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PONENCIA VERDAD Y MÉTODO / GADAMER

CAPÍTULO 9.3. EL SIGNIFICADO HERMENÉUTICO DE LA DISTANCIA EN EL

TIEMPO 9.4. EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA EFECTUAL

JOSÉ SANTIAGO JIMÉNEZ RUBIANO1

SEMINARIO MAYOR SAN JOSÉ

Zipaquirá, Abril de 2018

En el estudio hermenéutico, al comprender un texto se debe hacer desde la

individualidad y lo individual desde el todo, sabiendo que este principio procede de la antigua

retórica, pero que para la modernidad es el arte de comprender y es aquí como “subyace una

relación circular. La anticipación de sentido que hace referencia al todo sólo llega a una

comprensión explicita a través del hecho de que las partes que se determinan desde el todo

determinan a su vez a este todo” (Gadamer, 2003, pág. 360). Schleiermacher distingue en

este círculo hermenéutico un aspecto objetivo y un aspecto subjetivo, puesto que al analizar

un texto cada palabra forma parte del nexo de una frase y cada texto conforma la obra de un

autor, pero a su vez esta obra pertenece a un mundo entero de literatura, es decir, que la

“comprensión sólo se lleva a término en cada caso desde este todo de la naturaleza tanto

objetiva como subjetiva” (Gadamer, 2003, pág. 361), en relación a esta argumentación

Dilthey habla sobre la “«estructura» y de la «concentración en un punto central» desde el

cual se produce la comprensión del todo” (Gadamer, 2003, pág. 361) es decir, que es una

forma circular donde sitúa un punto central, del cual se tiene una comprensión que abarca un

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todo, de la que se puede tener una interpretación textual, lo que lleva decir que cada texto

debe ser comprendido desde sí mismo.

Entonces a partir de estos elementos se ha de tener claro que este círculo no es, pues,

de naturaleza formal “sino que describe la comprensión como la interpretación del

movimiento de la tradición y del movimiento del interprete” (Gadamer, 2003, pág. 363), el

sentido que guía la interpretación de un texto no es algo meramente subjetivo sino que está

determinado por la comunidad que se une con la tradición, sabiendo que esta comunidad debe

estar sometida a un continuo proceso de formación, pero sin caer en algo meramente

metodológico, sino que describa un momento estructural ontológico de la comprensión, de

tal manera que el “comprender significa primariamente entenderse con la cosa, y sólo

secundariamente destacar y comprender la opinión del otro como tal” (Gadamer, 2003, pág.

364) sabiendo que la opinión está expresada mediante prejuicios, que no solo contiene una

formalidad, sino que también expresan una verdad. Por ello se debe tener claro –como se

decía en encuentros anteriores– que la primera de todas las condiciones hermenéuticas es la

pre-comprensión de un texto, para lograr entender lo que realmente quería expresar el autor,

y por tanto, la hermenéutica de alguna u otra manera “tiene que partir de que el que quiere

comprender está vinculado al asunto que se expresa en la tradición, y que tiene o logra una

determinada conexión con la tradición desde la que habla lo transmitido” (Gadamer, 2003,

pág. 365) por esto hay que tener claridad de la distancia en el tiempo y su significación para

la comprensión, puesto que cada época entiende un texto trasmitido de una manera muy

particular, ya que el texto forma parte del conjunto de una tradición de la que se tiene un

interés objetivo y donde intenta comprenderse a sí misma, es decir, en su época, de tal manera

“que cuando se comprende, se comprende de un modo diferente” (Gadamer, 2003, pág. 367).
Ahora bien, la distancia es la que permite el verdadero sentido que hay en las cosas,

es decir, que se llega a un punto en que el arte de comprender de un texto no se agota, sino

que es un proceso infinito, ya que “sólo la distancia en el tiempo hace posible resolver la

verdadera cuestión crítica de la hermenéutica, de distinguir los prejuicios verdaderos, bajo

los cuales comprendemos, de los prejuicios falsos que producen los malentendidos”

(Gadamer, 2003, pág. 369). De esta manera una conciencia formada hermenéuticamente,

debe ser hasta cierto punto un conciencia histórica, de tal manera que un pensamiento

verdaderamente histórico tendrá que ser capaz de pensar a sí mismo su propia historicidad,

puesto que “el verdadero objeto histórico no es un objeto, sino que es la unidad de lo uno y

de lo otro, una relación en la que la realidad de la historia persiste igual que la realidad del

comprender histórico” (Gadamer, 2003, pág. 370) a lo que autor llamará «historia efectual»

donde centra su mirada no en los fenómenos históricos sino sobre los efectos de los mismos

en la historia, ya que al momento de comprender un diverso fenómeno histórico desde la

distancia, ya nos encontramos en una historia efectual, sabiendo que “la conciencia de la

historia efectual es en primer lugar, conciencia de la situación hermenéutica” (Gadamer,

2003, pág. 372). Ante una concreta situación no se puede encontrar directamente toda su

comprensión, lo que lleva a decir que no se puede tener un saber objetivo de ella (situación),

de tal manera que todo saber histórico procede de una predeterminación histórica. Sin

embargo, al concepto de situación se le es aplicable el concepto de horizonte, ya que es el

ámbito que abarca y encierra todo lo que es visible de un determinado punto, buscado siempre

decir la verdad, logrando concretar que el concepto de horizonte es aquel donde creamos un

camino y que hace un camino con nosotros, hasta llegar a destacar todo aquello se debe

destacar, es decir, que es como un juego donde se parte de una situación hermenéutica que

está determinada por perjuicios que se aportan, formando un horizonte hasta llegar a un
presente, logrando representar aquello que como tal no se ve. De tal manera que todos los

prejuicios están sometidos a una constante prueba, que parte del encuentro con el pasado y

la comprensión de la tradición con la que muchos de nosotros mismos procedemos. Por tanto

“comprender es siempre el proceso de fusión de estos presuntos «horizontes para sí mismo»”

(Gadamer, 2003, pág. 377)

Bibliografía

Gadamer, H. -G. (2003). Verdad y Método. España: Salamanca.