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EQUIDAD DE GÉNERO

Profesora Jossy, amigos y queridos compañeros de clases tengan todos ustedes muy buenos
días. Quiero comenzar esta mañana dando gracias a Dios por un día más de vida y por
mantenernos hoy reunidos en nuestra aula de clases.
Es fundamental su apoyo y compromiso de cada uno de ustedes ante la desigualdad de los
derechos humanos. Por esta razón, necesitamos el mismo trato, tanto para hombres como
para mujeres, en el ámbito laboral, social, financiero, etc., e igualar con total responsabilidad
y equidad los derechos humanos de ambos sexos, con el fin de conseguir la igualdad de
derechos humanos por una sociedad prometedora, desarrollada, educada, donde haya más
trabajo, donde una mujer pueda acceder a los mismos beneficios de un hombre, y un hombre
a las de ella, una sociedad en donde simplemente “El” y “Ella” tengan un mismo valor como
persona. Por lo tanto, lo que les pido a cada uno de ustedes es promover e incorporar un
enfoque de equidad en los marcos institucionales, organizativos y políticos con el fin de
desarrollar y desempeñar con suma igualdad nuestros derechos de cada ser humano.
La equidad de género quiere decir que tanto hombres como mujeres deben disfrutar de las
mismas condiciones de trabajo, de salud, economía, etc., y acceder a las mismas
oportunidades que los hombres para hacer más efectivos el gozo de sus derechos humanos y
sus capacidades intelectuales de cada uno a fin de contribuir al desarrollo de nuevas cosas
nacionales, políticos, económicos social, cultural, y, asimismo, beneficiarse de sus logros
desempeñados y llevar una vida mejor.
Tenemos que igualar nuestros derechos humanos de la manera más sencilla y eficaz, porque
si no actuamos pronto, las consecuencias serán trágicas para nuestra sociedad. Debido a esto,
todos debemos de tener en cuenta estas palabras: Tu madre, tu padre, tu hermano o tu
hermana en un futuro muy cercano pueden verse afectados tras esta desigualdad de derechos,
el cual, la perdida no será solamente para Él o para Ella, sino también involucrará a toda su
familia.
Todos somos seres humanos hijos de Dios, ya que está escrita en las santas escrituras del
primer libro del antiguo testamento que dice así: Génesis 1:26-27 “Creó, pues, al hombre a
imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.
Para Dios todos somos iguales. Debemos de ser como El para que en nuestra sociedad todos
seamos vistos iguales a ojos de todos, para que así hombres y mujeres obtengamos las mismas
condiciones en cada labor que realicemos.
Necesitamos hacer esto posible, por una mejor, por una vida más organizada, por más trabajo
y porque realmente nos hace mucha falta. El momento de comenzar el gran cambio es ahora.
Juntémonos y demostremos al mundo que, con unión, responsabilidad y empeño, juntos
podremos lograrlo. Muchas gracias por su atención, reflexionen, y que Dios nos bendiga a
todos para emprender este nuevo reto.
Rudy Ordoñez Altuna.