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Úlceras vasculares venosas y arteriales

La úlcera vascular aparece cuando la piel se rompe, normalmente en


la zona inferior de la pierna, justo encima del tobillo. Las úlceras
vasculares afectan a cerca de 1 de cada 1.000 personas en Europa y
son más frecuentes en personas mayores: cerca de 20 de cada 1.000
personas resultan afectadas cuando llegan a la edad de 80 años.

La mayoría de las úlceras vasculares, cerca del 80%, están causadas


por una enfermedad venosa (úlceras vasculares venosas), cerca
del 20% son de origen arterial (úlceras arteriales) o mixto. Si no se
trata correctamente una úlcera vascular se puede volver una herida
crónica que requiere un tiempo más largo de cicatrización (a veces
más de 6 meses) y tienen tendencia a reaparecer.

¿Qué es una úlcera vascular venosa?


La causa de las úlceras vasculares venosas es una insuficiencia
venosa debido a un daño en las válvulas de las venas grandes. Las
úlceras vasculares venosas pueden ser indoloras, aunque algunas son
muy dolorosas. Se pueden infectar. A menudo existe inflamación
(dermatitis) alrededor de la úlcera vascular venosa.

Unas válvulas competentes y que funcionen bien son necesarias para:

 Fraccionar el flujo de sangre

 Asegurar la circulación en una sola dirección

 Tensión arterial baja

Cuando sus válvulas están dañadas:

 La sangre se acumula en la parte inferior de las piernas

 Tensión arterial alta

Esto significa que las venas o los vasos sanguíneos por los que la
sangre regresa al corazón no están funcionando con eficiencia, lo que
provoca una acumulación de sangre en los vasos sanguíneos
periféricos y aumenta la presión en las venas de la parte inferior de las
piernas. La consecuencia es el escape de líquido de las venas
cercanas a la piel. Esto produce hinchazón, engrosamiento y daño en
la piel. La piel frágil dañada puede romperse y formar una úlcera.
Factores de riesgo:
Las personas con mayor riesgo de desarrollar úlceras vasculares
venosas son aquellas que previamente han tenido una úlcera vascular.
Otros factores de riesgo son:

 Venas varicosas

 Trombosis venosa profunda anterior en la pierna afectada

 Flebitis en la pierna afectada

 Fractura, trauma o cirugía anterior

 Antecedentes familiares de enfermedad venosa

 Síntomas de insuficiencia venosa: dolor en la pierna, pesadez


de piernas, dolor, picor, ruptura, pigmentación y eccema de piel

Prevención:
Si tiene riesgo de desarrollar úlceras vasculares venosas, unas
cuantas medidas sencillas le pueden ayudar a reducir el riesgo de
desarrollar una úlcera de varias formas, como llevar medias de
compresión, perder peso y cuidar la piel.

Medias de compresión:
Si el paciente tiene riesgo de desarrollar úlceras vasculares venosas,
o si usted ha tenido anteriormente una úlcera vascular venosa, su
médico de cabecera probablemente le prescriba medias de
compresión. Estas medias están destinadas especialmente para
comprimir de forma constante sus piernas, lo que mejora su
circulación. Generalmente aprietan más en el tobillo y gradualmente
reducen la presión conforme van subiendo por la pierna, lo que
asegura que la sangre fluye en sentido ascendente hacia su
corazón. Para ser más efectivas, es necesario llevar puestas estas
medias en todo momento en cuando sale de la cama. Las enfermeras
le pueden ayudar a encontrar medias de compresión que se adapten
correctamente a sus piernas y que usted mismo pueda manejar.
Existen diversos accesorios que puede comprar para ayudarle a
ponerse y quitarse las medias.

Pérdida de peso:
Si tiene sobrepeso, perder peso le puede ayudar a prevenir úlceras
vasculares venosas. El exceso de peso contribuye a una mayor
presión en las venas de sus piernas, lo que puede dañar su piel. Las
úlceras venosas son mucho más frecuentes entre personas obesas
que en personas de peso normal. La combinación de una dieta
equilibrada y una actividad física moderada regularmente le ayudarán
a perder peso. Caminar siempre que pueda es un excelente ejercicio.
Evite periodos prolongados de estar sentado o de pie y ponga las
piernas en alto siempre que le sea posible.

Tratamiento de las úlceras vasculares venosas:


La enfermedad venosa se manifiesta como venas varicosas, una de
las causas principales de úlceras vasculares venosas. Pueden tratarse
con diversos métodos, todos ellos idóneos para eliminar las venas
dañadas. Un especialista le aconsejará el método: las venas varicosas
pueden tratarse con láser, inyectando los productos que cerrarán las
venas afectadas o usando un procedimiento en el que se inserta un
catéter (un tubo delgado y flexible) en las venas afectadas y se sellan
las venas con la ayuda de radioondas de alta frecuencia o láser.
Alternativamente puede necesitar cirugía para reparar el daño en las
venas de su pierna o eliminar conjuntamente las venas afectadas.

Tratamiento de las úlceras vasculares venosas:


Si tiene una úlcera vascular venosa, una enfermera de atención
domiciliaria le aplicará los procedimientos de gestión de heridas con
productos de limpieza y apósitos de heridas personalizados. Es muy
importante que el paciente y su familia estén informados de que el
tratamiento sólo tendrá éxito si los vendajes de compresión se llevan
de la forma recomendada por una enfermera. Esto puede percibirse
como una constricción, pero las tasas de cicatrización mejoran
considerablemente si se mantiene la compresión. Es muy importante
poner las piernas en alto y otras medidas preventivas para lograr un
cierre rápido de la herida y evitar la recidiva de la úlcera.

¿Qué es una úlcera arterial?


La causa de las úlceras arteriales es un flujo insuficiente de sangre
arterial hacia las extremidades inferiores. La causa directa del flujo
reducido de sangre es la arterioesclerosis de las paredes vasculares y
la acumulación de placa aterosclerótica que causa la oclusión
vascular. La enfermedad vascular periférica asociada con la
insuficiencia arterial puede producir una isquemia tisular en las
extremidades. En el caso de que se prolongue esta enfermedad, la
piel de la pierna se hace delgada con pérdida de vello, tejido
subcutáneo y atrofia muscular, las uñas engrosan, el color de la pierna
cambia a pálido y la temperatura de la pierna se pone fría, los pulsos
son difíciles de palpar y el dolor aumenta con el ejercicio o la elevación
de la pierna.
El tratamiento de las úlceras de pierna arteriales precisa un abordaje
multidisciplinar. Es necesario asegurar una circulación adecuada de la
sangre, que a menudo implica intervención quirúrgica. El paciente
debe motivarse para adoptar y mantener cambios sanos en los hábitos
cotidianos que le ayudarán a mejorar la perfusión tisular.

Factores de riesgo:

 Cardiopatía coronaria

 Antecedentes de ictus o de ataque isquémico temporal

 Diabetes mellitus

 Arteriopatía periférica incluida la claudicación intermitente

 Obesidad e inmovilidad

Prevención:
Los cambios en los hábitos de vida que usted puede adoptar
contribuirán a mejorar la circulación periférica y ayudar a prevenir las
úlceras arteriales, si usted está en riesgo.

Dejar de fumar:
Fumar reduce severamente la perfusión tisular y es uno de los
factores agravantes de las úlceras arteriales. Se le aconseja que deje
de fumar para evitar la aparición de una úlcera arterial si usted está en
riesgo, especialmente si ya ha tenido una úlcera arterial.

Dieta sana y pérdida de peso:


Es importante reducir la ingestión de grasas y mantener bajos sus
niveles de colesterol. Debe hacer el máximo ejercicio posible: esto
mejorará la circulación de la sangre en sus piernas. Es normal si
durante el ejercicio siente algún dolor en sus piernas. Si el dolor es
más pronunciado o grave, puede ser un signo de que sus arterias se
han estrechado seriamente debido a la ateroesclerosis. Es necesario
consultar a un médico.

Cuídese los pies:

 Lleve zapatos que se le adapten correctamente y no sean


demasiado pequeños.

 Mantenga sus pies calientes e intente evitar lesiones en pies y


piernas.
 Examine diariamente sus pies y piernas por si se produce algún
cambio de color o se desarrollan llagas.

 Mantenga la piel bien hidratada para prevenir daños cutáneos


que pueden desembocar en úlceras.