Está en la página 1de 56

Ritzer, G. (2001). Karl Marx. En Teoría sociológica clásica. Mc.

Graw HílL Pp. 165-204

CA •• TUlOS
KARL MARX

LA DIALECTICA

EL POTENCIAL HUMANO

Capacidades y necesidades
Conciencia
Actividad
Sociabilidad
Consecuencias imprevistas

ALlENACION
Componentes de la alienación
Distorsiones derivadas de la alienación
Emancipación

ESTRUCTURAS DE LA SOCIEDAD CAPITALISTA


Mercancías
Capital
Propiedad privada
División del trabajo
Clase social

ASPECTOS CULTURALES DE LA SOCIEDAD CAPITALISTA


Conciencia dé clase y falsa conciencia
Ideología

LA ECONOMIA DE MARX: ESTUDIO DE UN CASO

165
166 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

Ha existido siempre una relación inestable y, a menudo, extraña entre la teoría


sociológica y la obra de Karl Marx (1818- I883 l. En algunas zonas del mundo,
al menos hasta el reciente final (aparente) de la «guerra fría», la teoría socioló-
gica era virtualmente idéntica a la teoría marxista y neomarxista, pero en otros
paises (en especial en los Estados Unidos) Marx ha sido prácticamente ignora-
do (al menos hasta hace unos años) como pensador de relevancia sociológica,
La influencia de Marx en la Europa del Este era, cuando menos hasta hace muy
poco tiempo, inmensa, y gran parte de la teoría sociológica se reducía allí a las
diversas formas del pensamiento tradicional de Marx y del neornarxista, La
influencia de Marx en Europa Occidental ha sido variable. Marx influyópositi-
vamente en algunos sociólogos de Europa Occidental, mientras otros han con-
formado su teoría sociológica específicamente contra la teoría marxista. En los
Estados Unidos los teóricos de la sociología anteriores a los años sesenta (salvo
algunos como C. Wright Milis) tendían a ignorar las ideas de Marx, a despre-
ciarlas o incluso a manifestar hostilidad hacia ellas. Por ejemplo, Talcott Par-
sons (1937, 1949), en el libro en el que presentó las grandes teorías a los Esta-
dos Unidos, despreció la obra de Marx en unas pocas páginas, y dedicó, sin
embargo, cientos de ellas a la obra de Emile Durkheim, Max Weber y Vilfredo
Pareto, este último de escasa importancia. La mayoría de los teóricos estadouni-
denses descartaron a Mane, a quien consideraban un ideólogo que apenas habia
contribuido al desarrollo de la teoria sociológica científica. Sin embargo, en los
años sesenta los sociólogos estadounidenses jóvenes -al menos debido en par-
te a su implicación personal en los movimientos en pro de los derechos civiles y
de los derechos de los estudiantes y en contra de la guerra del Vietnam- co-
menzaron a considerar seriamente a Marx corno teórico de la sociología. Este
cambio quedó reflejado en un libro de Henri Lefebvre (1968) en el que señalaba
que si bien Marx no era un sociólogo, había mucha sociología en su obra. Desde
finales de la década de los años sesenta se ha venido realizando un serio esfuer-
zo por integrar las teorías marxista y neomarxista en la teoría sociológica esta-
dounidense, mientras en el resto del mundo la influencia de Marx ha seguido
siendo profunda, e incluso su intensidad ha aumentado en algunos países. Aun-
que algunos sociólogos estadounidenses siguen oponiéndose a Marx, muchos
pensadores están dispuestos actualmente a concederle el derecho a ocupar un
lugar entre los gigantes del pensamiento sociológico.
El reciente fracaso de las sociedades comunistas y su giro hacia una economía
más capitalista hace necesario plantearse el papel que juega la teoría de Marx
en la sociología. A primera vista parece que estos cambios sugieren que presen-
ciaremos una decadencia sustancial del interés por la teoría marxiana entre los
sociólogos. De hecho, es probable que ocurra eso, sobre todo porque los nuevos
teóricos están menos dispuestos a buscar en la obra de Marx las respuestas a los
problemas de las sociedades capitalistas modernas. Sin embargo, el alejamiento
de la teoría sociológica rnarxiana será limitado por diversas razones.
Primera, la mayoría de los sociólogos que han adoptado una perspectiva
marxiana tienen un profundo y largo compromiso con ella que, probablemente,
KARL MARX 167

no cambiará a causa de los cambios producidos en unas sociedades que no


expresaban los principios y los ideales de Mane Segunda, y muy relacionada
con la' primera, muchas de las ideas de Marx han sido integradas en diversas
perspectivas sociológicas (véase, por ejemplo, el paradigma integrado analiza-
do en el apéndic.e), y éstas no van a cambiar sólo por el fracaso del bloque
comunista. Tercera, y más importante, la teoría sociológica de Marx es mucho
más relevante que su teoría económica. Esta es la tesis que se mantiene en este
capitulo. Como veremos, Marx ofreció una teoría sociológica abstracta, cohe-
rente y sumamente satisfactoria que puede emplearse para analizar cualquier
sociedad, no sólo las sociedades capitalistas y sus sistemas económicos, Puesto
que esta. teoría sociológica no tuvo relación alguna con la creación de las socie-
dades comunistas y..de hecho, éstas contradijeron aquélla, no resulta dañada
por los desarrollos que se han .producido recientemente en el rnundo comunista.
Los sociólogos seguirán sintiéndose atraídos por el alcance y la elegancia de· la
teoría sociológica de Marx. .
Muchos estudiantes (y algunos académicos) que se sitúan tanto a favor como
en contra de Marx pueden sorprenderse al encontrar aquí a Marx, mencionado
como si fuera uno de los principales teóricos de la historia de la disciplina. Los
estudiantes formados en una tradición antirnarxiana o influidos por rnedios de
comunicación de parecida orientación se han socializado en la creencia de que
Marx era un sanguinario radical cuyos compromisos ideológicos le impidieron
la producción de una teoría científica seria. Para realizar un estudio profundo y
serio 'es preciso destruir este mito, y éste puede atacarse desde dos frentes.
Asimismo, se debe demostrar a los estudiantes promarxistas que es legítimo
considerar a Marx como sociólogo.
Se puede ofrecer un par de argumentos básicos a los antirnarxistas que re-
chazan a Marx como sociólogo debido a su orientación ideológica. Prirnero, si
bien es cierto que en el enfoque de Marx se percibe una poderosa influencia de
su ideología, es importante admitir que todos los teóricos de la sociología pre-
sentan un sesgo ideológico. Ello es tan cierto en el caso de Comte, Spencer,
Durkheim, Weber y Simmel como en el de Marx. No existe una teoría socioló-
gica «libre de valores», ni nada que se le parezca. Cuando teorizan sobre los
fenómenos sociales, a los sociólogos les resulta imposible ser totalrnente neu-
trales, y ello es así tanto si quieren admitirlo o reconocerlo como si no. Por
tanto, es cierto quc la teoría sociológica de Marx es ideológica, pero esto no
constituye una razón para despreciarla, porque así es tarnbién en el caso de
todas las demás teorías sociológicas. La principal diferencia entre Marx y otros
teóricos de la sociología es que Marx no realizó esfuerzo alguno por ocultar el
carácter ideológico de su obra; en efecto, como veremos, la ideología se en-
cuentra en la base misma de la estructura de su teorización.
Segundo, es importante subrayar que, aunque todos reconocen que Marx es
ideológico en su teorización, la muy difundida impresión de que Marx eTa un
fanático sanguinario enloquecido resulta inadmisible. Como veremos a lo largo
de este capitulo, Marx era un humanista al que hería profundamente el sufrí-
168 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

miento y la explotación que percibía entre la clase trabajadora bajo el capitalis-


mo. Su humanismo le llevó a predicar la revolución para destruir ese sistema
económico que explotaba a la inmensa mayoría de la gente, la creación de una
sociedad socialista más humana que la capitalista. Aunque defendió la revolu-
ción, Marx no-creía que ese cambio implicara forzosamente un derramamiento
de sangre. La transición al socialismo podía realizarse pacíficamente y, tenien-
do en cuenta la orientación humanitaria de Marx, así hubiera querido que se
realizase.
Aunque estos argumentos pueden disipar algunas dudas de los lectores. con
prejuicios antimarxistas, seguramente no satisfacen a los que comparten una
orientación promarxista. Estos estudiantes pueden objetar que pensar en Marx
simplemente como «sociólogo» es. Iimitarle demasiado. Desde su punto de vis-
ta, Marx no admite una única etiqueta, porque también fue filósofo, revolucionario,
panfletista, periodista, científico político, pensador dialéctico, etc ... Bien es cierto
que Marx fue un pensador muy complejo cuya obra atrae a personas proceden-
tes de muchos campos, pero entre las muchas etiquetas que pueden prenderse a
Marx se encuentra la de sociólogo. Podemos analizar aquellos elementos del
pensamiento de Marx.que son relevantes para la sociología, al tiempo que reco-
nocemos que también fue otras muchas cosas para otras muchas personas.
Hay otro debate importante que debemos señalar ahora: el que se produce
entre los diversos intérpretes de la obra de Marx. Hay varias escuelas de teoría
neomarxista, y muchas de sus diferencias nacen de las diversas interpretaciones
que hacen de la teoría de Marx. Por ejemplo, algunos subrayan la obra temprana
de Marx sobre el potencial humano y consideran el resto 'de su trabajo una
derivación coherente de sus obras de juventud (véanse, entre otros, Ollman,
1976; Wallimann, 1981; Wartenberg, 1982). Otros, sin embargo, hacen hinca-
pié en la obra madura de Marx sobre las estructuras de la sociedad, en especial
sobre las estructuras económicas, y consideran que estos trabajos son distingui-
bles, e incluso diferentes. de su producción temprana, contemplada como un
trabajo filosófico sobre la naturaleza humana (véase Althusser, 1969; Gandy,
1979; McMurty, 1978). Este capítulo parte de la premisa de que no hay discon-
tinuidad o contradicción entre la obra temprana de Marx sobre el potencial
humano y su obra-madura sobre las estructuras de la sociedad capitalista. Tras
una introducción general al modo de pensar de Marx (la dialéctica), analizare-
mos la obra de Marx sobre el potencial humano y luego expondremos la rela-
ción de ésta con sus trabajos más maduros sobre las grandes estructuras de la
sociedad.

LA DIALECTICA

Marx adoptó el modo dialéctico de la lógica de Hegel. Sin embargo, mientras


Hegel se ocupó de la dialéctica de las ideas, Marx intentó aplicar este enfoque
dialéctico al estudio del mundo material. Ello supuso algo importante. porque

-
KARL MARX 169

permitió a Marx tomar la dialéctica del reino de la filosofia y trasladarla al reino


de lo' que algunos consideran la ciencia de las relaciones sociales existentes en
el mundo material, Es este enfoque sobre las relaciones sociales materiales lo
que da relevancia a la obra de Marx para la sociología, aún cuando el enfoque
dialéctico sea muy diferente del modo de pensar que utilizan la mayoria de los
sociólogos (Ball, 1979;. Friedrichs, I 972a, l 972b; Ollman, 1976; Schneider, 1971).
Dos características básicas del análisis dialéctico distinguen el pensamiento
de Marx de la mayor parte del pensamiento sociológico. Primera, el método
dialéctico de análisis no contempla una única y unidireccional relación causa-
efecto entre las diversas partes del mundo social. Para el pensador dialéctico,
las influencias sociales nunca se dan en una única dirección, como ocurre para
los que piensan en términos de causas y efectos. Para el dialéctico, un factor
puede tener un efecto sobre otro, pero éste último también puede influir sobre el
primero. Por ejemplo, la creciente explotación del proletariado por parte de los
capitalistas puede provocar en los trabajadores una mayor insatisfacción y una
mayor militancia, pero la creciente militancia del proletariado puede provocar
la reacción de los capitalistas, con la consecuencia de que incrementen la explota-
ción pata aplastar la oposición de los trabajadores. Este tipo de pensamiento no
implica que el dialéctico nunca tenga en cuenta las relaciones causales existen-
tes en el mundo social. Significa que cuando los pensadores dialécticos hablan
sobre causalidad, siempre se refieren a las relaciones recíprocas entre los facto-
res sociales, así como a la totalidad dialéctica de la vida social en la que se dan.
La segunda característica del análisis dialéctico se opone aun más si cabe a
la mayor parte del pensamiento sociológico contemporáneo. En el análisis dia-
léctico, especialmente tal y como Marx lo desarrolla, los valores sociales no son
separables de los hechos sociales. La mayoría de los sociólogos creen que sus
valores pueden y deben separarse de su estudio de los hechos del mundo social.
El pensador dialéctico piensa que no sólo es imposible apartar los valores
del estudio del mundo social, sino que tampoco es deseable, porque produce
una sociología inhumana y desapasionada que apenas tiene algo que ofrecer
a las personas que buscan respuestas a sus problemas. Hechos y valores
están entretejidos, a resultas de lo cual el estudio de los fenómenos sociales
entraña necesariamente una carga valorativa. Así, para Marx no era posible
-y caso de serio, no era deseable- ser desapasionado cuando se trataba
de analizar las dos principales clases del capitalismo: la burguesía (también
llamada los «capitalistas») y el proletariado (los trabajadores). Por ejemplo,
en El capital (186711967), cuando Marx se refería a los capitalistas les lla-
maba licánrropos y vampiros que chupaban la sangre de los trabajadores,
y se solidarizaba con la penosa condición del proletariado. Pero de la im-
plicación emocional de Marx en su estudio no se deduce la imprecisión
de sus observaciones. Podría incluso señalarse que las ideas apasionadas de
Marx sobre estas cuestiones le facilitaron una percepción excepcional
de la naturaleza de la sociedad capitalista. Un estudioso menos apasionado
habria ahondado menos profundamente en la dinámica del sistema. De hecho,
170 TEOAIA SOCIOLOGICA CLASrCA

KARL MARX: Reseña biográfica


Karl Marx nació el cinco de mayo de 1818
en Trier, Prusia. Su padre, abogado, propor-
cionó a la familia una existencia típica de clase
media. Tanto su padre como su madre pro-
cedían de familias de rabinos, aunque por
razones de trabajo el padre se convirtió al
luteranismo. .
En 1841 Mane se doctoró en filosofía por
la Universidad de Berlín, un ambiente aca-
démico muy influido por Hegel y por los Jó-
venes Hegelianos, que dispensaba a sus
maestros un apoyo no exento de crítica. la
tesis doctoral de Marx era un tratado filosófico denso que se asemeja
poco a sus trabajos posteriores, más radicales y pragmáticos. Tras
doctorarse comenzó a escribir en un periódico liberal-radical, y en diez
meses se convirtió en su editor-jefe. Sin embargo, debido a sus opi-
niones poHticas, el gobierno 56 apresuró a cerrar el periódico. Los
primeros ensayos que Marx publicó en ese periódico comenzaron a
reflejar varias de las ideas que le gUiarían toda su vida. Eran opinio-
nes liberales salpicadas de principios democráticos, humanismo e idea-
lismo. Rechazaba el carácter abstracto de la filosofía hegeliana, el
sueño ingenuo de los comunistas utópicos y a los activistas que reco-
mendaban lo que él consideraba una acción política prematura. En su
rechazo de estos activistas, Marx sentaba las bases de su propio tra-
bajo:

los intentos prácticos, incluso los protagonizados por las masas, admiten
la respuesta de un cañón en cuanto se vuelven peligrosos, pero las
ideas que ganan nuestro intelecto y nos convencen, las ideas que la
razón afianza en nuestra conciencia, constituyen cadenas de las que no
nos podemos liberar sin romper nuestro corazón; son demonios que
sólo se pueden vencer someliéndolos.
(Man<, 1842/1977: 20)

Marx se casó en 1843 e inmediatamente después se trasladó des-


de Alemania al clima más liberal de Parls. Allí continuó trabajando las
ideas de Hegel y de los Jóvenes Hegelianos, pero también se centró
en el estudio de dos nuevos conjuntos de ideas: el socialismo francés
y la economía política inglesa. Fue la manera particular en la que combinó
el hegelianismo, el socialismo y la economla política lo que modelaría
su orientación intelectual. En esos momentos conoció al hombre que
serla su amigo durante toda su vida, su benefactor y colaborador:
Friedrich Engels (Carver, 1983). Hijo de un fabricante de tejidos, En-
KARL MARX 171

gels era un socialista que criticaba las condiciones de la clase trabaja-


dora. Gran parte de la compasión que sintió Marx por la miseria de la
clase trabajadora procedía de su relación con Engels y sus ideas. En
1844 Engels y Marx mantuvieron una larga conversación en unfamo-
so café de París que afianzó la relación que mantendrían durante sus
vidas. De esta conversación, Engels comentó: ••Nuestra total coinci-
dencia en todos los campos teóricos se hizo manifiesta ... y nuestra
obra conjunta data de aquel tiempo» (MeLellan, 1973: 131). Durante
este periodo Marx produjo obras académicas (muchas no se publica-
ron hasta que murió) con las que pretendía desvincularse de la tradi-
ción hegeliana (por ejemplo, La sagrada familia y La ideologfa alema-
na), pero también escribió los Manuscritos de economie y filosofía de
1844, que integraban más apropiadamente todas las tradiciones inte-
lectuales en las que estaba inmerso y anticipaban su creciente pre-
ocupación por la economía.
Aunque Marx y Engels compartían la misma orientación teórica,
había muchas diferencias entre ellos. Marx tendía a ser un pensador
abstracto, un intelectual desordenado y un hombre dedicado a su fa-
milia. Engels era un pensador práctico, un hábil hombre de negocios,
pulcro y metódico, y un mujeriego. A pesar de sus diferencias, Marx y .
Engels forjaron una profunda amistad que les llevó a la colaboración
en la producción de libros y artículos y a trabajar unidos en organiza-
ciones radicales. Es más, Engels ayudó económicamente a Marx du-
rante el resto de su vida para qué éste pudiera dedicarse con exclusi-
vidad al trabajo intelectual y político.
Marx habría trabajado igual sin mí. Lo que Marx hizo yo no lo podré
hacer jamás. Marx tenía mejores fundamentos, miraba más lejos, y se
percataba de las cosas más lúcida y rápidamente que el resto de nosotros.
Marx era un genio.
(Engels, citado en McLellan, 1973: 131-132)
De hecho, no son pocos los que creen que Engels no llegó a como
prender muchas de las sutilezas de la obra de Marx. Tras la muerte de
Marx, Engels se convirtió en el principal portavoz de la teoría marxista
y, en cierto sentido, la distorsionó y la simplificó en exceso.
Como algunos de sus escritos molestaban al gobiemo prusiano, el
gobierno francés (a petición del gobierno prusiano) expulsó en 1845 a
Marx, quien se trasladó a Bruselas. Su radicalismo iba en aumento,
hasta el punto de que se convirtió en miembro activo del movimiento
revolucionario internacional. También ingresó en la Liga Comunista,
que le solicitó que escribiera un documento (junto con Engels) en
el que expusiera sus objetivos y creencias. El resultado fue El mani-
fiesto comunista de 1848, una obra que se caracteriza por sus reso-
nantes lemas políticos (por ejemplo, ,,¡Proletarios de todo el mundo,
unios!»).
172 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

En 1849 Mane se trasladó a Londres y, a la luz del fracaso de las


revoluciones políticas de 1848, comenzó a apartarse de la actividad
revolUcionaria y a dedicarse al estudio disciplinado y meticuloso del
funcionamiento del sistema capitalista. En 1852 comenzó sus famo-
sos estudios en el Museo Británico sobre la condición de los trabaja-
dores bajo el capitalismo. Estos estudios se plasmaron en los tres
volúmenes de El capital, de los que se publicó el primero en 1867. Los
otros dos volúmenes se publicarían tras su muerte. Vivió precaria-
mente durante esos años, defendiéndose apenas con los escasos in-
gresos que fe
proporcionaban sus escritos y el apoyo económico de
Engels. En 1863 Marxregresó a la actividad política ingresando en la
tmemecionet; un movimiento internacional de los trabajadores. Pron-
to destacó en el movimiento y le dedicó varios años. de su vida. Co-
menzó a adquirir fama como líder de la Intemacional y autor de El
capital. Pero la desintegración de la Internacional en 1876, el fracaso
de varios movimientos revolucionarios y su propia enfermedad acaba-
ron con la vida de Marx. Su mujer murió en 1881, su hija en 1882 y él
el 14 de marzo de 1883.

la investigación sobre las obras de los científicos nos indica que la idea de que
un científico puede ser desapasionado es en gran medida un mito, y que los
mejores científicos son los más apasionados en sus análisis y los más compro-
metidos con sus ideas (Mitroff, 1974)_
Ambas características de la dialéctica reflejan la idea de Marx de que no
existen líneas divisorias definidas y marcadas entre los fenómenos del mundo
social. Marx creía que los diversos componentss.del mundo social se entremez-
claban gradual e imperceptiblemente. Así, por poner como ejemplo dos de sus
principales preocupaciones, Marx afirmaba que los capitalistas y el proletaria-
do no se encontraban claramente separados, sino que se entremezclaban de
manera gradual. Ello implicaba que una gran cantidad de personas se situaban
en el intersticio en/re las dos clases, o se movían de una clase a otra (el trabaja-
dor que adquiere riqueza y se convierte en capitalista y el capitalista que fracasa
y comienza a formar parte de la clase trabajadora).
Los pensadores dialécticos también adoptan una perspectiva relacianal del
mundo social (Ollrnan, 1976). Analizan las relaciones entre diversos aspectos
del mundo social. Así, pOT ejemplo, en su estudio de la burocracia proceden a
analizar las diversas relaciones sociales que dan lugar a su creación. Las rela-
ciones entre los individuos, entre los di ferentes grupos de personas y entre las
diversas subunidades de la organización (por ejemplo, el departamento de per-
sonal y el técnico), todas se analizan bajo el meticuloso escrutinio del pensador
dialéctico. Además, un pensador dialéctico Jamás se centra en una unidad social
aislada del resto de las unidades sociales. Así, la relación entre una detenninada
KARl MARX 173

burocracia y el resto de las diversas unidades sociales del mundo social consti-
tuye la preocupación principal del pensador dialéctico que se propone estudiar
la burocracia.
Los pensadores dialécticos se interesan no sólo por la relación entre los
fenómenos sociales del mundo contemporáneo, sino también por la relación
entre esas realidades contemporáneas y los fenómenos sociales pasados (Bau-
man, 1976: 81) y futuros. Ello supone dos implieaciones diferentes para una
sociología dialéctica. Primero, significa que los sociólogos dialécticos se inte-
resan por el estudio de las raíces históricas del mundo contemporáneo, como
hizo Marxen su estudio de las fuentes del capitalismo moderno. De hecho, los
pensadores dialécticos critican duramente a la sociología moderna por realizar
muy poca investigación histórica. Un buen ejemplo del pensamiento de Marx
respecto a este punto lo encontramos en una famosa cita extraída de (~EIdiecio-
cho Brumario de Luis Bonaparte»:

Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen arbitrariamente, bajo cir-
cunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo circunstancias directamente da-
das y heredadas del pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime
como una pesadilla el cerebro de los vivos.
(Marx, 185211963: 15)

Segundo, los pensadores dialécticos se preocupan por la dirección futura


que tomará la sociedad. Este interés por el futuro constituye una de las principa-
les razones de que la sociología dialéctica sea intrínsecamente política, pues
posee una imagen del mundo futuro y su interés es promover actividades prác-
ticas que den vida a ese mundo. En el intento de captar la naturaleza de ese
mundo futuro, los sociólogos dialécticos creen que el estudio cuidadoso del
mundo contemporáneo proporciona enseñanzas valiosas. En su opinión, el cambio
social es una posibilidad futura. de lo que ahora existe en potencia: las fuentes
del futuro existen en el presente. Para ilustrar este punto tomaremos un ejemplo
de Marx: el proletariado del capitalismo moderno, que no posee los medios de
producción, es modélico en el sentido de que en una sociedad socialista todos
los individuos serán iguales. En ella no existirá la propiedad privada de los
medios de producción. Esto no significa que las personas no poseerán ropas,
televisores y automóviles, sino que no se dará el caso de que una clase posea o
domine las estructuras industrial y corporativa como sucede en el capitalismo
contemporáneo.
Pero cuando afirmamos que el pensador dialéctico cree que el futuro es una
posibilidad de lo que ahora existe en potencia, no nos referimos a la perspectiva
determinista de que el futuro del mundo está preestablecido y es inalterable. La
naturaleza básica de la dialéctica se opone a la orientación dcterminista. Como
los fenómenos sociales están en constante acción y reacción, el mundo social no
admite un modelo simple y detcrminista. El futuro puede basarse en algún mo-
delo contemporáneo. pero no de forma inevitable. Los marxistas esperaban y
creían que el futuro produciria el socialismo, pero el proletariado no podía es-
174 TEORIA SOCIOLOGICA CLASlcA

perar pasivamente a que éste llegara. Tenían que ganárselo y carecían de garan-
tías absolutas de su llegada.
Esta aversión a pensar de un modo determinista es lo que distorsiona grave-
mente el bien conocido modelo dialéctico de tesis, antítesis y síntesis. Este sim-
ple modelo implica que un fenómeno social genera inevitablemente una forma
opuesta a su forma original y que el choque entre las dos formas dará lugar
inevitablemente a una nueva forma social sintética. Pero en el mundo real, no
existe lo inevitable. Además, los fenómenos sociales no pertenecen a las senci-
llas categorías de la tesis, la antítesis y la síntesis. El pensador dialéctico se
interesa por el estudio de las relaciones reales, más que por las grandes abstrac-
ciones. Es esta aversión a analizar grandes abstracciones lo que alejó a Marx de
Hegel y 10 que le hubiera llevado a rechazar hoy la excesiva simplificación de
la dialéctica al modelo de tesis, antítesis y síntesis. Marx analizó el conflicto
entre los capitalistas y el proletariado. y aunque anticipó una revolución y, en
última instancia, un nuevo tipo de sociedad, no las consideraba inevitables. El -,
proletariado tenía que colaborar y luchar por el socialismo si queria que se
realizara. Pero incluso en el caso de que los trabajadores se esforzaran, carecían
de garantías absolutas de su llegada. Las acciones de los capitalistas habían
logrado que la clase obrera se encontrara más resignada a su suerte, lo que
dificultaba la revuelta trabajadora.
Lo más conocido de la dialéctica tal vez sea su interés por el conflicto y la
contradicción (Elster, 1985). Fue de ese interés del que se derivaron otros subpro-
.......,
ductos, como la preocupación por el proceso de cambio y por la creación de un
programa político. Pero lo que más nos importa aquí es que la dialéctica provo-
ca interés por los conflictos y las contradicciones que se dan entre los diversos
niveles de la realidad social; el interés sociológico más tradicional se inclina, en
cambio, por los modos en que estos diversos niveles se mezclan, de fonna bas-
tante clara, dentro de un todo cohesivo. Aunque Marx era consciente de que las
ideologías de los capitalistas se entremezclaban con sus intereses objetivos,
pretendia centrarse en cuestiones como el conflicto entre las grandes estructu-
ras creadas por los capitalistas y los intereses del proletariado.
Para Marx la contradicción última en el seno del capitalismo se da tal vez
en la relación entreburguesía y proletariado. En términos de Marx, la burguesía
produce el proletariado, y al producir y expandir esta clase. los capitalistas
producen sus propios sepultureros. El capitalista produce el proletariado al obligar
a los trabajadores a vender su jornada laboral a cambio de salarios ínfimos. A
medida que el capitalismo se expande, aumenta la cantidad de trabajadores ex-
-
plotados y el grado de esa explotación. El creciente grado de explotación gene-
ra una oposición cada vez mayor del proletariado. Esta oposición provoca una
mayor explotación y opresión, y el resultado probable es una confrontación
entre las dos clases en la que el proletariado, desde el punto de vista de Marx, es
probable que triunfe.
A pesar de la importancia que para Marx tenía la futura sociedad cornunis-
ta, sorprendentemente dedicó poco tiempo a describir ese mundo. De hecho,
KARl MARX 115

criticaba a los socialistas utópicos que escribían libro tras libro sobre sus mara-
villosas imágenes de la sociedad futura. La tarea más importante pata Marx era
el análisis crítico de la sociedad capitalista contemporánea. Creía que su critica
contribuiría a derrotar al capitalismo ya crear ras condiciones para el nacimien-
to de un nuevo mundo socialista. Habría tiempo, pues, de construir la sociedad
comunista una vez derrotado el capitalismo.
En general, los pensadores dialécticos también se interesan (como Marx)
por las estructuras y los actores de la sociedad, así como por la relación dialéc-
tica entre los actores y las estructuras sociales. Pero el método dialéctico impli-
ca un mayor complejidad porque, como ya hemos señalado, el pensador dialéc-
tico toma en cuenta las circunstancias pasadas, presentes y futuras en las que se
encuentran inmersos actores y estructuras. La Figura 5.1 es una representación
esquemática simplificada de esta perspectiva enormemente compleja y sofisti-
cada.
A lo largo de toda su obra se hace evidente que Marx trabajaba de acuerdo
con un modelo como el expuesto en la Figura 5.1. Se preocupaba por la interac-
ción entre los principales niveles del análisis social. Por ejemplo, Marx y En-
gels señalan: «Las circunstancias hacen a los hombres en la misma medida en
la que los hombres hacen las circunstancias» (1845-46/1970: 59; cursivas aña-
didas). Por lo tanto, Lefebvre estaba en lo cierto cuando señalaba que el cora-
zón del pensamiento de Marx se encontraba en la relación entre las personas y
las grandes estructuras creadas por ellas (1968: 8). Por una parte, estas grandes
estructuras ayudaban a las personas a realizarse; por otra, planteaban una grave
amenaza a la humanidad.

Grandes estructuras Grandes estructuras Grandes estructuras


en el pasado en el presente ~ en el futuro

Actores en el pasado ~ Actores en el presente ~ Actores e n el futuro

Figura 5.1. Representación esquemática de una dialéctica sociológica mente


relevante.

A pesar de este compromiso general con la dialéctica y, en particular, con la


relación dialéctica entre las grandes estructuras y los actores, Marx centró pro-
gresivamente su atención en las estructuras de la sociedad capitalista. Esto se
176 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

debió en parte a sus intereses políticos, que le llevaron a examinar y criticar las
estnrcturas del capitalismo con el fin de contribuir al cambio revolucionario.
Haciendo eso aceleraba la transición al socialismo. Dedicaremos una buena
parte de este capitulo al estudio del análisis de Marx de las estructuras del capi-
talismo. Pero antes de hacerlo debemos comenzar por examinar las reflexiones
de Marx sobre los aspectos más microscópicos de la realidad social. Marx cons-
truyó su análisis critico de la estructura de la sociedad capitalista a partir de sus
premisas sobre los actores, la acción y la interacción.

EL POTENCIAL HUMANO

La base de gran parte del pensamiento de Marx la constituyen sus ideas sobre el
potencial de los seres humanos (o lo que él llamaba seres genéricos). Creía que
hasta que no les llegara su oportunidad histórica, las personas no empezarían a
acercarse a lo que en última instancia podrían llegar a ser. La naturaleza de las
sociedades anteriores al capitalismo había sido demasiado severa como para
permitir que las personas se realizaran. Los individuos estaban tan ocupados
intentando conseguir comida, alojamiento y protección que les era práctica-
mente imposible desarrollar sus capacidades superiores. Aunque el capitalismo
había solventado algunos de estos problemas, constituía un entorno demasiado
opresivo que impedía que la mayoría de las personas pudieran desarrollar su
potencial humano. Marx deseaba y esperaba que el comunismo proporcionaría
un entorno apropiado en el que las personas pudieran comenzar a expresar su
potencial. Así, Marx no podía describir con precisión el potencial humano por-
que aún no se le había permitido desarrollarse y expresarse adecuada y plena-
mente. La crítica de Marx de la sociedad capitalista se basaba en parte en su
percepción de lo que los seres humanos podían llegar a ser una vez que se
hubieran liberado de las garras del capitalismo y pudieran expresarse en el en-
torno más libre del comunismo.

Capacidades y necesidades
El fundamento de la concepción marxiana del potencial humano son sus ideas
sobre las capacidades y las necesidades de las personas (Heller, 1976; Ollman,
1976). Las capacidades pueden definirse como las facultades y aptitudes de las
personas. En el sistema rnarxiano, las capacidades humanas no son simplemen-
te lo que son ahora, sino lo que fueron en un pasado y lo que serán en un futuro
bajo diferentes circunstancias sociales. Las necesidades constituyen los deseos
de las personas de cosas que normalmente no se pueden obtener de forma inme-
diata. Las necesidades, como las capacidades, varían mucho según los entornos
sociales en los que viven las personas. Incluso las ideas más microscópicas de
capacidades y necesidades no se puede analizar sin tener en cuenta las condi-
ciones de la sociedad en su conjunto.
KARl MARX 1n

Es necesario distinguir entre capacidades y necesidades naturales y de la


especie. Dicho en pocas palabras, las capacidades y necesidades naturales son
las que compartimos con otros animales, mientras que las específicas son exclu-
sivamente humanas. Las capacidades y necesidades naturales per se apenas nos
interesan porque, como BertelJ Ollman ha señalado, el hombre «natural... aún
no es un hombre, sino un animab (1976: 80). Sin embargo, todas las capacida-
des y necesidades pueden expresarse en formas distíntivamente humanas. El
sexo, por ejemplo, es un comportamiento común a los seres humanos y a otros
animales, pero cuando se expresa en formes peculiarmente humanas entra den-
tro de la categoría de capacidades y necesidades de la especie.

Conciencia
El núcleo de la noción del potencial humano reside en la idea- de Marx de que
los hombres se distinguen de otros animales por su conciencia y por su capaci-
dad de ligar esa conciencia a sus acciones. El hincapié que Marx hace en la
conciencia deriva directamente de sus vínculos con la filosofía hegeliana y su
interés por este fenómeno. Aunque Marx toma prestadas muchas ideas de He-
gel, critica el que analice la conciencia como si ésta existiera independiente-
mente de las personas, en lugar de analizar la conciencia de las personas rea-
les, conscientes. A continuación exponemos la famosa cita de Marx en la que
reconoce sus vínculos con Hegel al tiempo que manifiesta su alejamiento de la
orientación de Hegel:

Hegel convierte al hombre en el hombre de la autoconciencia, en lugar de hacer de


la autoconciencia la autoconciencia del hombre, del hombre real, que por serio
vive también en un mundo real, objetivo, y se ve condicionado por éste. Pone al
mundo de cabeza y cree que se pueden, por tanto, disolver también en la cabeza
todos los límites, gracias a lo cual, naturalmente, dichos límites siguen existiendo
para la mala sensoriedad, para el hombre real.
(Marx y Engels, 1845/1956:254)

Así, Marx se oponía a las ideas de Hegel no sólo por razones intelectuales,
sino también debido a que su imagen efímera de la autoconciencia constituía un
impedimento para la realización del tipo de acción política que Marx considera-
ba una necesidad imperiosa.
Marx no se contentó con señalar simplemente y en términos generales que
los hombres se distinguían de otros animales por su conciencia. Según Ollman
(1976), Marx creía que las siguientes capacidades mentales hacían de la especie
humana algo totalmente diferente de los demás animales.

1. Mientras los animales sólo «hacen», las personas pueden distanciarse


mentalmente de lo que están haciendo.
2. Puesto que tienen una forma distintiva de conciencia, los actores huma-
178 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

nos son capaces de elegir entre actuar o no hacerlo. Además, son capa-
ces de elegir qué tipo de acción realizar.
3. Las mentes de los seres humanos les permiten planear de antemano la
acción que van a realizar.
4. Los seres humanos poseen flexibilidad tanto física como mental.
5. Los seres humanos son capaces de concentrar su atención en lo que
hacen durante un largo periodo de tiempo.
6. La naturaleza de la mente humana lleva a las personas a ser altamente
sociales.

La conciencia constituye una característica de las personas, y su forma se


deriva de la acción y la interacción humanas: «La conciencia es, por tanto,
desde sus orígenes, un producto social, y seguirá siéndoJomientras el hombre
exista» (Marx y Engels, 1845-46/]970: 51). Derivadas de las actividades de las
personas, las relaciones sociales y la producción de la vida material constituyen
una expansión de la conciencia:

No s610 cambian las condiciones objetivas en el acto de la producción ... sino tam-
bién los productores, en el sentido de que adquieren nuevas características, se de-
sarrollan en la misma producción, se transforman. generan nuevas capacidades e
ideas, nuevos modos de interacción, nuevas necesidades y un nuevo lenguaje.
(MaTX, 1857-581l974: 494)

No es sólo la conciencia y la autoconciencia lo que distingue a los seres


humanos de los demás animales, sino también la relación de esa capacidad mental
con los tipos peculiares de actividades que las personas son capaces de realizar.
Los seres humanos son capaces de realizar una actividad de un tipo, naturaleza
y ritmo distintivos. Es la capacidad de controlar sus actividades mediante la
conciencia lo que distingue a las personas de los animales. Marx es perfecta-
mente claro en este punto:

El animal no se distingue de su actividad vital... El hombre hace de su actividad


vital el objeto dI' su voluntad y de su conciencia.
(Marx, 193211964: 113)
Una araña ejecuta operaciones que recuerdan las del tejedor. y una abeja avergon-
zaría, por la construcción de las celdillas de su panal, a más de un maestro albañil.
Pero lo que distingue ventajosamente al peor maestro albañil de la mejor abeja es
que el primero ha modelado la celdilla en su cabeza antes de construirla en la cera.
Al consumarse el proceso de trabajo surge un resultado que antes del comienzo de
aquél ya existía en la imaginación del obrero, o sea idealmente.
(Marx , 1867Jl967: 178)

McMurty (1978) afirma que, para Marx, la característica específica de la


naturaleza humana es su inteligencia creativa, su capacidad de trazar una es-
tructura en la imaginación para luego construirla en la realidad. Para Marx, en
KARl MARX 179

el nivel más abstracto, la conciencia y su capacidad de dirigir fa actividad era, al


menos potencialmente, la característica distintiva de los seres humanos.
Pero el problema de esta concepción del potencial humano es que es suma-
mente abstracta, por lo que Marx sintió la necesidad de trasladarla al mundo
real. Las personas, su conciencia y sus actividades, no pueden existir aislada-
mente; tienen que relacionarse con el mundo natural. Las personas necesitan
objetivos para sus pensamientos y acciones, y los más importantes de estos
objetivos son las otras personas y la naturaleza. Los humanos necesitan actuar
sobre algo, y es la naturaleza sobre lo que principalmente actúan, acompañados
de todas sus capacidades creativas y en colaboración con otras personas. Pode-
mos distinguir tres componentes de la. relación entre los seres humanos y la
naturaleza: la percepción, la orientación y la apropiación.
La percepción es el contacto inmediato que tienen las personas con la natu-
raleza a través de sus.sentidos, Pero una masa de percepciones desorganizadas
probablemente desorienta a los actores. Se requiere un proceso de orientacion
que organice, modele e imponga un marco a las diversas percepciones del mun-
do. Una vez percibido el mundo y organizada esa percepción se procede a la
apropiación, por la que los actores emplean sus capacidades creativas para ac-
tuar sobre la naturaleza con el fin de satisfacer sus necesidades. La capacidad
creativa y consciente de los seres humanos sólo tiene sentido para Marx cuando
se la considera en relación con la percepción, la orientación y la apropiación de
la naturaleza. No es sólo que la naturaleza de las capacidades y necesidades
de las personas configure la forma de la percepción, la orientación y la apropia-
ción, sino que la forma que éstas adoptan en los distintos entornos sociales
influye, a su vez, en la naturaleza de estas capacidades y necesidades. Esto
refuerza la idea de que, para Marx, la naturaleza humana no era algo petrifica-
do, sino que dependía enormemente de la naturaleza del entorno social.
Siguiendo a Marx podemos distinguir tres estadios básicos de la relación
entre el potencial humano y los procesos de. la percepción, orientación y apro-
piación: la sociedad primitiva, el capitalismo y el comunismo.
En la sociedad primitiva las personas empleaban recursos naturales para
producir las cosas que necesitaban (por ejemplo, barcos y alojamientos). Como
se necesitaba producir relativamente pocas cosas -y algunas se producían de
forma harto ineficiente=-, es lógico que las personas desarrollasen sus capaci-
dades en un grado muy limitado. Como las capacidades permanecían en ese
nivel reducido, las necesidades de las personas eran mínimas en la sociedad
primitiva (Ollrnan. 1976: 91). En los tiempos más remotos las personas se dedi-
caban desesperadamente a intentar sobrevivir y por ello sólo eran capaces de
desarrollar y expresar una cantidad limitada de necesidades: «en los estadios
más antiguos de la producción ... había pocas necesidades humanas creadas y,
por lo tanto, pocas requerían satisfacción: (Marx, 1857-58/1974: 398). La ca-
pacidadde pensamiento de las personas, su conciencia, era muy limitada y equivalía
a poco más que a una conciencia animal «similar a la del borrego» (Marx y
Engels, 1845-46/1970: 51).
180 TEORIA SOCIOlOGICA CLASICA

Marx pensaba que el capitalismo constituía una fase en la que la capacidad


creativa de la mayoría de los seres humanos. que se expresaba en el acto de la
apropiación, había quedado virtualmente eliminada. La mayoría de la gente se
limitaba, en cambio, a querer tener el dinero suficiente para poder poseer las
mercancías que deseaba. Así, la meta en el capitalismo era la propiedad, en
lugar de la expresión de las capacidades humanas, Cuando- Marx compara la
sociedad primitiva y el capitalismo, señala: «El mundo antiguo proporcionaba
una satisfacción limitada, mientras que el moderno no proporciona satisfacción
alguna y, en el caso de hacerlo, es vulgar y mediocre» (1857-5811964: 85).
Sin embargo, el comunismo era, para Marx, una fase en la que se habrían
destruido las fuerzas estructurales que causaban la distorsión de la naturaleza
humana, y en la que las personas podrían expresar su potencial humano en un
grado desconocido. La mediocridad de fa vida primitiva permitía sólo una míni-
ma expresión de ese potencial, y las estructuras del capitalismo (por ejemplo, la
división del trabajo, la propiedad privada y el dinero), aunque habían liberado a
las personas de las limitaciones. que implicaba la sociedad primitiva, impedían
la expresión de muchas capacidades y necesidades de la especie. Con todo,
Marx ·le daba importancia al capitalismo porque en su seno se habían desarro-
llado las formas tecnológicas y organizativas que podría emplear una sociedad
comunista, aunque en un sentido radicalmente opuesto; es decir, para llevar
más lejos la liberación de los individuos del tipo de limitaciones propio de la
sociedad primitiva. Es en esta fase cuando las personas podrán expresar sus
capacidades humanas de una forma nueva y sin precedentes. Para Marx, el
comunismo constituye una fase que permite que los seres humanos «desarrollen
sus capacidades genéricas» (193211964: 15 l ; Barbalet, 1983: 47, 55). Con tono
ligeramente diferente, Ollman señaló que «el comunismo constituye la fase de
la apropiación personal plena» (1976: 93).

Actividad
La actividad puede ser considerada como el medio quc utilizan las personas
para apropiarse de los objetos de la naturaleza. En el análisis de la actividad,
nos alejamos del mundo subjetivo de la conciencia y nos acercamos al reino
objetivo. Pero como la obra de Marx es, para mérito suyo, un todo dialéctica-
mente relacionado, resulta virtualmente imposible centramos en un aspecto de
la realidad social sin hacer referencia a otros.
Es importante señalar que el concepto de actividad que emplea Marx es
virtualmente inseparable de sus conceptos de trabajo y creatividad. Marx utili-
zaba el concepto de trabajo con un sentido muy diferente del de uso común.
Ollman definió la noción marxiana de trabajo como «la actividad consciente y
deliberada que se realiza en el proceso productivo» (1976: 98). Según esta defi-
nición, el trabajo constituye una expresión de las capacidades distintivas de las
personas. De hecho, el trabajo no se limita a las actividades económicas, sino
que entraña todas las actividades productivas que requieren las capacidades
KARL MARX 181

creativas del actor. A su vez, el trabajo también facilita un mayor desarrollo de


las capacidades y las necesidades de las personas.
Aunque Marx no hizouna distinción clara entre actividad, trabajo y creati-
vidad, tendió a usar diferentes términos en las distintas épocas de su carrera. Sin
embargo, lo que aquí nos interesa es que cada uno de esos términos subraya un
aspecto diferente de la relación de las personas con la naturaleza. La actividad
hace referencia al movimiento implicado en los esfuerzos deliberados; el traba-
jo, al proceso de producción material; y la creatividad, a la capacidad de las
personas para hacer productos únicos (Ollman, 1976: 102). Bajo el capitalismo,
el trabajo solía estar separado de la actividad y la creatividad; desde el punto de .
vista de Marx, bajo el comunismo era probable que se diera una situación en la
que la capacidad creativa de los seres humanos se viera plenamente involucrada
en la actividad y el trabajo.

Objetivación. Para apropiarse del mundo natural, la gente, según Marx, debe
comprometerse siempre con un proceso de objetivación, que implica la produc-
ción de objetos (comida, ropas y alojamientos). Para Marx el proceso de objeti-
vación era importante por varias razones. Primera, reafirmaba su orientación
materialista y su interés por el mundo real de los actores reales. No sólo le
interesaba el trabajo en el nivel abstracto o la objetivación en el reino de la
conciencia, como a Hegel, sino también el proceso de objetivación en el mundo
real. Segunda, Marx creía que la objetivación era el auténtico proceso en el que
las personas expresaban sus capacidades humanas. El potencial humano se rea-
lizaba en la objetivación de los productos.
Este proceso de objetivación constituye una expresión del potencial huma-
no siempre que presente ciertas características (Israel, J 971: 39). Primera, que
la conciencia de los actores esté implicada en la actividad. Segunda, que los
actores expresen sus capacidades de una manera comprehensiva. Tercera, que
expresen su carácter intrínsecamente socialen el proceso de objetivación. Y
cuarta, que el proceso de objetivación no constituya simplemente un medio para
lograr otros fines (es decir, ganar dinero). En términos generales, esto significa
que la objetivación debe entrañar la expresión de las capacidades creativas de
los individuos.

Trabajo. En el contexto de esta imagen de la objetivación específicamente


humana, Marx analiza el trabajo en la sociedad capitalista. Para el estudio de
este tipo de sociedad Marx apenas utiliza los conceptos interrelacionados de
trabajo. actividad y creatividad. Solía referirse, especificamente, allrabajo. En
cierto sentí do, como se sigue claramente de las siguientes citas, Marx empleaba
la Idea de trabajo como un equivalente de esos otros conceptos:

El trabajo crea valor de uso, ... una condición necesaria, independiente de las demás
formas de la sociedad, para la existencia de la raza humana.
(Marx, 186711967: 42·43)
182 TEORIA SOC10lOG1CA CLASICA

El trabajo es... un proceso entre el hombre y la naturaleza, un .proceso en que el


hombre media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza. El hombre se
enfrenta a la materia natural misma como un poder natural. Pone en movimiento
las fuerzas naturales que pertenecen a su corporeidad, brazos y piernas, cabeza y
manos, a [m de apoderarse de los materiales de la naturaleza bajo una forma útil
para su propia vida. Al operar por medio de ese movimiento sobre la naturaleza
exterior a él y transformarla, transforma a la vez su propia naturaleza. Desarrolla
las potencias que dormitaban en ella y sujeta a su señorío el juego de fuerzas de la
misma.
(Marx, 1867/1967: 177)

Es indudable, pues, que Marx está empleando aquí el concepto trabajo con
las acepciones de trabajo, actividad y creatividad. Queda claro que el concepto
de trabajo implica la apropiación, la objetivación y la plena expresión del po-
tencial humano. Sin embargo, como veremos a lo largo del capítulo, Marx pen-
saba que el trabajo en la sociedad capitalista adoptaba ciertas formas distintivas
y pervertidas. En lugar de constituir un fin en sí, una expresión de las capacida-
des humanas, el trabajo en el capitalismo se reduce a un medio para alcanzar un
fin: ganar dinero (Marx, 193211964: 173). Bajo el capitalismo, el trabajo no
equivale a trabajo, actividad y creatividad.

Sociabilidad
Otro aspecto de la imagen de Marx del potencial humano es la idea de que las
personas son intrínsecamente sociales. Marx y Engels hablaban de «la necesidad
de la inreracción con otros hombres» (1845-46/1970: 51). En muchos lugares
de su obra Marx escribió «El hombre es, en el sentido más literal de la palabra,
un zoon politikon, no sólo es un animal social, sino también un animal que sólo
dentro de la sociedad se convierte en individuo» (1857-5811964: 84).
Por un lado, como ya hemos visto, esto significa que todas las capacidades
específicamente humanas no tienen sentido si se expresan aisladamente; deben
estar relacionadas tanto con el mundo natural como con el social. Desde el
punto de vista de Marx, las personas no pueden expresar su humanidad sin la
interacción con la naturaleza y con las otras personas. Por otro, la sociabilidad
constituye una parte integrante de la naturaleza humana. Es decir, para Marx,
las personas son intrínsecamente sociales. Necesitan relacionarse con otras per-
sonas tanto por el mero hecho de relacionarse, como para poder apropiarse de la
naturaleza adecuadamente (Mészáros, 1970: 149)

Consecuencias imprevistas
Finalmente, un aspecto apenas analizado del concepto de Marx de la naturaleza
humana está directamente relacionado con el desarrollo del capitalismo. Hace
referencia al hecho de que las personas ---dotadas, al menos potencialmente, de
características humanas positivas-- hayan producido el capitalismo, una es-
KARl MARX 183

tructura que distorsiona su naturaleza esencial.Se trata, pues, de la idea de las


consecuencias imprevistas (Elster, 1985: 3). Si bien solemos relacionar esta
idea conla obra de Max Weber, parece evidente que Marx también la tuvo en
mente: «He aquí, pues, la espiral dialéctica: al tiempo que solemos lograr resul-
tados inmediatos de nuestras intenciones conscientes, demasiado a menudo no
anticipamos ni prevemos las consecuencias no deseadas más remotas de esos
resultados» (citado en Venable, 1945: 76).
En términos generales, podemos deducir que el capitalismo constituye una
consecuencia imprevista que resulta de un sinnúmero de acciones. La intención
de la gente no era crear una estructura que distorsionara la naturaleza humana,
pero ese fue el resultado. También es necesario señalar que la idea de las consecuen-
cias .imprevistas, como otros aspectos de la imagen de Marx de la naturaleza
humana, depende del -contexto social. Aunque forman parte integrante de la
sociedad pasada y presente, Marx habría especificado (habria abordado la cuestión
de) que probablemente las consecuencias imprevistas no constituyen una caracterís-
tica de la sociedad. Es decir, el comunismo no necesariamente se verá perturbado
por consecuencias imprevistas. Ahora bien, el concepto de las consecuencias
imprevistas es muy útil en la reflexión sobre la sociedad capitalista. Por ejem-
plo, los capitalistas creen que sus acciones promueven sus intereses, así como
los intereses del sistema capitalista en su conjunto. Pero como Marx pensaba,
muchas de sus acciones creaban las condiciones para el colapso final del sistema.
Por poner un ejemplo, los capitalistas creen que extraer del trabajador la última
pizca de productividad va en su propio interés y en el del sistema. Aunque a
corto plazo esta extracción produce grandes beneficios, a largo plazo, para Marx,
crea la clase que destruirá finalmente el sistema capitalista: el proletariado.

ALlENACION
Hasta aquí hemos ana/izado varios componentes de la obra de Marx en un nivel
microscópico: el potencial humano (el ser genérico), las capacidades, las nece-
sidades, la autoconcicncia y la conciencia, la actividad, el trabajo, la creativi-
dad, el trabajo (percepción, orientación y apropiación), la objetivación, la so-
ciabilidad y las consecuencias imprevistas. Estos componentes se derivan
principalmente del estudio de la obra temprana de Marx. En su obra madura
rara vez se permitió Marx el lujo de hacer este tipo de reflexiones filosóficas,
porque se centró en la naturaleza de la sociedad capitalista. En sus primeras
obras, Marx denominaba alienación a las distorsiones que causaba la estructura
de la sociedad capitalista en la naturaleza humana. Aunque en su obra posterior
evitaba este término altamente filosófico, siguió siendo, de otra guisa, una de
sus principales preocupaciones, Como Barbalet señala: «Aunque Marx apenas
usa el término 'alienación' en El capital, sí emplea el concepto». (1983: 95). Al
fin y al cabo, Marx era un humanista, e incluso en su exploración de la estructu-
ra de la sociedad capitalista jamás perdió de vista cómo afectaba al actor (War-
tenberg, 1982).
184 TEOAIA SOCIOLOGICA CLASICA

Aunque era el actor el que padecía la alienación en la sociedad capitalista,


Marx centró su análisis en las estructuras del capitalismo que causaban tal alie-
nación. Así, contra la opinión de muchos de sus 'intérpretes, que le acusan de
adoptar un enfoque sociopsicológico, Marx ofreció básicamente una teoría de
la alienación arraigada en la estructura social. Es la estructura social la que
rompe las interconexiones naturales que caracterizan la naturaleza humana en
un sentido ideal. Aquí es sumamente importante el sistema de dos clases, en el
cual los capitalistas emplean a los trabajadores (y por lo. tanto poseen su tiempo
de trabajo) y son propietarios .de los medios de producción (herramientas y
materias primas), así como de los productos resultantes. Para sobrevivir y tener
acceso a las herramientas y las materias primas, los trabajadores se ven obligados
a vender a los capitalistas su fuerza de trabajo. Aunque los trabajadores usen las
herramientas y actúen sobre la naturaleza, las interrelaciones naturales están
rotas.

Componentes de la alienación
Puede considerarse que el concepto de alienación incluye cuatro componentes
básicos. Primero, en la sociedad capitalista, los trabajadores están alienados de
su actividad productiva. En tal sociedad los trabajadores no trabajan para sí
mismos, para satisfacer sus propias necesidades. Trabajan para los capitalistas,
que les pagan un salario de subsistencia a cambio del derecho a utilizados en lo
que deseen. Trabajadores y capitalistas creen que el pago de un salario significa
que la actividad productiva pertenece al capitalista. Puesto que la actividad --,
productiva pertenece al capitalista, y puesto que es él quien decide lo que hay
que hacer con ella, es fácil comprobar que los trabajadores están alienados res-
pecto a su actividad. En lugar de ser un proceso satisfactorio en y por sí mismo,
la aclividad productiva en el capitalismo se reduce, según argumenta Marx, a
un aburrido e idiotizante medio de cumplir el único objetivo que de verdad
importa en el capitalismo: ganar el suficiente dinero para sobrevivir.
Segundo, los trabajadores están alienados no sólo respecto de las actividades
productivas, sino también del objeto de esas actividades: el producto. El producto
de su trabajo no pertenece a los trabajadores y no pueden utilizarlo para satisfacer
sus necesidades primarias. El producto, como el proceso de producción, perte-
nece a los capitalistas, que pueden usarlo como deseen. Esto suele significar
que lo venden para obtener beneficio. Los trabajadores no sólo no ejercen control
alguno sobre el producto, sino que, en la mayoría de los casos, tampoco tienen
una percepción correcta de lo que producen. Suelen real izar tareas muy especiali-
zadas, a resultas dc lo cual apenas perciben el papel que juegan en el proceso de
producción. Por ejemplo, los trabajadores de una cadena de montaje de automóviles
que aprietan los tomillos de una turbina apenas se percatan de su papel en la
producción de un motor, y no digamos de su contribución a la producción del
automóvil entero. Las cadenas de montaje suelen ser tan largas y tienen tantos
eslabones que los individuos se limitan a cumplir un papel insignificante en el
KARL MARX 185

proceso global. Como les corresponde cumplir esos papeles de escasa impor-
tancia, los trabajadores suelen creer que es la cadena de montaje, no las perso-
nas que trabajan en ella, lo que produce el producto final.
Tercero, en el capitalismo los trabajadores están alienados de sus compañe-
ros de trabajo. Marx parte de la premisa de que las personas necesitan y desean
trabajar en colaboración con otras para extraer de la naturaleza lo que necesitan
para sobrevivir. Pero el. capitalismo destruye esta cooperación natural, y las
personas, especialmente los extranjeros, se ven obligadas a trabajar codo con
codo para los capitalistas. Aun cuando los trabajadores de una cadena de mon-
taje, por ejemplo, sean íntimos amigos, la naturaleza de la tecnología produce
una profunda sensación de soledad. He aquí cómo describe un trabajador su
situación social dentro de una cadena de montaje:

Puedes trabajar al lado de un tipo durante meses sin ni siquiera saber cómo se
llama. Y es que estás demasiado ocupado como para hablar. No te oye... Tienes
que gritarle al oído. Hay tipos finos que merodean por allí con camisa blanca, y si
ten ven moviendo la boca dicen: «Hay que dar más trabajo a este chaval». No hay
tiempo para hablar, tío.
(Terkel, 1974: 165)

Pero esta situación social es peor que la simple soledad; los trabajadores
suelen verse obligados a competir abiertamente, y a veces se producen enfren-
tamientos entre el/os. Con el fin de extraer la máxima productividad y evitar el
desarrollo de relaciones cooperativas, el capitalista enfrenta a los trabajadores
entre sí para detectar cual de ellos produce más, trabaja más rápidamente y
agrada más al jefe. A los que ganan se les da alguna recompensa extrasalarial; a
los que pierden se les despide. En cualquier caso, se genera una hostilidad con-
siderable entre los compañeros de trabajo. A los capitalistas les conviene este
enfrentamiento, porque de ese modo evitan ser ellos mismos blanco de la hosti-
lidad obrera. En el capitalismo, la soledad y la hostilidad entre las personas
suele alienar a los trabajadores respecto de sus compañeros.
Por último, en un nivel más general, los trabajadores están alienados de su
propio potencial humano en la sociedad capitalista. Los individuos se realizan
cada vez menos como seres humanos y quedan reducidos en su trabajo al papel
de animales, bestias de carg; o máquinas inhumanas. La conciencia se entume-
ce y, en última instancia, se destruye a medida que gradualmente se van rom-
piendo las relaciones con otros humanos y con la naturaleza. El resultado es una
masa de personas incapaces de expresar sus capacidades especificamente hu-
manas, una masa de trabajadores alienados.

Distorsiones derivadas de la alienación


La alienación, pues, es la ruptura estructuralmente impuesta de la interconexión
total y natural que, para Marx, constituye una parte esencial de la vida. al menos
en un sentido ideal. El comunismo implica un restablecimiento de las interco-
-

186 TEORIA SOCIOLOGlCA CLASICA

nexiones que ha destruido el capitalismo. Por tanto, la alienación se opone a lo


que las personas pueden potencialmente ser (Barbalet, 1983: 53). Como ha se-
ñalado Elster: «El análisis de Marx de la alienación sólo tiene sentido a la luz de
una idea normativa de 10 que constituye una vida buena para el hombre ... una
vida plena de actividad creativa» (1958: 51). Como consecuencia de la aliena-
ción, el trabajo en el capitalismo se reduce al simple trabajo en cuya realización
el individuo «DO se reafirma, sino que se niega; no se siente satisfecho, sino
infeliz; no desarrolla libremente su energía mental y física, sino que mortifica
su cuerpo y arruina su mente» (Marx, 1932/1964: 110). En el capitalismo el
trabajo es, por lo tanto, muy diferente de la genuina actividad humana,
-
Uno de los ejemplos más bellos que nos ofrece Marx para ilustrar la perver-
sión de la humanidad por el capitalismo es su reflexión sobre el dinero. Ideal-
mente, las personas no pueden ser más que lo que realmente son, pero en el
capitalismo el dinero confiere a las personas capacidades y aptitudes que no
tienen realmente. A continuación exponemos la perspicaz opinión de Mane so-
bre esta cuestión:

Lo que mediante el dinero es para mí, lo que puedo pagar; es decir, lo que el dinero
puede comprar, eso soy yo, el poseedor del dinero mismo. Mi fuerza es tan grande
como lo sea la fuerza del dinero. Las cualidades del dinero son mis --de su posee-
dor- cualidades y fuerzas esenciales. lo que soy y lo que puedo no están determi-
nados en modo alguno por mi individualidad. Soy feo, pero puedo comprar la más
hermosa de las mujeres. Por lo tanto, no soy feo, pues el efecto de la fealdad, su
fuerza ahuyentadora, es aniquilada por el dinero. Según mi individualidad soy tu-
llido, pero el dinero me procura veinticuatro pies, luego no soy tullido; soy un
hombre malo, sin honor, sin conciencia y sin ingenio, pero se honra el dinero,
luego también soy su poseedor. El dinero es el bien supremo, luego es bueno su
poseedor; el dinero me evita, además, la molestia de ser deshonesto, luego se pre-
sume que soy honesto; soy estúpido, pero el dinero es el verdadero espíritu de
todas las cosas, ¿cómo podría carecer de ingenio su poseedor? El puede, por lo
demás, comprarse gentes ingeniosas, y ¿no es quien tiene poder sobre las personas
inteligentes más talentoso que el talentoso? ¿Es que DO poseo yo, que mediante el
dinero puedo lodo lo que el corazón humano ansía, todos los poderes humanos?
¿Acaso no transforma mi dinero todas mis carencias en su contrario?
. (Marx, I 932il 964: 167)

Si bien el dinero puede comprar prácticamente todo en el capitalismo, en un


mundo verdaderamente humano no puede realizar esta función. En tal mundo
uno puede, por ejemplo, «intercambiar amor por amor» (Marx, 1932/1964: 119).
La riqueza es sólo una apariencia que, una vez eliminada, no deja otra cosa que
«la universalidad de las necesidades, las capacidades, los placeres, las fuerzas
productivas, etc., de los individuos, producidas en el intercambio universal.,
¿Qué otra cosa podría ser sino el auténtico desarrollo del control humano sobre
las fuerzas de la naturaleza -las de su propia naturaleza+-, así como aquellas
otras de la llamada 'naturaleza '? ¿Qué otra cosa podría ser sino la elaboración
absoluta de sus disposiciones creativas? (Marx, 1857-58/1964: 84-gS).
KARL MARX 187

La lista de distorsiones causadas por la sociedad capitalista es larga. Prime-


ro, la estructura del proceso de producción convierte a los trabajadores en «mons-
truos tullidos» al obligarles a trabajar minuto tras minuto sinpermitirlesusar
sus capacidades (Marx, 186711967: 360). Asimismo, la interrelación natural
entre mente y mano está rota en el capitalismo, hasta el punto de que sólo a unas
pocas personas se les permite realizar trabajo intelectual; la mayoria realiza un
trabajo manual exento de componentes mentales (Marx, 1867/1967: 508). Te-
nemos también la monotonía de repetir hasta la saciedad la misma tarea espe-
cializada. Engels subrayó este problema: «Nada es más terrible que limitarse a
hacer la misma cosa todos los días, de la mañana a la noche, contra la volun-
tad ... en esta monotonía ininterrumpida su trabajo se convierte en una tortura ...
en el caso de queje quede sentimiento humano» (Venable, 1945: 137). Los
seres humanos dejan de ser creativos y se orientan en soledad hacia Ja posesión
de objetos. Para Marx, la propiedad privada hace a las personas tan «estúpidas
y estrechas de miras» que sólo perciben un objeto como suyo cuando lo poseen;
es decir, cuando lo «comen, lo beben, lo visten, o lo habitan». Por todas estas
razones, el trabajo en el capitalismo deja de ser una expresión del potencial
humano. De hecho, en muchos sentido es lo opuesto. Debido a esa total aliena-
ción de las funciones humanas una persona ya no puede satisfacer sus capacida-
des y necesidades humanas y se ve obligada a concentrarse en las capacidades
y necesidades naturales.

De esto resulta que el hombre (eltrabajador) sólo se siente libre en sus funciones
animales, en el comer, beber, engendrar, y todo lo más en aquello que toca a la

.- habitación y al atavío, y en cambio en sus funciones humanas se siente como


animal. Lo animal se convierte en lo humano y lo humano en animal.
(Marx, 193211964: 11 J)

Tal vez sea éste el colmo de las consecuencias imprevistas: las personas han
producido una sociedad que les permite sentirse a gusto sólo cuando funcionan
como animales.
Marx afirmaba que el capitalismo era un mundo invertido en el que los que
deberían estar arriba quedan relegados a lo más bajo, y los que merecían estar
abajo llegan a la cúspide de la sociedad. Así, las personas consideradas por
Marx como las más importantes para la sociedad -los productores (el proleta-
riado)- se encontraban abajo luchando por un salario de subsistencia y domi-
nadas por los capitalistas. Los capitalistas, que no producían nada por sus pro-
pios medios y vivían a expensas del trabajo de otros, constituían la fuerza dominante
de la sociedad. El capitalismo también era un mundo invertido en el sentido de
lo que llega a ser real para la sociedad. Por ejemplo. son las personas las que
establecen los precios, pero no perciben el papel esencial que desempeñan en
ese proceso. Es más. parece que es el «mercado» irreal el que establece los
precios. Finalmente, la realidad de la vida en el capitalismo se esconde Iras la
ilusión de un hecho. Por ejemplo, desde el punto de vista de Marx, los capitalis-
tas explotan al proletariado, pero la creencia común es que son las capacidades
188 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

de los capitalistas las que confieren el éxito al trabajador. Volveremos a esta


cuestión cuando analicemos la ideología en el capitalismo, pero lo que hay que
subrayar ahora. es que paraMarx el capitalismo constituye. en muchos sentidos,
un sistema social invertido y distorsionado.

Emancipación
Por supuesto, la crítica marxiana de la sociedad capitalista no constituía un fin
en sí misma, sino un esfuerzo cuyo objetivo era que se llevaran a cabo los
cambios necesarios para crear una sociedad en la que el potencial humano pu-
.-
diera expresarse adecuadamente. Podemos afirmar que el objeto de la sociolo-
gía de Marx era la emancipación de la humanidad de la esclavitud de la socie-
dad capitalista (Mészáros, 1970: 200). Como Marx dijo: «La emancipación humana
será total sólo cuando el hombre real e índividual.; se haya convertido en un ser
genérico» (citado en Bender, 1970: 66). Vernon Venable capta satisfactoria-
mente la esencia delproblema y la necesidad de reforma:

Por lo tanto. la actividad humana debe dirigirse ... hacia su rescate colectivo del
estado lamentable, fragmentado, dividido, idiotizado, y de clase esclava en la que
se encuentra. Debedirigirse, dicho en pocas palabras, hacia la transformación de la
naturaleza humana. Debe lograr la dignificación, la integración, la perfección y la
liberación del hombre, de manera que los recursos y capacidades que residen en
él... puedan desarrollarse, expandirse y encontrar una expresión fructífera.
(Venable, 1945: 151.152)
-
Por tanto, las reflexiones sobre el potencial humano llevaron a Marx a arti-
cular una crítica de la sociedad capitalista y un programa político orientado
hacia la destrucción de las estructuras del capitalismo para que las personas
pudieran expresar su humanidad esencial (Mészáros, 1970).
La transición hacia la sociedad socialista y la emancipación podía lograrse

-
sólo mediante la acción concreta o praxis. Por un lado, este concepto significa
que no debemos contentamos con filosofar sobre el capitalismo, sino adoptar
también una postura intelectual crítica que contribuya a la realización de la
acción necesaria para revolucionar la sociedad. Este concepto también significa
que el capitalismo sólo puede transformarse mediante la acción concreta. Así,
el proletariado debía actuar para llevar a cabo la transición al socialismo; no
podía sentarse y esperar pasivamente a que llegara su derrumbe final como
fruto de sus contradicciones internas. El uso de Marx del concepto de praxis era
tanto político como teórico.
La sociedad comunista creada mediante la praxis «no gobernará sobre los
individuos, pues en sí misma no es otra cosa que los individuos concretos en sus
mutuas relaciones sociales» (Gould, 1978: 166); eliminará la alienación «da
condición humana en la fase precornunista» [Barbalet, 1893: 53)); y reunirá a
las personas con sus productos, sus actividades productivas, con otras personas
y con ellas mismas. La meta de la emancipación es el ser genérico. Otra manera
KARl MARX 189

de expresar esto mismo es decir que la meta de la emancipación es el comunis-


mo 1, que constituye «la primera expresión real. y la realización auténtica del
hombre, de la esencia del hombre, y de su esencia como algo real» (Marx, 1932/
1964: 187). Para Avineri, «el postulado de Marx sobre la posibilidad última de
autoemancipación humana está relacionado con su premisa filosófica sobre la
creación inicial del mundo por parte del hombre» ( l%8: 65). En otra palabras,
nopodemos entender el comunismo sin comprender el concepto de ser genérico.

ESTRUCTURAS DE LA SOCIEDAD CAPITALISTA

Hemos dedicado varias páginas al estudio de los pensamientos de Marx sobre


los actores, los procesos mentales y la acción, y la mayor parte de ellos se
encuentra en sus trabajos sobre el potencial humano y la distorsión (alienación)
causada por la estructura de fa sociedad, en particular la estructura de la socie-
dad capitalista. Llega el momento, pues, de pasar a analizar la obra de Mane
sobreesas grandes estructuras que causan la alienación en la sociedad capitalista.
. La primera cuestión que abordaremos es si Mane consideraba o- no esas
estructuras sociales como «cosas», es decir, como estructuras solidificadas. Otra
manera de plantearlo es preguntamos si Marx adoptó la postura de Durkheirn
(189511964) de que los hechos sociales debían ser tratados como si fueran «co-
sas». Las opiniones de Marx sobre las grandes estructuras se formaron a partir
de su modo de pensar dialéctico, especialmente sobre la base de su tendencia a
centrarse en las relaciones sociales (O/lman, 1976). Marx percibía las estructu-
ras sociales como un conjunto de relaciones sociales numerosas y continuas.
Estaperspectiva dinámica o dialéctica se opone radicalmente a la idea de mu-
chos neodurkheirnianos, que han ignorado la advertencia de Durkheim de que
había que tratar los hechos sociales como cosas y los consideran cosas de he-
cho. Si bien tenía una perspectiva dinámica sobre las estructuras, Marx consi-
deraba que el conjunto de relaciones en el capitalismo eran externas a los acto-
resy coercitivas. Esto no significa que este conjunto de relaciones fuera inevitable
o eterno, pero ciertamente había adquirido una realidad objetiva bajo el capita-
lismo y debía ser destruido para acercarse al comunismo. En relación a este
punto nos percatamos de los compromisos políticos de Marx, porque su pers-
pectivamás relacional confiere a las estructuras sociales una naturaleza mucho
más cambiante que la que tendrían si fueran consideradas cosas.

Mercancías

Labase de todo el trabajo de Marx sobre las estructuras sociales, y el Jugar en el


que ese trabajo está más claramente vinculado a las ideas sobre el potencial

I En opinión de Berki, el comunismo es «lo unico importante del pensamiento de Marx»


(1983: 1).
190 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

humano, es su análisis de las mercancías. Como Georg Lukács señaló, «El pro-
blema de las mercancías es ... el problema estructural central de la sociedad
capitalista» (1922/1968: 83).
El concepto de mercancía de Marx arraiga en la orientación materialista de
su análisis sobre las actividades productivas de los actores. Como ya hemos
visto, para Marx las personas producen los objetos que necesitan para sobrevi-
vir mediante su interaccién con la naturaleza y otros actores; la objetivación
constituye un aspecto necesario y universal de la vida humana. Estos objetos se
producen para el uso de una persona o para el de otras en su entorno inmediato:
constituyen valores de uso. Los objetos son los productos del trabajo humano y
no pueden adquirir una existencia independiente porque están bajo el control
del actor. Sin embargo, en el capitalismo este proceso de objetivación adopta
una forma nueva y peligrosa, En lugar de producir para ellos o para sus congé-
neres inmediatos, los actores producen para otro tipo de persona (el capitalista).
Los productos, en lugar de ser usados inmediatamente, son intercambiados en
el libre mercado a cambio de dinero (valores de cambio). Aunque son las perso-
nas las que producen objetos en el capitalismo, el papel que desempeñan en la
producción de mercancías. y su control sobre ellas, se mistifica, Al principio
creen que esos objetos y el mercado tienen una existencia independiente y esta
creencia se convierte en realidad cuando esos objetos y su mercado se convier-
ten en reales, en fenómenos independientes. La mercancía aparece como una
realidad externa, casi mística, independiente (Marx, 1867/1967: 35).

Fetichismo de la mercancía. El desarrollo de las mercanclas va acompañado


del proceso que Marx denominó fetichismo de la mercancía. La base de este
proceso es el trabajo, que confiere valor a las mercancías. El fetichismo de las
mercancías implica el proceso por el que los actores olvidan que es su trabajo el
que confiere a las mercancías su valor. Llegan a creer que suvaJor procede de
las propiedades naturales de las cosas o que el funcionamiento impersonal del
mercado es lo que les otorga su valor. Así, para los actores, el mercado realiza
una función que, para Marx, los actores son los únicos que pueden realizar: la
producción de valor. En palabras de Mane: «Una relación social definida entre
hombres ... asume, cante sus ojos, la fantástica forma de una relación entre co-
sas» (186711967: 72). Al conceder realidad a las mercancías y al mercado, el
individuo en el capitalismo pierde progresivamente el control sobre ellos.

Lo misterioso de la forma mercantil consiste sencillamente, pues, en que la misma


refleja ante los hombres el carácter social de su propio trabajo como caracteres
objetivos inherentes a los.productos del trabajo, como propiedades sociales natura-
les de dichas cosas, y, por ende, en que también refleja la relación social que media
entre los productores y el trabajo global, como una relación social entre los obje-
tos, existente al margen de los productores.
(Marx, 18671l967: 72)

La belleza del análisis de Marx sobre las mercancías y su fetichismo consis-


KARL MARX 191

te en que parte del micronivel del actor y la acción individual para luego elevarse
al macronivel de las grandes estructuras sociales. Es decir, las personas, dota-
das con mentes creatívas, interactúan con otras personas y con la naturaleza
para producir objetos. pero este proceso natural se convierte en el capitalismo
en algo grotesco. El fetichismo de las mercancías confiere a éstas y al mercado
una realidad objetiva independiente que es externa al actor y coercitiva.

Reificación. Puede parecer que los conceptos de mercancía y de fetichismo


de la mercancía tienen Un uso sociológico limitado. Tal vez se crea que estos
conceptos pertenecen exclusivamente al reino económico; es decir, al resultado
final de fa actividad productiva. Pero la actividad productiva puede-y debe--
analizarse con una perspectiva más amplia si de verdad queremos comprender
el sentido de la obra de Marx y de su aplicación a la sociología, Es necesario
señalar aquí que las personas producen no sólo objetos económicos (comida,
ropa y alojamientos) sino también relaciones sociales y, en última instancia,
estructuras sociales. Desde este punto de vista, el fetichismo de la mercancía se
puede traducir al concepto más amplio de reificación (Lukács, 1922119"68). La
reificacion puede considerarse como el proceso por el que se llega a creer que
las formas sociales humanamente creadas son naturales, universales y absolutas
y, consecuentemente, que esas formas socíales adquieren, de hecho, esas carac-
terísticas. El concepto de reificación implica el convencimiento de las personas
de que las estructuras sociales están fuera de su control y son inalterables. Esta
suposición se convierte en la profecía que se cumple a sí misma. Y las estructu-
ras adquieren realmente el carácter que las personas les otorgan. El uso de este
concepto implica que las personas reifican no sólo las mercancías, sino también
el conjunto total de las diversas estructuras sociales.
Podemos encontrar un concepto más amplio de reificación en elpropio aná-
lisis de Marx sobre el trabajo. Fundamentalmente, Marx afirmaba que bajo las
circunstancias específicas del capitalismo el trabajo, como fenómeno social, se
convertía en una mercancía: «La fuerza de trabajo aparece en el mercado como
una mercancía exclusivamente si, y en la medida en que, su poseedor, el indivi-
duo propietario dc esa fuerza de trabajo, la pone en venta o la vende como una
mercancía» (1 867/l 967: 168). Una vez admitida la posibilidad de que un fenó-
meno social (el trabajo) se reifique, podemos suponer esa misma posibilidad en
el caso de una amplia gama de otros fenómenos sociales (Lefebvre, 1968; J 6).
Del mismo modo que las personas reifican las mercancías y otros fenómenos
económicos (por ejemplo, la división del trabajo [Rattansi, 1982; Walliman,
1981]), también rei fican estructuras religiosas (Barbalet, 1983: 147), políticas y
organizativas. Marx lo señaló al respecto del estado: «y en virtud de esta pro-
funda contradicción entre el individuo y ... la comunidad. esta última adopta una
forma independiente. el Estado, divorciada de los intereses reales del individuo
y la comunidad» (citado en Bender, 1970: 176).
Marx tenia pocas cosas que decir sobre el amplio conjunto de estructuras
sociales que habían sido reificadas, pues se centró principalmente en los com-
192 TEORIA SOCIOlOGICA ClASlCA

ponentes estructurales de la economía. Contemplaba estas estructuras económi-


cas como las causas principales de la alienación, ya que rompían la interco-
nexión natural entre las personas y la naturaleza.

Capital
El más general de los elementos económicos estructurales en la obra de Marx es
el capital, o el sistema capitalista. Como estructura independiente, el capital (en
manos de los actores que operaban en su propio beneficio, la burguesía) explo-
taba a los trabajadores, los responsables de su creación. Marx pensaba que el
poder del capital aparecía como «un poder otorgado por la naturaleza -un
poder productivo inherente al capital» (1867/1967: 333). Así, las personas ten-
dían a reificar el capital al creer que, por naturaleza, el sistema capitalista era
externo a ellas. Los trabajadores eran explotados por un sistema y habían olvidado
que ellos lo habían producido mediante su trabajo, por lo que no se percataban
de que podía cambiar. «Debido a su conversión en autómata, el instrumento del
trabajo se enfrenta al trabajador durante el proceso de la producción, y adopta la
forma de capital, o trabajo muerto, que domina y extrae hasta que se agota la
fuerza de trabajo existente» (Marx, 1867/1967; 423). Esta es la idea que llevó a
Marx a la conclusión de que el capitalismo era un mundo invertido.
Antes de proceder anáhsis de
lil las
algunas de ideas económicas de Marx y
al estudio concreto de un caso, debemos recordar al lector que el presente es un
libro de teoría sociológica, no económica. Por ello presentamos las ideas econó-
micas para ilustrar las ideas sociológicas subyacentes más básicas.

Circulación de mercancías. Además de analizar el carácter del capital en


general, Marx estudió algunos componentes específicos del sistema capitalista.
Por ejemplo, examinó la circulación de las mercancías, considerada por él como
«el punto de partida del capital» (1867/1967: 146). Marx distinguía dos tipos de
circulación de mercancías. Ambos representan la totalidad de las relaciones
económicas establecidas, que son externas y coercitivas para el actor. Uno de
estos tipos de circulación -Dinero-Mercancías-Dinero (D-M-D)- es caracte-
rístico del capital; 'no ocurre así en el caso del otro: Mercancías-Dinero-Mer-
cancías (M~D-M).
En la circulación simple de mercancias predomina el circuito M-D-M. Este
circuito puede ilustrarse con el ejemplo del pescador que vende su pesca y
utiliza el dinero para comprar pan. En una sociedad caracterizada por la circu-
lación simple de mercancías, el intercambio se realiza a través de «la conver-
sión de la mercancía en dinero y la reconversión del dinero en mercancía» (Marx,
1867/J 967: J 05). Este circuito, sin embargo, no puede darse aisladamente; está
intrínsecamente relacionado con otros circuitos semejantes por los que circulan
otras mercancías. Este tipo de proceso de intercambio «desarrolla una red com-
pleta de relaciones sociales espontáneas en lo que se refiere a su crecimiento y
que se situan al margen del control de los actores» (Marx, 186711967: 112).
KARL MARX 193

Podemos considerar la circulación simple de mercancías caracterizada por


el circuito M-D-M como el segundo tipo histórico decirculación de. mercan-
cías. El trueque es el primero. Ambos circuitos conducen finalmente a la circu-
lación de mercancías bajo el capitalismo, que se caracteriza por el circuito 0-
M-D.
En el circuito capitalista, al que Mane denomina «comprar para vender»
(Marx, 1867/1967: 147), el actor individual compra una mercancía con dinero y
luego la cambia por dinero. Aquí nuestro pescador compra nuevas redes con sus
ganancias para incrementar sus ganancias futuras. Este circuito, similar al cir-
cuito simple de la circulación de mercancías, se caracteriza por dos fases antité-
ticas, aunque complementarias. Simultáneamente, la compra que realiza una
persona constituye la venta que hace otra. La circulación dé las mercancías bajo
el capitalismo parte de una compra (redes nuevas) para terminar en una venta
(una pesca más abundante). Además, el fin de este circuito no es el consumo del
valor de uso, como ocurre en la circulación simple de las mercancías. El fin es
el dinero en una forma más extensa, un dinero que es cualitativamente idéntico
al que aparece al principio del circuito, pero cuantitativamente diferente de
aquél (Marx, 1867/1967: 150). .
Desde nuestro punto de vista, la importancia del circuito D-M-O reside en
que constituye un proceso más abstracto, si cabe, que el de M-O-M. La mercan-
cía «real» pierde algo de significado y la esencia del capital se reduce, en última
instancia, a la circulación «irreal» del dinero. Esta mayor abstracción facilita la
reificación, a resultas de lo cual aumenta la probabilidad de que el sistema sea
más externo y coercitivo para los actores.

Propiedad privada
Marx también analizó el proceso por el que la propiedad privada se reifica en el
capitalismo. Por supuesto, para Marx, la propiedad privada, como los demás
componentes estructurales del capitalismo, se deriva del trabajo de los trabaja-
dores ..Por lo tanto «la propiedad privada es el producto, el resultado, la conse-
cuencia necesaria del trabajo alienado, de la relación externa del trabajador
con la naturaleza y-con sí mismo» (Marx, 1932/1964: J 17). Pero los trabajado-
res pierden de vista y, en última instancia, dejan de controlar este hecho. En
lugar de controlar la propiedad privada, es ésta la que les controla a elJos. Como
ocurre con los demás componentes estructurales de la obra de Marx, su concep-
to de propiedad privada está directamente relacionado con su obra temprana
sobre el potencial humano y la interacción, así como con sus metas políticas. Al
poner cn relación la propiedad privada con su obra temprana, Marx especificó
que la primera, además de ser el producto del trabajo alienado, una vez que
existe, exacerba a su vez la alienación al interponerse entre las personas y el
proceso de producción. Para que las personas puedan expresar su potencial
humano deben destruir la propiedad privada y los demás componentes estructu-
rales de la sociedad capitalista: «La transcendencia positiva de la propiedad
194 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

privada, en tanto que apropiación de la vida humana, es, por lo tanto, la trascen-
dencia positiva de todo extrañamiento -es decir, el regreso del hombre de la
religión, la familia, el estado etc ...- a su existencia humana, es decir, social»
(Marx, 1932/1964: 136).

División del trabajo


La división del trabajo constituye otro componente estructural' del capitalismo
analizado minuciosamente por Marx. Marx y Engels encontraron los origenes
de la división del trabajo moderna en la familíaantigua, «donde la mujer y los
hijos son los esclavos del marido» (1845/1970: 52). Aunque Mane criticaba
obviamente estas formas antiguas de división del trabajo, criticaba aún más la
forma particularmente perniciosa que adoptaba bajo el capitalismo.
La idea básica de Marx sobre la división del trabajase deriva de su distin-
ción entre los propietarios de los medios de producción y los que se ven obliga-
dos a vender su fuerza de trabajo a los propietarios para vivir. En particular, a
Marx le interesaba la tendencia estructural por la cual tas personas se ven obli-
gadas a especializarse en tareas cada vez más especificas. Esta especialización
impedía que los actores se realizaran y expresaran su potencial humano (Marx,
1867/1967: 350).
Marx desarrolló una serie de criticas a la división del trabajo en el sistema
capitalista (Venable, 1945). Primera, la división del trabajo separa artificial-·
mente al individuo del conjunto de la comunidad. En efecto, las personas se
preocupan casi únicamente por su bienestar e ignoran o ine/uso luchan en con-
tra del interés del conjunto de la comunidad. Segunda, el proceso laboral se
rompe hasta el punto de que se separan funciones que idealmente deberían estar
integradas. Por ejemplo, las funciones intelectuales están separadas de las ma-
nuales; lo mismo ocurre con el trabajo y el ocio, y el acto de la producción está
radicalmente separado del acto del consumo. Tercera, las capacidades del indi-
viduo se reducen a una simple herramienta más en el proceso de producción.
Cuarta, cada persona hace sólo una mínima contribución al resultado del pro-
ducto final. El trabajador queda disociado de ese producto y de todo lo que
suceda con él después. En términos más generales, los trabajadores como e/ase
pierden el control sobre todas las cosas que producen, así como sobre su merca-
do. Finalmente, la especialización estricta influye en el hombre en el sentido de
que «le atonta, le deshurnaniza, le reduce a un mero fragmento de hombre, a un
mónstruo tullido, a un apéndice de una máquina» (Venable, 1945: 124).
Estas críticas a la estructura de la división del trabajo llevaron inevitable-
mente a Marx a la conclusión política de que debía crearse una sociedad en la
que las personas no se especializaran de manera tan estricta:

En una sociedad comunista, donde nadie trabaja en una única esfera de actividad,
sino que puede realizarse en la rama que desee, es la sociedad la que regula la
producción general, lo que me permite .hacer una cosa hoy y otra distinta mañana,
KARL MARX 195

cazar por la mañana y pescar al atardecer, sacar el ganado al anochecer y dedicar-


me a reflexionar después de cenar, porque jamás pretenderé convertirme en caza-
dor, pescador, pastor o crítico.
(Marx y Engels, 1845-4611970: 53)

Aunque probablemente Marx nunca creyó que una sociedad así pudiera
existir, sus ideas reflejan su interés por la eliminación de los efectos destructi-
vos de la especialización. Marx no suponía que todo el mundo supiera hacerlo
todo. Lo que sí creía era que la división del trabajo impedía artificialmente a las
personas, particularmente al proletariado, desarrollar plenamente sus aptitudes.
Como David McLellan explicó, Marx no creía que «todo el mundo tuviese el
talento de Rafael, pero sí que se debía permitir a toda persona que tuviese un
talento similar desarrolJarlo libremente. La concentración exclusiva del talento
artístico en determinados individuos, y su eliminación en las masas ... es una
consecuencia de la división del trabajo» (1971: 218). Por lo tanto, en el comu-
nismo no todas las personas serán, desde el punto de vista de Marx, poetas,
artistas y abogados, pero sí quedarán eliminados los obstáculos artificiales que
impiden a las personas desarrollarse plenamente. Y la división del trabajo cons-
tituía el principal de ellos.

Clase social
La clase social (principalmente la burguesía y el proletariado) constituye otra
de las cuestiones de las que Marx se ocupó en su estudio de la estructura social.
Si bien dedicó poco tiempo a analizar el concepto de clase social, es evidente
que consideraba las clases sociales como estructuras externas y coercitivas para
las personas.
Aunque Marx no hizo más que ciertas alusiones al concepto de clase social,
la interpretación que hace Ollman es bastante clara a este respecto. Ollman
señaló que las clases sociales son «relaciones sociales reificadas» o <das rela-
ciones entre los hombres [que] han logrado una existencia independiente» (1976:
204-205). También vinculó el surgimiento de las clases sociales con el ya men-
cionado de las mercancías en el capitalismo. «Clase y mercancias son, en el
fondo, hermanos» (Ollman, 1976: 205; cursivas añadidas). Las clases sociales
se derivan de los actos de producción; las personas llegan a reificar las clases y,
consecuentemente, comienzan a cobrar una vida independiente que constriñe al
actor. Marx no explícita esta idea, aunque a juzgar por el tono general de sus
argumentos tiene sentido pensar que defendía tal cosa.

En este apartado hemos examinado las ideas de Marx sobre las grandes
estructuras sociales. Hemos visto que tendía a considerarlas como relaciones
antes que como estructuras materiales reales. Ahora bien, para Marx son fuero
zas externas y coercitivas. Todas sus ideas sobre estas estructuras arraigan en
su concepción de las mercancías y de la circulación de esas mercancías. Cuan-
196 TEORIÁ SOCIOLOGICÁ CLÁSICA

do. se trasladó al reino puramente económico, Marx adoptó la misma idea sobre
las estructuras sociales. Pero la mayor parte de las preocupaciones de Marx se
refieren a las estructuras de la economía bajo el capitalismo: las mercancías, el
capital, la propiedad privada, la división del trabajo y la clase social. Todas
ellas se derivan de-los pensamientos y las acciones de los actores, y una vez que
cobran vida, constriñen los procesos mismos que los crearon. Marx dedicó mu-
cha atención a la cuestión del modo en que esas estructuras podían destruirse
para dar paso a la creación de una sociedad comunista.

ASPECTOS CULTURALES
DE LA SOCIEDAD CAPITALISTA

Marx se concentró en el análisis de las grandes estructuras de la sociedad capi-


talista y su influencia alienadora sobre los seres humanos. Apenas se ocupó del
reino de la cultura, pero un análisis meticuloso de sus ideas nos indica que era
consciente de la importancia de este aspecto de la realidad social. El materialis-
mo de Marx le llevó a interesarse poco. por la cultura, y podríamos afirmar que,
en ocasiones, Marx incluso. se alejó demasiado de este reino. debido a que ID
asociaba con la supuesta debilidad de la filosofía hegeliana. Por ejemplo, en la
J. ~_._~ ·L_._:~ __ - 1_ -_.~j.:_.- J_ ,_ ~~-'------'- --'éti1l1r'ttlrn:lúrfUlb:trulcU ue tu eCUflUffllU pUIIIlL"U lYJal,\. CS\,;lIUJt

tctura económica El conjunto de estas relaciones de producción constituye la estru


ructura jurídica y de la sociedad. la base real. sobre la cual se eleva una superesn
1e conciencia. El política y a la que corresponden formas sociales determinadas.
de la vida social, modo de producción de la vida material condiciona el proceso
es la que deterrni- política e intelectual- en general. No es la conciencia de los hombr-
ina su conciencia. na la realidad; por el contrario, la realidad social es la que determi
ursivas añadidas) (Marx, /859//970: 20-21; e

'1 la conciencia Podríamos decir que estas ideas de Marx hacen referencia
)s hegelianos, en el sentido cultural (es decir, a las normas y valores o, en térrn:
I de la construc- al espíritu o Geist) y no en el sentido de los procesos mentales)
arece que Marx ción social de la realidad. A juzgar por esta interpretación. P:
nninado por las relega el nivel cultural a la condición de «epifenómeno» detei
ando, poco des- estructuras sociales y económicas. Esto parece confirmarse eu
.ial a un cambio pués en esa misma obra, Marx parecía reducir todo cambio soc
-ural: de índole material sobre el que se erigía la superestructura cul!

ra producido en la Entonces se abre una era de revolución social. El cambio que se h


la colosal super- hose económica trastorna más o menos lenta o rápidamente toda
r entre el trastorno estructura. Al considerar tales trastornos importa siempre distinguí
: debe comprobar material de las condiciones económicas de producción -que se
formas jurídicas. fielmente con ayuda de las ciencias físicas y naturales-e- y las
formas ideologi- políticas, religiosas. artísticas ojilosóficas; en una palabra. las
KARL MARX 197

cas bajo las cuales los hombres adquieren conciencia de este conflicto y lo resuel-
ven. Así como no se juzga a un individuo p<Jrla idea que él tenga de sí mismo.
tampoco se puede juzgar tal época de trastorno por la conciencia de sí misma; es
preciso. por el contrario, explicar esta conciencia por las contradicciones de la
vida material,
(Marx, 1859/1.970: 21; cursivas añadidas)

Aquí se revela aún más nítidamente que Marx se refería al nivel cultural
(<<lasformas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas; en una pala-
bra.Jas formas ideológicas»), Incluso distinguió entre la conciencia individual
y la conciencia de una «época». Debemos alabar a Marx por hacer esta distin-
ción, pero también críticarle por su tendencia a reducir el dominio cultural a un
epífenómeno, si eso es realmente 10 que quería hacer.
Sin embargo, con un espíritu contrario a estas palabras extraídas del prefa-
cio de su Contribución a la critica de la economía política --que constituyen,
por desgracia, uno de los enunciados más simplistas de Marx- tendemos a
descartar estos enunciados deterministas debido al tono general de su obra, y
a su compromiso con la dialéctica. El compromiso con la dialéctica equivale a
estudiar las interrelaciones entre los fenómenos, una tarea de índole intrínseca-
mente antidetenninista. Podría afirmarse que la naturaleza del capitalismo hace
que predomine en él el nivel estructural, como consecuencia de lo cual los de-
más niveles quedan bajo su control. Aunque cuando describe el capitalismo lo
hace en esos términos, Marx no solo no ignoró el nivel cultural, sino que tenía
mucho que ofrecer a este respecto, particularmente su análisis de la conciencia
de clase y de la falsa conciencia y la ideología.

Conciencia de clase y falsa conciencia


En la obra de Marx, la idea de conciencia de clase y la de falsa conciencia están
estrechamente relacionadas. En el capitalismo, tanto capitalistas como trabaja-
dores tienen una percepción incorrecta del modo en que funciona el sistema y
del papel que desempeñan en él ifalsa concienciar En la evolución hacia el
comunismo existe la posibilidad de que el proletariado desarrolle una compren-
sión exacta de cómo funciona el capitalismo y cómo le afecta (conciencia de
clase).
Lo que caracteriza al capitalismo, tanto a la burguesía como al proletariado,
es la falsa conciencia. No nos asombra saber que los trabajadores tienen falsa
conciencia, pero quizás resulte algo más sorprendente que los capitalistas tam-
bién la tengan. Después de todo, supuestamente se sirven del sistema =-explo-
tan al proletariado- en su propio beneficio. Georg Lukács (1922/1968), uno de
los intérpretes más destacados de Marx, señaló algunos elementos de la falsa
conciencia de la burguesía. La burguesía no es consciente de su propia historia
y del papel que desempeñó en la formación del capitalismo. Y lo que es más
importante aún, no es consciente de las contradicciones que existen en el seno
198 TEORIA SOCIOLOGICA CLASICA

del capitalismo ni de su contribución al aumento de esas contradicciones. La


burguesía, como el proletariado, no es consciente de las consecuencias de sus
acciones, Su sistema de ideas contiene suposiciones falsas sobre su control del
sistema capitalista. El hecho es que sus acciones, que ellos creen dirigidas a
apoyar el sistema, contribuyen a su desaparición final. El sistema de ideas del
proletariado es al menos tan ilusorio como el de la burguesía.
Sin embargo, hay una diferencia de crucial importancia entre las dos clases.
La burguesía nunca podrá transformar su falsa conciencia en una auténtica
conciencia de clase; ello es sólo posible en el caso del proletariado. Desde el.
punto de vista de Marx, el proletariado tiene este privilegio debido a que, en
tanto que clase no propietaria, constituye el modelo para una sociedad futura
donde no exista la propiedad ..En la cima de desarrollo del capitalismo, el prole-
tariado «es aún una clase opuesta al capital, pero no una clase per se» (Mcl.e-
llan, J 971; 155). Pero si el proletariado va a desempeñar su papel histórico en el
capitalismo, «deberá convertirse no sólo en una clase 'contra el capital", sino en
una 'clase para sí'; es decir, fa lucha de clases debe partir de la necesidad eco-
nómica para llegar al objetivo de adquirir una verdadera conciencia de clase»
(Lukács, 1922/1968: 76).
Cuando Marx habla de la conciencia (y la falsa conciencia) de clase, no se
refiere a una conciencia individual, sino a la conciencia de la clase en su con-
junto. Además, los conceptos de conciencia de clase y de falsa conciencia no
son, para Marx, estáticos sino más bien sistemas de ideas dinámicos que cobran
sentido sólo a la luz del cambio y del desarrollo sociales. La falsa conciencia
describe la situación durante el periodo capitalista, mientras la conciencia de
clase es la condición que le espera al proletariado y que puede ayudarle a reali-
zar el cambio de una sociedad capitalista a otra comunista.
-
Ideología
La otra gran dimensión cultural del análisis de Marx es la ideología. Puede
definirse la ideología como el sistema integrado de ideas que es externo a los
individuos y resulta coercitivo para ellos (Lefebvre, 1968). Aunque Marx solia
hablar de ideologías en el mismo sentido en el que hablaba de las clases y la
falsa conciencia --es decir, como meros reflejos de la base material- no hay
duda de que la ideología adquirió una existencia independiente en el seno de su
sistema. Algunos analistas dan gran importancia a pasajes como el siguiente,
pero es opinión del que subscribe que Marx ofrecía en él sólo una de las caras
de un análisis multifacético:

Las ideas Icursivas añadidas] de la clase dominante son en todas las épocas las
ideas dominantes; es decir, la clase que es la fuerza material dominante de la so-
ciedad, es al mismo tiempo su fuerza intelectual dominante. La clase que posee los
medios de producción material tiene al mismo tiempo a su disposición los medios
de la producción mental, de manera que, hablando en términos generales, las ideas
de aquéllos que carecen de los medios de producción intelectual están sometidos a
KARl MARX 199

ella. Las ideas dominantes no son más que la expresión ideal de las relaciones
materiales dominantes (cursivas añadidas], las relaciones. materiales dominantes
hechas ideas.
(Marx y Engels, 1845-46/1970: 64)

Podemos destacar al menos tres ideas fundamentales interrelacionadas sobre


la conceptualización que hace Marx de las ideologías. Primera, sin duda repre-
sentan los. intereses de la clase dominante, pero esto no significa que estas ideas
no tengan una influencia recíproca en los intereses materiales. Segunda, consti-
tuyen un «reflejo invertido y truncado de la realidad» (Lefevbre, 1968: 64).
Tercera, las ideologías tienen una existencia independiente que resulta coerciti-
va para las personas. Lefebvre captó la cuestión esencial que nos interesa cuan-
do analizaba el efecto de las ideologías en los miembros de la clase oprimida:
«El papel de las ideologías es asegurar la conformidad de los oprimidos y ex-
plotados. Las ideologías ofrecen a estos últimos una imagen de sí mismos, y de
la riqueza material, deformada, que trabaja en favor de su aceptación espiritual
de la situación, e incluso su apoyo a ella» (1968: 76).
La función de un sistema de ideas es alterar los pensamientos y las acciones .
de los miembros de la clase oprimida. En este sentido, las ideologías sirven para
fomentar la explotación del proletariado. Por supuesto, las ideologías no fun-
cionan por sí solas; operan a través de actores que llevan a cabo sus directrices.
Así, las ideologías determinan las acciones de los actores de la clase dominante
quienes, a su vez, influyen en los pensamientos y acciones del proletariado.

LA ECONOMIA DE MARX: ESTUDIO DE UN CASO

Este capítulo está dedicado al análisis de la sociología de Marx, aunque desde


luego se le conoce mucho más por su economía. Aunque hemos tocado algunos
puntos de la economía de Marx, no la hemos estudiado de una manera coheren-
te. Este último apartado está dedicado a la economía de Marx, pero no a la
economía per se, sino como ejemplificación de su teoría sociológica (Mazlish.
1984) 2.
La economía marxiana parte de los conceptos de valor de uso y valor de
cambio, someramente analizados más arriba. Las personas siempre han creado
valores de uso; es decir, siempre han producido cosas para satisfacer directa-
mente sus necesidades. Un valor de uso se define cualitativamente; es decir,

1 Una forma de ver la teoría económica de Marx (por ejemplo, la teoría del valor-trabajo)
es consideraría como una aplicación específica de su teoria sociológica general. Algo que re-
chaza de plano la obra ( 1978) de G. Cohe n, cuya preocupación principal es la teoria económica
subyacente a la obra de Marx Aunque Cohen considera intercambiables lo económico y lo
social en la obra de Marx, da a entender claramente que la reorta económica de Marx es más
general.
200 TEORtA SOCtOLOGICA CLAStCA

. algo es o no es útil. Por contra, un valor de cambio se define cuantitativa, no


cualitativamente. Se define por la cantidad de trabajo requerida para la apropia-
ción de cualidades útiles. Mientras los valores de uso se producen para satis-
facer las necesidades propias, los valores de cambio se producen para cam-
biarlos por valores de otro uso. Y mientras la producción de valores de uso
constituye una expresión humana natural, la existencia de valores de cambio
pone en movimiento un proceso que implica distorsión de la naturaleza huma-
na. La estructura del sistema capitalista, incluidas las mercancías, el mercado.
el dinero, etc..., se levanta sobre la base de los valores de cambio.
Para Marx, la fuente básica de cualquier valor era la cantidad de tiempo de
trabajo socialmente necesario requerida para producir un objeto en condiciones
normales de producción y con un grado medio de cualificación e intensidad de
tiempo. Esta es la conocida teoría del valor-trabajo. Aunque esevidente que el
trabajo se encuentra en la base del valor de uso, este hecho se difumina progre-
sivamente a medida que nos movemos hacia el reino de los valores de cambio,
las mercancías, el mercado y, en suma, el capitalismo. Para decirlo de otro
modo, «la determinación de la magnitud del valor mediante el tiempo de trabajo
constituye, por lo tanto, un secreto que se oculta debajo de las supuestas fluc-
tuaciones de los valores relativos de las mercancías» (Marx, 186711967: 75). El
trabajo, como fuente de todo valor, constituye un secreto en el capitalismo, un
secreto que permite a los capitalistas explotar a los trabajadores.
Según Peter Worsley, Mane «situó en el corazón de su sociología --como
ninguna sociología ha hecho jamás- la cuestión de la explotación» (1982: I 15).
Los capitalistas pagan a los trabajadores una cantidad inferior al valor que pro-
ducen y se apropian el resto. Los trabajadores no son conscientes de esta explo-
tación, del mismo modo que tampoco suelen serio los capitalistas. Los capitalis-
tas creen que este valor extra se deriva de su inteligencia, de su inversión de
capital, de su manipulación del mercado, etc ... Marx constató que «siempre que
el mercado le sea favorable, el capitalista está tan ajetreado en hacer dinero que
no se percata del regalo que le hacen en trabajo (1867/1967: 207). En suma,
Marx dijo:

El capitalista no.sabe que la jornada laboral establecida incluye también una canti-
dad de trabajo no pagado, y que este trabajo gratuito constituye la fuente normal de
sus ganancias; la categoría del excedente de trabajo no existe para él, puesto que la
considera incluida en la jornada laboral que él cree pagar mediante el salario.
(Marx, 186711967: 550)

Esto nos lleva a su concepto central de plusvalia. Se define como la diferen-


cia entre el valor del producto y el de los elementos invertidos en la formación
de ese producto. Aunque los medios de producción (materias primas y herra-
mientas, cuyo valor procede del trabajo invertido en su extracción o produc-
ción) se invierten en el proceso de producción, es el trabajo lo que constituye la
fuente real de la plusvalia. «La cantidad de plusvalia es, por lo tanto, una expre-
sión exacta del grado de explotación de fuerza de trabajo por parte del capital.
KARl MAAX 201

o del trabajador por parte del capitalista» (Marx, 186711967: 218). Esto nos
sugiere una de las metáforas más expresivas de Marx. «El capital es trabajo
muerto que, como un vampiro, sólo puede vivir chupando trabajo; cuanto más
trabajo chupa, más vive» (1867/1967: 233).
Los capitalistas utilizan.este excedente para pagar cosas tales como una
renta a los terratenientes o intereses a los bancos. Pero la derivación más impor-
tante de este proceso la constituye la ganancia. Los capitalistas pueden utilizar-
las para su consumo privado, pero ello no fomenta la expansión del capitalismo.
Antes bien. la. invierte en su empresa convirtiéndola asi en una base para la
creación de más valor añadido.
El deseo de mayores ganancias y de mayor plusvalía para la expansión em-
puja al capitalismo a cumplir lo que Marx denominó la ley general de la acumu-
lación capitalista. Los capitalistas persiguen explotar a los trabajadores al máximo
posible: «La tendencia constante del capital es hacer lo posible para que el coste
del trabajo tienda a... cero» (Marx, 1867/1967: 6(0), En lo fundamental, Marx
afirmaba que la estructura y el ethos del capitalismo empuja a los capitalistas a
acnmulaz.cadavez más.v jnás.canital.Como n~m Marx.el.trabaiq es. la fuente. de. _
todo valor, los capitaJistas aumentan la explotación del proletariado para conse-
guir esta acumulación. Pero, al final, la explotación llevada al límite produce
ganancias progresivamente menores, pues existe un límite para la explotación.
y cuando los capitalistas se acercan a este límite, el gobierno se ve en la nece-
sidad de imponer restricciones a las acciones de los capitalistas (por ejemplo,
leyes que limitan la. duración de la jornada laboral). Consecuentemente, los
capitalistas se afanan por encontrar otros modos de aumentar sus ganancias y
uno de los principales es la sustitución de las personas por máquinas. Esta sus-
titución no supone grandes dificultades porque supuestamente los capitalistas
han comenzado ya a reducir el trabajo de sus empleados a unas simples opera-
ciones para manejar las máqui-nas. A medida que avanza la mecanización, un
creciente número de personas quedan despedidas y comienzan a formar parte
del «ejército industrial de reserva». Al mismo tiempo, la mayor competencia y
el aumento de los costes de la tecnología conducen a una disminución progresi-
va de la cantidad de capitalistas. Al final, Marx preveía una situación en la que
la sociedad se caeacterizaria por una cantidad insignificante de capitalistas ex-
plotadores y una inmensa masa de proletarios y miembros del ejército industrial
de reserva. En estas circunstancias extremas el capitalismo era vulnerable a la
revolución. Como Marx afirmó, la expropiación de las masas por los capitalis-
tas será sustituida por (da expropiación de unos pocos usurpadores por parte de
las masas» (1867/1967: 764). Sin lugar a dudas, los capitalistas desean evitaría.
Por ejemplo, financian aventuras coloniales con el fin de aligerar la carga de
explotación dentro de su propio país y trasladarla a las colonias. Sin embargo,
para Marx estos esfuerzos están condenados al fracaso, y los capitalistas ten-
drán que hacer frente a una rebelión tanto dentro como fuera de sus fronteras.
El aspecto clave de la ley general de la acumulación capitalista es el grado
en el que los actores, tanto capitalistas como proletarios, se ven obligados debi-
202 TEORIA SOCIOlOGrCA CLASrCA

do a la misma estructura y ethos del capitalismo a hacer lo que hacen. Marx no


solía' culpar individualmente a los capitalistas por sus acciones, ya que pensaba
que éstas venían determinadas fundamentalmente por la lógica del sistema ca·
pitalista. Esto concuerda con su idea de que los actores en el capitalismo careo
cen, por lo general, de independencia creariva. Sin embargo, el proceso de de-
sarrollo inherente al capitalismo proporciona las condiciones óptimas para el
resurgimiento finar de esta acción creativa y, junto a elJa, el derrumbe del siste-
ma capitalista.
Una vez estudiadas brevemente las ideas económicas de Marx, el lector
deberá recordar que no nos interesan las ideas económicas per se; nos interesa
-
más bien lo que nos sugieren sobre la teoría sociológica de Marx,

RESUMEN

A pesar de la gran importancia que concedió Karl Marx a la sociología, tanto en


un sentido positivo como negativo, su obra raramente ha recibido el reconoci-
miento que merece en los análisis históricos del desarrollo de la. teoría socioló-
gica. Uno de los objetivos de este libro es asignarle un lugar en esa historia.
Este capitulo comienza con un análisis del enfoque dialéctico derivado de
Hegel que da forma a la totalidad de la obra de Marx. El interés por la dialéctica
conduce a complejas cuestiones filosóficas, pero nuestro análisis se centra en
los elementos de la dialéctica más relevantes para el estudio de la sociología de
Marx y para la teoría sociológica en general. Estudiamos la dialéctica como una
orientación opuesta a la lógica causal que domina una buena parte del pensa-
miento sociológico. Entre otras cosas, la dialéctica insiste en que no existen las
relaciones simples de causa y efecto entre los elementos del mundo social, en
que no hay una nitida frontera entre hecho y valor, ni líneas claras de división
entre tos fenómenos del mundo social. La dialéctica defiende que nos debemos
centrar en las relaciones sociales, tener en cuenta no sólo el presente, sino tam-
bién el pasado y el futuro, oponemos a la idea de que existe lo socialmente
inevitable, e interesamos por los conflictos y las contradicciones que se dan en
el mundo social. A'pesar de su orientación política tendente hacia la creación de
una sociedad comunista, Marx se centró fundamentalmente en el análisis dia-
léctico y crítico de la sociedad capitalista. Abrigaba la esperanza de Que su crí-
tica contribuyera a la destrucción del sistema capitalista y a la llegada del so-
cialismo,
-
En nuestro análisis sustantivo de la obra de Marx comenzamos examinando
el potencial de los seres humanos. Presentamos las ideas de Marx sobre la natu-
raleza humana, una naturaleza humana que depende enormemente de su entor-

-
no social. Marx contemplaba el capitalismo como un sistema que distorsiona
esa naturaleza, y creía Que el comunismo facilitaría la expresión del potencial
de la naturaleza humana. Los actores de Marx poseen conciencia y creatividad,
capacidades que se expresan en las diversas formas de acción e interacción.

'-
KARL MARX 203

Aquí se subraya la necesidad de la interacción con otras personas y con la natu-


raleza para producir los objetos que requiere la supervivencia. Este proceso
natural se subvierte como resultado de las consecuencias imprevistas del capi-
talismo.
Las distorsiones de los humanos causadas por las estructuras del capitalis-
mo quedan definidas en el famoso concepto de Marx de alienación. Las perso-
nas están conectadas naturalmente con su actividad productiva, sus productos,
sus compañeros de trabajo y, en última instancia, consigo mismas, con su pro-
pia naturaleza en tanto que seres humanos. Pero las estructuras del capitalismo
rompen todas y cada una de estas relaciones. Este concepto originó en Marx un
inlJ!rt s, Dl}ij{kA !l9t:.l:l,..eIll3n.ci~illl.de.la.l!"glle. de. Ias.estructuras onresoras del
capitalismo; intelectualmente, le llevó a analizar la naturaleza de las estructuras
del capitalismo y su influencia opresiva sobre los actores.
Examinamos luego varios aspectos de las estructuras de la sociedad capita-
lista. Estudiamos el papel central que desempeñan las mercancías en el capita-
lismo y el modo en que se crean mediante el proceso conocido como fetichismo
de las mercancías. En efecto, las personas atribuyen a las mercancías, y al
mercado que crean, una existencia propia. Lukács amplió posteriormente este
concepto hasta llegar a la idea de la reificación: las personas no sólo idolatran
. las mercancías sino también otros muchos componentes estructurales de la so-
ciedad capitalista. En este contexto analizamos el capital en tanto que la estruc-
tura reificada más general de la sociedad capitalista. También examinamos una
serie de componentes reificados en la sociedad capitalista, entre los que desta-
can la propiedad privada, la división del trabajo y la clase social.
Aunque Marx se interesó específicamcnte por las estructuras del capitalis-
mo, tenía también algunas cosas que decir sobre los aspectos culturales de la
sociedad capitalista, en especial, los conceptos de conciencia de clase, falsa
conciencia e ideología.
Terminamos el capítulo con un análisis de la economía marxiana como una
ilustración de la teoría sociológica general de Marx. Aunque las personas han
tendido a ignorarla por diversas razones, podemos afirmar que existe una teoria
sociológica muy poderosa en la obra de Marx.
r r r r

Munné, F . ('2001) La Pstcologia SoclaÍ


Marxista. Pp. 335 - 368

6. LA PSICOLOGIA SOCIAL MARXISTA'


/'

1. LA UNEA DE MARx EN LA PSltoLÓGlA SOCIAL

UNAS PSICOLOGÍAS SOCIALES LlARGINADAS ~


.. ..
Cuando Armistead, en 1974,bajo el clínraepasjonado.de-la -polé-
mica sobre la crisis de la psicología social, quiso reunir diferentes
puntos de vista que podían hacer aportaciones paraela reconstruc-
qón de la psicología social» tuvo que contarcon.un nutrídonúme-
ro (casi la mitad de los colaboradores) de ,;¡utores mspiradQs, to-
tal o parcialmente, en el pensamíento de M~es decír.iposícíona-
dos dentro del marxismo o a caballo del ~. y otras. orienta-
ciones, co~ ~ etnometo?olQgla, ~o nq.~:JlaDultiv9.si ~~fue:-.

, " ra porque en los trabajos <le 'pslt:ología~DO


señalaba la existencia de una corriente d~jeo~~~.sentido.
.:sereCog(am
¿Es
que ~ trataba-decasos ~dos,de extrajíos ,.olvidos o bien de
significativos silencios? ¿Acaso había, hay, UDa psicología social
marxista? . o .. .' .
La respuesta a este último interrogante esaécididaIDente, y para
muchos sorprendentemente, afirmativa. En efectoJeDpsicología so-
cial hay una línea teórica, a menudo olvidada. e,IDq'!lSO marginada
por la ciencia digamos oficial, que procede dírectamentedelpensa-
miento de Marx a pesar de que éste no se ocupó, al menos de una
manera explícita, de la psicología social.' Es una línea con acusadas
• dísparidades internas, aunque. tales 4isparidAAe:!i nunca llegan a ser
fundamentales ni globales. Su producción cieü.tí6cii rétroalímenta
una comunidad científica perfectamente diferenciada. Esta línea ge-
.\.

-._ .. -.-._--------~ .... _._-----


--- 33S
--
- -- ._----
riera un marco teórico, de rango paradigmático, del que me he ocu-
pado extensamente en anteriores trabajos (1982 y 1985). El presente metodológico lo que conlleva una desnaturalización de las partes a
capítulo resume, a la par que amplía y actualiza, parte de esos tra- unir, ya la postre un enfrentamiento con los defensores genuinos de
bajos, dedicados a las que llamo, por lo dicho, psicologías sociales las mismas. .
marginadas. Por otra parte está la necesidad de adoptar un nuevo modelo. ,
Se trata de un conjunto de teorías que integran otra psicología Esto explica el peso esencial que la filosofía viene teniendo en el
social, cuya marginacTón revela, entre otras cosas, que estamos su- desarrollo general de toda la línea así como el que, empeñada ésta
friendo aún los efectos de la histórica dicotomización de la ciencia en partir cada vez prácticamente de cero, se queda casi en sus bal-
social acontecida después de Saint-Simon y que será expuesta, en buceos. El resultado es que, en gran medida, la psíeologta social .
síntesis, en el siguiente epígrafe, . marxista es menos una teorización de la psícología-socíal.que sobre
Aparte de compartir el materialismo diaJéctico e histórico, com- la psicología social. .. . .... :.: - '.
ponente sustantivo de casi todas estas psicologías sociales, las mis- la
Por último, el criticismo radical surge de dímensíénIntrínse-
mas comparten en mayor O menor medida tres caracteristicas bási- camenté axíológica, derivada tanto de la primera característica men-
cas, estrechamente relacionadas entre sí: un antropologismo huma- cionada -.::el- antropologismo humanista- como de la utilización de
nista, un antipositivismo epistemólógico y Un criticismo radicaL la dialéctica como instrumento de conocimiento, instrumento que
El an tropologismo humanista proviene de' la integración de toda al fijarse en la contradicción provoca pesimismo y al saltar a la SID- .
la línea de un mismo proyecto, que arranca de Marx y antes de Saint- tesis como proyecto se abre al optimismo. De ahí también que este-
Simen, de constituir una auténtica ciencia del hombre. Este proyecto mos ante unas teorías que versan más sobre lo que debe' ser la psi-
gira sobre el eje de la dialéctica entre la libertad y la necesidad. Yen cología social que sobre lo que es, e igual ocurre con la temática que .

!~
otro sentido se asienta sobre el principio de totalidad, en virtud del la misma aborda. De ahí, también, que consustancíala esas .teorfas
cual la psicología social forma parte de una teoría global sobre el sea una acusadísíma dimensión ética y política, orientada al. ob-
hombre y su mundo, teoría de la que en ningún caso puede ser sepa- jetivo, definitorio, de transformar la realidad social-a .través de UD
rada sin perder su significaci~ Ello lleva a la doble exigencia de hombre no sometido a la alienación y la explotación. Muchas teorías
una crítica a fondo de la realídsd y-de una nueva fundamentación buscan la predicción, pero el poco escrúpulo en la descripción fácti-
del conocimiento de la misma. y de ahi las otras dos características ea, las dificultades no siempre salvadas de generalización y el sesgo
de la línea que comentamos. Sin duda ellas son las responsables de dado por el expresado objetivo restan validez a unas predicciones
la marginación que sufre toda esta línea por parte del resto de la que,por lo dicho, suelen estar escoradas hacia lo utópico. Es suma-
psicología social, singularmente de la abiertamente positivista Es mentesignificativo que todas esas teorías, de base siempre materia-
razonable pensar que lo que provoea que las.teorías que la integran lista; contengan una considerable dosis de idealismo en sus produc-
sean premiadas con el silencio o el desprecio, son los problemas que .tos finales y que, en general, no duden en invocar la capacidad crea-
desvelan o pueden desvelar, o lo que es lo mismo el problema pro- dora del hombre o el poder de la imaginación.
') I fundamente' incómodo por no decir subversivo que el reconocí-o ti crítica llevada a cabo por el marco teórico marxista es radical.
I miento de la existencia de esas teorías plantea. Deeirti'a:dá:;:es .índíscriminada, estereotípando ostensiblemente ya
El antipositivismo epistemológico es consecuencia de no identi- .séalapsícelógla positivista ya sea la psicología burgués a.: Esto co-
" ficar, o mejor confundir, la ciencia naturaJ con la ciencia humana,
- lo 'que representa no sólo alejarse del modelo de ciencia propugna-
necta COnla auiomarginacióa del marco, que se 'transparenta, por
ejemplo, en la desconexión en.-e las teorías marxistas de la vida coti-
"
do, o mejor impuesto por la primera sino la necesidad de adoptar diana y las del marco ínteraccíonísta simbólico y las tendencias afines
un nuevo modelo que proporcione un conocimiento acorde con la al mismo-El conocimiento pretendido no es ni quien; ser objetivo,
segunda. Así, más allá del nivel de las apariencia en el que se mueve, en el sentidodeneutro, sino in¡plicado, comprometido e incluso par-
con ingenuidad o sin ella el conocimiento positivista, lo que importa tidísta.Amenudo se trata de una crítica paradójicamente dogmáti-
es el conocimiento auténtico de la realidad. Para alcanzado, ciertos ca,' másóquísticamente critica, que da la impresión frecuente de
sectores no vacilan en acudir a cualquier alianza, positivismo aparte, quedarseenla crítica por la crítica, hasta tal punto que la autocrí-
aunque sean con tendencias de origen netamente burgués que iDSU- tica y la crítica al resto de los integrantes del propio marco teórico
ílen en el marxismo un conocimiento psicológicamente más profun- destruye la posibilidad de toda reconstrucción y, desde luego, redu-
do o eidéticamente más puro (psicoanálisis y fenomenología, respec- ce la-pótencialidad.del conjunto .:Quizá esto produzca un cansancio
tivamente). Sin ambargo, tales alianzas suelen ir más allá del auxilio que ayuda a explicar, como factor interno, el hecho de que curio-
samente esta línea psicosocial se vaya desarrollando cíclícamente,
336

- -- ._-- ----
:" 337
'- ._-- -_.-
,.' •••. •••• .'_ .•••• 0 •• '·'~-"~·~'~~"'~~~.~ __ ._""n,,,,,.n~','n ~•• A •••••• _."'~_ •


por oleadas para se: mas gráficos. La impresión que da, en su con- ganizada.
~i¡:
bien parece que la sociedad debe ser corno una máquina bien or-
.
junto, la psicología social marxista es de una enorme riqueza, varie- .Cornte, que durante varios años es secretario de Saint Simon,
dad y potencialidad, pero también de una excesiva inestabilidad. hace suyo el proyecto de este último pero con otro nombre, el de
En cualquier caso, la alternativa que, corno marco teórico, pre- física. social, lo que supone inclinar la balanza hacia el modelo me-
senta la psicología social marxista genera unas teorías seminales canicista, nombre que después (1839) es sustituido por el definitivo
que contienen, cada una, una cascada de hipótesis de trabajo, alrede- de-sociología.
dor de unos problemas diferentes, vivos y acuciantes, Pese a esto, la Para Comte, la sociología es la ciencia del orden social, que tiene
línea de Marx en psicología social es comúnmente silenciada por la por objetivo lograr un sistema social en equilibrio y armonía. Y al
ciencia digamos reconocida y dominante en los países occidentales. elaborarla, echa mano desarrollándolas varias ideas de Saint-Simon.
Las características expuestas. yel componente ideológico que las fun- entre~llasla unidad de la ciencia (que Comte ve presidida por una
damenta inclinan a pensar que el olvido de la misma se debe esencial- incipiente psicología social como ciencia de las costumbres, a la que
mente a que es una tendencia enormemente incómoda por la carga denomina moral), la soCiedad como sistema, la ley de los tres esta-
subversiva. científica y socialmente hablando, que representa para dios (teológico, filosófico y positivo) y la necesidad de una política
el orden científico y social establecido en dichos países. social.
Pero no sólo Comte queda influido por el proyecto de Saint-Si-
mon, También Marx resultaimpactado por la lectura de sus obras
LA BfFURCACIÓN DE LA ClENCL.A .SOCIAL POIITSAINTSIMONIANA y va a proponer, por su parte, una nueva ciencia que resuelva la ¿ti'"
crisis social: Y es importante señalar que ideas clave de Saínt Simon
Elorigen de la sociología, ciencia social general, se sitúa común- van a ser recogidas y desarrolladas por Marx, Entre ellas, el concep-
mente a mediados del siglo pasado y en Auguste Comte, Sín embar- • te-de totalidad, el principio regulador de la sociedad socialista (a
go, ello falsea la historia. Como hemos mostrado en otro lugar (Mun- cada uno según sus capacidades), el antagonismo de las clases yel .
né, 1982, donde puede acudirse para una exposición más detallada y papel del Estado en la nueva sociedad. Especial interés tiene aquí la ¡
~ las fuentes bibliográficas correspondientes), pasta con retroceder una pri¿¡era de estas ideas que, radicalizada por Marx, conduce a tina
sola generación para disponer de una nueva yesclarecedora lectura concepción monolítica de la ciencia al impedir, la totalidad así e&;
de la -génesis de la ciencia sociológica y,lo que es más importante, de
tendida, la existencia ramas científicas independientes. Esto obli- \
de una visión más profunda y comprensiva de la situación actualmen- ga a subsumir la sociología en el más vasto y heterogéneo conjunto
te existente en el amplio campo delas ciencias sociales y, por lo de la temática social en el que la misma socíologfajunto con la eco-
tanto; también de la psicológía social. nomía, la politica, etc., forman un todo indivisible. En resumen, la
En efecto, en la geríeraciónanterior.a Comteencontramos a Clau- consideración de esta ciencia unitaria, que llamará materialismo his-
de-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, un socialista utópico tórico, como una ciencia del cQuflicto social que busca el progreso,
hipersensible a la desorgaIÜ~ci611sOCiaLdesutiempo como cense- •. esto es, el cambio, j~o con la adopción de la díaléctícá, heredada
cuenciade la Rev()lilción.;rrid4strial.J.<:Steacon,tecimiento,al que se de Hegel, conducen a una visión ~ueSta a la de, Comte. En este sen-
. sumaban·los·efectósd~·Ia •.t{~vohición Francesa, había transformado tido,en Marx hay ••sociolcgia». aunque no con este nombre y con
la vida social decimonónica. Los valores que la sustentaban y. que unos contenidos contrapuestos a los positivistas. ~
desde casi la Edad Media apenas habían cambiado, entran bJSca- La bifurcación de la ciencia social postsaintsinioniana genera dos
mente en quiebra y todo da.a entender que se va hacia nuevasfor- líneas divergentes: una que inicia Comte y otra que arranca de Marx.
mas de vida tanto individuales como colectivas. Ante tal situación y Frente a la línea comtiana, la de Marx está centrada no en el orden
a diferencia de otros socialistas utópicos como el francés Fouñer sino en el conflicto, no en la .armoníasupresora de la lucha sino en
o el inglés Owen que buscan l!nasaligaq solución en las descripcio- la lucha por la armonía, no en la reproducción socialsino en el cam-
nes de sociedades o ciudadesteóriCatIlente perfectas, Saint-Simon bio, no en la adaptación del hombre sino en su transformación ha-
cree que la solución pasa por crear una ciencia que se ocupe precisa- cia un hombre nuevo. Todo ello conduce a una psicología social que
mente de los problemas de ·la organización del sistema social y más sustituye a la abstracción, la cuantificación y el dogma por un ea-
en concreto del que llama el sistema industrial (1820)~La denomina nocimiento que busca lo concreto, lo cualitativo y lo crítico.
ciencia del hombre y más tarde fisi~logiasociáI lo que revela el mO- Está claro que si se sitúa el inicio de la sociología en Comte, cor-
delo biológico en el que se inspira, aunque en algunos pasajes de su tándose el tronco común saintsimoniano, se escamotea la -dícotomi-
obra y bajo la influencia del maquinismo que define a su época más
;~ 339
---
[ -1
r r

zación descrita, ya que toda la tradición que parte de Marx queda La psicología social tiene una importancia enorme porque no hay
automáticamente arrancada de cuajo y apartada del ámbito socio- ningún hecho histórico que no vaya precedido, acompañado y se-
lógico. Obvio es decir que esto arrastra a la psicología social en la . guido de un determinado estado de conciencia. Por: lo mismo, añade
medida en que ésta, como ciencia social, está vinculada con la socio- Plejanov (1898), si uno sabe en qué sentido se modifican las', rela-
logia. ciones sociales puede influir sobre ellas así como sobre los aconteci-
Pero ¿ es que hay una psicología social en Marx? No la hay como mientas históricos, y en definitiva hacer historia sin esperar a que
una teoría explícitamente formulada, pero sí se encuentran en su la hístoría se haga. _ ' ... .. . . .' :. .
obra conceptos psicosociales, como los de alienación y conciencia Plejanov .se preocupa.tpor otro lado, de aclarar. quees idealista'
de clase, una concepción psícosocíal de la naturaleza humana cuya intentar. explicar el origen del sistema social. a trav~~;,;deJ~·'p.s.iCo-
esencia es entendida como la.totalidad de las relaciones sociales del logía socíal.Dna explicación materialista de la psicología 'de una
individuo (la famosa tesis VI sobre Feuerbach), y numerosas descrip- sociedad o elase detennimidas' no 'puede dejar de referirsea'lá~es: .
ciones y análisis de determinados comportamientos psicosociales con- tructura social creada por el desarrollo económico. . ",' .
cretas. Si Marx no se ocupó directa yfrontalmente de la dimensión Pese,a.·tDi~.ConPlejanov, queda constituida eotra» psicología so- .......
psicológico social de la vida humana fue debido posiblemente a que cial, y que por diversas razones entre ellas las de orden político y
los problemas estructurales que la reorganización del sistema social lo prematuro desu aportación, .sus ideas tuvieron y tienen injusta-
planteaba fueron considerados tan urgentes -'y graves que su aten- mente todavía una escasa repercusión dentro de la línea de Man:_
ción quedó absorbida por las cuestiones macros~es. Pero los fun- .Esta línea, a lo largo de nuestro siglo, va a tener un amplio. y en
damentos antropológicos, episternológicos y metodológicos para ela- cierto modo paradójico aspecto, ya que es promovida por filósofos,

!~
borar y desarrollar una teoría psícosocíológica desde el materialis- antropélogos, psiquiatras, psicólogos y solo recientemente por psi-
mo histórico estaban ya puestos. célogos sociales en sentido estricto .. También paradójicamente, la
socíología inteIViene apenas en 'la formación de esta línea, y esto
Las reivindicaciones de Labriola y Pleianov. Los primeros teó- por dos razones al menos: porque dentro.del marxismo los sociólo-
ricos marxistas percibieron ya la falta y la necesidad de una psico- gos suelen ser filós~ del. materialismo histórico, y porque el mar-
logía social basada en los principios puestos por el pensamiento de xismo tiene UD temor :crónico a .eualquier posible psicologización de
Marx. A finales del pasado siglo, el italiano Labriola se interesó dí- la historia. Por añadidura, las insuficiencias de Marx en el campo
rectamente por los aspectos psicológicos de los fenómenos colectivos psicosocial banobligado a recurrir sobre todo a la psicología y, por
desde su filosofía de la praxis. En sus ensayos sobre la concepción laorientación e interés de esta líneas hacia el conflicto, a la psi-
materialista de la historia (1897), Labriola reclamó de una manera quiatría más que a otros campos científicos, .
explícita y frontal el auxilio de la psicología social para poder pro- A través de aportaciones ·de CIWlJ>OS tan diversos, la línea' psico-
fundizar en el marxismo. Huyendo de la psicelogía de los pueblos al lógica.social procedente de Ma~ resulta muy rica contando con co-
uso, entendió la expresión «psicología social. en tanto que fenóme- rrientes íntemas bien diferenciadas que se sitúan ya dentro de una
, • s.
no no corno una fantástica psique social, espíritu colectivo o coñ~-I i·
.o~d!!.~~ r, po1íti~e.nte hablando, ya sea fuera de .ella en cuyo
cia social, sine como la concieneia de cada hombre en unas detenro- .i. .~_es~ ante.un .revísíoaísmo crítico producto dela conjun-
nadas y concretas condiciones sociales. • cíón de dicha línea principalmente con el psicoanálisis .y/o con la
Rapidísimarnente, el ruso Plejanov (1897) se hace eco ~ la pro- _ fen~menologia. . .
puesta de Labriola y le da un amplio desarrollo. Sin perjuicio de'.
criticarle por no prestar una atención suficiente al hecho de que la
historia de las ideologías se explica, a juicio de Plejanov y en gran
medida, por la formación, modificación y destrucción de asociacio- 2.,_ 1,.(PslroLOG~B
~~TlCA y SU ARE.A
nes de ideas bajo la influencia de la formación, modificación y des- ;
I'f

trucción de determinadas combinaciones de fuerzas sociales. Labrío- ;~ ;


la (1898) retorna el tema clásico de la escuela subjetiva sociológica
rusa (Lavrov, Mijailovski, Karéiev, etc.) relativo al papel del índivi- t lA RECONSTRUCCIÓNDE LA PSICO~ SOCIAL EN LA URSS
t."
,~

duo en la historia no sólo interpretándolo a la luz del materialismO <. , ::!.:'~-". : :.~.(:~ ...•..
~~ .•.~.. ...:;t,.1:·;"! •••·•· •.... \$.
1!
histórico sino p~ntualizarido el lugar de la psicología social en la El manismo sujeto ti la oítQdQxi¡¡de tiri partido:'sQbre todo cuan-
t

~
cuestión.

340
~.
.~
J'
.. do éste está en el poder y señala'lBs directrices de la ciencia oficial,

341
.... '~"' -
....• .•.•.~-~.'""".,,~..

',.,.,.'
If
no ha sido históricamente demasiado prolífico en el campo, visto :~~: rechazo oficial de la experimentación retardó el desarrollo de la psi-
con suma reticencia, de la psicología social. Pero esto no ha sido im- cología social hasta 'comienzos de los sesenta, Estas condiciones ob-
pedimento para llegar a configurar, más allá de los obstáculos, una , , jetivas no parecen ser, sin embargo, suficientemente explicativas. Vis-
psicología social con unos rasgos propios. ta la situación desde el exterior, las causas de fondo del largo enmu-
En la URSS, la adhesión de la ciencia oficial al marxismo al triut- decirniento de la psicología social (que ésta comparte con la sociolo-
far la revolución de octubre de 1917, si!Wificaromper con una tra- gía) parecen ser principalmente otras: el principio de totalidad del
dición 'psícosócía¡ ya 'existente (ver Munne,,1984). Ahora bien, un materialismo histórico que justifica cualquier no segregación incluso
tanto imprevísíblemenre, la psicología. pasa a convertirse en la fuen- :- ~forinaldeJ mismo de-un-sector del conocimiento científico, el olvido
te de. inspiración teórica de lapsicología Social debido a que aquélla '" pOiMarx de esta temática, el origen burgués de ia ciencia sooíal.
'proctitii adaptarse ala nueva situación superando todo posible.índí- . i:OIrrtiaDajysobretodo la posición dogmática de Stalin contra el de-
vidualismo y reconociendo o mejor aún acentuando elcomponenre s:aITdll¿,'rlelconocÍIIÚento social así como la tesis de la psicología
sO'cialtle las teorías psicológicas:' Basta con recordar, en los ,anos ácadéíriica-de que toda 'la psicología era social por naturaleza, a lo
'veihi~,los trabajos de ChelpáriCiv;dít'Jtordel InstitutodePsicologIa que'cabría añadida caída en manos de los pedagogos, del trabajo
de Moscú hasta 1923, la pedología dé Blonski, la reactología de Kor- que en Occidente hacían los psicólogos sociales. Recordemos que la
'riílov, la reflexología colectiva ;1eÍJéjterev, etc., ~bajos que no teoría pedagógica de Makarenko (ver 1971), elaborada entre los vein..
tardan en ser. condenados oficíalmente por idealistas. Por ejemplo, te y comienzos de los treinta, ponía la formación y desarrollo de la
~e criticó a Béjterev por pretender llegar hasta lo social a partir, de pérsonalidad, o sea, de la educación en manos del colectivo, esto es
una concepción fisioIÓgti:á'delhombre. En Cualquier caso, todo ello del grupo de personas unidos por objetivos comunes y socialmente
estimula la producción psícosocíal. Otro foco de reacción, asimismo significativos.
estimulante, se dirígecontrael psicoanálisG que había empezado 8 Aunque muerto Stalin, los recelos contra la psicología social con-
penetrar en Rusia. El ataqnede Sapir (1929) contra el freudomarxis- tinúan por inercia; Anániev (1951) se atreve, con la excusa de atacar ~
ta Reich, da lugar a que aquél a pesar de afirmar «nl!: la psique del
individuo es siempre tina psique socializada, no conTilnda sino que
a la psicología social burguesa, a señalar la falta de una auténtica I
psicología social marxista. En 1959, el XXI Congreso del PCUS re-
diferencie la psicología delapsicología social, tlues esta úl8ma.estu- comienda a las ciencias sociales contribuir a la edificación del so-
, día los fenómeno dedvatltiSael- factor :pSicológico en la historia, in- cialismo y algunos autores (Paríguin, Koválev) insisten en la denun-
terviniendo en ellos la estructura. de ia ~cción ideológica de la comu- cia de 4nániev. Miasischev (1960) se refiere a los problemas básicos
nidad, la evoluci6n históñta'de 'la 'ti:iismay la influencia entre ambos. de las relaciones humanas, proponiendo una teoría sobre las relacio-
Si a todo lo anterior, ~ñadimos las contribuciones a la psicología nes actítudinales iotnaschenia]. Y la Sociedad de Psicólogos inicia
social hechas desde ~l oigáijfcisÍÍió (Voítolovskí), el freudismo (Reis- sus Congresos periódicos (Moscú, 1959; Leningrado, 1963; Kiev,
ner), la zoopsiCologfalV~er),~dc,','hay que concluir que aquellos 1968; Thilisi, 1971; Moscú, 1977; etc.), en ]05 que la psicología social
años fueron .muy fétti!~~~ra)¡;¡ps.icól<?gía ~~l aunque ésta estaba ocupa un espacio 'importante, sobre todo a partir del segundo con-

::Ii:n:::~;:l~f;~~in~~i~:~!j~ti;~k=
~~~~~~
Yel segundo, en sU;; PT9b1~tJ¡tpsiCo(ogia social (1925), a la teoría
greso en e) que se debatió a fondo la cuestión del objeto de nuestra
, eíencía,
El año decisivo parece ser 1963: No sólo porem~ a publicar-se
psicológjsa del dereeho de P~trazflitski, la filosofía feuerbachíana de algunos trabajos sobre psicología social (Shor6jo,ª, Mansúrov, PIa-
Knapp y el psicoanálisisde.Fre4d,;· con lalógica consecuencia de ser tónov, Kuzmín, etc.). sino por el informe que llilchev presenta en
etiquetado de caer en un niaÍxis.mo psíquico. la Academia de Ciencias de la URSS sobre el estado de la ciencia en
' Con la década de los trdñtas~;~rftrá en lo que enotro lugar (Mun- el país. En dicho informe se dedican varios pasajlfi a. la psicología
né, 1985) he llamado el ••~ Y.~C!J2~~_-ql.1~,9Qrará hasta fines de la dé. social, se autocritica su olvido y se destaca su importancia en la for-
.cada de los cincuenta, j:iÓCO-des'j:íliés-ae-:la muerte de Stalin (1953). mación del hombre comunista, en particular en la formación y de-
, Petrovski (1979) da varias raZohes:de"la<léca"dencia de la psicología sarrollo de la personalidad y las peculiaridades de los grupos de po-
social «de los años veinte. (sic): 1) la falta de dominio del marxismo blación. A partir de entonces se institucionalizan progresivamente el
por los interesados en aquella ciencia; .2) la creencias de que la nueva estudio y la investigación, es incesante la aparición de libros, artícu-
psicología debía ser.s9cial,~)2"tf~é.·lfa:~ía.inneeesaria una psicología, los. investigaciones, etc., y se suceden laS reuníonescíentíficas.
social especial, y 3) el temor de 'que unapsicologización de los fenó- , Ya en 1966, Moscú alberga el XVIUCoi:J.gresoInternacional de
menos sociales que desvirtuara el materialismo histórico; además, el Psicología, cosa impensable pocos años antes, y dentro del mismo se
,42 '\
343
------- --- - _.
.;-. '.

celebra un simposio sobre los problemas método lógicos de la psi- política de la perestroika ·pennite esperar que la reforma aperturista
cología social. En 1969 se crean la primera cátedra y el primer labo- . llegue' hasta las ciencias sociales, promoviendo una mayor comuni-
ratorio de psicología social en la Universidad de Leningrado, y algo cación con la psicología social-burguesa. .
después el laboratorio del Instituto de Psicología de la Academia de El citado proyecto de reconstrucción de la psicología soeíal. como .
Ciencias de la URSS (1973) y la cátedra y el laboratorio de la Univer- ciencia obliga a replantear cuestiones de base que en. Occidente ab-
sidad de .Moscú (1974). Hoy funcionan en toda la Unión Soviética sorbieron a la cíencíadecimcnénica y hoy están, con o sin··fundarii~_í!-
unos quince laboratorios universitarios, A ello habría que sumar los to, secundarízadas.Elcaso más ilustrativo es, sin duda-eldeIavíeja
institutos de investigación existentes en las cátedras de sociología, discusión acerca dé la naturaleza y el esta tus epístemológíco de la
muchas de las cuales promueven trabajos psicosociológicos, psicologíasocial corno cíencía.. En ella han inte~idQ .destacadas
Pariguin (1965), Kuzmin (1967) y un grupo de nueve autores con . figuras.ireprodacíéadóse el mismo abanico de posiciop,flique en el
primeras figuras como Kon o Leontiev, antes francamente reacios a campo burgués, aunque los argumentos no siempre coíncíden.con. .
la psicología social (ver Diliguenski y otros, 1975), publican obras los de éste. Así, para unos, la psicología social tiene :una naturaleza
generales, Se reanuda tímidamente la traducción de ciertas obras meralll~J:!!~psicológicaIkuzmín, Selivánov, Iakobson"flaíPnov, Fe-
occidentales, como la Sociometry de Moreno, en 1958; o la Society trovskí, Shorojova), para otros es pura sociología (Kolbanovski, Go-
and personalit y de Shibutani, con el título de Psicología social, en riacheya,ºs~jpov), y unos terceros mantienen posiciones sustantívas
1969 6 sea apenas ocho años después de publicada. Aparecen conti- las cuales vlUi ganando terreno. (Rozhín, Pariguin, Zmoshkin, 01- .
nuamente monografías sobre una amplia temática explícitamente chanskí), .'. ., :.. .t..» . . .
psicosocial: las relaciones entre la psicología social y la historia . Esta discusión teórica tiene su ~flejo, más matizado, en la.prác-
(Pórshnev, 1966), las relaciones interpersonales en los colectivos in- tica. En efecto, actualmente y a grandes rasgos, el panoramadela
fantiles (Kolorninski, 1969), el concepto del otro (Bodálev, 1970), el ciencia psicosocial soviética presenta dos orientaciones en cierto .
microambiente y la personalidad (Síthov, 1974), la.metodología y ,.
la psicología social (Shorójova. 1977),las normas sociales y la regu-
lación social del comportamiento (Bóbneva, 1978), la personalidad
modo opuestas en torno a la psicología social. La primera correspon-
de a un psicologismo entendido .no como que la psicología social
reductible a la psicología sino que ésta es ya, al menos en parte, una
es 1
en un sistema de relaciones sociales (Bodálev, 1980; Lómov, 1981), ciencia intrínseca y necesariamente social, lo que hace innecesaria
etc. Puede afirmarse que la actividad de la psicología social soviética, a aquélla.La segunda orientación corresponde ~ la de aquéllosque
sobre todo a partir de los setenta, es muy superior a la de muchos reconocen una psicología social como rama científica. ..
países occidentales, . A,,su vez, dentro de la primera orientación hay dos líneas históri-
Esto no significa que esté muy desarrollada, pues hay el empeño camente bien diferenciadas, Una viene dada por la tradición que
de construir ex navo la psicología social, con base naturalmente, en arrancadeYígotskí y tiene su C;OD~mlaciÓD en Lúria, siendo la única
el materialismo dialéctico histórico. El punto de vista de Andréieva ; ·psi(:9logía ,sPtW que, encubíena como psicología, .se hace durante.
(1979b) sobre las relaciones entre las ciencias sociales marxistas y ,~. '';'. A P<;liod.Qdel gran vacío, La otra línea, plenamente psicologista, re-
no marxistas es muy representativo: f.a experiencia de la psicología
i:~.",,",.:,~J~A~,,lº~~~~pªjos dl: los gran~psicól~ ~ d~la psi~
social occidental no es directamente utilizable, porque tiene dístin- . 1';, ...,:~'tQlptlá..-'º~~rd~e la postguerra mundial .~J1~C\T,. Rubms-
tos principios metodológicos, distintas premisas filosóficas y distin-
tas tareas que se promueven ~ra un tipo distinto de sociedad, todo
lo cual conduce a construir tJJrías que describen fenómenos com-
pletamente nuevos, engendrados por unas condiciones sociales nue-
vas, Tal empeño, que implica la «muerte y transfiguración» de la
, . ,_, ,'~).

parala psicología social, es francamente .or


Su obra, en contraste con la tradición señalada, es muy. dog-
.niática. El interés de la.misllla,quizá no para la psicología pero 51'
ante 'Tos trabajos
aportados por la orientación. que reconoce a la psicología socíal.,
.:A:ctulllmente, la Sección de Psicología Social del Instituto de Psi-
ciencia psicosociológica, si bienthace a la psicología social soviética cología de la Academia de Ciencias de la URSS desarrolla seis líneas
sumamente interesante, dificulta su comprensión desde fuera, ya que principales de investigación (Shórojova, 1984): 1) Los problemas me-
parte de unos diferentes supuestos epistemológicos, se basa en unas todológicos ,(ver Lómov, 1982). Seprofundizan los principios episte-
diferentes categorías fundamentales y cuenta con conceptos propios .t mológieos de la concepción científica del mundo (como el principio
de contenido sernántico diferentes a sus análogos de la psicología ,.
del partidismo, el de la unidad teoría-práctica, etc.), de 18 psicología
social occidentalzvalgan, corno ejemplo.Ios con~tos de obscheniye
(e comunicación» r ustanovka (. actitud ») o de colectivo. A esta difi-
~;
~~ en g~e~en sua~Jj.~9.lJ.,?i}i,!~lo~~~, (~~o el principio
;~;
.~
. de launldadconclenCll!-act~iLld"der reHeJo, etc_).'de los enfoques
cultad se añade la escasa información accesible hasta hoy, La nueva g, de investigación (como el de integrar todas las ciencias sociales, el

344 '"'- i
--- 345
", ;l't'

-..,:,

¡";'-"
".~.
@J":',
~~~:l~r

de}: análisis de sistemas, etc.), yde losobjerosaínvestígar, 2fLa ·t· teoría dela úStanovka,dé Usnadzé y la teoría de los colectivos, desa-
psicología social del individuo y la: regulación social del compor- rrollada especíalmente por Petrovsn
miento. 3) La psicología de la colectividad y cuestiones más particu-
lares como el clima psicosocial.4) Los aspectos psicosociáles de la id<j!~cúela SociOCu1tural de Psicología, de Moscu. Lev. S. Vi-
emulación socialista. 5) La historia de la psicología social prerrevo- got$kitema uaa formáción humaaista (derecho, filosoña, historia)
lucionaria y soviética ..Y _6) El estado actual de lapsicolog(a.social .y.co~~te bagaje fue a enseñar psicología en una escuela provinciana
en otros países, ..' . .-.'" oO" ':'.', " "demagísterío. Unaoomunícación ,leída en el II Congreso de Psico-
Si tenemos en .cuenta '105 ~desarrOnos de~tOsúltimos afios;ia '. ~eurOlogfa (I.:enipgrado"l92.1) llamó tan poderosamente la atención
psicología socialsoviéti~ ~s~;rét~~pt~ presenta, varíes aspectos sig- qÚeacto seguido le-ofrecieron trabajo en Moscú, pasando a ser cola-
nificativos y novedosos. Se reitera y.: generaliza el interés podas téc- "~óra.!io;rdel Instituto de Psicología. Diez años después fallecía, de-
nicasdeinvestigación empleadas eñOccídente. En' este aspecto; se jando éiltap corte) espacio de tiempo una extensa obra escrita; de
~tiestran; muy interesados por lá::~fQn1etrla y la experímentaclón, ';~' ~terk:óri,~:y ~Pfrico, obra que en su país es en seguida víc-
si bien ambas técnicas son enterrdidi{iy aplicádása Su modo. Es el tiDiadel »grati vado;' y en occidente no llega a ser conocida hasta
caso deja referentometría, que vér~Di~ después, enrelación con la 1:962, cuando a~ la traducción al inglés de Pensamiento y len-
primera. Y del expedmentoeri-éóridicióries naturales COmO alterna r , guIlje (i934), que censa un gran impacto. Además de este libro inte-
tiva al laboratorio y al uso de iDaterial~ o ejecución de tareas sin •.'!'eSa ~ente ala psicología social la recopilación póstuma de
interés real o sodaLE$to último no hace sino seguir la tradición Ú.-' Mostrabpjos suyos q\ieDeva por titulo EI.desarrollodeIas tun.
Makareriko, propulsordel experimento natural en psícopedagogía. ciOniis,psiL;ológi,eassUperWre.s(1960).
De todos modos, no sé"renuncia al laboratorío para simular condí- De los cuatro ejes que vertebran la obra Vigotskiana (Pérez Pe-
ciones límite o especiales:' por ejemplo, comportamiento en el cos-
mos. Se adopta el enfoque analítico de sistemas, enfoque que Incluso
llega a elevarse a principiometodológico (Kuzmin, 1976). Se em-
reira, 1987), dos son plenamente sociales: En efecto, tomando estos
ejes por las tesis a las que Conducen, observamos que aparte de afir-
mar Vigotski que la actividad humaIllk.está medíada por herramien-
)
prende una revisión de las fuentes, "comoha hecho Budílova (1981) tas, como son los signos, y que la coilGbctaes intencional y volun-
con la reflexologíacolectiva de Béjterev. Se advierte una ostensible taria, sostiene que la interacción socia~ está en el origen del len-
preocupación, por sup~eSt;"Cíitiai.;por un conocimiento, más ac- guaje y en general de toda la Conducta mediada; y que las condícío-
tualizado, completo y hasta cierto punto más matizado de la psico- , nes socioculturales de vida inflUyen en el desarrollo de )05 procesos
logía social occidenta1,·tanto:'iórteai:neri~ como europea (traba- psiquicos superiores como la percepción, el razonamiento, la me-
jos de Ionin, 1977,is6b.ie.todo;cleShijliiov, 1979, 1983Y 1984). Cada moría, la atención, etc. Puede decirse, ante esto, que la. psicología
vez son más los autqrés:~, a:p~t~ir.~ .mitades de los sete~ta,~~
1,;:
~:. vigotskianaes; ante todo psicología social. En este aspecto, que en
fieren referirse'a c:sl~f:;~C:Cl!2,gIaso:'~es no como capitalistas ,o él es, por lo que se. verá, fundamentante, vamos' a eQlllinarla.
!,:1
burguesas sino cOmó;:0CCi~fál~.::-a·:Q9:c~tas, lo qfte eeídencía ";."'(.
• '- . ~n4Jria, Vigotski (1960) estudia-laéhi$ria~ ctel cgmpo;1a.
1~

:fe1t~!~'~~~~~3~t~~~~iW!~:b;=.=
de conocimiento, cómo. 'la: 'psitcilogiasocial del individuo (v8rios
I~}
:~
,"
!it
~to humano, esto es, Ios procesos que van ~'~ mte~
tiirála la lnstrumentalIproceso dehomi.dóñ);de'lamelit.iilidad
na-

prlttútivaa la científica, y de la íntelígencíaínfaíttíla la adulta. afir-


autores, 1981), relativa a los;deteh:ninántes históricos, sociales, de ;~ mando que los tres tienen en común el ser histOricos, irreversibles y
~ dialécticos. W loque han de ser explícadosdeestemodo, Parece
Clase, nacionales, profesionáles~'eté.; del individuo; la psícosocíología
de los sehri.cios,espeda:hD~~~~~~~tctjtn,~~q
y, sobre todo, la psicología ~tla"~irecgóp(Lómov
(KuchévSkaia,J981);
y Rubajin.1976: ir deducirse, como idea clave, que la actividad o' Pranshumana, que
a la vez es instrumental y social, y de cuya iriteriórizacióll Surge la
conciencia, determina la evolución de los procesos superjores (Si.
Lórnov y Zuravliov, 197~)" q~e:os~:o6.ipajle 10$. procesos de. irifluen·
ciadesde los cuadros dirigitn!e.s,~~Jnuyt.rabajada estos 6J.timos . guán,1987). . '.
años, . . . o. : •.•••• ,"" ,. ,. •
En congruencia con ello, Vigotski (1960) formulauna importante
ley del desarrollo cultural del individuo humano según la cual-todas
Vamos a examinar en primer lu.t.u-.1as aportaciones vigen~ hoy las funciones superiores aparecen dos veces durante el proceso evo-
(k Vigotski, oautor.~;,rn.fJiiy~tt!;~~n"Qcci¡)~teque ~ ll:l.~'Y .Jutiw: Primero emergen a mvel sc:x;ial,comº ~ entre seres
de Luria. Y a ·contiDU.adóri;·'dós:'teOrksespeciales, relevantes en el humanos, y más tarde a nivel individual, enéJ"'iDterlor dd sUjeto.
contexto soviético y muy representativas del mismo, como son la Esto pudo observarIo en los procesos infantiles de la memoria y de
lA.":'
:,-
-- ---. 347
r r

la atención selectiva, ya que el sujeto intenta orientar su actividad boradores y discípulos, entre k,s que se contaban los grandes figú-
para solucionar el problema recuniendo ante todo a signos externos ras de la psicología soviética posterior, Luna y Lentiev.
y sólo después a signos internos (Pérez Pereira, 1987), Vigotski des- El primero de ellos, Luna. tomó sobre si la taea de demostrar
taca que esto es también lo que ocurre con el lenguaje, instrumento la tesis, fomnilada por aquél, de que los procesoicogni~vQS·SUpe.
de comunicación primero, que al ser interiorízado por el individuo ríores se forman hístórícosoeíalmeate. A tal fin, levó a cabo-una ,
pasa a ser un vehículo para el pensamiento. Con ésto se enfrentaba audaz in~~tigllción.,royectada' con Vigotski. Reakadá a me4iáaos
a Piaget (ver cap. 4), que mantenía la tesis opuesta de que el len- de los treíata, @ úna 'Zona atrasada del Asia Centrl y qUe se eneon-
guaje es un fenómeno interior que deviene social. Es importante la . traba enp~n() p~ de traQsformacióº, sociocuItra1;sigDifi~tiva.
advertencia del último autor citado de que en la concepción vigots- mente no fue ptibliCáda'hasta i~tro decenios mái1áriJeJ(1914). La
kiana el desarrollo nunca se da como algo introducido del exterior conclusión, más ímportante de-este trabajo esq1ieptciCeSQs CÓgDiti;'
sino como elresuItado de un proceso dialéctico de interacción entre voS'como la percepcién: y bl eategorizacÍón, la onCeP11*8liÍ8Ci~n.
el medio sociocultural del niño y sus disposiciones biológicas. ' la d~ll#Ón,la inferencia Jl9 soirun mero rc:flejó e !UUllógi<* uni- ,
Como ha escrito Riviére (1987), en la conferencia de 1924, antes velial'~Uió UD pl'Qdlicto soclohist6rico con fonnSesPeclficas en
aludida, que versaba sobre «La conciencia cama problema de la los diversos estados evolutivos sociales. Porello, oa revolución so-
psicología de la conducta. y que se considera como el manifiesto de cíocaltural puede provocar y provoca cambios ptiundo~ en )as es-
la Escuela sociocultural de psicología de Moséü, Vigotski (1926) foro tructuras psíeolégícas de los Sujetos que las viven " ' ",
mula el que va a ser principio fundamental de su psicología: La , Posteriormente, Luria se dedicó a la neuropsico'tgía, especüilidad
conciencia humana no puede ser el resultado de un desarrollo so- de la que llegó a ser una' autoridad mundial y slo. en 100úl~os
lipsista de cada individuo sino de la relación social con los otros, Años de su vida volvió, slbíen ocasíonalmente •. él CiteIeSanepor la
gracias a la cual podemos llegar a tener un contacto social con noso-
tros mismos. Dice Vigotski (i926, 25): «Somos conscientes de- no-
1.. . .... ',
psicología, social, particularmente por sus relaciaes con la psico-
)
sotros mismos porque somos conscientes de los otros; y de modo
análogo, somos ~ientes de los otros porque en nuestra relación La ustanovka: La teoría de la ustanovka se reI:re a la predispo-
con nosotros mísmoslsornos iguales que los otros en su relación con sición de Ia persona a dar un tipa específico de rspuesta en situa·
nosotros, Riviere ha explicado muy claramente lo que esto significa cienes específicas. Su forinulador, el georgiano Dnitri N. U~
para el psicólogo ruso: La unidad de construcción de la conciencia (1930, 1961, 1966), había estudiado filosofía en Aleaurla. Vuelto a su
es una actividad no concebida simplemente comorespuesta o reflejo, país natal, fue profesor de la Universidad de Tbibi. Su teoría, apa-
sino como sistema de transformación del medio con ayuda de ins- reeída en lengua georgiana a mitades de los veint< tardó UD tiempo
trumentos o mediaciones, De modo que éstas son tan necesarias para en inflUir, hasta que no se tradujo al IUSO (1930); DS desarrolles de
la construcción del medio externo (cultura material) como interno su teoría, llevados a cabo Por él mismo y por $l> seguidores, han '
(conciencia), Uno de esos instrumentos son los signos, que median generado Ja.Escuela d~Georgia de psicología. •
la relación del hombre con 10s otros y consigo mismo. De ahí el ori- .: '.tm;piI8:Q~en los ~jos de' Fechner, U$Ddzé descubrió el
gen cultural de la conciencia y que ésta pueda cumplir una función ,,,'ekCili'e:tpeíiíl~tal que lleva Su nombre. Descrihmos b~te"
instrumental de adaptación, De ahí también, que el único método , lós'QOS experimentos más conocidos. Cada uno tie dos 'fases: 'una
• para investigar la conciencia sea el análisis de los signos. Pero, lIaina,~ de fij~n y la otra critica. Una situaciól~tal ~:
puntualiza Ríviere (1987), 134), «de los signos entendidos no a la ma- Al sujeto se le ponen en cada mano dos bolas de igual peso y d¡s.
o nera de los símbolos puramente formales del procesador de infut· 'tiii,iq táxn8fíO, clebiendo indú:ai cUáles la mayQr. r.sta o~ se
mación del que hablamos los psicólogos cognitivos, sino entendidos fij)itevarlaS~. Después de este set de ensaye¡ iniciales, 'recibe
como funciones intencionales de adaptación, cuyo origen y meta re- d~esfefJs de igiial peso y ~, percibiendo q¡.tuna (la q\IC está
side en la comunicación misma, en el contacto social del sujeto con .eIÍlá':'mano':d()ode antes, había la mayor) es mái pequeña que la
los demás y consigo mismo». ,.o~;l..a 'segunda sítuacíón eq>erimental estánderes: En la tase de
Huelgan comentarios, creo, acerca del alcance y sobre todo de la fij~ón'soD proyectados taquis1nscópicamente docírculos (de 20 y
solidez de las tesis vigotskianas, a caballo entre lo sociocultural e , ~Iíiin de diámetro), y el sujetodebe decir si son no iguales, y en
histórico y lo cognítivo, solidez que DO se queda .en la lógica de la ,~te\UQm.o casó ~~",ma,o:f.~se repjte~tces con el miSmo
evidencia y la sensatez sino que a menudo cuenta con el apoyo del íDáiliffill;si!{ dHicUltadpor'p..rté°~lsu]et~:' EniiláSeérltlca:: se le
trabajo empírico del propio Vigotski o del realizado por sus cola- muestran otros dos círculos (ahora de 24 ~ los ~) Y bre8pUe$ta
:~
348
____ -- -_ -I·lit-·
349
---
-- ~-.-~ .-----------~ --- ------ •• - •• _~.,,-~ •• _ ••• 'O ••

• ~""'''-' •• ~~."~ •• "' .• .,,..,.... __ .0 •••

~
,1 ,
s.
)

usual del sujetó es que son desiguales, sobrestimando el tamaño del y alternativa al psicoanálisis. El mismo autor interpreta. cibernéti-
círculo del lado donde antes estaba el más pequeño, El efecto ocurre camente el fenómeno, como un mecanismo regulador capaz de fun-
también en estado hipnótico. Ha sido estudiado, especialmente esos ciones automáticas que pueden intervenir en ayuda de la conciencia,
últimos años, en relación con la personalidad normal (edad, sexo, entendida corno clave de las regulaciones cerebrales, E intenta expli-
carácter o .rasgos de la personalidad) y anormal (esquizofrénícos, car con la ustanovka fenómenos tan relevantes para el psicoanálisis
histéricos, epilépticos, niños con deficiencias mentales, etc.), obte- corno los errores casuales llamados lapsus y los sueños, Los primeros
niendo significativas diferencias sobrela.formacíón. desarrollo yex· son expresiones de una ustanovka latente con respecto a una situa-
tincíón del efecto; por ejemplo, el número de presentaciones neee- ción externa inadecuada. Igual sucede con una forma análoga a los
sarias para establecerlo. ' lapsus, olvidada.por la psicología social y del discurso, como es el
, Aparentemente, estamos' ante un fenómeno psícofisíológíco pro-
"
desarrollo casual del terna fundamental de una conversación coti-
ductor de sendas ilusiones perceptivas. Pero las dos fases experímen- diana, la cual va deslizándose por direcciones lógicamente inespe-
'tales sugieren la existencia, de una opredisposición hacia ciertas res- radasy.aparéntemerite inmotivadas. En cuanto a los sueños, apo-
puestas sensornotoras. Al establecimiento de talpredispósici6n si le yándose en los experimentos sobre el sueño y la hipnosis -de Volpert
llama ustanovka(traducido al inglés por ser), ' , •. (1966), los considera asimismo determinados por el complejo sistema
Dos ejemplos cotidianos, pueden ,ilustrar el sentido y el alcance de la ustanovkadecada individuo.
de éste fenómeno: Al levantamos de la camacada mañana distin- El efecto de Usnadzé también se ha relacionadocon la psicología
guímos y nos ponemos la ropa y, .los zapatossin una participación c~gni~~, Piénsese que la~tanovka p~ede ent~?erS~ j;'lmo una p.re~.•'
.~e la.atención: pcro;'cntoiíces, ¿qué determina esos actos? He ahí la _ dísposicíón tanto como una expectativa. Prangíshvífl y Gersanuya
función de la ustanoVka:(Usnadzé, J961).,QtI;o ejemplo: Si dIimdo (1980) han hecho una revisión crítica de, algunas interpretaciones
~;

una persona deja momentáneamente un sentimiento, de amor pon- '.<. ','hechas en este sentido. Con.cretamente estudian los trabajos que re. '
gamos por caso.iéste no desaparece sino que se maatíene psicológi- :~ lacionan el efecto con el nivel de desarrollo- cognitivo (Ctimmins,
;.
camente, es porque -nueshó sistema de comportamiento ha quedado lQ76) Y señalan que los resultados obtenidos coinciden con las con-
orientado o dispuesto en este aspecto. Esta tendencia o prefereDcia clusíones de Piaget, que fue el primer 'psícólogooccídental impar.
hada ciertas acciones o reacciones es la ustanovka (Bassín, 1968). .t tante que se interesó por el efecto (Piagety'Iiünbercier, 1944), a
La naturaleza del Jeil'6niéilo es'rompleja usnadzé decía qué es saber, qué el número de ensayos requeridos, para extinguir el efecto
un intermediario entre los .estúnulós.y ,el sistema nervioso central, es un poderoso indicador de la .dinámica cogni,tiva. De este y otros,
un estado integradoenel~üJeio,productode la interacdóndetiná trabajos sacan la conclusión de que los datosde.bI. psicologfa cogní-
necesidad específica' de,'éste con.una situación especifica en, qne.1al tiva contemporánea se refieren a que Ia eleccíén deestrategías simul-
necesidad ella pue~ser satisfecba~'ASí.la actividad consecuente rió ,;~. táneas o sucesivas sobre la tarea, la experienCia pasilda,la instrucción
empieza enun vadó·~.¡jl()·sobrelaliasede cierta precnentacíée del .~ y el 'aprendizaje, están determinados por1~ustartbvk4, sin perjuicio
f.
indi~4\lO, vista cq,mó,;'ilits!~t~ina'~ estáorganízado de un Diódo de estarlo tamltiéñ por otras varíablesgsícosccíales (Das, Kitby y

~¿~~_j~~~5
mentales (Lómov, 198Í).:- SegUn .elpSiconeurólogo\geOrgiaJ;1o Bássin
(1968, 234 trad.) se tra(á.ae;Wi~úmodüicaci6n particular, inconscien-
!-
'.•..

~
.,.
'r
?;
,}

r
Iarman, 1975; Jarman, 1978). .,.' .• ", ·~'LL:,~·.
Algunos te6riCbsintróducen ep ros te.:>ri,á.s:(¡Qñ&ptos
Iares al concepto de Ustan.ovka. Por ejémplo/·ei'cóncepto de actitud
cognitiva, polarizada hacia el objeto o hac'íae1sujeto, con ~que
,'.,.
'i:ilUy simi- J
'\ /'

Werner y Wapner (cit ..en Prangisvhili y Gersamiya, 1980) tratan de


te y no percibída enfónha~. deLeStadofuncional del Sistema explicar patrones perceptivos muy símílareaalosde la ihisión de
nervioso, el cual a pesar deesespartícularídades 1iene gran iDipor- ..
.';.
Usnadzé, ' '-..,.,
tancia para la dinámica J>o.st:erior.delas percepciones de C8Iicter ¿Cuál es el significado y alcance psícosocial dela teoría exami-
consciente». " c....::".~<_~' -
.. ', ",', ~
] nada?' El siguiente párrafo .del propio UsnadZé(l950, 37 trad.) es
No es una respueStapaíiiva,'ñi'éS'aQvertida por el sujeto'a~,que bien elocuente al respecto: eA lo largo de la vi~y enPlifticular du-
puede serio. Lo primero aparta la concepción de Usnadzé del 'con- raate la infancia, cuando mediante la educación recibida se fijan en
ductismo mientras que lo, segundo la acerca al freudismo. pero Bas- la persona los modos básicos de ver las cosas se Construye una serie
sin stibray~' qúe aquellifés~$l~ti6iÍ~6Iimuy.distiDiade ésta ~bre .deustanovkas que le .acompañarán ya. tQd<,-s.u,~ (),1J,1l breve pe-
las formas inconscientes de la, actividad nerviosa superior. ES más, ríodo. En general, la persona no se & -ÚiiSinaS y aún ~uenia:di"~
es la única concepción del inconsciente fundadaexperimentalments advirtiéndolo constituyen una fuerza activa que puede controlar su

--- - --- 351

-1
r

actividad en un sentido determinado. En las condiciones de una clase sidades sociales: de autodesarrollo y autoexpresión de la personali-
social, por lo tanto, el hombre elabora una serie de ustanovkas, que dad. (1980, 23). .
dirigen su actividad, prescindiendo de su conciencia.s Este último La tesis de Yádov, con la que quiere solucionar el viejo problema
aspecto conecta la teoría con los valores de clase y la realidad social .de la relación entre la actitud y la conducta; es que cada. acción hu-
y apunta hacia el fenómeno de la actitud. mana está apoyada y garantizada portodos los niveles del sistema
Yádov (195; 1980) integra el concepto examinado en su modelo dísposicíonal.Bs, pues, el resultado.del conjuntó'de disposiciones de
de estructura de la personalidad. Ésta y su actividad se explican a la persona, o sea d~l.po~!exto total de su llctiVidad:-Ypara investigar
través de tres elementos, las necesidades, las situaciones y las usta- aquella relación, Qlejor~dicho la de dísposícíones-eccíén, propone
novkas. Los dos. primeros están internamente jerarquizados. Sobre tener en cuenta a la vé:i. el ser real del sujetoy'su:~jÓ" en la auto-:
la jerarquía de las necesidades, Yádov sostiene, con base en la tesis concieDci8, esto es bay que relacionar lo deseado y.lo·'~cariZado·por· .
. la p«iniona. "'.' .' . '. .••..•,•., ...: ....•.""-.' •.•.
de Marx de que satisfacer una necesidad es apropiarse de una forma
de actividad, que a medida que la actividad evoluciona hacia una '.Laspríncípales 61ti~ l\C~~'dírigidas contrala teor# de Us-
mayor complejidad igual sucede con las necesidades. En cuanto a nadzese 'refieren a la amplitud de las premisas teérícaspese a la
las situaciones, las cuales se refieren a las condiciones en que pueden estrecha base experimental constituida por estudios sobre ilusiones
ser satisfechas las necesidades o sea la actividad, se jerarquizan se- visuales, de peso o del tamaño, 10 que no sobrepasa el ámbito de la
gún su temporalidad, es decir, según ~ más o menos cambiantes o actividadsensomotora elemental, pues desde ahíl?~ce difícil pro-
permanentes (fundamentales). Es~ últimas serían las relativas a clamar la psicología de la ustanovka como un estado inconsciente de
las condiciones económicas, políticas y culturales, que varíansólo carácter holístíeo, total e íntencíonalpropío de la.psique individual
con el transcurso histórico. en general. AdeII1ás,aunque las ilusiones sensitivas examinadas bajo
Las ustanovkas, al ser disposiciones formadas siempre a partir condiciones de laboratorio son menos artificiales que los ezperimen-
de una necesidad determinada surgida en una situación determinada, tos oonductistas, 110 incluyen experimentos en la vida: real. Final-
están consecuentemente también jerarquizadas. Yádov hipotetiza ~los intentos de Usnadzé por. conectar el concepto de se! con
cuatro niveles disposicionales, que forman un sistema jerárquico, . los de lriw.,y ~c;>tiwciónse quedaron en simples conjeturas sin ope-
regulador de la conducta. Cada nivel está constituido por una forma- .• rafrvizar (Kozulin, 1~). Por otra parte, hay que valorar el carácter
ción psicológica distinta. El primero corresponde a las ustanovkas es
, .hólístidi, que UDareacción al atomismo de la reactologfa, la refle-
primarias. Son disposiciones formadas y fijadas a partir de necesi- xologfa y el conductísmo, y también que la ustanovlcasoluciona la
dades de subsistencia física o vital Y otras elementales. En situacio- óOiittadicciónexistalte entre la necesidad de una regulación ininte-
nes simples pueden determinar inconscientemente algunos compor- rnlnipida del desarrollo de la acción y la discontinuidad del control
conseíeate de esa regulación (BassiD, 1968).:
~entos del individuo. El seguñdo nivel, se refiere a las ustanovkas
• sociales, por su origen y Yjación. Surgen de necesidades aisladas, pero 'Como karía de lo ínconscíente, fue atacada en los años de auge
relacionadas con la vida grupal o colectiva. En ellas:'ias hecesfdades .pavl~:(Kntelja,1956; replicado por Chodzava, 1957), por ver en
)\'las situaciones soh complejas, así como su estructula, lli cual ínclu- ~ 'jdeasdeM:ach y de Freud sobre el psiquismo h~ano (Angelini,
ye aspectos de carácter cognitivo, emocional y de preparación para la 1988). J!.nersimposio interilacional sobre el íaconscíente, celebrado
acción. Equivalen a las actitudes, en la psícología occídeazal, El ter- lm GeOigia,eI año 197~, la Escuela de Georgía polemizó con Ia ~s.
cer nivel corresponde a la orientación general de intereses de la per- QJela de Moscú. Sherozija, miembro de la primera mostró que los
sonalidad. Son ustanovkas sociales básicas y muy estables, refereñ- conceptosde ustanovka y de actividad (éste trabajado por l.eóntiev),
tes a necesidades más complejas, relativas a ámbitos sociales deter- ~ .q.m.derIVables el uno del otro, y que su .Común esfera de refe-
minados, como la profesión o la educación de los hijos, y dominan- IinCia es la ·pCri;Onalidad.y añadió que la ustanovberaelúnicO
tes en la personalidad. Los aspectos cognitivos son, en este nivel, puli~ <Ie'plV14ladel análisis psicológico del inconsciente por ser ~la
muy complejos. Y en el último nivel están las orientaciones de va- célula primaría de la actividad, la conciencia y la personalidad» (en
lor, expresadas en fines determinados y los correspondientes medios BaSsiri, Prangsbvili Y Sherozíja, 1987, 51). .
para conseguirlos. Son disposiciones fijadas a través de necesidades Como teoría sobre la actividad no consciente, merece atención
sociales superiores y de condiciones sociales generales, que van hacia -porque cuenta ~~.¡~erta,~~~14U,y puede ser una alter-
la realización de valores por lo mismo superiores y generales. Esta nativa. o tal vez un complementó,al inconscíente psicoanalítico. En
formación, de contenido ideológico, <responde a las elevadas nece- este sentido, ya se ha visto el poder explicativo que le otorga Bassín,

352 353
~:~ - -- ._-- ---- --- ----
- - .. "', .. '-" .- .__ .~._------.. - ..
~.~-_._~
'-'-"'-'-'---'~--'-"--~." ...

(0,
\'~y

cuyo análisis del desarrollo de la conversacional es sumamente inte- ciales de la actividad conjunta de los miembros, De un modo más
resante. preciso, Petrovski dice que se trata de un tipo de grupo en el que las
En cuanto al comportamiento social en general, el concepto de ré~.aciO!lCl¡ Interpersonales están .medíatízadas por el contenido de
'la ustonovka.xouso una fijación previa o disposición' comporeamen- "'''é.s.táctiVtC)adconjunta, es decir por los objetivos, las tareas y los
tal, puede ayudar a profundizar tanto en los fenómenos' dináinicos valeresde'Iamísma. y que en su estudio no hay que descuidar los
del psiquismo hU!J).3.Ilo,(instin,tos,motivacioOes,actitudes, etc.], como .;;¡¡SPeCtos'metedológicos y operatívos. Es importante aclarar los con-
ep los. deéaiá<:téf fijo(hábitos,~tereOtipoS, roles inclUso),.Si el al- .ceptos de activida.dc.onjunta y de mediatización.
.la
·cance social de J4StG.J'l9Vkq.P!iede ser. ~cieritémei;lte comprobado, ..' .: ..~l1i. psicologíasoviética ve en la mediatización Un principio expli-
.. conocer sus procesos de formación, desarrollo yextincíón es abrir "g~jív(j.referenteáqueen cualquier grupo no difuso las relaciones. in-
·nueras' e. importantes vías de .íntervencién .psicosocial, .en tanto.se 7.. 'Jérperson¡¡]eS'Cstán mediatizadas por la actividad socialmente signi-
refiere a un efecto en principio n.Ocontrolable pero sí manipulable . ficativadeeste grupo (Nemov, 1979a), Con otras palabras se trata
,y con' posibilidad, según el model,Qyadoviano, de afectar a todos .los d~:explicar queen los grupos desarrollados las relaciones interperso-
-aspectos de la personalidad .. " ,>.:'" ". nales medíatízadas 'por la actividad conjunta dominan' Sobre las no
mediatizadas. Esto es visto como un importante cambio en la inves-
El colectivo. A"V, Petrovski (1mb; 1977; 1979), investigador tigación de uno de los principios metodológícos fundamentales de la
·asociado del Instituto Pedagógico de Moscú,-viene desarrollando una psicología soviética, el principio de actividad (Andreieva, 1979b).
/' teoría muy influyente sobre una forma altamente desarrollada de .Una propiedad de la actividad conjunta del.grupo es la apercep-
grupo denominad~cól~t,ivo, que se caracteriza por tener Una base ción social. Consiste ésta en la capacidad de orientar la atención del
fuertemente emocional y una orientación. de Valor de la actividad grupo hacia la evaluación de aquellas cualidades de la personalidad .
.~conjunta de sus miembros. A fines de los=setenta.resta teoría había de sus miembros, que son significativas para' el éxito de dicha acti-
generado más de un-centenar y medio de trabajos teóricos y.empí- vidad conjunta (Vaisman y Komarova, 1977). •
ricos, Los tres elementos diferenciales del colectivo son: 1) la antode-
La idea de partida es que los grupos \\manOs presentan diversas terminación colectivista, dominante en todo colectivo; 2) la identi-
formas según su grado de desarrollo. u~: de f>ajo nivel, es la de los ficación eficaz y emocional del grupo, y 3) la cohesión, como unidad
grupos llamados <li.fusoS,otra de iiru.y alto nivel es la de .los colee- valorativa y de orientación. Los dos primeros son rasgos dominantes
tivosLa psicología de los grupos occidental, particularmente la nor- en el colectivo, aunque no exclusivos del mismo, y el tercero es UD
teamericana, es criticable porque Se limita a analizar los grupos pe- rasgo constituyente. Estos parámetros, que vamos a explicar a con-
quefios.' y ve en éstos un conjunto de actos de ínteracción y comu- tinuación, son los más trabajados experimentalmente (ver Petrov-
nicación, sobre todo emocionales (Simpatia; antipatía, índiíerencia, ski, 1979).
aislamiento, presión/$hordii1ación,' agresión, etc.), producidos por La autodeterminación colectivista, constructo formulado por Pe-
.relacionesinterpersoíiiiles di.rect'a!l ...es decir sin medíatizacíéasocíal, trovski en 1969,se refiere a la forma de intefact:wu- la persona y la
A~m~s; po~qiu;19s:~~tiS~4~ia··wia,tnicroirepresentación k la co- i.,
".S9cledad. en la que l.<iconducta de aquélla no~ determinada por
·rnfinidad humaria:¡fseaiqu'e ..l~~~dades <lelas relacionesínter- ~'

. la influencia directa de las personas del grupo SipO por los objetivos,
personales pú~(ren':~~~i~~a cualesquieraotros grupos. Sin em- tareas y orientaciones de valor del grupo. El estudio de la autodeter-
,.j
" bargo.jaquellos gnrPós..#lo.son. UÍl tipo de grupos difusos. ~~s se :: minación de la personalidad en el col!ctivopermite comprender el
. cara~erizan porono tenerst!S:~iembros una única actitud ~'los grupo no c:binoúri conjunto de personas 'que .contactan entre ellas
fines socialmente imporlarit«:~:de :1a.inter8cción(Nemov, .19'19il).: .'_ { emotiva Y operativamente, que es lo que estudia la' psicología social
En cambio, el colectivo-es, e}.esla:bóinlue enlaza la pelW~dad :1.-
···V
'no niarDsti'cómo queda dicho, SIDO teniendoen cuenta losfactores
y la sociedad (Petrovsky, 1979}.J)e.ahf,ergran interés de su esWdio . que medíatízanestas relaciones superficiales. El concepto de antode-
por parte de la filosofía, la ;sociolbgIá¡Ia psicología social, etc, De teJniliiadÓlll colectívísta fue verificado experimentalmente por pri-
ahí. también; que sea un fenómeno 'que Ya había sido estediado so- mera vez por Oboturova (1974b).
bre todo empíricamente por algunos psicólogos y pedagogos clásicos Otro parámetro propuesto por Petrovski (1973b) es la jdenrifica-
(Krupskaia, Makarenko: Shatski, Sujomlinski, etc.), cuyas ideas sir- ción eficaz y emocional del-grupo. Cercano al concepto de empatia,
ven de apoyo a Jos.trabajos.ectuales¿ .. ".se diferencia de ésta-en que es una forma pe~.de'telaciooes in-
Las diversas definiciones dadas del colectivo (Antipina, MariSUrov, terpersonales por la que la emoción de un miembro motiva la con-
Pariguin, Platonov,latsepin, entre otros) destacan los objetivos so- ducta de los demás, orientándola a la realización de las tareas de la
~<;d
:"
355
f
r
actividad conjunta y eliminando las influencias frustrantes sobre el ciones tales como rechazados y estrellas, simpatías y antipatfas, con-
compañero. formistas e inconfonnistas, etc Los índices relatlvos a este estrato
e ,

.~:.~; -.'
La relación entre los dos parámetros descritos ha sido investigada no reflejan el colectivo. El estrato profundo deJas rcladóDC$ ínter- :'""'.

por Turevski (cit. en Petrovski, 1979). La conclusión de su estudio personales medíatízadaspor el contenido de la actividad conjunta .
es que la unidad de la autodeterminación colectivista y la identifica- y por las orientaciones de valor e ideas adoptadas ~ el gJ:IIIIO, WS.
ción eficaz y emocional del grupo es un rasgo caractenstico de las índices de este estrato corresponden a los pará.ine~~,~tóS·
relaciones interpersonales en los grupos con un alto nivel de desa, del colectivo. El estrato. nuclear, que señala laactitull de .C8dami~ " ..
rrollo.
bro baciala actividad grupal, susobjetívos Y'PriJlcipiQS~:A~tres>,';·· ':';'...
El tercer parámetro ha sido estudiado inicialmente por Shpa- estratos .intragrupales, de. naturaleza. psícolégíca.. ~FqUe.~., ..;,.
linskí (1973). Se refiere a la cohesión, entendida como la coincidencia la
el estrato central, dado por actividad del gruWyi~:~ti': ... .':, .~
.:.

de las opiniones, valoraciones, objetivos y posícíone, del grupo res. cas·socíoeconómícas y. socl!lpolft,icas.Este cuai:foesmt~~~. es ~.:." .
pecto a los objetos de interés general para el grupo, o sea social- formación psicológica síno qUe 'Se relaciona conJáesttuctúi1l:~;-~i" .:C:. v".

mente importantes, y a los aspectos esenciales de la actividad con.


junta. No presupone una coincidencia de valoraciones y posiciones
en todos los sentidos, ni una nivelación de la personalidad de los
~~=t~!;~::=ar~~
~cci~~~~;;~.~.,;,:,
y
tívídad.grupal, basados sólo en la relación entre ésta LÍspeailiari. ": : ..
;

miembros del grupo (Nemov, 1979a). Un constructo que refleja el dadesestructurales del grupo (Némov, 1979b). .
grado de aquella coincidencia' es el índice de cohesión grupal, que . Otro procedímíento. éste para determinar el drcuJo cJe"rdaciones
viene dado por la unidad valorativa y de orientación del grupo. Ope- .de una persona en .el.srupo, es la fCferentometria;· IDspirado en la
rativamente, se puede definir como .la frecuencia de las coinciden. sociometria, Se basa ea las opiniones y valoraciouesa las queeada
das de los criterios o po~iciones de los miembros en relación con uno recurre para orientar su acción, Etnpleatéchicas pi9pias, basá-
los objetos, esencialmente significativos >para el grupo en general. das en la elección (que aquí se llama selección) de un com.pañerO ea
(Petrovski, 1979, 73). Se ha observado experimentalmente que hay situaciones no abstractas o arti.fi.cialessino naturales. Así, Kolomiri·
una correlación positiva entre la autodeterptinación colectivista y la ski (cit. por Petrovski, 1979) introduce «la selección en acción_; por
cohesión medida a través de dicha unidad. Sbpalínsk¡ y Dontsov (cit. ejemplo, dando al sujeto una tarjeta para que Se felicite a un cem-
en Petrovski y Shpalinski, 1979) han estudiado la cohesión, con un pañero, La referentometría obtiene datos sustancíalmentedííeeeates ~ D
enfoque estratométrico, COmoexpresión de la unidad de orientacio- a lossociométricos. Así, puede haber índiferencía, o sea no selección, .
nes valorativas en los colectivos. hacia una persona de estatus sociométrico elevado. .
El enfoque estratométrico lo planteó Petrovski, entre 1%9 y 1973, . LOs trabajos referentométricos vienen mostrando la gran riqut.i:a
para estudiar el fenómeno de la autodeterminación colectivista y deeonteaidc quetiene el núcleo motívecional de la selecci~·~ el
mostrar «la estructura compleja y de varios niveles de las relaciones sistema de relaciones interpeisoaales de los colectivos (ver Petrovski
interpersonales en el col~vo y su dependencia del contenido de la yéPetiOvski. 1979tEste núcleo es :cla estructura estable de los motí-
.;i.
actividad conjunta socialmente significativa. (Petrovskí, 1979;5). -.. ·V?s;que wrma la base psicológica ~ la preferencia individual y de-
Considera el diferente nivel de desarrollo de los grupos, atendiendo " c~~!,a~~Jajerafqu.i%8Ci6n de lossujetqs ~r su"V8lor po8J"8 el bldivi-
a dos criterios: la presencia o no de mediatización de las relaciones ,'.4#!des(lC 'élpíiñto de vista de las taréas que tieoe~~ sí. (Nc:g¡ov,
interpersonales pOí el contenido de la actividad grupal, y la impor- 1979a, 301): . . .:: .. \,."

tancia social de esta actividad. Por ello, interesa disponer de los mé- . .:La valoración de la teoría • Petrovs~ es compleja. Entre Ios .
todos y técnicas adecuados para estudiar la mediatización de dichas :problemas .que plantea, puedendestacarse los tres siguientes: En
relaciones por la ac¡ividad conjunta Y socialmente significativa del .. primer lugar. el riesgo de ontologízación grupal, eompróbable en
grupo. A tal fin se operativizan los tres parámetrog arriba descritos laa'firinaeión de Andreieva (1919b)'de que con.Iasjnvestígacíones
y otros como el' núcleo motivacional de las selecciones, la actividad .déPetrovski y otros, la hipótesis deque el grupo puede actuar en
por encima de la norma, la aceptación y asignación de responsabi- . ·éaiídad 'de" sujeto de. la actividad adquiere confinDación erperi-
lidades, la apercepcióo social, etc, ·ment8:l~E.il segundo lugar, es~ el problema de la h"benad' peisonaI
La actividad de un colectivo se estructura en varios estratos. El en el-colectívo, problema que se procura resolver iQ.vocando.una Qto-
estrato súperficiar:ae la mt€iilcción directa; ti sea de las relaciones determínacién de la.personalicla4.(Oboturova, 1974a) por la qUe ésta
interpersonales no mediatizadas por la actividad conjunta. Este es- ."·.:;·~'i:ohciencia.y asüme.ras~íi~l~es y.rpbJet!~~d .CiOlectivo.Con
trato se da también en los grupos difusos. Corresponde a clasifica- palabras de Andreievil (1979b): si el grupo logra liÍl déterminado ni-
356 \.

-- 357
- _ ... -. ----_._--- ... - - . ------ ....__ . __._--._-"--_.~-..._ ••....• ~~._---. -,~","':'-'-- _.~- ...#_. _.-- •••..,.•....•.••...~•.

~\

vel de desarrollo deviniendo un colectivo, no Se opone a la personali- pos y los llamados colectivos. El tercero agrupa un conjunto de teo-
dad sino que se convierte en integración de las propiedades subjeti- rías relativas a la personalidad (Shórojova, 1979; Lómov, 1981), la
vas de sus miembros y se transforma en un sujeto común especial socialización y las actitudes. Finalmente, el cuarto bloque temático
de la actividad. Y en tercer lugar, el problema de la mediatización deteorías se refiere al campo aplicado y de un modo especial a la in-
colectivista como empobrecedora de las relaciones humanas, sobre d~ma(l.ómov),la comunicación de masas y la conducta antisocial.
todo en lo emocional. Andreieva (1979b) reconoce que ésta es una
objeción que aún no ha sido suficientemente contestada.
Por otra parte" la teoría es 'importante porque los ccletivos son LA PSICOLOGÍA SOCIAL ,EN CHiNA y EN EUROPA
las «formas fundamentales de organización de todos los tipos de ac-
tividad.de las personase (Andreieva.,.1979b, 297 trad.). Porque pro- , Si.de Rusia pasamosa China encontramos que la trayectoria de
picuda crítica a la psicÓlogfade'losgrupos occidental, especialmen- .la psicología social en este último país (Brown, 1983) apenas guar-
te a la dinámica de grupos, aspecto sobre el que nosotros también .daparalelismo conla ,de la URSS. Pan Shu (1981), con referencia a
. hemos, contribuido proponiendo'uaa alternativa (Munné, 19a5a) con . la psicoloiía;.distii:J.gue tres grandes etapas en el desarrollo de la
base en el concepto de actívídád' grupal. Es uria critica externa que misma en China:' hasta 1917 se copia indiscrimiriadamente a la
'sirve para destacar la. relevancia: de la orientación de valor y la con- psicología occidental; entre 1917 Y 1930 no hay progresosignificati'
secuente actividad conjunta en 'ciei'tás manifestaciones de agrupa- vo: y a partir de esteúltimo. año la psicología empieza a desarrollar·
miento humano. Y fiaalmenterporque ha generado intere§iJDtescons-
truétos nuevos .como los de. autodeterminación coledivista y de
se bajo la inspiración soviética. . . .
j
: ,El 1917 es un año significativo porquecoITeSponde a la funda-
.identificación efic;1Z.~;'~Ói.:1oxi.al
del grupo. ción del primer laboratorio de psicología. inaugurado en la univer-
.,. . ",
sídad de Beijing, la cual ha sido y continúa siendo el principal foco
. , Para terminar este apartado sobre la -psicología social soviética de la ciencia psicológica asícomo de la psicología social Poco des-
haremos una breve' referencia al sector eminentemente académico pués, la psicología cuenta ya con un departamento académico, una
que reconoce una psicología social como una rama científica propia. revista y una asociación ~tífica. Son años de influencia anglosa-
Sus dosfocos másímportantes seencuentranen 16s'departamentos jona, especialmente del pénsañiiento pragmático de John Dewey,
de psicología social de lasuniversidades de Leningrado, que es la enviándose algunos' estudiantes a postgraduarse en los Estados Uni-
pionera,' y de Moscú,!u:teiDás, 'eStati las investigaciones psícosocióló- dos (Columbia y Chicago) y la Gran Bretaña. Allport,Ellwood,
gicas de carácter empírico. quesuman una: multitud de trabajos lle- McDougall y Lewín son traducidos a lo largo de los.veinte y treinta.
vados a cabo desde Ios divérSbsmstitutosy demás organismos de- El nacientemarxismo-leninismo,maoísmo •.aladvenir la Repúblí-
pendientes de la Aca'deIOiade Ciencias. En conjunto, en la psicología ca Popular China en '1951, se consolida y pasa a inspirar a la psico-
social más cercana <lia~psiccildgía,pueden diferenciarse dos grandes logia y por ende a la psicología social. Sin embargo, en 1958,el de:
orientaciones, Una torna como fuente de inspiración la obra de Ru- sarrollo de ambas se para bruscamente: primero se 'ataca con dure-
binstein, y se interesa- especialmente por Id!; colectivos y los fenó- • '\ za a la psicología, la cual pasa a ser calificada de, pseudociencia, y
menos de actividad ~njurita. La otra orientación se inspira en León- . ) después se prescinde de cuajo de la psicología .socíal al discutirse
tiev;y estápreocupada.sobrerodo por las cuestiones metodol6gicas si la. psicología es una ciencia natural o socialhasta que en 1962 se
y por la psicología de los grupos, En la primera hay que situar a la reduce a una ciencia natural. El rechazo, que lo es de toda cien-
los equipos de la Universidad de Leningrado y del Instituto de Ps~- cia social, se radicaliza durante 105 años de la Revolución Cultural·
cologia. antes mencionado, mientras que la Universidad de Moscú (1965-1972)y la psicología y la psicología social, así como la socio-
sigue la tradición de. Leóntíev, . ' logía y la antropología quedan eliminadas. Como ocurriera en Rusia
En su conjunto. la psicología social soviética viene desarrollando unas décadas antes, ahora es China la que vive un gran vacío.
teorías particulares que, seiúni'Aridt:~!!ya (1979). directora del De- Tras quince años de silencio forzoso, empieza un proceso de re-
partamento de PSicologíasoctál'd'eriÚniversidad Estatal' de M06- habilitación relativamente rápido, cuyos principales artífices son
cú, pueden ser agrupadas desde '~J-punto de vista temático en cuatro Chen Li y Wang Ansheng. Se restaura el Instituto de Psicología en
grandes bloques: El primero es sobre la comunicación social, torna- la Academia de Ciencias, instituto que actualmente dirige el psicó-
da ésta en un sentid? muy. ~J.llPl}p.comprensiVode la percepción in- logo del trabajo Xu Liancang, y renace el interés por la psicología
terpersonal y la ínteraccíón':e 'intercambio de ideas (cfr. Bodálev, social. Al entrar en los ochenta empiezan a realizarse investigaciones
1979), El segundo. sobre la psi~ología de las clases sociales, los gru- psicosociales empíricas, sobre todo en los ámbitos orga.nincional.

'~ 358 359


r r r r

educativo y de salud y la deficiencia mental, y aparece Shchui (So- una ideología científica a la par que como Un recurso para transfor-
ciedad), revista de sociología que acoge trabajos de psicología social. mar total b parcialmente al individuo y la sociedad. ,
En 1982, se produce el dato significativo de la fundación de la So- En la República Democrática Alemana el marxlsmooi:todo:xo,ya
ciedad para el Estudio de la Psicología Social, uno de cuyos aseso- que no elcrítico, IDOIlopolizael eampode la psicOlOgía sQ<li~ desde
res es el antropólogo Fei Xi aotung , formado en la London School' la postguerra, Al finalizar los cincuenta se traducen lÓl!.grandes tex-
of Eeonomics y perseguido durante la Revolución Cultural. tos deJos psicólogos oficiales IUS()S(Rubinsteblent9~ •.Leóntíev
En la Europa del Este, el desarrollo de la psicología social va si- enl964)Y~IlJ962 se funda la GesellscbaftfikPsyehólogie .der Dpa.
guiendo, en general, el camino trazado por la URSS. Con todo, esa Lapsícólogía sQ5:iales especialmente cultívada-por lasseCéiones, de
fidelidad tiene su excepción en algunos focos con características pro- psicologfade las uníversídades de Jena y LeipZig,.~.Jasqu.e resJ>ecti.
pias, como son los casos de Hungría y; en cierto modo, también de vamente .trabajan Hiebscb. y Vorweg, autores deU$l#ntfl1t1'w1g in •
Alemania. ii.ie inanistischeSOVidpsychologie (1966-19'!6),'e! ·te;.rtoA~ psieolp.
Bulgaría puede servir para ilustrar los países del primer caso. La .~ ..~ másdivulgado e influyente de la. RD,t\,Y.~Odiiéd!9~S
recuperación, con cierto desfase en el tiempo con respecto a Rusia, ~-lnanual Sozialpsychologie (1980), en el que íntervíenen una dQ;..
del correspondiente gran vacío ha renovado el interés por lapsíco- cena de especialistas en-grupos y colectivos. líderazgo, actitudes;
logia social (Stevánov, Dragánov, cte.) que es' replanteada a fondo cPmumcación y métodos, con un éafasís general de lo aplicado sobre
con ópticas y recursos de disciplinas diversas. Así, el último autor .10 teórico. Las investigaciolles empúicas sobrecomunícacíones de
citado (Dragánov, 1978), doctor en filosofía y director del Departa. Dl8.SI\S·Wisky, 1976) Y el tema particular de la'áctividádintericlonm
mento de Psicología Social del Instituto de Sociología, defiende la en oopexión con los procesos de gIUpO (T0tllabzew~,1981) son una
psicología social como ciencia independiente, concibiéndola aún leve 'lI1UeStra de una actividad .mucho más ampliA y rica (ver Illix,
como una psicología colectiva que estudia lo que llama la mentalidad Kossakowsld y Mader, 1980), . . .'
social, fenómeno que califica a la vez de emocional y racioual. Con En Alemania Occidental. Holzbmp de la Universidad Lib~ de
tal objetivo, añade Dragánov, la psicología social usa técnicas de Berlín y autor de KritiscM Psycholo~ (1972) mantiene un marxis-
inv~gaci6n propias de las ciencias sociales, aplicándolas de forma mo cen,:ano a la ortodqxia. Defiende una psicología crítica (1970;
concreta, técnicas que no negarán a ser específicas de dicha ciencia 1972; 1978) basada en el materialismo dialéctic:o e histórico sosteaí-
. hasta que el conjunto de elementos a los que recurre (desde la misma do por el marxismo-lenínísmo, y en el método funciODal·histónco·
técnica hasta la explicación, pasando par la medida, el análisis y la ..de Leéntíev. Se trata de una psicología dirigida DO al control, ní sí-
interpretación) no se tomen como una unidad. quiera de un control como objetivo metodológíeo, sino a la emancí-
La psicología social húngara (Eras, 1982) se peculiariza por el pacióndel ser humano, este es para lograr sujetos libres y autóno-
inicial empuje del psicoanálisis social (Ferenczí, Kolnai, Joesef) y la mos, o sea, emancipados (elténnino emancipación tiene resonan-
posterior influencia de la escuela filosófica y estética de ~ (en cias habermasianas, vük infra); Hohkamp critica la 'psicolog{a bur·
psicología social y sociología, Agnes Heller), Limitándonos ahora guesa por pretender estudiar al hombre a través de funciones abs-
a la ortodoxia marxista, MoInar se opuso enseguida al psíeoenálísís tJ:actas tales como la percepcién, la memoria. la motivación o el
social desde una psicología social economicista y ambientalísta, bao ~i-éh~je.La crítica también' por recurrir-a Jae.qter4nentaci6n, '!.
sada en Plejánov. En la década de los cuarenta, Bibo emprende una Ja cual prescinde de la posición sociohístéríca y cultural específica
dura crítica psicosociológica del nazismo y Merei (1949) intenta en- fe! sujeto. Una psicología emancípadora ha de ser concreta, En' ella,
tender desde la misma perspectiva cómo fue posible el fascismo. Ac- el experimento sólo es un easo.especíal de acción en un contexto
tualmente, Eras distingue la psicología social norteamericana de la social especial, en él hay una relación particular entre un trabajo
europea (del Este); aquélla entiende la psicología social como una y.la sociedad- Holzkamp ha sido atacado tanto por el ~onausmo
ciencia que se desarrolla a partir de la práctica de los problemas a:iti~Wbert, 1973) como por la ortodoxia marxista (Bckhardt,
de la organización social y funciona como una colección empfrica de '19'13): Sus ideas Y las de sus discípulos y seguidores (Nolte y Staeu-
reglas y técnicas para influir en la gente sin aspirar a cambiar la ,.~~;1972;Maikowski, Mattes y Rott, 1976; Jaeger y Staeuble, 1978) .
vida social; en cambio, la segunda entiende la psicología social, de han' influido en la vida y los planes de la uniwnidad berlínesa.
un lado como una disciplina precientífica, altamente «filoSófica- y En conexión con Holzbmp, "elholandés van Strien (1982), a ea-
académica, y ale:jáda de los' problemasSoclaleS,y de otro lado cpJllO
un conocimiento que tiende a ser incluido en las funciones dUecti-
.:··.:.~ ...~.~~9,~i!~~;t'l~r4Crfti~,'de{la ~w. .
busca también una psu:ológiá socialémancipado~,~
.deFrankfurt,
deeír, que COD-
vas por la burocracia estatal central, la cual trata de usarla como tríbuya al desarrollo, por parte de la gentesoc:ialmente· en desven·
360
- -- .----- ---- --- -_ .•. -" '~: - -.-. --
:~

--- 361
- -- .,--.- --------._-_._-~- •• - ••••• _~._--~-~----_ •••••.•..•
¿-........,...,.""'.
..~~".-"' .•• "-" ••.•••• ,..._._- •••.•••••••.-....... ••••• ""'..lIj;r.&.s. ••••••

taja; de una conciencia de las posibilidades, intereses y valores así pondea Una tradición característica de la filosofía y la ciencia so-
como de una disposición a luchar por todo esto en un contexto cial propias del área cultural francesa. Esta temática le dota de una
organizado. El paradigma en que esto debe apoyarse ha de responder .' dimensión filosófica peculiar, porque el elemento especulativo que
no al pensamiento teorético, el cual busca sólo explicar su objeto; inevitablemente contiene queda en buena parte compensado por una
sino al pensamiento práctico, que busca cambiarlo, Esto requiere fascinacíén hacia lo que constituye el punto de mira constante: el in-
dar a la práctica. un esta tus metodológico equivalente al que tiene el dividuo en su máxima concreción contextual.
pensamiento dirigido por la teoría;La~i9nresearch de Lewin, la
teoría crítica franfurtiana y el marxismo :ortOdoÍto·de Holzkamp y
otros corno Volpert o Hacker, son intentoshacia ello. En: resumen, EÑ· BUSCA DE UNAPSICOLQG{A SOCIAL CONCRETA .
Una psicología emancípadora, según ..van Strieri,'requid'eque la
gente defina su propia siiuadóp(purito éste que acerca al inierac- ..: .,Geor.g¡5 Politzer (Critique des [ondements de la psychologie, .
..cionismo simbólico ya la etQ,qrQ~t@ología)y_actúecomoageDte de •'i9í8),:tÍlilitaDt~ e~·,~iPartid.o ymuerto en la Resístencía, puso las
'cambio, según una' filosofía yu.ilii' tee'tía :de la práctica' enc;amIriadas bases .para una nueva concepción de la psicologíaque contiene, al
a tal fin, La teoría de van Strien puede ser relevante para elaborar menos potencialmente, una psicología social. Para . él, la psicología
un nuevo modelo de psicologíasocial aplicada. .. .viene siendo una mitología, porque sustituye el drama personal de
Cerraremos este apartado dedicado á 13 psicología social de cuño cada individuo por Un drama impersonal. Aj,aca explícitamente al
soviético con una mención de la psicología social de Cuba. tos tex- psicoanálisis, psicologíadel pasado que reéfÍtre a nociones propias
tos y autores rusos ..son allí mucho mejor conocidos que los norte. de' la psicología 'abstracta, como lanocíón del inconsciente, ataque
e americanos. La psicología social, que se inspira en la más pura orto- que incluye al freudomarxismo, reaccionario por idealista.
doxia, tiene sus focos principales en las universidades de La Haba- Polítzer pone el drama como noción central de su psicología
na y de Las Villas, así.como en el Instituto Superior de RelaCiones concreta. El drama se refiere tanto al comportamiento como a la
Internacionales, focos en los que se procura desarrollar la investiga- vida interior de cada persona, y no a unas funciones psíquicas ais-
ción empírica para. un-mejor conocimiento y posible tratamiento ladas y generalizadas. El desarrollo del drama o dramas de la per-
de los problemas sociales (ver, por ej., Colectivo de autores, 1988). .sona ocurre en la familia, el trabajo, la política y en general en la
vida cotidiana; y está determinado, por las relaciones económicas.
Por esto,el análisis dramático es total: todo.dramase da dentro de
y refleja la unidad del individuo y·la sociedad, una unidad en. la que
3. LA PSICOLOGtASOCI~LDELMARXISMO ORTODOXO aquél encuentra su identidad. ....
··FRA.NCESJiSUSALEDAROS .., El drama de cada persona forma par !e de la sobreestructura psi-
,.'':-~~:':.~:~::.:,~~.~."
'. :~S;~~~'<:.,>:~;:'
-.-'-,,' - :~. cológica,.1a cual únicamente puede conocerse a través de los facto-
~~ ...~ coñ los Iq~e interactúac.9~J!¡ .i~fraes~ructura.·:econÓ~b.t~, la .•

.fun:I~~m~~:i~~~4¡j~~~~t:F~::~U;
k::
siones internas que:1lá~I.(aj~él.ermamsmo más vivo y producti-
It
~l
pSlCoJo~unlcamente es po51ble.mcardmada ..cop:J!i econopnal El
materialismo marxista y dialéctico constituyehl báSe teórica e ideo-
lógica de todo análisis dramático, esto es, psicólógico.
vo, intelectualmente.hablando.ide la
ort>doxia europea. Es unmar- '~ji'
?: _El principal escollo de la teoría polítzeríana, cuyo ~tencial psi-
xismo que a menudo,j~l!llkJ1á:sie~4Qrevisionista. , .•.~•.. c ' cosocial es evidente, está en su noción. de drama. Se ha' consíderado o
Las aportaciones:p~i~Q$.~alés:·de este marxismo sOnÍJllJÍ9rtan- :~ reduccionista porque limita el campo de la psicología (WaDon, 1929,
tes, y, fundamentalmenterobra-de psicómgos.Los autores má;s'des-
tacados son Politzer y seVI,l.;:i·!i~~:;-,v.l!JI,
en busca de una psicología
social concreta, Wanon,qJ(?~h~,o<::uá dé lá sociogénesis y la dialéc-
l 1
cit. por Tutundjian, 1966) y sobrevalora los aconrecímíentos únicos
del sujeto, con perjuicio de losacontecímíentos frecuentes que van
forjando por acumulación estructuras psicológiCaS estables (Le Ny,
tica del yo, Le Ny, interesado"¡jOiJasfonrias con las que la sociedad Jf~' 1963). también resulta conceptualmente impreciso. y por añadidura,
determina al individuo, y Lefebvre, cuya obra está centrada en la no cuenta con UÍl métodode estudio, lo que explica que estemos ante
alienación social del individuo ..en.la vidacotidiana y en el conteXto una psicología inconclusa. Y esto a pesar de los intentos de desa-
de lo que Uamam04~wid~ª,.;r:~",;>.X'.·.·· '. ' .. rrollo posteriores, como el de Conti y Romano (I976) referido a una
Vistas en conjunto, sus aportaciones se mueven alrededor de un psicología social concreta.
tema obsesivo, la articulación del individuo y la sociedad, que res' Sólo en parte puede considerarse que Lucien Seve ha desarrolla-
:~

--- 363
SOClOGÉNBSlS y DJALéCTICA DI!L YO
do a Politzer, Basándose en la critica epistemológica presentada por
este último, Seve ha elaborado una teoría de la personalidad (Mar- Henrí Wallon, médico dedicado a la psícobíología evoiQtiva in- '.
xisme et théorie de la personnalité, 1969) que se enfrenta tanto al re- fantil, se ocupa de la dimeDsión psicosocial del yo (1942 Y principal-
duccionismo fisiológico provocado por la pavlovízación de la psico- meate 1956). Su análisis parte de la continnídad, princlpioque'/he;."·
logia como al reduccionismo sociológico, y tanto al freudomarxismo reda de ~OIÍ; lo
de lo stmp1e a ló ('olIlplejo,(), -qut es lo miSmo¡ -
como al psicoanálisis, aunque con respecto a Freud matiza que éste de~Pm.~·.a~ transfOrm8ción; y .del conJI#~:',e~\y~;dctlos ~-,
descubrió la realidad universal de la estructuracíón inconsciente del gosJ1S~~ Su método se büa en laobseI"iaélón CUñica, con'¡-e,.,-"" .
deseo en el ser humano. c:h8zoc:Una~entación. A Pmget le acusa·d,e~exp,liCar. elprO-~
Contra Althusser, que desde un antihwnanismo teórico defiende cesode formación ~IPSiquismo de un modo pUriD;leri~·.d~ptivo~~.
la "tesis de una ruptura epistemológica entre el Marx joven y el ma- yéliScontinuo. .'''' . -. ,>:~:>\" .' .'..'"
..'. .. '..
duro, Seve mantiene que Marx va evolucionando basta advertir que Para Wallon, la génesis del yo pasa, si, por ~osperlodos; da-.
la esencia humana no es una abstracción, lo que ocurre cuando se. dos por diferentes crisis .prQducldas por la di.alktic;abiósocial que
ñala (tesis VI sobre Feuerbach) que la esencia del individuo no TI> se-superan por nuevos SiStemilIide interacción. Pero' tales periodos
side dentro de él sino fuera, en su relaciones sociales. no implican una discontinuidad en.el proceso soclogenético.
En busca de una psicología históricamente concreta y revolucio- Al comienzo, individúo y grupo no están díferencíados, La con-
naria, unión de Politzer y Lenin, Seve ve la vida del individuo como denda del yo surge Sobre los tres años y hace que el niño se com-
un resultado de la ~orización de las relaciones políticas. Y así porte y 'se conozca como distinto a otro. En el niñO, y éSta DOS pare-
vistas las cosas, pone el problema central de la psicología en la pero ce una observación fundamental, el otro como alter ego o sodus
sona. Sobre este problema construye su teoría. La personalidad es pasa a ser un doble o compañero inseparable del yo. Todos los Ile-
un mícrocosmos biológico tanto como una yoxtaestructura de la so- vamos dentro y nos permite objetivar el otro en los demás. El indio
ciedad. Esta última hace referencia a las relaciones sociaIes en las viduo lleva ab initio, o sea. desde el comienzo y dentro de si, lo so-
que se articulan y determinan la infraestructura y la sobreest:ructura. cial. y en este sentido puede afii-marse que es,genéticamente social.
Especialmente decisivas son las relaciones provinentes del trabajo • En la formactón del yo son básicas la emQCÍÓD y la lmitac;ión. Los
(y el salario) .. En la teoría de la personalidad hay un lugar clave JDtJdios de acción (motricidad) son también. medios de expresión
para la psicología social, pues es la que ha de proporcionar un so- (c:motMc:lad) y, por lo tanto, origen de s4nbiosiS (coinÚDicación)
porte psicológico general para unas realidades sociales que en sí entre el nüío y sus seres próximos (ambiente), rosa que sucede a los
mismas carecen de forma psicológica, lo que en cierto modo supone o
dOs tres meses de vida. A través de las emocioDes, el nüío llega á
una contradicción entre la psicología y las ciencias sociales reflejo dOminar al medio antes de dominarse así mismo. En CU8Dtoa la
del hecho de que la esencia del individuo sea social. Precisamente, imitacl~ o jnducción de un acto por un' modelo exterior, puede
la noción de yuxtáestructura intenta dar cuenta de tal eontradío- ser ~pOniinea' o inteligente. Aquélla es automática (imitación de
ción y superarla, -, . ~; balbuceos, etc), pero sirve para transformar al sujeto al
Si el punto débil de Politzer estab;¡n ~ noción de draIila,el de '~@&de concíeacía f,rente .,la pcrcepció¡. delQs desacuerdos
.. "':~
:·;ClCl:m&1eJQ.E~la imitación lnte1ipte, el DiñO puede elegir entre
" Seve 'se encuentra en la de yuxtaestructura. Esta noción no parece
que pueda llegar a explicar la escisión de fondo entre 1<1biológico y . imitar. o DO el modelO. Aparece hafia los dos aiios Y medio de vidá. .'
,
lo social (Andreani, 1970). En otto aspecto,~ cuestionable tambihl PstaJ'OOS ante UDIl tl':Orla relativamente seocilla y riguroa, sur-
el enfoque de su teoría de la personalidad" que es el ge una psicolo- gida de la experiencia profesional~;laConvicci6n ideológica propia
gía diferencial con desprecio de una psicología general, esto es de de tm ,ferviente y h~ mi1itan~ del PCF. Entre sus méri~ se .
las diferencias individuales aparte de los aspectos comunes y tcgu- coeatan una-ccrrecra y sugestiv&-~licacióDdialkticade la relación t
lares del comportamiento (Le Ny, 1969). A todo lo cual hay que '~du~edad que sintetiza el bíologísmo con el sociologismo,
añadir la observación de que la concepción que tiene Seve de la psi- y'1iDa"1:ónsistenteargumentacióxr; sobre la natUraleza írreductíble-
cología social, al tratarla como UD mero apéndice de la psicol~ Jnen:ti' biosocial del hombre. Wallon autocalificaba su psicologfa de
no puede ocultar el recelo que siente por ella, lo que es propio, como materiaI.im y dialéctica. .•
hemos visto, deja vieja ortodoxia marxista. ;- ~ _.,Su irifluencia,,&} ~<p~col~,~~~ji¡.~}nuy escasa, lo
%1;',- ,;\¡ .- '\
í .'que' probablemente se débe"ál ~M'~tr1ltársi:n1e':una. teoría que,
en principio, es especializada Sus seguidores se enCuentran al otros
~
;.~

t 365
-- ---364 "
iJt
~
Z":t'JJ F-
campos, comoIa psicofisiología infantil y el psicodiagnóstico de la Lefebvreevolucionó desde un duro dogmatismo hasta su sali-
inteligencia (Zazzo) o la psicobiología genética (Merani). Thi-Than- da de la ortodoxia. En esta última etapa, a la que pertenecen los dos
Huong (1776) ha intentado complementar a Wallon con el psicoaná- jítulos mencionados, su interpretación del pensamiento de Marx es
lisis para dar cuenta de la formación de la conciencia del yo y delas ·:.totiUm~nte original, a tal.punto que más que leer a Marx expresa su
actitudes afectivas. Según este autor, es. al Ir interiorizando las re- ". ' propio puntodevista. Así, dice que el objetivo primordial de Marx
laciones interpersonales como se va.dinámicamente estructurandoel -. - fui: menos transformar el-mundo y más al hombre, es decir; menos
yo.Eri lodo estos discípulos, inflUid()Sporla teoría walloníana satu- . eí -mundo .exterior a éste que suprimir la alienación en que Se en-
rada de lo social, hayaspectos' de Interés/para la psicelogía social, cuentra sumido, alienación que no significa perder el pasado sino
"- .
. _ .. ~l futuro, ya que impide la. realización de toque es posible. Esta
. - . '. -'~_ille~dón se,tefiereala vida cotidiana. Pero ésta ya no es como
··'CONDlétONAMIENIO y SUBDmERMOOCIÓN socuizs eraen tiempos dé .MárX,por lo que el análisis social de éste es hoy
.:.:,in~ciente.Hoy estamos en la modernidad, conusa sociedad buro-
Jean-Francois Le Ny(1963)¡~
~ueve en ~,eootd~~d~ distín- . ,.':crática dé:tonsutno .dirigido y en la' que lo ecOnórtilro:queda subor-
'. tas a las anteriores, pues ~t:de-1).Il lado está ideólógicamente cerca dinado a la técnice, así como las correspondienteS relaciones sociales
del marxismo soviético; de-otro -lado es autor de una teoría sobre el derivadas de esta -última.. .
condicíonamíento (1%7); que. tta~de complementara Pávlov con . ... Cotidianidad y.modernidad son las dos categorías básicas del aná-
Hull con base en la interacción entre el procese de aprendizajey la '< ~i.s .Iefebvri~o. Ellas permiten pasar de lo psícologicoa lo social.
. • motivación. segun 'Le Ny; elpsiquísmo humano es social' por' natu- ~ cotidiano es 10 aparentemente ins~gID.fic.ante,10· que se da siempre
. ráleza, esto es;~láapiiorfstiCaniente y _~través de la práxis deter- . por supuesto y lo que no lleva fecha;' Su conocimiento tan sólo es
, minado por lascondícíones exteriores. P~ a la par Y a posteriori posible no aoeptándolo, o sea ••a través de Su critica, la cualserá
ello es resultado de la-culminación de Un proceso. Toda la psicologia ideológica porque ha de referirse a los valores que la propia cotidia-
es, así, social,loque no impide referirse a la psicología social como nidad nos descubre como posibles. Y es cuando entra en crisis la
un d.ominio in~e~io~do a cómo actúan l~ ~n~ciones eco- vida que se va reproduciendo, que lo cotidiano pP.ede utilizarse para
nómicas, políticas e ideológicas para hacer que un Individuo o grupo cambiar de vida.
piensen o actúen da una. manera e determinada. En otros términos, La modernidad es aplicar la cotidianidad a la sociedad moderna.
¿cómo se articula 10 sociológico y lo psicológico? Es, pues, una forma autocritica de ver ésta, en todas sus eontradic-
La respuesta, según LeJily, es que .si varios factores generan una cienes: bienestar versus crueldad; desideologieación vs. sobreideolo-
situación, ninguno lacdeterrnlna sino que tan sólo la subdetermína. gización; despolitización vs. hiperpolitización; capitalismo incoheren-
y esto sigriifica;'q#:a-.hi1argaes)neviU1ble que el medio social de- te vs. socialismo supercoherente;. etc. Esta sociedad, que lleva el ger-
termine al indiVídt!é>;así como.quetiansfonne la realidad. men de su autodestrucción, ha cambiado la estrategia del terror y
. AUIiqUéla coD.tnbuc}MdeJ.e __ Ny es menor a las de Politzer y la violencia de la C1asé dominaJrte decltñonóniCapor la estrategia de

) f '~t¿o~:~~~)~~jjj~~~;::~~::t:o=
'Pav-1ov ;sihd:P<irqfiijj~ precisár- el doble carácter. apriorístico
~;::n:: la alienaci6n cotidiana enqjbridoiJ\-de la etp).ótaci.óá eSpecial de la
clase obrera. Pero la:alienación~9'Pu~~af~tarlo-t()do. Hay secto-
res no integrados soCialmente (jóvenés; inu'jém,intdectUaleS) que "
~ .• y apo"steriorfstiro::d~n;om.ponente·socíal de la psicología, y sitúa el
contenido de la psícología social en la subdeterminaci6n de lo índi-
pueden escapar de ella. ~u acci6n, aunque minoritaria, es permanen-
te por lo que puede llegar a transformar-aIa modernidad y al
vidual por lo social:.······./', Itombre.
Lefebvre, el Lefebvregue aquí Se há~iiesto, es el filósofo cau-
tivado (como los frankfurtianos con los que tie:ile más de un ptmto
LA ALIENACIÓN EN LAVlD¡Cé}t1D~ ..·_ - en.cománlpor el Marx joven, idealista aún pOí,hegelíano, y huma-
., : ... :.:~"~
:~:".:-;-'"
~~'>';'~':'::':~
.-.~~~<:
..-.'.!.: -r-..
nista antes que economista y político. Y es deSde esta posición que
Finalmente, un n~IIÍb~:(f;ol~tbic~:Henri Lefebvre, autor de nu- Lefebvre otea el horizonte para intentar, con la mirada puesta &de-
merosos libros, siempre apasionados y apasionantes, sugestivos y dis- lante en lo po~ible, y no hacia atrás, transformar al individuo en un
cutibles desdelap.nn:.~¡.:~~~~,la última página, entre los que cabe hombre nuevo. . ... ,.-''' ..
qestacar,pahi:'tiiil:S"tros'i>l:Qposiios; la Critiquede la vie'quoñdienne Como Polítzer y Wallon, Lefebvre abordapara este iritento.el
(1947 y 1961) e Introduction a la modernité(1962). problema de la articulaciÓll entre el individuo y la sociedad. Pero lo
-, 3lJ7
366
_.:...~- --

También podría gustarte