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¿A que huelen tus pies?

Isaías 52:7 “Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que
anuncia las paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: ¡Tu
Dios reina!”

Los pies en el cuerpo humano son dos instrumentos sin los cuales nuestra vida se haría bastante
complicada. ¿Por qué? Porque son los que nos llevan a todo lugar que queremos ir. A su vez, son
dos instrumentos o partes del cuerpo a los que muy pocas personas les dedican tiempo para
cuidarlos. Si yo le pregunto: Cuándo fue la última vez que se hizo el pedicure, que se cortó las
uñas, que se hizo un masajito con crema y azúcar, o cuándo fue la última vez que coloco los pies
en agüita caliente; muchos no recordarían la fecha. Pero si les pregunto, Cuantos tienen un
juanete, los dedos gordos cuarteados, una uña encarnada, quizás un hongo; le aseguro que
obtengo mas de 10 respuesta. Amen. Y por lo general, todo pie enfermo huele mal. Ahora, ¿que
sucede si nuestros pies se hallan enfermos y cansados? Sencillamente no van a ninguna parte.

Iglesia, espiritualmente hablando, nuestro espíritu también debe tener pies sanos, bien olientes.
Nuestro Espíritu siempre debe saber hacia donde va, siempre debe estar dispuesto y no cansado
para ir por ese camino que es Cristo Jesús y que es el único que nos conduce al Padre,
predicando y extendiendo el reino de los cielos sobre toda la tierra. A través de este sermón vamos
a ver a qué deben oler tus pies para poder ir por el camino correcto:

1. TUS PIES DEBEN OLER A POSESIÓN Josué 1:3

“Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestros
pies”.

Para que nuestros pies puedan oler a posesión es necesario tener fe. Dios prometió a Moisés, pero
entrego a Josué. Josué 10:22-24 A Diario enfrentamos dificultades y gigantes que debemos
derribar para poder poseer las promesas y las bendiciones que Dios nos ha preparado: Estas
pueden ser conflictos con el esposo(a), los hijos, familia inconversa, los servicios por pagar, la
renta, el mercado, los colegios… Y ante esto muchos se desilusionan porque no ven las
respuestas de inmediato. Pero ¿cual fue la promesa del Señor para nosotros?
Nuestros hijos no mendigarán pan, ninguna arma forjada podrá prevalecer en contra nuestra.
Iglesia estamos llamados a poseer buenos trabajos que sustenten nuestras familias, estamos
llamados a que toda nuestra familia posea la salvación, solo necesitamos creerlo. Josué luego de
derrotar a estos cinco reyes, llamó a todos los varones y a los principales guerreros y les dio una
orden: “Poned vuestros pies sobre los cuellos de estos reyes” y dice la palabra que fueron heridos
y muertos. Iglesia Dios hoy te llama a ponerle el pie a todo gigante por que todo gigante ya esta
derrotado.

2. TUS PIES DEBEN OLER A AVANZADA 1 P 2:21-24

Para que nuestros pies puedan oler a Avanzada, necesitamos dejar de quejarnos. Muchos
cristianos no crecen productivamente en la obra y se estancan sus ministerios por que a toda hora
y en todo momento se viven quejando. Se quejan de los que sirven en la obra, de los que se
encuentran sentados, de los que entran, de los que salen, inclusive, se quejan de nosotros los
pastores… y cada vez que tienen algo que hablar, lo único que logran es estancar su desarrollo
ministerial.

La queja estanca, porque todo aquel que se vive quejando, pierde la capacidad de auto evaluarse,
de aceptar y ver sus propios errores y sencillamente el que NO SE EVALÚA, NO CRECE. Jesús
dijo: Mt 7:3 “Y por que miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no hechas a ver la viga que
está en tu propio ojo? 3. TUS PIES DEBEN OLER A EQUILIBRIO, Salmo 66:8-12 Según el
diccionario, equilibrio es el estado de un cuerpo cuando fuerzas encontradas que obran en él se
compensan destruyéndose mutuamente. En palabras prácticas, el equilibrio es la capacidad de
sostenernos sin caer. Para que nuestros pies huelan a equilibrio es necesario tener un total
fundamento en la palabra. Si tú obras conforme a la palabra, tus caminos serán siempre rectos y
justos, teniendo en cuenta lo que dijo el salmista (26:11-12) “el Señor fue quién no permitió que
resbalasen” El en pueblo de Dios se debe ejercer el equilibrio en todos los sentidos, desde el
predicar, encontrando siempre igualdad tanto en la presencia del Espíritu Santo al igual que con la
Palabra; se debe tener equilibrio en el trato con los siervos de la iglesia; se debe tener equilibrio en
recibir y dar, no podemos solo recibir y recibir y dejar de trabajar en la obra por que el vaso se
rebosa y se derrama lo que hay por dentro echándose a perder.

Por otra parte, tampoco se puede solo dar y nunca recibir, por que se seca la persona y da cosa de
hombres y no del espíritu. Si tu meditas en la palabra en todo tiempo, tus caminos serán rectos y al
llegar esa fuerza contraria, la fuerza del Espíritu Santo te dará siempre el valor para mantenerte en
equilibrio.

4. TUS PIES DEBEN OLER A AUTORIDAD Ezequiel 2:1-3


Ezequiel significa “Dios fortalece” , Este hombre era de familia sacerdotal y se estaba preparado
desde niño para servir en el templo. Hacia sus 25 años, Babilonia lo llevó cautivo. Estando en la
cautividad, cuando el hombre le había quitado la oportunidad de ejercer la autoridad, cuando se
sentía prisionero, derrotado, Dios le hace su llamado profético y específicamente le dice “Ponte
sobre tus pies”….y el espíritu fue quien lo afirmó sobre sus pies para poder oír la voz que le
hablaba. Para que nuestros pies huelan autoridad, es necesario poseer la presencia del Espíritu
Santo en nuestras vidas. Pero no de cualquier manera, sino de una forma viviente y sonante para
que Dios se glorifique a diario a través de nosotros. Marcos 16:17-18. Ezequiel llevaba 25 años
“preparándose para servir en el tempo” rodeado de una familia sacerdotal, con buenos ejemplos,
que buscaba a Dios todo el tiempo. PERO ESO NO FUE SUFICIENTE..

Para poder ejercer autoridad, nuestros pies deben estar afirmados por el Espíritu Santo, el nos
afirmará y en su nombre la enfermedad se detendrá, la hechicería se anulará, el pecado saldrá
huyendo de nuestras vidas. Amen.

5. TUS PIES DEBEN OLER A PROSPERIDAD, 3 Juan 1-4

Para que tus pies huelan a prosperidad es necesario que tengas tiempo de orar, leer y escudriñar
la palabra La expresión “para que sean prosperado en todas las cosas significa “: “tener un buen
viaje, ser guiado por un buen camino” La gente tiene la idea que la prosperidad es algo material,
pero no es lo correcto; uno podrá tener cierto dinero en algún momento de su vida, se gasta y
simplemente fue dinero; mas si la bendición se vuelve constante y productiva, el conservar este
dinero, disfrutándolo y a su vez multiplicándolo, esto es prosperidad, continuo y constante como es
un camino.

Si existe comunión con el Padre, el revela en el secreto y enseña como producir y como multiplicar
y ser un hombre o una mujer siempre próspero. Todo lo que hacia José era prosperado, su
caminar siempre era en victoria, simplemente, por que Jehová estaba con el. No sabemos si José
daba el diezmo, pero lo que si sabemos es que el diezmo es bíblico y es también uno de los
principios para que nuestros pies huelan a prosperidad, si escudriñas la palabra, Dios te revelará y
si lo aplicas el suplirá. Josué 1:8-9

PERO COMO HACER PARA QUE NUESTRO PIES NO TOMEN MAL OLOR?

1. DEBES APRENDER A RECONOCER CUANDO DEBES DESCALZARTE. Éxodo 3:1-6


Moisés se había apartado de Egipto, pasó de ser el hijo del faraón, el futuro faraón, a ser un
sencillo pastor de ovejas. Espiritualmente, este hombre dejó una posición de orgullo y tomó una
posición de humildad. Por esto Dios no le hablo al futuro faraón, le habló al pastor. Por este motivo,
Moisés pudo reconocer que en la zarza estaba Dios mismo hablando y por esto pudo seguir sus
instrucciones y descalzarse para poder estar en su presencia. Póngase por un instante en el lugar
de Moisés. Luego de que huye llega donde una familia madianita, estos eran de una raza árabe.
Se casa con una hija de un sacerdote Madianita. Venía de practicar costumbres egipcias.
Podríamos decir que Moisés quizás no tenía una identidad de creencias con respecto al Dios
verdadero. De repente se le aparece este Dios verdadero hablándole, muy seguramente como se
nos apareció a ti y a mi cuando por primera vez nos compartieron del evangelio de Cristo. Y fue por
su humildad que pudo discernir y escuchar que era el Dios verdadero quien le hablaba. Nosotros
como cristianos, debemos estar siempre dispuesto a discernir cuando Dios nos quiere hablar por
que muchas veces el lo intenta a través del pastor, de un hermano, de los propios hijos o la
esposa(o) pero no somos capaces de quitarnos las sandalias para poder recibir lo que el nos tiene
por decir.

2. DEBES APRENDER CUANDO LAVARLOS Éxodo 30:19-21

Era costumbre de los sacerdotes, cuando iban a buscar la presencia de Dios en el tabernáculo,
lavarse las manos y los pies. Si se entraba a al presencia de Dios sin haberse lavado, la
consecuencia era muerte. Juan 13:5-8 El versículo 8 nos revela el significado espiritual de este
pasaje, pero detengámonos a analizar dos palabras específicas. V. 10 “El que está LAVADO no
necesita sino LAVARSE los pies” La palabra LAVARSE significa bañar y LAVADO significa
“lavamiento de regeneración”. Tito 3:4-5 La santidad debe ser buscada a diario, no solo los
domingos, sino en todo tiempo para que nuestra vida este regenerada y en todo tiempo lista para
entrar en el lugar santísimo, a la presencia de Dios.

3. DEBES TRANSFORMARLOS EN PIES DE CIERVAS. 2 Sam 22:34

Para entender esto, conozcamos un poco sobre las ciervas. Es la hembra del siervo. Sus
características son: No posee cuernos, nuca esta a la defensiva y esperan siempre que el siervo
las defienda y las proteja; es tímida, siempre cautelosa y ante la mayor expectativa de peligro esta
sale a correr, no le da cabida al enemigo para ser presa fácil; es cariñosa y maternal, nunca dejas
a sus hijos a la deriva, los resguarda y los protege y la comparación básica es porque sus pies son
especialmente diseñados por Dios para no resbalar en la roca y pisar siempre con firmeza. Así
como los pies de las ciervas han sido diseñados tus pies y mis pies, con tal firmeza para que nunca
caigamos, para que siempre estemos equilibrados, para que siempre estemos en pie y todos
nuestros caminos sean prosperados, para que ante el más mínimo riesgo de ataque del enemigo,
huyamos del pecado sin temor de resbalar por que es El quien nos ha afirmado.
Conclusión.

Unos pies bien olientes, te llevarán donde quiera tu cabeza y tu cuerpo que vallas. Si los pies de tu
espíritu están sanos, irás siempre por camino de victoria llevando la palabra a todos los pueblos y
naciones, ocupándote del reino de Dios y su justicia mientas Dios se ocupa de tus cosas.