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Juego Lúdica y psicomotricidad

Fase 1:

Narración de mi vida y los juegos

Estudiante:

Yuranys Catalina Ojeda

Grupo: 7

Tutora:

Mayra Alejandra Paz

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA UNAD

ESCUELA DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN - ECEDU

LICENCIATURA EN PEDAGOGÍA INFANTIL

07 Febrero de 2019
AUTOBIOGRAFÍA

Nací el 10 de agosto de 1998 en Barranquilla, Colombia. Soy Yuranis Catalina Ojeda de la Cruz
Actualmente tengo 20 años vivo en la misma cuidad con mis padres y mi hermano, Mi padre
Jorge Ojeda es docente del colegio de barranquilla (Codeba) y mi madre Aurora de la cruz, que
se dedica a la modistería desde la casa, y mi hermano Georgihno Ojeda que es estudiante de
Ingeniería en sistemas He vivido todo mi tiempo con ellos.

Durante toda mi niñez me crie en un pueblo cerca de la ciudad que se llama “urba playa” ahí
estuve creciendo hasta los 16 años con mi hermano, primos, vecinos de nuestra misma edad
donde nos reuníamos a jugar siempre por las tardes y noches, con mi hermano jugábamos futbol
en la parte de afuera de la casa me gustaba compartir momentos con mi hermano de esa manera
es un gusto que siempre hemos compartido también jugábamos a “piedra, papel o tijeras”, con
mis primos jugábamos al escondite, a las carrera había un juego que nos gustaba que se trata del
“congelado” donde corríamos y el que se dejara atrapar se congelaba, sin poder moverse y tocaba
que llegara otra persona y nos descongelara. Por otra parte con mis primas jugábamos a más
cosas de niñas. Como a saltar a la cuerda jugar a la cocina, al restaurante. La golosa o peregrina
se le puede llamar era un juego popular entre nosotras, donde saltábamos en cuadros con
números jugábamos al hula hula o los yaces.

Con vecinos podíamos jugar a correr también con las bicicletas de cada uno, a correr en patines,
juegos de futbol. Lo importante de reunirnos y jugar era lo genial que se sentía compartir entre
todos y jugar por horas y horas hasta cansarnos como éramos muchos podríamos jugar al
teléfono roto la gallinita ciega.

Todos ellos eran nuestros juegos favoritos porque nos hacía permanecer en grupo y por parte
compartíamos valores, Los juegos me gustan muchos nos divertimos nos enseñaba a ser
solidarios, a compartir, a esperar turno, a valorar el rol del otro, a establecer relaciones fuertes y
duraderas, a ser felices. A veces usábamos la música como parte de juego, cantábamos en
grupos, o en parejas.
En esta modernidad que vivíamos ahora, sería interesante preservar y conservar todos estos
juegos que nos ayudaban a estar juntos y unidos con amistades y no solo tener que reemplazar
los juegos tradicionales por juegos virtuales, perder el ritmo de las rondas por estar con la
tecnología.

Es necesaria una mayor difusión y promoción desde las familias y las instituciones para volver a
popularizar la práctica de los juegos tradicionales rurales, continuando con el incremento de
espacios fijos y adecuados, para mantener a éstas personas en zonas tan necesarias para el país.