Está en la página 1de 84

HORIZONTE CUADRADO

Título original en francés: Horizon carré


Paul Birault, París, 1917

©Fundación Vicente Huidobro

Traducción, Waldo Rojas S.

Edición a cargo de:


Fundación Vicente Huidobro
Pequeño Dios Editores

Diseño: María Fernanda Pizarro

ISBN:

• EDITO
OS
RE
EÑO DI

S
QU

PE

Primera edición facsimilar de 500 ejemplares.


Impreso en los talleres de Ograma, Santiago, Chile.
Noviembre, 2016.

Impreso en Chile | Printed in Chile

Obra financiada por el Programa Otras Instituciones Colaboradoras, convocatoria 2015.


HORIZONTE CUADRADO

VICENTE HUIDOBRO
PRESENTACIÓN

En este año 2016 la Fundación Vicente Huidobro se encuentra abocada a celebrar el centenario
del Creacionismo –y el inicio de la vanguardia en español– con diversas actividades que toman
como punto de partida la conferencia de Vicente Huidobro en el Ateneo Hispanoamericano de
Buenos Aires, donde nuestro escritor fue invitado a hablar de su poesía, en julio de 1916. Según
informó la prensa, Huidobro leyó un fragmento del poema Adán, así como otros poemas de El
espejo de agua: “Arte poética”, “El hombre triste” y “El hombre alegre”. Entre el público se en-
contraban los escritores Leopoldo Lugones, Ortega y Gasset y José Ingenieros, a quien regaló un
ejemplar de Adán.

Su lectura de “Arte poética”, recibió numerosos elogios y comentarios, en particular los versos:

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;


El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!


Hacedla florecer en el poema.

Fue en dicha conferencia donde se le bautizó como creacionista por haber afirmado que la pri-
mera condición del poeta es crear; “la segunda, crear, y la tercera, crear” *

Nuestra celebración se extenderá a 1917, año en que Huidobro publica su primer libro en francés,
Horizon Carré, y también a 1918, año en que publica Poemas árticos.

Los críticos y estudiosos de la obra de Vicente Huidobro coinciden en señalar que en Horizon
Carré el poeta cruza definitivamente el umbral de la vanguardia. Asimismo, todos coinciden tam-
bién en destacar que Poemas árticos, editado en 1918, es el ejemplo más temprano de escritura
vanguardista en español. Un libro que contiene poemas breves, muy accesible a los lectores poco
familiarizados con la nueva estética. Sus poemas fueron leídos y releídos, estudiados e imitados
por toda una generación de jóvenes españoles dispuestos a aceptar todo lo novedoso, tanto así
que los que no podían comprar el libro lo copiaban a mano.

* Vicente Huidobro, “El Creacionismo”, Manifestes, 1925.


Pero fueron las palabras que abren Horizon Carré las que tuvieron un eco generalizado e inespe-
rado en los historiadores del arte y en los artistas parisinos:

Crear un poema tomando en préstamo a la vida sus motivos y transformándolos para


otorgarles una nueva vida e independencia.
Nada de anecdótico ni de descriptivo. La emoción debe nacer sólo de la virtud creadora.
Hacer un POEMA como la naturaleza hace un árbol.

Esta formulación es aplaudida por grandes escritores y teóricos del arte en Francia, pues da nueva
luz sobre el cubismo, que según importantes historiadores del arte fue un momento determinante
para el arte occidental, el que establecía la autonomía del objeto creado, ya sea un poema o una
pintura. Así, por ejemplo, en La Vie des Lettres de octubre de 1920, el crítico de arte Jean Cassou
escribe lo siguiente:

Toda civilización vacilará siempre entre estos dos polos: sujeto y objeto. El cubismo nos trae el
triunfo del objeto.Todo para el objeto, todo para la obra de arte. Un cuadro es una tela pintada.
Hay que hacer el cuadro. El señor Vicente Huidobro ha escrito al principio de uno de sus libros:
“Hacer un poema como la naturaleza hace un árbol”.

Apollinaire, a su vez, en julio de 1918 lo alaba y destaca su gran talento en un artículo en la Revista
Les Arts à Paris y Le Corbusier, en la dedicatoria de su libro Après le Cubisme, lo felicita por Horizon
carré y repite el epígrafe:

Mon cher Huidobro,


Nada de descriptivo, nada de anecdótico. Hacer un poema como la naturaleza hace un árbol.

De manera transversal prácticamente todos aceptaron esa sentencia que abre Horizon carré como
una definición sucinta del cubismo literario. Es así como el Creacionismo se generaliza, ya no
como patrimonio exclusivo de Huidobro, sino como una característica de la época.

Hoy, para nosotros, es un orgullo conmemorar los orígenes del Creacionismo con una cuidada
edición facsimilar bilingüe de Horizon carré/Horizonte cuadrado (1917-2017), de la calidad y belleza
como la que tienen en sus manos. Una obra, que junto a la novedosa propuesta visual de los poe-
mas, exhibe una ilustración de Juan Gris, signo de aprecio y amistad, frecuente en el ambiente de
colaboración artística que caracterizó a las vanguardias de inicio del siglo XX.

Fundación Vicente Huidobro


A SEÑORA LUISA FERNÁNDEZ DE HUIDOBRO

Crear un poema tomando en


préstamo a la vida sus motivos y
transformándolos para otorgarles
nueva vida e independencia.

Nada de anecdótico ni de des-


criptivo. La emoción debe nacer
sólo de la virtud creadora.

Hacer un POEMA como la na-


turaleza hace un árbol.
PARA TI MANUELITA

NUEVA CANCIÓN

Adentro del Horizonte


ALGUIEN CANTABA

Su voz
No es conocida

DE DÓNDE VIENE ÉL

Entre las ramas


No se ve a nadie

La luna misma era una oreja


Y no se oye
ruido alguno

Sin embargo
una estrella desclavada
Cayó en el estanque

EL HORIZONTE
SE HA CERRADO

Y no hay salida
ESPEJO

Mi CARA
Y en torno un poco de agua

El espejo
Y una puerta abierta
Que deja ver una pieza igual

MONO
Por qué haces lo que hago
Me espero
detrás del espejo
EL HOMBRE TRISTE

Sobre mi corazón
hay voces que lloran
Ya no pensar en nada
Los recuerdos y el corazón se yerguen
Ten cuidado con las puertas mal cerradas

LAS COSAS SE HASTÍAN


En el cuarto
Detrás de la ventana adonde muere el jardín
las hojas lloran

Y en el fuego del hogar


todo se aplasta
Todo es negro
Nada vive
sino en los ojos del gato

EN EL CAMlNO
SE ALEJA UN HOMBRE
El horizonte habla
Y detrás uno se esfuma

La madre
ha muerto sin decir palabra
Y en mi garganta un recuerdo

TU ROSTRO
se ilumina a la lumbre
Algo quisiera salir

Alguien tose
en la otra pieza
UNA VOZ VIEJA

Cuán lejos
Un poco de muerte tiembla en todos los rincones
EL HOMBRE ALEGRE

Ya no lloverá más
Pero algunas lágrimas aún
Brillan en tu cabellera

UN HOMBRE SALTA EN EL SOL

Sus ojos están llenos del polvo


de todos los caminos
Y su canción no brota en sus labios

El día se rompe contra los vidrios


Y las angustias
se han desvanecido
El mundo es más claro
que mi espejo

El vuelo de los pájaros


y los gritos de los niños
Son del mismo color

POR ENCIMA DE LOS ÁRBOLES


MÁS ALTOS QUE EL CIELO
Se oyen las campanas
OTOÑO

Guardo en mis ojos


El calor de tus lágrimas
Las últimas
Ahora
tú no podrás llorar
Nunca más

Por los caminos


que no terminan
Viene el otoño
Dedos
blancos de nieve
Arrancan todas las hojas

Qué cansancio

El viento
El viento

UNA LLUVIA DE ALAS


CUBRE LA TIERRA
CIEGO

Más allá de la última ventana


Las campanas del Sagrado Corazón
Hacen caer las hojas
EN LA CIMA
UN CIEGO
Con los párpados llenos de música
Levanta las manos
en medio del vacío

Aquella que viene de lejos


No le dio su brazo

Está muy solo

Y con su garganta cortada


Canta una melodía
que nadie
ha comprendido
MEDIANOCHE

Las horas se deslizan


Como las gotas de agua sobre un vidrio

Silencio de medianoche

El miedo se despliega en el aire


Y el viento
se esconde en el fondo del pozo

OH

Es una hoja
Se piensa que la tierra llega a su fin
El tiempo
se agita en la sombra

Todos duermen

UN SUSPIRO

En la casa alguien acaba de morir


NEGRO

La pieza sin puerta


Se siente la luz alejarse
Las sombras
salen de debajo de los muebles
Los objetos
que hemos extraviado
se ríen

El techo es casi un árbol


Y la luna atisba
Por entre las ramas

L A N AT U R A L E Z A M U E RTA E S U N PA I S A J E
En la noche
El cuarto se inunda

UN GRITO
LLENO DE ANGUSTIA

Nadie
me ha respondido
A MAX JACOB

TORMENTAS

Noche de tempestad
La oscuridad me muerde la cabeza

Los diablos
cocheros del trueno
están de vacaciones

Nadie pasa en la calle


Ella no vino

Algo
cayó en el rincón
Y el péndulo
ya no se mueve
D

A veces el trolley
A
D

Hace volar
IU

pajaritos de fuego
C

C
En la montaña

AM
Los rebaños

PI
tiemblan bajo la tormenta

Ñ
A
El perro cojo que vigila
Busca su sombra

Ven más cerca de mí


Haremos un hermoso viaje

En el desierto de África
Las jirafas quieren tragarse la luna
No hay que mirar
detrás de los muros
La curiosidad estira los cuellos

Uno se busca
Y uno no halla el camino

Yo escondo un recuerdo
Pero de nada sirve mirar mis ojos

Alrededor de la casa
el viento gruñe

Tal vez allá lejos mi madre


llora

UNA DESCARGA DE TRUENO SIN FUERZAS

Se ha posado en la más alta cima


AÑO NUEVO

La escala de Jacob
no era un sueño
Un ojo se abre ante el espejo
Y las gentes que bajan
sobre la pantalla
Han depositado sus carnes
como un abrigo viejo
G

LA PELÍCULA 1916
U
ER

SALE DE UNA CAJA


R
A

Cae la lluvia delante de los espectadores

Detrás de la sala
UN ANCIANO HA RODADO AL VACÍO
A PAUL DERMÉE

TAM

Cantar
en la tarde sobre los montes
Mirando pasar los aeroplanos
Pájaros del horizonte
Que se amamantan de la luna

Tengo sed
Dadme a beber
Todas las cabelleras rubias
En el silencio
Se sienten algunos recuerdos tomar la fuga
Presas de caza en desbandada
Cómo atraparlas

Nadie ha podido detener mi marcha


El sol brilla
La vida es buena
Y tu recuerdo canta en mi reloj

El viejo Tam
En un fuego fatuo
Enciende su cigarro
Y se aleja cantando por el bosque

Tú serás
toda la luz
esta noche

Las marionetas que cuelgan


A los rayos de las estrellas
Son arañas

BAILA
VIEJO TAM
BAILA

En medio de los siete hijos de la montaña

Toma en la mano
A aquel que toca la flauta

TU
CABEZA
CUELGA

DEL
HUMO

DE TU
CIGARRO
A BLAISE CENDRARS

VACÍO

La canción que sube


Se ha vuelto una estrella
Por debajo de la puerta
El alma de la pieza
se había escapado
Casa vacía
El jardín se aburre
Ningún ruido
Ninguna lámpara se enciende

El árbol es una escoba


Hace algún tiempo
Los muros
Oyeron bellas palabras
Un suspiro había empañado el espejo

La muerta que se llevaron el otro día


Era tan joven y tan dulce

HACE FRÍO

Temblequean las chimeneas sin fuego


El piso cruje
EL ESPEJO
se aburre de esperar
A SOLER CASABON

ALMA

Algo roza el muro


Pero el alma que podría nacer
No tiene ojos

Aquella que busca una puerta


Mirará mañana
El ruido de sus pasos
Se ahogó en el tapiz
No encuentran

En la vida
Hay a veces un poco de sol

ELLA VENDRÁ
SE LA ESPERA
A JUAN GRIS

II
CAMINO

TU GRITO
Horadó el techo
Y la lluvia sobre tu rostro
Lo deslíe en la sombra
ADÓNDE VAS
El camino del espejo
es largo de recorrer
Y las chimeneas
hacen el adiós de los pañuelos

ELLA SE AHOGÓ EN EL ESPEJO

Los sauces de la orilla


meditan
TELÉFONO

HILOS TELEFÓNICOS
CAMINO DE LAS PALABRAS

Y en la noche
Violín de la luna

UNA VOZ

Una montaña
se ha levantado delante de mí
Lo que espera detrás
busca su camino
DOS LUGARES
DOS OREJAS

Una senda larga de recorrer

Palabras
a lo largo de tu pelo
Una cayó al agua

ALÓ
ALÓ
A PIERRE REVERDY

LLUVIA

UN BRAZO DESCONOCIDO
ha levantado el sol
bajo la lluvia

Sol montañés
Esta mañana es más tarde que de costumbre
Una campana lanzó al agua
todas las horas

Pero nosotros saldremos en la noche


a buscar la aventura
MORIR
EN CADA ESQUINA

La linterna sorda
ilumina
mi mano vacía
Donde no hay más que

4
DEDOS
A IGOR STRAVINSKY

NIEVA

LA MUJER
QUE TOCABA EL VIOLÍN
Duerme

En sus ojos vacíos


nada más que lágrimas
Era invierno
en una esquina del espejo
Y las notas
que caían a medio camino
No tenían alas
como sus párpados
EL VIOLÍN
SANGRA SOBRE LA NIEVE
VOZ

AQUEL QUE PODRÍA


CANTAR
No tiene gaznate

Su grito de angustia
Ahogado en el bosque de fieltro

DETRÁS DE SU CABEZA
EL BORDE DEL MUNDO

Con levantar un pie


caería al vacío

SIN EMBARGO SUS LÁGRIMAS


LO SALVARÁN
CALVARIO

El coche oscilaba
sobre la montaña invisible

Alguien buscaba perlas


Por entre las huellas de las lupas

Y SÓLO
ALGUNAS GOTAS ROJAS

Un abismo se escondía en medio de las nubes


Y siempre sangre
sobre los caminos de yeso

Han crucificado a Cristo


Allá arriba en la cima
CANCIÓN

Alguien
que tú no eres
Canta detrás del muro

El espejo
desdoblaba la voz
Y estrellas náufragas
Dormían sobre tus senos

QUIÉN ERES

La voz que ha respondido


Venía de más lejos que tu pecho
A PABLO PICASSO

PAISAJE

D E N O C H E N O S PA S E A R E M O S P O R R U TA S PA R A L E L A S

EL ÁRBOL
ERA
MÁS
A LTO
QUE LA
M O N TA Ñ A

P E RO L A
M O N TA Ñ A EL
E R A TA N A N C H A RÍO
QUE
Q U E S O B R E PA S A B A CORRE
L O S E X T R E M O S NO
LLEVA
D E L A T I E R R A PECES

C U I DA D O CON JUGAR
SOBRE EL PA S TO
RECIÉN P I N TA D O

U N A C A N C I Ó N C O N D U C E L A S O V E J A S A L E S TA B L O
AEROPLANO

Una cruz
se vino a tierra

Un grito rompió las ventanas


Y nos inclinamos
sobre el último aeroplano

El viento
que había limpiado el aire
Naufragó en las primeras olas

El impulso
aún persiste
sobre las nubes
Y el tambor
llama a alguien
Que nadie conoce

Palabras
detrás de los árboles

La lámpara que agitaban


era una bandera
Alumbra tanto como el sol

Pero los gritos que hunden los techos


no son de revuelta
A pesar de los muros que sepultan

LA CRUZ DEL SUR


Es el único avión
que subsiste
JARDÍN

Una voz surgida del armario


Habría conmovido el corazón
Y todo lo que cae
contra el muro
Es de una pureza desconocida

En el jardín
apenas coloreado
Los árboles rehúsan la sombra
Que dan
las estatuas
Y los dedos
que caen
entre las hojas
Crujen sobre la arena

El gato
se entibia al sol
dormido sobre el lago
DRAMA

La noche
ha descendido más bajo que de costumbre

La sombra de los perros


Hacía crujir la arena

El humo de las pipas


esconde a los ladrones

Palabras
entre los arbustos

La casa
es una isla
en el viento
Y el miedo gruñe alrededor

En la pieza
uno tiembla

La madre
bajo la estrella que perfora el cielorraso
Escribe al padre
muerto ya

T
E
EN LA CHIMENEA A
T
LAS MARIONETAS R
O
TIRlTAN
A ERIK SATIE

TRAGEDIA

Yo camino al borde del río


Un pájaro con cuerda
canta en mi oído

Sobre el puente
que no alcanza a la otra orilla
Gentes
vestidas de negro
buscan con fanales
El ciego
cuyos ojos
son más fríos que la luna
EL QUE RÍE
Se esconde bajo el agua

Al día siguiente
en la superficie del río
Se encontró un ataúd de niño

Al abrir su estuche de violín


Se voló
su última canción
PÁJARO

Entre las olas espumantes


La barca se mecía

Un niño canta
en la bruma

LA PRIMAVERA
YA NO VOLVERÁ

Pero aún quedan hojas


Y
en alguna parte
se ve un nido
Balanceado por manos vegetales

UN pájaro de nieve
se enseña a cantar
Sobre el último mástil
INVIERNO

Yo no podría cantar más


Me han robado mis canciones

En mi garganta
queda un gusto de melodía

El leño que arde


era una flauta
En el invierno ella canta
entre otras ramas
Recuerdos de los abuelos La resignación encorvada
entibiándose mira el suelo
junto al fuego que se hurta

EN EL JARDÍN
S I N P Á J A RO S

El espejo de agua
se ha roto
ROMANZA

El pájaro
que se ahogó en tus lágrimas
canta todavía
Y tú
que nunca has hablado


que no tienes voz
Y que estás de pie
sobre los cuatro puntos cardinales

ADÓNDE GIRAR
LA VISTA
El último recuerdo
Caerá
en el
hondón
sin
espejismo

DESPUÉS
VESTIDOS DE LUTO
SIN NI SIQUIERA MIRAR LAS HOJAS
A JACQUES LIPCHITZ

COW BOY

En el Far West
donde hay una sola luna
El Cow Boy canta
a quebrar la noche
Y su cigarro es una estrella fugaz

S U P OT RO H E R R A D O D E A L A S
N U N C A C AY Ó E N PA N A

Y él
con la cabeza entre las rodillas
baila un Cake Walk
New York
a pocos kilómetros

En los rascacielos
Los ascensores suben como termómetros

Y cerca del Niágara


que ha apagado mi pipa
Miro las estrellas salpicadas

El Cow Boy
sobre una cuerda de violín
Cruza el Ohio
ARCO VOLTAICO

La luz
al salir de su cabeza
No se expande en líneas rectas

Fuera del círculo blanco


Suceden dramas lamentables

NO VEO
LA CIUDAD
EN
DÓNDE
ESTAMOS

Gritos se ahogan
en la mar espesa
Y todas las embarcaciones
tomaban el retorno

Los rayos de luz


que caen
Acribillaron el suelo
A LOUIS DE GONZAGUE FRICK

CALLE

En la calle
que termina en el vacío
Sólo mi pipa
calienta mis manos
Y mi cabeza se aleja de mi cuerpo

LA MUJER DE SENOS MADUROS

Estaba en el círculo luminoso


Buscando sus ojos

En la vereda
que tiembla como un puente
Dejé mi cabellera
FÁBULA

El perro que había mordido su sombra


Sangraba en el arroyo

El viento
quitó de su cabeza
algunas lágrimas de pájaro

Lamiendo su sombra
Él mira a veces los astros envejecidos
donde revolotean mariposas

Sabe que la estrella de los Reyes Magos


Era un perro de ciego
A JEAN COCTEAU

RÍO

El Río adonde el viento


arrastra canciones

VIEJA VOZ MARINERA

Los sauces Mujeres


que escuchan que se lavan
inclinados los cabellos

Agujereando las ramas el sol


Pasa al otro lado
sin arrancar las hojas

Hay encajes sobre el agua


Pero LA SOMBRA ES DULCE de soportar

El brazo de agua busca el horizonte


Al fondo del paisaje
MAÑANA

SOL

Que despierta a París

rilla Sobre la Torre Eiffel


a lto e lao Un gallo de tres colores

S O L
ás o d
S O L

m
El álam Canta batiendo las alas
Y algunas de sus plumas caen

Al reanudar su carrera
El Sena busca entre los puentes
Su viejo rumbo
Y el Obelisco
Que ha olvidado las palabras egipcias
No floreció este año

SOL
A HENRI LAURENS

GUITARRA

Sobre sus rodillas


Había algunas notas

Una mujer pequeña dormía


Y seis cuerdas cantan
en su vientre

El viento
borró los contornos
Y un pájaro
picotea las cuerdas
El silencio Cada uno cree
se escondía vivir fuera
al fondo del de sí
a r m a r i o m i s m o

Cuando el hombre
dejó de tocar
Dos alas temblorosas
cayeron de sus manos
A GUILLAUME APOLLINAIRE

VATES

El rosal que crece en mi mano


Se ha deshojado
Como un viejo libro
Astros cayendo
sobre el charco de agua

Pero tú
poeta
Tienes una estrella madura
Entre tus manos
Y tus labios
Aún están húmedos
De sus hilos de miel
Una canción
Electriza las aguas

En el estanque roto
Se ahogó el último pájaro

Pero cuando venga la primavera


El árbol del jardín
Florecerá de ojos
como un bastón de ciego

Y tú
poeta
Llevas en el ojal

LA ROSA DE LOS VIENTOS


FIN

La nieve que cae


Ha blanqueado algunas barbas

Sus ojos a medio abrir


Son trozos de vidrio
Pero aún queda
Un poco de fuego

S
Al llegar I
la muerte L
Corta la última sílaba E
N
Y todos los que lloraban C
Se fueron dispersando I
O
A lo largo del camino
Hay estrellas deshojadas

Y los fuegos fatuos


Que se alejan entre las ramas

Dejan un olor de cigarro

SILENCIO
NOTA A LA EDICIÓN

A cien años de su primera edición, la publicación de la presente edición bilingüe de Horizon carré/
Horizonte cuadrado (1917-2017) constituye un aporte significativo a la divulgación de la obra de
Vicente Huidobro. La obra comprende un volumen individual con la versión facsimilar del texto
en francés —la denominada “edición príncipe”—, y otro volumen con la traducción al español
realizada por el poeta chileno Waldo Rojas Serrano, publicada previamente en Obras poéticas en
francés en el año 1998 (Editorial Universitaria: Santiago de Chile).

Como se ha señalado, Horizon carré es el primer libro vanguardista de Vicente Huidobro publica-
do en francés, donde algunos poemas fueron traducidos desde el español y otros fueron escritos
directamente en francés. Se trata de un libro escrito en el contexto de la vanguardia parisina de
comienzos del siglo XX y del denominado “cubismo literario” en particular. Este libro, junto a
Poemas árticos, sienta las bases fundacionales de la vanguardia latinoamericana.

Si bien se trata de un texto cuya disposición gráfica y propuesta de avanzada ha estimulado y


despertado numerosos análisis y estudios, con el paso del tiempo este conjunto de poemas sólo
volvería a ser recogido y publicado, parcial o totalmente, en varias antologías o en las Obras Com-
pletas de Vicente Huidobro.

Publicado inicialmente por Paul Birault en diciembre de 1917, con domicilio en el número 4 de la
Rue Tardieu en París, el libro permanece por muchas décadas sin reedición hasta el año 2002. En
dicha oportunidad se publica de nuevo en París en formato de bolsillo y bilingüe a través de Indigo
& Côté-femmes éditions, incluyendo una presentación de Orlando Jimeno-Grendi y acompañado
de la ya canónica traducción de José Zañartu.

Se evidencia el empleo persistente de la traducción realizada por José Zañartu a partir de 1957:
primero en Obras Selectas.Vol. I, edición a cargo de Hugo Montes (Editorial del Pacífico: Santiago de
Chile), luego en 1964 en las Obras Completas, edición al cuidado de Braulio Arenas (Editorial Zig-
Zag: Santiago de Chile), posteriormente en 1976 en las Obras Completas a cargo de Hugo Montes
(Editorial Andrés Bello: Santiago de Chile) y, por último, en 1989 en Obra Selecta, editada por
Luis Navarrete Orta (Biblioteca Ayacucho: Caracas). Pero también es muy importante destacar
las traducciones parciales de Horizon carré publicadas por Eduardo Anguita en Antología de 1945
(Editorial Zig-Zag: Santiago de Chile) y por Oscar Hahn en su Antología poética de 1992 (Editorial
Universitaria: Santiago de Chile). A estos trabajos también se agrega la traducción inédita e íntegra
del texto realizada por Armando Uribe en 1992.