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Seccién: Clasicos 4 Platén: EI banquere Introduccién de Carlos Garcia Gual | | EI Libro de Bolsillo Alianza Editorial Madrid | “Trauesor: Fernarde Garcia Romero Primera edicidn en "EI Lio de Bois: 1989 ‘Sepia reimpresion en "El Libro de Bolsilo™. 1996 Reservados todos deiechod. £1 cofténito de'esta obraest prow ido por la Ley, queestablece,penas ile prisign y/o multas, ademas 188 cO- ‘espondientesinéemmizaciones por dats y pesjuiios, para quieres re produjeren, plagiares, estabayezen 9 comnnicaren pblicamente, £0 {odo Gen pire una obce icra, artis ocientfica,o su uansferma- ‘in, interpretacion ejocucdecstea jaca en euslguier ipo de 60 porte ocomunicada a ravés de cualquier tei, sin a preceptiva ato arias Sa me Depésito legal a 28850 Toren de Arco (Mac Introduecién El sympsion: la charla entre copas, rial amistoso. El simposio (sympésion) comienza al final del banquete (deipnon’o sfnieipnon), Cuando ya se ha conclude la comida y los comensales pueden dedicarse alegremente a beber en amistosa compafia y a conversar con entera libertad. Los sirvientes despejan las mesas, aportan perfu- ‘mes y ligeras coronas de mirto, y escancian generosamen- te el vino en las copas. La mezcla de la bebida, Ja musica elas flautas, a belle de los muchachos y las danzarinas ocasionales, todo ello contribuye a la Festiva atmosfera en la que los simposiastas, con el fogoso apasionamiento y la franqueza jovial que el momento propicia, discurren en charlas desenfadadas. El ambiente rumoroso «adormece Jas penas y despierta el instinto amoroso», como dice Jenofonte (en su Banguete, 3, 1), mientras circulan las copas y las palabras alegres' "EL Banguere de Jenofonte es mis expicita en notasecstumbristas ‘que el de Pstn. Atos sols prerse macstas en poss de ee Gpo 7 8 Carlos Garcia Gual En Homero era el momento en que, en los salones del palacio real, se reclamaba la presencia del aedo, y el poeta fulico acudia y cantaba, acompanindose con su lira, algin episodio del repertorio épico. O bien el recién Hlegado contaba sus aventuras, como hace Ulises en el banguete que le ofrece Alcinoo, en Feacia. ‘También era tun buen marco para remémorar las hezatias de los antepa- sados o discutir algiin importante suceso, o para conspi rar con los companeros de la misma intencién politica Un famoso poema de Jendfanes de Colofén (1 D.) evoca ese ambiente adecuado a cantos y encomios, «cuando el canto y la fiesta se extienden por toda la casa» y se hacen Jas libaciones en honor de los dioses, para recomendar en su elegia que los bebedores no descuiden ensalzar Ja verdadera virtud, al margen de las viejas hazatias. EI simposio es un acto social bien arraigado, como culminacién del convite amistoso. En su marco surgen un tipo de breves canciones o poemas populares, los escolios, y también chanzas no menos populares. Como un ambito rivilegiado por la amistad, el simposio es, sin duda, un Regar iddneo para los debates sobre el amore E Ticats impose, que ine Inego un larga conic, Ea Store tos, somo Bhiarco, Ateneo, Luciano, Mesodioy Juno, Gn see ee geen, de wad aia Sista" Hemor peo, pores pars, algonon otro Raut Soma los de Arstteles, Etpewspo, Epicaroy Prisms, Jerinimo de Rodasy Didnt Aldrin or tecordar len que mensions Pltarco {ex a Charles de obras Morain €124) Param ani de ee “por ery, vase lira de. Martin, Symon. Die Geschichte ‘her lerrachen Fora, Padebors, 1991 {reng. Metsenbs, 195 Kasra dele Sipe de Past, emote y Blanca pe vere sino de Dr Gallardo en Gua Ft Csi 3 #972 pp. 12 ist 29.2%, con biogas La din mis rene del to do Jolonte c's de B Ske Nenopbon, Dar Cantal Sota, Re lam, 1966, con buena nora biblogritis "alee como cemplo de esr oem, Jos secs de Teogas de Mégnay i colton weopides (ch. specnbneme, 1.297 y 8). Hl ‘ipo er ol mareo mn apropiad parla poe tM. Vet ed, Pour spo mle Gre sme (con atte Pron der My E Plier, Prumpl W. Rosi, 8. Gent Ke: Bieloawel). Roma Bai 198. Inerodecisn ’ Las conversaciones del simposio abarcan, desde luego, muy variados tonos y temas. Plutarco, en sus Charlas de sobremesa, nos da una muestra del repertorio posible; pero, sin duda, en tiempos clisicos y entre gentes menos eruditas hubo’ mucho més, vivaces y variopintos. El coloquio que Platin presenta en su Banquete (Symps- sion) tiene como tema el amor, el eros, y la conversacién se disingue, por su elegame¥y, elevade tono. Son los invitados al banquete en casa del poeta Agatén, el joven dramaturgo que celebra con el convite sw victoria en el certamen trdgico, personas de refinado ingenio, conversa- dores de notable habilidad discursiva, contertulios de palabra brillante. En fin, como ahora se dirfa, es una cena de intelectuales, en Atenas. (En su Banguete, paralelo al de Plato, Jenofonte le hace decir al anfitrién, Calias, que haa preferido invitar a su cena a xhombres muy selectes de alma>, ekkekatharménois tas psychds, Platén no da nunca anotaciones tan obvias) La camaraderia de los comensales favorece tanto la franqueza como el buen humor, junto a esta cortesia clasica que no esté exenta de puntadas irénicas, El tema propuesto, ls pasonesy la vanidad de algunos, y tm- én el vino, favorecen el fervor dela charla en una competicién de discursos ordenados en serie, en una sradacién bien estudiada. A los seis discursos en clogio de eros se aiade, como colofén y de propina, cl entusiasta clogio que Alcibiades, enfant terrible de la época, hace de Sécrates, una conclusin de gran viveza dramatica’ Siete son, pues, los discursos acerea del amor y su efectos, si tenemos en cuenta, como hay que hacerlo evidentemente, el parlamento de Alcibiades, acerca de sus > Alcibiades aparece en owos textos de a lieratra ssocrtica. Yael soeritico Esquines esebio.un Alabiades (del que conocemnos unos {ragmentos, ef, G. C. Field, Plato and his Contemporaries (1930), reed Londres 1967, pp. 47 y a2} y entre los ddlogos pecudopldnices esti ol Alcibiades Ty A. 11, De como evoca Phatin sy figura bajo ona luz favorable, of. H. D, Rankin, Peto and the Individual. Londres, 1964, .17-Sobresu figura histoica vease. Hatsele,Alibuader, Paris 1951