. José de Arimatea pide a Pilatos que le entregue el cuerpo
vino y entró osadamente a de Jesús para enterrarlo en la tumba de su propiedad (Marcos 15:43).
Pilato, y pidió el cuerpo de Cuando iba a enterrar a Jesús, otro hombre se atreve a ayudarlo públi-
Jesús. Marcos 15:43 camente. ¡Este hombre es Nicodemo!
Como un recordatorio a sus lectores, Juan añade la información de
que Nicodemo era el hombre que antes había visitado a Jesús de
noche. Este detalle es muy significativo, pues destaca la obra del
Espíritu Santo en Nicodemo: primero tiene curiosidad, después no
entiende, continúa inquieto, reconoce y defiende a Jesús, y después
abiertamente se muestra como un seguidor de él. La buena semilla
se ha desarrollado y demuestra los frutos.

B. El amor de Nicodemo para Jesús


El amor quita el temor. Una persona tímida podía haber encontrado
muchas excusas para mantenerse escondida. ¿No habían escogido
las personas en ese mismo día a Barrabás en lugar de Jesús y los
líderes no estuvieron empeñados en la venganza? A pesar de eso, Ni-
codemo desafía todas las posibilidades. Quizás estaba poniendo su
vida en peligro, pero no podía hacer de otra manera. ¡Amaba a Jesús!
¡Cuando todos los discípulos se fueron, él apareció en escena hon-
rando a Cristo! Parecía que él no tenía el valor de Pedro, pero dentro
del mismo período de veinticuatro horas, en el cual Pedro negó a su
maestro tres veces, Nicodemo es el hombre que públicamente mos-
tró su amor por Jesús.
No hay duda que todavía había mucho que no estaba claro para Ni-
codemo. Al igual que la mayoría de los discípulos de Jesús, no en-
tendía aún el giro de los eventos. José de Arimatea y Nicodemo no
tenían ninguna clara comprensión sobre la resurrección de Cristo,
pues ellos pensaban que lo sepultaban definitivamente. ¡Aunque la
fe no podía comprender todo y aunque su esperanza se había ido, su
amor permanecía! En medio de su desconsuelo y desilusión no se
alejaron de Jesús. Al contrario, permanecen fieles a Él. Nicodemo se

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Nuevo Testamento

aferra a Él de tal modo que fue atraído irresistiblemente a testificar Referencias / Notas
públicamente de su fe.
En todo este proceso, el Señor fortaleció a Nicodemo. El Espíritu
Santo cambia a la persona. Ello no se puede ver de la noche a la
mañana, sino en el futuro, como fruto de un proceso de maduración
realizado por el Espíritu Santo. ¡Qué diferencia hay entre el camino
por el que Nicodemo anduvo y el camino en el que estuvo después!
Aunque era la misma persona, mucho cambió en poco tiempo. La
obra de Dios había crecido, se había desarrollado y se había forta-
lecido. El amor de Nicodemo por Jesús se hizo más profundo y más
fuerte en contraste al odio de sus enemigos. Es sorprendente notar
que aquel hombre que fue incapaz de comprender las palabras de
Jesús en aquella primera noche, fue luego un hombre de acción. Él
dice poco en el Calvario, pero su acción fue grande. Probó su fe por
sus acciones y eso es lo que cuenta.
Debemos aprender que donde hay verdadera vida espiritual, hay cre-
cimiento. Muchos se quedan como al principio, nunca crecen. Inclu-
so hay algunos van hacia atrás. ¡Eso es terrible! Por ello es necesario
orar para ser librado de los obstáculos en el camino de la salvación.
Que el Señor nos guíe y nos ayude a fin de no avergonzarnos de
Cristo.

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La Historia de la Salvación

12
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS Y LA MUJER SAMARITANA


Texto de referencia:
Juan 4:1-42

Versículo para memorizar:


Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es
necesario que lo adoren. Juan 4:24

INTRODUCCIÓN
El tema principal de esta historia es la reunión de Jesús con esta
mujer. La conversación de Jesús con la mujer es de gran importan-
cia, pues recalcar que todos nosotros necesitamos el agua viva. Esta
historia nos enseña que el Señor quiere ser adorado “en espíritu y en
verdad” de acuerdo con los principios declarados en Juan 4:24.
La historia del encuentro de Jesús con la samaritana puede ser divi-
dida en tres partes:
I. La reunión con la samaritana
II. La conversación con la samaritana
III. Los efectos de la reunión

I. LA REUNIÓN CON LA SAMARITANA


A. Jesús viaja a través de Samaria
Cuando Jesús llegó a Jerusalén para celebrar la fiesta de la Pascua,
allí reveló que era el Mesías. A la limpieza del templo le sigue la con-
versación con Nicodemo. La atención pública se enfoca en Jesús, las
personas están impresionadas y muchos llegan a ser sus discípulos.
Los fariseos tomaron nota de todo lo que sucedía. Ellos se preocu-
paron antes por Juan el Bautista y ahora, al parecer, empiezan a pla-
near acciones contra Jesús. Para evitar confrontar a los líderes del
pueblo y frustrar sus planes, Jesús se retira de Judea.
Jesús toma la ruta más corta en su viaje hacia el norte, directamen-
te por la ciudad de los samaritanos. Por un prejuicio étnico-religio-

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Nuevo Testamento

so, la mayoría de los judíos evitaba esta ruta y prefería tomar un Referencias / Notas
desvío más largo, cruzando el territorio transjordano. Pero a Jesús
no le detiene este prejuicio. El se dirige intencionalmente a territo- Compró a los hijos de
rio samaritano. Hamor, padre de Siquem,
Jesús y sus discípulos llegan a Sicar, ciudad localizada en un valle por cien monedas, la parte
en medio de los montes Ebal y Gerizim, cerca del Siquem antiguo. del campo donde había
Aquí Jesús se encuentra en un área históricamente significativa, es plantado su tienda, erigió
el corazón de la ciudad de Samaria. En su retorno hacia Canaán, el allí un altar y lo llamó
patriarca Jacob compró aquí una parcela de tierra y construyó un “El-Elohe-Israel”.
altar. Después, tuvo que recuperarla de manos de los amorreos. Al Génesis 33:19, 20
final de su vida, la dio a su hijo José (Génesis 33:19; 48:22). Cerca a la A ti te he dado una parte
ciudad estaba el pozo que Jacob había excavado. más que a tus hermanos,
Aún ahora, este pozo existe y es considerado como un lugar santo. la cual tomé al amorreo
El pozo actual tiene veintitrés metros de profundidad y es alimentado con mi espada y con mi
por tuberías de agua. También los huesos de José fueron enterrados arco. Génesis 48:22
en Siquem cuando Israel se estableció en Canaán (Josué 24:32). Enterraron en Siquem los
Mientras los discípulos entraron en la ciudad, Jesús, cansado del ca- huesos de José que los hijos
mino, se sentó así junto al pozo. Él tenía un cuerpo como el nuestro de Israel habían traído
y fue afectado por las debilidades de nuestra naturaleza. Él fue como de Egipto, en la parte del
uno de nosotros, pero sin pecado. No estuvo exento del hambre, la campo que Jacob compró,
sed, la fatiga, el deseo de dormir, etc. ¡Qué humillación para el Hijo por cien monedas, de los
de Dios ser un viajero cansado que se sienta a descansar! Él soportó hijos de Hamor, padre de
todo esto por nuestro bien (2 Corintios 8:9). Siquem, y que pasó a ser
posesión de los hijos de
José. Josué 24:32
B. Jesús y la mujer en el pozo Ya conocéis la gracia de
Mientras Jesús descansa, se acerca una mujer a sacar agua del pozo. nuestro Señor Jesucristo,
Ella es descendiente de los grupos de personas que Senaquerib trajo que por amor a vosotros se
a la región después de la cautividad del reino de las diez tribus. Estas hizo pobre siendo rico, para
personas se habían mezclado con los israelitas que quedaron. Des- que vosotros con su pobreza
pués del ataque de los leones (2 Reyes 17:25, 26) ellos trataron de fuerais enriquecidos.
conectar el servicio a Jehová y a sus ídolos (2 Reyes 17:32). 2 Corintios 8:9

Los samaritanos eran odiados por los judíos sobre todo porque los
samaritanos se habían opuesto a la reconstrucción del templo de
Jerusalén bajo el gobierno de Zorobabel (Ezequiel 4). Asimismo, los Pero aconteció al principio,
samaritanos despreciaban a los judíos. Ellos tenían su lugar de ado- cuando comenzaron a
ración en el monte Gerizim, donde -para molestia de los judíos- cons- habitar allí, que como no
truyeron su templo que más tarde fue destruido. Los judíos evitaban temían a Jehová, él envió
a toda costa cualquier contacto con estas personas a quienes les contra ellos leones que los
consideraban como paganos. mataban. Entonces dijeron
al rey de Asiria: “Las
Sacar agua del pozo era parte de las actividades diarias en las casas gentes que tú trasladaste y
orientales. Esta mujer vino a sacarla a una hora inusual, no por la pusiste en las ciudades de
noche sino a la hora sexta. Según el horario judío, la hora sexta era Samaria no conocen la ley
al mediodía, la hora más calurosa del día, cuando el sol había alcan- del Dios de aquella tierra,
zado su cenit. y él ha echado en medio de
Parecería que ella vino por casualidad, pero ¿quién no ve la mano del ellos leones que los matan,
Señor aquí? Él está trayéndola al Salvador y por eso le era necesario porque no conocen la ley
pasar por Samaria. del Dios de la tierra”.
2 Reyes 17:25, 26

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas II. LA CONVERSACIÓN CON LA SAMARITANA


A. Jesús conversa de las cosas espirituales
Aunque temían a Jehová,
El Señor Jesús comienza una conversación con esta mujer. Su acti-
honraban a sus dioses,
según la costumbre de las tud hacia ella no es orgullosa ni condenatoria. Jesús busca a aque-
naciones de donde habían llos que están perdidos. Nosotros debemos aprender de esta actitud.
sido trasladados. Somos ligeros para juzgar a los otros, a aquellos que no creen fácil-
2 Reyes 17:32 mente les acusamos y despreciamos o simplemente los considera-
mos como gente que no puede ser alcanzada.
El Salvador está solo en el pozo, pues sus discípulos habían ido a la
ciudad a comprar de comer. Notemos lo que pasa. El Señor Jesús no
realizó milagros para su propio beneficio. Al contrario, pide que la
comida sea comprada y le pide a la mujer que le dé de beber.
La petición de Jesús causa asombro de la mujer. ¡Qué petición tan
extraña de un judío para una mujer! Jesús era judío. Ella podía ver y
oír eso.
¿Por qué le haría Jesús esta petición precisamente a ella? Él no es-
peró que la mujer dijera algo, más bien, rechazando cualquier prejui-
cio de ella, le habla francamente. ¡Qué sabiduría! Jesús no empieza
recriminándola por su pecado ni amonestándola para que lleve una
vida buena, sino que le pide un favor. Su petición es bien intencio-
nada.
Después de un viaje largo, un sorbo de agua será muy refrescante.
Sin embargo, él tiene una meta más alta. Jesús empieza pidiéndole
agua, porque a estas alturas los pensamientos de la mujer estaban
ocupados con este asunto. Su petición era la mejor manera de ganar
la buena disposición de la mujer y prepararla para que lo escuche.
La respuesta de la mujer demuestra que su meta fue lograda. Su
respuesta es una pregunta que indica asombro. ¡Qué petición más
rara! Normalmente los judíos y los samaritanos no cruzaban palabra,
Porque yo derramaré peor aún beber de la misma taza.
aguas sobre el sequedal, Ahora que el interés de la mujer ha sido despertado, Jesús usa inme-
ríos sobre la tierra seca. diatamente esta oportunidad para hacer un comentario que aumenta
Mi espíritu derramaré más todavía su asombro. Él se centra en la obra poderosa y llena de
sobre tu descendencia, y gracia del Espíritu Santo, simbolizado por el agua en varias referencias
mi bendición sobre tus del Antiguo Testamento (Isaías 44:3; Juan 7:38, 39). Nosotros somos
renuevos. Isaías 44:3 hechos espiritualmente vivos por el don del Espíritu Santo y es él que
nos da vida eterna.

El que cree en mí, como Jesús quiere decirle: mujer, si conocieras quien soy yo y lo que puedo
dice la Escritura, de su darte, no esperarías que yo te pida agua natural, pero si tú me pidie-
interior brotarán ríos de ras, no te negaría porque yo deseo salvarte. Y estas son sus palabras:
agua viva. Esto dijo del Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber;
Espíritu que habían de tú le pedirías, y él te daría agua viva. (Juan 4:10).
recibir los que creyeran La mujer desconoce todo esto y no entiende lo que Jesús le dice.
en él, pues aún no había Piensa que cuando Jesús menciona agua viva, está refiriéndose al
venido el Espíritu Santo, agua que sale del pozo. ¿Cómo este hombre le podría dar agua a
porque Jesús no había sido ella? Es notorio que Jesús no tiene ningún instrumento para sacar
aún glorificado. agua del pozo, entonces ¿cómo puede darle agua? Mostrando escep-
Juan 7:38, 39 ticismo, ella le pregunta cínica y audazmente: ¿Acaso eres tú mayor

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Nuevo Testamento

que nuestro Padre Jacob? Ella está confundida, sin embargo es curio- Referencias / Notas
sa y quiere saber más.
¿Qué sobre Jesús? Él no ha ganado su interés en vano. No descan-
sará hasta que esta mujer también lo conozca como el Cristo. Al
cambiar gradualmente la conversación de las cosas naturales a las
cosas espirituales, él enfoca su atención en su persona. Él no explica
cosas que están más allá de su comprensión, sino que le dice lo que
ella puede entender.
El pozo al lado del cual Jesús está sentado y el agua que la mujer quiere, Bienaventurados los que
sirven como símbolos para describir asuntos espirituales sumamente tienen hambre y sed de
importantes. Sin explicar inmediatamente su meta, Jesús le aclara a la justicia, porque serán
mujer que no está hablando del agua natural. Para ilustrar este punto saciados. Mateo 5:6
Jesús hace una comparación entre el agua del pozo de Jacob y el agua
que él tiene en mente. El agua natural del pozo no puede apagar la
sed para siempre, tampoco está siempre al alcance, pero el agua que
Jesús da es el agua verdadera que satisface totalmente las necesida-
des del pecador y apagará esta sed para siempre. Aquellos que tienen
hambre y sed de justicia serán completamente saciados (Mateo 5:6).
La mujer no tiene ninguna idea de lo que Jesús está diciendo. Toda-
vía está pensando en el agua natural y no puede comprender ningu-
na otra cosa. Ella nunca ha oído hablar de la clase de agua que el
Señor Jesús describe. Pero su deseo es despertado por las palabras
de Jesús. ¡A ella le gustaría tenerla! ¡Sería muy conveniente! Ella es
ingeniosa y sin temor pide: Señor, dame esa agua, para que no tenga
yo sed, ni venga aquí a sacarla.

B. La salvación empieza con la convicción del pecado


El Señor cumplirá sus deseos, pero de una manera diferente de la
que ella anticipó. Deja de usar simbolismos y de pronto cambia la
conversación diciendo: ¡Ve, llama a tu marido, y ven acá! ¿Cómo po-
demos explicar esto? Para entenderlo debemos ver que el propósito
de Jesús es darle la salvación. Para hacer eso, empieza a revelarle
su pecado y a convencerla de su mala vida. Si ella va a recibir la sal-
vación, deberá arrepentirse conscientemente de su pecado. Solo en-
tonces se volverá partícipe de la gracia y beberá del agua de la vida.
Todos nosotros necesitamos esto. Los niños también necesitan el agua
de la vida que Jesús tiene y da. Pero, también debemos saber que no
hay verdadera salvación sin un reconocimiento de nuestro pecado y
miseria. El primer sorbo del agua viva es la convicción del pecado.
La orden que le dio Jesús de llamar a su marido sirve para despertar
en su conciencia un sentimiento de pecado y culpa, pero también la
lleva a dar la bienvenida a Jesús como el Libertador del pecado. Este
giro en la conversación le da a Jesús la oportunidad de revelarle su
omnisciencia.
Era una creencia comúnmente sostenida en esta época, que el Me-
sías se identificaría por su habilidad para saber todas las cosas. Por
ejemplo, Jesús probó su omnisciencia a Natanael y por eso fue traí-
do a la fe.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas ¡El momento decisivo ha llegado! Las palabras penetrantes de Jesús
han tocado la conciencia de la mujer, porque su respuesta honesta
es: No tengo marido. Podemos imaginarnos a la mujer mirando hacia
abajo tímidamente. Ella se siente profundamente culpable y confiesa
honestamente la verdad.
Es muy notable ver como el Salvador trata ahora con ella. Él está de
acuerdo con su confesión y le muestra que la historia de su vida se
pone delante de él como un libro abierto. Nuestra vida también es
completamente conocida por Jesús. Él sabe que la mujer ha vivido
con cinco hombres y que ahora vive en pecado con el sexto. Sí, su
vida es inmoral. Ella es una esclava del pecado.
Ahora ¿le acusa y le reprende Jesús? ¡No! Más bien afirma, por dos
ocasiones, que la confesión de su pecado es verdad. Solo haciéndole
unas pocas preguntas, le ha mostrado la pecaminosidad de su vida.
Su bondad compasiva le ha tocado profundamente su corazón.
El propósito ha sido logrado, porque la mujer no niega ni intenta
cubrir su culpa, tampoco trata de minimizarla como muchos podían
hacer. Al contrario, ella reconoce que el extraño que ha encontrado
es un profeta, que conoce todos sus pecados, aunque él no la cono-
cía de antes.
La samaritana está lista con su respuesta. No le pregunta directa-
mente a Jesús, pero ella quiere saber cómo puede ser librada de
su pecado y vivir una vida mejor. De este modo, cuando hace la
pregunta, plantea le candente tema que divide a los judíos y sama-
ritanos: ¿Cuál es el lugar verdadero de adoración? ¿Quién está en
lo correcto?
No deberíamos ver esta pregunta de la mujer como un truco o un
esfuerzo presuntuoso para dirigir la conversación fuera de un tema
que es doloroso para ella, sino más bien como la evidencia de la fe
en el hombre que acaba de conocer. ¡Ella tiene un deseo genuino de
aprender de él! Juan Calvino dice que “ella se mueve de lo específico
a lo general, y habiendo sido informada sobre su pecado, quiere ser
enseñada generalmente sobre la adoración pura de Dios... Aquí ella
actúa apropiada y normalmente al consultar al profeta, para no co-
meter errores al adorar a Dios” (Los Comentarios de Calvino, “El Evan-
gelio según San Juan”). El Señor Jesús le contesta enseguida. No la
pone en vergüenza, sino que su contestación es sumamente sabia.
Él no ofende a la mujer, pero tampoco esconde la verdad. En esta
controversia los judíos tienen la razón. Pero Jesús, no hace ningún
esfuerzo para persuadirla a aceptar la religión judía. Esta disputa ya
ha perdido su relevancia, porque ha llegado el tiempo en el cual la
verdadera adoración a Dios no esté atada a un lugar o edificio. Geri-
zim y Jerusalén han tenido su día y los dos desaparecerán.
A estas alturas la conversación ha alcanzado su clímax. Este es el
único lugar de los evangelios donde Jesús introduce su propio tes-
timonio: Créeme. También se enseña que aunque la mujer está pre-
ocupada por la adoración, Jesús le enseña quiénes son los verdade-
ros adoradores. Nuestra religión no puede ser meramente formal. El
Señor quiere ser servido en verdad y justicia, con un corazón sincero.

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Nuevo Testamento

El Padre tales adoradores busca que lo adoren. El verdadero servicio Referencias / Notas
a Dios no está ligado a un lugar ni está restringido a una cierta
situación. ¡Dios está en todas partes! Él no está contento con una
religión que se enfoca en los rituales exteriores y que no viene de un
corazón sincero.
La gran declaración hecha por el Hijo con respecto al Padre: Dios es
Espíritu; y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que
lo adoren, no es hecha a los sabios y nobles, tampoco para el sumo
sacerdote y los escribas de Israel, sino a una mujer ignorante de
Samaria que tiene una moral cuestionable. El Salvador requiere que
nosotros lo sirvamos con un corazón verdadero y creyente, en una
forma que es compatible con su propia naturaleza.

III. LOS EFECTOS DE LA REUNIÓN


A. La samaritana es testigo de Cristo
La samaritana está profundamente emocionada. Ella no puede refu-
tar a Jesús. ¿Le creerá? Ella no sabe qué pensar y profundamente
conmovida dice: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuan-
do él venga nos declarará todas las cosas.
Ahora, el momento ha llegado para que Cristo se revele a sí mismo y
haga la siguiente poderosa declaración: Yo soy, el que habla contigo.
¿Está usted esperando al Mesías? ¡Él está de pie delante de usted y
quiere salvarlo!
De nuevo la mujer oye una verdad maravillosa y gloriosa. Esto supera
todo lo que ella ha esperado alguna vez. ¡Qué cosas maravillosas ha
experimentado durante esta conversación! Estimulada por las pala-
bras de este extraño, un deseo por el Mesías ha crecido en su cora-
zón. ¿Escuchó ella lo correcto? ¡Él mismo es el Mesías! ¿Qué más
puede hacer ella sino creer?
¡Sí, la mujer cree y eso la hace indeciblemente feliz! Todo cambia en
un abrir y cerrar de ojos. Previamente, entregada a sus lujurias, ella no
habría escuchado si alguien le hubiera hablado sobre su estilo de vida
pecaminoso, pero ahora no puede estar callada. ¡Ella debe confesar!
Profundamente tocada, llega a ser una predicadora de Cristo. Dejando
su cántaro de agua, fue a la ciudad, no para llamar a su “marido”, sino “Yo me dejé buscar por los
para decirles las buenas nuevas a las personas de su ciudad. que no preguntaban por
mí y fui hallado por los
Con gran emoción ella dice: Venid, ved a un hombre que me ha dicho que no me buscaban. Dije
todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? Ésta es la mejor mane- a gente que no invocaba
ra de persuadir a otros. Otro ejemplo de alguien que hizo lo mismo mi nombre: “¡Aquí estoy,
fue Felipe, el que testificó a Natanael. aquí estoy!” Isaías 65:1
La evidencia del cambio de corazón de la mujer es la confesión que
sale de su boca. Ella se expresa cuidadosamente: ¿No será éste el Cris-
E Isaías dice
to? Ella no impone su opinión a los otros, sino que permite que cada
resueltamente: “Fui
cual saque sus propias conclusiones. Ella fue encontrada cuando ni
hallado por los que no me
siquiera buscaba la verdad (Isaías 65:1; Romanos 10:20). ¡Qué ejemplo
buscaban; me manifesté
es esta mujer! A menudo estamos en la posición y posibilidad de
a los que no preguntaban
testificar del Señor Jesús e invitar a otros. No seamos negligentes por mí”. Romanos 10:20
de hacerlo.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas B. El testimonio de la samaritana es bendecido


El Señor bendice el testimonio de la mujer. Muchos de los samarita-
nos de esa ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer. Un buen
testimonio es frecuentemente bien recibido. Muchos de los ciudada-
nos de Sicar aceptaron la invitación de esta mujer y ella llegó a ser el
medio para llevarlos al Salvador. Esta historia nos enseña a no mirar
desdeñosamente los intentos aparentemente simples e insignifican-
tes para guiar a otros a Jesús.
Los ciudadanos llegaron pronto al pozo de Jacob y oyeron predicar
al Salvador. ¡Cómo escucharon ellos! Sus corazones fueron hechos
receptivos por la obra del Espíritu Santo sobre quien Jesús habló
a la mujer. Ellos dependieron de su palabra y bebieron del agua de
vida. Llenos de agradecimiento le pidieron a Jesús que se quede y se
quedó allí dos días.
Muchas más personas creyeron y su fe quedó fortalecida. ¡Cuán
grande debió de haber sido su alegría! Ya no necesitaban confiar
en el testimonio de la mujer, pues ellos mismos han oído a Jesús.
¡Ellos entienden el evangelio! Del testimonio de la mujer suponían
que él podría ser el Mesías, pero después de escucharlo saben por sí
mismos y confiesan que verdaderamente éste es el Salvador del mun-
do, el Cristo. No sólo es el Salvador de los judíos, ¡sino también tu
Salvador!
Estos samaritanos fueron los primeros frutos de las naciones, heral-
dos de las muchas nacionalidades que serían añadidas después de
Pentecostés (Hechos 8:5-8).
¡Qué escena tan hermosa es ésta! ¡Cristo está en medio de los sa-
maritanos!

C. Los discípulos aprenden una lección


Los discípulos también son enseñados con este evento. Ellos son co-
rregidos de una incorrecta actitud que tuvieron. Cuando regresan de
comprar alimentos de la ciudad se maravillaron que (Jesús) hablaba
con una mujer.
Según las costumbres de la época, se consideraba inadecuado con-
versar públicamente con una mujer. Los discípulos notan que algo
significativo ha ocurrido y no se atreven a manifestar ninguna crítica.
Ellos están más interesados en la comida que han comprado, que en
el trabajo de Jesús. Ellos le instan a que coma algo, pero Jesús está
lleno de alegría y gentilmente les informa que no está interesado en
la comida que han traído. Él no se preocupa por el hambre o la sed.
Ahora que el Padre le ha dado este glorioso trabajo, está disfrutando
de una muy diferente clase de comida.
Los discípulos tienen poco entendimiento acerca de lo que Jesús
dice sobre la comida. Igual condición que tuvo la mujer al iniciar la
conversación sobre el agua. Por consiguiente, Jesús los corrige: Mi
comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra.
¡Ésa es la comida que le fortalece!

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Nuevo Testamento

Algo del deseo que vive en el Señor Jesús debe ser encontrado en Referencias / Notas
nosotros. Mediante la obra del Espíritu Santo, nosotros no debemos
tener un deseo más grande que hacer la voluntad de Dios. Eso es
más importante que la comida, el vestuario, el poder y la belleza.
Cristo está preparando una alegría aun mayor para sus discípulos.
Él ve una cosecha, que entra en el Reino de Dios, donde ellos no la
esperaban. En la naturaleza la siembra y la siega no tienen lugar en
el mismo día, pero en el mismo lugar un sembrador y un segador
pueden regocijarse juntos. Los discípulos, sin siquiera haber hecho
algo, han sido colocados en la posición de traer a muchos a la fe, a
la iglesia, para ser bautizados. ¡La bondad de Dios nos debería llenar
de asombro!

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La Historia de la Salvación

13
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS SANA AL PARALÍTICO EN


BETESDA
Texto de referencia:
Juan 5

Versículo para memorizar:


Jehová, Dios mío, a ti clamé y me sanaste. Salmos 30:2

INTRODUCCIÓN
Esta historia nos brinda la oportunidad de hallar escenas muy vívidas
en la vida y obra de Jesús. Pero, no debemos perder el enfoque de la
escritura. Lo que se dice sobre el agua y el ángel, sobre el hombre
infortunado o los judíos, no es lo más importante. Cristo es el centro
de la historia porque lo que dice y hace es lo más importante.
Esta porción de la Escritura registra cuatro frases del Señor. Las
examinaremos en relación con el milagro que Jesús realizó en
Betesda:
I. La primera frase
II. La segunda frase
III. La tercera frase
IV. La cuarta frase

I. LA PRIMERA FRASE
¿Quieres ser sano?

A. Jesús va a Jerusalén
El Señor Jesús estaba en Galilea cuando la fiesta de los judíos se
aproximaba. Interrumpe sus actividades y se prepara para ir a Jeru-
salén. No es posible determinar con certeza a qué fiesta se refiere el
escritor del evangelio. Mucho puede decirse en favor de la opinión de
que era la fiesta de la Pascua. Cristo no evita ir a Jerusalén, a pesar

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Nuevo Testamento

de que su primera aparición pública le había traído un grave conflic- Referencias / Notas
to (Juan 2). Jesús quiere guardar los preceptos de la ley de Dios.
Esta vez Jesús no está acompañado por sus discípulos. Por lo menos
el relato no se dice nada de ellos. Como cualquier otro judío, va a
celebrar la fiesta y en ella revelará quién realmente es él.

B. La visita al estanque de Betesda


En Jerusalén había un lugar semejante a un hospital. Estaba loca-
lizado cerca al mercado de las ovejas, en la sección nororiental de
la ciudad. Las ovejas destinadas para el sacrificio en el templo eran
llevadas a Jerusalén a través de la puerta situada en esta área. El
“hospital” tenía una apariencia bastante diferente a nuestros hos-
pitales. Los pacientes no recibían un cuidado completo y más bien
diríamos que no era más que una sala de espera. Allí había cinco
pórticos o galerías, construidas alrededor de una piscina a la que se
llegaba por unas gradas.
Un gran número de enfermos venidos de muchos lugares yacían allí.
Había ciegos, paralíticos, gente sufría distrofias y desfallecía. Era
gente pobre, desvalida y miserable.
Esta muchedumbre que llamaba a la compasión permanecía espe-
rando en el estante día tras día. ¿Para qué? Todos sabían que por mo-
mentos el agua tenía un poder curativo. De tiempo en tiempo –dice la
Escritura-, nadie sabía cuando, el agua se agitaba de repente y hervía.
La persona que primero descendía al estanque después del movimiento
del agua, quedaba sana de cualquier enfermedad que tuviese.
¿Cómo debemos entender esto? ¿Hay algún problema? No debemos
complicarnos con lo que el ángel descendía de tiempo en tiempo al
estanque, y agitaba el agua. Algunos dicen que no había algo sobre-
natural en esto, pues podía explicarse fácilmente por la existencia de
ciertos manantiales en esta área. Debajo del estanque había un ma-
nantial mineral que de vez en cuando vertía su agua en el estanque.
Cuando esta agua burbujeante se mezclaba con el agua almacenada
en el estanque, su poder se disolvía y por consiguiente se debía en-
trar rápidamente al agua, de otra manera no se obtenía la sanidad
deseada. La tradición de la gente atribuía esto a un ángel.
La descripción que el paciente da de su situación no indica esta ex-
plicación natural. También nos deja con la curiosidad del porqué sólo
una persona se sanaba. Incluso había otra explicación, menos acepta-
ble, según la cual la sangre de los animales sacrificados en el templo
fluía a través de las cañerías al estanque de agua y que ese era el po-
der curativo de aquella agua de color rojo. Pero, debemos considerar
estas explicaciones como lo que son: simples especulaciones.
La dificultad de este pasaje está en otra parte. Es el hecho de que
hay una diferencia tanto en los manuscritos como en la redacción
misma de la frase. Los manuscritos más auténticos no tienen el final
del versículo 3 y les falta todo el versículo 4. Algunas traducciones,
en cambio, contienen el pasaje pero entre paréntesis. Esto da lugar
a pensar que es posible que estas frases originalmente hayan sido

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas un comentario, colocadas al final del manuscrito y que más tarde
fueron incluidas en el texto para interpretar el versículo 7.
Sin embargo, esto no significa que la explicación misma esté equi-
vocada. Al respecto, el comentarista Dr. C. Bruma declara: “aun si
esta parte hubiese sido añadida más tarde, la información puede ser
correcta. No deberíamos estar sorprendidos que los poderes extraor-
dinarios estuvieran obrando durante el ministerio de nuestro Señor
en la tierra”.
Cualesquiera que sea la explicación, Dios puso un poder curativo en
esta agua que no lo tenía de manera natural. Dios pudo hacer uso
de un ángel si a él le agrada hacerlo así. Esta sanidad sobrenatural
muestra que Dios viene en la ayuda de su pueblo con compasión y
poder, para que ponga su confianza exclusivamente en el Señor. Sin
embargo, la Palabra de Dios nos asegura en muchas partes que es
él quien nos sana. Debemos ser cuidadosos de no atribuir poder a
los medios que le pertenecen exclusivamente a Dios. Ésta es quizás
la lección que debería permanecer en el primer plano de esta parte
del relato.
El estanque era un lugar tanto de miseria como de compasión y apro-
piadamente se le puso el nombre de Betesda, que significa “Casa de
la Gracia”. Algunas instituciones cristianas de misericordia a menu-
do llevan este nombre hermoso para demostrar que la compasión es
ejercida en el nombre de Cristo con aquellos que están sufriendo.

Él librará al menesteroso C. Jesús sana a un cojo


que clame y al afligido Jesús camina al estanque porque sabe que su amor es para todos los
que no tenga quien lo que necesitan ayuda (Salmos 72:12). Durante la fiesta visita los pórti-
socorra. Salmos 72:12 cos donde muchos discapacitados estaban reunidos, anhelando una
oportunidad de ser sanados. Entre ellos estaba uno especialmente mi-
serable. Ha estado enfermo durante treinta y ocho años.
Y añadió: --De cierto os
digo que ningún profeta es Solamente imagine cuánto tiempo es eso. Es casi todo el tiempo que
bien recibido en su propia el pueblo de Israel vagó en el desierto. Las Escrituras no nos infor-
tierra. Y en verdad os man de cuál era su enfermedad. Quizás era un cojo, ya que según
digo que muchas viudas el versículo siete con algún esfuerzo él podía moverse. Los ojos de
había en Israel en los días Jesús se fijaron en aquel hombre. ¡Había venido a verlo! Entre la gran
de Elías, cuando el cielo multitud su mirada se dirigió hacia él.
fue cerrado por tres años
Parece ser que este hombre había perdido varias veces la oportuni-
y seis meses y hubo una
dad para sanarse. Pero ahora la oportunidad es sólo para él, porque
gran hambre en toda la
el Señor Jesús no va a sanar a otros enfermos. ¡Uno entre la muche-
tierra; pero a ninguna de
ellas fue enviado Elías, dumbre! ¿Por qué? Recordemos lo que también pasó en el Antiguo
sino a una mujer viuda Testamento. Había muchas viudas y leprosos en Israel en el tiempo
en Sarepta de Sidón. Y de Elías y Eliseo, pero únicamente la viuda de Sarepta y Naamán
muchos leprosos había recibieron ayuda.
en Israel en tiempo del En aquel entonces el énfasis estuvo en la incredulidad versus la fe
profeta Eliseo, pero (Lucas 4:25-27), mientras que aquí el énfasis estaba en las circuns-
ninguno de ellos fue tancias. Solo este hombre enfermo se beneficiaría del poder de Je-
limpiado, sino Naamán el sús, pero únicamente porque el milagro tenía el propósito de revelar
sirio. Lucas 4:25-27 que él era el Cristo.

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Nuevo Testamento

D. Jesús pregunta al cojo Referencias / Notas


Jesús vio al miserable acostado sobre un lecho pequeño. Sabía que
había estado acostado allí, en esa miserable condición, durante mu-
cho tiempo. ¿Saben por qué Jesús conocía esto?
Jesús le pregunta al hombre: ¿Quieres ser sano? ¡Qué pregunta más
extraña! ¿Quién no quisiera ser sanado? Si no habría sido su deseo
de estar bien, él no habría estado allí buscando sanidad. Él lo había
intentado todo y había permanecido ahí a pesar de todos los años de
frustración. Pero, aunque la pregunta pareciera extraña, no lo era.
El Salvador no cometía ningún error. Tenía una intención especial
en mente. Su pregunta interesada era una introducción para lo que
vendría.
¿Por qué se dirige Jesús al hombre de esta manera? Él hizo la pre-
gunta para estimular el interés, pero aún más, tenía el propósito de
avivar el deseo del hombre por la sanidad. Este pobre miserable no
sólo tenía piernas cojas y músculos cadavéricos sino que también
había perdido su voluntad. Su espíritu estaba deshecho. Él había
perdido el valor y toda esperanza. No tenía ninguna fuerza. Simple-
mente estaba acostado, entumecido y resignado pasivamente a su
miserable suerte. Estaba claro que él se había rendido renunciando
a toda esperanza.
La Escritura dice que la esperanza que se demora es tormento del
corazón (Proverbios 13:12), lo que significa que la desesperación en-
ferma a la persona.
Jesús deseaba despertar a este hombre de su entumecimiento es-
piritual y desesperación. Despierta su esperanza con la pregunta:
¿quieres realmente ser sano de nuevo?
En un sentido espiritual esta pregunta también nos involucra. Muchos ¡Venid, todos los sedientos,
no quieren ser despertados, porque están muy acostumbrados a una venid a las aguas! Aunque
vida de pecado de la que realmente no quieren ser liberados. Por eso no tengáis dinero, ¡venid,
sólo los que están sedientos de la gracia de Dios pueden adquirirla, sin comprad y comed! ¡Venid,
dinero y sin precio (Isaías 55:1). ¡Si usted quiere sanidad, debe mirar a comprad sin dinero y sin
Jesús! pagar, vino y leche!
Isaías 55:1
II. LA SEGUNDA FRASE
Levántate, toma tu lecho, y anda.

A. El enfermo está desesperado


¡El pobre enfermo nunca pensó oír algo así en su vida! ¿Quiero ser
sanado? Claro, ¿por qué no? ¡No piense que no quiero ser sanado!
¡Si sólo fuera posible! Yo no soy el problema, pero nadie quiere ayu-
darme. Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el
estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro des-
ciende antes que yo.
¡Qué terrible escena! Tan pronto como el agua se movía se producía
una carrera desde todas las cinco galerías. Cada pobre víctima se

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas apresuraba al estanque, caminando o arrastrándose como podía.


Cada uno trataba de ser el primero. Se empujaban entre sí porque
sólo les preocupaba su propia necesidad.
Este hombre siempre llegó tarde, porque otros llegaban antes que
él. Eran más rápidos y entraban al agua mientras él aún estaba en
camino. ¡Y así pasaban las oportunidades! Nadie, ninguno de las per-
sonas sanas presentes, ni aquellos que habían sido sanados, desea-
ban ayudarlo. Todos pensaban en sí mismos. Nadie se preocupaba
por él. Entre todos sus compañeros de sufrimiento se sentía tan solo
que se había vuelto un solitario después de 38 años de espera. En la
Casa de la Gracia no había nadie que lo ayude.
Es evidente que el hombre lisiado había soportado mucho, sólo po-
día pensar en los medios pero estaban fuera de su alcance. Sólo
pensaba en el agua. Estaba atrapado en el frustrante sentimiento de
que no había otra manera de ser sanado. Vio en Jesús a un visitante
amistoso que venía a la fiesta. Por eso ni siquiera le pregunta, ¿pue-
de usted ayudarme? No esperaba nada del Señor.
En su desesperación, estaba seguro de que su condición era total-
mente sin esperanza. El conocimiento médico no podía ayudarlo,
tampoco el milagro del ángel. Él estaba tan cerca de recurso que le
permitiría ser sanado, pero asimismo estaba fuera de todo su alcan-
ce. ¡Qué miseria! ¡Qué desesperación!

B. El enfermo es sanado
El hombre infeliz no tenía la más mínima idea de que su curación
estaba tan cerca, ¡porque iba a ser sanado! El Señor Jesús no es sólo
un amigo compasivo, sino también un libertador omnipotente. ¡Es el
ayudador del necesitado que los rescata de todas sus angustias!
A ti te digo: Levántate, De repente, completa e inesperadamente el hombre oye las palabras
toma tu camilla y vete a poderosas del Señor: Levántate, toma tu camilla, y anda. Después, Je-
tu casa. Marcos 2:11 sús le diría las mismas palabras al paralítico (Marcos 2:11).
Jesús no le prometió ayuda al hombre. No le dijo: yo te ayudaré en
otro momento cuando el agua se mueva. Un milagro mucho más
grande ocurriría. Le dice al hombre impotente: ¡Levántate! ¡Párate
ahora, y rápidamente! Cada vez que el ángel venía, el cojo era inca-
paz de levantarse, pero ahora le ordena: ¡Toma tu lecho! Enrolla tu
pequeño colchón y llévatelo, porque no lo necesitarás más aquí en
Betesda.
El hombre no sólo fue sanado de su cojera, sino también de su des-
esperación. Jesús le dijo: ¡y anda! ¡Ése fue el último milagro! Él no
había podido caminar durante tantos años. Siempre tuvo que estar
acostado. Quizás con gran esfuerzo podía arrastrarse sólo un poco.
¡Y ahora esto!
¡Qué orden! Esto fue algo maravilloso. La palabra de Cristo es pode-
rosa. ¡Él habla y el milagro sucede! Nosotros siempre somos golpea-
dos por esta verdad cuando Jesús realiza milagros.
El hombre sintió que la energía fluía en su cuerpo. Todo había cambia-

| 122 |
Nuevo Testamento

do. La fuerza había entrado en sus miembros. El largo tiempo de sufri- Referencias / Notas
miento había terminado. ¡Cuán maravilloso era estar sano y ser capaz
de hacer las cosas por sí solo! Por tanto tiempo, y en vano, él había
esperado la sanidad del agua y ahora… ni el agua era necesaria.
Puesto que no había ayuda de parte del hombre, la acción maravillo-
sa del poder de Cristo brilló más gloriosamente. Lo que es imposible
para los hombres es posible para Dios.

III. LA TERCERA FRASE


Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna
cosa peor.

A. El hombre es acusado de quebrantar el sábado


La historia toma un giro notable. El hombre que fue sanado se rego-
cijaba por su curación. Él caminaba llevando su lecho enrollado. Na-
turalmente él era conocido y las personas lo miraban fijamente con
asombro. Inmediatamente le hicieron preguntas pero no lo felicitaron
por su curación, como se esperaría, sino que fue reprendido aguda-
mente porque llevaba a cuestas su colchón. Era ¡sábado!, y según la
costumbre judía esto no era permitido en este día.
Es probable que quienes acusaban al hombre hayan sido los represen-
tantes oficiales de los judíos, los escribas, celosos guardianes de las
costumbres judías.
En el Antiguo Testamento estaba prohibido llevar cargas en el día de Así ha dicho Jehová:
reposo (Jeremías 17:21, Nehemías 13:15). Los negocios no podían ser Guardaos por vuestra vida
realizados y el transporte de los artículos estaba prohibido. Los judíos de llevar carga en sábado y
le aplicaron la ley a este hombre. Vieron la transgresión y lo encontra- de meterla por las puertas
ron culpable de la violación del sábado. Ellos no se regocijaban con los de Jerusalén.
que se regocijaban, pues ni siquiera se molestaron en averiguar lo que Jeremías 17:21
le pasó, ni la causa por la que estaba caminando, tampoco el porqué
llevaba su colchón.
En aquellos días vi en
Ellos estuvieron listos con su juicio, sin haber investigado, y de modo
Judá a algunos que
muy duro y severo le dicen: “Dile que está haciendo mal”.
pisaban en lagares en
El hombre se defendió del ataque y dijo: yo no hago esto por mi propia sábado, que acarreaban
cuenta, sino El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. manojos de trigo y
Podemos imaginar al hombre cavilando sus pensamientos, afirmando: cargaban los asnos
su palabra tiene autoridad para mí. El que me sanó después de treinta con vino, y también de
y ocho años de enfermedad seguramente tiene el derecho de decir: uvas, de higos y toda
Toma tu lecho, aunque hoy sea sábado. suerte de carga, para
traerlo a Jerusalén en
La respuesta del hombre indicaba a los judíos que alguien más estaba
sábado; y los amonesté
involucrado por lo que le pidieron mayor información. No preguntaron
acerca del día en que
quién fue él que hizo este gran milagro, sino quién es él que dijo, toma
vendían las provisiones.
tu lecho y anda. Ésta era la única cosa que les interesaba. Jamás pres-
Nehemías 13:15
taron atención a la milagrosa curación.
El hombre no pudo contestar esta pregunta porque no conocía a Je-
sús, a pesar de ser Él quien le ayudó. Jesús salió intencionalmente de

| 123 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas la escena del milagro. Fue fácil desaparecer entre la gran muche-
dumbre que había venido con Él. Obviamente el hombre sanado no
podría encontrarlo. Por esta razón la gente se olvidó rápidamente del
asunto.

B. Jesús revela su omnisciencia


Poco tiempo después, en el templo, Jesús encontró al hombre que
había sanado. Otra vez se dirige a él de manera inesperada. Jesús ni
siquiera se refiere a la acusación del quebrantamiento del sábado que
tanto había preocupado a los jefes de los judíos. Tampoco reprende
al hombre por responsabilizarle de haber cargado su pequeño col-
chón, sino que le advierte seriamente. Jesús no le dijo esto delante
de las demás personas que les rodeaban, sino cuando estuvieron
solos en el templo.
Al ver Jesús la fe de
ellos, dijo al paralítico: Aunque el hombre que fue sanado estaba muy contento con su
--Hijo, tus pecados te son restauración física, aún tenía mucho que aprender. Al parecer fue
perdonados. Marcos 2:5 sanado físicamente, pero no espiritualmente. No le sucedió como
con aquel paralítico que recibió la sanidad del cuerpo y del alma al
mismo tiempo (Marcos 2:5).
En este mismo tiempo Jesús le recuerda al hombre el gran favor recibido: ¡Mira, has sido
estaban allí algunos que sanado! Este milagro era para incitarlo a servir al Señor desde ese
le contaban acerca de momento en adelante y nunca olvidarse de Él. El hombre también
los galileos cuya sangre debía pensar en su futuro. Si seguía como inconverso, un castigo
Pilato había mezclado mucho más severo lo esperaría.
con los sacrificios de ellos. Por eso la nueva sentencia de Jesús: ¡no peques más, para que no
Respondiendo Jesús, les te venga alguna cosa peor! Cristo, al igual que hizo con Natanael y la
dijo: --¿Pensáis que estos samaritana, le indica que él es Omnisciente, que es quien conoce
galileos, porque padecieron la vida anterior e interior del hombre, incluso cuando no sabía nada
tales cosas, eran más acerca de Jesús.
pecadores que los demás
galileos? Os digo: no, antes
si no os arrepentís, todos C. Jesús advierte sobre el pecado y el juicio
pereceréis igualmente. O
aquellos dieciocho sobre No siempre hay una relación directa entre el pecado y la enferme-
los cuales cayó la torre en dad. Aunque es verdad que, en general, no habría ninguna enferme-
Siloé y los mató, ¿pensáis dad si no hubiese ningún pecado, pero no tenemos el derecho de ver
que eran más culpables en una enfermedad particular un castigo por un pecado específico.
que todos los hombres que Cristo nos ha dicho expresamente que no debemos considerar estas
habitan en Jerusalén? Os cosas de esa manera (Lucas 13:1-5; Juan 9:3).
digo: no, antes si no os Sin embargo, este hombre ya no debía seguir comportándose como
arrepentís, todos pereceréis un caballo que necesita el freno y que no tiene entendimiento. Dios
igualmente. Lucas 13:1-5 lo golpearía con un castigo mucho mayor si continuaba en la mis-
ma situación, sin arrepentirse de sus pecados. Es mucho peor morir
sin reconciliación, sin ser perdonado y perderse para siempre, que
Respondió Jesús: --No
sufrir una enfermedad por treinta y ocho años. Recibió la amenaza
es que pecó este, ni sus
de la destrucción en cuerpo y alma en el infierno. ¡Si esta bendición
padres, sino para que
extraordinaria que había venido sobre él, esta indicación de la bon-
las obras de Dios se
dad de Dios, no lo llevaba a la conversión verdadera, él iba a recibir
manifiesten en él.
castigos mayores!
Juan 9:3

| 124 |
Nuevo Testamento

Notemos cómo el Señor actúa, pues no siempre sigue el mismo mé- Referencias / Notas
todo. Con el hombre paralítico, lo espiritual vino primero y después
la sanidad física. Aquí el don de la sanidad física viene primero y
después su conciencia es despertada.
Nosotros podemos aprender de esto, que no es siempre correcto
amenazar con castigo, pero tampoco es correcto no advertir nunca.
Hay pecados que causan sufrimiento físico. Consideremos la adver-
tencia de Jesús al hombre que fue sanado: No peques más, para que
no te venga alguna cosa peor.

IV. LA CUARTA FRASE


Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

A. Jesús hace el trabajo de su Padre


Esta declaración de Jesús está dirigida a los judíos. El hombre sana-
do desaparece de la escena. Después de que Jesús lo encontró en
el templo, salió a decirles a los judíos quien era su bienhechor. Él no
hizo esto para traicionar a Jesús delante de sus enemigos, sino que
esperó a que los judíos le acusen para apelar a la autoridad.
Sin embargo los acontecimientos fueron diferentes. Ninguno de los
judíos alabó al Señor por la bendición que dio al pobre desdichado.
Ninguno de ellos cambió su forma de pensar. Ellos estaban atrapa-
dos en sus prejuicios. El acto de bondad de Jesús avivó su enojo y
ellos procuraban matarlo, porque él quebrantaba el día de reposo.
¿Qué había hecho mal Jesús? En primer lugar, sanó a alguien. Según
los judíos hacer esto, en este día, era prohibido porque la condición
del hombre no era de vida o muerte. La única excepción para traba-
jar el sábado era cuando la vida estaba en peligro. Además, Jesús le
dijo al hombre que cargara su colchón, lo que implicaba realizar una
labor en el día sábado. El hombre había transgredido la ordenanza
sabática por mandato de Jesús.
Cristo, sin embargo, no prestó atención a las acusaciones. ¡Admira-
ble el hecho de que Jesús sanó a menudo a las personas en sábado!
Los Evangelios relatan siete milagros en ese día: el hombre poseído
y la suegra de Pedro en Capernaum (Marcos 1:23-31); el hombre
con la mano seca, la mujer que había estado enferma por diecio-
cho años y el hombre que tenía hidropesía (Lucas 6:6-11; 13:10-17;
14:2-6); el hombre cojo de Betesda y el hombre ciego de nacimiento
(Juan 9:14-16).
Cada vez que los judíos acusaron a Jesús sarcásticamente, él no dio
siempre la misma razón para argumentar su acción. A veces desafió
la corrupción del sabático judío y mostró que las verdaderas obras
de compasión no lo quebrantaron. Algunas veces se refirió a otras
cosas. Esta vez la hostil posición de los judíos le dio la oportunidad
para testificar y hablar con poder sobre su única relación con Dios.
Él es uno con el Padre. Él es Dios mismo. Él es el hijo eterno, el único
engendrado de Dios.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Calvino dice que Jesús actuó exactamente como su Padre. Cuando
terminó de crear el mundo, “Él no cesó de sostener con su poder al
mundo que había hecho, para gobernarlo por su sabiduría, para abri-
garlo con su bondad y para regular todas las cosas en el cielo y en la
tierra por su voluntad” (Comentarios de Calvino, San Juan)
No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Pa-
dre. Jesús no dice esto para excusar su trabajo del sábado, sino que
quiere que los judíos sientan que con sus acusaciones ellos están
realmente acusando a Dios. Añade que él, como el Padre, realiza la
obra de redención también en el sábado. Y añade que hará aun más
grandes cosas, como levantar a los muertos y juzgarlos a todos.

B. Los judíos rechazan a su Salvador


En todas estas cosas Cristo buscó salvarles, pero los líderes judíos
no estaban para ser persuadidos. No estaban abiertos para nada. No
querían venir a Jesús para tener vida. Cuando Jesús dice que Dios es
mi Padre, ellos entienden muy bien que está colocándose al mismo
nivel de Dios. Ellos estaban convencidos que Jesús no era más que
un simple hombre y por consiguiente merecía morir. Ellos conside-
raron su demanda como una blasfemia terrible. Por consiguiente, de
ahí en adelante, los judíos aun más procuraban matarle.
Ellos tenían ahora sus propias razones para matarlo. Al principio
mismo del ministerio de Jesús se veía cual iba a ser su fin. Ellos no
quisieron reconocerlo como el Hijo de Dios. Lo rechazaron. ¡Ese fue
su gran pecado!

Pero sabemos que el Hijo ¡Para nosotros es una verdad gloriosa y bendita que el Señor Jesucristo
de Dios ha venido y nos es Dios mismo! Como tal, debemos creer en él y recibirlo. Él es el Dios
ha dado entendimiento verdadero y tiene vida eterna (1 Juan 5:20). ¡Aquellos que no confían en
para conocer al que es Él, aman la muerte antes que la vida!
verdadero; y estamos en
el verdadero, en su Hijo
Jesucristo. Este es el
verdadero Dios y la vida
eterna. 1 Juan 5:20

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Nuevo Testamento

14
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS SANA A UN PARALÍTICO


Textos de referencia:
Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26

Versículo para memorizar:


Para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para
perdonar pecados. Mateo 9:6

INTRODUCCIÓN
Una comparación cuidadosa de los tres relatos paralelos de este
milagro revela un calidoscopio de vívidas acciones y grandes emo-
ciones con respecto a Jesús, tales como salvar almas, enfrentar la
hostilidad, presentar defensa, dar sanidad y causar asombro. Sin
embargo, a pesar de que el paralítico y sus amigos tienen un lugar
importante en la historia, y el cómo los fariseos reaccionaron y lo
que dijeron las personas, todas estas cosas no son de importancia
primaria. El punto principal es cómo el Señor Jesús se revela. En
esta historia vemos que:
I. Jesús da más de lo que se le pide
II. Jesús va más allá de lo que se desea
III. Jesús es mayor que las expectativas del hombre

I. JESÚS DA MÁS DE LO QUE SE LE PIDE


A. Bajan al paralítico por el techo
El Salvador ha regresado a Capernaum, su propia ciudad (Mateo 9:1),
donde había establecido su casa y donde realizó muchos milagros.
Tan pronto como se supo que estaba de nuevo en casa, el pueblo
se agolpó para verlo. La gente está parada en la calle porque no hay
lugar delante de la puerta. El Salvador no se da ningún descanso.
Inmediatamente está preparado para predicarles la palabra (Marcos
2:2), y el poder del Señor estaba con él para sanar (Lucas 5:17).
Un hombre en particular experimentará el poder de Jesús. Él tiene
una dolencia llamada parálisis, lo que significa que está paralizado

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas debido a un desorden nervioso. La parálisis ha debilitado sus mús-


culos y sus nervios. No puede ponerse de pie. Él es un cuadro de
miseria impotente.
Aunque le falta mucho, este hombre tiene una gran alegría: ¡tiene
amigos que son compasivos y útiles en su necesidad! Ahora que Je-
sús ha llegado a la ciudad, los amigos inmediatamente aprovechan
la oportunidad para acercarle al pobre enfermo. Los cuatro lo llevan
en un colchón delgado, más pequeño que una estera, el que puede
ser enrollado fácilmente y llevado bajo el brazo.
Al llegar a la casa, ellos se encuentran con la entrada bloqueada. No
pueden empujar y abrirse paso a través de la muchedumbre firmemen-
te comprimida y las personas no los permiten entrar. Lo intentan por
todas partes, pero en ninguna hay lugar para entrar. ¡Qué desilusión!
Tan cerca a Jesús y quizás su amigo no recibiría ayuda. ¿Retrocederán
ellos? No, su amor es ingenioso y su fe encuentra una manera.
Los cuatro hombres llevan a su amigo, acostado sobre el delgado
colchón, por las gradas exteriores de la casa y lo colocan sobre el
techo. Una vez arriba, ellos separan una a una las tejas que cubren
el techo y hacen una abertura justamente sobre el lugar donde Jesús
está. Con la expresión de satisfacción en sus caras, bajan cuidado-
samente al paralítico por el hueco abierto del techo ¡Justo delante de
los pies del Salvador! Ahora las personas se ven obligadas a hacer
un espacio, lo quieran o no.

B. La fe supera todos los obstáculos


¿No se están tomando ellos demasiadas libertades? ¿No deberían
estar avergonzados de ser tan atrevidos? ¡Ellos están interrumpiendo
la predicación de Jesús! En este momento su decisión parece tan
mala como la manera inusual de traer al enfermo a Jesús. ¡Pero Je-
sús les da la bienvenida! Él no se irrita ni tampoco amonesta a estos
hombres, porque vio su fe (Marcos 2:5; Lucas 5:20; Mateo 9:2).
Los tres evangelistas se refieren a la fe del paralítico y a la de sus
amigos. El paralítico también tenía fe, de otra manera Jesús no le
habría perdonado sus pecados.
Cristo ve el amor que estos amigos tenían por este hombre. Su amor
les motiva a tener una gran compasión por su amigo y actúan con
misericordia. Jesús ve en ellos diligencia para aprovechar inmedia-
tamente la ocasión. También ve su prudencia al buscar y encontrar
un camino cuando no podían entrar por la puerta. Ve su perseveran-
cia, porque no se detienen ante las dificultades. En todo lo que ellos
hacen, Jesús ve su fe en acción. ¡Estos hombres creen que él puede
sanar a su amigo y creen que Jesús es rico en misericordia! Su fe
brilla como una oración sin palabras.
Es notable ver cuán frecuentemente encontramos en la Escritura
que la fe de alguien es el medio para que otros sean bendecidos por
el Señor. Ciertamente, tener fe, creer de verdad, es una cosa perso-
nal. Nadie puede creer por alguien. La fe de una persona no puede
transferirse a otros, pero puede volverse una bendición para otros.

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Nuevo Testamento

Por ejemplo: la mujer siro-fenicia y su hija, el noble y su hijo, y el Referencias / Notas


centurión y su siervo.
Aquí vemos lo mismo. Los cuatro amigos traen a Jesús a alguien que
no puede acercarse por sí solo. Los hombres están convencidos que
ellos deben ir a Jesús y buscar ayuda para su amigo.
¿Qué piensa usted que puede hacer por otros? ¿Qué pueden hacer
los niños por sus amigos? ¡Ellos pueden tomarlos de la mano y lle-
varlos a Jesús! Para ello hay condiciones: la Biblia debe ser leída, se
debe asistir a la iglesia y participar a la Escuela Dominical o a algún
evento evangelístico para ser bendecido. A menudo, el camino para
alcanzar estos medios es obstruido y las dificultades parecen gran-
des. Sin embargo, los obstáculos deben superarse por la fe, ya que
los frutos también son grandes. Más bien los obstáculos deberían
ser los incentivos para ser perseverantes.
Los cuatro amigos habían tenido muchas dificultades que superar
para traer a su amigo a Jesús. Pero, en esta vida nada se logra sin
luchar. Los amigos del paralítico pensaron que el esfuerzo valía la
pena. En fe y por fe ellos esperaron la bendición de Jesús.

C. La fe no es puesta en vergüenza
La fe de estos hombres no es puesta en vergüenza. El paralítico re-
cibirá más de lo que sus amigos han esperado. El Salvador actúa a
menudo de manera muy diferente de lo que nosotros esperamos.
El desvalido está angustiado y después de tantos años le falta con-
fianza. Por consiguiente, Cristo no le dice inmediatamente, levántate
y camina. Primero, muy tiernamente, Jesús le muestra cordialidad y
compasión. Le brinda tranquilidad al paralítico. No tiene nada que
temer. Ten ánimo, hijo -es el saludo de Jesús para él. Inmediatamen-
te le quita la carga de sus pecados: ¡tus pecados te son perdonados!
¡Qué palabras de poder! Las palabras vienen como si un rayo de sol
divino penetrara a través de la oscuridad.
Nada del pasado de este hombre conocemos. Lo que sí sabemos es
que él es libertado de sus peores temores.
También es verdad que todos nosotros necesitamos esta bendición
del perdón, más que cualquier cosa en la vida. ¿Cuántos de la gran
muchedumbre sienten la necesidad del perdón? Muchas personas
sólo están interesadas en aliviar sus necesidades físicas. Sólo están
interesadas en oír: camina y anda. Estas personas buscan satisfacer
su necesidad física y material pero empujan lejos sus necesidades
espirituales. Algunos incluso se mofan y dicen que es fácil para Je-
sús perdonar pecados porque no hay miseria más grande que la en-
fermedad, el dolor, la desilusión, el desempleo y la pobreza.
Pero, Jesús nos enseña otra cosa. Él demuestra aquí que las necesi-
dades del alma son mayores que las del cuerpo. Él trata primero con
la raíz de nuestra miseria.
Nuestra miseria más grande es que nosotros somos pecadores y
nuestra bendición más grande es ser perdonados. El perdón de la

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas culpa no puede ser ganado por el transgresor. El perdón es ganado
por el Redentor, concedido exclusivamente por la gracia y recibido
por la fe (Catecismo de Heidelberg, Preguntas y respuestas 56, 60).
Nuestro Sumo Sacerdote compasivo no ha cambiado. Él empieza
tratando el problema desde la raíz: quitar nuestro pecado. ¿Le mo-
lestan sus pecados? ¡Vaya al Señor Jesús! Cualquier persona que se
acerca es siempre bienvenida. Él se acerca a los pobres en espíritu,
los acongojados y los culpables ¡Ten ánimo! ¡Qué puede ser más
reconfortante que ser perdonados de nuestros pecados!

II. JESÚS VA MÁS ALLÁ DE LO QUE SE DESEA
A. Jesús perdona el pecado
Una gran multitud de hombres y mujeres está dentro de la casa. En-
tre ellos están los fariseos, escribas y doctores de la ley. Han venido
de lejos, inclusive de Jerusalén, para ver y oír a Jesús. Quieren man-
tener un ojo vigilante sobre Él. Su relación ya es tensa, a pesar de
que Jesús apenas ha comenzado su ministerio público. Los hombres
que estudian las Escrituras, así como aquellos que practican la ley,
sospechan de Él. Estos han tomado cuidadosamente nota de todo y
no dan su aprobación.
De hecho, ellos están muy disgustados. Las palabras de Jesús des-
piertan un sentimiento de amargura en ellos. No se atreven a amo-
nestarlo públicamente, sino que están ofendidos, murmuran y se
quejan interiormente. Con desdeño refunfuñan imperceptiblemente:
“¿Por qué habla este de ese modo? Blasfemias dice. ¿Quién puede per-
donar pecados, sino sólo Dios?”. Marcos muestra cuán malas son
sus mentes al repetir tres veces lo que ellos cavilaban en sus corazo-
nes (Marcos 6: 8).
Ellos menosprecian a Jesús como un blasfemo que asume los dere-
chos de Dios. ¡El prejuicio ciego de los fariseos les lleva a volverse
contra Jesús y tomar la posición de defensores y campeones de los
derechos de Dios!
Sus motivaciones también están equivocadas. Ellos no son movidos
por amor al honor de Dios, sino que están contentos internamente
de tener algo con lo cual puedan acusar a Jesús.
Pero aún ahora hay muchas personas como ellos. Cuando son con-
frontados por el poder omnipotente y la gracia de Cristo, él salva su
alma por la gracia soberana. En su misericordia, perdona la culpa de
aquellos que no han hecho nada para merecerla. Entonces se que-
jan de que eso es demasiado fácil. Se quejan de que no es posible
para el malvado ser justificado tan fácilmente. Dicen que debe haber
primero arrepentimiento, dolor y lucha.
Al pensar de esta manera, ellos magnifican lo que el hombre debe
hacer y minimizan lo que el Señor hace. ¡Tal pensamiento está equi-
vocado, porque se lleva la paz de Dios en el alma y el consuelo de la
fe! Nunca podemos olvidarnos que Cristo es el principio, el conteni-
do y el final del Evangelio.

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Nuevo Testamento

B. Los fariseos son incrédulos del poder divino de Jesús Referencias / Notas
Jesús conoce los pensamientos de sus suspicaces oponentes, aun-
que no dicen en voz alta lo que piensan y los espectadores no notan
nada. Él también ve la fe de los amigos del hombre paralítico. Él sabe
lo que hay en sus corazones. Jesús conoce sus pensamientos, Y co-
nociendo luego... en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro
de sí mismos (Marcos 2:8). Él no necesita que nadie le revele esto
porque sabía lo que había en el hombre (Juan 2:25). Él mira el cora-
zón. Nadie puede mantener ninguna cosa oculta a Jesús. Él lee cada
pensamiento, oye cada palabra, lo ve todo. De allí que esta verdad
debería sacar a todos los hipócritas de su engaño.
A los fariseos, por supuesto, les gustaría dejar las cosas tal como es-
tán. Ellos piensan mucho, pero no dicen nada. No quieren hacer pú-
blicas sus opiniones. Han tomado el lugar de honor entre las perso-
nas y ellos no tienen el menor deseo de entrar en un debate público
con Jesús en este momento. El Señor, sin embargo, no les permite
escaparse con sus pensamientos, porque el honor de su Padre está
en juego. Ellos le están negando los derechos que su Padre le ha
dado y por consiguiente él entrará en las deliberaciones secretas de
su corazón. Ellos no pueden escaparse con la acusación de blasfe-
mia contra él. Ellos deben saber que su acusación tiene implicacio-
nes de largo alcance y es grave, porque ésta toca su persona.
Este hombre paralítico está aquí debido a Jesús. Lo que a él le pasa
es una señal que indica que Jesús es quien él dice ser: Dios, el Me-
sías. Jesús está de acuerdo con ellos que sólo Dios puede perdonar
el pecado, y por consiguiente ellos no pueden menospreciarlo. La
gran pregunta que está en juego aquí es: ¿Quién es Jesús?
Por eso él hace dos preguntas: les pregunta por qué tienen tales
pensamientos malos en sus corazones y entonces les confronta con
la otra pregunta: ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te
son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?
¿Qué respuesta espera Jesús? ¿Qué dirán los fariseos? ¿Qué dice
usted? Note que el énfasis está en lo que hay que “decir”. Jesús no
pregunta, qué es más fácil hacer, sino ¿qué es más fácil decir? Jesús
quiere decir que no es fácil verificar el efecto de estas palabras. El
decir, Levántate... y camina, significa que la persona debe ser capaz
de realizar milagros, de otra manera es evidente que esta persona es
pretenciosa y engañadora, cuyas palabras no llevan peso.
Del mismo modo, ¿quién puede demostrar que el perdón de peca-
dos realmente ha tenido lugar? Todos podemos hablar y decir ¡Tus
pecados te son perdonados! Pero en realidad, serán palabras que el
viento se las lleva. En el relato que tratamos, las palabras habladas
conducen a la realidad y por consiguiente en ambos casos sólo el
poder divino puede efectuar resultados. El perdón y la sanidad van
juntas. Jesús dijo, Hijo, Tus pecados te son perdonados, y el hombre
paralítico experimentó la paz con Dios.
Los fariseos, sin embargo, negaron esta realidad y declararon las
palabras de Jesús como ineficaces porque el hombre permanecía
paralizado. Ellos pensaban que Jesús no tenía ningún derecho para

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas decir esto. ¿Qué podían ellos decir cuando veían con sus propios
ojos que las palabras de Cristo estaban acompañadas con poder?

III. JESÚS ES MÁS GRANDE QUE LAS EXPECTATIVAS DEL HOMBRE


A. Jesús tiene poder divino
El Señor Jesús es digno de ser creído en su palabra. En este mo-
mento él avergonzará a sus enemigos públicamente. El milagro de
la curación del hombre paralítico es la evidencia y demostración de
su poder para perdonar el pecado. Por consiguiente, Jesús mismo
no espera una respuesta a la pregunta que les propuso a los fari-
seos, sino que desvía su dirección hacia ellos y se dirige al hombre
paralítico: A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Él no
lo toca, no lo trata, no usa ningún medio. ¡Jesús le da simplemente
una orden!
¡Su palabra es poder! En seguida, el hombre lisiado hace lo que le
dijo. Él no se rehúso en incredulidad. Ni siquiera se levantó con gran
dificultad. ¡La fuerza ha entrado en sus miembros y puede pararse,
caminar y saltar! Se levantó enseguida, enrolló su colchón y salió
delante de todos.
La muchedumbre le dio paso y se fue a su casa, glorificando a Dios.
No nos debe sorprender esta reacción, pues tiene razón para glorifi-
car a Dios. Él ha sido doblemente bendecido y está muy agradecido.
¿No podría ser de otra forma?
Al llegar a su casa, las palabras de los Salmos 72 y 146 debieron
haber resonado en su corazón. Cuando recuerde a su Bienhechor,
repetirá estas palabras una y otra vez: Jesús sanó mi alma y cuerpo.
Él me ha sanado más allá de mis expectativas. Yo he experimentado
que su amor se extiende al más grande pecador y su poder es capaz
de cambiar la condición más miserable.

B. La razón de la sanidad del hombre paralítico


¿Por qué sucedió todo esto? La curación deseada fue realizada con el
propósito de mostrar que Jesús tenía derecho de perdonar pecados.
Él tiene la autoridad para decir estas palabras. El milagro era una
justificación clara y tuvo lugar para que sepáis que el Hijo del hombre
tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (Lucas 5:24).
Jesús es el Hijo del hombre. Este nombre, frecuentemente usado, es
la evidencia de que es el Mesías. Él es el verdadero hombre y vivió
sobre la tierra entre los hombres. Él está ahora en el estado de hu-
millación, sin embargo, es un hombre único. Es el Hijo del Padre. Su
Padre le dio poder, derecho y autoridad sobre la tierra para conceder
el perdón de los pecados.
El pecado es cometido contra el Dios Altísimo y es juzgado por el
Juez divino. Sin embargo, un pecador no tiene que esperar recibir el
perdón en la gloria celestial. En el estado de humillación, él aparece
como siervo, sin embargo, Jesús es el gran redentor, el Salvador per-
fecto. Es mucho más de lo que su apariencia exterior indica. Él puede

| 132 |
Nuevo Testamento

hacer lo que nadie más en la tierra es capaz. ¡Él ha sido comisionado Referencias / Notas
y enviado por el Padre, nacido en el mundo, para llevar la culpa del
pecado, y para obtener y conceder el perdón a los hombres!

C. La respuesta de la muchedumbre
La muchedumbre ha visto el milagro con sus propios ojos y está
enmudecida y llena de miedo. Por un momento hay un silencio sin
respiración y luego la gente irrumpe en alabanza. Los tres escrito-
res del Evangelio expresan de diferentes maneras la reacción de las
personas. Esto es natural, porque todos vemos las cosas desde una
perspectiva diferente.
Marcos describe cómo las personas glorifican a Dios: Nunca hemos
visto tal cosa (Marcos 2:12). Lucas describe que las personas irrum-
pen extáticamente en alabanzas a Dios: Hoy hemos visto maravillas
[literalmente se traduce: paradojas, cosas que nosotros hemos con-
siderado imposibles] (Lucas 5:26). Mateo, en cambio, afirma que la
muchedumbre se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potes-
tad a los hombres (Mateo 9:8).
Es bueno dar la gloria a Dios. Él es el verdadero hombre, pero tam-
bién es más que un hombre. Las personas al parecer pierden la cen-
tralidad del evento.
Y lo mismo pasa ahora con nosotros. Las personas nos agolpamos
juntos alrededor del Señor Jesús, y vemos que la fe es coronada con
milagros y la incredulidad es puesta en vergüenza. No negamos los
hechos, pero vemos sólo las señales exteriores y, por consiguien-
te, no participamos de lo que realmente está pasando. Escuchamos
que el pecado es perdonado, pero no pedimos perdón para nosotros
mismos. A pesar de lo que la gente ha visto y ha oído, permanece
indiferente.
Cristo debe ser reconocido como el único Salvador. Siempre que no-
sotros escuchemos de las ricas y abundantes bendiciones de la Pa-
labra de Dios, las cuales son derramadas del cielo, no debemos ser
indiferentes, sino orar fervorosamente para que estas bendiciones
también caigan sobre nuestras almas.

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La Historia de la Salvación

15
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS ES EL SEÑOR DEL SÁBADO


Textos de referencia:
Mateo 12:9-14; Marcos 3:1-6; Lucas 6:6-11

Versículo para memorizar:


El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. Lucas 6:5

INTRODUCCIÓN
Hay también otras Muchas de las sanidades milagrosas de Jesús están registradas en
muchas cosas que hizo los Evangelios, pero Jesús realizó muchas más que no han sido expli-
Jesús, las cuales, si se cadas en detalle (Juan 21:25). Siempre hay una razón específica, para
escribieran una por una, que de entre los muchos milagros, los que constan en los evangelios
pienso que ni aun en el hayan sido relatados.
mundo cabrían los libros Los milagros de Cristo son señales. Por consiguiente debemos pregun-
que se habrían de escribir. tarnos siempre, ¿qué es lo específico y único en este milagro, y qué es
Amén. Juan 21:25 lo que el Señor nos enseña aquí? En este caso, la sanidad del hombre
de la mano seca no parece digna de nuestra atención, sino algo de
menor importancia.
Aquí, el enfoque principal es la disputa con los fariseos sobre el sá-
bado. El guardar el “sábado” es una ordenanza de Dios para su gloria
y para el bienestar de la humanidad. Por consiguiente, no hay nadie
más calificado que el Hijo de Dios y del Hombre para indicarnos cómo
guardarlo. El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo (Lucas 6:5)
y tiene la autoridad sobre el significado y cómo guardar el Sábado.
Esta corta historia nos proporciona una excelente oportunidad para
tratar sobre los fariseos: quiénes eran, qué enseñaban, cómo le trata-
ron al Señor Jesús y su oposición a él por guardar el día del Señor de
la manera correcta.
En esta lección veremos:
I. La actitud de los fariseos
II. La actitud del Señor Jesús
III. La sanidad del hombre desvalido

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Nuevo Testamento

I. LA ACTITUD DE LOS FARISEOS Referencias / Notas


A. Jesús encuentra en la sinagoga a un hombre con una mano seca
Era el día de reposo de la semana. Jesús estaba en alguna parte de
Galilea y él entró en la sinagoga y enseñaba (Lucas 6:6). Mientras estu-
vo en la tierra, él no derogó el sábado. Según su naturaleza humana
él debía respetarlo. El Hijo del hombre no anuló los mandamientos
de Dios, sino que purificó las leyes de Dios de las añadiduras huma-
nas, que hicieron de ellos una carga en lugar de una bendición.
A la entrada de la sinagoga, estaba allí un hombre que tenía seca la
mano derecha. Lucas menciona que era su mano derecha, insinuan-
do que quizás no podía hacer nada y estaba completamente desva-
lido. Los músculos y nervios de su mano estaban muertos. Aunque
no había nacido en esta condición, no tenía movimiento en su mano:
estaba seca y desgastada. Las medicinas eran incapaces de darle
sanidad.
En los evangelios no se registra nada sobre la predicación del Señor
Jesús en la sinagoga. Toda la atención está enfocada en lo que suce-
dió como resultado de la presencia de este hombre infeliz.

B. La opinión de los fariseos


Y le acechaban los escribas y los fariseos. La mayoría de los escribas
del tiempo de Jesús pertenecían a la secta de los fariseos.
Después de su regreso de la cautividad, según la enseñanza de Esdras “… Y los fariseos y los
y Nehemías, Israel se mantuvo estrictamente separado de los paganos escribas murmuraban,
y de los samaritanos. Los fariseos llevaron celosamente estas reglas y diciendo: --Este recibe a
exigencias a un extremo excesivo (por ejemplo, podemos ver su com- los pecadores y come con
portamiento cuando Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era ellos”. Lucas 15:2
de mañana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y
así poder comer la Pascua. (Juan 18:28). Con gran desprecio ellos se
separaron de la mayoría de su propio pueblo. No querían tener ningu- Pero esta gente que no
na relación con los publicanos y pecadores (Lucas15:2; Juan 7:49). Era sabe la Ley, maldita es.
un grupo aislado en Israel, así lo indica su nombre, porque la palabra Juan 7:49
fariseo significa separado. La secta de los fariseos se desarrolló duran-
te el tiempo de los Macabeos y llegaron a ser muy influyentes en el
tiempo de Jesús.
Con respecto a la religión, había un marcado contraste entre ellos y “… Porque los saduceos
los saduceos incrédulos (Hechos 23:8). Los fariseos aceptaron todo dicen que no hay
el Antiguo Testamento como el canon y se esforzaron en conducirse resurrección ni ángel ni
estrictamente según la letra de la ley. Sin embargo aplicaron la ley equi- espíritu; pero los fariseos
vocadamente. No tenían ningún interés en la espiritualidad de la ley afirman que sí existen”.
de Dios. Confiaban en su propia justicia y querían ganar su salvación Hechos 23:8
guardando la ley. Su idea de guardar la ley tenía que ver más con los
asuntos externos y trataban de encontrar las fallas más pequeñas en
su cumplimiento. De este modo, la religión fue reducida a un formalis-
mo que guardaba muchas leyes y preceptos. Les faltó la esencia de la
verdadera religión.
Las personas que veían sólo la apariencia externa, llegaron a estimarles
grandemente por su aparente devoción y santidad. Ello a los fariseos

| 135 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas les gustaba. Su objetivo constante era conseguir la aprobación y estima
de las personas comunes y corrientes, quienes los consideraban como
“Este pueblo de labios me modelos de piedad. Ellos eran los líderes religiosos de Israel y usaron
honra, mas su corazón su posición para poner cargas pesadas en las personas, agregando
está lejos de mí, pues mandamientos humanos a la ley de Dios (Mateo 15:9). Mantuvieron las
en vano me honran, ordenanzas de los ancianos con mayor estima que la autoridad de la
enseñando como doctrinas propia Palabra de Dios. Hicieron la ley de Dios impotente y, como resul-
mandamientos de tado de la multitud de reglas triviales, convirtieron las buenas dádivas
hombres”. Mateo 15:9 en una carga, en lugar de una bendición.
Esto sucedió especialmente con las leyes del sábado. En el paraíso el
Señor instituyó el día sábado para que lo guardemos santo. Que debe
“Si retraes del sábado tu ser apartado para el servicio de Dios, para que nos deleitemos en Él
pie, de hacer tu voluntad (Isaías 58:13, 14).
en mi día santo, y lo
llamas “delicia”, “santo”, ¡A este mandamiento los fariseos agregaron treinta y nueve manda-
“glorioso de Jehová”, y mientos y leyes adicionales! Sus esfuerzos esmerados fueron más allá
lo veneras, no andando de la imaginación. Por ejemplo, el mandamiento sobre el descanso
en tus propios caminos lo aplicaron para dar las limosnas en la sinagoga, enseñar a los ni-
ni buscando tu voluntad ños y visitar a los desposeídos y enfermos en el día sábado (Santiago
ni hablando tus propias 1:27). Prohibían recoger mazorcas de maíz y desgranarlas para comer,
palabras, entonces te porque ellos interpretaron esto como calentar y cocinar comida. Sólo
deleitarás en Jehová. permitían cocinar si la comida había sido recogida el día anterior. ¡Ellos
Isaías 58:13, 14 hacían una diferencia sobre comer huevos que habían sido puestos
por las gallinas en el día sábado y aquellos que habían sido puestos el
día anterior! Prohibían específicamente dar cualquier clase de ayuda
La religión pura y sin médica en el sábado, excepto cuando la vida de una persona estaba en
mancha delante de Dios el peligro. Por ejemplo, ¡si usted tenía un dolor de muelas y quería tomar
Padre es esta: visitar a los un poco de vinagre para calmarlo, no le permitían escupirlo sino que
huérfanos y a las viudas debía tragárselo!
en sus tribulaciones y
guardarse sin mancha del Por consiguiente, no es de sorprenderse que cuando el Señor Jesús
mundo. Santiago 1:27 apenas comenzó su ministerio en Israel, entró en muchos desacuer-
dos con los fariseos. Él no los honró, sino que advirtió a las personas
contra ellos. No intentó congraciarse con ellos, y más bien rehusó aco-
Venid a mí todos los plarse al modelo farisaico preconcebido de lo que sería el Mesías. Él no
que estáis trabajados y usó palabras halagadoras para tenerlos a su lado, sino que se opuso
cargados, y yo os haré a su auto-justicia. Desenmascaró su hipocresía y dio énfasis a la espi-
descansar. Llevad mi yugo ritualidad de la ley. Invitó a los que estaban cansados y cargados por
sobre vosotros y aprended las reglas hechas por el hombre, para que vengan a Él, y les aseguró el
de mí, que soy manso y descanso (Mateo 11:28-30).
humilde de corazón, y Los fariseos, sin embargo, no aceptaron las correcciones del Señor.
hallaréis descanso para Al contrario, siempre se opusieron. Se ofendieron sobre todo por la
vuestras almas, porque mi actitud de Jesús en el sábado, el cual difería grandemente de la suya.
yugo es fácil y ligera mi Repetidamente tenían comentarios cáusticos y demostraban su dis-
carga. Mateo 11:28-30 gusto por las enseñanzas de Jesús sobre el sábado.

C. La enemistad de los fariseos


Los fariseos veían al hombre sufrido en la sinagoga, pero no tenían
compasión de él. Buscaban la oportunidad para entrampar a Jesús.
No escucharon la predicación del Señor, tampoco estuvieron intere-
sados en un milagro. Sólo estaban interesados en atacarlo. ¡Cuán

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Nuevo Testamento

profundamente se habían hundido! Estaban llenos de malos pensa- Referencias / Notas


mientos durante el culto religioso de adoración. Pensaban que la vida
del hombre de la mano seca no estaba en peligro y por consiguiente
él podía esperar. Cuando el hombre recibe ayuda, los fariseos ven en
ello una infracción por no guardar el sábado santo.
Llenos de malos pensamientos, trataron de tentar a Cristo y lo vigi-
laban para ver lo que haría. Según Mateo 12:10, dan la apariencia
de estar interesados y deseosos de aprender a Jesús, pero lo hacen
malévolamente. La pregunta ¿Es lícito sanar en el día de reposo?, fue
hecha con la intención de encontrar algo con qué acusarle y ponerle
una trampa.

II. LA ACTITUD DEL SEÑOR JESÚS


A. Jesús conoce el corazón
Debe haber sido sumamente agonizante para Cristo soportar el es-
pionaje y las acusaciones de los fariseos hipócritas, que actuaron
escudándose en la piedad. Sin embargo, Cristo no evadió sus pre-
guntas y les contesta inmediatamente con palabras o hechos.
¡Sus respuestas fueron suficientes! Él sabía de sus motivaciones
ocultas, porque él conocía los pensamientos de ellos (Lucas 6:8).
Esto demuestra su omnisciencia. La escritura enseña que Él es el
conocedor de los corazones de los hombres. Esto incluye nuestros
corazones también. ¡Cuán frecuentemente los pensamientos ocio-
sos, mundanos y pecaminosos se levantan en nuestros corazones y
cuán frecuentemente los pensamientos malos están secretamente
creciendo sin que nadie lo sepa! ¿Cuáles son ahora nuestros pen-
samientos? ¿Quisiera usted que sus pensamientos internos sean
revelados en este mismo momento? No se olvide que Jesús lee su
corazón en todo momento.

B. Jesús toma acción


El Señor le ordenó al pobre hombre: ¡Levántate, y ponte en medio! (Lu-
cas 6:8). Este estaba en alguna parte, en algún rincón de la sinagoga, y
Jesús le llama para que se presente ante él. Debió acercarse y estar de
pie en medio de la reunión, porque Jesús quería que todos vean lo que
iba a pasar. Este milagro sería un testimonio público para establecer la
autenticidad de las palabras y persona de Jesús.
Luego, Jesús confronta a sus oponentes directamente preguntándo-
les: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿Salvar la vida, o
quitarla? Jesús los confronta de frente. Si es bueno sanar, entonces es
malo dejar de hacerlo, ¿Cómo puedo yo permitir intencionalmente que
este hombre desvalido, continúe sufriendo por un día más?
El Salvador presenta el principio de que si alguien puede ayudar a un
necesitado y no lo hace, la persona que podía ayudar es culpable de
destrucción porque deja a la persona necesitada en la miseria. Esto
nos da una visión del corazón del Salvador. Él estaba profundamente
consciente de su obligación de ayudar. No es nuestra prerrogativa ayu-

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas dar o no, ni de escoger el momento de hacerlo. Omitir hacer lo bueno
es igual a hacer lo malo. El pecado de omisión nos hace tan culpables
delante de Dios como el pecado de comisión.

El que sabe hacer lo Cualquiera que sabe hacer lo bueno y no lo hace, está pecando (San-
bueno y no lo hace, comete tiago 4:17). Jesús no sólo piensa que es legítimo sanar el sábado, sino
pecado. Santiago 4:17 que es un deber hacer obras de misericordia en este día. ¡El amor por
el necesitado así lo demanda!
No debemos guardar el cuarto mandamiento y ser inclementes frente
a los demás. La base de la ley es que Dios quiere misericordia y no
sacrificios. Nunca debemos descansar de hacer lo bueno. ¡No sanar la
mano seca sería igual que haberla secado!
En aquel tiempo iba Además, Jesús puso a los fariseos en su lugar, dando un ejemplo di-
Jesús por los sembrados ciéndoles: ¿Qué hombre entre vosotros, si tiene una oveja y esta se le
un sábado. Sus discípulos cae en un hoyo, en sábado, no le echa mano y la saca? (Mateo 12:11,
sintieron hambre y 12). ¿Vale un hombre menos que un animal? No hay duda de que en
comenzaron a arrancar este caso ellos socorrerían a su oveja y no razonarían ni actuarían tan
espigas y a comer. Los fastidiosa e inhumanamente. ¡El sentido común muestra que el hom-
fariseos, al verlo, le bre vale mucho más que una oveja!
dijeron: --Tus discípulos
hacen lo que no está Jesús confrontó eficazmente la altiva apostasía de los fariseos y de-
permitido hacer en mostró el significado real de la ley de Dios. Los fariseos pensaron que
sábado. Mateo 12:1, 2 ellos podían y debían mejorar la santidad del sábado.
Tengamos cuidado de no profanar el día del Señor de ninguna forma.
Nosotros no podemos estar satisfechos denunciando simplemente
el error de los fariseos, porque entonces no habríamos entendido la
intención de Jesús y habríamos fallado en entender el propósito del
sábado.
Es también posible pensar que no tenemos que guardar el día del Se-
ñor muy estrictamente. Nosotros queremos hacer “ciertas” cosas. Por
consiguiente, debemos oponernos al ambiente donde el día del Señor
es quebrantado por la labor innecesaria, la ociosidad y el entreteni-
miento mundano. El día de reposo es un don de Dios del que no pode-
mos abusar. La ociosidad y las actividades frívolas quebrantan el día
de reposo.
Sin embargo, se permiten los trabajos por necesidad (Mateo 12:1, 2).
Es muy loable hacer obras de misericordia en el día de reposo, cuando
son motivadas por el amor a nuestro vecino, porque este amor es fruto
del amor de Dios en nosotros.
Si, pues, habéis resucitado Nuestro llamado es servir siempre al Señor. En el día de reposo debe-
con Cristo, buscad las mos servirle cesando nuestro trabajo diario. El día de reposo debe ser
cosas de arriba, donde está consagrado a Dios con salmos de alabanza (Salmos 92), congregándo-
Cristo sentado a la diestra nos fielmente con el pueblo de Dios, para oír la Palabra de Dios y bus-
de Dios. Colosenses 3:1 car las cosas de arriba (Colosenses 3:1). No debería ser malgastado en
la pereza, en el vacío y la estupidez, sino con un celo santo y con alegría
en el servicio y alabanza a Dios.
El primer día de la semana, el domingo, es santificado por la resurrec-
ción de Cristo.

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Nuevo Testamento

C. Jesús, enojado y afligido por la actitud de los fariseos Referencias / Notas


Los fariseos estaban callados y el Salvador que era provocado estaba
mirándolos como si los desafiara, pero ellos no tenían ningún argu-
mento y no quisieron reconocer que Él tenía la razón. Jesús se volvió
a cada uno, mientras estaban reunidos a su alrededor y los miró con
enojo. Él tenía buenas razones para estar enfadado. ¡Ellos mostraron
una extrema estrechez de mente, ceguera, desconfianza, deshonor
a Dios y omitieron el guardar la ley en el sentido real y profundo de
su intención!
Los atributos de Jesús de mansedumbre y bondad no deben ser
confundidos con debilidad. Él expresó su enojo, que no debe ser
igualada con nuestra rabia. Dios se enfada con el pecado y nosotros
también debemos hacerlo. ¡Dicho enojo, como el desplegado por el
Señor Jesús, es bueno! Al mismo tiempo, Jesús se entristeció por la
dureza de sus corazones.
Los fariseos estaban totalmente equivocados y no lo sabían. No quisie- Dijo Jesús: --Para juicio he
ron tampoco saberlo, porque estaban oprimidos por la dureza de sus venido yo a este mundo,
corazones. La más grande ceguera la sufren aquellos que no quieren para que los que no ven,
ver, para ellos Cristo es su condenación (Juan 9:39). Qué sufrimiento vean, y los que ven, sean
debió haber sido para el Salvador ver que sus intenciones más santas cegados. Juan 9:39
y más benditas fueron tan profundamente mal entendidas.

III. LA SANIDAD DEL HOMBRE DESVALIDO


A. Jesús ordena sanidad
En la confrontación con los ciegos fariseos, Jesús no se olvidó del
hombre que todavía estaba parado en medio. Jesús tenía que hacer
otra obra del Padre. ¡Él habla la palabra de sanidad y sucede el mila-
gro! El hombre experimentó lo que él nunca pensó que era posible.
¡La nueva fuerza fluye a través de su mano seca! En seguida la mano
le fue restaurada sana como la otra (Marcos 3:5). ¡Nunca podría agra-
decer a Dios lo suficiente por su liberación mediante Cristo!
El Salvador lo sanó de una manera especial. El milagro no ocurrió
a través de una labor pesada y ardua, sucedió simplemente por la
orden de Jesús. Jesús le ordenó algo imposible de cumplir en su
condición física presente. ¿Quién podría extender una mano lisiada?
Es imposible: ¡Extiende tu mano! (Lucas 6:10). La miseria del hombre
era que no podía mover su mano, pero la orden de Jesús incluía una
promesa. El hombre creyó que Jesús le daría el poder para hacer lo
que ordenaba, haciendo posible que él obedezca. La prueba de su fe
era que él obedezca sin preguntar.
Éste también es un ejemplo de lo que pasa espiritualmente. Si el
hombre no actuaba y decía “yo no puedo”, él habría tenido razón;
sin embargo, no hubiera tenido una excusa. Eso es lo que pasa con
aquellos que están perdidos. En cambio, los salvados son como este
hombre, lo deben todo al poder y la gracia de Cristo. Al mandato de
Cristo, el hombre habilitado por su poder, extiende su mano. ¡Él tuvo
que obedecer! Como dijo Agustín: “¡Señor, dame lo que Tú deman-
das y luego pídeme lo que Tú deseas”!

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas B. Los fariseos rechazan a Cristo


¿Se rindieron los fariseos? No, ellos no quisieron inclinarse ante Cris-
to. Al contrario, perdieron su compostura completamente y la furia
de su odio se extralimitó. Ellos se llenaron de furor. ¡Qué terrible! Es-
tuvieron avergonzados y no se convencieron. Vieron el milagro de
Cristo, pero no vieron su gloria divina.
Los fariseos dejaron la sinagoga y se reunieron para planear cómo
podían dominar a su oponente. En Galilea los fariseos actuaron
igualmente como en Jerusalén. Hicieron un complot contra él para
destruirle (Marcos 3:6). Ellos tomaron consejo con los herodianos,
el partido de Herodes Antipas que favorecía a los romanos. En otro
momento los herodianos se opusieron a los fariseos, pero ahora es-
taban deseosos de hacer un pacto de muerte con ellos. Jesús es
el objeto de su odio. Su amor despertó su enemistad a un grado
extraordinario. El acto de desenmascarar el pecado trae arrepenti-
miento o endurecimiento.
Cuando el rey Jeroboam El Señor Jesús no paga el mal con el mal. Hace mucho tiempo, el rey
oyó la palabra del hombre Jeroboam fue castigado con una mano seca, cuando amenazó al pro-
de Dios que había feta que le trajo un mensaje de Dios (1 Reyes 13:4). Jesús no paraliza
clamado contra el altar las manos de los fariseos amargados. Sus milagros no traen castigo,
de Bet-el, extendiendo sólo bendiciones. Los fariseos quieren la perdición, pero él ha venido a
su mano desde el altar, salvarlos. ¡No despreciemos ese amor tan grande!
dijo: “¡Prendedle!” Pero la
mano que había extendido
contra el hombre de Dios
se le secó, y no la pudo
enderezar. 1 Reyes 13:4

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Nuevo Testamento

16
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

EL SERMÓN DEL MONTE


Textos de referencia:
Mateo 5-7; Lucas 6:20-49

Versículo para memorizar:


Pedid, y se os dará, buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Mateo 7:7

INTRODUCCIÓN
¿Qué podrían obtener los niños, sobre todo los más pequeños, de
los sermones de Jesús? Más de lo que usted podría pensar, espe-
cialmente si el maestro, después de una preparación en oración, ha
considerado qué discutir y cómo presentarlo. Aunque esta lección
es difícil, no es imposible de hacerla con éxito. Examinaremos el Ser-
món del Monte y consideraremos: Jesús les respondió y dijo:
--Mi doctrina no es mía,
I. El Maestro sino de aquel que me
II. El sermón envió. Juan 7:16
III. Los frutos
Yo no he hablado por mi
propia cuenta; el Padre,
I. EL MAESTRO que me envió, él me dio
A. Jesús es el modelo del maestro mandamiento de lo que he
de decir y de lo que he de
Cristo es el enviado por Dios. Cuando habla, no proclama sólo sus
hablar. Juan 12:49
propias creencias, sino que dice lo que su Padre le ha autorizado que
hable (Juan 7:16; 12:49). A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que
está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer (Juan 1:18). “… Porque vino Juan,
Nunca nadie predicó como Jesús porque él es el Maestro y predicador que ni comía ni bebía, y
perfecto. Esencialmente su predicación fue como la de Juan el Bautis- dicen: “Demonio tiene”.
ta, aunque su apariencia y forma de ser era diferente (Mateo 11:18, 19). Vino el Hijo del hombre,
Jesús recorrió predicando el evangelio del reino (Mateo 4:23), pero no que come y bebe, y dicen:
necesitó señalar a otro. De la manera más directa se señala a sí mis- “Este es un hombre
mo. Él testificaba de sí mismo: yo soy el camino, y la verdad, y la vida; comilón y bebedor de vino,
nadie viene al Padre, sino por mí (Juan 14:6). amigo de publicanos y
pecadores”.
Nosotros nunca podríamos hacer tal cosa, porque lo único que po- Mateo 11:18, 19

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas demos hacer es indicar el camino de la salvación. Nosotros no pode-


mos conceder el perdón de los pecados. Sólo la expiación de Jesús
da paz a los enemigos y salvación al perdido. Nos convertimos en
partícipes de estas bendiciones por medio de la fe en él y no por
nuestro propio mérito. Ése es el evangelio, el mensaje de gozo in-
agotable de la salvación.

B. La forma y el contenido de la predicación de Cristo


Jesús cambiaba su predicación de acuerdo a sus oyentes y a las cir-
cunstancias. Algunas veces daba discursos largos, en otros momen-
tos sólo mencionaba un dicho breve. A veces era sólo una lección
objetiva significativa: usando a un niño como ejemplo o lavando los
pies de sus discípulos. A menudo él usó parábolas. También tomó re-
ferencias y ejemplos del Antiguo Testamento. A veces su enseñanza
era una conversación. Jesús no habló de manera abstracta sino que
siempre fue muy directo y concreto.
La actitud de Jesús fue siempre muy seria. Se preocupó de las gran-
des verdades y las explicó claramente. Su manera de predicar era
muy diferente de aquellos escribas de mentalidad pequeña, ador-
mecida. Su forma de acercarse podía ser tierna, confortante y ani-
madora, pero también podía ser cortante y severa cuando se trataba
de amonestar y reprochar a los hipócritas. Jesús les animaba a que
hagan una elección firme y con urgencia, y presionó a sus oyentes
para recibir la salvación. No predicaba por obligación, sino que lo
hacía por amor. Él estaba enfadado por la incredulidad y lloró por
aquellos que se endurecían su corazón.

C. El lugar de la predicación de Jesús


Jesús predicaba dondequiera que había público: en casas, en el ca-
mino, a la orilla del mar, en una fuente, en un barco, en una sinagoga
o en el templo. El sermón que nos ocupa lo hizo en un monte de
Galilea (Mateo 5:1), por esta razón se lo conoce como “El Sermón del
Monte”.

II. EL SERMÓN
A. Las circunstancias y el lugar del discurso
El Sermón del Monte es una de las porciones más hermosas de la
Escritura. De principio a fin expresa profunda solemnidad, sabiduría
divina y santidad pura. Incluso, muchos que han rechazado la auto-
ridad de la Palabra de Dios, han sido profundamente impresionados
por el llamado de este sermón único y lo estiman grandemente. Al-
gunos van tan lejos que sostienen que el verdadero evangelio es sólo
y exclusivamente encontrado en el Sermón del Monte.
No faltan las personas que alaban al gran predicador, a quien lo to-
man como su ejemplo. Jesús, sin embargo, nunca podría ser nues-
tro ejemplo si no es, en primer lugar, nuestro Redentor.

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Nuevo Testamento

Varios comentaristas son de la opinión de que el Sermón del Monte, Referencias / Notas
como está registrado en Mateo (capítulos 5 al 7), no fue predicado
por Jesús exactamente como está escrito. Ellos creen que el escritor
del evangelio compiló varios discursos que el Señor había predicado
en varias ocasiones y los reunió todos éstos en uno, escogiendo las
doctrinas más importantes de Cristo que se relacionan a una vida
devota y santa.
Podemos estar seguros, sin embargo, que este evangelio es hecho
de las notas registradas de palabras y hechos reales de Cristo tal
como ocurrieron.
Varias partes de este sermón también están en el evangelio de Lu-
cas, ya que fueron repetidas por Jesús cuando las proclamó en otras
ocasiones. Así, Lucas registra el Sermón del Monte en forma abre-
viada. Lucas lo escribió en su evangelio para los creyentes gentiles y
por consiguiente omitió ciertas partes donde el Señor Jesús se diri-
gía específicamente a las malas interpretaciones y desviaciones de
los judíos.
Según Mateo, el Sermón del Monte es un ejemplo soberbio de la pre-
dicación del Salvador, del período temprano de su ministerio público.
Fue dirigido, en primer lugar a sus discípulos (Mateo 5:1; Lucas 6:20),
pero también fue entendible para la gente común y corriente que lo
escuchó. (Mateo 7:28).
La vida del Señor Jesús había llegado a un momento culminante. Des-
pués de haber pasado una noche en oración, reunió a sus doce dis-
cípulos a su alrededor (Lucas 6:12ss). Entonces muchas personas se
acercaron para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades; también
los que habían sido atormentados por espíritus impuros eran sanados.
Toda la gente procuraba tocarlo, porque poder salía de él y sanaba a
todos. (Lucas 6:17-19).
Viendo a las personas, Jesús sube a un monte cercano. El grupo más Enrollando el libro, lo
inmediato a Jesús estaba formado por sus discípulos y alrededor de dio al ministro y se sentó.
ellos había un círculo más amplio de personas que estaban en un lugar Los ojos de todos en la
llano, abajo, a un lado del monte, donde había lugar suficiente. Jesús sinagoga estaban fijos en
se sienta como una señal de que él quiere tomar tiempo para instruir- él. Lucas 4:20
los (Lucas 4:20). Él abrió su boca y solemnemente comenzó a hablar.
¡Fue un momento muy conmovedor!

B. Las bienaventuranzas
La primera palabra que salió de los labios benditos de Jesús fueron
los nueve refranes llamados las Bienaventuranzas. Ocho de ellos son
registrados en Mateo 5:3-11.
Jesucristo empieza la proclamación del Evangelio de la buena vo-
luntad de Dios, no para proclamar juicio y condenación, sino gracia
y salvación. Esto es significativo y característico del ministerio de
Jesús.
Las Bienaventuranzas son el fundamento para la verdadera ciudada-
nía en el reino del cielo. Este alto honor los tiene aquellos a quienes
Jesús llama bienaventurados. Ellos son insignificantes ante los ojos

| 143 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas del mundo porque son los pobres en espíritu, los que lloran, y los que
tienen hambre y sed de justicia. Son los que padecen persecución por
causa de la justicia, pero el Señor no los desprecia, porque vuestro ga-
lardón es grande en los cielos (Mateo 5:3-12). En la tierra estas perso-
nas no son consideradas como importantes, sin embargo, ellos son
la sal de la tierra que tiene que preservar lo que es insípido. Ellos son
la luz del mundo que no puede ser escondida, sino que debe alum-
brar delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y
glorifiquen a vuestro Padre qué está en los cielos (Mateo 5:16).

C. Las leyes del Reino


Cristo continúa su enseñanza recalcando que la justicia y el amor son
los principios que abarcan todo lo del reino de los cielos (Mateo 5:17-
48). Presenta la constitución del reino celestial. En el Sermón del Mon-
te, Jesús no desarrolla una doctrina completa de la salvación, porque
la expiación del Cordero de Dios no se menciona, tampoco la justifi-
cación de los pecadores por la fe. Jesús no señala cómo pueden ser
cumplidos los mandamientos de Dios, pero con gran énfasis fija en el
corazón de sus oyentes lo que es importante guardar.
El Sermón del Monte no debe ser separado del resto de la Escritura
con la pretensión de que sólo es válido para una clase de creyentes es-
peciales, por ejemplo monjes y monjas, y que no es aplicable a la vida
de los creyentes comunes. Tampoco puede afirmarse que el sermón
sólo usa ejemplos prácticos para animar una actitud interior correcta,
sin demandar acción externa. Tampoco es verdad que este sermón sir-
ve exclusivamente para descubrir nuestra impotencia con respecto a
las demandas que es imposible cumplir.
El tema del Sermón del Monte es el reino de Dios que está llegando y
que en esencia ya está presente cuando el poder de Cristo rompe el po-
der del diablo, abriendo un lugar en el corazón y en la vida de los de su
pueblo. No es suficiente para el Señor y su servicio tener buena volun-
tad y esforzarse por los ideales altos y loables, porque los ciudadanos
del reino deben dar evidencia que ellos obedecen la voluntad de Dios.
El Sermón del Monte no era una nueva ley, tampoco Cristo se puso
contra Moisés. Estuvo en contra de la distorsión y la falsificación de la
Escritura hecha por los fariseos y escribas. Mantuvo, confirmó y clarifi-
có el Antiguo Testamento en relación a lo que fue dicho a los antiguos,
los maestros de Israel, cuya explicación oral de la ley fue transmitida
de generación en generación.
Dios exige tanto una actitud correcta como una acción correcta. Cual-
quiera que diga: Necio, a su hermano, que significa tonto o idiota, es
culpable de asesinato. El término juicio se refiere al sillón del juez local
Asimismo profanó el y el concilio se refiere al Sanedrín en Jerusalén, la corte suprema de los
Tofet, que está en el valle judíos, que juzgaba las transgresiones graves y que emitía sentencias
del hijo de Hinom, para duras.
que ninguno pasara su
El término infierno de fuego se refiere al Gehenna que viene del valle de
hijo o su hija por fuego
Hinom, cerca de Jerusalén (2 Reyes 23:10). En tiempos pasados, los
ante Moloc.
niños fueron sacrificados a Moloc y la carroña de los animales y los
2 Reyes 23:10

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Nuevo Testamento

criminales fueron quemados por un fuego que nunca se extinguía. Por Referencias / Notas
consiguiente, este nombre era muy adecuado para representar figura-
tivamente el lugar del dolor infernal.
Los pecados pueden variar en gravedad, pero todos ellos le hacen a uno Y puesto de rodillas, clamó
culpable delante de Dios. Además, el Señor Jesús aclara las deman- a gran voz: “Señor, no
das positivas del mandamiento concerniente al asesinato, que incluye les tomes en cuenta este
amor al vecino, incluso a los enemigos personales. Jesús da el ejemplo pecado”. Habiendo dicho
con su primera palabra en la cruz. Podemos también pensemos en el esto, durmió. Hechos 7:60
ejemplo de Esteban (Hechos 7:60).

D. La importancia de la oración y la justicia del Reino


En Mateo 6, el Salvador advierte contra la degeneración del servicio
de Dios hacia el formalismo y el legalismo. ¡El Señor requiere sin-
ceridad y verdad! Por ejemplo, notemos lo que Jesús dice sobre las
ofrendas, la oración y el ayuno.
¿Sabemos esta oración perfecta de memoria? Jesús dio esta oración,
no como una forma de oración para ser usada literalmente, y menos
para ser recitada irreflexivamente, sino como un ejemplo que nos
enseña cómo y por qué orar.
¿Cómo debemos orar? No con muchas palabras, sino reverentemen-
te, confiada y afectuosamente. ¿Por qué debemos orar? Por las nece-
sidades físicas y espirituales. Las peticiones para honrar el nombre
de Dios, la venida de su reino y el cumplimiento de su voluntad son
de importancia primordial. El honor de Dios debe ser nuestro objeti-
vo más alto, también en nuestras oraciones.
Esto está en conflicto con la vida y deseos de la mayoría de las per-
sonas. El mundo no tiene ningún interés en los asuntos espirituales,
persigue las cosas que perecen y encuentra la felicidad en las cosas
materiales que se acaban. No es correcto orar así. En realidad, la
ansiedad pecadora, irrazonable, denota realmente la adoración de
Mammón e indica una falta de fe y confianza en Dios. ¡Jesús enseña
algo diferente! Nos urge a no construir nuestras expectativas en las
cosas que perecen y descansar en nuestra propia fuerza, sino traba-
jar piadosamente y confiar en el Señor.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia es la instruc-
ción de Jesús. La justicia, mencionada aquí, es la que Dios requiere
de nosotros para que no distorsionemos sus mandamientos, sino
que los guardemos puros, llenos de amor y agradecimiento, recono-
ciéndolo como nuestro Padre y Rey sobre todos.

E. La Regla de oro
Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con voso-
tros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la Ley y los
Profetas. Esta “Regla de oro” también se la encuentra en las morales
judías y paganas, pero siempre desde el punto de vista negativo. La
sentencia reza así; “No hagas a otros lo que no quieres que te hagan
a ti”. Jesús cambia la declaración egoísta y la vuelve positiva y gene-

| 145 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas rosa. Por eso su frase ahora es más radical y definitiva. Su enseñan-
za es completamente opuesta al egoísmo.

III. LOS FRUTOS


A. Las impresiones deben llevar a la acción
Todos daban buen La predicación de Jesús no es menos impresionante que la de Juan el
testimonio de él y estaban Bautista. Inicialmente, en la sinagoga de Nazaret, todos estaban mara-
maravillados de las villados de las palabras de gracia que salían de su boca (Lucas 4:22). No-
palabras de gracia que sotros leímos que los ciudadanos de Capernaum estaban admirados
salían de su boca. de su doctrina (Lucas 4:32), y que la consecuencia de la predicación del
Lucas 4:22 Sermón del Monte fue que la gente se admiraba de su doctrina; porque
les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas (Mateo
7:28, 29). Al contrario de los maestros judíos, quienes constantemente
apelaban a la autoridad de otros rabinos, la autoridad de Jesús era in-
discutible. Él no cometió ningún error y ninguna falsedad se escapó de
su boca. No es de admirarse, entonces, la sorpresa de las personas.
El discurso de Jesús empieza con las Bienaventuranzas. Jesús desper-
tó el asombro cuando explicó las verdades más maravillosas y conclu-
yó con la comparación cautivadora de dos casas, una construida sobre
las rocas y la otra sobre la arena. Nosotros debemos escuchar y actuar
de acuerdo a las enseñanzas de Jesús, de otra manera nuestra alma
se perderá, aunque pensemos que somos salvos.

B. Pedid y se os dará
Nuestros privilegios deben llevarnos al Señor. No podemos estar
satisfechos con el mero conocimiento, sino entrad por la puerta es-
trecha (Mateo 7:13). Jesús dijo que no todo el que escucha su voz
entiende con el corazón. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz
(Juan 18:37). Nosotros debemos oír su voz con un corazón que desea
la salvación. Las ovejas del Buen Pastor conocen su voz y lo siguen.
Esto es lo que debemos desear del Señor, creer sus palabras salvífi-
cas y confortantes: Pedid y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad y se
os abrirá (Mateo 7:7).

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Nuevo Testamento

17
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS SANA A UN LEPROSO


Textos de referencia:
Mateo 8:1-4; Marcos 1:40-45; Lucas 5:12-16

Versículo para memorizar:


Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.
Salmos 103:2

INTRODUCCIÓN
En el mensaje que el Señor Jesús envió a Juan el Bautista, mientras Los ciegos ven, los cojos
este estaba en prisión, menciona los leprosos son limpiados. Ésta no andan, los leprosos son
es sólo una señal que demuestra que él es el Cristo, sino también limpiados, los sordos
una indicación de la clase de Salvador que es (Mateo 11:5). Nosotros oyen, los muertos son
veremos ahora la primera sanidad de lepra que se registra en los resucitados y a los pobres
Evangelios. es anunciado el evangelio
El tema de esta sanidad es que refleja la liberación que hay en Cristo Mateo 11:5
Jesús, cuya sangre limpia de todo pecado. En relación con los eventos
de esta historia nos enfocaremos en tres partes:
I. La miseria
II. La liberación
III. El agradecimiento

I. LA MISERIA
A. La miseria del leproso
La raíz de toda miseria es el pecado. La miseria no es la raíz del pe-
cado. Si no hubiera ningún pecado, no habría miseria. Por el pecado
de un hombre, Adán, la muerte entró en el mundo y con él vinieron
una multitud de enfermedades y dolores. Las consecuencias para la
humanidad son tremendas y estropean la vida en la tierra.
Las consecuencias destructivas y devastadoras de este proceso son
muy visibles como en la lepra. Los judíos consideraban a la lepra como
un juicio de Dios. Job llama a la lepra el primogénito de la muerte, [qué]

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas a sus miembros devorará (Job 18:13). Es la peor de todas las enferme-
dades, un azote de Dios. Algunas veces en el Antiguo Testamento ésta
Tan pronto la nube se se nombra como un castigo especial: para María (Números 12:10),
apartó del Tabernáculo, para Giezi (2 Reyes 5:27), y para Uzías (2 Crónicas 26:19).
María se llenó de lepra, y La lepra es una enfermedad repugnante que afecta a la piel y ocurre
tenía la piel blanca como principalmente en países orientales dónde la higiene no se toma en se-
la nieve. Cuando Aarón rio. Es difícil diagnosticarla en las fases iniciales y no toda enfermedad
miró a María y vio que de la piel es necesariamente lepra (Levítico 13:6, 23, 28, 34). Donde era
estaba leprosa. sospechoso, los sacerdotes en Israel tenían que hacer una investiga-
Números 12:10 ción completa.
Esta enfermedad es causada por una bacteria que consume la piel y
Por tanto, la lepra de los nervios. No es adquirida genéticamente y, según las últimas inves-
Naamán se te pegará a ti tigaciones, es muy poco contagiosa. En los tiempos bíblicos, tanto del
y a tu descendencia para Antiguo como del Nuevo Testamento, se creía que era una enfermedad
siempre. Y salió de su terriblemente contagiosa. La lepra puede aparecer de muchas formas.
presencia leproso, blanco Por ejemplo, la cara puede ser deformada con chichones y surcos pro-
como la nieve. fundos, el pelo puede caerse. Manchas blancas pueden aparecer en
2 Reyes 5:27 las manos y pies que pronto se ponen pálidos y arrugados. Las sensa-
ciones se detienen y la parálisis toma lugar. Aparecen llagas profun-
Entonces Uzías, que das, putrefactas y de mal olor, y finalmente, todo el cuerpo es afectado:
tenía en la mano un los ojos se nublan, la garganta se inflama, la voz se hace ronca y la
incensario para ofrecer respiración se pone fétida. La carne es carcomida y algunas partes del
incienso, se llenó de ira cuerpo se mueren.
contra los sacerdotes. En El proceso de la enfermedad frecuentemente es largo. En la actualidad
ese momento le brotó se sabe que la lepra es curable, con un buen tratamiento médico. Si
lepra en la frente, delante se logra diagnosticar tempranamente, en las primeras fases, el trata-
de los sacerdotes en la miento puede evitar la discapacidad.
casa de Jehová, junto al
altar del incienso. En el Israel de los tiempos bíblicos un leproso era condenado a muerte.
2 Crónicas 26:19 Tenía la obligación de indicar su enfermedad, desplegando señales de
lamento: la ropa rota, una cabeza descubierta y una boca cubierta (Le-
vítico 13:45). La vida de un leproso era miserable ya que prácticamente
Pero si la mancha blanca era un cadáver ambulante (Números 12:12).
permanece en su lugar
y no se ha extendido, es
la cicatriz de la llaga, y B. La lepra es un símbolo de una enfermedad espiritual
el sacerdote lo declarará
limpio. Levítico 13:23 La lepra es un símbolo visible de una realidad invisible. La lepra en
el cuerpo es un símbolo visible, físico, de las ruinas del pecado en el
alma. Como la lepra corrompe el cuerpo físicamente, el pecado co-
El leproso que tenga llagas rrompe y destruye el alma espiritualmente. La Escritura resalta esto
llevará vestidos rasgados pues en relación de la lepra no habla de sanidad, sino de limpie-
y su cabeza descubierta, y za. Las regulaciones especificadas en Levítico 13 y 14 ciertamente
con el rostro semicubierto buscan erradicar el peligro de contagio, sin embargo, ellas tienen
gritará: “¡Impuro! principalmente un carácter religioso. En casos de recuperación era
¡Impuro! Levítico 13:45 necesario hacer penitencia por el pecado. Tanto el diagnóstico de la
enfermedad como su rehabilitación eran establecidos por el sacer-
dote, y no por un médico.
La lepra es símbolo de la naturaleza del pecador ante los ojos de Dios,
quien es Santo y sin mancha (Isaías 1:5, 6). El hombre por naturaleza
no reconoce esto, aunque su conciencia a veces habla claramente. Él

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Nuevo Testamento

preferiría evadir el verdadero carácter de su pecado, ocultarlo o sua- Referencias / Notas


vizarlo, pero esto es una abominación en los ojos del Señor. Yo puedo
parecer hermoso a otros, pero la gran pregunta es, ¿me veo yo como Él os dio vida a vosotros,
Dios me ve? El hombre está sucio, su pecado contamina todo lo que él cuando estabais muertos
toca, su naturaleza entera es corrupta, está espiritualmente muerto en en vuestros delitos y
pecados y delitos (Efesios 2:1) y él no puede cambiarse a sí mismo. Ser pecados. Efesios 2:1
cambiado en una nueva criatura es un don del Espíritu Santo.
Para Israel esto es expresado de manera clara en las leyes ceremonia-
les con respecto a la lepra. Aquellos que están sucios no son admiti- Cuando el Sumo sacerdote
dos en el santuario (2 Crónicas 26:20). Ellos no pueden asistir a una Azarías y todos los
comida sacrificial. Están excluidos de la comunidad del pacto santo y sacerdotes lo miraron,
todas las actividades de la vida diaria. Ellos deben vivir separadamente, se dieron cuenta de que
fuera de la puerta. Todos los leprosos debían guardar la distancia de tenía lepra en su frente.
ellos y apartarse de las demás personas (los diez leprosos se pararon de Entonces lo hicieron salir
lejos. Lucas 17:12). Además, ellos debían advertir gritando al resto que apresuradamente de aquel
se acercaban: ¡inmundo, inmundo!
lugar; y él también se
dio prisa en salir, porque
Jehová lo había herido.
C. Un leproso viene a Jesús 2 Crónicas 26:20
¡Un leproso, como el que hemos descrito, viene al Salvador! Des-
pués de enseñar el Sermón del Monte, el Señor Jesús ha descen-
dido del monte y está de camino a Capernaum. Acompañado por
una muchedumbre de personas, llega a una de las ciudades de
Galilea (Lucas 5:12; Mateo 8:2). ¡De repente!, un leproso se abre ca-
mino a través de la muchedumbre que rápidamente se retira hacia
atrás. Él se acerca tanto a Jesús que puede tocar al leproso con su
mano. Realmente, el enfermo no debía acercarse en absoluto, pero
lo hace por su necesidad.
Lucas afirma que el hombre estaba lleno de lepra (Lucas 5:12). La
enfermedad terrible había entrado en todas las partes de su cuerpo.
Pero, ¡este hombre también está lleno de un profundo respeto y reve-
rencia para Jesús! Él se arrodilla ante el Señor y cae sobre sus rodi-
llas, con su cara en tierra. Está lleno de fe. Él sabe que solo Dios es
poderoso para ayudarle y está completamente convencido que Jesús
puede ayudarle. Señor, si quieres, puedes limpiarme, es su petición.
Este leproso no duda del poder de Jesús en lo más mínimo. Gene-
ralmente en Israel no se hacía ningún esfuerzo para curar la lepra,
porque se pensaba que era inútil y se creía que la sanidad sólo podía
venir como un milagro por la intervención de Dios. ¡Eso es lo que
este desvalido creía sobre Jesús!
El leproso está lleno de humildad y sumisión. Naturalmente, él desea
y ruega ser sanado. Él siente su miseria y anhela la liberación. Su
sufrimiento no ha entorpecido sus sentidos. Él no acepta su sufri-
miento como inevitable. Su necesidad lo ha llevado a la oración.
¡Así era entonces y así es todavía! Ciertamente, la oración del leproso
es motivada por la necesidad, pero él no usa presión o coerción. Él ni
siquiera viene con una petición directa. Su confesión de que Jesús
puede limpiar su lepra en una fase avanzada es precedida por las
palabras: Señor, si quieres…

| 149 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Nosotros no debemos interpretar estas palabras como que él duda-
ba de la compasión divina de Jesús, sino que las vemos como un
reconocimiento de que él no es digno y no merece sanidad. Él cree
que esta plaga es una muestra de que como un pecador él no tiene
derechos y Jesús no está obligado a ayudarlo. ¡Si su deseo ferviente
es concedido, será completamente la elección de Jesús!
El leproso pone su condición en las manos de Jesús y se rinde a su
poder omnipotente y gracia soberana. No intenta decirle al Señor
Jesús qué debe hacer, antes bien todo lo deja completamente al Se-
ñor. En verdad, ¡qué hermosa cualidad en un hombre con tan fea
enfermedad!

D. Una verdadera oración


Nosotros tenemos aquí un ejemplo de una verdadera oración. El le-
proso es un ejemplo para todos nosotros. Aquellos que no son es-
pirituales, claman a Dios con una actitud presuntuosa y exigente
cuando ellos enferman o sufren. Actúan como si Dios les debiera
su ayuda y piensan que Dios los ha olvidado cuando no los liberta
rápidamente. Profundamente irritados, dejan a menudo de orar. Ta-
les personas piensan que la oración del leproso no era lo bastante
ferviente y demasiado pasiva.
¡Pero es todo lo contrario! Si alguien tiene la razón para presionar al
Señor Jesús con palabras ansiosas y apasionadas, es este hombre.
¿No sufre él grandemente? Sin embargo, no exige nada, más bien se
muestra sumiso.
Así debe ser nuestra actitud cuando tenemos necesidades físicas.
Podemos venir al Señor con nuestras necesidades espirituales y físi-
cas, pero debemos tener una actitud sumisa. ¡No mi voluntad, sino la
Tuya sea hecha! Sólo el Señor sabe lo que es mejor para nosotros.

II. LIBERACIÓN
A. La compasión de Jesús
Jesús no es insensible. ¡Él no puede ser insensible! Él simpatiza pro-
fundamente con la condición del hombre. Marcos dice que Jesús fue
movido con compasión. Él no se ofende por la apariencia horrible del
leproso. No lo hecha con repulsión, sino que es movido a compasión.
La compasión del Salvador hacia el sufriente nos muestra lo que es
la gracia. Los pecadores no tienen derecho para esta clase de com-
pasión, pero Cristo extiende su misericordia.
El Señor se conmueve profundamente y ve en este hombre tanto la
miseria causada por el pecado como la oportunidad de cumplir con
el trabajo que su Padre le ha encargado. No lo rechaza. Al contrario,
experimenta profundo amor mientras está rodeado por aquellos que
están sufriendo, tristes, inmundos y culpables. En toda angustia de
ellos él fue angustiado (Isaías 63:9). Él es el Sumo Sacerdote compa-
sivo. Él no es como los filósofos estoicos que despreciaban la com-
pasión como si ésta fuera una enfermedad.

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Nuevo Testamento

B. Jesús sana al leproso Referencias / Notas


Jesús no limita su acción a la simpatía cordial, sino que hace algo. Él
no retrocede con repulsión, sino que extendió la mano, no para levan-
tar al pobre sufriente, sino que le tocó (Marcos 1:41). Y la intención de
su toque no era que un fluido dinámico de poder causará la sanidad,
tampoco su toque era una condición indispensable para sanarlo.
Jesús ya había demostrado repetidamente que podía sanar desde
la distancia o con solo decirlo. Él toca al leproso como un gesto de
amistad y estímulo para que confíe en su deseo de ayudarlo.
La petición del leproso, Si quieres, puedes limpiarme (Marcos 1:40),
recibe su respuesta cuando Jesús le toca. Es como si le dijera: yo no
te rechazo, sino que seré tu compañero.
¡Qué estímulo más maravilloso para este hombre a quien todos eva-
den temerosamente! Este toque es también una señal de que el Se-
ñor Jesús va a hacer algo. Él ha tomado nuestra miseria sobre sí
mismo para librarnos. Si Jesús no le hubiese sanado al leproso, sería
un transgresor voluntarioso de la ley. Pero ahora este toque no lo
contamina. ¡Él se involucra con el pecador inmundo sin llegar a ser
inmundo; en su lugar el inmundo es purificado! ¡Escuche su palabra
de liberación!

C. La palabra de liberación Jesús


¡Quiero, sé limpio!, es la palabra de liberación de Jesús (Marcos 1:41).
A su toque él añade su palabra de misericordia, como un eco sobre
la petición del leproso. ¡La palabra de Jesús es seguida inmediata-
mente por un hecho maravilloso: al instante la lepra se fue de aquél,
y quedó limpio! A los médicos siempre les gusta ayudar, pero a veces
son incapaces.
En cambio, la palabra de Jesús tiene poder. En un segundo el cambio
más glorioso tiene lugar en el cuerpo enfermo. El dolor se detiene, la
carne del hombre se pone saludable, un color rosado vuelve y todo el
sufrimiento desaparece. ¡El leproso está completamente sano!
La compasión de Jesús y su poder obran juntos en completa armo-
nía. Cristo libera a los pecadores, expía completamente su culpa y
les concede su Espíritu santificador. Por consiguiente, él también
puede ser el gran médico de los enfermos. Este milagro de sanidad
es una profecía y una señal de lo que pasará totalmente un día.
Ningún habitante de la Jerusalén celestial dirá alguna vez, estoy
enfermo; al pueblo que more en ella le será perdonada la iniquidad
(Isaías 33:24).
¡Quiero; se limpio! Esta palabra del Salvador indica claramente la bue- Él librará al menesteroso
na disposición del Señor Jesucristo. ¡Él desea la sanidad! Sus ojos se que clame y al afligido
vuelven amorosamente hacia los perdidos y los busca para salvarlos. que no tenga quien lo
Es su miseria lo que le conmueve (Salmos 72:12). Aquellos que vienen socorra. Salmos 72:12
a él como el leproso, con humildad y fe, no necesitan dudar si ellos
serán recibidos por Jesús, quien los llama en amor y los salva con su
poder omnipotente.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas III. EL AGRADECIMIENTO


La conclusión de esta historia es diferente de lo que podríamos espe-
rar. El Salvador benigno actúa de repente severamente hacia el hom-
bre sanado, cuando el hombre no hace lo que le piden que haga. Él
sabía cómo orar, pero no sabía cómo ser agradecido.

A. El leproso debe ocultar su sanidad


Pero él les insistió en que Marcos cita: Entonces lo despidió en seguida, y le ordenó estrictamen-
nadie lo supiera, y dijo te (Marcos 1:43). Inmediatamente Jesús le da una advertencia severa
que dieran de comer a la al leproso sanado y lo despide. ¡Esto es notable! Jesús debe haber no-
niña. Marcos 5:43 tado algo en el hombre para hablar esta manera. ¿Está el hombre inde-
ciso sobre qué hacer luego? ¿Le permite a la muchedumbre admirarlo?
¿Piensa él que es innecesario cumplir las leyes ceremoniales, (las cua-
Y les mandó que no lo les le exigen que sea inspeccionado por los sacerdotes), porque él está
dijeran a nadie; pero, convencido de estar completamente sano? Las Escrituras no nos dan
cuanto más les mandaba, detalles y es inútil suponer.
tanto más y más lo
Debería ser obvio saber el porqué el hombre es ordenado a callar acer-
divulgaban. Marcos 7:36
ca de su sanidad. Mira, no digas a nadie nada, le dice Jesús. Es notable
encontrar a menudo expresiones similares de parte de Jesús, como en
Y los ojos de ellos fueron el caso de la resurrección de la hija de Jairo (Marcos 5:43), la sanidad
abiertos. Jesús les encargó del sordomudo (Marcos 7:36) y los dos hombres ciegos (Mateo 9:30).
rigurosamente, diciendo: Éste es todavía el período temprano del ministerio público de Jesús.
--Mirad que nadie lo sepa. Las multitudes están viniendo a él. Sin embargo, más tarde, muchos
Mateo 9:30 de sus discípulos le abandonarán (Juan 6:66). Lo que Jesús simple-
mente indica con estas órdenes es que él no da la bienvenida al honor
superficial o a la alabanza entusiasta del hombre que es sanado. Tam-
Desde entonces muchos poco está interesado en la admiración de una muchedumbre idólatra.
de sus discípulos volvieron Él no desea el honor de las personas (Juan 5:41). Él no quiere ser glori-
atrás y ya no andaban con ficado antes de que su tiempo haya llegado.
él. Juan 6:66 Jesús no quiere alimentar los puntos de vista, ampliamente sosteni-
dos pero erróneos, que las personas tenían sobre el Mesías. La gente
se empeña en ver las señales de sus sanidades milagrosas, pero no
Gloria de los hombres no
recibo. Juan 5:41 desea la salvación para su alma.
¡Jesús demanda que nosotros creamos su Palabra! Él no quiere llamar
la atención de nadie (Mateo 12:16). Él no quiere la adulación de una
“… Y les encargaba muchedumbre emocionada para que lo adoren como si fuese su “hé-
rigurosamente que no lo roe”. En otras circunstancias la persona sanada puede decir cómo fue
descubrieran”. sanada, como cuando salió del país de los Gadarenos enfadados. En
Mateo 12:16 estos momentos, al no haber el peligro de un muchedumbre emocio-
nada e idólatra, Jesús decía a los sanados que testificaron de lo que
Dios había hecho por ellos (Lucas 8:39).
Vuélvete a tu casa y
cuenta cuán grandes cosas
ha hecho Dios contigo. B. La sanidad debe ser verificada ceremoniosamente
Él, entonces, se fue,
publicando por toda la Por supuesto, el leproso sanado no tiene que esconder su sanidad.
ciudad cuán grandes cosas Esto es muy evidente, pero le está prohibido publicarlo en todas par-
había hecho Jesús con él. tes. Él debe mostrar su agradecimiento guardando silencio, y sólo
Lucas 8:39 porque el Señor Jesús lo dice así. Primero, él debe seguir el ritual
prescrito de dejarse examinar por el sacerdote. Muéstrate al sacerdo-

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Nuevo Testamento

te, y presenta la ofrenda que ordenó (Mateo 8:4) es la orden de Jesús. Referencias / Notas
Jesús no actúa ni severa ni arbitrariamente, sino que le indica al
hombre la necesidad de cumplir la forma prescrita de presentarse a
las autoridades apropiadas. El milagro de su sanidad no lo exime de
realizar los deberes ceremoniales requeridos.
Según la Ley mosaica, es la prerrogativa del sacerdote juzgar si un
leproso está sano y, por lo tanto, está habilitado para tomar nueva-
mente su lugar en la sociedad. Según la organización sacerdotal de
la época, los sacerdotes fueron esparcidos por todo el país de modo
que siempre se podía encontrar a uno cerca. Uno de sus deberes era
precisamente el determinar si las señales de la enfermedad estaban
o no presentes. En el octavo día, la persona sanada debía ir a Jeru-
salén a presentar los sacrificios establecidos para este propósito en
el templo y después era restaurada gradualmente y podía asumir los
derechos de ciudadanía.
Cristo, que demuestra su poder de sanidad en el leproso, le ordena
seguir escrupulosamente la ley y presentarse primero ante los sa-
cerdotes para testimonio a ellos (Mateo 8:4). Nunca nadie podrá decir
que Jesús no guardó y respetó las ordenanzas del Antiguo Testamen-
to, ni tampoco permitió que otros las descuiden. Jesús afirmó que
no vino a anular la ley, sino a cumplirla. Esta actitud también forma
parte de la humillación voluntaria del Hijo de Dios, que permite que
los sacerdotes juzguen su poder de hacer milagros. ¡De esta manera
cumple también esta parte de su justicia redentora!

C. El hombre desobedece la orden de Jesús


Y les mandó que no lo
El leproso sanado debe obedecer a Cristo, pero no lo hace. Probable- dijeran a nadie; pero,
mente el hombre obedeció la orden de ir al sacerdote, pero transgredió cuanto más les mandaba,
la orden de no publicar su sanidad. Pero, al salir, comenzó a publicar tanto más y más lo
y a divulgar mucho el hecho (Marcos 1:45). Al parecer no pudo que- divulgaban.
darse callado. ¡Es milagro era demasiado grande! Lo mismo pasó en Marcos 7:36
Decápolis (Marcos 7:36) y con los hombres ciegos (Mateo 9:31). Esto
es entendible, pero no es correcto.
Pero cuando salieron,
Algunos comentaristas aprueban la acción del hombre, razonando
divulgaron la fama de él
que las personas sanadas son diligentes en proclamar la gloria de
por toda aquella tierra.
Dios. Ciertamente, desde un punto de vista humano, ellos hicieron
Mateo 9:31
lo mejor, comparados con muchos que recibieron las bendiciones
de Dios y no mostraron en absoluto agradecimiento. Sin embargo, a
pesar de la aparente inocencia de su acción, los sanados sólo cedie- Entonces Samuel dijo:
ron ante sus sentimientos y no a la obediencia. Esto estuvo mal, sin --¿Acaso se complace
importar cuán justificable parezca ser su acción. Jehová tanto en los
El verdadero agradecimiento se revela en la obediencia incondicional holocaustos y sacrificios
y completa. Jesús dijo, Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os como en la obediencia a
mando (Juan 15:14). Esta obediencia no es la obediencia fría del hijo las palabras de Jehová?
mayor de la parábola del Hijo pródigo, sino la que viene como fruto de Mejor es obedecer que
la fe y se manifiesta por la comunión íntima, tierna con Cristo. Esta sacrificar; prestar atención
obediencia es mayor que los sacrificios (1 Samuel 15:22). El verdade- mejor es que la grasa de
ro agradecimiento se revela haciendo lo que el Señor exige, estando los carneros.
convencidos de que él sabe por qué nos manda a hacerlo. Ésta es la 1 Samuel 15:22

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas obediencia que nosotros necesitamos para seguir a Cristo. Aquellos
que la poseen constantemente oran: Señor, ¿qué quieres que yo haga?
¡Orar es difícil, pero ser agradecido es aun más difícil!

D. Jesús es obligado a retirarse


Aunque el hombre tuvo las mejores intenciones, él no debía haber
transgredido la orden de Cristo. Pero su fama se extendía más y más
(Lucas 5:15). Debido a que las personas venían de todas partes para
ver al Jesús que hacía milagros, de manera que ya Jesús no podía en-
trar abiertamente en la ciudad, (Marcos 1:45), tuvo que retirarse de los
lugares concurridos a lugares desiertos. Pero las personas aun allí lo
seguían. Sin embargo, Cristo buscó ayuda en la comunión y oración
con su Padre (Lucas 5:16). Pero él se apartaba a lugares desiertos
para orar. Lucas 5:16

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Nuevo Testamento

18
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS SANA AL SIERVO DE


UN CENTURION ROMANO
Textos de referencia:
Mateo 8:5-13; Lucas 7:1-10

Versículo para memorizar:


Vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con
Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos. Mateo 8:11

INTRODUCCIÓN
Al comparar los relatos de Mateo y Lucas se observan diferencias,
pero ninguna contradicción. Ambos relatos se complementan y se
pueden combinar fácilmente para explicar mejor la historia.
Cuando el centurión oye que el Señor Jesús está en Capernaum,
envía un anciano principal junto con otros ancianos para rogarle que
sane a su siervo enfermo. Jesús va con ellos a la casa del centurión.
Tan pronto como el centurión ve que Jesús se acerca a su casa, le en-
vía varios amigos con la petición de que no se acerque más, porque
él no es digno de que Jesús entre en su casa.
Entonces, Jesús se dirige a la muchedumbre y habla con los amigos
del centurión para que le lleven su palabra de sanidad. Al regresar
estos a la casa, encuentran que el sirviente enfermo sanó a la mis-
ma hora que cuando Cristo pronunció sus palabras.
Todas las personas en esta historia tienen rasgos interesantes: los
ancianos, porque interceden por el centurión; los amigos, porque
están dispuestos y listos para traer un mensaje a Jesús; y el siervo,
porque es muy estimado por su amo.
La historia se centra en la sanidad del siervo, sin embargo no es el
personaje principal.
Nos centraremos en:
I. La maravillosa fe del centurión
II. El poder divino de Jesús

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas I. LA MARAVILLOSA FE DEL CENTURIÓN


A. El centurión se interesaba en la religión judía
El centurión era el comandante de un destacamento militar. Proba-
blemente servía a Herodes Antipas, el rey de la región, que gober-
naba sobre el área que incluía Capernaum. Este militar poseía una
personalidad muy atractiva y un carácter noble -al igual que otro
centurión de nombre Cornelio (Hechos 10). No era israelita, pero no
despreciaba a los súbditos como tantos romanos lo hacían. No tenía
enemistad con las personas en cuyo medio ejercía poder militar, sino
que mantenía relaciones amistosas con ellos.
Este centurión tenía gran interés en la religión judía y daba valio-
sos regalos a la comunidad judía. Los ancianos agradecidos dieron
un testimonio excelente de su benefactor: Porque ama a nuestra
nación, y nos edificó una sinagoga (Lucas 7:5). ¡Esto es verdadera-
mente notable!

B. El centurión se preocupó por su siervo


El centurión sentía afecto por su siervo, un esclavo de la casa que
realizaba servicios personales para él. Según la ley romana, un escla-
Cuando oyó aquel que vo era considerado un ser humano pero no una persona. Un esclavo
Jesús había llegado de era la posesión de su amo y, por tanto, parte de sus pertenencias
Judea a Galilea, fue a él personales. Sin embargo, el centurión trataba a su siervo como a un
y le rogó que descendiera hijo a quien este quería mucho (Lucas 7:2).
y sanara a su hijo, que
estaba a punto de morir. El siervo estaba muy enfermo: tenía parálisis y su condición se des-
Juan 4:47 cribe como gravemente atormentado (Mateo 8:6). Su condición es
seria y está a punto de morir. Cuando el siervo ya no pudo trabajar, el
centurión no lo repudió sino que lo mantuvo en su casa. El centurión
Entonces una mujer no estaba motivado por el interés, sino que estaba verdaderamente
cananea que había salido preocupado por el sufrimiento de su siervo e hizo lo que pudo para
de aquella región comenzó ayudarlo. Cuando el centurión supo que el Señor Jesús había llega-
a gritar y a decirle: -- do a la ciudad, inmediatamente envió unos ancianos de los judíos,
¡Señor, Hijo de David, rogándole que viniera y sanara a su siervo (Lucas 7:3).
ten misericordia de mí! Esta es la única vez en los evangelios que alguien pide ayuda para
Mi hija es gravemente
un siervo. El noble suplicó a Jesús por su hijo (Juan 4:47), la mujer
atormentada por un
sirofenicia pidió ayuda para su hija (Mateo 15:22), cuatro hombres
demonio. Mateo 15:22
pidieron ayuda para su amigo (Marcos 2:3) y el leproso, como la ma-
yoría de los otros, la pidió para sí mismo (Mateo 8:2). ¿No nos dice
Entonces vinieron a esta historia algo sobre la actitud correcta que debemos tener con
él unos trayendo a un las personas que están bajo nuestra autoridad y cuidado?
paralítico, que era cargado
por cuatro. Marcos 2:3
C. El centurión pidió la intercesión de los ancianos
El enfermo estaba confinado a permanecer en casa debido a su seria
En esto se le acercó un condición y no podía ser transportado al lugar donde Jesús estaba.
leproso y se postró ante ¿Por qué no fue el centurión a Jesús? Para él no era problema ir don-
él, diciendo: --Señor, si de estaba Jesús. Lo que lo detuvo es que el mismo se consideraba
quieres, puedes limpiarme. indigno y poca cosa delante del Señor. ¡He aquí un hombre promi-
Mateo 8:2 nente, poderoso, rico y altamente estimado, que siente que no es

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Nuevo Testamento

digno de venir a Jesús! Por consiguiente, envió a los ancianos de los Referencias / Notas
judíos, probablemente los gobernantes de la ciudad o los líderes de
la sinagoga, que eran personas de su estima.
¿Por qué el centurión pidió la intercesión de los ancianos? Lo más
probable es suponer que el centurión pensaba que Jesús prestaría
oído más rápido a los ancianos judíos, ya que él no pertenecía al
pueblo del pacto. El centurión estaba totalmente convencido de que
no tenía ningún derecho a pedir la ayuda de Jesús.
Por supuesto, los ancianos estaban contentos de poder hacer algo
por el centurión. Ellos fueron a Jesús y se esmeraron en rogarle. No
dudaron en declarar: Es digno de que le concedas esto, porque ama a
nuestra nación. Para demostrar que el centurión se interesaba de co-
razón, los ancianos afirmaron: él nos edificó una sinagoga, ¡usando
su propio dinero! (Lucas 7:4, 5)
El ruego urgente da resultados. El Salvador contestó: Yo iré y le sa-
naré (Mateo 8:7). Inmediatamente, Jesús fue con los ancianos. Pero,
cuando ya no estaban lejos de la casa (Lucas 7:6), el centurión vio
a Jesús que venía y se sintió indigno. Esto era demasiado para él,
estaba abrumado. Sin mucho alboroto, envió algunos de sus amigos
con un mensaje en su nombre: Señor, no te molestes, pues no soy
digno de que entres bajo mi techo (Lucas 7:6). Esta frase no es una
mera formalidad de parte del centurión, sino que indica su verdadera
humildad. ¡Cuán grande es su humildad!

D. El centurión tenía fe
Las Escrituras ponen todo el énfasis en la fe del centurión y nosotros Jesús le preguntó: --¿No son
debemos hacer lo mismo. El Señor Jesús la llama tanta fe (Lucas diez los que han quedado
7:9). Aquí tenemos una fe llamada milagrosa, es decir, una firme limpios? Y los nueve,
convicción en el corazón y en la mente de que Cristo tiene el poder ¿dónde están? Lucas 17:17
y la voluntad para realizar la sanidad. Sin embargo, la fe milagrosa
no es lo mismo que la fe salvadora. Muchas personas poseían la fe
milagrosa sin tener la fe salvadora, por ejemplo: los nueve leprosos Y si tuviera profecía,
que fueron sanados (Lucas 17:17; 1 Corintios 13:2). La fe milagrosa y entendiera todos
puede ser evidencia de la fe salvadora, porque las personas com- los misterios y todo
prenden que Jesús es necesario y están convencidas de que sólo Él conocimiento, y si tuviera
puede ayudarlas. toda la fe, de tal manera
En esta historia, la notable grandeza del centurión sale a la luz cuan-
que trasladara los montes,
y no tengo amor, nada soy.
do él dice: solamente di la palabra y mi criado sanará, pues también yo
1 Corintios 13:2
soy hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo
a este: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo
hace (Mateo 8:8, 9).
El centurión se dio cuenta de que Jesús era más que un hombre
notable, y tenía en gran estima su amor y su poder. Reconocía to-
talmente que había una brecha inmensurable entre él y Cristo. El
centurión no se acercó haciendo gala de sus derechos para exigir el
cumplimiento de su petición. Más bien, estaba totalmente conven-
cido de que su indignidad no era un estorbo para que el Salvador
tuviese compasión de su siervo y de él mismo.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Jesús había tomado la iniciativa de ir a su casa, pero para el centu-
rión esto no era necesario. Para él, bastaba con que Jesús hablara y
la sanidad se haría.
El centurión conocía de su propia experiencia el poder de una orden.
Aunque soy un comandante militar, soy un hombre bajo la autoridad
de otro. Yo, a su vez, tengo otros bajo mi autoridad. Aunque estoy
bajo autoridad, cuando yo doy una orden a aquellos bajo mi autori-
dad, la orden se ejecuta. Solamente tengo que hablar y mis siervos
hacen lo que yo quiero.
¡Cuánto más, era esto verdad de Jesús, quien no tiene a nadie sobre
Él! Una palabra era suficiente para desaparecer la enfermedad y la
muerte. Jesús, ¡tú no estás limitado a un lugar; ordenas y es sufi-
ciente!
Cuando oyó aquel que El centurión pensaba pobremente de sí mismo y esperaba todo de
Jesús había llegado de Cristo. Su fe sería satisfecha con solo una palabra de Cristo. ¡Su fe
Judea a Galilea, fue a él era muy grande!, más fuerte y mayor que la del noble (Juan 4:47),
y le rogó que descendiera que la del padre del muchacho poseído por el demonio (Marcos 9:22)
y sanara a su hijo, que e incluso más, que la fe de Marta y María (Juan 11:21,32).
estaba a punto de morir. La humildad y la fe van juntas y están combinadas en este centu-
Juan 4:47
rión. ¡Su fe está glorificando a Dios! Esto es también indispensable,
porque solo una fe verdadera y sincera en el Señor Jesucristo como
“… Pero si puedes hacer Salvador, salva por toda la eternidad. Dios exalta y cuida de los humil-
algo, ten misericordia de des, aquellos que están habitados por su Espíritu.
nosotros y ayúdanos”.
Marcos 9:22
II. EL PODER DIVINO DE JESÚS
A. El asombro de Jesús
Marta dijo a Jesús:
Cristo escuchó el mensaje de los amigos del centurión y se asombró.
--Señor, si hubieras estado
aquí, mi hermano no Jesús no se asombra de sus propias obras, como las personas a ve-
habría muerto... María, ces se asombran de sus propios logros, sino que es la obra de Dios
cuando llegó a donde en el corazón de este pagano lo que tan dulcemente le sorprende.
estaba Jesús, al verlo, Este asombro toca lo inusual e inesperado. ¡De repente Jesús se en-
se postró a sus pies, cuentra con algo nuevo! Sabemos que las palabras: se maravilló de
diciéndole: --Señor, si él (Lucas 7:9), fueron dichas según su naturaleza humana. Según su
hubieras estado aquí, naturaleza divina, el asombrarse es imposible para Jesús porque él
no habría muerto mi conoce el corazón del hombre (Juan 2:25). Su sorpresa está en armo-
hermano. Juan 11:21 nía con su naturaleza humana. Nosotros no podemos comprender
cómo estas dos naturalezas están juntas. La unión de las dos, en la
persona del mediador, es un misterio.
Y no necesitaba que nadie Nosotros confesamos tanto la verdadera divinidad de Jesús como su
le explicara nada acerca verdadera humanidad. Debemos aferrarnos al hecho de que según
del hombre, pues él sabía su naturaleza humana, Jesús experimentó fatiga, hambre, sed y era
lo que hay en el hombre. susceptible a los sentimientos y emociones. Él suspiraba, se alegra-
Juan 2:25 ba, se entristecía y también podía maravillarse.
La Escritura nos cuenta que Jesús se asombró en dos ocasiones.
Y estaba asombrado de Una de ellas fue se asombró de la incredulidad de las personas de
la incredulidad de ellos. Nazaret, al punto que lo rechazaron y prefirieron la oscuridad antes
Marcos 6:6 que la vida (Marcos 6:6). La otra ocasión era esta, cuando Jesús se
maravilló de la fe de este centurión.

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Nuevo Testamento

B. El mensaje de Jesús a la muchedumbre Referencias / Notas


Jesús no escondió su asombro. Se volvió a los que le seguían (Mateo
8:10) y públicamente les aseguró: De cierto os digo, que ni aun en Israel
he hallado tanta fe. Hasta ahora, nadie en Israel había confesado que
Jesús podía sanar a distancia usando su palabra de poder. De hecho,
¡lo más notable es encontrar esta fe en un pagano! Ciertamente, en
Israel hay también los que creen que Jesús puede ayudarles; lo han
visto con sus propios ojos. Y por lo mismo que lo han visto piensan
que Jesús tiene que estar presente y tocar al enfermo para sanarlo.
Es una característica peculiar de todos los hombres en general y los
judíos en este caso, de querer ver una señal antes de creer. Jesús les
dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis (Juan 4:48).
El pueblo de Israel debió sentir profunda vergüenza ante tan podero-
sa revelación de fe fuera de sus propios círculos. ¿Y qué sobre noso-
tros? Pregúntese a usted mismo, ¿cree realmente que Jesús puede
ayudarle desde el cielo como si estuviera parado cerca de usted?
Jesús hace más que maravillarse y agrega una seria advertencia: Os
digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán
con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos; mas los hijos del
reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir
de dientes (Mateo 8:11, 12). ¡Qué duras son estas palabras!
El centurión fue el primer no judío que se volvió a Jesús. En él, Cristo
ve lo que pasará en el futuro. Muchos gentiles serán aceptados y mu-
chos judíos serán rechazados. Los paganos vendrán de los confines
lejanos de la tierra y gustarán la salvación del reino de los cielos, que
se describe como un banquete, un símbolo común de abundancia
y felicidad. Los gentiles obtendrán las mismas bendiciones que los
patriarcas. Los que tienen fe en Cristo son los verdaderos hijos del
reino. Este reino también incluye a los que, según la carne, no perte-
necen al pueblo de las promesas y del pacto (Romanos 9:4).
¿Qué sobre el pueblo judío? Indudablemente, ellos tienen una rela- Por tanto, os digo que el
ción especial con este reino. Son los primogénitos, pero por su incre- reino de Dios será quitado
dulidad son cortados. No creen en Cristo pues piensan que tienen la de vosotros y será dado
salvación asegurada porque pertenecen a la semilla de Abraham. Se a gente que produzca los
engañan a sí mismos y eso es fatal. Aunque parecen hijos del reino frutos de él. Mateo 21:43
y pertenecen a la casa de la fe, no pertenecen de verdad a la iglesia,
aunque estén en ella, y un día estarán afuera (Mateo 21:43). Serán
arrojados a la perdición eterna.

C. El poder de Jesús
Después de esto, Jesús envió de regreso a los amigos del centurión
con un mensaje para él. Las expectativas del centurión no eran de-
masiado grandes. El centurión recibió el mensaje: Y como creíste, te
sea hecho. ¡En esa misma hora el siervo fue sanado!
Jesús honró, tanto la petición del noble como la de los amigos. Jesús
acompañó a los ancianos cuando se lo pidieron, como Lucas explíci-
tamente afirma, porque para Él no era problema entrar en la casa de
un pagano. Cuando el centurión declara que la presencia de Cristo

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas no es necesaria, Jesús sana al siervo a la distancia. Para Jesús, que-
rer es hacer y se hace evidente a todos que su palabra es poder.
El milagro es según la fe del creyente. Cuando nosotros pedimos y
esperamos poco, recibimos poco. Cristo concede abundantes rega-
los a los que tienen fe verdadera. ¡La fe nunca puede esperar dema-
siado, porque Jesús es Todopoderoso! Ponga todas sus cargas sobre
Jesús y no dude clamar por gracia. Él ama perdonar y hacer el bien.
La fe del centurión es tan grande como el milagro que deseaba. Un
enfermo incapaz de levantarse de su lecho y que estaba a punto de
morir es de repente sanado, sin que Jesús lo toque o entre en la
casa. ¡Ni el centurión, ni el siervo vieron o le hablaron a Jesús!
Este milagro demuestra quién es realmente Jesús. Así como su tes-
timonio nos habla de su reino, este milagro nos da luz sobre el ca-
rácter de su obra salvadora. ¿Quién es Jesús? El enviado del Padre.
¿Qué hace Jesús? La obra del Padre. Él es el Mesías. ¿Quién le cree-
rá mientras camina sobre la tierra como un siervo humilde? Cier-
tamente no le creerán los que solo miran las apariencias externas.
Sin embargo, Jesús cumplió completamente la descripción que los
profetas habían dado de su persona: Mas él herido fue por nuestras
rebeliones,... y por su llaga fuimos nosotros curados (Isaías 53:5; Ma-
teo 8:16, 17). ¿Cómo? En ninguna parte leemos que Jesús estuviera
enfermo o imposibilitado físicamente. Él se llevó la razón de nuestras
enfermedades. Como nuestro fiador, Jesús tomó sobre sí mismo la
culpa del pecado.
Él es el verdadero médico que no está satisfecho con aliviar los sínto-
mas de la enfermedad, sino que atiende la raíz de los males. Por su
justicia, Jesús expió la culpa de nuestro pecado y obtuvo el derecho
y el poder para terminar con las consecuencias del pecado. Porque
Jesús es el Salvador, también puede ser nuestro sanador.
Si mantenemos esto en mente, nuestra visión sobre el significado
y método del milagro se profundizará. Entonces entenderemos por
qué Jesús nunca puede ser comparado con un obrador de milagros
y por qué nosotros debemos confiar en él y en su palabra poderosa.

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Nuevo Testamento

19
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS RESUCITA AL HIJO


DE UNA VIUDA
Texto de referencia:
Lucas 7:11-17

Versículo para memorizar:


Cuando no sabéis lo que será mañana. Pues ¿qué es vuestra vida?
Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo y luego
se desvanece. Santiago 4:14

INTRODUCCIÓN
Este relato es el primero de los tres casos en que Jesús levanta de la
muerte a una persona. Lucas es el único que los registra. La mayo-
ría de las sanidades milagrosas están registradas en el evangelio de
Lucas, el médico.
Observaremos las reacciones de:
I. La viuda
II. El Señor
III. La muchedumbre

I. LA VIUDA
A. El pesar de la viuda
La pequeña ciudad de Naín estaba localizada en la parte sur de Ga-
lilea, al pie del pequeño Monte Hermón. Naín significa “encantador”
por la belleza de su escenario natural. ¡Era un lugar hermoso!
Allí había un gran pesar porque un joven había muerto. Todos en la
ciudad conocían al joven y a su madre. La muerte siempre es horri-
ble, pero el golpe es más severo cuando la persona que muere es
joven. Cuando un muchacho muere se piensa en la pérdida de la
vida entera, en la falta de madurez, en el valor y los ideales juveniles.
La vida es cortada como el césped tierno. ¡Qué triste!

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Es más triste todavía porque la madre del fallecido era viuda. Antes, ella
había llevado el velo del luto por la muerte de su querido esposo. Has-
ta ahora, la muerte no se le había llevado todo. Todavía tenía a su hijo
único, la alegría de su corazón, el amor de sus ojos, el apoyo de su vida.
Pero ahora, por segunda vez, una corona era quitada de su cabeza.
Ni el cuidado de la madre, ni sus lágrimas pudieron mantener a la
muerte, el mayor de los terrores, lejos de ella. Es como si una espada
hubiera cortado el alma de esa madre. Todas sus expectativas se
estaban yendo a la tumba con su hijo, pues no había ningún descen-
diente que continuara la línea familiar y ahora ella era la única, sola
y abandonada.

B. El entierro
En el clima caliente de esta zona geográfica, un cadáver no podía
permanecer mucho tiempo en la casa. En lo posible, los muertos
debían ser sepultados el mismo día. Los amigos y vecinos habían
venido a acompañar a la viuda. Según la tradición, se enrollaba el
cadáver en telas y cuidadosamente se lo ponía en un féretro o ataúd.
Este féretro no se parecía al que nosotros conocemos, sino que era
un ataúd abierto con los lados bajos y sin tapa.
Los amigos llevaban el féretro y la triste procesión estaba en camino
al camposanto fuera de la ciudad. Los dolientes se lamentaban y
gemían en voz alta por la triste pérdida. Llorando, la madre camina-
ba detrás del féretro. Un mundo de tristeza estaba implícito en las
palabras: He aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su
madre, la cual era viuda (Lucas 7:12).
Gozaos con los que se Muchos sintieron lástima por ella y le dieron el pésame: Y había con
gozan; llorad con los que ella mucha gente de la ciudad. Las personas querían expresar pú-
lloran. Romanos 12:15 blicamente su condolencia. Eso es bueno, porque nosotros somos
llamados a llorar con los que lloran (Romanos 12:15). Esta sentida
demostración de condolencia era confortante, aunque no podía qui-
tar la tristeza. No es fácil imaginar una escena más triste que esta.
¡Qué terrible es la muerte!

C. El pecado es la causa de la muerte


Las olas de dolor ondulan sobre el mundo. Además de los desas-
tres naturales, las ruinas de la guerra y las condiciones sociales de
la miseria, hay todavía más sufrimientos en las familias, debido a
las enfermedades, preocupaciones, al dolor y a la muerte. Todo ser
humano que es ahora próspero, se enfrentará tarde o temprano a la
adversidad.
Pues ¿qué es vuestra vida? La vida de la persona más fuerte es solamente un vapor que des-
Ciertamente es neblina aparecerá (Santiago 4:14). ¿Escapará todo ser viviente del sueño de
que se aparece por un muerte? Tanta miseria y dolor, tanta muerte y sufrimiento, no son
poco de tiempo y luego se más que los frutos del pecado. Por eso es que nosotros no podemos
desvanece. Santiago 4:14 tolerarlo ni disculparlo, porque el Señor, Dios Santo, está enfadado
con el pecado.

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Nuevo Testamento

II. EL SEÑOR Referencias / Notas


A. Jesús se encuentra con la procesión fúnebre
¿Será posible que esta triste procesión finalice sin encontrar obstá-
culos? Miremos la que pasa. En el mismo instante que la procesión
fúnebre sale por la puerta de la ciudad se encuentra con una multi-
tud que está lista para entrar en la ciudad. Las dos procesiones se
encuentran.
Días atrás, Jesús había sanado al siervo del centurión romano en
Capernaum. Este milagro y todas las otras señales que Jesús había
realizado en esta ciudad habían causado gran asombro. Aconteció
después que Jesús fue a Naín, a una distancia de aproximadamente
treinta y cinco kilómetros desde Capernaum. En este viaje, Jesús es-
taba acompañado por sus discípulos y también muchas personas de
la ciudad. Lo que va a pasar tendrá muchos testigos.
Notemos el agudo contraste: los que están lamentándose y en cami- Jesús les dijo: --¿Acaso
no a enterrar al muerto, se reúnen con los que están celebrando con pueden los que están de
Jesús (Mateo 9:15). Un grupo está conformado por ciudadanos que boda tener luto entre
se lamentan y lloran, y una viuda que grita del dolor. El otro grupo tanto que el esposo está
consiste de personas que están entusiasmadas con el Señor Jesús. con ellos? Pero vendrán
días cuando el esposo les
será quitado, y entonces
B. Jesús se compadece de los que lloran ayunarán. Mateo 9:15
¿Permitirá Jesús que la procesión fúnebre pase de largo sin darle
importancia, como nosotros solemos hacer a veces? Cuando nos
encontramos con una procesión fúnebre que va al cementerio, nos
hacemos a un lado para que pase, quizás nos detenemos para mirar
a las personas que están llorando y seguimos nuestro camino de
nuevo. ¡Pero esto no iba a pasar en la puerta de Naín! Y cuando el
Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: no llores Lucas 7:13.
Debemos notar que en esta historia Lucas llama a Jesús Señor por
primera vez. Hay una razón. Las nuevas de gran gozo dadas por el
ángel a los pastores se están cumpliendo ahora. Ha nacido Cristo,
el Señor. Jesús es Señor de la vida y de la muerte. Él no tiene que
doblegarse ante la muerte. Nosotros no podemos hacer nada frente
la muerte. ¡Jesús tiene poder sobre todas las cosas! ¡Qué contraste
con los ciudadanos de Naín! Ellos se sienten desamparados y siguen
a la muerte.
Jesús tiene un corazón que late compasivamente por los que están
desconsolados. Una profunda compasión por la mujer mueve inte-
riormente a Jesús. Su compasión es maravillosa y gloriosa. Él realiza
su trabajo con profundo sentimiento. El amargo dolor que ve lo con-
mueve. Esto no es solo una disposición superficial, fugaz, momentá-
nea. Jesús es más que un amigo compasivo.
Jesús siente profunda tristeza por la madre que ha perdido todo lo que
amaba. Él sufre debido a la terrible calamidad que ha venido sobre
ella. Él es el Sumo Sacerdote compasivo. Jesús, el Santo, es confron-
tado por la muerte y nuevamente ve las consecuencias terribles del
pecado. Jesús está movido por el amor que lo motivó a dejar el cielo
voluntariamente, para tomar sobre sí mismo la forma de un siervo.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas C. Jesús quiere ayudar


¡Jesús, el sustituto de los pecadores, quiere ayudar! Su venida sim-
bolizó el amor de Dios que quiere perdonar a los pecadores (Juan
3:16). Esta es la verdad más grande que se revela aquí. La viuda ado-
lorida no le implora ayuda, sino que Jesús comienza la acción que
cambiará inesperadamente su lamento en gozo.
Jesús no se aparta de nuestros dolores, sino que sana el corazón
partido. ¡No hay ninguno mejor que Jesús para ayudar! Aunque así
parezca, no hay nada accidental en este encuentro. Si Jesús hubiera
llegado un momento después, el joven hubiera sido enterrado, pero
Jesús dirige y guía cada circunstancia.
Jesús no se dirige al joven muerto, sino a su madre. Con bondad y
ternura, le dice: no llores. Su tono no es de reprobación. Llorar es una
emoción humana común y el Salvador no prohíbe llorar. Tampoco
debemos ver en esta frase, las palabras superficiales y vacías de los
que intentan confortar a los que están agobiados, diciéndoles: sean
valientes, no lloren.
Las palabras de Jesús tienen el propósito de crear un sentimiento
de expectativa en esta alma desconsolada. Sus palabras indican que
él se llevará la causa de sus amargas lágrimas e inmediatamente
procede a la acción. Jesús se acerca y toca el féretro. Eso no lo hace
inmundo. Los que llevan el féretro se detienen. Jesús no tiene que
decirles que se detengan, porque ellos entienden su acción.
Te he puesto por padre de ¡Qué momento de suspenso! ¿Qué pasará? Jesús le ordena: ¡Joven, a
muchas naciones”. Y lo es ti te digo, levántate! (vs. 14) ¿Tiene Jesús problema en levantar a esta
delante de Dios, a quien víctima del poder de la muerte? ¡No! Él solamente necesita hablar la
creyó, el cual da vida a los palabra. Jesús habla a una persona muerta como nosotros hablaría-
muertos y llama las cosas mos a alguien que está durmiendo. Él llama a las cosas que no son,
que no son como si fueran. como si fuesen (Romanos 4:17). En toda esta historia Jesús dice dos
Romanos 4:17 veces una breve frase, pero ¡cuánto contienen estas palabras!
Todo cambia en un momento. El joven muerto recobra la vida, su
conciencia vuelve, su corazón late, sus miembros se mueven, se
sienta, abre su boca y empieza a hablar con su voz familiar. El joven
no pasa por un período prolongado de recuperación. ¡La vida vuelve
enseguida y el vigor del joven regresa!
Jesús tiene poder sobre el joven, pero no lo reclama para sí mismo,
para exhibirlo como un trofeo sobre la muerte, sino que lo dio a su
madre. ¡Ella recibe un regalo divino del Salvador! No se nos dice lo
que el joven dijo cuando empezó a hablar. Vemos también, que las
Escrituras no contestan todas las preguntas que la mente curiosa
del hombre puede hacer. El hecho de que el joven fue restaurado a
la vida, es evidencia del amor y del poder del gran vencedor sobre la
muerte. Y sobre eso trata esta historia.

III. LA MUCHEDUMBRE
A. Las personas tienen miedo y glorifican a Dios
No podemos excluir los últimos dos versículos de este texto bíblico.

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Nuevo Testamento

Todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios diciendo: “Un gran profe- Referencias / Notas
ta se ha levantado entre nosotros” y “Dios ha visitado a su pueblo”
(Lucas 7:16). Entonces sintieron un
Los discípulos habían visto grandes milagros, pero ver a alguien le- gran temor, y se decían el
vantarse de los muertos sobrepasaba a todo lo que habían visto antes. uno al otro: --¿Quién es
Por supuesto, las personas de Naín no esperaban que esto sucediera. este, que aun el viento y el
¡Habían dejado la ciudad para llevar a la tumba a alguien que se ha- mar lo obedecen?
bía muerto, pero regresan con una persona viva! Tanto los discípulos Marcos 4:41
como la muchedumbre estaban profundamente impresionados. Entonces toda la multitud
La primera reacción fue de miedo, reverencia y temor. Esto no debería de la región alrededor de
sorprendernos. Nosotros encontramos la misma reacción en los dis- los gadarenos le rogó que
cípulos después de la severa tormenta en el mar (Marcos 4:41); y con se alejara de ellos, pues
los gadarenos, después que los demonios fueron expulsados (Lucas tenían gran temor. Entró,
8:37). ¿Cómo habría reaccionado usted si hubiese estado presente? pues, Jesús en la barca y
se fue. Lucas 8:37
Sin embargo, las personas no permanecen asustadas. No se caen de
espaldas, mudas y llenas de miedo, ni gritan con asombro, sino que Le dijo la mujer: --
su reacción es la de glorificar a Dios y unirse en jubilosa alabanza en
Señor, me parece que
respuesta a la bondad y grandeza de Dios.
tú eres profeta. Juan
4:19 Entonces aquellos
¿Por qué la muchedumbre responde dando gloria a Dios? Lucas nos hombres, al ver la señal
da dos razones principales. La primera es que pensaban que un gran que Jesús había hecho,
profeta había venido a visitarlos. Ellos vieron esto como un gran pri- dijeron: “Verdaderamente
vilegio. ¡Les pareció que los tiempos antiguos, cuando los profetas este es el Profeta que
realizaban milagros, habían vuelto! Después de ver la resurrección había de venir al mundo”.
del joven, concluyeron que Jesús era un gran profeta. Juan 6:14
Nosotros leemos algo similar en relación a: la mujer de Samaria Entonces le preguntaron
(Juan 4:19); después del milagro de los panes (Juan 6:14); después otra vez al ciego: --¿Qué
de la sanidad del hombre que nació ciego (Juan 9:17) y la respuesta dices tú del que te abrió
de los hombres de Emaús (Lucas 24:19). La segunda razón es que los ojos? Él contestó: --Que
ellos vieron que Dios había visitado a su pueblo, es decir, que venía es profeta. Juan 9:17
a liberarlos. Se acordaron de la misericordia y de las promesas del Entonces él les preguntó:
pacto. Dios había notado su necesidad y les miraba con compasión. --¿Qué cosas? Y ellos
Dios visita la humanidad, ya sea con sus bendiciones o con su dis- le dijeron: --De Jesús
ciplina severa. De las acciones de Jesús, las personas concluyeron nazareno, que fue varón
que se había iniciado la liberación prometida. Zacarías usó la misma profeta, poderoso en obra
expresión en su canción de alabanza (Lucas 1:68,78; Éxodo 4:31). y en palabra delante de
Dios y de todo el pueblo.
Las personas no podían contenerse. ¡Debían decir a otros lo que ha- Lucas 24:19
bía pasado! Cada uno lo contaba por donde iba, para que se extienda
la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor. Pronto, “Bendito el Señor Dios
todo el mundo se enteró del milagro. de Israel, que ha visitado
y redimido a su pueblo
(…) por la entrañable
B. El Señor es digno de ser alabado misericordia de nuestro
Dios, con que nos visitó
El Señor es digno de ser alabado. Es correcto y bueno que las per-
desde lo alto la aurora”.
sonas extiendan las nuevas del poder de Jesús por todas partes. La
Lucas 1:68, 78.
mayor parte del pueblo de Jerusalén no conocía el tiempo de su visi-
tación, al menos, no de la manera correcta, como era necesario para
la salvación. Ellos no lo tomaron en serio, cuando Jesús lo dijo con
lágrimas (Lucas 19:43, 44).

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas En este contexto, también debemos preguntarnos: ¿qué sobre noso-
tros? Quizás pensamos que somos menos privilegiados que las perso-
El pueblo creyó, y al oír nas en la puerta de Naín que vieron el milagro con sus propios ojos.
que Jehová había visitado Ahora Cristo está en el cielo para continuar su trabajo de mediador.
a los hijos de Israel y que Por la operación del Espíritu Santo, Jesús todavía ejecuta el milagro de
había visto su aflicción, hacer vivir espiritualmente a las personas. Este milagro no es menos
se inclinaron y adoraron. grande que levantar a una persona muerta. La obra revela la superemi-
Éxodo 4:31 nente grandeza de su poder (Efesios 1:19; Efesios 2:1).
Vendrán días sobre ti Por naturaleza, los pecadores están espiritualmente muertos a Dios
cuando tus enemigos y a su servicio, debido a la culpa y al pecado. Ellos son incapaces y
te rodearán con cerca, no pueden renovarse a sí mismos. Para los tales, el llamado urgen-
te sitiarán y por todas te del evangelio es: ¡Despiértate, tú que duermes, y levántate de los
partes te estrecharán; te muertos, y te alumbrará Cristo! (Efesios 5:14). ¡Pídale la salvación que
derribarán a tierra y a usted necesita y que no puede darse a sí mismo!
tus hijos dentro de ti, y no El último día, Jesús hará que todos los muertos se levanten. Cual-
dejarán en ti piedra sobre quiera que esté en la tumba escuchará la voz del Hijo de Dios. Los
piedra, por cuanto no que la escucharen vivirán y pasarán adelante: los que han hecho lo
conociste el tiempo de tu bueno, para resurrección de vida, y los que han hecho lo malo, para
visitación. resurrección de condenación (Juan 5:25, 28, 29).
Lucas 19:43, 44
Al hacer este milagro Cristo se revela en sus oficios de:
“… Y cuál la
extraordinaria grandeza 1. Profeta. Esta señal poderosa es una auto revelación de lo que Je-
de su poder para con sús puede hacer y hará.
nosotros los que creemos, 2. Sacerdote. Con compasión, Jesús lleva todos nuestros dolores, a
según la acción de su fin de confortar dulcemente el luto de Sión.
fuerza poderosa.
Efesios 1:19 3. Rey. Jesús destruirá un día al último enemigo.
Él os dio vida a vosotros,
cuando estabais muertos
en vuestros delitos y
pecados. Efesios 2:1
De cierto, de cierto os
digo: Viene la hora, y
ahora es, cuando los
muertos oirán la voz del
Hijo de Dios, y los que la
oigan vivirán. (…) No os
asombréis de esto, porque
llegará la hora cuando
todos los que están en los
sepulcros oirán su voz; y
los que hicieron lo bueno
saldrán a resurrección de
vida; pero los que hicieron
lo malo, a resurrección de
condenación.
Juan 5:25, 28, 29

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Nuevo Testamento

20
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS Y LA MUJER PECADORA


Texto de referencia:
Lucas 7:36-50

Versículo para memorizar:


Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y
cubierto su pecado. Salmo 32:1

INTRODUCCIÓN
El Señor Jesús es el Sumo Sacerdote compasivo. Él está profunda-
mente preocupado por los que sufren y lo demuestra actuando y sal-
vando a muchas personas de la miseria. Sus milagros confirmaron
su enseñanza y esta siempre tuvo el mismo motivo: el Hijo del Hom-
bre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido. Dondequie-
ra que Jesús va, busca al perdido con amor condescendiente. ¡Cuán
frecuentemente Jesús usaba a los despreciados y rechazados del
mundo como ejemplos de su gracia soberana! Jesús permite que los
orgullosos fariseos se burlen por ser amigo de publicanos y pecado-
res. Sin embargo, esto no detiene su preocupación por las necesida-
des de estos marginados.
Encontramos aquí a una persona que se auto justifica, a quien Jesús
amonesta y pone en su lugar. Y, al mismo tiempo, encontramos a
una mujer que había pecado gravemente, pero que estaba arrepenti-
da. A ella, el Salvador la protege, la conforta y le concede su gracia.
Ella manifiesta una gran fe y expresa mucho amor. En esta historia,
Lucas dirige nuestra atención a tres personas: la mujer, el fariseo y
el Salvador. Sin embargo, el tema principal es que Jesús no rechaza
a los pecadores. Nosotros analizaremos como el Salvador trata a la
mujer considerando:
I. El amor agradecido
II. La ofensa inapropiada
III. La advertencia apropiada
IV. El dulce consuelo

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas I. EL AMOR AGRADECIDO


A. La ocasión
Lucas nos ubica en la casa de un fariseo en Galilea. En este tiempo,
todavía no había ninguna brecha entre el partido de los fariseos en
Galilea y el Rabí de Nazaret. Incluso, lo invitan a una comida, aunque
la recepción es muy fría.
Este fariseo, de nombre Simón, rogó a Jesús que comiese con él. Por
la forma cómo están redactados los verbos griegos del relato, puede
deducirse que Simón había invitado a comer a Jesús en ocasiones
anteriores. ¿Qué lo motivó? Quizás Simón pensó que observando a
Jesús más de cerca, sabría si en verdad era un profeta. Quizás, se
sintió obligado por su posición a incluir también con sus otros invita-
dos a este Rabí, de quien todos hablaban.

Tan pronto terminó de Cualquiera que haya sido la razón, Jesús no rehusó la invitación de
hablar, un fariseo le rogó Simón. A diferencia de Juan el Bautista, el Hijo del Hombre vino para
que comiera con él; y comer y beber. Jesús va dondequiera que es invitado, incluso se sien-
entrando Jesús en la casa, ta a la mesa con los fariseos (Lucas 11:37; 14:1ss).
se sentó a la mesa. Lucas Jesús se sentó a la mesa. Las costumbres orientales son diferentes a
11:37 las nuestras. Las personas no se sentaban en sillas alrededor de una
mesa, sino que se reunían en una posición reclinada sobre divanes,
mientras se apoyaban con su brazo izquierdo, la cabeza se dirigía
Aconteció que un sábado hacia la mesa y estiraban los pies desnudos hacia atrás.
Jesús entró a comer en
casa de un gobernante
fariseo, y ellos lo B. La acción de la mujer
acechaban. Lucas 14:1
Apenas comenzó la comida, la atención de todos se dirige a una
visitante inusual. El pueblo se ha enterado que Simón ha recibido al
Señor Jesús como su invitado. Una mujer aprovecha las normas de
hospitalidad acostumbradas de ese día y entra en el cuarto cruzando
Habiendo, pues, las puertas que normalmente permanecían abiertas cuando se rea-
resucitado Jesús por la lizaba una cena.
mañana, el primer día
de la semana, apareció ¿Quién es esta mujer? Ella es conocida en la ciudad como una peca-
primeramente a María dora, una mujer de mala reputación, que por sus acciones inmorales
Magdalena, de quien ha perdido el respeto de sus conciudadanos. Algunos comentaristas
había echado siete creen que ella es María Magdalena, de quien el Señor expulsó siete
demonios. Marcos 16:9 demonios (Marcos 16:9). Pero, en la Escritura no hay prueba alguna
que pueda comprobar esta afirmación.
¿Qué tiene esta mujer en sus manos? Un frasco de alabastro con per-
Pero estando él en fume, una botella o frasco costoso, a veces de mármol traslúcido o
Betania, sentado a la de yeso fino. Era la costumbre guardar los ungüentos y perfumes
mesa en casa de Simón el en estos recipientes que estaban sellados. La botella tenía un cuello
leproso, vino una mujer delgado y largo que se podía romper para que el valioso contenido
con un vaso de alabastro pudiera ser vertido más abundantemente. Así es como María ungió
de perfume de nardo al Señor en Betania (Marcos 14:3).
puro de mucho valor;
y quebrando el vaso de ¿Por qué ha venido esta mujer? Ella quiere darle al Salvador una
alabastro, se lo derramó prueba de su amor. Por eso entra sin invitación y se coloca detrás del
sobre su cabeza. diván donde Jesús está reclinado. Una profunda emoción la invade
Marcos 14:3 y empieza a llorar.

| 168 |
Nuevo Testamento

Un torrente de lágrimas fluye por sus mejillas hacia los pies de Je- Referencias / Notas
sús. ¿Qué usará para secarlos? Su cabello está disponible. Deshace
sus trenzas y con su cabello suelto seca las lágrimas de los pies de
Jesús. Mientras está humildemente arrodillada a los pies de Jesús,
varias veces los besa con santa reverencia y amor. Finalmente, sin
decir una palabra, derrama el ungüento perfumado sobre los pies de
Jesús como una prueba de su agradecimiento.
¡Qué escena más conmovedora! ¿Qué la ha llevado a hacer esto?
Siendo ella una pecadora, culpable, humilde y penitente, ha sido
recibida por Cristo con misericordia. Y eso ella quiere reconocerlo
amorosamente. El ungimiento de Jesús es una muestra de agrade-
cimiento y las muchas lágrimas hablan por sí mismas. Ellas testi-
fican de la verdadera convicción de su pecado, y al mismo tiempo
demuestran su agradecimiento inefable porque el Señor la había mi-
rado a pesar de su pecado. Ninguna falsa vergüenza, ningún temor
del hombre, puede detenerla de seguir la voz de su corazón.
No debería sorprendernos el hecho de que los publicanos y las adúl- “… Porque vino a
teras no se alejaban de Jesús, sino que se refugiaban en Él. Ellos vosotros Juan en camino
habían creído el testimonio de Juan el Bautista que los guió por el de justicia y no le
camino correcto (Mateo 21:32). El evangelio no los rechaza. ¡El evan- creísteis; en cambio, los
gelio llama a todos los que se han desviado del camino y están perdi- publicanos y las rameras
dos; y trae las buenas nuevas de que Jesús recibe a los pecadores! le creyeron. Pero vosotros,
aunque visteis esto, no os
arrepentisteis después para
II. La ofensa inapropiada creerle”. Mateo 21:32
Jesús no retira sus pies furtivamente ni rechaza a la mujer, sino que
le permite expresar libremente su amor y agradecimiento. Se hubie-
Así os digo que hay gozo
ra esperado que todos alrededor de la mesa se contentaran, aunque
delante de los ángeles de
con sorpresa, pero no fue así. De seguro los ángeles en el cielo, sí se
Dios por un pecador que
regocijaron (Lucas 15:10).
se arrepiente. Lucas 15:10
Los observadores comenzaron a escandalizarse, especialmente el
anfitrión que apenas puede esconder su indignación. A Simón no
le cabe en la mente que alguien pueda expresar su amor por Jesús
de tal manera, y que la tolere sin ninguna objeción. Mucho menos
entiende cómo Jesús puede permitir que una mujer de mal nombre y
pésima reputación lo toque. La expresión del rostro de Simón indica
que está molesto con esta mujer, criatura despreciada que ha entra-
do descortésmente en su casa para traer un tributo a Jesús. ¡Cómo
es posible que a Jesús le agrade esto!
Para empezar, la opinión de Simón sobre Jesús no era muy buena,
y después de esto es peor. Simón desprecia a su invitado con mofa,
murmurando entre dientes. Dijo para sí: Este, si fuera profeta, cono-
cería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Y
quizás Simón siguió cavilando: ¡el pueblo piensa que Jesús es un
profeta, pero esto prueba que no lo es verdaderamente! ¿Cuál es la
evidencia? ¡Que Jesús permite que esta mujer lo moleste!
Simón piensa que si Jesús realmente supiera quién es esta mujer no
tendría, como él, nada que ver con ella. No hay lugar en el corazón de
Simón para pensar que Jesús vino a buscar al perdido. Simón cree

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas que Jesús solamente tolera el tributo de la mujer, porque no sabe
quién es ella. Simón piensa: esto prueba que Jesús no es un profeta,
de otra manera, sabría quién es ella.

III. La advertencia apropiada


A. Jesús enseña a Simón por medio de una parábola
El Señor Jesús sabe que Simón, en su corazón, ya lo ha juzgado y
le probará inmediatamente que es un profeta. Lo hará demostrando
que conoce los pensamientos ocultos que hay en su corazón y, por
consiguiente, también los que hay en el corazón de la mujer. Jesús
defiende la acción de la mujer y justifica su propia posición, no repri-
miendo severamente al fariseo sino poniéndolo apropiadamente en
su lugar. Él no le enseña despóticamente una lección, sino que hace
uso de una parábola que es aplicable a esta situación.
Y habiendo convenido con Jesús le dice: --Un acreedor tenía dos deudores: uno le debía quinien-
los obreros en un denario tos denarios y el otro, cincuenta. No teniendo ellos con qué pagar,
al día, los envió a su viña. perdonó a ambos. El acreedor es una persona que presta dinero. Un
Mateo 20:2 denario representaba el pago de un día de trabajo (Mateo 20:2). Los
dos deudores son incapaces de pagar y el acreedor se apiada de
ellos. Las deudas de ambos son canceladas.
Hay algunas ideas de esta parábola que será importante resaltarlas.
Primera, la cancelación de ambas deudas ocurre solamente por la
buena voluntad del acreedor y no porque los deudores tengan amor
o respeto por el acreedor. Segunda, es comprensible que ambos
deudores, después de que sus deudas fueron canceladas, estuvie-
ran muy agradecidos con su benefactor. Tercera, la pregunta, quién
tuvo mayor amor, es una pregunta natural. Jesús no ha reprobado al
fariseo, pero le desafía a que responda esta pregunta.
Simón está listo y expresa cuidadosamente su respuesta. Cristo
aprueba la respuesta. ¡Es significativo que Simón se condena a sí
mismo con su respuesta!
La parábola no enseña que Simón debe numéricamente más que la
mujer, más bien nos recuerda que la magnitud del agradecimiento
está directamente relacionado con la cantidad del beneficio recibido.
Simón, preguntándose sobre lo que Jesús quiere decir, enseguida se
da cuenta de la aplicación.

B. Jesús aplica la parábola


Jesús toma el lado de la mujer. ¿Ves esta mujer?, le pregunta a Simón.
Es probable que Simón no la mirara porque sentía repulsión hacia
ella, pensando que su presencia contaminaba la casa. El Señor le
obliga a mirarla. Con este gesto, la mujer recibe dignidad mientras
el fariseo es puesto en vergüenza. Simón ha reconocido que hay ma-
yor amor donde se concede mayor misericordia. Es de suponerse,
entonces, que esta pecadora debió recibir mucha más gracia que
Simón, porque el amor de ella era ciertamente mucho mayor que el
de Simón.

| 170 |
Nuevo Testamento

Ahora Jesús se dirige a Simón y no le perdona, sino que denuncia Referencias / Notas
su arrogancia. La mujer hizo por Jesús todo lo que Simón fue ne-
gligente en hacer. El Señor describe en detalle lo que Simón había Haré traer ahora un poco
omitido hacer como anfitrión, según la costumbre oriental de hos- de agua para que lavéis
pitalidad. Era costumbre entre los orientales que el anfitrión provea vuestros pies, y luego os
un siervo para que lave los pies de sus invitados, o al menos ofrezca recostaréis debajo de un
agua para enjuagarse los pies, una refrescante bienvenida en el árbol. Génesis 18:4
clima caliente. Por ejemplo, piense en Abraham (Génesis 18:4) y
Lot (Génesis 19:2).
Simón descuidó este deber pero la mujer no, pues lavó los pies de Y les dijo: --Ahora, mis
Jesús con sus lágrimas. ¡Simón no había ofrecido una toalla, pero señores, os ruego que
ella deshizo sus trenzas y secó los pies de Jesús con su cabello! vengáis a casa de vuestro
siervo para alojaros y
Otra costumbre de la época era que, en lugar de nuestro acostum- lavar vuestros pies. Por la
brado apretón de manos, se estampaba un beso de amistad en la mañana os levantaréis y
mejilla o en la frente de los invitados como una señal de cálida hos- seguiréis vuestro camino.
pitalidad (Aarón, Éxodo 4:27). Simón descuidó este acto y recibió a Génesis 19:2
su invitado con suma frialdad. ¡Esta mujer en cambio demostró su
respeto y amor a Jesús besando repetidamente sus pies!
Jehová dijo a Aarón:
Un anfitrión cortés, que quiere honrar a sus invitados, los recibe
--Ve a recibir a Moisés
salpicándoles agua perfumada o ungiendo sus cabezas con aceite
al desierto. Él fue, lo
(Salmos 23:5). Simón tenía tan poca consideración por Jesús que
encontró en el monte de
fue incapaz de derramar una gota de ungüento dejando muy clara su
Dios y lo besó.
actitud hostil hacia Él. ¡Esta mujer vertió un ungüento muy costoso
Éxodo 4:27
sobre los pies de Jesús!
¡Qué contraste! La mujer pecadora realizó todos los deberes que Si-
món había descuidado. Aderezas mesa delante
de mí en presencia de mis
Ahora Jesús continúa con una acusación más severa y se dirige a angustiadores; unges mi
Simón con estas palabras: Por lo cual te digo que sus muchos peca- cabeza con aceite; mi copa
dos le son perdonados. Ella demostró mucho amor y esto evidenció está rebosando.
que mucho le ha sido perdonado. Simón no podía negar lo que era Salmos 23:5
evidente, no solo en lo que la mujer hizo por Jesús, sino también por
el significado de la parábola. Por eso Jesús sentencia a Simón: ¡mas
aquel a quien se le perdona poco, poco ama!

C. Jesús revela el corazón del fariseo


¡El fariseo no tiene nada más que decir, pero tiene mucho en qué
pensar! Su orgullo es humillado y su altivez es puesta en vergüenza.
¡Cuán cruelmente ofendió a Jesús por la forma en que lo recibió! No
lo trató como a superior, o igual, sino como a inferior. Probablemente
el trato a sus otros invitados fue según la costumbre, pero con Jesús,
Simón actuó de una manera sumamente ruda y tosca.
¡La actitud de Simón hacia esta mujer revela un tremendo orgullo! Él
solamente ve la vida pecaminosa de la mujer y no reconoce su arre-
pentimiento y conversión. Por consiguiente, Simón tiene una opinión
dura e injusta de ella. Jesús le tocó en un punto sensible. El fariseo
orgulloso, que había logrado una posición alta según su propia opi-
nión, sin duda pensó que era muy humillante para él ser comparado
con esta pecadora, y más todavía si la comparación no lo favorecía.

| 171 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Simón entiende que la comparación no está a su favor y se siente


muy incómodo, aun en su propia casa.
¿Cuál es la fuente de su orgullo? Simón no puede apreciar correcta-
mente la actitud y la acción de esta mujer penitente porque él se auto
justifica; él no se siente culpable, piensa que no necesita el perdón
por sus pecados y, por consiguiente, no sabe lo qué es la salvación.
De esta equivocada actitud de Simón, nosotros debemos aprender a
no despreciar ni juzgar a otros rápidamente, o tomar una actitud de:
Quédate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que
tú (Isaías 65:5). Y todavía menos podemos rechazar a cualquiera que
muestre verdadero arrepentimiento debido a sus pecados anterio-
res. ¡Dios es capaz de cambiar al más grande pecador! Si el Señor no
rechaza a tales personas, tampoco nosotros debemos hacerlo.

IV. El dulce consuelo


A. Jesús perdona a la mujer
El orgulloso se debe ruborizar de la vergüenza, pero el penitente pue-
de alzar su cabeza. Dios resiste a los soberbios, pero da su gracia
a los humildes. Habiendo silenciado al hombre que despreció a la
mujer, el Salvador la conforta generosamente dándole la mayor de
las bendiciones. Tus pecados te son perdonados... Tu fe te ha salvado,
ve en paz. Hasta ahora Jesús solamente habló de ella a otros; ahora,
se dirige directamente a la mujer para que todos escuchen.
Yo, yo soy quien borro tus Estas palabras del Salvador están llenas de significado. El amor de
rebeliones por amor de mí ella es la evidencia y el fruto del perdón. Jesús afirma que los frutos
mismo, y no me acordaré son evidencia de la fe. Los pecados de la mujer son perdonados ex-
de tus pecados. clusivamente por gracia. Esa es la base del perdón de pecados. Sus
Isaías 43:25 pecados eran muchos. Jesús no dice que ella no era tan mala y que
la opinión pública de sus conciudadanos era exagerada. Él no cubrió
en lo más mínimo su pecado ni excusó su mal comportamiento ni
trató en forma trivial su culpa. ¡Esto solo nos revela más claramente
la luz de la gracia libre y soberana de Dios! Él no le dice, “haz lo me-
jor e intenta cambiar tu vida anterior”. ¿Cómo podría ella hacer eso?
¡No! ¡Dios mismo cubre su pasado! ¡Él cubre todas sus transgresio-
nes con su gracia, por amor de su nombre (Isaías 43:25) y le da una
nueva base sobre la cual afirmarse!

B. La evidencia de la fe verdadera es el amor y el agradecimiento


Donde la gracia de Dios es recibida y aceptada por la fe, el resulta-
do es amor y agradecimiento (Catecismo de Heidelberg, Pregunta y
Respuesta 64). La gracia de Dios no es el medio por el cual nos volve-
mos descuidados e impíos con nuestras vidas. El perdón de Dios no
nos es dado para pecar libremente. Más bien al contrario, el perdón
cambia la orientación de nuestras vidas. Ya no vivimos esclavos del
pecado.
Debemos odiar el pecado, huir de él y humillarnos delante del ros-
tro santo de Dios, porque Él dará su gracia y Espíritu Santo sólo
a aquellos, que con sinceros deseos piden continuamente de él, y

| 172 |
Nuevo Testamento

están agradecidos por ellos (Catecismo de Heidelberg, Pregunta y Referencias / Notas


Respuesta 116).
El árbol bueno es conocido por la calidad de sus frutos. Esto no sig- Porque en Cristo Jesús ni
nifica que los frutos hacen bueno al árbol. Esta mujer no es salva la circuncisión vale algo
debido a su amor, sino por su fe. El amor de la mujer es fruto de su fe ni la incircuncisión, sino
en el Salvador. La fe obra por el amor (Gálatas 5:6). la fe que obra por el amor.
Gálatas 5:6
¿Es posible manifestar amor y agradecimiento verdaderos al Señor,
sin antes haber recibido primero al Salvador? El acto de la mujer es
un trabajo de fe. Todavía ella tiene una mala reputación en la ciudad,
pero Jesús la conoce. Desde el momento en que la mujer recibió la
salvación por gracia, ella ya no es lo que era porque nunca más se
complacerá en el pecado. Ahora ella expresa amor y agradecimiento
a su Libertador.
La mujer ahora puede ir en paz. Ella lleva la paz de Dios en su co-
razón como un tierno regalo. En la casa del fariseo, la mujer recibió
infinitamente más que el regalo que ella trajo.

C. Los invitados se ofenden


Los invitados al banquete se ofenden de nuevo y murmuran: ¿Quién
¿Por qué habla este de ese
es este, que también perdona pecados? Esta pregunta indica ofensa
modo? Blasfemias dice.
antes que interés genuino (Marcos 2:7). Los fariseos ya no pueden
¿Quién puede perdonar
negar que Jesús es un profeta, pero ahora se ofenden porque Jesús
pecados, sino sólo Dios?
se pone al mismo nivel que Dios.
Marcos 2:7
Los que vienen al Señor en fe encontrarán paz. La gran pregunta
que nos debemos hacer es: ¿Qué deseamos del Señor Jesús? La mo-
ralidad externa, sin un corazón humilde y penitente, no es un fruto
de la fe. Nosotros podemos venir a Jesús en nuestro extravío, pero
también debemos venir a Él como pecadores perdidos.
Cuando se nos da mucho y se nos perdona mucho, debemos mos-
trar nuestra fe por nuestras obras de amor. Solo así, y no por miedo
y obligación, somos capaces de hacer buenas obras de la manera
correcta.

| 173 |
La Historia de la Salvación

21
Referencias / Notas

Jehová le dijo: —Yo soy


Jehová, que te saqué de
LECCIÓN
Ur de los caldeos para
darte a heredar esta tierra.
Génesis 15:7

Título:

LAS PARÁBOLAS DEL REINO


Textos de referencia:
Mateo 13:1-50; Marcos 4:1-34; Lucas 8:4-15; 13:18-21

Versículo para memorizar:


Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los
cielos, mas a ellos no les es dado. Mateo 13:11

INTRODUCCIÓN
La parábola es una figura literaria que permite explicar las verdades
de Dios a través de una historia o una comparación. Despiertan mu-
cho la imaginación de los oyentes y atrae la atención de todos, sin
distingo de edad, clase o sexo.
Pero también es cierto que el uso de las parábolas tiene su peligro,
pues puede confundirse la verdad del Evangelio con la historia mis-
ma, siendo que ésta es fruto de la imaginación y sólo sirve para ex-
plicar aquélla.
Por eso diremos que, es verdad que las parábolas presentan una
oportunidad para contar historias interesantes y fáciles de recordar,
pero también es verdad que a menudo es difícil entender el significa-
do de las parábolas.
Una buen parte de su enseñanza Jesús la hizo a través de parábolas,
por eso en esta lección analizaremos:
I. El significado de las parábolas
II. El significado de las parábolas de Mateo 13

I. EL SIGNIFICADO DE LAS PARÁBOLAS


A lo largo de este manual explicaremos el significado de varias pa-
rábolas. Por esta razón, es necesario hacer algunas observaciones
generales con respecto a las parábolas, porque serán de mucha ayu-
da para enseñar acerca de su significado y propósito en el contexto
de la fe.

| 174 |
Nuevo Testamento

A. Modelos de enseñanza Referencias / Notas


Durante su aparición pública en Israel, Jesucristo se reveló a sí mis-
mo en su oficio profético, predicando el evangelio del reino de los
cielos. Su proclamación la hacía de distintas maneras. A veces dis-
cutía, otras leía; a menudo usaba proverbios, refranes o compara-
ciones. Un modelo de enseñanza que Jesús también usaba con fre-
cuencia era la narración de parábolas (historias cortas que enseñan
verdades espirituales).
Jesús no hizo nada nuevo al enseñar de esta manera. En el Antiguo
Testamento ya encontramos parábolas. Por ejemplo, la parábola de
la corderita que el profeta Natán usó para mostrar a David su peca-
do (2 Samuel 12:1-9). Los rabinos también enseñaron por medio de
parábolas. Esta forma de enseñanza fascinaba y obligaba a escu-
char. La parábola encajaba especialmente en la aguda imaginación
oriental, no muy interesada en los argumentos lógicos, sino en las
representaciones visuales.

B. Las parábolas de Jesús tienen un enfoque central


Cuando el Señor Jesús usa este modelo de enseñanza lo hace con Él, respondiendo, les dijo:
un propósito especial. Él toma sus parábolas de la vida diaria de las --Porque a vosotros os es
personas y de la naturaleza, y traduce los profundos significados es- dado saber los misterios
pirituales que Dios ha puesto en la creación. Las cosas visibles refle- del reino de los cielos,
jan las cosas invisibles. pero a ellos no les es dado
Mateo 13:11
Una fábula no es lo mismo que una parábola. Hay una diferencia
esencial entre una parábola y una fábula. Una fábula es un recurso
literario que hace hablar a los mundos animal y vegetal. Usa al mun- Respondió Jesús:
do animal y vegetal como espejo de la vida humana. Por ejemplo, --Mi Reino no es de este
árboles que quieren ungir a un rey (Jueces 9:8-20). Las fábulas son mundo; si mi Reino
historias de imposibilidades, de cosas que no pueden suceder. fuera de este mundo, mis
Las parábolas son historias que pueden ocurrir. Sus ejemplos son servidores pelearían para
representaciones auténticas y verbalmente creíbles. Las parábolas que yo no fuera entregado
son parte de la vida diaria y de las experiencias de los oyentes. Por a los judíos; pero mi Reino
ejemplo, sembrar la semilla y obtener una ganancia. Sin embargo, no es de aquí.
el Señor no sólo se preocupa por la historia sino por su significado Juan 18:36
espiritual.
Por medio de las parábolas, Jesús proclamó los misterios del reino Le respondió Jesús: --De
de los cielos (Mateo 13:11). El término “reino” denota la autoridad cierto, de cierto te digo que
espiritual de Dios. Su origen es la gracia de Dios para la humanidad el que no nace de nuevo
después de que el hombre se apartó de él por su pecado. El reino no puede ver el reino de
de Dios viene del cielo a la tierra. Está en el mundo, pero no es del Dios... De cierto, de cierto
mundo (Juan 18:36). Dios mantiene su reino y lo extiende a pesar de te digo que el que no nace
la oposición de las fuerzas de la oscuridad. Un día, Dios lo comple- de agua y del Espíritu no
tará gloriosamente. Dios cumple esto a través de la obra mediadora puede entrar en el reino de
de Cristo, para reunir todas las cosas en Cristo, en el cumplimiento de Dios. Juan 3:3, 5
los tiempos establecidos, así las que están en los cielos como las que
están en la tierra. (Efesios 1:10).
Este reino revela paz y justicia. Solo los que han nacido de nuevo pue-
den entrar en él (Juan. 3:3, 5). Sus verdaderos súbditos son los que

| 175 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas reconocen y sirven a Cristo como su Rey. Su herencia y bendiciones


son indeciblemente gloriosas: reconciliación, perdón y liberación, fe,
esperanza y amor, consuelo, poder y gozo en el Espíritu Santo. ¡Todos
los beneficios del pacto de la gracia!
Los misterios del reino no son cosas secretas, extrañas o inexplica-
bles, sino verdades que están ocultas y necesitan ser iluminadas. La
predicación de Jesús nos revela, en una manera ricamente variada,
el origen y la continuidad del reino de Dios, los medios por los cuales
viene, cómo se mantiene, sus batallas y crecimiento, y sus victorias y
realización. También nos hace conocer la mente de sus ciudadanos
y enemigos, y los privilegios y deberes de sus súbditos.
En cada parábola, aparece solamente un punto principal en primer
plano. Necesitamos prestar mucha atención a esta enseñanza prin-
cipal que el Señor Jesús quiere imprimir en nuestras mentes. Para
entender el sentido y el significado de una parábola debemos buscar
“el punto de comparación”. Las varias partes de la parábola también
nos enseñan algo, pero el punto principal debe tener nuestra máxi-
ma atención. Frecuentemente, el punto principal está indicado en el
contexto y Cristo mismo nos da el significado.

C. Jesús cuenta parábolas en un punto decisivo de su ministerio


Jesús no empezó su enseñanza con parábolas. Al principio de su mi-
Pero los fariseos, al oírlo,
nisterio, él hablaba directamente sin recurrir a profundas parábolas.
decían: “Este no echa
fuera los demonios sino Usaba un discurso simple que era comprendido por todos. Empieza
por Beelzebú, príncipe de a usar las parábolas cuando ocurre un cambio en su ministerio. Los
los demonios”. discípulos asombrados lo notan y le preguntan la razón: ¿Por qué
Mateo 12:24 les hablas por parábolas? (Mateo 13:10). De la respuesta de Jesús se
infiere que el uso de parábolas es intencional. ¿Cuál es la razón? Una
división se había producido en el pueblo, con respecto a Jesús. Un
Pero si nuestro evangelio grupo lo sigue en fe y amor, pero los fariseos lo rechazan y la multitud
está aún encubierto, entre no recibe su evangelio. Ellos se alejan de Jesús, porque prefieren la
los que se pierden está oscuridad antes que la luz. Incluso llegan al colmo de llamar oscuri-
encubierto. dad a la luz (Mateo 12:24).
2 Corintios 4:3 ¡En este momento Jesús empieza a enseñar por medio de parábolas!
Él no deja de predicar, pero cambia su forma de hacerlo. Él escoge
una forma que al mismo tiempo descubre y esconde la verdad. El
Y sin parábolas no les
propósito es doble. La predicación por medio de parábolas quita la
hablaba; aunque a sus
luz a los que aman la oscuridad, porque el evangelio está escondido
discípulos se lo explicaba
para los que están en el camino de perdición (2 Corintios 4:3). So-
todo en privado.
lamente es el castigo por su rechazo. Ellos oyen las historias, pero
Marcos 4:34
no tienen la visión correcta. Tampoco desean saber el significando
espiritual. ¡Pero a los que buscan la verdad, las parábolas los ilumi-
nan más! Para estos, estas ilustraciones son un toque de gracia: a
vosotros os es dado.
De esta manera ellos son guiados más profundamente en la verdad
sobre todo, porque Jesús a sus discípulos en particular les declaraba
todo (Marcos 4:34). Los discípulos también necesitan información
y explicación. No entienden todo, su ignorancia es todavía grande;
aunque están conscientes que hay un significado espiritual. A veces,

| 176 |
Nuevo Testamento

son reprendidos por su ignorancia, sin embargo Jesús les explica. Referencias / Notas
Marcos 4:13. La enseñanza de Jesús por parábolas es similar a la co-
lumna de nube y de fuego en el éxodo de Egipto. La misma nube que Y les dijo: --¿No entendéis
era una luz para los israelitas, era la oscuridad para los egipcios. esta parábola? ¿Cómo,
pues, entenderéis todas las
parábolas? Marcos 4:13
II. EL SIGNIFICADO DE LAS PARÁBOLAS DE MATEO 13
A. Siete parábolas
El capítulo 13 de Mateo registra siete parábolas. Marcos y Lucas re-
gistran también algunas de ellas. Algunas parábolas fueron pronun-
ciadas junto al mar, el resto, en una casa. Las primeras fueron oídas
por la multitud y las otras solo por los discípulos.
Seguido por una gran muchedumbre, Jesús fue a la orilla del lago de
Galilea. La muchedumbre era tan grande, que Jesús tuvo que subir a
una barca para hablarles. Él estaba sentado mientras les hablaba, la
posición común de los rabinos de ese tiempo. La imagen o ilustración
que se ve en muchos cuadros donde Jesús está de pie en la proa de un
barco, no es correcta. Las personas estaban frente a Jesús, sentadas
sobre la playa, en amplias filas. Todos podían verlo y oírlo.
Después de enviar a las personas a sus hogares, Jesús regresó a su
casa. Allí, el Señor enseñó a aquellos que estaban con él, personas
que reflexionaban en las palabras de Jesús y muy deseosas de reci-
bir mayor instrucción, por lo que buscaban una oportunidad para es-
tar con Él y con los doce y escuchar su explicación. En esta ocasión,
Jesús dijo más parábolas.
Las siete parábolas van juntas. Todas tratan del mismo tema: el reino
de los cielos. Repetidamente la expresión: el reino de los cielos es se-
mejante, es seguida por algo con lo cual se lo compara (Mateo 13:24,
31, 33, 44, 45, 47). El reino de los cielos es comparado a un campo, a
una semilla de mostaza, a la levadura, a un gran tesoro, a una perla y
a una red. Las parábolas también se conectan interiormente.

B. ¿Cómo viene el Reino de los cielos?


“La parábola del sembrador “ (Mateo 13:3-9, 18-23; Marcos 4:1-20;
Lucas 8:4-15)
El nacimiento y crecimiento de una semilla no viene por alguna fuer-
za externa, sino de la misma manera como el grano crece de la tierra,
después que ha sido sembrado. No toda semilla lleva fruto. Jesús les
recuerda esto a los discípulos para que no se desalienten. No es cul-
pa de la semilla, sino de la tierra en la que se sembró. Esto es lo que
nos enseña la parábola del sembrador y su explicación infalible es
dada por el propio Jesús. De lo dicho por él se debe notar:
1. El reino de Dios no viene por la espada sino por la Palabra del Se-
ñor, la palabra del reino, que es comparada con la buena semilla. El
corazón del oyente es el campo.
2. ¡Cuán diferentes son los resultados de la proclamación del evan-
gelio! Con algunos, no hay absolutamente ningún buen resultado.

| 177 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Su corazón es como un camino muy transitado junto a un campo.


Los granos de la semilla caen en el camino, pero se quedan sobre el
camino duro y son recogidos por las aves del aire. Esto representa
a las personas endurecidas que no entienden la Palabra y son fácil-
mente confundidas por el malo, que sabe usar todo tipo de distrac-
ciones. Ellos oyen, pero no prestan atención. Les entra por una oreja
y les sale por la otra. Nada de la semilla permanece.
La predicación no beneficia al oyente si no hay fe (Hebreos 4:2). Si us-
También a nosotros se nos
ha anunciado la buena ted no recibe la semilla, Satanás se la llevará, porque él está siempre
nueva como a ellos; a ellos allí. Es necesario siempre orar para que el corazón sea receptivo.
de nada les sirvió haber 3. Otros representan los pedregales. Este lugar no es un campo con
oído la palabra, por no ir muchas piedras sueltas, sino una condición del suelo frecuente en
acompañada de fe en los Palestina, donde la tierra es una capa delgada que cubre una base pe-
que la oyeron. dregosa inamovible. La semilla puede germinar y crecer en esta capa
Hebreos 4:2 delgada de tierra, pero las raíces no pueden crecer y extenderse hacia
abajo, lo cual es necesario para que la planta resista el calor del sol.
El Salvador se refiere aquí a los que tienen una fe temporal -las per-
sonas que se entusiasman rápidamente-. Parece todo tan maravi-
lloso, se llenan de entusiasmo, ¡reciben la palabra con gozo!, pero a
la larga no hay nada. Estas personas son movidas fácilmente, pero
su corazón no está cambiado. No tienen ninguna batalla y ningu-
na auto negación; les falta profundidad espiritual. No permanecen
firmes cuando las tentaciones vienen porque no tienen una fe real.
Pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego
tropieza. Se sienten ofendidos y tropiezan. No pueden soportar que
se burlen de su religión y que se opongan a ella.
¡Ay de aquellos jóvenes que son así! Su interés en la religión pare-
ce alentador, pero se desvanece cuando se hacen mayores. ¡No hay
frutos, y eso es todo! Algo más es necesario, no solo las emociones
superficiales y momentáneas, como la impresión durante una tor-
menta o después de una muerte súbita o un sermón conmovedor.
4. Hay también personas a quienes llega la Palabra, pero cuyo co-
razón es como un campo cubierto con espinas y cardos. Están pro-
fundamente arraigados en la tierra, crecen rápidamente y ahogan la
buena semilla para que no pueda crecer. Pero los afanes de este siglo,
y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y aho-
gan la palabra, y se hace infructuosa (Marcos 4:19). Ellos abruman y
ahogan la Palabra, lo que impide el resultado de la predicación. Tales
corazones divididos no llevan fruto (Lucas 8:14).
Solo una cosa puede llenar el corazón. Si está lleno de preocupa-
ciones mundanas, inquietudes y ansiedades, cargas y lujurias, allí
no hay lugar para Jesús y su servicio. ¡Tales arbustos de espinas y
plantas de cardos deben ser desarraigados!
No es la falta de la semilla del evangelio ni del sembrador la causa de
que, en estos casos, no haya los frutos deseados. Cuando a usted le
confíen sembrar la semilla, asegúrese de que la semilla sea buena y
de que usted la está sembrando en forma correcta. De otra manera,
su trabajo no llevará fruto y usted no puede esperar verdaderamente
una buena cosecha.

| 178 |
Nuevo Testamento

5. En la buena tierra, es decir, en los corazones preparados por el Referencias / Notas


Espíritu Santo, la buena semilla parece tener un poder irresistible
porque nosotros mismos no podemos hacer la tierra fértil. La buena
tierra lleva frutos de fe y de arrepentimiento verdaderos.
Cristo los conoce. Ellos son los que, como buenos oidores, reciben Entonces una mujer
el evangelio con un corazón bueno y recto (Lucas 8:15). Nadie posee llamada Lidia, vendedora
estas cualidades porque todas las personas, sin excepción, son por de púrpura, de la ciudad
naturaleza malas y depravadas. Ellos reciben el evangelio por la obra de Tiatira, que adoraba
renovadora y purificadora del Espíritu de Dios. Por consiguiente, re- a Dios, estaba oyendo. El
ciben y guardan la Palabra en el temor de Dios, y perseveran en san- Señor le abrió el corazón
tidad fructífera. Pensemos en Lidia (Hechos 16:14, 15) y en la mujer para que estuviera atenta
arrepentida (Lucas 7:36-50). a lo que Pablo decía, y
Hay una diferencia entre los que reciben la Palabra, porque no todos cuando fue bautizada,
llevan los mismos frutos. Algunos tienen una fe más fuerte y honran junto con su familia, nos
a Dios más que otros. Sin embargo, todos abundan. Donde la Pala- rogó diciendo: --Si habéis
bra de Dios es tomada verdaderamente de corazón y controla la vida, juzgado que yo sea fiel
allí lleva fruto a ciento, a sesenta, y a treinta por uno (Mateo 13:23). al Señor, hospedaos en
mi casa. Y nos obligó a
¡El sembrador siembra en el nombre de Dios y ora al Señor de la mies quedarnos.
por tierra bien preparada! Da tiempo a la semilla para que produzca Hechos 16: 14, 15
frutos. Sembrar y cosechar la mies no ocurre en el mismo día. Con
paciencia espera el fruto precioso de la tierra (Santiago 5:7).
Por tanto, hermanos,
tened paciencia hasta la
C. ¿Cómo permanece el Reino de los cielos? venida del Señor. Mirad
“La parábola del trigo y la cizaña” (Mateo 13:24-30, 37-43; Marcos 4:26-29) cómo el labrador espera el
precioso fruto de la tierra,
El Reino de los cielos soporta una severa oposición. El campo en el aguardando con paciencia
cual se ha sembrado la semilla es también ocupado por el diablo. El hasta que reciba la lluvia
dominio completo del Reino de Dios solamente vendrá al final del temprana y la tardía.
mundo. Esto nos enseña la segunda parábola sobre el trigo y la ciza- Santiago 5:7
ña, que se relaciona directamente con la del sembrador; aunque es
muy diferente. Cuando los discípulos le pidieron al Salvador que la
explicara, él les dio una explicación muy comprensible y con muchos
detalles. De allí que debemos resaltar lo siguiente:
1. El enemigo es un sinvergüenza. Tiene malas intenciones y actúa
malévolamente. Perjudica al dueño del campo sin darle ningún bene-
ficio. El enemigo es sutil y traicionero. Realiza su trabajo en secreto,
en la oscuridad, mientras todos están durmiendo. Mírenlo venir y salir
furtivamente por el campo, bajo la cubierta de la oscuridad. Está sem-
brando cizaña [la semilla de la cizaña] entre el trigo.
Cuando la cizaña está creciendo se ve exactamente como la buena
semilla. Después, cuando los tallos crecen y brota la semilla, la di-
ferencia llega a ser claramente visible. Si la semilla de la cizaña se
mezcla con la buena semilla y se muele para hacer la harina para el
pan, este se dañará.
2. Los siervos están sorprendidos y se sienten insultados. Ellos no
entienden cómo pudo pasar esto. Su pregunta es: ¿de dónde, pues,
tiene cizaña? ¿De dónde vino el mal al mundo que fue creado y guia-
do por Dios? Ellos están asustados y su primera reacción es arrancar
lo más pronto la cizaña.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas ¡Su intención es comprensible! Sin embargo, no es sabia, porque


hay tanta cizaña que todo el campo tendría que ser revuelto para
desarraigarla. Las raíces de las cizañas se han extendido por todas
partes. Sacarlas significaría dañar las buenas semillas.
3. El dueño del campo permanece tranquilo. Él sabe el origen de la
cizaña y declara que no es por accidente que el campo esté dañado,
sino que es debido a una acción premeditada y a malignas inten-
ciones. El dueño quiere ejercer la paciencia. Ahora que todo está
madurando junto, la cizaña tendrá que permanecer durante algún
tiempo, para proteger la buena semilla. Más tarde, en el tiempo de la
cosecha, la cizaña será arrancada, cuando el dueño diga a los sega-
dores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla;
pero recoged el trigo en mi granero.
4. Jesús no tiene escrúpulos en declarar que el diablo es el instiga-
dor. En el campo del mundo, el diablo siembra la semilla de malos
principios para perturbar el reino de Dios. Cuando Cristo edifica su
Iglesia, el diablo edifica una capilla al lado. Satanás tiene permiso
para hacer crecer la cizaña en el mundo que le pertenece a Dios y en
el cual el Hijo del hombre siembra la buena semilla.
¿Quién trabaja en nuestra vida? La respuesta llega a ser evidente
por la actitud que tenemos, las obras que hacemos y los frutos que
producimos.
Es significativo que así como Cristo explicó la parábola del sembra-
dor, también explicó concretamente la parábola del trigo y la cizaña,
afirmando que la cizaña son los hijos del malo. Nosotros estamos
en contacto estrecho uno con el otro. Nuestra naturaleza revela a
cuál grupo pertenecemos. Un sembrador nunca puede olvidarse de
esto. ¡El sembrador siembra la semilla y cultiva personas! Las per-
sonas son formadas por la palabra y la acción, el ejemplo y el com-
portamiento, la instrucción y la nutrición; también por los medios
de comunicación. Nosotros no debemos estar satisfechos cuando
el cristianismo es socavado intencionalmente. El camino de la salva-
ción y la voluntad del Señor con respecto a todo en la vida deben ser
descritos perfectamente. La mala literatura contamina y envenena la
mente y las emociones.
El Salvador aconseja paciencia. En el mismo campo el trigo y la ciza-
ña luchan entre sí por un lugar. La victoria final solo viene al fin del
mundo y el tamizado completo y la separación no tienen lugar hasta
el juicio final. La cizaña también debe madurar para que se revele
claramente como tal, para que en el día del juicio del Señor sea reve-
lada en su justa condición.
Entretanto, el trabajo de Dios en el campo del mundo continúa, no
importa cuánto se oponga Satanás. Ninguna cantidad de cizaña
puede impedir que los propósitos de Dios para la buena semilla se
cumplan.
Los segadores, que funcionan como siervos del juez del mundo, trae-
rán condenación sobre los impíos que irán a la perdición eterna. Los
que son guiados y gobernados por el pecado, el mundo y Satanás
serán verdaderamente destruidos.

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Nuevo Testamento

D. El poder del reino de los cielos Referencias / Notas


“Las parábolas de la semilla de mostaza y la levadura” (Mateo 13:31-
32, 33; Marcos 4:30-34; Lucas 13:18-20)
El reino de los cielos está firme y crece, aunque parece débil. Dios
hace que de cosas insignificantes resulten cosas grandes. Silencio-
samente, Dios ejerce su poder irresistible. Esto aprendemos en la
tercera y cuarta parábolas: la semilla de mostaza y la levadura. Estas
parábolas van juntas. Jesús pregunta: ¿A qué haremos semejante el
reino de Dios? (Marcos 4:30; Lucas 13:18, 20), y escoge deliberada-
mente estas ilustraciones.
En la primera parábola, el énfasis está en el contraste entre un pe-
queño comienzo y un gran crecimiento, mientras que en la segunda
parábola se muestra especialmente el grandioso poder del reino de
los cielos.
El sembrador planea su trabajo. Él toma la semilla y la siembra. ¡Cuán
pequeña es la semilla en su mano! Es llamada proverbialmente la
más pequeña de todas las semillas. ¿Qué puede esperarse de una se-
milla tan pequeña? ¡Pero espere un momento y usted la verá germi-
nar rápidamente y crecer más alto que cualquier otra planta, llegan-
do a ser la mayor de las hortalizas, y se hace árbol! En Palestina, la así
llamada planta de mostaza negra o café puede alcanzar una altura
de tres a cuatro metros, con ramas lo bastante grandes para que los
pájaros hagan nidos. ¿Cómo es esto posible? ¡Porque interiormente
esta semilla tiene un poder asombroso! Aparentemente diminuta, se
transforma orgánicamente en un árbol de buen tamaño.
Simplemente piense en la expansión del reino de Dios, el crecimien-
to de la iglesia cristiana durante los primeros siglos, las empresas
misioneras, el establecimiento de la educación cristiana, la evangeli-
zación y las otras formas de actividades cristianas. Cuando nosotros
reflexionemos en todo el trabajo hecho en el reino de Dios, no des-
preciaremos el día de las cosas pequeñas, como muchos lo hacen.
No se enfoque solamente en la insignificancia del principio que no
parece prometedor, sino que fíjese en el poder interior de la semi-
lla que gradualmente se desarrolla. Una semilla viviente, no importa
cuán pequeña sea, traspasa las masas de tierra. La insignificancia
de los medios no detiene al Señor de hacer cosas grandes.
Nuestra atención ahora se concentra en una casa donde una mu-
jer, según la costumbre oriental, está preparando masa para hacer
pan. Ella tiene mucha harina, tres medidas de harina (una medida =
aproximadamente 13 litros). En tres medidas de harina, ella escondió
la levadura. Cuando la levadura se mezcla con la harina, la levadura
hace su trabajo en una forma imperceptible y callada, pero decidida
y concluyente. La masa se expande y se levanta porque la levadura
leuda todo.
Así sucede con el reino de los cielos. ¡Procede del corazón y penetra
el ser entero! Cambia la perspectiva, renueva toda la vida e influye
cada relación. ¡Funciona invisible pero enérgicamente! Su naturale-
za no puede dejar de ponerse en evidencia.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas E. El valor del reino de los cielos


“Las parábolas del tesoro escondido y la perla de gran precio” (Mateo
Yo me dejé buscar por los 13:44-46)
que no preguntaban por
Cristo comparó el reino de los cielos con cosas ordinarias como la
mí y fui hallado por los
semilla y la levadura, las cuales son poderosas aunque insignifican-
que no me buscaban. Dije
tes. ¿Es por eso de poco valor? ¡No! Los discípulos tuvieron que dejar
a gente que no invocaba
todo por amor a Jesús. Y ¿qué reciben ellos de Él? Note que ahora el
mi nombre: “¡Aquí estoy,
reino de los cielos es comparado con grandes tesoros. ¡Es merece-
aquí estoy”! Isaías 65:1
dor de todo! Por consiguiente, el reino debe ser valorado sobre todo.
Esta es la enseñanza de la quinta y sexta parábolas: el tesoro escon-
Entonces, respondiendo dido y la perla de gran precio.
Pedro, le dijo: --Nosotros Estas parábolas son gemelas pues están estrechamente relaciona-
lo hemos dejado todo y te das. Ambas dan evidencia de que el reino de Dios es un tesoro in-
hemos seguido; ¿qué, pues, comparable que da gran gozo a su dueño. Cada parábola muestra
tendremos? Mateo 19:27 una faceta de cómo se obtiene este tesoro. La primera parábola en-
seña que el tesoro está escondido, no es evidente. Los tesoros siem-
pre están guardados en un lugar seguro y en los tiempos antiguos
Pero cuantas cosas eran se solía enterrarlos.
para mí ganancia, las he
estimado como pérdida Un hombre está caminando en un campo y no tiene la mínima noción
por amor de Cristo. Y de que una fortuna está enterrada bajo sus pies. Inesperadamente,
ciertamente, aun estimo sin ningún esfuerzo, encuentra este gran tesoro. ¡Qué sorpresa! En
todas las cosas como forma similar, hay personas a quienes el Señor llama inesperada-
pérdida por la excelencia mente de la oscuridad a la luz (Isaías 65:1) como por ejemplo la mu-
del conocimiento de Cristo jer samaritana (Juan 4).
Jesús, mi Señor. Por amor Para comprender el significado espiritual de esta parábola no es im-
a él lo he perdido todo portante discutir cómo el tesoro fue enterrado en el campo, ni si fue
y lo tengo por basura, correcto mantener en secreto su hallazgo. No podemos especular al
para ganar a Cristo y ser respecto.
hallado en él, no teniendo
mi propia justicia, que Se presenta también la cuestión de la búsqueda diligente. El mer-
se basa en la Ley, sino la cader no está satisfecho con las bagatelas. Él busca buenas perlas;
que se adquiere por la fe es un experto. Finalmente encuentra una de valor extraordinario. El
en Cristo, la justicia que mercader quiere vender todo para comprarla. ¡Quiere poseerla! Eso
procede de Dios y se basa es lo que Pedro (Mateo 19:27) y Pablo quisieron (Filipenses 3:7-9). Al
en la fe. Filipenses 3:7-9 dejar todo, ellos obtuvieron todo.
¡Compra la verdad y no la vendas! (Proverbios 23:23). Aquel compra-
dor que tiene un interés inmenso en el objeto preciado cede volun-
Entonces él descendió
tariamente sus derechos sobre todo lo que posee para obtener el
aprisa y lo recibió gozoso.
mejor premio. Por supuesto ¡nunca se arrepentirá de esta compra!
Lucas 19:6
¡El valor del reino de Dios es mayor que cualquier cosa y por tanto, no-
sotros deberíamos buscarlo sobre todo lo demás! Los que lo encuen-
Luego los llevó a su casa, tran aprecian su valor y se llenan de gozo cuando lo poseen (por ejem-
les puso la mesa y se plo, recordemos a Zaqueo, Lucas 19:6 y al carcelero, Hechos 16:34).
regocijó con toda su casa
de haber creído a Dios.
Hechos 16:34 F. Los herederos del reino de los cielos
“La parábola de la red” (Mateo 13:47-50)
¿Quiénes son los herederos de este eterno y glorioso reino de los
cielos? No todos son herederos. Hay peces que son atrapados por

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Nuevo Testamento

la red. Sin embargo, después de ser examinados son desechados Referencias / Notas
porque son malos. Eso es lo que la séptima parábola de la red nos
enseña y con esta se concluye la serie. Esta parábola presenta varios
puntos de comparación con la parábola del trigo y la cizaña, pero el
tema principal es algo diferente.
Una red pesca toda clase de cosas. La proclamación del reino de
Dios llega a varias personas -todas cautivadas por la Palabra. Sin
embargo, no todas son verdaderas en su fe ni buenas en sus obras.
Un día, la multitud será separada. Al fin del siglo la separación irre-
versible tendrá lugar. Así como los pescadores separan su pesca re-
cogiendo lo bueno en cestas y lo malo echan fuera, Dios, por medio
de sus ángeles, apartará irreversiblemente a los malos de entre los
justos. Lo uno o lo otro pasará con todos los que oímos el evangelio.
No hay un tercer camino.
El castigo de los que solo pertenecieron exteriormente al reino de
Dios será terrible. Su lugar de morada eterna es el horno de fuego,
una descripción del infierno, donde la santidad vengadora de Dios
consume al malo por fuego. Allí será el lloro y el crujir de dientes debi-
do al terrible tormento y al amargo remordimiento. ¡Escuchemos la
advertencia para nuestra salvación!

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La Historia de la Salvación

22
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS CALMA UNA TORMENTA


EN EL MAR
Textos de referencia:
Mateo 8:18, 23-27; Marcos 4:35-41; Lucas 8:22-25

Versículo para memorizar:


Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que
aun los vientos y el mar le obedecen? Mateo 8:27

INTRODUCCIÓN
¡Esta es una gran historia! Los discípulos de Jesús fueron librados
de la tormenta y quedaron profundamente impresionados porque
fueron testigos de una nueva y maravillosa revelación de la majestad
del Señor Jesucristo. De los versículos que registran esta historia es
evidente que fue la revelación de la divinidad de Cristo lo que más
impresionó a los discípulos. Esto tiene implicaciones para la ense-
ñanza de la historia: descubre la identidad de la persona de Jesucris-
to. En esta historia nosotros veremos que:
I. Jesús duerme durante una tormenta
II. Jesús reprende a la tormenta
III. Jesús pregunta a sus discípulos

I. JESÚS DUERME DURANTE UNA TORMENTA


A. Jesús entra en una barca
Jesús está en Capernaum. Ha sanado a muchas personas en esta
ciudad. También enseñó las parábolas del reino, que estudiamos
en la lección anterior. Jesús ha estado ocupado todo el día y to-
davía se encuentra rodeado de mucha gente (Mateo 8:18). Llegó la
noche (Marcos 4:35), sin embargo, la gente quiere más milagros.
Hay otros lugares que Cristo debe visitar para realizar las obras de
su Padre y les dice a sus discípulos: Pasemos al otro lado del lago
(Lucas 8:22).

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Nuevo Testamento

Jesús no les ordena de una manera autoritaria, sino que lo hace con- Referencias / Notas
sultando a sus discípulos y concluyen que es aconsejable cruzar el
lago y dejar Capernaum para ir hacia la ciudad de los Gadarenos. Los
discípulos estuvieron de acuerdo y obedecieron al instante.
En el camino al lago, Jesús conversa con dos hombres. Estos en-
cuentros evidencian que los discípulos no se detuvieron ante las di-
ficultades que enfrentarían al seguir a Jesús. Uno de los hombres
con quien Jesús habla en forma entusiástica es un escriba y quiere
seguirlo adondequiera que Él vaya, sin comprender la magnitud de
lo que significa negarse a sí mismo. El otro en cambio necesita tiem-
po para cumplir otras tareas y considerar seriamente el llamado de
Jesús (Mateo 8:19-22).
A diferencia de estos hombres, los discípulos están preparados.
Ellos envían a las personas a sus casas, hacen los preparativos para
la partida y siguen al maestro cuando entra en la barca. Ellos se lo
llevaron tal como estaba en la barca (Marcos 4:36). Lo sacaron de sus
labores sin darle tiempo para descansar en la casa o en la playa ni
para adecuar la barca de alguna manera especial para su visita.
Esta barca no era la única que navegaba por el tan conocido lago.
También había otras barcas. Cuando todos abordan la nave, se suel-
tan las amarras, se izan las velas y se alejan de la playa. Mientras
tanto, el Señor Jesús estaba en la popa. La parte posterior del barco
solía tener una especie de sofá elevado, cubierto con una manta y
una almohada. Mientras los discípulos navegaban, Jesús se durmió
(Lucas 8:23).

B. Una tormenta súbita se levanta


De repente una tormenta feroz se levanta. Los tres escritores que
relatan la historia describen esta peligrosa situación: Y he aquí que
se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la
barca (Mateo 8:24) y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya
se anegaba (Marcos 4:37) y peligraban (Lucas 8:23).
Debe notarse que el lago de Genesaret, también conocido como el
mar de Galilea o Tiberias, es un mar interior pequeño, rico en pesca-
do, de aproximadamente 21 x 9.5 kilómetros de tamaño. Al norte, se
alimenta por el río Jordán que luego lo deja al sur. El lago está a una
altitud baja, alrededor de 208 metros bajo el nivel del mar. Está rodea-
do por casi todos los lados, por una línea costera montañosa, lo que
explica el porqué la temperatura en el día es alta, mientras que por la
noche es baja. El agua tiene un tinte azul profundo y hermoso.
Normalmente el agua está tranquila. Lo que pasa a menudo es que
severas tormentas aparecen cuando una expulsión de aire pasa en-
tre las montañas a la temperatura tropical de la cuenca del lago. Los
torbellinos y los remolinos de viento agitan enérgicamente el agua
hasta que el lago se pone sumamente turbulento. Las olas frenéticas
del mar rugiente suben a los cielos, descienden a los abismos (Sal-
mos 107:26). Las naves son anegadas por las olas que las golpean y
amenazan con destrucción.

| 185 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas C. Jesús duerme durante la tormenta


Jesús no se hace el dormido, está en un sueño profundo, lo que de-
muestra claramente su verdadera humanidad, igual que cuando en
el pozo de Samaria declaró tener sed (Juan 4). Los ángeles no necesi-
tan ni comer ni dormir, pero el sueño es esencial para los humanos.
Jesús duerme profundamente porque está exhausto después de un
día de mucho esfuerzo y ocupación. También debe notarse en for-
ma especial que, mientras Jesús está dormido, está perfectamente a
gusto. Él no es como Jonás. No necesita esforzarse para permanecer
despierto debido al rugido espantoso del viento. Jesús tampoco lu-
cha con los discípulos para impedir que la barca sacudida se hunda.
Jesús no tiene miedo, ni aun cuando la tormenta traicionera aparece
de repente y hace de la pequeña barca un juguete del viento y de las
olas. ¡Él puede quedarse dormido, sin importar lo que pase!
Pero esta tormenta está en los planes de Dios. Jesús descansa y
duerme profundamente. Está con sus discípulos en la barca pero no
comparte ni su miedo ni la preocupación de ellos. Sin embargo, la
realidad es que la tormenta aúlla, el agua ruge y los discípulos están
aterrados.

II. JESÚS REPRENDE A LA TORMENTA


A. Los discípulos piden ayuda a Jesús
Al principio los discípulos dejaron que Jesús duerma. Entre ellos hay
hombres que son pescadores de oficio: Pedro, Andrés, Juan y San-
tiago. Desde su juventud estos pescadores han estado familiarizados
con el agua. Están acostumbrados a las tormentas súbitas y en oca-
siones anteriores ya habían experimentado que sus barcas se llenen
de agua.
¡Ellos toman toda posible precaución para su seguridad y les vemos
sacando el agua con todas sus fuerzas! ¡Pero la batalla está perdida!
La barca se llena rápido y llega a su límite. Esta ya no puede soste-
nerse por más tiempo y no saben qué más hacer. ¡Su necesidad es
muy grande! La muerte los mira fijamente a la cara. Finalmente, van
a la parte posterior del barco para despertar a Jesús y le expresan su
miedo con un grito de desesperación, corto y preciso.
Los escritores del evangelio registran en diversas formas el llama-
do de los discípulos por ayuda. Mateo registra: Señor, sálvanos, que
perecemos (Mateo 8:25). Según Lucas: Maestro, Maestro, que perece-
mos (Lucas 8:24). Marcos registra una pregunta: Maestro, ¿no tienes
cuidado que perecemos? (Marcos 4:38) El hecho de que Jesús esté
dormido no calma los temores de los discípulos, sino que los agrava.
¿Cómo puede dormir tan serenamente, sin importarle lo que pasa?
¿Es Jesús indiferente a nuestros problemas?
El Señor Jesús se despierta. Él no se asusta por lo que sucede a su
alrededor, ni está conmovido por los elementos aulladores, ni por
los gritos de desesperación de sus discípulos. Jesús se levanta. La
tormenta ruge sobre su cabeza y la espuma golpea su cara. Él habla
al viento aullador y al mar que ruge: ¡Calla, enmudece! ¡Al instante

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Nuevo Testamento

pasó! El viento dejó de aullar y la superficie del agua se puso plana Referencias / Notas
como un espejo. No había ninguna ola o efectos secundarios y sobre-
vino una gran calma (Marcos 4:39).

B. Jesús controla la naturaleza


Los escritores de los evangelios sinópticos registran que Jesús re- E inclinándose hacia
prendió al viento y al agua. La misma expresión se usa al relatar la ella, reprendió a la
historia de la sanidad de la suegra de Pedro. Él reprendió a la fiebre fiebre; y la fiebre la dejó,
(Lucas 4:39). Esto es muy significativo. Nosotros no podemos des- y levantándose ella al
estimar el poder de esta expresión porque nos explica el verdadero instante, les servía.
significado del milagro. Lucas 4:39
Cristo habla a la tormenta y a las olas como si fueran seres con alma;
pero no es un recurso literario de personificación (es decir, simboli-
Y al hombre dijo: --Por
zar una cosa o evento como una persona), sino que nos indica algo
cuanto obedeciste a la voz
más. Dios maldijo la tierra debido a la caída del hombre (Génesis
de tu mujer y comiste del
3:17). Como una consecuencia, la armonía que estaba presente en
árbol de que te mandé
la naturaleza se volvió confusión. En su justo juicio, Dios le permitió
diciendo: “No comerás de
a Satanás hacer uso de los poderes de la naturaleza. Satanás los usa él”, maldita será la tierra
para dañar a los hijos de Dios (por ejemplo en Job 1:19) y sobre todo por tu causa; con dolor
para resistir a Cristo, que no solamente vino para libertar a los huma- comerás de ella todos los
nos, sino también para restaurar a la creación (Efesios 1:10). días de tu vida.
Esto es muy evidente en esta historia. Jesús desea ir a la ciudad de Génesis 3:17
los Gadarenos para salvar a un hombre poseído que está sujeto en
las garras de espíritus malos de una manera extremadamente terri-
ble. Satanás, que no quiere perder su presa, hace todo lo que pue- “… Cuando un gran
de para impedir la liberación del hombre. Satanás intenta destruir viento se levantó del lado
a Jesús por el poder de los elementos irracionales de la naturaleza. del desierto y azotó las
Si tiene éxito al destruir la barca con todos sus ocupantes, todo el cuatro esquinas de la
trabajo de salvación sería destruido en una forma rápida. La oportu- casa, la cual cayó sobre
nidad presente parece especialmente favorable porque Jesús está los jóvenes, y murieron.
dormido. Solamente escapé yo para
darte la noticia”.
¡Pero Jesús está en control de todo! Con solo unas pocas palabras Job 1:19
Jesús refrena y detiene a los poderes que amenazan la vida. Así
como Satanás fue obligado a rendirse a Cristo en el desierto de la
tentación, de igual forma debe rendirse en el mar de Galilea. En el “… De reunir todas las
desierto, Satanás trató de tentarlo; aquí quiere ahogarlo, pero su es- cosas en Cristo, en el
fuerzo es en vano. cumplimiento de los
El Hijo de Dios reprende al mar. ¡Tú tienes dominio sobre la braveza del
tiempos establecidos, así
las que están en los cielos
mar; cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas! (Salmos 89:9).
como las que están en la
tierra”. Efesios 1:10
C. Las personas están impresionadas
No nos sorprende que todos, sin excepción, estén profundamen- Los hombres,
te impresionados por este despliegue de asombroso poder (Mateo maravillados, decían:
8:27). ¡De nuevo, ellos temieron con gran temor (Marcos 4:41), pero --¿Qué hombre es este, que
esta vez es un temor diferente al que tuvieron con la tormenta! Ya no aun los vientos y el mar lo
hay ningún temor de muerte que los haga clamar, sino que están obedecen? Mateo 8:27
llenos de reverencia y sorpresa.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Tímidamente miran a su maestro. La estima que sienten por él se


eleva y expresan su asombro declarando: ¿Quién es este, que aun el
viento y el mar le obedecen? (Lucas 8:25).
¡Cuán insignificantes somos los seres humanos comparados con Je-
sús! Los discípulos temblaron al conocer su majestad. El poder divi-
no se había revelado ante sus ojos para su bien. Muchas veces ellos
habían visto cómo Jesús era capaz de curar toda clase de enferme-
dades que causaban sufrimiento a la humanidad, pero ahora presen-
ciaron su poder sobre los elementos de la naturaleza. Lo ven, pero no
lo comprenden. Es demasiado maravilloso para comprender.
¿Quién es él? ¡Él es el Hijo de Dios, digno de ser alabado para siem-
pre! Nosotros podemos adorarlo con profunda reverencia y estar se-
guros que su poder alcanza dondequiera que su amor desea obrar.

III. JESÚS PREGUNTA A SUS DISCÍPULOS


A. Jesús pregunta a sus discípulos sobre su fe
Cuando la necesidad fue mayor, la salvación estuvo cerca. Para feli-
cidad, todos a bordo de la barca experimentaron esto. Los discípulos
oyen cómo Jesús reprende al mar y al viento, pero también oyen una
pregunta dirigida a ellos. Mateo relata que después de que Jesús
despierta, primero se dirige a ellos y les pregunta: ¿Por qué teméis,
hombres de poca fe? Solo entonces Jesús calma la tempestad. Antes
de ordenar la quietud al viento y a las olas, Jesús primero quiere cal-
mar la tormenta en las mentes de sus discípulos. Ellos deben seguir
confiando en él y solo entonces no serán puestos en vergüenza.
Los hombres nerviosos dan un suspiro de alivio. Ahora el Salvador
les hace otra pregunta: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no
tenéis fe? (Marcos 4:40; Lucas 8:25). Es imposible negar que Jesús
los reprenda, pero suena como un reproche apacible ya que lo hace
en forma de pregunta. Lo que Jesús quiso preguntarles: ¿era nece-
sario tener tanto miedo?
Jesús pudo haberlos reprendido severamente porque, en su estado
de miedo, pensaron momentáneamente que él no se preocupaba
de ellos, pero en su bondad Cristo no hace eso. Jesús solamente les
reprocha por su falta de fe, fuente de su temor.
Es cierto, sin embargo, que ellos recibieron una reprimenda y la nece-
sitaban. ¡Imagínese usted en el lugar de ellos! ¿Cómo actuaríamos si
estuviéramos en las mismas circunstancias? ¿Nos cuesta entender
cuán comprensible era que los discípulos actuaran de esta manera?
Quizás su fe no era perfecta, pero nosotros los excusamos debido
al peligro que vivieron. Este comportamiento de los discípulos bajo
condiciones extremas es muy comprensible.
Sin embargo, aunque su comportamiento puede ser explicado no
debe ser aprobado. Si no queremos entender mal la pregunta de Je-
sús, debemos prestar atención a lo que él dijo. Según Mateo, Jesús
preguntó: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe?, y según Lucas: ¿Dón-
de está vuestra fe? La primera pregunta debe ser vista a la luz de la
segunda.

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Nuevo Testamento

La primera pregunta indica que ellos tienen fe, pero es muy pequeña. Referencias / Notas
Los discípulos poseían algo de fe y lo demostraron al dejar todo para
seguir a Jesús y al permitirle que dirija sus vidas. Su oración, ¡Señor,
sálvanos! (Mateo 8:25), también es evidencia de su esperanza en Je-
sús. Ellos no han perdido la esperanza de que el peligro sea quitado
y por consiguiente vienen a Jesús como su Salvador, aunque sus
corazones temblaban.
La fe de los discípulos, sin embargo, es imperfecta. Es una fe peque-
ña. En el momento crucial, ellos fallaron en ejercitar la fe. Se queja-
ron de que Jesús dormía y pensaron que se ahogarían. Su confianza
en Jesús no era lo bastante fuerte y, por tanto, ellos no confiaron lo
suficiente en él. El Señor Jesús estaba con ellos y lo siguieron. Sin
embargo, fallaron.
¡Cuánto habían oído y visto de su poder! ¿Debían todavía dudar de su
sabiduría, amor, fidelidad y poder? Más aún, Jesús les había ordena-
do que fueran al otro lado. ¿Necesitaban tener miedo de ahogarse en
medio del lago? ¿No deberían haber estado más tranquilos, en vista
de todo lo que habían experimentado?
Los discípulos fallaron cuando su fe fue probada. Mientras más gran-
de la necesidad, ellos debían aferrarse más a Cristo. Pero, ¡ay!, sus
espíritus fallaron. Jesús no esperaba que sus discípulos tengan una
actitud indiferente, descuidada y negligente en medio de la tormen-
ta, pero sí requería de ellos una confianza incondicional e ilimitada
en su persona y guía.
Los discípulos miraron más al viento y a las olas que a Jesús, por tan-
to se pusieron muy temerosos, literalmente se portaron como “cobar-
des”. Ni un rastro de paz interior fue notorio, su comportamiento fue
contrario al de Pablo durante una tormenta en el mar (Hechos 27:22,
25, 34, 35). Ellos están totalmente angustiados y no debía ser así. No
era necesario ese comportamiento. La fe de los discípulos debe au-
mentar si van a enfrentar las dificultades que les espera como segui-
dores del Señor y que por cierto las encontrarán a su servicio.

B. La fe en Cristo da paz
En esta historia aprendemos muchas lecciones. Todos enfrentamos
las inquietudes, desilusiones, penas y temores de la vida. La vida
afable y fácil no existe. ¡La vida no es un juego! Es una experiencia Hubo entonces hambre
común que todo acontece de la misma manera a todos; un mismo en la tierra; y descendió
suceso ocurre al justo y al impío (Eclesiastés 9:2). Además, frecuente- Abram a Egipto para vivir
mente los santos son probados por el Señor. allí, porque era mucha
La obediencia al llamado de Dios no nos exime de las pruebas. Cuan- el hambre en la tierra.
do Abraham, el padre de todos los creyentes, fue a Canaán en obe- Génesis 12:10
diencia al llamado de Dios, experimentó hambre (Génesis 12:10). Te-
ner a Jesús a bordo no nos garantiza la ausencia de tormentas. Sin
embargo, nos garantiza que él no permitirá que sus hijos perezcan.
Y dijo: “Veo los cielos
Jesús es poderoso para salvar y es fiel, así que nunca pone a nadie
abiertos, y al Hijo del
en vergüenza. Cualquiera que se aferra a Jesús está seguro, aunque
hombre que está a la
diestra de Dios”.
deba morir por su fe, como le sucedió a Esteban. (Hechos 7:56).
Hechos 7:56

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas La cosa más importante es confiar. Los que llevan una vida sin Cristo
perecerán, porque la senda de los malos perecerá (Salmos 1:6). Los
que poseen la gracia de Dios también deben ejercerla. De otra mane-
ra, ¿cuán buena es la fe en los días de problemas y muerte? Nosotros
debemos estar agradecidos durante los tiempos de prosperidad y
cantar: Te alabaré con todo mi corazón; delante de los dioses te can-
taré salmos (Salmos 138:1). Pero no es menos necesario cantar en
los días de la adversidad: Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
salvación mía y Dios mío (Salmos 42:11).
Nosotros enfrentaremos las tormentas de la vida y sobreviviremos,
solo cuando nos refugiemos en Jesús.

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Nuevo Testamento

23
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS Y EL GADARENO ENDEMONIADO


Textos de referencia:
Mateo 8:28-34; Marcos 5:1-20; Lucas 8:26-39

Versículo para memorizar:


Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al
infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al
juicio. 2 Pedro 2:4

INTRODUCCIÓN
El Señor Jesús libertó a muchos poseídos del poder del diablo. Los
primeros tres evangelistas relatan unos pocos casos de expulsión
de espíritus malos, tales como, el hombre en la sinagoga en Caper-
naum (Marcos 1:23ss.), el hombre ciego y mudo que estaba poseído
por un demonio (Mateo 12:22ss.), la hija de la mujer cananea (Mateo
15:22ss.), el muchacho con un espíritu mudo (Marcos 9:17ss.), y el
salvaje gadareno (aunque el relato en Mateo dice que hubo dos). Esta
lección relata con mayor detalle una de estas dos últimas historias.
Esta historia es muy importante porque nos muestra cómo Jesús
responde a diferentes peticiones. El endemoniado no pide sanidad,
sino que desea que lo dejen solo. Los demonios ruegan a Jesús que
los deje entrar en los cerdos. El gadareno pide a Jesús que se vaya de
la ciudad. Jesús concede esta demanda inmediatamente, mientras
que al hombre liberado le niega la petición de acompañarlo. En esta
historia estudiaremos las relaciones entre:
I. Los demonios y Jesús
II. Los gadarenos y Jesús
III. El hombre sanado y Jesús

I. LOS DEMONIOS Y JESUS


A. La posesión demoníaca
La ciudad de Gadara estaba localizada al otro lado del mar de Tibe-
rias o Galilea. Cerca de la playa había un desierto (Lucas 8:29) con

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas montañas y cuevas que se usaban como sepulcros (Mateo 8:28). En
este desierto vivía este desdichado despreciable. Mateo menciona
dos (Mateo 8:28), mientras Marcos y Lucas mencionan solamente a
un hombre (Marcos 5:2; Lucas 8:27).
El comportamiento de este hombre era muy vergonzoso. Él realmen-
te era un hombre de la ciudad (Lucas 8:27), pero no podía vivir allí y
peor en una casa. Día y noche vagaba por las montañas y vivía en las
espantosas tumbas. El maníaco gritaba continuamente y se hacía
daño. Estaba desnudo y vagabundeaba por los alrededores hiriéndo-
se con piedras (Marcos 5:5). Por mucho tiempo este hombre se había
torturado y no parecía un ser humano sino un animal.
El endemoniado era un peligro para toda el área porque era feroz en
gran manera. Muchos esfuerzos se habían hecho para controlarlo,
pero todo había sido en vano, porque él parecía tener un poder sobre-
natural. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas,
mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados
los grillos (Marcos 5:4). Nadie podía dominarlo y era temido por to-
dos, tanto que nadie podía pasar por aquel camino (Mateo 8:28; Mar-
cos 5:4).
¿Qué es lo que había causado esta terrible condición? Este hombre
estaba poseído por espíritus malos. Él estaba endemoniado desde
hacía mucho tiempo (Lucas 8:27).
Es difícil imaginar cómo era este desdichado exactamente. Su con-
dición no era una fantasía de la imaginación, sino una terrible rea-
lidad. Este hombre estaba realmente poseído por el demonio. Los
que están poseídos por el demonio no solo están enfermos física o
mentalmente, sino que pueden presentar síntomas de sordera y mu-
dez, y su condición puede tener mucho en común con una depresión
nerviosa o una enfermedad mental.
La condición de este infeliz hombre era totalmente diferente de otras
enfermedades y su curación era una liberación distinta. Este era el
objeto directo del trabajo de Satanás. Ellos no eran criminales y no
eran como Judas, que voluntariamente se puso al servicio del dia-
blo. Un espíritu malo había entrado en él en contra de su voluntad;
permanecía y vivía en él, y lo controlaba en alma y cuerpo. Por con-
siguiente, estaba sujeto a dos influencias contrarias. Su propio espí-
ritu y el espíritu malo peleaban dentro, pero el espíritu malo le había
dominado de tal forma que estaba poseído por el demonio.
Había muchos desdichados cuando el Salvador caminó en la tierra.
El plan de Satanás era oponerse sistemáticamente al reino de Dios.
Durante el primer período del ministerio de Cristo, el diablo se ejer-
citó concentrando todo su poder infernal para oponerse al trabajo
del Salvador y destruirlo. Satanás atacó personalmente a Jesús y lo
rodeó de espíritus demoníacos.
Los espíritus malos son seres con personalidad, ángeles caídos que
están sujetos al diablo. Hacen todo lo posible para mostrarse a sí
mismos físicamente y tienen un método misterioso para entrar en
los humanos y tomar posesión de ellos. La víctima empieza a expre-
sarse con otra personalidad, de tal forma que su propio espíritu es

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Nuevo Testamento

suprimido, su defensa es aplastada y poco o nada permanece de Referencias / Notas


su personalidad. La persona es usada como una herramienta por el
espíritu malo dominante que busca su destrucción y también la de
otras personas.
El gadareno presenta una posesión en grado severo, está totalmente
poseído. Marcos lo expresa más fuertemente cuando lo llama literal-
mente un hombre con un espíritu inmundo. Lucas afirma que hacía
mucho tiempo que (el demonio) se había apoderado de él (Lucas 8:29).
Él se ha vuelto un instrumento pasivo del demonio. Parece tener po-
deres infernales que lo poseen y lo atormentan. ¡Los demonios lo
instigan a exhibir un frenesí desenfrenado!

B. El endemoniado conoce a Cristo


Cristo no evita una confrontación con los poderes malignos. Al con-
trario, en este caso, Cristo la busca. En el desierto Jesús fue tentado
y venció al diablo. Ahora, nuevamente, ¡destruirá las obras del dia-
blo! Ese es el objetivo principal de su trabajo de redención.
Esta reunión y este milagro no ocurren por casualidad. ¿Está Sata-
nás usando a los demonios para probar si el Hijo de Dios tiene la
capacidad de realizar un trabajo completo de redención? ¡Si es así, la
evidencia será una prueba clara! Cristo intencionalmente cruza a la
tierra donde reside este endemoniado salvaje. Jesús no se sorprende
por esta condición de miseria.
Cuando el endemoniado ve de lejos que Cristo baja de la barca, sale
apresuradamente de las tumbas para adorarlo, es decir, Satanás cae
delante de Jesús (Marcos 5:2, 6, 7). Inmediatamente, la palabra po-
derosa, majestuosa y santa de Jesús, le ordena al demonio que está
arrodillado a sus pies: ¡Sal de este hombre, espíritu inmundo! (Marcos
5:8). Pero el espíritu malo exclama a gran voz por la boca del desdi-
chado: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego
que no me atormentes (Mateo 8:29; Lucas 8:28).
El demonio sabe que Jesús es el Hijo de Dios, pero como un enemigo
se opone a Él. Satanás quiere que lo deje solo y por consiguiente le
dice: ¿Qué tienes conmigo? ¿Por qué le dice eso? No es para honrar
a Jesús con su confesión y mucho menos para tratar de conseguir
su favor adulándolo. Tú crees que Dios es uno;
Satanás preferiría permanecer callado o negarlo públicamente, pero bien haces. También
no puede evitar reconocer en público el señorío divino de Jesús, por- los demonios creen, y
que él tiembla ante el Señor. (Santiago 2:19). Satanás habla como tiemblan. Santiago 2:19
una víctima que sabe que está vencida y temerosamente confiesa la
verdad en contra de su voluntad.
Y el diablo, que los
El diablo no tiene esperanza, solamente tiene temor. Al estar delante engañaba, fue lanzado en
de su juez se acuerda del justo castigo que le espera. Satanás está el lago de fuego y azufre
derrotado delante del Dios Altísimo (Marcos 5:7) y con temblor es- donde estaban la bestia
pera el futuro. Después del gran día del juicio, él será lanzado en el y el falso profeta; y serán
lago de fuego y azufre pero ahora él pregunta desalentado si Jesús atormentados día y noche
ha venido a juzgarlo antes de hora, aquí, en esta tierra parcialmente por los siglos de los siglos.
pagana (Apocalipsis 20:10). Apocalipsis 20:10

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas El demonio da evidencia de su egoísmo extremo. Aunque no tiene


piedad del pobre desdichado que ha poseído y atormentado, en for-
ma implacable se atreve a decirle a Jesús: Te conjuro por Dios que no
me atormentes (Marcos 5:7).

C. Los demonios ruegan a Jesús que los deje entrar en los cerdos
Jesús no trata de escapar del grito amenazante que encuentra en
el camino. Para restaurar la identidad suprimida del endemoniado,
Jesús serenamente le pregunta: ¿Cómo te llamas?
¡Qué triste escena! El hombre no puede escapar del poder que lo
posee, porque es el demonio quien responde: Legión me llamo; por-
que somos muchos (Marcos 5:9). Una legión romana era una unidad
militar de aproximadamente unos 6000 hombres. Legión expresa un
número enorme, un poderío predominante.
Dios no perdonó a los ¡Pero los muchos deben dar lugar al único! Los demonios no quieren
ángeles que pecaron, sino tener nada que ver con Jesús, pero no pueden escapar de su presen-
que los arrojó al infierno cia. Sus gritos no tenían efecto. Por tanto, los demonios le rogaron
y los entregó a prisiones (Mateo 8:31; Marcos 5:10; Lucas 8:31). Los demonios traen sus rue-
de oscuridad, donde están gos porque saben que son completamente dependientes de Jesús.
reservados para el juicio. 2 Tienen miedo de ir abajo, al terrible abismo (Lucas 8:31), lugar donde
Pedro 2:4 los ángeles caídos son entregados a cadenas de oscuridad, para ser
reservados para el juicio (2 Pedro 2:4; Judas 6).
Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región (Marcos
Y a los ángeles que no
5:10). Los demonios preferían estar sujetos a la vergonzosa humilla-
guardaron su dignidad,
ción de quedarse en la región donde eran temidos. Y los demonios
sino que abandonaron
le rogaron diciendo: Si nos hechas fuera, permítenos ir a aquel hato
su propio hogar, los ha
de cerdos (Mateo 8:31; Marcos 5:13). Ellos no quieren permanecer
guardado bajo oscuridad,
inactivos y por eso desean poseer a los cerdos y expresar su poder
en prisiones eternas, para
el juicio del gran día. de otras maneras. Si el frenesí de los demonios hubiera entrado en
Judas 6 los dos mil cerdos, la destrucción habría venido sobre todo el país
y en consecuencia los gadarenos habrían maldecido a Dios y los
demonios hubieran quedado satisfechos. Pero su deseo destructor
será apaciguado porque ellos no pueden hacer nada sin el permiso
de Jesús y, por tanto, tienen que rogarle: Envíanos a los cerdos para
que entremos en ellos (Marcos 5:12).
¡Qué maravilla pasa ahora! Jesús les da permiso inmediatamente
y les dice: ¡Id! (Mateo 8:32; Marcos 5:13). La terrible consecuencia
viene inmediatamente. Todo el hato de animales salvajes, frenéticos,
huyen a tropel y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar
por un despeñadero, y perecieron en las aguas (Mateo 8:32).
En este punto es importante explicar algunos elementos relaciona-
dos a la historia. Los animales se precipitaron al mar, lo que eviden-
temente provocaría una reacción de los dueños de los animales.
¡No eran pocos, sino dos mil cerdos! El hecho de que les haya dado
permiso a los demonios ir a los cerdos no significa que este era un
castigo para los dueños de los animales. Antes bien, debemos recor-
dar que Jesús actúa de acuerdo a lo que su padre le envió, con toda
autoridad sobre todo, incluyendo a los animales. Cristo es sobera-

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Nuevo Testamento

no y no debe a nadie ninguna explicación de sus acciones, porque Referencias / Notas


todas las cosas le han sido dadas por el Padre (Mateo 11:27). Sin
contar, por supuesto, con el hecho de que un alma que se salva vale “Todas las cosas me
más que dos mil cerdos y ningún precio es demasiado alto cuando fueron entregadas por mi
es salvada. Padre…” Mateo 11:27
Recordemos también que el área donde este evento se desarrolla
pertenecía a la región de Decápolis, zona ocupada principalmente
por paganos. Decápolis tenía cierta independencia y realmente no
se contaba como parte de Palestina. Los cerdos eran animales con-
siderados impuros por los judíos, como lo señalaba la ley de Moisés.
Pero, en este sector, esta gente consideraba al cerdo como el más
grande sacrificio que podía llevar a su dios griego. De allí que este
evento también fue una señal convincente de que Jesús era el Señor
que tenía poder sobre otros dioses, e incluso sobre Satanás.

II. LOS GADARENOS Y JESÚS


A. Los gadarenos ruegan a Jesús que deje la ciudad
Los cuidadores de los cerdos se aterraron cuando vieron que todo
el hato se precipitaba repentinamente al mar. Ellos huyeron, y yendo
dieron aviso en la ciudad y por los campos (Lucas 8:34). Como era de
esperarse, las personas vinieron corriendo de todas partes para ver
a Jesús.
Al llegar, la gente se sorprende grandemente al ver que el endemo-
niado, de quien ellos huían, está libre de su terrible sufrimiento, y lo
ven ¡sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio! (Lucas
8:35). Esta escena los llena de temor. Cuando escuchan de boca de
los testigos oculares cómo él había sido liberado, toda la multitud de
la región alrededor de los gadarenos le rogó que se marchase de ellos
(Mateo 8:34).
Ahora estamos confundidos ¿Cómo pueden los gadarenos pedir
esto? Simplemente imagínese, el Salvador viene con el poder glorio-
so de su reino y el resultado es que las personas están petrificadas
por el miedo. Jesús realiza un milagro extraordinario y ellos no están
contentos y no creen. ¡Jesús hizo un gran servicio a toda la región,
porque la libertó de los espíritus que la hacían insegura y ellos ni
siquiera están agradecidos!
Los gadarenos miran a sus cerdos y concluyen que su pérdida es
grande. La acción de Jesús les causó daño material y por tanto le Entonces vinieron los
dicen: por favor, ¡márchese! Los gadarenos no desean su obra sal- samaritanos a él y le
vadora. El llamado para obtener la ganancia espiritual a cambio de rogaron que se quedara
la pérdida material no es tomado de corazón. Los gadarenos temen con ellos, y se quedó allí
a Jesús más que al diablo. No pueden dejar sus cerdos, aunque ya
dos días. Juan 4:40
los han perdido. Ellos preferirían tener una ciudad llena de espíritus
malos y tener sus cerdos, que una ciudad liberada del mal. ¡Cuánto
pecado! Los samaritanos eran diferentes y mejores que toda esta
gente (Juan. 4:40).
Hoy no encontramos endemoniados como en los tiempos antiguos,
pero las actividades de Satanás todavía encuentran un punto de

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas contacto en el corazón depravado del hombre, tal como ocurrió con
los gadarenos. ¡Cuántos prefieren la oscuridad a la luz! Ellos vieron
cómo los creyentes tienen consuelo en la vida y en la muerte y fueron
testigos del poder del evangelio que da vida, sin embargo no quie-
ren la gracia salvadora. Miles de personas nunca se preocupan de
Cristo o de Satanás, se conforman con ganar dinero y poder servir
al mundo. Estas personas no pudieron negar las bendiciones que
Jesús daba, pero no quisieron tenerlo cerca de ellos.

B. Jesús concede la petición de los gadarenos


Los gadarenos vienen, ven, oyen, preguntan. Pero Jesús no les contes-
ta. Él no los reprocha por su ingratitud, no les dice nada y les concede
sus deseos. Y Jesús, entrando en la barca, se volvió (Lucas 8:37).
La petición era tonta, equivocada, incluso inexplicable, sin embargo
es concedida. ¿No hubiera sido mejor si Jesús actuaba de diferente
manera? ¿Por qué Jesús no argumentó con ellos? ¡Él no hizo nada
por el estilo! ¿Por qué no? Porque Cristo llama, él no fuerza a nadie.
¿Significa esto que Jesús es frío y que le falta una preocupación ver-
dadera por las almas? Nadie, que conoce que Cristo vino a dar su
vida en rescate por los pecadores, se atrevería a hacer esta pregunta.
Jesús invita, atrae y busca a los pecadores, pero no los fuerza. La
demanda de los gadarenos es concedida para su justa condenación.
Se nos advierte que rechazar a Cristo es un gran pecado. Los medios
de la gracia se conceden a muchos que no los usan. En estos casos
el conocimiento del evangelio es para condenación y Jesús es su caí-
da. Él permite a las personas ejercer su responsabilidad. La elección
que hicieron los gadarenos los condena aún más. Cuando Jesús, el
Santo, es despreciado como si no tuviera valor, se retira.

III. EL HOMBRE SANADO Y JESÚS


A. Jesús rechaza la petición del hombre sanado
El hombre sanado ve que Jesús está a punto de abordar la barca.
¡Quiere ir con Jesús y eso es comprensible! Y el hombre de quien
habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él (Lucas
8:38; Marcos 5:18). Se siente muy agradecido. ¡Todo ha cambiado!
Hace un momento era un salvaje incontrolable, ahora está tranqui-
lo. Había estado totalmente aturdido, ahora tiene una mente sana.
Se había rasgado la ropa y no sentía vergüenza, ahora está vestido.
¡Estaba poseído por los demonios, ahora está lleno de amor por su
Libertador! ¡Puede mirar a Jesús, sabiendo que Él le ha quitado sus
cadenas!
Lo mejor que este hombre puede hacer es seguir a Jesús. Lo que
más desea es sentarse a sus pies como su discípulo, cerca de su
Maestro, para aprender de Él, para servirlo y disfrutar de su presen-
cia. ¡El hombre dejará todo para seguirlo! ¡En Jesús hay seguridad!
¿Qué hace el Salvador? Mas Jesús no se lo permitió, sino que le dijo:
Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor

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Nuevo Testamento

ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti. (Marcos 5:19; Referencias / Notas
Lucas 8:38). En el día de su resurrección Jesús trató a María Magda-
lena de una manera similar.
¡Qué extraño! Jesús concede la petición de los demonios y de las
personas impías, y rechaza la petición comprensible de este hombre
agradecido. No pensemos que Jesús es insensible. Su sabiduría y
amor son mayores que los nuestros. Puede ser que una petición no
sea concedida debido a su amor.
Es como si Cristo dijera: yo tengo algo más que tú debes hacer. Yo
estoy confiándote una tarea y te doy mi prueba de confianza. Este es
un privilegio mucho mayor. ¡Tú debes ser mi testigo!
Tomemos nota aquí de la bondad de Jesús. Él está preocupado por
la salvación de los perdidos. ¡Él concede inmediatamente la primera
petición de los gadarenos y entra a la barca sin hablar una palabra,
pero no es frío e indiferente a sus necesidades! Jesús deja a un tes-
tigo, para que entre estas personas impías haya al menos uno que lo
nombre con agradecimiento y amor.
¿Por qué actúa Jesús de esta manera? ¿Será que Jesús, que puede
expulsar muchos demonios, no puede cambiar a estos gadarenos?
¡Claro que puede cambiarlos!, pero es su buena voluntad hacerlo de
otra forma. Él no realiza ningún milagro entre ellos, sino que procla-
ma un mensaje a través de un milagro y le pide al beneficiado: cuén-
tales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido
misericordia de ti. (Marcos 5:19).
El que era endemoniado no recibe ninguna prohibición como la re-
cibió el leproso sanado. El primer testimonio de Jesús en Decápolis
es confirmado por la evidencia de un gran milagro realizado en la
persona del endemoniado.
Pero, ¿no habría sido mejor que el propio Jesús predicara allí? No,
porque él nutre a sus seguidores y los prepara para ser sus cola-
boradores. El hombre sanado se volvió un seguidor espiritual de su
Señor.

B. Nuestra tarea
Hoy, el Señor Jesús nos llama a hacer lo mismo que le encargó a
este hombre. Innumerables personas en la tierra no quieren cono-
cerlo y rechazan su yugo. Jesús permanece en el cielo, lejos. A veces
nos preguntamos: ¿por qué Jesús no muestra su poder? Esta es la
respuesta: él faculta a su pueblo en la tierra y le da la comisión de
testificar. Su actividad evangelística es un ejemplo. De esta manera
Jesús prueba el amor de sus seguidores, pues ellos deben dar evi-
dencia de lo que Jesús puede hacer. Él envía al mundo a los que son
salvos para proclamar las grandes obras de su compasión divina.
¿Cuál es nuestra primera tarea? Notemos las palabras de Jesús: Vete
a tu casa, a los tuyos, y cuéntales (Marcos 5:19). Esto es significati-
vo. El hombre fue maravillosamente liberado de su gran dolor. No-
sotros podemos pensar que este no es el hombre correcto para ser
un apóstol, pero Jesús piensa diferente. ¡Él lo envía a su casa! Allí,

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas principalmente, es el lugar donde la verdadera conversión, forjada


por la gracia, debe demostrarse. Cristo no quita a este hombre de
su ambiente, ni tampoco le pide que deje su círculo familiar del cual
había sido privado durante mucho tiempo.
Todos tenemos un llamado en nuestro propio círculo limitado. ¿Es
su fe notada por sus familiares y amigos? Si no, algo está mal. Algo
está muy mal si una persona confiesa públicamente ser temerosa de
Dios y se exhibe privadamente como una persona impía. El llamado
de Jesús no es fácil. A menudo, es más fácil hablar sobre cosas espi-
rituales con los extraños que con los que están cerca de nosotros.
En esta historia también debemos destacar la actitud de obedien-
cia del hombre sanado. Él no repitió su petición cuando Jesús se la
negó. No se quejó cuando no le permitieron entrar en la barca. ¡Él
obedeció! No objetó y dijo, “si ellos no escuchan a Jesús, menos me
escucharán a mí”. ¡Él actuó! No era obstinado y no fijó límites a su ta-
rea, sino que más bien extendió la semilla del evangelio en Decápolis
(Marcos 5:20). Proclamó las grandes obras de Dios, declarando que
Jesús es el único que lo sanó.
El Señor cuidó que su testigo no sea perturbado. Las personas no lo
impedían, y todos se maravillaban. De esta manera, el hombre sana-
do tuvo el privilegio de ser una carta viviente de Cristo para ser leída
por muchos.

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Nuevo Testamento

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Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS LEVANTA DE LA MUERTE


A LA HIJA DE JAIRO
Textos de referencia:
Mateo 9:18-26; Marcos 5:21-43; Lucas 8:40-56

Versículo para memorizar:


No temas; cree solamente, y será salva. Lucas 8:50

INTRODUCCIÓN
La historia de la resurrección de una niña de doce años, en Capern-
aum, tiene muchos rasgos atractivos. Lo que le sucedió a ella sobre-
pasa a todos los milagros que Jesús había realizado hasta ahora y
que los ciudadanos de esta ciudad habían testificado. Esta historia
muestra claramente el amor, la sabiduría, el poder y la gloria de Cris-
to. Los temas discutidos en esta lección son:
I. Una niña agonizante
II. Un padre que ora
III. Un Salvador lleno de gracia

I. UNA NIÑA AGONIZANTE


A. La hija de Jairo está muy enferma
Un hombre llamado Jairo vivía en Capernaum. Era una persona im-
portante de la ciudad. Jairo era principal de la sinagoga (Lucas 8:41) y
tenía una posición de liderazgo en la vida religiosa de la comunidad
judía. Él tenía una hija única, que era el amor de su vida. Los padres
buenos aman a todos sus hijos y hacen por ellos todo lo que pueden.
Pero cuando los padres tienen solamente un hijo, enfocan toda su
atención en este porque tiene naturalmente un lugar especial en sus
corazones.
Seguramente Jairo y su esposa cuidaron mucho a su hija, protegién-
dola día y noche. ¡Ver a su hija amada crecer y convertirse en una
jovencita, les debe haber dado gran alegría! No hay duda que estos

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas padres no escatimaron nada para dar a su hija una feliz niñez. Ahora
ella tiene alrededor de doce años. ¡Está creciendo!
Pero tienen un problema que les causa mucha ansiedad. La hija ama-
da está enferma. Su vida está en peligro. Los médicos han perdido
toda esperanza. Se han usado todos los medios posibles para lograr
su recuperación, sin resultados. Su condición empeora y parece que
no hay esperanza de recuperación. La niña está enferma de muerte.
El padre y la madre están de pie al lado de la cama de su querida hija
enferma. Están desvalidos y desesperados. Harían cualquier cosa
para detener la muerte, pero nada pueden hacer. Hay pocos dolores
que golpean profundamente. Uno de ellos es el de estos padres amo-
rosos, cuya única hija está siendo arrancada de su lado.

B. El poder de la muerte
¡Qué fuerte es la muerte! No perdona a nadie. La vida floreciente de
una joven tan tierna es incierta. La muerte también se lleva niños a
la tumba. También vendrá a nuestra casa, queramos o no. La muerte
nos llevará, sea que estemos preparados o no. La muerte no hace
ninguna excepción. Cuando la hora llega, los recursos humanos y el
poder no sirven para nada. Ninguna medicina, ninguna lágrima, nin-
gún dinero pueden resistir a la muerte, que no tiene piedad y rompe
Porque la paga del pecado los lazos más fuertes del amor.
es muerte, pero la dádiva La muerte es una enemiga cruel y es llamada “el rey de los terrores”.
de Dios es vida eterna Todos los seres humanos son impotentes contra este terrible rey. ¿Por
en Cristo Jesús, Señor qué? Nosotros nacemos bajo el poder de la muerte debido a nuestra
nuestro. Romanos 6:23 culpa. La muerte es la “paga” del pecado (Romanos 6:23). El pecado es
el aguijón, el instrumento que causa la muerte (1 Corintios 15:56).

Porque el aguijón de la ¡Por naturaleza los niños están llenos de vida y eso es bueno! Los
muerte es el pecado, y el niños pueden disfrutar de su juventud (Eclesiastés 11:9). Tienen toda
poder del pecado es la Ley. su vida por delante y sus ideales los llena de alegría y confianza en el
1 Corintios 15:56 futuro. ¡Esto es bueno! Pero no significa que ellos no deben acordar-
se de su Creador, sobre todo durante su juventud (Proverbios 12:1).
La muerte no pierde su poder ni tampoco sus terrores desaparecen
Alégrate, joven, en tu con el simple hecho de ignorarla o intentando sacarla fuera de la
juventud, y tome placer tu mente. Solamente la obra del Señor Jesucristo, que debe ser reci-
corazón en los días de tu bida en fe, puede vencerla. Nadie debe pensar que se puede espe-
adolescencia. Anda según rar hasta estar gravemente enfermo o cerca de morir para buscar
los caminos de tu corazón al Señor. Ahora es el tiempo de buscar al Señor, ¡mientras estamos
y la vista de tus ojos, pero sanos! Los niños también necesitan escuchar esta verdad mientras
recuerda que sobre todas
son instruidos en la Palabra de Dios.
estas cosas te juzgará
Dios. Eclesiastés 11:9
II. UN PADRE ORANDO
El que ama la instrucción A. Jairo va a Jesús por ayuda
ama la sabiduría; el que Ningún ser humano puede ayudar a la hija agonizante de Jairo. En
aborrece la reprensión es estas circunstancias Jairo oye que el Señor Jesús ha regresado a la
un ignorante. ciudad y enseguida decide pedirle que entre en su casa (Lucas 8:41).
Proverbios 12:1 Nada lo hubiera movido a dejar el lecho de muerte de su hija, pero esta

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Nuevo Testamento

petición importante no puede ser encargada a un siervo o amigo, y por Referencias / Notas
consiguiente corre a Jesús. Su miedo le da alas. Jairo cree que Jesús
puede ayudarle. Indudablemente, Jairo lo ha visto en la sinagoga y en
otros lugares. Muy probablemente lo ha visto realizar milagros o ha
escuchado que Jesús los hizo, como la curación del paralítico y del
siervo del centurión. Eventos que ocurrieron en esta ciudad.
Jesús había ayudado a otros y ahora él también lo necesitaba. Jairo
vino a Jesús y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y
pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá (Marcos 5:23). Una
gran muchedumbre está presente, pero Jairo no permite que eso le
moleste. En la sinagoga el asiento del líder es más alto que los otros,
pero ahora Jairo cae de rodillas en el polvo ante Jesús, porque le pre-
ocupa la vida preciosa de su amada hija que estaba a punto de morir.
Nosotros podemos imaginar lo que Marcos nos describe, cuando
afirma que Jairo le rogaba mucho. Mateo da un informe ligeramente
diferente: Mi hija acaba de morir -ella simplemente ha muerto- mas
ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá. (Mateo 9:18). No es necesario
ver una contradicción en los reportes de Mateo y Marcos. Marcos da
un resumen breve, omitiendo varios detalles que los otros dos evan-
gelistas mencionan.
La secuencia de eventos fue probablemente así. Cuando la niña esta-
ba muriendo, Jairo corrió a Jesús y debido a la fuerza de sus emocio-
nes, pronunció unas pocas y cortas frases registradas por Marcos.
El Señor Jesús concede la petición de Jairo y va con él a su casa.
En el camino, son interrumpidos por la muchedumbre, en particular
por una mujer, que les impide avanzar más rápido. Mientras tanto, la
niña da su último suspiro y Jairo recibe la noticia de la muerte de su
hija. La gente piensa que Jairo ya no necesita pedir la intervención
de Jesús.
Esta es una noticia terrible para un padre amoroso. Jairo recibe un
golpe duro, pero el Salvador lo anima diciendo: No temas; cree sola-
mente, y será salva (Lucas 8:50; Marcos 5:36). ¡No te turbes por las
noticias de su muerte! Jairo no se rinde y ora según las palabras
registradas por Mateo.
Jairo tiene una fe grande. Está firmemente convencido de que Jesús
tiene el poder para sanar a su hija moribunda y, cuando ella muere,
tiene fe para pedirle a Jesús que la resucite. Jairo espera que Jesús
haga revivir a su hija muerta. Pero, al mismo tiempo, la imperfección
de su fe se hace evidente. La fe de Jairo requiere que Jesús vaya a su
casa y ponga sus manos sobre su hija para ayudarla. La fe de Jairo
no es tan grande como la del centurión. Jairo está convencido de
que el poder de Cristo está unido al método de tocar al enfermo o al
muerto.

B. La fe de Jairo es probada
¡La fe de Jairo puede estar resquebrajada, pero es una fe verdadera!
No es puesto en vergüenza, pero su fe es probada. Posteriormente,
Marta y María, quienes también creían que Jesús tenía que estar pre-

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas sente con ellos en Betania para impedir que Lázaro muera, fueron
probadas en una manera similar (Juan 11:32).
María, cuando llegó a Las dos pruebas de fe que Jairo tuvo que pasar, provinieron del hecho
donde estaba Jesús, al de que el Señor Jesús le concedió su petición urgente. Jairo piensa
verlo, se postró a sus que Jesús tiene que estar presente en su casa. Si eso es verdad,
pies, diciéndole: --Señor, cada minuto cuenta. ¡Si Jairo hubiese podido, habría volado con Je-
si hubieras estado aquí, sús a su casa! Pero ellos caminan muy despacio porque Jesús está
no habría muerto mi rodeado por una muchedumbre que les impide avanzar. Le seguía
hermano. Juan 11:32 una gran multitud, y le apretaban (Marcos 5:24).
Las personas habían buscado a Jesús y estaban esperado su venida
con ansias. Ahora que Jesús ha regresado del otro lado del mar de
Galilea, la muchedumbre se reúne con él a la espera de presenciar
algunos milagros más emocionantes. Dondequiera que Jesús apa-
recía, los jóvenes y viejos se reunían y se agolpaban a su alrededor
para no perderse de nada de lo que Jesús decía o hacía.

C. Una mujer enferma interrumpe a Jesús de camino a la casa de Jairo


La segunda prueba de fe de Jairo es causada en el camino por la
interrupción de una mujer con un flujo de sangre. Notemos varios
aspectos sobre la mujer y lo que Jesús le dice, sin perder el hilo de
la historia principal:
1. La triste condición de la mujer. Durante doce años ella había pa-
decido de una enfermedad crónica. Cuando en la casa de Jairo hubo
alegría por al nacimiento de su hija, esta mujer fue visitada doloro-
samente con una enfermedad vergonzosa. Ella buscó la ayuda de
muchos doctores, pero nadie pudo ayudarla eficazmente. Había gas-
tado todo lo que tenía (Marcos 5:26). Iba de doctor en doctor, pero
todo era en vano. Nada le ayudó y le iba peor. ¡Durante muchos años
sus esperanzas fueron rotas una y otra vez! Mientras tanto, ella sufría
mucho y se ponía más débil.
2. La fe de la mujer. La mujer pobre y sufrida oyó hablar de Jesús y
un rayo de esperanza entró en su alma, ¡como nunca antes! Ella no
duda que Jesús pueda hacer lo que nadie fue capaz de hacer por ella
antes. Está segura de que Jesús tiene el poder para salvarla y busca
una oportunidad de ponerse en contacto con el Salvador. ¡Cuando
ella oye que Jesús está en la ciudad, hace uso de la ocasión! No to-
dos los que oyen a Jesús hacen eso.
Cuando una mujer tenga 3. La timidez de la mujer. Aunque ella cree, hay algo que le impide
flujo de sangre por muchos pedir ayuda a Jesús. Es la naturaleza de su enfermedad que le hace
días fuera del tiempo de su retroceder. Según la ley de Moisés, ella es inmunda (Levítico 15:25).
menstruación, o cuando Está obligada a mantenerse tan alejada como le sea posible. La ver-
tenga flujo de sangre más güenza ha cerrado su boca. Sin embargo, esta mujer pensaba que
allá de su menstruación, no era necesario hablar al Señor personalmente y decía dentro de
todo el tiempo de su sí: Si tocare solamente su manto, seré salva (Mateo 9:21). Por con-
flujo quedará impura siguiente, se mezcló con la muchedumbre y sin ser notada, se le
como en los días de su acercó [a Jesús] por detrás y tocó el borde de su manto (Lucas 8:44);
menstruación. es decir, las pequeñas franjas o cordones en los bordes del manto
Levítico 15:25 exterior. Según la costumbre mosaica, estas franjas servían como

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Nuevo Testamento

un recordatorio continuo de la ley de Moisés. Cristo guardó la ley en Referencias / Notas


todo. (Números 15:37-40; Deuteronomio 22:12).
4. La sanidad de la mujer. ¡Inmediatamente la mujer fue sanada! Lo Jehová habló a Moisés
que los doctores fueron incapaces de hacer en doce años, pasó aho- y le dijo: “Habla a los
ra en un momento. Pero, surge la pregunta: ¿qué la sanó? No fue hijos de Israel y diles que
tocar el manto lo que la sanó. Los vestidos de Jesús no poseían en sí se hagan unos flecos en
mismos el maravilloso poder curativo. Jesús mismo declaró que la los bordes de sus vestidos,
sanidad de ella no debía ser atribuida a los bordes, sino a su fe. por sus generaciones; y
pongan en cada fleco de
Por consiguiente, no debemos atribuir el acto de esta mujer a la los bordes un cordón de
creencia supersticiosa de que al tocar se recibe automáticamente azul. Llevaréis esos flecos
un poder mágico. Las personas que piensan que hay magia o poder para que cuando lo veáis
curativo en los cantos o en los amuletos, son supersticiosas. Enton- os acordéis de todos los
ces ¿por qué esta mujer pensaba que se iba a sanar si solo tocaba el mandamientos de Jehová.
borde del manto de Jesús? DaCosta, maestro judío de la Biblia, da un Así los pondréis por obra
ejemplo interesante sacado de una costumbre de la sinagoga. Cuan- y no seguiréis los apetitos
do llevaban el pergamino de la ley, cubierto con una tela con franjas de vuestro corazón y de
en los bordes, cada judío tocaba el borde de la tela para expresar que vuestros ojos, que han
también eso les pertenecía y que eran parte de aquello. Tocar era la hecho que os prostituyáis.
señal y evidencia visible de la fe de esta mujer. Así os acordaréis y
Hubo muchos que desearon dicho toque y todos ellos fueron sana- cumpliréis todos mis
dos por Jesús (Marcos 6:56; Lucas 6:19). Hay algo imperfecto en esta mandamientos, para que
evidencia de fe, pues según los pensamientos de la mujer, el toque seáis santos ante vuestro
era indispensable. Dios.”
Números 15:37-40
5. Las palabras del Salvador. Jesús sabe lo que está pasando. La es-
critura afirma que Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había
salido de él (Marcos 5:30). El poder no salió de su manto, sino de Te harás flecos en las
Jesús mismo. No debemos pensar que al ser tocado, Jesús perdió cuatro puntas del manto
poder. con que te cubras.
¡Cuántas de las personas que lo rodeaban lo habían tocado sin nin-
Deuteronomio 22:12
guna consecuencia! Si no hay fe, el estar presente en los contornos
inmediatos de Jesús, nada aprovecha. Jesús no sanó a esta mujer Y dondequiera que
inconscientemente, sino “a sabiendas y de buena gana” (Calvino). entraba, ya fuera en
Jesús responde a su fe, aunque ella no lo llamó verbalmente. Dándo- aldeas, en ciudades o en
se la vuelta, Jesús hace la pregunta: ¿Quién ha tocado mis vestidos? campos, ponían en las
No porque no supiera, sino porque quiere exponer a la mujer que calles a los que estaban
pensó que podría permanecer oculta, para que la alegría de ella sea enfermos y le rogaban que
todavía mayor. los dejara tocar siquiera
el borde de su manto; y
Cuando todos niegan haberlo tocado, Pedro y los otros discípulos, todos los que lo tocaban
que piensan que ha ocurrido un toque involuntario, confrontan al quedaban sanos.
Señor Jesús con la pregunta: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, Marcos 6:56
y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? (Lucas 8:45). Pero Jesús per-
siste y mirando a la muchedumbre que lo rodea, busca a la mujer.
Cuando la mujer notó que no había quedado oculta, ya no se escondió Toda la gente procuraba
por más tiempo, sino que vino temblando, y postrándose a sus pies, le tocarlo, porque poder salía
declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo de él y sanaba a todos.
al instante había sido sanada (Lucas 8:47). Ella se rindió totalmente a Lucas 6:19
Jesús y le dijo toda la verdad (Marcos 5:33).
Es comprensible que ella estuviera asustada y emocionada. Pero no
tenía miedo de ser reprendida, aunque había tomado secretamente

| 203 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas lo que no le pertenecía. Ninguna palabra áspera es pronunciada por


el gran Salvador. Jesús le dice palabras amistosas y alentadoras: Ten
ánimo Hija (Mateo 9:22).
Este es el único suceso conocido en que Jesús habló a una mujer de
esta manera: tu fe te ha salvado. Ve en paz, y queda sana de tu azote.
Sé sana de la enfermedad que nunca más te molestará. (Lucas 8:48;
Marcos 5:34).

D. Jesús continúa su camino a la casa de Jairo


Nosotros regresamos ahora a Jairo. ¡Cuán dolorosa debe haber sido
para él la espera por esta segunda interrupción! Sin embargo, no fue
una pérdida de tiempo. Durante estos momentos, la fe y la esperanza
de Jairo recibieron un estímulo maravilloso por la sanidad increíble
de la mujer y por el testimonio del Salvador.
Jairo actuó sabiamente cuando fue a Jesús. Cristo es el verdadero mé-
dico. Jairo espera mucho de Jesús, porque en él hay ayuda en toda ne-
cesidad. Nuestras necesidades deben llevarnos al Salvador. Debemos
ver más allá de nuestras debilidades y no permitir que la timidez nos
detenga, de otra manera seremos dominados por el miedo. Cuéntele
libremente al Señor sus necesidades. No dude de su poder y gracia.
No tenga miedo de pedir su ayuda. ¡Él puede ayudar y sólo Él!

III. UN SALVADOR LLENO DE GRACIA


A. Jairo recibe la noticia de que su hija ha muerto
En respuesta a la súplica de Jairo, Jesús sale inmediatamente con él,
pero en el camino se da tiempo para conceder una gracia inestima-
ble a una mujer anónima que sufría de una enfermedad crónica.
¿Qué pasa ahora? Mientras Jesús está todavía hablando, Jairo recibe
la terrible noticia: Tu hija ha muerto (Marcos 5:35). Los miembros de
su casa piensan que ya no hay esperanza, por tanto es mejor no mo-
lestar al maestro porque todo ya es inútil.
Jesús oye esto, pero los ignora y no discute con ellos, sino que se
dirige a Jairo con maravillosas palabras de consuelo: No temas, cree
solamente. Jairo, tú estás luchando entre la esperanza y la duda. ¡No
te dejes vencer por el miedo, sigue confiando! Aunque seas probado
hasta lo sumo, no es verdad que sea el fin. ¡Mantén la fe y espera!
¡No retrocedas, porque tu fe será confirmada!
Estas palabras no se pronuncian en vano. Jairo no retrocede desilusio-
nado, sino que permanece con Jesús y le ruega que dé vida a su hija.
¡Su fe solamente se sustenta en la promesa de Cristo, y eso es suficien-
te para Jairo! ¡La muerte es poderosa, pero Jesús es más poderoso!

B. Jesús levanta a la niña de la muerte


Finalmente, Jesús y Jairo llegan a la casa del luto. Si Jesús hubiera
sido un simple humano, obrador de milagros, habría permitido que

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Nuevo Testamento

entren a la casa muchas personas. Pero lo es y ahora las personas Referencias / Notas
tienen que quedarse afuera. Jesús no realiza milagros para atraer la
atención. Ni siquiera a todos los discípulos les permite entrar. Con Así dice Jehová de los
él solo entran tres: Pedro, Santiago y Juan, los mismos que después ejércitos: “Sed sabios
también estuvieron con Jesús en el Monte de la transfiguración y en y haced venir a las
el jardín de Getsemaní. Solamente los padres y los tres discípulos plañideras; buscad a las
mencionados pueden entrar en la habitación donde está la niña. hábiles en su oficio”.
En la entrada de la casa se habían reunido muchas personas albo- ¡Que se den prisa y
rotadas que lloraban y lamentaban mucho (Marcos 5:38). Era una levanten llanto por
costumbre de ese tiempo contratar a mujeres plañideras para llorar nosotros! ¡Desháganse
(Jeremías 9:17-21) y cantar, acompañadas por flautas (Mateo 9:23; nuestros ojos en lágrimas,
Marcos 5:38). Jesús quiere que ellas detengan su lamento y les or- y nuestros párpados
dena que dejen de gemir porque la niña no está muerta, sino duerme destilen aguas!, porque
(Mateo 9:24). de Sión fue oída una voz
de lamentación: “¡Cómo
El Señor no negó que la niña había muerto de verdad, sino que su hemos sido destruidos!
expresión significaba que ella no estaba irrevocablemente bajo el do- En gran manera hemos
minio de la muerte. Porque para Jesús, la niña era como alguien que sido avergonzados, porque
estaba durmiendo (Juan 11:11). abandonamos la tierra,
Sin embargo, las personas no lo entendieron, y se burlaban de él porque han destruido
(Marcos 5:40). El llanto se vuelve burla, porque ellos solamente juz- nuestras moradas”. Oíd,
gan por la evidencia visible y no esperan nada de Jesús. Jesús no pues, mujeres, palabra de
pierde más tiempo con ellos y los echa afuera. Jehová; reciba vuestro oído
la palabra de su boca.
Después que las personas renuentes salieron, Jesús entra en el Enseñad lamentaciones a
cuarto donde la niña está acostada. La muerte ha entrado allí. ¿Qué vuestras hijas y un canto
hará Jesús? Él no pone sus manos sobre la niña, como Jairo le había fúnebre cada una a su
pedido. Él no toca su mano como hizo con la suegra de Pedro (Ma- amiga, porque la muerte
teo 8:15), sino que, él, tomándola de la mano, llama a la niña muerta: ha subido por nuestras
¡Muchacha, levántate! (Lucas 8:54). ventanas y ha entrado en
¡Una cosa maravillosa sucede! ¡El “rey de los terrores” es obligado a nuestros palacios, para
retirarse y la muchacha muerta viene a la vida! Y su espíritu volvió. Su exterminar a los niños en
pulso comenzó a latir, sus ojos vieron de nuevo, e inmediatamente se las calles, a los jóvenes en
levantó (Lucas 8:55) de su cama y caminó enseguida como prueba las plazas.
de que estaba totalmente viva (Marcos 5:42). Ella camina de un lado Jeremías 9:17-21
a otro y regresa a su estilo de vida usual como cualquier niña que
después de haber sido despertada, reanuda las actividades diarias
Dicho esto, agregó:
normales de una muchacha de doce años.
--Nuestro amigo Lázaro
Cristo no realizó este milagro usando el esfuerzo sobrehumano. ¡No! duerme, pero voy a
Jesús devolvió la vida a esta niña pronunciando dos palabras cordia- despertarlo. Juan 11:11
les en lenguaje arameo, el lenguaje común del pueblo: Talita cumi,
que significa, ¡niña, levántate! (Marcos 5:41). ¡Qué dulce manera de
ser despertada! Probablemente esta era la expresión común que la Entonces tocó su mano
madre usaba para despertar a su hija. ¡Jesús despierta a alguien de y la fiebre la dejó; ella
la muerte como nosotros despertamos a un durmiente! se levantó, y los servía.
Mateo 8:15

C. Jesús pide a los espectadores que no divulguen este milagro


¿Quién puede describir la alegría y el agradecimiento de estos pa-
dres grandemente privilegiados? ¡Cristo aligera la carga de los afligi-
dos y llena sus corazones y sus bocas de alabanza! Al principio, los

| 205 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas padres están en un estado de conmoción. Una vez sobrepuestos, se


olvidan de hacer lo que es mejor para su hija. El Señor Jesús, que
permaneció sereno, pidió algo que Marcos registra: y dijo que se le
diese de comer (Marcos 5:43).
Y Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había ocurrido (Lucas
8:56). ¿Por qué ellos no podían decir lo que había pasado, mientras
que la mujer sanada del flujo de sangre tuvo que reconocer pública-
mente su curación? Recuerde que los galileos eran muy apasiona-
dos y estuvieron tentados a proclamar a Jesús como su rey. Esta niña
debía ser protegida de la curiosidad del pueblo. Si la niña, un milagro
viviente, hubiera sido exhibida públicamente y los hechos de Jesús
hubieran sido ampliamente difundidos, los galileos habrían estallado
en frenesí e histeria. Esto hubiera dado una opinión equivocada de
la misión mesiánica de Cristo. Sin embargo, este asombroso milagro
no pudo ser mantenido en secreto por mucho tiempo y se difundió la
fama de esto por toda aquella tierra (Mateo 9:26).

D. La evidencia del poder de Jesús


Nosotros podemos aprender mucho de lo que pasó en la casa de
Jairo. La enfermedad es un llamado de Dios, pero también lo es la sa-
nidad. La sanidad debe influir en nuestros corazones. Por un tiempo,
la muerte tuvo que soltar a esta joven víctima. Más tarde, esta niña
debía morir de nuevo e ir por el camino de toda carne. ¡Esta historia,
sin embargo, es una evidencia visible de que Jesús es más fuerte
que la muerte! Él ha conquistado y ha derrotado a la muerte.
El que cree en el Hijo Nosotros necesitamos a Jesús como nuestro liberador sobre la
tiene vida eterna; pero el muerte. Él ha venido a soltar a los pecadores de la pena de muerte
que se niega a creer en el que merecen y para librarlos del castigo y del poder del pecado y sus
Hijo no verá la vida, sino consecuencias. Él es la resurrección y la vida. Los creyentes tienen
que la ira de Dios está que experimentar la muerte física, pero esta muerte ya no es una
sobre él. Juan 3:36 satisfacción por nuestros pecados, sino solo una abolición del peca-
do, y un pasaje a la vida eterna (Catecismo de Heidelberg, Pregunta
y Respuesta 42). Nosotros somos librados de la muerte espiritual y
Le dijo Jesús: --Yo soy la eterna porque Jesús, que es la vida, da vida a todo él que cree en Él
resurrección y la vida; el (Juan 3:36; 11:25, 26).
que cree en mí, aunque
esté muerto, vivirá. Y
todo aquel que vive y
cree en mí, no morirá
eternamente.
Juan 11:25, 26

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Nuevo Testamento

25
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS PREDICA EN NAZARET


Textos de referencia:
Mateo 13:53-58; Marcos 6:1-6; Lucas 4:16-30

Versículo para memorizar:


Él me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado
a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los
cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos.
Lucas 4:18

INTRODUCCIÓN
El evangelista Lucas nos da el tiempo y el lugar, el texto y el contex-
to, las impresiones y las consecuencias de la predicación de Jesús
en Nazaret. Es evidente que el punto principal es: ¿quién es Jesús?
Jesús se manifestó a sí mismo “revelándonos totalmente el conse-
jo y voluntad secretos de Dios concernientes a nuestra redención”
(Catecismo de Heidelberg, Pregunta y Respuesta 31). Nosotros ne-
cesitamos a Cristo como nuestro Profeta para que con su espíritu
ilumine nuestro entendimiento oscurecido por el pecado, y podamos
aprender el verdadero conocimiento de Dios y de la salvación.
Los escritores del evangelio también describen la actitud de los
oyentes de Jesús. Mateo y Marcos no descubren el contenido del
sermón, sino que dan una descripción detallada de la conducta de
los ciudadanos de Nazaret. También aquí, en Galilea, el público en
general está lentamente alejándose de Jesús. Esta actitud generali-
zada empieza en el pueblo de su niñez.
Aunque de los textos bíblicos mencionados arriba se podría pensar
que se trata de dos visitas separadas que muestran similitudes sor-
prendentes, se debe tomar los dos relatos juntos como un antece-
dente que explica el rechazo de los ciudadanos de Nazaret hacia
Jesús. Esto solamente indica el sufrimiento profundo del Salvador.
Él no fue rechazado por extraños, sino por personas que durante
muchos años fueron sus conciudadanos.
Estudiaremos los siguientes eventos:

| 207 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas I. Jesús va a la sinagoga en el día de reposo


II. Jesús anuncia que la profecía ha sido cumplida
III. Jesús es rechazado por su propia ciudad

I. JESÚS VA A LA SINAGOGA EN EL DÍA DE REPOSO


A. Jesús va a Nazaret
Dejando Nazaret, fue y Después del encarcelamiento de Juan el Bautista, Jesús fue a la parte
habitó en Capernaúm, norte del país y llegó a Nazaret. Pero no se quedó allí, sino que habitó
ciudad marítima, en la en Capernaum, la que se convirtió en su ciudad (Mateo 4:13; 9:1). La
región de Zabulón y de posición geográfica de Capernaum ofrecía muchas ventajas por sus
Neptalí. Mateo 4:13 actividades en el área circundante. La ciudad estaba localizada en el
lago de Genesaret y por vía marítima se podía acceder fácilmente a
muchos lugares en el país Transjordano. Además, la ciudad estaba
Entonces, entrando Jesús localizada cerca de una importante ruta de comunicación, la cual iba
en la barca, pasó al otro desde Damasco hasta el Mar Mediterráneo. Nosotros leemos que
lado y vino a su ciudad. desde aquí recorrió Jesús toda Galilea (Mateo 4:23; Marcos 1:28).
Mateo 9:1
En uno de sus viajes, Jesús vino a Nazaret. La mayor parte de su vida
terrenal la había pasado en esta pequeña ciudad. Después que José
Recorría Jesús toda y María regresaron de Egipto, el niño Jesús fue traído a este pueblo
Galilea, enseñando en apartado. Aquí, pasó su niñez y juventud hasta que alcanzó la adul-
las sinagogas de ellos, tez completa.
predicando el evangelio Aunque Jesús se había mudado a otra parte, no se olvidó de la ciu-
del Reino y sanando dad de su juventud. Él llegó a Nazaret, no para visitar a los miembros
toda enfermedad y toda de la familia, sino para hacer su trabajo. Y le seguían sus discípulos
dolencia en el pueblo. (Marcos 6:1). Todos le recuerdan en Nazaret. ¡Desde que empezó su
Mateo 4:23 ministerio público en Israel han oído hablar mucho de él! Donde-
quiera que Jesús iba, era aclamado y honrado (Lucas 4:14, 15).
Muy pronto se difundió
su fama por toda la B. Jesús va a la sinagoga
provincia alrededor de
Galilea. Marcos 1:28 En el día de reposo Jesús va con el pueblo a la sinagoga. La sinagoga
es el centro de la ciudad judía y de la vida del pueblo. Aquí las per-
sonas se reúnen para aprender la ley. La palabra sinagoga significa
Jesús volvió en el poder literalmente lugar de asamblea, pero también se usaba para denotar
del Espíritu a Galilea, y el lugar de reunión. Estas edificantes reuniones se realizaban en el
se difundió su fama por día de reposo, en los días festivos y también durante la semana. Den-
toda la tierra de alrededor. tro del edificio y mirando hacia Jerusalén, las personas se paraban
Enseñaba en las sinagogas juntas para ofrecer oraciones, cantar salmos y escuchar la lectura de
de ellos y era glorificado porciones de la ley, los profetas y otros libros del Antiguo Testamen-
por todos. Lucas 4:14, 15 to, todo lo cual era explicado después e interpretado de una manera
menos formal.
El principal centro de adoración era el templo en la ciudad santa,
pero debido a la distancia, la mayoría de los israelitas no podían asis-
tir. Por tanto, después de que los israelitas retornaron del exilio, una
o más sinagogas fueron abiertas gradualmente en cada ciudad y en
cada pueblo. La decoración de estos edificios no era tan hermosa
como la del templo, sino que era muy simple. Según los archivos
rabínicos, Jerusalén tenía más de 450 lugares de asamblea.

| 208 |
Nuevo Testamento

Durante muchos años, Jesús había asistido a las reuniones semana- Referencias / Notas
les de la congregación en esta sinagoga muy conocida de Nazaret.
Él fue allí conforme a su costumbre, en este día de reposo, porque
Jesús guardaba el día del Señor según la ley. Él no era un profanador
del día de reposo. Él asistía a la asamblea, no simplemente por tradi-
ción, sino por hábito. Para Jesús, el cumplimiento de este deber no
se había vuelto una rutina monótona. ¡Al contrario! Él había hecho
de este deber un hábito, porque su deseo salía de la Palabra de Dios
y deseaba tener compañerismo con el pueblo de Dios.
Hay muchos que asisten a los cultos públicos de adoración sola-
mente por obligación, sin tener un deseo real en el corazón. Tales
deberes religiosos, fríos, superficiales y externos, no glorifican a Dios
y no bendicen el alma.
Más lamentable es aún lo que hacen un número mucho mayor de
personas que tienen otra costumbre: la de no asistir a los servicios
de adoración. Ellos se quedan en sus casas, hacen visitas, toman
parte en actividades recreativas o se unen a las multitudes en los
estadios y teatros, van a fiestas o se comprometen en toda clase de
actividades festivas, profanando el bendito día de Dios.
Hacer esto es una acción vergonzosa y un gran pecado. La costum-
bre de Jesús era diferente y mejor. Él es un ejemplo para los adultos
y los niños.

II. JESÚS ANUNCIA QUE LA PROFECÍA HA SIDO CUMPLIDA


A. Jesús lee la Escritura en la sinagoga
En muchas ocasiones anteriores, Jesús había estado presente en la El espíritu de Jehová,
sinagoga de Nazaret para escuchar. Esta vez, él se puso de pie para el Señor, está sobre mí,
leer. Subió a la plataforma que tenía una silla con un escritorio para porque me ha ungido
el lector. Detrás de él estaba el arca, que contenía los pergaminos de Jehová. Me ha enviado a
la Escritura. predicar buenas noticias a
Y se le dio el libro del profeta Isaías. Nosotros tenemos que pensar en los pobres, a vendar a los
un rollo de pergamino, enrollado en una vara de madera, similar en
quebrantados de corazón,
apariencia a un póster enrollado. En esa época no se conocían los
a publicar libertad a los
cautivos y a los prisioneros
libros tal como son ahora. El Salvador desenrolló el pergamino y,
apertura de la cárcel; a
ciertamente, no al azar halló el lugar que nosotros conocemos como
proclamar el año de la
Isaías 61, versículos 1 y 2. Jesús leyó estos versículos maravillosos.
buena voluntad de Jehová
Es importante señalar que la selección del texto para la lectura no
y el día de la venganza del
fue de ninguna manera caprichosa. La costumbre de la lectura de
Dios nuestro; a consolar a
las Escrituras en las sinagogas seguía un orden determinado.
todos los que están de luto.
De modo que los oyentes tenían la lectura y explicación de forma Isaías 61:1-2
ordenada y secuencial, libro por libro. De modo que cuando Jesús
lee, el pasaje que correspondía lo señalaba a él mismo como el cum-
plimiento de la profecía. Para que abras los ojos de
los ciegos, para que saques
Una comparación con el texto del Antiguo Testamento indica que de la cárcel a los presos y
Lucas, en su evangelio, cita la profecía en forma libre, omitiendo y de casas de prisión a los
modificando cosas, de tal forma que no cita literalmente la Septua- que moran en tinieblas.
ginta, traducción griega del Antiguo Testamento. Lucas añade tam- Isaías 42:7
bién una parte de Isaías 42:7.

| 209 |
La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Después que el Señor Jesús leyó las palabras proféticas de Isaías en
relación con el Mesías, se sentó para empezar su sermón. Lucas no
da el contenido del sermón, solamente nos da la introducción de la
que nosotros podemos inferir el contenido total. Y comenzó a decir-
les: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

B. Jesús declara que él es el Libertador de la profecía


Aunque todo el Antiguo Testamento apunta a Jesús, es indudable que
esta profecía era especialmente significativa para el momento parti-
cular del ministerio de Jesús. En esta profecía, de una manera muy
tierna, el profeta presenta el trabajo dulce del Mesías y lo describe
atractivamente como el ayudador de los necesitados. Al explicar este
pasaje, el Señor Jesús dirige inmediatamente la atención de los oyen-
tes al maravilloso y significativo propósito. Jesús se aplica la profecía
a sí mismo y les dice a los ciudadanos de Nazaret: ustedes ahora es-
cuchan con sus propios oídos, que hoy está ocurriendo lo que siglos
antes había sido profetizado de mí en este texto. Yo estoy ungido con
el Espíritu Santo. El Señor me ha enviado a ejecutar su tarea gloriosa:
A predicar el año agradable del Señor, que es el año del jubileo.
El maravilloso año del jubileo del Antiguo Testamento era una sombra
y ejemplo de lo que estaba por venir (vea Levítico 25). El año del jubileo
era inaugurado con el sonido de las trompetas y anunciaba que la
herencia ancestral sería devuelta a los israelitas empobrecidos que la
habían perdido. Se liberaba a los israelitas que vivían como esclavos.
El año del jubileo apuntaba a la restauración del reino de Dios, quitaba
las ataduras del pecado y concedía la libertad verdadera.
Todo esto ha sido cumplido completamente en Cristo. Él no sólo es
el heraldo, sino también el ejecutor de esta gran salvación. ¡Jesús es
nuestra paz! Él trae buenas nuevas; no al orgulloso, sino al humilde;
no para los que son ricos y tienen todo, sino para los pobres en es-
píritu; no para las personas autosuficientes y egoístas, sino para los
oprimidos, los quebrantados de corazón y los cautivos.
Así que, ninguno se gloríe Esta profecía se cumple todos los días. Con los tesoros espirituales,
en los hombres, porque Cristo hace al pobre, increíblemente rico. Todo es vuestro, se apli-
todo es vuestro. ca a todos los que creen en Él (1 Corintos 3:21). Jesús liberta a los
1 Corintios 3:21 prisioneros. ¿Cuál es la carga más pesada de ellos? ¡La carga del
pecado! Jesús libera a los pecadores de cadenas más pesadas que
las cadenas de la esclavitud. Por el poder de su Espíritu Santo, Cristo
rompe las ataduras de la injusticia. Salva a los que no pueden ver su
condición pecadora porque están espiritualmente ciegos, con una
ceguera que es mayor que la ceguera física, y les da la “vista” para
que lo miren como el Salvador.

III. JESÚS ES RECHAZADO POR SU PROPIA CIUDAD


A. Las personas de Nazaret no creen en la revelación de Jesús
¿Creen realmente los oyentes que las palabras de Isaías se están
cumpliendo en Jesús? ¡Qué terrible, no lo creen! Con interés los ojos
de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Hay una gran expectativa.

| 210 |
Nuevo Testamento

Los oyentes saben que durante muchos años Jesús vivió entre ellos Referencias / Notas
y que nunca hizo nada malo. Su interés es intenso y no hay ningún
soñoliento en la sinagoga. Completamente fascinados, escuchan a
Jesús hasta el final de su discurso. Cuando Jesús termina, no dudan
en declarar que es un maestro dotado, que habla bien. Y todos da-
ban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de
gracia que salían de su boca. Los oyentes calificaron como palabras
de gracia al contenido del sermón de Jesús. Ellos se emocionaron y
estaban impresionados de lo que escucharon, y comprendieron que
era muy significativo.
Por tanto, podríamos concluir que este servicio estaba siendo rica-
mente bendecido. ¡Aquí está el predicador perfecto, él presenta un
hermoso sermón y con gracia, tanto en forma y contenido, y hay una
congregación que escucha sin respirar! Sin embargo ¡no hay fru-
tos espirituales! ¿Por qué? Podemos deducir la respuesta, si obser-
vamos la pregunta que la audiencia formula: ¿No es este el hijo de
José? Esta pregunta expresa sus sentimientos. Mateo y Marcos dan
una descripción más detallada y la situación se aclara todavía más
cuando se dice de que ellos que están llenos de ira, y que están dis-
gustados con Jesús. Ellos se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene
este esta sabiduría y estos milagros? ¿No es este el hijo del carpintero?
¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón
y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? (Mateo 13:54-
56; Marcos 6:2-3).
Estas palabras despejan cualquier duda que podríamos tener. Estas
personas están terriblemente prejuiciadas. Conocen bien a Jesús y a
su familia, porque están bien informados sobre los detalles. Esto es
razón suficiente para que no crean en él. Ellos no pueden encontrar
ninguna falta en lo que Jesús dice, pero no pueden aceptarlo porque
Jesús es un hombre con un trasfondo común, ordinario. No pueden
negar que Jesús tenga sabiduría y poder, pero esto no es lo suficien-
temente convincente para reconocer la posición divina de Jesús.
Sin embargo, el trasfondo humilde debería haber sido la mayor razón
para que ellos crean en Él. ¿Cómo podría Jesús hablar y actuar como
lo hace si no fuera el Mesías? El conocimiento que ellos tienen de su
familia se vuelve un impedimento y un obstáculo. No pueden aceptar
el hecho de que Jesús, que fue criado en su medio, ahora se encuen-
tre en una posición más alta que ellos. La pregunta que les interesa
más que nada es: ¿De dónde obtiene Jesús esta sabiduría? Él no fue
educado por los escribas ni asistió a las escuelas de los rabinos. Tie-
ne muchos dones y puede hablar bien, pero ciertamente no puede
ser el Mesías; porque el Mesías no sería un carpintero y Jesús lo era.
Así es como ellos empequeñecieron a Jesús.
Este concepto erróneo de la identidad de Jesús, también es parte
del sufrimiento del redentor. Él vino a los suyos y los suyos no lo re-
cibieron (Juan 1:11). Los suyos no lo desean como su Salvador para
librarlos del pecado. No se sienten pobres y ciegos. Ninguna de es-
tas personas en la sinagoga clama: ¡Señor, ayúdame! Ninguna le ex-
tiende la mano a Jesús para ser salva. No son personas sin religión;
al contrario, guardan el día de reposo, asisten a la sinagoga y no se

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas olvidan de adorar. Pero pierden la cosa más importante. Estas perso-
nas escuchan y les gusta lo que escuchan, pero no lo reciben en sus
corazones. Sienten que es imposible aceptar esto. Tales actitudes
pueden ir juntas.
Ellos rechazan a Jesús porque les falta fe. Hay un gran abismo entre
ellos y la mujer samaritana que preguntó: ¿No será este el Cristo?
(Juan 4:29). Las personas en la sinagoga preguntan indignadamen-
te: ¿No es este el hijo de José? ¡En la ciudad extranjera de los sama-
ritanos muchos creyeron, pero las personas de su propia ciudad no
creen en Él!
Marcos declara expresamente que Jesús estaba asombrado de la in-
credulidad de ellos. Esta es una de las dos veces en que las Escrituras
mencionan que Jesús estaba asombrado. Las personas estaban ma-
ravilladas de las palabras de gracia que Jesús había dicho, mientras
que Jesús estaba sorprendido de su incredulidad. Ellos no tenían
ninguna razón para ser tan incrédulos. Jesús les reveló que era el
redentor, pero ellos no lo quisieron. De verdad ¡quién puede com-
prender el sarcasmo y la insensatez de los incrédulos!
¿Lleva la proclamación del evangelio frutos reales de salvación en
nuestras vidas? ¿Vamos en fe, al Señor Jesús? ¿Permanecen en los
lazos de Satanás, los que no creen en Jesús? Estas son algunas de
las preguntas en las que debemos reflexionar.

B. Jesús conoce el corazón del hombre


Muchas veces, cuando somos confrontados con nuestro estado de-
lante de Dios, en nuestros corazones surgen excusas de todo tipo y
se anula la buena influencia de la Palabra. Así ocurrió con los ciu-
dadanos de Nazaret, aunque ellos no lo expresaron en voz alta a Je-
sús. Él es quien conoce los corazones, lee y conoce nuestros pensa-
mientos internos. Esto se hace evidente cuando, después de haber
permanecido callado durante algún tiempo, Jesús empieza a hablar.
Les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de
tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz
también aquí en tu tierra (Lucas 4:23).
Los ciudadanos de Nazaret no aceptan la revelación que Jesús les
hace sobre sí mismo, pero si quieren que Jesús haga algo especta-
cular. Ellos estaban defraudados porque Jesús no había hecho nada
en Nazaret. No les importaba que Jesús les haya servido. Ellos quie-
ren que él ponga su ciudad, de la cual nadie tiene ninguna expecta-
tiva, en conocimiento y boca de todos. Quieren compartir su gloria.
Han oído que Jesús puede realizar milagros asombrosos. ¿Por qué
no hace milagros entre ellos? ¡Él debería haber empezado con ellos!
¡Después de todo, ellos son más cercanos a Jesús que los ciudada-
nos de Capernaum! En esa ciudad extranjera Jesús había realizado
numerosos milagros: en la sinagoga, echó a un espíritu malo, sanó
a la suegra de Pedro, a un paralítico, al hijo de un noble, al siervo de
un centurión, a una mujer con hemorragia, resucitó a la hija de Jairo.
¿Por qué Jesús no pensó primero en su propia ciudad? Están irrita-
dos y ofendidos ¡Ellos querían obtener los primeros derechos!

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Nuevo Testamento

¿Estaba Cristo preparado para satisfacer estos deseos, que se pusieron Referencias / Notas
en evidencia por los comentarios venenosos? No. ¿Por qué no? Porque
Él no se presentará a sí mismo como un Mesías al gusto de ellos. Él no
se acomoda a los deseos y elecciones de las personas, al contrario, las
personas deben someterse a la Palabra profética de Dios.
Jesús no fue a ganarse el favor de los ciudadanos de Nazaret, como
un obrador de milagros que realiza maravillas. Cuando ellos rehúsan
reconocerlo como el Mesías porque es “el hijo del carpintero”, Jesús
recurre a la historia del pueblo de Israel para demostrarles cómo sus
antepasados fueron excluidos de obtener la bendición del Señor de-
bido a la incredulidad. Con este propósito, Jesús da dos ejemplos to-
mados de la historia de los antepasados israelitas. Él les recuerda los
días de Elías, cuando había muchas viudas... en Israel, sin embargo,
solamente una viuda extranjera recibió ayuda durante una terrible
hambre. Durante los días de Elías, cuando había muchos leprosos en
Israel, sólo Naamán el sirio, un extranjero, fue sanado por el profeta
(1 Reyes 17:8ss; 2 Reyes 5).
El propósito de Jesús es que las personas de Nazaret se den cuenta
que en los tiempos antiguos, debido a la incredulidad de los antepa-
sados, los extranjeros recibieron más beneficios del profeta. Durante
el tiempo de Elías y Eliseo había fe fuera de Israel, pero muy poca
dentro de Israel. El pasado es un espejo para ver la condición presen-
te de Nazaret. Con indignación y urgencia, el Señor Jesús les recuer-
da que el antiguo proverbio: De cierto os digo que ningún profeta es
bien recibido en su propia tierra, también se aplica a ellos.
Honrado por otros, Jesús no fue aceptado en su propia ciudad, entre Ni aun sus hermanos
sus parientes, y en su casa (Marcos 6:4). Su propio pueblo no saca creían en él. Juan 7:5
provecho de Él. Esto implicaba que en este momento sus hermanos
tampoco le creían (Juan 7:5). Pero más tarde sí lo hicieron (Hechos
1:14). Al hacer esta aplicación, Cristo explica que ellos no deberían Todos estos perseveraban
estar sorprendidos de que él no les revele su poder milagroso. Ellos unánimes en oración y
tienen una mente terrenal e incrédula. El problema está en ellos. En ruego, con las mujeres, y
Nazaret, Jesús no hizo muchos milagros, a causa de la incredulidad de con María la madre de
ellos (Mateo 13:58; Marcos 6:4, 5), no porque le faltara poder, sino por- Jesús, y con sus hermanos.
que él no ejerce este poder con los que son renuentes e incrédulos. Hechos 1:14
La gracia de Dios revelada en la salvación de los pecadores es irre-
sistible. Es capaz de renovar un corazón lleno de enemistad y hacer
de un corazón obstinado, uno dispuesto.
En Nazaret, fueron pocos los enfermos que recibieron sanidad. La Y dondequiera que
mayoría no llevaron a los necesitados a Cristo, debido a su increduli- entraba, ya fuera en
dad. Cuan diferente era la gente de otros pueblos, ciudades, y áreas aldeas, en ciudades o en
rurales, donde se agolpaban alrededor de Jesús y ponían a los enfer- campos, ponían en las
mos en las calles, rogándole su ayuda (Marcos 6:56). calles a los que estaban
enfermos y le rogaban que
los dejara tocar siquiera
C. Nazaret rechaza al Mesías el borde de su manto; y
Pero la reunión en la sinagoga que empezó con tanta expectativa todos los que lo tocaban
tuvo un triste final. Las palabras de Jesús fueron una ofensa para el quedaban sanos.
orgullo de los ciudadanos. Las miradas de admiración y alabanza se Marcos 6:56

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas cambiaron ahora a gritos de enojo y rabia. Al principio, ellos daban
buen testimonio de él (Lucas 4:22); es decir, reconocían su testimo-
nio. Pero al final se llenaron de ira. Los ciudadanos de Nazaret no
pueden soportar esto.
Oyendo estas cosas, Estas personas no podían oír la verdad. Prefirieron perderse para
se enfurecían en sus siempre que humillarse ante la verdad. Una reacción similar ocurrió
corazones y crujían los con Esteban (Hechos 7:54) y con Pablo (Hechos 22:22-23). La ira in-
dientes contra él. controlable es a menudo una señal de estar equivocado y no querer
Hechos 7:54 reconocerlo.
La incredulidad fácilmente lleva a la intolerancia. Esto lo vemos en
Nazaret, que se vuelve enemiga del Señor Jesús. Un alboroto se des-
Lo oyeron hasta esta
ata, las personas se levantan furiosas, sacan a Jesús de su silla, lo
palabra; entonces alzaron
arrojan de la sinagoga, fuera de la ciudad y lo llevan hasta la cumbre
la voz, diciendo: --¡Quita
de la tierra a tal hombre, del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos.
porque no conviene El pueblo de Nazaret estaba edificado sobre el lado inclinado de una
que viva! Y como ellos montaña. Cercano se hallaba un precipicio, un banco rocoso empi-
gritaban, arrojaban sus nado, de aproximadamente cincuenta pies de alto. Desde este punto
ropas y lanzaban polvo al ellos quisieron arrojar a Jesús. ¡Qué horror! ¡Esta era la primera vez
aire. Hechos 22:22-23 en Galilea que las personas daban salida a su furia, intentando ase-
sinar a Jesús! ¡Y ocurre precisamente en Nazaret!

Cuando les dijo: “Yo soy”, Sin embargo, las personas no podrán empujarlo por el precipicio. Je-
retrocedieron y cayeron a sús no desaparece súbitamente de la vista de ellos, sino que controla
tierra. Juan 18:6 la maldad de estas personas y frustra el plan vergonzoso que tenían.
Una situación similar ocurrió a la entrada del jardín de Getsemaní,
cuando la compañía de soldados y alguaciles de los principales sa-
cerdotes y de los fariseos retrocedieron y cayeron a tierra (Juan 18:6).
También aquí los enemigos de Jesús sintieron su impotencia cuando
tuvieron que abrir paso a Jesús y él pasó por en medio de ellos, y se
fue (Lucas 4:30). Jesús escapó de la muchedumbre que se agolpaba.
Su “hora” no había llegado todavía. No era en Nazaret, sino en Jeru-
salén, donde había de morir. De esta forma inesperada, los ciudada-
nos de Nazaret recibieron una clara señal de su poder divino.

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Nuevo Testamento

26
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

LA MUERTE DE JUAN EL BAUTISTA


Textos de referencia:
Mateo 14:1-12; Marcos 6:14-29; Lucas 3:19,20; 9:7-9

Versículo para memorizar:


El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que
le envió. Juan 13:16

INTRODUCCIÓN
Cuando una persona muere, con frecuencia queremos saber cómo
fue su muerte. Nos interesamos por saber cómo fueron los últimos
momentos de su vida y cuáles fueron sus últimas palabras. Las Es-
crituras normalmente no satisfacen nuestra curiosidad con respecto
al fin de las personas que ocuparon un lugar importante en la his-
toria del reino de Dios. Un velo cubre la muerte de la mayoría de los
profetas y apóstoles.
La muerte de Juan el Bautista es una excepción. La Biblia nos da
muchos detalles sobre el nacimiento y muerte de este siervo del Se-
ñor. Las páginas que describen su muerte relatan eventos tristes y
oscuros. Sin embargo, estos hechos están llenos de instrucción, y
los estudiantes mayores deben ser capaces de asimilar algunas de
las cosas mencionadas en esta lección.
Nosotros consideraremos los siguientes puntos:
I. El pecado es castigado
II. La conciencia es tocada
III. La venganza es tomada
IV. El consejo de Dios se cumple

I. EL PECADO ES CASTIGADO
A. Juan el Bautista es valiente
Es útil empezar revisando un poco de la historia de Juan el Bautista,
antes de describir el final de su vida. Juan el Bautista trajo un men-

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas saje de arrepentimiento, descubrió el pecado y puso el cuchillo en la


herida, declarando que el arrepentimiento sincero era necesario para
todos. Él era de verdad un gran profeta ante los ojos del pueblo.
A menudo, las personas no dudan en criticar a alguien que es in-
ferior, pero cuando se trata de alguien famoso, importante, rico y
poderoso, las personas se abstienen de hacerlo. ¿Es así como Juan
actúa?, o ¿se atreve a confrontar al hombre que según el poder terre-
nal, está muy por encima de él? ¡No, Juan no teme ni siquiera al rey!
Él es de hecho un profeta en el espíritu y poder de Elías. Esto es muy
evidente en su actitud hacia Herodes.

B. Juan confronta a Herodes con su pecado


Con mucha valentía Juan ataca los pecados del rey inicuo. Con suma
agudeza, reprueba a este monarca de corazón inconstante por todas
las maldades que Herodes había hecho (Lucas 3:19), que eran mu-
chas. Herodes era un hombre mezquino, cruel, astuto, perverso y
vano, que aplastaba a cualquiera que se opusiera a su relación adúl-
tera, escandalosa y pública con Herodías, esposa de su hermano.
Herodes Antipas era hijo de Herodes el Grande, edomita, el que fue
capaz de obtener de los romanos la autoridad sobre Israel y había
cometido el crimen terrible de infanticidio en Belén.
Herodes Antipas era un tetrarca, es decir, el gobernador de una cuar-
ta parte del territorio que cubría el Israel de la época. Después de la
muerte de su padre, él controlaba este cuarto del territorio del reino
que consistía de Galilea y Perea, dos territorios adyacentes. Perea,
localizada en el área que la Escritura llama “más allá del Jordán,”
debía ser protegida de los ataques repetidos de los árabes. Para ese
fin fue construida una fortaleza en la parte sur más lejana. La gente
común y en la corte de Herodes se refería al tetrarca como el rey.
En Damasco, el Herodes Antipas estaba casado con una hija de Aretas, un rey árabe
gobernador de la provincia nabotiano, cuyo nombre es mencionado por Pablo (2 Corintios 11:32).
del rey Aretas puso Durante una estancia en Roma, Herodes empezó una relación ilícita
guardias en la ciudad con Herodías, que era nieta de Herodes el Grande y esposa de uno
de los damascenos para de sus hijos de nombre Felipe, un medio hermano de Herodes An-
apresarme. tipas, que había sido privado de los derechos civiles por su padre y
2 Corintios 11:32 vivía como un ciudadano ordinario en Roma. Esta mujer, inmoral y
codiciosa, que deseaba el título real propio de la esposa de Herodes,
abandonó a su marido para cometer adulterio con su cuñado, He-
rodes Antipas, y fue a vivir con él. Por causa de ella, este sacó a su
esposa legítima del palacio. El rey Aretas, su suegro, ofendido, hizo
guerra contra él. La consecuencia fue infortunada para Herodes y
después fue desterrado por el emperador romano. Herodías lo siguió
voluntariamente al destierro.
Pero Juan no perdona a estas personas malvadas. Juan no cubre
nada, sino que confronta la maldad; no solamente una vez, sino que
repetida y continuamente acusa al rey en su cara: no te es lícito tener-
la (Mateo 14:4; Marcos 6:18). Notemos el interesante contraste: un
hombre vestido con pelo de camello viene a la corte del imponente

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Nuevo Testamento

palacio. Comparemos a Juan con Elías, Herodes con Acab, y Hero- Referencias / Notas
días con Jezabel (1 Reyes 17).

C. El pecado es reprobado
Juan el Bautista nos enseña lo que significa ser fiel. Él es un modelo
distinguido y ejemplar a seguir. Los burladores, blasfemos, ladrones,
mentirosos y otros, deben ser reprobados de palabra o de hecho.
Nosotros no podemos tolerar pasivamente el pecado en otros.
Es más fácil dejar que las cosas sigan, pero tenemos una obligación.
Al Señor le complace bendecir a quien amonesta en forma simple y
seria a los que beben en exceso o a los blasfemos.

II. LA CONCIENCIA ES TOCADA


A. Juan es encarcelado
El ejemplo de Juan no atrae a los que buscan su propio bienestar
y quieren estar solos. No es verdad que los buenos son recompen-
sados aquí en la tierra, como algunas historias de niños enseñan.
Juan, debido a su intrépido testimonio, llegó a ser un mártir. Porque
él reprende al rey, el rey ahora lo reprende.
¡Cuánto sufrió Juan por ser fiel a su llamado! Herodes, encolerizado
por su reproche, en lugar de alejarse del mal le había encadenado y
metido en la cárcel (Mateo 14:3). ¡Qué tormento para Juan! El hombre
que se había movido libremente en los espacios abiertos y amplios
del desierto, ahora debía pasar todos los días dentro de una estrecha
celda de la fortaleza en Macaeros.
Herodes era un individuo licencioso, pero tenía poder para destruir Al oír Juan en la cárcel
al gigante espiritual. Previamente, Juan había predicado a gran- los hechos de Cristo, le
des muchedumbres que venían a oírlo. Ahora él estaba alejado envió dos de sus discípulos.
del mundo. Atado con cadenas durante semanas y meses, Juan Mateo 11:2
fue obligado a estar inactivo. Después, parece que le permitieron
recibir visitas de sus discípulos (Mateo 11:2). Eso le dio algún ali-
vio, pero no por mucho tiempo. Herodías no descansó hasta que lo
mató (Mateo 14:3-5).

B. Herodes es tocado interiormente


Juan no fue condenado a muerte enseguida. ¿Por qué no? Porque
Herodes tenía miedo. Temía al pueblo, porque tenían a Juan por pro-
feta. Herodes no quería poner al pueblo en su contra y por tanto de-
bía tener cuidado de lo que iba a hacer con Juan.
Había también otra razón. Herodes podía tener el poder terrenal, pero
Juan tenía el poder espiritual. Herodes temía a Juan, sabiendo que
era varón justo y santo (Marcos 6:20). Él sabía que Juan era una per-
sona noble, intachable en su caminar y en sus acciones, y temerosa
de Dios. Las palabras y la vida de Juan eran una acusación viviente
contra la impiedad de Herodes.

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas Nosotros vemos aquí a un rey que ocupa un trono, pero que tiene
miedo de un profeta indefenso en la prisión. ¡Vea el poder de la ver-
dad y la conciencia! El llamado de Juan al arrepentimiento no es
totalmente en vano. Aunque Herodes no deja sus pecados, su con-
ciencia está viva. No puede negar que Juan tiene razón. En cierto
sentido Herodes siente que Juan es su superior. El Bautista ejerce
un poder espiritual sobre Herodes.
Herodes no podía librarse de las acusaciones de Juan y repetidamen-
te lo llamaba y le escuchaba de buena gana (Marcos 6:20). Frecuente-
mente Herodes ponía atención a lo que Juan le decía, e incluso hizo
muchas cosas debido a él --según otra traducción del texto. Herodes
se avergonzaba mucho cuando escuchaba a Juan. Tenía un conflicto
interior, pero no dejaba su pecado. Durante algún tiempo Herodes
logró frustrar los planes de Herodías para matar a Juan. ¿Quién será
el más fuerte: Herodes o Juan?

C. Herodes no rompe con el pecado


En la Escritura encontramos muchos ejemplos sobre estas reacciones
y el poder de la conciencia. Hay muchas personas que se impactan
con la verdad, pero continúan viviendo en pecado. Así sucede con He-
rodes. Este monarca inconstante tiene a veces buenos impulsos, pero
nunca viene a la conversión verdadera. En sus mejores momentos, él
no se cierra completamente a la verdad, pero permanece atrapado en
las garras del diablo. El poder del pecado es muy fuerte.
¡Cuántas personas hay que cuando el Señor les demanda que pon-
gan a un lado sus pecados “íntimos”, fallan en hacerlo, aunque la voz
de su corazón les dice: tienes que hacerlo! La demanda de desechar
toda injusticia es demasiado pesada y estas personas permanecen
en sus pecados. No pueden escapar de las ataduras del pecado. Su
conciencia es débil y aunque esta les advierte y les acusa, no los ex-
pía ni los renueva. La conciencia es su juez y no los libera.

III. LA VENGANZA ES TOMADA


A. Herodías está determinada a tomar venganza
Ningún rastro de una conciencia perturbada puede ser detectado
en Herodías. Al contrario, mientras más consciente está de las jus-
tas acusaciones de Juan, más intenso es su odio al hombre que la
reprende. Ella no está atemorizada de este imponente hombre de
Dios, ni de su predicación, sino que está llena de odio. El odio es
homicidio y su alma negra hace planes para asesinar a Juan. Ella
quiere aferrarse a su pecado y como el Bautista es un estorbo en
su camino pecaminoso, debe ser eliminado. Así que, sin ningún es-
crúpulo, Herodías planea el asesinato de este hombre inocente. Ella
está obsesionada con un pensamiento: ¿Cómo me puedo librar de
Juan? Como un animal salvaje que acecha para agarrar a su presa,
así Herodías deseaba matarle (Marcos 6:19). El temor también puede
haber sido un motivo, ya que la predicación incesante de Juan podría
influir en Herodes para dejarla.

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Nuevo Testamento

Al parecer, Herodes se opuso a su plan porque Marcos dice que él le Referencias / Notas
guardaba (significando que él le salvaba), manteniendo a Juan bajo
custodia protectora, seguro del ataque de Herodías. Sin embargo,
ella no cambia de idea, ni cesa de trazar su caída. Ella está esperan-
do que una oportunidad favorable aparezca, si no ahora más tarde
vendrá un día oportuno.
¡Qué terrible es cuando el odio, el enojo y la venganza llenan el co-
razón! El pecado de la venganza está presente en todos nosotros
cuando maquinamos cosas malas en contra de otros, esperando
una oportunidad para agarrarlos.

B. La maquinación diabólica de Herodías


Una persona tan determinada como Herodías puede usar cualquier
medio para lograr su meta. Juan permanecía en prisión, pero sus
días estaban contados. Cuando Herodes celebra su cumpleaños, se
realiza un banquete en su honor. Los oficiales más importantes, los
comandantes militares y los gobernantes locales del reino de Hero-
des vienen a presentar su respeto y saludos al hermoso palacio en
Macaeros. De su lado el rey dio una cena a sus príncipes, y tribunos y
a los principales de Galilea.
De pronto, la hija de Herodías aparece en el vestíbulo del banquete El séptimo día, estando
donde solo hay hombres. Su nombre es Salomé y es la hija del hom- el corazón del rey alegre
bre que su madre abandonó. Salomé es una jovencita, probablemen- por el vino, mandó
te aun no cumplía los diecisiete. Muy joven en edad pero madura a Mehumán, Bizta,
en el mal, ella permite que su madre la use para despertar sensual- Harbona, Bigta, Abagta,
mente a los invitados. Salomé danzó delante de los varones que esta- Zetar y Carcas, siete
ban bebiendo. La conducta de Salomé es pecaminosa. Compare su eunucos que servían
comportamiento con la actitud valerosa de Vasti (Ester 1:10-12), que delante del rey Asuero,
rehusó ser deshonrada. que llevaran a la presencia
Los invitados dan la bienvenida a la danza lasciva y sensual, y la del rey a la reina Vasti,
disfrutan como un momento culminante de la fiesta. Herodes está con la corona regia, para
aparentemente cautivado por esta bailarina tentadora y sensual. mostrar a los pueblos y a
¡Embriagado por la bebida, Herodes hace una promesa generosa:
los príncipes su belleza;
Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré! Salomé se tarda en dar a cono-
porque era hermosa. Pero
cer sus deseos y Herodes, en su embriaguez, no duda en repetir su
la reina Vasti no quiso
comparecer a la orden del
oferta pero ahora con un juramento. Tú puedes escoger cualquier
rey enviada por medio de
cosa que desees, Salomé. Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad
los eunucos. Entonces el
de mi reino (compare con Ester 5:6 y 7:2).
rey se enojó mucho.
Herodes promete mucho más de lo que puede entregar, porque él es Ester 1:10-12
totalmente dependiente del emperador de Roma y no tiene ningún
derecho para disponer de cualquier parte del “reino” y menos como
un premio por una danza lujuriosa y sensual. ¡Cuán bajo ha caído Y dijo el rey a Ester en
este hombre! el banquete, mientras
bebían vino: --¿Cuál es
¿Qué pedirá Salomé? ¿Un vestido elegante o alguna joya cara? ¡Nin- tu petición, y te será
guna de estas cosas! Ella actúa como si estuviera avergonzada por otorgada? ¿Cuál es tu
esta oferta generosa, pero aprovecha inmediatamente esta oportuni- deseo? Aunque sea la
dad. Esto probablemente nunca sucederá de nuevo. Ella deja el cuar- mitad del reino, te será
to, le dice a su madre lo que ha pasado y le pregunta: ¿Qué pediré? concedido. Ester 5:6

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas El momento ha llegado para que la astuta Herodías pueda vengarse.
Su plan diabólico ha tenido éxito. Salomé había sido instruida prime-
ro por su madre (Mateo 14:8). Una vez que Herodes perdiera el con-
trol, ella lograría que él hiciera todo lo que ella quisiera. Antes que
el rey pueda entrar en sus cabales, Herodías le ordena a su hija que
regrese y diga: Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza
de Juan el Bautista (Marcos 6:25). La petición ha sido hecha y suena
como una orden. ¡Eso es todo y nada más: yo quiero esa cabeza en
un plato y la quiero inmediatamente!
No es raro que en el cumpleaños de un monarca se conceda el per-
dón a los prisioneros, pero ahora un prisionero inocente es asesina-
do sin haber cargos y sin el proceso legal debido. ¡Qué terrible!
Herodes se impacta por la petición, pero no quiere retroceder. Él se
entristeció mucho, pero eran lágrimas vertidas por un borracho. Pero
a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, no quiso
desecharla, sino que inmediatamente ordenó al verdugo que lleve a
cabo la decapitación asesina. El verdugo cumple la orden y trae a
Salomé la cabeza deseada de Juan. La joven toma rápidamente el
plato que goteaba sangre y lo da a su madre. ¡Qué horrible!

C. Los arquetipos de la maldad


¡A qué profundidades aborrecibles de pecado pueden descender
las personas sin Dios! Herodes es un ejemplo de los pecadores que
han sido entregados al mal. Él sabe que su acción es mala, pero no
quiere actuar diferente. Se convierte en una herramienta en las ma-
nos de una mujer adúltera. Nunca debería haber hecho tal promesa
irreflexiva en su estado de embriaguez y nunca debería haber confir-
mado su promesa con un juramento. Es horrible ver cómo él iba por
el camino de la maldad hasta un final amargo. Herodes actuó con
orgullo y por tanto él es una abominación ante los ojos de Dios. Él no
debería haber mantenido su juramento pecaminoso.
No siempre es verdad que las promesas no pueden romperse. Las
promesas malignas deben ser rotas, mientras más pronto mejor.
El remordimiento de Herodes es un remordimiento falso. El ver-
dadero remordimiento es estar avergonzado del mal. Un pecado
usualmente lleva a pecados mayores y, por consiguiente, el malo
no tiene paz. La terrible imagen de la cabeza que sangraba, perma-
necía en su mente.
Posteriormente, cuando Herodes y las personas de su reino oyeron
hablar del Señor Jesús, Herodes se aterró. Él no podía esconder su
conflicto interior. Tenía sus propios pensamientos sobre Jesús y en
oposición a los argumentos de sus sirvientes, mantenía que: Este es
Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos (Marcos
6:14, 16). Su conciencia mala, manejada por el miedo supersticioso,
le hizo pensar esto.
En Herodías tenemos un ejemplo horrible del poder satánico del mal.
Ella es infiel a su marido legítimo y vive en una relación adúltera con
su cuñado. Esta mujer sensual, enardecida por las fuerzas del infier-

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Nuevo Testamento

no, planeó esta venganza satánica. Herodías era cruel, sedienta de Referencias / Notas
sangre y una asesina. Esta madre degenerada persuadió a su joven
hija a cometer el peor pecado.
Salomé es un ejemplo horrible de cómo una persona puede obede- El que ama a padre o
cer de buena gana para hacer el mal. El deseo lascivo corrompió su madre más que a mí, no
vida joven. Ella fue de mal en peor y es culpable como la cómplice es digno de mí; el que ama
del crimen de su madre. ¡Qué triste cuando el joven va de buena a hijo o hija más que a
gana por el mal camino! Ella tenía que haber rehusado el consejo mí, no es digno de mí.
malvado de su madre. Nosotros debemos obedecer a Dios antes que Mateo 10:37
al hombre (Mateo 10:37).

IV. EL CONSEJO DE DIOS SE CUMPLE


A. El consejo de Dios es inescrutable
El final de Juan el Bautista es muy trágico. Él tuvo el privilegio de
realizar la tarea más importante asignada a un ser humano. ¿Quién
habría pensado que el más grande de los profetas sería derrotado
por una mujer adúltera? ¿Quién habría pensado que caería víctima
de la venganza frívola, llena de odio, cobarde, sanguinaria y cruel, de
esta familia malvada?
¿Dónde está Dios? No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagáis mal a
mis profetas (1 Crónicas 16:22). ¿No puede Dios impedir tales atro-
cidades? Una persona mala puede hacer un mal inconcebible. ¿No
pueden ser detenidos los malvados? ¿Por qué el Señor no salvó a su
siervo fiel de las manos de esta pareja malvada? ¿Dónde está la justi-
cia de Dios? Ciertamente, Juan era un pecador y no podía exigir nin-
gún derecho, pero en su confrontación con la pareja inicua, él tenía
la verdad de su lado. Él fue llevado a la ruina debido a su conciencia
y a su obediencia total a Dios.
Hay ocasiones en que Dios envía inmediatamente sus juicios justos.
Los malvados de esta historia no escaparán al juicio divino, pero para
entonces Juan ya no vivirá. La justa venganza de Dios no le devolverá
la vida a Juan, así como Nabot no fue vengado inmediatamente des-
pués que fue tratado perversamente por Acab (1 Reyes 21).
Muchas personas han sido víctimas de los poderes tiránicos y han
sido juguetes para que los malvados ejecuten su venganza. Asaf
dijo, fue duro trabajo para mí (Salmos 73:16). En su sabiduría inson-
dable Dios permite que ocurran horrores insufribles. Por ejemplo,
la matanza de los hugonotes en Francia, los mártires de la iglesia,
el holocausto judío y tantos casos de injusticia, violencia, guerras y
asesinatos.
¿Dónde está la bondad de Dios? Juan puede ser comparado con
Elías, que fue llevado al cielo durante una tormenta. Fue la realiza-
ción gloriosa de su llamado terrenal.
En Juan nosotros vemos cómo una antorcha que ardía y alumbraba
(Juan 5:35), se extinguió en manos de los malvados. Juan era todavía
comparativamente joven. Murió cuando tenía un poco más de treinta
años. ¿Es Dios realmente amor? ¿Cómo puede Dios justificar esto?

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas B. Juan es el testigo de Dios


Estas preguntas vendrán inevitablemente a nuestra mente mientras
Para hacer cuanto tu leemos esta lección. Tales preguntas no son extrañas para nadie, ni
mano y tu consejo habían para los niños ni para los que sufren. Una cosa es segura: la mano de
antes determinado que Dios está involucrada en todas partes (Hechos 4:28). Su consejo pa-
sucediera. Hechos 4:28 rece a menudo tan inescrutable para nosotros. Alrededor de su trono
hay nubes y oscuridad. Los juicios de Dios son un abismo profundo
y él los lleva a cabo en la tierra.
Cuando no entendemos las acciones de Dios, nosotros todavía de-
bemos inclinarnos incondicionalmente ante su consejo porque ¡él es
el Señor! Cuando por la fe podemos someternos a su voluntad, los
rayos de luz rompen la oscuridad del poder del pecado y las obras de
Satanás. Entonces nosotros no nos centraremos en el lado humano,
sino nos enfocaremos en el gran plan de Dios para el mundo.
El consejo de Dios también se cumple por los juicios. Reflexionemos
por un momento sobre las consecuencias de la muerte de Juan.
1. Su muerte fue un testimonio poderoso para sus seguidores. La
muerte de Juan envía un mensaje poderoso a sus seguidores. Ellos
respetaban a Juan como a un profeta y su muerte fue una dura
prueba. Estaban tan unidos a Juan que corrían el peligro de llegar
a ser dependientes de él. Ahora Juan era quitado de ellos. Ninguno
estuvo presente en su despedida. El verdugo pudo hacer su trabajo
sin oposición.
Los discípulos de Juan tuvieron que aprender a creer sin ver. Ellos
solamente tenían que confiar en el Señor y depender exclusivamen-
te en su Palabra. El Señor nos está hablando cuando nos quita las
personas que estimamos y consideramos indispensables. Nuestra
salvación está sólo en Dios y solo su gracia es suficiente para nues-
tra necesidad diaria. Por consiguiente, es presuntuoso juzgar los he-
chos de Dios y es pecaminoso resistirnos a Él.
2. La muerte de Juan fue una ganancia para él. Piense en el propio
Juan. ¿Tuvo realmente una muerte intempestiva? Si no hubiera nada
después de la vida, él sería el más miserable de los hombres. Pero,
¡no ahora! Herodías pudo matar su cuerpo, pero no pudo matar su
alma. ¡Qué cambio para Juan: de la prisión al cielo! Después de su
decapitación, Juan recibió un lugar en la gloria entre los profetas y
los mártires, para alabar y honrar al Señor por siempre. Los siervos
del Señor en la tierra ocupan puestos peligrosos.
Esto dijo dando a entender Juan no tenía que sufrir más. Cuando terminó su servicio a Dios en
con qué muerte había de la tierra, el Señor le dijo: es suficiente, entra a tu descanso eterno
glorificar a Dios. Y dicho donde hay gozo para siempre. La eternidad era su destino. Parecía
esto, añadió: --Sígueme. que Juan había sido derrotado, pero cuando murió él triunfó. Su
Juan 21:19 muerte honró a Dios (Juan 21:19). Él nunca se quejó de su destino y
nunca negó a su maestro. Nunca fue infiel, sino que permaneció fiel
hasta la muerte.
Con mucha facilidad tendemos a pensar que ser martirizado por la
causa de Dios, su verdad y su justicia, es una cosa terrible. Se debe
notar, sin embargo, que los mártires fueron sacados de su estado

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Nuevo Testamento

de sufrimiento. Esteban vio el cielo abierto. Pablo y Silas alabaron Referencias / Notas
a Dios en la prisión. Los apóstoles se contentaron cuando fueron
dignos de sufrir por el nombre de Jesús (Hechos 5:41). En la historia Ellos salieron de la
de la iglesia hubo muchos mártires llamados a sufrir por la causa de presencia del Concilio,
Cristo y fueron maravillosamente fortalecidos y confortados a la hora gozosos de haber sido
de la muerte. tenidos por dignos de
3. La muerte de Juan debe ser vista en conexión con su relación con padecer afrenta por causa
el Señor Jesús. Su lugar en la historia del reino de Dios era la de pre- del Nombre. Hechos 5:41
parar el camino para el Señor. Cuando el Rey vino, el heraldo tenía
que salir. Cuando el Salvador empezó su ministerio, la tarea de Juan
terminó pronto. Incluso Juan dijo que Jesús debe aumentar y que él Es necesario que él crezca,
debe disminuir (Juan 3:30). y que yo disminuya.
Juan 3:30
El trabajo de Juan sólo duró alrededor de un año y medio. Su fama
menguó cuando Jesús llegó a ser conocido. Porque su nombre se
había hecho notorio (Marcos 6:14) y era conocido a lo largo del país.
Incluso en el palacio de Herodes ya se hablaba sobre Jesús. Él debía
ser conocido y su nombre debía ser sobre todos.
Entonces llegaron sus
La muerte del Bautista hace que sus discípulos se vuelvan a Jesús.
discípulos, tomaron el
Después que ellos dan un entierro amoroso y honorable al cuerpo
cuerpo, lo enterraron y
de su amado maestro muerto, no se desesperan sino que van a in-
fueron a dar la noticia a
formar a Jesús (Mateo 14:12). ¿A quién más podrían ir con su dolor, Jesús. Mateo 14:12
sino a Jesús?

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La Historia de la Salvación

27
Referencias / Notas

LECCIÓN
Título:

JESÚS ALIMENTA A MÁS


DE CINCO MIL PERSONAS
Textos de referencia:
Mateo 14:13-21; Marcos 6:30-44; Lucas 9:10-17; Juan 6:1-15

Versículo para memorizar:


Jesús les respondió: --Yo soy el pan de vida.[a] El que a mí viene
nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás.
Juan 6:35

INTRODUCCIÓN
Este es el único milagro realizado por Jesús durante su ministerio
público en Israel, que es mencionado por los cuatro evangelistas.
Nunca más tantas personas, y al mismo tiempo, se beneficiaron de
un milagro. ¡La actitud del Salvador hacia las personas y la conversa-
ción con los discípulos están llenas de instrucciones!
Los relatos de los cuatro evangelios se complementan entre sí y de-
ben ser comparados cuidadosamente. No se debe confundir esta his-
toria con el relato de la alimentación de los cinco mil, que se cuenta
en otra parte (Mateo 15:32-39; Marcos 8:1-9). Para aumentar el cono-
cimiento sobre este tipo de milagros, debemos también leer las his-
torias similares de multiplicación en el Antiguo Testamento (1 Reyes
17:14ss.; 2 Reyes 4:5ss.; 2 Reyes 4:42-44). Estudiaremos:
I. La compasión divina
II. Una prueba beneficiosa
III. Una provisión milagrosa

I. LA COMPASIÓN DIVINA
A. Jesús y sus discípulos se retiran
El tiempo que el Salvador pasó en Galilea estuvo lleno de aconte-
cimientos memorables. Para propagar el evangelio, Jesús envió a
sus discípulos a varias ciudades de la región. Ellos regresaron con

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Nuevo Testamento

noticias emocionantes e informaron a su maestro todo lo que habían Referencias / Notas


hecho, y lo que habían enseñado (Marcos 6:30). Los discípulos fieles
de Juan el Bautista también habían venido a informar a Jesús todo
lo ocurrido con respecto a la decapitación de Juan. Una variedad
de eventos importantes siguieron uno después de otro. Entretanto,
otras actividades continúan. Apenas los discípulos del Señor regre-
saban de sus viajes, inmediatamente empezaban otra actividad. La
muchedumbre no les permitía descansar. Porque eran muchos los
que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.
Los discípulos estaban a punto de agotarse porque apenas tenían
tiempo para comer.
El Señor vio lo que estaba pasando. Él sabía las necesidades de sus
discípulos y consideró necesario hacer que ellos disfruten de un pe-
ríodo corto de descanso. Por tanto, Jesús quiso retirarse con ellos
por un momento a un lugar solitario, fuera de la actividad y bullicio
de la muchedumbre.
Jesús salió con sus discípulos en una barca para ir a un lugar desier-
to, bordeando una entrada del mar de Galilea. El lugar era rocoso,
estéril y escasamente poblado. Estaba localizado cerca de la ciudad
de Betsaida, en la región del Golan, en la orilla norte del lago, al este
del lugar donde el río Jordán entra en el lago.

B. Jesús recibe a las personas


Jesús no permanece solo mucho tiempo. Enseguida la muchedum-
bre nota lo que está pasando. Lo ven abordar la barca y van de todas
las ciudades, caminando a lo largo de la orilla del mar. Podemos ima-
ginarlos corriendo a lo largo de la playa. ¡Llegan pronto al otro lado,
incluso antes que Jesús y los discípulos!
El Señor y sus discípulos subieron a un monte (Juan 6:3) y se senta-
ron. Y cuando Jesús alzó sus ojos, vio una gran multitud que venía a
Él. Estas personas solo tenían un deseo: ¡estar con Jesús! ¿Qué los
impulsaba? Juan dice que ellos lo siguieron porque veían las señales
que hacía en los enfermos.
¿Qué hizo Jesús? ¿Los hizo regresar? No. ¡Él les recibió! (Lucas 9:11)
Jesús no se desilusionó porque la multitud no les permitió descan-
sar. Él no les dio permiso de mala gana para quedarse, sino que los
recibió con buena voluntad y les dio la bienvenida. Jesús tuvo com-
pasión de ellos (Marcos 6:34). Note esta expresión tierna. Él no está
movido por lástima, sino que siente una emoción fuerte y profunda.
¿Cuál fue la actitud de Jesús hacia estas personas? Los fariseos pen- Al ver las multitudes tuvo
saban que esta gente que no sabe la ley, maldita es (Juan 7:49), pero compasión de ellas, porque
Jesús dijo que ellos eran como ovejas que no tenían pastor (Marcos estaban desamparadas y
6:34). Estas ovejas no eran parte de un rebaño. Estaban agitadas, dispersas como ovejas que
cansadas y dispersas, sin saber a dónde ir (Mateo 9:36). Sin un buen no tienen pastor.
liderazgo, estas ovejas serían vulnerables a toda clase de tentacio- Mateo 9:36
nes y vagarían por cualquier parte. ¿Debemos sorprendernos de que
estaban descarriadas? ¿Cómo podía el Buen Pastor dejarlas en este
estado lastimoso? Ciertamente había suficientes maestros en Israel,

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La Historia de la Salvación

Referencias / Notas pero no se preocupaban por las ovejas perdidas y les daban piedras
en lugar de pan.
Cristo no los trató de esa manera. No se cansaba de ayudarlos e
inmediatamente comenzó a enseñarles muchas cosas del reino (Mar-
cos 6:34). Él no se olvidó del enfermo y del necesitado. Jesús sanaba
a los que necesitaban ser curados (Lucas 9:11). Con gozo, Jesús ofre-
ció su descanso por el bienestar de las almas.

C. Jesús no rechaza a nadie


No busquéis vuestro Jesús todavía es el mismo. Los que vienen a Él no serán echados
propio provecho, sino el fuera. Él está abierto a sus necesidades y deseoso de ayudarlos.
de los demás. Haya, pues, Si nosotros queremos servir de verdad al Señor, debemos cultivar
en vosotros este sentir que esta misma actitud (Filipenses 2:4, 5). Debemos seguir su ejemplo.
hubo también en Cristo Hay tantas personas que están alejadas de Dios y su Palabra, que
Jesús. Filipenses 2:4-5 vagan ignorantemente y se desvían, que están en gran necesidad, y
no hay necesidad mayor que la necesidad de las almas.

II. UNA PRUEBA BENEFICIOSA


A. Jesús ministra a la gente
El Señor Jesús piensa en todo, incluso en las necesidades físicas.
Los discípulos no entendían esto todavía y no tenían ni la menor idea
de la forma milagrosa en que Jesús atendería las necesidades de la
gente. Jesús permitió que sus discípulos participaran en forma acti-
va en la distribución de la comida que Jesús les proporcionó. ¡Así es
como ellos podían involucrarse!
Con ese fin, los discípulos debían primero estar preparados e instrui-
dos. La conversación entre Jesús y los discípulos fue notable y reveló
lo que ellos tenían en sus corazones y mentes.
Cristo está ocupado atendiendo a la muchedumbre, enseñándoles
y sanándoles, pero ya está anocheciendo. Mientras el Señor Jesús
continúa su trabajo, los discípulos piensan: se está haciendo tarde,
¡es tiempo de parar! Pero Jesús continúa, y por fin ellos se atreven a
interrumpirlo para recordarle la hora y darle un consejo no solicita-
do: Señor, permite que las personas se vayan.
Es tarde y el lugar está abandonado. No hay comida, ni alojamiento
por aquí. Permite que las personas vayan a los pueblos para encon-
trar alojamiento y comprar comida. Nosotros hemos estado aquí mu-
cho tiempo; ¡se está haciendo tarde!
Al parecer las personas también se habían olvidado del tiempo y
continuaban escuchando a Jesús. No pensaban en regresar a casa.
Todavía había tiempo. Pero cuando el sol se ocultare y se pusiere
oscuro, será demasiado tarde.
Los discípulos piensan que están haciendo un favor a las personas.
Su recomendación parece muy práctica. Sin embargo, están com-
pletamente equivocados.

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Nuevo Testamento

B. Jesús enseña a sus discípulos una lección Referencias / Notas


El Salvador les enseñará. Note cómo lo hace. Hay un desarrollo pro-
gresivo en su acción. Él empieza preguntándole a Felipe: ¿De dónde
compraremos pan para que coman estos? (Juan 6:5) No piense que
Jesús necesitaba el consejo de Felipe, porque él sabía lo que había de
hacer. La alimentación milagrosa no fue el producto de una inspira-
ción súbita. Todo lo que pasó había sido planeado de antemano.
La pregunta de Jesús es pedagógica y tiene la intención de probar a
Felipe. No es para averiguar si es lo bastante inteligente para encon-
trar una solución a esta situación difícil, sino para saber si él tiene
suficiente fe para confiar totalmente en el Señor Jesús. Sin embargo,
Felipe no entiende y está listo con su respuesta: ¡lo que tú deseas
es imposible! Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada
uno de ellos tomase un poco (Juan 6:7).
En ese tiempo un denario era el sueldo de un día. Además, en este
lugar desierto no había pan. Así es como Felipe razonó. Por supues-
to, no hubo una respuesta lógica de parte de Jesús.
Jesús responde yendo un paso más allá y ahora ordena a sus dis-
cípulos: Dadles vosotros de comer (Marcos 6:37). Lo que Jesús está
diciendo a sus discípulos es que las personas no tienen que irse a
buscar alimento, porque ellos son los que tienen que