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ARTE Y ECOLOGIA. _ASPECTOS CARACTERIZADORES EN EL CONTEXTO DEL DIALOGO -ARTE-NATURALEZA'" I José Abelda Al paisaje de Farrera y a todo lo que acoge SUMARIO Desde los afios 60 del siglo pasado se ha ido consolidando un fructffero didlogo entre el arte y la naturaleza en el arte contempordneo que se ha expresado sobre todo a través de intervenciones en el medio natural, configurando un amplio espectro de propuestas artisticas de bajo impacto ecosistémi- co y metdforas de respeto e integracién cultura-naturaleza. Sin embargo, el agravamiento de la crisis ecolégica global ha generado de forma paralela otros discursos centrados en Ia critica a los procesos antrépicos de destruccién de la biodiver- sidad y el paisaje, asi como proyectos artisticos de restitucién del equilibrio ecolégico 0 colaboraciones en el dmbito del acti- vismo, en ocasiones en estrecha alianza con campatias de gru- pos ecologistas. Dado lo espectfico de estas propuestas en el dmbito mds amplio del binomio arte-naturaleza, es oportuno profundizar en los posibles aspectos diferenciales y caracteri- zadores del arte vinculado a la ecologia, sus principales presu- puestos tedricos y estéticos, asi como en los autores que mejor lo ejemplifican. PALABRAS CLAVE: Arte y ecologfa, arte y naturaleza, modelo eco- sistémico, sostenibilidad, ética ecolégica. ARTE Y ECOLOG!,A Bm See eee eee eee : [ARIE ECOLOGIA, ASPECTOS CARACTERZADORES EN EL CONTEXTO DEL DIALOGO ARTE-NATURALEZA 4 EL MARCO DE REFERENCIA: EL DIALOGO ARTE-NATURALEZA AFINALES DEL SIGLO PASADO Para poder comprender y definir bien un determinado fenémeno hemos de six tuarlo en el Ambito en el que se inscribe o del que proviene. Asf, cuando hablamos del vinculo entre arte y ecologfa en la actualidad, necesariamente hemos de ubicarlo en el amplio contexto de reflexién e investigacién plastica contemporanea que se configura a partir del Land Art norteamericano de los afios 60 y sus miltiples deri- vaciones posteriores”. Pero también seré de utilidad cotejar nuestro punto de vista actual con las principales etapas de la dialéctica arte-naturaleza en la historia. José Parrefio (Parrefio, 2006:16) sefiala acertadamente como un reduccionismo que cual- quier texto sobre la relacién actual entre el arte y la naturaleza comience hablando directamente a partir del Land Art. En efecto, interesa recordar, siquiera brevemente, el marco conceptual histérico. A grosso modo, podemos hablar de cuatro concepcio- nes distintas de naturaleza que se corresponden con determinados periodos histéri- cos: la primera, correspondiente a la Edad Antigua hasta el Renacimiento, tiene que ver con la alusi6n a natura naturans a través de la representacidn de natura naturata, es decir, la intuicién de Dios 0 de la causa primera a través de la representacién de su creacién, de su reflejo hecho materia. Aquf la idea de naturaleza adquirira sen- tido como expresién del creador, pero no tendrd especial valor por si misma. En la segunda, desde el Renacimiento al Romanticismo, se concreta la idea de naturaleza como escenografia que acogera determinados temas culturalmente relevantes y la expresién de las sucesivas ideologfas encarnadas en el paisaje*. En esta etapa ya se contempla la dimensién espacial de la idea de naturaleza, evolucionando desde su funcién complementaria como fondo de escenas con figuras, a la progresiva adqui- sicién de autonomf{a tematica con los inicios del género de paisaje a partir del s. xv, cuando finalmente se convierte en la protagonista de la representacién. Podemos de- cir que a partir de ese momento la idea de naturaleza se asienta en el paisaje. Hasta entonces, e incluso hasta la clausura de las primeras vanguardias del s. xx —donde la idea de naturaleza se seguiré entremezclando con el género de paisaje a través de sucesivas innovaciones poéticas—, el lenguaje que se refiere a dicho concepto desde las artes plasticas serd la pintura, es decir, un arte de representacién. Dando un gran salto, a partir de los afios 60 del pasado siglo se introduce una nueva concepcién —la tercera— que no tiene que ver ni con el reflejo del origen, MEETON ARTE Y ECOLOGIA José Albelda ni con la funcién escenografica: se trata de una aproximacién fisica a la idea de na- turaleza, considerada esencialmente como territorio y materialidad. Valores mas inmediatos que se expresan en un espacio tangible ue ya es susceptible de ser re- corrido, intervenido, modificado. Asi, de la mirada del pintor que mira desde fuera, hemos pasado a la accién del escultor que recorre e interviene en una naturaleza entendida como physis. Y del pincel que representa un paisaje cultural, al amplio y diverso instrumental del artista que actita en el sustrato fisico: desde los bulldozers de Smithson, a los mapas y la cémara fotografica de Hamish Fulton. La cuarta acepcién, que se corresponde con el arte vinculado a la naturaleza entendida como ecologfa, tiene que ver sobre todo con los aspectos estructura- les y sistémicos de la naturaleza, considerada también como physis. Pero no en un sentido taxonémico y descriptivo, que se corresponderfa con el espfritu de la Ilus- tracin, sino desde una perspectiva ecosistémica, destacando la interaccién de sus partes y considerando a la naturaleza como un todo interdependiente, que tam- bién incluye —como biosfera— a las culturas humanas. Si tuviéramos que sinteti- zar en muy pocas palabras lo esencial de esta evoluci6n, dirfamos que el concepto de naturaleza en el arte ha transitado de la idea de reflejo a la de escenografia, para luego concretarse como materia y, finalmente, convertirse en cuasi-sujeto, desta- cando la importancia de su estructura y sus procesos interactivos. Si nos fijamos en su decurso hist6rico, la relacién entre el arte y la naturaleza ha ido transitando de la abstraccién a lo concreto y de la distancia a la cercanfa. Esta proximidad desembocara finalmente en una inmersién simbélica: el artista, como representante metaférico de la cultura, intervendra en una naturaleza ya materializada —y casi encarnada—, que ya no es ni una entelequia ni una imagen escenografica, sino algo tangible que se puede modificar, destruir o proteger. Algo de lo que formamos parte, pero desde la irrenunciable responsabilidad de ser la especie que mas impacto tiene sobre la biosfera en su conjunto. EL TRANSITO DE LAS METAFORAS DE RESPETO AUN ARTE VINCULADO A LA ECOLOGIA Es precisamente la consciencia de esta responsabilidad, espoleada por el co- nocimiento generalizado de la crisis ecolégica, sobre todo a partir de los afios 70, ARTE Y ECOLOGIA Ezz mami

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