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Paso 1: Determinar tu objetivo

Como ya se ha dicho, “Si no sabes hacia donde vas, lo más probable es que llegues a
otro lado”. En otras palabras, a menos que tengas completamente claro el objetivo que
quieres conseguir con tu entrenamiento, terminarás seleccionando malos parámetros
para el peso y los métodos de entrenamiento, y no terminarás donde quieres ir.

Déjame darte un ejemplo. He oído variantes de esto todo el tiempo: “Mi meta es
hacerme enoooorme, super fuerte, y definido.” ¿Es está tu meta? Bueno, perdona por
orinar en tu cereal, amigo, pero eso no es una meta, son tres metas, y conflictivas para
hacerlas todas a la vez. No puedes simplemente hacer las tres cosas a la vez. Para
tener el máximo progreso en cualquiera de estas áreas, tienes que enfocarte en una
única meta.
Veamos cómo estas metas se vuelven conflictivas.

Tratar de hacerte grande y definido al mismo tiempo debe ser algo sencillo. Maximizar
el crecimiento muscular requiere un exceso calórico. Cuánto exceso depende de
factores como tu tipo de cuerpo, metabolismo y condición física actual, pero el hecho
es que debes consumir más calorías que las que gastas. Por otro lado, perder grasa
requiere lo opuesto: un déficit calórico. Debes gastar más energía que las que
consumes.

La comida es el factor X en cualquier entrenamiento que hagas. Puedes tener el mejor


régimen de entrenamiento del mundo, reforzado por el más avanzado y preciso
protocolo de suplementos conocido por el hombre, pero si tu dieta está mal para tus
metas, probablemente nunca las consigas. Digámoslo todos juntos otra vez: Aumentar
el tamaño muscular requiere un exceso de calorías. Perder grasa requiere un déficit de
calorias. No es ciencia espacial.

Voy a admitir a regañadientes que es posible ganar algo de músculo mientras se


pierde grasa, por un período corto de tiempo, si haces todo perfectamente. También
me imagino que es posible mastur*** mientras se anda en bicicleta. En cualquier caso,
sin embargo, tratar de hacer las dos cosas al mismo tiempo solo te asegura que no
harás ninguna de las dos muy efectivamente.
De la misma forma, tratar de ganar mucha fuerza mientras se pierde un montón de
grasa es una difícil batalla. Tu fuerza está determinada tanto por tu eficiencia neuronal
como también por tu desarrollo muscular, entonces de hecho esto es mucho más
razonable que tratar por la enooorme/definido combinación, pero aun así, no es fácil.

Powerlifters elite y levantadores de peso Olímpicos usualmente levantan más cuando


tienen más peso, y menos cuando están pesando menos. Esto debe decirte algo. Si
de verdad quieres hacer marcas y tener un progreso rápido en el área de fuerza, no
esperes hacerlo mientras defines.

Lo que nos lleva hacia nuestra última combinación, hacerse grande y fuerte al mismo
tiempo. De las tres, esta es la más realista. Sin embargo, entrenando para máxima
hipertrofia es fundamentalmente diferente a entrenar para maximizar la fuerza, donde
se enfoca en hacer al sistema nervioso más eficiente a través del uso de pesos
grandes y bajas repeticiones.
Mientras el entrenamiento de fuerza puede conducir a un desarrollo muscular, el punto
es que tus ganancias no serán tan pronunciadas como lo serían si te hubieras
concentrado en entrenar para tamaño. De nuevo, tienes que decidirte por que es más
importante para ti (definición, fuerza, o enoooorme), después haz de esa prioridad la
base de tu entrenamiento.
Una vez que hayas seleccionado Una Meta, necesitas mantenerla lo suficiente para
hacer un progreso decente. Si, por ejemplo, te concentras en ganar masa por 4
semanas, después cambiar y te enfocas en pérdida de grasa por otras cuatro
semanas, ¿adivina que? Tiene una excelente oportunidad de no conseguir nada.

Construir músculo es un proceso lento. Ganarás de forma realista entre 0.25 y 0.5
libras de masa magra por semana, lo que significa que al final de tu “ciclo de volumen”
de 4 semanas habrás ganado unas patéticas 2 libras como máximo. Al menos no
tienes que ir de compras por nueva ropa.
Prepárate para comprometerte con tu Meta por un mínimo de 8 semanas,
preferiblemente 12. Esto no significa que debes seguir el mismo programa las 12
semanas todo ese tiempo, pero todos los programas que diseñes durante ese tiempo
deben ser para tratar de alcanzar la meta que escogiste.

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