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MITOS Y CREENCIAS DE LA SEXUALIDAD

• La penetración en sexualidad es lo más importante


Las relaciones sexuales son mucho más que sólo la penetración.

• El tamaño del pene es muy importante


Está científicamente comprobado que esto es falso. La zona más sensible de vagina se
encuentra a dos centímetros de la entrada, además, la vagina está compuesta por tejidos
musculares que se adaptan al tamaño promedio del pene, y el clítoris reacciona
directamente al tacto, por lo que no se necesita penetración.

• El hombre siempre tiene deseo sexual


Hombres y mujeres no siempre tenemos deseo de tener sexo. No depende del género el
deseo, si no de múltiples factores. En general el deseo sexual es igual en ambos sexos.

• Los hombres que se excitan analmente son homosexuales.


El punto P de los hombres está ubicado en el recto, a cinco centímetros del inicio en la
pared frontal, el cual se puede estimular a través del ano, aunque no muchos hombres
están dispuestos a probar dicha experiencia, por otro tipo de creencias.

• La mujer debe esperar a que el hombre le proporcione el orgasmo.


Cada persona, independientemente de su género, se ha de responsabilizar de su propio
placer.
• Tras la menopausia la mujer deja de ser sexual.
Una mujer es sexual desde que nace hasta que muere.

• Cuando un hombre pierde su erección es que no encuentra a su pareja sexualmente


atractiva.
No necesariamente, existen otras causas de la disfunción eréctil.

• El alcohol es un potenciador de la erección y del deseo sexual.


El alcohol puede desinhibir, pero también causar problemas en la erección y en el deseo.
• La relación sexual es siempre natural y espontánea. Planear tener relaciones implica
que no se disfrute igual.
El disfrute sexual no siempre implica espontaneidad.

• Es una desviación el tener fantasías sexuales de según que tipo.


Una fantasía no implica una desviación, es sólo un modo de crear deseo y excitación,
independientemente del tipo de fantasía.

• Si mi pareja me quiere y me conoce ha de saber qué deseo sexualmente.


Solo lo sabrá si lo expresas de algún modo y haces demandas claras.

• El orgasmo es más placentero si es simultáneo.


Los orgasmos simultáneos no son necesarios para tener una vida sexual satisfactoria. Por
lo contrario, muchas parejas que se esfuerzan por conseguirlos crean una presión
innecesaria, lo cual contribuye a que la pareja no disfrute de su relación sexual.

• Una relación sexual acaba cuando un hombre tiene una eyaculación.


Sería deseable que acabara cuando ambos lo desearan.

• Las fantasías sexuales son en realidad un deseo potencial.


Falso, muchas fantasías sólo sirven para la excitación, pero no coinciden con un deseo
sexual; por ejemplo, hay mujeres que se excitan con la fantasía de ser violadas, pero,
evidentemente, no lo desean.

• Sólo se masturban las personas inmaduras, solitarias o las que no están satisfechas con
sus relaciones sexuales.
Suele suceder justo lo opuesto.

• La educación sexual en los colegios sólo conduce a la promiscuidad.


Falso, la educación sexual ayuda a los jóvenes a desarrollar actitudes positivas y
saludables hacia la sexualidad, además de promover relaciones interpersonales sanas.