Está en la página 1de 12

El área de Desarrollo Personal y Social

El área de Desarrollo Personal y Social busca propiciar procesos de construcción


de un ser humano integral, con la práctica y la vivencia de capacidades cognitivas
y afectivas. Por ello, el área, en su carácter formativo, se constituye en el espacio
propicio y adecuado que contribuye en la construcción del pensamiento crítico,
social y autónomo, que ayude al estudiante a crecer en forma integral.

Las capacidades propuestas dentro del área de Desarrollo Personal y Social


enfatizan el crecimiento integral de los niños, las niñas y los adolescentes, desde
una mirada crítica, participativa y vivencial, considerando su desarrollo evolutivo.

El área aporta sus conocimientos y metodologías para la comprensión del


complejo crecimiento evolutivo del niño, la niña y el adolescente, en la búsqueda
de la construcción efectiva de una personalidad acorde a la época en que se
desarrolla, enmarcado en un enfoque de derecho.

El área ofrece al estudiante conocimientos y herramientas que le permitirán


construir su personalidad, a través del autoconocimiento, el desarrollo de una vida
afectiva plena, el conocimiento de sus derechos y responsabilidades; además, el
área brinda conocimientos y prácticas para una adecuada organización, de tal
forma que los estudiantes se conviertan en multiplicadores de estos saberes
dentro de sus respectivas comunidades.

Asimismo, los temas abordados en el área posibilitan al niño, a la niña y al


adolescente la aceptación de sí mismo y de su sexualidad, la formación de
relaciones afectivas, consigo mismo y con los demás, y la manifestación de
actitudes solidarias y respetuosas considerando la diversidad, con una visión
optimista de su entorno y, por consiguiente, de la vida.
Habilidades para la vida
Con el proyecto de orientación vocacional se pretende sensibilizar a los
estudiantes de los grados de la media, mediante la reflexión sobre el futuro
académico, profesional y laboral, teniendo como ejes fundamental el proyecto y
sentido de vida, la toma de decisiones, reconocimiento de habilidades, destrezas y
autonomía, con la finalidad de lograr metas personales, elección de una carrera
y/o ocupación y aprovechamiento de oportunidades en el campo laboral y
profesionales del contexto.

Las habilidades para la vida son los recursos para afrontar situaciones cotidianas y
ser competente en las relaciones consigo mismo, con las demás personas y con el
entorno sociocultural. Las habilidades para la vida son diez: (Edex, 2002).

1. Conocimiento de sí mismo: es un elemento fundamental para fomentar la


responsabilidad individual y favorecer las relaciones interpersonales. conocerse a
si mismo implica reconocer nuestro ser, carácter, fortalezas, debilidades,
oportunidades y amenazas, conocer nuestros puntos de tensión en la relación con
los otros.

2. Comunicación asertiva: es tener la capacidad de expresar con claridad,


coherencia y firmeza lo que deseamos y pensamos. Decir las cosas en el
momento preciso, de la manera correcta y a quien corresponde.

3. Toma de decisiones y Autonomía: La toma de decisiones es un proceso por


medio del cual se determina lo que queremos hacer, las metas a futuro y los pasos
a seguir para la solución de problemas. La autonomía o gobierno de sí mismo, es
la capacidad de administrar la propia vida, asegurar la identidad, ejecutar el
proyecto vital y mantener los límites en las relaciones interpersonales.

4. Pensamiento creativo: Consiste en la utilización de los procesos básicos de


pensamiento para desarrollar o inventar ideas y productos. Tiene que ver con la
iniciativa, la capacidad de razonamiento, de adaptación y flexibilidad frente a las
situaciones de la vida cotidiana.

5. Manejo de Emociones y Sentimientos: Consiste en hacer que las emociones


trabajen en beneficio propio, de modo que nos ayuden a controlar la conducta y
los pensamientos.

6. Empatía: Es la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, reconociendo las


diferencias, para mejorar la interacción social. Ayuda a fomentar comportamientos
solidarios y de apoyo en las relaciones interpersonales.

7. Relaciones Interpersonales: Es la habilidad para iniciar y mantener relaciones


favorables con el otro. Representa la posibilidad de trabajar por el bien común
generando procesos que favorecen el lazo social.
8. Solución de problemas y conflictos: Representa la posibilidad de ver en el
conflicto una oportunidad y no una amenaza. Promueve valores como la
tolerancia, la equidad, la inclusión y el respeto por la pluralidad y diversidad.

9. Pensamiento Crítico: Es la habilidad para analizar la información y las


experiencias de manera objetiva. El pensamiento crítico permite hacerle frente a
las presiones externas que obstaculizan un desarrollo autónomo.

10. Manejo de Tensiones y Estrés: Promueve técnicas de afrontamiento y


control de las situaciones generadoras de estrés. Propone hacer cambios en los
estilos de vida y las características del entorno, promoviendo la salud a nivel físico
y social.

El desarrollo de las habilidades para la vida, permitirá al programa de Orientación


Vocacional, la construcción de unas bases sólidas que beneficiarán a los
estudiantes en el desarrollo de su Proyecto de vida y contribuirán a la Educación
con calidad que promueve la Organización Mundial de la Salud.
Habilidades sociales

Las habilidades sociales son un conjunto de conductas socialmente


aceptables, gracias a las cuales podemos desarrollar una óptima relación con
nosotros mismos y con los demás. Favorecen el establecimiento de interrelaciones
saludables y gratificantes y además, nos ayudan a lograr nuestras metas, a
sentirnos bien y a expresarnos adecuadamente. Se caracterizan por ser:

• Conductas aprendidas, pueden desarrollarse a lo largo de toda la vida,


• Comportamientos recompensados por los demás,
• Conductas verbales y no verbales que influyen en las respuestas de los otros
• Capacidades para inducir respuestas deseables en los demás.

Asertividad
La asertividad es la habilidad que nos impulsa a defender nuestros derechos
cuando hayan sido agraviados.
Consiste en saber exponer nuestras opiniones sin ofender o hacer daño y poder
decir “no” cuando no se está de acuerdo con algo, expresar con tranquilidad las
quejas y escuchar cuando sea necesario.
Las personas no asertivas se arriesgan a no ser respetadas por los demás, ser
avasalladas y amenazadas, lo que a la vez les lleva a no valorarse y a adoptar
comportamientos pasivos, permitiendo que se aprovechen de ellas.

Empatía
La empatía es la habilidad que tenemos para ponernos en el lugar de otro y
comprender sus sentimientos y emociones. La empatía tiene dos componentes: la
reacción emocional hacia los demás y la reacción cognoscitiva, que determinan el
grado en que somos capaces de percibir el punto de vista de la otra persona; por
ejemplo, saber cuándo un compañero/a está triste y brindarle nuestro apoyo sin
cuestionarlo.

Expresar sentimientos y emociones


La habilidad para expresar emociones involucra poder informar al interlocutor el
estado de ánimo en que uno se encuentra: alegría, tristeza, fastidio, etc. Algunos
elementos de esta habilidad son:
- Poder autoanalizarse para darse cuenta de la emoción que uno siente.
- Saber identificar las causas y los antecedentes de la emoción que sentimos.
- Escoger el momento y lugar oportuno para hablar con la persona indicada o
indicadas y explicar lo que sentimos.

Resolver problemas o conflictos


La habilidad para resolver problemas implica un proceso de análisis de la situación
conflictiva para resolverla positivamente con creatividad e imaginación. Consiste en
lograr identificar y aplicar los medios más adecuados para enfrentar las situaciones
complicadas que vivimos diariamente.
Liderazgo
La habilidad para ejercer el liderazgo consiste en poder actuar en representación de
otros y dirigir grupos, siendo capaces de planificar y orientar acciones que permitan
controlar las relaciones y fricciones que se producen en la interacción grupal. Un líder
es quien logra guiar al grupo con creatividad y positivismo ante situaciones nuevas.

Convivencia
El saber convivir es la habilidad que posibilita la integración a un grupo determinado.
Este grupo puede ser estable, como la familia, o circunstancial como cuando
participamos en un espectáculo público. Esta habilidad facilita que seamos aceptados
y podamos permanecer en los grupos de nuestro entorno, así como también
establecer amistades durante nuestra vida.

Comunicación
La comunicación es la habilidad que nos permite intercambiar información entre seres
humanos. Podemos entenderla en sentido amplio como un intercambio de
sentimientos, opiniones o cualquier forma de vivencia humana. Implica todo tipo de
manifestaciones, sean verbales, que se producen mediante el habla, o no verbales, a
través de gestos, actitudes y movimientos de la mano o el cuerpo.

Una comunicación efectiva es cuando podemos expresar y entender correctamente el


significado y la intención de lo que se está comunicando. Esta habilidad puede
desarrollarse potenciando los aspectos intrapersonales, interpersonales, grupales e
intergrupales.
Educación para la salud

La gestión de orientación educativa se integra transversalmente en todos los


niveles de acción docente, extradocente y extraescolar, lo cual brinda
posibilidades de generar intervenciones de mejora desde lo individual y colectivo
para lograr reforzar la formación del estudiante, preparándolo para implicarse en el
proceso de Promoción y Educación para la Salud desde un comportamiento
responsable.
Las actividades realizadas han contribuido al reconocimiento y estabilidad de las
acciones de orientación educativa que se necesitan continuar fortaleciendo en su
estructura funcional a través de cada uno de los proyectos para sistematizarlas y
consolidarlas en correspondencia con los objetivos estratégicos del programa de
Promoción y Educación para la Salud.

En tal sentido, se genera un proceso de circulación de los contenidos de los


programas y las estrategias de salud, desde las potencialidades y necesidades de
los sujetos y los contextos, que permite a cada participante sistematizar que la
salud se considera como un recurso para la vida diaria y no como el objeto de la
vida. Por lo cual los valores, tradiciones, costumbres y normas de comportamiento,
desde lo social aprendido y lo orientado intencionalmente, revela el desarrollo
cultural de los mismos y se manifiesta en sus modos de actuación.

Las actividades que se realizan en el proyecto de orientación educativa transitan


por la sucesión de lo instructivo, educativo y desarrollador, así como por los
procesos formales e informales de las instituciones educacionales, para el logro de
niveles de apropiación y asimilación esenciales que permitan el desarrollo de las
habilidades tales como:

Conocimiento de sí mismo, comunicación asertiva, pensamiento crítico,


relaciones interpersonales, entre otros, esenciales para comprender los hechos y
acciones desde un proceso dialógico, axiológico y cultural, generadores del
protagonismo de los sujetos hacia la consecución del cambio de la cultura en
salud.
Programas para la lección de carrera
Es necesario que a través de la Orientación Vocacional se favorezcan espacios de
trabajo, en los cuales los estudiantes reflexionen acerca de sus características
vocacionales, personales, familiares y las del horizonte profesional y laboral que
les rodea, por lo que el orientador tiene la responsabilidad no solamente de
ubicarlos en un área ocupacional, sino de guiarlos e informarles de aquellos
factores y circunstancias que debe tomar en cuenta para su elección vocacional.

La Orientación Vocacional como una metodología para apoyar a los estudiantes


en la construcción de su proyecto de vida, sustentada en el reconocimiento e
identificación de habilidades, competencias y toma de decisiones que impacten en
su ámbito personal, académico, elección de carrera y/o su incorporación al
mercado laboral.

Lo anterior permitirá que los estudiantes tomen decisiones asertivas en relación a


la elección de los estudios en los que continuarán su formación profesional y su
inserción al campo laboral.

Al incorporar la Orientación Vocacional a los procesos de formación es posible


darles las herramientas e información a los estudiantes, para que puedan
identificar aspectos tales como:

• Sus aptitudes e intereses


• Características personales, aspiraciones, valores y metas
• Contexto social y económico
• Proyecto de vida
• Oferta educativa de la educación media superior y superior
• Comprensión del desarrollo vocacional como un proceso de toda la vida
• Toma de decisión responsable, autónoma e informada Identificar lo anterior, les
permitirá inclinarse hacia opciones que sean congruentes con sus circunstancias
personales y perfil vocacional, de tal manera que los estudiantes puedan tener
acceso a estrategias, herramientas e información que les permita tener un mejor
conocimiento de sí mismo y enfocarlas a las áreas de oportunidades que se
encuentran disponibles.

El servicio de Orientación Vocacional requiere de tres elementos básicos para


apoyar el proceso formativo y de toma de decisiones de los alumnos:

1. Perfil personal y profesional, la tarea consiste en apoyar a los alumnos en la


identificación del nivel y desarrollo de aptitudes e intereses vocacionales con los
que cuentan a través de instrumentos que tengan validez, confiabilidad y que
hayan sido adaptados a las características de la población en la que se apliquen.

2. Conocimiento de la oferta educativa, consiste en proporcionar a los jóvenes


información oportuna, veraz y actualizada tanto a nivel estatal y federal.
3. Investigación laboral, esto es, informar las características y previsiones de las
posibilidades de empleo en el mercado laboral, particularmente de aquellas
carreras que se relacionan con su perfil vocacional.
Hábitos y técnicas de trabajo intelectual.

Las técnicas de trabajo intelectual son una gran ayuda para el estudiante.
Actualmente, los estudiantes, casi de cualquier curso y nivel, se han convertido en
figuras centrales y habituales de nuestra sociedad. Figuras sobre las que
pedagógicamente se debe reflexionar para ofrecerles un apoyo hacia el
aprendizaje, que es el centro de su esfuerzo.

La pregunta que surge en los estudiosos de la educación se centra en determinar


qué ayudas básicas se pueden ofrecer desde la Pedagogía a los estudiantes. La
respuesta es compleja ya que en su puesta en práctica intervienen multitud de
factores; referentes a la capacidad de estudio, a las aptitudes y actitudes de los
sujetos y a la dificultad del trabajo a realizar. En este campo, la Pedagogía desde
las técnicas de estudio puede aportar su "granito de arena" para hacer el camino
más llevadero.

Hábitos y técnicas

En primer lugar, debemos tener presente la idea fundamental de que tener éxito
en los estudios se consigue estudiando. Requiere un hábito, un ambiente y unas
cualidades psicológicas determinadas.

Al mismo tiempo, el estudio tiene una serie de instrumentos y técnicas que hay
conocer y utilizar para que sea una tarea eficaz. No se trata de estudiar mucho,
sino de estudiar bien. Para ello se necesita un método de estudio adecuado que
permita obtener el máximo rendimiento de las propias capacidades.

De este modo, querer estudiar y saber estudiar son los dos apoyos fundamentales
del estudiante. Por lo que se refiere al querer estudiar, la intención personal tiene
más que decir que la Pedagogía, sin embargo, ésta es de gran ayuda en lo
referente al saber estudiar.

En este campo, las técnicas de estudio pretender aportar una ayuda hacia el
estudio exitoso. A continuación se exponen brevemente los puntos generales de
reflexión que no pueden ser olvidados por parte de ningún estudiante ni de ningún
orientador, profesor o tutor interesado en que sus alumnos consigan los resultados
deseados.

EL MÉTODO DE ESTUDIO

Después de conseguir un buen ambiente de estudio se debe poner en práctica un


correcto método de estudio, es decir, adoptar una serie de estrategias y técnicas
que conducen a una comprensión y memorización más eficaz de los contenidos a
estudiar. Están constituidos por una serie de pasos o etapas que, siguiendo un
orden lógico, permiten aprender más y mejor. El método de estudio debe ser
personal y reflexivo ya que cada sujeto conoce, mejor que nadie, sus propias
capacidades y preferencias a la hora de estudiar. Sin embargo, cualquier método
elegido debe comprender los siguientes pasos para favorecer el aprendizaje
significativo y duradero:

Prelectura

Lo primero que se debe hacer al iniciar el estudio de cualquier tema es examinar


el contenido. Realizar una lectura exploratoria o de reconocimiento; dar un vistazo
rápido a todo el tema. Para ello es necesario leer rápidamente, de principio a fin, la
materia de estudio, intentando localizar las ideas principales y la idea general. Las
preguntas más significativas a las que se debe responder con este tipo de lectura
son: quién, qué, dónde, cuándo, cómo y porqué. La prelectura permite tener una
visión de conjunto del tema (un esquema mental esencial para el estudio) y hace
posible la relación de los contenidos a estudiar con otros que ya se poseen (hacer
significativo el objeto de estudio).

Lectura

Esta lectura no es rápida, sino pausada y reflexiva; párrafo a párrafo. Hay que leer
los párrafos comprendiendo perfectamente, utilizando diccionarios si se
necesitase.
Al leer hay dos objetivos básicos a tener en cuenta:

 Seleccionar lo fundamental, tratando de localizar, las ideas y aspectos más


importantes del tema y ver su encadenamiento lógico.
 Jerarquizar las ideas, pues no todas tienen la misma importancia. Hay que
buscar ideas fundamentales, debiendo ir del todo a la parte; de lo general a
lo particular. Para seleccionar y jerarquizar hay que subrayar las palabras
claves, de manera que sólo leyendo lo subrayado se conozca lo
fundamental del tema.

Síntesis

La sintetización es expresar con brevedad y en vocabulario usual (con las propias


palabras) lo leído. Este paso es fundamental en el trabajo de cualquier estudiante,
ya que los temas a estudiar, normalmente, son elaborados por uno mismo. La
función sintética es una técnica de trabajo intelectual que ayuda a mejorar el
orden, la claridad y la asimilación. Para poder ponerla en práctica de manera
sencilla y exitosa se deben seguir los siguientes pasos:

 El esquema.
 Es la estructura expresada en el plano gráfico. Permite expresar contenidos
brevemente, jerarquizándolos y relacionándolos. Surge del subrayado
estructural (anotaciones breves que se ponen en el margen izquierdo del
texto). Se debe procurar que sea conciso para poder abarcarlo de un golpe
de vista.
 El resumen.
 Consiste en expresar con pocas, precisas y propias palabras lo más
importante. Deberá constituir un extracto de las ideas básicas. Para hacer
el resumen, se rellena con las propias palabras el esquema, desarrollando
idea por idea y estableciendo la relación entre las mismas. Elaborar
resúmenes ayuda a ser más ordenados, a distinguir lo fundamental y
favorece la comprensión.

Memorización

Este proceso permite fijar unos contenidos retenerlos y evocarlos. Una buena
forma de aprovechar la memoria es seguir estos sencillos pasos:

 Para recordar algo hay que tener un propósito; por tanto, hay que
concentrarse en lo que se pretende recordar.
 Antes de memorizar, es importante comprender, pues de lo contrario se
olvidará con más facilidad.
 Utilizar a menudo lo estudiado, para ello se utilizará un mayor número de
entradas sensoriales, vista (lectura), oído (recitados)... Para memorizar bien
debemos los pasos lógicos son: lectura rápida, lectura detenida, subrayado,
esquema, resumen, releer, recitar en voz alta y repasar lo aprendido

Repaso

Es un paso imprescindible para retener lo aprendido hasta usarlo, es decir, para


evitar el olvido. Para repasar, hay que utilizar, fundamentalmente, las síntesis
confeccionadas por uno mismo. Para repasar utilizaremos estrategias básicas de
relectura de libros y el recitado: expresar de viva voz y a nuestra manera lo
estudiado y luego comprobar con el texto la exactitud de lo verbalizado. Cuando
se repasa se puede hacer de forma inicial (antes de que transcurran 24 horas), de
forma intermedia (releer la síntesis a los tres días o pasada una semana) y de
forma final (repasar con profundidad lo aprendido cuantas más veces mejor).

Autoevaluación

La autoevaluación sirve para comprobar el nivel de conocimientos y la eficacia del


estudio. Consiste en responder a exámenes ensayo, y a cuestionarios de
respuesta alternativa. Es un paso decisivo que permite adelantarnos al momento
del examen. Si se han desarrollado estos sencillos pasos de forma sistemática y
durante el tiempo suficiente para abarcar los contenidos a estudiar ya se está
preparado para el momento crítico en el que hay que demostrar los conocimientos
adquiridos. El éxito depende ahora de uno mismo, de la actitud que se demuestre
en el examen, la capacidad de control de ansiedad, de la habilidad que se posea a
la hora de responder...