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1.

El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México están vinculados


con fuertes lazos de camaradería que se basan en la cosmovisión del marxismo-
leninismo y los principios del internacionalismo proletario, en su convicción común de
que el socialismo-comunismo es la única salida de la barbarie capitalista, es una
exigencia madura de nuestros tiempos.

Hoy existe la posibilidad de que los trabajadores, los productores de la riqueza, tengan
trabajo sin la pesadilla del desempleo, que trabajen menos horas disfrutando los logros
de la ciencia y de la tecnología, con un nivel de vida mejor, una educación y servicios
de salud y bienestar de alto nivel, exclusivamente públicos y gratuitos, mientras que el
capitalismo condena a millones de trabajadores a la explotación, la pobreza, la
inmigración, al horror de la guerra, de ser refugiado, a la inseguridad.

La contradicción fundamental del sistema entre el carácter social de la producción y


el trabajo por una parte y la apropiación capitalista de sus resultados por otra parte se
está intensificando, se está generalizando la podredumbre del sistema explotador. Se
demuestra en la práctica que el capitalismo ha superado sus límites históricos y se
plantea la necesidad de su derrocamiento y sustitución por el socialismo-comunismo, un
sistema social superior, en que la socialización de los medios de producción básicos,
concentrados y la planificación central permitirán la satisfacción de las necesidades
contemporáneas de los trabajadores.

2. El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México dan todas sus


fuerzas para fortalecer la lucha de clases, la lucha de la clase obrera, de los
campesinos pobres, de los trabajadores autónomos urbanos, de los jóvenes, de las
mujeres, por sus derechos y sus necesidades actuales.

Están del lado de los inmigrantes, de todas las fuerzas populares oprimidas, condenan
el racismo y la xenofobia, el “muro de la vergüenza” y las demás medidas
provocadoras tomadas por el presidente Trump, la administración estadounidense,
contra los mexicanos y los demás inmigrantes que viven en EE.UU.

Nuestros partidos se enfrentan al capital, condenan la política antipopular de los


gobiernos burgueses de los dos países y las uniones imperialistas. Luchan decisivamente
contra el anticomunismo, contra la represión de las luchas populares por el Estado y la
patronal, contra las persecuciones a expensas de los que luchan por la causa justa de
la clase obrera y de las fuerzas populares.

3. Los acontecimientos en los dos continentes y a nivel internacional se caracterizan


por la intensificación de las contradicciones interimperialistas, de los antagonismos entre
EE.UU., la UE, China, Rusia y otras potencias capitalistas, por el control de los recursos
energéticos y naturales, de los mercados, de las rutas de transporte. Las dificultades de
la economía capitalista, el reordenamiento provocado por la ley del desarrollo
capitalista desigual están agudizando el antagonismo de los monopolios, de los Estados
burgueses y de las alianzas interestatales internacionales, están promoviendo la
recomposición de las alianzas imperialistas, están desencadenando guerras
comerciales. Son la base para la intensificación de intervenciones imperialistas, focos y
conflictos militares locales y regionales, y crean riesgos para una guerra imperialista
generalizada.

4. La guerra es la continuación de la política por otros medios, militares. Es por eso que
la clase obrera y las capas populares no deben mostrar ninguna tolerancia a los
gobiernos burgueses, ni en condiciones de paz imperialista ni en condiciones de guerra
imperialista. Los partidos comunistas deben preparar el movimiento obrero, orientarlo
para que la lucha contra la política burguesa, contra la guerra imperialista, esté
vinculada con la lucha por el derrocamiento definitivo de la barbarie capitalista, por la
conquista del poder obrero.

5. El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México luchan por el


reagrupamiento del movimiento obrero a nivel nacional, regional e internacional. Por el
fortalecimiento del Movimiento Comunista Internacional, por la unidad y coordinación
de la lucha. Apoyan la revista teórica “Revista Comunista Internacional” y sus objetivos,
la creación de un polo marxista-leninista distintivo. Cooperan en los Encuentros
Internacionales y otros encuentros de Partidos Comunistas y Obreros y junto con otros
partidos comunistas continuarán el esfuerzo para el fortalecimiento de la unidad y la
lucha del movimiento comunista, por su reagrupamiento revolucionario.

6. El reagrupamiento revolucionario del Movimiento Comunista Internacional (MCI) es


una tarea de suma importancia para el derrocamiento de la barbarie capitalista y la
construcción de la sociedad socialista-comunista. Requiere el fortalecimiento decisivo
de los partidos comunistas entre la clase obrera, en los centros de trabajo, en empresas
y sectores de importancia estratégica, adquiriendo un papel protagonista en la lucha
de clases.

Al mismo tiempo requiere que inicie un debate esencial entre los partidos comunistas
para que se superen posiciones que han sido dominantes en el movimiento comunista
internacional en las últimas décadas con respecto a “etapas intermedias” entre el
sistema explotador y el socialismo, y de gestión del capitalismo a favor del pueblo, para
la elaboración de una estrategia revolucionaria única.

7. El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México rechazan


cualquier apoyo o tolerancia a gobiernos de gestión burguesa. La experiencia reciente
tanto de Europa como de América Latina confirma el papel antipopular de la
socialdemocracia, vieja y nueva, revela que la política de los llamados gobiernos “de
izquierda y progresistas” ha sido un vehículo para la promoción de la rentabilidad de los
monopolios, la preparación e implementación de duras medidas antipopulares, la
perpetuación de la explotación del hombre por el hombre.

Los dos partidos luchan contra el llamado socialismo “del siglo XXI” que no tiene nada
que ver con los principios del socialismo; es una versión de la gestión burguesa que ha
hecho daño al movimiento obrero y lo lleva a su desarme.

Nuestros partidos están confrontando decisivamente la socialdemocracia y el


oportunismo, los centros internacionales y regionales en los que se coordinan y
colaboran, como son el Partido de la Izquierda Europea y el Foro de Sao Paulo.
8. El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México dan todas sus
fuerzas para que inicie un debate esencial con el fin de que el Movimiento Comunista
Internacional supere sus contradicciones, los problemas que genera la estrategia de las
llamadas “etapas de transición” que es un callejón sin salida. La aproximación de
amplias masas obreras y populares inmaduras no se hace a través del esquema de una
etapa de transición alternativa sino a través de una línea de lucha antimonopolista-
anticapitalsita consecuente por el poder obrero, por el socialismo-comunismo. Hay que
dar un paso significativo hacia delante para que la estrategia del MCI corresponda al
carácter de nuestra época, que es la época de transición del capitalismo al socialismo;
la lucha por el socialismo debe poner su sello en la actividad diaria de los comunistas,
en su actividad de vanguardia para la organización de la lucha de la clase obrera para
todos sus problemas, para que se superen las falsas ilusiones peligrosas del llamado
camino parlamentario al socialismo. La participación en instituciones como son el
parlamento burgués debe servir la necesidad de información y agitación masiva del
pueblo.

9. El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México luchan contra la


UE y TLCAN, que son uniones del capital hostiles a los intereses populares, al igual que
todas las uniones interestatales que se basan en las relaciones de producción
capitalistas. Rechazan la asociación estratégica entre la UE y América Latina, los
acuerdos bilaterales de libre comercio. Luchan contra la OTAN y su expansión, contra
las bases militares extranjeras.

10. El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México defienden las


tradiciones revolucionarias del movimiento comunista, la gran contribución de la URSS y
de los demás países de la construcción socialista en el siglo XX. La contrarrevolución en
la URSS y en los demás países socialistas no cambia el carácter de la época como
época de transición del capitalismo al socialismo.

Los dos partidos sacan lecciones de la contrarrevolución, la restauración capitalista y


sus consecuencias dolorosas para los pueblos, de la erosión de los partidos comunistas
en el poder por el oportunismo, del retroceso catastrófico de las relaciones de
producción socialistas y de la expansión de las relaciones mercantiles, de la violación
de las leyes científicas de la revolución y de la construcción socialista en el nombre de
las llamadas particularidades nacionales.

El Partido Comunista de Grecia y el Partido Comunista de México defienden la


Revolución Cubana y sus logros, expresan su solidaridad con el pueblo cubano contra
el bloqueo económico de EE.UU. y las diversas intervenciones de las fuerzas del
imperialismo en los asuntos internos de Cuba. Los dos partidos expresan su solidaridad
con lucha de los pueblos de Venezuela y de Colombia, con los pueblos de América
Latina.

Continuamos nuestra lucha fieles a la causa justa de la clase obrera y a su misión


histórica.

Enviamos un cálido saludo combativo a la clase obrera, a las fuerzas populares en


nuestros países, en todo el mundo.
¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!