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HERMENÉUTICA AVANZADA

Segunda edición

Por Max Gallardo

Instituto de Superación Ministerial


2006
1

PREFACIO DEL AUTOR

La interpretación de las Escrituras es de una importancia crucial en la vida de los


creyentes individuales y en el quehacer de la iglesia. La hermenéutica bíblica ha sido un
tema descuidado durante mucho tiempo en la educación bíblica y teológica. En
ocasiones, cuesta encontrar profesores en los institutos bíblicos que enseñen la
asignatura. 1 A veces se ha debido a una experiencia frustrante del profesor, en su época
como alumno, que le impidió asimilar el tema con profundidad.

Cuando meditamos el papel trascendental que la interpretación de la Biblia


cumple en la comunidad cristiana, esto nos lleva a concluir que la reflexión teológica, la
predicación de la Palabra, el asesoramiento pastoral y la defensa de la sana doctrina están
en riesgo ante la falta de preparación en una disciplina de estudios que sin duda no es
fácil de dominar, pero que con paciencia y dedicación produce tremendos beneficios para
el ministro y la familia de la fe.

Considerando la existencia de varias obras en español que tratan sobre la


hermenéutica bíblica, el agregar un libro más a la colección necesita justificación. El
haber sido profesor de la materia en institutos bíblicos por casi veinte años me llevó a
familiarizarme con toda la literatura sobre el tema. Una de las mayores debilidades de las
obras en existencia es el hecho que no existe un libro en español que combine los
aspectos introductorios a la hermenéutica bíblica con aquellos metodológicos. La
mayoría de los libros entregan valiosa información sobre diversos aspectos de la tarea
hermenéutica pero no entregan la orientación necesaria sobre cómo llevar a cabo la tarea
exegética en términos concretos.

Este libro fue escrito en forma progresiva y será de mayor provecho si el lector
estudia el texto en el orden en que se presentan los capítulos. Esto porque cada capítulo
está de alguna manera apoyado en el que le precede.

En la parte metodológica se ha procurado en algunos géneros entregar un modelo


de exégesis que ayude al alumno a apreciar el “cómo se hace.”

Es mi deseo que lo expuesto en cada capítulo ayude al estudiante a desarrollar la


capacidad de leer el texto bíblico con discernimiento, y avance en la comprensión de los
propósitos eternos de Dios revelados en su Palabra.

1
En irónico observar que en oportunidades las asignaturas más descuidadas en los institutos bíblicos, en
términos de profundidad de enfoque, son la hermenéutica y la homilética. No es difícil ver que tal
debilidad va a influir seriamente en la enseñanza y exposición de la Palabra de Dios en la iglesia local, y
luego el círculo se cierra al perpetuarse el problema al nivel de instituto bíblico.
2

ÍNDICE

SECCIÓN UNO. ASUNTOS INTRODUCTORIOS

1. Concepción de hermenéutica……………………………………………… 3

2. Elementos fundamentales de la interpretación bíblica……………………. 9

3. Transmisión y preservación del texto bíblico……………………………...16

4. Principios exegéticos generales…………………………………………….22

5. Identificación del lenguaje figurado………………………………………..29

SECCIÓN DOS. METODOLOGÍA EXEGÉTICA

6. Hacia una metodología exegética…………………………………………..36

7. Exégesis en las epístolas…………………………………………………....40

8. Exégesis en los evangelios………………………………………………....56

9. Exégesis en la profecía hebrea……………………………………………..69

10. Exégesis en la poesía hebrea……………………………………………...79

11. Exégesis en la sabiduría hebrea…………………………………………...88

12. Exégesis en la ley………………………………………………………....94

13. Exégesis en la literatura apocalíptica…………………………………….100

14. Exégesis en pasajes narrativos…………………………………………....103

BIBLIOGRAFIA………………………………………………………...……106
3

CAPÍTULO 1

CONCEPCIÓN DE HERMENÉUTICA

La habilidad de comunicarnos es una de las grandes capacidades que Dios nos


otorgó. Ejercemos tal facultad constantemente en nuestras vidas. A cada momento
alguien está enviando un mensaje y otra persona está captando e interpretando los
elementos de tal mensaje. Esto nos lleva a tomar conciencia de que estamos involucrados
en procesos comunicativos cotidianos que, a través de múltiples códigos y canales, hacen
que nuestra existencia cobre sentido.

Por ejemplo, si vamos conduciendo un vehículo, debemos estar atentos a las


señales del tránsito, a las señales que los otros conductores emiten y a veces aún estar
dispuesto a percibir el “estado psicológico” del que va delante o detrás de nuestro
automóvil.

Lo interesante en todo esto es que cada una de estas cosas las hacemos sin la
conciencia que estamos siendo “intérpretes” de la realidad puntual que nos rodea. Esto se
debe a que “cuando una persona está bien familiarizada con los materiales que lee u oye,
el proceso de comprensión se lleva a cabo sin esfuerzo. La interpretación se encuentra
presente pero funciona en forma tan espontánea que no se hace evidente”.2

LA HERMENÉUTICA BÍBLICA

La hermenéutica (del griego hermeneuo, interpretar) es la ciencia que trata de la


interpretación de textos escritos3, especialmente aquellos que necesitan una atención
especial debido a la “distancia” o “vacío” que separa al lector del texto que está leyendo.
Como bien lo afirma Bernard Ramm:

2
B. Ramm, “Interpretación Bíblica” en Hermenéutica Bíblica por R. G. Turnbull, ed., p. 6.
3
Aunque el término “hermenéutica” se ha extendido en los últimos años hacia todo el proceso de la
percepción y la comunicación humana, debido a la influencia de los filósofos M. Heidegger, G. Ebeling y
H. G. Gadamer entre otros.
4

Una cosa necesita interpretación cuando algo obstruye su comprensión espontánea...


En otras palabras, entre el intérprete y el material a interpretar existe un vacío, y se
hace necesaria la formulación de normas para llenar ese vacío. En tanto el intérprete
se halle separado de su material por el tiempo, el vacío será histórico; en tanto su
cultura sea diferente a la del texto, el vacío será ecológico y biológico. Y dado que
usualmente existe en el texto una actitud diferente hacia la vida y hacia el universo
4
que la del intérprete, puede decirse que hay un vacío filosófico.

Al considerar que la Biblia cumple a cabalidad con las características de literatura


antigua, escrita en otra época y cultura, es que se hace necesaria la hermenéutica bíblica.
Esta área especializada de la hermenéutica se aplica al estudio de la Biblia, y proporciona
al lector de las Sagradas Escrituras las herramientas lingüísticas necesarias para lograr
superar los obstáculos que estorban su óptima comprensión de éstas. Sin duda que la
mera comprensión intelectual de las verdades contenidas en ellas no es suficiente ante la
demanda de las mismas Escrituras de ser “hacedores de la palabra”, y esto último
también forma parte de la tarea hermenéutica.

INTÉRPRETE VACÍO TEXTO BÍBLICO


Histórico
Cultural
Ecológico

Concepto de distancia o vacío Fig. 1. 1

La hermenéutica bíblica consiste primeramente en la adopción de principios,


normas y reglas que tienen el objetivo de guiar al intérprete hacia la comprensión del
sentido original del texto bíblico, y así no se extravíe de ser fiel al propósito de su autor.
Al decir adopción se asume que el intérprete se identifica con un método de
interpretación determinado que, a su parecer, le ayuda a encontrar el correcto sentido al
texto bíblico.

En la historia de la Iglesia han convivido, principalmente, el método alegórico


con el método gramático histórico. El primero fue popularizado durante el siglo III en la
iglesia de Alejandría por Clemente y Orígenes, bajo la influencia de las obras literarias
del filósofo judío Filón. Comentando el método de Orígenes, Justo L. González afirma:
“La alegoría es el método exegético característico del gran maestro alejandrino, y de ella
hace uso a cada paso. Esta alegoría —tomada en parte de Filón y en parte de Clemente—
alcanza vuelos nunca antes igualados en la exégesis cristiana, y en ella Orígenes
encuentra el medio de justificar y apoyar mediante textos bíblicos más de una doctrina
totalmente extraña a las Escrituras, hasta al punto que ha sido posible interpretar su
pensamiento como un sistema filosófico que poco tiene que ver con el Cristianismo”5. El
método alegórico deja de lado el sentido literal de un pasaje e intenta buscar “sentidos
más profundos o espirituales.” Este método llegó a dominar la lectura de la Biblia durante
4
B. Ramm, Idem. , p. 6
5
J. L. González, Historia del pensamiento cristiano, Vol. I, p. 209
5

la Edad Media al punto que era posible apoyar cualquier doctrina apelando al “sentido
espiritual.” La alegoría atribuye significados al texto bíblico que están en la mente del
lector antes que en el sentido natural de la Escritura.

Una variable de este método es la “interpretación por revelación”. En algunos


grupos (especialmente pentecostales o carismáticos) alguien asume haber recibido una
revelación especial de Dios sobre el significado de cierto pasaje de la Biblia. Tal
interpretación, por lo general, presenta un sentido ajeno al del escritor bíblico y es
presentada con la autoridad que emana de una experiencia subjetiva.6 El método
alegórico nunca ha dejado de estar presente en la Iglesia y no es útil para entender la
Biblia, pues en lugar de hacer exégesis (extraer el sentido original) hace eiségesis
(introducir sentidos ajenos al texto), reflejando como ningún otro método las
presuposiciones del intérprete.

El método gramático-histórico también tiene una tradición antigua representada


en los primeros siglos del cristianismo por la Iglesia de Antioquía. Este método asume
que la revelación de Dios nos llega en formulaciones idiomáticas, y que tales
formulaciones cobran sentido en la medida que se conozca el contexto histórico que
rodeó los mensajes o situaciones a través de las cuales Dios habló, y nos habla hoy. Así,
este método toma seriamente la tarea de estudiar los idiomas originales en que se
escribieron los libros de la Biblia, considerando las reglas de comprensión literaria de un
escrito, y al mismo tiempo asume que la reconstrucción del entorno histórico de
determinado libro o pasaje arrojará el sentido que el autor original tuvo en mente al dejar
tal registro escrito. De esta manera el método gramático-histórico es el más confiable
porque el intérprete busca discernir el sentido del autor, que es la forma correcta de
entender cualquier escrito, cuanto más si éste es la revelación del Soberano Dios del
universo. 7

Al mismo tiempo, la hermenéutica guarda relación con la aplicación correcta que


el intérprete haga hoy, desde su perspectiva contemporánea, de los pasajes estudiados o
leídos. Esto último hace eco de los estudios más recientes sobre el proceso de
interpretación, donde se toma con igual seriedad tanto el estudio cuidadoso del texto
bíblico como el contexto histórico del intérprete. A.C. Thiselton afirma al respecto:

6
Un ejemplo de tal práctica fue la revelación que alguien recibió a principios de siglo, en un retiro
espiritual pentecostal en los Estados Unidos, acerca del nombre de Jesús. Esta revelación dio origen al
“bautismo en el nombre de Jesús” como formula bautismal, y a las denominaciones pentecostales unitarias
que rechazan la doctrina de la Trinidad y se les conoce como iglesias “Sólo Jesús.” Tal criterio en
oportunidades va asociado con intolerancia hacia quienes no concuerdan con sus interpretaciones. Rony
Chávez afirma en relación con la aceptación de la “reforma apostólica”: “Si al oír todo esto siente rechazo,
usted debe ser liberado. Debe ser ministrado. Todos hemos sido diseñados para ser ministros Apostólicos
y Proféticos, así que si todo esto choca contra su manera de pensar, tiene que recibir liberación para entrar a
una nueva dimensión Apostólica mayor.” (Roni Chávez, “Moviéndonos en lo apostólico”, http://www.
ccnven. org/ao1. htm, Internet, sin fecha, acceso del 30 de mayo del 2003.
7
Para una reseña cuidadosa de estos métodos y otros más recientes —incluyendo el método histórico-
crítico y la “nueva hermenéutica”— y su desarrollo vea Hermenéutica Bíblica por J. M. Martínez, pags.
65-133; L. Berkhof, Principios de interpretación bíblica, pags. 13-43; y H. Virkler, Hermenéutica, pags.
41-63.
6

Tradicionalmente, la Hermenéutica implicó la formulación de reglas para la


comprensión de un texto antiguo, especialmente en términos lingüísticos e
históricos. Se requería del intérprete que comenzara con el idioma del texto,
incluyendo su gramática, vocabulario y estilo. Él examinaba su contexto lingüístico,
literario e histórico. En otras palabras, la hermenéutica tradicional comenzaba con el
reconocimiento de que un texto estaba condicionado por un contexto histórico dado.
Sin embargo, la hermenéutica, en el sentido más reciente del término, comienza con
el reconocimiento de que el condicionamiento histórico se da en ambos lados: el
intérprete moderno no menos que el texto, se encuentra en un contexto y tradición
8
histórica dada.

La tarea hermenéutica como se ve tiene entonces dos fases, éstas reciben el


nombre de: exégesis y aplicación. La exégesis consiste en determinar el significado
original del texto. Ella se ocupa en dilucidar el sentido que el autor bíblico tuvo en mente
al escribir tal o cual pasaje. La exégesis no considera la aplicación del texto a la realidad
del intérprete hoy, sino por el contrario procura determinar lo más exactamente posible lo
que el autor quiso decir a sus receptores originales. Esto se lleva a cabo haciendo uso del
método gramático-histórico que toma seriamente las características literarias de las
Escrituras y el entorno histórico en el cual se produjeron.

La aplicación9 del texto bíblico es la tarea que sigue a la exégesis, y consiste en


reconocer las implicaciones contemporáneas de los principios contenidos en el pasaje
estudiado. En esta labor es crucial reconocer el género literario y lenguaje usado por los
escritores, para no caer en aplicaciones literalistas o alegóricas que no hacen justicia al
objetivo del autor. Además es vital reconocer los principios (ya sea éticos o teológicos)
reflejados en las formas culturales de los tiempos bíblicos. Evitando confundirlos y
reconociendo que tales principios pueden tomar formas culturales distintas en el mundo
del intérprete.10

El orden correcto entonces en la interpretación bíblica es: primero la exégesis y


luego la aplicación. Esto es lógico ya que debemos saber primero que significó el texto
para los receptores originales antes de concluir que significa para nosotros hoy. Como
bien lo afirma Gordon Fee:

La razón para no comenzar con la aplicación contemporánea (aquí y ahora) es que el


único control apropiado de la hermenéutica [es decir la aplicación] se encuentra en el

8
A.C. Thiselton, The Two Horizons, p. 11. Las cursivas son del autor.
9
Algunos autores en las últimas décadas usan el término hermenéutica para referirse a lo que
tradicionalmente se ha denominado aplicación. Gordon Fee aclara: “Aunque la palabra “hermenéutica” de
ordinario cubre todo el campo de la interpretación, incluso la exégesis, también se usa en el sentido más
restringido de la búsqueda de la relevancia contemporánea de los textos antiguos.” (La lectura eficaz de la
Biblia, p. 22). No todos los estudiosos bíblicos están de acuerdo con tal distinción y prefieren seguir
usando la palabra en el sentido tradicional, como la ciencia que abarca todo el proceso interpretativo.
10
Para una discusión más amplia de la aplicación de la Palabra vea: G. Fee y D. Stuart, La Lectura Eficaz
de la Biblia, pags. 49-54; J. Martínez, Hermenéutica Bíblica, pags. 541-560; y H. Virkler, Hermenéutica,
pags. 179-196.
7

propósito original del texto bíblico... Un texto no puede significar lo que nunca
11
significó.

EXÉGESIS APLICACIÓN
Orden correcto en la interpretación bíblica

La hermenéutica bíblica debe entonces preocuparse de entregar los principios,


normas y reglas necesarias para llevar adelante tanto la tarea exegética como la de
aplicación. En el siguiente capítulo volveremos a considerar más cuidadosamente los
factores que intervienen en el proceso de la interpretación bíblica.

INTÉRPRETE HERMENEÚTICA BÍBLICA TEXTO BÍBLICO


VACÍO
Histórico
Cultural
Ecológico

Papel de enlace de la hermenéutica bíblica Fig. 1.2

NECESIDAD DE LA HERMENÉUTICA BÍBLICA

¿Por qué debemos estudiar principios de interpretación para comprender la


Biblia? Además de lo ya expuesto, la necesidad del lector de las Sagradas Escrituras de
estar familiarizado con la hermenéutica radica, entre otros, en los siguientes factores:

1. La centralidad que la Biblia tiene en la vida de la Iglesia Evangélica y en la


de creyentes individuales es indiscutible. Esto ha sido así desde el comienzo mismo de la
iglesia protestante, debido al principio reformado solo Biblia. Antes de la Reforma
protestante las Escrituras estaban confinadas a un lenguaje exclusivo, el latín, y a una
clase social específica, el clero católico. Los reformadores otorgaron un sitial de
privilegio a la Biblia en la edificación, la ética, la liturgia, y también como la regla última
de doctrina y práctica.

Los evangélicos somos “el pueblo del Libro”. Es típico ver a cada familia o
creyente evangélico asistir a los cultos con su Biblia bajo el brazo, pero ¿leemos los
cristianos las Sagradas Escrituras? Un investigador católico hizo la observación de que
los evangélicos amábamos la Biblia, la distribuíamos, fomentábamos su lectura, pero en
términos reales la leíamos poco. Si tal aseveración tiene algo de razón, una de las causas
principales de esta situación sería la falta de enseñanza sobre principios para interpretar la
Biblia. Más de una vez nos hemos encontrado con creyentes que nos dicen: “Leo la
Biblia, pero no la entiendo por más que trato”, así es fácil desanimarse y abrir el Libro
sólo cuando el predicador va a exponer un pasaje en el culto.

11
G. Fee y D. Stuart, La Lectura Eficaz de la Biblia, pags. 22 y 23. Las cursivas son del autor.
8

Además los predicadores de la Palabra somos responsables de comunicar


fidedignamente el mensaje de las Escrituras. Un estudio descuidado de la Biblia va ha
producir problemas en creyentes sencillos que por desconocimiento o mala formación se
les ha enseñado a confundir la infalible Palabra escrita con la falible predicación humana.
La predicación desde los púlpitos es fidedigna y confiable en la medida que se ajusta a
una Escritura correctamente interpretada.

2. El abuso que las sectas de trasfondo cristiano hacen de la Biblia. Más de un


creyente evangélico ha quedado admirado de la aparentemente experta habilidad de los
Testigos de Jehová en el uso de la Biblia. Las sectas se especializan en la manipulación
de pasajes fuera de su contexto original para construir su estructura doctrinal. Sólo el uso
de la correcta hermenéutica va ha asegurar el librar al creyente de la duda.

3. El liderazgo cristiano necesita la preparación adecuada en la interpretación


bíblica para llevar adelante la tarea de predicación, enseñanza y asesoramiento
pastoral. Creemos que solamente la Biblia es nuestra base de doctrina y guía para la
conducta ética. Tal grado de autoridad necesita de principios y normas que gobiernen la
tarea de reconocer la voluntad de Dios revelada en las Escrituras.

Es triste apreciar que en nuestro medio se han levantado personas que al afirmar:
“la Biblia dice...” han extraviado de la verdad a creyentes sencillos. Esto porque tanto el
líder como quienes le siguen desconocen los fundamentos básicos en el estudio de la
Palabra de Dios y terminan engañados por el error. Recordemos que Satanás también
conoce las Escrituras y las usa para extraviar a los creyentes, basta ver el caso de la
tentación que fue objeto nuestro Señor Jesús, el diablo le dijo: “Escrito está...”, pero el
Señor supo responder con el uso correcto de la Escritura (Ver Mateo 4:6-7).

4. Por último, la Biblia es la revelación de Dios al hombre y es trascendental que


la voluntad revelada de Dios sea conocida por cada persona. Los principios
hermenéuticos han de servir como el puente necesario para acceder a la adecuada
comprensión de lo que Dios nos dice a través de las páginas de las Escrituras.
Considerando que el único camino de salvación es Jesucristo y que todo lo que
necesitamos saber sobre él está en la Biblia, entonces es un deber de la Iglesia conducir a
cada creyente a una óptima comprensión de los principios que guardan relación con la
interpretación bíblica. Bernard Ramm lo expresa correctamente. “No hay beneficio para
nosotros si es que Dios ha hablado y no sabemos lo que él ha dicho. Por lo tanto es
nuestra responsabilidad determinar el significado de lo que Dios nos ha dado en la
Sagrada Escritura.”12

12
B. Ramm, Protestant Biblical Interpretation, p. 2.
9

CAPÍTULO 2

ELEMENTOS FUNDAMENTALES DE LA INTERPRETACIÓN BÍBLICA

¿Cuál es el punto de partida en la interpretación bíblica? Lo primero que viene a


la mente es que la tarea interpretativa se inicia al comenzar a leer el pasaje que queremos
entender. Sin embargo, al meditar más cuidadosamente esta pregunta nos damos cuenta
que el proceso de interpretación no comienza con el texto sino con el intérprete y luego se
llega al texto.

En el proceso interpretativo intervienen dos elementos básicos: el intérprete y el


texto bíblico. Cada uno de ellos conforma un mundo diferente. El lector trae su “propio
mundo”, lo que en términos generales se ha llamado precomprensión, que básicamente
consiste en lo que el intérprete trae consigo al leer el texto, esto es conocimientos y
experiencias que le predisponen para el encuentro con la Palabra. Por otro lado, el texto
bíblico, debido a la “distancia” que lo separa del lector, posee características propias
como preservación del texto, elementos lingüísticos, particularidades históricas, entornos
culturales, etc. que hacen necesaria una información especializada para introducir al
intérprete en el “mundo bíblico”. Así, podemos apreciar que tanto el lector como el texto
bíblico poseen un “contexto” que necesita dilucidarse para una adecuada interpretación.

LA IMPORTANCIA DE LA PRECOMPRENSIÓN

La precomprensión puede ser definida como el bagaje de conocimientos y


experiencias que una persona posee al momento de interpretar un texto o aún la realidad
que le rodea. Ningún ser humano puede librarse de esta situación al acercarse a la
Palabra de Dios. Por tal razón es que la primera tarea del intérprete es reconocer que la
objetividad absoluta no es posible, debido a que nuestro conocimiento previo nos
predispone al momento de interpretar.

Lo que corresponde entonces es asumir que al leer la Biblia estos presupuestos


serán traídos consigo. Lo que se debe producir entonces es una actitud humilde frente a
los principios bíblicos, para que sean estos los que confirmen, modifiquen o
sencillamente censuren algunos de nuestros prejuicios, presupuestos o
predeterminaciones. Esto es introducirse en el “mundo del intérprete.” El efecto
contrario, produce que el intérprete “utilice” el texto bíblico, a través de una lectura
prejuiciada, para que éste se conforme a sus propias ideas. Así la Palabra es manipulada
y no se cumple el objetivo de Dios de hablar a través de ella al hombre. Gordon Fee lo
explica de la siguiente forma:

La primera razón que hay que aprender en cuanto a la interpretación es que, aunque
no se quiera, todo lector es al mismo tiempo intérprete. Esto es, la mayoría de
nosotros suponemos al leer que también entendemos lo que leemos. También
10

tenemos la tendencia a pensar que lo que nosotros entendemos es lo mismo que se


proponía el Espíritu Santo o el autor humano. Sin embargo, siempre traemos al
texto todo lo que somos, con todas nuestras experiencias, cultura, y comprensión
anterior de palabras e ideas. Algunas veces lo que traemos al texto, sin intención,
13
nos descarría, o nos hace poner en el texto toda clase de ideas extrañas.

El campo que abarca el concepto de precomprensión es tan vasto como la


totalidad de las impresiones registradas en la personalidad humana. Así es que cosas
tales como, la educación, trasfondo teológico, experiencias normales y traumáticas,
formación familiar, nacionalismo, racismo, elementos simbólicos, etnocentrismo y
socialización, son traídas al encuentro con la Palabra de Dios. La vasta mayoría de esto
se trae, por supuesto, inconscientemente. Sin embargo, para que la Escritura cumpla su
propósito en nosotros necesitamos reconocer que todo eso está ahí, y debemos permitir
que sea la Palabra misma la que los evalúe y los cambie, al ir renovando nuestra mente
(Romanos 12:1-2).

Algo que sin duda forma también parte de la precomprensión del intérprete es la
múltiple demanda de situaciones históricas puntuales contemporáneas que desafían al
lector a encontrar una respuesta en la Palabra de Dios. Estos desafíos no son los mismos
para cada generación de creyentes. Así como el legalismo para Pablo o el gnosticismo
para la iglesia del siglo II demandaron una reflexión y respuesta, es que hoy los cristianos
del siglo XXI nos vemos confrontados a considerar que decir a una sociedad
postmoderna, que se jacta de los logros de las ciencias y rechaza la posibilidad de lo
sobrenatural.

La presencia de la precomprensión no debe mirarse sólo como algo negativo. En


realidad, muchas de las impresiones emocionales o cognoscitivas que traemos al texto
nos ayudan, a manera de comparación o contraste, a que la verdad de Dios brille con más
fuerza. Por otro lado sería imposible tomar conciencia de la realidad sin tener un marco
de referencia o perspectiva desde la cual observarla. Acudir al texto con una menta
abierta y procurando la objetividad nos ayudará en la interpretación.

Algunas de las actitudes deseables con las cuales el intérprete debe acercarse a las
Escrituras son: Humildad frente a la grandeza de la revelación, sinceridad consigo mismo
13
G. Fee y D. Stuart, La lectura eficaz de la Biblia, p. 12. Cursivas del autor.
11

y con el texto bíblico; apertura para dejar que la Palabra nos transforme; determinación
de obedecer a la Escritura en la medida que vamos entendiendo sus principios;
perseverancia y persistencia en conocer más y más de la revelación de Dios; y sentido de
dependencia de la gracia de Dios y su Espíritu Santo. Esdras nos deja un gran modelo de
un estudioso de las Escrituras, “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir
en la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos”
(Esd. 7:10).

LAS ESCRITURAS BÍBLICAS.

Al considerar el otro elemento básico en la interpretación, el texto bíblico,


entramos a tomar en cuenta factores tales como la integridad y transmisión del texto, la
Biblia como revelación especial de Dios y las características literarias de la Palabra de
Dios. Dedicaremos el próximo capítulo especialmente a la transmisión del texto bíblico y
consideraremos ahora la Biblia como revelación y sus características literarias. Con esto
nos introducimos en el “mundo bíblico.”

La naturaleza de la revelación bíblica

El autor de la epístola a los Hebreos nos dice que “Dios habiendo hablado muchas
veces y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha
hablado por el Hijo,...” (Heb.1:1-2a). La Biblia es el testimonio de que Dios ha hablado,
ésta registra el modo y la forma en que la Deidad se ha revelado al hombre. Al
considerar la Biblia como la revelación de Dios es importante entender dos verdades
fundamentales al respecto.

1) La revelación se acomoda al entendimiento de quienes la reciben. Esto


significa que la única forma en que podemos entender a Dios es que él nos hable en
idiomas, conceptos, figuras e imágenes humanas. Que corresponde por lo demás a la
realidad concreta en la cual los humanos percibimos lo que nos rodea. Dios no puede
llevarnos a la esfera de su realidad para hablarnos ya que sólo Dios puede comprenderse
cabalmente a sí mismo, y las limitaciones de la mente humana no pueden comprender la
inimaginable complejidad de la Deidad. Bernard Ramm da una buena explicación al
respecto:

Para establecer contacto verdadero con el hombre, la revelación especial ha de venir


en una forma cósmica (usando el término de Kuyper), o en una forma sacramental
(usando el término de Barth), o en una forma antrópica. Lo que Kuyper quiere decir
con cósmica es que la revelación especial ha de entrar verdaderamente en nuestro
mundo y vestirse de sus formas a fin de ser comprendida por nosotros. Sacramental
quiere decir para Barth que los elementos de este mundo son tomados al servicio de
la revelación para servir como sus señales. Antrópica quiere decir para nosotros que
la revelación ha de acomodarse al hombre, su lenguaje, su cultura, y sus
12

capacidades. Este carácter, cósmico, sacramental y antrópico de la revelación es la


14
forma de la gran condescendencia de Dios.

Por esto nos encontramos con el uso de lenguaje analógico en las Escrituras para
describir la naturaleza de Dios y las realidades de la experiencia espiritual del creyente.
Así la Biblia nos habla de Dios en forma antropomórfica al afirmar que él posee
miembros corporales como manos, brazos, rostro, etc. (ver Isaías 40:10). Sabemos que
Dios es espíritu (Jn. 4:24) y no necesita de un cuerpo para accionar, pero él se acomoda a
nuestro entendimiento y espera que nosotros asociemos estos elementos humanos con la
realidad espiritual que representan.

b) Otra verdad importante es el hecho que la revelación bíblica es progresiva.


Esto significa que por efecto de que la revelación se manifiesta en la historia, Dios se va
mostrando en los eventos y en la interpretación de estos por el escritor inspirado, a lo
largo de una línea histórica. D. A. Carson define revelación progresiva como

...el hecho que Dios se reveló progresivamente en evento y en Escritura, culminando


los eventos con la muerte, resurrección y exaltación de Cristo, y culminando las
Escrituras con el cierre del canon. El resultado es que los caminos y propósitos de
Dios se cumplieron progresivamente no sólo en eventos redentores sino también en
explicación escrita. La revelación más temprana prepara la que le sigue; esta última
progresa y en alguna forma explica la primera.15

En este sentido, encontramos en el Nuevo Testamento la revelación más reciente


y definitiva. Así que, es desde este último que debe leerse e interpretarse el Antiguo. Por
lo cual, cuando se presente una tensión, es decir puntos divergentes, entre las enseñanzas
o principios del Antiguo Testamento y los que el Nuevo muestra, se debe preferir lo que
este último enseña al respecto.

Por ejemplo, el Antiguo Testamento otorga mucha importancia al respeto del día
sábado, pero el Nuevo afirma que el día que se guarda no debe ser objeto de divisiones
(Ro. 14:5-6). Así la Iglesia ha entendido que el día de reposo no debe necesariamente ser
el que guardan los judíos, pues el sábado no está confirmado como obligatorio para los
cristianos no-judíos.

Aunque tal progreso se aprecia obviamente entre ambos Testamentos, tal


elemento de progresión se observa aún dentro del Nuevo Testamento. Jesucristo dijo a
sus discípulos: “Aún tengo muchas cosas que deciros... pero cuando venga el Espíritu de
verdad, él os guiará a toda verdad...” (Jn. 16:12-13). La enseñanza de Jesús se completa
con la enseñanza que él mismo entregó a través del Espíritu Santo a los apóstoles. Desde
esa perspectiva los Evangelios son clarificados a través de la enseñanza de los Hechos y
las Epístolas.

14
B. Ramm. La revelación especial y la Palabra de Dios, p. 31. Cursivas del autor. Este libro fue escrito
por uno de los más claros y al mismo tiempo profundo erudito bíblico, su lectura completa será de
tremenda ayuda en la formación del intérprete de las Escrituras.
15
D. A. Carson, “Unity and Diversity in the New Testament” en Scripture and Truth, D. A. Carson y J. D.
Woodbridge, eds., p. 83.
13

Ya que Jesucristo es la culminación del plan redentor, y en su persona y


enseñanza se completa la revelación, no debemos aceptar que revelaciones personales
subjetivas se eleven al mismo nivel de autoridad que las Escrituras. Esto último
constituye un serio peligro en el medio eclesiástico pentecostal y carismático, y la iglesia
debe luchar para no dejarse arrastrar por esta tendencia.

La naturaleza de las Escrituras.

La Biblia es la forma escrita en que ha quedado preservada la revelación de Dios


y el comprender algunos aspectos de su carácter nos ayuda a interpretarla correctamente.

1) Las Sagradas Escrituras presentan una gran variedad de géneros literarios.


Leyes, narraciones, poesía, sabiduría, profecía, evangelios, parábolas, epístolas, y
literatura apocalíptica, están presentes en la Palabra de Dios reflejando su itinerario
histórico, cultural, y teológico. Cuando se aborda el estudio de un pasaje de la Biblia, lo
primero que se debe discernir es el género al que pertenece, para así ordenar su estudio a
través de la adecuada metodología.

También es importante considerar la función original que el pasaje o libro que se


está estudiando tuvo en la comunidad de creyentes que lo preservó, pues su función en la
vida de la Iglesia hoy puede que sea diferente. El uso litúrgico o festivo de un salmo, la
función del libro de Proverbios en la educación de los jóvenes hebreos, el uso de
parábolas en la enseñanza de Jesús, o de la Epístolas en las primeras congregaciones
cristianas ayudan en la exégesis.

2) La Biblia como canon. También se debe tomar en cuenta la función que tales
libros cumplen hoy como parte de la colección de escritos reconocidos como inspirados
por la iglesia. Es decir su función canónica dentro del espectro revelador de las
Escrituras, considerando el carácter progresivo de la revelación bíblica.

Los libros ya han dejado de circular independientemente y forman parte de un


libro al que conocemos como La Biblia. El ordenamiento que estos tienen en su división
más básica Antiguo y Nuevo Testamento conforman un todo que encierra la revelación
completa. El canon y la revelación progresiva nos recuerdan que la función original de
ciertos libros ya no es la misma hoy. Por ejemplo, el libro de Proverbios tuvo la función
de entregar formación ética a los jóvenes hebreos (Pr. 1:4) y, aunque tiene mucho que
decir hoy a los jóvenes cristianos, la ética de éstos debe estar basada primeramente en las
enseñanzas éticas de Jesucristo y los apóstoles como Pablo o Pedro.

Esto significa que la fuerza teológica o normativa que se va ha otorgar a un pasaje


bíblico estará relacionado con su posición dentro de la progresión de la revelación
canónica. De esta manera como bien afirma Bernard Ramm, “la ubicación de un texto en
14

el total de la revelación determina el modo que ha de ser exegetizado y el peso teológico


que se le debe atribuir.”16

3) Toda la Biblia es inspirada por Dios. La consideración seria de esta verdad,


afirmada por la misma Escritura (ver 1Tim 3:16), es importante ya que aunque, como se
afirma más arriba, hay diversos grados de peso teológico o normativo en la Escritura,
variando de su ubicación dentro de la progresión de la revelación, esto no significa que
haya partes de la Biblia más “inspiradas” que otras.

En una oportunidad un predicador argumentaba contra la falsa enseñanza de la


secta “Sólo Jesús” diciendo que él prefería creer a Jesucristo, cuando enseñó la formula
bautismal trinitaria (Mt. 28:19), y no a lo que Pedro dijo en Pentecostés sobre bautizarse
en el nombre de Jesucristo (Hch. 2:38). Tal argumento es incorrecto porque intentaría
afirmar que Pedro enseñó algo incorrecto o que Mateo es más inspirado que Hechos. 17
Cada componente literario de la revelación debe ser considerado con el mismo respeto,
aunque estemos conscientes que evidentemente hay mayor profundidad reveladora en el
libro de Romanos que en Eclesiastés, por ejemplo.

3) La Biblia es inerrante. Asociados con la inspiración de las Escrituras, se


derivan dos términos inerrancia (libre de error) e infalibilidad (libre de equivocación),
los cuales se usan por lo general como sinónimos. Es preferible asociar la inerrancia más
bien con el hecho que las enseñanzas de la Biblia no son erróneas, debido a que no
podríamos afirmar con certeza que la inerrancia se refiera a la integridad textual total de
los manuscritos bíblicos que hoy tenemos, considerando los problemas intrínsicos de las
transmisión textual (tal aspecto se considerará en el siguiente capítulo). Este hecho ha
llevado a atribuir inerrancia textual sólo a los autógrafos o manuscritos originales de los
escritores bíblicos, antes que al producto final de la ciencia llamada crítica textual. José
M. Martínez, tocante a estos términos, afirma:

La tendencia más generalizada en credos y declaraciones de fe ha sido la de aceptar


la infalibilidad de la Escritura en todo lo concerniente a cuestiones de fe y conducta,
mientras que la inerrancia se ha aplicado especialmente a los hechos históricos en
su relación con la obra redentora.

Más allá de estas posiciones, ha habido quienes han defendido la inerrancia


llevándola a extremos innecesarios, afirmando con vehemencia que en la Biblia no
existe ninguna clase error, ni siquiera los derivados de equivocaciones de los
copistas, y soslayando cualquier problema que el texto pueda plantear o sugiriendo
soluciones poco convincentes

En sentido opuesto, tampoco han faltado quienes sólo han reconocido fidedignidad
a la Escritura en lo tocante a materias doctrinales y éticas, a la par que han negado
16
B. Ramm, “Interpretación Bíblica” en Hermenéutica por R. G. Turnball (Ed.), p. 15.
17
Aunque reconocemos como válida la formula trinitaria de Mateo, no es correcto argumentar su
superioridad sobre las palabras de Pedro al descalificar la capacidad del apóstol de reconocer la correcta
fórmula o enseñar otra falsa. Es preferible asumir que Pedro no estaba pensando en fórmulas doctrinales al
enseñar el bautismo en el nombre de Jesús sino en términos de diferenciar el bautismo cristiano de otros
“bautismos”, como el de los fariseos por ejemplo.
15

la inerrancia en lo tocante a relatos históricos. Huelga decir que ambas posturas


adolecen de inconvenientes. La primera, de una falta de objetividad; la segunda, de
18
un exceso de subjetividad.

Una comprensión correcta de la inerrancia de las Escrituras nos ayuda a afirmar la


absoluta confiabilidad de que la Biblia refleja el mensaje de Dios para la humanidad y
por ende a reconocer su suprema autoridad como la única revelación especial de Dios al
hombre.

En el capítulo que viene consideraremos el proceso de la transmisión y


preservación de los textos bíblicos.

18
J. M. Martínez, Hermenéutica bíblica, p. 55. Ver también Henry A. Virkler, Hermenéutica, pags. 26-38.
16

CAPÍTULO 3

TRANSMISIÓN Y PRESERVACIÓN DEL TEXTO BÍBLICO

El pastor tomó su Biblia y anunció desde el púlpito: “Busque, hermano, el pasaje


que está en el capítulo cuarenta, versículos uno al once, del libro de Isaías. Está en la
página seiscientos setenta y nueve en la Versión Reina Valera. Allí estará basado el
sermón de esta noche.” Expresiones semejantes se oyen casi en cada reunión en nuestras
iglesias. Esto porque tenemos el día de hoy la tremenda bendición de acudir a nuestros
cultos con la Biblia bajo el brazo y seguir atentamente la lectura de ésta desde nuestro
asiento.

La situación en la Iglesia a mediados del siglo I fue muy diferente en este sentido.
La Biblia como la conocemos hoy no existía. Primero, porque el Nuevo Testamento aún
no estaba completo ni reconocidos todos sus libros. Segundo, porque no todos los libros
de las Sagradas Escrituras, que hoy nosotros llamamos Antiguo Testamento, estaban a
disposición de cada creyente, sino conservados en las sinagogas judías. Tercero, los
libros en aquel entonces eran de alto costo19 y pocos podían tener acceso a ellos. Por
último la imprenta aún no había sido inventada, una Biblia encuadernada y en nuestro
propio idioma es un producto de los últimos cinco siglos solamente.

En vista de lo expuesto más arriba, es obvio preguntarse ¿Cómo fue que nos llegó
la Biblia? ¿Qué itinerario cumplió para llegar a su actual presentación? Para ello tenemos
que examinar en primer lugar lo que medió entre el autor original de un libro bíblico
(llamado también autógrafo) y su posterior preservación. También tenemos que
introducirnos un poco en la ciencia de la traducción bíblica.

LA PRESERVACIÓN DE LOS LIBROS BÍBLICOS.

Los materiales usados por los autógrafos bíblicos para escribir sus obras fueron
frágiles y perecederos, por lo que hace ya muchos siglos que fueron destruidos por el uso
y el paso del tiempo. Para llegar a nosotros, generaciones de creyentes anónimos se
dedicaron a copiar manualmente las Escrituras. Esta noble y crucial tarea fue llevada a
cabo primero por los escribas hebreos y posteriormente por generaciones de cristianos.
Los monasterios medievales cumplieron un papel importante en esta obra preservadora.

Aunque los copistas tuvieron gran cuidado en hacer correctamente su labor,


inevitablemente, la tarea de preservación sufrió las consecuencias de la falibilidad
humana. Como bien afirma G. L. Archer:

19
El etíope que volvía de Jerusalén leyendo al profeta Isaías (Hechos 8:26-40) es toda una excepción. Él
podía tener tal posibilidad por su aventajada posición económica (tesorero real). Sólo personas adineradas
podían adquirir libros de tal magnitud. El apóstol Pablo contaba con algunos libros y manuscritos también,
producto tal vez de su educación rabínica (2 Tim. 4:13).
17

Algunos errores de pluma se filtraron en las primeras copias que se hicieron de los
manuscritos originales, a los cuales posteriormente se sumaron los errores de
transmisión, en las copias de las copias. Fue un hecho casi inevitable que ocurriera
de esa manera. No hay ningún ser humano que pueda copiar sin un solo error, el
texto íntegro de un libro. (¡Invitamos a quienes duden de la anterior afirmación a
que lo hagan!) Nada, a no ser un milagro, garantizaría la infalibilidad en la copia de
20
un manuscrito original.

De ahí que debemos reconocer que no todos los copistas fueron tan esmerados y
que algunos de ellos modificaron el texto copiado ya sea deliberadamente (añadiendo a
veces glosas marginales que con el correr del tiempo fueron incluidas por otros copistas
en el texto original), por descuido (el cansancio les pudo llevar a confundir letras o
palabras), por problemas visuales (algunos pudieron tener problemas de visión en su
ancianidad que afectó su tarea), o por el simple hecho que como dice Archer más arriba:
“No hay ser humano que pueda copiar sin un solo error el texto integro de un libro”. De
tal manera entonces, que hoy nos encontramos con el hecho que aunque contamos con
una gran cantidad de manuscritos, preservados a través de sucesivas copias, se aprecian
diferencias de lectura en algunos pasajes de un mismo libro.

Gracias a Dios contamos con la bendición de tener acceso a cerca de cuatro mil
quinientos manuscritos bíblicos (libros completos o pasajes) del Nuevo Testamento. Tal
garantía es inigualada en la preservación de libros antiguos. También tenemos la gracia
de acceder a manuscritos de considerable antigüedad (algunos del N. T. van al s. II d.C.).

En cuanto al Antiguo Testamento tenemos el Texto Masorético. Aunque cuya


copia más antigua se remonta al siglo X d.C., el descubrimiento en 1947 de manuscritos
veterotestamentarios mucho más antiguos en las cuevas de Qumrán, cercanas al
monasterio esenio ubicado cerca del Mar Muerto, ha otorgado gran autoridad a la calidad
de la preservación masoreta. Por ejemplo, el texto completo del profeta Isaías encontrado
en Qumrán (que se remonta al s. II a.C.) difiere insignificantemente con el preservado en
el Texto Masorético. Los manuscritos del Mar Muerto han ayudado mucho para la
investigación de la transmisión del texto del Antiguo Testamento.

Otra fuente para los estudios textuales del Antiguo Testamento la constituye la
llamada Versión Septuaginta. Esta es una traducción del texto hebreo al idioma griego,
que tradicionalmente se atribuye a la labor de eruditos judíos en Alejandría en el s. III
a.C., de la cual se han conservado algunas copias que pueden ser fechadas por el s. II de
nuestra era. Por el carácter misionero de la iglesia primitiva, la Versión Septuaginta se
constituyó en las Sagradas Escrituras que ellos usaron en su predicación al mundo de
habla griega, de ahí a que gran parte de las citas que hacen los autores del Nuevo
Testamento proviene de esta fuente.

Otras ayudas en el estudio del texto bíblico son diferentes traducciones que se
llevaron a cabo, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, al principio de la era
cristiana. También las citas bíblicas que los padres de la Iglesia en los primeros siglos

20
G. L. Archer, Reseña de una Introducción Crítica al Antiguo Testamento, pág. 25.
18

incluyeron en sus escritos constituyen otra fuente de información sobre el texto del
Nuevo Testamento.

Es importante también considerar que el acceso a la cantidad de fuentes de


información del texto bíblico que hemos visto es algo que se ha alcanzado mas bien en el
siglo XX. Las facilidades de impresión, el descubrimiento de nuevos manuscritos y la
tecnología computacional para manejar la vasta información, son ventajas que
progresivamente se fueron produciendo. Por ejemplo, dos de los códices más antiguos
que se poseen no estuvieron al alcance de los eruditos hasta el último cuarto del siglo
XIX, me refiero a los Códices Sinaítico y Vaticano.

Considerando lo antes expuesto es que los eruditos bíblicos han desarrollado toda
una ciencia en torno a la evaluación de los manuscritos. Esta trata de identificar, en
aquellos casos donde existen diferentes lecturas de un mismo pasaje (estas reciben el
nombre técnico de variantes), lo que pudo haber sido la redacción original del autógrafo.
Esta tarea es sumamente importante, pero también compleja y no siempre se produce
consenso en algunos casos. Por esto, es que los eruditos en crítica textual han
desarrollado variadas técnicas para facilitar su labor de depuración del texto bíblico.21

LA CIENCIA DE LA TRADUCCIÓN BÍBLICA.

La traducción de las Escrituras es una de las tareas más importantes en la


evangelización. El acceso a la lectura de la Biblia, por cada persona en el mundo hoy, es
uno de los desafíos inconclusos de la Iglesia.

Los traductores de los textos bíblicos deben asumir su tarea considerando un texto
base desde el cual traducir. Las traducciones completas del Antiguo o Nuevo Testamento
reciben el nombre de versiones. Estas deben establecer de antemano que texto base van a
usar en su tarea. En este momento los dos textos base reconocidos para el Nuevo
Testamento son el llamado Texto Recibido (textus receptus) y el Texto Crítico (textus
criticus). El Texto Recibido fue redactado en el siglo XVI y es en el cual se basan las
traducciones más antiguas como la alemana hecha por Martín Lutero, la versión inglesa
King James, y la española Reina-Valera. En cambio, las versiones más recientes
prefieren el Texto Crítico, ya que este refleja todo el cúmulo de información que ha
aparecido en materia de manuscritos bíblicos en los dos últimos siglos. Está de más decir
que el Texto Crítico no estaba alcance de los traductores del s. XVI. El uso de uno u otro
texto a sido motivo de controversia debido a que algunos eruditos creen que el Texto

21
Para una descripción detallada del método de la crítica textual vea Hermenéutica Bíblica por J. M.
Martínez, págs. 129-133. Ver también http://www. sociedadbiblicainternacional. com/criticatextual. htm,
acceso del 22 de agosto del 2003.
19

Recibido fue mejor preservado.22 Otros piensan que el Texto Crítico es un texto que
considera manuscritos de más antigüedad y por ende más confiables.23

La traducción de la Biblia al español se dio muy tempranamente con la Biblia


Alfonsina (1260), denominada así en honor a Alfonso X, rey de Castilla y León. Esta fue
traducida de la Vulgata latina. Otras de las traducciones antiguas corresponden a la
Biblia del Alba alrededor del 1450, que hizo uso del hebreo y el latín, y la Ferrara (1553),
ambas del Antiguo Testamento.

La versión de las Escrituras más conocida por nosotros es la llamada Reina-


Valera, esto porque fue traducida por Casiodoro de Reina en 1569 y revisada
posteriormente por Cipriano de Valera en 1602. Más adelante fue revisada por sucesivos
comités de las Sociedades Bíblicas Unidas en 1862, 1909, 1960 y 1995. Se hicieron
también otras traducciones evangélicas como la Versión Moderna (1893), la Versión
Hispanoamericana (1916) y la de Pablo Besson (1919). La Casa de Publicaciones CLIE
hizo una revisión de la Versión Reina Valera en 1977, pero no recibió una gran
aceptación. La revisión de 1960 es la Biblia que usamos generalmente en nuestras
iglesias. Hace algunos años apareció una revisión de la Reina Valera llamada Reina
Valera Actualizada (1989), que generó alguna polémica por su uso del Texto Crítico y no
del Texto Recibido.24 La revisión Reina Valera de 1995 hace uso de los descubrimientos
textuales posteriores en sus notas de estudio, pero no en el texto, que sigue siendo el
Recibido.

Los católicos también han publicado numerosas traducciones en español. Entre


las más antiguas se cuentan la de Felipe Scio Sn. Miguel (1793) y la de Félix Torres
Amat (1823), ambas tradujeron el texto de la Vulgata Latina. Entre las más recientes,
algunas de las más prestigiosas son la Versión Nacar-Colunga (1944) Versión Bover-
Cantera (1947) y la Versión Biblia de Jerusalén (1967).

Últimamente, han aparecido nuevas versiones como Dios Habla Hoy (1979), La
Biblia de las Américas (1986) y la Nueva Versión Internacional (1999). Está en proceso
la llamada Biblia Textual Reina Valera, que consiste en una revisión de la Reina Valera
usando el Texto Crítico. Estas versiones hacen uso del Texto Crítico, de ahí que en
algunos pasajes difieran de la versión Reina-Valera. Esto porque en algunos manuscritos
más antiguos, se encuentra una lectura diferente y se ha preferido a la del Texto Recibido.
Por ejemplo, estas versiones más recientes no incluyen el pasaje de 1 Juan 5:7, ya que no
se encuentra en los manuscritos más confiables por su antigüedad y preservación. Por
otro lado es importante también considerar que estas versiones también han aportado a
mejorar la lectura, reconociendo pasajes que no se encontraban en copias menos antiguas
y que claramente son fiables, por ejemplo la versión Dios Habla Hoy traduce Juan 1:18:
“Nadie ha visto jamás a Dios; el Hijo único, que es Dios y que vive en íntima comunión

22
Ver http://www. philadelphos. org/versionesmodernas. htm, Internet, acceso de 22 de agosto del 2003,
para una defensa del textus receptus.
23
Ver http://www. sociedadbiblicainternacional. com/textogriego. htm, Internet, acceso del 22 de agosto
del 2003, para una defensa del texto crítico.
24
Vea M. Gallardo, “Y qué de la Reina Valera Actualizada” Conozca (abril-junio) 1992.
20

con el Padre, es quien nos lo ha dado ha conocer”25. Esta lectura, de acuerdo a


investigaciones recientes, es la más probable; reforzando así la doctrina de la deidad de
Jesucristo.

También es cierto que el Texto Crítico arroja dudas sobre pasajes que han sido
tradicionalmente muy apreciados, y muchos creyentes se sienten preocupados por este
hecho. Por ejemplo, este Texto considera la última parte de Mateo 6:13 (“... porque tuyo
es el reino el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén) como una adición posterior y
no lo incluye en el texto canónico. Antes de reaccionar con rechazo frente a tal
proposición, es importante recordar que nosotros hemos favorecido la lectura de Mateo
sobre el Padre Nuestro y hemos olvidado que el evangelista Lucas no incluye dicha
expresión en su Evangelio (vea Lucas 11:2-3). Bueno es considerar y evaluar las
evidencias antes de manifestar rechazo a tal conclusión.

El uso de la investigación llevada a cabo por la crítica textual es muy importante


en la tarea exegética. El intérprete debe estar seguro que el pasaje, sobre el cual va a
predicar o basar su enseñanza, no tiene problemas de variantes más confiables que la
lectura que aparece en la versión particular que está leyendo. Esto por causa de que
somos responsables de ser fieles al mensaje del autor bíblico.

El intérprete no necesita ser un experto en hebreo o griego para hacer uso de los
estudios en crítica textual, algunas de las versiones en castellano traen numerosas ayudas
textuales al pie de la página. Las más aventajadas en este aspecto son la Biblia de
Jerusalén y la Reina Valera Actualizada. Aquellos que dominan el griego encuentran
mucha ayuda en el Nuevo Testamento Griego publicado por Sociedades Bíblicas Unidas.

Conclusiones

El considerar la realidad histórica de la preservación y traducción de las Sagradas


Escrituras puede provocar dudas y problemas sobre la autoridad de la Biblia en algunos
hermanos. Frente a tal actitud es importante considerar lo siguiente:

• Ninguno de los problemas de variantes afecta las doctrinas fundamentales de


nuestra fe. Debemos aceptar el hecho que aunque creemos en la infalibilidad de
los autógrafos, no aceptamos la infalibilidad de los copistas.

• Debemos tomar con calma y madurez las conclusiones de la critica textual y


evaluarlas con respeto, aún cuando no estemos totalmente de acuerdo con las
tales.

• La crítica textual o baja crítica no pretende destruir la Biblia sino ayudar a


reconocer lo que pudo alterar el texto original y recuperar la obra del autógrafo.

25
Negritas añadidas.
21

En este sentido no nos está alejando del texto bíblico sino al contrario nos asiste
para depurarlo.

• No es aconsejable atribuir infalibilidad a una versión determinada de la Biblia,


ya que toda traducción conlleva dificultades idiomáticas propias de tal ciencia.
Algunos fundamentalistas caen en este error al considerar casi inspirada la
revisión de la Versión Reina-Valera realizada en 1909.

• Cual sea nuestro texto base preferido para el Nuevo Testamento (Textus Criticus o
Textus Receptus) debemos mantener una actitud de respeto ante otros criterios, y
evitar la descalificación de aquellos que no comparten nuestra apreciación.

Debemos dar gracias a Dios por la bendición de tener tal acceso a las Escrituras y
usarlas con confianza para la edificación personal y la enseñanza. Al mismo tiempo
debemos estar conscientes de las limitaciones propias de la falibilidad humana en la
preservación del texto bíblico y considerar todas las ayudas que podamos recibir en la
recuperación de la lectura más probable donde existan problemas textuales.
22

CAPÍTULO 4

PRINCIPIOS EXEGÉTICOS GENERALES

Aunque como ya se ha expresado, la metodología exegética detallada de un pasaje


bíblico va a depender fundamentalmente del tipo de género que representa, hay ciertos
principios generales que sirven como guías globales y deben estar siempre presentes
como presupuestos útiles en el intérprete al leer cualquier texto. El lector de las
Escrituras debe desarrollar lo que podríamos denominar una “mente exegética” al
estudiar cualquier pasaje bíblico.

Tal orientación mental es la clave para leer la Biblia con provecho. Esta debe
considerar el género literario del pasaje (es narrativa, profecía evangelio, poesía, etc.), el
contexto histórico (¿Quién habla? ¿A quién? ¿Cuáles eran las circunstancias que
rodeaban al autor y a los receptores? ¿Qué factores de índole histórico, geográfico, social,
religioso o cultural necesitan clarificación?), el contexto literario (considerar si el pasaje
forma parte de una sección más amplia), análisis sintáctico (prestar atención al fluir de
ideas, especialmente a los sujetos, verbos y expresiones conectivas; identificar oraciones
principales y oraciones subordinadas; chequear la confiabilidad textual [ver Cáp. 3] de
cada declaración), la naturaleza del lenguaje (verificar la presencia de lenguaje
figurado, parábolas, tipos o expresiones hebraicas), la consulta de pasajes paralelos
(observar otros pasajes que aporten significado al que se estudia), por último considerar
las posibles aplicaciones prácticas del pasaje.

Estas consideraciones se implementan ya sea en el orden en que aparecen más


arriba o este puede variar debido al género del pasaje o lo exhaustivo de la exégesis. Por
ejemplo, al estudiar una epístola, antes del análisis sintáctico se hace necesario conocer el
fluir de ideas a través de un bosquejo de la carta, luego se va al contexto histórico y luego
se llega al estudio de la sintaxis del pasaje. En cambio en el estudio de un evangelio es
mucho más provechoso partir con el contexto histórico y luego ir a análisis sintáctico.
Esto se clarificará más en la sección sobre metodología exegética.

RECONOCIMIENTO DEL GÉNERO LITERARIO

La forma en que la mente humana se acomoda al momento de una experiencia


literaria es fascinante. Espontáneamente asimilamos el carácter de un escrito y nuestra
mente asume la correcta actitud al considerar las implicancias de éste. Por ejemplo, si
leemos algo que comienza con las palabras, “Había una vez...” ya nos preparamos para
leer un cuento. Si en un escrito encontramos algo como “María salió de su camarote y
se encaminó hacia la sala de navegación. Era su turno para reemplazar a otra
tripulante. Estaba preocupada porque se habían detectado naves rebeldes en una de las
lunas de Júpiter y posiblemente tendrían que enfrentar pronto una batalla
intergaláctica”, sabemos que es literatura de ciencia-ficción. “La luna se posó sobre tu
rostro, una estrella te bañó de luz, todo el cosmos se detuvo, y yo guardé silencio en mi
23

absorción medular”, tales expresiones no tienen otro lugar sino en la poesía, y como tal
que se considera.

En forma extraña los creyentes tendemos a asumir que la Biblia es un libro de


género literario uniforme y no consideramos cuanta diversidad literaria nos ha entregado
Dios en su Palabra. Esto produce que tendamos a leer la Escritura sin asimilar el género
al que corresponde y perdemos a veces el rumbo, al intentar leer en un género algo que
no estaba en el propósito original del autor. Por ejemplo, en los Salmos encontramos
mucho lenguaje figurado, semejante al texto poético presentado más arriba. Ninguno de
nosotros asume que la luna realmente se posó en el rostro de la persona citada, así
también sucede con algunas expresiones de los Salmos tales como “Me rodearon
ligaduras de muerte, y torrentes de perversidad” (18:4), es absurdo pensar que existan
realmente “ligaduras de muerte” literales o espirituales, sencillamente es una forma
poética de expresar la difícil situación en que se encontraba el salmista.

Por lo ya expuesto, lo primero que toca hacer en la exégesis es reconocer el


género literario al que pertenece el pasaje, para que así nuestra “mente exegética” parta
funcionando en la correcta dirección. En oportunidades esto está relacionado con el
género del libro en el cual el pasaje se encuentra (textos narrativos por ejemplo, es común
encontrarlos en libros de carácter histórico, y las parábolas son características de los
Evangelios), pero a veces esto varía (pasajes poéticos en libros de género narrativo o
profético, como narraciones en textos predominantemente legales) y se debe tener en
cuenta al momento de interpretar el pasaje.

¿Por qué es importante identificar el género? La revelación de Dios se expresa a


través de variadas formas literarias que reflejan la dinámica de esta. Así, encontramos
Palabra de Dios en un salmo, una epístola o un pasaje profético, pero cada una de estas
formas literarias tienen peculiaridades y sutilezas de expresión que hace necesario
comprender su naturaleza para entenderlas con profundidad. Aun los principios
exegéticos básicos como el contexto literario, por ejemplo, funcionan en forma diferente
de acuerdo al género. Así, el uso del contexto literario en los libros proféticos está
condicionado al reconocimiento del oráculo donde se encuentra el pasaje; en cambio en
una epístola el contexto en el sentido más pleno es la epístola completa y sus partes se
iluminan mutuamente. En cambio en los proverbios el contexto casi no funciona debido
a que los proverbios son dichos breves aislados. En la sección de metodología exegética
se observa este principio con más claridad, por la sugerencia de los pasos a seguir según
el género literario.
24

EL CONTEXTO HISTÓRICO. 26

Como ya habíamos señalado anteriormente, los libros de la Biblia están


relacionados con situaciones históricas específicas que influyeron en el texto que hemos
recibido, y su conocimiento es decisivo al momento de interpretar las Escrituras. Como
atinadamente afirma D. S. Ferguson:

Sin un conocimiento de la historia y cultura de los tiempos bíblicos, el intérprete


podría inadvertidamente imponer un punto de vista ajeno al texto, distorsionando
su significado... Conocer algo de las condiciones materiales de la gente -sus
hogares, patrones familiares, medios de transporte, estado de la economía, y el rol
relativo de la agricultura- podría revelar matices de significado en un pasaje que
de otra manera podrían no ser evidentes. Los patrones de relaciones sociales, las
creencias religiosas, los valores, y las diferencias entre la vida urbana y la rural
podrían también incluir factores que revelan las dimensiones más sutiles de un
texto. En suma, un dominio cuidadoso de la historia y la cultura de los tiempos
bíblicos es de gran valor para el intérprete de la Biblia y aumenta la probabilidad
que se consiga una interpretación precisa del texto.27

Así una información óptima del mundo político, cultural, social, geográfico y
religioso será de inestimable ayuda para clarificar nuestro estudio de algún pasaje bíblico.
Por ejemplo, si entendemos la naturaleza del culto cananeo a Baal y el hecho que este era
el dios cananeo conectado con la fertilidad de la tierra, es que se comprende mejor la
constante tentación hebrea de dejarse arrastrar por esta religión y dejar a Jehová. Debido
a las presiones que significaba la supervivencia agrícola, los israelitas absurdamente
pensaban asegurar su subsistencia adorando al dios local, sin dejar totalmente de lado a
Jehová. La ciencia de la arqueología ha ayudado mucho para tener una visión más clara
de los eventos narrados en la Biblia.

El contexto histórico funciona en dos niveles. Uno guarda relación con el


contexto histórico del libro en general (¿Quién escribió? ¿A quiénes? ¿Bajo que
circunstancias? ¿Cuándo?), el otro se relaciona con protagonistas específicos de ciertos
pasajes (¿Quién habla? ¿A quién? ¿Qué estaba pasando?, especialmente en pasajes
narrativos) o también con la necesidad de cierta información crucial para entender un
párrafo (ubicación geográfica [“un hombre descendía de Jerusalén a Jericó”], elementos
culturales o religiosos [¿Quién era Diana de los efesios], o costumbres sociales [“Este
majano es testigo entre nosotros” Gn. 31:48])

EL CONTEXTO LITERARIO

El prestar atención al argumento o declaraciones de un autor bíblico en la


totalidad de su pensamiento es tremendamente importante, especialmente en el género

26
La mejor exposición sobre el uso del contexto histórico en la interpretación bíblica se encuentra en el
libro Hermenéutica Bíblica por J. M. Martínez, págs. 193-213.
27
Duncan S. Ferguson, Biblical Hermeneutics: An Introduction, p. 71.
25

literario de las epístolas. Las sectas falsas se caracterizan por usar pasajes bíblicos
aislados de su contexto mediato o inmediato.

En oportunidades se ha interpretado 1 Co. 2:9 como apoyando la manifestación de


revelaciones nuevas y complementarias a la Biblia, pero por el contexto inmediato
sabemos que las cosas “que Dios ha preparado para los que le aman” y que no ha sido
imaginadas por los hombres, ya han sido reveladas a la Iglesia. Esto lo sabemos porque
el mismo apóstol en el siguiente versículo 2:10 afirma: “Pero Dios nos las reveló a
nosotros por el Espíritu”, es decir se refiere a las doctrinas apostólicas conocidas por los
creyentes en la iglesia. Así es que este principio nos recuerda que no debemos leer
aisladamente pasajes de la Biblia sino considerar su entorno literario.

El uso correcto del contexto va a depender mucho del género literario del pasaje
que se está leyendo. En las epístolas el contexto es en realidad la carta completa (además
del contexto inmediato de cada sección), en el caso de los profetas el contexto se limita al
oráculo o profecía entregada, en los textos narrativos a la narración completa de un
evento, en la literatura apocalíptica el contexto es generalmente la visión recibida o un
conjunto de visiones relacionadas (ver Zac. 1:7-6:8).

El uso del contexto será explicado con mayor detalle más adelante en conexión
con la metodología exegética aplicada a cada género.

Análisis sintáctico

El análisis sintáctico intenta encontrar la relación de las palabras y oraciones entre


sí. Es preferible hacer este análisis después de una buena información sobre la estructura
del libro y el contexto histórico. La meta es identificar claramente la función que cada
palabra o expresión tiene en las frases y oraciones que componen los párrafos. Así, la
identificación de párrafos es importante para entender el fluir de pensamiento del autor.
Se espera que el lector reconozca en los párrafos elementos gramaticales como, verbos,
sustantivos, adjetivos, etc., palabras o expresiones conectivas (“por lo tanto”, “sino”,
“para” “conque” etc.) y luego interprete la connotación que las palabras tienen en el texto
en cuestión. Esto último es crucial ya que una misma palabra puede tener varias
acepciones. Por ejemplo, la palabra carne además de su significado físico puede también
expresar “humanidad” (Jn. 1:14), “naturaleza pecadora” (Gal. 5:8), “ventaja natural” (Fil.
3:3-7) o “persona” (Hch. 2:17). Idealmente esto debiera hacerse en los idiomas
originales hebreo y griego, pero se puede suplir la falta de dominio de estas lenguas con
buenos léxicos, concordancias y variedad de versiones de la Biblia.

El uso de diagramas para ayudarnos en el análisis sintáctico es de mucha utilidad.


Tales diagramas varían en estilo y forma. Cada intérprete ideará o se acomodará a algún
esquema que le resulte más beneficioso para entender mejor el pasaje bajo estudio. Vea
la Figura 4.1 como modelo de diagrama.28

28
Para otros modelos de diagramas vea Gordon D. Fee, Exégesis del Nuevo Testamento, pags. 55-68.
26

DIAGRAMA DE ANÁLISIS SINTÁCTICO DE EFESIOS 1:15-17

Primera razón de lo que expondrá: La


elección de los santos y el hecho que
los creyentes habían creído y sido
sellados con el Espíritu Ef. 1:14
Por esta causa, yo Segunda razón: El testimonio de los
habiendo oído receptores. Su fe y amor.
de vuestra fe
Ideas en el Señor Jesús
subordinadas Fe en Cristo y amor
y a los creyentes.
de vuestro amor para Dos virtudes
con todos los santos, destacables e
inseparables
no ceso de dar gracias
por vosotros,
haciendo memoria
de vosotros en mis oraciones Motivo de su oración: sabiduría espiritual
para que en el conocimiento del Padre.
el Dios de nuestro Señor Jesucristo, Paralelismo
el Padre de gloria,
os dé
espíritu Dios Padre: Protagonista de la acción
Ideas de sabiduría de poder que se expondrá en 1:19-
subordinadas y 22.
de revelación
en el conocimiento de él, Es decir en el conocimiento del
Padre: Su llamamiento, sus
riquezas y su poder 1:18-22

Figura 4.1

NATURALEZA DEL LENGUAJE

Debe determinarse la naturaleza del lenguaje usado por el autor bíblico. Esto es
crucial para no caer en desviaciones de sentido. Es importante reconocer si se está
haciendo uso de lenguaje figurado o literal. Un conocimiento básico de las figuras
literarias como metáforas, símiles, personificaciones, eufemismos, metonimias,
pleonasmos, etc. y también algunas características culturales típicas del idioma hebreo
como los llamados hebraísmos, solucionaran muchos problemas de interpretación. Nos
encargaremos de repasar las principales figuras literarias en el siguiente capítulo.

CONSULTA DE PASAJES PARALELOS

En oportunidades la consideración del contexto gramatical no nos ayuda tanto


para aclarar algún detalle del texto que estamos leyendo, y el consultar otros pasajes
bíblicos que nos otorguen clarificación es necesario. La mejor forma de utilizar este
recurso interpretativo es comenzar por buscar algún paralelo en el propio libro que se está
leyendo. Si queremos mayor luz sobre “lo sacrificado a los ídolos” en 1 Co. 8:1, junto
con el contexto inmediato (vs. 2-13) debemos leer también 10:16-11:1. Si no se
27

encuentran paralelos en el libro mismo se debe consultar con escritores contemporáneos,


por ejemplo los detalles de las visiones de Zacarías 1-6 se aclaran a la luz de la consulta
de Esdras 1-6.

Las enseñanzas claras en la Biblia deben servir de referencia para interpretar las
oscuras y no al revés. El bautismo por los muertos de 1 Co. 15:29 debe interpretarse a la
luz de los pasajes bíblicos que claramente enseñan sobre el bautismo en agua. Lo mismo
que debe aplicarse al texto de 1 Tim 2:15 donde se dice que la mujer “se salvará
engendrando hijos”, es la enseñanza del resto de la Biblia sobre la doctrina de la
salvación, la que debe usarse como referencia para este texto oscuro.

El uso de una concordancia en castellano o griega es de gran utilidad. Una


preocupación permanente al utilizar paralelos es el conocimiento claro de que el término,
expresión o idea paralela está utilizada en la misma línea de pensamiento que el pasaje
que se intenta aclarar. Esto porque una misma palabra se usa con diferentes acepciones o
connotaciones en la Biblia dependiendo generalmente del contexto.

Ejemplo de consulta de pasajes paralelos

Declaración del concepto a aclarar

Este ejemplo muestra como la consulta de paralelos nos ayuda a clarificar el


concepto de “anciano” en Tito 1:5.

“Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y


establecieses ancianos en cada ciudad, así como te mandé.” (Tito 1:5).

Citas de pasajes paralelos

1. Paralelos en el mismo libro:

a. 1:7, se usa la palabra sinónima obispo.


b. 2:2, no parece referirse a los líderes.

2. Paralelos en autores contemporáneos:

a. 1Timoteo 5:17-20, sobre el trato a los ancianos por parte de Timoteo.


b. 1Timoteo 3:1-2 (obispo), se usa el término sinónimo obispo.
c. Santiago 5:14, funciones de los ancianos.
d. 1Pedro 5:1-5, los ancianos son pastores, deben cuidar de la grey.
e. Hechos 14:23, constitución de ancianos.
f. Hechos 15:4-6, 22, los ancianos de la iglesia de Jerusalén.
g. Hechos 20:17, 28, los ancianos son los obispos.
h. Mateo 15:2, los ancianos entre los judíos del tiempo de Jesucristo eran los
preservadores de las tradiciones, seguramente los rabies.
i. Mateo 16:21, 26:57, también los ancianos eran los líderes del Sanedrín.
28

3. Paralelos en el resto de la Biblia:

a. Jeremías 19:1, se usa el término tanto para líderes civiles como religiosos.
b. Isaías 3:2, ellos también estaban propensos a corromperse.
c. Salmo 107:32, los ancianos debían exaltar al Señor en sus reuniones.
d. Éxodo 4:28-29; 24:1, el oficio de anciano existía antes de salir los hebreos de
Egipto.

Comentario de los pasajes paralelos

Los ancianos aparecen en el Antiguo Testamento como hombres de experiencia y


sabiduría (Ex. 4:28, 29; 24:1), tenían responsabilidades de tipo jurisprudente y de
liderazgo (Jer. 19:1: Is. 3:2; Sal. 107:32).

En los Evangelios se usa esta expresión en dos sentidos: para referirse a los
maestros preservadores de la tradición (rabies) y para los miembros del Sanedrín (Mt.
15:2; 16:21; 26:57).

El apóstol Pablo organizaba a las nuevas congregaciones estableciendo ancianos


en cada ciudad como autoridad sobre estas (Hch. 14:2). Esta categoría de dirigentes ya
existía en la iglesia de Jerusalén por la época del Primer Concilio (15: 4-6, 22).

Los ancianos reciben también la denominación de obispos (Tit. 1:7; 1 Tim. 5:17-
19; Hch. 20:17, 28) y pastores (1 P. 5:1-5). Esta última cita contiene orientaciones sobre
el ejercicio del pastoreo.

Debía darse sostenimiento económico a los ancianos, especialmente los que


gobernaban bien y los que trabajaban en predicar y enseñar (1 Tim. 5:17-18). Los
ancianos podían ser disciplinados, y aun exhortados públicamente si no había sujeción a
la autoridad apostólica (1 Tim. 5:19, 20).

Conclusiones

La institución de ancianos era una antigua tradición entre los hebreos, por lo cual
no es raro que se usase el mismo tipo de líderes, considerando que gran parte de los
miembros de las congregaciones primitivas eran judíos.

Parece ser que el hecho que casi siempre se les mencione en plural nos indica que
había más de un anciano por congregación y que lo más posible es que hallan constituido
una especie de consejo administrativo o presbiterio.

Pablo instituyó ancianos en las iglesias fundadas por él. También permitió que
algún colaborador suyo hiciese lo mismo. No se nos dice como se efectuaba la sucesión.
29

Se demandaba de los ancianos o pastores una alta exigencia en su testimonio,


métodos y modelo.

Parece plausible asumir que los ancianos mencionados en Tito 1:5 eran los
pastores de las congregaciones.
30

CAPITULO 5

IDENTIFICACIÓN DEL LENGUAJE FIGURADO

Como ya se dijo en el capítulo anterior, el reconocimiento del uso que el escritor


bíblico está haciendo del lenguaje es muy importante al momento de establecer el sentido
del pasaje.

En términos generales los seres humanos usamos lenguaje literal o figurado. El


primero señala que lo que decimos debe tomarse al pie de la letra. Por ejemplo, si
alguien dice: “Vamos a sentarnos en nuestras sillas”, y resulta que tenemos una silla a
nuestra espalda, lo obvio es que tomemos literalmente tal sugerencia y ocupemos una
silla; pero, si luego la misma persona dice: “Ahora vamos a abrir nuestros corazones”,
nadie está pensando buscar un objeto filoso para sacarse el corazón y luego partirlo por la
mitad. ¡Sabemos que no sería posible hacer tal cosa y sobrevivir! Esto último se toma en
sentido figurado, el anfitrión nos está invitando a hablar con sinceridad y confianza.

¿Por qué usamos los seres humanos lenguaje figurado? Es difícil dar una
respuesta definitiva sin entrar en asuntos relacionados con teoría del lenguaje y la
comunicación. J. M. Martínez explica:

Este fenómeno lingüístico es universal, ya que no existe ninguna lengua en la que


haya una palabra para cada concepto, material o abstracto. Una persona de mediana
cultura tiene a su disposición un caudal de veinte mil a treinta mil palabras. Pero
suman cientos de miles los objetos, hechos, ideas, sentimientos y experiencias que
en un momento dado ha de poder identificar o expresar mediante el lenguaje.29

Lo que está claro es que sin el lenguaje figurado la comunicación sería tal vez fría
y poco vivaz. Podemos imaginar lo que sería, si en lugar de decir que mi esposa es como
“una suave paloma”, diga: “mi esposa es una persona cariñosa.” Sin duda que el lenguaje
figurado otorga una calidad imaginativa y pictórica, y una vivacidad tal a la
comunicación que difícilmente logra el lenguaje literal.

En su sentido más amplio el lenguaje figurado consiste en cualquier intento de


usar las palabras separándolas de su uso y asociación natural o común, para asociarlas
con otra esfera de significado, con el objeto de otorgar mayor fuerza a lo que se quiere
decir.

A las variadas formas de lenguaje figurado se les llama también figuras literarias
o tropos. Es de suma importancia para el intérprete saber cuando una palabra o expresión
se usa en sentido figurado o literal. Los oyentes y aun los discípulos de Jesús se
equivocaban al interpretar literalmente lo que el Señor habló en forma figurada (Ver Mr.
8:14-21; Jn. 4:10-15; 31-34; 6:54-63).

29
J. M. Martínez, Hermenéutica Bíblica, p. 163.
31

Uno de los problemas que conlleva el lenguaje figurado es que cada cultura tiene
imágenes diferentes a las cuales apela para conformar las figuras. Esto está a veces
asociado al medioambiente ecológico, la religión, las tradiciones, leyendas, y a casi cada
aspecto de la vida de algún pueblo determinado. Esto generalmente causa problemas de
interpretación por la “distancia” cultural del lector, quien tiende a leer sus propios
símbolos en las figuras. Por ejemplo, el Salmo 18 dice que Jehová es una “roca.” Es fácil
asociar esta imagen con el mundo del lector y no con el mundo del texto bíblico. Para el
lector moderno occidental lo más probable es que al pensar en “roca” piense en un
fundamento firme, pero para un judío habitante de Palestina el ver a Dios como una
“roca” está asociando el elemento físico con protección y refugio. Jehová es su roca
porque es su protección. Esto debido a las condiciones ecológicas de Palestina donde una
roca servía como refugio en una tormenta u otorgaba sombra ante el sol abrasador.

L. Berkhof entrega algunos importantes principios para interpretar el lenguaje


figurado los que se entregan en forma condensada a continuación:

a) Es de la mayor importancia que el intérprete tenga un claro concepto de las


cosas en las cuales se basan tales figuras, o de donde son sacadas, ya que el uso de
tropos se funda en ciertas relaciones y semejanzas.
b) El intérprete debe esforzarse en descubrir la idea principal, el tertium
comparationis sin dar demasiada importancia a los detalles.
c) En relación con el lenguaje figurado que se refiere a Dios y a las cosas eternas,
el intérprete debe tener en cuenta que todas las figuras ofrecen una expresión muy
inadecuada de la realidad perfecta.30

El lenguaje figurado es más frecuente en la literatura bíblica de carácter poético,


tal como los Salmos (Sal. 1) y los escritos sapienciales (Pr. 3:1-3), pero es bastante
frecuente también en los mensajes de los profetas (Amós 6:12) y aún en escritos tan
doctrinales como la Epístola a los Romanos (Ro. 6:16-18).

PRINCIPALES FIGURAS LITERARIAS DE LAS ESCRITURAS

A continuación se presentan las principales figuras literarias recurrentes en los


escritos bíblicos.

1. El símil. Es una figura que aparece muy a menudo en la Biblia. Esta declara que
algo o alguien es semejante a otro. El Salmo 1:3-4 dice que el varón piadoso “será como
árbol plantado junto a corrientes de agua.” Es importante al momento de discernir el
sentido del pasaje no forzar el símil más allá de los límites que la lógica o el pasaje
otorgan, en este caso la extensión del símil se da en la esfera de la permanente
fructificación, “da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará.”
Algunos símiles más extensos caen en la categoría de “símiles parabólicos” (ver la serie
de estos símiles presentados en Mateo 13:24-52).

30
L. Berkhof, Principios de interpretación bíblica, págs. 103-104. Las cursivas son del autor.
32

2. La metáfora. Esta figura es realmente la base de todo lenguaje figurado. Varias


otras figuras son tipos especiales de metáforas tales como la personificación, el apóstrofe,
la metonimia, la sinécdoque y la alegoría. La metáfora es una analogía implícita en la
cual una palabra que pertenece a un objeto particular se aplica a otro. Se diferencia del
símil en que desaparece la palabra como o su derivado. Jesús hablando de sus discípulos
dijo que estos eran: “la sal de la tierra”, “la luz del mundo” (Mt. 5:13-14) y dijo además
que el ojo es “la lámpara del cuerpo” (Mt. 6:22). Nuevamente es importante no extender
excesivamente la esfera de sentido de las metáforas. Cuando Jesús afirmó que los
discípulos eran “la luz del mundo” no tenía en mente otra cosa que los hombres viesen
“sus buenas obras” y no debe buscarse analogías extras en la naturaleza física de la luz,
como el hecho que ésta viaja, se mueve como onda y se comporta como partícula, los
distintos tipos de energía que dan luz, etc. Esto ya forzaría la metáfora en una alegoría
absolutamente impropia y ajena a la intención de las palabras de Jesucristo.

3. La personificación o prosopopeya. Este tropo consiste en la atribución de


características humanas a objetos inanimados u abstractos y formas de vida no humanas.
Isaías expresa el regreso de los cautivos de Babilonia personificando el medioambiente
de Judá: “Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados
levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas
de aplauso” (Is. 55:12).

4. La apóstrofe. Esta consiste en una forma de personificación donde alguien habla


o se dirige a algo no humano, inanimado, ausente o un humano fallecido, de tal forma
que pareciese que este escuchase lo que se dice y aun pudiese responder. Las palabras
del apóstol Pablo al final del famoso capítulo sobre la resurrección pertenecen a esta
expresión retórica, él dice, “¿Donde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde está, oh
sepulcro, tu victoria?” (1 Co. 15:55).

5. La metonimia y la sinécdoque. Estas dos figuras están estrechamente ligadas.


Este hecho hace que en algún libro un ejemplo de sinécdoque aparezca como metonimia
en otro. La metonimia es la substitución de la cosa significada por algo estrechamente
asociado, la relación que se forma es más de signo que física. E. Lund afirma: “Empléase
esta figura cuando se pone la causa por el efecto, o la señal o símbolo por la realidad que
indica el símbolo.”31 Por ejemplo, la expresión “la cruz de Cristo” en 1 Co. 1:17, no se
refiere a la cruz de madera literal donde Jesús fue clavado hasta morir, sino sirve como
signo de la obra expiatoria de Cristo o del mensaje del Evangelio de Cristo.

En cambio en la sinécdoque se usa una parte para significar el todo o el todo para
una parte. Entonces la relación es más física a diferencia de la metonimia. En la
expresión de Ro. 1:16, “al judío primeramente, y también al griego” se usa el singular
para significar el plural, “los judíos”, “los griegos.” Sería correcto afirmar que la
sinécdoque es una clase de metonimia. Laurence Perrine afirma que “La metonimia y la

31
L. Lund, Hermenéutica, pág. 83.
33

sinécdoque se asemejan tanto que la distinción entre ambas está desapareciendo, y se está
designando a ambas como metonimias.”32

6. La hipérbole. En esta figura se exagera deliberadamente para dar fuerza a lo que


se dice. El autor del libro de los Jueces describe así la invasión de pueblos extranjeros en
el tiempo de Gedeón: “Y los madianitas, los amalecitas y los hijos del oriente estaban
tendidos en el valle como langostas en multitud, y sus camellos eran innumerables como
la arena que está a la ribera del mar” (Jue. 7:12). Una invasión de langostas y la arena de
la playa son dos imágenes que el autor usa para describir el número de invasores. Se
podría decir que nos encontramos en presencia de dos símiles hiperbólicos lo que indica
lo dinámico del lenguaje figurado.

7. La interrogación. En esta figura se pone en interrogación lo que tiene una


respuesta obvia. Mientras argumentaba la culpabilidad de Job, Elifaz mencionó una
experiencia sobrenatural que él tuvo donde un “espíritu” le hizo las siguientes preguntas:
“¿Será el hombre más justo que Dios? ¿Será el varón más limpio que él que lo hizo?”
La respuesta lógica a éstas es: ¡No, no lo es! El libro de Job abunda en el uso de este
recurso retórico (vea algunos de ellos en 6:5-6, 12; 8:11; 10:7).

8. La paradoja. Una declaración paradójica contiene una contradicción o


imposibilidad aparente. El apóstol Pablo dijo: “no mirando nosotros las cosas que se ven,
sino las que no se ven” (2 Co. 4:18a). En la misma línea de pensamiento tenemos al
autor de la Epístola a los Hebreos afirmando que Moisés rechazó las riquezas de Egipto y
no temió a la ira del faraón “porque se sostuvo como viendo al invisible” (Heb. 11:26-
27).

9. El eufemismo. En toda cultura hay asuntos sobre los cuales es de mal gusto usar
un lenguaje directo, el eufemismo lleva el objetivo de suavizar tales cosas para no parecer
chocante. El eufemismo típico del Antiguo Testamento es el uso de la palabra “conocer”
para designar las relaciones sexuales, “Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y
dio a luz a Caín” (Gen. 4:1). También se prefiere usar la expresión “la costumbre de las
mujeres” para el período menstrual (Gen. 31:35).

10. La ironía. Esta figura busca expresar lo contrario de lo que se dice y enfatizar
por contraste indirecto. Elías se burlaba de vanos intentos de los profetas de Baal de
hacer caer fuego del cielo diciendo: “Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está
meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle”
(1 R. 18:27).

11. La alegoría. La alegoría consiste en una serie de metáforas unidas por un motivo
o idea central. Las más conocidas en la Biblia son las alegorías pastoriles del Evangelio
de Juan en el capítulo 10 y la de la vid y los pámpanos en capítulo 15:1-17. La “alegoría”
de Gálatas 4:21-31 cae más dentro de la categoría de una lectura tipológica que alegórica.

32
Laurence Perrine, “Figures of Speech” en The 1995 Grolier Multimedia Encyclopedia.
34

12. La fábula. Si la alegoría es una sucesión de metáforas, la fábula es una sucesión


de personificaciones. Este recurso retórico es escaso en la Biblia, registrándose solo dos
veces, en la fábula que usó el hijo menor de Gedeón para mostrar lo insólito de las
pretensiones reales de Abimelec (Jueces 9:1-21), y en la respuesta del rey Joás al
orgulloso Amasías rey de Israel (2 R. 14:19).

13. La parábola. La parábola es semejante a la alegoría y a la fábula en el sentido


que las tres se desarrollan de imágenes conectadas entre sí. En el caso de alegorías y
fábulas en torno a metáforas y personificaciones. La parábola en cambio consiste en una
historia ilustrativa cargada de un simbolismo central y en ocasiones de símbolos extras en
algunos de sus elementos. Debido a la preponderancia del uso de las parábolas en el
ministerio de nuestro Señor Jesús es que dedicaremos más espacio a la interpretación de
las parábolas.

Lo primero que debemos considerar es la ocasión en que la parábola fue


presentada. Esto no siempre aparece en los Evangelios, pero cuando ocurre da mucha luz
sobre la intención de la ilustración. Por ejemplo, las tres parábolas de Lucas 15 sobre una
oveja, una moneda y un hijo perdidos y luego recuperados, se encuentran en los primeros
versículos donde se dice que “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para
oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y
con ellos come” (vs. 1-2). Las parábolas llevan el objetivo de mostrar el amor
permanente de Dios hacia el “perdido.”

Otra consideración importante es que hay diversos tipos de parábolas y de


acuerdo a la clase de parábola es el criterio con que deben interpretarse. Encontramos
símiles parabólicos como los que aparecen en Mateo 13:31-52. Estos son más breves y
debe establecerse el tema central sin dar importancia a los detalles. Por ejemplo, la
parábola de la semilla de mostaza muestra el nacimiento humilde del reino y su posterior
grandeza, no ayuda a la interpretación atribuir significado a los nidos o los pájaros ya que
sólo son adornos de la ilustración. Otras parábolas llevan el objetivo de resaltar algún
aspecto del carácter de sus protagonistas para presentarlo como lección. Así, en la
parábola del mayordomo infiel (Lucas 16:1-8) lo que se resalta es el carácter previsor del
mayordomo malo y no su deshonestidad. También en la parábola de la viuda y el juez
injusto se resaltan la constancia de la viuda y la impiedad del juez en contraste con la
solicitud amorosa de Dios (Lc. 18:1-8). Nuevamente se debe evitar encontrar
significados en cada detalle o atribuir significado ajeno al propósito de la parábola. Por
ejemplo, en la parábola de la moneda perdida, la moneda representa al pecador perdido y
hallado, no es símbolo de otra cosa perdida como un don espiritual o algo similar, ni
tampoco el barrido (¡ni la luz encendida!) tienen algún significado. El sentido de la
parábola es: hay gozo en el cielo cuando se arrepiente un pecador.

Existen también otra clase de parábolas donde, aunque existe un tema central,
algunos de sus elementos tienen un significado reconocible. Estas parábolas se acercan
un poco más a la alegoría, sin llegar al nivel excesivamente detallista de ésta. Nuestro
Señor Jesús explicó dos parábolas: el sembrador, y el trigo y la cizaña. Ambas fueron
interpretadas por Jesús reconociendo los elementos principales y atribuyéndoles un
35

significado. Por ejemplo, en la parábola del sembrador Jesús reconoció a la semilla como
la palabra de Dios, el sembrador como el que siembra la palabra, los corazones de los
oyentes son los diferentes terrenos, y la producción de fruto como la reacción frente a la
palabra (Mr. 4:14-20). Otras parábolas en esta línea son las parábolas de los labradores
malvados y la fiesta de bodas (Mateo 21:33-22:14), y en menor medida la parábola del
hijo pródigo (Lc. 15. 11-32). Este tipo de parábolas debe interpretarse con sobriedad, sin
caer en la alegorización o imaginación antojadiza. Cuatro o cinco elementos
reconocibles es suficiente para captar el mensaje de la parábola.

14. El tipo. Aunque el lenguaje figurado mencionado puede encontrarse fuera de la


Biblia, el uso de tipos es exclusivo de las Escrituras. Una definición breve de un tipo
sería que este es un símbolo profético. “Los tipos están conectados con aquellos
elementos históricos que fueron centrales en la revelación previa, luego sus
correspondencias (antitipos) también ocupan una posición similar en la salvación
revelada en Jesucristo. Esto significa que hay razón para asumir que los tipos pueden ser
‘considerados como modelos o representaciones divinamente establecidos’.”33

El uso de eventos y figuras del pasado en una forma renovada a la luz de una
nueva situación o revelación se encuentra en la literatura profética (por ejemplo el uso
tipológico del éxodo y el viaje por el desierto en Isaías. Is. 43:15-20), pero especialmente
en el Nuevo Testamento donde eventos y personajes del Antiguo Testamento cobran un
nuevo sentido en el mensaje de Cristo y los apóstoles. Por ejemplo, el evento del juicio
de Dios sobre Israel en el desierto, a través de serpientes, y su posterior liberación por
mirar la serpiente de bronce levantada por Moisés, cobra un sentido profético al estar
relacionado con la obra de Cristo en la cruz (Juan 3:14). El autor de la Epístola a los
Hebreos hace uso extenso de tipos en su exposición sobre la superioridad de Jesucristo
sobre el pacto mosaico.

El exceso en el reconocimiento de tipos en épocas pasadas condujo a casi un


completo rechazo de estos en los estudios bíblicos. Sin embargo, en las últimas décadas
ha nacido un renovado interés en el tema.

Lamentablemente, el abuso de la tipología sigue presente entre nosotros,


especialmente en libros que pretenden presentar una “interpretación espiritual” de
elementos de la construcción del Tabernáculo, por ejemplo, pero que en la práctica son
alegorizaciones.

El uso sano de los tipos en la interpretación debe tener como principio


fundamental (1) reconocer solo aquellos tipos que el Nuevo Testamento explícitamente
identifica como tal, y no especular sobre aquellas cosas que no son mencionadas como
tales.

Otro principio a considerar en esto es (2) aplicar sobriedad en el reconocimiento


de los puntos de analogía entre el tipo y su cumplimiento. No se debe dejar volar la

33
M. Gallardo, Did Paul use Midrashic Interpretation? A Study on the Exegetical Techniques of the
Apostle Paul (Tesis de grado [MA] no publicada, Londres: London Bible College, 1991) pág. 67.
36

imaginación excesivamente, de esta manera es muy fácil pasar de la tipología a la


alegoría.

15. Hebraísmos: Cada cultura tiene formas y expresiones favoritas de comunicación.


Esto se refleja también entre los hebreos quienes muestran peculiaridades típicas en su
expresión literaria. Dos de los principales hebraísmos son el antropomorfismo y la
expresión compuesta hijo de. El primero de estos es una especie de metáfora que
atribuye a Dios características humanas, ya sea corporales (Sal. 44: 2-3; 67:1), de carácter
(Gn. 6:6; Sal. 59:8) o típicas de la actividad humana (Is. 1:2; 7:18). En el caso del
segundo hebraísmo este puede significar: descendiente de como en “hijo de David” (Mr.
10:47); lo que está en la naturaleza de alguien, como en la expresión “hijos de
desobediencia” (Ef. 2:2); o muestra el carácter o temperamento de alguien, como en el
término “hijos del trueno” (Mr. 3:17).

El lenguaje figurado está presente en toda comunicación humana oral o escrita y


es parte sustancial de las Escrituras. El correcto reconocimiento de las figuras literarias y
su apropiada interpretación serán de invaluable ayuda para la determinación del sentido
original del autor bíblico, lo que es el corazón mismo de la exégesis.
37

CAPITULO 6

HACIA UNA METODOLOGÍA EXEGÉTICA

Una de las debilidades más frecuentes de los libros sobre interpretación bíblica es
el problema metodológico. Es decir, se entrega mucha información sobre las
herramientas que la hermenéutica provee, tal como el uso del contexto histórico y el
gramatical, el lugar de la crítica textual, consulta de paralelos, reconocimiento de
lenguaje figurado, etc., pero no se ofrece al lector un orden metodológico para llevar
adelante la exégesis.

La gran excepción a esta situación es el libro Exégesis del Nuevo Testamento por
Gordon Fee. En esta obra se explican los diferentes géneros literarios neotestamentarios
y la metodología exegética apropiada para cada uno de ellos. Además entrega excelentes
sugerencias para la tarea exegética en el texto griego. La debilidad de ésta se evidencia,
sin embargo, en su falta de ejemplos de exégesis y por su diagramación que, al tratar de
evitar la redundancia, pierde continuidad y claridad.

El lector familiarizado con las obras de Fee notará inmediatamente la influencia


que este erudito ha ejercido en el autor de este texto. Tal vez su contribución es
simplificar un poco la metodología, para hacerla más accesible al lector que no domina
los idiomas bíblicos originales, y entregar ejemplos de la metodología a seguir con cada
género literario bíblico.

PRINCIPIOS METODOLÓGICOS EN LA EXÉGESIS.

Como ya sabemos la tarea exegética es el primer paso en la interpretación bíblica.


La aplicación viene una vez que hemos discernido el sentido original de un pasaje o libro.

Al momento de abordar la exégesis lo primero que corresponde hacer es


determinar el objetivo de la exégesis, es decir cual es el uso que se le dará a las
conclusiones. ¿Serán usadas para un sermón? ¿Llevan el objetivo de escribir un
comentario? ¿Se desea clarificar un aspecto específico del pasaje para escribir un
artículo o una monografía? Esto es importante porque determinará la orientación que se
le dará a las conclusiones para encajar en el objetivo. También podría determinar lo
exhaustivo de la exégesis. Por ejemplo, una exégesis con el fin de servir como base para
un sermón será menos exhaustiva que la que tiene como objeto el escribir un comentario.
Por otro lado, una exégesis para su uso en una monografía contemplará una mayor
rigurosidad académica.

En segundo lugar, reconocer el género literario al que el pasaje pertenece. En


oportunidades esto está relacionado con el género predominante del libro en el cual el
pasaje se encuentra (textos narrativos por ejemplo, es común encontrarlos en libros de
38

carácter histórico, y las parábolas son características de los Evangelios), pero a veces esto
varía (pasajes poéticos en libros de género narrativo o profético, como narraciones en
textos predominantemente legales) y se debe tener en cuenta al momento de interpretar el
pasaje.

¿Por qué es importante identificar el género? La revelación de Dios nos lleva a


través de la Biblia, y esta se expresa a través de variadas formas literarias que reflejan la
dinámica de la revelación. Así, encontramos Palabra de Dios en un salmo, una epístola o
un pasaje profético, pero cada una de estas formas literarias tienen peculiaridades y
sutilezas de expresión que hace necesario comprender su naturaleza para entenderlas en
profundidad. Aun los principios básicos de interpretación como el contexto, por ejemplo,
funcionan en forma diferente de acuerdo al género. Así, el uso del contexto en los libros
proféticos está condicionado al reconocimiento del oráculo donde se encuentra el pasaje;
en cambio en una epístola el contexto en el sentido más pleno es la epístola completa y
sus partes se iluminan mutuamente. En cambio en los proverbios el contexto casi no
funciona debido a que los proverbios son dichos breves aislados.

En tercer lugar, debemos identificar todos aquellos factores que otorgan ayuda a
la exégesis, considerando el objetivo y el género literario. El contexto histórico está
presente siempre junto con el análisis del contexto y la consulta de paralelos. En algunos
géneros se hace más uso del reconocimiento de lenguaje figurado (poesía, sabiduría,
profecía), mientras que en otros se ocupa bastante tiempo en el análisis de la estructura
del libro (epístolas y evangelios) y por supuesto que en las narraciones históricas
dependeremos mucho más del contexto histórico.

En cuarto lugar, se debe determinar el orden del análisis de dichos factores.


Nuevamente, el género literario dará la pauta. En las epístolas es preferible comenzar por
el análisis estructural e identificación de elementos claves, y luego ir al estudio del
contexto histórico. En cambio en los Evangelios es preferible comenzar familiarizándose
con el contexto histórico y luego proceder al análisis estructural. La profecía hebrea
demanda comprender primero las peculiaridades de la naturaleza de ésta.

Por último, se debe investigar los factores, en el orden apropiado, tomando


apuntes de los diferentes pasos, culminando por poner por escrito las conclusiones
exegéticas. Basando estas en la investigación previa. Toda exégesis debe culminar
enriqueciendo las conclusiones con la consulta de comentarios bíblicos o ayudas
similares, y buscando aplicaciones prácticas de los principios reflejados en la Escritura
estudiada.

El uso de los variados factores que ayudan a la exégesis se ha comparado


frecuentemente con el uso que un cocinero hace de los ingredientes de una receta.
Aunque la analogía no es completamente apropiada, sí nos ayuda a entender el proceso.
Al momento de preparar una receta el cocinero tiene sobre su mesa todos los ingredientes
que necesita, pero no hará el mismo uso de cada uno de ellos. Si tiene un kilo de harina a
su disposición, puede que la receta demande sólo una cuarta parte de éste y el resto
39

quedará para otra receta. Es decir, frecuentemente el cocinero pone ingredientes sobre su
mesa pero no usará la misma cantidad de cada uno de ellos.

Ocurre lo mismo al momento de hacer una exégesis, sobre nuestro escritorio


tenemos información sobre el contexto histórico, datos sobre el contexto literario,
algunos pasajes paralelos, características del género literario, etc. Sin embargo, al
momento de escribir nuestras conclusiones seguramente no haremos uso de todo lo que
sabemos sobre el contexto histórico, o el análisis del contexto, pero tal vez ocuparemos
casi toda la información que tenemos de los pasajes paralelos.

Decimos esto porque una de las preguntas frecuentes que el estudiante se hace es,
“¿Por qué tengo que buscar tanta información, si no voy a usarla toda?” Exactamente
como el cocinero, el intérprete queda con “excedentes” sobre su escritorio que será
información valiosa para otra exégesis del mismo libro o pasaje.

También la analogía del cocinero nos ayuda a explicar por qué no todos los
intérpretes manifiestan la misma habilidad al momento de hacer una exégesis. Primero
que nada, debemos asumir la realidad que no todos son buenos cocineros, esto depende
de muchos factores, entre ellos la información previa, experiencia, familiaridad con los
ingredientes, las facilidades de la cocina, etc. En la exégesis es lo mismo, algunos
estudiantes parecen volar mientras que otros apenas caminan. Tenemos que reconocer
que el elemento de información o experiencia previa ayudan enormemente. Es muy
difícil que un estudiante que no está acostumbrado a leer literatura variada y no sabe
tomar apuntes, logre hacer buenas exégesis desde el principio. Si un creyente acostumbra
evitar pensar por sí mismo, y siempre espera que otros le den las respuestas, sin hacer un
esfuerzo personal por buscarlas, seguramente se le dificultará la tarea exegética cuando
tenga que decidir sobre el significado de una palabra o expresión. Por esto el estudio de
las Escrituras demanda paciencia y persistencia para introducirnos en una disciplina a la
que muchos no están acostumbrados. Todos pueden aprender si tienen la determinación
de hacerlo.
40

En este libro se abordará la metodología exegética orientada por el género que


representa el pasaje, seguida de un ejemplo práctico como modelo. Se comenzará por el
género de Epístolas, el cual será el modelo maestro del cual todos los otros enfoques
metodológicos evolucionarán.
41

CAPÍTULO 7

EXÉGESIS EN LAS EPÍSTOLAS

Una de las razones para comenzar esta sección sobre metodología exegética con
el género epistolar es que este predomina entre los libros del Nuevo Testamento.
Además, las epístolas son consideradas como la explicación teológica de la fe cristiana,
siendo una de ellas (Romanos) el documento de mayor influencia en la iglesia evangélica.
Por último, la epístola se presta mejor para servir como modelo exegético primario para
el estudio del resto de los géneros bíblicos.

La epístola es un género fácil de reconocer. Consiste en una carta formal escrita


por una autoridad apostólica y enviada originalmente a una congregación (Romanos), un
grupo de iglesias (Gálatas), o a una persona en particular Tito). Por lo general, contiene
el nombre de quien la envía, un saludo para los receptores, una exposición doctrinal
seguida o alternada con exhortaciones prácticas, saludos particulares y despedida.

Comúnmente, las epístolas tienen un tema central alrededor del cual se construye
la exposición doctrinal y ética, aunque esto puede cambiar como es el caso de la Epístola
de Santiago, donde se presentan varios tópicos de discusión. La situación que la iglesia
estaba experimentando es clave para interpretar correctamente la función que el escrito
tuvo en dicha comunidad de creyentes. Esto porque las epístolas nacieron como producto
de la necesidad de enfrentar o solucionar realidades contingentes que afectaban a las
congregaciones en cuestión. Todas ellas se escribieron considerando circunstancias
específicas que atender.

Otra de las características importantes de las epístolas es que son documentos, que
al haber sido redactados de una vez, sus partes se iluminan mutuamente. Esto significa
que al leer la carta debemos estar siempre conscientes en que forma el pasaje específico
que estamos leyendo se relaciona con el resto de la epístola. Por lo tanto el contexto
literario, en su plena expresión, es la epístola completa.

Las epístolas son altamente estimadas en el canon de las Escrituras debido a su


fuerte orientación eclesiástica. Estos son, en realidad, documentos cuya función original
es casi idéntica a la que cumplen hoy en la vida de la Iglesia: Enseñar principios
doctrinales y exhortar a una vida acorde a la fe. Por tal razón, las epístolas constituyen
una importante fuente para el estudio de la teología neotestamentaria y las implicaciones
éticas del evangelio hoy.

Una metodología exegética para el estudio de las epístolas consideraría los


siguientes pasos y en el orden presentado:
42

I. - ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

Este análisis consiste en el reconocimiento del flujo de las ideas del autor de la
epístola y recibe también el nombre de bosquejo sintético.

Se lleva a cabo mediante la elaboración de un bosquejo del contenido de la carta,


incluyendo divisiones principales y secundarias. El contenido se debe presentar en el
mismo orden en que aparece en la carta, este no es un bosquejo temático u homilético
Dicho bosquejo dará al lector una idea general de la carta y lo ayudará para reconocer el
lugar que el pasaje que va a estudiar tiene en el argumento total de la epístola.

Como ejemplo se entrega a continuación el bosquejo del contenido de la Epístola


a los Romanos:

BOSQUEJO DEL CONTENIDO DE LA EPÍSTOLA A LOS ROMANOS

I. INTRODUCCIÓN. 1:1-17.
A. El evangelio de Dios, 1:1-7.
B. Planes de Pablo. 1:8-15.
C. Declaración final sobre el evangelio. 1:16-17.

II. EL PECADO UNIVERSAL. 1:18 - 3:20.


A. El pecado de los gentiles. 1:18-32.
B. El juicio de Dios. 2:1-16.
C. El pecado de los judíos. 2:17-3:8
D. Judíos y gentiles bajo pecado. 3:9-20.

III. LA JUSTIFICACIÓN EN CRISTO. 3:21-5:21.


A. La justicia de Dios aparte de la ley. 3:21-31
B. Abraham y David como modelos. 4:1-25.
C. Los resultados de la justificación. 5:1-11.
D. Contraste entre Adán y Jesucristo. 5:12-21.

IV. LA SANTIFICACIÓN EN CRISTO. 6:1-8:39.


A. El pecado no tiene señorío sobre el creyente. 6:1-14.
B. El creyente es ahora esclavo de la justicia. 6:15-23.
C. El creyente ya no está bajo la ley. 7:1-25.
D. La vida en el Espíritu. 8:1-17.
E. La esperanza de gloria. 8:18-24.
F. La seguridad del creyente. 8:26-39.

V. EL PROBLEMA DE ISRAEL. 9:1 - 11:36.


A. El plan soberano de Dios para Israel. 9:1-29.
B. Israel rechaza la justicia de Dios. 9:30-10:21.
C. La restauración futura de Israel. 11:1-36.

VI. CONSEJOS PRÁCTICOS. 12:1-15:33


A. El llamado a la consagración total. 12:1-13:14.
1. La consagración en los dones. 12:1-8.
2. La consagración en la comunidad de la fe. 12:9-16.
3. La consagración y los no creyentes. 12:17-13:14.
B. Relaciones con los débiles en la fe. 14:1-15:13.
C. El ministerio y los planes de Pablo. 15:14-33.

VII. SALUDOS PERSONALES. 16:1 -27.


43

II. - ANÁLISIS DE LOS ELEMENTOS CLAVES.

A partir de una lectura completa y cuidadosa de la carta, sin consultar ayudas


externas como comentarios, diccionarios, etc., el intérprete procurará identificar los
siguientes detalles (incluya la cita donde aparece):

A. Autor. Anotar todos los datos personales que el autor entrega sobre sí mismo
en la carta.

B. Receptor(es). Considerar toda la información que la carta refleja sobre el


receptor o los receptores de la epístola. En algunos casos la tarea es doble ya que se debe
averiguar sobre el receptor y la iglesia donde este estaba, esto se aplica a Tito y 1 y 2
Timoteo y Filemón.

C. Ocasión. Aquí corresponde reconocer toda la evidencia sobre la situación que


motivó el envío de tal correspondencia. A veces es difícil separar esta información de la
previa sobre los receptores, pero debe procurarse.

III. CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL.

En este paso de la exégesis obligatoriamente debemos consultar todas aquellas


fuentes que puedan ayudarnos a tener una información razonable de estos detalles.
Especialmente útiles son los diccionarios bíblicos, las introducciones en los comentarios
y datos obtenidos en libros de historia.

A. Ciudad. Investigar sobre los elementos religiosos, culturales, sociales e


históricos de la ciudad donde se encontraba la iglesia a la cual se dirige la epístola. Esto
nos ayuda a identificar la cultura, estilo de vida, e influencias religiosas que los
integrantes de la iglesia tenían en su trasfondo al convertirse.

B. Persona. En los casos que la carta está dirigida a un líder, como es el caso de
las cartas a Timoteo y Tito, es útil estudiar brevemente los pasajes paralelos donde se
menciona a los tales. Así conoceremos más de la personalidad, carácter y trasfondo de
estos colaboradores apostólicos.

C. Iglesia. Cuando la carta está dirigida a una congregación corresponde hacer


un breve estudio de las circunstancias que rodearon su fundación y posterior desarrollo.
Esto se puede encontrar, especialmente en las epístolas paulinas, en el libro de los Hechos
de los Apóstoles Tal información dará más coherencia a algunos comentarios del apóstol.

D. Fecha y lugar de composición de la Epístola. Normalmente se manejan


fechas y lugares aproximados. En oportunidades la fecha preferida determinará ciertas
opciones exegéticas.
44

IV. ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

Aquí corresponde hacer un reconocimiento preliminar de las generalidades del


pasaje antes de analizarlo en detalle. Este paso y el que le sigue se deben llevar a cabo
sin consultar comentarios ni diccionarios. Sin embargo, debiera usar concordancias
griegas y léxicos griegos para el estudio lexicográfico.

A. Determinar los límites del pasaje a estudiar. Consiste en determinar el


número de versículos que se considerará para la exégesis. El intérprete, al momento de
escoger un pasaje para estudiar o exponer, verificará la extensión del mismo, tratando de
integrar las ideas completas y evitando el tomar textos aislados. Un buen análisis
estructural es clave para reconocer las unidades de pensamiento.

B. Evaluar posible amplitud de contexto. Esto busca apreciar si el argumento


del autor ha comenzado en versículos previos a los considerados y/o si prosigue más allá
del pasaje a estudiar, formando parte de una sección (Por ejemplo, el pasaje de Ro. 10:1-
13 está inmerso en una sección que abarca los capítulos 9-11). En esta parte es clave el
haber hecho un buen análisis estructural.

C. Reconocer los párrafos que componen el pasaje. Como se indica esto se


refiere a dividir el pasaje en los párrafos principales que lo componen. Así se aprecia
mejor la transición de ideas del autor. En oportunidades ayuda el poner título a los
párrafos, R. A. Traina da las siguientes sugerencias al respecto:

El título de un párrafo debe tener las siguientes características: brevedad, dos o tres
palabras solamente de ser posible; recordación, imaginativo, pegajoso;
singularidad, aplicable solamente a un párrafo; sugerente, que recuerde el contenido
del párrafo; apropiado, que venga bien al párrafo; e individualidad, conveniente a la
persona que lo utilice. Algunas veces es posible nombrar dos párrafos en tal forma
que se sugiera la relación entre ellos. 34

D. Identificar posibles irregularidades contextuales. En oportunidades el


autor se desvía momentáneamente del argumento principal, para luego volver a lo central
de su exposición. Aquí cobra especial importancia el haber hecho una buena evaluación
de la amplitud de contexto, pues tales irregularidades se pueden ubicar al principio o al
final del pasaje elegido. Esto es importante para determinar la unidad del pasaje y la real
extensión del argumento central.

E. Determinar el tema del pasaje provisionalmente. Hasta donde se ha


apreciado lo central de lo que se viene tratando en el pasaje, se debe provisionalmente
determinar cual es el tema dominante en tales versículos.

34
Robert A. Traina, Método para el estudio de la Biblia, pág. 57. Este libro, aunque un poco complejo y a
veces difícil de asimilar, es una ayuda invaluable para aprender a analizar meticulosamente el texto bíblico.
45

V. ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Análisis del texto en griego. Reconocer detalles gramaticales claves tales


como sustantivos, verbos, preposiciones, etc. Repase problemas textuales. Si adopta una
versión particular como base, mencione posibles problemas de traducción.
Indudablemente que si no se tiene un conocimiento del idioma griego, el estudiante hará
uso de una versión y procurará tener a su alcance otras traducciones como referencia.

Se puede analizar la estructura de las oraciones y sus relaciones sintácticas a


través de un diagrama. Esto es una gran ayuda para la exégesis, pero se debe usar sólo si
ayuda al intérprete a reconocer los detalles mencionados en el punto anterior. Hay una
variada forma de hacer tal diagrama, el más sencillo consiste en la subordinación de
ideas. Aunque no es fundamental en la exégesis, esto ayuda a apreciar mejor las
transiciones y el uso de preposiciones. Para un ejemplo de diagrama véase la Figura 4.1
del Capítulo 4.

R. A. Traina entrega una explicación aclaratoria sobre las relaciones entre los
términos o palabras que constituyen una estructura gramatical y sus relaciones yendo de
lo particular a lo general:

... el componente básico de la expresión literaria es el término; pero para poder


expresar nuestras ideas los términos deben estar relacionados de acuerdo con
ciertas normas mentales, lingüísticas y literarias. Estas relaciones forman lo que
conocemos bajo el nombre de “estructura”. Por ende, en un sentido general, la
estructura comprende todas aquellas relaciones que unen los términos, formando
una unidad literaria, desde la más pequeña a la más amplia, desde la más
insignificante hasta la de mayor importancia. En un sentido más restringido la
palabra “estructura” puede aplicarse al marco o armazón de un pasaje, es decir, a
sus relaciones básicas. En nuestras explicaciones la palabra “estructura” se usará
bajo sus dos acepciones.

Las diferentes unidades estructurales pueden definirse como sigue:

Frase - grupo de dos o más términos formando una unidad parcial


de pensamiento y expresión

Cláusula - grupo de términos - incluyendo un sujeto, un verbo, y


algunas veces uno o más complementos - que constituyen una unidad
parcial o completa de pensamiento y expresión

Oración - una o más cláusulas que constituyen una unidad de


pensamiento y expresión

Párrafo - grupo de oraciones que constituyen una unidad de


pensamiento y expresión
46

Sub-sección - grupo de segmentos que constituyen una unidad de


pensamiento y expresión

Sección - grupo de sub-secciones (o segmentos) que


constituyen una unidad de pensamiento y expresión

División - grupo de secciones que constituyen una unidad de


pensamiento y expresión

Libro - grupo de divisiones que constituyen una unidad de


pensamiento y expresión35

Por supuesto que la presencia de estas unidades estructurales va a estar ligada a la


extensión del libro bíblico. Por ejemplo, es difícil encontrar secciones y sub-secciones en
libros como Filemón, pero sí están presentes en libros extensos como 1 Samuel. En el
caso de las epístolas frecuentemente las secciones y divisiones son equivalentes.

Sin embargo no sólo es necesario reconocer tales unidades estructurales sino


apreciar en que forma están relacionadas entre sí. Tal relación se puede dar al nivel de
las unidades más breves hasta las más extensas. Algunas de las relaciones más comunes
que se dan son: comparación, contraste, repetición, continuación, causa y efecto,
argumentación, singularización y generalización. 36

Al hacer uso del texto griego el intérprete se debe cuidar del estudio etimológico
de las palabras. Esto porque la etimología nos ayuda a comprender el origen de una
palabra, pero no nos ayuda a entender el uso que el autor hace de ella. Por ejemplo, en
castellano la palabra caballero se origina etimológicamente con un hombre que usa un
caballo como cabalgadura. Posteriormente se usó el término para designar a los
miembros de las antiguas órdenes de caballería. En la actualidad tal palabra se usa para
designar ya sea un varón (“Hay un caballero en la puerta”) o una persona amable (“Este
señor es todo un caballero”). Nadie asocia ya el término con un caballo, a menos que el
uso de la palabra este asociado con esto (al comentar la obra literaria Don Quijote de la
Mancha, por ejemplo, donde se narra las aventuras de un caballero andante chiflado). De
la misma forma los términos usados por los autores bíblicos cobran sentido en el contexto
que se usan y no en su etimología. En vista de lo anterior, el autor de estas notas no
alienta al estudio etimológico de palabras, pero sí al estudio del uso cotidiano de las
palabras bíblicas por parte de los contemporáneos de los escritores bíblicos, como las
obras del historiador judío Josefo por ejemplo.

Es útil también el uso de concordancias greco-españolas, para estudiar la


ocurrencia de una palabra y sus distintas acepciones, y léxicos griegos, como el estudio
de palabras de Vine.

35
Idem, pág. 30.
36
Para una mayor explicación y detalle de como las unidades estructurales de un texto están relacionadas
ver R. A. Traina, Idem. págs. 39-42.
47

B. Reconocer figuras retóricas. Posible uso de lenguaje poético o figurado.


Esto consiste en el reconocimiento de imágenes usadas por el autor (la esclavitud por
ejemplo en Ro. 6:15-23) o figuras retóricas como símiles, metáforas, etc. Repasar el
capítulo cinco de estas notas si aun no esta familiarizado con el lenguaje figurado.

C. Evaluar posible uso del Antiguo Testamento. Es importante considerar la


forma en que el autor interpreta el Antiguo. Testamento, y apreciar su importancia en el
argumento principal.

VI. USO DE CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE.

Esto consiste en reconocer ayudas de índole histórico, cultural, social, geográfico,


etc. que el pasaje demanda para clarificar algún aspecto de este. Por ejemplo, una
adecuada comprensión de Gálatas 4:1-7 exige investigar sobre las costumbres familiares
judías o grecorromanas respecto del reconocimiento social de los herederos de las
familias y el lugar de los esclavos en la educación de los hijos. Los diccionarios o
enciclopedias bíblicas son muy útiles para esto. También los libros que tratan sobre las
culturas y costumbres de los tiempos bíblicos serán de mucho provecho.

VII. USO DE PASAJES PARALELOS PARA ACLARAR PUNTOS OSCUROS.

En el uso de pasajes paralelos se debe argumentar en que forma tales pasajes son
útiles para clarificar el pasaje que está siendo estudiado. Se debe identificar con
precisión el asunto oscuro bajo consideración, los paralelos encontrados, y lo que se
concluye sobre el significado del texto oscuro. No consulte comentarios, una
concordancia será de más utilidad. Como ya vimos anteriormente, el orden más
apropiado para buscar pasajes paralelos es el siguiente:

A. Paralelos en la misma epístola.


B. Paralelos en escritos del mismo autor.
C. Paralelos en escritos de autores neotestamentarios.
D. Paralelos en el resto de las Escrituras.

VIII. CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

A esta altura corresponde poner por escrito las conclusiones alcanzadas. Dichas
conclusiones pueden reflejar asuntos como: el uso del contexto histórico general y
particular al pasaje, la valoración del argumento, principio o situación contenida en los
versículos considerados, su conexión con la situación de la iglesia y el resto de la carta.
Además debe presentar el enfoque para la solución de las dificultades exegéticas
encontradas. En esta etapa de la exégesis se debe hacer uso de toda la investigación
previa, es decir ver en que forma el análisis estructural, el reconocimiento de elementos
claves, el contexto histórico, los pasos del análisis contextual básico y el detallado y la
consulta de paralelos ayudan en la interpretación del pasaje.
48

VIII. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.

Sólo en esta última etapa se hace necesario comparar nuestras propias


conclusiones con aquellas encontradas en los comentarios bíblicos. Si incluye notas
tomadas de libros o comentarios debe incluir autor, obra y página(s) como referencia.

De esta manera una vez que el estudiante ha hecho el esfuerzo por entender el
texto bíblico puede hacer uso de lo que los eruditos han escrito al respecto. No se deje
amedrentar si sus conclusiones varían de aquellas alcanzadas por los escritores en los
comentarios bíblicos, sino evalúe con la mayor objetividad posible en que medida Ud. ha
considerado aspectos que tales eruditos no habían hecho. También es muy posible que
ocurra lo contrario y Ud. necesitará reconsiderar sus conclusiones para ceder a una mejor
coherencia exegética dada por un comentarista.

IX. APLICACIONES PRÁCTICAS.

Aquí corresponde aplicar los principios extraídos de la exégesis a la situación


contemporánea de la iglesia. Tremenda importancia cobra el separar las relatividades
culturales de los principios permanentes.
49

EJEMPLO DE EXÉGESIS EN LAS EPÍSTOLAS

I TIMOTEO. 2: 8-15.

ANÁLISIS ESTRUCTURAL DE LA CARTA

I. - Saludo 1: 1-2.

II. - Motivo de la estadía de Timoteo en Efeso. 1:3-11


A. - Mal uso de la Ley 1: 3-7.
B. - Buen uso de la Ley 1: 8-11.

III. - Testimonio de Pablo 1: 12-17.


A. - Perseguidor rescatado 1: 12-15.
B. - Propósito del llamamiento de Pablo 1: 16-17.

IV. - Orden en el Culto 2: 1-15.


A. - Instrucción sobre la oración 2: 1-2.
B. - Justificación de la declaración anterior 2: 3-7.
C. - Problemas de relaciones en el culto 2: 8-15.

V. - Requisitos de los Líderes 3: 1-13.


A. - Requisitos de los obispos 3: 1-7.
B. - Requisitos de los diáconos 3: 8-13.

VI. - La Piedad y la Apostasía 3: 14 - 4: 5.


A. - El Misterio de la Piedad 3: 14-16.
B. - La Apostasía 4: 1-5.

VII. - Consejos Personales 4: 6-16.

VIII. - Orientaciones Pastorales. 5: 1 - 6: 2.


A. - Criterio para exhortar a los miembros. 5:1-2
B. - Criterio a adoptar con las viudas 5: 3-16.
C. - Criterio para tratar a los líderes 5: 17-20.
D. - Más consejos personales 5: 21-25.
E. - Orientación sobre los esclavos 6:1-2.

IX. - Advertencia sobre las falsas enseñanzas 6: 3-10


A. - Motivación de los falsos maestros 6: 3-5.
B. - El criterio cristiano frente a las riquezas 6: 6-10.

X. - Últimos consejos a Timoteo 6: 11-21.


50

A. - Exhortación a la fidelidad 6:11-16.


B. - Criterio respecto a los ricos 6: 17-19.
C. - Consejo final 6:20-21.

ANÁLISIS DE LOS ELEMENTOS CLAVES DE LA CARTA

A. Autor. Pablo apóstol de Jesucristo. Recuerda a Timoteo el objetivo por el


cual fue dejado en Efeso (1:3). Reconoce haber sido blasfemo, perseguidor e injuriador
(1:13), pero fue rescatado por la gracia de Dios (1:14), para servir de ejemplo de la
misericordia de Dios para con los pecadores 1:15-16). Fue constituido predicador,
apóstol y maestro de los Gentiles (2:7).

B. Receptor. Timoteo, considerado por Pablo como un "hijo en la fe" (1:2). Se


le recuerda el objetivo de su estadía en Efeso (1:3), que se ajuste al llamamiento recibido
a través de profecías (1:18; 4:14), que permanezca en la sana doctrina y sea ejemplo a los
hermanos (4:6-16). Se le dan una serie de consejos pastorales y se le advierte sobre la
necedad de los falsos maestros, encareciéndosele que mantenga un buen testimonio (5:1-
6:20).

C. Situación de la iglesia. Se había introducido una falsa doctrina que basaba


sus ideas en especulaciones judías (1:3-7), prohibían el casamiento y mandaban
abstención de algunos alimentos (4:1-5). Los falsos maestros se caracterizaban por
contender sobre cosas vanas y argumentaban poseer un conocimiento superior (Gr.
gnosis) (6:20), pero su verdaderas motivaciones eran la vanidad, provocar divisiones y
especialmente usar su posición para obtener lucro (6:3-10). Debido a esto se le advierte a
los líderes sobre no ser seducidos por las ganancias deshonestas (3:3).

También había problemas en las familias, las esposas estaban adoptando una
actitud y apariencia indecorosa en el culto (2:9-15), los esposos estaban teniendo estorbos
serios en sus oraciones (2:8). Por esto se encarece a los líderes a que gobiernen bien sus
hogares (3:4-5, 12). Todo esto se agudizaba por la enseñanza contra el matrimonio de los
falsos maestros.

Otro problema que aquejaba la iglesia era una crisis de autoridad, esto se refleja
en los detallados requisitos de los líderes (3:1-13), el hecho que se le demande sujeción a
las esposas (2:11-12), el peligro de despreciar la autoridad de Timoteo debido a su
juventud (4:12), la advertencia a no delegar autoridad con ligereza (5:22), los esclavos no
debían despreciar la autoridad de sus amos (6:1-2) ni los ricos debían considerarse
superiores (6:16).

CONTEXTO HISTÓRICO

A. Ciudad. Efeso era una de las principales ciudades del Asia Menor. C. R.
Erdman afirma:
51

En tiempo de Pablo era, junto con Alejandría y Antioquía, uno de los tres grandes
emporios comerciales del Mediterráneo oriental. Era la capital comercial, además de
política, de Asia. Sin embargo, su importancia se debía todavía en gran parte al
interés religioso que se centraba en la ciudad. El templo erigido en ella a la diosa
Diana (Artemisa) era una de las Siete Maravillas del Mundo. 37

La ciudad fue fundada por los griegos por el s. XII A. C. Estuvo en manos del
reino de Lidia, de los persas y de Alejandro el Grande sucesivamente. Finalmente fue
entregada a los Romanos por Atalo III rey de Pérgamo en 133 A. C. .

Indudablemente que la fama de la ciudad se centraba en el culto a la diosa Diana.


La ciudad se enorgullecía de ser "guardiana del templo y la gran diosa Diana" Hch.
19:35). La presencia de dicho santuario fue motivo para una fuerte presencia e influencia
ocultista sobre su población y toda Asia Menor.

Fueron impresionantes la superstición y el ocultismo que florecieron a la sombra del


culto a esta diosa, cuyas características eran semejantes a las de la diosa oriental de
la fertilidad. 38

Esto es claramente visible en Hechos 19:18-19 donde encontramos que "muchos


de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo
muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante
de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata".

B. Persona. Timoteo nació en Listra, hijo de madre judía y padre griego Hch.
16:1). Era tenido en alta estima por los creyentes de Listra e Iconio Hch. 16:2). Fue
circuncidado por Pablo (Hch. 16:3) y llegó a ser su compañero y ayudante (Fil. 2:19-
22). Se le menciona cumpliendo importantes misiones asignadas por Pablo (1Ts. 3:1-5;
1Co. 4:17; 16:10).

Durante la cautividad de Pablo se le ve desarrollando una activa participación en


el fortalecimiento de las iglesias (Fil. 2:19). El autor de Hebreos registra una estadía de
Timoteo en prisión (He. 13:23).

C. Iglesia. Por el estudio de Hechos 18:19 al 19:41 se extrae la ocasión de la


fundación de la iglesia. Pablo tuvo una breve estadía en Efeso al finalizar su segundo
viaje misionero. Dejó a Priscila y Aquila en la ciudad por un tiempo y retornó en su
tercer viaje, ocasión en que Pablo desarrolló una fructífera labor durante más de dos años
(Hch. 19:10), aunque en Hch. 20:31 Pablo habla de tres años.

El apóstol utilizó una escuela de filosofía como centro de predicación. Dios


manifestó su poder grandemente a favor de Pablo en liberación y sanidad. Lo acontecido

37
C. R. Erdman, La Epístola a los Efesios, p. 6
38
Diccionario Ilustrado de la Biblia, pág. 179
52

a una familia de exorcistas judíos ambulantes fue motivo de un avivamiento. Los


practicantes de artes mágicas que se habían convertido quemaron públicamente sus libros
confesando su pecado, así la Palabra de Dios “crecía y prevalecía poderosamente” (Hch.
19:21).

Un importante acontecimiento fue el alboroto provocado por los negociantes de


ídolos quienes, al ver su negocio en peligro, conmocionaron a la ciudad entera. Esto
motivó el adelanto de los planes de Pablo de pasar para Macedonia (Hch. 20:1).
Algunos meses después el apóstol advirtió a los pastores de la iglesia en Efeso sobre los
problemas que enfrentarían con falsos maestros (Hch. 20:28-31).

D. Fecha y lugar de composición de la epístola. Posiblemente entre los años


64 al 67, después de la liberación de la primera estadía de Pablo en prisión en Roma.

ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO

A. Límites del pasaje. I Timoteo 2: 8-15.

B. Amplitud de contexto. Se aprecia amplitud, Pablo comienza su


argumentación en 2:1, y posiblemente se extiende a lo que se dice sobre los requisitos de
los líderes en Cáp. 3.

C. Párrafos.

1) Instrucción a los esposos, 2:8.


2) Instrucción a las esposas, 2:9-12.
3) Argumentación ante lo expuesto más arriba, 2:13-15.

D. Irregularidades contextuales. No se aprecian.

E. Determinar el tema: Instrucciones sobre el orden del culto.

ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO

A. Análisis del texto en griego.

2:8 ándras, traducido como "hombres", se puede también traducir como


“esposos”. hosíous jeíras jorís orgés kai dialogismoú, "manos santas sin ira ni
contienda", lo dice con relación a los varones.

2: 9-12 gunaikas, se puede también traducir como "esposas". metá aidoús kai
sophrosúnes, "con pudor y modestia". didáskein dé gunaikí ouk epitrépo, "porque no
permito a la mujer enseñar". oudé authentein andrós, "ni ejercer autoridad sobre el
53

marido" es otra traducción posible. La forma verbal authentein aparece sólo en esta
ocasión en el Nuevo Testamento.

2: 13-15 sothésetai dé diá tes teknogonías, "pero será salvada (¿el sujeto es Eva?)
mediante el tener hijos" también se puede traducir "mediante el engendramiento". eán
meímosin, "si permaneciere" no es la traducción literal, el verbo en griego está en plural
"si permanecieren o permanecen" sería una mejor traducción (puede referirse a todas las
mujeres o a los esposos).

B. Cuestiones de género y retórica.

1) "manos santas" es una metonimia que representa la condición espiritual del


adorador.

2) En 2:9-10 se presenta la idea figurada de "vestirse o adornarse" de buenas


obras.

C. Uso del Antiguo Testamento.

Pablo hace uso de la narración de Génesis 2 y 3 sobre la creación del hombre y la


mujer, enfatizando el hecho que Adán fue creado primero y el hecho que la mujer al ser
engañada cayó en trasgresión. Al parecer Pablo no está interesado, en su argumentación,
en mostrar la caída de Adán, cosa que se enseña claramente en otros pasajes de sus
epístolas (Ro. 5:12-19).

USO DEL CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE

Asumiendo el hecho que Pablo está hablando aquí de la armonía de relación entre
esposos, es importante considerar las costumbres sociales del primer siglo. Dos aspectos
deben ser tomados: (1) el comportamiento social entre esposos en público y (2) el estilo
litúrgico llevado a cabo en las asambleas cristianas primitivas. N. J. Hommes plantea el
problema enfrentado por el apóstol como un mal comportamiento en público de esposas
que habían mal entendido la libertad que tenían en Cristo y estaban influenciadas por la
falsa enseñanza respecto del matrimonio. Pablo está, en su opinión, censurando una mala
conducta local.39

USO DE PASAJES PARALELOS

A. Paralelos en la misma epístola. 3:2, 12. Aquí se puede apreciar el uso de


andras en referencia al esposo y ginaikas respecto de la esposa.

39
N. J. Hommes, "Let Women be Silent in Church", Calvin Theological Journal 4 (1) (1969) 5-22.
54

B. Paralelos en escritos del mismo autor. 1Co. 11:2-12; 14:34,35; Gal. 3:28.
Aunque en 1Co. 11: 8-9 se enseña la primacía del hombre en la creación, al mismo
tiempo en 11: 11-12 equilibra este principio al mostrar que así como la mujer procede del
varón, el varón nace de una mujer, así es que hay una mutua interdependencia de ambos
en el plan de Dios. En 1 Co. 14: 34-35 se ve el interés del apóstol en mantener el orden
en los cultos, se manda a las esposas no entorpecer los cultos sino aprender de sus
esposos en casa. Gal. 3:28 muestra que toda barrera de separación ha sido destruida en
Cristo que es la esfera donde la reconciliación de la humanidad ha tenido lugar.

C. Paralelos en autores contemporáneos. 1P. 3:1-7. Este pasaje es el más útil


para clarificar la intención de Pablo en el pasaje que estamos estudiando. Los paralelos
son evidentes: se menciona a los esposos, la apariencia de piedad de las esposas, la
importancia de estar sujetas a sus maridos y la importancia de la armonía familiar para no
tener estorbo en la comunión con Dios a través de la oración. Tal vez estos principios
formaban parte de una enseñanza acordada entre los apóstoles.

CONCLUSIONES EXEGÉTICAS

El pasaje tiene claramente amplitud de contexto. En los versículos anteriores


(2:1-7) Pablo exhorta a orar "por todos los hombres" (Gr. anthropoi) especialmente por
los que están en autoridad. La base para esta orden está en que Dios desea que la
salvación alcance a todos los hombres. Jesucristo es el único mediador entre Dios y "los
hombres". El versículo siete da la clave para el énfasis de Pablo, "todos los hombres"
incluye en forma especial a los gentiles.

En 2:8-15 Pablo retoma nuevamente el tema de la oración, esta vez orientando la


argumentación al específico papel que los cónyuges deben tomar en el culto. Los
esposos (Gr. andras) deben orar "levantando manos santas sin ira ni contienda" y las
esposas (Gr. gynaikas) deben manifestar una actitud de sobriedad a través de una
apariencia piadosa y una actitud de sujeción a sus esposos.

Esto significa que las esposas no deben tomar participación de la enseñanza en los
cultos, considerando el estilo informal de participación colectiva, cosa que desde el punto
de vista cultural del siglo primero implicaría desafiar la autoridad de sus esposos. Tal
actitud puede tener su explicación en una mala interpretación de su posición en Cristo, la
cual les libraría de estar sujetas a sus cónyuges. El problema de autoridad y la enseñanza
de los falsos maestros sobre el matrimonio contribuía a alentar esta mala actitud.

Pablo apela al hecho que Adán fue formado primero, por lo cual le corresponde
un papel que la esposa no debe desafiar, de ahí el uso del verbo authentein que implica
usurpación de autoridad, y al ejemplo histórico de Eva la cual fue engañada e incurrió en
transgresión, debido a su error de actuar antes aprender. Por esto las esposas deben
aprender en actitud sumisa considerando el precedente nefasto de Eva.
55

Los últimos dos versículos son oscuros y es difícil determinar que es lo que Pablo
quería decir. Dos expresiones son claves, una de ellas es de dia tes teknogonias, ¿En qué
sentido es la mujer salva a través "del tener hijos" o "del engendramiento"? ¿Se refiere
Pablo a toda mujer o a Eva? La otra palabra clave es meímosin, Pablo ha venido
hablando en singular, pero abruptamente cambia al plural, ¿Quiénes deben "permanecer
en fe... etc.”? ¿Son los hijos? ¿Son las mujeres? ¿Son los cónyuges?.

Si se adopta la idea que Pablo aún se esta refiriendo a Eva, se interpretaría la


expresión como una esperanza para ella, Eva se salvará por el "engendramiento del hijo"
(Gr. tes teknogonías), lo que apuntaría a Jesucristo, en quién se cumple la profecía dada
por Dios (Gen. 3:15). Si el plural del verbo se refiere a los cónyuges, se podría concluir
que la salvación escatológica de Eva es anticipada en la relación armónica de los
cónyuges quienes deben permanecer (Gr. meimosin) en fe, amor y santificación, con
modestia.

Por otro lado, si el apóstol está pensando en las esposas, se podría derivar que el
cumplir propiamente su papel de madres es la parte que a las mujeres les corresponde en
el nuevo orden. Esta enseñanza se entendería a la luz de las falsas doctrinas que
prohibían el casamiento (1Tim. 4:1-3).

ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES

D. J. Moo resume las principales proposiciones exegéticas sobre los últimos


versículos del pasaje que estamos estudiando, aunque él defiende la interpretación literal
del pasaje, sin considerar elementos culturales. Él resume las distintas interpretaciones
como sigue:

1) A pesar del juicio pronunciado sobre la mujer (Gen. 3:6), las mujeres
cristianas serán preservadas durante la experiencia del tener hijos.

2) Las mujeres cristianas experimentaran salvación aunque ellas deben tener


hijos (Gen. 3:16).

3) Observando su papel (teknogonias) y manteniendo virtudes cristianas, es que


la mujer será preservada del error que ha sido mencionado (mandar a su esposo y
ser engañada).

4) Las mujeres cristianas son salvadas a través de las buenas obras


figurativamente representadas por teknogonias.

5) A pesar de los desastrosos resultados del engaño de Eva, las mujeres cristianas
serán salvas a través del engendramiento, la venida del Mesías, tal como fue
prometido en el protoevangelio (Gen. 3:15).
56

6) No es a través del estar enseñando y tomar actividades de liderazgo que la


mujer cristiana será salva, sino a través de la fidelidad en cumplir su propio
papel, ejemplificado en la maternidad. 40

Algunas de estas ideas podrían acercarse al sentido original, pero no podemos


estar totalmente seguros. La variedad de interpretaciones muestra la complejidad de
sentido del pasaje.

APLICACIONES PRÁCTICAS

El problema mayor en la aplicación de este pasaje hoy es su normatividad. Si


entendemos que lo que Pablo está tratando aquí es un problema que tiene que ver con
costumbres sociales del primer siglo, es fácil aceptar que hoy las esposas tengan
participación pública de alguna forma en el culto, en enseñanza o liderazgo. De acuerdo
a nuestros patrones culturales no es señal de falta de sujeción a su esposo. Tal hecho era
considerado así en la cultura del primer siglo. Indudablemente esto no es aceptado
fácilmente por líderes evangélicos que no permiten un role activo de las mujeres en el
culto o la enseñanza, y en la línea de D. J. Moo no aceptan relativismo cultural.

En cuanto al pasaje controversial sobre la "salvación" de la mujer a través de la


maternidad, debe considerarse como un texto oscuro, sobre el cual no debe establecerse
doctrina o práctica. No hay base aquí sobre la obligatoriedad de la esposa cristiana a
tener la mayor cantidad de hijos posible para cumplir su papel en la vida de la Iglesia. El
pasaje no es lo suficientemente claro para tal aseveración. Cómo posibilidad se podría
dar el hecho que ambos cónyuges cristianos decidan de común acuerdo tener muchos
hijos para consagrarlos al servicio de Dios, pero como una convicción personal que no
debe imponerse a otros creyentes. Por otro lado, la actitud egoísta de cónyuges cristianos
o no-creyentes que se niegan a tener hijos para no enfrentar tal responsabilidad, es
absolutamente censurable y va en contra del principio bíblico de no pensar en su propio
bien sino en el de los otros. Una cosa está clara en las Escrituras, todo ser humano es
salvo por gracia y no por obras, u otra actividad humana y las mujeres cristianas son
dignificadas en Cristo y no sujetas a legalismos de ningún tipo.

40
D. J. Moo, "I Timothy 2: 11-15: Meaning and Significance" Trinity Journal 1 (1980) 62-83.
57

CAPITULO 8

EXÉGESIS EN LOS EVANGELIOS

El género de los Evangelios es difícil de enmarcar dentro de la literatura del


primer siglo de nuestra era. No son exactamente biografías, aunque contienen elementos
de carácter biográfico, no consisten en relatos con rigurosidad cronológica de los
acontecimientos narrados, ya que hay un fuerte sentido de adaptación de los eventos a las
necesidades particulares de la comunidad a la cual fue dirigido el documento
originalmente.

Además del problema de definición está el hecho que la Iglesia ha reconocido


cuatro evangelios como inspirados, y al menos una de ellos posee características muy
especiales, como es el Evangelio de Juan. J. M. Martínez nos dice:

Comparando los cuatro evangelios, saltan a la vista los paralelos y similitudes; pero
también las diferencias en la selección de materiales, en el enfoque, en los énfasis.
Así, girando en torno al mismo centro, cada uno nos da la visión propia del ángulo
desde el cual contempla al Señor. Son comparables a cuatro cuadros de Cristo
pintados por distintos artistas con perspectivas diversas. La Iglesia debe sentirse
agradecida por esta cuádruple obra, infinitamente más valiosa que lo que habría
sido un solo evangelio, por más que éste hubiese recogido todas las narraciones
contenidas en los restantes.41

Cada evangelista organizó el material incluido en su Evangelio en forma


particular. Aunque hay elementos comunes a todos los Evangelios, no todos siguen el
mismo orden de los acontecimientos o incluyen las mismas cosas, de ahí que se haga
necesario considerar cuidadosamente los asuntos relacionados con los énfasis particulares
de cada evangelista, la organización del contenido y la posible comunidad original
receptora del evangelio a estudiar. En relación con esto Gordon Fee correctamente
afirma:

Los evangelistas seleccionaron, organizaron, y adaptaron los materiales no solo para


registrar o conservar la vida y enseñanzas de Jesucristo sino también para presentar
a Jesús a sus lectores con sus propios intereses distintivos y desde su peculiar punto
de vista.42

Tales peculiaridades de los evangelios a conducido a varios tipos de estudios para


evaluar su contenido, siendo el más radical el planteado por la crítica de las formas de
Rudolph Bultmann. Según éste, los evangelistas fueron nada mas que simples
recolectores de relatos, dichos, tradiciones, y aun mitos y leyendas. A estas
“recolecciones” Bultmann les llama “formas” por su presuposición que tales
recolecciones sufrieron cambios (tomaron diversas formas) durante su transmisión oral.

41
J. M. Martínez, Hermenéutica Bíblica, pág. 382.
42
G. Fee, Exégesis del Nuevo Testamento, pág. 37.
58

Durante su transmisión oral estas “unidades de tradición” asumieron formas


particulares de acuerdo con la función que desempeñaron en la comunidad cristiana.
Los críticos de formas reconocen ciertas formas o categorías en la tradición del
evangelio –tales como “historias de aseveraciones” e “historias de milagros”- e
insisten que estas formas distintivas no son creadas por accidente o inventadas, sino
están determinadas por el trasfondo en el cual surgieron y el propósito por el que
fueron usadas. El término técnico para este trasfondo es Sitz im Leben (“contexto
sociológico”). Así como la información sobre las cualidades de un dentífrico en
particular será contado de una manera por un aviso comercial, pero de manera muy
diferente por un informe científico, así también las historias sobre Jesús adquieren
diferentes formas o plasmados de acuerdo con su Sitz im Leben. Por lo tanto los
críticos de formas reclaman tener la habilidad para deducir el Sitz im Leben de una
perícopa del evangelio a partir de su forma. Si encontramos varias perícopas con la
misma forma podemos asumir que todas ellas tuvieron el mismo Sitz im Leben , i.e.,
todas ellas desempeñaron la misma función en la vida de la iglesia, ya sea en la
adoración, apologética, catequesis o alguna otra función. 43

Lamentablemente, algunos investigadores que usan la crítica de formas


manifiestan un pesimismo extremo sobre la posibilidad de que las historias se hallan
transmitido en forma fidedigna. Según ellos la cosmovisión primitiva de los cristianos
del siglo I les hizo creer en milagros y relatos portentosos, relacionados con Jesús, que
nunca ocurrieron realmente. De ahí nace entonces el proyecto de Bultmann de
“desmitificar” el evangelio e interpretarlo en categorías existencialistas al hombre
moderno, el cual ya ha superado la “superstición” y no acepta la idea de lo sobrenatural.
Debido a esto es que esta disciplina de estudios fue poco explorada por los eruditos
conservadores que veían en ella una amenaza a la autoridad de los Evangelios. Sin
embargo, el cuadro ha cambiado en las últimas décadas y existen eruditos conservadores
que piensan que el problema no está en la técnica en sí sino en los presupuestos de los
que la ocupan.44

Como resultado de la crítica de formas apareció otra disciplina que ya no


considera a la obra de escritores de los Evangelios como meramente recolecciones
desordenadas de tradiciones sino como escritores originales que no solo recogieron
información sino la editaron teniendo un propósito particular en mente. Stephen S.
Smalley explica así el estudio llamado crítica de la redacción:

Desde el momento que los Evangelios como tales nacen, el periodo de la tradición
oral comienza a desaparecer, y los escritores (tal vez en el contexto de una “escuela”
o aun iglesia) cobran prominencia, surgiendo de una, hasta entonces, anónima
comunidad. Al observar cuidadosamente los comentarios de los evangelistas, sus
conexiones editoriales y resúmenes, y en general la selección, modificación y
expansión del material que ellos usaron (cuando Mateo o Lucas, por ejemplo, se
comparan con Marcos), es posible descubrir cómo cada escritor entendió e interpretó

43
Stephen H. Travis, “Form Criticism” en New Testament Interpretation por I. H. Marshall, Pág. 154.
44
Uno de ellos es George E. Ladd, vea sus argumentos en Crítica del Nuevo Testamento, Págs. 113-135.
59

(así como editó) la tradición que recibió. Está es el área de interés de la crítica de la
redacción.45

Esta última disciplina crítica es la que ha suscitado mayor interés entre los
conservadores, ya que toma con seriedad la obra de los evangelistas y les otorga el
crédito de ser teólogos originales por la forma en que presentan y organizan sus
evangelios.

A lo anterior debe agregarse el hecho que en los evangelios encontramos el


género de parábolas, el que ya es en sí un desafío para la interpretación.

Considerando lo complejo del estudio de este género46 se presenta la siguiente


metodología:

I. - ESTUDIO DEL CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL.

Este estudio debe cubrir los elementos históricos generales de los evangelios.
Asuntos que caen bajo esta categoría son los presentados en forma muy completa por
Merrill Tenney en la primera parte de su obra Nuestro Nuevo Testamento. Algunos de
estos son la situación política, elementos culturales judíos de Palestina, situación
religiosa, sectas religiosas y políticas, economía, y leyes civiles y religiosas.

II. - ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

Este análisis como en el caso de la Epístolas se lleva a cabo a través de la


elaboración de un bosquejo del evangelio.

NOTA: Debido a la extensión y complejidad de los Evangelios no es obligatorio hacer el


bosquejo por sí mismo, aunque el esfuerzo realmente vale la pena. En todo caso es
importante que se identifique de que fuente obtuvo el bosquejo que se adoptará como
base para el estudio.

II. - RECONOCIMIENTO DE LAS CARACTERÍSTICAS PROPIAS DEL


EVANGELIO.

Como ya fue expresado, el género de los Evangelios es más complicado que el de


Epístolas por el sentido de adaptación del material que cada evangelista usó para
componer su obra. Esto es lo que debe estar presente con más fuerza en la mente del
intérprete mientras estudia un particular evangelio.

45
Stephen S. Smalley, “Redaction Criticism” en New Testament Interpretation por I. H. Marshall, Pág.
190.
46
Para una mayor información sobre los Evangelios como género y sus características vea "El evangelio
cuadruple" por F. F. Bruce en Nuevo Comentario Bíblico, D. Guthrie y J. A. Mottyer, eds., Págs. 61-67 y
G. Fee y D. Stuart La lectura eficaz de la Biblia, Págs. 99-118.
60

Debido a su complejidad y extensión, es difícil llegar, como en el caso de las


epístolas, a una óptima percepción de las características o énfasis particulares que cada
evangelista dio al material que incluyó en su evangelio, a través de sucesivas lecturas
solamente. De ahí que se haga necesario consultar obras de eruditos que han dedicado
mucho tiempo al estudio de estas cosas. Información útil puede ser encontrada en libros
tales como introducciones al Nuevo Testamento, comentarios, o diccionarios bíblicos.

Los elementos a considerar en esta fase de preparación para el análisis exegético


del pasaje son:

A. Reconocer énfasis específicos del evangelista. Aquí corresponde notar


aquellos aspectos distintivos del evangelio que se estudiará. Esto es clave en la
exégesis en los Evangelios.47

B. Propósito del autor: A la luz de los específicos intereses del evangelista se


puede esbozar el propósito que éste tuvo en mente al escribir su evangelio.

C. Posibles receptores originales. Aquí se trata de reconocer la posible


comunidad receptora que el evangelista consideró al componer su obra.

D. Autor, lugar y fecha de composición, Esto es importante, pero no tan crucial


en la comprensión del texto de cada evangelio, excepto para lograr determinar
cuál de ellos es el más antiguo y en que medida los otras evangelistas lo usaron
como fuente.

III. - ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

Esta sección es semejante a lo que se hace en las Epístolas, con la diferencia que
los Evangelios reflejan menos dependencia entre sus partes. Se dará comentario extra a
lo que necesita mayor clarificación debido a la diferencia de género. Esta fase de la
exégesis debe hacerse sin consultar comentarios.

Determinar los límites del pasaje. Esto no ofrece problemas por la


característica de presentar eventos, enseñanzas, parábolas o narraciones sin excesiva
conexión entre sí.

Evaluar amplitud de contexto. En oportunidades el contexto se da en la sección


particular donde se encuentra el pasaje. Por ejemplo, la entrada en Jerusalén está en la
sección de los Evangelios que comprende la última semana previa a la crucifixión de
Jesucristo.

Reconocer párrafos. Igual que en las Epístolas, pero menos denso.

47
J. M. Martínez da un buen comentario sobre las peculiaridades de cada Evangelio en Hermenéutica
bíblica, Págs. 381-405.
61

Reconocer la función del pasaje en la estructura total. Esto se refiere a si el


pasaje en cuestión ejerce algún tipo de función literaria tal como servir de transición,
iniciar una nueva sección o secuencia de eventos, ilustra algún evento, etc.

Determinar provisionalmente el tema de pasaje.

IV. - ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

Análisis del texto en griego. Reconocer detalles gramaticales claves tales como
sustantivos, verbos, preposiciones, etc. Chequée problemas textuales. Si adopta una
versión particular como base, mencione posibles problemas de traducción.

Reconocer cuestiones de género y retórica. Posible uso de lenguaje poético o


figurado. Esto es especialmente importante si se hace una exégesis de una parábola o
símil parabólico.

Evaluar posible uso del Antiguo Testamento.

Reconocer el aspecto específico en que el Reino de Dios es recalcado. Es


importante considerar que el Reino de Dios en oportunidades se refiere a una realidad
presente y en otras a una realidad que vendrá con Jesucristo en su segunda venida. El
correcto discernimiento ayudará para las aplicaciones prácticas.

V. USO DEL CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE.

Esto consiste en reconocer ayudas de índole histórico, cultural, social, geográfico,


etc. que el pasaje que se está estudiando demanda para clarificar algún aspecto de este.
Por ejemplo, conocer las características del camino de Jerusalén a Jericó, la rivalidad
entre samaritanos y judíos y las costumbres relacionadas con las posadas, ayudará a
entender mejor la parábola del Buen Samaritano

VI. - USO DE PASAJES PARALELOS.

El uso de pasajes paralelos en la exégesis en los Evangelios cobra especial


significado, dado que los Evangelistas a veces usan narraciones o dichos de Jesús en
diferentes contextos y aún con diferentes palabras.

Especialmente útiles en esta fase son las obras de consulta llamadas Armonías de
los Evangelios. En la exégesis en los Evangelios la consulta de paralelos lleva el objetivo
de ver el particular tratamiento que cada Evangelista da al material común entre ellos.

Recuerde que este proceso es para arrojar luz sobre el especial uso que el
Evangelio que estamos analizando da a algún evento o dicho de Jesucristo. El objetivo
62

no es "armonizar" sino comprender que es lo que ya sea Mateo, Marcos o Lucas querían
comunicar a la específica comunidad que ellos tenían en mente al escribir.

VII. - CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

Ahora llega el momento de escribir las conclusiones asumidas luego del estudio
detallado del pasaje y sus paralelos. Especial cuidado debemos poner aquí al significado
del pasaje en el contexto teológico, eclesiológico y cultural del Evangelista y la
comunidad receptora del Evangelio en particular.

VIII. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.

Solo en esta última etapa se hace necesario comparar nuestras propias


conclusiones con aquellas encontradas en los comentarios bíblicos Si incluye notas
tomadas de libros o comentarios debe incluir autor, obra y página(s).

IX. APLICACIONES PRÁCTICAS.

Aquí corresponde aplicar los principios extraídos de la exégesis a la situación


contemporánea de la iglesia. Es importante considerar aquí si los principios contenidos
en las formas culturales del pasaje analizado tienen la misma forma para el mundo de
hoy.
63

EJEMPLO DE EXÉGESIS EN LOS EVANGELIOS.

MARCOS 8:27-9:1

ANÁLISIS ESTRUCTURAL.
(Tomado de C. E. G. Swift, "Marcos", Nuevo Comentario Bíblico, Guthrie y Mottyer)

I. - LA PREPARACIÓN 1: 1-13

A. Juan el Bautista. 1: 1-8


B. El bautismo de Jesús 1: 9-11
C. La tentación de Jesús 1: 12-13

II. - EL MINISTERIO EN GALILEA 1:14 - 9:50

A. El llamado de los primeros discípulos 1: 14-20


B. El primer Sábado en Capernaum 1: 21-45
C. Los comienzos de la oposición 2: 1-3:6
D. La designación de los Doce 3: 7-19
E. Acusaciones contra Jesús 3: 20-35
F. Enseñanzas por medio de parábolas 4: 1-34
G. Obras poderosas 4:35-5:43
H. Rechazo en Nazaret y la misión de los doce 6: 1-13
I. Herodes y Juan el Bautista 6: 14-29
J. Milagros y enseñanzas en Galilea y más allá 6: 30-8:26.
K. Mesianismo y sufrimiento 8: 27-9:29
L. Represiones y exhortaciones 9: 30-50

III. - EL VIAJE A JERUSALÉN 10: 1-52

A. Sobre el matrimonio y el divorcio 10: 2-12


B. Sobre la niñez 10: 13-16
C. Sobre las riquezas 10: 17-31
D. La tercera predicción de la pasión 10: 32-34
E. El pedido de Jacobo y Juan 10: 35-45
F. El ciego Bartimeo recobra la vista 10: 46-52

IV. - LA SEMANA DE LA PASIÓN 11: 1-15:47

A. La entrada en Jerusalén y los primeros acontecimientos 11: 1-26


B. Enseñanza en Jerusalén 11: 27-12:34
C. El discurso profético 12: 1-37
D. El relato de la pasión 14: 1-15:47
64

V. - LA CONSUMACIÓN 16: 1-20

A. La resurrección 16: 1-8


B. El epílogo 16: 9-20

RECONOCIMIENTO DE LAS CARACTERÍSTICAS PROPIAS DEL


EVANGELIO

A. - ÉNFASIS ESPECÍFICO DEL EVANGELISTA:

1. Marcos es el evangelio que enfatiza el mesianismo de Jesús como un secreto.


Este secreto es mantenido por Jesús (1: 25,44; 8:26, 30; 9:9 ) hasta su entrada a Jerusalén
donde ya no rechaza el titulo mesiánico que le da Bartimeo (10:47) y responde
positivamente a la pregunta del Sumo Sacerdote (14:61-62).

El Mesianismo de Jesús parece estar en el Evangelio de Marcos en la situación de


un secreto cuidadosamente guardado, por lo menos hasta la confesión de Pedro. 48

2. La narración de los eventos es breve y concisa. Marcos no parece muy


interesado en registrar largos sermones de Jesús.

A diferencia de Mateo, que presenta las riquezas didácticas del ministerio de


Jesús, Marcos se concentra en narrar acontecimientos mas bien que en presentar
discursos. 49

3. Marcos presenta una notable dinámica en la rapidez de su narración. Pablo


Hoff afirma al respecto:

Es el Evangelio de la actividad intensa y continua. Todos lo episodios están llenos


de vida, movimiento y vigor. Se produce esta impresión de rapidez de la
narración, empleando los verbos griegos en tiempo presente y conectando los
episodios con la conjunción "y". La palabra característica en Marcos se traduce
"inmediatamente", "luego" o "enseguida" y se encuentra 42 veces en esta obra. 50

4. El evangelista se esfuerza en presentar los relatos con vivacidad. Marcos es el


evangelio de las reacciones personales, se describe las reacciones emocionales o
psicológicas de los personajes (3:5, 34; 7:34; 10:21)

5. En el evangelio de Marcos los discípulos son presentados como quienes


reflejan una falta o ausencia de discernimiento y entendimiento espiritual (4:13; 6:52;
8:14-21; 9:9, 32).

48
C. E. G. Swift, "Marcos", Nuevo Comentario Bíblico, Pág. 638.
49
P. Hoff, Se hizo hombre, Pág. 31.
50
Ibid. Pág. 31.
65

B. PROPÓSITO DEL EVANGELIO DE MARCOS.

El propósito de Marcos parece ser presentar el mensaje medular del Evangelio y


preparar los receptores para seguir el camino de rechazo y sufrimiento que experimentó
su maestro. De esta manera presenta a Jesucristo como el Siervo sufriente, a quien se
debe seguir aunque no se tenga la completa comprensión espiritual de su persona.

C. POSIBLES RECEPTORES ORIGINALES.

Tradicionalmente se ha considerado que Marcos escribe para la comunidad de


creyentes gentiles en Roma. Merril C. Tenney afirma:

El evangelio de Marcos es terso, claro y certero, con un estilo adecuado para apelar a
la mente romana que se impacientaba con disertaciones abstractas o de índole
literaria. Se encuentran muchos latinismos en Marcos, tales como modius en lugar
de "almud" o "celemín" (4:21), census por "tributo" 12:14), speculator por
"uno de la guardia" (6:27), centurio por centurión" 15:39, 44, 45) y otros. Para la
mayor parte de estos términos había equivalentes griegos. Según parece, Marcos usó
estos términos latinos porque le eran mas comunes o mas familiares. 51

D. AUTOR, LUGAR Y FECHA DE COMPOSICIÓN. Marcos siguiendo la tradición


del apóstol Pedro, en Roma entre los años 55-60.

ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

A. LÍMITES DEL PASAJE. Mr. 8:27-9:1

B. AMPLITUD DE CONTEXTO.

Existe mas bien una asociación literaria. El episodio del ciego sanado
progresivamente en Betsaida parece ser una transición a la confesión de Pedro. La
paulatina apertura de la visión espiritual de los discípulos parece estar figurativamente
representada en la sanidad de este hombre.

C. PÁRRAFOS.

1) La Confesión de Pedro. 8: 27-30.


2) Revelación de la naturaleza del Mesianismo de Jesús. 8:31
3) Reacción de Pedro y posterior enseñanza sobre el discipulado. 8: 32 - 9:1.

51
M. Tenney, Nuestro Nuevo Testamento, Pág. 191
66

D. FUNCIÓN DEL PASAJE EN LA ESTRUCTURA TOTAL.

El pasaje de la confesión de Pedro sobre el mesianismo de Jesucristo ha sido


llamado el punto clave en la estructura del Evangelio de Marcos. El evento no solo abre
una nueva sección que parece extenderse hasta 10:45, sino parece ser la clave para la
comprensión del evangelio completo.

Retrospectivamente el pasaje ilumina la previa sección con la revelación de la


naturaleza del ministerio y la persona de Jesús. Es la respuesta a cada acción y palabra
que Jesús presentó. Debido al hecho que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, es que tiene
poder para perdonar pecados, sanar enfermos, liberar los endemoniados, alimentar las
multitudes milagrosamente, y confrontar a los Fariseos y maestros de la ley. Es la
culminación en la narración de lo que había sido adelantado por el autor en el prólogo,
desde ahora el relato estará concentrado en revelar la correcta naturaleza del mesianismo
y del discipulado. Los discípulos han descubierto la identidad de su Maestro, ahora van a
aprender como seguirle.

En prospecto 8:27-9:1 da una gran luz sobre lo que viene en el evangelio.


Muestra lo inevitable del destino de Jesús, él debe enfrentar el rechazo, sufrimiento y
muerte (12:1-12), pero también se ve que él triunfará sobre la muerte y volverá en gloria.
También anticipa la naturaleza del discipulado el cual recibe mayor atención en los
siguientes capítulos. Parece ser que la mayor proyección del pasaje hacia adelante es
hacia la ultima sección del evangelio donde se produce el publico reconocimiento de
Jesús como Mesías por sus discípulos 11:9-10) y por Jesús mismo frente a sus acusadores
(14:61-62).

D. TEMA DEL PASAJE. La confesión de Pedro y la revelación de Jesús a sus


discípulos.

ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO

Análisis del texto en griego

1) 8:27 => tina me légousin hoi anthropoi; "¿Quién dicen los hombres que yo
soy?"

2) 8:29 => su ei ho christós; Tú eres el Cristo (o Mesías)".

3) 8:30 => kai apetímesen autois; "él les advirtió".

4) 8:31 => hoti dei tov huion tou anthrópou polla pathein; "le era necesario al
Hijo del Hombre padecer mucho".
67

5) 8:32 => Petros auton erxato epitiman; "Pedro comenzó a advertirle". Se usa el
mismo verbo en 8:30.

Cuestiones de género y retórica

1) "tome su cruz", metonimia de compromiso hasta la muerte.

2) "El que quiera salvar su vida la perderá", paradoja del significado de la vida en
el Reino

Uso del Antiguo Testamento. No se dan citas directas.

El reino de Dios. Se presenta el Reino de Dios en sus dos aspectos: presente (9:1) y
futuro (8:38)

USO DE CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE.

El concepto arraigado de un Mesías político que conduciría a Israel a la liberación


de sus opresores gentiles es bruscamente descalificado por las palabras del Señor. En
lugar de reconocimiento lo que le espera "al Hijo del Hombre" es la muerte a manos de
quienes deberían saludarle como Mesías. El Mesías debe morir para lograr un retorno en
gloria. Esto no es asimilado por los discípulos al tratar Pedro de disuadir a Jesús de ir a
Jerusalén.

USO DE PASAJES PARALELOS.

Mateo es quien presenta mayor variante con relación a Marcos. Él presenta la


confesión como producto de una revelación, agregando el enigmático dicho acerca de la
roca, el fundamento de la Iglesia y las llaves del reino (Mt. 16:17-18). Lucas presenta la
pregunta de Jesús luego de un momento de oración (Luc. 9:18) y excluye el engorroso
episodio de la reconvención de Pedro a Jesús. Es interesante apreciar que si Pedro está
tras la tradición del Evangelio de Marcos no menciona el asunto de las "llaves", cosa que
podría haberle dado prestigio extra.

Parece ser que Marcos está interesado en presentar el episodio como un


descubrimiento a medias de la persona de Jesús por parte de sus discípulos, Pedro
reacciona frente a la idea del sufrimiento de Jesús mirando las cosas desde el punto de
vista meramente humano.

CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

La confesión de Pedro y la posterior enseñanza sobre el discipulado son claves


para entender el todo del Evangelio de Marcos. La dureza de entendimiento de los
discípulos hace necesario un milagro semejante a la sanidad del ciego de Betsaida. Tal
68

milagro ilustra que a Jesús no debe mirársele de acuerdo al criterio de los hombres, estos
se equivocan en sus apreciaciones sobre su persona (8:27-28). La súbita apertura de
entendimiento de los discípulos se debe en gran parte a la influencia divina, pero aún así
no es suficiente para comprender con cabalidad y profundidad la verdad acerca del Hijo
del Hombre que debe padecer. Pedro y sus compañeros necesitan desatarse de un falso
concepto de Mesías, aún ponen la mirada en las cosas de los hombres y no en las de Dios
(8:33). Tal situación ha de persistir por el resto del evangelio (9:10, 32), pero sería
clarificado después de la resurrección (9:9).

La irrupción de la idea de un Mesías sufriente es impactante a quien lee por


primera vez el libro. El que es presentado como el Hijo de Dios en el prólogo (1:1) y que
progresa raudamente en la narración triunfando sobre las fieras, el diablo, los demonios y
las enfermedades y quien asombra a sus adversarios con su sabiduría y acciones,
súbitamente revela que es necesario morir. Es paradójico que cuando los discípulos
duros de entendimiento logran vislumbrar algo crucial sobre su maestro, éste anuncia la
inesperada visión de un Mesías que tiene que morir. Literariamente el pasaje cumple una
función maestra para presentar la verdadera esencia del Mesías, la salvación y el
discipulado.

La revelación del Mesías sufriente no solo afecta el concepto mesiánico judío


tradicional, sino al mismo tiempo esto es presentado como el camino que el discípulo
debe seguir. El camino del Mesías es el camino de sus seguidores.

Pero la revelación considera al mismo tiempo que este es el camino para la


victoria del Mesías y por ende la de sus seguidores, por lo cual estos no deben
avergonzarse de su Maestro, pues el Mesías que muere resucitará y retornará en gloria.

El pasaje finaliza con palabras de aliento para algunos que verán el Reino de
Dios venido con poder, lo que posiblemente apunta al episodio de la transfiguración,
donde algunos contemplan la gloria divina velada por el ropaje de humanidad.

El pasaje de la confesión de Pedro sobre el mesianismo de Jesucristo ha sido


llamado el punto clave en la estructura del Evangelio de Marcos. El evento no solo abre
una nueva sección que parece extenderse hasta 10:45, sino parece ser la clave para la
comprensión del evangelio completo.

Retrospectivamente el pasaje ilumina la sección previa con la revelación de la


naturaleza del ministerio y la persona de Jesús. Es la respuesta a cada acción y palabra
que Jesús presentó. Debido al hecho que Jesús es el Cristo el Hijo de Dios, es que tiene
poder para perdonar pecados, sanar enfermos, liberar los endemoniados, alimentar las
multitudes milagrosamente y confrontar a los Fariseos y maestros de la Ley. Es la
culminación en la narración de lo que había sido adelantado por el autor en el Prólogo,
desde ahora el relato estará concentrado en revelar la correcta naturaleza del mesianismo
y del discipulado. Los discípulos han descubierto la identidad de su Maestro, ahora van a
aprender como seguirle.
69

En prospecto 8:27-9:1 da una gran luz sobre lo que viene en el evangelio.


Muestra lo inevitable del destino de Jesús, él debe enfrentar el rechazo, sufrimiento y
muerte (12: 1-12), pero también se ve que él triunfará sobre la muerte y volverá en gloria.
También anticipa la naturaleza del discipulado el cual recibe mayor atención en los
siguientes capítulos. Parece ser que la mayor proyección del pasaje hacia adelante es
hacia la última sección del evangelio donde se produce el público reconocimiento de
Jesús como Mesías por sus discípulos 11:9-10) y por Jesús mismo frente a sus acusadores
(14:61-62).

ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

R. A. Cole introduce así su comentario al pasaje:

Ahora viene la gran confesión del mesianismo de Jesús por parte de Pedro en el
camino a Cesarea de Filipo, y la primera predicción clara de Jesús a sus discípulos
de su pronta muerte. Nos es por accidente, en todo caso, que estas declaraciones
están juntas. Si los discípulos ven a Jesús como el Mesías, es esencial que estos le
vean como el Cristo de Dios y no un cristo humano, y al mismo tiempo entiendan el
camino del mesianismo que ha sido ordenado por Dios. La mente humana nunca
objeta el concepto de un Mesías, en tanto éste sea un Mesías que se ajusta a tal
mente natural. La cuidadosa explicación de Jesús fue sin duda muy importante, no
sólo para que los discípulos se mantuvieran aparte del nacionalismo u otra mal
interpretación del mesianismo, sino también porque el camino de Cristo determinará
el de ellos.52

APLICACIONES PRÁCTICAS

Este pasaje sobre el verdadero mesianismo de Jesucristo y el auténtico


discipulado son un recordatorio de que debemos seguir a Jesucristo aunque no
entendamos absolutamente todo sobre su persona. Los discípulos siguieron a Jesús aun
con un conocimiento imperfecto de su persona.

También este pasaje es una advertencia para no dejarnos engañar contra


conceptos distorsionados sobre el discipulado. En estos momentos cuando en lugar de
sufrimiento y costo, algunos predican un evangelio de prosperidad, salud total y éxito, las
palabras de Jesús nos recuerdan que no debemos poner nuestra vista en las cosas de los
hombres sino en las de Dios. Debemos estar dispuestos a pagar el precio de lo que
significa seguir a Jesucristo en medio de una generación confundida por el consumismo y
el egoísmo.

52
R. A. Cole, “Mark”, Tyndale New Testament Commentaries, Pág. 201.
70

CAPITULO 9

EXÉGESIS EN LA PROFECÍA HEBREA

La profecía comprende una parte importante del Antiguo Testamento. Es, junto
con la literatura apocalíptica, el género más difícil de interpretar. Al mismo tiempo
ejerce una gran atracción entre algunos creyentes, que creen encontrar en esta literatura
mensajes estrechamente relacionados con eventos contemporáneos al lector. Sin
embargo la profecía hebrea no apunta en esa dirección, antes bien está mucho más
relacionada con el mundo de los receptores originales, y su elemento de predicción es
comparativamente menor.

Antes tratar los asuntos relacionados con la metodología exegética, es importante


considerar algunas características muy particulares de este género bíblico.

EL MENSAJE PROFÉTICO GUARDA RELACIÓN CON EL CONTEXTO HISTÓRICO DEL


PROFETA.

Esto significa que el contenido de las profecías debe interpretarse primeramente a


la luz de la situación que el pueblo hebreo estaba viviendo. Los eventos históricos claves
en los libros proféticos son:

a) La división del reino hebreo después de la muerte de Salomón. A la muerte


de este rey el reino hebreo se dividió en dos. Las 10 tribus del Norte adoptaron el
nombre de Reino de Israel y la parte sur pasó a llamarse Judá. Por esta razón es que los
profetas dirigen a veces sus mensajes a "la Casa de Judá" o a "la Casa de Israel", llamada
esta última en algunas ocasiones como "Efraín", ya que era la tribu más poderosa en la
confederación del Norte.

b) El levantamiento del Imperio Asirio. Las ambiciones políticas y hegemónicas


de los reyes asirios trajo fuertes cambios en la vida de los dos reinos hebreos durante el
siglo VIII a.C. El artífice del Imperio Asirio fue Tiglat-pileser III, quién reinó durante
745-727 a.C. (llamado por su nombre babilonio Pul en 2 Re. 15:19). Las invasiones
asirias contra Israel y Judá precipitó la caída de Samaria, la capital de Israel en 722 a.C. ,
la deportación de sus habitantes (2 Re. 17:1-41) y la ruina del reino de Judá (Is. 36-37).
Varios profetas advirtieron al reino del norte sobre la ruina que vendría sobre ellos por su
apostasía.

c) La caída de Jerusalén y el cautiverio babilónico. Poco más de 100 años


después de la ruina del reino de Israel, Judá cae en manos del Imperio Babilónico.
Jerusalén fue destruida por el ejército de Nabucodonosor y su población llevada cautiva a
Babilonia la capital del Imperio (2 Re. 25:1-21). Los profetas denunciaron el pecado de
Israel y Judá, y anunciaron de antemano lo que vendría sobre estas naciones a causa de su
71

apostasía. Pero al mismo tiempo los profetas anunciaron la restauración de Judá, Dios
promete traer a su pueblo de vuelta (Jer. 25:8-14; 30:18-22).

d) El retorno del cautiverio y la reconstrucción del templo en Jerusalén. El


retorno del cautiverio tuvo como uno de sus principales objetivos restaurar la adoración a
Jehová (Esdras 1:1-4). Este tema es clave en la interpretación de Hageo y Zacarías
quienes fueron levantados por Dios para animar a los judíos a continuar con la
reconstrucción del templo que se había detenido por 15 años (Esdras 5:1-2)

LA PERSPECTIVA PROFÉTICA

El mensaje profético presenta profecías concernientes al cercano futuro junto con


aquellas que apuntan a un futuro más lejano, sin advertencia de su distancia cronológica.
Esta peculiar forma de entregar los mensajes proféticos es denominada la perspectiva
profética. El profeta presenta los eventos en tal forma que pareciera que van a ocurrir el
mismo día, pero están separados por cientos de años. Por ejemplo en el oráculo de Isaías
61:1-4 se presentan profecías acerca del ministerio del Mesías junto con mensajes
relacionados con el retorno del cautiverio babilónico y aún con el día del Juicio ("... el día
de la venganza del Dios nuestro").

EL SENSUS PLENIOR

Algunas profecías que apuntan a su cumplimiento en el cercano futuro, cobran un


cumplimiento mas pleno a la luz de la revelación neo-testamentaria. Así algunas
profecías como la relacionada con Emmanuel, entregada por Isaías al rey Acaz en Is.
7:14, (que apuntaba a un cumplimiento próximo de algunos años), llega a cumplirse en
una forma más plena y sublime en la Encarnación (Mt. 1:22-23). De esta manera una
profecía que llevaba el objetivo de animar a Judá frente al peligro de invasión desde el
norte llega a convertirse en un anuncio profético de la venida del Salvador. Este
fenómeno de la revelación ha sido llamado sensus plenior.

LENGUAJE HIPERBÓLICO

En ocasiones el lenguaje es hiperbólico y con implicaciones de cataclismo


cósmico. Tal recurso retórico sirve para recalcar el carácter serio y severo de los juicios
divinos. Por ejemplo, en Isaías 13 se presenta un oráculo sobre la caída de Babilonia,
pero el lenguaje usado se asemeja más a un cataclismo universal que al evento de ruina
local.

DENUNCIA, JUICIO Y ESPERANZA

El contenido de los mensajes proféticos abarca denuncia, juicio y esperanza. Los


profetas denuncian las injusticias sociales y la apostasía (Amos 2:6-12), anuncian el
juicio que viene sobre la nación (específicamente las invasiones de ejércitos extranjeros,
Hab. 1:5-11), pero al mismo tiempo hay esperanza para el pueblo, Dios promete
restauración si el pueblo se vuelve a él (Oseas 14:1-9). Pero por sobre todo está la
72

esperanza de un futuro Libertador semejante al rey David quien traerá completa salvación
(Is. 1:1-10).

Las siguientes consideraciones deben tomarse en cuenta al hacer una exégesis de


pasajes contenidos en los libros proféticos.

I. ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

El análisis estructural es útil en la exégesis de los llamados Profetas Menores, los


cuales por su brevedad y temática son semejantes a una epístola. Sin embargo el análisis
de la estructura en los Profetas Mayores no es tan útil debido al carácter recopilatorio de
los oráculos, los cuales no guardan directa relación unos con otros y a veces no están
relacionados con la misma situación histórica.

Es importante tener claro lo que es un "oráculo". Un oráculo es un mensaje


específico dado por un profeta y que quedó registrado como parte de un libro en que se
recopiló la totalidad de las profecías dadas por tal profeta (Isaías o Jeremías por ejemplo).

II. ESTUDIO DEL CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL.

Aquí cobra suma importancia el determinar la situación histórica en la cual estuvo


inmerso el profeta. Especialmente en lo relacionado a la tensión política internacional, y
la situación espiritual y social del pueblo.

III. ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

Esta fase de la exégesis debe hacerse sin consultar comentarios.

A. Determinar los límites del pasaje, considerando primero la extensión del


oráculo. Esta tarea no es siempre fácil, pero es trascendental. Tal determinación puede
concluirse al examinar el comienzo de una declaración que parta diciendo "Así ha dicho
Jehová", considerando el contenido o al entregar el profeta el contexto histórico de tal
oráculo (Jer. 21:1). Se debe hacer una exégesis de un oráculo a la vez.

B. Evaluar posible amplitud de contexto. Esto se debe tener en cuenta


mayormente en los Profetas Menores, no es de clave importancia en los Mayores. Esto
debe por supuesto considerarse si el estudiante esta interesado en interpretar solo una
parte del oráculo, en este sentido la amplitud de contexto sería el oráculo en su totalidad.

C. Reconocer los párrafos.

D. Identificar posibles irregularidades contextuales.


73

E. Determinar el tema del pasaje provisionalmente.

IV. ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Análisis del texto. Reconocer detalles gramaticales claves tales como


sustantivos, verbos, preposiciones, etc. Chequée problemas textuales (aquí se puede usar
una versión con un buen aparato crítico como la Biblia de Jerusalén o la Reina-Valera
Actualizada). Si adopta una versión particular como base, mencione posibles problemas
de traducción.

B. Reconocer cuestiones figuras retóricas. Uso de lenguaje poético o figurado.


Esto es muy frecuente en los profetas, especialmente en Isaías.

C. Considerar la "perspectiva profética" en el análisis del oráculo. Es


importante "separar" lo que corresponde al cercano futuro de los detalles de la profecía
que apuntan a un futuro más lejano.

V. USO DE CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE.

Detalles del pasaje pueden demandar información sobre asuntos geográficos,


históricos, religiosos o sociales específicos.

VI. USO DE PASAJES PARALELOS PARA ACLARAR PUNTOS OSCUROS.

A. Paralelos en el mismo libro.


B. Paralelos en los Libros Históricos.
C. Paralelos en escritos de autores contemporáneos.
D. Paralelos en el resto de las Escrituras.
E. Evaluar posible uso del pasaje en el Nuevo Testamento, identificando si hay
algún sensus plenior.

VII. CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

A esta altura corresponde poner por escrito las conclusiones alcanzadas. Dichas
conclusiones incluyen la apreciación del argumento contenido en el oráculo considerado,
su conexión con el resto del libro (más en los Profetas Menores que en los Mayores) y el
enfoque para la solución de las dificultades exegéticas encontradas. Por supuesto que
debe usarse la información obtenida en los previos pasos.

VIII. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.


Sólo en esta última etapa se hace necesario comparar nuestras propias
conclusiones con aquellas encontradas en los comentarios bíblicos. No olvide reconocer
la cita adecuadamente.
74

IX. APLICACIONES PRÁCTICAS.

Aquí corresponde aplicar los principios extraídos de la exégesis a la situación


contemporánea de la iglesia. Tremenda importancia cobra el separar las relatividades
culturales de los principios trascendentales.
75

EXÉGESIS DE ISAÍAS 9: 1-7

ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

Debido a la extensión y el carácter recopilatorio de los oráculos contenidos en


Isaías, especialmente en la primera parte, es preferible aislar la serie de oráculos que
están relacionados y examinar su fluir.

Isaías 9: 1-7 forma parte de una extensa serie de oráculos que comienza en 7:1 y
se extiende hasta 11:16. Estos oráculos son dirigidos mayormente contra Israel, el reino
del Norte.

I. - Contexto histórico de los oráculos 7:1-25


II. - Primer Oráculo acerca del juicio que vendrá sobre Israel 8:1-9:7.
III. - Segundo oráculo de Juicio para Israel 9:8-10:1.
IV. - Oráculo sobre Asiria, Israel y Judá 10:5-11:16.

ESTUDIO DEL CONTEXTO HISTÓRICO.

Los oráculos considerados están en el contexto de lo que se ha denominado la


época de la expansión asiria. Con la ascensión al poder de Tiglat-pileser III. Asiria
comenzó a imponer su yugo sobre los países vecinos. Peka, rey de Israel y Rezín, rey de
Siria deciden unirse para formar una coalición para detener el avance asirio que se veía
venir (734 a.C.). Al mismo tiempo trataron de forzar el envolvimiento del reino de Judá
en la alianza. Frente a la negativa del rey Acaz (el cual ya había decidido hacer una
alianza con Asiria), Peka y Rezín atacaron Jerusalén con el objetivo de remover a Acaz y
poner un rey títere en su lugar, pero con resultados infructuosos.

Lo que sucedió finalmente fue que Acaz se convirtió en vasallo de Asiria y el rey
asirio pudo justificar su ataque sobre Siria e Israel.

En 732 a.C. los asirios capturaron Damasco y se anexaron el norte de Israel, dejando
a Oseas para gobernar el del reino del Norte como su vasallo. Cuando él se reveló,
Salmanazar V (727-722 a.C.) puso sitio a Samaria, y su sucesor Sargón II (722-705
a.C.) la capturó en el año de su ascensión al trono.53

ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

A. DETERMINAR LOS LIMITES DEL ORÁCULO CONSIDERADO.

53
N. H. Ridderbos, ("Isaiah" en The Illustrated Bible Dictionary, Vol II, pág. 698.
76

El pasaje que será estudiado forma parte de un oráculo contra el reino de Israel
que tiene su comienzo en 8:1 y se extiende hasta 9:7.

B. EVALUAR AMPLITUD DE CONTEXTO.

De lo expuesto más arriba se deriva que la amplitud de contexto debe ser tomada
en cuenta, el pasaje es la última parte de un largo oráculo que incluye el capítulo anterior
completo.

C. RECONOCER PÁRRAFOS.

En este caso no se ha considerado un oráculo completo por lo que el


reconocimiento de párrafos se limita al pasaje solamente.

1) Esperanza para la región norte de Israel. 9:1-5


2) Esperanza por la promesa del Mesías. 9:6-7

D. IRREGULARIDADES CONTEXTUALES.

No se aprecian

E. TEMA DEL ORÁCULO.

Esperanza para Israel

ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO

A. ANÁLISIS DEL TEXTO.

1) 9:1 "Mas no habrá siempre oscuridad"

2) 9:1 "Zabulón", "Neftalí", "Galilea". Regiones del norte de Israel.

3) 9:2 "Luz resplandeció"

4) 9:6 "Porque un niño nos es nacido"

5) 9:6 "Admirable", "Consejero", "Dios Fuerte", "Padre eterno", "Príncipe de


Paz.

6) 9:7 "confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre"

B. CUESTIONES DE GÉNERO Y RETÓRICA.

1) "oscuridad", metáfora que apunta a la ruina espiritual y política


77

2) "tocaron livianamente la tierra" metonimia que refiere a la invasión extranjera.

3) "luz", metáfora de esperanza

4) "tierra de sombra de muerte", metonimia de angustia.

5) "pesado yugo", la vara", el cetro", metonimias de dominación política.

6) "el trono de David", metonimia de la autoridad real sobre ambos reinos.

C. PERSPECTIVA PROFÉTICA.

La "perspectiva profética" se aprecia al poner juntas profecías como la de


versículos 1-5 que apunta primeramente al cercano futuro y la de vs. 6-7 que se refieren
a Jesucristo.

USO DE CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE.

La ubicación geográfica de los lugares mencionados muestra que fueron las


primeras regiones en recibir el ataque asirio que descendió desde el norte.

USO DE PASAJES PARALELOS

A. EN EL MISMO LIBRO. Aunque se puede encontrar muchos paralelos en Isaías


relacionados con este pasaje, los pasajes más significativos son: 11: 1-5 y 42: 1-9 donde
la idea de justicia, luz y paz sobresalen.

B. LIBROS HISTÓRICOS. Las secciones mas útiles son 1 Reyes 16:1-18:41 y 2 Cr.
28:1-27, donde se narra la crisis de las invasiones asirias y sus consecuencias para Israel
especialmente. Jueces 13:18 es importante por el título "admirable".

C. ESCRITORES CONTEMPORÁNEOS. Una lectura rápida de Oseas y Amós da


una mejor perspectiva de la corrupción moral, social y espiritual en que había caído el
reino del Norte lo que ocasionó que Dios le entregase en manos de sus enemigos.

D. EL RESTO DE LAS ESCRITURAS. Dt. 6:10; Josué 24:3 y Luc. 16:24 para
aclarar el uso de la expresión "Padre eterno"

D. SENSUS PLENIOR.

En Mateo 4:14-16 encontramos que el evangelista presenta la profecía de Isaías


como cumplida en el hecho que el ministerio de Jesús tomase como base la ciudad de
78

Capernaum, en Galilea. Originalmente la profecía de restauración política tomó


cumplimiento en la consolidación de la autonomía de la región bajo Juan Hircano en el
siglo II A.C. , pero la oportunidad para la restauración espiritual tuvo que esperar la
venida del Mesías.

CONCLUSIONES EXEGÉTICAS

Isaías 9:1-7 es parte final de un oráculo que comienza en 8:1 y está inmerso en
una serie de oráculos sobre Israel que comienzan en 7:1 y se extienden hasta 11:16. Este
tiene la finalidad de decretar el juicio que ha de venir sobre Israel. Se profetiza que el
reino del Norte será invadido y saqueado por los ejércitos del rey de Asiria. Dicha
invasión afectará seriamente la parte norte, la región de Zabulón y Neftalí, la cual
quedaría sumida en tinieblas y angustia, una forma metafórica de expresar la dominación
extranjera (8:21-22).

Nuestro pasaje comienza afirmando: "Mas no habrá siempre oscuridad", el


oráculo de juicio termina con esperanza, práctica común de los profetas. La profecía
promete una futura restauración de la región afectada por las invasiones. Se aproxima un
futuro promisorio para ellos en el cual serán librados de la opresión extranjera. El
cumplimiento para el cercano futuro tomó lugar durante el periodo en que se logró cierta
autonomía política bajo Juan Hircano en el siglo II a.C.

Parte sobresaliente en el pasaje es la promesa acerca del "niño" cuyo nombre


abarca importantes aspectos de la naturaleza de Dios mismo. "Admirable" fue la
expresión que usó el ángel de Jehová cuando anunció el nacimiento de Sansón a sus
padres (Jueces 13:18), por lo cual este título apunta a la deidad. Lo mismo puede decirse
de las expresiones "Consejero" y Dios Fuerte.” El título “Padre eterno" guarda relación
con el liderazgo o linaje, y evoca la idea de "padre Abraham" (Dt. 6:10; Josué 24:3; Luc.
16:24), sirve para enfatizar la gran diferencia entre el liderazgo de los impíos reyes de
Israel y Judá y el de este rey prometido. "Príncipe de Paz" apunta al carácter del reinado
del Mesías (Is. 11:1-5 y 42:1-9).

Esta parte del oráculo sobre Israel lleva el objetivo de mostrar la gracia de Dios
para con su pueblo, pero al mismo tiempo se proyecta en un sentido más pleno al
ministerio de Jesucristo (Mateo 4: 14-16), el cual tuvo su centro en Capernaum. Solo el
Mesías puede traer a un cumplimiento más pleno las esperanzas de restauración, y van
mucho más allá de una mera liberación política, la victoria del "niño" apunta también a la
gran liberación espiritual que la humanidad completa estaba esperando.

Las profecías relativas al "niño" se cumplen en la persona de Jesucristo el Rey


divino, pero los beneficios del reino son parcialmente recibidos y tendrán su expresión
completa durante el milenio, donde la justicia reinará.
79

ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES

Derek Kinder comenta los versículos sobre el "niño" en el Nuevo Comentario


Bíblico de la siguiente manera:

Al par que 7:14 se concentra en su nacimiento y 11:1 en su reinado, 9: 6, 7 hace


especial énfasis en su persona. Otras escrituras confirman que los tres primeros
títulos implican divinidad: e. g. "Admirable-consejero" (BJ), "maravilloso consejero"
(NC). significan "sobrenatural" (cf. especialmente Jue. 13:18), y es Yaweh de quien
se dice que su consejo es "admirable" (NC) en Is. 28:29. Algunos han intentado
reducir Dios Fuerte a la categoría de un héroe deiforme (cf. Ez. 32:21 donde, sin
embargo, el término está en plural), pero Is. 10:21 utiliza el idéntico término solo
junto a "Jehová", el Santo de Israel. Padre eterno no tiene un exacto paralelo; pero la
poética frase "los collados eternos" (Gen. 49:26) y el divino epíteto "que habita la
eternidad" (Is. 57:15 heb.), subrayan la paradoja de dar ese nombre a una criatura que
aun no ha nacido. Padre significa la benevolencia paternal del perfecto gobernante
sobre su pueblo al que ama como a sus hijos. Paz, en hebreo, significa tanto
prosperidad como tranquilidad. El v.7 desarrolla las connotaciones de Príncipe" en el
vocablo imperio ("Señorío", BJ) con el sentido de gobierno", como asimismo de
"paz", brindando ahora la primera seguridad explícita que el príncipe será del linaje
de David (cf. 11:1). En cuanto a la última frase del v. 7, ver Ez. 36:22; Zac. 8:2.54

IMPLICACIONES PRÁCTICAS

Es reconfortante ver la historia de la Redención desde la perspectiva del principal


evento como ya consumado. El "niño" ya vino y su reino ya está en acción en las vidas y
la comunidad de los redimidos. Aunque esperamos para el futuro la manifestación plena
del reinado de paz y justicia, estas realidades deben formar parte ya de la conducta
normal de quienes están en el reino de Dios. El reinado del Mesías es el modelo para las
relaciones entre los creyentes y también para el ejercicio del liderazgo. Esto conlleva la
responsabilidad como creyentes de vivir vidas justas, reflejando un amor por la equidad y
preocupación por el que sufre. Siendo instrumentos de paz en medio de una sociedad en
tensión.

54
D. Kinder, "Isaías" en Nuevo Comentario Bíblico, D. Guthrie y J. A. Motyer (Eds.)
80

CAPITULO 10

EXÉGESIS EN LA POESÍA HEBREA

La poesía hebrea, como sucede con toda expresión poética, es reflejo de los
sentimientos o estados psicológicos del poeta y puede ser de cualquier índole. Lo que
hace la diferencia en el caso de la poesía del Antiguo Testamento es que se desarrolla en
torno a Dios y a las experiencias del creyente hebreo con él. Por lo general las
expresiones poéticas son oraciones cantadas que pueden llevar la intención de comunicar
a Dios frustraciones, enojos angustias, gozo, confianza, seguridad, u otro estado
emocional, pero su supremo objetivo es la adoración a Jehová, como bien afirma J. G.
Thomson respecto de los Salmos:

Aquí están reflejados los ideales de piedad religiosa y comunión con Dios; de dolor
por el pecado y la búsqueda de perfección; de caminar en la oscuridad, sin temor, a
través de la lámpara de la fe. Se muestran la obediencia a la ley de Dios; deleite en la
adoración a Dios y la comunión con los amigos de Dios, reverencia a la Palabra de
Dios; humildad frente al castigo, confianza cuando la maldad triunfa y los malos
prosperan; y serenidad en medio de la tormenta.55

También la poesía en la cultura hebrea podía ser usada con fines didácticos como
ocurre con los Salmos 1 y 119 que consisten en una apología a los beneficios de obedecer
a la Ley.

Considerando la naturaleza de la poesía se debe tomar en cuenta que en


oportunidades las palabras del poeta confirman la voluntad de Dios, y en otras reflejan
sus propios deseos, sin el objetivo de llegar a ser palabra normativa. Tal como lo expresa
D. Stuart:

El problema en la interpretación de los Salmos surge principalmente de sus


características. Como la Biblia es la Palabra de Dios, la mayoría de los cristianos
suponen que todo lo que ella contiene son palabras de Dios para la gente. Así
muchos dejan de reconocer que la Biblia también contiene palabras habladas a Dios o
acerca de Dios, y que estas palabras también son Palabra de Dios.56

Debe tenerse en cuenta que en oportunidades se puede encontrar pasajes que


reflejan inspiración profética y se perciben como respuesta de Dios (ver por ejemplo Sal.
32:8-9; 91:14-16).

Los profetas dieron a veces forma poética a sus oráculos, pero la función de sus
oráculos es diferente a la que cumplía un Salmo o un canto compuesto espontáneamente
(ver Ex. 15:1-21). Sin embargo, aunque los salmos ocupaban un lugar diferente en la
vida espiritual de los hebreos se encuentran también en ellos profecías mesiánicas.
55
The Illustrated Bible Dictionary, vol. 3, pág. 1294.
56
G. Fee y D. Stuart, La Lectura Eficaz de la Biblia, pag. 167.
81

Al examinar las características estilísticas de la poesía hebrea se aprecia una clara


diferencia con la poesía occidental. John Stek afirma al respecto:

La poesía hebrea carece de rima y métrica regular. Su rasgo principal y más


distintivo es el paralelismo. Sus líneas poéticas están compuestas generalmente de
dos (a veces tres) segmentos equilibrados (el equilibrio a veces se pierde, ya que el
segundo segmento es comúnmente algo más corto que el primero). El segundo
segmento puede hacer, ya sea, eco (paralelismo sinónimo), contraste (paralelismo
antitético), o completar sintácticamente el primero (paralelismo sintético). Estos tres
tipos son generalizaciones, y no son plenamente adecuados para describir la rica
variedad que la creatividad de los poetas ha alcanzado, dentro de la línea de
estructura básica de dos segmentos. Sin embargo, ellas pueden servir como
distintivos generales que pueden ayudar al lector.57

Los libros considerados como poéticos en las Escrituras son Los Salmos,
Lamentaciones, y el Cantar de los Cantares. Sobre los Salmos ya se ha introducido sus
características más arriba. Las Lamentaciones fue una elegía compuesta por Jeremías
ante la caída de Jerusalén en manos de los babilonios en 586 a.C. Consiste en una serie
de lamentos que vindican la justicia de Dios frente a la catástrofe. Es por el pecado del
pueblo que tal situación ha acontecido, Dios sigue siendo justo, bueno y misericordioso.

Una lectura cuidadosa debe hacerse del Cantar de los Cantares. El libro guarda
una relación de estilo con una ópera. En este Cantar intervienen el esposo, la esposa y un
coro, que de tanto en tanto participa haciendo comentarios sobre lo que está pasando
(Cnt. 1:4b, 8; 8:5-9). Esta hermosa poesía con características alegóricas tiene como
centro el amor matrimonial, especialmente el amor sexual. El esposo y la esposa se
elogian mutuamente, reconociendo lo que llama su atención en el físico del cónyuge (1:2,
9-11; 4:1-5). Aunque se ha querido ver en este libro una alegoría del amor entre Dios e
Israel, o entre Cristo y la Iglesia, es preferible leerlo desde la perspectiva de la felicidad
matrimonial que se puede alcanzar y que en definitiva es una gracia de Dios.

También se debe considerar que aunque la Literatura Sapiencial está expresada en


lenguaje poético, cumplía también una función diferente.

Tomando los Salmos como la poesía hebrea por excelencia, veremos algunos
principios exegéticos para su estudio.

I. ANÁLISIS ESTRUCTURAL

El análisis estructural no es de utilidad en esta exégesis debido al carácter de los


salmos los cuales son unidades independientes.

57
J. Stek, "Psalms" en NIV Study Bible, pág. 783.
82

II. CONTEXTO HISTÓRICO

No siempre es fácil determinar el contexto histórico de algún salmo. Algunos de


ellos incluyen notas de orientación sobre esto (ver Sal. 3, 7, 30, 51), pero debemos tener
en cuenta que no se les puede considerar como inspirados y definitivos ya que fueron
adiciones posteriores. En otros casos se percibe por el contenido. Como el Salmo 137
que está ubicado en el cautiverio babilónico. Lecturas sucesivas del salmo a estudiar para
reconocer los elementos de tipo histórico que contiene pueden ser de mucha ayuda, pero
hay que reconocer que en oportunidades la información es escasa.

III. ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

A. Considerar el carácter general del salmo. Esto apunta a reconocer el tono general
del salmo si es súplica, alabanza, acción de gracias o lamentación, etc., o aparecen
variados tonos.

B. Identificar los párrafos que componen el salmo.

C. Reconocer posible uso de este salmo en el Nuevo Testamento.

D. Establecer el tema general del salmo.

IV. ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Análisis del texto. Aquí se debe prestar especial cuidado al cambio de estados
emocionales del salmista. A veces las reacciones emocionales se encuentran
contrapuestas. (ver Sal. 27, 42, 43, 73).

B. Cuestiones de género y retórica. Evaluar el uso de lenguaje figurado, y técnicas


poéticas como los distintos tipos de paralelismos. 58

C. Evaluar los conceptos teológicos a la luz del movimiento progresivo de la


revelación. Esto es crucial en la conclusión exegética. 59

D. Diferenciar lo que es aspiración del salmista y lo que refleja perfectamente la


voluntad de Dios. Frecuentemente el salmista presenta sus sentimientos y luchas ante
Dios, sin esperar que su actitud o palabras sean normativas.

58
Ver los distintos tipos de paralelismos en Claves de Interpretación Bíblica por De la Fuente, págs. 137-
143.
59
Para una buena introducción a los contenidos teológicos de los Salmos vea Hermenéutica Bíblica por J.
M. Martínez, págs. 325-328.
83

V. CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE.

Apreciar en que forma la identificación de costumbres culturales, lugares


geográficos, o instituciones sociales o religiosas ayuda a aclarar el sentido del mensaje
del salmista.

VI. CONSULTA DE PASAJES PARALELOS.

Especialmente importante es el uso que el Nuevo Testamento hace de pasajes de


los salmos, generalmente orientados al cumplimiento profético en la vida del Señor
Jesucristo. También las introducciones no-canónicas que acompañan algunos salmos
pueden clarificarse acudiendo a los libros históricos donde se narran algunos de estos
hechos.

VII. CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

Al momento de escribir las conclusiones, especial cuidado debe otorgarse a


distinguir entre lo que es confirmación de la voluntad de Dios y lo que es mas bien el
profundo deseo del salmista. También considere los conceptos teológicos
contextualizados en la revelación limitada del salmista.

VII. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.

Compare sus propias conclusiones con aquellas encontradas en los comentarios


bíblicos.

VIII. APLICACIONES PRÁCTICAS.

Las aplicaciones contemporáneas de los salmos no es tan fácil como parece, ya


que se debe tener en cuenta que el lenguaje del salmista tiende a ser absoluto. Ver por
ejemplo la declaración de confianza del salmista en el Salmo 91 donde se presenta una
protección total frente a toda dificultad, situación que no siempre se produce (vea
Hebreos 11:32. 38).
84

EJEMPLO DE EXÉGESIS EN EL SALMO 27.

ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

No corresponde llevarse a cabo.

CONTEXTO HISTÓRICO.

El encabezamiento del salmo atribuye al rey David su composición. Por el


contenido se puede apreciar que el autor hace mención del templo (ver. 4), lo que
provoca problemas considerando que el edificio fue construido por Salomón después de
la muerte de David. Aunque la mención del tabernáculo en los versículos 5 y 6 podría
interpretarse como la tienda que el rey levantó para acoger los muebles del original
tabernáculo, destruido seguramente por los filisteos. Desde esta perspectiva podría ser
que si el autor es David, él tuviese en mente esta tienda al ocupar el término "templo".

El hecho que el autor utilice frecuentemente lenguaje de tipo bélico o militar


como: "fortaleza" (una fortificación)", "ejército", "guerra", "enemigos", indicaría al
menos que tal creyente tuvo experiencia en esta área. El frecuente acceso a los aposentos
consagrados al culto ("tabernáculo") no es necesariamente evidencia de un trasfondo
sacerdotal del autor, ya que David por su posición tendría también acceso privilegiado al
lugar.

El problema específico que el autor enfrenta es el levantamiento de testigos falsos


en su contra (ver. 12) lo que parecería algo inusual para un rey, salvo que David aún no
hubiese ascendiese al trono y "sus enemigos" fuesen los soldados de Saúl, pero en forma
alguna esto soluciona completamente el problema, ya que el tabernáculo fue levantado
por David después de su ascensión al trono.

En términos generales el salmo pertenece al periodo previo a la cautividad


babilónica, ya que desde este periodo el centro de atención fue mas bien el motivar el
aprecio por las Sagradas Escrituras (Salmo 119).

ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

A. Carácter general del salmo. En general se puede decir que el Salmo 27 es una
súplica por liberación.

B. Párrafos.

1. Declaración de confianza. 1-6.


2. Clamor por liberación. 7-12.
3. Declaración final de confianza. 13-14.
85

C. No se cita este Salmo en el Nuevo Testamento.

D. Tema general del Salmo. Confianza y súplica frente al ataque de los enemigos.

ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. ANÁLISIS DEL TEXTO.

1) 27:1 "¿De quién temeré?"; "¿De quién he de atemorizarme?"

2) 27:3 "... no temerá mi corazón", "... yo estaré confiado".

3) 27:4 "... la casa de Jehová"; "... en su templo".

4) 27:5 "... su tabernáculo"; "... su morada".

5) 27:6 "... levantará mi cabeza sobre mis enemigos".

6) 27:6 "... entonaré alabanzas a Jehová".

7) 27:7 "... Oye, oh Jehová mi voz"

8) 27:8 "... tu rostro buscaré"

9) 27:9 "... no me dejes ni me desampares".

10) 27:10 "... Jehová me recogerá".

11) 27:12 "... se han levantado contra mi testigos falsos".

12) 27:14 "... Aguarda a Jehová"; "... espera a Jehová".

Se aprecia los sentimientos encontrados de urgencia por respuesta de Dios en una


difícil situación y la declaración de confianza en la comunión con Jehová y la eventual
liberación. En momentos la demora en la respuesta de Dios puede provocar una pasajera
incertidumbre, pero Dios no falla (v. 10).

B. GÉNERO Y RETÓRICA.

1. Paralelismos:

a) Sinónimos: v. 1; v. 3. vs. 13-14


b) Constructivo cumulativo: vs. 4-6; 7-12.

2. Figuras:
86

a) Metáfora: "Jehová es mi luz". v. 1


b) Antropomorfismos: "tu rostro buscaré"; "no escondas tu rostro de mi". v. 8-9
c) Metonimia: "senda de rectitud". v. 11
d) Metonimia: "sacrificios de júbilo". v. 6

C. Conceptos teológicos. Dios es presentado como quién es digno de confiar, ya que su


senda es recta. Dios es bueno y su bondad es posible verla en esta vida. Un importante
lugar en la experiencia del salmista es la comunión que logra con Dios en "su morada",
donde presenta "sacrificios de júbilo" cuando Dios actúa a su favor. Se reconoce la
maldad que se levanta contra los justos, pero se declara la confianza en la justicia de
Dios.

D. Aspiraciones del salmista y la voluntad de Dios.

Es importante apreciar que el salmista pone su confianza en lo que Dios es y ha


sido en su experiencia. Anticipadamente el poeta asume respuesta a su aflicción, esto
considerando que su causa es justa, se han levantado contra él "testigos falsos".

En términos generales se puede decir que estamos en presencia de un creyente


que reconoce el poder liberador de Dios, junto con aceptar que este puede tardar y es
necesaria la confianza para esperar el tiempo de Dios. El concepto de liberación es
moderado en comparación con otros salmos.

CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

El salmo 27 parece estar contextualizado en el periodo previo o posterior a la


construcción del primer templo. El culto se aprecia claramente como centralizado, hay
un lugar donde Dios mora, este es su tabernáculo.

No se puede declarar con seguridad que haya sido compuesto por el rey David. El
problema específico que el autor enfrenta es el levantamiento de testigos falsos en su
contra (v. 12) lo que parecería algo inusual para un rey, salvo que David aún no hubiese
ascendiese al trono y "sus enemigos" fuesen los soldados de Saúl, pero en forma alguna
esto soluciona completamente el problema, ya que el tabernáculo fue levantado por
David después de su ascensión al trono.

El salmista está enfrentando una situación de apremio que le lleva a seguir el


testimonio de su corazón de buscar "el rostro del Señor" (ver. 8). Comienza su oración
con una larga declaración de confianza sobre lo que Dios es y lo que puede hacer por él.
Al mismo tiempo se anticipa la liberación en vista que el poeta encuentra su deleite en la
presencia de Jehová, en su tabernáculo y allí mismo es donde él celebrará la liberación
que Dios hará (ver. 6).

Los enemigos son considerados como bestias salvajes (ver. 2), un ejército (ver.
3), testigos falsos (ver. 12) y gente cruel (ver. 12).
87

Reconociendo que la espera puede ser difícil, el poeta se anima con declaraciones
de seguridad en la fidelidad de Dios (ver. 10). Presenta como la clave para su liberación
la comunión que goza con Dios en su templo, su confianza en que su causa es justa y que
Dios muestra su bondad a sus criaturas (ver. 12).

Es importante apreciar que el salmista pone su confianza en lo que Dios es y ha


sido en su experiencia. Anticipadamente el poeta asume respuesta a su aflicción, esto
considerando que su causa es justa, se han levantado contra él "testigos falsos".

En términos generales se puede decir que estamos en presencia de un creyente


que reconoce el poder liberador de Dios, junto con aceptar que este puede tardar y es
necesaria la confianza para esperar el tiempo de Dios. El concepto de liberación es
moderado en comparación con otros salmos.

Dios es presentado como quién es digno de confiar, ya que su senda es recta.


Dios es bueno y su bondad es posible verla en esta vida. Un importante lugar en la
experiencia del salmista es la comunión que logra con Dios en "su morada", donde
presenta "sacrificios de júbilo" cuando Dios actúa a su favor. Se reconoce la maldad que
se levanta contra los justos, pero se declara la confianza en la justicia de Dios.

El Salmo 27 exalta la fidelidad de Dios, su bondad, justicia y preocupación


personal en los asuntos de los hombres.

ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES

Kyle M. Yates, Jr. expresa lo siguiente en el Comentario Bíblico Moody del


Antiguo Testamento:

El marcado contraste entre los vs. 1-6 y 7-14 ha llevado a la mayor parte de
comentaristas a que designen este salmo como un compuesto de partes distintas.
Tanto el contenido como el espíritu de estas secciones son inmensamente diferentes.
El talante cambia desde una confianza gozosa a un temor ansioso. No obstante, dos
elementos relacionan estas partes disimilares: unos enemigos similares y la confianza
en Dios.

1-3. Confianza incondicional. Jehová es mi luz y mi salvación. Estas palabras de


exultación introducen una escena de serenidad. En ninguna otra parte del AT es mencionado
Jehová como mi luz. debido a que el salmista ha hallado que Dios es luz, salvación y
fortaleza, no hay causa alguna para temor o terror. Su serenidad no se halla condicionada
por circunstancias exteriores sino que es incondicional.

4-6. El mayor deseo de la vida. Una cosa he demandado. la cosa deseada y


demandada no puede ser identificada con el Templo, como muchos comentaristas sugieren.
Tiene que referirse a una base para el deseo tripartito. La base o común denominador es con
toda probabilidad la presencia del Señor, que el salmista desea y busca- La conciencia de esta
88

presencia viene de morar en la casa de Dios, contemplando su hermosura, e inquiriendo en su


Templo. Esta misma presencia resulta en refugio en tiempos de aflicción.

7-14. Un clamor de temor ansioso. Oye, oh Jehová. Estas palabras expresan


totalmente el talante de triunfo a una profunda angustia al introducir una nueva situación y
ocasión. Aunque el salmista ha sido abandonado y rechazado, su confianza no falla. De las
profundidades de la desesperación, se llama a sí mismo a la paciencia que se demanda para
esperar que Dios obre su voluntad.60

APLICACIONES PRÁCTICAS

Este Salmo es de gran aliento para el creyente hoy al identificarnos con la realidad
que el creyente se fortalece, en su lucha por mantener su fe en una situación difícil, al
considerar la misericordia y fidelidad de Dios.

60
Kyle M. Yates, “Salmos” en Comentario Bíblico Moody, págs. 498-499.
89

CAPITULO 11

EXÉGESIS EN LA SABIDURÍA HEBREA

La sabiduría, como expresión de la tendencia natural en el hombre a filosofar


sobre los asuntos propios de la existencia humana, se encuentra presente en todas las
culturas. Los griegos, por ejemplo, dedicaron sus esfuerzos para reflexionar sobre el
origen de la materia, la percepción de la realidad, la ética, y la problemática del ser, junto
con disciplinas de tipo científico tales como geometría, matemáticas, física, biología y
elementos básicos de química. Aunque la Biblia menciona que Salomón incursionó en
estudios semejantes (1 Reyes 4:33), se puede decir con cierta seguridad que el encontrar
explicación a los fenómenos naturales del mundo físico no fue la mayor preocupación de
los pensadores hebreos.

La literatura de sabiduría que encontramos en las Sagradas Escrituras esta más


cerca de lo que denominaríamos sabiduría proverbial, aunque se encuentran también
reflexiones sobre asuntos abstractos tal como el problema del sufrimiento humano (Job) y
la falta de sentido e insatisfacción de la vida (Eclesiastés).

La sabiduría proverbial puede ser encontrada en todas las culturas alrededor del
mundo, forma parte de la humanidad misma. Expresiones tales como: "Tanto va el
cántaro al agua, que al final se quiebra", "Agua que no has de beber déjala correr", "No
dejes para mañana lo que puedes hacer hoy", etc., tienen sus equivalentes de país en país
o de cultura en cultura. Sabiduría para enfrentar asuntos prácticos en la vida queda
grabada con más fuerza a través de estos dichos breves. Otras expresiones literarias
semejantes son las fábulas las que terminan siempre con una moraleja práctica.

La sabiduría en las Escrituras está concentrada en tres principales obras que son el
libro de Job, Proverbios y Eclesiastés. En cada uno de estos libros de una u otra forma se
deja ver la reflexión en torno a la vida humana.

Job podría considerarse sabiduría especulativa en torno al tema de la justicia de


Dios y el sufrimiento humano. Eclesiastés refleja las reflexiones especulativas sobre la
falta de sentido de la vida. Proverbios contiene tantos dichos breves como
argumentaciones más elaboradas, su principal énfasis está en la fuente de la sabiduría y la
correcta motivación para adquirirla. Este último cubre una gama de temas mucho más
extensa que los primeros y su tendencia es hacia el lado práctico en la solución de los
problemas.

Una importante advertencia debe tenerse en cuenta al leer la sabiduría presentada


en estos libros. Tal como en el caso de los Salmos, el sabio autor de alguna reflexión o
proverbio, en oportunidades, refleja una sabiduría de parcial normatividad. Esto debido a
que esta sabiduría es fruto de la observación y experiencia, que no siempre se puede
aplicar a todos los casos. Por ejemplo, se hace notar que la pobreza viene como
consecuencia de la pereza (Pr. 24:33-34), en la realidad esto no es siempre cierto (ver el
90

caso de Job, por ejemplo). También se asegura que el justo no tendrá problemas
económicos y que le irá mal al impío (Pr. 13:22-25), en ocasiones la situación es lo
contrario, el justo sufre precisamente por su justicia (Heb. 11:36-37).

Como puede fácilmente ser percibido, no hay un denominador común entre estos
libros, de tal manera que cada uno de ellos debe ser considerado dentro de su propio
contexto para una óptima exégesis.

I. ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

No es crucial en el estudio de estos libros hacer el estudio


estructural por si mismo, de tal manera que no es problema consultar ayudas externas
para esto. Job y Proverbios evidencian claramente las transiciones dentro de su
estructura, pero Eclesiastés es más complicado.

II. CONTEXTO HISTÓRICO.

La exégesis de la literatura sapiencial demanda un conocimiento general de la


sociedad hebrea u oriental con su cosmovisión y valores.

III. ANALISIS CONTEXTUAL BASICO.

A. Determinar los límites del pasaje.

B. Amplitud de contexto. Esta debe usarse considerando que gran parte de Proverbios
consiste en dichos breves sin conexión, pero Job, Eclesiastés y las partes elaboradas de
Proverbios demandarán esta evaluación.

C. Reconocimiento de párrafos. Aplicar el criterio expuesto en los otros géneros.

D. Determinar el tema del pasaje provisionalmente.

IV. ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Análisis del texto. Reconocer detalles gramaticales y de crítica textual.

B. Detalles de género y retórica. Esto es de importancia considerando el recurrente uso


de lenguaje figurado o analógico.

C. Evaluar los principios o conceptos teológicos a la luz del movimiento progresivo


de la revelación. Esto porque la sabiduría reflejada en estos libros es parcial porque el
plan de Dios estaba aun en desarrollo
91

V. CONCLUSIONES EXEGETICAS.

Tal como fue expuesto en la exégesis de la Poesía, se debe discernir entre lo que
es experiencia del sabio y lo que es voluntad
de Dios.

VI. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.

Compare sus conclusiones con las que se encuentran en los comentarios bíblicos.

VII. IMPLICACIONES PRÁCTICAS.

Vea los principios dados por Stuart en La lectura eficaz de La Biblia, en las
páginas 197-202.

APÉNDICE

LA INTERPRETACIÓN DE ECLESIASTÉS

Hace tiempo atrás un creyente daba testimonio de la sabiduría de Salomón cuando


escribió en Eclesiastés 7:28 "... un hombre entre mil he hallado, pero mujer entre todas
éstas nunca hallé", seguramente el pobre hermano tenía problemas matrimoniales o
fuertes prejuicios contra las mujeres que hacían que se identificase con la experiencia del
autor del libro al respecto.

Sin lugar a dudas el tono de Eclesiastés es lo que llama más la atención al leerlo.
El fuerte sentido de la falta de satisfacción que el hombre experimenta en esta vida satura
todo el mensaje de "el Predicador" (Kohélet en hebreo). El autor se presenta a si mismo
no solo como un observador profundo de la frustración innata que acompaña la existencia
(1:8, 12-15; 5:8), sino también como quien ha experimentado en carne propia todas
aquellas cosas que pareciesen traer la felicidad pero que al final se convierten en una
carga (1:16-2:11). Pero al mismo tiempo se aprecia en todo el libro el hecho que a pesar
de la falta de sentido que la vida tiene, hay un Dios que conoce todas las cosas que los
humanos no entendemos (1:13; 3:13-18; 5:1-7; 7:13, 29; 8:12-13; 9:1) y que lo mejor es
servirle desde la juventud (12:1).

Ha sido materia de discusión determinar cual fue el propósito del autor de


Eclesiastés.

Algunos estudiosos opinan que el objetivo del libro es apologético, "Eclesiastés


puede considerarse como una apología dirigida a los hombres cuya visión no llega mas
allá del sol. El autor les demuestra la vanidad de la filosofía que abrazan, y subraya la
92

futilidad del materialismo y de una vida sin Dios.”61. El problema con esta idea es que
"el Predicador" se presenta como un creyente y aún da consejos sobre la piedad personal
(5:1-7), lo que parece contradictorio considerando que supuestamente se estaría poniendo
en la posición de un materialista.

Otros afirman que el libro refleja el pesimismo de un hombre que no guardó una
comunión óptima con Dios, como dice Gillis: "El extremo pesimismo del libro en
muchas partes resulta de que Cohélet (el Predicador) realmente había experimentado todo
lo que describe en el libro, habiendo descuidado a Dios con el fin de entregarse
totalmente a las actividades del hombre natural.”62. La dificultad en este caso se presenta
cuando vemos al Predicador preocupado de entender la acción de Dios en las vidas
humanas (2:26; 3:18).

Otra posición interpretativa es que el autor de Eclesiastés escribe sus reflexiones


en forma progresiva. Es decir, las verdades que importan son las que se presentan al final
del libro, donde el autor logra finalmente superar las dudas planteadas en el resto da la
obra. Sin embargo el estribillo pesimista con que inicia su obra está de nuevo presente en
12:8.

Eruditos menos conservadores aún creen ver en este libro la mano de dos autores
uno pío y el otro secular, se supone que el creyente piadoso interpoló la obra pesimista
del escéptico y de ahí provienen las contradicciones que la obra presenta, pero uno se
preguntaría que objeto puede haber tenido el tratar de "rescatar" la obra de un judío
escéptico para transformarla en un libro devocional.63

Parece ser que es más adecuado considerar que Eclesiastés refleja la visión de un
creyente que procura encontrar sentido a la vida en el marco de la revelación limitada que
poseyó. Sus observaciones son agudas y cargadas de realismo, producto de la percepción
parcial del plan de Dios para la humanidad, el ve las cosas como las percibe: "... bajo el
sol". Será el mensaje de Jesucristo lo que traerá el sentido a la vida que "el Predicador"
trató de encontrar (ver por ejemplo la visión de 1:24 contrastada con Mt. 6:25-34), como
bien afirma Delitsch:

El Libro de Kohélet es, por un lado, una prueba del poder de la religión revelada la
cual fundamenta la fe en Dios, el Único Dios, el Omnisapiente Creador y
Gobernador del mundo, tan profunda y firmemente arraigada en la conciencia
religiosa, que aún las más disonantes y confusas impresiones del mundo presente
no pueden conmoverla. Por el otro lado, es una prueba de la limitación de la
revelación en su expresión veterotestamentaria, porque el descontento y la
angustia, la monotonía, la confusión y la miseria que esta tierra provoca,
permanecen en forma desequilibrada, hasta que los eventos de la historia de la
redención sean consumados, y revelados los cielos sobre la tierra. 64

61
Diccionario Bíblico Ilustrado, pág. 175.
62
C. O. Gillis, Historia y Literatura de la Biblia, vol. V, pág. 425.
63
Ver la crítica a esta posición por J. Ellul en su libro La Razón de
Ser (Barcelona: Herder, 1989).
64
F. Delitsch, The Song of Songs and Eclesiastés, pág. 184.
93

Algunas pautas orientadoras en la interpretación de Eclesiastés son:

1. Entender el mensaje del libro considerando su posición dentro del movimiento


progresivo que la Revelación tiene. Recordemos que "el Predicador" tiene una noción
limitada de Dios y del Plan de Salvación que ha de ser totalmente conocido en el Nuevo
Testamento. Aquí entonces hay que tener presente que las enseñanzas del N. T.
interpretan las del Antiguo Testamento. Así volviendo a lo planteado en la introducción,
el diácono mencionado debió haber considerado lo que el N. T. dice sobre la dignidad
de la mujer y no lo que Kohélet percibió en su experiencia.

2. Es importante tener en cuenta que Kohélet presenta la contradicción de la


existencia humana en todos sus aspectos sin intentar armonizarla. El autor alaba el
alcanzar sabiduría y al mismo tiempo presenta los problemas de ser demasiado sabio
(2:13; 7:19 y 1:18; 7:16). Por otro lado se presenta la vanidad del trabajo y al mismo
tiempo se exhorta a alegrarse en el trabajo (2:21-22 y 2:24-25). También se plantea la
inseguridad de conocer lo que hay más allá de la muerte y luego se afirma la fe en el
destino del espíritu del hombre (3:21-22 y 12:7).

3. El Predicador plantea sinceramente sus aprehensiones y opiniones frente a la


vida tal como él lo percibió. Este libro es uno de los que reflejan como ninguno la
personalidad e inquietudes existenciales de su autor. Mucho de lo que él presenta son
visiones personales que no deben dársele carácter universal. Desde esta perspectiva se
debe considerar, por ejemplo, sus declaraciones sobre las riquezas (6:1-2), las mujeres
(7:27-28) y la adolescencia (11:9-10). El autor presenta inquietudes que reflejan sus
propios conflictos de fe.

El libro de Eclesiastés tiene enorme valor el día de hoy en nuestra "cultura


cristiana latinoamericana" donde la falta de conocimiento de la Palabra de Dios y del
único Dios revelado en las Escrituras, hace que la visión imperfecta de la vida de Kohélet
se haya masificado en el mundo que nos rodea. Todos los elementos que intervienen en
la falta de satisfacción presentados en este libro forman parte de la vida cotidiana de
millones. Eclesiastés ayuda a entender el mundo de hoy como casi ningún otro libro.
Merece ser estudiado para entender mejor a quienes hemos de ministrar la visión
completa del propósito de la vida y sus tribulaciones a través de la obra salvadora de
Jesucristo.

El apóstol Pablo en Romanos 8 reconoce las tribulaciones propias de esta vida,


considerando que la creación fue sujeta por Dios a vanidad. Pero al mismo tiempo los
creyentes al llegar a ser hijos de Dios les espera un futuro glorioso. Sin embargo, no solo
Dios ha prometido un futuro escatológico glorioso sino también nos da la ventaja de
contar con el Espíritu Santo para ayudarnos a movernos dentro de la vanidad que nos
rodea exitosamente. El Espíritu nos ayuda al asesorarnos en nuestra oración (8:26, 27) y
Dios promete intervenir en todas las cosas que pertenecen al orden temporal para
conformarnos a la imagen de su Hijo como destino último (8:28). Por último todas las
94

inquietudes existenciales de Kohélet se esfuman al entender que "en todas estas cosas
somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó"(Ro. 8:14-39.
95

CAPITULO 11

EXÉGESIS EN LA LEY

Los textos concernientes a disposiciones legales para el pueblo hebreo se


encuentran repartidos entre Éxodo 20 y Deuteronomio 33. La Ley redactada por Moisés,
bajo la dirección de Dios, específica (a través de mandamientos e instrucciones) el
significado ético y religioso del Pacto entre Dios y su pueblo. A esta serie de leyes se les
ha clasificado en El Código de Pacto (leyes que aparecen el libro de Éxodo), El Código
de Santidad (el libro de Levítico) y el Código Deuteronómico (el libro de Deuteronomio).

El Pacto no solo llevaba el objetivo de clarificar a los hebreos acerca de la


naturaleza del Dios a quien sirven, sino también regular todos los aspectos de su vida
civil y religiosa.

El carácter paradigmático de los mandamientos, es decir ilustrativo, fue mal


entendido por los eruditos hebreos quienes cayeron en una interpretación literalista,
perdiendo así el espíritu de la Ley. También los rabíes hebreos llegaron a producir y
recopilar leyes orales que no estaban especificadas en las Escrituras, las que fueron
formando parte de la vida de los judíos y terminaron por ser aceptadas al mismo nivel que
las escritas. Tal proceso culminó en lo que es conocido como la Ley Oral, la que llegó a
ponerse por escrito y está contenida principalmente en los escritos rabínicos conocidos
como La Mishná, La Tosephta, los Midrashim y los Talmudim.

Sin lugar a dudas que el criterio para leer y aplicar los textos legales desde el
punto de vista cristiano, debe tomar seriamente en consideración que La Torah como
estilo de vida no fue la norma predicada por la Iglesia Apostólica. La Ley fue
condensada por Jesucristo en los dos mandamientos de amor (Mt. 22:40) y el Concilio de
Jerusalén determinó que los no judíos no estaban obligados a vivir bajo las normas
legales judías Hch. 15), de esta manera se entendió que la práctica del amor era la suma
de toda la Ley (Ro. 13:8-10).

En términos generales se puede clasificar las leyes entre apodícticas y casuísticas.


Las primeras presentan mandamientos que "... tienen aplicaciones generales que les dicen
a los israelitas las cosas que deben hacer o evitar para cumplir su parte del pacto con
Dios"65 (vea Lev. 19:1-4). En contraste las casuísticas apuntan a situaciones particulares
que merecen especial consideración (Lea Dt. 21:10-14).

Un modelo de exégesis en los textos legales se presenta a continuación.

I. ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

65 Fee y Stuart, La Lectura Eficaz de la Biblia, Pág. 138.


96

El estudio de la estructura de los libros donde aparecen los textos legales no es


clave en su exégesis, sin embargo es importante considerar el carácter general del
contenido del libro en el cual se encuentra el pasaje a estudiar.

II. CONTEXTO HISTÓRICO.

La entrega de la diversas leyes comparten un contexto histórico común en donde


el pueblo hebreo, que ha experimentado un largo periodo de esclavitud, está en proceso
de organización social religiosa, ética y social.

Detalles semejantes de la vida de los pueblos de Oriente puede ser útil para
comprender mejor la sociedad hebrea. Es posible hoy encontrar estudios comparativos
entre Israel y sus vecinos, debe tenerse en cuenta, sin embargo, que por lo general los
eruditos que hacen tales investigaciones tienen presupuestos liberales o neo-ortodoxos y
hay que separar cuidadosamente el trigo de la paja.

III. ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO

A. Establecer los límites del pasaje a estudiar.

B. Evaluar posible amplitud de contexto.

C. Reconocer párrafos.

D. Determinar a rasgos generales que tipo de leyes contiene el pasaje.

IV. ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Análisis del texto. Seguir en términos generales los principios ya aprendidos.

B. Diagramación de las relaciones sintácticas.

C. Separar lo apodíctico de lo casuístico. Esto se refiere a separar lo que corresponde a


principios éticos permanentes de aquellos elementos históricos y culturales temporales.

V. PASAJES PARALELOS

El uso de paralelos es importante para apreciar la evolución o complementación


de algunas de las leyes, como por ejemplo aquellas relativas al Séptimo Año (Ex. 23:10-
11; Lev. 25), y el uso de la Ley que autores posteriores hicieron tanto en el Antiguo como
en el Nuevo Testamento.
97

VI. CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

Nuevamente lo paradigmático cobra clave importancia en las conclusiones.

VII. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.

Compare sus conclusiones con los comentarios.

VIII. APLICACIONES PRÁCTICAS.

Vea las orientaciones que da Stuart en La Lectura Eficaz de la Biblia, página 164.

EJEMPLO DE EXÉGESIS EN LA LEY EN LEVÍTICO 25

I. ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

El libro de Levítico contiene en su mayor parte instrucciones a los sacerdotes para


llevar adelante todos las actividades relacionadas con su posición dentro de la vida
hebrea. Así encontramos clasificación de sacrificios, orientaciones sobre el chequeo de
enfermedades infecciosas y diversas purificaciones. También se encuentran disposiciones
sobre regulaciones de la vida civil.

II. CONTEXTO HISTÓRICO.

La entrega de las diversas leyes comparte un contexto histórico común en donde


el pueblo hebreo, que ha experimentado un largo periodo de esclavitud, está en proceso
de organización social religiosa, ética y social.

III. ANALISIS CONTEXTUAL BASICO.

A. Límites del pasaje. Se considerará todo el capítulo 25 de Levítico.

B. Amplitud de contexto. No se presenta.

C. Párrafos.

1. El séptimo año. 1-7.


2. El año de Jubileo. 8-12.
3. Transacciones de la tierra. 13-24.
4. Protección de los pobres. 25-28.
5. Transacciones de propiedades urbanas. 29-34.
6. Disposiciones sobre la usura. 35-38.
7. Disposiciones sobre la esclavitud por razones económicas. 39-55.
98

D. Tipo de leyes: Leyes de regulación de la vida social.

IV. ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Análisis del texto.

1. "El séptimo año la tierra tendrá descanso". v. 4.


2. "Santificar el año cincuenta". v. 10.
3. "no engañe ninguno a su prójimo". v. 17.
4. "la tierra mía es". v. 24.
5. "otorgaréis rescate a la tierra". v. 24.
6. "cuando tu hermano empobreciere". v. 35.
7. "no le harás servir como esclavo". v. 39.

B. Diagrama de relaciones sintácticas.

C. Separar lo apodíctico de lo casuístico.

1. Elementos apodícticos:

a. No a la usura. v. 36-37.
b. Transacciones comerciales justas. v. 14-17.
c. La soberanía de Dios sobre los bienes. v. 23.

2. Elementos casuísticos

a. El rescate de propiedades. vs. 24-28


b. Disposiciones sobre propiedades urbanas. vs. 29-34
c. Leyes sobre la esclavitud. vs. 39-55.

V. PASAJES PARALELOS.

A. Pasajes sobre el Séptimo año. Ex. 23:10-11.

B. Pasajes sobre la esclavitud. Ex. 21:2-11; Dt. 15:12-18.

C. Pasajes sobre el jubileo. Is. 61:1-2; Luc. 4:16-21.

Considerando el interés particular de esta exégesis en el Año del Jubileo se dará


mayor consideración para las conclusiones el uso tipológico que tanto Isaías como Lucas
hacen de esta ley.

VI. CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.


99

La sociedad hebrea está en este punto en proceso de organizar los aspectos


propios de la vida de una nación. El pasaje apunta al ordenamiento de Dios sobre el
concepto de propiedad de la tierra y de las personas.

La tierra es un don de Dios para su pueblo. El les ha sacado para llevarles a una
tierra donde fluye leche y miel, allí los hebreos heredarían ciudades y campos, pero se
hace necesario clarificar lo que Dios espera de su pueblo en relación a asuntos cruciales
como: la tierra, propiedad, esclavitud y pobreza.

El hecho que los hebreos vienen de una situación de esclavitud demanda que les
sean definidos los parámetros que han de regular el nuevo estado de cosas que se
presentarán en el asentamiento en la tierra de Canaán.

El año del Jubileo fue establecido por Dios para regular la vida social, económica
y espiritual del pueblo hebreo.

Tempranamente se había establecido la ley del Séptimo Año (Ex. 23:10-11), esta
hacia provisión para los pobres de la tierra y aún para las bestias del campo. También el
concepto del Séptimo año hacia provisión para la liberación de esclavos (Ex. 21:2-11; Dt.
15:12-18) y el perdón de deudas Dt. 15:1-6). No hay seguridad si las disposiciones para
la liberación de esclavos y perdón de deudas coincidía cronológicamente con el año
sabático, pero parece ser que funcionaban separadamente.

El Jubileo operaba mayormente para impedir la acumulación de la tierra en una


pocas manos. Dios dice que la tierra no pertenece a los hebreos sino a Jehová (25:23),
por lo tanto no se vendería a perpetuidad. Cada cincuenta años cada propietario que
hubiese perdido su tierra, sus descendientes tendrían el derecho de recibirla de vuelta.
Esto muestra el cuidado especial de Dios para con los pobres y oprimidos, lo que también
se refleja en las disposiciones sobre la usura y la esclavitud por problemas económicos
(25:35-40)

Además el Jubileo sería utilizado para las transacciones de tierra, la propiedad


tenía más o menos valor en relación con la fecha del futuro Jubileo. De esta manera lo
que se valorizaba era el número de cosechas obtenidas y no la tierra en si (25:14-17).

El pueblo debía ejercer la fe en Jehová al momento de obedecer al mandamiento,


Dios promete una cosecha superior que les abastecería para soportar el año de descanso
de la tierra (21:20-21).

El año de Jubileo debía ser consagrado a buscar a Jehová, sería "santo" 21:12), se
aprecia entonces no sólo un interés agrícola, sino espiritual, el pueblo debía consagrarse
ese año sin afanes económicos a Jehová.
100

Aunque las disposiciones relativas a la liberación de esclavos muestran que esta


tomaba lugar cada 50 años las leyes complementarias que se hallan en otros pasajes
clarifican que tal liberación se producía también al cabo de siete años de servicio, tal vez
en el año del Jubileo, había una liberación generalizada, en contraste con las particulares
que cada hebreo que había comprado esclavos tenía que realizar. La liberación
mencionada en el pasaje incluye la familia del esclavo, cosa que no permitía la ley de Ex.
21:1-4.

Tipológicamente el Jubileo ya había sido utilizado por Isaías al proclamar la


liberación que serían objeto los hebreos cautivos en Babilonia (Is. 61:1-2), el "año de la
buena voluntad de Jehová" fue el año del término de la cautividad babilónica y la tierra
de Judá les fue devuelta por Jehová. Pero es en el evangelio de Lucas donde
encontramos la final tipología del Jubileo, el gran jubileo fue el que Jesucristo el Hijo de
Dios trajo a la humanidad esclava por el pecado y destituida de la gloria de Dios (Luc.
4:16-21).

APLICACIONES PRÁCTICAS.

Los principios encontrados aquí en relación con las regulaciones económicas son
permanentes. La transacción justa, el respeto por los más débiles, y la regulación para
evitar la acumulación excesiva de bienes en pocas manos, dan claras señales que Dios se
preocupa de la justicia y censura el aprovechamiento económico del prójimo en
desgracia. Por otro lado el jubileo espiritual que Jesucristo nos trajo nos da confianza
para predicar un mensaje de esperanza, liberación y sanidad.
101

CAPÍTULO 13

EXÉGESIS EN LA LITERATURA APOCALÍPTICA

La Literatura Apocalíptica constituye uno de los géneros más complicados y al


mismo tiempo el que produce mayor fascinación entre algunos creyentes. Sectas
modernas como La Iglesia Adventista y Los Testigos de Jehová nacieron como producto
de la "interpretación" de pasajes apocalípticos. Por el lado conservador el
dispensacionalismo despertó renovado interés en el Apocalipsis y las visiones del profeta
Daniel. Tal interés continúa presente hoy especialmente cuando nos aproximamos al
final del segundo milenio.

Las visiones apocalípticas son difíciles de interpretar, aún los receptores


originales tuvieron dificultad en entender el mensaje contenido en las visiones (Dan.
7:15-16, 19; Zac. 4:1-5, 11-14).

Las visiones narradas en los pasajes apocalípticos son extrañas, fantásticas,


arrobadoras, sobrecogedoras o aún grotescas, lo que marca la diferencia con otro tipo de
visiones en la Escritura. A veces el receptor original llega a ser parte de las visiones (Is.
6:1-8; Zac. 2:1-3; Ap. 5:1-4).

Es materia de discusión si la Apocalíptica debe ser considerada un género literario


o una revelación sobrenatural, en otras palabras la polémica es si los escritores realmente
vieron lo que escribieron o fue el método que deliberadamente utilizaron para comunicar
su mensaje. Esto se deriva de la apreciable cantidad de literatura apocalíptica apócrifa
judía que apareció durante el Periodo Intertestamentario. Otros aún argumentan la
presencia de literatura semejante en otras culturas de la región tales como Egipto y
Mesopotamia y Persia. Es difícil no reconocer el hecho que los autores presentan tales
visiones como claves en su llamamiento (Is. 6:1-8; Ez. 1:28-2:5) y posterior ministerio
(Ez. 9:1-10:22), lo que indicaría mas bien experiencia que reflexión.

En relación a la naturaleza de la visiones es importante reconocer que las


imágenes apocalípticas son símbolos y no un reflejo de la realidad misma. Esto es crucial
para no confundir las realidades espirituales con los elementos presentados en la visión.
Una vez más se debe considerar el principio de que la revelación se acomoda al
entendimiento del receptor (ver por ejemplo la apariencia de Jesucristo en la visión a Juan
en Ap. 1)

La situación histórica en la cual se reciben las visiones es siempre de crisis,


especialmente en lo político. Es cuando el pueblo de Dios se enfrenta a problemas de
inestabilidad en lo político cuando esta expresión de la revelación se hace presente.
102

La literatura apocalíptica es también profética, por lo que las características de la


profecía se encuentran presentes. Así es que rasgos tales como perspectiva profética y
sensus plenior se encuentran presentes. El problema en el caso del libro de Apocalipsis
es que no hay forma de verificar canónicamente tales rasgos lo que hace el
reconocimiento algo especulativo.

El libro de Apocalipsis tiene un carácter apocalíptico, profético y epistolar al


incluir, además de visiones y profecías, mensajes a siete iglesias específicas de Asia
Menor.

I. ANALISIS ESTRUCTURAL.

Este estudio no es crucial en la comprensión de las visiones, así es que no se


requiere trazar la estructura del libro que incluye tales visiones por si mismo. Aunque
puede reconocerse una estructura evidente en el libro de Apocalipsis, que debe ser
tomada en cuenta.

II. ESTUDIO DEL CONTEXTO HISTORICO.

El contexto histórico en que se recibe la visión es la principal clave para la


interpretación de la Apocalíptica. Atención especial se debe dar al terreno político.

III. ANALISIS CONTEXTUAL BASICO.

A. Reconocer la extensión de la visión.

B. Dividir en párrafos el pasaje.

C. Establecer provisionalmente el tema de la visión.

IV. ANALISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Reconocer los elementos principales de la visión.

B. Interpretar los símbolos de la visión a la luz del contexto histórico y por el trasfondo
judeo-cristiano.

C. Buscar el significado de los elementos secundarios de la visión, subordinándolos a


los principales y al tema central.
103

PASAJES PARALELOS

Evaluar el uso de elementos comunes a otras visiones apocalípticas. Como por


ejemplo los paralelos entre Ezequiel, Daniel y Apocalipsis.

V. CONCLUSIONES EXEGETICAS.

La conclusión exegética debe considerar el trasfondo histórico, el significado de


los elementos principales de la visión y el propósito del autor. Cuidado especial debe
prestarse al carácter simbólico y no absoluto de los elementos de la visión.

VI. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.

Por lo general los comentarios sobre pasajes apocalípticos o el libro de


Apocalipsis están ya identificados con alguna escuela de interpretación, sea esta
preterista, futurista o simbólica. En todo caso evalúe la metodología exegética que el
autor emplea para comparar sus conclusiones.

VII. IMPLICACIONES PRÁCTICAS.

Evite el tratar de encontrar cumplimientos en el mundo contemporáneo de las


visiones, y discierna mas bien el mensaje de esperanza de las visiones para la iglesia que
sufre en cualquier parte del mundo hoy.
104

CAPÍTULO 14

EXÉGESIS EN PASAJES NARRATIVOS

Gran parte de las Escrituras consiste en pasajes que pueden definirse como
narrativos. Las narraciones son historias que giran en torno a algún personaje o un
evento y su principal objetivo es presentar la acción de Dios ya sea en armonía o en
contradicción con lo que se narra. Dios puede aprobar o desaprobar las acciones de los
involucrados en la narración, pero no siempre esto se clarifica y muchas veces está más
bien implícito en los detalles del relato.

El principal protagonista en las narraciones bíblicas es Dios, aunque esto no sea


siempre evidente, como en el libro de Ester por ejemplo, donde ni siquiera se le menciona
pero su acción es innegable.

Las narraciones en primer lugar forman parte de un todo en el cual se aprecia la


acción de Dios en la historia al llevar adelante su plan de salvación para la humanidad.
Por otra parte, estas también están relacionadas con las etapas en el desarrollo de ese plan
y que revelan sus variados grados de progreso. Esto no significa que cada narración lleva
el objetivo de mostrar algún aspecto particular de tal plan, algunas de ellas muestran solo
lo que ocurrió dentro de una etapa determinada.

Los autores bíblicos presentan los eventos tal como ocurrieron y es labor del
intérprete evaluar los hechos desde la perspectiva ética neo-testamentaria.

Es importante comprender que es difícil encontrar aplicaciones contemporáneas


en los detalles particulares de cada narración y debemos cuidarnos especialmente de las
alegorizaciones.

También se debe considerar el hecho que aparecen narraciones en géneros


literarios que como un todo tiene un objetivo diferente, por ejemplo los Evangelios
consisten mayormente en narraciones sobre la vida de Jesucristo, pero el objetivo de su
agrupamiento es diferente al que se hace de los eventos narrados en el libro de los Jueces
o en Génesis.

Ha sido motivo de discusión la interpretación teológica que los pentecostales han


dado a textos narrativos. La posición evangélica no-carismática es que elementos
narrativos como los que aparecen en Hechos de los Apóstoles no deben ser usados como
base para teologizar, sino que deben subordinarse a los textos didácticos, como las
Epístolas. Así, según ellos, Pablo tiene preeminencia sobre Lucas. Roger Stronstad hace
una excelente defensa de la hermenéutica pentecostal en su libro La teología carismática
de Lucas, mostrando las falencias exegéticas y teológicas de los no-pentecostales que
mantienen la posición expresada más arriba.

Se propone la siguiente metodología para la narrativa bíblica.


105

I. ANÁLISIS ESTRUCTURAL.

Este análisis no ayuda a reconocer el flujo de eventos, es decir el orden que el


autor dio a su narración. Es útil dependiendo del libro donde se encuentre la narración
que se estudiará. En este género no tiene mucha trascendencia el hacer por sí mismo el
bosquejo del contenido, por lo tanto se puede utilizar el bosquejo de algún comentario o
diccionario bíblico como referencia.

II. CONTEXTO HISTÓRICO GENERAL.

El estudio del contexto histórico guarda relación en primer lugar con la historia
del pueblo hebreo, en el Antiguo Testamento y la historia de la Iglesia en el Nuevo. El
estudio del contexto histórico general ha de incluir todos los detalles que guardan
relación con la geografía, situación política, elementos culturales e información
arqueológica entre otros.

III. ANÁLISIS CONTEXTUAL BÁSICO.

A. Establecer los límites de la narración.

B. Evaluar amplitud de contexto. Es más que probable que la narración que estemos
estudiante forme parte de una serie de eventos que tienen a algún personaje como
protagonista como por ejemplo la serie de narraciones sobre la vida de José en Génesis y
las relacionadas con Samuel, David y Saúl en 1 y 2 de Samuel.

C. Reconocer párrafos.

D. Identificar personajes principales del relato y los aspectos positivos o negativos de


su carácter.

E. Determinar el tema de la narración.

IV. ANÁLISIS CONTEXTUAL DETALLADO.

A. Análisis del texto. Considere en forma especial los diálogos y transiciones de un


personaje a otro que entra en la escena.

B. Reconocer elementos de tipo sociocultural.

C. Evaluar el periodo general en la historia de la salvación en que la narración


específica se encuentra.

D. Evaluar los principios éticos presentados explícita o implícitamente.


106

V. USO DEL CONTEXTO HISTÓRICO PARTICULAR AL PASAJE.

En esta sección consideramos la ayuda de cualquier índole que nos ayuden a


aclarar secuencia de eventos, personajes, o lugares. Estudios culturales, arqueológicos,
sociológicos, antropológicos, geográficos y arqueológicos serán de gran ayuda.

VI. USO DE PASAJES PARALELOS.

El uso de pasajes paralelos es siempre de ayuda. Las conexiones más obvias en el


Antiguo Testamento son entre 1 y 2 de Samuel, 1 y 2 de Reyes y 1 y 2 de Crónicas.
Estas últimas nos dan detalles que los libros anteriores no consideraron. Es crucial la
relación entre los profetas escritores y los libros históricos, ya que estos últimos nos dan
una perspectiva más amplia de la situación de Judá e Israel.

VII. CONCLUSIONES EXEGÉTICAS.

Además de un breve resumen del relato considerado se debe incluir especialmente


los puntos A y B del Análisis Contextual Detallado.

VIII. ENRIQUECIMIENTO DE LAS CONCLUSIONES.

Prefiera los comentarios exegéticos a los devocionales para esta parte.

XIX. APLICACIONES PRÁCTICAS.

Recuerde que las narraciones no reflejan siempre la aprobación de Dios a los


eventos relatados, el hecho que Jacob haya tenido preferencia por su hijo José no es
apoyo para tener hijos preferidos (¡especialmente el primogénito!). También hay que
cuidarse de las alegorizaciones.
107

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