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1.

“Los procedimientos sancionadores de protección al consumidor son el


mecanismo lógico formal diseñado por el legislador para hacer efectiva la
acción de interés público que el Estado ha confiado a las administraciones
públicas en el cumplimiento de sus funciones, entre las cuales se
encuentra la protección del consumidor. El procedimiento sancionador
administrativo – definido en esos términos por la Ley de la materia – es el
instrumento para canalizar la acción punitiva del Estado frente al
incumplimiento de las obligaciones establecidas para los proveedores de
bienes o servicios en el Código de Protección y Defensa del Consumidor,
y también para el control que sobre estos es exigible en cuanto al respeto
de los derechos de los consumidores, conforme al mandato constitucional
establecido en el artículo 65° de nuestra Constitución Política y que
implica un deber especial de protección de parte del Estado a los
derechos de los consumidores, reconocido inclusive por el Tribunal
Constitucional”.
Resolución N° 00128-2013/SPC-INDECOPI emitida por la Sala Especializada en
Protección al Consumidor de fecha17 de enero de 2013 recaída en el Expediente
281-2011/CPC.

1. “Este Colegiado considera que una lectura constitucional de la citada


normativa implica tutelar no solo a los sujetos que se encuentran dentro
de una relación de consumo sino también a quienes están expuestos
directa o indirectamente a los efectos la misma, tal como quienes reciben
en su domicilio requerimientos de cobranza en relación a la deuda de
terceros. Ello, en la medida que pese a no configurar deudores del saldo
cuyo pago es pretendido, al consignarse su domicilio como el del moroso,
tales personas se hallan expuestas al emplazamiento procesal de
demandas judiciales por obligación de dar suma de dinero, la anotación
de órdenes judiciales en el registro de propiedad inmueble, la ejecución
de medidas cautelares de embargo del inmueble y la afectación a su
imagen crediticia, entre otros”.
Resolución N° 0641-2013/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 1015-
2011/PS2, del 14 de marzo de 2013.

2. “El legislador, al determinar aquellas relaciones jurídicas que se


encontrarían comprendidas en el ámbito de aplicación del Código, ha
establecido tres tipos de categorías protegidas: (i) el consumidor
comprendido en una relación de consumo (ii) el consumidor que se
encuentra en una etapa preliminar a una relación de consumo y (iii) el
consumidor expuesto a una relación de consumo.
En las tres categorías, el Código ha establecido un elemento común para
la configuración de la relación de consumo. Dicho elemento está
relacionado a las personas involucradas en este tipo de relación. Así, la
norma ha señalado expresamente que la persona comprendida en
cualquiera de las tres categorías debe ser considerada como consumidor.
De este modo, un presupuesto preliminar a fin de calificar si determinada
situación jurídica califica como una relación de consumo de conformidad
con el Código, es evaluar si cumple con el requisito subjetivo requerido
por la norma, esto es si la persona involucrada en dicha relación califica
como consumidor o potencial consumidor en los términos de tal
dispositivo”.
Resolución N° 0256-2012/SC2-INDECOPI de la Sala de Defensa de la
Competencia N° 2, recaída en el Expediente N° 23-2011/PS0
INDECOPI-TAC, del 31 de enero de 2012.

3. “Proveedor es aquella persona, natural o jurídica que se dedique a la


fabricación y comercialización de sus bienes o preste servicios en el
mercado para responder a las necesidades y expectativas de los
consumidores a cambio de una retribución económica. Asimismo, la Sala
ha precisado que para tales efectos, se debe observar un requisito legal:
el proveedor deberá desarrollar su actividad comercial de manera
habitual. Esto es, para que un proveedor sea considerado como tal, no
bastará que la venta de bienes o la prestación de servicios se realice de
manera ocasional o aislada, como podría ser, por ejemplo, el caso de una
persona que recibe en herencia un inmueble y lo vende, o aquel que
vende su vehículo para adquirir otro nuevo, sino que dicha actividad
comercial deberá efectuarse de manera común y con la finalidad de
permanecer en el mercado”.
Resolución N° 2528-2013/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 212-
2012/CPC-INDECOPI-CUS, del 18 de septiembre de 2013.

2. “El artículo 18° del Código [de Protección y Defensa del Consumidor]
dispone que la idoneidad debe ser entendida como la correspondencia
entre lo que el consumidor espera y lo que efectivamente recibe, en
función a lo que se le hubiera ofrecido, la publicidad e información
transmitida, entre otros factores, atendiendo a las circunstancias del caso.
A su vez, el artículo 19° del citado Código indica que el proveedor
responde por la idoneidad y calidad de los productos y servicios
ofrecidos”.
Resolución N° 1636-2014/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 47-2013/CPC-
INDECOPI-PIU, del 21 de mayo de 2014.
3. “Las sanciones de tipo administrativo tienen por principal objeto disuadir
o desincentivar la realización de infracciones por parte de los
administrados. El fin de las sanciones es, en último extremo, adecuar las
conductas al cumplimiento de determinadas normas”.
Resolución Nº 0352-2010/SC2-INDECOPI de la Sala de Defensa de la
Competencia Nº 2, recaída en el Expediente N° 023-2008/CPC-
INDECOPI-CUS, del 18 de febrero de 2010.
1. “Debe resaltarse que el Derecho del Consumidor es un sistema global de
normas, principios y medios instrumentales consagrados por el ordenamiento
jurídico, para procurar al consumidor una posición de equilibrio dentro del
mercado en sus relaciones con los proveedores. De esta manera, la naturaleza
específica de la relación jurídica de consumo, la peculiaridad de los sujetos
intervinientes, el empleo de procesos especiales de interpretación, y la
originalidad de sus instrumentos van definiendo al Derecho del Consumidor
como una disciplina jurídica autónoma. En ese contexto, no puede soslayarse el
hecho de que el consumidor tiene un derecho de acción a efectos de exigir en
un procedimiento que se sancione la afectación de sus derechos y, de ser el
caso, se dicte una medida correctiva a su favor”.
Resolución Nº 1194-2014/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 105-2010/ILN-CPC, del
09 de abril de 2014.

2. “El artículo 65° de la Constitución Política del Perú establece que en el marco de
una economía social de mercado, es deber del Estado defender el interés de los
consumidores y usuarios. En cumplimiento de dicho mandato constitucional, el
Código establece las normas de protección y defensa de los consumidores,
instituyendo como un principio rector de la política social y económica del Estado
la protección de sus derechos. Asimismo, dicho cuerpo normativo señala que
tiene como finalidad que los consumidores gocen de los derechos y los
mecanismos efectivos para su protección, corrigiendo, previniendo o eliminando
las conductas y prácticas que afecten sus legítimos intereses, reconociendo
expresamente como uno de sus derechos de protección efectiva mediante
procedimientos eficaces para la atención de sus reclamos o denuncias. En esa
misma línea, el Tribunal Constitucional ha establecido que el derecho
constitucional de protección de los consumidores exige el deber del Estado de
“establecer procedimientos apropiado para que, en su seno, los consumidores y
usuarios puedan, mediante recursos sencillos, rápidos y efectivos, solicitar la
protección de aquellos derechos e intereses””.
Resolución Nº 1145-2014/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 115-2013/CPC-
INDECOPI-AQP, del 07 de abril de 2014.

3. “El artículo 8º de la Ley de Protección al Consumidor establece la


responsabilidad administrativa de los proveedores por la calidad e idoneidad de
los productos y servicios que ponen a disposición de los consumidores en el
mercado, debiendo responder el bien a la finalidad para la cual fue adquirido, o
el servicio a la finalidad para el cual fue contratado. El supuesto de
responsabilidad en la actuación del proveedor impone a éste la obligación
procesal de sustentar y acreditar que no es responsable por la falta de idoneidad
denunciada, sea porque actuó cumpliendo lo ofrecido, las normas debidas o
porque pudo acreditar la existencia de hechos ajenos, como la propia conducta
del denunciante, que lo eximen de responsabilidad. Así, una vez acreditado el
defecto por el consumidor, corresponde al proveedor acreditar que éste no le es
imputable”.
Resolución Nº 0016-2010/SC2-INDECOPI de la Sala de Defensa de la
Competencia N° 2, recaída en el Expediente N° 2790-2008/CPC, del 07 de
enero de 2010.

4. “Esta definición legislativa de quien califica como consumidor, tiene por finalidad
permitir el acceso al sistema de protección al consumidor a los sujetos que se
encuentran en asimetría informativa frente a los proveedores respectos de los
productos o servicios adquiridos en el mercado. En efecto, en el primer supuesto
arriba mencionado la Ley de Protección al Consumidor tutela, a modo de regla
general, a las personas naturales que adquieren bienes o contratan servicios en
un ámbito ajeno a una actividad empresarial o profesional y, por ende, para su
uso personal, familia o de su entorno social inmediato. Dicho de otro modo, como
destinatarios finales de tales bien o servicios (“consumidores finales”)”.
Resolución Nº 2188-2011/SC2-INDECOPI de la Sala de Defensa de la
Competencia N° 2, recaída en el Expediente N° 0064-2009/CPC-INDECOPI-
LOR, del 18 de agosto de 2009.

5. “De conformidad con los artículos 1º y 3º del Decreto Legislativo 716, la


normativa de protección al consumidor se aplica cuando existe una relación de
consumo que involucra elementos subjetivos como son el consumidor y el
proveedor, así como elementos objetivos constituidos por los productos o
servicios que el segundo suministra o presta en base a una transacción
comercial, esto es bajo una retribución económica. Así, para la aplicación del
Decreto Legislativo 716 debe configurarse como presupuesto la existencia de
una relación de consumo entre el prestador del producto o servicio y el usuario
o destinatario final del mismo, es decir, la existencia de un producto o servicio
prestado por un proveedor a favor de un consumidor o usuario final, a cambio de
una retribución económica”.
Resolución Nº 0098-2010/SC2-INDECOPI de la Sala de Defensa de la
Competencia N° 2, recaída en el Expediente N° 158-2008/CPC, del 18 de
enero de 2010.

6. “El III del Título Preliminar del Código, establece lo siguiente: “El presente Código
protege al consumidor, se encuentre directa o indirectamente expuesto o
comprendido por una relación de consumo o en una etapa preliminar a ésta.
(…)”. El legislador al determinar aquellas relaciones jurídicas que se
encontrarían comprendidas en el ámbito de aplicación del Código, ha establecido
tres tipos de categorías protegidas: (i) el consumidor comprendido en una
relación de consumo (ii) el consumidor que se encuentra en una etapa preliminar
a una relación de consumo y (iii) el consumidor expuesto a una relación de
consumo. En las tres categorías, el código ha establecido un elemento común
para la configuración de la relación de consumo. Dicho elemento está
relacionado a las personas involucradas en este tipo de relación. Así, la norma
ha señalado expresamente que la persona comprendida en cualquiera de las
tres categorías debe ser considerada como consumidor”.
Resolución Nº 0256-2012/SC2-INDECOPI de la Sala de Defensa de la
Competencia N° 2, recaída en el Expediente N° 23-2011/PS0-INDECOPI-
TAC, del 31 de enero de 2012.

7. “El concepto que subyace a la protección de la idoneidad de los servicios


consiste en garantizar la correspondencia entre la satisfacción de las
expectativas del consumidor y las condiciones en las cuales fueron ofrecidos los
bienes o servicios por los proveedores. Se intenta así proteger a los
consumidores de las posibles defraudaciones, generadas por la desigualdad
informativa entre proveedores y consumidores, desigualdad que es el
fundamento último de las legislaciones de Protección al Consumidor. En otros
términos, para que el consumidor tome una adecuada decisión de consumo, la
información brindada por el proveedor debe ser veraz, suficiente y apropiada, de
esta manera, el análisis conforme a la idoneidad del producto tendrá en cuenta
la información brindada y lo efectivamente ofrecido por éste”.
Resolución Nº 494-2010/SC2-INDECOPI de la Sala de Defensa de la
Competencia N° 2, recaída en el Expediente N° 0028-2009/CPC-INDECOPI-
PUN, del 11 de marzo de 2010.

8. “Esta Sala considera que uno de los fundamentos que sustenta la especial
protección que merecen los consumidores frente a la puesta en circulación de
productos que presenten defectos de funcionamiento es precisamente su
posición de vulnerabilidad frente al proveedor, por la asimetría en la información
existente al momento de negociar los términos de las transacciones que realizan
en el mercado; por la necesidad vital de adquirir determinados productos
referidos a la alimentación, vivienda, salud, etc.; así como por el hecho que los
consumidores son instigados permanentemente a consumir, a través del
marketing. En este orden de ideas, un consumidor que establece una relación
de consumo a fin de adquirir un producto no posee un conocimiento técnico
equiparable al proveedor que le permita advertir la existencia de posibles
defectos de funcionamiento (fábrica o diseño) en el bien adquirido, siendo que
tal circunstancia lo coloca en una posición de desigualdad frente al vendedor, el
mismo que posee un conocimiento especializado respecto a las condiciones de
fabricación, funcionamiento y mantenimiento de los productos que ofrece en el
mercado. Ante tal escenario, la preocupación por el consumidor surge en la
búsqueda de lograr un equilibrio entre la atención a los intereses económicos y
sociales, que garanticen que este tenga la oportunidad de contratar en igualdad
de condiciones. Cabe precisar que tal razonamiento resulta acorde a la labor que
el Estado debe cumplir, consistente en procurar y promover una cultura de
protección al consumidor y comportamiento conforme con la buena fe de los
proveedores y consumidores”.
Resolución Nº 124-2016/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 409-2014/ILN-CPC,
del 13 de enero de 2016.

9. “En este punto, debe tenerse en cuenta que el artículo IV numeral 2 del Código
considera como proveedores, a aquellas personas naturales o jurídicas, de
derecho público o privado, que de manera habitual fabrican, elaboran,
manipulan, acondicionan, mezclan, envasan, almacenan, preparan, expenden,
suministran productos o prestan servicios de cualquier naturaleza a los
consumidores. Así, la noción legal de proveedor comprende a las personas que
fabrican o producen el servicio, las que actúan como intermediarios, las que
contratan directamente con los consumidores y las que finalmente prestan el
servicio, siendo que todos los que formen parte de dicha cadena de producción
y distribución, lo cual también puede aplicarse a los conceptos de franquiciado y
franquiciador, pueden resultar responsables por los posibles defectos que
presente el producto o servicio prestado a los consumidores. Esta significación
amplia del concepto de proveedor tiene su origen en el fundamento de las
normas de protección al consumidor, que es otorgar una “especial protección” a
los consumidores como consecuencia de la desigualdad informativa que
padecen frente a los proveedores”.
Resolución Nº 1630-2014/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 1928-2012/CPC, del
19 de mayo de 2014.

10. “Proveedor es aquella persona, natural o jurídica que se dedique a la fabricación


y comercialización de sus bienes o preste servicios en el mercado para
responder a las necesidades y expectativas de los consumidores a cambio de
una retribución económica. A lo anterior, se aúna un requisito legal: el proveedor
deberá desarrollar su actividad comercial de manera habitual. Esto es, para que
un proveedor sea considerado como tal, no bastará que la venta de bienes o la
prestación de servicios se realice de manera ocasional o aislada, como podría
ser, por ejemplo, el caso de una persona que recibe en herencia un inmueble y
lo vende, o aquel que vende su vehículo para adquirir otro nuevo, sino que dicha
actividad comercial deberá efectuarse de manera común y con la finalidad de
permanecer en el mercado. La ley prescribe que el concepto de habitualidad no
está ligado a un número predeterminado de transacciones que deben realizarse
para configurar el supuesto de la norma, sino que se encuentra referida al
supuesto en que pueda presumirse que alguien desarrolla la actividad para
continuar en ella, es decir con vocación de permanencia en el mercado”.
Resolución Nº 2528-2013/SPC-INDECOPI de la Sala Especializada en
Protección al Consumidor, recaída en el Expediente N° 212-2012/CPC-
INDECOPI-CUS, del 18 de septiembre de 2013.