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Aspectos negativos de la cultura ambiental.

A partir de la llamada "Primera Revolución Tecnológica e Industrial del siglo XVIII", se observa una
relación Sociedad-Naturaleza que va en aumento, cuya característica principal es la de dominar y,
sobre todo, controlar los recursos naturales para incorporarlos al llamado desarrollo tecnológico y
productivo en las ciudades.

Esta nueva forma de relación entre las sociedades y la naturaleza modificó la vida de las
sociedades humanas y, esencialmente, los valores del hombre hacia la naturaleza.

El desarrollo de las sociedades industriales y urbanas, sumado al rápido crecimiento poblacional,


incrementó las presiones que el ser humano ejerce sobre el medio ambiente. De esta manera, en
las últimas décadas, la problemática ambiental se ha reflejado, en el planeta Tierra, en el clima
global.

Así, ante una crisis ambiental que es fundamentalmente generada por conductas del ser humano
poco amigables con su ambiente, se hace necesario y urgente desarrollar programas educativos
que efectivamente contribuyan a la formación de una ciudadanía responsable y comprometida por
el cuidado del entorno. Más aún, si se considera el breve tiempo que lleva la especie humana en la
Tierra. Es por esta razón necesario desacelerar la extinción de más especies en el planeta; es decir,
es en un tiempo más cortó que cualquier otro en la historia de los 4.600 millones de años de
nuestro planeta.

Frente a la gravedad de los problemas ambientales, se ha planteado la necesidad de utilizar un


enfoque educativo que lleve a la toma de conciencia, la formación relativa al ambiente y la
participación individual y colectiva en la prevención y solución de los problemas ambientales.

La dimensión social de la sustentabilidad recalca que, los seres humanos, son los instrumentos, los
beneficiarios e, incluso las víctimas, de los procesos del desarrollo. Desde esta concepción, se
priman los objetivos que van orientados al mantenimiento de la cohesión, la estabilidad social y
cultural de los sistemas humanos.

La crisis ambiental, no tiene precedentes en la historia del planeta, dado que se está deteriorando,
despilfarrando y agotando rápidamente el capital ecológico, así como la oferta de bienes y
servicios ambientales que son el resultado de varios miles de millones de años de evolución, de
inversión de energía, materia e información en el gran eco-sistema, la Tierra. Por ello, se debe
seguir insistiendo en la reflexión y en la educación para la toma de conciencia con el fin de
propiciar cambios de actitud, en la búsqueda de armonizar la relación del hombre con la
naturaleza.

Tras la aparición del Informe sobre Nuestro Futuro Común, (1987-1988) coordinado por Gro

Harlem Brundtland en el marco de las Naciones Unidas, surge el término del "Desarrollo
Sustentable", entendido como: el que permite "satisfacer nuestras necesidades actuales sin
comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas". A la vez que se
extendía la preocupación por la "sustentabilidad", se subrayaba implícitamente, con ello, la
insostenibilidad del modelo económico hacia el que nos ha conducido la civilización industrial.
Sin embargo, tal preocupación no se ha traducido en la reconsideración y la reconversión
operativa de este modelo hacia el nuevo propósito.

Bibliogrfía:

Hicks, J.R. (1946), ‘Income’ = Chapter XIV of Value and Capital (2nd Edition: Oxford: Clarendon
Press) [page references are to reprint in Parker et al., 1986].

SALDAÑA-DURÁN, Claudia Estela MESSINA-FERNÁNDEZ (2014), Sarah Ruth, Cultura Ambiental


(archivo pdf, Editorial OLIVES-MALDONADO, Juan Carlos, MsC. Recuperado de
https://www.ecorfan.org/manuales/manuales_nayarit/Cultura%20Ambiental%20V6.pdf.