Está en la página 1de 4

A estos ejemplos, rápidamente expuestos, se po- o la caaiaa ha sido uno de los inventos que más ha

drían añadir otros más de gran antigúedad y de aumentado la: dimensión del hombre en el mundo.
máximo interés, como la rueda o el barco. Ambos, Siglos y generaciones de hombres arriesgados que en
medios de transporte y, por tan:o, de exploración, medios poco seguros, demasiado frágiles, han cru-
de colonización, de comercio. zado mares y océanos. ^ Cuántos lugares hasta hace
En el rodillo de arrastre por rodadura, que servía, poco tiempo recónditos de la Tierra no se habrán po-
por ejemplo, para el transporte de grandes piedras blado después de temerarias navegaciones? Fn el año
para construcciones, quizá tenga su origen la rueda. 1947 el etnólogo Thor Heyerdahl se lanzaba a u+na
El movimiento de rotación que preside la mecánica difícil aventura, con otros compañeros de expedición,
cósmica y que se manifiesta en el giro del rodillo a través del Pacífico. El mismo nombre de la balsa,
parece el primero de los de trayectoria regular o Kon-Tiki, era el título de "^terno" que se daba a
geométrica que el hombre obtuvo valiéndose de dis- aquel supremo dios i+nca, Viracocha. Venía con ello
positivos apropiados. Probablemente esté en la vari- a aportar una prueba al problerna planteado por las
]la giratoria para producir el fuego la primera apli- misteriosas rclaciones y semejanzas entre monumen-
cación de la rueda. Llegó la rueda a estar tan iden- tos megalíticos peruanos y aquellos otros, a miles de
tificada con el fuego y con el sol que en culturas kilómetros, de la isla de Pascua. Precísamente en es-
muy distintas es la rueda, bien de disco Ileno, bien tos días sigue el mundo con atención preocupada la
de radios, uno de los símbolos solares más frecuen- ruta de la carabela Niña II que, a casi quinientog
tes. años, intenta repetir la otra gloriosa aventura de Cn-
Hasta hace dias el problema de si el indígena ame- lón. +
ricano conoció o no la rueda ha suscitado debates.
Hoy se puede decir que la afirmación de que los pri- **#
mitivos indios del Nuevo Mundo no conocieron la
rueda es totalmente imexacta, cuando los indios esta-
ban tan familiarizados con este principio que incluso I,a imprenta, la electricidad o la energía atómica
hacían juguetes montados sobre ruedas (Natural His- han conmovido al mundo y han sentado las bases de
tory Magazine, Nueva York, octubre 1950). El que un nuevo "modo de ser", pero ninguna de elias ha
no la usaran en la proporción que nosotros se debe nacido sin tener como un substrato esos inventos anó-
a otros aspectos que no entramos ahora a analizar. nimos q^,.^ han abierto camino, amplio y libre, a nues^-
El barco en sus primitivas versiones de la balsa tros días.

LA HISTOI^IA DEL COMERCIO EN EL MARCO


DE LA HISTORIA OENERAL s-^= --^ -----^
por MANUEL TEJADO
Catedr$tino de Historla do la Eenuela Proteeionat de Uomeralr
de VaJencta.

1. Hiatoria estática, historía dinámica. toria que estaba montada sobre acontecimientos sin-
gulares : la historia de nombres, fechas, reyes, bata-
1~n el campo de las concepciones de la Historia llas y tratados, y ha sido sustituida por la historia
y de lo histórico, desde los lejanos tiempos de He- que busca la colectividad y las estrueturas -econó-
rodoto hasta hoy, se han alumbrado teorías muy dis- micas, sociales, culturales- en que está inmersa. De
tilntas. No es éste el momento de analizarlas, ni sí- la historia "événémentíelle", individualizada, hemos.
quiera esquemáticamente. Saste la consignación del pasado a la historia estructural.
hecho. A tenor del cambio en la concepción han variada
Sin embargo, hemos de llamar la atención sobre tambíén los métodos históricos: la vieja Historia
e1 salto gigante -al menos hoy así lo calificamos- -el envejecimiento ha sido casi repentino, se da
que, en orden a la manera de concebir y de hacer la la fecha de 1950 como la del triunfo clamoroso de
Historia, se ha dado en los últimos decenios y, casi, la nueva Historia, a raiz dei IX Congreso Intenna-
en los últimos años : se ha abandonado, cubierta de cional de Ciencias Históricas- estaba anclada en el
^uvectivas o despreciada sin conmiseraciones, una his- dato aislado, considerado tanto más expresivo cuan-

^
to más excepcional. I,a Historia nueva se ha elevado bidamente matizado. Por ejemplo, cuando se habla
sobre los resultados conseguidos por otras ciencias de un feudalismo en el antiguo Egipto, en China
que han logrado notable progreso ---Geografía hu- y en la Europa medieval, se corre el riesgo de fal.
mana, Demografía, Economía, Sociología- y sobre sear procesos histórirns a los que, sin más, se tiende
el método estadístico; ahora interesa el hecho re- a homogeneizar.
petido y su frecuea^cia, su ritmo, para deducir ni- En resumen, y con independencia del subjetivismo
veles, tendencias, eurvas..., consideradas imprescin- que entrañan y a que hemos aludido, lo cierto es que
dibles tanto si se trata de la estruct^ira materíal corno lo estacionario o lo acumulativo suponen diferencias
si de las conductas humanas y de los resultados cul- radicaIes entre los procesos históricos a que se apli-
turales. quen.
Conviene, no obstante, huir de radicalismos y aco-
modar lo que había de positivo en la Historia ante-
rior a las actuales concepciones : Ios hechos singu- 2. Historia dinámioa e Hiatoria del Comercfo.
lares, los acontecimientos, los datos coneretos y mo
repetidos deben ser utilizados e interpretados a la A semejanza de las demás ramas de] conocimien-
luz riueva de las estructuras. El in medio, virtus nos to humano, la Historia ha experimentado -^ y ett
parece solución satisfactoria, no por cómodo eclecti- buena hora 1- las consecuencias de la especialización.
cis.mo, sino por su "constructividad" positiwa. Especializacíón que, en eI campo histórico, y no como
Por otra parte, el historiador y la Historia se novedad de nuestros días, se ha producido en dos
acercan hoy al conoeimiento del pasado (un pasado direcciones fundamentales: horizontal y vertical. Se
en el que se quiere penetrar íntima y totalmemte y es especialista, en sentido horizontal, en Edad Media
con afán de comprender, no de juzgar) con una in- o en el siglo xvi, pongamos por caso; pero también
quietante, acuciante e insoslayable preocupación por se puede serlo, siguiendo la coordenada vertical, en
el presente; ya no se trata de profundizar en el Historia del Arte, Ecomómica, Social, Diplomática,
pasado por puro diletantismo, hay que buscar en el etcétcra.
ayer las raíces íntimas y ciertas del hoy. Y es pre- Tás en este último sentido, en el de la especializa-
císamente este conocimiento en profundidad el que ción vertical, que es legítimo hablar de Ia Historia
ha puesto de manifiesto, con mayor relieve, la exis-
del Comercio, la cual, si bien forma parte de la His-
tencia de una historia estática, inmóvil, y una hista
toria Económica general, tiene también, por natura-
ria dinámica. Bien entendido que con tales denomima- leza, personalidad propia. I,a misma, por ejemplo, que
ciones no se está aludíendo a otras concepciones o
nadie se atrevería a regatear a la Historia de la Pin-
métodos históricos, sino que se trata de agrupar, con
tura, si se la consídera desgajada de la general His-
una calificación definitoria, a determinados proce-
toria del Arte.
sos históricos. Dada la importancia del pasado para
I,a especialización ha hecho posible, pues, ]a exis-
nuestro presente, toda calificación será, en conse-
cuencia, deI mayor interés. tencia de la Historia del Comercio, la cual proyec-
ta toda su atención sobre uma actividad humana es•
La historia estática o "estacionaria" no es otra cosa trechamente ligada al dínamismo histórico : ei co-
que el inmovilismo que caracteriza a aquellas agru-
mercio provoca los contactos culturales, facilitando
paciones humanas de evolución lenta, que viven den-
las influencias recíprocas y la posibilidad de acumu-
tro de sus propios y peculiares módulos y que se
lación de elementos extraños. Es decir, que si se ha-
revelan impermeables a las influencias externas. La
bla de historia dinámica hay que aludir inmediata-
historia dinámica es propia de las socicdades que, da
mente al comercio, cuya historia es imprescindible
tadas de una insti^ntiva capacidad de síntesis, han evo-
para entender los caracteres y las posibilidades de
lucionado a ritmo apresurado por la asimilación dé
tal dinamismo. Cuáles sean los elementos fundamen-
elementos culturales ajenos y, gracias al originaI sin-
tales que han de ser considerados por el historiador
cretismo, consiguieron crear fecundas civilizaciones
del comercio es lo que exponemos brevemente a con-
de categoría universal.
tinuación.
El inmovilismo y el dimamismo, a que acabamos
Si e1 coriaercio es, en su más simple definición, el
de referirnos, son, sin duda, categorías de valor uni-
cambio de los productos que sobram de las necesi-
versal ; su aplicación a sociedades históricas concre-
dades individuales, y su más lejana aparicibn se re•
tas o a determinadas etapas del pasado resulta, sin
embargo, de carácter subjetivo; la relación de tiern•
gistra ya entre los hombres cazadores del Paleolítico,
po, espacio, y aun del conocirniento que tengamos, cuando surge por primera vez la.división del trabajo,
pesan indudablemente a la hora de encasíllar en uma
estamos ante dos hechos básicos iniciales: la com•
u otra categoria. Y, por supuesto, su aplicación a plejidad de circunstancias que rodean y se deducen
procesos históricos nos pondrá de manifiesto o el del cambio y la antigúedad del citado hecho histb
aislamiento o la existencia de estímulos culturales y rico, así emparejada a la del mismo hombre.
fenómenos de convergencia, paralelismo, difusión, et- I,a importancia y complejidad del cambio, del co-
cétera, siempre de marcado interés, aunque también mercio, se deduce de las condiciones que lo hacen
peligrosos por el falso espejismo que guede produ- posible y de los elementos o factores que lo inte-
cir la aplicacióa^ de un denominador común no de- gran, caracterizázidolo.

a•
De las condiciones que posibilitan la actividad mer- nalmente, el factor humano del comercio, protagonisr
cantil mencionamos, entre otras y en primer lugar, ta del tráfico mercantil, es el comerciante, palabra
1a división del trabajo, ya aludida, que supone una que nem^^ca sirve para definir a un grupo social, sino
especializaeión, la puesta en circulación de unas mer- que siempre designa a una profesión, a la que se der
canc:as tanto más abundantes y variadas cuamto ma- dican gentes de las más diversas clases sociales; pero
yor sea aquélla. División del trabajo que empieza a que también, tanto por influencía de la categoría
darse ya -si bien de manera simplista, primitiva, social como por consecuencia de la potencialidad eco-
pera efectiva= entre los cazadores paleolíticos, cuan- nómica, desemboca.rá en la formación de tipos de
do los más diestros y veloces se ocupan de la caza comerciantes : el vendedor ambulante, propio de 1as
y los otros aportan los utensilios, aderezan las car- c-ulturas amtiguas de predominio rural; el tendero se-
nes y las pieles, etc.: los beneficios derivados de las dentario, nacido de 1a evolución del artesanado y li-
^espectivas actividades son recíprocos; no existirá gado al desarrollo y predominio de las civilizacio-
moneda, pero tampoco es necesario, pues se cam- nes urbanas; el comerciante de despacho, regente de
las grandes empresas mercantiles que el desarrollo
biarám productos por productos, o productos por ser-
vicios. En cualquiera de los casos el resultado es el del capitalismo originó en el rnundo contemporáneo.
Tres tipos característicos de otros tantos estadios de
mismo: la división del trabajo que desemboca en el
civilización, cu}^a coexistencia se da realmente, eomo
comercio, no por primitivo menos auténtico.
muestra -una de tantas- de la presencia del pasado
A medida que el tráfico aumenta y se perfecciona en el presente. Por otro Iado, tres clases de comer-
surgirá la necesidad, cada vez más apremiante, de
ciantes cuya tipología analiza la Historia del Co-
un instrumento que permita valorar y comparar los
mercio, contribuyendo a desentrañar la complejidad
productos que entran en juego en el mercado; tal histórica que ocupa y preocupa a la Historia Gene-
será la moneda, mercancía de valor sensiblemente
ral.
constante, fácil de contar, dividir y transportar, que
servirá de patrón para medir el valor de los produc- .^
tos más diversos. En sentido estricto, al decir mone- 3. Hiatoria d+^l`^omercio e Hiatoria General.
da estamos pensando en dinero; pero en sentido am-
plio es mercancía que alude a la condición esencial ]?,fectivamente, la Historia General adjetivo que
de trueque o cambio, que distingue al comercio de me parece de mzyor amplitud que el tradicional de
manera lata. Universal- es de un contenido sin limitaciones : ni
5i las referidas división del trabajo y moneda son de tiempo, ni de espacio -es en este sentido que se
condícíones socío-económicas de] comercio, la condi- aplica correctamente el adjetivo de universal-, ni,
ción humana en que aquéllas se apoyan es de carác- por último, de materia. En ella entran tanto los acon-
ter físico, psicológico y moral, y su importancia sir- tecimientos políticos, militares y diplomáticos, que
^e de fundamento a la existencia del comercio :"Todo eonstituyeron la trasnochada historia externa, como
intercambio comercial bien concebido y realizado pro- los planos en que la reciente historia de Ias estructu-
porciona una ventaja recíproca, porque el valor del ras ha dividido el pasado histórico. Y es que, como
objeto adquirido es, para cada uno de los que inter- ha escrito Crouzet, "la historia no es elección, sino
vienen en el trueque, superior al del que ceden" ; reconstitución de todos los aspectos de la vida". Y la
el sentimiento de mutuo enriquecimiento y no sola- finalidad suprema de la I-Iístoria General es "descri-
mente la satisfacción de necesidades presiden los bir estos múltiples aspectas que fonnan casi siempre
cambios de productos : el comercio. un bloque coherente, reconstituyendo su unidad".
Junto a estas condicio^zes que posibilitan la acti- Cuál sea la relación que exista entre la Historia
vidad mercantil mencionamos los principales facto- del Comercio y la Historia General es una deducción
res que en ella intervienen. )^n primer lugar, Ios Qro- lógica : prímero, de la amplitud de la Historia Geme-
ductos, elemento material imprescindible en torno al ral; segundo, del contenido específico de la Historia
cual gira el comercio Su número, variedad, condi- del Comercio. No obstante, dicha reiación no es so-
c.iones, etc., están íntimamente ligados a la historia lamente la que puede derivarse de ser esta última
en su totalidad y no solamente a aspectos o planos una parcela del campo total que representa la pri-
determínados de ella. 1^n segundo Iugar hay que ci- mera. Mucho más, en ocasiones la problemática de la
tar las rutas, que no son tan sólo los "ejes comer- Historia del Comercio estará absorbiendo de lleno
ciales", los itinerarios seguidos por los hombres y la propia y compleja de la Historia General. Por
las mercamcías ; son, además, los caminos que utili- ejemplo, si estudiamos el comercio en la é¢oca mey
zan las enfermedades y las ideas. De ello se deduce caniKlista, no debe preocuparnos exclusivamente la
ei papel de extraordinaria importancia que tienen en materialidad de los cambios, las rutas de los comer-
el dinamismo histórico. Ligados a las rutas, los trans- ciamtes, los resultados de la balanza comercial (con-
Qortes constituyen los medios materiales que han he- cepto que introduce, precisamente, el mercantilismo),
cho posibles los intercambios de productos ; la ade- en una palabra, el aspecto externo y superficial del
cuación de ellos a los tipos de rutas y la conexión intercambio mercantil. Debe ahondarse : en los ca-
entre técnica y comercio revelan la depemdencia mu- racteres de la producción y de la productiridad, en las
tua en que se encuentran los diferentes planos en que necesidades sociológicas y de toda índole que presio-
se desenvuelve la actividad humana e histórica. I^ i- nan sobre la fijación de la cuantía y la calidad de los
intercambios, en la teoria y en la práctica política y 4. Orientación bibliográfica.
económica que orientan -fomentando u obstaculi- TE.iAVO FERNÁNDE2, M.: Ilistorla det Comercio. Ed. Libre-
zando- el comercio, en los resultados de todas cla- ria General. Zaragoza, 19G0.
áes: eulturales, políticos, sociales, económicos, deri- LAC.OUR-GAYET, J.: Iltstoria del Comercio. Trad. del profe-
sor J. García Tolsá. 3 vols. Editorial Vergara. Barce^
vados del comercio. En función de éste, la Histosia lóna, 1958.
del Comercio está abórdando, así planteados, las cues- LEenasc, GEOnaes : Ifistotre du Commerce. Col. "Que sals-
tíoaes fundamentales de la Historia General. Y es je?". Presses Unlversltaires de France. Parfs, 1954.
VI^EN3 VIVE9, JaiME: Afanual de tlistorta Económica de Ei-
que realmente, fijámdose en la actividad mercantil pai^a. Editorlal Tefde. I3arcelona, 1959.
como base, la Historia del Comercio pretende tam- TEJnDO FEn^AnDEZ, :4t.: llisloria de la Cultura. Ed. Lihre-
bién penetrar, con frecuencia, en lo más íntimo del rla General. Zaragoza, 19G0.
^'ÁZQUEZ DE PRADA, VA^.ENTIN: llistorta F,conómica Mundtat.
pasado, cuya complejidad trata de conocer, compren- Tomo I: De los oriyenes a la revolucibn industrtal. Edl-
der y txplicar. cfoaoa Rialp. Madrid, i961.

LA H ISTORIA N A R R A T I VA Y LA H ISTORlA
PRAGMATICA EN LA ESCUELA PRIMARIA
por RAMON GARRABOU
Llcenolado en Sletoriw.

I,a enseñanza de la Historiá en la escuela prima- es que en el mejor de los casos, es decir, cuando
ria, especialrnente en sus primeros grados, creemos el niño tiene una capacidad de comprensión que le
que es uno de los problemas más difíciles que se le permite situar al hombre e^n el pasado, esta ense-
prese^tan al maestro, por cuanto que de hecho no ñanza se reduce, en general, a una iniormación de
se ha logrado todavía resolver el método a emplear. carácter político desligada por completo de ]a reali-
Si los primeros conocimientos que se intenta dar al dad histórica en que sucedia y perdiendo de vista el
niño se hacen a partir de realidades concretas, de marco humano en que se desarrollaba, es decir, cómo
cosas que puede percibir por sus propios sentidos, y vivían estos hombres, único aspecto que puede ser
a partir de estas realidades se amplían y profundizan aprehensible al niño. Se cnseña una historia políti-
los conocimientos, la enseñanza de la Historia -tal ca y se emplea un método narrativo. Es decir, se pre-
como viene haciéndose actualmente- impone al niño temde dar al niño una información más o menos de-
el abandonar la realidad concreta ciel presente y dar tallada sobre cómo ocurrieron las cosas -tal rey de-
un salto hacia el pasado, que de hecho es en el vacío claró la guerra a tal otro, en tal año; dirigió la ba-
ya que la noción de "tiempo histórico" presupone talla tal señor; los vencedores se apoderaron de ta-
un grado tal de abstracción que el niño es incapaz les y cuales tierras, etc.-, pero presentándose los
de realizar en su primera edad escolar. hechos como la expresión de la voluntad de unos de-
A través de este trabajo pretendemos presentar terminados hombres que gobiernan el país y llegando
una crítica del modo como está concebida 1a Histo- incluso a hablar del carácter de estos hombres como
ria en la enseñanma primaria, ]a forma como se admi- justificante de taies acontecimientos. Se pretende
nistran estos conocimientos y el fin que nosotros "meterles" en la cabeza una sucesión de nombres y
creemos que debe cumplir la enseñanza de esta disci- fechas y darles un resumen de la Historia, ya sea
plina. de España o universal, en la que nada es coherente
1~n la escuela se pretende hacer conocer al niño y su único resultado es lograr que el niño nunca
el pasado del hombre mediante una explicación más sepa Historia y que le cause horror adentrarse en el
o menos detallada, según su capacidad de compren- "laberinto" del pasado.
sión, de unos hechos que ocurrieron en tiempos ante- I,os historiadores piensan que la Historia es una
riores. Se les habla de celtas, iberos, romanos..., se Ciencia -o sea, un contestar a cuestiones-; una
les dan nombres de reyes, batallas, etc., sin llegar a ciemcia que se ocupa de investigar las acciones de los
dannos cuenta que a una determinada edad el que hombres en el pasado, y que la finalidad de recons-
el niño llegue a saber que en );spaña vivieron unos truir este pasado es llegar a un auto-conacimiento hu-
hambres que se llamaban celtas no solamente no le mano.
es eítil, sino que constituye un estorbo para él. Pero Si la Historia se pro^pone contestar a preguntas so-