Está en la página 1de 2

El Peruano

viernes 30 de noviembre de 2012 CASACIÓN 38387


resoluciones judiciales como principio y derecho de la función expediente, su fecha veintiséis de agosto del año dos mil diez,
jurisdiccional, consagrado en el artículo 139 inciso 5 de la expedida por la Tercera Sala Civil de Lima, que confirma la
Constitución Política del Estado concordante con el artículo 12 del sentencia apelada, de fojas doscientos cuarenta y siete, su fecha
Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial y los veinticuatro de noviembre del año dos mil nueve, que declara
artículos 122 incisos 3 y 4 y 50 inciso 6 del Código Procesal Civil, infundada la demanda. FUNDAMENTOS DEL RECURSO.- Esta
es esencial en las decisiones judiciales, en atención a que los Sala Suprema, mediante resolución de fojas cincuenta y ocho
justiciables deben saber las razones por las cuales se ampara o del presente cuadernillo de casación, su fecha ocho de
desestima una demanda porque a través de su aplicación efectiva septiembre del año dos mil once, ha estimado procedente el
se llega a una recta administración de justicia, evitándose con ello recurso por la causal de infracción normativa de derecho material.
arbitrariedades y además permitiendo a las partes ejercer El recurrente denuncia la interpretación errónea de los artículos
adecuadamente su derecho de impugnación, planteando al dos mil doce y dos mil catorce del Código Civil: sostiene que la
superior jerárquico las razones jurídicas que sean capaces de Sala debió tener presente que la buena fe invocada por la entidad
poner de manifiesto los errores que puede haber cometido el demandada se desvanece y no resulta atendible por cuanto en el
juzgador. Por ende, la aludida motivación comporta la justificación Registro de Personas Jurídicas corre inscrita la empresa Tracs
lógica, razonada y conforme a la normatividad vigente; por tanto, Contratistas Sociedad Anónima, quien era cliente del Banco
es adecuada y suficiente cuando comprende tanto una desde el año mil novecientos noventa y cuatro (cuatro -4- años
fundamentación de hecho o in facttum, estableciéndose los antes de la celebración del contrato materia de nulidad),
hechos probados y no probados mediante la valoración conjunta apareciendo en dicho instrumento el demandante y la demandada
y razonada de las pruebas incorporadas al proceso, sea a petición en su condición de casados; además, no se ha podido enervar el
de parte como de oficio, subsumiéndolos en los supuestos fácticos mérito de los documentos que obran en autos, los cuales
de las normas y la motivación de derecho o in iure (cuando se demuestran que la empresa era cliente del Banco y con ellos se
selecciona la norma jurídica pertinente y se efectúa una adecuada verifica la existencia de una cuenta corriente de la propia entidad
interpretación de la misma). Tercero.- En ese sentido, respecto a bancaria demandada, la misma que constituye una persona
los agravios en los términos denunciados por el Banco jurídica de la cual el actor y su cónyuge son titulares.
demandante, se advierte de autos que la Sala de mérito sostiene CONSIDERANDO: PRIMERO.- Previamente a la absolución del
en el fundamento sétimo, lo siguiente: “(…) de los medios recurso de casación interpuesto es necesario hacer un breve
probatorios admitidos de oficio se puede apreciar que el derecho recuento de lo acontecido en el proceso. En tal sentido, se
de crédito en referencia fue exigido contra el mismo demandado advierte que a fojas dieciséis del expediente principal, Jorge
anteriormente en un proceso de ejecución de garantías tramitado Alberto Carrillo Rodríguez interpone demanda de nulidad de acto
ante el Octavo Juzgado Civil Subespecialidad Comercial de Lima, jurídico, en contra de María Esther Moscoso Fernández y otro,
pues así se verifica de la demanda y del escrito número dos; que solicitando se declare la nulidad del acto jurídico de garantía
la entidad demandante precisa que una de las obligaciones hipotecaria y restricción contractual, celebrado el dieciséis de
puestas a cobro estaría representada por la contenida en la letra febrero del año mil novecientos noventa y ocho, respecto al
de cambio en referencia; siendo que en dicho proceso la entidad inmueble ubicado en la calle A, Manzana 6B, lote treinta y ocho,
demandada Inmobiliaria Bad Axe Sociedad Anónima reconoció urbanización Santa Patricia, distrito de La Molina, por la causal
expresamente la obligación puesta a cobro”. Cuarto.- Mediante la de falta de manifestación de voluntad; además, que se cancele
resolución de fecha veintiuno de octubre del año dos mil once, la respectiva inscripción registral que corre inscrita en la partida
esta Sala Suprema dispuso previamente se solicite el expediente número 45202054 y, también que se declare la nulidad de la
o copias certificadas de lo actuado en el proceso de ejecución de transferencia por adjudicación en remate a favor del Banco
garantías seguido entre las partes, advirtiéndose del mismo, que Wiese Sudameris, ordenada por el Trigésimo Séptimo Juzgado
si bien conforme a los términos de la demanda sobre ejecución de Civil de Lima, en el expediente número 1496-01 y se cancele el
garantías presentada ante el Sétimo Juzgado Especializado en lo asiento registral de este acto. Como fundamentos fácticos
Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima cuyo cobro asciende sostiene que la codemandada María Esther Moscoso Fernández
a cuatrocientos setenta y ocho mil sesenta dólares americanos celebró el contrato en cuestión como si fuese soltera, siendo el
con setenta y un centavos (US$478,060.71), se consigna la letra caso que con fecha veintiocho de junio del año mil novecientos
de cambio a la vista número nueve uno uno seis dos seis por la ochenta y seis, había contraído matrimonio con el recurrente,
suma que también es materia de cobro a través del presente bajo el régimen de sociedad de gananciales. Que, se ha grabado
proceso; sin embargo dicho título valor por el importe indicado no un bien perteneciente a la sociedad conyugal sólo con la firma de
fue considerado como suma a pagar en la resolución que admite uno de los cónyuges, cuando se requería la firma y autorización
a trámite la demanda (folios ochenta y cinco del expediente de ambos, conforme al artículo trescientos quince del Código
principal) a que se refiere el proceso sobre ejecución de garantías Civil, por lo que dicho acto deviene en nulo. SEGUNDO.-
mencionado. Consecuente con lo expuesto, el Juez de primera Tramitada la demanda según su naturaleza, el juez de la causa,
instancia deberá analizar dicha circunstancia, y de ese modo mediante sentencia de fojas doscientos cuarenta y siete del
resolver el conflicto de intereses entre las partes justiciables, por expediente principal, su fecha veinticuatro de noviembre del año
lo que se ha incurrido en causal de nulidad prevista en el artículo dos mil nueve, declara infundada la demanda en todos sus
176 del Código Procesal Civil, configurándose por ende la causal extremos. Como fundamento de su decisión expone que en el
de infracción normativa procesal que se invoca. Estando a las caso de autos se presenta un conflicto entre nulidad de acto
consideraciones expuestas y a lo establecido por el artículo 396 jurídico, por falta de manifestación de voluntad, frente a derechos
del Código Procesal Civil, declararon: FUNDADO el recurso de que otorgan los principios de publicidad y buena fe registral. La
casación interpuesto por Scotiabank Perú Sociedad Anónima buena fe favorece a quien actúa con veracidad y celebra los
Abierta, mediante escrito obrante a folios ciento noventa y seis; contratos de común acuerdo, proporcionando datos ciertos y
CASARON la sentencia de vista de fecha tres de agosto del año veraces, que no causen error ni provoquen toma de decisiones
dos mil diez, obrante a folios ciento setenta y ocho, expedida por basadas en error, por lo que se advierte que la codemandada al
la Segunda Sala Civil Subespecialidad Comercial de la Corte celebrar la garantía hipotecaria no actuó de buena fe al
Superior de Justicia de Lima; INSUBSISTENTE la sentencia de identificarse con el falso dato de soltera siendo casada con el
primera instancia de fecha tres de noviembre del año dos mil actor, por lo que sí perjudica al Banco. Por su parte la empresa
nueve, obrante a folios ciento veintinueve; ORDENARON que el Tracs Contratistas Sociedad Anónima es beneficiaria con la
Juez del Décimo Quinto Juzgado Especializado en lo Civil con garantía hipotecaria, donde tanto la codemandada como el
Sub Especialidad Comercial de la Corte Superior de Justicia de accionante son parte de la misma, por lo que tienen intereses
Lima expida nueva resolución en atención a los fundamentos comunes y no demostrando estar separados difícilmente puede
expuestos; DISPUSIERON la publicación de la presente creerse que el demandante no tenía conocimiento del acto de
resolución en el Diario Oficial “El Peruano”, bajo responsabilidad; constitución de gravamen sobre el bien social. Que, el Banco
en los seguidos por Scotiabank Perú Sociedad Anónima Abierta Wiese, hoy Scotiabank, al amparo de los datos de los Registros
contra Inmobiliaria Bad Axe Sociedad Anónima, sobre Obligación Públicos, suscribe el contrato con el conocimiento que su
de Dar Suma de Dinero; y los devolvieron. Ponente Señora otorgante, la codemandada María Moscoso es soltera y que el
Aranda Rodríguez, Jueza Suprema.- S.S. TICONA POSTIGO, bien le pertenece exclusivamente, quien en ningún momento
ARANDA RODRÍGUEZ, PONCE DE MIER, VALCÁRCEL puso en conocimiento su verdadero estado civil y el hecho que el
SALDAÑA, MIRANDA MOLINA C-866072-512 Banco tenga relación con la empresa Tracs Contratistas Sociedad
Anónima no implica ni obliga que deba conocer los datos o
CAS. Nº 4886-2010 LIMA. NULIDAD DE ACTO JURÍDICO. estado civil de cada uno de sus accionistas, por lo que el acto de
Lima, doce de marzo del año dos mil doce.- LA SALA CIVIL constitución de la hipoteca resulta un acto válido, porque al
TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA momento de celebrarse contaba con todos sus elementos
REPÚBLICA, vista la causa número cuatro mil ochocientos estructurales y, además, el accionante en la declaración de
ochenta y seis – dos mil diez, en audiencia pública de la fecha y parte, que fue prueba de oficio reconoció seguir casado y tener
producida la votación correspondiente, emite la presente hijos con la codemandada, pero no acreditó el hecho alegado de
sentencia: MATERIA DEL RECURSO.- Se trata del recurso de estar separados, quedando la presunción que a la fecha de
casación interpuesto por Jorge Alberto Carrillo Rodríguez, a fojas celebración de la hipoteca compartían vida en común y, por
trescientos setenta y tres del expediente principal, contra la tanto, conocía de los actos que celebraba su cónyuge.
sentencia de vista de fojas trescientos veinticinco del citado TERCERO.- Apelada la mencionada sentencia la Sala Revisora,
El Peruano
38388 CASACIÓN viernes 30 de noviembre de 2012

mediante resolución de fojas trescientos veinticinco del


expediente principal, su fecha veintiséis de agosto del año dos
mil diez, la confirma. Sostiene que se advierte un conflicto entre
una causal de nulidad de acto jurídico, como es la falta de
manifestación de voluntad y los derechos que otorga el principio
de publicidad registral, toda vez que la hipoteca fue celebrada en
virtud que tal demandada aparecía como única propietaria
registral y su documento de identidad figuraba como soltera,
siendo la buena fe un requisito implícito e intrínseco a todos los
actos jurídicos, en donde se presume que las partes actúan de
buena fe. Que, la mala fe en el acto jurídico importa una sanción
jurídica cuando ésta causa perjuicio a la otra parte y de los
actuados se aprecia la existencia de tarjetas de propiedad de
vehículos a fojas setenta y tres, setenta y cinco y setenta y seis,
de fechas treinta de noviembre del año mil novecientos noventa
y dos y ocho de mayo del año dos mil seis, donde el demandante
consigna como su domicilio el mismo inmueble que es materia
de litis y que fue hipotecado para garantizar acreencias de Tracs
Contratistas Sociedad Anónima y a la fecha de su celebración,
dieciséis de febrero del año mil novecientos noventa y ocho,
tenía el mismo domicilio. En consecuencia, resulta razonable
afirmar que el demandante tenía conocimiento de la constitución
de hipoteca del inmueble al domiciliar en esa fecha en el mismo
bien. CUARTO.- De conformidad con el artículo segundo del
Título Preliminar del Código Civil la ley no ampara el ejercicio ni
la omisión abusiva de un derecho. Según Marcial Rubio Correa
“el abuso de derecho consistiría en un acto en principio lícito,
pero que por una laguna específica del Derecho es tratado como
no lícito, al atentar contra la armonía de la vida social. Tal
calificación no proviene ni de aplicación de las normas sobre
responsabilidad civil ni de otras normas expresas restrictivas de
la libertad, sino que se realiza por el juez aplicando los métodos
de integración jurídica… sin embargo, ese acto lícito contraría el
espíritu o los principios del Derecho en el transcurso de su
ejecución y, por tanto, se configura una laguna del Derecho que
debe ser resuelta por el juez, ante la carencia de una disposición
restrictiva o prohibitiva específica que impida el acto tal como se
realiza”1. QUINTO.- En la sentencia de vista impugnada el Ad
quem ha establecido que la omisión del demandante en registrar
el bien como parte del patrimonio de la sociedad de gananciales
con la finalidad de evitar el perjuicio a terceros, así como su
condición de socio fundador de la empresa Tracs Construcciones
Sociedad Anónima, beneficiaria con la hipoteca cuya nulidad
pretende que se declare y el hecho de que sea su cónyuge la
que unilateralmente haya otorgado la hipoteca, permiten advertir
una situación provocada por actos del demandante para alegar
la nulidad del acto jurídico materia de litis. SEXTO.- En tal sentido
el Ad quem ha determinado que al haber actuado el demandante
con la mala fe no es posible aplicar la sanción (nulidad) al acto
jurídico de otorgamiento de hipoteca, por cuanto existe abuso de
derecho. SÉTIMO.- En consecuencia, queda claro que la
pretensión del demandante de que se declare la nulidad del acto
contenido en la escritura pública de fecha dieciséis de febrero del
año mil novecientos noventa y ocho comporta un ejercicio abusivo
de derecho; por consiguiente, las alegaciones formuladas en su
recurso de casación sub examine (interpretación errónea de los
artículos dos mil doce y dos mil catorce del Código Civil)
sustentadas en que no existiría buena fe de la entidad demandada,
por cuanto en el Registro de Personas Jurídicas corre inscrita la
empresa Tracs Contratistas Sociedad Anónima, quien era cliente
del Banco desde el año mil novecientos noventa y cuatro (cuatro
-4- años antes de la celebración del contrato materia de nulidad),
apareciendo en este instrumento el demandante y la codemandada
en su condición de casados, no desvirtúan la conclusión a que
arriban las instancias de mérito respecto al ejercicio abusivo de
derecho por parte del demandante, en cuanto causa o razón para
no declarar la nulidad del acto jurídico de otorgamiento de garantía.
Por las consideraciones expuestas, de conformidad con lo
dispuesto por el artículo trescientos noventa y siete primer párrafo
del Código Procesal Civil, declararon: INFUNDADO el recurso de
casación interpuesto por Jorge Alberto Carrillo Rodríguez, a fojas
trescientos setenta y tres; por consiguiente, NO CASARON la
sentencia de vista de fojas trescientos veinticinco, su fecha
veintiséis de agosto del año dos mil diez, expedida por la Tercera
Sala Civil de Lima, que confirma la sentencia apelada, de fojas
doscientos cuarenta y siete, su fecha veinticuatro de noviembre
del año dos mil nueve, que declara infundada la demanda;
DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el
Diario Oficial “El Peruano”, bajo responsabilidad; en los seguidos
por Jorge Alberto Carrillo Rodríguez contra María Esther Moscoso
Fernández y otro, sobre Nulidad de Acto Jurídico, y los devolvieron.
Ponente Señor Ponce De Mier, Juez Supremo.- S.S. TICONA
POSTIGO, IDROGO DELGADO, PONCE DE MIER, CASTAÑEDA
SERRANO, CALDERÓN CASTILLO
1
Rubio Correa, Marcial. Título Preliminar. Biblioteca para leer el
Código Civil. Volumen VIII. Fondo Editorial PUCP. Lima, 1988.
Pág. 40
C-866072-513