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 E – 14-920-B-10

Lesiones crónicas del aparato


locomotor en el deportista
P. Rochcongar

El aumento de la cantidad de personas que practican deportes y la diversificación de


las actividades deportivas conducen a la constatación de un número más elevado de
traumatismos. Es esencial conocer las lesiones específicas de cada práctica, que en su
mayoría se deben a sobrecarga física. Para esto hay que conocer bien los movimientos
relativos al deporte del que se trate y las exigencias físicas que produce en función de la
edad, del sexo y del nivel de práctica. Sólo una exploración física completa permite for-
mular un diagnóstico, justificar posibles pruebas complementarias y, por último, adoptar
una conducta práctica apropiada desde el punto de vista terapéutico y preventivo.
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Palabras clave: Deporte; Aparato locomotor; Lesión por sobrecarga; Traumatismos

Plan La incidencia y la prevalencia de las lesiones vincula-


das al deporte no están completamente evaluadas, ya que
■ Introducción 1 la metodología de las encuestas debe tener en cuenta el

país en el que han sido realizadas (costumbres sociales),
Generalidades 2
la duración del estudio, el tipo de suelo y el material, sin
Frecuencia de las lesiones 2
olvidar el número de personas, el sexo, la edad, el nivel
Mecanismos lesionales 2
de práctica, el modo de recogida de datos (encuesta, estu-
Factores predisponentes 2
dio de documentos, etc.) y, por último, los antecedentes
■ Clasificación de las lesiones 4 traumáticos [3] .
Miembro superior 4 La definición misma del traumatismo es compleja. En la
Columna vertebral 5 mayoría de los estudios se considera una lesión que haya
Pelvis 5 obligado a interrumpir la práctica varios días o a quedarse
Miembro inferior 5 fuera de una competición. Más recientemente, se ha pro-
■ Conclusión 8 puesto clasificar las lesiones en tres niveles [4] : lesión física
que no conduce a la consulta médica ni a la interrup-
ción de la práctica; lesión que necesita atención médica;
lesión que exige una interrupción de las actividades físicas
y deportivas.
Hay que distinguir dos tipos de lesiones principales. Las
 Introducción lesiones agudas, a menudo sin especificidad, que condu-
cen o no a la atención médica en servicios de urgencia
En los últimos años, muchas publicaciones científi- y, llegado el caso, a la hospitalización [5, 6] , y las lesiones
cas han confirmado la influencia de la actividad física, crónicas por sobrecarga, muy específicas del acto depor-
y por tanto del deporte, como factor de prevención tivo, que son auténticas tecnopatías y llevan en general a
primaria y secundaria en numerosas afecciones [1] . Esto la interrupción, total o parcial, de las actividades físicas.
atañe a las enfermedades cardiovasculares y metabólicas, En el contexto de este artículo se tratarán únicamente
pero también a los cánceres, las neuropatías y al apa- las lesiones crónicas analizadas en numerosas publicacio-
rato locomotor [2] . De forma paralela, el entusiasmo por nes. Por eso parece útil insistir en los aspectos relativos
las actividades físicas en los últimos años se ha expresado a la exploración física, la frecuencia y los mecanismos
en el aumento constante del número de deportistas y la causales, para luego centrarse en la prevención según el
diversificación de las actividades deportivas. Aunque los esquema de exploración presentado por Bahr [7] (Fig. 1).
beneficios del deporte son ampliamente reconocidos, no A continuación se expondrán los distintos tipos de lesio-
es menos cierto que también produce traumatismos del nes y se presentarán algunos ejemplos específicos de esta
aparato locomotor. patología.

EMC - Aparato locomotor 1


Volume 47 > n◦ 2 > junio 2014
http://dx.doi.org/10.1016/S1286-935X(14)67557-2
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Exposición a factores de Figura 1. Conducta práctica ante una lesión vincu-


riesgo extrínsecos lada al deporte según Bahr [7] .
Situación
desencadenante
Edad

Flexibilidad
Atleta Atleta
Lesión
Lesión predispuesto sensible
anterior

Morfología

Factores de riesgo a distancia de Mecanismo de la lesión


la lesión (inmediato anterior a la
producción de ésta)

 Generalidades En las personas de mayor edad, el punto clave es la


lesión del cartílago y el riesgo de descompensación artró-
Frecuencia de las lesiones sica. Parece que la práctica deportiva intensa, fuera de
una secuela de traumatismo agudo, sería responsable de
Las cifras varían mucho en función de los protocolos. La la aparición más rápida de signos radiológicos de lesión
incidencia es muy elevada en numerosos deportes indivi- cartilaginosa; sin embargo, esto no siempre provoca mani-
duales como el bádminton (hombro, columna vertebral y festaciones clínicas más serias, según los niveles [21] . El
músculos del muslo [8] ), la escalada [9] , el esquí de fondo [10] inconveniente principal, una vez producida la lesión, es
o el ciclismo (principalmente la rodilla [11] ). la dificultad para respetar los períodos de cicatrización.
La carrera a pie ha sido ampliamente estudiada y las En cambio, en los futbolistas, sobre todo de alto nivel, se
cifras no han variado desde hace una década. La inciden- ha demostrado que el riesgo de recidiva para una lesión
cia anual se extiende del 24% a más del 50% del índice idéntica se duplica o triplica en el año siguiente [22, 23] .
de lesionados. Un tercio de los corredores de fondo tiene
una lesión microtraumática al cabo de 1 año de entrena- Sexo
miento [12] . La lesión está básicamente representada por En la mujer está bien establecido que el entrenamiento
las tendinopatías y los síndromes femororrotulianos, pero intensivo en algunas disciplinas (danza, gimnasia depor-
también por las fracturas de esfuerzo [13] . tiva, carrera a pie) conduce a perturbaciones hormonales
Algunos deportes considerados poco traumatizantes, frecuentes, no observadas en otros deportes [24] . Así se ha
como la natación, causan sin embargo tecnopatías del demostrado que la amenorrea se asocia a un aumento del
hombro en los competidores [14] , pero también en los afi- número de fracturas de estrés [13] .
cionados, que tienen un índice elevado de lesiones por Otras disciplinas, sobre todo los deportes colectivos,
uso excesivo (el 21% en las mujeres y el 6,5% en los varo- revelan en la mujer un número más alto de lesiones
nes), superior al de otros deportes como el baloncesto, el ligamentosas del tobillo y del ligamento cruzado ante-
waterpolo y el tenis [15] . roexterno (LCAE) de la rodilla. Esto ha conducido a
proponer programas específicos de prevención que han
resultado eficaces [25] .
Mecanismos lesionales
Hay que relacionarlos con el movimiento en sí, por Anomalías del morfotipo
aumento de las tensiones (lo que explica, por ejemplo, Se las menciona a menudo y representan un fac-
las fracturas de esfuerzo), compresión excesiva (lesiones tor predisponente [12] . En algunas situaciones, la relación
cartilaginosas, síndromes de compresión nerviosa, enfer- lesión-morfotipo casi no se discute. Es el caso de la asocia-
medad vascular), tracción (tendinopatía, osteocondrosis), ción genu varum o torsión femoral interna y tendinopatía
fricciones de repetición (tendinopatía, lesión cartilagi- del tensor de la fascia lata, periostitis tibial y retropié en
nosa, lesión nerviosa troncular) [16] . pronación. Sin embargo, muy a menudo los datos de las
publicaciones son contradictorios [26] . En la medida de lo
posible, la exploración estática debe completarse con una
Factores predisponentes exploración dinámica. Así, se ha podido demostrar una
buena correlación entre la hiperpronación dinámica y la
Hay que buscarlos de forma sistemática en la explo-
periostitis tibial, el aumento de la dorsiflexión del tobillo
ración física, sin olvidar que las causas siempre son
y la fascitis plantar de los corredores a pie. Asimismo, la fil-
multifactoriales.
mación de algunos movimientos puede ser de gran ayuda
para la comprensión de los mecanismos responsables de
Factores intrínsecos la lesión [27] .
Edad
En numerosos estudios se ha confirmado el aumento de Flexibilidad
las lesiones crónicas con la edad [17] . La flexibilidad, o más precisamente la pérdida de ésta,
Las lesiones en el adolescente se presentan sobre todo ha sido incriminada con frecuencia. Durante el empuje
a modo de osteocondrosis [18] . Muy rara vez afectan a los del crecimiento, es desde luego uno de los factores que
músculos, los tendones y los ligamentos. Esto indica la inducen la agravación de las osteocondrosis por tracción.
importancia a esta edad de las radiografías o de la ecogra- Asimismo, la rigidez del cuádriceps o de los isquiosurales
fía como complemento de la exploración física. También puede explicar en parte una lesión del aparato extensor de
explica que los traumatismos descritos en los adolescen- la rodilla. Sin embargo, no puede ser el único factor res-
tes se produzcan con más frecuencia en el entrenamiento, ponsable. Algunas disciplinas deportivas, como la danza,
sobre todo en el caso del fútbol [19] , la gimnasia, el béisbol, requieren una mayor flexibilidad musculotendinosa y
el bádminton y el balonvolea [20] . articular y, por tanto, producen lesiones musculares [28] .

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Desequilibrios musculares esquelético. Los masajes y otras técnicas de protección


Suponen el déficit de un grupo muscular en relación (ropa sintética, guantes, etc.) pueden ser adyuvantes úti-
con el lado opuesto o un desequilibrio entre los grupos les si las temperaturas son bajas, pero nunca bastan por sí
agonistas y antagonistas. Este factor se ha vuelto rele- solos.
vante desde el advenimiento de la exploración de la fuerza El precalentamiento debe acompañarse de estiramien-
muscular con la dinamometría isocinética, en modo con- tos. De forma paradójica, los estudios bien conducidos
céntrico, excéntrico o mixto [29] . que ponen de manifiesto el efecto preventivo de los esti-
Los déficits de fuerza con relación al lado contralateral ramientos son escasos. Hay que insistir en la especificidad
pueden ser el reflejo de una lesión subyacente o, al con- de los estiramientos en función de los músculos y arti-
trario, la causa de esta lesión. Un trastorno del aparato culaciones activados con preferencia durante el ejercicio.
extensor de la rodilla puede producir una disminución de Deben incluirse en un programa más vasto de prevención,
la fuerza del cuádriceps (es el caso de algunos síndromes sobre todo en las fases de preparación [40, 41] . Esto ha sido
femororrotulianos) o deberse parcialmente a un déficit de confirmado sobre todo en los jugadores de hockey sobre
fuerza (por ejemplo, tendinopatía rotuliana). Este déficit hielo de alto nivel [42] .
siempre debe valorarse con una escala; una desviación del
10-20% debe considerarse sospechosa, y muy probable- Modalidades de entrenamiento
mente sea anómala por encima del 20% [30] . Además, los El aumento de la cantidad de entrenamiento, sobre
déficits pueden ser el reflejo de la secuela de un accidente todo si es brusco, es un factor de riesgo. Así, el riesgo
muscular, sobre todo de los isquiosurales. Esto justifica, para los corredores a pie aumenta por encima de los 35-
con fines de prevención, los programas de fortalecimiento 40 km/semana [12] . La intensidad es otro factor que debe
muscular al comienzo de la temporada [31] . Sin embargo, tenerse en cuenta. Los ejercicios intermitentes, con recu-
no siempre hay una correlación entre los resultados de las peración incompleta, a menudo son la causa de accidentes
mediciones de la fuerza y la recidiva [32] . musculares o tendinosos.
Los desequilibrios entre agonistas y antagonistas sue- En cuanto a la competición, es responsable de un
len considerarse entonces como factores potenciales de número más alto de traumatismos agudos que de micro-
traumatismo. Los resultados son por lo menos contradic- traumatismos. La repetición de las competiciones de alto
torios. Los estudios se ven dificultados por el hecho de nivel es un factor favorecedor de las lesiones [43] .
que existen diferencias entre personas de la misma edad En este contexto es indispensable buscar un posible sín-
y del mismo nivel de práctica en relación con la espe- drome de exceso de entrenamiento, que puede definirse
cialidad deportiva. Además se sabe que, para una misma como un descenso de los rendimientos físicos a pesar de
disciplina, los valores varían con el tiempo en función de la prosecución e incluso del aumento de las sesiones de
la edad [33] . entrenamiento. Este síndrome temible, difícil de demos-
Se plantea entonces la cuestión de saber si estos dese- trar y por tanto de tratar, puede revelarse inicialmente
quilibrios (expresados en relación con grupos de control mediante lesiones [44] . Las pruebas de esfuerzo ponen de
sedentarios pareados por edad) pueden ser la causa de la relieve un descenso del rendimiento pero, sobre todo,
lesión o si son el mero resultado del entrenamiento. En una menor producción de ácido láctico y un aumento del
el caso de los flexores y extensores de la rodilla, es muy consumo de oxígeno en un mismo nivel de ejercicio. A
probable que pueda responderse a partir de la segunda menudo se observan signos a favor de una recuperación
proposición; con relación al hombro, el problema es menos satisfactoria. Al contrario, los parámetros biológi-
más complejo, y el desarrollo preferente de los rotado- cos, como la elevación de las creatinas cinasas (CK), rara
res mediales, en comparación con los rotadores laterales, vez se usan. Hasta hoy, la mejor detección se obtiene con
sigue siendo discutido como factor causal de algunas lesio- los cuestionarios de exceso de entrenamiento [45] .
nes [34] . Sin embargo, por sí solo no puede explicar algunas En el mismo sentido, hay que tratar de detectar posi-
lesiones como, por ejemplo, las inestabilidades [35] . bles errores dietéticos [46] , como los aportes insuficientes
de azúcares lentos, necesarios para la recarga glucogé-
Factores genéticos nica del músculo. Los aportes calóricos deben modularse
Estudios recientes permiten inferir algunos patrones en función de la intensidad del entrenamiento y de las
genéticos [36] (gen COL1A1) como factores predisponentes competiciones. Los aportes hídricos insuficientes también
de tendinopatías o de lesiones capsuloligamentosas del pueden ser una causa indirecta de lesiones musculares o
hombro y de la rodilla. tendinosas (recuérdese la necesidad de una rehidratación
regular durante el esfuerzo y después de los ejercicios).
Factores extrínsecos Estos aportes deben aumentarse en condiciones especiales
Nivel de práctica (por ejemplo, calor intenso, ejercicios en altura).
Cuanto más elevado es el nivel, más se desarrolla la afec-
Aspectos materiales
ción específica. Así, en el golfista profesional representa
más del 80% de las lesiones, mientras que es menor al 30% Con frecuencia se menciona como causa el material que
en un grupo control de aficionados. En estos últimos, se se usa. El ejemplo más típico es el de la raqueta de tenis, a la
observan duraciones excesivas de juego que generan can- que se le atribuye el desarrollo de algunas epicondilalgias
sancio y errores técnicos como causas principales de las laterales en jugadores de nivel medio o bajo [47] .
lesiones [37] . El calzado, sea cual sea la especialidad deportiva, ha evo-
La edad también cuenta. Se ha demostrado que entre los lucionado mucho en su diseño. La aparición de botas de
futbolistas menores de 18 años, el riesgo de lesión era cla- esquí alpino de caña alta ha provocado una disminución
ramente superior en los más jóvenes, varones o mujeres, notable de las lesiones del tobillo y del pie, pero de forma
en comparación con adultos del mismo nivel de prác- paralela han aumentado los traumatismos de la rodilla [48] .
tica [38] . El calzado del corredor a pie es cada vez más sofisticado,
lo que ha producido una variación en la incidencia de
Aspectos fisiológicos del ejercicio físico [39] los microtraumatismos. Además, se sabe que el riesgo de
El precalentamiento omitido o mal realizado es un fac- lesión se relaciona de forma directa con el desgaste del cal-
tor aceptado como generador de lesiones. Por ejemplo, zado. Sin embargo, lejos se está de poder solucionar todos
es la causa de casi el 10% de las lesiones en los golfistas los problemas con un calzado ideal, adaptado a la mor-
aficionados [37] . El calentamiento previo debe consistir en fología y a la dinámica del pie, un factor eminentemente
ejercicios físicos globales y biológicos en relación con la variable en función de cada persona [40] . En otras palabras,
disciplina que se va a practicar, y tiene como objetivo prin- cualquier modificación del calzado puede ser un factor de
cipal el aumento de la temperatura del músculo estriado riesgo suplementario.

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Aun cuando esto se refiere a los microtraumatismos, no permiten identificar las diversas lesiones (pruebas de Neer,
debe olvidarse la eficacia de las protecciones, un aspecto Jobe, Gerber, Hawkins, etc.). Es conocida, sin embargo, la
confirmado en el caso del ciclismo (uso de casco) [49] . escasa especificidad de estas pruebas [56] .
El índice de heridas producidas por la práctica de esquí La indicación de pruebas complementarias deriva direc-
alpino se ha reducido de forma notable, gracias al per- tamente de la exploración física. El electromiograma se
feccionamiento de los equipos (esquíes y calzados). Se indica ante la sospecha de una lesión del nervio supraesca-
observan los mismos resultados en el snowboard y el pati- pular. La ecografía permite analizar la estructura muscular
naje de velocidad (sobre todo, protección de las rodillas, y tendinosa [57] . La artrotomografía computarizada (artro-
las muñecas y los codos) [48] . Asimismo, en los jugadores de TC), la resonancia magnética (RM) e incluso la artro-RM
rugby, usar protector dental y casco es eficaz para prevenir exploran los tejidos blandos y el rodete glenoideo. Más
los traumatismos faciales y craneales [50] . raramente, la gammagrafía ósea permite diagnosticar una
Respecto a los suelos, en los traumatismos del corre- fractura de esfuerzo (clavícula en el halterófilo, coracoi-
dor a pie se ha incriminado a menudo, quizá de forma des, húmero en el tenis, el béisbol o el lanzamiento de
errónea, a los suelos duros de tipo macadán. El factor jabalina, y la parrilla costal en los pilotos de karting).
de riesgo principal sería más bien el cambio de sue- La decisión terapéutica puede tomarse sólo después de
los [12] . Este concepto se aplica a los deportes colectivos. esta exploración. Se insiste en la prevención, a saber, el
La incidencia de las lesiones no es mayor si el entrena- mantenimiento de las amplitudes articulares y de la fle-
miento se efectúa en césped natural o artificial de última xibilidad, así como de la fuerza de los grupos musculares,
generación [51] . que se pueden evaluar provechosamente en modo isoci-
nético.

Codo
 Clasificación de las lesiones Esta articulación participa muy activamente en la gim-
Miembro superior nasia, la lucha, el béisbol, el lanzamiento de jabalina y,
por supuesto, el tenis.
Hombro Como en el hombro, las lesiones dependen directa-
mente del gesto técnico deportivo. Así, la gimnasia causa
Un enfoque más fino de la exploración física, asociado
con más frecuencia una lesión intraarticular, el tenis una
al conocimiento de la técnica deportiva, a la contribu-
lesión mixta del compartimento lateral y los deportes de
ción de las pruebas de imagen e incluso de la artroscopia,
lanzamiento una lesión del compartimento medial vincu-
ha permitido identificar algunos síndromes, lo cual ha
lado a los movimientos en valgo (a modo de tracción), que
mejorado el tratamiento y la prevención.
de forma secundaria pueden evolucionar hacia una lesión
No se tratarán aquí las luxaciones o secuelas de luxa-
del compartimento lateral (lesión por compresión).
ción [52] ni las lesiones del rodete glenoideo [53] o del
En la exploración física se buscan signos de lesión
manguito de los rotadores.
intraarticular (déficit angular), una lesión muscular o ten-
La afección microtraumática del hombro es frecuente
dinosa y/o un síndrome de compresión nerviosa [58] .
en algunas disciplinas. Los deportes de lanzamiento (béis-
Las pruebas complementarias se discuten en función
bol, balonvolea, balonmano, jabalina, fútbol americano,
de la clínica. De escaso interés para las lesiones tendino-
tenis) ponen en juego una auténtica cadena cinética
sas aisladas del compartimento lateral, permiten buscar
en el miembro superior. La velocidad del lanzamiento
calcificaciones en el compartimento medial (radiografía,
del objeto de que se trata depende de la calidad del
ecografía) o lesiones osteocondrales intraarticulares (TC o
movimiento, pero también de la velocidad de la articu-
RM).
lación (por ejemplo, casi unos 7.000◦ por segundo en
En la mayoría de los casos, se prescribe un tratamiento
el lanzador de béisbol [54] ). Esto genera, en el momento
médico: reposo y masajes transversos profundos de los
del armado, tensiones máximas que provocan lesiones
tendones, asociados a estiramientos. Las ondas de choque
intraarticulares. Luego, al final del movimiento, se inicia
extracorpóreas pueden tener alguna indicación. Las infil-
una acción explosiva de los músculos rotadores media-
traciones deben discutirse, ya que sólo han demostrado ser
les, que debe acompañarse de un trabajo en contracción
eficaces a corto plazo en el tratamiento de las epicondilal-
excéntrica de los rotadores laterales, los cuales actúan
gias laterales de origen tendinoso. Sin embargo, hay que
entonces como frenadores. Cualquier movimiento mal
incluir sobre todo el concepto de prevención (precalenta-
programado puede causar, al menos en parte, una lesión
miento, material adecuado y, si es necesario, corrección
por uso excesivo a modo de conflicto o de lesión por trac-
del aspecto técnico). Sólo si fracasa se considera en cada
ción de los nervios supraescapulares o del nervio torácico
caso un tratamiento quirúrgico, que entonces se dirige a
largo.
todas las lesiones (tendinosas, intraarticulares e incluso
En cuanto a la natación, los mecanismos son distintos.
nerviosas).
Influye más la repetición del movimiento que la veloci-
dad, con un trabajo principal de los músculos rotadores
mediales. Estos desequilibrios entre los diversos grupos
Mano
musculares son factores favorecedores de microtrauma- Se insiste en la calidad de la exploración física, que
tismos [14] . en algunos casos orienta hacia la indicación de pruebas
En otras especialidades se manifiesta el concepto de complementarias. Fuera de las secuelas de traumatismos
microtraumatismos directos. Es el caso de la entrada al agudos (luxación, fractura, esguince) [59] , la afección de la
agua del saltador de trampolín. A este cuadro podrían mano es microtraumática en la mayoría de los casos y
asemejarse las lesiones vinculadas a posibles golpes (por compromete tanto a las estructuras ligamentosas como a
ejemplo, disparos bloqueados en el balonmano). los tendones, las arterias y los nervios.
Esto pone de relieve la importancia de la exploración Entonces, el gesto técnico deportivo puede ser la causa
física. La anamnesis detecta los mecanismos que despier- de la lesión o la revelación de una anomalía subyacente.
tan el dolor, y la valoración biológica [55] se dirige a buscar Las lesiones varían según la disciplina de que se trata. El
una lesión muscular o tendinosa raramente aislada, una box es fuente de lesiones osteoligamentosas y de luxacio-
amiotrofia a menudo discreta de las fosas supra e infraes- nes de los huesos del carpo. Los deportes con balón y la
pinosas, reflejo de la lesión del nervio supraescapular, un esgrima causan esguinces y luxaciones de los dedos, frac-
despegamiento del omóplato en relación con una lesión turas del escafoides del carpo y de los metacarpianos. Las
del nervio torácico largo [3] . Esta exploración se com- fracturas de esfuerzo de la apófisis unciforme del hueso
pleta con las maniobras dinámicas pasivas o activas que ganchoso afectan a golfistas y tenistas. El esquiador sufre

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ante todo el esguince metacarpofalángico del pulgar. Los cambio, la incidencia de la lisis ístmica es más elevada
gimnastas pueden sufrir una impactación radiocarpiana en deportes como la gimnasia, el salto de trampolín y la
que suele conducir a lesiones del cartílago epifisario en el halterofilia.
adolescente [60] , pero también, con menos frecuencia, al Este último cuadro merece una atención especial [63] .
síndrome del nervio interóseo posterior distal. Los escala- Se insiste en la lumbalgia aguda o subaguda, desencade-
dores presentan cuadros de tenosinovitis y lesiones de las nada por el ejercicio y, en el adolescente, expresión de una
poleas digitales. Los especialistas de pelota vasca sufren probable fractura ístmica de esfuerzo. Al principio, el diag-
quistes e higromas que causan lesiones neurológicas, cua- nóstico puede ser difícil, incluso con radiografías oblicuas
dros de microangiopatía y frecuentes artrosis de los dedos. de buena calidad. La tomogammagrafía ósea o incluso la
Estos microtraumatismos vasculares han sido descritos RM son los métodos de elección, completados si es necesa-
hace poco en jugadores de balonvolea, por lo que deben rio con una TC a efectos de iniciar el tratamiento médico
ser objeto de una búsqueda sistemática. Por último, los de inmediato (reposo, inmovilización con corsé) y evitar
ciclistas sufren en primer lugar síndromes de compresión el riesgo de complicaciones.
nerviosa (nervio mediano, nervio cubital).
En la mayoría de los casos, estas lesiones guardan rela-
ción con la repetición del movimiento, la modificación de Pelvis
la técnica, un material inapropiado o incluso un simple El cuadro clínico más frecuente es, por lejos, el de
cambio de las condiciones de entrenamiento. Estos facto- la afección puboabdominal [64] , que afecta de forma casi
res han de buscarse entonces de forma sistemática con el exclusiva a los varones. Además de las caderas [65] , hay
fin de mejorar la prevención. que explorar de manera sistemática las articulaciones
sacroilíacas. Éstas, poco móviles, muy estrechamente vin-
culadas a la biomecánica de la columna lumbar y de la
Columna vertebral sínfisis del pubis, están sometidas a fuerzas intensas y repe-
Lesiones de la columna vertebral tidas que pueden causar manifestaciones agudas (fractura
de esfuerzo) o crónicas. La mayoría de las veces, las prue-
Las lesiones de la columna cervical, microtraumáticas, bas complementarias son las que permiten confirmar el
pueden adoptar la forma de cervicalgias menores y, más diagnóstico (gammagrafía ósea y, sobre todo, RM).
adelante, de una descompensación artrósica. Se observan
en los futbolistas, basquetbolistas y, sobre todo, jugadores
de rugby y de fútbol americano, pero también durante la Miembro inferior
práctica de trampolín, en la aviación y en los deportes
mecánicos. Las lesiones son igualmente variadas y más frecuentes
Aunque estos cuadros no se caracterizan por presentar que en el miembro superior.
singularidades clínicas, hay que tener en cuenta el posi-
ble riesgo de complicaciones neurológicas serias por lesión Cadera
del segmento móvil raquídeo en deportistas muy muscu- La práctica deportiva intensa es un factor de artrosis
losos y demasiado acostumbrados a padecer cervicalgias precoz si hay anomalías morfológicas preexistentes [66] .
de repetición. Esto explica la importancia de la explora- En los últimos años ha empezado a prestarse atención
ción física general, completada con un buen estudio por a la búsqueda de conflictos anteriores [67] y a los nexos
imagen que, si es necesario, incluye placas dinámicas y, frecuentes entre las afecciones coxofemoral y puboab-
ante la menor duda, la derivación del paciente para su dominal [68] . Ante una coxopatía en una persona joven
atención por equipos especializados. hay que emprender una valoración clínica y radiológica
Al igual que en las otras articulaciones ya estudiadas, completa, que se interpretará en función de la práctica
hay que poner énfasis en la prevención de las lesiones deportiva (danza, deportes colectivos, deportes de com-
a través del perfeccionamiento del material, insistiendo bate).
en el fortalecimiento muscular e incluso modificando los Las actividades físicas también son el modo de reve-
reglamentos federales. El ejemplo más típico se refiere al lación más frecuente de las caderas con resalte [69] . Esta
rugby, con la supresión de los apiñamientos de jugadores lesión extraarticular, más frecuente en la mujer, sobre
y la modificación de las reglas de entrada en melé y del todo en las bailarinas, debe tenerse en cuenta sólo si se
placaje [61, 62] . acompaña de dolor. En este caso, hay que distinguirla de
las otras causas posibles de resaltes intraarticulares (lesión
Lesiones de la columna lumbar osteocondral, lesión del rodete glenoideo, etc.), de los
resaltes externos (tracto iliotibial, glúteo mayor) o pos-
En algunas disciplinas deportivas, la columna lumbar
teriores (tendón del bíceps) [70] .
representa más del 10% de los motivos de consulta a causa
de lumbalgias agudas o crónicas y, con menos frecuencia,
de lumbociatalgias.
Muslo
Las causas deben buscarse de forma sistemática: rara vez Las lesiones afectan en primer lugar a los músculos
una hernia discal pura, más a menudo una lesión muscu- estriados esqueléticos. Hay dos situaciones principa-
lar, un desarreglo intervertebral articular posterior, una les: golpe directo o mecanismo intrínseco (más fre-
lisis ístmica y, en el adolescente, una distrofia epifisaria de cuente), con asociación de un elemento de contracción
crecimiento. excéntrica.
El gesto técnico deportivo puede inducir esta afección El riesgo principal de los golpes directos (fútbol, rugby,
por efecto de hiperextensión (gimnasia deportiva, gimna- caída de una motocicleta) es el desarrollo de un hematoma
sia rítmica y deportiva, danza), en rotación (lanzadores, del músculo vasto intermedio, que puede evolucionar
golpe a un balón) o en compresión (halterofilia). De forma con rapidez hacia la miositis osificante, lo que justifica la
indirecta, la rigidez del músculo iliopsoas en algunos necesidad de una valoración ecográfica y un tratamiento
deportes (sobre todo colectivos) puede generar una hiper- precoz.
lordosis secundaria, que es un factor que predispone a la Las lesiones intrínsecas varían en función de la disci-
lumbalgia. plina de la que se trate. Casi inexistentes en el jugador
Se plantea el interrogante relativo a la frecuencia de de baloncesto, representan más del 20% de los acci-
las lumbalgias vinculadas a la práctica deportiva. En lo dentes en el fútbol (con un aumento ostensible de las
que se refiere al adolescente, se sabe que no hay dife- lesiones de los isquiosurales [22] ). En lo que se refiere al atle-
rencias entre varón y mujer, sean o no deportistas. En tismo, las disciplinas de salto y de velocidad son las más

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comprometidas, y muy especialmente se afectan los ciclista y no se debe confundir con la fractura de esfuerzo
isquiosurales, lo que expone a riesgos de secuelas y, sobre de la rótula que se observa en los esquiadores de fondo o
todo, de fibrosis que pueden ser difíciles de tratar. los corredores a pie.
El ejercicio físico puede ser revelador de enfermedades La tendinopatía del ligamento rotuliano es patrimonio
neuromusculares a modo de calambres y cansancio. Este de los deportes de impulso y alcanza su pico de frecuencia
cuadro debe conocerse bien [71] , ya que en ocasiones per- entre los 15-25 años de edad. Los dolores deben evaluarse
mite detectar déficits enzimáticos que contraindican la en relación con el ejercicio físico, según la clasificación de
actividad física intensa. Las pruebas de esfuerzo programa- Feretti [78] . En los estadios I y II, el tratamiento médico pro-
das antes de exploraciones complejas (biopsia muscular) duce la mayoría de las veces excelentes resultados [79] . En el
permiten aproximarse a estas enfermedades mediante estadio III, los resultados son mucho más decepcionantes,
la evaluación de las capacidades aeróbicas y el estudio pues se trata de lesiones degenerativas observadas en eco-
de algunos parámetros biológicos. Un aumento precoz grafía y RM, que en su mayoría afectan el tercio superior
de la lactacidemia sugiere una posible lesión mitocon- del tendón. En los deportistas confirmados y motivados
drial. La ausencia o la baja producción de ácido láctico hay que pensar en la indicación quirúrgica.
con el esfuerzo máximo es indicio de la existencia de
una glucogenosis. A menudo se detecta una elevación Estructuras meniscoligamentosas [80, 81]
clara de las CK (hay que prestar atención a que en Lesiones meniscales. Las lesiones meniscales aisladas
las 48 horas precedentes no se haya efectuado ningún no tienen ninguna especificidad en la práctica deportiva.
ejercicio intenso), fuera de cualquier antecedente de trau- Sin embargo, se insiste en los riesgos postoperatorios de
matismo muscular. Estos cuadros deben distinguirse del exclusión del cuádriceps, en relación con el dolor y capaz
dolor subsiguiente al esfuerzo, de escaso valor, desencade- de inducir una pérdida de fuerza en los primeros días. Esto
nados sobre todo por los ejercicios excéntricos en fase de justifica el inicio de un programa precoz de lucha contra
recuperación [72] . el dolor y de rehabilitación secundaria.
Con excepción de una afección muscular, hay que pen- Lesiones ligamentosas. Las lesiones ligamentosas
sar en descartar de manera sistemática un síndrome de han sido objeto de la mayor cantidad de publicaciones.
compresión nerviosa (nervio cutáneo lateral del muslo, Los adelantos en los conocimientos sobre la cicatrización
nervio abdominogenital mayor, nervio obturador [58, 73] ). ligamentosa periférica y el efecto perjudicial de la inmovi-
El diagnóstico es clínico [74] y las pruebas electrofisiológi- lización prolongada son considerables [82] . Aquí se tratarán
cas suelen ser negativas. los puntos más específicos de la práctica deportiva relati-
Por último, una causa vascular frecuente de dolores del vos a la lesión más frecuente, a saber, la del ligamento
muslo es la endofibrosis ilíaca externa [75] . Descrita en el cruzado anteroexterno.
ciclista de alto nivel, se ha observado también en los corre- Todas las actividades de pivote-contacto (fútbol, rugby,
dores de fondo y los triatletas. Este cuadro se limita a un balonmano, baloncesto, fútbol americano, etc.) son las
dolor del muslo desencadenado por el ejercicio intenso, y más implicadas, pero el riesgo y el mecanismo de rup-
a veces adopta la forma de seudocalambres, con sensación tura dependen de la edad y del nivel de práctica [83] . Sin
de hinchazón y debilidad de todo el miembro inferior. embargo, pueden estar implicadas todas las disciplinas
Estos signos desaparecen pronto con la disminución de la que necesitan el uso de los miembros inferiores como, por
intensidad del ejercicio. El diagnóstico debe confirmarse ejemplo, el yudo [84] y el esquí alpino (sea cual sea el nivel
con un Doppler arterial, el cual, normal en reposo, sólo de práctica).
es patológico si se efectúa inmediatamente después de En el adolescente, las lesiones son menos frecuentes
desencadenar el dolor con una prueba en ergociclo. La antes del cierre de los cartílagos de crecimiento, pero sin
curación sólo es posible con tratamiento quirúrgico adap- embargo están en aumento y comprometen sobre todo las
tado a las lesiones y a la edad. actividades de la vida corriente y deportes como el pati-
nete, la gimnasia, la bicicleta de montaña y el esquí [85] .
Rodilla [76] Esto plantea problemas en cuanto a la conducta prác-
tica (tratamiento funcional o, más raramente, tratamiento
Esta articulación se afecta con frecuencia y compromete
quirúrgico desde el principio, pero con preservación de
el aparato extensor de las estructuras meniscoligamento-
los cartílagos de crecimiento) [86] , más todavía porque las
sas, cartilaginosas o de los tendones.
lesiones meniscales son más frecuentes que en los adultos
Aparato extensor jóvenes.
El síndrome femororrotuliano representa el motivo de El tratamiento sigue siendo motivo de discusión incluso
consulta más frecuente antes de los 20 años de edad. El en el adulto, pues debe depender de la edad y del nivel
deporte no es más que uno de los elementos reveladores de práctica. Las indicaciones y los límites de la cirugía
de las manifestaciones clínicas en relación con anoma- han sido revisados recientemente por la Haute Autorité
lías morfotípicas (genu valgum, genu recurvatum, rótula de Santé (HAS) francesa [87] .
alta, rótula baja). La dificultad reside en adaptar la activi- La inestabilidad es el síntoma principal y hay que distin-
dad deportiva a la discapacidad real o supuesta, teniendo guirla de la laxitud. El adulto joven que practica deportes
en cuenta el contexto psicológico (los síntomas referi- de pivote-contacto, con mayor razón si es profesional,
dos por el paciente no siempre correlacionan con las debe ser tratado mediante cirugía una vez que la rodi-
pruebas clínicas y complementarias). Al contrario, hay lla está seca y el dolor es mínimo. No es desde luego la
que detectar auténticas inestabilidades, por suerte infre- conducta que hay que adoptar ante el deportista ocasio-
cuentes, infravaloradas por los deportistas jóvenes muy nal, que primero debe recibir un tratamiento conservador
motivados [77] . bien conducido, lo que en ningún caso significa optar por
Un síndrome femororrotuliano menor del adolescente, la abstención terapéutica.
sin signo radiológico, rara vez es un motivo de renuncia a Un aspecto esencial es la lesión meniscal asociada.
las actividades físicas. La mayoría de las veces, estos sínto- Aunque algunas tienen un potencial de cicatrización
mas se atenúan hacia el final del crecimiento. En cambio, indiscutible, no parece lógico indicar la meniscectomía
se puede hablar de algunas prácticas deportivas de riesgo sin reparar el pivote central. Es sabido que a medio y largo
(deporte con pivote, impulsos) si existe una auténtica plazos los riesgos de evolución hacia la artrosis son mucho
inestabilidad. más elevados.
La tendinopatía cuadricipital es infrecuente y de diag- Frente al aumento de la frecuencia de estas lesiones, la
nóstico y tratamiento fáciles. Forma parte del cuadro de indicación de las ortesis es motivo de discusión. Desde
la rodilla de saltador en el baloncesto, el balonvolea y el el principio se señala la dificultad para efectuar estu-
salto en altura. Puede presentarse de forma aislada en el dios científicamente indiscutibles: no existen pruebas del

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efecto preventivo de estas ortesis con relación al riesgo Músculos supernumerarios y fascículos musculares
de lesión. Su eficacia en el período postoperatorio no está accesorios
demostrada, sea cual sea el tipo de ortesis [88] . Sin embargo, Conocidos desde hace tiempo por los anatomistas,
pueden evitar la inestabilidad en los pacientes no opera- durante la práctica deportiva pueden revelarse como un
dos. síndrome doloroso de esfuerzo a modo de pesadez en los
miembros o de seudocalambres y, más raramente, como
Tendinopatías [89]
un cuadro de claudicación intermitente. En la pierna
Afectan en primer lugar a los corredores a pie, los ciclis- se identifica el sóleo accesorio, pero también pueden
tas y los triatletas. afectarse otros músculos (peroneos, tibial anterior, gas-
La tendinitis de la pata de ganso es casi inexistente en el trocnemio medial). En la fosa poplítea hay que investigar
deportista fuera de un programa de rehabilitación inten- la presencia de un músculo semimembranoso.
siva. Un cuadro doloroso del compartimento medio hace El diagnóstico clínico se confirma con la ecografía y,
sospechar, ante todo, una lesión meniscoligamentosa u sobre todo, la RM, de forma comparativa. El único trata-
osteocartilaginosa. miento eficaz, sobre todo en caso de compresión nerviosa
Respecto a la tendinitis del bíceps femoral, la ecografía o vascular, consiste como mínimo en una fasciotomía y,
se recomienda para apreciar mejor el tipo exacto de lesión la mayoría de las veces, en la escisión del fascículo respon-
y las variaciones anatómicas, que distan de ser excepcio- sable de los síntomas.
nales.
La tendinitis del tensor de la fascia lata es más frecuente Fracturas de esfuerzo
y afecta sobre todo a los corredores a pie [90] . Se trata de Pueden afectar a cualquier hueso, según la disciplina,
un dolor del compartimento lateral, despertado por los pero se observa una frecuencia más elevada en la pierna,
movimientos repetidos de flexión-extensión (síndrome sobre todo en la tibia [13] . Los que más se lesionan son los
del limpiaparabrisas). Es una lesión típica por fricción. El que practican deportes de resistencia. El diagnóstico se
diagnóstico es clínico y las pruebas complementarias (eco- confirma precozmente con la RM o la gammagrafía con
grafía, RM) sólo se usan como posible complemento en tecnecio 99m, que ayudan a precisar la duración de la
busca de una bursitis. Además de las anomalías del mor- interrupción de la marcha [95] . Sin embargo, se recuerda
fotipo (genu varum, torsión femoral interna, desigualdad que los focos de hipercaptación, fuera de un contexto
de longitud de los miembros inferiores), se señala como patológico, son frecuentes en el deportista.
factor favorecedor el kilometraje excesivo, asociado a una
menor experiencia en la carrera a pie. El tratamiento es Periostitis tibial
ante todo médico, con asociación sistemática de la correc- Se manifiesta por un dolor central en el tercio medio-
ción de los factores de riesgo, y muy rara vez quirúrgico tercio inferior de la tibia que corresponde a una lesión
(resección parcial, posterior, de la cintilla iliotibial). de la inserción de los músculos flexores plantares. Desen-
La tendinitis del poplíteo es menos común, se incluye cadenada por el ejercicio físico, aliviada con el reposo e
con las lesiones posterolaterales y es de diagnóstico difí- inducida por un retropié en pronación, se limita a un cua-
cil [91] . dro doloroso que se detecta por palpación. El tratamiento,
que asocia disminución de las actividades físicas, antiin-
Pierna flamatorios no esteroideos y corrección de los trastornos
Los dolores de la pierna revelados por la práctica morfológicos del retropié, suele producir excelentes resul-
deportiva son un motivo frecuente de consulta [92] . Se dis- tados.
tinguen varias causas.
Enfermedad vascular [75]
[79] Suele estar vinculada a un fascículo supernumerario o
Tendón calcáneo
Es el tendón más frecuentemente afectado en los corre- a un trayecto anómalo del vaso. De forma excepcional,
dores a pie. Primero se elabora bien el cuadro clínico y se observa el cuadro típico de síndrome del sóleo con
se completa con el estudio por imagen (en primer lugar pesadez del miembro e incluso edema de la pantorrilla,
la ecografía). El tratamiento y la curación dependen de desencadenado por el ejercicio y resultado de una com-
forma directa de la magnitud de las lesiones [93] . La ruptura presión venosa a la altura del arco poplíteo. El síndrome
del tendón de Aquiles se observa principalmente después de la arteria poplítea atrapada es patrimonio del deportista
de los 35 años de edad, pero el riesgo sería mucho mayor a joven y el cuadro es el de una claudicación intermitente
partir de los 20 años en algunas disciplinas en las que pre- de esfuerzo. El Doppler arterial dinámico, completado de
valecen los impulsos (salto en altura, gimnasia, deportes forma secundaria con una angio-RM, confirma los diag-
acrobáticos). nósticos. También en este caso, el tratamiento sólo puede
ser quirúrgico y consiste en la remoción del obstáculo
Accidentes musculares anatómico.
Las más frecuentes son las lesiones bajas del gastrocne-
mio medial. Se observan con preferencia después de los
30 años en los corredores a pie, pero también en depor-
Tobillo
tes colectivos y en los jugadores de tenis. En ocasiones la Junto con la rodilla, es la articulación más frecuente-
cicatrización es difícil y se acompaña de dolores residuales mente afectada.
cuando no se respetan los períodos de cicatrización.
Esguince de tobillo [96]
Síndromes compartimentales crónicos Se trata ante todo de los esguinces del compartimento
Aunque también han sido descritos en otros segmentos lateral, pero de ningún modo se dejarán de buscar lesiones
de miembros (en especial el antebrazo en los que practican más infrecuentes (esguinces anteriores, mediales, subas-
tabla a vela, motocross), afectan en primer lugar a la pierna tragalinos). La exploración física y la conducta práctica
(compartimento anterolateral y, más raramente, compar- están perfectamente codificadas. Se observan sobre todo
timento posterior profundo) [94] . Esta lesión se observa en los deportes colectivos: en primer lugar el balon-
sobre todo en los corredores de fondo, los caminantes y los cesto [84] y el balonvolea, pero también el fútbol.
especialistas de patín sobre ruedas. El modo de aparición Se insiste en la atención médica del primer accidente, ya
suele ser progresivo. El diagnóstico se confirma midiendo que la recidiva conduce a la inestabilidad y a las lesiones
las presiones intramusculares, en reposo y después de un asociadas.
ejercicio que desencadena los síntomas. El tratamiento es Respecto al vendaje de sujeción, e incluso a las ortesis
quirúrgico. para la prevención de los esguinces, losestudios recientes

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están a favor de esta técnica [97] . Además, tendría un efecto morfológicas o de sinostosis, que se sospechan en la explo-
positivo en relación con las recidivas, por lo menos en ración física y se confirman en las radiografías o, mejor
cuanto a su frecuencia. aún, en la TC.
Lesión del primer radio. La afección del primer
Falsos esguinces de tobillo radio, sobre todo de la primera articulación metatarso-
Con esta denominación se agrupan algunas lesiones falángica, suele producirse en el futbolista al golpear el
que han de buscarse de manera sistemática en el con- balón o por traumatismo directo. Se observa también en
texto del diagnóstico diferencial. Si se sospecha un quiste los bailarines, en quienes se manifiesta por hipermovili-
mucoso, una necrosis parcial, una fractura osteocondral dad o a modo de hallux rigidus.
o una osteocondritis, es probable que la radiografía sim- Como estas lesiones son muy invalidantes, antes de
ple no revele estas lesiones. La gammagrafía ósea es un tomar una decisión quirúrgica hay que indicar todos los
buen método de detección en busca de un foco de hiper- tratamientos médicos posibles e incluso métodos de pro-
captación localizada. El diagnóstico se confirma mediante tección locales.
artro-TC o, mejor aún, RM [98] .
Los síndromes de la encrucijada anterior o posterior (a
menudo asociados) son otra causa posible, sobre todo en
el fútbol y la danza. El síndrome de la encrucijada ante-
 Conclusión
rior se manifiesta por dolor agudo en hiperextensión. El
La atención médica a una persona que ha sufrido un
síndrome posterior se revela con la flexión plantar diná-
traumatismo deportivo debe ser completa. El diagnóstico
mica y corresponde a un traumatismo de la tuberosidad
es esencialmente clínico y, si es necesario, se confirma con
posterolateral del astrágalo. En la persona que practica
otras exploraciones (estudio por imagen en especial). En
danza se asocia a menudo a una tendinitis del flexor largo
general, primero se indica un tratamiento médico, que
del primer dedo. La radiografía confirma la lesión, pero
debe enfocarse en la especificidad del gesto técnico depor-
se interpreta en función del cuadro clínico. En todos los
tivo con el propósito de corregir las posibles anomalías
casos, estos síndromes suelen regresar con reposo depor-
(defectos en la ejecución del movimiento, material, entre-
tivo, tratamiento antiinflamatorio y kinesiterapia. Ante el
namiento), responsables de estas tecnopatías, y evitar la
fracaso, se indican infiltraciones y, con menos frecuencia,
recidiva.
un tratamiento quirúrgico.
Lesiones tendinosas
Afectan sobre todo a los tendones peroneos [99] y se
observan en numerosas disciplinas deportivas. Las lesio- “ Puntos esenciales
nes del tibial posterior, sobre todo las rupturas parciales,
son más infrecuentes, pero también hay que conocer- • La exploración física es indisociable del cono-
las perfectamente. El cuadro clínico puede revelarse de cimiento del gesto técnico deportivo que ha
forma aguda o subaguda por un movimiento en flexión
provocado la lesión.
dorsal y eversión, aunque en general lo hace de manera
• Las pruebas complementarias siempre deben
más insidiosa. El diagnóstico clínico se confirma con RM.
El tratamiento médico es decepcionante en el deportista, estar justificadas y en ningún caso se indican como
incluso en caso de ruptura parcial, por lo que se considera primera elección.
recomendable el tratamiento quirúrgico. • En el esquema terapéutico hay que tener en
cuenta la edad, el sexo y el nivel de práctica.
Pie [100] • La prevención es el aspecto fundamental, en
especial de las lesiones por microtraumatismo y
Lesiones de la aponeurosis plantar
por sobrecarga.
Se observan en todos los deportes, pero principalmente
en la carrera a pie, y las induce el retropié en supinación. Se
distingue la alteración de inserción en el calcáneo (mioa-
poneurositis plantar) de la fascitis plantar propiamente
dicha (dolor a nivel del arco interno) e incluso de la rup-
tura de la aponeurosis. Aunque el diagnóstico es ante todo
clínico y el tratamiento es médico, la RM puede ser muy
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P. Rochcongar (pierre.rochcongar@chu-rennes.fr).
Service de médecine du sport, CHU de Pontchaillou, rue Henri-Le-Guilloux, 35033 Rennes cedex 9, France.

Cualquier referencia a este artículo debe incluir la mención del artículo: Rochcongar P. Lesiones crónicas del aparato locomotor en el
deportista. EMC - Aparato locomotor 2014;47(2):1-10 [Artículo E – 14-920-B-10].

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